María Fernanda rojas Chacon 32.334.
946
Beyalis María Fernanda Castillo Goncalves 33.217.555
Domenica Anthonella Hernandez Moncada 31.976.934
Anggy Kisbel Guerra Silva 30.724.746
Fiorella Anthonella Pulido Vivas 31.922.094
Mariell Anthonella Avila Berbesi 31.822.291
Los músculos son tejidos que se contraen y relajan para generar movimiento, y que
forman parte del sistema musculoesquelético. Los músculos están unidos a los huesos por
medio de tendones, y trabajan en pares para permitir el movimiento.
Estructura y función
Los músculos están formados por células especializadas llamadas miocitos. Los músculos
tienen propiedades como la excitabilidad, contractibilidad, extensibilidad y elasticidad. Los
músculos se desarrollan a partir del mesodermo durante el periodo embrionario.
El cuerpo humano tiene más de 600 músculos.
Tipos de músculos
Existen tres tipos de tejido muscular: estriado, cardíaco y liso.
● El tejido muscular estriado constituye los músculos voluntarios.
● El tejido muscular cardíaco forma el corazón.
● El tejido muscular liso se encuentra en el aparato digestivo, bronquios, vasos
sanguíneos, vejiga urinaria y útero.
Funciones de los músculos
Los músculos son fundamentales para el movimiento, la postura, la respiración, y la
circulación sanguínea. También ayudan a generar calor corporal y a proteger los órganos
vitales. Los músculos mueven distintas partes del cuerpo contrayéndose y relajándose. Los
músculos pueden tirar de los huesos, pero no pueden llevarlos de nuevo a su posición
inicial. Por eso, trabajan en pares de flexores y extensores. El flexor se contrae para doblar
una extremidad en una articulación.
● Permiten movernos.
● Ayudan a masticar alimentos y transportarlos a través del sistema digestivo.
● Ayudan a mantener la posición.
● Protegen algunos órganos.
● Bombean sangre por todo el cuerpo.
● Ayudan a levantar cosas pesadas.
El músculo liso es un tipo de tejido muscular que se encuentra en las paredes de órganos
internos y vasos sanguíneos, y no está bajo control voluntario. A diferencia del músculo
esquelético, el músculo liso tiene células fusiformes con un núcleo central y no posee la
apariencia estriada característica del músculo esquelético.
Características del músculo liso:
Ubicación:
Se encuentra en las paredes de órganos internos como el estómago, intestinos, vejiga,
útero, vasos sanguíneos y conductos glandulares. Las fibras de músculo liso están
localizadas en las paredes de los órganos viscerales huecos (como el hígado, el páncreas y
los intestinos), a excepción del corazón, tienen apariencia estriada y también están bajo
control involuntario.
Control involuntario:
No está bajo control voluntario, lo que significa que no se puede controlar conscientemente.
Células fusiformes:
Las células musculares lisas son fusiformes (forma de huso) con un núcleo central.
Ausencia de estrías:
A diferencia del músculo esquelético, el músculo liso no tiene la apariencia estriada
característica.
Contracción lenta:
El músculo liso se contrae más lentamente que el músculo esquelético.
Regulación diversa:
Puede ser regulado por impulsos nerviosos, hormonas, factores metabólicos, su propia
capacidad intrínseca de marcapasos o incluso estiramiento mecánico.
Función:
Las funciones del músculo liso incluye el movimiento de alimentos a través del tubo
digestivo, la regulación del flujo sanguíneo, la contracción de la vejiga urinaria y la
contracción del útero durante el parto.
La inervación de la musculatura lisa es muy compleja. Se encuentra bajo la influencia del
sistema nervioso visceral y trabaja de manera autónoma al mismo tiempo. Además, es
regulada por: Neurotransmisores: norepinefrina, acetilcolina
Músculo estriado esquelético
El músculo estriado esquelético es un tipo de tejido muscular que se caracteriza por sus
estrías transversales visibles bajo el microscopio. Constituye la mayor parte de la masa
muscular del cuerpo y está unido a los huesos a través de tendones, permitiendo el
movimiento voluntario del esqueleto.
Características Funcionales:
● Contracción voluntaria: Su contracción está controlada conscientemente por el
sistema nervioso somático.
● Contracción rápida: Generalmente, se contraen y relajan rápidamente, lo que
permite movimientos ágiles y precisos. Sin embargo, existen diferentes tipos de
fibras musculares con distintas velocidades de contracción.
● Generación de fuerza: Son capaces de generar una amplia gama de fuerzas, desde
contracciones débiles y finas hasta contracciones potentes.
● Fatigabilidad: La capacidad de mantener la contracción disminuye con la actividad
prolongada, lo que lleva a la fatiga muscular. El grado de fatigabilidad varía según el
tipo de fibra muscular.
Ubicación
El músculo estriado esquelético se encuentra principalmente unido a los huesos del
esqueleto. Esta unión se realiza a través de tendones, que son bandas de tejido conectivo
resistente.
Debido a esta conexión, el músculo esquelético se distribuye por todo el cuerpo,
permitiendo el movimiento de las diferentes partes del esqueleto. Podemos encontrarlo en:
● Extremidades superiores: Músculos de los brazos, antebrazos y manos.
● Extremidades inferiores: Músculos de los muslos, piernas y pies.
● Tronco: Músculos del pecho, la espalda, el abdomen y la pelvis.
● Cabeza y cuello: Músculos faciales, de la masticación y del cuello.
Funciones
El músculo estriado esquelético cumple una amplia gama de funciones esenciales para el
movimiento, la estabilidad y la homeostasis del cuerpo. Sus principales funciones son:
● Movimiento: Esta es la función más evidente. Al contraerse, los músculos
esqueléticos tiran de los huesos a los que están unidos a través de los tendones,
generando así los movimientos de las extremidades, el tronco, la cabeza y el cuello.
Esto incluye actividades como caminar, correr, escribir, levantar objetos, gesticular y
muchas otras.
● Mantenimiento de la postura: La contracción continua y parcial de ciertos músculos
esqueléticos ayuda a mantener la posición del cuerpo contra la fuerza de la
gravedad. Esto es crucial para estar de pie, sentado y mantener el equilibrio. Los
músculos del tronco y las extremidades son especialmente importantes en esta
función.
● Estabilización de las articulaciones: Los músculos esqueléticos que rodean las
articulaciones contribuyen a su estabilidad al mantener los huesos en su lugar y
resistir fuerzas que podrían causar su desplazamiento. Esto es vital para prevenir
lesiones y permitir movimientos controlados.
● Control de esfínteres: Algunos músculos esqueléticos forman esfínteres que
controlan la apertura y el cierre de orificios corporales, como el esfínter uretral
externo (control de la micción) y el esfínter anal externo (control de la defecación).
● Respiración: El diafragma y los músculos intercostales son músculos esqueléticos
que se contraen y relajan para facilitar la inhalación y la exhalación, permitiendo el
intercambio de gases.
● Producción de calor (Termogénesis): La contracción muscular genera calor como
subproducto. Durante el ejercicio o cuando el cuerpo tiene frío (escalofríos), la
actividad muscular aumenta la producción de calor para mantener la temperatura
corporal.
● Protección de órganos: Los músculos de la pared abdominal y torácica protegen los
órganos internos subyacentes de posibles lesiones.
● Expresión facial: Los músculos esqueléticos de la cara permiten una amplia gama de
expresiones que comunican emociones y estados de ánimo.
¿Que sistema nervioso en efectivo lo controla?
El músculo estriado esquelético está controlado por el sistema nervioso somático.
El sistema nervioso somático es la parte del sistema nervioso periférico asociada con el
control de los movimientos corporales voluntarios a través de los músculos esqueléticos.
Esto significa que, en general, podemos controlar conscientemente la contracción y
relajación de nuestros músculos esqueléticos para realizar movimientos.
La comunicación entre el sistema nervioso somático y el músculo esquelético ocurre a
través de las neuronas motoras somáticas. Estas neuronas se originan en el sistema
nervioso central (el cerebro y la médula espinal) y envían impulsos nerviosos directamente a
las fibras musculares esqueléticas, provocando su contracción. La unión entre una neurona
motora y una fibra muscular se conoce como unión neuromuscular.
Ejemplos de este músculo
-Bíceps Braquial , su función es flexionar el codo, supina el antebrazo. Se encuentra en la
parte anterior del brazo
-Tríceps Braquial, su función es extender el codo. Se encuentra en la parte posterior del
brazo
Músculo estriado cardíaco
El músculo estriado cardíaco es un tipo especializado de tejido muscular estriado que forma
la mayor parte de la pared del corazón (el miocardio). Es responsable de la contracción
rítmica e involuntaria del corazón, lo que permite bombear la sangre a todo el cuerpo.
Aunque comparte la característica de las estrías transversales con el músculo esquelético
(debido a la disposición similar de los sarcómeros), el músculo cardíaco tiene varias
características únicas que lo distinguen y lo adaptan a su función vital:
Características
● Automatismo (Autoexcitabilidad): Algunas células especializadas del músculo
cardíaco, principalmente las del nodo sinoauricular (SA), tienen la capacidad
intrínseca de generar sus propios impulsos eléctricos de forma rítmica y espontánea.
Estas células actúan como el marcapasos natural del corazón, iniciando cada latido
sin necesidad de estimulación nerviosa externa.
● Contractilidad rítmica: En respuesta a los impulsos eléctricos generados por las
células marcapasos, las células musculares cardíacas (cardiomiocitos) se contraen
de manera coordinada y rítmica. Esta contracción sincronizada es fundamental para
la eficiente eyección de sangre desde las cámaras del corazón.
● Involuntariedad: La contracción del músculo cardíaco no está bajo control consciente
o voluntario. Está regulada por el sistema nervioso autónomo (tanto simpático como
parasimpático), hormonas (como la adrenalina) y factores locales. Esta regulación
permite adaptar la frecuencia y la fuerza de la contracción cardíaca a las
necesidades fisiológicas del cuerpo.
● Conducción rápida de los impulsos: Los discos intercalares, con sus uniones gap,
permiten la propagación rápida y eficiente de los impulsos eléctricos entre los
cardiomiocitos adyacentes. Esto asegura que las células del miocardio se exciten y
se contraigan de manera casi simultánea, permitiendo que el corazón funcione como
un sincitio funcional.
● Modulación de la fuerza de contracción: La fuerza con la que se contrae el músculo
cardíaco puede variar en respuesta a diversos factores, incluyendo la cantidad de
calcio disponible, el grado de estiramiento de las fibras musculares (Ley de
Frank-Starling) y la estimulación del sistema nervioso autónomo y hormonas. Esta
capacidad de modulación permite al corazón adaptar su gasto cardíaco a las
demandas del organismo.
Ubicación :
La ubicación del músculo estriado cardíaco es exclusivamente en el corazón.
Específicamente, forma la mayor parte de la pared muscular del corazón, conocida como
miocardio. Esta capa muscular es la responsable de las contracciones que bombean la
sangre a través del sistema circulatorio.
Función:
● Contracción rítmica del miocardio: El músculo cardíaco, que forma el miocardio (la
pared muscular del corazón), se contrae de manera rítmica y continua. Esta
contracción, conocida como sístole, impulsa la sangre fuera de las cámaras del
corazón.
● Relajación (diástole): Después de la contracción, el músculo cardíaco se relaja,
permitiendo que las cámaras del corazón se llenen de sangre nuevamente. Este
ciclo de contracción y relajación es lo que constituye el latido del corazón.
● Bombeo de sangre: La contracción coordinada de las aurículas y los ventrículos
asegura un flujo sanguíneo eficiente a través de las circulaciones pulmonar y
sistémica, entregando oxígeno y nutrientes a los tejidos del cuerpo y eliminando los
productos de desecho.
Músculo Estriado Esquelético: Estructura General
El músculo estriado esquelético, el principal responsable de nuestros movimientos
voluntarios, exhibe una organización estructural fascinante y altamente eficiente. Su nombre
deriva de la apariencia estriada que presentan sus células bajo el microscopio, resultado de
la disposición organizada de las proteínas contráctiles dentro de ellas.
Componentes Celulares
La fibra muscular esquelética, también conocida como miocito esquelético, es una célula
alargada y cilíndrica que puede extenderse a lo largo de todo el músculo. Algunas de sus
características distintivas incluyen:
● Multinucleación: A diferencia de la mayoría de las células eucariotas, las fibras
musculares esqueléticas son multinucleadas. Durante el desarrollo embrionario,
varias células precursoras llamadas mioblastos se fusionan para formar una única
fibra muscular. Cada núcleo dentro de la fibra muscular contribuye a la síntesis de
proteínas necesarias para el funcionamiento de esa porción del citoplasma cercana.
Los núcleos se localizan típicamente en la periferia de la célula, justo debajo del
sarcolema.
● Sarcolema y Túbulos T: El sarcolema es la membrana plasmática especializada
de la fibra muscular. Posee invaginaciones tubulares profundas que penetran en el
interior de la célula, formando los túbulos transversos (túbulos T). Estos túbulos T
son cruciales para la rápida propagación del potencial de acción desde la superficie
de la fibra muscular hacia las miofibrillas internas, asegurando una contracción
uniforme de toda la célula.
● Sarcoplasma y sus componentes: El sarcoplasma es el citoplasma de la fibra
muscular. Contiene una gran cantidad de orgánulos, incluyendo numerosas
mitocondrias que suministran la energía (ATP) necesaria para la contracción y
relajación muscular. También almacena glucógeno, una forma de glucosa
almacenada que puede ser rápidamente metabolizada para obtener energía, y
mioglobina, una proteína similar a la hemoglobina que une oxígeno y lo libera
cuando la demanda metabólica aumenta.
● Retículo Sarcoplásmico (RS) en Profundidad: El RS es una red intracelular de
membranas que rodea cada miofibrilla. Su función principal es la regulación de la
concentración intracelular de iones calcio (Ca 2 +). El RS almacena una alta
concentración de Ca2 + y libera estos iones al sarcoplasma en respuesta a un
potencial de acción que viaja a través de los túbulos T. La liberación de Ca2 + inicia
la contracción muscular, y su recaptación activa por bombas de calcio en la
membrana del RS permite la relajación muscular. Las regiones del RS que flanquean
los túbulos T se conocen como cisternas terminales. Un túbulo T entre dos
cisternas terminales forma una tríada, una estructura esencial para el acoplamiento
excitación-contracción.
● Miofibrillas: La Maquinaria Contráctil: Las miofibrillas son estructuras cilíndricas
largas que llenan la mayor parte del sarcoplasma. Cada fibra muscular contiene
cientos a miles de miofibrillas dispuestas paralelamente. Son las responsables de la
apariencia estriada del músculo.
● Filamentos: La Base Molecular de la Contracción: Dentro de cada miofibrilla,
encontramos los miofilamentos, que son de dos tipos principales:
Filamentos delgados: Compuestos principalmente por la proteína actina, junto con
tropomiosina y troponina.
Filamentos gruesos: Compuestos principalmente por la proteína miosina.
● Sarcómero: La Unidad Funcional: La disposición precisa de los filamentos
delgados y gruesos dentro de la miofibrilla crea un patrón repetitivo de bandas claras
y oscuras, dando la apariencia estriada. La unidad repetitiva fundamental de esta
organización es el sarcómero, que se extiende de una línea Z a la siguiente. Las
líneas Z son discos proteicos que anclan los filamentos delgados.
Organización de Macro a Micro
La organización jerárquica del músculo esquelético asegura la cohesión y la transmisión
eficiente de la fuerza:
1. Músculo (Órgano): El músculo esquelético como un todo está compuesto por
numerosos haces de fibras musculares. La forma y el tamaño del músculo varían
considerablemente según su función y ubicación en el cuerpo. El músculo está
rodeado por el epimisio, una capa de tejido conectivo denso irregular que lo separa
de los tejidos circundantes. El epimisio puede fusionarse con la fascia (otra capa de
tejido conectivo) y se continúa con el tendón o la aponeurosis en los puntos de
inserción del músculo al hueso.
2. Fascículo (Haz de Fibras): Dentro del músculo, las fibras musculares se agrupan
en haces llamados fascículos. Cada fascículo está rodeado por el perimisio, una
capa de tejido conectivo fibroso. El perimisio contiene vasos sanguíneos y nervios
más grandes que irrigan e inervan los fascículos. La organización de los fascículos
dentro del músculo (paralela, pennada, etc.) influye en la fuerza y el rango de
movimiento que el músculo puede generar.
3. Fibra Muscular (Célula Muscular): Cada fascículo contiene numerosas fibras
musculares individuales. Como se describió anteriormente, estas células son largas,
cilíndricas y multinucleadas, y están rodeadas por el endomisio.
4. Miofibrilla (Dentro de la Fibra): Dentro de cada fibra muscular, las miofibrillas se
disponen longitudinalmente. Su organización en sarcómeros es la clave de la
contracción muscular.
5. Sarcómero (Unidad de la Miofibrilla): La repetición de sarcómeros a lo largo de la
miofibrilla es lo que le da a la fibra muscular su apariencia estriada. La interacción de
los filamentos de actina y miosina dentro del sarcómero es el mecanismo
fundamental de la contracción muscular (teoría del deslizamiento de los filamentos).
6. Filamentos (Componentes del Sarcómero): Los filamentos delgados y gruesos,
compuestos por actina y miosina respectivamente, son las proteínas contráctiles que
generan la fuerza. Su disposición y la interacción regulada por el calcio y el ATP son
esenciales para la función muscular.
Epimisio, Perimisio y Endomisio
Las tres capas de tejido conectivo no solo organizan el músculo, sino que también son
cruciales para la función mecánica y la integridad estructural:
● Epimisio: Esta capa externa de tejido conectivo denso irregular rodea todo el
músculo, proporcionando protección y separándolo de otros tejidos. Permite que el
músculo se mueva independientemente de las estructuras adyacentes. En los
extremos del músculo, el epimisio se continúa con el tejido conectivo del tendón o la
aponeurosis, estructuras que unen el músculo al hueso o a otros músculos.
● Perimisio: Rodeando cada fascículo, el perimisio está compuesto por tejido
conectivo fibroso que contiene una mayor proporción de fibras elásticas que el
epimisio. Además de proporcionar soporte estructural a los fascículos, el perimisio
sirve como vía para los vasos sanguíneos y los nervios que se ramifican para irrigar
e inervar las fibras musculares dentro de cada fascículo. La elasticidad del perimisio
contribuye a la flexibilidad del músculo.
● Endomisio: Esta es la capa más interna y delicada de tejido conectivo, que rodea
cada fibra muscular individual. Está compuesta principalmente por fibras reticulares.
El endomisio proporciona un ambiente químico apropiado para cada fibra muscular,
ya que contiene los capilares sanguíneos más pequeños y las terminaciones
nerviosas más finas que llegan a las células musculares. También ayuda a unir las
fibras musculares adyacentes y a transmitir la fuerza generada por cada fibra a las
capas de tejido conectivo más externas (perimisio y epimisio), contribuyendo a la
fuerza total del músculo.
La continuidad entre el endomisio, y perimisio y el epimisio asegura que la fuerza generada
por la contracción de cada fibra muscular individual se sume y se transmita eficazmente a
través del tendón o la aponeurosis al hueso, produciendo el movimiento.
Riego Sanguíneo e Inervación
La función eficiente del músculo esquelético depende de un suministro sanguíneo adecuado
y una inervación precisa:
● Riego Sanguíneo Extendido: Los músculos esqueléticos son órganos
metabólicamente activos que requieren un abundante suministro de oxígeno y
nutrientes, especialmente durante la contracción. Las arterias que irrigan los
músculos se ramifican extensamente dentro del tejido conectivo (epimisio y
perimisio), formando una densa red de capilares en el endomisio que rodea cada
fibra muscular. Esta proximidad de los capilares a las fibras musculares asegura un
intercambio eficiente de gases, nutrientes y productos de desecho. Durante la
contracción muscular, los vasos sanguíneos pueden comprimirse, pero la rica
vascularización y la presencia de múltiples vías de suministro ayudan a mantener el
flujo sanguíneo. El drenaje venoso sigue un patrón similar al arterial, eliminando los
productos de desecho metabólico.
● Inervación Detallada: La contracción del músculo esquelético está bajo control
voluntario del sistema nervioso somático. Las neuronas motoras cuyos cuerpos
celulares se encuentran en el asta anterior de la médula espinal o en el tronco
encefálico envían axones largos que se ramifican para inervar múltiples fibras
musculares dentro de un músculo específico. Una única neurona motora y todas las
fibras musculares que inerva colectivamente se conocen como unidad motora. El
tamaño de la unidad motora (el número de fibras musculares inervadas por una
neurona motora) varía según la precisión del movimiento requerido por el músculo.
Los músculos que realizan movimientos finos (como los de los dedos) tienen
unidades motoras pequeñas, mientras que los músculos responsables de
movimientos de gran fuerza (como los de las piernas) tienen unidades motoras más
grandes.
La conexión entre la terminal axónica de la neurona motora y la fibra muscular
ocurre en la unión neuromuscular (placa motora). En esta sinapsis especializada,
la neurona motora libera el neurotransmisor acetilcolina (ACh) al espacio sináptico.
La ACh se une a receptores nicotínicos en la membrana postsináptica de la fibra
muscular (sarcolema), lo que provoca la despolarización de la membrana y la
generación de un potencial de acción muscular. Este potencial de acción se propaga
a lo largo del sarcolema y hacia el interior de la fibra muscular a través de los túbulos
T, desencadenando la liberación de Ca2 + del retículo sarcoplásmico y, por lo tanto,
la contracción muscular.
Integración Funcional
La estructura del músculo esquelético está exquisitamente adaptada para su función
principal: generar fuerza y producir movimiento. Esta integración se manifiesta en varios
niveles:
● Generación de Fuerza a Nivel Celular: La fuerza se genera a nivel de los
sarcómeros mediante la interacción cíclica de los filamentos de actina y miosina
(ciclo de puentes cruzados). La energía para este proceso proviene de la hidrólisis
del ATP, catalizada por la cabeza de miosina. La liberación de Ca2 + del retículo
sarcoplásmico, iniciada por la señal nerviosa, regula esta interacción al unirse a la
troponina, lo que desplaza la tropomiosina y expone los sitios de unión de la miosina
en la actina.
● Transmisión de Fuerza a Nivel Tisular: La fuerza generada por los sarcómeros
dentro de cada fibra muscular se transmite longitudinalmente a lo largo de la fibra.
Luego, esta fuerza se transfiere lateralmente a través de las uniones entre las
proteínas del sarcolema y las proteínas de la matriz extracelular del endomisio. El
endomisio, a su vez, está conectado al perimisio, y el perimisio al epimisio. Esta
continuidad de tejido conectivo asegura que la fuerza generada por todas las fibras
musculares dentro de un músculo se sume y se transmita de manera coordinada al
tendón o la aponeurosis.
● Control Nervioso Preciso: El sistema nervioso ejerce un control fino sobre la
contracción muscular mediante la modulación de la frecuencia de los potenciales de
acción que llegan a la unión neuromuscular y mediante el reclutamiento de
diferentes unidades motoras. El reclutamiento de más unidades motoras o el
aumento de la frecuencia de estimulación resulta en una mayor fuerza de
contracción.
● Adaptabilidad: El músculo esquelético tiene la capacidad de adaptarse a las
demandas funcionales a través de cambios en su tamaño (hipertrofia o atrofia), su
metabolismo y su resistencia a la fatiga. Estos cambios estructurales y funcionales
son una respuesta a los patrones de uso y a las condiciones ambientales.
Fibra Muscular
Una fibra muscular, también llamada miocito o célula muscular, es una célula alargada que
constituye el tejido muscular. Son esenciales para la función muscular como la contracción y
movimiento del cuerpo humano.
Tipos de fibras
● 1.Tipo I (fibras lentas): especializadas en actividades de resistencia de larga
duración, tienen alto contenido de mitocondrias y mioglobina, lo que permite generar
energía de manera eficiente y resistir la fatiga.
● 2.Tipo II (fibras rápidas): adecuadas para actividades de alta intensidad. Se dividen
en:
● 2a* IIa (oxidativas intermedias): poseen características intermedias entre las fibras
de tipo I y IIb. Tienen capacidad oxidativa moderada y una resistencia a la fatiga
intermedia.
● 2b* IIb ((Glucolíticas Rápidas): tienen la capacidad glucolítica más alta y menor
capacidad oxidativa. Se fatigan rápidamente pero generan fuerza más potente.
Importantes para movimientos rápidos y explosivos de corta duración.
Estructura
-Sarcolema: es la membrana que rodea la fibra muscular. Actúa como barrera que delimita
el interior de la célula, es responsable de la transmisión de señales eléctricas que
desencadena la contracción muscular.
-Sarcoplasma: es el citoplasma de la fibra muscular que contiene los organelos celulares
habituales, además de elementos especializados como:
*Miofibrillas: son estructuras alargadas que ocupan la mayor parte del volumen de la fibra
muscular. Compuestas por filamentos delgados (actina) y filamentos gruesos (miosina).
*Glucógeno: almacén de glucosa para la producción de energía.
*Mioglobina: Proteína similar a la hemoglobina que almacena y transporta oxígeno dentro
de la fibra muscular. Se encuentra principalmente en el tejido muscular esquelético y
cardíaco
Enzimas, lípidos y otros solutos.
-Filamentos: son proteínas contráctiles dentro de las miofibrillas. Hay dos tipos principales:
*Filamentos delgados: Compuestos por la proteína actina junto con otras como la
tropomiosina y troponina.
*Filamentos gruesos: Compuestos por la proteína miosina.
-Retículo sarcoplásmico: red de membranas que rodea cada miofibrilla, almacenan el
calcio qué es esencial para la contracción muscular.
TÚBULOS TRANSVERSOS son túneles del sarcolema que se extienden hacia el interior de
la fibra muscular. Su función es permitir que el potencial de acción se propague rápidamente
a lo largo de la fibra, facilitando la liberación de calcio del retículo sarcoplásmico. Esto
permite que toda la fibra muscular se contraiga de manera uniforme y sincronizada, lo que
es crucial para el funcionamiento eficiente del músculo.
CISTERNAS TERMINALES Son expansiones del retículo sarcoplásmico en las células
musculares, que almacenan calcio y están ubicadas al lado de los túbulos T. Son esenciales
para la contracción muscular, ya que almacenan y liberan calcio. Cuando el potencial de
acción se desplaza por los túbulos transversos, esto provoca la liberación de calcio que es
necesario para que las fibras musculares se contraigan al permitir la interacción de las
proteínas actina y miosina.
Los túbulos T y las cisternas terminales trabajan juntos para permitir que el músculo
responda rápidamente a las señales eléctricas. Los túbulos T actúan como caminos para
llevar la señal al interior de la fibra muscular, mientras que las cisternas terminales
almacenan y liberan el calcio necesario para que la contracción ocurra de manera eficiente
y coordinada en todo el músculo. Esto es fundamental para el funcionamiento adecuado
tanto del músculo esquelético como del cardíaco.
Función de las fibras musculares
La función principal de las fibras musculares es la contracción, esta contracción genera
fuerza que permite:
● Movimiento del cuerpo a través de la acción de los músculos esqueléticos unidos a
los huesos.
● Mantener la postura gracias a la contracción sostenida de ciertos músculos.
● Movimiento de sustancias dentro del cuerpo como el impulso de los alimentos a
través del tracto digestivo (músculo liso), la contracción del útero en el parto
(músculo liso), o el bombeo de la sangre (músculo cardíaco)
Miofibrillas: Actina y Miosina
Dentro de las células musculares (miocitos), encontramos unas estructuras cilíndricas
llamadas miofibrillas. Estas son las responsables directas de la contracción muscular y
están compuestas principalmente por dos tipos de proteínas filamentosas:
● Actina: Forma los filamentos delgados. Estas proteínas tienen sitios de unión para la
miosina.
● Miosina: Forma los filamentos gruesos. Cada molécula de miosina tiene una
"cabeza" que puede unirse a la actina y generar la fuerza para la contracción.
Estructura de las Miofibrillas
La organización precisa de estos filamentos es lo que da a las miofibrillas su aspecto
estriado característico bajo el microscopio. Los filamentos de actina y miosina se disponen
de manera paralela y se superponen parcialmente.
Disposición en Sarcómeros: Unidad Funcional del Músculo
La unidad funcional básica de la miofibrilla, y por lo tanto del músculo, es el sarcómero. Los
sarcómeros se repiten a lo largo de toda la miofibrilla.
Bandas A, Bandas I, Línea Z y Zona H: Componentes del Sarcómero
Dentro de cada sarcómero, podemos distinguir diferentes regiones o bandas:
● Banda A: Es la banda oscura. Contiene la totalidad de los filamentos gruesos
(miosina) y la región donde los filamentos delgados (actina) se superponen con los
gruesos.
● Banda I: Es la banda clara. Contiene solo filamentos delgados (actina) y se extiende
entre los extremos de dos filamentos gruesos adyacentes.
● Línea Z: Es una línea oscura que se encuentra en el centro de la banda I. Marca el
límite entre dos sarcómeros adyacentes y está formada por proteínas que conectan
los filamentos de actina de sarcómeros vecinos.
● Zona H: Es una región más clara que se encuentra en el centro de la banda A.
Contiene sólo filamentos gruesos (miosina) y desaparece durante la contracción
muscular máxima.
Para visualizarlo mejor, imagina los filamentos de miosina como una serie de "bastones"
gruesos y los filamentos de actina como "cuerdas" más delgadas que se deslizan entre
estos bastones.
Mecanismo de Deslizamiento de los Filamentos para la Contracción
La contracción muscular se produce mediante el mecanismo de deslizamiento de los
filamentos. Este proceso ocurre de la siguiente manera:
● Unión de la cabeza de miosina a la actina: En presencia de calcio y ATP, la cabeza
de la miosina se une a un sitio de unión en el filamento de actina.
● Golpe de potencia: La cabeza de la miosina se inclina, arrastrando el filamento de
actina hacia el centro del sarcómero. Esto acorta el sarcómero.
● Liberación de la miosina: Se une una nueva molécula de ATP a la cabeza de la
miosina, lo que provoca que se separe del filamento de actina.
● Recarga de la cabeza de miosina: La hidrólisis del ATP (su descomposición en ADP
y fosfato) proporciona la energía para que la cabeza de la miosina vuelva a su
posición inicial, lista para unirse a otro sitio de actina más adelante.
Este ciclo de unión, golpe de potencia, liberación y recarga se repite muchas veces mientras
haya calcio y ATP disponibles, lo que provoca el acortamiento de múltiples sarcómeros
simultáneamente y, por lo tanto, la contracción de todo el músculo. Durante este proceso,
las bandas I y la zona H se acortan, mientras que la banda A permanece con una longitud
constante (ya que la longitud de los filamentos de miosina no cambia
Fascia
La fascia es un término utilizado en anatomía para describir al tejido compuesto de múltiples
fibras, que se encarga de crear una separación adecuada entre las estructuras del sistema
musculoesquelético, visceral y vascular. La fascia se define como un grupo de capas de
tejido conectivo de aspecto blanquecino liciente viscoso y resistente que gracias a su
componente principal, que son las fibras de colágeno puede mantener separadas a todas
las estructuras del sistema muscular, tendinoso, sanguíneo y de los órganos viscerales.
Se distribuye a lo largo, ancho y profundo de nuestro cuerpo, con una continuidad tanto
anatómica como funcional. Y aunque tiene aspecto de hoja o membrana, en realidad está
formada por múltiples capas con líquido entre ellas.
Para que el organismo se mueva óptimamente, estas capas deben deslizarse entre sí de
forma suave y fluida. Y eso sólo puede pasar gracias a la intervención de algún “lubricante”;
en este caso, el conocido ácido hialurónico o hialuronato. Su consistencia y, por tanto, su
acción lubricante dependen de la disponibilidad de agua en su entorno.
Cuando tiene agua, el ácido hialurónico se une al elemento líquido y es menos viscoso,
permitiendo un deslizamiento adecuado. Pero si no la hay, se genera una macromolécula de
hialuronato, lo cual aumenta la viscosidad y termina formando un punto de densificación .
Además, varios estudios están demostrando que la fascia es un tejido muy inervado, incluso
más que la piel. Posee principalmente receptores del dolor y del movimiento, que pueden
disponerse a lo largo del tejido o atravesarlo.
Dependiendo de su ubicación y función, la fascia se clasifica en tres tipos principales:
● Fascia Superficial: Se encuentra justo debajo de la piel y envuelve la mayoría de
los órganos y tejidos subcutáneos. Su función principal es proporcionar una capa
protectora y permitir el movimiento suave de la piel sobre las estructuras
subyacentes y actuar como depósito de grasa
● Fascia Profunda: Rodea y separa los músculos y los grupos musculares, así como
los huesos. Esta fascia es más densa y fibrosa, y su función es proporcionar soporte
estructural y facilitar el movimiento muscular eficiente.
● Fascia Visceral: Envuelve los órganos internos, manteniéndolos en su lugar y
permitiendo su movimiento y función adecuada. Esta fascia es fundamental para el
correcto funcionamiento de los sistemas digestivo, respiratorio y otros sistemas
internos.
Además, está la fascia Vascular, este es diferente a los demás ya que se encarga de rodear
a los vasos que transportan la sangre.
¿Qué función tiene la fascia?
La principal función de las fascia es mantener funcionando al sistema musculoesquelético,
pero para cumplir con eso debe cumplir con funciones específicas. Estas se resumen a
continuación:
● Sirven de apoyo para todos los órganos y estructuras.
● Permiten el deslizamiento y movimiento adecuado, gracias a esto cumple con
funciones vitales como lo es la expansion de los pulmones al respirar o los latidos
del corazon
● Colabora con los tendones para que trabajen de manera coordinada durante la
contracción muscular.
● Evita la tensión excesiva y el roce entre otras estructuras.
● En casos de hematomas y pus, forma una capa que no permite que esas sustancia
se desvíen a otras zonas.
● Participa en la activación de la circulación de las venas y de la linfa.
● Gracias a las células que posee, la fascia ayuda a reparar cuando hay lesiones y
además contribuye a eliminar los materiales nocivos para la salud.
Comunicación Celular: Actúa como una red de comunicación que permite el intercambio
de señales bioquímicas entre diferentes partes del cuerpo, lo que es esencial para la
coordinación y el funcionamiento general.
Problemas y Trastornos Asociados
Cuando la fascia se lesiona o se vuelve rígida debido a la falta de movimiento, estrés o
lesiones, puede causar una serie de problemas. Entre los trastornos más comunes
relacionados con la fascia se encuentran:
● Fascitis Plantar: Inflamación de la fascia en la planta del pie, común en corredores y
personas con sobrepeso.
● Síndrome Miofascial: Dolor crónico causado por puntos gatillo miofasciales, que son
áreas sensibles y dolorosas en la fascia muscular.
● Adherencias Fasciales: Tejido cicatricial que se forma en la fascia después de una
lesión o cirugía, limitando el movimiento y causando dolor.
Cuidado y Salud de la Fascia
Mantener la fascia en buen estado es crucial para la salud y el bienestar general. Aquí hay
algunas estrategias para cuidar de tu fascia:
● Hidratación: La fascia necesita estar bien hidratada para mantener su flexibilidad y
funcionalidad. Beber suficiente agua es esencial.
● Ejercicio Regular: Mantenerse activo y realizar ejercicios de estiramiento puede
ayudar a mantener la fascia flexible y saludable.
● Masajes y Terapias Manuales: Técnicas como el masaje miofascial y la terapia de
liberación fascial pueden ayudar a aliviar la tensión y mejorar la movilidad.
● Postura y Ergonomía: Mantener una buena postura y una ergonomía adecuada en el
lugar de trabajo puede prevenir la tensión y los problemas faciales.
La importancia de prevenir lesiones en la fascia
Una fascia sana es flexible y suave, y permite un movimiento óptimo, fluido y eficiente. Sin
embargo, cuando se produce un punto de densificación, el aumento de tensión en esa zona
se transmite a otros lugares debido a su continuidad anatómica. diferentes causas como un
traumatismo, una sobrecarga, posturas incorrectas o la falta de actividad, pueden hacer que
la fascia aumente su rigidez y pierda flexibilidad.
Esto se debe a una incorrecta formación del colágeno durante la regeneración del tejido, en
el cual las fibras de colágeno se entrecruzan en lugar de disponerse en paralelo.
Un ejemplo de esto es una contractura muscular en la pierna la cual puede generar
molestias en la espalda, ya que la fascia actúa como una red continua. Mantenerla flexible y
en buen estado es clave para garantizar el bienestar general y prevenir problemas
derivados.