REFLEXOLOGIA
La reflexología es una técnica terapéutica que consiste en aplicar un masaje específico,
principalmente con los pulgares —aunque también pueden utilizarse otros dedos—, sobre
zonas reflejas localizadas en los pies. Estas áreas están conectadas con distintas partes del
cuerpo, por lo que al estimularlas se puede influir positivamente en su funcionamiento.
Más allá de su aplicación para tratar diversas dolencias, la reflexología también se
utiliza para promover una profunda sensación de bienestar. Su capacidad para inducir la
relajación y reducir los niveles de estrés la convierte en una herramienta valiosa dentro del
ámbito de la medicina complementaria.
Como terapia suave y no invasiva, la reflexología apoya los procesos de curación
natural del cuerpo, ayudando a desintoxicar, equilibrar y relajar el organismo. Al integrarse
con la medicina alopática, potencia los efectos de otros tratamientos y ofrece un enfoque
holístico centrado en la persona en su totalidad.
Desde tiempos antiguos, se ha utilizado el tratamiento y las terapias de contacto para
tratar enfermedades y promover la recuperación de la salud de forma natural. A medida que
se utilizaban estas técnicas, se observó que los efectos no se limitaban solo a las áreas tratadas
directamente, sino que también se producía una influencia refleja en otras partes del cuerpo.
En China, la técnica de la Reflexología Podal se utilizaba de manera popular, tanto de
forma preventiva para evitar enfermedades como para tratar enfermedades ya existentes, con
resultados muy favorables.
Posteriormente, la técnica china de Reflexología Podal se extendió a la India, Europa
y América.
Algunas afirmaciones básicas
• Todos los órganos tienen su zona refleja correspondiente en los pies, ya sea en la zona
plantar, dorsal o lateral, según el órgano en cuestión.
• Las manipulaciones en los pies no deben confundirse con un simple "tratamiento de
pies", ya que sus estímulos tienen un impacto en todo el organismo y ayudan a mejorar sus
funciones.
• Existe una conexión real entre los nervios que conectan los órganos internos y las
zonas de la piel, lo cual se está demostrando cada vez más.
• La reflexología podal es uno de los métodos más utilizados actualmente para ayudar
a la recuperación de la salud, con pocas contraindicaciones, y es practicada por profesionales
de las terapias naturales y personas que la utilizan como autotratamiento.
Base neurológica
El arco reflejo, que consta de varias estructuras como el receptor, la vía sensitiva, el
centro integrador, la vía motora y el efector, es la base neurológica de la reflexología
Receptor nervio periférico centro integrador nervio periférico efector.
Aplicación
Aunque es una técnica segura y no invasiva, puede provocar algunas reacciones
secundarias inofensivas, especialmente en personas sensibles. Entre ellas se encuentra una
estimulación general que puede derivar en euforia, la cual podría manifestarse incluso horas
después del tratamiento. Esta respuesta se debe a la activación del sistema nervioso y suele
ser pasajera.
En algunos casos, también pueden presentarse aumento de la sudoración, sensación de
frío en el cuerpo o reacciones cardiovasculares leves. Estas manifestaciones indican que el
cuerpo está respondiendo y eliminando toxinas, por lo que no se consideran preocupantes
mientras la persona se recupere rápidamente.
No se requieren medidas de seguridad especiales ante estas reacciones, aunque se debe
tener precaución en personas con problemas cardíacos, ya que podrían experimentar efectos
adversos más graves.
Indicaciones
• Estrés y ansiedad: La reflexología podálica puede ayudar a aliviar el estrés y la
ansiedad, promoviendo la relajación y el equilibrio emocional.
• Dolor crónico: ser útil para aliviar el dolor crónico, como el dolor de espalda, la
artritis, la migraña y otros tipos de dolor persistente.
• Problemas digestivos
• Problemas respiratorios
• Problemas de sueño: ayudar a mejorar la calidad del sueño y aliviar el insomnio, al
promover la relajación y reducir el estrés.
• Problemas hormonales: puede ser útil para equilibrar los desajustes hormonales
• Mejora de la circulación: La reflexología podálica puede ayudar a mejorar la
circulación sanguínea, lo que puede ser beneficioso para personas con mala circulación,
piernas cansadas o problemas vasculares.
Tratamiento
La Reflexología Podal se puede realizar en un sofá, una silla e incluso en el suelo, pero
se recomienda hacerlo en una camilla adecuada. El reflexólogo debe considerar la edad del
paciente, su sensibilidad a la presión de los dedos y también informarle sobre el tipo de
terapia que se utiliza, manteniendo una comunicación durante la sesión. El tratamiento en
bebés y niños pequeños debe ser suave, con fricciones suaves y de corta duración.
No se recomienda superar los 30 o 40 minutos por tratamiento en adultos sin
complicaciones.
Durante el tratamiento, las manos tienen la función de mantener el pie relajado y ligero,
la presión de apoyo es crucial, ya que ayuda a mantener el pie contra la presión de los dedos
de la otra mano. Solo a través de esta presión de apoyo, la presión de los dedos puede ser lo
suficientemente profunda en los tejidos.
Por lo general, se utiliza el pulgar para el tratamiento, ya que es el dedo más fuerte y
móvil, en caso necesario, el terapeuta también puede usar los otros dedos o la primera
articulación del pulgar flexionado.
Es importante que la uña no toque los tejidos, ya que su borde afilado puede resultar
incómodo e incluso doloroso, por lo tanto, es necesario que la uña esté cortada correctamente
para que solo se utilice la punta del dedo, se utiliza especialmente el borde externo del pulgar.
Durante el tratamiento, se coloca el pulgar sobre la zona de reflejo en el pie y se
aumenta gradualmente la presión en los tejidos profundos. Durante este proceso, es posible
que se sienta dolor en las zonas de reflejo que están relacionadas con órganos enfermos.
Una vez que se ha alcanzado la presión máxima en los tejidos profundos, el pulgar
regresará suavemente a la posición inicial. De esta manera, se realiza un tratamiento de
presión que aumenta y disminuye de forma rítmica en forma de onda, es importante que el
contacto del pulgar con la piel sobre la zona de reflejo no se interrumpa una vez que se haya
iniciado.
La dosificación de la presión en términos de intensidad y duración puede no ser la
misma en el próximo tratamiento. Estamos sujetos a cambios constantes. Por lo tanto, es
necesario adaptar el tratamiento al estado individual de cada paciente en cada aplicación.
Técnicas
Presión directa: Es la presión realizada con 90º del pulgar en una zona concreta
Presión circular sedante: implica aplicar presión con el pulgar en una zona específica.
La presión debe ser tolerable para el paciente y se realiza realizando movimientos circulares
en sentido contrario a las agujas del reloj.
Presión circular estimulante Se puede describir como una técnica de presión circular
que tiene un efecto sedante, pero con la particularidad de comenzar desde la periferia y
avanzar hacia el centro, en el sentido de las agujas del reloj
Anamnesis
En la primera visita, la forma de recibir y atender al paciente es similar a la que se
practica en el resto de la naturopatía, lo que implica realizar una historia clínica completa,
luego, nos enfocamos en examinar los pies. En condiciones normales, los pies deben ser
indoloros, flexibles (relajados), cálidos y tener un color uniforme, sin manchas ni erupciones.
Cualquier alteración en estos aspectos puede indicar un desequilibrio orgánico.
En la primera exploración, es importante prestar atención a las sensaciones anormales
en las zonas reflejas al tocar ciertos puntos o áreas donde el paciente experimenta sensaciones
desagradables o dolorosas.
Estos síntomas indican trastornos funcionales o afecciones de los órganos internos
correspondientes, estas zonas dolorosas deben ser tratadas en sesiones posteriores, teniendo
cuidado de no dañar al paciente al aplicar presión.
En caso de infección por hongos, no se puede realizar terapia en las zonas reflejas
afectadas debido al riesgo de contaminación, por lo que primero deben ser eliminadas.
Secuencia de una sesión de reflexoterapia
Higiene y limpieza de los pies:
• Usamos un trozo de algodón con alcohol o agua oxigenada para limpiar toda la planta
del pie, especialmente entre los dedos. Esto es importante para protegernos de posibles
infecciones por hongos.
Movilizaciones del tobillo y del pie (flexibilización):
• Tobillo
• Dedos de los pies
• Dorso del pie:
Aplicación de producto:
• Cubrimos los pies con aceite de tratamiento o aceite vehicular para relajar y estimular
la circulación.
Presiones:
Es importante tener en cuenta algunas consideraciones sobre cómo deben ser las
presiones en un tratamiento reflejo:
• La presión no debe ser insoportable para el paciente.
• La parte tratada debe estar apoyada en la posición opuesta a la presión ejercida.
• La presión debe durar de 10 a 20 segundos para ser efectiva.
• Se puede ejercer presión con el borde externo de la última falange del pulgar, con el
pulpejo del pulgar y otros dedos, con la punta de los dedos, con el nudillo de uno o varios
dedos, con la eminencia tenar o con la base de la mano.
• La presión debe ser firme.
• Generalmente, se debe ejercer la presión en un ángulo de 90 grados con respecto a la
parte tratada.
Es importante que el terapeuta advierta al paciente que debe informarle sobre estas
reacciones antes del próximo tratamiento. Algunas reacciones típicas entre sesiones incluyen
cambios en las heces y la orina debido a la eliminación de toxinas y residuos a través del
intestino y los riñones. También puede haber un aumento en la eliminación a través de la
piel.
Contraindicaciones
La Reflexología Podal está contraindicada o prohibida en los siguientes casos:
• En todas las enfermedades agudas o crónicas en las que el terapeuta no tenga un
conocimiento preciso del diagnóstico.
• En todas las patologías crónicas agudizadas
• Es conveniente esperar al menos 2 horas después de comer antes de realizar la
reflexología, y si no es posible, se deben evitar las zonas reflejas del aparato digestivo.
• Durante el período menstrual en las mujeres, se debe tener precaución y evitar trabajar
en las zonas reflejas del aparato genital.
• Durante el primer trimestre del embarazo
• En pacientes con cáncer
• En el caso de personas con diabetes que se inyectan insulina, es necesario llevar un
control médico de los niveles de glucosa.
• En personas débiles, de edad avanzada o que han superado recientemente una
enfermedad grave o una cirugía importante
• Si se presentan hongos, heridas, llamas en los pies o cualquier tipo de erupción
• En el caso de callosidades, no se debe aplicar presión hasta que se hayan eliminado,
ya que estas áreas son muy sensibles y las zonas reflejas están insensibilizadas.
• En enfermedades infecciosas con fiebre
• La reflexología podal no debe ser utilizada en casos de inflamación de venas, ganglios
y vasos linfáticos
Puntos de reflexología