Chorizo
Artículo
Discusión
Leer
Editar
Ver historial
Herramientas
Apariencia ocultar
Texto
Pequeño
Estándar
Grande
Anchura
Estándar
Ancho
Color (beta)
Automático
Claro
Oscuro
Curado de chorizos.
El chorizo es un embutido cárnico originario de la península ibérica,[1]
tradicional también en la cocina hispanoamericana y de otras regiones con
influencia cultural española y portuguesa, en donde puede formar parte de la cocina
fusión.[2]
El nombre chorizo tiene un uso más restringido en España, en donde este embutido
siempre lleva ajo y pimentón, lo que le da su característico sabor y su color rojo;
en Hispanoamérica chorizo puede referirse a otros tipos de embutidos (embutido que
se utiliza para preparar el choripán, mientras que el chorizo ibérico se le conoce
en esta región como chorizo español).
Etimología
Sarta de chorizo.
Aunque el origen de «chorizo» es incierto[3] la teoría más aceptada es que proviene
del latín vulgar sauriciu, que a su vez surge del latín clásico salsicium,[4] al
igual que la palabra «salchicha». Según esta hipótesis, «salchicha» llegaría a la
lengua castellana vía el italiano salsiccia, mientras que chorizo provendría del
portugués souriço.[5]
Chorizo picante de San Andrés del Rabanedo.
En España, se usa «chorizo» como sinónimo de «ladrón», sin embargo, en este caso el
origen de la palabra es otro: según Juan F. Gamella, catedrático del Departamento
de Antropología Social de la Universidad de Granada, proviene del caló chorar
«robar» o chorí «ladrón»;[6] por similitud fonológica, chorí pasó a chorizo y de
ahí surgió «choricear», sinónimo de «robar».
Historia
El pimentón se incorporó a la cocina española en la comarca de la Vera recién
llegado de América.[7] En un anónimo castellano del siglo XVI titulado Manual de
mujeres en el qual se contienen muchas y diversas recetas muy buenas se detalla la
“Receta para hacer chorizos”:
Carne de puerco magra y gorda picada, harina muy cernida, ajos mondados, clavos
molidos, vino blanco, sal la que fuere menester. Amasarlo todo con el vino y
después de masado, dejarlo en un vaso cubierto un día natural. Y después henchir
las tripas de vaca o puerco, cual quisiéredes, de esta masa y ponerlas a secar al
humo.
Curación del chorizo o mondongo.
Quevedo habla de negros chorizos en 1624, lo que relega a finales del siglo XVII la
época en la que el chorizo ya era comúnmente rojo. Una anécdota recogida por Ángel
Muro procedente de Enrique Sepúlveda sobre los chorizos de Candelario y el rey
Carlos IV explica como resultaba normal que el pimentón (inicialmente artesanal) se
convirtiese en especia chacinera por antonomasia.[7] El rey se encontraba de
cacería cuando se encontró con el choricero del lugar (denominado Tío Rico) y este
le ofreció a Carlos IV un chorizo que portaba en sus alforjas. Al monarca le gustó
tanto que lo nombró proveedor de la casa Real. Este suceso quedó retratado en el
tapiz El choricero, de Bayeu, cuñado de Goya.[8]
El chorizo fue el primero de los aperitivos servidos como tapas en Andalucía.[9]