Tesis JB2016
Tesis JB2016
FACULTAD DE VETERINARIA
Departamento de Sanidad Animal
TESIS DOCTORAL
2016
UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID
FACULTAD DE VETERINARIA
Departamento de Sanidad Animal
Fdo: Dra. María Jesús Muñoz Reoyo Fdo: Dra. Ana de la Torre Reoyo
AGRADECIMIENTOS
Sería imposible empezar esta página sin hacer especial mención y expresar mi
agradecimiento y gratitud a la promotora e inspiradora de esta Tesis; mi mentora no sólo en
este apasionante mundo de la investigación sino también en el de la vida misma. "Gracias
María Jesús por la oportunidad que me has brindado y por poder ser parte de tu grupo". Debo
agradecer como me has guiado a través de las complejidades del mundo de la investigación
durante el trabajo que hemos desarrollado en equipo estos años. Tus consejos, tu empatía, tu
filosofía, tu originalidad, tu apoyo y dedicación, tu confianza, tu amistad y especialmente tu
infinita paciencia merecen otro agradecimiento mayúsculo; aunque no tengo palabras
suficientes que expresen todo lo vivido y aprendido juntos. Por los buenos y malos momentos
pasados y por todos los que aún nos quedan por vivir. Gracias por convertir mi pasión en mi
trabajo y por transmitirme y contagiarme esa ilusión que le pones a todas las cosas que haces;
pero siempre "desde un punto de vista biológico".
Esta Tesis es el fruto del trabajo que he desarrollado en el grupo multidisciplinar de
Epidemiología y Sanidad Ambiental (EySA) del INIA-CISA. El desarrollo de esta Tesis ha sido
posible gracias al Convenio INIA-MARM, a Tragsa, a VISAVET, a los proyectos de Investigación
AEG 11-053, EG13-020 y GA311931Coop-ASFORCE.
A Ana, por enseñarme la organización en el trabajo, la estructura y la planificación. Por
tu siempre disposición a ayudar, a elucubrar y traducir biológicamente sobre todo lo que
apareciera en nuestro escenario. Gracias por el gran esfuerzo que me has dedicado en la etapa
final de la tesis y por transmitirme tu buen hacer. Por tus consejos, por tu dedicación y
entrenamiento, por tu paciencia y apoyo; por todo ello te estaré siempre muy agradecido.
A José Manuel, por su enseñanza integral de la vida misma y de la profesional, del que
he aprendido muchas cosas, pero sobre todo el valor del trabajo, del esfuerzo, del compromiso
y la importancia del trato en las relaciones laborales para conseguir llevar las colaboraciones a
buen puerto; trabajando a gusto y con optimismo. Por enseñarme y ayudarme a construir una
sólida hoja de ruta y de la importancia de ir siempre de lo simple a lo complicado, por tus
símiles y metáforas clarificadoras, y sobre todo por tu siempre buen humor. Por recibirme ante
mis constantes dudas y atenderme siempre y ofrecerme un rato de tu tiempo y de tu
asombrosa y particular visión horizontal de las cosas para orientarme y aconsejarme. Por
simplificar y hacer entendible aquello que es complicado, ofreciendo siempre una solución o
alternativa y, por los aperis que tanto he disfrutado en tu compañía. Gracias por compartir tu
conocimiento, experiencia y filosofía de vida de las que tanto he aprendido y me he
enriquecido desde el primer día que te conocí. Por todo ello, te guardo un inmenso cariño.
A todos los internos y externos que han posibilitado con su ayuda el desarrollo de esta Tesis:
A Marta, mi primera compañera de trabajo a la cual guardo un gran afecto. Gracias por
iniciarme en el apasionante mundo de la epidemiología y de la Sanidad Animal y por compartir
tanto tu conocimiento como tu sonrisa diaria.
A Irene, por su disponibilidad y cercanía, dando siempre facilidades, evitando atascos y
contestando siempre sí, por supuesto.
A Fernando, el veterinario más biólogo que conozco, que siempre aprende de todos y
ofrece visiones particulares y creativas de cualquier tema que se le plantee.
A Irene A, por ser mi segunda compañera de trabajo con la que he compartido y me ha
ayudado día a día en el desarrollo de todos los estudios realizados superando los obstáculos y
poniendo a punto las bases de datos y las cartografías tan útiles en nuestros abordajes.
A Matilde, por su ánimo en los momentos bajos en los que no me permitió nunca
hundirme, sino apoyarme y recordarme todas las cosas buenas que hacía.
A Miguel, por su compañía diaria, sus conversaciones creativas, refrescantes y siempre
analíticas que, siempre desde un punto de vista químico, daban un soplo de aire fresco.
A Nina, Elena y Vero, por su simpatía y ayuda siempre que lo he necesitado, y por esos
muestreos en los que pude participar y echo tanto de menos.
A todos los estudiantes de estancias de la UCM y de la UAM que dejaron su huella, en
especial a Tomás y Antonio, esperando que haya sido bidireccional.
A Marisa, por ser una luchadora incansable en todos los sentidos, por ayudarnos
consiguiendo financiación de debajo de las piedras, y por su apoyo y por su talante siempre
positivo que empuja a trabajar continuamente con una sonrisa.
A Jaime R, por su asesoramiento especial en relación a la fauna silvestre y su visión
particular de la botánica, que tanto nos ha ayudado en el desarrollo de nuestros trabajos.
A Blas, por los cursos de SDM que impartes en el Real Jardín Botánico de Madrid,
donde pude conocerte, y al asesoramiento y a la ayuda prestada de forma altruista, tanto en
las múltiples dudas como en la generación de variables ambientales.
Al grupo SUAT, en especial a Lina, Eduardo, Víctor, Cristina, Raquel, Belén y Rocío, por
su estimable ayuda, siempre dispuestos a compartir, contribuir y a echar unas risas en
cualquier momento. Al equipo VISAVET, por facilitarme la ardua labor de presentar esta Tesis.
A mi familia, a los que se fueron (a mis abuelos y a mi padre) y a los que están, en especial:
A mi madre, por su dedicación y esfuerzo, su optimismo frente a las adversidades, por
su paciencia, sus ánimos y su generosidad y bondad invariable que le caracteriza. La que da
todo sin pedir nada a cambio y la que siempre luchó por mantener una estabilidad. Gracias por
habernos inculcado valores que hoy día están tan en desuso. Y sobre todo, ¡gracias por tu
amor incondicional!
A mis hermanos: Jose, por ser un compañero de aventuras y desventuras, por tu
fortaleza, tu mejora continua en todo lo que te propones, por el progresivo contagio y por
estar ahí siempre que te he necesitado. María, mi primera hermanita con la que he vivido
momentos muy alegres y otros tantos difíciles, en los que siempre he intentado además de
hermano, ser padre y amigo, y en las que en muchas ocasiones me ha dejado impresionado
por la capacidad de expresar sus sentimientos en sus escritos llegando hasta lo más profundo.
Por último, pero no menos importante, Mamen, que ha luchado como una campeona por vivir
desde el mismo día en que nació y aunque es la más pequeña, he aprendido mucho de ella a lo
largo de la vida; para mí es un signo de coraje, superación y valentía.
A Julio, por ser uno más de la familia y cuidar de todos nosotros. Por las interesantes y
apasionadas conversaciones de historia que a menudo tenemos cuando disfrutamos del café.
A Juan Antonio, por enseñarme, cuando aún era un niño, a pensar, tanto desde un punto de
vista físico (destacando mis queridas leyes de Newton) como matemático (matizando en la singular
belleza de las demostraciones de los teoremas y axiomas). Por animarme a razonar las cosas bajo
diferentes puntos de vista, alentándome siempre a que la solución a un problema nunca es una sola.
A Gonzalo (GC), mi amigo y hermano, por la gran amistad que nos une y por todos los
momentos que hemos compartido juntos. Por aportarme siempre el punto de humor e ingenio
en todos los momentos vividos y hacer de esto un dogma que ha marcado mi estilo de vida.
Gracias FAMILIA,
os quiero.
A Mamen y Chusa,
inconformistas infatigables
y luchadoras innatas.
"Construye tu teoría tan simple como
sea posible, pero no más simple."
"Mira profundamente en la naturaleza y
entonces comprenderás todo mejor."
1) RESUMEN................................................................................................................................. 1
2) SUMMARY ................................................................................................................................ 5
3) INTRODUCCIÓN .................................................................................................................... 11
3.1) Importancia de las especies silvestres en la epidemiología de las enfermedades
animales. ................................................................................................................................. 13
3.2) La Peste porcina africana ................................................................................................. 19
3.2.1) El virus ....................................................................................................................... 22
3.2.2) Hospedadores y vectores .......................................................................................... 23
3.2.3) Transmisión ............................................................................................................... 25
3.2.4) Situación actual de la PPA, tipos de escenarios epidemiológicos y consecuencias
socio-económicas. ............................................................................................................... 26
3.3) Herramientas y enfoques para el estudio de la distribución de las especies silvestres. . 37
4) JUSTIFICACIÓN Y OBJETIVOS ................................................................................................... 47
5) PUBLICACIONES....................................................................................................................... 49
OBJETIVO 1: Desarrollo y evaluación de modelos de distribución del jabalí a nivel nacional y
su escalado a la Unión Europea y Eurasia ............................................................................... 51
Objetivo 1.1: Desarrollo de un modelo analítico determinista de la distribución,
abundancia y densidad del jabalí en la Península Ibérica. .................................................. 51
Objetivo 1.2: Desarrollo de un modelo probabilístico o estocástico para predecir la
distribución, la probabilidad de ocurrencia del jabalí en España y las variables ambientales
predictivas más importantes. .............................................................................................. 55
Objetivo 1.3: Escalado del modelo analítico determinista para la UE (distribución y
hábitat idóneo del jabalí). ................................................................................................... 57
Objetivo 1.4: Escalado del modelo analítico determinista en Eurasia (distribución y calidad
del hábitat del jabalí)........................................................................................................... 59
OBJETIVO 2: Aplicación de los modelos biológicos de distribución del hábitat idóneo y de
calidad de hábitat del jabalí en la Sanidad Animal: el caso de la PPA .................................... 61
Objetivo 2.1: Evaluación del riesgo de introducción de la PPA en la UE por jabalí. ................ 61
Objetivo 2.2: Identificación de escenarios de riesgo de transmisión de la PPA. ................ 63
Publicación I ................................................................................................................................ 65
Publicación II ............................................................................................................................... 93
Publicación III ............................................................................................................................ 111
Publicación IV ............................................................................................................................ 121
Publicación V ............................................................................................................................. 133
I. Bosch J., Peris S., Fonseca C., Martínez M., De la Torre A., Iglesias I., Muñoz MJ., 2012:
Distribution, abundance and density of the wild boar on the Iberian peninsula, based on
the CORINE program and hunting statistics. Folia Zoologica, 61, 138-151.
II. Bosch J., Mardones F., Perez A., de la Torre A., Muñoz MJ., 2014: A maximum entropy
model for predicting wild boar distribution in Spain. Spanish Journal of Agricultural
Research, 12(4), 984-999.
III. De la Torre A., Bosch J., Iglesias I., Muñoz MJ., Mur L., Martínez-López B., Martínez M.,
Sánchez-Vizcaíno JM., 2015: Risk assessment of African Swine Fever introduction into
the EU by wild boar. Transboundary and Emerging Diseases, 62(3), 272-279.
IV. Bosch J., Rodríguez A., Iglesias I., Muñoz MJ., Jurado C., Sánchez-Vizcaíno JM., de la
Torre A., 2016: Update on the Risk of Introduction of ASF by wild boar into disease-free
European Union countries. Transboundary and emerging diseases, DOI:
[Link]
V. Bosch J., Iglesias I., Muñoz MJ., de la Torre A., 2016: A Cartographic Tool for Managing
African Swine Fever in Eurasia: Mapping Wild Boar Distribution Based on the Quality of
Available Habitats. Transboundary and Emerging Diseases, doi: 10.1111/tbed.12559
LISTADO DE FIGURAS
Figura 1: Numero de eventos infecciosos emergentes y las causas del surgimiento de
enfermedades
Figura 4: Mantenimiento y transmisión del virus de la peste porcina africana en las poblaciones
de cerdos silvestres y domésticos así como en las garrapatas vectores.
Figura 9: Notificaciones de PPA en cerdo doméstico y jabalí en el mundo desde 2005 hasta el 4
de octubre de 2016.
Figura 10: Notificaciones de PPA en cerdo doméstico y jabalí desde enero de 2007 hasta el 4
de octubre de 2016 en países del Este de la UE y el Este de Europa.
Figura 11: Visión general de los sucesivos pasos para construir un modelo de distribución de
especies.
Figura 12: Evolución de los artículos publicados y las citas sobre los modelos de distribución de
especies.
Tabla 1: Detección de la PPA por años y países. En cursiva y negrita, los países donde se
detectó la enfermedad y posteriormente ha sido erradicada.
1) RESUMEN
La línea argumental de esta tesis se va a centrar en la investigación y desarrollo de
modelos biológicos del jabalí (Sus scrofa Linnaeus, 1758), un mamífero terrestre ampliamente
distribuido de gran relevancia sanitaria, que puede actuar como potencial hospedador y
reservorio de muchas enfermedades porcinas, como la Peste porcina clásica, Enfermedad de
Aujeszky, Fiebre Aftosa, tuberculosis o Brucelosis. Sin embargo, estos modelos se van focalizar
en la Peste porcina africana (PPA), enfermedad de declaración obligatoria de la lista de la
Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), de las más complejas y de mayor importancia
sanitario-económica de entre todas las que pueden afectar a la industria porcina mundial.
Desde la introducción del virus de la PPA (vPPA) en Georgia en 2007, su rápida difusión en el
Este de Europa, el escaso éxito en su control y el resurgimiento en 2014 en países de la Unión
Europea (UE), ha elevado el nivel de alerta sanitaria global frente al virus. El jabalí parece
haber desempeñado un papel activo en la epidemia de la PPA en el Este Europa, al estar
involucrado en el mantenimiento de la enfermedad en las zonas endémicas (Armenia,
Azerbaiyán, Georgia, Federación de Rusia, Bielorrusia y Ucrania) y en la introducción y difusión
local dentro de los países de la UE (Letonia, Lituania, Estonia y Polonia). Por tanto, los países de
la UE se enfrentan a un escenario epidemiológico que anteriormente no se había evidenciado,
el cual plantea nuevos desafíos para controlar la expansión de la PPA; enfermedad hasta el
momento relativamente olvidada. Tres vías de entrada se asocian principalmente al riesgo de
introducción del vPPA en países libres, siendo la más complicada de controlar la vinculada al
movimiento natural del jabalí; un viajero que apenas conoce barreras ni fronteras políticas. Por
tanto, para el diseño de los distintos programas sanitarios que tienen por objeto la prevención,
vigilancia y control de la PPA, es esencial conocer la distribución del jabalí a gran escala; vacío
importante de información hasta la fecha en la que se inicia esta tesis. Para anticipar la
distribución de la enfermedad a gran escala, la epidemiología veterinaria debe avanzar a través
de la exploración de las herramientas de la ecología geográfica y nuevas fuentes de datos,
empleando un enfoque biológico. Actualmente, la evolución de los sistemas de Información
Geográfica, los avances tecnológicos de las plataformas de teledetección, que permiten
capturar información del medio ambiente (clima, topografía, cubierta vegetal, etc) y el
desarrollo de técnicas estadísticas aplicadas, ofrecen una buena base para estimar la
distribución de esta especie. En el trabajo que presento trato de utilizar y extender las
posibilidades de los modelos de distribución de especies para ofrecer respuestas a problemas
planteados en la epidemiología veterinaria.
Esta tesis doctoral titulada "Modelos biológicos aplicados a la Sanidad Animal" tiene
como objetivo desarrollar y proporcionar a una escala útil diferentes modelos y herramientas
cartográficas sobre la distribución del jabalí que permitan mejorar tanto los sistemas de
prevención y vigilancia basados en análisis de riesgos, como los programas de control de la PPA
en Eurasia. Para el control de la PPA y la prevención eficaz, es fundamental la identificación de
áreas potenciales de la aparición de la enfermedad para guiar la futura investigación, informar
a las políticas de Sanidad Animal y el diseño de las intervenciones. Este abordaje se inició a
nivel nacional, desarrollando y evaluando varios modelos en la Península Ibérica, para su
posterior escalado a la UE y Eurasia. Los diferentes modelos, recogidos en el objetivo 1 de la
presente tesis, han sido validados utilizando registros de presencia de la especie, recopilados
1
1. Resumen
de numerosas fuentes, así como también las notificaciones de enfermedades porcinas, tanto
de la OIE como de los servicios veterinarios de países afectados. El trabajo desarrollado para la
tesis comprende 5 artículos científicos publicados en revistas internacionales, en los que se
incluyen modelos que han servido de base tanto para evaluar el riesgo de introducción del
vPPA en países libres de la UE a través del jabalí, como para la identificación de escenarios de
riesgo de transmisión de la PPA en la interfaz cerdo-jabalí en Eurasia; estudios recogidos en el
objetivo 2.
Para el primer objetivo se realizaron cuatro abordajes sobre la distribución del jabalí,
en los que se desarrollaron varios modelos y herramientas cartográficas a diferentes escalas.
En primer lugar, se realizó un modelo analítico determinístico en la Península Ibérica, basado
en las bolsas de caza del jabalí (como indicador poblacional) y en los recursos vegetales (usos
del suelo CORINE) que proporcionan alimento y/o refugio asociado a la presencia de la
especie. Esto permitió estimar y mapear la distribución, los hábitats idóneos y la densidad del
jabalí. La densidad media de jabalíes en España fue de 0,37 por km2 (min 0,02 -max 2,2),
0,13/km2 (min 0,00048 -max 1,9) en Portugal y de de 0,31/km2 para toda la Península Ibérica.
2
1. Resumen
incluyendo las coberturas agrarias como hábitats temporales para el jabalí. La validez de estas
categorías se evaluó mediante la comparación de los hábitats idóneos con datos biológicos y
con los 1.451 casos de PPA en jabalíes durante los años 2014 y 2015. La mayoría de las
notificaciones se produjeron en la categoría de hábitat más adecuado para la especie. Sin
embargo, un 15 % se produjeron en la categoría agraria, en los monocultivos a menos de 2 km
de las áreas naturales, demostrando la importancia de esta cobertura no sólo para la ecología
de la especie, sino también su importancia para la gestión sanitaria de la enfermedad. Ambas
evaluaciones de riesgo se han recogido en el objetivo 2 de la presente tesis.
3
1. Resumen
4
2. Summary
2) SUMMARY
The main line of investigation of this thesis centres on research into and the
development of biological models for populations of wild boar (Sus scrofa Linnaeus, 1758), a
widespread terrestrial mammal that acts as a potential host and reservoir for many swine
diseases, such as Classical Swine Fever, Aujeszky disease, Food and Mouth Disease or
Brucellosis. These models concentrate on African Swine Fever (ASF), a disease of mandatory
notification of the World Organisation for Animal Health (OIE) that is one of the most complex
and significant from a sanitary-economic perspective of all maladies affecting the world’s pig-
farming industry. Since its appearance in Georgia in 2007, the rapid spread of the ASF virus
(ASFV) through Eastern Europe, coupled with the failure to prevent its spread and its
reappearance in EU countries in 2014, has meant that the global sanitary alert level for this
virus has had to be raised. Wild boar seem to have played an active role in the ASF epidemic in
Eastern Europe and are known to be one of the factors behind the persistence of this disease
in endemic areas (Armenia, Azerbaijan, Georgia, Russia, Belarus and Ukraine) and its
introduction and local spread in UE countries (Latvia, Lithuania, Estonia and Poland). Thus, EU
countries are now having to face up to a novel epidemiological situation and the challenge of
halting the spread of ASF, a disease that until relatively recently had been somewhat
overlooked. Three main entry routes for ASFV into disease-free countries are envisaged, of
which the most difficult to control is its spread due to the natural movements of wild boar, an
animal that knows no barely barriers or political frontiers. Knowledge of the large-scale
distribution of wild boar – information that was not available when this thesis was begun – will
be essential if effective programmes for preventing, monitoring and controlling the spread of
ASF are to be implemented. To anticipate the distribution of the disease on a broad scale,
veterinary epidemiology must begin to use tools from a biological standpoint that are based on
geographical ecology and up-to-date data sources. Today, the evolution of Geographical
Information Systems, technical advances in teledetection platforms capable of handling large
quantities of environmental information (climate, topography, plant cover, etc.) and the
development of applied statistical techniques all provide a solid base for estimating the
distribution of this species. In this thesis I thus attempt to use and expand the possibilities
offered by species distribution models in order to respond to some of the problems currently
arising in veterinary epidemiology.
This doctoral thesis – "Biological models applied to animal health" – develops and
provides cartographic models and tools at scales that will be useful for predicting wild boar
distribution. This will help improve both prevention and monitoring systems based on risk
analysis, as well as the ASF control programmes currently underway in Eurasia. To control ASF
and implement effective prevention it is vital to identify potential areas in which the disease
could appear as a means of guiding future research and providing up-to-date information for
health policies and the design of prevention campaigns. This task began at national level with
the development and evaluation of various models generated for the Iberian Peninsula (IP)
that are also applicable at both UE and Eurasian scales. These models, which form part of the
first objective of this thesis, have been validated using records of wild boar presence taken
from numerous sources, as well as notifications of swine disease published by the World
Animal Health Organization (OIE) and veterinary services in affected countries. This thesis
5
2. Summary
includes fives scientific articles published in international reviews that describe the models
used for evaluating the risk that wild boar will introduce ASFV into ASF-free EU countries and
for identifying possible risk scenarios for the transmission of ASF in the pig-boar interface in
Eurasia. These studies are part of objective 2.
Four approaches on the distribution of wild boar were used in the first objective, in
which various models and mapping tools were developed at different scale. Firstly, a
deterministic analytic model was created for the IP based on hunting bags (as an indicator of
population levels) and on the vegetation (CORINE land-use classification) that provides the
species with food and shelter. This enabled us to estimate and map the distribution, ideal
habitat and density of wild boars in the IP: the average density of wild boar in Spain was
estimated at 0.37/km2 (min. 0.02, max. 2.2), 0.13/km2 (min. 0.00048, max. 1.9) in Portugal and
0.31/km2 in the IP as a whole.
Secondly, a probabilistic or stochastic model for Spain was developed that enabled us
to predict the probability of occurrence of wild boar and to establish which environmental
variables best predict the presence of the species. This model was developed using real
presence data and a set of non-correlated environmental variables that take into account the
species’ ecology (as limiting factors or as indicators via indirect relationships) and its spatial
and seasonal fluctuations in Spain. On the basis of their percentage contribution to the model,
six variables were found to predict wild boar distribution in Spain. Of special importance were
the number of sunshine hours, rainfall seasonality, isothermality, the minimum temperature in
the coldest month of the year, slope and total annual precipitation. This model describes the
distribution of the species with great precision and highlights the areas where wild boar are
most likely to occur in Spain.
Thirdly, the deterministic analytic model was scaled up to EU level to estimate the
boar’s European distribution and the surface area of ideal habitat, which was weighted in
three categories. To avoid any over- or underestimates, only data referring to standardized
vegetation cover was used in the scaling up; both the use of hunting bags (due to a lack of
minimally consistent homogenous data from EU countries) and the probabilistic model (due to
bias and the lack of precision in records of wild boar presence in the EU) were ruled out. This
model was used in 2013 to evaluate the level of risk of the introduction of ASF into the EU as a
result of natural wild boar dispersion. In 2015, the risk of introduction was updated for
disease-free countries by improving the most important factor in the risk estimation: the
presence of ideal wild boar habitat. This enhancement was achieved by incorporating
agricultural areas – specifically, monocultures situated less than 2 km from the species’ natural
habitats – into the model since this type of land cover has been shown to be of vital
importance when identifying outbreaks of the disease. Agricultural land offers boars a great
variety of seasonal resources in terms of both foraging opportunities and shelter. These areas
are also where most direct and indirect contact between boars and domestic pigs take place.
Six ideal habitat categories including agricultural areas used seasonally by wild boars were
considered. The validity of these categories was evaluated via a comparison between these
ideal habitats and biological data and data corresponding to 1451 records of ASF in boar in
2014 and 2015. The greatest number of notifications were from the most adequate habitat for
the species. Nevertheless, 15% of notifications came from the agricultural category, that is,
6
2. Summary
from monocultures less than 2 km from natural areas, a result that highlights the relevance of
this type of land cover not only to the species’ ecology in general but also to the work required
to halt the spread of ASF. Both risk evaluations are included in objective 2 of this thesis.
The second objective was centred on two studies of the health management of ASF
outbreaks that discussed the application of the models of wild boar habitat quality and
suitability. In the first study, a semi-quantitative methodology was used to evaluate the risk in
2013 of the introduction of ASFV into the EU owing to natural wild boar dispersal. The results
of the analysis determined that the countries with the greatest potential risk of entry of the
disease were Poland and Finland, followed by Lithuania and Latvia. The two factors that had
most weight in the final results were the presence of ideal boar habitat, followed by the
density of ASF outbreaks in wild boar and domestic pigs. In spite of the efforts to prevent the
appearance and propagation of ASF in the EU, the disease appeared in 2014 in the countries
judged to be most at risk from an ASF outbreak. The 2014 outbreak was associated with
numerous cases of ASF entry linked to wild boar movements from endemic areas, which thus
increases even more the probability that the disease will spread to other EU member
countries.
In 2015 the relative risk of new outbreaks of ASF caused by wild boar in EU countries
was updated using the same semi-quantitative model for veterinary monitoring. This update
incorporates the most recent data and an improved version of the most important risk
estimator: an optimized cartographic tool mapping wild boar distribution and the most
suitable habitat for this species. The results underline the relatively high risk-values for
Slovakia and Romania, followed by Finland, Czech Republic and Germany. Wild boar habitat is
7
2. Summary
still the most important risk indicator, whilst the population density is less significant than
before. This suggests that the quality and continuity of habitat (i.e. presence of wild boar)
currently contribute more to the spread of the disease than the density of boar populations.
The second practical study, the development of a standardized cartographic tool for
boar QAH in Europe, identified scenarios with ASF transmission risk in the boar-pig interface.
ASF notifications in 2007–2016 were plotted on the QAH map, which revealed that in endemic
areas of the disease 60% of notifications were in domestic pigs in farms with low biosecurity,
above all in agricultural landscapes, monocultures and agroforestry areas (levels QAH 1 and
1.75). By contrast, in the UE 95% of notifications of ASF were in wild boar in natural landscapes
(level QAH 2), above all in broad-leaved woodland and mixed coniferous and broad-leaved
woodland. Thus, the implications for the management of ASF in endemic areas and in the EU in
general differ; special attention should be paid to the QAH scenarios to guarantee preventative
action and the prompt detection of the disease.
The results and methods developed in this thesis will help evaluate the risk of
introduction of ASF into the EU by wild boars and will assist in reducing the risk of transmission
to pig farms at the pig-boar interface. It is hoped that these advances, aside from increasing
the potential for applying landscape connectivity models, will facilitate preventative action
aimed at halting ASF entry due to wild boar into disease-free countries and guarantee more
effective control of the disease in affected territories. The biological models for the wild boar
developed in this thesis are also applicable to the management of other diseases shared by
domestic pigs and wild boars; proof of this is the successful adaptation and transfer to
regional, national and international levels that has been performed.
8
3) INTRODUCCIÓN
9
10
3. Introducción
3) INTRODUCCIÓN
La perturbación ejercida por las actividades humanas sobre el medio y las especies
silvestres, constituye uno de los conflictos ambientales más graves a los que debe enfrentarse
actualmente la humanidad (Wilson, 1988); representando un problema cada vez mayor, tanto
para la fauna silvestre como para las especies domésticas y el hombre. En los últimos años,
muchos estudios están demostrando que los cambios en los usos del suelo son uno de los
factores más relevantes en el riesgo de aparición y trasmisión de las enfermedades infecciosas
emergentes a nivel global (Hausermann et al., 2012; Loh et al., 2015) (Figura 1). Estos cambios
ambientales derivados principalmente de la expansión e intensificación de la actividad agro-
ganadera, paralelo al desarrollo humano, incluyen la fragmentación del hábitat, la
deforestación y la sustitución de la cobertura vegetal natural por cultivos (Daszak et al., 2000,
2001; Smith et al., 2009), invadiendo los hábitats naturales de las especies silvestres y
favoreciendo su proximidad con el ganado. Entorno a estas áreas compartidas, se generan
relaciones complejas que ocasionan multitud de problemas sanitarios que crean, potencian o
amplifican posibles eventos epidemiológicos (Despommier et al., 2007) (Figura 1). Un ejemplo
que ilustra la importancia que tiene la expansión e intensificación agro-gandera en áreas
naturales lo encontramos en la aparición del virus de Nipah en el sur de Asia en 1999 (Chua et
al., 2000, 2002; Pulliam et al., 2011). La principal causa se debió a que muchas granjas de
cerdos en Malasia, donde surgió por primera vez la enfermedad, se ubicaron en zonas
deforestadas donde habitaba un murciélago frugívoro del género Pteropus (zorro volador),
reservorio natural del virus. Todas las evidencias han apuntado a que la existencia de árboles
frutales en estas granjas y la cercanía del bosque tropical adyacente atraían a los murciélagos,
exponiendo a los cerdos domésticos a la infección a través de la saliva contenida en frutos
mordidos por el murciélago, la orina y las heces.
11
3. Introducción
12
3. Introducción
En las últimas décadas, las especies silvestres han adquirido una mayor importancia en
la Sanidad Animal (Stephen, 2014), ya que pueden actúan como reservorio, hospedador o
vector de muchas enfermedades infecciosas. Asimismo, muchas de estas enfermedades tienen
una alta probabilidad de afectar al estatus sanitario regional de especies de producción
ganaderas. Estas enfermedades son capaces de provocar efectos directos en la producción, en
el movimiento y las restricciones comerciales de animales y sus productos pudiendo originar
graves consecuencias socio-económicas, políticas y sanitarias para los países y regiones
afectadas.
13
3. Introducción
14
3. Introducción
15
3. Introducción
El caso del virus del distemper o moquillo canino representa una seria amenaza para la
conservación de la vida silvestre y la biodiversidad. Las poblaciones de perros son reservorio
de enfermedades que pueden afectar potencialmente a la vida silvestre mediante el
mecanismo de "spill-over" o "derrame" (Daszak et al., 2000). En 1994, un brote de Distemper
Canino ocasionó la muerte de cerca del 30% de la población de leones (Panthera leo) en el
Parque Nacional del Serengueti en Tanzania siendo el posible origen de la enfermedad las
poblaciones de perros domésticos no vacunados que habitaban cerca del parque (Roelke-
Parker et al., 1996). Otros animales silvestres afectados fueron guepardos (Acinonyx jubatus) y
perros salvajes africanos (Lycaon pictus) ambas especies en peligro de extinción. En numerosos
estudios se ha documentado la muerte de varias poblaciones de carnívoros silvestres (leones,
Panthera leo; lobo etíope, Canis simensis; perro salvaje africano, Lycaon pictus; zorro ártico,
Vulpes lagopus y foca del Caspio, Pusa caspica) concluyendo que los perros domésticos
actuaron como fuente de infección para las especies silvestres (Knobel et al., 2014).
16
3. Introducción
Figura 3: Una Salud, el solapamiento de diferentes sectores para resolver problemas de salud.
Fuente: adaptado de Daszak et al., (2000), elaboración propia.
17
3. Introducción
18
3. Introducción
El carácter patógeno del virus varía desde cepas de alta virulencia (caracterizada por
fiebre alta, pérdida de apetito, hemorragias en la piel y en órganos internos) hasta cepas de
menor virulencia e incluso de baja patogenicidad, que aparecen en regiones donde la
enfermedad está bien establecida, tras la circulación del virus durante meses o años entre las
poblaciones susceptibles. Esta situación es, en ocasiones, difícil de diagnosticar. Los animales
infectados muestran una amplia variedad de formas clínicas (hiperaguda, aguda, subaguda y
crónica) dependiendo de la virulencia del virus y el estatus inmunológico del hospedador. Las
formas hiperagudas son predominantes en el comienzo de los brotes en zonas libres de la
enfermedad, donde causan altas tasas de mortalidad de hasta el 95-100%. Una vez
establecida, la enfermedad progresa hacia formas clínicas agudas y subagudas que se
mantienen en el tiempo. No obstante, otras formas clínicas (crónica y subclínica o inaparente)
suelen aparecer a posteriori como evolución de la enfermedad: los animales supervivientes a
cuadros agudos y subagudos, aún portadores del virus, pueden recuperarse y sufrir
reinfecciones del virus circulante en las regiones endémicas. Estos animales recuperados
poseen gran importancia desde el punto de vista epidemiológico ya que pueden mantener y
diseminar el virus entre la población susceptible (Sánchez-Vizcaíno et al., 2012).
Esta enfermedad fue descrita por primera vez en Kenia (Montgomery, 1921) tras la
aparición de brotes en cerdos domésticos europeos recién introducidos en el continente
africano (Gómez-Tejedor, 1993). Fueron registrados en 1910 y 1915, causando una mortalidad
en cerdos cercana al 100%. También se pudo demostrar que los suidos silvestres africanos
(Phacochoerus aethiopicus y Potamochoeurs porcus), pese a no sufrir la enfermedad, podían
actuar como reservorios; siendo probablemente el origen de los primeros brotes en cerdos
domésticos (Montgomary, 1921). En 1932 se aisló por primera vez el agente causal de la
enfermedad en suidos silvestres capturados en las proximidades de granjas de cerdos
domésticos infectados por el vPPA (Steyn, 1932). Sin embargo, la transmisión directa de la
19
3. Introducción
enfermedad entre suidos silvestres y domésticos no se pudo demostrar hasta que se descubrió
que las garrapatas blandas del género Ornithodoros podían ser portadoras del virus (De tray,
1957). En África sudoriental, el vPPA se mantiene en un ciclo selvático en el que intervienen
principalmente las garrapatas O. moubata y O. sonrai (Vial et al., 2007) siendo elementos
fundamentales en el ciclo de transmisión entre suidos silvestres y domésticos (Plowright, 1969;
Sánchez Botija 1963) (Figura 4). Por tanto la presencia de garrapatas en esta región hace que la
erradicación de la PPA sea más difícil; pues estos artrópodos tienen la capacidad de amplificar
el virus exponencialmente (Basto et al., 2006; Kleiboeker et al., 1998) y transmitirlo de forma
transtadial (entre estadios de pupa-larva-adulto), transovarial y sexualmente dentro de la
misma especie, pudiendo mantener el virus sin necesidad del suido, facilitando así su difusión
(Plowright et al., 1970; Rennie et al., 2001).
Figura 4: Mantenimiento y transmisión del virus de la peste porcina africana en las poblaciones
de cerdos silvestres y domésticos y en las garrapatas. Fuente: Quinn et al., 2005 (elaboración
propia).
20
3. Introducción
rápidamente por la Península Ibérica (España y Portugal), estando presente más de 30 años y
ocasionando numerosos brotes en otros países europeos entre 1960 y 1993 (Bélgica, Holanda,
Francia, Italia y Malta) y en el continente americano en la década de 1970 (Caribe y
Sudamérica) (Gallardo et al., 2015). De todos estos países la PPA ha sido erradicada, con la
excepción de la isla de Cerdeña (Italia), que permanece endémica desde su entrada en 1978.
Durante estos últimos 15 años la PPA ha estado moviéndose activamente por África,
aumentando la presencia del vPPA y alcanzando un récord histórico de países afectados,
muchos de ellos anteriormente libres de la enfermedad (Penrith y Vosloo, 2009). Esta
capacidad de difusión del virus ha podido estar ocasionada fundamentalmente por el
incremento de las producciones de cerdo y la globalización de las comunicaciones dentro de
África y desde África al exterior (Costard et al., 2009). Aunque habría que destacar otra
hipótesis, que es la "posible" existencia de cerdos domésticos tolerantes de la enfermedad
(con presencia de virus pero no de anticuerpos), lo que dificultaría la detección temprana y la
rápida implantación de las adecuadas medidas de control. La presencia en diversos países
africanos de estos cerdos de razas locales, asintomáticas y portadoras de la enfermedad,
(Haresnape et al., 1985; Mendes, 1994; Penrith et al., 2004a) podría explicar la aparición de un
mayor volumen de animales y productos potencialmente contaminados en movimiento. Por
todo ello, en los últimos años el riesgo de introducción y diseminación internacional de la
enfermedad ha aumentado, amenazando de nuevo al sector porcino mundial. Los hechos
anteriormente descritos pudieron favorecer la última difusión de la enfermedad desde el
continente africano a Georgia en abril del 2007 (Beltrán-Alcrudo et al., 2008), cambiado la
distribución de la enfermedad e incrementando el riesgo de introducción en países vecinos.
Probablemente el virus llegó al Este de Europa a través de residuos de carne contaminada
transportados en barcos procedentes de países del Este de África y empleados en la
alimentación de los cerdos; situación parecida a la ocurrida en Portugal, introducido por
residuos contaminados de aviones llegados desde Angola (Oeste de África), en una granja muy
cerca del aeropuerto de Lisboa. Desde entonces, al igual que ocurrió en la primera
introducción en Europa (1960), la rápida difusión de la PPA a través de los países del Cáucaso,
del Este de Europa y la Federación Rusa, el escaso éxito en su control y el resurgimiento en
2014 en países de la UE, ha elevado el nivel de alerta sanitaria global frente al virus. Además,
existe una alta probabilidad que la enfermedad se convierta en endémica en territorio de la
Federación Rusa, debido al alto número de notificaciones de PPA en la población doméstica y
silvestre y el gran volumen de comercio de animales y productos animales sin control en la
zona (Sanchez-Vizcaíno, 2012). De hecho, estudios desarrollados posteriormente definieron
como zonas endémicas a la Federación Rusa, Bielorrusia, Ucrania y la región del Cáucaso
(Gogin et al., 2013). Por tanto, esta situación en Europa del Este representa un riesgo
constante de entrada de la PPA en la UE, especialmente a través de rutas que son difíciles de
controlar, como los movimientos de jabalíes, el movimiento ilegal de animales y productos de
origen animal y los movimientos de los vehículos contaminados u otros objetos inanimados.
21
3. Introducción
3.2.1) El virus
22
3. Introducción
Los suidos (Suidae) son una familia de mamíferos artiodáctilos en la que se incluyen los
cerdos domésticos, los jabalíes y sus parientes más cercanos, distribuidos originariamente en
Eurasia y el norte de África; aunque el Sus scrofa ha sido introducido posteriormente en el
continente americano, Australia, Nueva Zelanda y en diversas islas del Pacífico (Long, 2003),
tanto en su forma doméstica como silvestre. En el caso del jabalí europeo (Sus scrofa Linnaeus,
1758) y el cerdo doméstico la enfermedad cursa de forma sintomática, mientras que en los
suidos silvestres africanos la enfermedad por lo general es asintomática, sin consecuencias
23
3. Introducción
Sin embargo, esta hipótesis debería ser comprobada más ampliamente, para obtener
una mejor comprensión del papel de jabalíes en la persistencia del vPPA, sobre todo en las
zonas afectadas actualmente, como la Federación de Rusia y la UE. Para ello, habría que
ampliar los estudios incluyendo otros factores ecológicos y antropogénicos relacionados con la
distribución de la especie y la presencia de la enfermedad, como por ejemplo: la
fragmentación y conectividad del hábitat; la disponibilidad de alimento y refugio; las
características de la población; las prácticas de manejo (Vicente et al., 2007); o la
sobreabundancia de individuos (Gortázar et al., 2006) entre otros.
24
3. Introducción
En cuanto a la cuenca del Mediterráneo, los países del Cáucaso y la Federación Rusa,
sólo se ha constatado la presencia de O. alactagalis, O. asperus, O. normandi, O. pavlovskyi, O.
tartakovskyi, O. tholozani, O. erraticus, O. lahorensis y O. sonrai, desconociendo casi por
completo su distribución, preferencias de hábitat y hospedador. Sin embargo, debido a que
todas las especies de Ornithodoros analizadas hasta la fecha son susceptibles a la infección del
vPPA, es esencial conocer su distribución y comportamiento para la transmisión de PPA (EFSA
2010). Recientemente, se ha realizado numerosos esfuerzos en este sentido gracias al
proyecto europeo ASFORCE ([Link] Se generó un mapa de distribución de las
garrapatas del género Ornithodoros en base a su hábitat para la UE y países vecinos
(Federación Rusa y transcaucásicos) y se realizaron numerosos esfuerzos de muestreo en
campo mediante métodos de detección directa (captura de garrapatas) e indirecta (test ELISA
para anticuerpos frente a los antígenos salivales de Ornithodoros en muestras de cerdos y
jabalíes). Hasta la fecha, los resultados no han sido del todo concluyentes excepto en el caso
de Cerdeña, donde se ha evidenciado la ausencia de garrapata (O. erraticus) en toda la isla
(Mur et al., 2016) como ya se afirmaba desde la década de 1970/1980 (Ruiu, 1989).
3.2.3) Transmisión
El vPPA se puede transmitir tanto de forma directa como indirecta, así como por la
picadura de una garrapata infectada, que actúa como vector de la enfermedad. Aunque en
algunos casos se ha constatado la implicación de otros vectores en la transmisión de vPPA,
esta ha sido simplemente mecánica (moscas, Stomoxys calcitrans). La entrada del virus en el
cerdo normalmente ocurre por vía oronasal, o también por vía cutánea, subcutánea,
intramuscular e intravenosa debido a la picadura de garrapatas. La transmisión directa se
produce a través de todas las secreciones contaminadas de los animales infectados a los
susceptibles (secreciones nasales, saliva, heces, orina, exudado conjuntival y genital y heridas),
generalmente desde los días 1 a 7 posteriores a la infección, siendo el fluido más importante
para su difusión la sangre de los animales infectados (Quintero et al., 1986). La transmisión
indirecta se produce a partir de residuos o productos contaminados, por ejemplo alimentación
con desechos que contienen carne infectada. A esta última vía de transmisión también se la
denomina contaminación ambiental, siendo las más comunes el aire, el agua, el alimento, los
vehículos de transporte y los fómites.
En cuanto a la transmisión indirecta, hay que destacar que el vPPA es muy estable en
el medio ambiente, dentro de una amplia escala de temperaturas y pH. El virus es estable
siempre que el pH del medio se encuentre en un rango de 4 a 10, aunque un incremento o
disminución en ese rango lo inactivaría en minutos (EFSA, 2010). Respecto a la temperatura, el
virus también es muy estable en el medio ambiente, sólo se inactiva cuando se alcanzan los
60ºC durante 20 minutos o 56ºC durante 70 minutos (OIE, 2014a). Además, el vPPA
permanece activo en un gran número de productos cárnicos producidos a partir de cerdos
infectados durante largos periodos de tiempo; 300 días en carne contaminada conservada en
25
3. Introducción
refrigeración y hasta 1.000 días si permanece congelada (Adkin et al., 2004). Por tanto, la larga
permanencia del virus en tejidos contaminados junto con su gran resistencia en el medio
ambiente, son claves para la principal vía de entrada de la PPA en países libres: entrada por
residuos de cerdos contaminados transportados en barcos o aviones.
En cuanto a la transmisión por jabalíes infectados, estos pueden transmitir la PPA a los
cerdos domésticos bien, a través del contacto directo con cerdos que se crían en libertad
(principalmente en sistemas de traspatio), o bien de manera indirecta. Una posible vía de
transmisión indirecta es la alimentación de los cerdos domésticos con hierba fresca o cultivos
contaminados por vPPA procedentes de jabalíes (Olsevskis et al., 2016). Esto se debe al
comportamiento biológico del jabalí , pues tiende a alimentarse en los cultivos cercanos al
borde del bosque durante gran parte del año (Thurfjell et al., 2009), pudiendo ser
contaminados por individuos infectados.
La PPA suele causar la muerte rápida de la mayor parte de los animales infectados, sin
embargo el virus puede sobrevivir en las carcasas de los jabalíes muertos durante mucho
tiempo. Incluso puede superar el invierno en los cadáveres congelados o cubiertos por la
nieve, manteniéndose como fuente potencial de futuras reinfección para las poblaciones de
jabalíes y los jabatos de la primavera siguiente. Por lo que puede existir una alta probabilidad
de contactos de jabalíes susceptibles con material infeccioso existente en el medio ambiente
(por ejemplo, carcasas infectadas o la sangre o excrementos de un animal infectado), lo que
podría dar lugar a una mayor propagación del vPPA entre las poblaciones de jabalíes;
especialmente en zonas donde los animales se reúnen, como son las áreas de alimentación
(EFSA, 2015). Además, la ausencia de especies carroñeras unido a la escasez de alimentos,
especialmente durante los meses de invierno, también posibilita que los jabalíes se infecten de
las carcasas contaminadas de sus congéneres cuando hociquean y escarban en busca de alimento.
La PPA fue descrita por primera vez en Kenia en 1921 y las primeras notificaciones se
reportaron desde países del este y del sur de África, donde se presume que comenzó a
evolucionar el vPPA (Sánchez-Vizcaíno et al., 2012). La PPA se ha extendido posteriormente a
otras zonas de África, Europa y América (Tabla 1). En la actualidad, la PPA es endémica en la
26
3. Introducción
mayor parte de África (OIE, 2009), Cerdeña (Italia) y en determinadas zonas de la Federación
Rusa, Bielorrusia, Ucrania, Armenia, Azerbaiyán y Georgia (Gogin et al., 2013), las cuales
suponen, a través de los movimiento de jabalíes infectados, la principal vía de introducción y
dispersión de la PPA a las zonas libres de la enfermedad de la UE.
Año 1ª
África Eurasia América
detección
1921 Keniaa, c
1957 Portugalk
1959 Senegalb, d, e, f
1960 Cabo Verdec Españal
1964 Franciam
1967 Italia continentaln
1971 Cubat
c,cʹ
1977 Ex Unión Soviética
1978 Cerdeñan, Malta ñ Brasilu, República
Dominicanar
1979 Haitír
1982 Camerúnb, d, e, f
1985 Bélgicao
1986 Holandap
1994 Mozambiqueg
1996 Otros países de África Central y
Occidental (Costa de Marfil,
Gambia, Benín, Togo, Nigeria)b, h
1998 Madagascar i
2007 Mauricio j Georgiaq, Armenia,
Federación de Rusiar, s,
Iránv
2008-2013 Azerbaiyán, Ucrania,
Bielorrusiar, s
2014 Lituania, Polonia,
Letonia, Estonia s
2016 Moldavia
Tabla 1: Detección de la PPA por años y países. En cursiva y negrita, los países donde se
detectó la enfermedad y posteriormente ha sido erradicada (adaptado de dwhc, 2015). aFAO,
2010; bEtter et al., 2011; cFAO, 2010; cʹKorennoy et al., 2016; dFAOUN, 1998; ePenrith et al.,
27
3. Introducción
2009; fYakubu et al., 2010; gFAO, 2010; hFAOUN, 1998; iRoger et al., 2001; jLubisi et al., 2009;
k
Boinas et al., 2011; lBech-Nielsen et al., 1995; mESFA, 2010; nGiammarioli et al., 2011;
ñ
Wilkinson et al.,1980; oBiront et al., 1987; pTerpstra y Wensvoort, 1986; qRowlands et al.,
2008; rCostard et al., 2009; sOIE, 2014b; tSiméon-Negrin y Frias-Lepoureau, 2002; uLyra, 2006;
v
Rahimi et al., 2010.
28
Figura 7: Escenarios epidemiológicos de la PPA, adaptado de dwhc, 2015.
29
3. Introducción
3. Introducción
En el caso de la Península Ibérica, los cerdos domésticos y los jabalíes fueron afectados
por el vPPA (1957-1995), siendo una de las principales vías de transmisión el contacto directo
entre los animales y la ingestión de carne infectada. La garrapata blanda O. erraticus también
contribuyó a la transmisión de enfermedades en las explotaciones de extensivo de cerdo
ibérico (Arias y Sánchez-Vizcaíno, 2002), favoreciendo el mantenimiento del vPPA en las zonas
afectadas durante años.
En África Meridional y Sudoriental, existe un ciclo selvático entre suidos silvestres y las
garrapatas, principalmente O. moubata. Las garrapatas viven en las madrigueras de estos
suidos alimentándose de su sangre y transmitiendo el virus en el proceso. Los suidos adultos
(cerdo verrugoso) no desarrollan viremia y no actúan como fuente de infección para las
garrapatas. Sin embargo, los cerdos verrugosos jóvenes pueden desarrollan un corto período
de viremia sin signos clínicos pero suficiente para poder infectar a las garrapatas. Los jabalíes
infectados permanecen asintomáticos toda su vida, pero debido a la ausencia de transmisión
entre jabalíes, el mantenimiento de la infección depende exclusivamente de las garrapatas. En
este escenario, la transmisión a los cerdos domésticos es causada principalmente por las
picaduras ocasionales de las garrapatas infectadas y después de la recirculación entre la
población de cerdos domésticos.
En los países de América del sur y central afectados por la PPA, la enfermedad sólo
afectó a los cerdos domésticos. Los jabalíes y las garrapatas blandas no jugaron un papel
importante en la epidemiología y la transmisión de la enfermedad, facilitando su erradicación.
30
3. Introducción
Desde 2007, la PPA se ha propagado por toda Georgia, afectando a países vecinos
como Armenia en agosto de 2007, la Federación Rusa en diciembre del 2007 y Azerbaiyán en
enero de 2008. Desde principios de 2008, la PPA se ha expandido hacia el norte de la
Federación Rusa, declarando más de 600 brotes desde su introducción (FAO, 2013). En
concreto, en la zona norte y sur de la Federación de Rusia, los sistemas y explotaciones de
cerdo de baja bioseguridad se han descrito como el principal impulsor de la PPA (Oganesyan et
al, 2013; Iglesias et al., 2015; Vergne et al., 2015). De hecho, la alta frecuencia de los brotes
entre los cerdos domésticos se ha asociado con una alta densidad de granjas de baja
bioseguridad y una alta densidad humana (Zaberezhnyı˘ et al., 2012; Korennoy et al., 2014;
Vergne et al., 2015). En las zonas endémicas Federación de Rusia, Bielorrusia, Ucrania y la
región del Cáucaso (Gogin et al., 2013) el jabalí parece desempeñar un papel secundario en
la transmisión de la PPA (Vergne et al., 2015). Sin embargo, el hecho de que este ungulado
silvestre pueda transmitir el virus, incluso en ausencia del cerdo doméstico (Iglesias et al.,
2015), implica que puedan mantener la infectividad y sostener la circulación del virus entre los
jabalíes y cerdos domésticos criados en granjas de baja bioseguridad.
Por tanto, el gran volumen de comercio de animales y productos derivados sin control
como la infectividad demostrada en poblaciones silvestres han favorecido el mantenimiento y
difusión de la enfermedad hacia países fronterizos con la UE como Ucrania (OIE 2012, 2014b) y
Bielorrusia (OIE 2013) en donde además la situación epidemiológica puede estar subestimada
(EFSA, 2014). Este escenario ha supuesto una gran amenaza para países de la UE debido al
movimiento ilegal de productos contaminados y a la presencia de corredores ecológicos de
jabalíes presentes en las fronteras con países miembros de la UE como Polonia, Lituania y
Rumania. Esto está en consonancia con las evaluaciones de riesgo de introducción de PPA en
países de la UE (Costard et al., 2013; de la Torre et al., 2013) que identifican el hábitat idóneo
del jabalí como uno de los factores de riesgo más importantes a tener en cuenta.
En enero del 2014, la región oriental de la UE se vio afectada tras la aparición de dos
casos aislados de PPA en jabalíes en el este de Lituania, localizados a 5 y 40 km de la frontera
con Bielorrusia. Un mes más tarde, en febrero de 2014 se notificaron otros dos casos en
jabalíes, pero esta vez en el noreste de Polonia, situados a 900 y 200 metros de la frontera con
Bielorrusia. Gracias a los análisis moleculares y epidemiológicos realizados, se ha demostrado
que la introducción del vPPA en la UE se ha asociado al movimiento naturales de jabalíes
infectados a través de los corredores existentes entre Bielorrusia (zona endémica) y los países
de la UE (Gallardo et al., 2014). Estas múltiples introducciones del vPPA asociadas al constante
31
3. Introducción
32
3. Introducción
jabalí sigue siendo bastante baja (25 km en 2 años o 1,2 km por año) en comparación con otras
zonas (Rusia 25 km/mes) y todos los casos detectados (30 en 2014 y 46 en 2015) se han
agrupado a lo largo de la frontera con Bielorrusia. Según estudios realizados en estas áreas, la
baja propagación de la enfermedad se puede atribuir a varios factores relacionados con la
gestión del jabalí (Podgórski, 2016). Sin embargo, en el año 2015 y 2016 se ha producido una
expansión de los casos de PPA en jabalíes hacia el sur (distrito Hajnovka) (OIE, 2016),
constatando el continuo avance geográfico de la enfermedad a través del país; aunque las
razones de esta propagación no se han podido determinar. Además se sospecha que puedan
haber nuevas introducciones la enfermedad a través de la frontera con Bielorrusia donde
existe un desconocimiento de la situación epidemiológica (GF-TADs, 2015).
33
3. Introducción
la zona previamente afectada, indican que la PPA sigue representando una seria amenaza para
el sector porcino. Si no se aúnan esfuerzos y se emplean medidas sanitarias efectivas, la
enfermedad podría incluso llegar a afectar a zonas de alta producción porcina y generar
grandes pérdidas económicas.
34
3. Introducción
Figura 9: Notificaciones de PPA en cerdo doméstico y jabalí en el mundo desde 2005 hasta el 4
de octubre de 2016. Fuente OIE, 2016.
Figura 10: Notificaciones de PPA en cerdo doméstico y jabalí desde enero de 2007 hasta el 4
de octubre de 2016 en países del Este de la UE y el Este de Europa. Fuente OIE, 2016,
elaboración propia.
Sin duda, la Unión Europea ha sido la más afectada por el cierre del mercado ruso ya
que ha dejado de ser el principal exportador de este tipo de carne y consecuentemente ha
reducido la producción esperando que pueda llegar en conjunto a los 22,3 millones de euros,
35
3. Introducción
(USDA). En Ucrania y en Rusia siguen produciéndose casos, tanto en jabalíes como en cerdos
domésticos en explotaciones de autoconsumo. En África, desde comienzos del año 2016 hasta
el 1 de septiembre se han reportado brotes de PPA en Burundi, Kenia, Mali y África del Sur.
36
3. Introducción
Gracias a las bases que ha sentado la Bioinformática, también está evolucionando una
disciplina encargada de asimilar el conocimiento tecnológico y aplicarlo a la investigación en
las Ciencias de la tierra; la Informática del Medio Ambiente (Environmental Informatics).
Dentro de esta, existen distintas áreas de especialización, destacando la Ecoinformatica
(Ecoinformatics o Ecosystem Informatics), encargada de fusionar la ecología y las tecnologías
de la información para definir entidades y procesos naturales de los ecosistemas, desde genes
a redes ecológicas. Como destaca Benito de Pando (2009) en su estudio "Ecoinformatica
aplicada", este área de trabajo es relativamente reciente, y aunque sigue sin tener una entidad
propia en las universidades europeas, si se ha consolidado rápidamente en Estados Unidos y
América del Sur; pioneros en su desarrollo. También cabe destacar que una de las áreas más
37
3. Introducción
Dentro de la Ecoinformática, una de las herramientas más revolucionarias han sido sin
duda los Sistemas de Información Geográfica (SIG, acrónimo en inglés GIS) que han permitido
el análisis de los patrones espaciales de presencia y ausencia de especies (Franklin, 1995;
Guisan y Zimmermann, 2000; Rushton et al., 2004; Foody 2008; Swenson, 2008). Estos
sistemas están compuestos por un conjunto integrado de medios (hardware, software),
métodos informáticos y un equipo humano capaz de capturar, mostrar, almacenar, manipular,
transformar, transferir, analizar y modelizar datos geográficos, permitiendo representar los
objetos del mundo real en términos de posición, atributos y de las interrelaciones espaciales.
El progreso de los SIG ha sido posible no sólo a la evolución de la informática, sino también a la
aparición de nuevas fuentes de datos susceptibles de ser utilizadas en el análisis geográfico
(especialmente las derivadas de satélites). Desde entonces los SIG se han convertido en un
elemento básico en innumerables campos de trabajo en investigación. A partir de 1999,
coincidiendo con el uso masivo y generalizado de los SIG y sus elementos constituyentes, se
presenta la oportunidad de reproducir espacialmente la distribución y la abundancia de
especies silvestres; implicando un avance cualitativo muy significativo para la Ecoinformática.
Las variables ambientales son utilizadas para predecir la distribución de las especies
silvestres, logrando disminuir la incertidumbre asociada a la falta de datos. Estas variables
ambientales definidas como variables predictoras, son consideradas las causantes directas de
su distribución y, generalmente, se derivan de modelos digitales de elevaciones o de la
interpolación espacial a partir de datos de estaciones climáticas, siendo las más utilizadas
debido a su disponibilidad; aunque siempre se deben seleccionar aquellas íntimamente
relacionadas con la ecología y la distribución de la especie silvestre. Pueden clasificarse como:
gradientes de recursos directamente consumidos (nutrientes, agua, luz), gradientes directos,
que son parámetros con importancia fisiológica (temperatura, pH) y gradientes indirectos,
relativos a las características físicas del territorio (orientación, elevación, pendiente, geología);
gradientes que suelen mostrar una buena correlación con los patrones de distribución de las
especies (Guisan et al., 1999; Guisan y Zimmermann, 2000). Aunque, como criterio básico,
siempre se deben seleccionar aquellas variables que cumplan simultáneamente tres
condiciones: 1) que estén íntimamente relacionadas con la ecología y distribución de la especie
silvestre (Hirzel y Lay, 2008), como factor limitante o como indicador a través de relaciones
indirectas; 2) que exista una variabilidad espacial y estacional significativa en la zona de
estudio; 3) y que sean independientes o que presenten escasa correlación entre ellas,
facilitando así la interpretación biológica de los resultados (Graham, 2003; Muñoz y Felicísimo,
2004). Estas variables se suelen incluir en las cartografías de tipos de vegetación (herbáceas,
pastos, arbustos o árboles), en base de datos climáticos (temperatura, precipitación,
humedad), datos geográficos (elevación del terreno, pendiente), en base de datos biológicos
(riqueza de especies de taxones específicos o presencia de especies en determinados lugares),
38
3. Introducción
39
3. Introducción
dinámicos se representan procesos que relacionan objetos entre sí simulando los mecanismos
de cambio en una sucesión temporal. Atendiendo a la aleatoriedad del modelo, pueden ser
determinísticos o estocásticos, que son los que han sido utilizados para el desarrollo de esta
tesis. Un modelo determinístico es un modelo matemático donde las mismas entradas o
condiciones iniciales (datos conocidos con certeza o categóricos) producirán invariablemente
las mismas salidas o resultados, no contemplándose la existencia del azar ni el principio de
incertidumbre en el proceso. Por el contrario, en los modelos estocásticos, también conocidos
como modelos probabilísticos (algún dato no se conoce con certeza), al menos una variable es
tomada como un dato al azar y las relaciones entre variables se estiman por medio de
funciones probabilísticas, incorporando así la incertidumbre.
En función del tipo de variable ambiental que se utilice para desarrollar la distribución
de la especie y la capacidad de interpretación ecológica y complejidad del modelo, podemos
distinguir principalmente: modelos de hábitat idóneo, modelos de distribución de especies
(MDS) y modelos de nicho ecológico. Aunque en la bibliografía científica los modelos de
hábitat se han denominado de diferentes formas, la principal diferencia se encuentra en la
interpretación ecológica generada por los diferentes autores. Por ejemplo, muchos autores
consideran que estamos generando modelos de hábitat idóneo, que representan la
distribución potencial de la especie (espacio donde podría estar presente la especie en función
de sus características ambientales) (Felicísimo et al., 2005). Bajo esta definición, se han
producido muchos modelos de hábitat idóneo para muchas especies (Özesmi y Mitsch, 1997;
Roseberry y Sudkamp, 1998; Gerrard et al., 2001; Store y Kangas, 2001; Belongie, 2008;
Tellería et al., 2012) o de abundancia (Elmberg y Edenius, 1999; Radeloff et al., 1999;
Whigham, 2000). Otros autores se inclinan por definirlos como modelos del hábitat potencial,
pues son estimaciones descriptivas de la asociación entre los organismos y los factores
ambientales del hábitat de una determinada especie (Kearney, 2006).
Frente a estos modelos de hábitats, actualmente los modelos más complejos son los
de nicho ecológico (Pulliam, 2000; Vetaas, 2002; Araújo y Guisan, 2006), que sería la
combinación de condiciones ecológicas que la especie objeto puede tolerar (Grinnell, 1917). En
ellos, se suelen tener en cuenta, en el espacio multidimensional, las interacciones con otras
especies como la competencia intra e interespecífica, obteniendo la distribución real o nicho
real (Hutchinson, 1957); incluyendo tanto las áreas de presencia como de ausencia de la
especie (Hutchinson, 1958). Además, teóricamente estos modelos deberían tener en cuenta
factores históricos como eventos geológicos, antropogénicos o climáticos que han sucedido en
el pasado, como glaciaciones o aparición de barreras biogeográficas (Guisan & Zimmermann
2000), algo de lo que actualmente no suele haber información. Otro aspecto muy
enriquecedor sería disponer de información sobre la capacidad de dispersión (Svenning y Skov
2004, Lester et al., 2007) y de la probabilidad de supervivencia. Sin embargo, los modelos más
frecuentemente utilizados son los Modelos de Distribución de Especies (MDE, acrónimo en
inglés SDM, Species Distribution Models), modelos intermedios entre los de hábitat y de nicho
atendiendo a las variables utilizadas en su desarrollo y el nivel de complejidad. Es un término
semántico más flexible para englobar el conjunto de modelos, independientemente de su
complejidad, variables ambientales o algoritmo seleccionado para su desarrollo (Mateo et al.,
2011). Es por ello que dediquemos un apartado especifico a los MDE, ya que son las modernas
herramientas de la Ecoinformática, diseñadas para analizar objetivamente los patrones
40
3. Introducción
Estos modelos han sido ampliamente empleados para comprender la relación entre las
especies y su ambiente biótico y abiótico; basándose en las observaciones para probar las
hipótesis ecológicas y biogeográficas sobre su distribución y rangos. Incluso también se han
utilizado para predecir la ocurrencia de especies, ya sea en determinadas ubicaciones donde
los datos de muestreo o encuestas son inexistentes o casi imposible de obtener (Franklin,
2013). Por tanto, los MDE son modelos no subjetivos que mediante el empleo de herramientas
estadísticas predicen lo adecuada que es un área para el desarrollo de una determinada
especie en relación a las condiciones ambientales (clima, coberturas vegetales, topografía,
etc.). Aunque las estrategias para la elaboración y la evaluación deben de ser apropiadas para
la aplicación final del modelo, no existen normas establecidas al respecto (Araújo et al., 2006).
Sin embargo, cinco son los pasos fundamentales para la correcta construcción de un modelo
predictivo: el concepto sobre el que se desarrolla el modelo, la formulación matemática del
mismo, la calibración y entrenamiento, la obtención de las predicciones, y la evaluación de su
capacidad predictiva (Figura 11).
41
3. Introducción
Figura 11: Visión general de los sucesivos pasos (de 1 a 5) para construir un modelo de
distribución de especies cuando se disponen de dos conjuntos de datos; una para fijar el
modelo y otra para evaluarlo. La validación se puede abordar de dos maneras diferentes:
usando los mismos datos con los que se ha construido el modelo mediante procedimientos
como bootstrap, validación cruzada (del inglés cross-validation) o Jack-knife, o usando datos
independientes y comparando los valores predichos por el modelo con ellos usando medidas
independientes del umbral como la aproximación ROC (del inglés receiver operating
characteristic). Figura adaptada de Guisan y Zimmermann (2000), elaboración propia.
A partir del año 2000, los MDE han experimentado un crecimiento exponencial (Fig.
12) generando una gran variedad de técnicas de modelado (Guisan y Zimmermann 2000;
Ferrier et al., 2002) que aún sigue en desarrollo y expansión produciendo nuevos métodos y
estrategias para el diseños de algoritmos y para el tratamiento e interpretación de los
resultados (Wilson et al., 2005; Elith et al., 2006; Ferrier y Guisan, 2006; Mateo, 2008; Mateo
et al., 2011). Esta gran oferta de herramientas es una ventaja operativa, pero sin embargo,
obliga al investigador a realizar un esfuerzo para seleccionar el más adecuado para su caso de
estudio. Muchos ejemplos publicados indican que los modelos de distribución de especies
pueden caracterizar el hábitat de la especie a un nivel satisfactorio cuando los datos sobre la
presencia de las especies están bien estudiados (sin sesgos y con un esfuerzo de muestreo
definido) y cuando las variables ambientales relevantes para la especie se analizan con un
algoritmo bien especificado. En cambio, los modelos que han sido entrenados con datos
insuficientes o inadecuados sobre la observación de las especies o variables ambientales
explicativas no relacionadas con la ecología de la especie, pueden generar resultados
ambiguos o contradictorios (Elith y Leathwick, 2009). Un conjunto de datos adecuados para
una especie consiste en registros que describan la ocurrencia conocida (presencia de la
especie), así como registros en los que la especie no es observada (ausencia de la especie).
42
3. Introducción
Las técnicas de modelación más utilizadas son las relacionadas con modelos
estadísticos de regresiones (la Regresión logística, Modelos Lineales Generalizados (GLM),
Modelos Aditivos Generalizados (GAM)) (Guisan et al., 2002), los métodos de Clasificación o
Árboles de Clasificación (Random Forest (RF), Boosted regresion trees (BRT)), los métodos de
"sobre" Envueltas Bioclimáticas (BIOCLIM) o Ecological Niche Factor Analysis (ENFA) y aquellos
basados en algoritmos específicos como Genetic Algorithm for Rule-set Prediction (GARP) o
Máxima Entropía (MaxEnt). Además, se puede incluir, como un nuevo enfoque, los programas
que utilizan ensambles de técnicas para obtener modelos de consenso, buscando disminuir los
sesgos y limitaciones propias del uso en forma individual de las técnicas estadísticas
mencionadas. En la tabla 2 se resumen las principales técnicas, los programas que las aplican y
su rendimiento en las principales evaluaciones que se han realizado. La mayoría de los
modelos y técnicas anteriormente nombradas, utilizan como datos de entrada tanto registros
de presencia como de ausencia de las especies. Sin embargo, se han desarrollado métodos en
los que sólo se requieren datos de presencia debido a que a día de hoy no existen datos de
ausencias para la mayoría de especies (Graham et al., 2004; Mateo et al., 2010). Los métodos
que se basan únicamente en presencias son principalmente Bioclim, Domain, ENFA, GARP
(Stockwell, 1999) y MaxEnt (Phillips et al., 2006; Phillips y Dudík, 2008). Estos modelos en lugar
de datos de ausencia de la especie requieren datos de pseudo-ausencia o de fondo
(background) representando generalmente la distribución potencial de la especie, mientras
que los basados en presencia-ausencia indican de modo más aproximado la distribución del
nicho ecológico real (Zaniewski et al., 2002). En este contexto, cabe destacar el software
MaxEnt (Phillips et al., 2004, 2006, 2008; Phillips y Dudík, 2008) que es un método de
inteligencia artificial que aplica el principio de máxima entropía para calcular la distribución
geográfica más probable para una especie cuando sólo se cuenta con registros de presencias.
Su funcionamiento es parecido a GLM y GAM, sólo que para ajustar la ecuación utiliza un
método de inteligencia artificial que no asume ninguna distribución predeterminada para los
datos. Para ello, estima la probabilidad de ocurrencia de la especie buscando la distribución de
máxima entropía (lo más uniforme posible) sujeta a la condición de que el valor esperado de
cada variable ambiental, según esta distribución, coincide con su media empírica. Es decir, de
entre todas las ecuaciones posibles para describir el sistema, el algoritmo MaxEnt selecciona la
más uniforme (la que tiene máxima entropía). El resultado del modelo expresa el valor de
idoneidad del hábitat para la especie como una función de las variables ambientales. Un valor
alto de la función de distribución en una celda determinada indica que ésta presenta
condiciones muy favorables para la presencia de la especie.
A pesar de las críticas que reciben los trabajos que emplean únicamente datos de
presencia (Peterson et al., 2007), el uso de MaxEnt se ha masificado en los últimos años,
siendo utilizado en prácticamente todas las aplicaciones de modelos de distribución (Baldwin,
43
3. Introducción
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3. Introducción
Como ya hemos indicado anteriormente, desde la década de los 90, con el uso masivo
de los SIG y los avances tecnológicos, especialmente las plataformas de teledetección (satélites
y sensores multiespectrales) están cambiando el modo en el que la información del medio
ambiente se captura, almacena y distribuye (Krishtalka y Humphrey, 2000). Esto ha permitido
generar y cuantificar de manera informatizada los datos sobre las variables ambientales
básicas para alimentar y enriquecer los MDE. Dos de las bases de datos ambientales más
utilizadas son los conjuntos de datos proporcionados por la Unidad de Investigación del Clima
(CRU) y Worldclim, disponibles a escala mundial. La mayor disponibilidad y manejo de grandes
bases de datos y el desarrollo técnicas estadísticas aplicadas ha permitido el desarrollo nuevas
herramientas en el análisis de los patrones espaciales de las especies para proyectar en el
espacio ecológico y geográfico; los modelos de nicho (Franklin 1995, Guisan y Zimmermann,
2000; Rushton et al., 2004; Foody, 2008; Swenson, 2008). De esta forma comienzan a surgir las
distintas aproximaciones estadísticas y programas computacionales que permiten determinar
la distribución espacial de las especies, basándose en datos de presencia/ausencia (Guisan y
Zimmermann, 2000; Guisan y Thuiller, 2005; Elith y Leathwick, 2009) o sólo presencia
(Stockwell, 1999; Phillips et al., 2006; Elith et al., 2011).
Los MDE han dado un salto muy importante en las estimaciones espaciales realizadas a
lo largo de grandes escalas espaciales (Thomas et al., 2004; Barbosa et al., 2012) gracias al
empleo y disponibilidad de un conjunto de variables ambientales, de datos biológicos y
herramientas apropiadas con el objeto de representar el nicho ecológico de una especie.
Además, son considerados en las aplicaciones científicas como piedras angulares en el estudio
del cambio global en ecología. A día de hoy existe una gran cantidad de procedimientos y
metodologías para el desarrollo de MDE. Prueba de ello es el aumento exponencial de trabajos
sobre MDE, con más de 350 artículos científicos publicados durante el año 2010 en revistas
ambientales y ecológicas (Brotons, 2014) (Fig 12).
Figura 12: Evolución de los artículos publicados y las citas sobre los modelos de distribución de
especies. Fuente: Brotons (2014), elaboración propia.
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3. Introducción
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4) JUSTIFICACIÓN Y OBJETIVOS
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4) JUSTIFICACIÓN Y OBJETIVOS
Las especies silvestres juegan un papel importante como reservorio y hospedador de muchas
enfermedades infecciosas que generan gran impacto en la Sanidad Animal y en la Salud
Pública. Por ello, es fundamental conocer el rol de la fauna silvestre en la transmisión y
mantenimiento de enfermedades compartidas con los animales domésticos. En la actualidad,
para desarrollar abordajes epidemiológicos interdisciplinarios y analizar las interacciones en la
interfaz vida silvestre-ganado, la Sanidad Animal requiere del conocimiento de la distribución
de las especies silvestres. Sin embargo, debido a que su cuantificación mediante el uso de
técnicas de censo es prácticamente imposible para estudios a gran escala, la técnica del
modelado debe utilizarse para estimar sus distribuciones y abundancias. Por tanto, estas
estimaciones se deben incluir como eslabones esenciales para el diseño de los planes de
prevención, vigilancia y control de enfermedades compartidas con el ganado doméstico.
Objetivo general.
2. Aplicación de los modelos biológicos de hábitat idóneo y de calidad de hábitat del jabalí en
la Sanidad Animal: el caso de la PPA.
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5) PUBLICACIONES
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5. Publicaciones
Durante los últimos 30 años, la mayoría de los estudios han demostrado que las
poblaciones de jabalí (Sus scrofa Linnaeus, 1758) en la Península Ibérica, al igual que en
muchas áreas de Europa occidental, están aumentando alarmantemente. Este aumento
poblacional y su capacidad para colonizar una gran variedad de ecosistemas ha dado lugar a
diferentes tipos de conflictos entre los que se encuentra la seria amenaza que supone para la
Sanidad Animal. El jabalí puede actuar como hospedador y reservorio de muchas
enfermedades porcinas que comparte con el cerdo doméstico, como la Peste Porcina Africana
(PPA) de gran relevancia sanitario-económica. En la Península Ibérica, el jabalí comparte un
mismo hábitat y recurso trófico con las explotaciones de extensivo de cerdo ibérico, existiendo
áreas de contacto entre ambas poblaciones, y por tanto aumentando el riesgo de transmisión
de enfermedades. Por tanto, para el diseño de los distintos programas sanitarios que tienen
por objeto la vigilancia y control de enfermedades compartidas, es esencial conocer la
distribución y abundancia del jabalí, un hueco y vacío importante de información hasta la fecha
en la que se inicia el estudio. Por todo ello, es indispensable disponer de una herramienta
cartográfica sobre la distribución del jabalí para su aplicación a la gestión sanitaria en los
planes de vigilancia y el control de enfermedades. Actualmente los avances tecnológicos y los
datos geográfico-ambientales nos ofrecen una buena base para estos desarrollos.
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5. Publicaciones
Artículos científicos
Incluidos en la tesis:
I. Bosch J., Peris S., Fonseca C., Martínez M., de La Torre A., Iglesias I., Muñoz,
MJ., 2012: Distribution, abundance and density of the wild boar on the
Iberian Peninsula, based on the CORINE program and hunting statistics. Folia
zoologica, 61(2), 138-151.
Bosch J., de La Torre A., Alexandrov T., Iglesias I., Miteva A., Munoz MJ., 2014:
Can habitat suitability predict the presence of wild boar? Suitable land uses
vs. georeferenced data in Bulgaria. Folia Zoologica, 63(3), 194-205.
No incluidos en la tesis:
Colino V., Bosch J., Muñoz MJ., Peris S., 2012: Influence of new irrigation
croplands on wild boar Sus scrofa road kills in NW Spain. Animal Biodiversity
and Conservation 32(2), 97-102.
Congresos
Bosch J., Martínez M., de la Torre A., and Muñoz MJ., 2009: Estimating wild boar
density and spatial exploration of interface with Iberian pigs. Póster en el 4th Annual
Meeting of EPIZONE, “Bridges to the future”, Saint-Malo, Francia.
Bosch J., Martínez M., de la Torre A., Roset J., Iglesias I., Notario M. and Muñoz MJ.,
2010: Estimating wild boar population. Póster en el 8th International symposium on
wild boar and other suids, York, Reino Unido.
Bosch J., Peris S.; Fonseca C., Martínez M., de la Torre A. and Muñoz MJ., 2011:
Distribution and abundance of the wild boar (Sus scrofa L.) in the Iberian Peninsula
based on the “Corine” program and hunting statistics. Póster en el 5th Annual
Meeting of EPIZONE “Science on alert”, Arnhem, The Netherlands.
Bosch J., Peris S., Fonseca C., Martínez M., de la Torre A. and Muñoz MJ., 2012:
Distribución y densidad del jabalí. Puntos de contacto entre fauna silvestre y ganado
doméstico (jabalí-porcino). Comunicación oral en la Conferencia ESRI España. Sesiones
Sectoriales, Medio Ambiente y Agricultura, Madrid, España.
Bosch J., Asensio I., Iglesias I., de la Torre A., and Muñoz, MJ., 2013: Use of biodiversity
models to identify contact areas in the wildlife-livestock interface. Póster en la
Annual Conference of the Society for Veterinary Epidemiology and Preventive
Medicine (SVEPM), Madrid, España.
52
Otras publicaciones de divulgación:
Bosch et al., Distribution, abundance and density of the wild boar on the Iberian
Penninsula, based on the Corine program and hunting statistic (2012). AGRIS FAO.
([Link]
Bosch et al., Los puntos calientes del jabalí en la Península Ibérica (2012). Ciencia y
Caza. ([Link]
Bosch et al., Jabalíes de contrastes… Queridos y odiados, naturales y ¿artificiales?
Equipo técnico Ciencia y Caza ([Link]
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5. Publicaciones
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5. Publicaciones
Artículos científicos
Incluidos en la tesis:
II. Bosch J., Mardones F., Perez A., de la Torre A., Muñoz MJ., 2014: A maximum
entropy model for predicting wild boar distribution in Spain. Spanish Journal
of Agricultural Research, 12(4), 984-999.
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Congresos
Bosch J., Mardones F., Iglesias I., Perez A., Muñoz MJ., 2012: Maximum Entropy (Maxent)
models for the prediction of wild boar distribution in Spain. Comunicación oral en el 9th
International Symposium on wild boar and other suids, Hannover, Alemania.
Bosch et al., Un modelo para predecir la distribución del jabalí en España (2014).
Buscagro. ([Link]
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5. Publicaciones
Artículos científicos
Incluidos en la tesis:
III. De la Torre A., Bosch J., Iglesias I., Muñoz MJ., Martínez-López B., Mur L.,
Sánchez-Vizcaíno JM., 2015: Assessing the risk of African Swine Fever
introduction into the european union (EU) by wild boar. Transbounday and
Emerging Diseases, 62(3), 272-279.
IV. Bosch J., Rodríguez A., Iglesias I., Muñoz MJ., Jurado C., Sánchez-Vizcaíno JM.,
de la Torre A., 2016: Update on the Risk of Introduction of ASF by wild boar
into disease-free European Union countries. Transbounday and Emerging
Diseases, DOI: [Link]
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5. Publicaciones
Por todo ello, para caracterizar la calidad del hábitat del jabalí a gran escala se recurrió
al conocimiento de expertos con amplia experiencia en estudios de campo, estudios biológicos
y ecológicos sobre la especie a lo largo del área de estudio (regiones orientales y paleártica);
tanto en entornos naturales como en ecosistemas agroforestales.
Artículos científicos
Incluido en la tesis:
V. Bosch J., Iglesias I., Muñoz MJ., de la Torre A., 2016: A cartographic tool for
managing African Swine Fever in Eurasia: mapping wild boar distribution
based on the quality of available habitats. Transbounday and Emerging
Diseases, doi: 10.1111/tbed.12559
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5. Publicaciones
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5. Publicaciones
Artículos científicos
Incluido en la tesis:
III. De la Torre A., Bosch J., Iglesias I., Muñoz MJ., Martínez-López B., Mur L.,
Sánchez-Vizcaíno JM., 2015: Assessing the risk of African Swine Fever
introduction into the european union (EU) by wild boar. Transbounday and
Emerging Diseases, 62(3), 272-279.
VI. Bosch J., Rodríguez A., Iglesias I., Muñoz MJ., Jurado C., Sánchez-Vizcaíno JM.,
de la Torre A., 2016: Update on the Risk of Introduction of ASF by wild boar
into disease-free European Union countries ASF introduction by wild boar
into disease-free EU countries. Transbounday and Emerging Diseases, DOI:
[Link]
Congresos
De la torre A., Bosch J., Iglesias I., Martínez M., Martínez-López B., Mur L., Sánchez-
Vizcaíno JM., Muñoz MJ., 2012: Risk of African swine fever introduction into the
European Union (EU) through wild boar pathway. Póster en el 6th Annual meeting
EPIZONE, Viruses on the move, Brighton, UK.
Bosch J., and Muñoz MJ., 2013: Uso de SIG para el análisis del riesgo de introducción
de enfermedades a través de movimientos de fauna silvestre. Comunicación oral en
la Conferencia ESRI España, Sesiones Sectoriales. Sanidad y Servicios Sociales, Madrid,
España.
62
5. Publicaciones
Las áreas de nivel QAH 2, en su mayoría paisajes naturales, se deben considerar las
áreas clave en las que la PPA persiste entre las poblaciones de jabalí, siendo muy
recomendable una estrecha vigilancia de las granjas de cerdos domésticos que se localicen en
esas áreas así como la puesta en práctica de estrategias de intervención destinadas a controlar
la PPA en jabalíes.
Las áreas de nivel QAH 1 y 1,75, que comprenden principalmente los paisajes agrícolas
(zonas de monocultivos y agroforestales) deben ser consideradas como áreas de interfaz
cerdo-jabalí clave en la transmisión de PPA, sobre todo allí donde la densidad de sistemas de
traspatio de cerdos domésticos es alta, como ocurre en las zonas endémicas. En este sentido,
las áreas de monocultivo (QAH 1) deben ser examinadas cuidadosamente porque son muy
probables las interacciones entre cerdo y jabalí. En estas áreas, se recomienda
encarecidamente la prohibición del uso de la hierba fresca o cultivos para alimentar a los
cerdos domésticos, ya que estas fuentes de alimentos pueden ser contaminadas por jabalíes
infectados.
Artículos científicos
Incluido en la tesis:
VII. Bosch J., Iglesias I., Muñoz MJ., de la Torre A., 2016: A cartographic tool for
managing African Swine Fever in Eurasia: mapping wild boar distribution
based on the quality of available habitats. Transbounday and Emerging
Diseases, doi: 10.1111/tbed.12559
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5. Publicaciones
Congresos
Bosch J., Iglesias I., Muñoz M.J. de la Torre A., 2016: Quality of available habitats for
wild boar as a online cartographic tool for managing African Swine Fever in Eurasia.
Póster en el 3rd Annual GARA Scientific Workshop, Ploufragan, France.
Bosch J., Iglesias I., Muñoz MJ., de la Torre A., 2016: A cartographic tool for managing
African Swine Fever in Eurasia: mapping wild boar distribution based on the quality
of available habitat. Comunicación oral y póster en el 10th Annual Meeting EPIZONE,
Going viral, Madrid, España.
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5. Publicaciones
Publicación I
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Publicación II
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6) DISCUSIÓN
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6. Discusión
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6. Discusión
6) DISCUSIÓN
6.1. Aplicación de los modelos biológicos de hábitat idóneo y de calidad de hábitat
del jabalí en la Sanidad Animal: el caso de la PPA
151
6. Discusión
Sin embargo, a pesar de estos avances, hasta la fecha no existía ningún modelo que
permitiera predecir la distribución y densidad del jabalí en Eurasia, desconociendo con
precisión su ubicación. Esto ha limitado enormemente el análisis de la transmisión del vPPA en
poblaciones de jabalíes, el estudio del mantenimiento del virus dentro de las poblaciones
silvestres, así como la identificación de la interfaz fauna doméstico-silvestre. Por tanto,
disponer de un mapa del jabalí que proporcionara información uniforme y estandarizada para
toda Eurasia sería una ventaja operativa no sólo para alimentar los modelos y estudios
epidemiológicos y así aumentar su fiabilidad, sino también para apoyar la toma de decisiones
en políticas sanitarias en la lucha frente a la PPA. Como en el caso de los planes de
regionalización de la UE en las zona afectadas (Lituania, Letonio, Polonia y Estonia)
(Commission Implementation Decision 2016/180/EU, last update 29/08/2016), o para su
aplicación en las políticas de despoblaciones de jabalíes, como medida de lucha para reducir su
densidad e intentar evitar la difusión de la enfermedad en sus poblaciones. Por ejemplo, el
incremento de la caza en jabalíes de Rusia y Ucrania como medida de control, o recientemente
en el Este de Lituania o en el noreste de Polonia (región de Podlasie) donde se abatieron más
de 9500 jabalíes durante 2014 hasta enero de 2015 (MAGRAMA, 2015), reduciendo un 65% la
población inicial. Por tanto, todos nuestros esfuerzos han ido encaminados a cubrir ese hueco,
la distribución de los hábitats del jabalí en Eurasia, siendo uno de los principales objetivos de
investigación abordados en este trabajo.
152
6. Discusión
Sin embargo, el uso de las bolsas de caza para desarrollar un modelo a una escala
supranacional ha sido criticado y debatido a menudo, debido a la fiabilidad y a las limitaciones
como índice de abundancia de la población (Apollonio et al., 2010; Imperio et al., 2010; Sarasa
y Sarasa, 2013; Morelle, 2015); especialmente si se quiere comparar la abundancia o densidad
entre los distintos países Europeos. Esta limitación y poca fiabilidad se debe a la falta de datos
de caza mínimamente homogéneos o normalizados entre países, ya que no utilizan las mismas
series temporales y están condicionados por diferentes esfuerzos caza. Como por ejemplo,
factores como el número de cazadores y de perros, las distancias que cubren, la zona de caza,
el periodo y el número de días de caza (Brøseth y Pedersen, 2000) o los métodos de caza
específicos de cada país (Martinez- Jaúregui et al., 2011; Sarasa y Sarasa, 2013) pueden afectar
a la dinámica poblacional del jabalí (Cleveland, 2012). Estos hechos pueden variar la presión y
153
6. Discusión
efectividad de caza (Toïgo et al., 2008; Servanty et al., 2011) y por tanto no siempre reflejan
con exactitud el número real de animales (Massei et al., 2015). Hasta la fecha no existe la
posibilidad de analizar los esfuerzos de caza entre los distintos países Europeos para tener en
cuenta el sesgo de los datos y, de ese modo poder corregirlos.
154
6. Discusión
como índice de la idoneidad y calidad del hábitat de la especie. De esta forma se evitó en lo
posible una sobre o infraestimación del resultado, ante la imposibilidad de escalar tanto el
modelo determinístico de densidad, al descartar las bolsas de caza como índice poblacional
(debido a la falta de datos mínimamente homogéneos o normalizados entre países), como el
modelo probabilístico, al descartar los registros de presencia del jabalí (debido al sesgo
espacio-temporal y a la baja precisión de los datos).
En este trabajo, se han combinado los modelos de distribución del jabalí realizados en
el primer objetivo de la tesis con estudios de vigilancia sanitaria veterinaria basados en análisis
de riesgos (Mur et al., 2014), demostrando que el enfoque biológico ha sido muy exitoso para
el estudio del riesgo de introducción y difusión de la PPA en la UE a partir del movimiento de
jabalíes.
155
6. Discusión
Como hemos comentado al inicio de esta discusión, en Europa, existen dos escenarios
epidemiológicos distintos. El primero se localiza en el Este de Europa (Federación Rusa,
Bielorrusia, Ucrania y la región del Cáucaso), donde se considera endémica la enfermedad
(Gogin et al., 2013) y el jabalí parece desempeñar un papel secundario en la transmisión de la
PPA (Vergne et al., 2015). Aunque no hay que desestimar el hecho de que el jabalí puede
transmitir el virus, incluso en ausencia de cerdo doméstico (Iglesias et al., 2015), lo que implica
que puede mantener la infectividad y la circulación del virus entre los jabalíes y los cerdos de
traspatio en estas zonas. El segundo escenario epidemiológico, localizado en los países del
noreste de la UE (Estonia, Letonia, Lituania y Polonia), a diferencia de las zonas endémicas, el
jabalí es el factor clave en la difusión de la PPA, pues se asocia tanto a las múltiples
introducciones de PPA en la UE desde las zonas endémicas, como en la dispersión local dentro
de los países comunitarios. En el objetivo 2 de la presente tesis (donde se aplican los distintos
modelos de jabalí), se abordan ambos escenarios epidemiológicos. En el caso de la UE para
evaluar el riesgo de introducción de la PPA desde el escenario endémico a través de jabalíes
infectados; y en el caso de Europa para identificar, en la interfaz cerdo-jabalí, escenarios de
riesgo de transmisión de la PPA.
Como se refleja en los estudios aplicativos del objetivo 2.1, se ha podido evaluar, tanto
en 2013 como en 2015, el riesgo de introducción del vPPA en países libres de la UE a través del
jabalí. El análisis de riesgo semicuantitativo obtenido en 2013, ha demostrado ser una
herramienta de gran utilidad al predecir correctamente el riesgo de entrada de PPA en países
libres, dado que de los 6 países identificados con mayor riesgo (Finlandia, Estonia, Letonia,
Lituania, Polonia y Rumania), la enfermedad ha afectado durante 2014 a 4 de ellos (Estonia,
Letonia, Lituania y Polonia), precisamente los países más cercanos a áreas con mayor
frecuencia de notificaciones. De todos los estimadores de riesgo analizados, el hábitat idóneo
para el jabalí ha sido el factor más importante e influyente que determina el riesgo de
introducción de la PPA por jabalí en países libres, con un peso de 51,3% frente al segundo y
tercer estimador, la densidad brote en cerdo con un 38% y en jabalí con un 32%.
156
6. Discusión
deberían advertir tanto a los cazadores de jabalíes como a los criadores de cerdos del elevado
riesgo existente, e incrementar y focalizar las actuaciones para detectar rápidamente la
enfermedad e intentar controlarla en el caso que se propague a zonas no afectadas.
Por otra parte, en el segundo estudio aplicativo (objetivo 2.2) se identificaron los
escenarios de riesgo de transmisión de la PPA en la interfaz cerdo-jabalí para ayudar a evaluar
la situación epidemiológica, tanto en la UE como en los países del Este de Europa. En general,
las implicaciones para la gestión de la PPA son diferentes en áreas endémicas y en la UE,
necesitándose un enfoque particular en escenarios QAH para garantizar la intervención
preventiva, la detección temprana de la enfermedad y la respuesta rápida.
157
6. Discusión
principalmente en las áreas de monocultivos cercanas al borde de los bosques (QAH 1), donde
el jabalí tiende a alimentarse (Thurfjell et al., 2009), se recomienda encarecidamente la
prohibición del uso de la hierba fresca o cultivos para alimentar a los cerdos domésticos, ya
que estas fuentes de alimentos pueden ser contaminados por jabalíes infectados.
Por otro lado, estos resultados nos han sugerido que el mapa de la calidad de los
hábitats disponibles para el jabalí en Eurasia además podría servir para identificar posibles
rutas o movimientos estacionales entre las distintas poblaciones de jabalíes en las fronteras
internacionales. Por tanto, la identificación entre países de las rutas potenciales de
introducción o difusión de la PPA a través de corredores de vegetación de máxima calidad para
el jabalí podría ayudar a la gestión de la PPA y de otras enfermedades compartidas entre
ambos suidos y, poder focalizar y anticipar las estrategias de prevención antes de su aparición.
En este sentido el estudio de la conectividad ecológica del paisaje sería muy útil por la
información que podría ofrecer a la Sanidad Animal. Esta información adicional la conforman
tanto la fragmentación del hábitat como la conectividad del paisaje basada en la capacidad de
dispersión del jabalí. Existen muchos abordajes para calcular la conectividad del paisaje,
aunque habría que destacar la aportación en este campo realizada por Saura y Pascual-Hortal
(2007). Este método combina la composición y configuración espacial del paisaje y la
capacidad de dispersión de la especie para calcular la probabilidad de conectividad entre los
parches de hábitat. Por tanto, la conectividad del paisaje debería introducirse en la
investigación de la PPA, pues podría ayudar a conocer y detectar peligros potenciales para las
explotaciones de cerdo doméstico e implementar medidas preventivas para reducir los riesgos
asociados. Además, otras metodologías que estudian y evalúan la matriz del paisaje podrían
permitir conocer las rutas más probables de dispersión (McRae et al., 2008) o de mínimo coste
entre parches de hábitats o territorios en los que las poblaciones de jabalíes infectadas
pudieran difundir la enfermedad a otras poblaciones sanas.
Cabe destacar que aún hoy, en 2016, existen retos y problemas que siguen vigentes en
la informática de la biodiversidad (Soberón y Peterson, 2004) los cuales pueden limitar tanto la
evolución de los modelos de distribución de especies (MDE) como la trayectoria ascendente de
la disciplina. La limitación más importante está relacionada con la calidad y fiabilidad de los
158
6. Discusión
datos biológicos, que son los que permiten comprobar las hipótesis ecológicas fundamentales
para el desarrollo de simulaciones y modelos predictivos (Hale y Hollister, 2009). Dentro del
contexto actual de miles de gigabytes de información, el análisis de su calidad es esencial, pues
ésta va a afectar significativamente al resultado de la modelización. Según Benito de Pando
(2009), tras desarrollar y aplicar satisfactoriamente diferentes modelos para analizar los
efectos de los cambios globales sobre la distribución de los organismos, llega a la conclusión de
que actualmente hay más limitaciones en los datos ecológicos disponibles para calibrar los
modelos de distribución que las posibilidades que ofrecen la ciencia y la tecnología para
perfeccionarlos. Por ejemplo, la ausencia o mala georreferenciación en los datos de la
presencias de la especie, registros básicos para realizar estos modelos, suelen tener sesgos
significativos en el tiempo y en el espacio, debido al diferente esfuerzo de muestreo en su
recolección (Lobo, 2000), pudiendo comprometer el resultado final del modelado. No
obstante, la información que ofrecen los herbarios, museos de historia natural o inventarios
faunísticos permiten obtener resultados fiables estadísticamente, pero no hay que olvidar que
a la hora de trabajar con estos datos la comprobación de calidad y fiabilidad en su
georreferenciación e identificación taxonómica o el tamaño mínimo de muestra necesario,
entre otros, son imprescindibles para cualquier trabajo de modelado ecológico. Por tanto,
aunque se disponen de gran cantidad de metodologías para el desarrollo de MDE, se sigue
teniendo el problema de la ausencia o mala calidad de la información ecológica de las
especies; problemas que también se han tenido en los desarrollos de los modelos de
distribución del jabalí.
159
6. Discusión
Otra de las limitaciones está asociada a la falta de una metodología estándar que esté
plenamente aceptada para evaluar estadísticamente los MDE (Araújo et al., 2006). Aunque la
selección del método de modelado más apropiado es también un trabajo complicado (Austin
2007), prueba de ello son las numerosas publicaciones de comparación de métodos a nivel
especifico (Guisan y Zimmermann, 2000; Guisan y Thuiller, 2005; Elith et al., 2006; Pearson et
al., 2006, Elith y Leathwich, 2007), con resultados en muchos casos incompatibles (Austin,
2007). No existe un método que se pueda aplicar en todas las situaciones y objetivos que
persigamos (Pearson et al., 2006). Si el objetivo está relacionado con la conservación o los
patrones espaciales a nivel comunidad, se deberían usar métodos relativamente transparentes
en su formulación matemática que permitan una interpretación biológica y estadística de los
resultados. En el caso del estudio del jabalí, no existen registros de ausencia reales de la
especie, disponiendo sólo de registros de presencia, por tanto los métodos GARP o MaxEnt son
ideales para su desarrollo.
160
6. Discusión
161
162
7) CONCLUSIONES
163
164
7. Conclusiones
7) CONCLUSIONES
1. Los modelos determinísticos y probabilístico desarrollados para predecir a nivel nacional y
euroasiático la distribución del jabalí, han permitido obtener la idoneidad y la calidad del
hábitat de esta especie con un alto grado de precisión, como indica su evaluación mediante
los 22.326 registros de presencia de la especie y los 1.837 casos de PPA en jabalíes desde
enero de 2007 hasta enero de 2016.
4. La limitación y poca fiabilidad de las bolsas de caza del jabalí a nivel europeo ha imposibilitado
su uso como índice de abundancia poblacional en el escalado del modelo determinístico.
6. En la UE, la idoneidad del hábitat del jabalí ha demostrado ser el factor de riesgo más
importante en la introducción de PPA en zonas libres. En la situación epidemiológica actual
del Este de la UE, Rumania y Eslovaquia han sido identificados como los países con mayor
riesgo de introducción del vPPA. En Rumanía la vía más probable de entrada se asocia a
movimientos de jabalíes infectados desde Ucrania, zona endémica, mientras que en
Eslovaquia, además de esta nueva vía de riesgo, también se asocia con el progreso potencial
de la enfermedad a través de la UE.
7. De los siete niveles de calidad de hábitats disponibles para el jabalí en Eurasia, los niveles
QAH 2, 1,75 y 1 deberían considerarse áreas geográficas claves en la gestión sanitaria de la
PPA para la prevención, control, vigilancia y detección temprana de la enfermedad en los
escenarios epidemiológicos actuales.
8. En el escenario epidemiológico del Este de la UE se ha observado que las áreas de nivel QAH
2, en su mayoría paisajes naturales (bosques de frondosas caducifolios de hoja ancha y
bosques mixtos de frondosas y coníferas), se deben considerar las áreas clave en las que la
165
7. Conclusiones
PPA persiste entre las poblaciones de jabalí, siendo muy recomendable una estrecha
vigilancia de las granjas de cerdos domésticos que se localicen en esas áreas así como la
puesta en práctica de estrategias de intervención destinadas a controlar la PPA en jabalíes.
9. En el escenario endémico del Este de Europa se ha observado que las áreas de nivel QAH
1,75 y 1, en su mayoría paisajes agrícolas (zonas de mosaicos agroforestales y de
monocultivos), se deben considerar las áreas clave donde se produce la transmisión
bidireccional de la PPA de forma directa o indirecta en la interfaz cerdo-jabalí, sobre todo en
regiones con alta densidad de sistemas de traspatio. En estas áreas sería muy recomendable
un diagnóstico precoz en los cerdos domésticos y un monitoreo continuo en poblaciones de
jabalíes, mejorando tanto la bioseguridad de las granjas de cerdos como la gestión de la
caza en jabalíes. Además, en las áreas de monocultivo (QAH 1), se recomienda
encarecidamente la prohibición del uso de la hierba fresca o de cultivos para alimentar a los
cerdos domésticos, ya que estas fuentes de alimentos pueden ser contaminadas por jabalíes
infectados.
10. El modelo determinístico euroasiático de la calidad de hábitat disponible del jabalí, podría
ser de gran utilidad como base para el desarrollo de estudios de conectividad del paisaje
que permitieran profundizar y mejorar los análisis actuales de difusión de PPA, así como de
otras enfermedades compartidas entre el jabalí y el cerdo doméstico.
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188
9 Anexo
9) ANEXO
Otras publicaciones científicas:
189
9 Anexo
190
9 Anexo
En preparación:
Bosch J., Rodríguez A., de la Torre A., Peris S., Iglesias I., and MJ., Muñoz: Structural and
functional connectivity of wild boar (Sus scrofa) along agro-forested areas: relationship
to crop damage.
191