0% encontró este documento útil (0 votos)
24 vistas12 páginas

Gestalt 142-153

Cargado por

Heydi Garcia
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
24 vistas12 páginas

Gestalt 142-153

Cargado por

Heydi Garcia
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

8.

LA GESTALT

8.1. Formación de la escuela y rasgos generales

La Gestalt surgió en Alemania a principios del siglo XX, como un rechazo de las
posiciones elementaristas y asociacionistas, al mismo tiempo que por un deseo de
conectar psicología y vida, algo muy difícil en los planteamientos estructuralistas. El
término Gestalt (forma o aspecto) fue acuñado por Christian von Ehrenfels, en un
artículo de 1890, titulado «Sobre las cualidades gestálticas»[1], en el que ponía de
manifiesto que algunas percepciones complejas no pueden ser divididas sin perder
propiedades, por ejemplo, una melodía; una figura esbelta, etc.
Sus principales representantes son Max Wertheimer, Kurt Koffka y Wolfgang
Köhler. A Max Wertheimer (1880-1943), discípulo de Külpe, se le considera el fundador
por sus estudios del movimiento aparente o fenómeno phi: el movimiento que creemos
ver en puntos luminosos que se encienden y apagan con una determinada frecuencia[2] y
la fundación de la revista Psychologische Forschuung (Investigación psicológica), que
fue el órgano de expresión del grupo. Koffka y Köhler fueron sus discípulos y
colaboradores. Kurt Koffka (1886-1941) también trabajó con Külpe y realizó la tesis
doctoral con Stumpf. Wolfgang Köhler (1887-1967) hizo la tesis doctoral con Stumpf y
es especialmente conocido por sus experimentos sobre chimpancés. Llegó a ser
presidente de la APA en el período 1958-1959.
Todos ellos trabajaron durante muchos años en Alemania, pero acabaron teniendo
problemas con el régimen nazi y se trasladaron a Estados Unidos, donde fueron bien
recibidos y pudieron continuar su carrera profesional logrando influir en la psicología
americana.

a) Influencias y posicionamiento básico de la escuela


La Gestalt parte de una visión más integral y unitaria del sujeto y de sus acciones
que las psicologías dominantes de la época, como el estructuralismo o el conductismo,
que atendían exclusivamente a las sensaciones elementales y a su estructuración
posterior. Los gestaltistas pensaban que la experiencia sensorial está estructurada desde
el inicio, por lo que la psicología tendría que dar más importancia al sujeto y centrarse en
los fenómenos perceptivos más que en las sensaciones. Por eso, en algunos casos se la
considera integrada dentro de las psicologías humanistas o de las terapias humanistas,

142
aunque no es lo habitual, porque esta escuela surgió y se desarrolló de modo
independiente de la psicología humanista[3].
Más en concreto, podemos fijar la posición de la Gestalt del siguiente modo[4].

a.1) Filosofía
Está influida por la teoría de la intencionalidad de Brentano (de origen aristotélico),
que sostiene que las personas realizan actos intencionales, es decir, dirigen sus acciones
hacia objetos; su actividad no es una mera respuesta automática a estímulos elementales;
y, además, si se adopta el método fenomenológico de Husserl, este nos muestra que no
percibimos sensaciones elementales: verde, dolor, extensión, sino formas o «gestalten»:
realidades sensoriales estructuradas, es decir, percepciones.
Por otro lado, la Gestalt rechazó el positivismo por su carácter mecanicista y
cuantitativo, que está en la base de las construcciones psicológicas de corte empirista
(cfr. cap. 2.5). Para el empirismo radical, en efecto, la realidad está compuesta por
elementos independientes y no relacionados entre sí, siendo el sujeto el que realiza esas
asociaciones (Hume). Para los gestaltistas, por el contrario, las cualidades y los sujetos
son reales y no se reducen a una «construcción» a partir de los datos elementales.

a.2) Psicología
Se enfrentaron frontalmente al conductismo por su visión reductivista y
elementalista de los fenómenos psíquicos según la cual la estructura estímulo-respuesta
explicaría toda la conducta humana. Los conductistas, por su parte, respondieron
criticando los límites de su metodología empírica (que, según ellos, iba más allá de las
observaciones) y por la escasa utilidad práctica de sus planteamientos. Los gestaltistas
también se enfrentaron por los mismos motivos, aunque de manera menos intensa, con el
estructuralismo de Wundt y su visión elementalista basada en la sensación. Recordemos
que la posición de Wundt al respecto era matizada (también daba peso a la apercepción)
y, por eso, la crítica de la Gestalt fue menos severa.

b) Posiciones psicológicas fundamentales


Basados en estos principios que hemos expuesto –de forma muy somera– la Gestalt
desarrolló una potente psicología cuyos principios generales, sintetizados, son los
siguientes:

– Principio holístico y oposición a la denominada «hipótesis de constancia». Su


rasgo principal parte de una idea básica: la de globalidad, resumible en la frase más
famosa acuñada por la Gestalt y emblemática de todo su pensamiento: «el todo es mayor
que la suma de las partes», lo que significa que la percepción y el mundo psíquico no
pueden reducirse a la suma de elementos psíquicos elementales, como las sensaciones.

143
Mantenían así una oposición explícita a la «hipótesis de la constancia», que sostiene que
existe una correspondencia exacta –uno a uno– entre estímulos medioambientales y
sensaciones.

– Utilización de la teoría de campos. La física más tradicional, de tipo cartesiano,


explicaba el comportamiento de un objeto por las fuerzas que interactúan sobre él. La
teoría de campos –que se desarrolló en ese momento–, por el contrario, señala que
algunos fenómenos físicos como la electricidad solo podían explicarse de manera global
e interconectada, en relación con los demás puntos que le rodeaban. Los gestaltistas
utilizaron esta nueva teoría física para dar fundamento científico a su perspectiva
psicológica e incluso para exponer toda su psicología, como fue el caso de Lewin[5].

– Principio del isomorfismo psicofísico. Los gestaltistas pensaban que las


estructuras de la experiencia psicológica mantenían un paralelo fuerte con las
configuraciones fisiológicas del cerebro, de un modo similar a como un mapa se parece
al territorio que representa, aun cuando se trate de dos realidades muy diferentes. Por
ejemplo: como vemos los colores agrupados en pares, la configuración neuronal
correspondiente tenía que ser semejante y, además, estaría gobernada por la teoría física
de los campos. Esta teoría pareció que explicaba algunos procesos neuronales pero
finalmente se rechazó y no ha sido asumida por la neurología moderna.

– El análisis psicológico se realiza desde arriba hacia abajo, no desde abajo hacia
arriba. Para la Gestalt, la experiencia de las personas está constituida por el organismo,
las fuerzas operantes físicas y las configuraciones psicológicas. A esta compleja realidad
se le llamó en ocasiones «el campo psicofísico». Y, según Koffka, la tarea de la
psicología «es el estudio de la conducta en su conexión causal con el campo
psicofísico». Pero, a diferencia de los estructuralistas, los gestaltistas consideraban que
su estudio debía comenzar por las experiencias globales (las gestalten o formas: arriba) y
no por las elementales (átomos: abajo) porque las experiencias globales son las reales y
en las que se encuentra el sentido.

– La ley de Prägnanz, que afirma que «la organización será siempre tan buena como
lo permitan las condiciones dominantes» (Koffka)[6], es decir, que las estructuras
psíquicas de comprensión de la realidad serán lo más sencillas posibles dentro de lo que
permita cada situación.

– La ley de constancia perceptiva, por último, establece que, a pesar de que los
mismos objetos generan estímulos muy diversos (por ejemplo, una persona caminando a
diversas distancias, un triángulo visto desde diversos ángulos), los consideramos
provenientes de un mismo objeto. Los empiristas explicaban este proceso mediante el

144
aprendizaje; es decir, se captaban experiencias diferentes y luego se aprendía a asociarlas
mediante la experiencia, pero los gestaltistas señalaron que la explicación correcta es que
las personas son capaces de captar las relaciones entre las diferentes presentaciones del
mismo objeto.

8.2. La comprensión gestáltica de la experiencia

a) Las leyes de la Gestalt


Como ya se ha dicho, la Gestalt comenzó con el estudio por parte de Wertheimer del
movimiento aparente o fenómeno Phi, de moda en esa época por la aparición del
cinematógrafo y los anuncios luminosos, y consiste en que, si se encienden y apagan
luces con una determinada frecuencia, creemos ver un movimiento luminoso que no es
real. ¿Cómo se explica este desacuerdo entre la realidad y nuestra percepción? Para
explicar la situación más simple, dos luces que se encienden y apagan alternativamente,
los elementaristas (de Wundt) propusieron que el movimiento muscular de los ojos en
una y otra dirección era lo que generaba la sensación de movimiento. Pero Wertheimer
ideó un experimento que refutó esta tesis. Si se usaban tres luces, una central y dos
laterales que se encendían y apagaban simultáneamente, también se percibía una
sensación de movimiento, pero era imposible que fuese por el desplazamiento ocular
porque los ojos no pueden moverse en direcciones opuestas. También se descartó que
fuese por una inferencia lógica, es decir, porque el cerebro «deducía» que había un
movimiento, porque el proceso era demasiado rápido.
Al cabo de todos estos estudios y experimentos, Wertheimer dedujo su propia y
original interpretación: la persona era capaz de captar no solo sensaciones elementales,
sino formas o estructuras (gestalten) mediante percepciones complejas. Este experimento
fue clave en la fundación de la Gestalt porque confirmó experimentalmente las premisas
teóricas. A partir de este momento se puede decir que comenzó la escuela como tal
dedicada al descubrimiento de esas estructuras y de la forma en las que el hombre las
capta.
Las leyes perceptivas más conocidas que establecieron los gestaltistas y que
muestran cómo el hombre de alguna manera descubre o incluso «aplica» formas en la
comprensión de la experiencia son las siguientes:
Ley de Cierre (a): Nuestra mente añade los elementos que faltan para
completar una figura.
Ley de Semejanza (b): Nuestra mente agrupa los elementos similares en una
entidad. La semejanza depende de la forma, el tamaño, el color y el brillo de
los elementos.
Ley de Proximidad (c): Nuestra mente tiende a agrupar aquellos elementos
que están próximos entre sí.

145
Ley de Simetría (d): Las imágenes simétricas son percibidas como iguales,
como un solo elemento, en la distancia.
Ley de Continuidad (e): La mente continúa un patrón, aunque desaparezca.
Ley de Movimiento Común (f): En igualdad de circunstancias, tendemos a
percibir como grupo o conjunto aquellos elementos que se mueven unidos, del
mismo modo, o más lentos que otros.

146
Ley de la buena forma (Prägnanz). Tendemos a dar una forma lo más estructurada y
simple posible a los objetos que percibimos. Aquí tendemos a dar estructura completa al
cubo, aunque en realidad es imposible.

147
Ley de figura fondo. Tendemos a focalizar nuestra imagen o en la superficie o en el
fondo, pero no somos capaces de hacerlo en las dos a la vez. Aquí podemos ver pájaros o
peces, pero no los dos a la vez.

Por motivos históricos, quizá ligados a la fuerza visual de estos descubrimientos, se


ha reducido la teoría gestáltica a la percepción, pero esto es erróneo. La Gestalt se ocupa
de toda la experiencia psico-física. Por ejemplo, no se trata únicamente de que
percibamos las figuras sobre un fondo, sino de que toda nuestra experiencia está
constituida de ese modo. No percibimos colores, sonidos, ruidos, etc., sino que vemos
cosas, personas, animales, figuras, sobre un fondo más o menos indeterminado del que
se destacan y sobresalen.

b) Realidad subjetiva y objetiva


Por el recurso y relevancia que se da al sujeto humano en la percepción, las leyes
gestálticas plantean una cuestión que ya surgió en la reflexión filosófica (por ejemplo,
con Locke): si el conocimiento es objetivo o subjetivo, es decir, si el modo en el que
percibimos la realidad refleja completamente y perfectamente lo real o se trata más bien

148
de una estructura que pone la mente humana (como decía Kant). La posición de la
Gestalt es compleja y se puede asociar a la fenomenología. La realidad se percibe
básicamente como es, es decir, las leyes están en la realidad pero la subjetividad de la
persona es parte de la experiencia psicológica, del campo psicofísico y no se puede
desechar sin más. De este modo distinguieron, por ejemplo, entre entorno geográfico y
entorno conductual ilustrado con el famoso ejemplo del viajero que cabalga a través del
lago Constanza. Este viajero cabalga a través de un paisaje plano, desolado y nevado y,
por fin, llega a una posada. El posadero se asombra del camino por el que ha llegado y le
dice que, aunque no lo sepa, ha venido cabalgando por encima del lago Constanza
helado.
El viajero, al saberlo, cae literalmente muerto del susto. De hecho (entorno
geográfico) ha cabalgado por encima del lago Constanza pero psicológicamente
(también de hecho en cierto sentido, entorno conductual) no lo ha hecho, ya que, si lo
hubiera sabido, habría viajado por otro camino. En definitiva, las percepciones subjetivas
forman parte de la experiencia real.
Desde otro punto de vista esto significa que los gestaltistas avalan el esquema E-O-
R, donde O es organización. Hay un medio comportamental que es fundamental en la
respuesta a los estímulos. La persona ve los estímulos en ese medio comportamental y a
partir de allí genera su reacción, no responde de modo simplemente automático, como
sostenía el conductismo clásico.

8.3. Pensamiento y aprendizaje

Las aportaciones de la Gestalt fueron especialmente originales y creativas en el


terreno del aprendizaje y la solución de problemas.

a) El insight
Los gestaltistas descubrieron que, en determinados momentos, la persona es capaz
de descubrir la conexión y dependencia de unos fenómenos respecto de otros sin pasar
por todos los pasos intermedios, como cuando al intentar resolver un problema, de
pronto, sin proceder a través de un proceso estrictamente argumentativo, encontramos la
solución (Eureka, lo encontré). A este fenómeno lo llamaron insight: iluminación que
permite reordenar o comprender un problema y resolverlo, y constituyó la base de su
teoría del aprendizaje.
También en este terreno la Gestalt se opuso a las posiciones conductistas que
sostenían que el aprendizaje se producía únicamente por ensayo y error. Fue famosa la
disputa entre Thorndike (cfr. cap. 7.1), que sostenía esta posición, y Köhler, que
defendía el insight y lo apoyó con sus experimentos sobre monos en la estación

149
antropoide de Tenerife, donde estuvo algunos años durante la Primera Guerra Mundial
parece que también realizando tareas de espionaje[7].
En estos experimentos Köhler puso a
disposición de monos algunos instrumentos que,
utilizados entre sí, les permitían conseguir bananas
(apilar cajas, insertar un palo en otro, etc.) y, los
experimentos confirmaron que los monos
«descubrieron (insight)» cómo tenían que utilizar
esos instrumentos para lograr el objetivo. Köhler
había dispuesto el experimento de tal modo que no
era posible aplicar la teoría de ensayo y error –como
en los laberintos– porque las combinaciones
posibles entre los elementos disponibles eran
infinitas. Para lograr la solución correcta el mono
tenía que haber comprendido de algún modo lo que
tenía que hacer. Realizó experimentos similares con
otros animales en los que, por ejemplo, tenían la
comida a la vista, pero separada por unas barreras,
de manera que solo podían acceder a ella dando una
vuelta y separándose visualmente de la comida. Las
gallinas tenían serios problemas para conseguirlo,
pero los monos lo consiguieron y Köhler lo
interpretó también como un caso de insight.
El debate con el conductismo se amplió también al caso de la transposición, es
decir, a cómo se aplica el aprendizaje a situaciones ligeramente distintas. Los
conductistas basaban esa transposición en el refuerzo, mientras que los gestaltistas
consideraban que los animales eran capaces de captar relaciones y aplicar ese
conocimiento en un caso diferente.

b) Teorías sobre el aprendizaje


Sobre estas bases, los gestaltistas avanzaron en el campo del aprendizaje
desarrollando teorías interesantes, que contaban con otra premisa no conductista: la
plasticidad necesaria en el sujeto para aprender.
Remarcaron, por ejemplo, que no solo se aprenden conocimientos elementales, sino
estructuras que no se pueden disolver en sus componentes. Montar en bicicleta, escribir
a máquina o bordar son procesos complejos que hay que aprender de modo global; si no,
realmente no se saben. Aprender a pedalear sin ser capaz al mismo tiempo de sostenerse
erguido en la bicicleta no es equivalente a saber montar en bicicleta. Es necesario
aprender al mismo tiempo ambas cosas. A este hecho lo denominaron «melodía
cinética» o «todo organizado».

150
Dando un paso más, propusieron que había que aprender a pensar y fomentar un
pensamiento productivo basado no en la mera repetición ni en la mera argumentación
lógica, sino en la comprensión global del problema y su resolución de modo creativo. El
ejemplo paradigmático lo proporcionaba el modo en que el matemático y físico alemán
C. F. Gauss (1777-1855) resolvió precozmente en el colegio la suma de los elementos
del 1 al 10. Apenas habían empezado a calcular sus compañeros cuando Gauss, chico
listo, ya dio la respuesta: 55, porque había 5 parejas que sumaban 11 (1+10, 2+9, etc.). A
este tipo de resolución, que son las verdaderamente innovadoras, solo se llega según los
gestaltistas mediante la comprensión global de los problemas y el ejercicio creativo de la
inteligencia. En esta línea, Wertheimer investigó la resolución de problemas diseñando
métodos educativos (en particular, de geometría) para que los estudiantes adquirieran
una visión global de los conceptos y no se limitaran a aplicar reglas[8].
Karl Duncker, discípulo de Köhler, continuó trabajando en la resolución de
problemas y descubrió lo que denominó fijación funcional. Tendemos a considerar los
objetos solo para la utilidad para la que han sido concebidos, pero, si somos capaces de
superar esta fijación, podemos resolver problemas de manera original. En un ejemplo
típico, proporcionaba a una serie de personas una vela y una caja de chinchetas, y les
decía que tenían que colocar la vela encendida en la pared sin quemarla. Muchos de ellos
tenían dificultades para resolver el problema porque no se daban cuenta de que la caja
podía ser fijada a la pared y usada como peana para poner la vela, pero, al estar llena de
chinchetas tendían a considerarla exclusivamente como contenedor y no como posible
palmatoria[9].

8.4. Kurt Lewin y el inicio de la psicología social (1890-1947)

Kurt Lewin es el otro gran representante de la


escuela de la Gestalt, pero suele estudiarse aparte
por sus características peculiares,
fundamentalmente, por su aplicación mucho más
sistemática que el resto de los gestaltistas de la
teoría de campos y por sus estudios pioneros en
psicología social. Se doctoró con Stumpf y, en
Berlín, trabajó con Wertheimer y sus colaboradores
pero, al igual que ellos, y por la presión del régimen
nazi, se trasladó a Estados Unidos donde tuvo gran
influencia, siendo profesor, entre otros lugares, en
Stanford y en el MIT (Instituto de Tecnología de
Massachussets, por sus siglas en inglés), donde creó
un grupo de investigación en dinámica de grupos.
Algunas de sus obras principales son: Principles of
Topological Psychology y Field Theory in social

151
Kurt Lewin es el otro gran representante de la escuela de la Gestalt, pero suele
estudiarse aparte por sus características peculiares, fundamentalmente, por su aplicación
mucho más sistemática que el resto de los gestaltistas de la teoría de campos y por sus
estudios pioneros en psicología social. Se doctoró con Stumpf y, en Berlín, trabajó con
Wertheimer y sus colaboradores pero, al igual que ellos, y por la presión del régimen
nazi, se trasladó a Estados Unidos donde tuvo gran influencia, siendo profesor, entre
otros lugares, en Stanford y en el MIT (Instituto de Tecnología de Massachussets, por
sus siglas en inglés), donde creó un grupo de investigación en dinámica de grupos.
Algunas de sus obras principales son: Principles of Topological Psychology y Field
Theory in social science[10].

a) Rasgos generales de su psicología


Lewin se propuso pasar de una psicología descriptiva de tipo aristotélico a una
psicología predictiva de tipo galileano. La primera, como sabemos, se preocupa por las
esencias internas y concluye que el comportamiento se puede derivar de ellas; por
ejemplo, los cuerpos caen por una tendencia «natural» hacia abajo. La física galileana
mostró, sin embargo, que ese comportamiento no era tanto el resultado de un ley interna,
sino del sistema dinámico de fuerzas que actuaba globalmente sobre ese cuerpo. Pues
bien, en esa época había aparecido una versión más moderna de la física galileana, la
teoría de campos, que sostiene que, si se conoce la situación de un cuerpo en el campo y
las leyes del campo, se puede predecir su movimiento, y Lewin aplicó esa teoría –que ya
había sido utilizada por otros gestaltistas– a la psicología de modo sistemático. Sostuvo,
en concreto, que para ser capaces de predecir y explicar el comportamiento de las
personas había que conocer el campo psicofísico en el que esta se encontraba inscrita y
que consiste en una totalidad de la que forman parte el hombre y su medio psicológico.
El conjunto de las influencias psicológicas que actúan sobre alguien en un momento
dado constituye el «espacio de vida», que incluye factores personales: creencias,
necesidades, metas, etc. Y, por otro lado, están los factores ambientales, que son
externos a la persona. Lewin usó la topología para describir los rasgos de este campo.

b) Aportaciones a la psicología
Si bien el uso de estos planteamientos matemático-físicos tan complejos y
sofisticados puede aparecernos hoy en día como un medio bastante extraño, y quizá poco
productivo, para fundamentar una teoría psicológica, Lewin logró resultados muy
importantes con sus investigaciones.

b.1) Motivación
Lewin utilizó la teoría de campos para estudiar la motivación desde una posición
homeostática. Las tensiones que surcan el campo psicológico total afectan al espacio de

152
concluidas. En estas últimas, la tensión desaparece y se olvidan, mientras que en las que
están inconclusas la energía necesaria para resolverlos las mantiene vigentes (es el
denominado efecto Zeigarnik)[11].
En este marco desarrolló también el concepto de «Nivel de aspiración», clásico a
partir de entonces, que muestra que las expectativas del sujeto influyen en la satisfacción
de necesidades y en la elección de objetivos. Dependiendo de lo que el sujeto busque o
desee puede decidir afrontar un objetivo mucho más complejo y difícil que otros más
asequibles[12].

b.2) Teoría del conflicto:


Lewin fue uno de los grandes teóricos del conflicto y lo intentó explicar a través de
la teoría de campos y sus valencias negativa y positiva. Describió tres grandes tipos:

– Acercamiento-acercamiento: se produce cuando hay que elegir entre dos


realidades positivas.
– Evitación-evitación: se produce cuando hay que elegir entre dos realidades
negativas.
– Acercamiento-evitación: aparece cuando la persona se enfrenta con un objeto
ambivalente, es decir, con aspectos positivos y negativos, por ejemplo, un coche bueno y
bonito pero caro.
Además elaboró otros conceptos, como barreras, inhibiciones, constricciones, etc.,
inspirándose en ideas del psicoanálisis (frustración, sustitución, etc.).

Lewin fue pionero de la psicología social y, en particular, es conocido por su


desarrollo de la teoría y dinámica de grupos. Estudió la relación entre el individuo y el
grupo: «el grupo al que pertenece el individuo es la base en que se sostiene, la que le da
o niega estatus social, le da o le niega seguridad y ayuda»; y también la estructura del
grupo mismo. Especialmente famosas fueron sus investigaciones en el MIT sobre los
diversos tipos de liderazgo: 1) autoritario: el líder determina lo que se hace y lo
comunica a los miembros del grupo; 2) democrático: el líder alienta la participación y
colaboración en la toma de decisiones; 3) permisivo: no se toman decisiones pues cada
persona hace lo que quiere. Los resultados mostraron las ventajas del liderazgo
democrático porque fomentaba la participación, generaba líderes más objetivos y era el
más productivo. El autoritario, por el contrario, generaba más agresividad y el permisivo
era improductivo. Estos trabajos fueron precursores de la psicología del trabajo y de las
organizaciones.

153

También podría gustarte