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Protocolos Ley Tea

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De conformidad a la normativa legal, las personas con Trastorno del Espectro Autista son

aquellas que presentan una diferencia o diversidad en el neurodesarrollo típico, que se


manifiesta en dificultades significativas en la iniciación, reciprocidad y mantención de la
interacción y comunicación social al interactuar con los diferentes entornos, así como
también en conductas o intereses restrictivos o repetitivos. El espectro de dificultad
significativa en estas áreas es amplio y varía en cada persona.

El Trastorno del Espectro Autista, en adelante TEA o Condición de TEA, corresponde a una
condición del neurodesarrollo, por lo que deberá contar con un diagnóstico. Estas
características constituyen algún grado de discapacidad cuando generan un impacto
funcional significativo en la persona a nivel familiar, social, educativo, ocupacional o de
otras áreas y que, al interactuar con diversas barreras presentes en el entorno, impida o
restrinja su participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones con
las demás, lo que deberá ser calificado y certificado conforme a lo dispuesto en la ley N°
20.422, que establece normas sobre igualdad de oportunidades e inclusión social de
personas con discapacidad.

Las personas en condición de TEA no sufrirán ningún tipo de discriminación para el


ingreso y permanencia dentro de nuestro establecimiento escolar, requiriéndose del
compromiso permanente, responsable y eficaz del propio alumno, sus padres, tutores,
profesionales externos y la comunidad escolar.

El presente reglamento fue desarrollado conforme al “Protocolo de respuesta a


situaciones de desregulación emocional y conductual de estudiantes en
establecimientos educacionales” publicado por la División de Educación General del
Mineduc en agosto de 2022 y utiliza las siguientes abreviaciones:

TEA: Trastorno del Espectro Autista.


DEC: Desregulación Emocional y Conductual de estudiantes.

Notificación del Diagnóstico TEA y Coordinación con el Establecimiento Escolar:


• El apoderado recibirá el certificado del profesional del área que diagnostique la
condición y de sugerencias al respecto.

• Aquellos estudiantes diagnosticados tendrán la posibilidad de acceder a evaluación


diversificada, en caso de requerirlo, lo que deberá ser coordinado por el Encargado
Académico del colegio en conjunto con el equipo docente, quienes tomarán en
consideración la opinión entregada por el profesional evaluador externo y el equipo de
gestión del propio colegio.

• El colegio podrá determinar el uso de diversas estrategias para el apoyo del estudiante,
tales como, adaptar la metodología del currículo, regular a las necesidades y capacidades
del niño; de ser necesario, realizar una evaluación diferenciada; utilizar la mediación,
utilizar técnicas de manejo conductual sugeridas por especialistas, entre otras.
Adicionalmente, se establecerá un Plan de Trabajo, que se describe a continuación:

 Medidas Formativas y Plan de Trabajo:

El equipo directivo y/o encargado de convivencia establecerán un plan de trabajo en


coordinación con los padres y especialistas, respecto del manejo y tratamiento del
alumno, especialmente en caso de crisis y se estimulará entre sus compañeros la
aceptación e integración de todos los estudiantes con TEA, evitando que sean víctimas de
discriminación y/o maltrato. Dicho plan contendrá:

 La coordinación de instancias de capacitación, entrega de herramientas, y/o de apoyos


internos y/o externos de autocuidado y, mejor afrontamiento de las DEC, dirigido
principalmente a aquellos funcionarios a quienes se le encargue esta tarea y convivan
regularmente con el estudiante con el objeto de facilitar su inclusión,
acompañamiento en la trayectoria educativa, además de la debida protección de su
integridad física y psíquica dentro del colegio. A dichos funcionarios se les pondrá en
conocimiento inmediato del diagnóstico y del plan de trabajo y medidas adoptadas en
favor del estudiante.

 Establecerá medidas que promuevan el desarrollo de habilidades socioemocionales


que fortalezcan la convivencia escolar y el bienestar de todas las personas, a través de
estrategias e instancias formativas y/o de acompañamiento que involucren a la
comunidad educativa, como son a modo ejemplar, charlas, talleres, actividades
grupales, informativos, etc.

 Considerar medidas para superar un DEC, no implica consentir o justificar una


conducta desadaptativa, atribuyéndola a una característica de la condición del
estudiante (como puede ser el autismo), sino que, tendrá en cuenta los factores
asociados a esta condición u otra, tomando las mejores decisiones sobre las acciones
formativas que corresponde implementar en cada caso, de manera flexible y adaptada
a la persona y a sus circunstancias particulares. Así, por ejemplo, una medida
disciplinaria como la suspensión de clases, si bien puede ser una consecuencia
apropiada para modificar la conducta “indeseada” de un estudiante determinado,
puede no serlo para otro, para quien resulta en un premio o en un refuerzo a su
comportamiento.

Protocolo de respuesta frente a situaciones de desregulación emocional y conductual de


estudiantes:

Esta tarea se aborda tanto desde un enfoque preventivo como de intervención directa, en
aquellas situaciones donde no se observa respuesta favorable a los manejos que los
adultos usualmente realizan con estudiantes de similar edad, y en las que, por la
intensidad de la desregulaciones emocionales y conductuales (DEC), se evalúa, podría
llegar a ocasionar significativo daño emocional y/o físico al propio estudiante o a otros
miembros de la comunidad educativa. Su abordaje, desde la prevención a la intervención
directa en las diferentes etapas de intensidad de una DEC, debe incorporar el criterio y la
participación de la familia, considerando su particular realidad.

1. Responsable de implementación del protocolo: Encargado de Convivencia Escolar, Sra


Inés Benites, monitora de estrategias para las DEC, Coordinadora PIE, Francisca Jara.

2. Cualquier crisis que presente un estudiante dentro del establecimiento escolar deberá
ser manejada de forma inmediata por el funcionario más próximo, debiendo comunicarse
enseguida con el Encargado de Convivencia Escolar y la monitora de estrategias DEC, para
que implemente las estrategias de intervención necesarias para que el estudiante salga de
ella y recupere su funcionalidad.

El estudiante será contenido, con las estrategias necesarias o que el requiera, si el


estudiante no logra superar el episodio de DEC, previa aplicación de todas las
herramientas y/o estrategias, será necesario dar aviso inmediato al apoderado,
coordinando si es necesario el retiro del estudiante o el despecho según corresponda y
según la disponibilidad horaria de los cuidadores (en el caso de los padres que trabajan).

3. En el caso de estudiantes que se encuentren en tratamiento anterior con especialistas


externos al establecimiento educacional (tratamiento psicoterapéutico y/o con
psicofármacos, por ejemplo), se tendrá a disposición la información e indicaciones
relevantes del médico, u otro profesional tratante, ante la eventualidad de un episodio de
DEC y que el estudiante necesite el traslado a un servicio de urgencia y dicha información
sea requerida.

4. Para estos efectos, siempre se debe contar con el consentimiento previo de la familia
en el manejo y uso de esta información, asegurando la confidencialidad que amerita cada
caso. Asimismo, con antelación, se registrará en la hoja de vida del estudiante o donde
corresponda, al adulto responsable de la familia, tutor legal o persona significativa con
quien comunicarse ante dicha situación.

5. En caso de ser necesario, se podrá activar el protocolo de enfermería y accidentes


escolares.

6. Luego de manejada la crisis, el encargado de convivencia completará la BITACORA DEC


de nuestro establecimiento, en donde firma la encargada, la monitora DEC y el apoderado
a quien se le comunica el procedimiento.

Estrategias de Prevención de Desregulación Emocional y Conductual de estudiantes:

Siempre será recomendable utilizar más tiempo y recursos del equipo y adultos a cargo,
en acciones para la prevención de episodios de desregulación emocional y conductual.
Para ello se sugiere lo siguiente:

1. Responsable de implementación de las estrategias de prevención: Encargado de


convivencia escolar y/o equipo de gestión/directivo.

2. Conocer a los estudiantes, de modo de identificar a quienes por sus características y/o
circunstancias personales y del contexto, pueden ser más vulnerables a presentar
episodios de DEC, por ejemplo, los estudiantes con condición del espectro autista, viven la
ansiedad de manera intensa y permanente, con dificultad para reconocer sus propias
emociones o identificar los niveles iniciales de ansiedad, sino hasta que son “inundados”
por esta; estudiantes con trastorno de déficit atencional con hiperactividad/impulsividad,
pueden tender a sentirse frustrados con mayor facilidad y ser emocionalmente explosivos.

3. Reconocer señales previas y actuar de acuerdo con ellas: Deberá poner atención a la
presencia de “indicadores emocionales” (tensión, ansiedad, temor, ira, frustración, entre
otros) y reconocer, cuando sea posible, las señales iniciales que manifiestan de forma
previas a que se desencadene una desregulación emocional. Por ejemplo, poner especial
atención si un estudiante muestra mayor inquietud, signos de irritabilidad, ansiedad o
desatención que lo habitual; etc.

4. Redirigir momentáneamente al estudiante hacia otro foco de atención con alguna


actividad que esté a mano, por ejemplo, pedirle que ayude a distribuir materiales, con el
computador u otros apoyos tecnológicos.

5. Facilitarles la comunicación, ayudando a que se exprese de una manera diferente a la


utilizada durante la desregulación emocional y conductual, preguntando directamente,
por ejemplo: “¿Hay algo que te está molestando? ¿Hay algo que quieras hacer ahora? Si
me lo cuentas, en conjunto podemos buscar la manera en que te sientas mejor”. Las
preguntas y la forma de hacerlas deben ser adaptadas a la edad y condición del
estudiante, sin presionarlo.
6. Otorgar a algunos estudiantes para los cuales existe información previa de riesgo de
desregulación emocional y conductual -cuando sea pertinente- tiempos de descanso en
que puedan, por ejemplo, ir al baño o salir de la sala, luego de lo cual debe volver a
finalizar la actividad que corresponda, deben estar previamente establecidas y acordadas
con sus apoderados.

7. Enseñar estrategias de autorregulación (emocional, cognitiva, conductual) tal como


ayudarlos a identificar los primeros signos de ansiedad u otros estados emocionales y
cómo abordarlos mediante objetos o situaciones que les agraden y relajen (no que les
exciten y/o diviertan), mediante ejercicios de relajación, respiración o estrategias de
carácter sensoriomotor como pintar, escuchar música, pasear, saltar etc.

8. Diseñar con anterioridad reglas de aula, sobre cómo actuar en momentos en que el
estudiante durante la clase sienta incomodidad, frustración, angustia, adecuando el
lenguaje a la edad y utilizando, si se requiere, apoyos visuales u otros pertinentes
adaptados a la diversidad del curso.

Estrategias de Intervención Dependiendo el Nivel de Intensidad de la Desregulación

El encargado de convivencia escolar o el monitor DEC, será el responsable de determinar


la estrategia a implementar dependiendo del nivel de intensidad de la desregulación
presentada:

I. Etapa inicial: previamente haber intentado manejo general sin resultados


positivos y sin que se visualice riesgo para sí mismo o terceros: Las estrategias
para utilizar podrán ser una o algunas de las siguientes:

• Cambiar la actividad, la forma o los materiales, a través de los que se está llevando a
cabo la actividad; por ejemplo, cuando reacciona con frustración en alguna actividad
artística con témpera, permitir que utilice otros materiales para lograr el mismo
objetivo.
• Utilizar el conocimiento sobre sus intereses, cosas favoritas, hobbies, objeto de
apego en la estrategia de apoyo inicial a la autorregulación.
• Si se requiere, permitirle salir un tiempo corto y determinado a un lugar acordado
anticipadamente en acuerdos de contingencia, que le faciliten el manejo de la
ansiedad y autorregularse, por ejemplo, Biblioteca, inspectoría, etc.
• Si durante el tiempo establecido que se mantendrá fuera del aula, por su edad u
otras razones, requiere compañía de la persona a cargo, esta puede iniciar contención
emocional-verbal, esto es, intentar mediar verbalmente en un tono que evidencie
tranquilidad, haciéndole saber al estudiante que está ahí para ayudarle y que puede, si
lo desea, relatar lo que le sucede, dibujar, mantenerse en silencio o practicar algún
ejercicio.
II. Etapa de aumento de la desregulación emocional y conductual, con ausencia de
autocontroles inhibitorios cognitivos y riesgo para sí mismo o terceros:

No responde a comunicación verbal ni a mirada o intervenciones de terceros, al tiempo


que aumenta la agitación motora sin lograr conectar con su entorno de manera adecuada.
Se sugiere “acompañar” sin interferir en su proceso de manera invasiva, con acciones
como ofrecer soluciones o pidiéndole que efectúe algún ejercicio, pues durante esta etapa
de desregulación el estudiante no está logrando conectar con su entorno de manera
esperable.
Ejemplo de acciones:
• Permitirle ir a un lugar que le ofrezca calma o regulación sensorio motriz (por
ejemplo, una sala previamente acordada que tenga algunos implementos que le
faciliten volver a la calma).
• Permitir, cuando la intensidad vaya cediendo, la expresión de lo que le sucede o
de cómo se siente, con una persona que represente algún vínculo con él, a través
de conversación, dibujos u otra actividad que le sea cómoda.
• Conceder un tiempo de descanso cuando la desregulación haya cedido.

III. Cuando el descontrol y los riesgos para sí o terceros implican la necesidad de


contener físicamente al estudiante:

Esta contención tiene el objetivo de inmovilizar al alumno para evitar que se produzca
daño a sí mismo o a terceros, por lo que se recomienda realizarla solo en caso de extremo
riesgo para un estudiante o para otras personas de la comunidad educativa. Su realización
debe ser efectuada por un/a profesional capacitado que maneje las técnicas apropiadas:
acción de mecedora, abrazo profundo y de ser necesario se lo trasladará a un centro de
salud de conformidad a la normativa del reglamento de accidentes escolares.

Para efectuar este tipo de contención debe existir autorización escrita por parte de la
familia para llevarla a cabo y solamente cuando el estudiante de indicios de aceptarla.
Para estos efectos, previamente se elaborará un protocolo de contención con el
apoderado con quien se generarán criterios consensuados, indicando las situaciones en
que se hará preciso su uso, duración de la contención física, cuándo y dónde dar por
finalizado su uso, cómo actuar después de la contención. Intervención en la reparación,
posterior a una crisis de desregulación emocional y conductual en el ámbito educativo

• Tras un episodio de DEC, es importante demostrar afecto y comprensión, hacerle


saber al estudiante que todo está tranquilo y que es importante hablar de lo
ocurrido para entender la situación y solucionarla, así como evitar que se repita.

• Se deben tomar acuerdos conjuntos para prevenir en el futuro inmediato


situaciones que pudiesen desencadenar en una desregulación. A la vez, informarle
que podrá acercarse a los funcionarios buscando apoyo, quienes le ayudarán a
poner en práctica estos acuerdos.
• Es importante apoyar la toma de conciencia, acerca de que todos los estudiantes
tienen los mismos derechos y deberes, y en caso de haber efectuado destrozos u
ofensas se debe responsabilizar y hacer cargo, ofreciendo las disculpas
correspondientes, ordenando el espacio o reponiendo los objetos rotos, conforme
a las normas de convivencia del aula y establecimiento.

• Específicamente en lo referido a la reparación hacia terceros, debe realizarse en


un momento en que el estudiante haya vuelto a la calma, lo cual puede suceder en
minutos, horas, incluso, al día siguiente de la desregulación es por ello que, para
lograr la misma el encargado de convivencia deberá dar el tiempo necesario, sin
apresurar innecesariamente y apoyar en esta fase. Se debe incluir dentro del
ámbito de reparación al curso, docente o a cualquier persona vinculada con los
hechos. No solo quien se desregula necesita apoyo y ayuda, su entorno, que se
transforma en espectador de estas situaciones, también requiere contención y
reparación lo que se realizará a través de conversaciones individuales o con el
grupo curso que busquen entender y superar la situación.

• Una vez superada la contención inicial, se realizará un diseño a mediano plazo,


en conjunto entre el encargado de convivencia determine y los apoderados,
a establecer un trabajo en la reparación de los sentimientos y emociones evocados
en dicha desregulación emocional que incluya un análisis sobre la necesidad de
mejora en la calidad de vida general del estudiante y el desarrollo de habilidades
alternativas.

Firma Dirección.
Juan Jara Cadegán

Firma Encargada Convivencia Escolar.


Inés Benites Fernández

Firma Monitora DEC.


Francisca Jara Benites

Representante Centro de Padres.


Eliseo Ñirripil

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