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Toyota Way

El Toyota Way es la filosofía de gestión de Toyota, basada en la mejora continua y el respeto por las personas, que busca eliminar desperdicios y ofrecer vehículos de alta calidad a bajo costo. Sus principios, que abarcan la filosofía a largo plazo, procesos adecuados, desarrollo de personas y resolución de problemas, han permitido a Toyota mantener su liderazgo en el mercado global. Esta filosofía ha trascendido la industria automotriz, siendo aplicable en diversos sectores para fomentar la eficiencia y la innovación.
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Toyota Way

El Toyota Way es la filosofía de gestión de Toyota, basada en la mejora continua y el respeto por las personas, que busca eliminar desperdicios y ofrecer vehículos de alta calidad a bajo costo. Sus principios, que abarcan la filosofía a largo plazo, procesos adecuados, desarrollo de personas y resolución de problemas, han permitido a Toyota mantener su liderazgo en el mercado global. Esta filosofía ha trascendido la industria automotriz, siendo aplicable en diversos sectores para fomentar la eficiencia y la innovación.
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El Toyota Way es la filosofía de gestión que define la cultura

organizacional de Toyota. Formalizado en 2001 tras décadas de


estudio de su Sistema de Producción (TPS) y manufactura esbelta,
este conjunto de principios ofrece a la empresa un modelo de
excelencia operativa basado en dos pilares fundamentales: la mejora
continua (Kaizen) y el respeto por las personas. Toyota explica que el
propósito es eliminar todo desperdicio y acortar los plazos de entrega
para ofrecer rápidamente vehículos de alta calidad a bajo costo
Según Toyota, el Toyota Way es la base de su cultura corporativa y le
permite adaptarse a cambios globales, mantenerse eficiente y
relevante a largo plazo.

Principios del Toyota Way agrupados en cuatro categorías

Filosofía a largo plazo

Toyota enfatiza que las decisiones de gestión deben guiarse por una
visión a largo plazo, incluso sacrificando beneficios financieros
inmediatos. El Principio 1 establece: “Base sus decisiones de gestión
en una filosofía a largo plazo, incluso a expensas de los objetivos
financieros a corto plazo.” Esto implica invertir en la formación y el
bienestar del personal, en la innovación y en la sostenibilidad del
negocio. Patience (paciencia) es clave: hacer lo correcto para la
compañía y la sociedad, independientemente de la presión a corto
plazo.

Proceso adecuado

Toyota afirma que el proceso correcto producirá los resultados


correctos. Bajo este enfoque se incluyen los Principios 2 al 8:

Principio 2: “Cree procesos en flujo continuo para hacer que los


problemas salgan a la superficie.” Toyota impone un flujo continuo
pieza a pieza: cuando surge una incidencia, la línea se detiene
inmediatamente para resolverla, mejorando con ello la calidad y la
rapidez. De este modo se reducen los tiempos muertos y los
inventarios innecesarios, y se detectan fallos justo cuando ocurren.

Principio 3: “Utilice sistemas pull para evitar producir en exceso.”


Toyota emplea sistemas Kanban o “pull” en sus procesos: solo
produce cuando el cliente real lo demanda, reponiendo inventario
justo antes de agotarse. Esto elimina el exceso de existencias y
fuerza la sincronización con el ritmo del cliente, clave para alcanzar
mayor calidad y menores costos.

Principio 4: “Nivele la carga de trabajo (Heijunka).” Para evitar


sobrecargas (muri) e irregularidades (mura), Toyota estandariza el
volumen y la mezcla de producción. Por ejemplo, introduce lotes
pequeños y turnos equilibrados, de modo que la fábrica trabaje con
ritmo constante (como una tortuga, no como una liebre). El nivelado
(Heijunka) reduce variaciones bruscas y estrés en personal y
máquinas, permitiendo detectar y eliminar desperdicios.

Principio 5: “Cree una cultura de parar para resolver problemas,


logrando calidad desde el primer momento.” En Toyota se valora que
cualquier operario detenga la línea si detecta una anomalía (Jidoka):
de esta manera se corrigen los problemas en el origen y se asegura la
calidad. Al parar y analizar, se previenen defectos aguas abajo. Las
herramientas Andon y Poka-Yoke (a prueba de errores) ejemplifican
este enfoque de detener la línea al primer signo de fallo.

Principio 6: “Las tareas estandarizadas son la base de la mejora


continua y de la autonomía del empleado.” Toyota define
procedimientos estándar (métodos, tiempos, existencia de
materiales) que sirven de plataforma para que los trabajadores
puedan innovar y mejorar. La estandarización permite comparar la
realidad con lo planeado: si algo falla, se investiga si se siguió el
estándar y, si procede, se modifica el estándar. Esto fomenta la
disciplina en el trabajo, la formación del personal y la capacidad de
detectar oportunidades de mejora.

Principio 7: “Utilice el control visual de modo que no se oculten los


problemas.” Cada área de trabajo debe estar organizada y limpia
(“5S”) de forma que cualquier desviación sea evidente de un vistazo.
Toyota aplica señales visuales, gráficos A3 y tableros de control en
sala de reuniones (Obeya) para comunicar rápidamente el estado del
proceso. El objetivo es que todo el equipo identifique inmediato si
existe alguna discrepancia respecto al estándar, facilitando la toma
de decisiones rápida.

Principio 8: “Utilice solo tecnología fiable y absolutamente probada


que dé servicio a su personal y a sus procesos.” Toyota evita
automatizar por automatizar. Primero desarrolla un proceso manual
bien afinado (aplicando kaizen) y luego lo mecaniza, sin que la
tecnología sea un fin en sí mismo. Se invierte solo en tecnología que
añada valor real (reducción de costes, mejora de calidad, menor
tiempo) y con retorno a largo plazo.
Desarrollo de personas y socios

Toyota considera que las personas y sus aliados son centrales para
crear valor organizacional. Los Principios 9 al 11 lo reflejan:

Principio 9: “Haga crecer líderes que comprendan perfectamente el


trabajo, vivan la filosofía y la enseñen a otros.” Toyota promueve el
desarrollo interno de sus líderes antes que “importarlos”. Los líderes
emergen de la operación diaria, conocen a fondo el trabajo práctico
(no son directivos recién salidos de MBA) y actúan como mentores
que apoyan al equipo. Se enfatiza la constancia en el propósito y la
cultura (nemawashi), de forma que cada decisión se toma con
consenso y con cuidado, y luego se implementa con rapidez. Esto
asegura que los líderes transmitan la visión de Toyota y guíen por el
ejemplo.

Principio 10: “Desarrolle personas y equipos excepcionales que sigan


la filosofía de su empresa.” Toyota respeta la inteligencia y capacidad
de cada empleado. Se busca que cada trabajador realice bien su labor
individual y al mismo tiempo se integre al equipo eficientemente. La
empresa ofrece formación rigurosa, selección cuidadosa de personal y
promueve el trabajo en equipo. Así, las personas crecen
profesionalmente mientras contribuyen a mejorar el conjunto,
fortaleciendo la cultura corporativa de forma sostenida.

Principio 11: “Respete su red extendida de socios y proveedores,


desafiándoles y ayudándoles a mejorar.” Toyota trata a proveedores y
partners casi como parte de la familia. Les impone estándares altos
pero les brinda apoyo en su mejora continua. Por ejemplo, en la
histórica empresa conjunta NUMMI con General Motors, Toyota enseñó
su TPS a la planta en Estados Unidos, ganándose la confianza de los
operarios y fijando bases de cooperación duradera. Asimismo,
organiza programas formales de desarrollo conjunto (como BAMA en
EE. UU. O OMCD en Japón) para que sus proveedores compartan
experiencias y resuelvan problemas juntos. El objetivo es alcanzar con
ellos beneficios mutuos a largo plazo.

Resolución de problemas

La mejora continua implica solucionar los problemas en su raíz. Los


Principios 12 al 14 guían esta mentalidad:

Principio 12: “Vaya a verlo por sí mismo para comprender a fondo la


situación (Genchi Genbutsu).” Toyota exige que los directivos y
trabajadores inspeccionen la planta, analicen los datos y pregunten
“¿por qué?” repetidamente. Esta observación directa en el lugar
donde ocurre el hecho (el Gemba) permite entender el problema en
contexto. El filósofo Ohno ejemplifica: permanecer observando el
proceso hasta hallarle sentido, lo que lleva a mejor toma de
decisiones basadas en hechos verificados.

Principio 13: “Tome decisiones por consenso lentamente,


considerando todas las opciones; impleméntelas rápidamente.” Para
Toyota la manera de decidir es tan importante como el resultado final.
Se analizan cuidadosamente todas las alternativas, se fomenta el
consenso en el equipo y sólo entonces se actúa con rapidez en la
ejecución. Esta disciplina asegura que cada decisión sea sólida y
tenga un respaldo colectivo, facilitando así la implementación sin
contratiempos.

Principio 14: “Conviértase en una organización que aprende mediante


la reflexión constante (hansei) y la mejora continua.” Los errores se
ven como oportunidades de aprendizaje. Después de cada proyecto o
incidencia Toyota practica el hansei: una autoevaluación honesta para
entender por qué sucedió algo y cómo evitar que se repita. La cultura
incluye ciclos de reflexión cortos y estandarización en todo, de forma
que la organización siempre evoluciona. Esto fortalece la capacidad
de innovación y la resiliencia: Toyota resume que, al alinear la mejora
de procesos con la mejora continua, se obtienen los resultados
financieros deseados.

Ejemplos de implementación en la operación global de Toyota

La aplicación práctica de estos principios es visible en todas las


operaciones de Toyota en el mundo. Por ejemplo:

Mejora continua y JIT en las plantas: Toyota practica el kaizen diario


en cada fábrica, con equipos realizando “pequeñas mejoras”
constantes en sus procesos. En la producción se usan ampliamente
los sistemas kanban y células de flujo equilibrado: las plantas de
Toyota nivelan sus cargas de trabajo y ordenan las piezas justo a
tiempo (JIT) según demanda del cliente. Esto permite que cada
vehículo cumpla con altos estándares de calidad y responde al ritmo
del mercado. Además, en las líneas de montaje cualquier operario
puede detener la producción (tirando de la cuerda Andon) al notar un
defecto, de modo que inmediatamente se corrige el problema antes
de avanzar.

Desarrollo de proveedores: Toyota extiende el kaizen y el TPS a su


cadena de suministro. En la unión NUMMI con GM ([Link].), enseñó su
método a la planta compartida, adaptando el TPS y ganando la
confianza de los trabajadores americanos. Internamente convoca
iniciativas colaborativas (como el programa BAMA en [Link]. y el
OMCD en Japón) donde expertos de Toyota entrenan a los
proveedores para mejorar calidad, costes y entrega.

Fomento de líderes y equipo: En todo el mundo Toyota promueve


líderes nacidos de la operación. Los gerentes de planta dedican
tiempo a trabajar “a pie de planta” junto con operarios,
comprendiendo el trabajo real y sirviendo de modelo. Este liderazgo
cercano garantiza que la filosofía de Toyota se difunda verticalmente.
Equipos multi-disciplinarios resuelven problemas mediante A3 y
reuniones diarias (obraes), siguiendo la estructura de consenso
descrita en el Principio 13.

Calidad y satisfacción del cliente: Todas las áreas de Toyota, incluso


servicios postventa y productos asociados, aplican estos principios.
Un ejemplo curioso: Toyota Material Handling (carretillas elevadoras)
implementa Kaizen constantemente y por 11 años consecutivos
ocupó el primer puesto en calidad según un estudio independiente.
Esto ilustra cómo la cultura Toyota de mejora y cuidado del cliente
trasciende la automoción estricta.

Innovación sostenida: La orientación a largo plazo se refleja en


productos innovadores. Por ejemplo, el desarrollo del Prius y otros
modelos híbridos exigió ingeniería concurrente y trabajo nivelado de
diseño y producción, siguiendo los estándares de mejora continua de
Toyota. Estas prácticas permitieron a Toyota lanzar vehículos
tecnológicamente avanzados antes que sus competidores,
alineándose con la filosofía de siempre dar un paso adelante para
satisfacer necesidades futuras.

Estos ejemplos demuestran cómo Toyota integra sus principios


globalmente: desde Europa hasta Asia, cada planta implementa TPS,
cada equipo aplica kaizen, y cada colaborador vive la cultura definida
en el Toyota Way.

Contribución al éxito y reputación de Toyota

La coherencia en aplicar el Toyota Way ha sido clave en el liderazgo


mundial de Toyota. La empresa continuó dominando el mercado
global de vehículos: por ejemplo, en 2024 vendió cerca de 10,7
millones de unidades, liderando las ventas mundiales. Su eficiencia
operativa le permite ofrecer alta calidad con costos controlados, lo
que redunda en rentabilidad sostenible. Estudios e índices de calidad
refuerzan esta reputación: Toyota repetidamente encabeza rankings
de fiabilidad y calidad tanto en automóviles como en sus productos
asociados. De hecho, Toyota reporta que su enfoque lean le ha
llevado a “lograr un alto nivel de satisfacción del cliente, innovación y
rentabilidad, así como un bajo nivel de defectos, costos e impacto
ambiental”. La marca Toyota se asocia en el mundo con eficiencia e
innovación. Sus plantas son vistas como modelos a seguir, y el Toyota
Way es citado como factor fundamental que hizo de Toyota uno de los
fabricantes más eficientes e innovadores del planeta. En crisis
económicas o ante retos del mercado, la visión de largo plazo y la
cultura de mejora continua le han permitido adaptarse mejor que
muchos competidores.

Conclusión: aplicabilidad en otros sectores

Los principios del Toyota Way han trascendido la industria automotriz.


Su enfoque en procesos eficientes, cultura de mejora y desarrollo de
personas se considera ahora un modelo de excelencia operacional
aplicable en diversos sectores. Industrias tan distintas como la salud,
la tecnología o la logística han adoptado prácticas lean inspiradas en
Toyota para eliminar desperdicios y potenciar la innovación. Como
señala Toyota Forklifts, el sistema de producción Toyota (origen del
lean) ha “traspasado las fronteras de la organización que lo creó, para
implementarse en infinidad de aplicaciones y organizaciones”. En
resumen, el Toyota Way ofrece un conjunto de principios transferibles:
cualquier organización puede beneficiarse de su filosofía de gestión a
largo plazo, procesos estandarizados, respeto mutuo y resolución
sistemática de problemas. Estos valores, al promover la eficiencia y la
mejora continua, lo convierten en una referencia valiosa en cualquier
ámbito industrial o de servicios.

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