Instituto Superior
del Profesorado de Educación Física
NORTE ARGENTINO
F – 62
Mate de luna 2845 – San Miguel de Tucumán – Tel. 4229804
EL MAESTRO IGNORANTE
INTEGRANTES:
● González Sciacca Sebastián
● Hamdan Constanza María
● Leiva Santiago Alejandro
● Medina Facundo Nicolás Esfrain
● Rodriguez Jorge Nicolás
● Vaca Alfredo Ariel
● Vildoza Luisina
CURSO: 3°D
AÑO LECTIVO: 2025
MATERIA: Filosofía de la Educación
PROFESOR:
• ARTAZA, FRANCO GABRIEL
INTRODUCCIÓN
El maestro ignorante. Cinco lecciones sobre la emancipación intelectual, escrita
por el filósofo francés Jacques Rancière (discípulo de Louis Althusser, conocido
por sus aportes a la filosofía política y a la teoría de la educación.) y publicada
originalmente en 1987, es una obra que interpela profundamente los
fundamentos sobre los que se sostiene la educación moderna. A partir de un
hecho histórico poco conocido —la experiencia pedagógica del francés Joseph
Jacotot en el siglo XIX— Rancière construye una crítica radical al modelo
tradicional de enseñanza, centrado en la figura del maestro como fuente
de saber y en el alumno como receptor pasivo del conocimiento.
El punto de partida del libro es una anécdota aparentemente sencilla, pero con
consecuencias filosóficas y pedagógicas profundas: Jacotot logró que un grupo
de estudiantes flamencos aprendiera francés sin que él supiera una palabra de
su idioma y sin ofrecer explicaciones. Esta experiencia fortuita lo llevó a
preguntarse si era realmente necesario explicar para enseñar, y si todos los
seres humanos no serían, en el fondo, igualmente inteligentes.
El autor cuestiona las bases tradicionales del sistema pedagógico,
replanteando radicalmente el rol del maestro y del alumno. A lo largo de las
cinco lecciones que componen el libro, Rancière plantea que la explicación,
lejos de empoderar al estudiante, puede convertirse en una herramienta de
atontamiento, es decir, en un mecanismo que refuerza la dependencia y
reproduce jerarquías intelectuales. Frente a ello, propone una pedagogía
basada en la igualdad de las inteligencias, la emancipación intelectual y el
reconocimiento de que cualquier persona puede aprender por sí misma, si
media la voluntad y la atención.
Escogimos este libro por la profundidad de sus ideas sobre la igualdad
intelectual, el aprendizaje autodidacta y la crítica a la educación tradicional
basada en la explicación. Consideramos que ofrece una perspectiva disruptiva
y provocadora que enriquece nuestra formación como futuros docentes.
En nuestra formación como futuros profesores de Educación Física, resulta
fundamental reflexionar sobre el rol del educador: no como mero transmisor de
técnicas o contenidos, sino como guía del deseo de saber, como facilitador del
pensamiento y del movimiento autónomo. Esta lectura nos impulsa a pensar
una educación centrada en el respeto por la inteligencia del otro, en la
confianza en sus capacidades, y en el rechazo a las formas de enseñanza que
refuerzan la dependencia o la desigualdad.
Nuestras expectativas al abordar este texto eran ampliar nuestra perspectiva
sobre la educación, cuestionar nuestras propias ideas acerca del aprendizaje y
descubrir cómo aplicar los conceptos del autor a nuestra futura práctica
docente. El texto de Rancière, aunque exigente, nos permite abrir nuevas
preguntas sobre cómo enseñamos, qué significa educar y qué papel queremos
ocupar frente a nuestros estudiantes.
SÍNTESIS DEL CONTENIDO
El libro El maestro ignorante. Cinco lecciones sobre la emancipación intelectual
de Jacques Rancière relata y reflexiona sobre la experiencia del pedagogo
Joseph Jacotot en 1818, quien descubrió, por azar, que sus estudiantes podían
aprender francés sin que él conociera su idioma y sin necesidad de
explicaciones. Este acontecimiento le llevó a replantear radicalmente el rol del
maestro y el proceso educativo.
Rancière propone una crítica contundente a la pedagogía tradicional, que se
basa en la suposición de que el alumno necesita ser explicado porque es
intelectualmente inferior. En su lugar, propone una pedagogía basada en la
igualdad de las inteligencias y la emancipación del alumno. El texto está
organizado en cinco lecciones: cada una va desmontando los pilares de la
educación explicadora y construyendo una alternativa radical: la enseñanza
universal.
Conceptos clave y citas textuales
1. Emancipación intelectual
Es la idea de que cualquier persona puede aprender sin depender de la
explicación de otro. Supone reconocer y actuar en base a la igualdad de
inteligencias.
“Se llamará emancipación a la diferencia conocida y mantenida de las dos
relaciones, al acto de una inteligencia que sólo obedece a sí misma, aunque la
voluntad obedezca a otra voluntad.” (p. 11 “el maestro emancipador”)
2. El maestro ignorante
Es aquel que no transmite su saber, sino que obliga al alumno a usar su propia
inteligencia (cree en la capacidad del alumno para aprender por sí mismo).
Enseña sin explicar. Su función es sostener la voluntad del alumno, no
reemplazar su pensamiento. Es exigir, acompañar y verificar. Educar es
emancipar: liberar la inteligencia del alumno.
“Se puede enseñar lo que se ignora si se emancipa al alumno, es decir, si se le
obliga a usar su propia inteligencia.” (p. 12 “el círculo de la potencia”)
3. El orden explicador
Es el sistema tradicional de enseñanza que se basa en la necesidad de la
explicación, y que establece una jerarquía entre el que sabe (el maestro) y el
que no (el alumno). Este sistema, según Rancière, produce atontamiento.
“El explicador es el que necesita del incapaz y no al revés, es él el que
constituye al incapaz como tal.” (p. 8 “el orden explicador”)
“Explicar alguna cosa a alguien, es primero demostrarle que no puede
comprenderla por sí mismo.” (p. 8 “el orden explicador”)
4. Atontamiento pedagógico
Es el proceso mediante el cual se convence al alumno de que no puede
aprender sin ayuda. El atontador no es el maestro ignorante, sino el maestro
explicador que impone la dependencia.
“Existe atontamiento allí donde una inteligencia está subordinada a otra
inteligencia.” (p. 11 “el maestro emancipador”)
“Quien enseña sin emancipar atonta.” (p. 13 “el círculo de la potencia”)
5. Todo está en todo
Todo conocimiento puede derivarse de cualquier cosa. Esta máxima implica
que el contenido no importa tanto como la voluntad de aprender. Se puede
partir de cualquier objeto de estudio si se lo examina con atención.
“Todo conocimiento de sí como inteligencia está en el dominio de un libro, de
un capítulo, de una frase, de una palabra. Todo está en todo y todo está en
Telémaco.” (p. 18 “calipso y el cerrajero”)
“Todas las ciencias, todas las artes, la anatomía y la dinámica, etc., son fruto de
la misma inteligencia que hizo la palabra Calipso.” (p. 18 “calipso y el
cerrajero”)
6. Voluntad y atención
El motor del aprendizaje no es la explicación, sino la voluntad de saber y la
atención al objeto de estudio. El maestro no debe explicar, sino sostener esa
voluntad.
“Existe una voluntad que manda y una inteligencia que obedece. Llamemos
atención al acto que pone en marcha a esa inteligencia bajo la presión absoluta
de una voluntad.” (p. 17 “la isla del libro”)
7. Enseñanza universal
Nombre dado al método que se opone al sistema explicador. No busca
transmitir un saber sino despertar la capacidad de aprender por sí mismo.
Enseñar es “obligar a usar la inteligencia”.
“La enseñanza universal existe realmente desde el principio del mundo al lado
de todos los métodos explicativos. Esta enseñanza, por sí misma, ha formado
realmente a todos los grandes hombres.” (p. 13 “el círculo de la potencia”)
“Aprender el hecho, imítalo, conócete a ti mismo, éste es el camino de la
naturaleza.” (p. 13 “el círculo de la potencia”)
ANÁLISIS CRÍTICO
La postura del autor sobre la educación:
Jacques Rancière plantea una visión completamente disruptiva de la
educación. Critica el sistema tradicional basado en la explicación, ya que
considera que este modelo reproduce desigualdades y mantiene al alumno en
una posición de dependencia intelectual. Para él, educar no es explicar, sino
emancipar, es decir, permitir que cada persona reconozca y ejerza su
capacidad de aprender por sí misma.
El rol del docente:
El docente no debe ser quien transmite un saber que el alumno no tiene, sino
quien confía en la inteligencia del otro. Su función es sostener la voluntad del
alumno, no reemplazarla con explicaciones. El maestro emancipador no
necesita saber más, sino creer que el otro puede aprender solo.
Sin embargo, el modelo también nos coloca ante una serie de interrogantes
importantes:
• ¿Qué lugar ocupa entonces la planificación docente, si el maestro
no debe anticipar ni explicar?
• ¿Cómo se acompaña a estudiantes con distintas trayectorias,
ritmos o realidades?
• ¿Cómo se garantiza el acceso al conocimiento sin caer en la
trampa de la imposición?
La concepción del conocimiento:
Rancière sostiene que todo conocimiento está al alcance de cualquier persona,
si hay voluntad y atención. No hay conocimientos reservados a unos pocos, ni
inteligencias superiores. Para él, aprender es un acto de traducción y relación
con el mundo, y no requiere necesariamente un maestro explicador.
Valoración crítica del grupo:
Como grupo, reconocemos que la propuesta de Rancière es provocadora y
desafiante. Nos confronta con muchas ideas que tenemos naturalizadas sobre
enseñar y aprender. Valoramos su confianza en la capacidad de todos los
sujetos, más allá de sus condiciones. Sin embargo, también creemos que en la
práctica educativa real hay contextos complejos donde algunos estudiantes
necesitan apoyos más directos. Nos quedamos con la idea de que confiar en
los alumnos es el punto de partida, pero que eso no impide acompañar con
sensibilidad, empatía y presencia pedagógica.
APLICACIÓN AL CAMPO EDUCATIVO (Educación Física)
La propuesta de Jacques Rancière encuentra eco también en el campo de la
Educación Física, un espacio que, a pesar de estar centrado en el cuerpo y el
movimiento, ha estado históricamente atravesado por prácticas educativas
autoritarias, repetitivas y basadas en la corrección constante del docente.
Aplicar su pensamiento en este ámbito implica reconocer la capacidad de cada
estudiante para aprender por sí mismo, observar críticamente su cuerpo en
movimiento, tomar decisiones y mejorar desde su propia experiencia y
voluntad.
En lugar de asumir que el docente debe explicar, corregir o demostrar todo,
esta visión invita a construir un espacio de aprendizaje más autónomo, reflexivo
y participativo, donde el alumno sea protagonista de su propio proceso. El
docente se convierte en un guía que acompaña, plantea consignas abiertas,
ofrece herramientas y sostiene el deseo de aprender del otro, sin imponer un
modelo único de ejecución.
Se trata de confiar en la inteligencia corporal, kinestésica y reflexiva de cada
estudiante, generando condiciones para que pueda explorar, equivocarse,
descubrir y mejorar a partir de su propio análisis.
Ejemplos concretos:
1. Salto en alto (técnica):
En lugar de explicar detalladamente cómo se realiza el gesto técnico, el
docente puede presentar distintos videos de atletas, disponer colchonetas o
materiales variados, y plantear consignas como: “Probá diferentes formas de
superar el listón” o “Observá qué movimiento te permite mayor altura”. Luego,
se invita a los alumnos a reflexionar: “¿Qué sentiste que funcionó?”, “¿Qué
harías diferente la próxima vez?”. De este modo, se favorece la
autoexploración y la construcción de conocimiento desde la experiencia.
2. Juegos modificados (táctica):
En lugar de explicar estrategias de juego, el profesor puede proponer variantes
de un deporte (por ejemplo, handball con zonas restringidas o fútbol con límites
de pases) y observar cómo el grupo resuelve la situación. Luego, se abre un
momento de intercambio: “¿Qué les resultó más difícil?”, “¿Qué cambios
harían?”, “¿Qué decisiones tomaron en equipo?”. Así, los estudiantes
desarrollan pensamiento táctico y trabajo colaborativo sin depender de una
explicación previa.
En todos estos casos, la función del docente no es mostrar “cómo se hace”,
sino generar las condiciones para que el estudiante lo descubra. No se trata de
dejarlo solo, sino de estar presente sin interferir, guiando con preguntas,
generando reflexión, y validando sus procesos. Siguiendo a Rancière, el
aprendizaje ocurre cuando se rompe la dependencia del “experto” y se afirma
la potencia de quien aprende.
Esta forma de enseñar no niega la intervención docente, pero transforma su
naturaleza: ya no es una intervención explicativa, sino emancipadora. Una
enseñanza física, sí, pero también profundamente ética e intelectual.
CONCLUSIÓN
Leer El maestro ignorante nos permitió repensar nuestras ideas sobre el
aprendizaje. Reforzamos la importancia de confiar en la capacidad intelectual
de todos los estudiantes, sin subestimar sus posibilidades. Este enfoque nos
interpela a asumir un rol docente que no se basa en la transmisión de
contenidos, sino en la creación de condiciones para que los alumnos piensen,
descubran y aprendan por sí mismos.
BIBLIOGRAFÍA
Rancière, J. (2003). El maestro ignorante: cinco lecciones sobre la
emancipación intelectual (N. Estrach, Trad.). Editorial Laertes.
FIN
MUCHAS GRACIAS