BIENVENIDOS UNA VEZ MAS A ESTE ESPACIO DEL ESTUDIO BIBLICO
DEL TCAD.
En el estudio anterior presentamos una breve introducción acerca del
significado de los atributos de Dios y estudiamos algunos conceptos de
la eternidad de Dios, uno de los atributos incomunicables o exclusivos
de Dios.
Uno de los atributos perfectamente ligado a la eternidad de Dios es su
inmutabilidad, si Dios es eterno; es el mismo de ayer, de hoy y de
ATRIBUTOS DE DIOS siempre, esto significa que no cambia. Que es inmutable.
ESTUDIO BÍBLICO CELULAR 13
11 de Enero 2021
TEMA: DIOS ES INMUTABLE, SUS PROMESAS SON FIRMES.
Malaquías 3:6 “Porque yo Jehová no cambio; por esto, hijos de Jacob, no habéis sido consumidos”.
Todo ser con vida cambia, las épocas del año cambian y con ellas cambia la vegetación, las condiciones climáticas, el hombre cambia a lo largo
de su vida, nace, crece, madura emocionalmente, define propósitos para su vida que suelen ir cambiando de acuerdo a las circunstancias que se
presentan, hace promesas que algunas veces no cumple debido a cambios en los pensamientos y actitudes.
Las personas somos seres cambiantes, algunos por esta razón no pueden sostener o cumplir su palabra. En contraste, nuestro creador, se
presenta a sí mismo ante el profeta Malaquías diciéndole “Porque yo Jehová no cambio”; él mismo es la garantía de sus promesas.
Ser inmutable es un atributo de Dios, de quien se dice que no cambia, ni Él ni sus planes, ni sus promesas, ni su palabra, ni sus designios: Sal 33:11
El consejo de Jehová permanecerá para siempre; Los pensamientos de su corazón por todas las generaciones.
Consejo: los planes del Señor quedan firmes para siempre; los propósitos de Dios se cumplirán; nos da confianza. El pensamiento de su corazón
enfatiza que Dios hace las cosas coherentemente y no va cambiando caprichosamente.
Hay varias razones lógicas por las cuales Dios debe ser inmutable, por eso es imposible que Dios cambie. En primer lugar, si algo cambia, debe
hacerse en un orden cronológico. Debe haber un momento antes del cambio y un momento después del cambio. Por lo tanto, para que el
cambio se lleve a cabo, debe ocurrir dentro de las restricciones del tiempo; sin embargo, Dios es eterno y existe fuera de las limitaciones del
tiempo (Salmo 33:11; 41:13; 90:2-4; Juan 17:5; 2 Timoteo 1:9).
Segundo, la inmutabilidad de Dios es necesaria para su perfección. Si algo cambia, debe cambiar para bien o para mal, porque un cambio
que no hace ninguna diferencia no es un cambio. Para que el cambio se realice, o bien se adiciona algo que se necesita, lo cual es un cambio para
mejorar, o algo de lo que se necesita se pierde, lo cual es un cambio para empeorar. Pero ya que Dios es perfecto, Él no necesita nada que
mejorar, por lo tanto, Él no puede cambiar para bien. Si Dios fuera a perder algo, Él ya no sería perfecto; luego, Él no puede cambiar para mal.
En tercer lugar, la inmutabilidad de Dios se relaciona con su omnisciencia. Cuando alguien cambia su forma de pensar, a menudo es
porque ha salido a la luz nueva información que no se conocía con anterioridad, o porque las circunstancias han cambiado y requieren una
actitud o acción diferente. Ya que Dios es omnisciente, Él no puede aprender algo nuevo que ya no sepa o verse sorprendido sobre un
acontecimiento que lo haga cambiar de opinión.
Pero el Señor no solo es inmutable en su ser o esencia, también lo es en sus propósitos y promesas; en todo es el mismo por la eternidad. Sería
imposible confiar y tener consuelo en un dios que cambia constantemente; Dios es inmutable, es digno de confianza. Nuestra confianza en Él
puede ser tan sólida como una roca.
Dios le dio una promesa a Abraham, que haría de él una nación grande, y le mostró una tierra que recibiría su descendencia. Le prometió ser una
nación grande; y sus descendientes Isaac y Jacob, también recibieron la promesa. Pasaron los años y algunas generaciones descendientes de
Abraham, y no recibían la tierra de la promesa. Nacieron las doce tribus de Israel, estuvieron esclavos 400 años en Egipto, el ambiente no parecía
alentador para creer que serían dueños de una tierra prometida. Pero Dios, que es inmutable, no se olvidó de la promesa, y llamó a Moisés para
librar a su pueblo, y llevarlos a una tierra que fluía leche y miel. Más de 700 años después de dada la promesa a Abraham, Dios que no cambia,
seguía fiel a su palabra, y en tiempos de Josué, conquistaron, repartieron y poseyeron la tierra prometida. Josué 21:45 afirma: “No faltó palabra
de todas las buenas promesas que Jehová había hecho a la casa de Israel; todo se cumplió”.
Nuestra fe como creyentes se fortalece al comprender la importancia de su inmutabilidad, por toda la eternidad, Dios ha permanecido sin
cambiar.
Inmutabilidad de Dios - ¿Por qué es importante?
La inmutabilidad de Dios es importante porque nos asegura el papel de Dios en nuestras vidas, nos da certeza acerca de sus promesas:
Primero, podemos estar seguros de quién es Dios. Él es nuestro santo y eterno Padre, que siendo perfecto no cambia. Stg 1:17 Toda buena
dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.
Todo lo que es bueno y perfecto desciende a nosotros de parte de Dios nuestro Padre, quien creó todas las cosas. Él nunca cambia ni varía como
una sombra en movimiento. La sombra se mueve como efecto del universo creado por él, aunque su creación se mueve y cambia
continuamente, el no cambia.
Segundo, podemos estar seguros de que Dios nos ama. El amor de Dios por nosotros es constante y seguro. Jer 31:3 Jehová se manifestó a
mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia. Y se nos asegura en Romanos
8:38-39 que nada nos puede separar de Su amor.
Tercero, podemos estar seguros de que Dios nos sostendrá en los tiempos difíciles. Él no nos dejará solos, sino que nos conducirá a través de
los problemas que seguramente encontraremos. Isa 41:10 No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te
esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. Una promesa que nunca cambiará.
Cuarto, podemos estar seguros del plan de Dios para nuestras vidas. Jer 29:11 Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de
vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. Hay un plan de salvación que fue decidido desde
antes de la creación del mundo, ese plan sigue y seguirá vigente, Dios cumplirá su propósito en nosotros.
Podemos estar seguros que su fidelidad, sus promesas, sus propósitos, sus pensamientos acerca de nosotros, sus promesas de salvación, de vida
eterna, ser nuestro proveedor, nuestro pronto auxilio, nuestro guardador, nuestro protector y otras muchas promesas de bendición para nuestra
vida, no han cambiado, ni cambiarán en el corazón de Dios, porque Dios no es hombre para que mienta, ni hijo de hombre para que se
arrepienta.
Todo lo que Dios ha dicho acerca de nuestras vidas y sus promesas se cumplirán; mantengamos nuestra fe puesta en Él y seamos pacientes,
Jehová cumplirá su propósito en nosotros.