Artemisa (diosa griega)
Frank Arellano
Profesor de Historia y Maestro en Lingüística
Artemisa fue la diosa de la caza, la naturaleza y los animales
salvajes, por lo que fue muy venerada en el mundo antiguo.
Formaba parte del panteón olímpico, ya que era hija de Zeus y de
Leto, y hermana gemela del dios Apolo.
En la escultura y la pintura se la representaba con arco y flechas.
Además, solía aparecer acompañada de ciervos, o de sus perros de
cacería. Sobre ella se cuenta que tenía un carácter indomable, era
valiente e independiente, y prefería habitar en los bosques y campos.
A Artemisa (o Ártemis, como también fue llamada) la seguían sus
ninfas sirvientes, quienes, como ella, habían prometido mantener la
castidad. La diosa nunca se casó. Conservó su virginidad y fue
protectora de otras doncellas.
Desde siempre personificó los ideales de la vida silvestre. Ya en las
narraciones de Homero, el poeta la mencionó como: "Artemisa
cazadora, señora de las bestias".
En su honor se erigieron numerosos templos en las regiones de Ática,
el Peloponeso, las islas del mar Egeo y en Jonia. El más importante de
estos fue el templo de Artemisa en Éfeso, considerado una de
las 7 maravillas de la Antigüedad, donde se hacían rituales con
representaciones teatrales y sacrificios animales. Sin embargo, esta
versión de Artemisa tenía influencias orientales y estaba más
asociada con la fertilidad.
Otra de las ceremonias en tributo a la diosa era la Brauronia, en la
que las jóvenes se vestían como osos y danzaban. Luego, durante el
periodo helenístico (siglo III a.C.- I a.C.), Artemisa comenzó a ser
vinculada también con la protección a las madres en los partos. En la
época romana, se la identificó con la diosa Diana.
Historia de Artemisa en la mitología griega
Dibujo del siglo XVI de Francesco Primaticcio. Muestra a Artemisa
descansando en el bosque junto a sus perros de caza, ciervos y
jabalís.
Las narraciones del mundo clásico se refirieron a Artemisa como la
diosa que solía estar de cacería en Arcadia, zona montañosa de la
región del Peloponeso. Tenía una gran puntería, era veloz y perseguía
a los venados y a otras presas. No obstante, cuidaba a cachorros y
crías desprotegidas.
A continuación, algunos de los relatos mitológicos en los que Artemisa
toma parte.
El nacimiento de Artemisa y Apolo
Artemisa y Apolo eran hijos de Leto, quien fue amante de Zeus, el rey
de los dioses del Olimpo. Según una de las versiones más extendidas,
el embarazo de Leto causó la furia de la diosa Hera, esposa de Zeus.
Por tal motivo, Hera fue hostil y le advirtió a todos los habitantes de la
Tierra que no debían dar cobijo a Leto, ni dejarla parir en ningún lugar
iluminado por la luz del sol. Además, envió a la serpiente Pitón para
perseguirla. A pesar de esto, Delos hizo caso omiso y decidió darle
refugio.
Antes de llegar a Delos, Leto dio a luz a Artemisa en Ortigia. Pero el
parto de Apolo fue más complicado y le causó muchos dolores.
Artemisa asistió a su madre y la ayudó para que Apolo pudiese nacer.
Fue así la partera de su propio hermano, con quien tuvo siempre
una relación muy cercana.
Ver también Apolo y Hera.
Artemisa y Acteón
Acteón había aprendido el arte de la caza del centauro Quirón. Por
ello, también era un célebre cazador. En el famoso relato que lo
vincula a Artemisa, Acteón cometió un gran error, por el cual fue
castigado.
Un día, mientras se hallaba en el bosque, Acteón se aproximó a un
manantial en el que se bañaban desnudas la diosa Artemisa y algunas
de sus ninfas. Acteón observó a la diosa, asombrado por su belleza,
pero fue descubierto.
Llena de ira, Artemisa resolvió castigarlo. Lo convirtió en ciervo y fue
perseguido por sus propios perros, quienes le dieron caza y lo
devoraron. Algunas versiones del mito sostienen que Artemisa tomó
esta decisión para evitar que Acteón divulgara lo que había visto, más
que como un castigo por haberla mirado.
Artemisa y el sacrificio de Ifigenia
Francesco Fontebasso (Siglo XVIII) El Sacrificio de Ifigenia. La pintura
representa el momento en el que Artemisa interviene para salvar a
Ifigenia de la muerte.
Ifigenia era la hija de Agamenón, rey de Micenas. Este rey cayó en
desgracia con la diosa Artemisa, pues mató a uno de sus ciervos
sagrados mientras se hacían las preparaciones para el ataque sobre
la ciudad de Troya.
Como castigo por esta ofensa, la diosa detuvo los vientos necesarios
para que la flota de Agamenón pudiera moverse en el mar. Entonces,
el vidente Calcas le reveló que la única forma de obtener vientos
favorables sería contentar a Artemisa mediante el sacrificio de su hija
Ifigenia.
Agamenón engañó a Ifigenia y mandó a buscarla en el campamento
donde se hallaba, enviándole el mensaje de que había llegado la hora
de casarse con el guerrero Aquiles. Ifigenia se dirigió al campamento
de los griegos aqueos con ilusión, pero una vez allí, se dio cuenta de
que iba a ser sacrificada.
Aunque aceptó su suerte, justo antes de ser sacrificada, Artemisa
sintió piedad. La diosa cambió a Ifigenia por una cierva para el
sacrificio, y se llevó a la hija de Agamenón a Táurica, la región donde
ahora se encuentra la Península de Crimea. Allá Ifigenia se convirtió
en sacerdotisa de uno de los templos construidos en honor a
Artemisa.
No obstante, en algunas versiones del mito, Ifigenia no es rescatada y
sí es sacrificada.
Artemisa y Orión
Las leyendas sobre la amistad de Artemisa y Orión tienen muchas
versiones que variaron a lo largo del tiempo. Lo que más se reitera en
estas es que Orión fue el único compañero de cacería
masculino que tuvo la diosa.
De acuerdo con una de las versiones más conocidas, Orión se volvió
soberbio y provocó la ira de algunos dioses que no toleraron sus
alardes. La diosa Gea creó un escorpión gigante para que fuese tras
él y le diera muerte. El aguijón del escorpión acabó con su vida.
Ante esta muerte, Artemisa le dijo a su padre que le diera un lugar a
Orión en las constelaciones. Desde ese momento, la constelación del
escorpión aparece cuando la de Orión comienza a ponerse.
Otra versión brinda un relato muy distinto. En este, Orión se siente
cautivado por Opis, una de las vírgenes seguidoras de Artemisa.
Cuando Artemisa supo que Orión se había propasado con Opis,
decidió darle muerte. Le lanzó una de sus certeras flechas y lo mató.
Otra tradición sugiere que Artemisa estaba enamorada de Orión, pero
Apolo la engañó para que lo matara disparándole una flecha desde la
distancia, sin saber que era él.
Vea también:
Zeus
Atenea
Afrodita
Ares (dios griego)
Bibliografía
Buxton, Richard (2004) The Complete World of Greek Mythology.
Thames & Hudson.
Hard, Robin. (2008). El gran libro de la mitología griega. La esfera de
los libros.
Cómo citar: Arellano, Frank (18/11/2024). "Artemisa (diosa griega)".
En: Significados.com. Disponible
en: https://www.significados.com/artemisa/ Consultado: 27 de agosto
de 2025, 08:02 pm.