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ADAPATACIÓN DE LENTE ESCLERAL EN PACIENTE CON

QUERATOPLASTIA E IMPLANTE DE ANILLOS INTRAESTROMALES

Introducción

El queratocono es una ectasia corneal no inflamatoria caracterizada por el


adelgazamiento progresivo y deformación cónica de la córnea, lo que genera
astigmatismo irregular, aberraciones ópticas de alto orden y deterioro visual
significativo. Generalmente aparece en la adolescencia y progresa durante la
adultez joven, con gran variabilidad en la velocidad de evolución entre pacientes.
En ausencia de tratamiento oportuno, la progresión puede llevar a cicatrización
corneal, hidropesía y pérdida severa de visión funcional, constituyendo una de
las principales causas de queratoplastia en el mundo [1].

Estudios epidemiológicos muestran que la prevalencia reportada del queratocono


oscila entre 1 por cada 375 a 2.000 personas, dependiendo de la metodología,
el área geográfica y los criterios diagnósticos empleados. Recientemente, la
prevalencia estimada ha aumentado gracias al uso de técnicas diagnósticas más
sensibles como la tomografía corneal, revelando una frecuencia mucho mayor
de lo que se pensaba previamente [2,3]. La detección temprana es crucial, ya
que los estadios iniciales responden mejor a tratamientos conservadores como
el crosslinking corneal (CXL).

Topografía corneal y diagnóstico

La topografía corneal ha sido fundamental para el diagnóstico y seguimiento del


queratocono. El desarrollo de tecnologías basadas en análisis de elevación y
mapas paquimétricos tridimensionales ha permitido detectar formas subclínicas
de la enfermedad, identificar ojos en riesgo de ectasia post-cirugía refractiva y
mejorar la selección de candidatos a tratamientos corneales [4,5].
Los índices derivados de tomografía, como el Belin/Ambrosio Enhanced Ectasia
Display, ofrecen mayor sensibilidad para identificar ectasia temprana. Asimismo,
la incorporación de parámetros biomecánicos de la córnea ha fortalecido la
capacidad predictiva frente a la progresión de la enfermedad. El uso rutinario de
estas herramientas ha redefinido el estándar de cuidado, ya que permite
intervenir precozmente antes de que se instale una pérdida visual irreversible.

Queratocono: fisiopatología y progresión

En su fisiopatología convergen factores genéticos, ambientales y mecánicos. El


frotamiento ocular crónico, especialmente en pacientes con atopias, incrementa
el riesgo de progresión. A nivel molecular, se observa incremento en el estrés
oxidativo, alteraciones en la matriz extracelular y apoptosis de queratocitos [6].
Estos procesos reducen la resistencia biomecánica de la córnea y favorecen su
adelgazamiento progresivo.

La progresión clínica se manifiesta como aumento del astigmatismo irregular,


disminución de la agudeza visual corregida con gafas y, en etapas más
avanzadas, desarrollo de cicatrices estromales que comprometen severamente
la visión. Esto convierte al queratocono en una patología de alto impacto en la
calidad de vida, limitando la capacidad de estudio, trabajo y conducción en
jóvenes en edad productiva.

Implante de anillos intraestromales

Para casos moderados en los que la corrección óptica es insuficiente, los anillos
intraestromales (ICRS) ofrecen una alternativa quirúrgica mínimamente
invasiva. Insertados en el estroma medio de la córnea, estos segmentos
semicirculares redistribuyen las tensiones corneales, aplanan el centro de la
córnea y reducen la irregularidad de la superficie [7–9].

El efecto visual de los ICRS depende del grosor, longitud del arco y localización
del segmento. Estudios demuestran mejoría significativa en agudeza visual no
corregida y mejor simetría corneal. Además, la combinación secuencial de ICRS
con CXL ha mostrado consolidar la estabilidad biomecánica de la córnea,
reduciendo el riesgo de regresión de la deformación [10].

Queratoplastia

En etapas avanzadas con cicatrices densas, intolerancia a lentes de contacto o


hidropesía corneal, la queratoplastia es la opción de rehabilitación visual. Existen
dos técnicas principales:

Queratoplastia lamelar anterior profunda (DALK): preserva el endotelio del


receptor, reduciendo el riesgo de rechazo endotelial. Se recomienda en
queratocono avanzado sin compromiso endotelial [11,12].

Queratoplastia penetrante (PK): indicada cuando existe opacidad corneal total o


daño endotelial. Aunque ofrece buena rehabilitación visual, presenta mayor
riesgo de rechazo y pérdida progresiva de células endoteliales [13,14].

A pesar de los avances en técnicas quirúrgicas, la pérdida crónica de células


endoteliales es una limitante importante para la supervivencia a largo plazo de
los injertos. Dado que el endotelio corneal humano tiene escasa capacidad
regenerativa, su deterioro progresivo puede conducir al fracaso del injerto y
necesidad de un nuevo trasplante [15].

Adaptación de lente escleral

Los lentes esclerales han experimentado un renacimiento gracias a los avances


en materiales de alto Dk y diseños personalizados. Estos lentes se apoyan en la
esclera y vaultan completamente la córnea, creando un reservorio de lágrimas
que regulariza la superficie óptica y mejora de forma significativa la agudeza
visual [16,17].
En pacientes con queratoplastia y anillos intraestromales, la adaptación de lentes
esclerales presenta retos adicionales: evitar contacto con el injerto, distribuir el
peso de manera uniforme y garantizar un reservorio lagrimal suficiente pero no
excesivo, para minimizar el riesgo de hipoxia [18,19]. Estudios recientes han
demostrado que la adaptación adecuada de lentes esclerales puede mejorar
sustancialmente la calidad de vida y la función visual en pacientes con córneas
irregulares y postquirúrgicas [20,21].

Recuento de células endoteliales y seguridad

El recuento de células endoteliales mediante microscopía especular es un


examen indispensable antes de adaptar lentes esclerales en pacientes
trasplantados. Un endotelio comprometido es más susceptible a la hipoxia y a la
descompensación. Por tanto, establecer una línea basal y realizar controles
periódicos permite detectar reducciones críticas que obliguen a modificar el plan
de uso del lente [22].

La integración de parámetros clínicos (historia de queratoplastia, uso previo de


ICRS, resultados topográficos) con el seguimiento del endotelio permite
individualizar la adaptación, logrando un balance entre rehabilitación visual y
preservación de la viabilidad del injerto [23].

Importancia del reporte

El reporte de casos de adaptación de lentes esclerales en pacientes con


queratoplastia e implante de anillos intraestromales es relevante porque ilustra
escenarios complejos en los que convergen múltiples procedimientos quirúrgicos
y dispositivos ópticos. Estos reportes permiten documentar protocolos de
adaptación, resultados visuales, complicaciones potenciales y estrategias de
seguimiento, constituyendo una fuente de evidencia clínica aplicable a la práctica
diaria.

En conclusión, el queratocono es una enfermedad progresiva y potencialmente


discapacitante. La combinación de diagnóstico temprano mediante topografía
avanzada, opciones terapéuticas como ICRS, CXL y queratoplastia, junto con la
adaptación de lentes esclerales y el monitoreo endotelial, constituye un enfoque
integral que busca preservar la visión y mejorar la calidad de vida del paciente.
Este caso, en particular, resalta la importancia de un abordaje multidisciplinario
y del seguimiento riguroso para garantizar resultados óptimos

Referencias

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4. Belin MW, Khachikian SS, Ambrosio R Jr, Plesec TP. Elevation-based corneal
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5. Gomes JA, Tan D, Rapuano CJ, Belin MW, Ambrosio R Jr, Guell JL, et al. Global
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6. Galvis V, Tello A, Carreño NI, Ortiz AI, Rodríguez CJ. Keratoconus: an


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7. Siganos DS, Ferrara P, Chatzinikolas K, Bessis N, Papastergiou GI. Ferrara


intrastromal corneal ring segments for the correction of keratoconus. J Cataract
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9. Colin J, Cochener B, Savary G, Malet F. Correcting keratoconus with


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10. Ertan A, Colin J. Intrastromal corneal ring segments for keratoconus and
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11. Reinhart WJ, Musch DC, Jacobs DS, Lee WB, Kaufman SC, Shtein RM. Deep
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