Manual Básico de Reiki
Manual Básico de Reiki
Introducción ___________________________________________________________________ 2
La Leyenda de Reiki _____________________________________________________________ 4
Reiki Nivel I ____________________________________________________________________ 7
¿Qué es energía? ________________________________________________________________ 7
¿Qué es Reiki? __________________________________________________________________ 7
Las sensaciones físicas con Reiki ___________________________________________________ 8
Características de Reiki __________________________________________________________ 8
Sistemas energéticos del cuerpo ____________________________________________________ 9
Los cinco principios de Reiki _____________________________________________________ 11
Sólo por hoy, no te enfades ____________________________________________________ 11
Sólo por hoy, no te preocupes __________________________________________________ 11
Da las gracias por las bendiciones en tu vida ______________________________________ 12
Trabaja honestamente ________________________________________________________ 12
Sé amable ___________________________________________________________________ 12
Los efectos de Reiki _____________________________________________________________ 13
La crisis de sanación ____________________________________________________________ 13
Reiki y otros tratamientos ________________________________________________________ 13
La Iniciación en el Nivel I de Reiki ________________________________________________ 15
Practicar Reiki_________________________________________________________________ 15
Una Auto Sesión de Reiki ________________________________________________________ 17
Preparación _________________________________________________________________ 17
Proceso _____________________________________________________________________ 17
Una sesión a otra persona _______________________________________________________ 20
La postura ética del practicante de Reiki _________________________________________ 20
Preparación _________________________________________________________________ 21
Proceso _____________________________________________________________________ 21
Las enfermedades y Reiki ________________________________________________________ 26
Contra-indicaciones de Reiki _____________________________________________________ 27
Usos adicionales para Reiki ______________________________________________________ 29
Cristales de cuarzo _____________________________________________________________ 29
Equilibrar los Chakras __________________________________________________________ 33
El Altar de Reiki _______________________________________________________________ 34
Los otros niveles de Reiki ________________________________________________________ 35
Agradecimientos:_______________________________________________________________ 36
Bibliografía recomendada _______________________________________________________ 37
Introducción
Este manual es un poco como los libros de instrucciones que vienen con los coches nuevos. Te
explican como funcionan los diferentes componentes del coche, pero a nadie se le ocurriría salir a la
calle simplemente memorizando lo que pone. Todo el mundo sabe que manejar un vehículo es
cuestión de habilidad que se adquiere con práctica.
Este manual de Reiki es parecido, con la gran diferencia de que, con la iniciación que vas a recibir
en el curso, estarás en plenas condiciones para practicar el Reiki desde el primer día. Lo parecido al
manual del coche es que este manual de Reiki es solo una serie de instrucciones e información; tu
habilidad con Reiki vendrá de la práctica y sobre todo de tu intuición a la hora de sanarte a ti y a
otros.
Reiki te da acceso a la herramienta más poderosa que existe, la Energía Universal o como muchos
la llaman, la energía del Amor Puro y Divino. De ti depende como la usas y cuanto la usas.
Reiki es un sistema para canalizar esa Energía a través de tus manos. Aunque el sistema fue
descubierto por Dr. Usui (ver abajo), la técnica en sí existe desde miles de años. La versión China
de la palabra se ha encontrado en escritos que datan de 3000 años antes de Cristo.
Reiki se activa mediante una serie de “iniciaciones” por un Maestro de Reiki. Esto lo diferencia de
otras prácticas que requieren largos periodos de entrenamiento, preparación y meditación.
Curiosamente, todos nacemos con la capacidad de canalizar energía. Esa capacidad se va perdiendo
a lo largo de los años cuando crecemos y nos “cerramos” a la energía que nos rodea. Reiki nos
vuelve a conectar con esa fuente para que podamos usarla.
En la primera iniciación, se abre un “canal” que empieza en nuestra corona, pasa por los chakras
superiores (ver más adelante “Los Chakras”) y sale por las manos. Cuando das Reiki a otros, esa
energía pasa a través de ti, por lo cual tu también te sientes lleno de energía. Nunca hay un traspaso
de tu energía hacia la otra persona, y sobre todo nunca hay un traspaso de la energía de la otra
persona hacia ti.
Reiki sirve para mandar energía a personas, animales, plantas y agua, que después se puede beber.
Tu “ser superior” sabe intuitivamente cuanta energía necesita la persona que la recibe y nunca se
puede dar “demasiada” energía.
El camino del Reiki es uno de descubrimiento y gozo. Descubrimiento porque de repente te das
cuenta que tienes todo lo que necesitas para ser feliz, sentirte sano y equilibrado simplemente
aplicando tus manos sobre ti mismo. Es así de sencillo. Gozo, por la felicidad que te aporta no sólo
Reiki en sí pero el saber que ya no necesitas terceros para lograr tu felicidad.
Merece la pena profundizar un poco en esta última frase. En esta sociedad, tenemos la costumbre de
"regalar nuestro poder". Esto significa que cuando tenemos un problema, acudimos a terceros
buscando una solución. ¿Un tema legal? Acudimos a un abogado. ¿Mental? Vamos a un psicólogo.
No estoy diciendo que no se debe hacer. Pero si estoy diciendo que a veces nos volvemos
dependientes de terceras personas y dejamos de confiar en nosotros mismos. La palabra inglesa es
"Empowerment" que significa "tomar el poder en nuestras manos".
©John Curtin - [email protected] Página 2 de 37
Reiki te trae el entendimiento de que realmente tú tienes la capacidad para solucionar tus
problemas. Esa seguridad y felicidad que te aporta es quizás la cosa más importante de tu camino en
Reiki.
La historia de Reiki la llamamos una leyenda porque parece que existen diferencias entre lo que se
cuenta popularmente y lo que realmente ocurrió. Este manual relata la leyenda pero también
describe las discrepancias sobre dicha leyenda basándonos sobre investigaciones recientes que se
han llevado a cabo al respecto.
Puede ser que esta confusión sea intencionada por el Universo para subrayar que Reiki es una cosa
interna y personal en cada uno de nosotros, y no está sujeto a dogmas y cuestiones de teología.
Eso es lo que hizo. Viajó durante siete años a la India, Tibet y los
Estados Unidos, donde consiguió un Doctorado en Teología. Aprendió
Sánscrito y descubrió un antiguo método Tibetano en unos documentos
llamados los Sutras para canalizar energía mediante una serie de
símbolos, pero no fue capaz de hacerlo.
Al volver a Japón, decidió meditar y ayunar durante 21 días en la montaña sagrada de Kurama,
cerca de Kyoto. En el último día una luz brillante golpeó su frente, entrando por su tercer ojo.
Visualizó los símbolos que había descubierto, pero ésta vez con los conocimientos y el poder
necesario para activarlos. Este proceso lo llamo Reiki, que significa Energía (Rei) Universal (Ki).
Empezó a dar Reiki en la zona mas pobre de Kyoto a la gente pobre y enferma durante varios años
sin cobrar. Pero empezó a notar que muchos de ellos volvían a su consulta después de un tiempo
con la misma enfermedad de que les había curado. Se dio cuenta de que aunque les había quitado la
enfermedad o el problema, ellos no habían modificado sus hábitos o su modo de vivir. En ese
momento se dio cuenta de que para que una persona se beneficiase realmente de Reiki, tenía que
estar abierto a recibir la Energía Universal en todos los niveles de la persona, incluyendo la
necesidad de hacer cambios en su vida.
Trabaja honestamente
Sé amable
©John Curtin - [email protected] Página 4 de 37
Finalmente, el Dr. Usui dejó el distrito pobre donde trabajaba y se dedicó a viajar, dando
tratamientos de Reiki, exponiendo su descubrimiento mediante conferencias y enseñando alumnos
por todo Japón. Cuando murió en 1926 había entrenado a 16 profesores de Reiki, uno de ellos
siendo Chujiro Hayashi.
Hayashi era un oficial jubilado de la Marina Japonesa que fundó una clínica de Reiki en Tokio
donde trataba casos difíciles mediante sesiones intensivas de Reiki. A esta clínica acudió la señora
Hawayo Takata, una americana descendiente de japoneses, en 1935.
La Señora Takata vivía en Hawai y su salud se había deteriorado hasta el punto que los médicos le
informaron que sin cirugía, no podía sobrevivir. Por eso viajó a Tokio donde fue admitida en una
clínica privada. Pero literalmente en la mesa del cirujano oyó una voz diciéndole que no necesitaba
cirugía y que buscará en otro lugar. Así que dejó la clínica y acudió a la clínica de Hayashi, donde
se curó completamente después de cuatro meses.
Decidió quedarse en Japón y aprender la técnica, donde fue la primera mujer en ser iniciada como
profesora de Reiki. A su regreso a Hawai, abrió su propia clínica de Reiki.
En 1941, Hayashi pidió que la visitara en Japón. Le informó que su país estaba al borde de una
guerra y que temía que Reiki desapareciera. Por esta razón, deseaba que ella fuera su sucesora. Es
más, como militar jubilado, temía que tendría que participar en la guerra y sus principios no le
permitirían tomar la vida de otros. Por lo cual, el 10 de mayo de 1941, paró su propio corazón y
murió.
Takata llevó Reiki a los Estados Unidos y desde ahí se difundió a Canadá y Europa. En los últimos
diez años de su vida, inició a 22 profesores de Reiki. La Señora Takata siempre cobraba a sus
alumnos, siendo de la opinión que si no se cobraba, no se apreciaba lo que se recibía. Cuando
murió, su nieta Phyllis Furumoto la sucedió, siendo nombrada Gran Maestra y Directora de la
Alianza de Reiki en 1981.
Pero en los últimos años, nuevas investigaciones han descubierto datos contrastantes. Ahora
sabemos más sobre la vida del Dr. Usui. Nació en Japón el 15 de agosto de 1865. De niño, estudió
Kiko, una versión Japonesa del Tai Chi, que se centra en el movimiento de energía y su uso para
sanar a través de las manos.
Durante toda su vida, Usui buscó mayores conocimientos sobre el tema, estudiando medicina,
religión y psicología y viajando por Japón, China y Europa. Fue un empresario con éxito durante
varios años pero en 1914 decidió convertirse en monje Budista.
En 1922, volvió a la Montaña de Kurama donde había practicado Kiko cuando era niño para
meditar. Ahí le ocurrió la experiencia descrita anteriormente.
Después de su descubrimiento, abrió una clínica en Tokio y fundó la “Usui Reiki Ryoho Gakkai” o
Sociedad de Sanación Reiki Usui.
En 1925, empezó a viajar por todo Japón para difundir la práctica de Reiki al mayor número de
personas posible. En sólo un año, antes de su muerte en 1926, había enseñado Reiki a más de 2.000
personas e iniciado a 16 profesores.
El Señor Juzaburo Ushida, uno de ellos, le sucedió como Presidente de la Usui Reiki Ryoho
Gakkai. El Dr. Chujiro Hayashi fue otro de los 16, pero se separó de la Sociedad y fundó su propia
asociación. Nunca fue “Gran Maestro” y de hecho no hay pruebas de que el sistema original del Dr.
Usui usara dicho título.
Con respecto a la señora Takata, parece ser que cuando ella volvió a Hawai, el Dr. Hayashi la visitó
y fueron juntos por Hawai dando tratamientos y enseñando Reiki.
En 1970, ella empezó a formar a alumnos hasta el nivel de profesor, llamándolo “Maestro”,
cobrando $10.000 por Maestría. Ella inició a 22 Maestros antes de su muerte. Poco a poco, las
normas que la Señora Takata impuso sobre Reiki se fueron relajando. Los alumnos podían hacer
apuntes y dibujar los símbolos sagrados, cosa que era rigurosamente prohibida durante la vida de la
Sra. Takata. Incluso, el precio de una Maestría bajó considerablemente, lo que permitió que Reiki se
difundiera con mas rapidez.
En resumen, se ha revelado que la Sra. Takata quiso hacer la “leyenda” mas aceptable para el
mundo occidental, debido a la “mala prensa” que tenía Japón en esa época debido a la guerra. De
hecho, el Dr. Usui era Budista, y no Cristiano. La leyenda relata que él “redescubrió” los símbolos
pero escritos descubiertos hechos por él de su mano, explican que los símbolos son suyos. Además,
Usui no cobraba cifras altas por sus cursos y daba material escrito a sus alumnos.
La forma de enseñar de la Sra. Takata era diferente al del Dr. Usui. Ciertos ejercicios que el
desarrolló fueron excluidos de las enseñanzas de Takata. Afortunadamente, como resultado del
descubrimiento de los escritos de la mano del Dr. Usui se han recuperado estas técnicas.
El sistema que aprenderás en este curso es el sistema Usui Tibetano. Combina el sistema Usui con
técnicas adicionales y prácticas meditativas, y al nivel de Maestro ofrece 4 símbolos adicionales. El
sistema fue perfeccionado en Tibet y se enseñó por primera vez en los Estados Unidos en 1984 y
fue introducido en España en 1994. Hoy en día existen más de 30 tipos de Reiki pero todos tienen
las mismas características:
El primer grado o nivel de Reiki abre el canal energético y te permite canalizar Reiki a nivel físico,
al cuerpo, tanto a ti como a otros. Consiste en una iniciación usando el sistema Usui Tibetano.
Después de la iniciación, a veces se nota un cambio sutil de energía que fluye a través de las manos.
Esto se manifiesta de diferentes maneras, según la persona. Algunos notan más calor, otros más
frío, o un “cosquilleo” en las manos o simplemente una sensación “diferente”. Hay veces que no lo
notan de forma inmediata, sino después de algunas semanas.
Este nivel es para tratar problemas a nivel físico, dolores, enfermedades, infecciones etc. Aún así, el
alivio de problemas físicos suele conllevar una mejora del estado emocional también.
¿Qué es energía?
Desde nuestro punto de vista, es una pregunta muy sencilla: ¡todo es energía! Lo único que
diferencia la energía es su nivel vibracional, o la frecuencia a la que vibra. El agua es un buen
ejemplo. Una botella de agua contiene agua en su estado líquido, porque los átomos y moléculas
vibran a una frecuencia que hace un líquido. Si congelo esa agua, baja el nivel vibracional y se
vuelve más densa. Si la hiervo, sube su nivel vibracional y se evapora, volviéndose menos densa.
Nosotros estamos enfocados hacia niveles de energía de baja vibración, por eso percibimos con más
facilidad energía “densa”. Como resultado de ello, nos puede resultar más difícil percibir energías
“sutiles” o de más alta frecuencia, como Reiki.
¿Qué es Reiki?
Reiki, siguiendo la definición del párrafo anterior, es “la energía vibrando a su más alto nivel”.
Los japoneses lo suelen llamar Energía Universal. Yo prefiero llamarlo el Amor. Cuando canalizas
Reiki, canalizas amor. Pero no es el amor “metafísico” ni el amor emocional, sino el amor puro en
su estado más puro, como energía.
Cada uno le da un nombre diferente. Una de mis alumnas es una monja Católica y según ella,
canaliza a Jesucristo. Conozco un Sacerdote Católico, Maestro de Reiki, que considera que canaliza
a Dios. Es la razón que Reiki se integra perfectamente dentro de tus creencias. Tú canalizas dándole
el nombre que encaja con tus creencias. Si no crees en ningún tipo de Deidad, pues simplemente
canalizas amor.
Es preciso matizar que lo importante de Reiki son los resultados y no las sensaciones. Todos
estamos ansiosos de “sentir” esta nueva energía que fluye por nosotros, pero nuestro grado de
percepción, muy a menudo, no tiene nada que ver con la realidad.
Algunos sienten un “cosquilleo” cuando canalizan, otros calor, otros frío, otros “hormigueos” etc.
etc….. y otros no sienten ¡absolutamente nada!
Lo importante de Reiki no es lo que sientes cuando canalizas, sino cómo te sientes durante y
después. Si notas cambios, (tanto “buenos” como “malos” – ver período de purificación) Reiki está
haciendo su efecto. Además, la velocidad de esos cambios y la intensidad de los mismos varían
tremendamente según cada persona. Cada uno decide a qué velocidad quiere cambiar, normalmente
a un nivel profundo de su “yo interior” (ver Reiki y el libre albedrío).
Resumiendo, no busques sensaciones nuevas cuando canalizas Reiki. No olvides que nunca
canalizas tu propia energía, por lo cual tus percepciones físicas serán muy subjetivas.
Características de Reiki
La iniciación de Reiki abre tu canal central y te conecta de forma permanente a la energía universal.
Estudios científicos han comprobado que la energía fluye a través de nosotros en todo momento.
Nuestras células reaccionan a base de impulsos eléctricos y campos biomagnéticos se forman
alrededor de estas células. Nuestro cuerpo entero esta rodeado por un campo biomagnético, llamado
también “aura”. Técnicas especiales como la cámara fotográfica Kirleana permiten captar este
campo. Se han medido los campos biomagnéticos de las manos de sanadores cuando están
trabajando y se ha registrado hasta mil veces más energía que en las manos de personas en un
estado normal.
Todos podemos usar esa energía biomagnética para sanar otra persona. El problema con usar tu
propia energía es que no se reemplaza dicha energía durante el proceso. El resultado es el de
sentirse cansado y bajo en energía después de una sesión. Además, no tienes ningún tipo de
protección contra recibir la energía de la persona que estás tratando, incluyendo la propia energía de
su dolencia o enfermedad.
Reiki no usa tu energía. Después de la primera iniciación, podrás conectarte con la Energía
Universal a tu antojo, usándolo cuando desees, sin perder tu propia energía. De hecho, toda esa
energía pasando por ti te relaja y te hace sentirte bien.
Esto crea una situación paradójica: cuanto peor está la persona que sanas, ¡mejor estás tú! Ya que
fluye más energía a través de ti y Reiki siempre actúa sobre la persona que canaliza para sanarla.
Desde nuestro punto de vista, es el verdadero sentido de dar amor, cuyo efecto es, ¡cuanto más amor
das, mejor estas!
De igual importancia es el hecho que Reiki tiene su propia protección incorporada en el sistema
para asegurar que el flujo de energía es en una sola dirección, entrando a la persona que la canaliza
y saliendo por sus manos a la persona que está siendo tratada.
Una vez que empiezas a canalizar energía, no necesitas concentrarte de ninguna forma. Puedes estar
haciendo otras cosas, leyendo, viendo la televisión, charlando, etc. Cuando das Reiki, la otra
persona te puede hablar para contarte como se siente, si le apetece. Tampoco tienes que “dirigir” la
energía, puesto que Reiki sabe dónde ir. Tú simplemente ofreces la energía a ti o a otro y Reiki hace
el resto. Como punto final, cada persona decide cuanta energía quiere recibir en un momento dado.
El practicante de Reiki es un mero canal de energía. No decide cuanta energía dar, cuanto se debe
recibir ni donde debe ir. No tienes ningún tipo de influencia respecto al efecto de la energía. De
hecho, Reiki puede funcionar en áreas totalmente inesperadas que no sabias que existían, o en
planos físico donde no sabias que había un problema.
Hay una frase muy importante que decimos una y otra vez cuando practicamos Reiki:
Esta frase se aplica sobre todo a nuestros deseos "materiales", ganar más dinero, conseguir un
trabajo, éxito social etc. El ejemplo que se puede dar es una persona que se siente infeliz porque no
le gusta su trabajo. Esa persona podría usar Reiki, con la intención de conseguir un trabajo mejor.
Podría funcionar, pero también podría ocurrir que en lugar de conseguir otro trabajo, Reiki le ayude
a darse cuenta de que el trabajo que tiene es el ideal. Otro ejemplo podría ser una persona que desea
"curarse" de una enfermedad crónica. Después de recibir un curso de tratamiento de Reiki, a lo
mejor sigue con su enfermedad pero su equilibrio espiritual y mental a mejorado hasta el punto que
acepta que esa enfermedad es el camino que ha decidido seguir, y es feliz a pesar de ello.
El modelo oriental del sistema energético del cuerpo indica que la energía fluye a través de nosotros
por “rutas” o meridianos, siendo enfocada en puntos estratégicos o “chakras”. Chakra es una
palabra sánscrita que significa rueda o círculo. En estos puntos, la energía fluye sobre un área que
corresponde a uno o varios órganos específicos del cuerpo. En un cuerpo sano, los chakras están
equilibrados, en otras palabras, la energía está distribuida en partes iguales en cada uno. La energía
fluye libremente entre los chakras, puesto que no existe ningún impedimento o bloqueo.
Pero si el flujo de energía a través de un chakra es restringido, se crea un bloqueo en ese chakra.
Esta reducción de energía crea un desequilibrio en el sistema energético del cuerpo. Los bloqueos
pueden surgir de una multitud de fuentes, y su resultado suele ser una manifestación física en el
cuerpo en forma de malestares, enfermedades o patologías crónicas.
Todos experimentamos estos bloqueos en algún momento de nuestras vidas, aunque no seamos
siempre conscientes de ellos. Todos nos hemos sentido “bajos en energías” o “con las defensas
bajas”. A veces podemos corregir estas situaciones, otras veces no. Pero cuando estos bloqueos
ocurren muy a menudo, es cuando se pueden desarrollar enfermedades.
La medicina “tradicional” de occidente reconoce hoy en día el papel de factores emocionales en
producir enfermedades tanto físicas como mentales. Las emociones influyen sobre nuestro sistema
inmunológico, nuestro sistema hormonal y los niveles de neurotransmisores en el cerebro. Cada
emoción está acompañada por una reacción bioquímica en el cuerpo. De hecho, la biología
molecular ha demostrado que cada pensamiento es convertido en una molécula proteínica o
neuropéptida que el cerebro suelta dentro de nuestro cuerpo. Por lo cual, si no es tratado, el dolor
emocional y mental acumulado puede llegar a traducirse en dolor físico y patologías.
Se puede explicar la relación entre las energías en nuestro cuerpo usando un esquema sencillo:
Pero si investigamos más a fondo, nos damos cuenta que hasta la medicina convencional reconoce
que un estado emocional o mental negativo puede resultar en enfermedades físicas. Lo único que la
medicina convencional no reconoce es el nivel espiritual porque se considera que no es “de su
incumbencia”.
En resumen, si trabajas con energía, tanto la tuya como la de otros, tienes que “cambiar el chip” un
poco referente a la relación “causa - efecto”.
Un desequilibrio espiritual puede repercutir en el nivel emocional, mental y físico.
Un desequilibrio emocional puede repercutir en el nivel mental y físico.
Un desequilibrio mental puede repercutir en el nivel físico.
Además:
Un problema físico suele tener su origen en un desequilibrio mental, emocional o espiritual.
Un problema mental suele tener su origen en un desequilibrio emocional o espiritual.
Un problema emocional suele tener su origen en un desequilibrio espiritual.
Reiki entra donde más se necesita. Cuando un nivel tiene un problema, Reiki actúa sobre él, aunque
la manifestación de ese problema ocurra en otro nivel. En otras palabras, si sufres de dolores de
garganta causadas por una incapacidad para expresar tus emociones, Reiki trabajará no solamente a
nivel físico aliviando tus dolores, sino también trabajará el nivel emocional para sanar la causa de
dichos dolores.
Los cinco principios de Reiki
A veces parece imposible que pase un día sin sentir rabia o enfado por algo. Negar esa rabia o hacer
como si no existiera no sirve para nada, pero sí que podemos cambiar nuestra actitud hacia ella. La
rabia es un sistema de alarma. Si lo sentimos, lo mejor es prestar atención al sentimiento y ver que
mensaje nos está comunicando.
Reconoce tu rabia.
Examina el mensaje que te está enviando.
Exprésalo en una forma apropiada.
Identifica sus orígenes.
Reconócela y acepta esa emoción como tuya.
Suéltala.
Debajo de toda rabia existe un dolor que necesita de ser sanado, una carencia sin satisfacer y una
acción que exige ser ejecutada. Una vez que la energía detrás de la rabia se convierte en útil, la
rabia desaparece.
Esa rabia reside en nuestro chakra base. Usa Reiki para sanar tu chakra base y podrás abrir una
tremenda fuente de energía.
A veces, nos cuesta expresar nuestras emociones. No entendemos porque no nos sentimos bien. A
veces, una parte de nosotros se da cuenta pero otros aspectos del “Yo” impiden que la verdad salga
a la luz.
Muchos de estos sentimientos de ansiedad y falta de autoestima provienen de nuestra niñez, cuando
éramos vulnerables y dependientes de otros. Estas emociones se transportan a la etapa de adulto,
camufladas como sensaciones de preocupación y ansiedad. Nos sentimos incapaces de controlar los
eventos a nuestro alrededor y nos sentimos indefensos, “una victima de los acontecimientos”.
Necesitas reconocer tu dolor, reconocer que te han hecho daño en el pasado. Hace falta sanar el
pasado para liberar el futuro.
Nadie está libre del estrés. Todos tenemos preocupaciones, tristeza y dolor escondido. Sentimos
miedo a que “no podemos con todo”, “no valemos” o lo que deseamos nunca ocurrirá. Estas
emociones y pensamientos distorsionan el flujo de energía en nosotros.
Para solucionarlo, tienes que desarrollar una imagen positiva de ti mismo, liberando esas nociones
negativas en tu mente y tu corazón.
Trabaja con este principio para sanar los chakras segundo y tercero, que tratan sobre los temas del
poder personal y tu relación con otros.
Da las gracias por las bendiciones en tu vida
Uno de los resultados del alejamiento de las personas de las religiones ortodoxas hoy en día es que
ya no tenemos un momento en nuestras vidas o un mecanismo para agradecer lo que tenemos.
Tanto las misas Católicas como los rezos Musulmanes, por ejemplo, tienen una parte donde se
agradece las bendiciones que recibimos y que tenemos. Estos mismos rituales también contienen
una parte donde ponemos nuestra fe en una Entidad superior para proveernos de lo que necesitamos
en nuestra vida. Como consecuencia, ya no expresamos nuestro júbilo y nuestra alegría por las
cosas que tenemos y el hecho de que el Universo es capaz de darnos lo que necesitamos. Estas
emociones son importantes para contrarrestar esa sensación de duda y negatividad que a veces se
apodera de nosotros.
Cinco minutos al día delante de tu altar (ver el Altar de Reiki) y trabajando con el sexto chakra o
tercer ojo ayudará mucho a darte cuenta de la suerte que tienes y las bendiciones que recibes a
diario.
Trabaja honestamente
El trabajo es, para muchas personas, el aspecto más creativo de su vida. El trabajo es nuestro modo
de expresar nuestra relación con el mundo real y manifestar dicha relación en algo físico. El dinero
es energía, y cuando lo recibes o lo das estás intercambiando una energía con la persona.
Trabajar honestamente significa aplicar tu “yo” en lo que haces. Si haces tu trabajo de forma
mecánica, sin empeño, estás creando una desarmonía interna que te perjudica mucho más a ti que a
tu empresa. El segundo chakra o sacral es el chakra que se aplica a la creatividad y examinando
como puedes trabajar de una forma más creativa, sanando ese chakra, te ayudará a mejorar tu
relación con una parte tan importante del mundo que te rodea, tu trabajo.
Sé amable
Ser amable es una expresión de amor. La compasión es el hecho de entender que todos afrontamos
problemas similares en nuestro camino hacia el auto-descubrimiento. Pero para realmente poder
amar a otros, tenemos primero que amarnos a nosotros mismos. Para amarnos a nosotros mismos,
tenemos que aceptarnos y conocernos. Esto incluye una valoración honesta de nuestros motivos.
Si respondemos “sí” a estas preguntas, necesitamos recapacitar sobre nuestra autoestima, nuestra
capacidad para amarnos a nosotros mismos. Sanar el chakra de la garganta es una excelente manera
de aumentar nuestra autoestima.
Los efectos de Reiki
Un tratamiento completo de Reiki trata todos los órganos principales, el sistema hormonal, los
meridianos de acupuntura y los chakras, o centros energéticos del cuerpo. Limpia y “carga” nuestro
aura, el campo electromagnético que nos rodea.
Cuando das Reiki, puede ser que sientas algo que fluye por tus manos. Esto varía según la persona.
Al principio puede ser que no notes nada, pero con la práctica te volverás más sensible al mismo
tiempo que aumenta tu capacidad para canalizar. Aunque no sientes nada, la energía está ahí de
todos modos.
No es necesario que ni el paciente ni el practicante sientan la energía para que ella fluya.
Reiki suelta tensiones musculares y te da una sensación de paz y tranquilidad. Después de una
sesión puedes sentirte lleno de energía o con ganas de dormir.
Reiki también estimula los mecanismos del cuerpo para limpiarse y desintoxicarse. Las toxinas se
eliminan a través de la orina y el sudor. Ambos pueden incrementar después de una sesión. También
se eliminan toxinas mediante heces sueltas y sangrar por la nariz, aunque esto es menos frecuente.
Es aconsejable beber mucha agua después de una sesión para facilitar la eliminación de las toxinas.
La crisis de sanación
Es una buena señal, porque significa que la energía esta haciendo su efecto, liberando toxinas y
bloqueos. Una crisis de sanación normalmente solo dura algunos días. Es muy importante seguir
con el tratamiento para mantener esta liberación de toxinas, puesto que compone una parte vital del
proceso de sanación.
Reiki no trabaja solamente a nivel físico. También ayuda con síntomas emocionales. Puede causar
que sentimientos ocultos suban a la superficie y que bloqueos energéticos se liberen. Reiki no sólo
trata con el dolor aparente o superficial, sino también con la causa del dolor y el “soltar” de
emociones suprimidas es una parte importante del proceso de sanación.
Reiki se usa con éxito con enfermedades graves, tipo cáncer o enfermedades del corazón. Pero
también sirve para el “día a día” tipo dolores de cabeza, cortes, pequeñas quemaduras, picaduras de
insectos, etc.
Reiki es una herramienta potente para la relajación. Tú tomas la energía que necesitas en ese
momento y la usas como mejor te conviene.
La Iniciación en el Nivel I de Reiki
Con este nivel estarás en condiciones de dar Reiki tanto a ti como a otros, usando las manos en las
posiciones que se te enseñan. A menudo se conoce como el "nivel físico" puesto que se aprende a
canalizar Reiki usando las manos directamente. Con el simple hecho de poner tus manos sobre ti
mismo, otras personas, animales o incluso plantas, estarás canalizando Energía Universal. No es
necesario concentrarse, creer, desear sanar, decir oraciones ni meditar, puesto que Reiki no necesita
nuestra aprobación para actuar.
Durante el curso, al final del primer día, se te hará el ritual de la iniciación. Durante este ritual se
abre tu canal central energético que va desde la corona hasta la base de la columna. Se conectan los
chakras 3, 4, 5, 6 y 7 a la energía de Reiki.
Una vez terminada la iniciación la conexión es permanente y de por vida. Cuando quieras, puedes
pedir energía y se te dará.
Después de la iniciación, hay un periodo de purificación de tres semanas. Durante este periodo, se
termina el proceso de la Iniciación de Reiki. El nivel energético del cuerpo se eleva para estar en
sintonía con el nivel vibratorio de Reiki I. Se eliminan toxinas y bloqueos energéticos que existían y
se purifica el aura.
Durante el periodo de purificación, es importante matizar que Reiki lleva a cabo un proceso de
limpieza en nosotros. El proceso consiste en una purificación de los chakras a raíz de tres días por
chakra (3 x 7 = 21 días) Esto ocurre de forma “automática” y nosotros sólo nos limitamos a darnos
un auto-tratamiento completo todos los días. Durante éste periodo, es posible que antiguas dolencias
salgan a la superficie o se intensifiquen dolores o malestares existentes. La razón es que para que
algo se sane, tiene que manifestarse y hacerse presente. Por lo cuál, no te preocupes si pareces
“empeorar” durante éste periodo, es un proceso normal y habitual.
Este efecto también se aplica a las emociones y los estados de ánimo. Reiki nos ayuda a liberar
energía que causa ciertos estados de ánimo tipo depresión, ansiedad, agresividad etc. y durante éste
periodo, podemos sentir éstas emociones de una forma más intensa.
Aparte del auto-tratamiento, si lo deseas, puedes usar el manual de los chakras para identificar en
que chakra se ubica la emoción correspondiente, y aplicar una sesión de Reiki específica para dicho
chakra. Lo mismo ocurre con molestias físicas. Si durante éste periodo sientes un dolor puntual,
puedes aplicar Reiki directamente a esa zona, como práctica adicional al auto-tratamiento completo.
Es muy importante darse una auto-sesión de Reiki todos los días durante este periodo.
Practicar Reiki
Reiki no es un acto mental. No hay que concentrarse, dirigir la mente, creer en algo, visualizar,
tener fe, etc. etc.
A veces es difícil para nuestra mente occidental entender este concepto, pero es muy importante
darnos cuenta de lo significativo de la frase anterior.
Creer o tener fe en algo implica un acto o proceso mental. Reiki funciona más allá de nuestras
mentes. Trabaja en profundidad a nivel de tu “yo interior” o quien realmente eres. Tu mente no
puede influir sobre el proceso de dar Reiki.
Por esta razón, tu estado mental es irrelevante a la hora de practicar Reiki. Da igual se te sientes
nervioso, enfadado, deprimido etc. Todos esos estados de ánimo son independientes de la energía
que canalizas.
No es competencia del presente manual profundizar en este tema, pero aconsejo leer el libro en la
bibliografía al final, “El Poder del Ahora” para una explicación completa del concepto de la mente
y sus funciones.
Una Auto Sesión de Reiki
Preparación
Reiki se puede dar en cualquier sitio, en la oficina, en casa, en un coche (pero nunca mientras
conduces), etc. Pero lo ideal es una habitación tranquila y aislada de ruidos con luz tenue y música
relajante.
Ponte ropa cómoda y limpia (si vienes del trabajo, cámbiate a ropa limpia puesto que la ropa
absorbe la energía de lo que nos rodea). Quítate todo objeto de metal, joyas, reloj, etc.
Ponte en posición horizontal de la forma que sea más cómoda para ti (aunque también se puede dar
Reiki sentado) y pasa unos momentos simplemente escuchando tu respiración. Intenta vaciar tu
mente del “parloteo” habitual del día a día.
Proceso
Empieza la sesión conectándote con la energía de Reiki. Esto se hace colocando las manos sobre el
chakra corazón y ofreciendo la energía a tu ser superior, mediante una oración o invocación
diciendo mentalmente:
“Ofrezco esta energía a mi Ser Superior para lo que más me haga falta en este momento”
Una vez conectado, empiezas con las posiciones de las manos en el orden indicado.
Zona de la Cabeza:
Primera posición: Las manos en la parte superior Segunda posición: Las manos a ambos
de la nuca por detrás. lados de la cabeza, con los pulgares por
debajo de las orejas.
Tercera posición: Manos sobre los ojos y las Cuarto posición: Manos ambos lados de la
mejillas, con las puntas de los dedos descansando nuca
sobre la frente.
Zona de delante:
Primera posición: Las manos en la parte inferior Segunda posición: Las manos paralelas,
del chakra corazón, directamente sobre el pecho. lado derecho del vientre
Tercera posición: Las manos paralelas, lado Cuarta posición: Las manos cubriendo el
izquierdo del vientre intestino.
Quinta posición: Las manos en posición de “V” Sexta posición: Las manos sobre los
por encima de los ovarios en la mujer y los riñones.
genitales en el hombre. Nota: En la quinta posición para los
hombres, puede ser más cómodo flexionar las rodillas.
Cerrar la sesión
Para cerrar la sesión, “peinas” el aura pasando las manos varias veces a unos centímetros del
cuerpo del paciente desde la cabeza a los pies para equilibrar las energías dentro del mismo y
cierras la sesión con una oración, por ejemplo:
Te levantas con cuidado y bebes uno o varios vasos de agua, estando tranquilo durante unos
minutos. Finalmente, lávate bien las manos con agua y jabón.
Una sesión a otra persona
Nosotros somos meros canales de energía, poniendo esa energía divina a la disposición de quien la
recibe y acepta. Por lo cuál, hay ciertas consideraciones éticas a tomar en cuenta cuando sanamos a
otras personas.
Tratamientos convencionales. Cuando una persona está recibiendo un tratamiento con fármacos
recetados por un médico, nunca debemos aconsejar variar dosis, dejar tratamientos, modificarlos,
etc. No es nuestro papel. Lo único que podemos hacer es aconsejar un mayor contacto con el
médico para que, en caso de mejoría, el médico pueda disminuir las dosis recetadas.
De todos modos, en muchas ocasiones los mismos pacientes deciden que no desean seguir con un
tratamiento al experimentar una mejora. Estos casos se dan muy a menudo en pacientes enfermos de
cáncer, por ejemplo, y que reciben quimioterapia, dado los efectos secundarios tan desagradables de
dicho tratamiento.
Diagnósticos sobre el estado del paciente. Nunca se debe decir nada sobre tu opinión del estado de
salud (tanto emocional, como mental o físico) al menos que el paciente lo pida específicamente.
Aún así, es una cuestión de ética subrayar que a) es una mera opinión tuya y b) no eres médico.
Percepciones durante el tratamiento. Muy a menudo, y a medida que vas practicando Reiki,
empezarás a “notar cosas”. A lo mejor ves una chakra bloqueado o con energías turbulentas. Puede
ser que encuentras un órgano que “chupa” mucha energía durante un tratamiento. En estos casos es
muy importante que tengas mucho cuidado a la hora de comunicarlo al paciente. Frases como
“tienes el tercer chakra hecho polvo” por ejemplo, pueden asustar al paciente y hasta crear una
actitud negativa hacia el tratamiento.
Lo ideal es que el mismo paciente te lo comunique, por ejemplo “sentí mucho calor cuando pusiste
tus manos en mi hígado”. Si esto no ocurre y tu intuición te dice que algo tienes que decir, hazlo
como una pregunta, por ejemplo: ¿Qué tal tienes el hígado? o ¿sentiste algo en especial en la zona
de los intestinos?. Si el paciente dice no, déjalo así. Normalmente significa que la persona todavía
no esta lista para reconocer su problema y diciéndolo tu no solo puede provocar preocupación, sino
que estas “robándole su poder” a esa persona.
Preparación
Reiki se puede dar en cualquier sitio, en la oficina, en casa, en un coche (pero nunca mientras
conduces), etc. Pero lo ideal es una habitación tranquila y aislada de ruidos con luz tenue y música
relajante.
Ponte ropa cómoda y limpia (si vienes del trabajo, cámbiate a ropa limpia puesto que la ropa
absorbe la energía de lo que nos rodea). Quítate todo objeto de metal, joyas, reloj, etc.
Aconseja al paciente que haga lo mismo, ropa limpia, sin objetos de metal ni joyas.
Pon el paciente en posición horizontal de la forma que sea mas cómoda para ti y para él (aunque
también se puede dar Reiki sentado) y pasa unos momentos simplemente escuchando tu respiración.
Intenta vaciar tu mente del “parloteo” habitual del día a día.
Proceso
Empieza la sesión conectándote con la energía de Reiki. Esto se hace colocando las manos sobre el
chakra corazón y ofreciendo la energía al ser superior del paciente, mediante una oración o
invocación diciendo mentalmente:
“Ofrezco esta energía a tu Ser Superior para lo que más te haga falta en este momento”
Una vez conectado, empiezas entrando en el aura del paciente. Para que sea un proceso suave, una
buena técnica es empezar acariciando suavemente la frente del paciente. Esto, además ayuda a
relajarle.
Cuando sientes que tanto tú como el paciente estáis relajados y conectados con lo que estáis
haciendo, empiezas con las posiciones de las manos en el orden indicado.
Nota: Cuando cambias de una posición a otra, intenta no romper el contacto con el paciente. Esto se
consigue moviendo primero una mano a la nueva posición, y después la otra.
Zona de la Cabeza:
Primera posición: Las manos en la parte Segunda posición: Las manos ambos lados de
superior de la nuca por detrás. Levantas la la cabeza, por encima de las orejas. No cubras
cabeza suavemente y colocas tus manos las orejas porque puede molestar a algunas
debajo de la cabeza, evitando movimientos personas.
bruscos.
Tercera posición: Manos sobre los ojos y las Cuarta posición: Las manos en la parte
mejillas, con las puntas de los dedos delantera de la garganta y la nuca,
descansando sobre las mejillas o en el aire. descansando sobre la clavícula.
Primera posición: Las manos paralelas justo Segunda posición: Las manos paralelas justo
debajo de la caja toráxica, lado derecho. debajo de la caja toráxica, lado izquierdo.
Tercera posición: Las manos una detrás de la Cuarta posición: Las manos en posición de
otra encima del intestino, siguiendo la línea de “V” por encima de los ovarios en la mujer y en
la cintura. el hombre, encima de los muslos, una mano
cada lado de los genitales.
Primera posición: Mano izquierda debajo de la nuca, mano derecha al principio de la columna.
Segunda posición: Ambas manos paralelas, lado Tercera posición: Ambas manos paralelas, lado
derecho del corazón. izquierdo del corazón.
Cuarta posición: Ambas manos paralelas, sobre la Quinta posición: Ambas manos paralelas,
cintura lado derecho. sobre la cintura lado izquierdo.
Las rodillas y tobillos: Una mano en cada Se crea un circuito energético desde la mano
rodilla y tobillo durante 2-3 minutos. derecha, pasando por el cuerpo del paciente en
sentido anti-horario.
Cerrar la sesión
Para cerrar la sesión, “peinas” el aura del paciente para equilibrar las energías dentro del mismo y
cierras la sesión con una oración, por ejemplo:
Acto seguido, separas los campos áuricos del paciente y el tuyo con un gesto, diciendo “mis
energías, tus energías”.
Después, masajeamos suavemente los pies del paciente y mecemos la espalda del paciente con
cuidado, indicándole que puede abrir sus ojos y estirar los brazos y las piernas un poco.
Puede ocurrir que el paciente se haya quedado en un estado de relajación profunda. Esto es una
buena señal y no es causa de alarma. Hay unas técnicas que se pueden usar para hacer que el
paciente “vuelva”.
Se puede extender el masaje de los pies a incluir las palmas de las manos y los hombros. Si el
paciente continua en su estado, puedes decir algo como: “Voy a contar hasta 3. Cuando llegue a
tres, abrirás los ojos y te sentirás feliz, relajado y contento. Uno, dos, tres. Despierta ahora, abre tus
ojos, te sientes bien.”
El paciente se levanta con cuidado y bebe uno o varios vasos de agua, estando tranquilo durante
unos minutos.
Finalmente, lávate bien las manos con agua y jabón.
Las enfermedades y Reiki
Muchas personas aprenden Reiki para sanar una enfermedad, tanto física como emocional o mental.
Es importante saber cual es el planteamiento de Reiki referente a las enfermedades. Pero es igual de
importante darse cuenta que es simplemente un planteamiento. Por esto quiero decir que ya que
Reiki no es un acto mental, tu aceptación de los siguientes planteamiento influye poco en el proceso
de sanación, pero te puede ayudar a entender el proceso que ocurre, ¡lo aceptes o no!
Para Reiki, una enfermedad es simplemente una manifestación física de algo más profundo.
Mientras la medicina convencional se limita a tratar dicha manifestación, Reiki considera la
enfermedad como un “síntoma” de un malestar a nivel emocional o “espiritual”.
Cuando practicas Reiki en el nivel Uno, tratas el aspecto físico de la enfermedad. Si te duele la
rodilla, te das Reiki a la rodilla. Si sientes ansiedad, te das Reiki donde te “duele” que suele ser el
plexo solar (ver manual de los chakras). Pero al mismo tiempo que estas trabajando el aspecto
físico, estas trabajando “lo que hay detrás”. Con los siguiente niveles, puedes trabajar en más
profundidad e ir “al grano” de la causa, pero con el nivel Uno ocurrirá igual, simplemente el
proceso puede ser un poco más lento (aunque no siempre, muchos alumnos han conseguido
sanaciones espectaculares con su primer nivel).
Ese “lo que hay detrás” varía tanto como el mismo ser humano. Cada uno de nosotros tiene su
propia causa de una enfermedad. A medida que te aplicas Reiki, o lo aplicas a otra persona, es muy
posible que esa causa profunda se manifieste. Puede ser un trauma infantil, o un luto no superado, o
un “patrón de comportamiento” heredado de tus padres, etc. etc.
Reiki suele tener 3 fases muy claras, pero no siempre consecutivas, a la hora de sanar.
Primera fase: Alivio de los síntomas. Esta es la fase más “dramática”, cuando se alivian o
desaparecen los síntomas físicos. Una persona que sufre de estrés, suele padecer de dolores de
cabeza, trastornos digestivos, insomnio, etc. Con Reiki, muy a menudo, estos síntomas son los
primeros en desaparecer.
Segunda fase: Desaparición o disminución de la enfermedad. Muchos creen que ya está solucionado
el tema cuando esto ocurre. Alguien que sufría de estrés, de repente ya no se estresa. Situaciones
que le provocaban estrés, ya no lo provocan. Personas que le agobiaban dejan de agobiarle.
Tercera fase: Sanación de la causa profunda. Esta es la “solución definitiva” a una enfermedad, y
requiere un cambio profundo en la persona. Sinceramente, pocas personas realmente llegan a este
punto, ya que requiere un tiempo y un cambio en como vive la persona su vida para que realmente
tenga éxito.
Siguiendo el ejemplo de la persona que se estresaba, esta persona sufría estrés por una razón.
Digamos, como ejemplo, que su padre le inculcó que “todo es sufrimiento” que “en la vida nada es
fácil” que “no hay nada regalado” etc. etc. Como resultado, esta persona cree que no puede
conseguir nada sin sufrir por ello, y ahí viene su necesidad de padecer el estrés para conseguir las
metas en su vida.
Para sanar realmente, ésta persona tiene que sanar su relación con su padre, por una parte, y por
otra, “hacer sus paces con la vida”, dándose cuenta que la vida no es dura si estas en armonía con
ella, por ejemplo.
Otro punto muy importante para tomar en cuenta es que desde el punto de vista de Reiki, cualquier
enfermedad es causada por energía que nos está haciendo daño, o una falta de energía en un lugar
determinado.
No olvidemos que no toda la energía es Reiki. En algunas artes marciales, el luchador puede
literalmente matar a su oponente sin tocarle, simplemente “lanzando” una bola de energía y
efectuando un golpe mortal. Eso, desde luego, ¡no es Reiki!
Una de las causas más comunes para las enfermedades son las “energías estancadas”. Pongamos un
ejemplo.
A los 14 años, digamos, casi te atropella un coche mientras cruzabas la calle. Cuando ocurrió, tu
cuerpo llevó a cabo una serie de mecanismos de defensa, literalmente para salvarte la vida. Dichos
mecanismos requirieron una gran cantidad de energía para llevarlos a cabo. Esa energía se
concentró en tu plexo solar, en este caso, que es el chakra que suele gestionar situaciones de lucha o
huida (ver manual de los chakras).
Ahora bien, cuando esto ocurre con los animales, una vez pasado el peligro, liberan esa energía
porque ya no la necesitan. Los gatos se estiran, los perros se sacuden, los pájaros sacuden sus alas,
etc. Pero nosotros tenemos una mente, que “atrapa” esa energía “por si acaso” ya que una de las
cosas que nos distingue de los animales es la capacidad de analizar situaciones basado en eventos
pasados (no confundamos este proceso con el condicionamiento reactivo o “comportamentalismo”
que se pueden inculcar en los animales).
A lo largo de los años, nuestra mente acumula más y más energía a medida que tenemos otros
traumas, sustos, miedos, etc. Esta energía no fluye, y se estanca, volviéndose dañina para el cuerpo.
Además, esta energía suele estar acompañada de la emoción que la creó.
Reiki libera esa energía, sanando el sistema energético. Al mismo tiempo libera las emociones que
acompañaban esa energía. Como consecuencia, los órganos afectados empiezan a funcionar
correctamente y las emociones que surgen periódicamente a causa de esa energía estancada
desaparecen.
Contra-indicaciones de Reiki
Reiki siempre es positivo y no existen contra-indicaciones. No obstante, al ser una técnica muy
potente, hay ocasiones donde no se debería usar.
Primero, sin el permiso explicito del paciente, y sin explicar lo que vas a hacer. “Déjame relajarte
un poco con mis manos” no es suficiente explicación. Una excepción a esta regla es en casos
cuando el paciente está inconsciente durante una emergencia, donde Reiki es muy efectivo para
evitar estados de “shock”. En el caso de niños pequeños, se pide permiso a los padres.
Segundo, durante una intervención quirúrgica, puesto que Reiki reduce considerablemente los
efectos de una anestesia. Antes y después de dicha intervención, Reiki puede ser de gran ayuda.
En fracturas sin tratar o amputaciones. Reiki inicia el proceso de curación en lesiones con tal
rapidez que puede crear problemas con huesos que no han sido colocados y empezar el proceso de
cicatrización en miembros amputados antes de que el cirujano haya tenido la oportunidad de juntar
el miembro, cuando exista la posibilidad.
En estos casos, se puede aplicar Reiki a la cabeza para reducir el dolor del paciente y evitar, como
ya he mencionado, un estado de “shock”.
Usos adicionales para Reiki
Reiki puede ser usado para sanar plantas, animales y hasta situaciones. En este último caso,
entramos en un estado meditativo y enviamos Reiki a la situación. Se pueden tratar objetos como
cristales, comida, joyas, etc. ¡Tengo una amiga que siempre consigue aparcamiento con Reiki!
Un caso de especial interés es Reiki y agua. El agua absorbe la energía de Reiki y la mantiene
durante varios días. Puesto que el ser humano esta principalmente compuesto por agua, es una
excelente forma de recibir Reiki a diario de agua que se ha tratado previamente.
Cristales de cuarzo
Punta afilada
Cuando se usa la punta afilada, el propósito es
enfocar la energía de Reiki en un punto
concentrado. Es ideal cuando se necesita sanar
una parte del cuerpo donde el dolor o la dolencia
están concentrados en una zona pequeña.
Ejemplos son dolores de regla (los ovarios) otitis
(el oído) o en las rodillas, donde las articulaciones
son pequeñas.
Procedimiento:
Abres una sesión de Reiki (según nivel) y sujetas la
punta como si fuera una extensión de tu mano (ver
diagrama) dirigiendo la parte afilada hacia la zona
para tratar. En el ejemplo se está tratando un dolor de
regla. No presiones con la punta, ya que puede
molestar al paciente. Si se cansa tu brazo, puedes usar
el otro para sujetar la mano.
Con la práctica, notarás donde tienes que poner el cristal para su máxima eficacia ya que "sentirás"
donde se dirige la energía.
Punta Redondeada
Cuando se usa la punta redondeada, el propósito es de ejercer un masaje suave cuyos efectos son
amplificados al combinar la energía sanadora con el efecto del masaje. Es ideal para inflamaciones,
esguinces, fibromialgia etc. Se debe usar con cautela sobre una herida o donde la superficie cutánea
está inflamada.
Procedimiento:
Abres una sesión de Reiki (según nivel) y sujetas la punta
como si fuera una extensión de tu mano (ver diagrama)
posando la parte redondeada sobre la zona para tratar.
Ejerces una ligera presión y mueves la punta en pequeños
círculos sobre la zona, o si la zona es lineal (un tendón,
por ejemplo) hacia arriba y abajo.
Cualquier tipo de cristal puede servir para proteger un ambiente, tanto de cuarzo blanco, rosa,
verde, transparente o incluso sodalita (ver imágenes).
Funciona de la siguiente manera: Un cristal es como una pila, se carga con energía y dicha energía
se descarga en el ambiente PERO siempre hay que tener en cuenta lo siguiente, un cristal se puede
cargar con CUALQUIER energía, de hecho, se usan en magia negra.
Además, una vez que un cristal ha descargado la energía de Reiki, empieza a cargarse
automáticamente con la energía que haya en el ambiente. Por lo cuál, si está en un ambiente "hostil"
se cargará con dicha energía. Por ésta razón, es imprescindible ejercer una buena "higiene
energética" con los cristales (ver sección de limpieza).
En las fotos, hay unos ejemplos de los tipos de cristales que se pueden usar para proteger un
ambiente.
Procedimiento:
Colocas el cristal en un lugar donde quieres que "suelte" la energía de Reiki en el ambiente. Ese
cristal no se debe tocar (ver sección de limpieza) por otras personas, por lo cuál en el trabajo, ponlo
en un sitio apartado de otras personas. Mi pareja, por ejemplo, tiene su cristal en el espacio entre su
cajonera y la mesa de su despacho.
Abres una sesión de Reiki (según nivel) y sujetas el cristal con ambas manos para cargarlo. A
continuación, cuando esté cargado, lo colocas en su sitio.
Ejemplos de cristales de cuarzo
Nota:
- El tiempo y la frecuencia de carga de un cristal sólo se puede determinar con la intuición. Depende
del ambiente (si tu hogar es tranquilo y libre de "broncas" un cristal puede durar cargado una
semana, por ejemplo) y del tamaño del cristal. En caso de duda, un mínimo de 15 minutos de carga
todos los días.
Joyas de cuarzo
Los colgantes y demás joyas de cuarzo no sólo son atractivos sino nos pueden proporcionar un
grado de protección si se cargan con Reiki. PERO, de nuevo, son susceptibles a absorber cualquier
energía en el ambiente una vez que se han descargado de la energía de Reiki.
Procedimiento:
Abres una sesión de Reiki (según nivel) y sujetas el cristal ahuecando ambas manos con el colgante
en el hueco para cargarlo.
Péndulos de Cuarzo
Colocas el péndulo como en la imagen y dices "si, si, si, si," etc. hasta que el
péndulo se mueve. Ese movimiento es "si". Repites el proceso, ésta vez
diciendo "no, no, no, no" hasta que se mueve nuevamente en otra dirección.
Otras ideas:
Siempre es importante tener en cuenta que los cristales no tienen "inteligencia" y se pueden cargar
con cualquier tipo de energía. Por esta razón, es imprescindible tratarlos con respeto y practicar una
adecuada higiene energética a la hora de usarlos.
Tu cristal es personal e intransferible. No dejes que otra persona lo manipule ni lo toque. Cuando no
lo estás usando, guárdalo en un paño oscuro o una bolsa de tela. De hecho, si quieres conservar su
carga, guardarlo de esta forma evitará que el cristal se descargue.
Cuando un cristal ha descargado la energía que tú le diste, empieza a cargarse con cualquier
energía. Esto quiere decir que si tienes un cristal descargado colgando de tu cuello tipo joya, si estas
en un lugar público se cargará con todas las energías que encuentra a su alrededor. Si dicho colgante
está descansando sobre tu glándula tiroides, como suele ser el caso, ¡no es muy saludable!
Además, si un cristal se encuentra en un ambiente hostil, una vez descargada la energía de Reiki,
empezará a cargarse de dicha energía dañina.
Limpieza profunda:
Se suele hacer la primera vez que se compra, o periódicamente si el ambiente es hostil. Consiste en
sumergir el cristal en un vaso con una solución de sal gruesa marina diluida durante 24 horas. A
continuación, se enjuaga, se seca y está listo para ser usado.
Limpieza periódica:
Esta limpieza se debe de hacer después de cada uso de una punta de cuarzo rosa, sobre todo si se ha
usado con otra persona. Las joyas también se deben limpiar de ésta manera a diario si las has
llevado puestas durante el día.
Consiste en poner el cristal bajo un grifo de agua templada. Mientras el agua corre sobre el cristal,
visualizas una luz blanca mezclándose con el agua. El agua que cae por abajo sale "sucia" con la
energía que estas eliminando. Poco a poco, cuando ves que tanto la luz de arriba y la de abajo son
del mismo color, el cristal está limpio.
Otros usos:
El uso de cristales y piedras para potenciar los diferente chakras también es de gran utilidad. Si
compras un libro como "El Libro de los Chakras" de Liz Simpson, tendrás más ideas para usarlos.
Otra cosa que puedes probar es usar cristales de cuarzo durante una meditación. Puedes colocar uno
debajo de tu silla, debidamente cargado, y probar una meditación de las que ofrezco en esta sección.
Resumiendo, los cristales de cuarzo son muy útiles y una potente manera de incrementar el poder y
uso de Reiki.
Para evitar tanto un exceso de energía como una falta de energía en los chakras, Reiki es muy útil
como proceso de equilibrio. El tiempo de duración en cada chakra es unos tres minutos o hasta que
notas que la energía fluye con igual intensidad en ambas manos.
Aunque tener un Altar de Reiki no es una exigencia ni del curso ni del método, es algo que aconsejo
por varios motivos:
Aconsejo que ubiques el altar en un sitio no transitado de tu casa, por ejemplo en el dormitorio. Una
pequeña mesita o hasta una caja boca arriba puede servir.
Lo que tú pones en tu altar es una cosa personal. En la carpeta del curso encontraras un foto del Dr.
Usui, sus cinco frases y el símbolo de Reiki. Puedes colocarlos en el altar si te apetece. Aconsejo
también una vela blanca y un recipiente para el incienso, así como un vaso de agua, que cambio una
vez por semana. El resto depende de ti. Como ejemplo, yo tengo una foto de mis padres y una foto
de cuando yo era niño. A veces, bendigo mis padres, agradeciéndoles lo que han hecho por mi.
Otras veces, “saludo” a mi niño interior mirando la foto. También tengo cristales y piedras que uso
en tratamientos, y un cristal que cargo a diario para proteger el ambiente (ver usos de cuarzos en el
manual)..
De nuevo, cómo usas el altar es una cosa personal. Te doy un ejemplo de lo que yo hago pero es
solo eso, un ejemplo.
Doy gracias Dios, al Universo y a la energía de Reiki por las bendiciones que he recibido hoy (yo
me pongo delante del altar por la tarde, si lo hago por la mañana doy las gracias por lo de ayer).
Leo las frases y medito sobre ellas, viendo si alguna de ellas “destaca” o tiene especial relevancia en
este momento (por ejemplo, si ayer estuve muy preocupado, me concentro en esa frase para meditar
sobre mi preocupación).
Pido ayuda y protección para mañana (si estoy meditando por la tarde) de Dios, y pido que el
Universo me ayude a estar en contacto con mí ser superior y “fluir” con los eventos de mi vida.
Y ya está. Todo el proceso dura a lo mejor cinco minutos como mucho, pero me ayuda
tremendamente a relajarme y a reconocer las cosas buenas que me trae la vida.
Los otros niveles de Reiki
Si te interesa continuar con Reiki, es útil saber en que consiste la diferencia entre los niveles en
Reiki. Vale la pena matizar que cada nivel es independiente en sí, no necesitas forzosamente hacer
todos los niveles. De hecho, estudios recientes han sacado a la luz que muchos de los sanadores del
Dr. Usui se quedaban tranquilamente 10 años con el nivel II, por ejemplo, sin sentir la necesidad de
continuar.
Decidir cuando haces el siguiente nivel, si es que lo decides, es una cosa muy personal. Usa tu
intuición y “siente” cuando es el momento. Los tiempos que pido de espera entre nivel y nivel son
simplemente barremos generales mínimos, al fin y al cabo es algo que tienes que “sentir” dentro de
ti.
Nivel I
El nivel físico, donde se canaliza energía a través de las manos a planos físicos que pueden ser tu
mismo cuerpo, el de otros, animales, plantas y sustancias.
Nivel II
Empiezas a trabajar las causas mentales o emocionales de un problema. Rompes las barreras del
tiempo y el espacio. Aprendes a canalizar a situaciones, a distancia, al pasado y al futuro. Aprendes
a emplear Reiki para proteger situaciones, personas y objetos. Sube tu nivel vibracional por encima
de la iniciación en Reiki I.
Nivel III
Nivel Espiritual. Empiezas a trabajar con lo más profundo de tu ser. Es donde realmente entras en
contacto con tu “yo interior” y provocas los cambios profundos necesarios para un acercamiento a
tu verdadero yo.
- Tiempo mínimo de espera entre niveles: 6 meses más seis meses de practicas después del nivel.
Maestría
Si deseas transmitir Reiki a otros, la Maestría te prepara para ser profesor, y poder impartir Reiki a
otras personas.
Agradecimientos:
M O C H IZ U K I U S H ID A C H U JIR O H A Y A S H I
SAKU M A TAKETOM I R E IK I K E N Y U K A I
W AN AM I R E IK I R Y O H O
KO JAM A B .W E B E R R A Y P .L E E F U R U M O T O I.IS IK U R A
(G E N D A I R E IK I) R E IK I R A D I A N C E R E IK I A L L I A N C E T IB E T A N R E IK I
A. M ORAG A J. F. G O N Z A L E Z D E R U E D A
J.A . R O D R ÍG U E Z J. A . R O D R IG U E Z
GRAH AM CROO K
J O H N C U R T IN
Bibliografía recomendada
Para todos aquellos que queráis seguir profundizando en Reiki a través también de la lectura, os
recomiendo los siguientes libros:
- Reiki Universal -
Autor; Johnny De´Carli
Editorial EDAF, S.A.
Contenido; libro eminentemente práctico que facilita al lector una eficaz herramienta de trabajo
para conocer y practicar este sistema de sanación natural, apoyándose en el conocimiento de las
distintas escuelas existentes.
- Sana tu cuerpo -
Autor; Louise L. Hay.
Ediciones Urano.
Contenido; lista de correspondencias entre numerosos problemas físicos y sus probables causas
mentales.