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Aravena, Carlos. El Rebelde Absoluto

El texto explora el concepto de un 'rebelde absoluto', que sacrifica todo por su independencia, y cómo esta figura se relaciona con la figura de Satanás en los evangelios. Se argumenta que la verdadera rebeldía implica rechazar cualquier forma de dependencia, incluyendo el amor y el conocimiento de otros, y que el rebelde absoluto, al elegir esta vida, se condena a la desesperación. Además, se plantea que la encarnación de Dios desafía la noción de que ser criatura es inherentemente malo, lo que lleva a Satanás a cuestionar su propia rebeldía y la naturaleza del sufrimiento en el mundo.

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Aravena, Carlos. El Rebelde Absoluto

El texto explora el concepto de un 'rebelde absoluto', que sacrifica todo por su independencia, y cómo esta figura se relaciona con la figura de Satanás en los evangelios. Se argumenta que la verdadera rebeldía implica rechazar cualquier forma de dependencia, incluyendo el amor y el conocimiento de otros, y que el rebelde absoluto, al elegir esta vida, se condena a la desesperación. Además, se plantea que la encarnación de Dios desafía la noción de que ser criatura es inherentemente malo, lo que lleva a Satanás a cuestionar su propia rebeldía y la naturaleza del sufrimiento en el mundo.

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Philosophica Revista del Instituto de Filosofia de la Universidad Catélica de Valparaiso (Chile) Ediciones Universitarias de Valparaiso EL REBELDE ABSOLUTO CARLOS ARAVENA {Cuil seria el pensamiento y la accién de un rebelde absoluto e inmortal? jPosee esa forma de actuar y pensar el Satands de los evangelios cand- nicos? Para responder estas preguntas se necesita aclarar que rebelde absoluto es el decidido a sacrificarlo todo, incluso su existencia, para no depender de nada ni de nadie, Por cierto quien asi piensa sentir adoracién por su yoluntad y dolor por todo lo que él es 0 no es por causas ajenas a ella. Para ser un rebelde absoluto basta poseer la actitud descrita. Los actos y violencias propios de un rebelde no son Ia rebeldia misma, sino efectos de ella, y pueden no aparecer si el rebelde carece de toda posibilidad de reali. zatlos, Ni el amor a otra persona, ni el deseo de conocer a otro, ni el aceptar ser criatura cabe en un rebelde absoluto. No sentird ese amor porque para ello se necesita hacer propio el dolor y el goce de otro; pues ese es el signo del ver- dadero amor, y eso es depender, ya que es otro, el amado, el que determina el propio dolor y goce. No poseerd ese deseo de conocer porque nadie se basta a si mismo para conocer a otro, ya que necesita de la existencia de ese otro, y eso es depen- der, pues es dependiente todo acto para cuya ejecucién su autor necesite de otro ser. No aceptard ser criatura porque en nada determina el ser creado el acto que lo crea, Por ello este acto es siempre imposicién parala criatura resultante, A nadie, opino, se le ha preguntado antes de existir, ,quieres ser 0 no? iprefieres ser dguila, paloma, nube, cordero o una roca junto al mar’, Por el contrario, cada uno al saber de sf se encuentra con un ser no ele- 8ido ni pedido que es el propio. Por eso la persona creada que acepta ser lo ue es, ejecuta un acto de sumisién, pues acepta lo que otro hizo de él. Por cierto, a un enemigo de todo sometimiento le parecerd aborrecible Ia impos cién de un ser, y la sola carencia de alguna posibilidad la estimard un odioso limite impuesto a su querer. Para é1 s6lo valdra la pena ser Dios, inico seral ual nadie le impone nada y que posee todas las posibilidades. Sin duda el anhelo de un ser en rebeldia absoluta no es realizable, El 218 CARLOS ARAVENA rebelde licido, si alguno hay, conocedor de esta imposibilidad, intentaré autoeliminarse pues en la nada de nada se depende. Pero si ese rebelde se sabe inmortal vivird desesperado al sentir la pri- vacién de la posibilidad de no ser. Esta ultima aciaga condicién aquejarfa a Satands, primera criatura re- belde, principe y maestro de los seguidores de igual via por ser el primero en transitarla. El serfa un rebelde liicido, indestructible e irrevocable, pues la simplicidad de su naturaleza angélica le daria un ser no aniquilable y una vo- luntad no reversible ni divisible, ya que é1 no puede ser en parte rebelde y en Parte no, o cambiar de una actitud a otra. 2C6mo juzgaria a Dios y a la creaci6n un ser asi, si existiera? Por cierto pensaria en forma coherente, pues lo contrario pertenece a quienes no entienden sus propios conceptos, y ni el mas desdichado de los Angeles alcanza esas tinieblas derivadas de la torpeza natural, Pero la logica no dari luz a Satands, pues su pensamiento debe obede- cer a su rebeldia como todas sus acciones. El ha sacrificado todo por su re- belién, y también sacrificard la verdad por ella, Asf su pensamiento tenderé principalmente a justificar su decision rebelde, pues ella domina sus acciones ¥ por lo tanto justificarla equivale a justificarse. Por eso, él no deseard saber y no sabré, a menos de ser forzado, de los hechos contrarios a esa justificacién, Y ereeré poseer una verdad propia, la verdad rebelde accesible sélo a los seres, a juicio de é1, auténticos. O sea Satands, al elegir la rebeldfa, ha elegido las tinieblas, pues su rebe- lién no le permitird entender el amor, ni interesarse en el ser de los demds, En cambio le hard ver como maldicién toda dependencia, y como maldita toda criatura, por ser irremediable desde el comienzo su depender. Por el contra- rio, su rebeldia le hard parecer deseable la condicién divina por ser indepen- diente y Jo levard a confundir la perfeccién con el poder; ya que se debe poseer un poder ilimitado para que la voluntad propia no tenga limites, que es lo deseable para un ser que rechaza toda limitacién venida de causas aje- nas a su querer. Asi el pensamiento satinico tenderd a elaborar una especie de teorfa de Ja rebelién total. La exposicién de esta muy subjetiva doctrina (pues el que se rebela contra todo también lo hace contra la realidad), conviene, creo, poner- la en labios del mismo Satanis, ya que para comprenderla se precisa ver el mundo desde los ojos de ese pretendido maestro, y la ficcién propuesta puede ayudar a ese fin, Imaginemos que Satands se adelanta en el gran escenario de la creaci6n y comienza a hablar. Estas, creo, serfan sus primeras palabras: “Es necesario ser Dios 0 nada; porque sélo 61 es perfecto y s6lo lo per- fecto merece existir”. “AI principio s6lo era Dios y todo estaba bien; pero El ered seres im- perfectos, limitados en su poder, sometidos a ley, y asf entré el mal en el mundo, pues todo limite al poder es un mal, y toda presencia de ser un dolor” * ~ 2 + Ae ak 2 Sia To ai ee EL REBELDE ABSOLUTO “Por eso afirmo que tod: despreciables de ser y nada, di quando saben de sf mismas, pg as las criaturas so e luz y sombra, y " orque entone, cio, sienten su impotencia y saben ittema N cosas mal, “Asi resulta que yo, Satanés, la suficiente, la que mejor conoce el dolor ser la principal victima de la crueldad pesada que hay en el Universo” “Pero al precio de mi padecer he des saber que todo es malo, las criaturas desde hecho”, __ “wAcaso de un extremo a otro la tierra no es un campo de dolor, un testimonio del mal?”, “Yo he visto a madres devorando a sus hijos palpitantes en ciudades que agonizan por el hambre, a inocentes llevados al patibulo, a calumniados sepultando su vergtienza en las profundidades de las aguas”, “He contemplado 1a soledad total, la humillacién completa, y la frus- tracién de todos, porque toda vida es promesa que no se cumple”. “He visto las carnes despedazadas del leproso, la baba del hidréfobo, he sentido el hedor de la peste”. “{Acaso Dios no sabe lo que ocurre? {No lo puede remediar el Omni- potente? ;Son culpables todos los que sufren? ,O van arrastrados al mal por su mismo dolor? ,Qué puede sentir un auténtico frente al Universo, sino el absurdo, la desesperacién, la ndusea? Si, es0 es lo que debe sentir. Y esa es la Gnica bendicién; pues si todo estd maldito sélo hay una bendicién, y es saberse maldito”. “Pero existen otros espiritus, los inauténticos, que en vez de malas vaefo de su ser, la miseria de la creacién, contemplan gozosos a ee creador, se alegran de una felicidad ajena, gozan con una oan ea poteen, Se niegan a ver la crueldad del Todopoderos y conteniss £8 Perfecto poder y gloria. Ellos aceptan ser criaturas, const Sombra que envuelve una gran nada. {Cémo cOnPISTT TT sido tanto que lola inautenticidad de estos satisfechos la explics. Han et oronan han olvidado su mentira. Han legado a ereet los can ‘Sus labios sin verdad”. tes oculta la realidad. Saben que “Pero a los espiritus auténticos no S° estruyen e2 Ja medida te i ¢s mala, y la sufren, pero no pasta ro ims justo que dest?” de su poder. Si todo lo real es malo, lr. ¥O mismo, Satands $0Y ., “Por desgracia no todo se Puen %" scubierto la verdad, Y llegado a 8u origen, el Creador por haberlas RLOS ARAVENA 220 e mortal, y no volveré ala nada, aunque haya destruido en mi todo lo que pue- a oe me mutilo, me muelo, me desgarro, y me quemo sin cesar. He Ile. gado a ser hijo de mi furor, y no del tirano que me cre6, por eso me asemejo a una cosa monstruosa, soy como la humeante ruina de una ruina. Y est bien asf. Porque en esa forma manifiesto que no acepto ni aceptaré lo que El uiso que yo fuera; y en la medida que puedo destruyo su obra”. “EI necio con espanto dird al verme “esta cosa horrible fué la mas her- ‘mosa de las criaturas”, pero yo sé que la belleza es encubrimiento y mentira; apor qué ha de causar placer una despreciable mezcla de ser y nada’ Para mi s6lo el abismo es bello, porque el vacio se parece a la nada, y en ella no hay dolor”. “Si, el infierno existe, pero yo no lo he creado. El infierno es la crea- cién misma, sin mentiras, sin ilusiones”. “$i, yo soy el tentador, yo muestro la magnificencia del fruto prohi- bido. El hombre al comerlo se sabré hecho para el mal. ;No es acaso mas. sabroso que el bien? Asi saldré del engafioso paraiso, verd la realidad y odia- ré al Dios cruel que lo quiere sumiso a normas que no puede cumplir”. “Si, yo soy el principe del reino del furor. En mis dominios todos des- truyen a todos, porque todos somos justos y lo mas justo es destruir. Por eso s6lo espfritus lo habitamos, porque en nosotros la destruccién jamés termi- ; na”. “Si, mi reino es el reino del fuego, zhay algo que destruya mejor que ay } “Pero yo a nadie atormento, s6lo revelo al que viene a mi que esté : maldito por sélo legar a ser, para que, como yo, maldiga a quien lo cre6”, : “A todos los sinceros, a todos los que saborean la amarga verdad del : ser, yo abro las puertas de mi reino”. i “Venid a mf los suicidas, vosotros os habéis quebrado bajo la carga de i laexistencia. Vosotros sabéis lo que es ser una criatura”. 4 “Venid a mi los hechiceros. Vosotros anheldis el poder de los dioses Y 08 repugna la impotencia de los hombres. En vuestras ceremonias me complazco”. _Venid a mi los que buscdis lo imposible, sabréis que la felicidad es imposible. Venid a'mi, los que queréis a cualquier precio una sociedad per- fecta, un hombre perfecto, una mujer perfecta, Vosotros destruitéi porque todo es imperfecto”, Sc igleeee Hasta aqui las palabras que atribuyo a Sat; noo yo a Satands. En él no creo que se- labor debe estar dedicado el principe de los rebeldes y aus ay licos, pues lo que un dngeljuzga justo implacablemente lo un corazén que se conmueva, Un cuerpo que se canse 0 REBELDE ABSOLUTO Ee 221 es s6lo un espiritu dirigido por un juicio rec . it a cuparé ahora de la segunda de las prepanogs ee ta forma ya descrita de pensar y actuar el nicos? Para responder se debe contemplar la ge un rebelde absoluto y su doctrina, y omprensibles los hechos y palabras de Satan 1 Evangelio; pero antes se debe analizar qi ste amargo punto de vista Qué ha provocado en Satanés la noticia de la encamacion? Creo que al menos algunas preguntas. El se debe haber dicho: ;Podréinsistr en la indi. nidad de ser una criatura si el Verbo de Dios elie ser una de ellas, hecha de came obediente? ;Podré acusar de crueldad al Altisimo sien lugar de ser im. pasible expectador del dolor del universo, se sumerge en ese padecer? :Podré engeneral sostener mi doctrina sila encarnaciGn se verifica?”, Satands se apercibird que ella quedard sin fundamento; pues si Dios elige ser una criatura esa condicién resulta digna de El, o sea de un ser libre y perfecto. Por lo tanto el ser de la criatura, el ser limitado, no es en s{ mis- ‘mo maldito. Si la maldicién Hega a él, s6lo es porque a sf mismo se maldice aljuzgar inaceptable el ser dado por Dios y quebrantar sus limites. Pero la encarnacién s6lo serd por entero real, pensard Satands, si el Ver- bo acepta necesitar como un hombre y ser frigil como él. O sea es necesario que el Hijo de Dios sea aceptado en el vientre de una mujer por ella misma y de ella tome carne. Porque de esa manera vienen al mundo los hombres. Ellos son aceptados por una mujer que puede destruirlos dentro de su propio ser si tal es su deseo. Ademis le serd necesario nacer y respirar, comer y defe- car, ignorar y aprender, someterse a los mayores, a las leyes ciudadanas, a las religiosas, a las costumbres del pueblo; o sea para ser un verdadero hombre le serd necesario necesitar como hombre y vivir como uno de ellos. Satanés, como todo adorador de su independencia, debe haber juzgado esto imposible, por ello debe haber cambiado su temor en carcajadas, 0 sea en sa especie de alegria de destruir de la que parecen ser capaces los demonios. Luego €1 se ha dicho: “esta es una trampa de Dios. Y yo la demostraré. Bl que mora en el vientre de la virgen jamds serd un verdadero hombre. No re- Tunciaré a sus divinos poderes. No conocerd el dolor y el fracaso, Viviré sor vido por los angeles. Y si quiere los aplausos de los hombres, les lenaré @ vientre con panes que podra sacar hasta de las piedras. Y si aun alguien 4iega adoracién, trastornard el orden del mundo para fulminarlo”. ~ “Asi El lleno de gloria s6lo serd un Dios con més cara de carne, ‘os limites y al dolor de las eriaturas. Por ello la ease * ay de —_ Ban victor iaré ada; y todos en la tierra, victoria, porque yo denunciaré la mascaré 189 ise eae se ¥ en el infierno, verén su impostura, sabrén que él : “lyugo con que unce a sus criaturas”. v “Cada vez que le vea usar el poder de Dios, pao ems a neces: ‘ides de los hombres, le gritaré: Hijo del Altisimo, fala 0 injus: ha quedado manifiesta; ti obligas a otros a llevar Preguntas de este trabajo. ;Posee Satanas de los Evangelios Cand. vida de Cristo desde la perspecti- ‘examinar si desde ella resultan iis y sus dngeles tal cual los narra ué significa la encarnacién desde CARLOS AR, a 2 ‘AVENA srarme en muros de fuego inextinguible, pero See areas my lavor dela creacin que proclama ti inguide, | justicia”. es el desafio y la oportunidad que presenta aun rebelde absoluto la encarna. t cién del Verbo. Se deduce de ellas que un ser entregado ala rebeldfa intenta- ¥ 1 Hi mostrar que el Verbo encarado es incapaz de soportar los Iimites que le impone Ia carne, para lo cual lo induciré al abandono de la condicién de ) cenit, reo, es la estratepia que seguiréSatands en su lucha contra Cristo ' segtin los relatos evangélicos. : Z Lo comprobaremos al recordar esas narraciones. Cristo nace, y para frustracién de Satands, empieza a vivir como cualquier nifio. Luego se convier- te en un trabajador manual, semejante a muchos otros, anénimo y silencioso, / ssin éngeles auxiliares, ni milagros para aligerar su carga de hombre. Pero llega Ja hora en que Cristo, empujado por el espfritu, va al desierto y, después de ‘ un ayuno de cuarenta dias, acontece el primer encuentro atestiguado entre Ely Satands. La escena asombra. En medio del desierto Dios que quiere ser criatura, se enfrenta a una criatura que quiere ser Dios. Satands hablard asf: “Si eres el Hijo de Dios df que estas piedras se conviertan en pan” (Mt. 4, v.3). Al ser rechazado, el dngel lleva a Cristo al alero del templo y le dice: “Si eres Hijo de Dios, arrdjate aqui abajo, porque estd escrito, ordenard a los angeles cuidar de tf y sobre sus palmas te toma- én para que no tropiecen tus pies con las piedras” (Mt. 4, v.6). Por cierto también es rechazado. @Pero qué habria ocurrido si Cristo hubiera transformado las piedras en pan? Satands, creo, le habria mostrado a los que mueren de hambre en el ‘mundo entero y le habria gritado: “Asf mueren los que no son Dios”, ;Y qué habria ocurrido si Cristo hubiera saltado del alero del templo y hubiera sido sostenido por los angeles? Imagino que Satands habria exclamado: *iPalsa critura, mira los que caen!” Y le habria mostrado los que se precipi- tan en todos los abismos; pues aqu{ la palabra caer se debe entender en gene- zal, como se usa en el Padre Nuestro, al decir “no nos dejes caer en tentaciOn” ( set ante Cristo habrian aparecido las cafdasfisicas, morales y sobrenatur les y entre ellas la del propio Satands y sus Angeles al hundirse en el infierno. Luego el tentador habria preguntado, “ZY quign sostiene a éstos? jNadie! Porque nos has creado para caer, nos has hi tehashundido t6 Porque has mosadotuniguidages oe Te La tercera tentacién “Si eres Hijo de Dios” te daré si prostemnéndote me adoras” Esta no es tentacion para Dios. Tal vez al es aa pL REBELDE ABSOLUTO 23 atguno, Satands lo erey6 s6lo un hombre (He seguido aqui el relato de las tentacion i texto de San Lucas es en lo fund: lorden de las tentaciones, lo que no aqui. San Marcos menciona las tentaci 2 jas menciona). Creo haber demostrado que el proceder de Satin vida de Cristo es precisamente el que debe tener un rebelde absoluto, un enemigo de la condici6n de criatura, ya que al menos las dos primeras tenta- ciones estén destinadas a que el Hijo de Dios renuncie a esa condicién de criatura. Narra el Evangelio encuentros posteriores a éste entre Cristo y los fngeles de las tinieblas. Entre ellos, los demonios, no sabemos si Satands otros, reconocen en Cristo al Hijo de Dios, y asf lo proclaman, Es natural, los demonios comprenden el lenguaje de la fuerza, y Cristo les ha hecho sentir la suya propia al expulsarlos de las criaturas que ellos poscen, Asombra que ellos lamen a gritos a Cristo Hijo del Alttsimo, 0 sea que cn apariencia lo honren. Peto creo que estos reconocimientos que imagino burlones, estaban destinados a desconocerlo como hombre; asi ellos lo proclamarén Hijo del Altisimo, pero nunca Hijo de Marfa. O sea jams lo reconocerén como criatura. Cristo les mandard callar. No desea estos falsos homenajes; y El se llamaré a si mismo el Hijo del Hombre; 0 sea subrayard su naturaleza humana. He aqui un versiculo donde aparece esta situacién: ‘ “Y los espiritus inmundos, cuando le vefan se prosternaban ante El y clamaban: Ta eres el Hijo de Dios. Pero El les conminaba severamente que no le descubriesen” (Mc. 3, v.7 - 12). Otros versiculos en que aparece igual situacién estén en Lucas, capi- tulo 4, versiculos 34 y 41, y en Marcos, capitulo 1, versiculos 23 al 25. Pero Satanés se servird de la palabra de sus seguidores humanos para ‘empujar a Cristo a salir de los limites propios de la criatura. Dirén los fariseos: “Maestro, queremos ver una sefial tuya” (Mt, 12, ¥.25), (Qué sefial pedyan estos hombres? Sélo si Cristo hubiese evidenciado su dvinidad ellos habrian pie Stisfechos, ya que para ellos ni la resurrecciOn de un muerto fue prueba es hecho por San M; 1 Mateo, amental lo mismo, pues s6lo cambia importa para lo que se intenta probar jones pero no las relata, San Juan no en esta escena de la ‘ufciente, Pero evidenciar la naturaleza divin llena de podery sloria equiv lea abandono de Ia humana, mortal y frégis pues nada vulnerable Pues ‘areceren un ser identficado en forma total con el poseedor de todo Poult Por eso, para ver a Dios en carne vulnerable siempre seré n Pios encarnado es Dios escondido. Si Dios © hace evident, eee tt ‘ial termina; pues nada fil puede haber en El. Asi Crist, MO ot < Moti como hombre, manifesta $4 invencible poder lije, d Sin embargo, Cristo antes de su muerte ‘raves de sus milagros. Estos actos por st solos, CARLOS ARAVEN. 24 zs a .xtraordinario, aunque no con evidencia ee Sains aa humana, necesitada, vulnerable, mortal Stare siento; norta ee erat tos signos del Sefior, otros no. Por eso habré quienes s6lo lo creerdn un gran profeta, y otros Megardn al ee de juzgar aoinen el poder que manifesta. Bsos dirin: “En nombre del principe de los Gemonios lanza los demonios” (Mc. 3, v.22). Pero ni sus més proximos seguidores comprenderdn del todo sus sefiales; Jo sbandonardn en la prueba final. ;Y quién abandona a Dios manifiesto? El combate entre Cristo y Satdénas termina en la cruz. Cristo sefialard a ese dngel como instigador del suplicio. ‘Asi lo dice en la iltima Cena. “Yano me queda mucho de estar con vosotros. Pues ya llega el principe de este mundo” (J. 14,v. 30). La tentativa mds feroz de Satands para que Cristo evidencie su divinidad yy renuncie a su naturaleza humana y vulnerable comienza, creo, en el momen to en que Els aprisionado. Luego, conducido ante el sumo sacerdote, éste le pregunta “eres el Mesias Hijo del Bendito?. Entonces Jesis respondié: Yo soy y veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra de la majestad, y venir en las nubes del cielo” (Mc. 14, v.15). Después de estas palabras Cristo no dié prueba alguna de la calidad que decfa poser. Se convierte asi en un ser ridiculo. Lo escupen, lo golpean sin oposicién de parte de El. Esta escena, creo, result6 una gran sorpresa para Satands, Cuando Jests dijo “Yo soy”, el dngel se debe haber dicho: “En un instante més Cristo manifestard su poder y fulminard a quienes no le adoren, asi quedard para siempre derrotado pues yo gritaré: Te has refugiado en tu ome pero td no soportas la cat sf aan namibeee vil pode Haare erat pees ga que a otros haces llevar. En verdad, eres un Dios Pero él no tuvo la ocasién de decir esto, porque Cristo convertido en un ser ridiculo se dej6 escupir y lu fi Dios encsdenado [Link] peal encadenar. ;Habria imaginado Satands Después el ataque saténico , polish cipevtarnente-un-Daqhanit ee En la casa de Caifésle y tras cubrirle con un velo el rostro, le dal nzaron algunos a escupirle, : 10, le daban de é vina, También la sevidumbre lo abofcteaba” (es Eh eee) A aba” (Me. 14, v. 65), Luego Cristo es llevado i (Le. 23, v8). ‘wade ante Herodes, y éste también le exigiré milagros Ce Oa RAVENA evidencia e, mortal ha veces $0 habré de juzgar pe de los ssefiales; inifiesto? sefialari "Ya no le este Sivinidad momen- ote, éste spondid: jestad, y idad que golpean “En un adoren, Jo en tu 2ge alos a? Ellos verdad, un Dios ttido en Satands Caifas le scupirle, an: Adi- milagros pisodios vara que 0 El no do ante pL REBELDE ABSOLUTO 225 eblo reconocerd su condicién humana y da Al fsa la ee €8 ya desesperada, razos clavados y el pecho en posicién que po i Jo opuesto a la condicién divina, colmada de poder, glare «as ctturas, momento un coro burl6n le grita: “baja de la cruz” ue mA Boce. En ese miama manera le zaherfan los sumos sacerdotes con los esos sony eH otros slv6, a sf mismo no se puede salvar, El Mesfas, el Rey de tae : baje ahora de Ia cruz para que lo veamos y creamos” (Mc, 15, ay También uno de los ladrones crucficados con El le grit; “Sang ti mismo y a nosotros” (Le. 23, v.39). ee De todas partes surgen las voces pidiendo mil nar quién ditige ese coro inmisericorde; pero lo que a no: putla, en Satands debe haber sido casi una siplte EI dco Gee invisible cerca del patfbulo: “Haz un milagro, Defigndete, lo necesito, Mus tra que no eres capaz de soportar el destino de una criatura, Si mueres come un hombre con todos los dolores que puede tener un hombre, mi doctrina se hhunde, ;Cémo explicaré que no vale la pena ser otra cosa que Dios, si Dios elije ser hombre y paga este precio de dolor para ser de verdad uno de ellos?” “Si tu llegas hasta el fin no solo reinarés, sino que te habris mostrado digno de reinar porque serds el principe de Ins pacientes”. De ese modo, en Satands el placer de contemplar a su enemigo impo- tente, debe haberse mezclado con el horror de sentir cada vez mas prOximo elmomento de la manifestacién total de su mentira. A la hora nona Cristo gritaré “Dios mio, Dios mio, ,por qué me has desamparado?” (Mt. 27, v. 46). Esta pregunta testimonia el abandono que El padece como hombre, pero no significa desesperanza, ya que ninguna auténtica pregunta puede signficarla; pues quien de verdad pregunta siempre espera algo. Espera una respuesta, Por el contrario, quien ha desesperado no pregunta, Maldice. F eee Cristo dice: “Todo estd perfecto”, y luego expira, (J. 19, ¥30). En ese instante Cristo demostraba que vivir Ia vida de un hombre hasta morir en cruz, era digno de Dios. : a 1Qué profeta, qué éngel, en general qué criatura podia manifes m igual evidencia? , Solo Dios podia demostrar que morir era digno de Deg Bae ‘Slo Dios podia probar que ser criatura era digno de Dios y Pt ‘ecesario que El se hiciera criatura. ji Suftir la cruz, la traicién, el hambre, la tf Poteer esa condicién. El lo acepté con libertad y nto, la cruz dice a cada criatura: “Alégrate, Yo 10¥ 28° bara ser Jo que ti eres”, Y lo dice no ona Cteado, a cada angel, a cada drbol, a cada ¢ 5 stimonio de la a Victor en TWi9) ite aaa n la cruz, con tos pies lagros. Resulta facil imagi- star esto ., el fracaso, fue precio sey eonoamieat. Por lo parte de lo que Dios hombres sino a cada igrano de arena. 26 CARLOS ARAVEN, Ella ha sido Ia respuesta del Verbo de Dios a Satén y a todo el que protesta por no ser Dios. Ser ctiatura, ser limitado y sujeto a ley, no es en sf mismo un mal EI mal estd en no aceptar esa condicién, z

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