0% encontró este documento útil (0 votos)
29 vistas7 páginas

Módulo 5 - Clase 4

Cargado por

julian.luque
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
29 vistas7 páginas

Módulo 5 - Clase 4

Cargado por

julian.luque
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Módulo V: Lectura ampliatoria

Clase 4: El camino recorrido en Colombia


__________________________________________________________________________

La educación inclusiva como vehículo por el derecho de todos a la educación: el camino


recorrido en Colombia

Un buen día para todos, bienvenidos a esta comunidad de


aprendizaje! Ahora les invito a ver alguno de estos videos
producidos por el Ministerio de Educación de Colombia en el año
2014 que evidencian un trabajo en la búsqueda de más y mejores
oportunidades de educación para todos.

Recomendamos ver estos videos:


“Educación inclusiva - capítulo completo“
https://www.youtube.com/watch?v=jNWflL8YIKU

“Educación inclusiva con calidad - capítulo completo“


https://www.youtube.com/watch?v=K7AZcQ2YVdI

En Colombia, como en la mayoría de países latinoamericanos el proceso de la educación


inclusiva le apuesta a avanzar de la inclusión de las poblaciones con discapacidad hacia la
atención a la diversidad, bajo el enfoque de los derechos humanos. Ha sido muy difícil
desenfocarlo de este grupo poblacional. Sin embargo, durante la primera década de este
siglo hemos realizado ingentes esfuerzos para abordarlo desde este enfoque amplio y como
un vehículo para garantizar el derecho a la educación para todos, como se puede corroborar
en los planes sectoriales del siglo:

I. El plan sectorial 2002 - 2006 propuso articular la educación como parte integrante de la
política social desde el particular énfasis de la equidad.

II. En el periodo 2006 - 2010 el plan se orientó a consolidar la educación como sustento
medular de la competitividad del país.

III. En el plan sectorial 2010-2014, la educación y la formación de capital humano


constituyen los soportes claves del despliegue de las dinámicas sectoriales estratégicas del
desarrollo económico de la nación.

IV. En el Plan Nacional de Desarrollo 2014-2018 "Todos por un nuevo país", Colombia le
apuesta a construir un país en paz, equitativo y más educado.

Los planes de desarrollo y los sectoriales propenden por la garantía del derecho a una
educación de calidad y convocan a la articulación intersectorial dando respuesta a
requerimientos internacionales y a la normativa y jurisprudencia nacional la cual se
menciona en forma exhaustiva en los Lineamientos Generales para la atención educativa a
población vulnerable víctima del conflicto elaborados por el Ministerio de Educación en el
año 2014. (https://www.calameo.com/read/006760842e4c958149e2e)

En este sentido y también como la mayoría de los países de América Latina, estamos
comprometidos con la transformación del sistema educativo haciéndolo cada día más
inclusivo y más respetuoso de la diversidad de su población y como se evidencia en el video
el Ministerio de Educación colombiano está desarrollando acciones tendientes a alcanzar la
meta de ser en el 2025 la nación mejor educada de la región, centrando la política
educativa en tres ejes básicos: cobertura, calidad y eficiencia. Trabajamos en la
consolidación de un sistema educativo efectivamente inclusivo, que valore la diversidad
como riqueza y oportunidad para potenciar aprendizajes pertinentes para la persona y para
la sociedad, en el marco de una educación de calidad equitativamente distribuida.

La ley del Plan Nacional de Desarrollo 2014-2018, visiona a Colombia como un país
conformado por ciudadanos con capacidad de convivir en paz, respetando los derechos
humanos, la diversidad poblacional, las normas y las instituciones; define líneas estratégicas
de política educativa y plantea desafíos importantes en diferentes ámbitos bajo la convicción
de que la “educación es el más poderoso instrumento de igualdad social y crecimiento
económico en el largo plazo, con una visión orientada a cerrar brechas en acceso y calidad al
sistema educativo, entre individuos, grupos poblacionales y entre regiones, acercando al país
a altos estándares internacionales y logrando la igualdad de oportunidades para todos los
ciudadanos” (Ley 1753 de 2015 Pág. 1).

En este orden de ideas el desarrollo económico que favorece la equidad debe ser incluyente,
aprovechar el talento y hacer partícipe de los beneficios del crecimiento a toda la población.
El enfoque por competencias, asumido desde hace unos años en Colombia, ocupa un lugar
protagónico en el camino del cambio educativo y la posibilidad real de consolidar la
educación inclusiva como visión del sistema y eje transversal a su conjunto y las líneas
estratégicas con sus programas y proyectos como: Excelencia Docente (becas docentes,
programa todos a aprender y acompañamiento al docente) Jornada Única, Colombia
Aprende, Colombia Bilingüe, Colombia Libre de Analfabetismo, Plan Nacional de Lectura,
Más Acceso a la Educación Superior de Calidad, son precisamente el reconocimiento de la
multiplicidad de oportunidades que brinda la perspectiva de la inclusión para el desarrollo de
la persona.
Varios son los retos que la inclusión le asigna al sistema educativo colombiano
en su conjunto y a cada uno de sus subsistemas:
1. Respecto a la globalidad del sistema, algunos de los desafíos están dirigidos a
dar respuesta a la complejidad social y cultural reflejada en la diversidad de condiciones
de grupos poblacionales algunos de los cuales han surgido por la situación social que
vive el país, entre los cuales encontramos: las víctimas del conflicto armado interno,
desplazamiento forzado, mujeres víctimas, niños, niñas y adolescentes en riesgo y
víctimas de minas antipersonales -MAP, municiones sin explotar-MUSE y artefactos
explosivos improvisados- AEI, población en riesgo de reclutamiento, utilización y
violencia sexual, niños, niñas y adolescentes desvinculados e hijos e hijas de
desmovilizados, adultos reinsertados, menores en riesgo social, poblaciones rurales,
étnicas, con capacidades y talentos excepcionales, con VIH y SIDA, con discapacidad,
niños, niñas y jóvenes trabajadores, adolescentes en conflicto con la ley penal - Sistema
de Responsabilidad Penal Para Adolescentes –SRPA, habitantes de frontera, población
en pobreza extrema y las demás poblaciones a las cuales hacen referencia los
Lineamientos generales para la atención educativa a población vulnerable víctima del
conflicto, quienes requieren que el sistema educativo en su conjunto les blinde de la
exclusión social y les garantice la plena participación.(MEN, 1914).

2. En las modalidades de educación inicial, los niveles de educación preescolar,


básica, media, superior y en la formación para el trabajo y el desarrollo humano, el
marco de política de Educación Inclusiva constituye un gran reto y una valiosa
oportunidad que concreta los esfuerzos que Colombia viene desarrollando desde la
Constitución Política y la Ley General de Educación. Este mandato social desde el
enfoque de la educación inclusiva, como una síntesis entre calidad y equidad, constituye
una posibilidad de desarrollo y fuente de transformación social y cultural para el país,
en tanto la inclusión se convierte en un horizonte necesario para el ejercicio pleno de
los derechos humanos, la ciudadanía y la consolidación de la paz.
La política diseñada en Colombia para mejorar la calidad de la educación tiene como
objetivo que “todos los estudiantes, independientemente de su procedencia, situación
social, económica y cultural, cuenten con oportunidades para adquirir
conocimientos,desarrollar las competencias y valores necesarios para vivir, convivir,
ser productivos y seguir aprendiendo a lo largo de la vida” (MEN, 2006). En este
sentido y desde la autonomía curricular, se ha diseñado un conjunto coherente y
secuenciado de referentes como: lineamientos curriculares, estándares básicos de
competencias, orientaciones, indicadores como el Índice Sintético de Calidad Educativa
ISCE, referentes técnicos para la educación inicial, orientaciones para favorecer la
calidad de la educación inicial, lineamientos generales de atención educativa a
población vulnerable víctima del conflicto armado interno y criterios a nivel nacional
que habilitan y apoyan la construcción de diversos ambientes de enseñanza, de
aprendizaje y ofertas educativas facilitando el desarrollo del currículo en los
establecimientos educativos, conectando las realidades y los desafíos locales, tanto
rurales y urbanos, con una mirada abierta al mundo y a la sociedad nacional en su
conjunto. De este conjunto de documentos hace parte la Guía 34 de la Autoevaluación
al Mejoramiento con la Cartilla de Educación Inclusiva que contiene el Índice de
Inclusión y las guías de apoyo a la gestión escolar incluyente. La importancia de esta
política radica en que consolida el Sistema de Aseguramiento de la Calidad en todos los
niveles de la educación, implementa programas para el fomento de competencias,
aborda el desarrollo profesional de los docentes y directivos, y fomenta la investigación
para lograr el fortalecimiento de las instituciones educativas, con el objetivo de
convertirlas en espacios donde todos logren más y mejores aprendizajes, desarrollen al
máximo sus competencias y aprendan a convivir pacíficamente.

3. Durante la primera infancia como primer eslabón del proceso educativo, se


sientan las bases para el desarrollo de los niños y niñas y aunque no les prepara para la
escolaridad, sí exige la creación de espacios significativos y ricos de interacción que con
el apoyo de agentes educativos les permitan movilizar sus recursos intelectuales,
afectivos y sociales facilitando su tránsito de la vida familiar a la vida escolar.
En este sentido, la escuela, mediante la definición y desarrollo de un currículo articulado
y continuo que supere la ruptura, debe favorecer su adecuada transición cultural y
social del hogar al nivel preescolar y de éste al primer grado de la educación básica
primaria, luego a la secundaria, la media y la superior, especialmente cuando se trata de
grupos tradicionalmente vulnerables a la exclusión y marginación como es el caso de la
población rural, con discapacidad, afectada por el conflicto, los desastres, niños, niñas,
adolescentes trabajadores, infractores de la ley, pertenecientes a grupos étnicos,
mujeres o grupos con orientaciones e identidades sexuales diversas no hegemónicas.
A nivel mundial el proceso de Educación Inclusiva enfocado como Educación para Todos,
vive hoy un momento histórico muy importante evidenciado en las conclusiones del Foro
Mundial de Educación liderado por la UNESCO y llevado a cabo el 25 de septiembre de
2015, el cual propone como objetivo global “Asegurar una educación de calidad,
equitativa e inclusiva así como un aprendizaje durante toda la vida para todos en 2030”
(UNESCO, 2015). Asumir el enfoque universalista de la educación inclusiva, como medio
para alcanzar la educación para todos, exige al país que la inclusión, como principio
general y eje transversal, oriente las políticas y las prácticas educativas en los diferentes
niveles de la educación como lo plantea la ley general, esto es, que el nivel preescolar le
apueste al desarrollo integral de todos los niños y las niñas en los aspectos biológico,
cognoscitivo, sicomotriz, socio-afectivo y espiritual, a través de experiencias de
socialización pedagógicas y recreativas(Ley 115, Art.15). La educación básica gire en torno
a un currículo común, conformado por las áreas fundamentales del conocimiento y de la
actividad humana (Ley 115, Art.19), la educación media le apueste a la comprensión de
ideas, valores universales y prepare a los estudiantes para el ingreso a la educación
superior, y al mundo del trabajo (Ley 115, Art.27). Como lo afirmo anteriormente, los
planes sectoriales de educación de la última década han señalado una ruta para transitar
en esta dirección y motivan el compromiso de todos los actores implicados en la
consolidación de la educación inclusiva en cada uno de los niveles educativos, asumiendo
con decisión los diversos desafíos que implica.
Repensar la educación en términos de inclusión convoca no solo al sector educativo
oficial y privado sino a distintos actores de la sociedad a participar en la construcción y el
desarrollo de un currículo inclusivo, en la formación y el rol profesional de educadores
inclusivos como componentes fundamentales de la transformación del sistema que se
deben ver reflejados en la estructuración y el fortalecimiento de ambientes de enseñanza
y aprendizaje colaborativos.
En conclusión, es muy importante identifican a los Educadores como actores claves en este
proceso porque solo cuando ellos entienden la trascendencia del enfoque de la educación
inclusiva, asumen la complejidad de las transformaciones que este reto significa en todas
las áreas de gestión institucional y se comprometen con el desarrollo de las acciones
requeridas para lograrlas. Para que esto suceda es necesario:
I. Llevar a cabo procesos orientados a clarificar el rol y el desarrollo de
competencias de los educadores en el marco de la educación inclusiva;
II. Generar oportunidades y mecanismos para que los educadores reflexionen
colectivamente sobre las prácticas pedagógicas, la gestión del aula, centrados en el
estudiante, comunidades de aprendizaje;
III. Acompañarles en la realización de ajustes en los currículos, con criterios de
flexibilidad;
IV. Dar orientaciones y ofrecer acompañamiento a la institución para el desarrollo
del currículo y para la consolidación de sistemas de evaluación que atienden la
diversidad de los estudiantes, manteniendo un marco universalista.
Quiero reiterarles que en el desarrollo del proceso de educación inclusiva es vital la acción
de docentes incluyentes quienes como los concibe el Sistema Colombiano de Formación de
Educadores en los Lineamientos de Política “asumen con la suficiente y apropiada formación
el diseño, desarrollo y mejoramiento permanente de proyectos educativos institucionales y
currículos flexibles, que se correspondan con los principios y fundamentos de la educación
inclusiva e intercultural” (pág.75) quienes “piensan y desarrollan propuestas pedagógicas
pertinentes, que reconocen las alternativas y posibilidades de aprendizaje de las personas
en condición de discapacidad y/ o con capacidades y talentos excepcionales. Piensan las
dimensiones y desafíos de la etnoeducación desde la perspectiva intercultural, así como de
la multidimensionalidad de condiciones de comprender las relaciones con lo ecológico y la
importancia de la recreación y aprovechamiento del tiempo libre a través de educaciones
flexibles” (pág.94).
Debemos también tener claro que, como lo plantea la Unesco, el desarrollo de currículos
inclusivos permite el tránsito desde una educación concentrada en los conocimientos, hacia
otra que considera al estudiante como actor del aprendizaje (UNESCO, 2010a). Y tener
presente que, este potencial se reduce dramáticamente cuando en la institución educativa
no existen las condiciones necesarias para convencerse de y apropiar el paradigma que
subyace en los currículos inclusivos, y desplegarlos en estrategias concretas de forma
coherente con la misión institucional y con su compromiso con una educación para todos.
Por ello, aunque la institución educativa tiene el potencial para su desarrollo institucional,
requiere sistemas de apoyo para centrarse en el cumplimiento de su misión (educación
para todos), la mayoría de los cuales deben ser provistos por el gobierno local (entidad
territorial) a través de la secretaría de educación con la asistencia técnica del Ministerio de
Educación. Los sistemas de apoyo junto al currículo y la evaluación, son condiciones
indispensables para promover la educación inclusiva en la gestión escolar.
En este sentido, es prioritario tener en cuenta los siguientes aspectos:
○ La capacidad técnica, administrativa y financiera de la entidad territorial
(gobernación y alcaldía: secretaría de educación) y de la institución educativa
para leer el contexto, comprender lo que sucede en el sector y traducir dicha
comprensión en estrategias, proyectos, programas y servicios de apoyo
pedagógico pertinentes y oportunos ( materiales didácticos, equipos educativos,
TIC, formación, infraestructura, servicios de apoyo pedagógico para el caso de
estudiantes con discapacidad);
○ Una movilización de la opinión pública frente al concepto y la incidencia
de la educación inclusiva, convenciéndola de su valor;
○ El desarrollo de competencias de educadores, directivos y familias para
aprovechar el potencial de la diversidad; y
○ Realizar seguimiento y evaluación en el marco de la educación inclusiva.
(UNESCO, 2010a).
El proceso de fortalecimiento de la educación inclusiva debe hacer un esfuerzo particular
y permanente para articular conceptual y operativamente dentro del enfoque universal
todas las iniciativas que se desarrollan actualmente con poblaciones específicas. Este
asunto es de suma importancia debido a la condición histórica de exclusión de estos
grupos poblacionales y el consecuente proceso de reconocimiento de sus derechos, que
indudablemente constituyen avances significativos en materia de inclusión. Conviene
entender que una visión universalista de la educación inclusiva enriquece y potencia estos
logros al proyectar dichas poblaciones en una relación amplia con el resto de la población,
en un ambiente de interculturalidad que plantee un diálogo entre iguales y en igualdad de
condiciones, un encuentro entre personas y culturas, un intercambio de saberes, hacia
una educación intercultural, inclusiva y diversa. La riqueza de los saberes y conocimientos
de cada cultura es uno de los objetivos fundamentales de la educación contemporánea.
Es necesario que este objetivo se concrete no únicamente en contenidos o materias, sino
en los mismos principios, enfoques y programas educativos nacionales, así como en la
misma institucionalidad educativa.
Comprender la inclusión como la posibilidad real de responder a la diversidad de
expectativas, intereses y necesidades de los estudiantes, exige cumplir al menos dos
condiciones:
I. Ofrecer orientaciones técnicas, pedagógicas y estrategias concretas de cómo
transformar aulas tradicionales en ambientes de enseñanza y aprendizaje inclusivos,
donde se atienda en forma personalizada a cada estudiante y que ellos mismos
aprendan unos de otros y se apoyen mutuamente, en un proceso de aprendizaje
colaborativo.
II. Establecer un marco de la evaluación de los aprendizajes desde una
perspectiva inclusiva que realice los ajustes razonables, minimice las barreras y
garantice los apoyos diferenciales.
El portal Colombia Aprende cuenta con el Edusitio Ambientes de Aprendizaje inclusivos
en el cual, docentes, familias y otros actores de la comunidad encuentran herramientas
de interacción tecnológica y participativa con apoyos mediáticos e informáticos y con
actividades que contienen diferentes estrategias pedagógicas y herramientas didácticas
desde las Tecnologías de la Información y la Comunicación, que les permiten avanzar en la
construcción de un marco curricular incluyente.
Finalmente considero vital el que las instituciones de educación superior y escuelas
normales superiores posicionen en su currículo de formación docente el enfoque de la
inclusión y la diversidad como ejes transversales que engloben los aspectos relativos a los
objetivos, estructuras, ofertas, disciplinas/asignaturas, estrategias, metodologías y
didácticas de enseñanza así como los criterios y las orientaciones de evaluación, entre
otros aspectos.

En Colombia las instituciones educativas cuentan con suficiente flexibilidad para


establecer su currículo e implementar estrategias pedagógicas e institucionales que
consideren adecuadas para atender de manera pertinente las características, intereses y
expectativas de los estudiantes, dentro de un marco de competencias.
En el Edusitio “Ambientes de aprendizaje inclusivos” del portal Colombiaaprende.edu.co
encuentran herramientas, materiales, bibliografía y OVA de apoyo al desarrollo de
currículos flexibles e incluyentes.

Bibliografía y cibergrafía

● Arnaiz Sánchez, P. (1988): Curriculum y atención a la diversidad. Universidad de


Murcia.
● Blanco, R. (2008). Marco conceptual sobre educación inclusiva: 48a reunión de la
Conferencia Internacional de educación. UNESCO-CIE. Ginebra.
http://www.ibe.UNESCO.org/fileadmin/user_upload/Policy_Dialogue/48th_ICE/CON
FINTED_48_Inf_2 Spanish.pdf.
● Ministerio de Educación Nacional. (2006). Cartilla de Educación Inclusiva,
“Construyendo Capacidad Institucional para la atención a La Diversidad” Guía y
Herramienta Bogotá: MEN. Bogotá
● Ministerio de Educación Nacional. (2006). Estándares Básicos de Competencias en
Lenguaje, Matemáticas, Ciencias y Ciudadanas. Bogotá: CVN
https://www.mineducacion.gov.co/portal/men/Publicaciones/Guias/116042:Estand
ares-Basicos-de-Competencias-en-Lenguaje-Matematicas-Ciencias-y-Ciudadanas
● Ministerio de Educación Nacional. (2014) Lineamientos generales de atención
educativa a población vulnerable víctima del conflicto armado interno. Bogotá.
https://www.calameo.com/read/006760842e4c958149e2e
● Opertti, R. (2008). Inclusión educativa: el camino del futuro. Un desafío para
compartir, En 48a reunión de la Conferencia Internacional de Educación (CIE) 2008,
UNESCO, Ginebra
● Ministerio de Educación Nacional (2015). Documento de orientaciones técnicas,
administrativa

También podría gustarte