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Grupo I Tema 15

El documento aborda la evolución y protección internacional de los derechos humanos, destacando su desarrollo desde el siglo XIX hasta la actualidad, con énfasis en la acción de las Naciones Unidas y la codificación de estos derechos. Se discuten las características del Derecho Internacional de los Derechos Humanos, incluyendo su naturaleza de ius cogens y la obligación erga omnes de los Estados. Además, se analizan los principales instrumentos internacionales, como la Declaración Universal de Derechos Humanos y los Pactos Internacionales de 1966, que establecen un marco legal para la protección de los derechos fundamentales.
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Grupo I Tema 15

El documento aborda la evolución y protección internacional de los derechos humanos, destacando su desarrollo desde el siglo XIX hasta la actualidad, con énfasis en la acción de las Naciones Unidas y la codificación de estos derechos. Se discuten las características del Derecho Internacional de los Derechos Humanos, incluyendo su naturaleza de ius cogens y la obligación erga omnes de los Estados. Además, se analizan los principales instrumentos internacionales, como la Declaración Universal de Derechos Humanos y los Pactos Internacionales de 1966, que establecen un marco legal para la protección de los derechos fundamentales.
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GRUPO I TEMA 15. La protección internacional de los derechos humanos: Caracteres generales.

La
protección de los derechos humanos en el ámbito universal: La acción de las Naciones Unidas. La
protección regional de los derechos humanos con especial referencia al Consejo de Europa.

I.- Introducción.
En conexión con el proceso de humanización del DI contemporáneo, han hecho su aparición, a partir de la
segunda mitad del siglo XX, un conjunto de normas dedicadas a la protección internacional del individuo a
las que, de modo convencional, se agrupa bajo la categoría genérica de «Derecho Internacional de los
Derechos Humanos». Se configura así un nuevo sector del ordenamiento internacional caracterizado por su
progresividad y su dimensión axiológica, en el que es posible identificar principios y estructuras comunes a
los distintos sistemas que lo integran.
Estos nuevos sistemas internacionales de promoción y protección de los derechos humanos no surgen de la
nada. Por el contrario, desde finales del siglo XIX se definen instituciones diversas que concurren en la
protección de la persona humana. Baste con mencionar a este respecto la regulación relativa a las
denominadas «prácticas odiosas» (tales como la esclavitud, el tráfico de estupefacientes o la trata de
blancas), la consolidación de la técnica de la protección diplomática o, en un ámbito más reducido, la
regulación del asilo diplomático y territorial en América Latina. A lo que hay que añadir, en un marco ya
más próximo al actual, el establecimiento en el seno de la Sociedad de Naciones de regímenes específicos de
protección de las minorías en Europa y de protección de la población de los territorios sometidos al régimen
de mandatos.
Este nuevo Derecho Internacional de los Derechos Humanos es, en lo esencial, el resultado de un proceso
evolutivo en el que se han relacionado, siempre en forma dialéctica, las competencias estatales, por un lado,
y el interés de la Sociedad Internacional. por otro. A lo largo del mismo se ha producido la superación del
viejo principio de la competencia exclusiva del Estado y su sustitución por una nueva concepción que define
a los derechos humanos como materia de interés internacional.

II.- LA PROTECCIÓN INTERNACIONAL DE LOS DERECHOS HUMANOS: CARACTERES GENERALES


a) Origen nacional de los Derechos Humanos
Diversos documentos de la historia constitucional de británica, aprobados en el siglo XVII, establecieron
determinados derechos y libertades fundamentales de los ciudadanos ingleses. Sin embargo, su aplicación
estaba limitada a los ciudadanos ingleses y no existía una pretensión de universalidad.
Los primeros documentos en proclamar el carácter universal de los derechos humanos serán las
declaraciones surgidas de las revoluciones liberales, francesa y americana, a finales del siglo XVIII; es decir
la Declaración de Derechos (Bill of Rights) de Virginia de 1776 y la Declaración de los derechos del
hombre y del ciudadano de 1789. Estas dos declaración tuvieron una enorme influencia. Desde
entonces, la mayoría de las Constituciones de los Estados enuncian en su parte dogmática una serie de
derechos humanos y libertades fundamentales y, en su parte orgánica, establecen medios para su control y
protección.
Sin embargo, de una manera general, el DI clásico no se preocupaba por el trato que los Estados dispensan a
sus súbditos. El DI clásico, únicamente, señalaba un estándar mínimo que el Estado debía observar
respecto a particulares extranjeros. En caso de vulneración de tal estándar, articulaba la sanción por el
mecanismo de la responsabilidad internacional del Estado infractor y la protección diplomática.
b) Internacionalización contemporánea de los Derechos Humanos:
La protección de los Derechos Humanos a nivel internacional no se consolidará hasta el surgimiento del DI
Contemporáneo tras la Segunda Guerra Mundial. En los umbrales del DI contemporáneo, el enorme poder
de los mass media y la opinión pública mundial, hicieron adquirir una conciencia de dos hechos evidentes:
 En muchas ocasiones, el propio Estado es el primer y mayor violador de los DDHH, como lo
demostraron los regímenes autoritarios del periodo de entre guerras.
 Existe una relación directa e innegable entre el respeto de los DDHH y el mantenimiento de la
paz (su violación, ha reiterado en CS, es una amenaza para la paz).
En definitiva, finalizada en 1945 la contienda, los DDHH dejaron de ser competencia exclusiva de los
Estados. Son una exigencia de la convivencia en la SI y el respeto a los mismos es una aspiración del DI
contemporáneo, hasta en punto de que pueden ser considerados “ius cogens”. En el caso Barcelona
Traction TIJ 1970 el TIJ estableció que “los DDHH son obligaciones de los Estados hacia la comunidad
internacional en su conjunto”. Son obligaciones erga omnes de ius cogens.
c) Características del DI de los DDHH
Las características principales del régimen internacional de protección de los Derechos Humanos son:
 Los Derechos Humanos son ius cogens. En el Caso Personal diplomático y consular de los
Estados Unidos en Teherán TIJ 1980, el TIJ estableció que los DDHH eran una obligación de ius cogens.
 La protección de los DDHH es una obligación erga omnes. En el Caso Barcelona Traction TIJ
1970, el TIJ estableció que “los DDHH son obligaciones de los Estados hacia la comunidad internacional en
su conjunto”. Son obligaciones erga omnes de ius cogens.
 Su violación puede suponer un crimen internacional (violaciones graves y en gran escala como la
esclavitud, el genocidio o el apartheid), figura distinta y de mayor gravedad que el simple hecho ilícito
internacional.
 El individuo ha adquirido una creciente subjetividad internacional que se ha desarrollado en un doble
plano:
1) Legitimidad activa: Posibilidad de reclamar directamente en el plano del DI. Es el caso del
mecanismo de protección de los DDHH del Consejo de Europa.
2) Legitimidad pasiva: Es la posibilidad de ser hecho responsable por las violaciones de los DDHH.
Es el recientemente desarrollado DI Penal.
d) Contenido y universalidad
Es complicado determinar cual es el contenido básico de los DDHH. Algunos principios sí pueden
considerarse, como hemos visto, parte del “ius cogens”:
 Prohibición de la esclavitud.
 Persecución del genocidio.
 Prohibición de la tortura y los tratos degradantes.
 Derecho a no ser arrestado arbitrariamente.
Si existe una gran dificultad para determinar los contornos exactos del DI de los DDHH es a causa del
problema del relativismo de los DDHH. Existen diversas concepciones de los DDHH a lo largo del planeta.
Esta cuestión se hizo evidente en La Conferencia de Viena sobre DDHH organizada por las NNUU en 1993.
Allí, ciertos países asiáticos alegaron que los DDHH eran una invención occidental que poco tenía que ver
con las concepciones de vida del extremo oriente. En la declaración final se estableció que los DDHH eran
universales pero, eso sí, con las particularidades de los países asiáticos.

III.- La protección de los derechos humanos en el ámbito universal: la acción de las Naciones Unidas
El concepto de derechos humanos precede en el tiempo a las Naciones Unidas; sin embargo, fue necesaria la
fundación de este organismo para que la idea obtuviera reconocimiento formal y universalmente. La
Declaración universal de derechos humanos formulada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en
1948 lanzó la estrategia de la comunidad internacional para la protección de los derechos fundamentales.
Esta estrategia se basa en dos pilares, por un lado, el reconocimiento y codificación de estos derechos; y por
otro, el establecimiento de mecanismos de control y prevención.
a) El proceso de reconocimiento y codificación.
Para proteger legalmente los derechos fundamentales del ser humano primero hay que definirlos y
codificarlos. Las Naciones Unidas han realizado esta labor a través de tres grandes normas internacionales:
la Carta de las Naciones Unidas de 1945, la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 y los
Pactos Internacionales de Derechos Humanos de 1966. Junta a estas tres normas principales la ONU ha
llevado a cabo una importante labor codificadora que se ha traducido en numerosas normas convencionales.
1. La Carta de las Naciones Unidas y los DDHH:
Los DDHH son uno de los valores fundamentales de las Naciones Unidos. Así, la Carta de las NNUU
reafirma en el Preámbulo “la fe en los DDHH, en la dignidad y en valor de la persona humana”. El Artículo
1. 3 señala que una de las metas de las Naciones Unidas es alcanzar una cooperación internacional "en el
desarrollo y estímulo del respeto a los derechos humanos sin hacer distinción por motivos de raza, sexo,
idioma o religión".
Los Artículos de la Carta tienen el valor de legislación internacional positiva ya que la Carta es un tratado y
por lo tanto un documento vinculante. Todos los Estados Miembros de las Naciones Unidas deben cumplir
de buena fe las obligaciones que han contraído a través de la Carta (artículo 2. 2), incluyendo la de fomentar
el respeto de los derechos humanos y la de cooperar con las Naciones Unidas y con otras naciones para
alcanzar este fin. En el Caso Namibia, TIJ 1971, el TIJ estableció que el no respeto de los DDHH equivale a
una violación de la Carta.
Sin embargo, la Carta no fija unos determinados derechos ni tampoco maneras de aplicarlos en los Estados
Miembros. La Carta no regula los DDHH, solo obliga a su protección. Serán por tanto necesarios otros
textos para codificar estos derechos y concretar los preceptos de la Carta.
2. La Declaración Universal de los DDHH de 1948:
Como hemos visto, la Carta no contenía una enumeración y una definición de los DDHH y libertades
fundamentales y esta vacío iba a ser llenado muy pronto por medio de una Declaración de la AG.
En 1946, la ONU estableció la Comisión de Derechos Humanos [hoy Consejo de Derechos Humanos,
órgano subsidiario de la AGNU (res. 60/251, AGNU, 15/03/2006)], el principal órgano normativo en cuanto
a derechos humanos dentro del sistema de la ONU. Bajo la presidencia de Eleanor Roosevelt (EEUU),
activista en favor de los derechos humanos y viuda del antiguo presidente de los Estados Unidos, Franklin
Roosevelt, la Comisión se encargó de definir los derechos y las libertades básicas. Fruto de este proceso, la
Asamblea General de las NNUU aprobó la Declaración Universal de los DDHH en 1948.
La Declaración enumera y define los más importantes derechos civiles, políticos, económicos, sociales y
culturales. La Declaración, que expresa de forma clara los derechos individuales y las libertades de todos,
carece de precedentes. Constituye el pilar de la legislación del siglo XX sobre derechos humanos y el punto
de referencia para el movimiento a favor de los derechos humanos universales.
La Declaración Universal se fundamenta en el principio básico de que los derechos humanos emanan de la
dignidad inherente a cada persona. Esta dignidad y el derecho a la libertad y la igualdad que de ella se
derivan son innegables.
Como Resolución de la AG no es obligatoria jurídicamente. Desde una perspectiva jurídica, la Declaración,
en cuanto plasmada en una Resolución de la AG, no es per se obligatoria para los Estados miembros. No
instaura derecho de reclamación ni establece ningún otro mecanismo jurídico de control. Ello no hubiera
sido aceptable en aquel entonces desde el punto de vista político. El TIJ en el Caso Personal diplomático y
consular de EEUU en Teherán, TIJ 1980, ha establecido que es declarativa de derecho.
Sin embargo, su peso político y significación moral son grandes; es la “conciencia de la humanidad”.
Aunque la Declaración no tiene el carácter políticamente obligatorio de un tratado, sí goza de una aceptación
universal. Muchos países citan la Declaración o incluyen disposiciones de ésta en su legislación fundamental
o en sus constituciones. Y numerosos pactos, tratados y convenciones alcanzados después de 1948 la han
tomado como punto de partida. Su influencia puede apreciarse en el artículo 10 de la CE: “Las normas
relativas a los derechos fundamentales y libertades que la Constitución reconoce se interpretarán de
conformidad con la Declaración Universal de los DDHH y los tratados y acuerdos internacionales sobre las
mismas materias ratificados por España”.
3. Los Pactos Internacionales de DDHH de 1966:
Pese a su importante valor simbólico, la DHDH de 1948 no tenía valor obligatorio. Por ello, las Naciones
Unidas se esforzaron por alcanzar unos acuerdos legalmente vinculantes. Los más amplios que se han
negociado bajo los auspicios de la ONU son el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y el
Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Su redacción corrió a cargo de la
Comisión de Derechos Humanos, establecida en 1946.
Se adoptaron dos pactos para facilitar la adopción. Los Estados socialistas y del tercer mundo ponían
el énfasis en los derechos económicos, sociales y culturales, mientras que los países occidentales lo hicieron
en los civiles y políticos. Como solución de compromiso, la Comisión optó por redactar dos pactos
separados posibilitando que los Estados se obligaran con uno u otro según su ideología. Los dos pactos
son:
• El Pacto Internacional sobre Derechos Económicos Sociales y Culturales
▪ Impone obligaciones de comportamiento de naturaleza programática.
▪ Establece mecanismos de control mediante informes: los Estados se comprometen a presentar
informes sobre las medidas adoptadas y los progresos realizados remitidos al ECOSOC 1 y la Comisión de
DDHH.
• El Pacto Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos
▪ Impone obligaciones de resultado.
▪ Establece mecanismos de control. La especial naturaleza de los derechos civiles y políticos
determina los medios de protección. Los procedimientos son tres, uno obligatorio y dos opcionales. El
obligatorio consiste en la presentación de informes; los opcionales se ponen en marcha en virtud de
reclamaciones.
◦ Informes: Obligación que los Estados asumen de presentar informes sobre las disposiciones
adoptadas para el cumplimiento de los DDHH. Estos informes son transmitidos al Secretario General de las
NNUU que los envía al Comité2.
◦ Reclamaciones de los Estados: El segunda procedimiento se pone en marcha por reclamación de
otro Estado parte ante el Comité de DDHH, siempre que ambos hayan admitido la competencia del mismo.
Requiere, por tanto, aceptación ad hoc de la competencia del Comité. Facultativos.
◦ Reclamaciones de particulares: El tercer procedimiento se basa en reclamaciones individuales de
personas que hayan sido víctimas de violaciones del Pacto. Tiene como el anterior carácter opcional, pues
para su viabilidad es preciso que el Estado demandado haya manifestado su consentimiento en obligarse por
el Protocolo facultativo a estos efectos. Problema: falta de ratificaciones.
Estos pactos son un paso muy importante en la protección de los DDHH puesto que las anteriores
declaraciones se reafirman por tratados obligatorios y se establecen medios de control.
4. Labor codificadora:
Pero la ONU ha realizado, también, una importante labor codificadora, a través de una obra convencional
muy amplia. Desde 1948, se han negociado en las Naciones Unidas cerca de 60 tratados y declaraciones
sobre derechos humanos. Entre ellos figuran:
1948: Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio.
1961: Convención sobre el Estatuto de los Refugiados.

1
El Consejo Económico y Social (Ecosoc) de la Organización de las Naciones Unidas asiste a la Asamblea General en promocionar la
cooperación y desarrollo económico y social internacional, recursos humanos y financieros de todo el sistema de las Naciones Unidas.
2
El Pacto de derechos civiles y políticos crea un órgano, el Comité de Derechos Humanos, al que asigna funciones específicas. Es un órgano
distinto de la Comisión de DDHH. Si esta es intergubernamental, el Comité se integra por personas que actúan a título personal. Este conoce de
los informes de los Estados y los examina. Sus decisiones son comunicadas a la AG y el ECOSOC.
1965: Convención Internacional sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial.
1979: Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer.
1984: Convención contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes.
1989: Convención sobre los Derechos del Niño.
1990: Convención Internacional sobre la protección de los derechos de todos los trabajadores migratorios y
de sus familias.
5. Principios de Siracusa sobre las disposiciones de limitación y derogación del PIDCP. Un grupo
de 31 expertos distinguidos en DI participaron en la conferencia internacional de alto nivel en Siracusa
(Sicilia, Italia, 30/04-04/05/1984), patrocinada por varias asociaciones de juristas, para examinar las
condiciones y los motivos para las limitaciones (parte I) y derogaciones (parte II) permisibles enunciadas en
el PIDCP, relativas a las situaciones llamadas de estado de sitio o de excepción.

b) La creación de mecanismos de protección y prevención.


1) Mecanismos convencionales.
Si la definición de un estándar internacional en materia de derechos humanos contiene ya un valor
intrínseco, dicho valor quedaría minorado sensiblemente sin el establecimiento de un sistema jurídico que
permita su oponibilidad a los Estados, garantizando el control internacional sobre la forma en que los
mismos cumplen sus obligaciones internacionales y proporcionando, por tanto, una protección -directa o
indirecta- a los individuos. Esta función de control se realiza en el seno de la Organización de las Naciones
Unidas a través de dos tipos de procedimientos, a los que denominaremos -siguiendo la terminología ya
consagrada- mecanismos convencionales y mecanismos extraconvencionales.
Los mecanismos convencionales se han establecido sobre la base de tratados internacionales ad hoc y, por
consiguiente, no obligan más que a aquellos Estados que voluntariamente hayan prestado el consentimiento
respecto de cada tratado en concreto. Aunque el modelo típico lo constituyen los sistemas de control
previstos en los dos Pactos Internacionales de Derechos Humanos y en el Protocolo Facultativo Primero al
Pacto de Derechos Civiles y Políticos, existen tantos sistemas de control como instrumentos convencionales
y en cada uno de ellos la fiscalización es ejercida por el Comité correspondiente.
El Pacto de Derechos Civiles y Políticos crea un Comité de Derechos Humanos. El Comité de Derechos
Humanos es el órgano con máxima competencia para interpretar el alcance y significado del Pacto y de sus
Protocolos Facultativos. Dentro de su actividad de control y supervisión es preciso diferenciar tres tipos de
procedimientos, basados en el estudio de los informes periódicos, las denuncias intergubernamentales y las
denuncias individuales.
Por su parte, el Pacto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales no crea ningún órgano ad hoc de
control, asignando al Ecosoc las funciones de supervisión previstas en el mismo. El Ecosoc empleó distintas
fórmulas para cumplir tales funciones, hasta que mediante la Resolución 1985/17, de 28 de mayo, crea el
Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (en adelante Comité DESC), a fin de establecer un
órgano paralelo al Comité de Derechos Humanos. Sin embargo, el paralelismo estructural que se ha
pretendido entre Comité de Derechos Humanos y Comité DESC no se extiende a las competencias de
control asignadas a cada uno de ellos. Y, así, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales tan sólo contempla el control basado en los informes periódicos presentados por los Estados, que
se desarrolla de acuerdo con un procedimiento similar al ya analizado respecto del Comité de Derechos
Humanos. No obstante, es preciso destacar que en la actualidad existe un Proyecto de Protocolo Facultativo
cuya finalidad es permitir la presentación de comunicaciones "por personas o grupos de personas que se
hallen bajo la jurisdicción de un Estado Parte y que aleguen ser víctimas de una violación por ese Estado
Parte de cualquiera de los derechos económicos, sociales y culturales enunciados en el Pacto".
Por lo que se refiere al resto de los mecanismos convencionales se ha de llamar la atención sobre el hecho de
que todos los Comités enunciados anteriormente, a excepción del Comité sobre los Derechos del Niño,
tienen competencia potencial para recibir denuncias individuales, si bien en todos los casos es preciso que el
Estado atribuya expresamente competencia al Comité respectivo mediante una declaración facultativa.
El procedimiento de quejas individuales. El procedimiento de quejas individuales es un mecanismo
facultativo, cuasi-contencioso y convencional para la protección de los derechos humanos. Permite a los
individuos y a los grupos de individuos presentar denuncias por violaciones concretas o generales de los
derechos humanos, recogidos en la denominada «Carta internacional de derechos humanos» (constituida por
la declaración universal de derechos humanos y por los dos pactos internacionales de Nueva York) y en otros
siete tratados internacionales específicos, ante los diferentes órganos del «sistema de las Naciones Unidas».
El sistema de las Naciones Unidas para la promoción y la protección de los derechos humanos se compone
de dos tipos principales de órganos:
a) órganos basados en la Carta de las Naciones Unidas: el Consejo de derechos humanos y sus órganos
subsidiarios (Grupo de trabajo sobre el examen periódico universal, Comité asesor y Procedimientos
especiales que incluyen relatores especiales, representantes especiales, expertos independientes y grupos de
trabajo); y
b) órganos de tratados internacionales, hasta nueve comités y un subcomité integrados por expertos
independientes que son escogidos por los Estados Partes para supervisar la aplicación de los principales
tratados internacionales de derechos humanos, con mandatos renovables cada cuatro años:
1. Comité de derechos humanos del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos,
2. Comité de derechos económicos, sociales y culturales del Pacto Internacional de Derechos
Económicos, Sociales y Culturales,
3. Comité para la eliminación de la discriminación racial de la Convención internacional sobre la
eliminación de todas las formas de discriminación racial,
4. Comité para la eliminación de la discriminación contra la mujer de la Convención sobre la
eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer,
5. Comité contra la tortura de la Convención contra la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos
o degradantes,
6. Comité de los derechos del niño de la Convención sobre los derechos del niño y sus dos protocolos,
relativos a la participación de los niños en los conflictos armados, y a la venta de niños, la
prostitución infantil y la utilización de los niños en la pornografía,
7. Comité para la protección de los derechos de todos los trabajadores migratorios y de sus familiares
de la Convención internacional sobre la protección de los derechos de todos los trabajadores
migratorios y de sus familiares,
8. Comité de los derechos de las personas con discapacidad de la Convención sobre los derechos de las
personas con discapacidad,
9. Comité contra las desapariciones forzadas de la Convención internacional para la protección de todas
las personas contra las desapariciones forzadas, y
10. Subcomité para la prevención de la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes
(establecido en 2002 por el Protocolo Facultativo de la Convención contra la tortura de 1984) del
Comité contra la tortura.
Hay otras vías para presentar denuncias individuales a los órganos de las Naciones Unidas. Se pueden
presentar denuncias al Consejo de derechos humanos, a sus relatores especiales y grupos de trabajo, y a la
Comisión de la condición jurídica y social de la mujer. Sin embargo, estos procedimientos tienen un
planteamiento básico distinto del de los tratados internacionales antes mencionados, que proporcionan una
reparación individual por conducto de mecanismos cuasi judiciales. También se pueden presentar denuncias
a las organizaciones de la familia más amplia de la ONU, como la Organización Internacional del
Trabajo (OIT) y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura
(UNESCO).
2) Mecanismos extraconvencionales.
Frente a los procedimientos convencionales, basados en un tratado ad hoc y en el consentimiento expreso de
los Estados, los procedimientos extraconvencionales se basan en los poderes generales que la Carta de las
Naciones Unidas atribuye a la Organización en materia de derechos humanos. Así, su fundamento normativo
no es otro que la Carta y las resoluciones que la desarrollan, y son el resultado directo de la evolución de la
práctica de la ONU en esta materia, en particular de su Comisión de Derechos Humanos, ya que es en este
órgano donde se han desarrollado los mecanismos de control extraconvencionales. Estos mecanismos tienen
su origen en las comunicaciones sobre violaciones de derechos humanos recibidas en la ONU desde su
creación, y respecto de las cuales no existían reglas para su tratamiento.
Estos procedimientos pueden ser agrupados en dos grandes categorías: el procedimiento confidencial, o
procedimiento 1503, y los procedimientos públicos, también denominados procedimiento 1235.
El procedimiento 1503 constituye una forma de tratamiento de las comunicaciones sobre violaciones de
derechos humanos que se inicia en 1971 y que ha sido modificado recientemente mediante la Res. 2000/3-
del ECOSOC, de 16 de junio de 2000. Dicho procedimiento se estructura en tres fases en las que
intervienen, sucesivamente, el Grupo de Comunicaciones de la Subcomisión para la promoción y la
protección de los derechos humanos, el Grupo de Situaciones de la Comisión de Derechos Humanos y la
propia Comisión en pleno. El procedimiento 1503 se caracteriza por su confidencialidad, que afecta tanto a
las comunicaciones presentadas como a los debates de los órganos competentes y a las decisiones adoptadas
por la Comisión, no siendo de conocimiento público más que el nombre de los Estados que son estudiados
en el marco de este procedimiento. Ello se ha traducido en la práctica en una deformación de este
procedimiento, que ha sido utilizado frecuentemente por los Estados con la simple finalidad de eludir un
procedimiento público que, como tal, es necesariamente más eficaz.
Paralelamente a esta disminución de la importancia del procedimiento 1503, en los últimos años se ha
producido un considerable incremento del procedimiento 1235. Los procedimientos públicos especiales
constituyen la primera manifestación de los procedimientos extraconvencionales, estableciéndose el primero
de ellos en 1968 respecto de la situación de los derechos humanos en el África Meridional. Estos
procedimientos se caracterizan esencialmente por ser públicos y porque pueden establecerse y desarrollarse
sin necesidad del consentimiento del Estado interesado.
3) Los Tribunales Penales Internacionales.
En la segunda mitad de la década de los años noventa ha hecho su aparición un nuevo instrumento de
protección indirecta de los derechos humanos: los tribunales penales internacionales. Estos tribunales surgen
originariamente como respuesta del Consejo de Seguridad a graves situaciones de quiebra de la paz y la
seguridad internacionales, y tienen por objeto garantizar el respeto de las normas de Derecho Internacional
Humanitario y de otros instrumentos internacionales que tipifican crímenes contra la humanidad. Su
jurisdicción se extiende a los individuos que se reputen autores de dichas violaciones, que podrán ser objeto
de una sanción internacional. El objeto de estos tribunales se identifica, por tanto, con la eliminación de la
impunidad de los autores de crímenes que encubren graves violaciones de derechos humanos, lo que les
convierte en instrumentos idóneos para la protección de tales derechos, aunque sea en forma negativa e
indirecta.
Los dos primeros tribunales penales internacionales se insertan en el sistema de las Naciones Unidas, ya que
han sido creados por el Consejo de Seguridad. Se trata del Tribunal Penal Internacional para la antigua
Yugoslavia [Res. 808 (1993), de 22 de febrero, y Res. 827 (1993), de 25 de mayo] y del Tribunal Penal
Internacional para Ruanda [Res. 955 (1994), de 8 de noviembre]. Con posterioridad, por impulso del
Consejo de Seguridad se han creado el Tribunal para Sierra Leona [Res. 1315 (2000), de 14 de agosto] y el
Tribunal para Camboya, que, aunque responden a un modelo distinto, obedecen a la misma finalidad y
pueden, por tanto, incluirse en este grupo. En todos estos casos se trata de tribunales ad hoc creados para una
situación concreta. Frente a ellos, se ha creado un tribunal de carácter permanente. Se trata de la Corte Penal
Internacional, instituida por el Estatuto de Roma sobre la Corte Penal Internacional, de 17 de julio de 1998.

PROBLEMAS GENERALES DE LA REGULACIÓN DE LAS NNUU.


1) SISTEMAS DE CONTROL INSUFICIENTES: Faltan en muchos convenios o son insuficientes.
2) NATURALEZA FACULTATIVA DE LOS MECANISMOS DE CONTROL.
3) FALTA DE RATIFICACIONES.
4) NO OBLIGACIÓN DE INCORPORAR A DERECHO INTERNO: No se impone en ninguna
Convención que sus disposiciones o principios se incorporen al Ordenamiento jurídico interno.
5) EXCESIVAS RESERVAS: Las Convenciones no han impuesto límites a las reservas, primando el
principio de buscar la universalidad o mayor aceptación posible sobre el principio de aplicación integra de
los tratados.
LOS MECANISMOS EXTRACONVENCIONALES DE LAS NNUU.
1. LA COMISIÓN DE DDHH.
En 1946, la ONU estableció la Comisión de Derechos Humanos, el principal órgano normativo en cuanto
a derechos humanos dentro del sistema de la ONU.
Compuesta originalmente por 18 Estados Miembros, la Comisión de Derechos Humanos cuenta hoy con 53
miembros que se reúnen anualmente en Ginebra para analizar asuntos relativos a los derechos humanos,
desarrollar y codificar nuevas normas internacionales y realizar recomendaciones a los Gobiernos. Por su
parte, las organizaciones no gubernamentales desempeñan también un papel activo.
Concentró sus trabajos en la elaboración de instrumentos internacionales como la Declaración
Universal de DDHH y los Pactos Internacionales de DDHH.
Habiendo recibido reclamaciones sobre violaciones de DDHH no se estimó habilitada para conocer ni tomar
medidas al respecto.
2. ALTO COMISIONADO PARA LOS DDHH. Órgano creado en la Conferencia de Viena de 1993
sobre DDHH.
3. EL CONSEJO DE SEGURIDAD.
Las violaciones masivas de DDHH pueden ser consideradas amenazas contra la paz. En su resolución 688
de 1991, caso Irak, el CS estimó que el trato dispensado a la minoría kurda constituía una violación grave de
DDHH y una amenaza para la paz.

IV.- La protección regional de los derechos humanos con especial referencia al Consejo de Europa.
Mientras que el sistema universal de protección es el Sistema de Naciones Unidas, los sistemas regionales
son:
• El Sistema Europeo de Derechos Humanos
• El Sistema Africano de Derechos Humanos
• El Sistema Interamericano de Derechos Humanos
El sistema Interamericano
El antecedente o referente previo a la creación de la OEA, la encontramos en la Unión Panamericana,
organización internacional de carácter regional, que estuvo funcionando desde 1910 hasta la segunda guerra
mundial, la cual seria posteriormente remplazada por la Organización de Estados Americanos (OEA).
La idea de la elaboración de la Carta de la Organización de Estados Americanos (OEA) la encontramos en la
Conferencia Interamericana sobre Problemas de la Guerra y de la Paz, celebrada en México del 21 de
Febrero al 8 de Marzo de 1945, en donde, las naciones americanas expresaron la necesidad de que un
instrumento regulara y estableciera en el continente, un régimen de protección de derechos humanos, para
evitar no sólo hechos como los producidos en la II guerra mundial sino, además, crear una organización
internacional de carácter regional que sustituyera a la Unión Panamericana.
El instrumento internacional que dio origen al Sistema Interamericano de Protección de Derechos Humanos,
es la Convención Americana de Derechos Humanos de 1969 (Pacto de San José), el cual; estableció entre
sus fines o propósitos, el establecimiento de un régimen de protección internacional de derechos humanos de
"naturaleza convencional, coadyuvante y complementaria de la que ofrece el derecho interno de los Estados
Americanos".
El Sistema Africano
Este sistema de protección de derechos humanos surgió dentro del marco de la Organización de la Unidad
Africana (OUA), el cual, constituye un esquema de integración regional, al igual que la Unión Europea, la
Comunidad Andina, el Mercosur, la Liga de Países Árabes, y la Asociación de Países del Sudeste Asiático
(ASEAN), los cuales; se rigen por objetivos de carácter comunitario e integracionista con una fuerte
connotación económica y comercial.
El principal instrumento en materia de protección de derechos humanos en éste continente es la Carta
Africana de los Derechos y de los Pueblos de 1981, denominada "Carta de Banjul", la cual; estableció como
su organismo principal de control a la Comisión Africana de Protección a los Derechos Humanos y de los
Pueblos con sede en Banjul (Gambia).
Sólo tienen derecho de acceso directo a la Corte Africana las entidades siguientes: la Comisión Africana, el
Estado Parte que presente una demanda a la Comisión, el Estado Parte contra el que se presente la demanda,
el Estado Parte de la persona víctima de las violaciones de derechos humanos y las organizaciones
intergubernamentales africanas. Los particulares y las ONG sólo pueden tener acceso directo a la Corte
Africana si el Estado Parte en el Protocolo al que pertenecen hace también una declaración por la cual acepta
la competencia de la Corte Africana para recibir tales demandas.
Sin embargo, cabe mencionar que este sistema se encuentra aun en estado de implementación, por cuanto;
registra el más alto índice de violaciones a derechos civiles, políticos, sociales, económicos y culturales a
nivel regional, en donde conflictos étnicos, así como, la desnutrición y pobreza, son los problemas más
recurrentes del continente Africano, no obstante, del enorme crecimiento económico y comercial de países
como Sudáfrica, Namibia o Botsuana.
El sistema europeo
El sistema europeo para la protección de los derechos humanos, en el ámbito del Consejo de Europa, es el
sistema regional más antiguo y el que mayor grado de evolución y de perfección ha alcanzado. Ello viene
motivado fundamentalmente por la relativa homogeneidad política de los Estados europeos y por su avance
alcanzado en el campo de los derechos humanos. El sistema comenzó su andadura en 1950, con la
aprobación del Convenio Europeo de Derechos Humanos, instrumento destinado a la protección de los
derechos civiles y políticos. Por su parte, los derechos de carácter socioeconómico tuvieron que esperar
hasta 1961, año en el que se adoptó la Carta Social Europea. Además, como vamos a ver, los mecanismos de
protección establecidos en uno y otro Convenio van a ser notablemente diferentes.
El Convenio Europeo de Derechos Humanos ha instaurado el sistema de control y de supervisión de los
derechos humanos más evolucionado que existe hasta la actualidad, con un órgano de naturaleza
jurisdiccional, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos con sede en Estrasburgo, como auténtico árbitro
del sistema. Hasta 1998 existían básicamente dos órganos de control, la Comisión Europea de Derechos
Humanos y el Tribunal, pero tras la entrada en vigor del Protocolo nº 11 al Convenio en noviembre de 1998,
que prevé la supresión de la Comisión como filtro de las demandas, el procedimiento se ha judicializado,
planteándose a partir de entonces todas las demandas directamente ante el Tribunal.
Los mecanismos de control del cumplimiento del Convenio por parte de los Estados son básicamente tres: a)
Los informes que, a requerimiento del Secretario General del Consejo de Europa, todo Estado miembro
deberá suministrar dando las explicaciones pertinentes sobre la manera en que su Derecho interno asegura la
aplicación efectiva de las disposiciones del Convenio. Se trata de un mecanismo de escasa relevancia. b) Las
demandas interestatales, o denuncia de uno o varios Estados miembros contra otro por incumplimiento del
Convenio. A diferencia de lo que ocurre en otros sistemas, en el Convenio Europeo sí ha tenido relevancia
en determinados casos, como el de la demanda de varios países contra Grecia por el golpe de Estado de los
coroneles y las consiguientes violaciones de derechos humanos, o la de Irlanda contra Gran Bretaña por las
técnicas de interrogatorio utilizadas con miembros del IRA, calificadas por el Tribunal Europeo como actos
de malos tratos. c) Las demandas individuales, que constituyen el mecanismo más importante mediante el
que cualquier persona, ONG o grupo de particulares que se consideren víctima de una violación de sus
derechos humanos puede plantear una demanda ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.
Las demandas individuales son primero examinadas para comprobar que cumplen los requisitos de
admisibilidad, entre otros: el haber agotado los recursos en su propio país, no haber sometido el caso a otra
instancia internacional de investigación o arreglo, y que la demanda se presente en los seis meses siguientes
a la fecha de resolución definitiva en el ámbito interno. Una vez admitida la demanda, pasa a una Sala
compuesta por siete jueces, que buscarán un arreglo amistoso entre la víctima y el Estado demandado, en
cuyo caso dictarán una resolución recogiendo el acuerdo. En caso contrario, se inicia un procedimiento
contencioso que acaba con una sentencia definitiva y de obligado cumplimiento para el Estado. El órgano
que vela por este cumplimiento es el Comité de Ministros del Consejo de Europa, órgano compuesto por los
Ministros de Asuntos Exteriores de los países miembros del Consejo de Europa.
Estas sentencias desempeñan un papel fundamental en el sistema europeo. Además de su vinculatoriedad
para los Estados, ejercen una influencia cada vez mayor en la jurisprudencia de los tribunales internos en
materia de derechos humanos: así, por ejemplo, el Tribunal Constitucional español hace referencias cada vez
más frecuentes en sus sentencias sobre derechos humanos a la jurisprudencia de Estrasburgo como
fundamento de la suya propia. Por otro lado, como fruto de algunas de las sentencias del Tribunal Europeo
de Derechos Humanos, se han llevado a cabo modificaciones legislativas importantes en alguno de los
Estados miembros del Convenio Europeo. La última de ellas es la modificación, a finales de 1999, de la
legislación británica sobre las fuerzas armadas para permitir la entrada en el Ejército británico de
homosexuales tras una decisión del Tribunal de Estrasburgo condenando a Gran Bretaña por discriminación
en sus fuerzas armadas.
Además de la función contenciosa que acabamos de ver, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos también
puede llevar a cabo una función de carácter consultivo en todos los asuntos relativos a la interpretación y
aplicación del Convenio Europeo de Derechos Humanos que le sean sometidos.

Por su parte, la Carta Social Europea recoge los principales derechos de carácter económico y social y, a
diferencia de lo que ocurre en el Convenio Europeo de Derechos Humanos, no establece un sistema judicial
de control del cumplimiento por parte de los Estados de sus principales disposiciones. Entre los derechos de
la segunda generación más importantes contenidos en la Carta Social Europea figuran, entre otros, el
derecho a: el trabajo, organizarse para la defensa de intereses económicos y sociales, la negociación
colectiva, la seguridad social, la asistencia social y médica, la protección social, jurídica y económica de la
familia, y la protección y asistencia por parte de los trabajadores migrantes y sus familias. De estos siete
artículos, los Estados Partes tienen que aceptar al menos cinco de ellos y no menos de 10 de los derechos
recogidos en toda la Parte II de la Carta. Se trata así de un sistema flexible, que no obliga al Estado a aceptar
todos los derechos de la Carta.
En cambio, el único sistema de protección que se va a establecer es un sistema de informes que tienen que
presentar los Estados sobre cómo están llevando a cabo las disposiciones de la Carta. Tras el examen de cada
informe por un Comité de Expertos independientes, éste envía sus conclusiones al Comité Social del
Consejo de Europa, quien las revisa y presenta sus propias conclusiones ante la Asamblea Parlamentaria y el
Comité de Ministros del Consejo de Europa. Este último es quien formula las recomendaciones a cada
Estado Parte. Como vemos, se trata de un mecanismo sumamente débil, con un grado mínimo de control y
presión sobre los Estados en cuanto a los derechos económicos y sociales. Por esta razón, diversas voces
llevan reclamando desde hace varios años la aprobación de un Protocolo Facultativo sobre derechos
económicos y sociales al Convenio Europeo de Derechos Humanos, a fin de equiparar esos derechos con los
civiles y políticos en cuanto a sus mecanismos de control, y abriendo la puerta a una cierta judicialización de
aquéllos. Sin embargo, estas propuestas no han sido atendidas, por lo que perduran unas grandes diferencias
entre ambos tipos de derechos.

V.- Conclusión.
En las últimas décadas, el concepto de derechos humanos ha adquirido una gran importancia en la mayoría
de las sociedades del mundo. Aquellos gobernantes y regímenes acusados de violar los derechos humanos
suelen ser condenados por su propio pueblo y por los diversos organismos internacionales.

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