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RETOS. Nuevas Tendencias en Educación Física, Deporte y Recreación 1579-1726

El estudio examina la relación entre la actividad física y el consumo de alcohol en adultos, analizando datos de 3329 sujetos mayores de 15 años. Los resultados indican que los patrones de consumo de alcohol son similares a los de la población española, con variaciones según la cantidad de actividad física realizada. Se concluye que el consumo de alcohol puede estar influenciado por factores sociodemográficos y la práctica de actividad física.

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RETOS. Nuevas Tendencias en Educación Física, Deporte y Recreación 1579-1726

El estudio examina la relación entre la actividad física y el consumo de alcohol en adultos, analizando datos de 3329 sujetos mayores de 15 años. Los resultados indican que los patrones de consumo de alcohol son similares a los de la población española, con variaciones según la cantidad de actividad física realizada. Se concluye que el consumo de alcohol puede estar influenciado por factores sociodemográficos y la práctica de actividad física.

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RETOS.

Nuevas Tendencias en Educación


Física, Deporte y Recreación
ISSN: 1579-1726
[email protected]
Federación Española de Docentes de
Educación Física
España

Ruiz Juan, Francisco; Ruiz-Risueño Abad, Jorge; de la Cruz Sánchez, Ernesto; García Montes, María
Elena
Actividad física y consumo de alcohol en adultos
RETOS. Nuevas Tendencias en Educación Física, Deporte y Recreación, núm. 16, julio-diciembre,
2009, pp. 46-50
Federación Española de Docentes de Educación Física
Murcia, España

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Retos. Nuevas tendencias en Educación Física, Deporte y Recreación © Copyright: 2009 Federación Española de Asociaciones de Docentes de Educación Física (FEADEF)
2009, nº 16, pp. 46-50 ISSN: Edición impresa: 1579-1726. Edición Web 1988-2041 (www.retos.org).

Actividad física y consumo de alcohol en adultos


Physical activity and alcohol consumption in adults
Francisco Ruiz Juan, Jorge Ruiz-Risueño Abad, Ernesto de la Cruz Sánchez y María Elena García Montes
Universidad de Murcia (España)

Resumen: El presente estudio aborda la relación entre dos factores del estilo de vida que tienen una especial incidencia en la salud de los adultos, como
son la práctica habitual de ejercicio físico y el consumo de alcohol. Se evaluaron en 3329 sujetos mayores de 15 años el consumo de alcohol y la cantidad
habitual de actividad física. Se realizó un análisis descriptivo e inferencial, con una prueba de estadístico ÷2 (Chi-cuadrado de Pearson) para estimar las
diferencias significativas existentes en los diferentes grupos. Los resultados muestran que los adultos estudiados tienen patrones de comportamiento
similares al resto de la población española en lo que se refiere a la ingesta habitual de bebidas alcohólicas y práctica de actividad física cotidiana. Existen
diferencias en el consumo habitual de alcohol en función de la cantidad actividad físico-deportiva realizada.
Palabra clave: Alcohol; Adultos; Deporte; Estilo de vida.

Abstract: This study addresses the relationship between two lifestyle factors that have a particular impact on the health of young people, as are the
usual practice of leisure-time physical activity and alcohol consumption. Were assessed in 3329 subjects older than 15 years the consumption of alcohol
and the usual amount of physical activity. We used a Pearson Chi-square test to estimate the significant differences between groups. The results show
that adults have studied patterns of behavior similar to the rest of the Spanish population in relation to the intake of alcohol and practice of physical
activity daily. Differences in the consumption of alcohol depending on the quantity of leisure-time physical activity.
Key words: Alcohol; Adults, Sports, Lifestyle.

1. Introducción adulto joven y su vida posterior, mayor riesgo en el abuso del alcohol y
problemas relacionados con la adolescencia e incluso dependencia en la
En nuestro entorno social y cultural, una de las drogas legales, el edad adulta hacia este tipo de sustancias.
alcohol, presenta un cierto grado de controversia. Por un lado, existe una En nuestro país (Plan Nacional sobre Drogas, 2005) se ha compro-
total permisividad, incluso abusiva, de su consumo llegando a ser, en bado la existencia de una elevada ingesta de bebidas alcohólicas, espe-
determinados contextos, parte de nuestra vida social, generándole un cialmente en fines de semana entre los adolescentes y adultos más
cierto valor nutritivo e incluso protector de la salud, especialmente la jóvenes. Taylor, Conard, O´Byrne, Haddock y Poston (2004) vienen a
cerveza y el vino. Por otro lado, el alcoholismo es una seria enfermedad reflejar determinados problemas, como consecuencia del consumo de
que llegan a padecer un gran número de sujetos cuando el consumo es alcohol, tales como disminución de la capacidad cognitiva, provoca
abusivo y que genera gran preocupación y rechazo social por la depen- conductas ilegales e incrementa la incidencia de desilusiones, enfermeda-
dencia que llega a ocasionar (Pascual, 2002a, 2002b). des mentales, cáncer, problemas cardiovasculares y daños neurológicos.
Autores como Gómez, Prada, Río y Álvarez (2005), indican que Es importante, de cara a la prevención del alcoholismo, conocer qué
en nuestro país adquiere una gran relevancia e importancia el consumo colectivos sociales tiene más riesgo de desarrollar esta patología. En
de bebidas alcohólicas en un doble sentido. Por un lado, somos grandes función del sexo, los hombres consumen más (Simpson, Brehm,
productores de determinados tipos de bebidas y, por otro, la elevada Rasmussen, Ramsay & Probst, 2002; Plan Nacional sobre Drogas,
prevalencia de su consumo, como consecuencia del gran arraigo social 2005) algo que se observa en las encuestas y estudios de salud realiza-
que tiene este hábito entre nuestros ciudadanos, hasta el punto que dos en diferentes regiones: Andalucía (Junta de Andalucía, 1997), Valen-
determinadas bebidas alcohólicas se han llegado a insertar en el patrón cia (Balaguer, Pastor & Moreno, 1999), Madrid (Hidalgo, Garrido &
alimenticio y dietético de los españoles. Hernández, 2000) o Almería (Ruiz Juan & García Montes, 2005). El
Esto hace que se adquiera un cierto grado de laxitud frente al consu- nivel socioeconómico se relaciona con el consumo de alcohol (Denton &
mo de alcohol en España y no se tenga verdadera conciencia de los Walters, 1999), al igual que el académico, encontrando que el fracaso
problemas que conlleva su uso cotidiano en exceso, tanto por el propio escolar se asocia con mayor prevalencia en la ingesta habitual de alcohol
consumidor como por aquellos que le rodean, por las relaciones sociales (Junta de Andalucía, 1997).
y las características personales de los sujetos. Hasta el punto de que Aunque existe la creencia popular de que la actividad física palia la
gran cantidad de personas han probado el alcohol en la niñez y, en ingesta de alcohol. En nuestro país, según el Plan Nacional sobre Drogas
algunos casos, en presencia de los propios padres. (2005), las personas que realizan actividades culturales y deportivas
Precisamente, por irse configurando esta conducta durante la ado- consumen sustancias nocivas con menor frecuencia que las que suelen
lescencia, una buena parte de las investigaciones llevadas a cabo para salir «de marcha», en lugares donde beber constituye una conducta
estudiar esta conducta, tales como la de Mora y Natera (2001), Portero, socializadora. Pastor, Balaguer y García-Merita (2006) afirman que la
Cirne y Mathieu (2002), Carrasco (2004), Moral, Rodríguez y Sirvent competencia deportiva ejerce una influencia indirecta sobre las conduc-
(2005), se han desarrollado en la adolescencia, así como en los adultos tas de salud, actuando la participación deportiva como variable media-
que son más jóvenes. De ellos, se extrae que los problemas de adicción dora en esta relación. Mientras que Bourdeaudhuij y Van Oost (1999)
que los sujetos tienen con el alcohol tienen su origen en un consumo indican que no existen resultados concluyentes sobre la actividad física
precoz y excesivo del mismo. Concretamente, Riala, Hakko, Isohanni, y la ingesta de bebidas alcohólicas, al igual que Paavola, Vartiainen y
Järvelín y Räsänen (2004), manifiestan que el consumo de alcohol en Haukkala (2004).
edades tempranas predicen problemas relacionados con el alcohol en el El objetivo del presente capítulo es conocer la posible relación que
puede existir entre el consumo de alcohol con las diferentes variables
sociodemográficas, así como la posible influencia que puede ejercer la
Fecha recepción: 19-04-09 - Fecha envío revisores: 19-04-09 - Fecha de aceptación: 25-05-09 práctica de actividad física en la creación de unos hábitos de vida saluda-
Correspondencia: Francisco Ruiz Juan bles.
C/ Cabo Vidio, 27
30730 San Javier (Murcia)
E-mail: [email protected]

- 46 - RETOS. Nuevas tendencias en Educación Física, Deporte y Recreación Número 16, 2009 (2º semestre)
2. Metodología Esta pregunta ha sido recodificada en una variable (tabla 2), resultado de
la sumatoria de las unidades consumidas y teniendo en cuenta el sexo de
2.1. Participantes y procedimiento los sujetos (según grupo de expertos del PAPPS, Córdoba, Ortega,
Cabezas, Forés, Nebot y Robledo, 2001), de tal forma que se han
Se presenta un estudio de carácter transversal el cual se ha llevado a establecido cuatro categorías: «bajo», «moderado» y «peligroso» y
cabo, entre los meses de febrero y mayo de 2006, en las provincias de «alto riesgo».
Almería, Granada y Murcia escogiéndose, en cada provincia, a todos El cálculo del alcohol consumido puede hacerse empleando la
los habitantes mayores de 15 años. cuantificación en unidades de bebida estándar (UBE), de tal forma que
Los datos de esta investigación fueron facilitados por el INE (Ins- 1 UBE = U =10 gr. de alcohol puro. La tabla de equivalencias en
tituto Nacional de Estadística). Para asegurar que la muestra era repre- unidades, según los tipos y volumen de bebida, debe adaptarse para
sentativa de las tres provincias (error ±3%, intervalo de confianza 95,5%), recoger las costumbres de nuestro entorno. Debe considerarse consumo
se empleó un diseño de muestreo polietápico estratificado por afijación peligroso e intervenir cuando la ingesta semanal sea entre 17 y 28
proporcional y por conglomerados. Se tuvo en cuenta, el tamaño de la unidades en el varón (170-280 gr.) y de entre 11 y 17 en la mujer (110-
población (más de 50.000 habitantes, de 20.001 a 50.000 habitantes, de 170 gr.). Se considera deseable reducir el consumo por debajo de límites
10.001 a 20.000 habitantes, de 5.001 a 10.000 habitantes, de 2.001 a mas seguros como 170 gr. en el varón (17 unidades) y 110 gr. en la mujer
5.000 habitantes y menos de 2.001 habitantes). (11 unidades). También debe considerase peligroso consumir 50 g (5
Igualmente, se nos proporcionó la distribución de la población por unidades) en 24 horas, una o más veces al mes.
sexo (varones y mujeres) y edad (grupos quinquenales) en cada munici- Para cada uno de estos aspectos, realizamos las comparaciones
pio. A partir de estos datos, extrajimos la población censada en cada una siguientes según:
de las tres provincias, según censo del año 2006, obteniendo así el total * El sexo.
de ciudadanos mayores de 15 años, lo que nos permitió organizarla * Los grupos de edad: 15 a 29 años, 30 a 44 años, 45 a 59 años y más
atendiendo a estos parámetros (tabla 1). Los sujetos eran libres de de 60 años.
declinar su participación en el estudio. * El nivel de estudios: sin estudios, primarios, secundarios y uni-
En la fase de depuración de los cuestionarios, fue necesario des- versitarios.
echar un cierto número de ellos por estar incompletos o tener errores * La implicación o no en actividad física de tiempo libre: práctica
que no garantizaban su validez. La pérdida fue mínima, no afectando a regular, abandono y nunca haber practicado.
la representatividad de la muestra (tabla 3). Recalculando el error muestral, * El índice global actividad física: diferenciando, por una parte, los
el más bajo fue del ±3,17%, a un intervalo de confianza de 95,5%. que realizan una ligera o insuficiente actividad, los que la llevan a cabo de
forma moderada y los que muestran una actividad intensa o vigorosa.
Tabla 1. Población y muestra obtenida de los mayores de 15 años en las provincias de
Almería, Granada y Murcia.
3. Resultados
Población Varones Mujeres Total muestra
Almería 509.111 238.880 224.861 1.109 3.1. Frecuencia y unidades de consumo
Granada 728.168 356.139 365.785 1.110
Murcia 1.094.426 552.844 541.582 1.110 Se puede observar como más de un tercio de la población adulta no
consume nunca alcohol, siendo éste un porcentaje muy similar en las
tres provincias objeto de estudio. Por el contrario, el consumo habitual
Tabla 2. Recodificación de las unidades de consumo de alcohol semanal. de alcohol se sitúa entre el 12% de las provincias de Almería y Murcia
Varones Consumo Mujeres y el 18% de la provincia de Granada (figura 1).
1-7 unidades Bajo 1-5 unidades El consumo de alcohol de manera ocasional ronda el 25% enAlmería
8-16 unidades Moderado 6-10 unidades
y Granada y el 31% en Murcia, mientras que el consumo durante los
17-28 unidades Peligroso 11-17 unidades
fines de semana oscila entre el 18% y el 24% de Almería.
29 y más unidades Alto riesgo 18 y más unidades

40
35
30
2.2. Instrumento: variables utilizadas 25
20
Dadas las características propias de la investigación, para la obten- 15
ción de los datos se empleó una de las técnicas sociológicas más usadas 10
y apropiadas en estos casos, la técnica de encuesta, que nos permite 5
extrapolar los resultados al total de la población. La recogida de los datos 0
se efectuó por medio de un cuestionario denominado «Hábitos físico- Nunca Lo he Solo fin Ocasional Habitual
deportivos y estilos de vida», al que se le han pasado las correspondien- dejado semana
tes pruebas de validez de contenido y de constructo y dónde las cues-
Almería Granada Murcia
tiones relativas a la actividad física realizada en su tiempo libre fueron
validadas anteriormente. Figura 1. Conducta hacia el consumo de alcohol en las tres provincias.
Para la elaboración de este trabajo, se han seleccionado las pregun-
tas 49 y 50 del cuestionario (Lorente, Souville, Griffet & Grélot, 2004). En torno a las dos terceras partes de los consumidores aseguran
En la primera de ellas se les solicitaba a los alumnos que indicaran la tener un bajo consumo de alcohol, es decir, manifiestan realizar un
frecuencia con la que toman bebidas alcohólicas, teniendo cinco opcio- ingesta de bebidas alcohólicas semanales menor a 8 unidades, en varo-
nes de respuesta: «habitual», «ocasional», «sólo fines de semana», «lo nes, y 6 unidades, en mujeres. En el consumo moderado de alcohol se
he dejado» y «nunca». sitúan entre el 20% y 25% de los consumidores, al asegurar beber entre
En la segunda pregunta se les planteaba, a los bebedores, que pen- 8 y 16 unidades de alcohol a la semana los varones y entre 6 y 10
saran en la última semana e indicaran qué cantidad de unidades has unidades las mujeres (figura 2).
consumido de «cerveza (caña o vaso)», «tinto de verano (vaso)», «vaso El porcentaje de sujetos que tienen un consumo de alcohol por
de vino, copa o cubata, licor (chupito)» u «otras bebidas alcohólicas». encima de las unidades semanales máximas recomendadas y que, por

Número 16, 2009 (2º semestre) RETOS. Nuevas tendencias en Educación Física, Deporte y Recreación - 47 -
edad de 15-29 años entre el 50%-70% de los sujetos (dependiendo de la
80 provincia) asegura consumir alcohol los fines de semana, sólo alrededor
70 de un 20%-35% de sujetos mayores de 60 años lo hacen. Aunque las
60 diferencias son escasas en las tres provincias, los varones dicen ser más
50 consumidores de alcohol ocasionalmente y durante los fines de semana
40 que las mujeres (figura 4), excepto en Murcia, donde a la edad de 15-29
30 años son las mujeres las que indican beber más.
20 En cuanto al consumo habitual, se observa como, a partir de los 15-
10 29 años, comienza un aumento progresivo del número de sujetos que
0 asegura consumir alcohol habitualmente, estando los porcentajes de los
Bajo Consumo Consumo Consumo de varones siempre por encima de las mujeres en las tres provincias. Se
consumo moderado peligros o alto ries go pasa de valores en torno al 10% hasta llegar, a la edad de más de 60 años,
al 40% en Granada y al 27% en Murcia (figura 5). Sólo en Almería
Almería Granada Murcia
apreciamos una excepción ya que va aumentando progresivamente
Figura 2. Unidades de alcohol consumidas semanalmente en las tres provincias. hasta los 45-59 años, que alcanza un 32%, para descender hasta un 12%
cuando tienen más de 60 años.
tanto, podríamos catalogar de consumo peligroso (entre 17 y 28 unida-
des semanales los varones y entre 11 y 17 unidades las mujeres) y de
alto riesgo para la salud oscila entre el 10% y el 5% respectivamente, 30
dato éste último bastante preocupante ya que el número de unidades 25
ingeridas superara las 28 semanales en varones y las 18 unidades en
20
mujeres.
15

3.2. Frecuencia y unidades de consumo según el sexo y la 10

edad 5

0
Es claramente observable un aumento lineal, en las tres provincias, De 15 a 29 años De 30 a 44 años De 45 a 59 años Más de 60 años
del porcentaje de sujetos que dicen no consumir alcohol conforme va Varón Mujer
aumentando la edad del sujeto. En todos los grupos de edad se aprecia
un porcentaje superior de mujeres que de varones que indican no ser Figura 5. Evolución del consumo de alcohol, según el sexo, de quienes dicen consumir
consumidoras de alcohol, llegando a ser superior a las treinta unidades habitualmente, en la provincia de Murcia.

porcentuales a partir de los 60 años (figura 3).


En el análisis realizado de las unidades de alcohol consumidas sema-
80 nalmente por edad y por sexo, no encontramos diferencias que puedan
70 ser generalizables a las tres provincias, llegando a tener conductas prác-
60 ticamente iguales los varones y las mujeres, en todos los grupos de edad
50
en la provincia de Murcia.
40
3.3. Frecuencia y unidades de consumo según el nivel de
30
estudios
20
10
Se puede observar una correlación significativa (p<.000) entre la
0
frecuencia del consumo de alcohol y los niveles de estudios en las tres
De 15 a 29 años De 30 a 44 años De 45 a 59 años Más de 60 años
provincias. Los mayores porcentajes, entre quienes aseguran no consu-
Varón Mujer mir alcohol, se da en quienes aseguran no tener estudios (64%), seguidos
de aquellos que sólo tienen estudios primarios (43%). En sentido con-
Figura 3. Evolución del consumo de alcohol, según el sexo, de quienes dicen no
consumir nunca, en la provincia de Almería. trario se aprecia, entre aquellos que se confiesan bebedores ocasionales
o de fin de semana, como los porcentajes mas altos estarían entre
Lo contrario ocurre cuando analizamos el consumo de alcohol oca- aquellos sujetos con estudios universitarios (56%) seguidos de aquellos
sional y durante los fines de semana, donde observamos un descenso con formación profesional y secundaria (43%) (figura 6). En cuanto al
lineal conforme la edad va aumentando. Mientras que en el grupo de consumo habitual no existe una tendencia aplicable a las tres provincias.

70
60
60
50
50
40 40
30 30
20 20

10 10
0
0
Nunca + Lo he dejado Fin de semana + Habitual
De 15 a 29 años De 30 a 44 años De 45 a 59 años Más de 60 años
Ocasional
Varón Mujer
Sin estudios Primaria Secundaria Universitarios

Figura 4. Evolución del consumo de alcohol, según el sexo, de quienes dicen consumir Figura 6. Comparación de la frecuencia de consumo, según el nivel de estudios, en la
de manera ocasional y sólo los fines de semana, en la provincia de Granada. provincia de Granada.

- 48 - RETOS. Nuevas tendencias en Educación Física, Deporte y Recreación Número 16, 2009 (2º semestre)
De esta forma, podemos afirmar que existe una relación entre el en ninguna de las tres provincias objeto de estudio. Por lo tanto, realizar
consumo ocasional o de fin de semana y el nivel de estudios. Los sujetos actividad física de manera insuficiente o ligera, moderada, intensa o
con un nivel de estudios más elevado presentan los mayores porcenta- vigorosa no guarda relación con ser consumidor o no de bebidas alcohó-
jes de consumidores de fin de semana. Justo lo contrario que ocurre con licas y con el número de unidades consumidas.
aquellos que no consumen alcohol, ya que son los sujetos sin estudios
los que alcanzan los mayores porcentajes de no bebedores, es decir, a 4. Discusión
menor nivel de estudios mayor porcentaje de sujetos que nunca beben.
Únicamente encontramos una correlación significativa (p<.004) La prevalencia de consumo de alcohol habitual entre la población
entre las unidades consumidas y el nivel de estudios en la provincia de estudiada está por debajo de la media nacional (Plan Nacional sobre
Almería. Por lo tanto, en Granada y Murcia el nivel de estudios no Drogas, 2005), produciéndose un incremento durante los fines de sema-
guarda relación con las unidades de alcohol consumidas semanalmente. na a pesar del cual se sigue manteniendo por debajo de la media nacional,
siendo mayor el porcentaje de bebedores ocasionales. La valoración
3.4. Frecuencia y unidades de consumo según los comporta- global que se desprende del consumo de alcohol es que, independiente-
mientos hacia la práctica física mente de la variabilidad entre provincias, la media viene a ser similar a la
prevalencia de consumo diario de la media nacional, que se sitúa en el
El análisis de resultados ha manifestado que existe una correlación 14,1% (Plan Nacional sobre Drogas, 2005). En torno a los 2/3 de la
entre la frecuencia de consumo y los comportamientos hacia la práctica población evaluada tiene un consumo bajo o son abstemios y entre el
física en las tres provincias (p<.000), no existiendo diferencias aprecia- 10% y el 5% tienen un patrón de consumo habitual que puede definirse
bles entre éstas, por lo que podemos generalizar los resultados obteni- como alcoholismo (17-28 unidades semanales).
dos. Los patrones de ingesta varían con el paso de los años. En función
Los mayores porcentajes, entre quienes no consumen bebidas alco- de la edad es lógico encontrar que, con el paso de los años, disminuya la
hólicas, se dan en aquellos sujetos que nunca han realizan práctica física prevalencia de consumo ocasional y durante los fines de semana debido,
en su tiempo libre, entorno a veinte unidades porcentuales más que los fundamentalmente, a que son los jóvenes los que mayor tiempo de su
que dicen ser practicantes. ocio dedican a salir los fines de semana en lugares en los que se ingiere
Justamente lo contrario es lo apreciado entre aquellos que se confie- alcohol (Pascual 2002a), que busca los efectos de embriaguez, en lugares
san ser bebedores ocasionales o de fin de semana, los mayores porcen- de diversión y en la calle, junto con sus compañeros de grupo y fuera del
tajes los reflejan los practicantes de actividad física, casi un 60%, es ámbito del hogar, durante los fines de semana. Puede observarse, en este
decir, treinta unidades porcentuales más que aquellos que nunca han mismo trabajo, cómo en las tres provincias un porcentaje muy elevado
realizado actividad física en (figura 7). de consumidores de alcohol dicen realizar su ingesta durante los fines de
semana, mientras que en los grupos de más edad es más frecuente
encontrar bebedores con un patrón más regular y menos esporádico
60
(figura 5).
50
En la misma línea que el presente estudio, existen investigaciones,
40
tal como la de Simpson et al. (2002), que arrojan diferencias en función
30
del sexo, de tal forma que se observa un consumo mayor en varones que
20
en mujeres. Resultados en la misma línea son expuestos en el Plan
10
Nacional sobre Drogas (2005), obteniendo una prevalencia en el consu-
0 mo de alcohol en fines de semana del 75.5% en hombres y del 51.7% en
Nunca + Lo he dejado Fin de semana + Habitual
Ocasional mujeres.
Al igual que en el presente trabajo, en el informe del Observatorio
Nunca Abandono Practicantes
Español sobre Drogas (Plan Nacional sobre Drogas, 2005), se constata
un consumo más extendido entre hombres, así como una práctica mu-
Figura 7. Comparación de la frecuencia de consumo, según los comportamientos hacia
cho más extendida de emborracharse. Por el contrario, son las mujeres
la práctica física, en la provincia de Almería. en quienes se encuentra la mayor probabilidad de no consumir nada de
alcohol, ya que se observa que este hábito es socialmente menos acep-
En cuanto al consumo habitual se observa como, también en las tres table en el sector femenino frente a los hombres, siendo más probable
provincias, las diferencias son casi inexistentes entre los tres comporta- que ellos fumen y beban (Denton & Walters, 1999).
mientos ante la práctica física. Sorprendentemente, un menor nivel de estudios parece no asociar-
Por lo tanto, los sujetos sedentarios son, en mayor medida, más se en este trabajo con una mayor ingesta de alcohol, de forma contraria
abstemios que los activos, siendo estos últimos quienes se revelan como a lo encontrado en otros trabajos (Hemmingsson, Lundberg, Romelsjo,
mayores bebedores ocasionales y de fin de semana. & Alfredsson, 1997).
En cuanto al análisis de la relación existente entre unidades de Se ha observado que el consumo de alcohol es mayor por parte de
alcohol consumidas a la semana y los comportamientos hacia la práctica las personas que son físicamente activas en mayor medida, sin que esto,
física, solo encontramos correlación en la provincia de Granada (p<.05), además, afecte de forma negativa a la autopercepción que tienen estas
de tal forma que los activos consumen menos unidades de alcohol a la personas de su propia salud y condición física (Nebot, Comín, Villalba
semana que los sedentarios. & Murillo, 1991). La promoción de la actividad físico-deportiva no
Sin embargo, en las provincias de Almería y de Murcia no encontra- sería, según algunos autores (Bourdeaudhuij & Van Oos, 1999; Paavola
mos relación alguna entre las unidades de alcohol consumidas a la sema- et al., 2004), un elemento que limite de forma sustancial el consumo de
na y los comportamientos hacia la práctica física ya que las diferencias alcohol, sino al contrario. No parece que los programas de actividad
no son estadísticamente significativas. física ofertados para contrarrestar los hábitos de consumo de alcohol,
especialmente en fines de semana, sean realmente eficaces, entre otros
3.5. Frecuencia y unidades de consumo según nivel de prácti- motivos porque la falta de actividad física según Bourdeaudhuij y Van
ca de actividad física Oost (1999), no es uno de los factores de riesgo en programas de
educación física diseñados para cambiar el comportamiento de hábitos
El análisis de resultados indica que no se encuentran diferencias relacionados con la salud. De esta forma, la promoción de actividad
estadísticamente significativas entre la frecuencia de consumo de alco- físico-deportiva saludable habría de reorientarse hacia el bienestar glo-
hol, las unidades semanales de alcohol consumidas y el nivel de práctica bal, incluyendo la educación saludable en otros aspectos del estilo de

Número 16, 2009 (2º semestre) RETOS. Nuevas tendencias en Educación Física, Deporte y Recreación - 49 -
vida en lugar de contemplar sólo la mejora de la forma física o un estado Lorente, F. O., Souville, M., Griffet, J. & Grélot, L. (2004). Participation
de salud más elevado, tal y como señala Schmohr, Kristensen, Prescott in sports and alcohol consumption among french adolescents.
y Scharling (2005). Addictive Behaviors, 29(5), 941-946.
Moral, M. V., Rodríguez, F. J. & Sirvent, C. (2005). Motivadores de
5. Conclusiones consumo de alcohol en adolescentes: análisis de diferencias inter-
género y propuesta de un continuum etiológico. Adicciones, 17,
El consumo de alcohol en la muestra estudiada es similar al consu- 105-120.
mo de alcohol observado en el resto de España. Mora-Rios, J. & Natera, G. (2001). Expectativas, consumo de alcohol
A mayor edad, los patrones de consumo de alcohol varían, encon- y problemas asociados en estudiantes universitarios de la ciudad de
trando que los sujetos más jóvenes beben en mayor medida durante los México. Salud Pública de México, 43, 89-96.
fines de semana y en ocasiones, mientras que en los mayores el consu- Nebot, M., Comín, E., Villalba, J. R. & Murillo, C. (1991).La actividad
mo habitual es más frecuente. Se observa también que existe más preva- física de los escolares: un estudio transversal. Revista de Sanidad e
lencia de no consumidores con el paso de los años. Higiene Pública, 65, 325-331.
Las mujeres tienen un patrón de ingesta de alcohol habitual inferior Paavola, M., Vartiainen, E. & Haukkala, A. (2004). Smoking, Alcohol
al de los varones en todas las edades. Use, and Physical Activity: A 13-Year Longitudinal Study Ranking
El nivel de estudios es inversamente proporcional a la ingesta de from Adolecence into Adulthood. Journal of Adolescent Health,
alcohol. 35, 238-244.
Ser activo se asocia, en mayor medida, con el consumo de alcohol Pascual, F. (2002a). Imagen social de las bebidas alcohólicas. Adicciones,
ocasional y durante los fines de semana, no teniendo incidencia percep- 14, 115-122.
tible sobre el consumo habitual de alcohol. Sin embargo, el nivel de Pascual, F. (2002b). Percepción del alcohol entre los jóvenes. Adicciones,
actividad física no incide en el consumo de alcohol de forma significativa. 14, 123-131.
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- 50 - RETOS. Nuevas tendencias en Educación Física, Deporte y Recreación Número 16, 2009 (2º semestre)

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