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Tips para Preparar Un Exàmen Final

Para preparar un examen final en la universidad, es crucial tener claro el programa de la asignatura y elaborar un cronograma de estudio que permita abarcar todos los temas sin llegar a la noche previa con estrés. Además, es importante conocer el formato del examen, las prioridades en los temas y las expectativas de corrección del profesor. Finalmente, equilibrar el estudio con el descanso y mantener una actitud positiva son claves para un buen desempeño.

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Tips para Preparar Un Exàmen Final

Para preparar un examen final en la universidad, es crucial tener claro el programa de la asignatura y elaborar un cronograma de estudio que permita abarcar todos los temas sin llegar a la noche previa con estrés. Además, es importante conocer el formato del examen, las prioridades en los temas y las expectativas de corrección del profesor. Finalmente, equilibrar el estudio con el descanso y mantener una actitud positiva son claves para un buen desempeño.

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Claves para preparar un exàmen final en la universidad

.Tener el Programa de la asignatura : ¿Qué temas entran en el exàmen?Los temas que


se hayan visto en clase y que pueden ser incluidos en la evaluación. Sabes que muchas
veces hay temas que se explican pero que no son parte de la asignatura. La idea es
descartar todo aquello que es imposible que entre. Pero estudiando todo el programa..

. Haz un cronograma
Hacer un cronograma para preparar un final no significa que tienes que preparar un
cuadrito lindo para colgar en la pared. No. Tienes que tomar el temario y repartir los temas
en jornadas completas. Si no tienes la posibilidad de estudiar todo el día, deberás asignar
un número de horas fijas para preparar el exàmen. Si armas bien el cronograma evitarás
llegar a la noche previa al final estudiando con desesperación y teniendo que tomar una
jarra entera de café para no dormirte.
Empieza la jornada de estudio mirando el cronograma, fíjate qué es lo que
tienes que estudiar ese día y comienza a hacerlo. Si no llegas a estudiar algo,
déjalo para el otro día. Pero ese ajuste del cronograma hará que algún día
tengas que compensarlo estudiando un poco más. De todas formas, de última
siempre tendrás esos dos días previos al examen donde no hay temas
asignados. Pero no te confíes demasiado en ellos. Si se te acumulan muchos temas
para esos dos días, no llegarás con todo.
.¿Qué vienen tomando?
Hay que diferenciar los temas que entran y de aquellos que se suelen tomar. Tienes que
darle mayor prioridad a estos últimos. Es indispensable ir a rendir sabiendo lo que han
tomado en la última fecha. Además de prepararte mejor para la prueba, esto te dará
mayor seguridad.
.¿El exàmen es escrito u oral?
Obviamente tienes que saber con exactitud a qué tipo de examen te vas a enfrentar. ¿Hay
que preparar una exposición? De ser así, vas a tener que encarar métodos de estudios
distintos. Esto es fundamental. No puedes ir a un examen sin saber si vas a tener que
escribir o hablar.

.¿El exàmen es teórico, práctico o mixto?


Es decir, debes saber si hay que realizar ejercicios prácticos, responder preguntas o
ambos. Y dentro de esta división, es bueno tener información sobre cómo está distribuido
el examen.
.¿Es una evaluación práctica con alguna pregunta teórica? ¿O es una evaluación teórica
que incorpora algún ejercicio práctico?
.¿Tiene alguna modalidad específica?

Puede ser un examen donde haya que desarrollar. Puede que sea de opción múltiple o de
algún otro tipo. O puede ser una combinación de distintos tipos de modalidades. Algunos
de ellos hacen que la evaluación sea más sencilla o más complicada.
1
¿Cuánto hay que hacer bien para aprobar?
¿Si haces la mitad del examen apruebas? ¿Cuál es la consigna que más puntos suma?
¿Qué punto no puede estar mal? Todo eso tienes que saberlo para poder asignar
prioridades a la hora de estudiar.
En algunas ocasiones te vas a encontrar con ejercicios o preguntas que suman la mitad
de los puntos del examen. A los temas relacionados con esas actividades tienes que
dedicarles más tiempo a la hora de estudiar.
¿Se puede tener algún material en la mesa?
Algunas cátedras permiten tener apuntes, textos, tablas o fórmulas para resolver el
examen. Obviamente debes saberlo porque tendrás que preparar y llevar todo el material.
Y prepararlo implica seleccionarlo, clasificarlo y tenerlo listo para no perder tiempo a la
hora de consultarlo.
¿De cuánto tiempo se dispone para resolver?

Una pregunta básica y muy importante al respecto. En base a eso podrás saber si la
evaluación será clásica, maratònica o una carrera contra reloj.

¿Cuál es el porcentaje de aprobación en general?


Es decir, obtén el promedio entre los que se presentan y la cantidad de aprobados que
suele haber. Si este número es demasiado bajo, entonces es un exàmen de los difíciles.
Deberás, entonces, asumir el nivel de dificultad que tendrá esta instancia.

¿Cómo corrige el profesor?

¿Prefiere respuestas cortas y precisas o desarrolladas y con contenido? ¿Es exigente si


redondeas mal un decimal? Esto puede ayudarte para orientar mejor las respuestas que
darás a la hora de rendir.

¿Suele haber fechas más difíciles que otras?

¿Varía la dificultad del exàmen si te presentas en una fecha u en otra? Esto suele pasar
mucho en el ámbito académico. Algunos profesores parecen divertirse haciendo
exámenes imposibles de resolver para algunas fechas específicas.

Averigua todo lo que puedas sobre tu exàmen. Hay un montón de preguntas a responder
antes de rendir un exàmen y que debes dedicarle tiempo a ellas. Cuanto más sepas sobre
la evaluación, mejor te irá.

.Deja dos días de repaso previo al exàmen


Dos días antes del examen tienes que tener todos los temas estudiados y aprendidos. El
tiempo que resta será de repaso y para leer algún tema periférico que pueda darte mayor
nivel en la comprensión de la asignatura. Esto último es útil si el examen es oral.

2
.Equilibra el estudio con el descanso
Algunos finales son terriblemente pesados y llevan semanas prepararlos. No puedes dejar
de vivir por eso. Tienes que equilibrar tu vida normal con el estudio. Asimila los temas día
a día y realiza pausas para distenderte.
Lo importante es que no llegues a los últimos días con agotamiento físico ni tampoco con
hartazgo de la materia. No es bueno estudiar hasta agotarse previo a un exàmen. Y eso
me lleva al siguiente punto.

Sugerencia para autoevaluar tus conocimientos: Controla los nervios con el


descenso de la frecuencia cardíaca, la disminución de la sudoración y la
relajación.

Ten un plan de antemano: Prueba hablar con tus compañeros y comparte tu


nerviosismo o escucha música.

Identifica los factores de distracción: En caso de que el ruido te desconcentre,


pide permiso al docente para utilizar tapones en los oídos, si eres zurdo
solicita un pupitre acorde a tu condición y así con todos los factores que te
generen ansiedad y tengan alguna solución anticipada.

Acepta tus errores : Reconocerlos y comprenderlos es la manera de


superarlos, es útil poner en la balanza qué deberías haber hecho mejor.
Recuerda que todos los exámenes pueden rendirse nuevamente.

Refuerza acciones exitosas : Evalúa las actitudes o actividades que te


sirvieron en el pasado para reducir el estrés. En caso de que no puedas
controlar tú mismo la ansiedad o los bloqueos que te producen los
exámenes, es recomendable que asistas a un programa, por ejemplo, de
terapia clínica de corte cognitivo-conductual para aprender estrategias de
afrontamiento ante situaciones altamente e stresantes.

.Aprieta el acelerador los últimos días

Si haz hecho todo bien, los últimos días de estudio tendrías que tener suficiente energía
para meterte de lleno en el exàmen. Es aquí cuando más te concentrarás y podrás
excederte con los tiempos de estudio. La concentración en este momento y hasta el
exàmen tiene que ser máxima. En los últimos días de estudio tienes que poner todo el
empeño posible por incorporar los conceptos que faltan.

.Ten confianza y mantén una visión positiva.

Es más necesario que en cualquier otro exàmen, puesto que los finales suelen
ser más duros y en ellos a veces te juegas mucho: puede ser un semestre o
un año de estudio. Y es demasiado tiempo como para que no sientas la
presión. Tienes que mantenerte optimista. Preparar un final es importante.

3
Resumiendo, tomarte el tiempo para preparar un final puede hacer la diferencia no sólo
entre aprobar y no aprobar. Se trata también del proceso de estudio. La idea no es sufrir
hasta el examen sino ir ganando confianza poco a poco. Con una buena preparación esto
es posible.

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