Sistema linfático e inmunitario
31.2. El sistema linfático.
El sistema linfático, que está estrechamente asociado con los sistemas cardiovascular e
inmunitario, incluye los vasos linfáticos y los órganos linfoides. Realiza tres funciones
principales que contribuyen a la homeostasis:
• Los capilares linfáticos absorben el exceso de fluido in- tersticial y lo devuelven al
torrente sanguíneo.
• En el intestino delgado, capilares linfáticos llamados quiliferos absorben las grasas
en la forma de lipoprotei nas y las transportan al torrente sanguineo.
• Los órganos linfoides y los vasos linfáticos son sitios de producción y distribución de
linfocitos, los cuales ayudan a defender al cuerpo en contra de agentes patógenos.
Vasos linfáticos
Los vasos linfáticos forman un sistema unidireccional que comienza en los capilares
linfáticos, los cuales absorben el exceso de fluido intersticial, formando la linfa. Cuando este
sistema no funciona correctamente, puede acumularse líquido en los tejidos, provocando un
edema.
Órganos linfoides
Los linfocitos se desarrollan en órganos linfoides primarios como la médula ósea roja y el
timo, y se activan en órganos linfoides secundarios al entrar en contacto con antígenos. La
médula ósea roja es un tejido esponjoso donde se originan todas las células sanguíneas,
incluidos los linfocitos. En los niños, está presente en la mayoría de los huesos, mientras que
en los adultos se localiza en regiones específicas como el cráneo, esternón, costillas,
clavículas, pelvis, columna vertebral y extremos del fémur y húmero.
Los órganos linfoides:
o Conducto linfático derecho: vacía la linfa en la vena subclavia derecha.
o Vena subclavia derecha: transporta sangre desde el brazo derecho y la pared
ventral derecha del pecho hacia el corazón.
o Ganglios linfáticos axilares: localizados en la región bajo el brazo.
o Conducto torácico: vacía la linfa en la vena subclavia izquierda.
o Amígdalas: agregados de tejido linfoide que responden a agentes patógenos en
la faringe.
o Vena subclavia derecha: transporta sangre desde el brazo izquierdo y la pared
ventral izquierda del pecho hacia el corazón.
o Médula ósea roja: sitio del origen de todos los tipos de células sanguíneas.
o Timo: órgano linfoide donde maduran las células T.
o Bazo: las células T y B residentes responden a la presencia de antígenos en la
sangre.
• Hay dos tipos principales: linfocitos B (maduran en la médula ósea roja) y linfocitos
T (maduran en el timo).
• El timo es un órgano linfoide primario donde las células T aprenden a distinguir entre
lo propio y lo extraño. Se ubica en la cavidad torácica y disminuye de tamaño con la
edad.
• Los órganos linfoides secundarios incluyen los ganglios linfáticos y el bazo, donde
los linfocitos se activan al detectar antígenos.
• Los ganglios linfáticos son estructuras pequeñas que filtran la linfa y presentan
antígenos a los linfocitos. Se ubican en diferentes partes del cuerpo (inguinales,
axilares, etc.) y se inflaman cuando hay infección.
• El bazo filtra la sangre, elimina células sanguíneas viejas y contiene linfocitos en su
pulpa blanca. Es crucial para la respuesta inmunológica ante infecciones sanguíneas.
• Otras estructuras linfoides: Amígdalas, placas de Peyer y apéndice, que detectan
patógenos que ingresan por la boca o el tracto digestivo.
31.3 Defensas inmunitarias innatas
En nuestro ambiente, de manera continua estamos expuestos a microbios como virus,
bacterias y hongos. Inmunidad es la capacidad de eliminar o exterminar sustancias extrañas,
agentes patógenos y células cancerosas en el cuerpo. Los mecanismos de inmunidad innata
son completamente funcionales sin exposición previa a esos invasores; mientras que la
inmunidad adaptativa se inicia y acrecienta mediante la exposición. Las defensas
inmunitarias innatas incluyen las siguientes:
• Barreras físicas y químicas
• La respuesta inflamatoria
• Fagocitos y células asesinas naturales
• proteínas protectoras, como las complementarias y los interferones
Las defensas innatas se presentan inmediatamente o poco después de que ocurre una
infección. Con la inmunidad innata no hay reconocimiento de que un intruso haya atacado
antes y, por consiguiente, no hay "memoria" inmunitaria del atacante.
Barreras físicas y químicas
Las barreras físicas contra invasores incluyen la piel y las membranas mucosas de los tractos
respiratorio, digestivo y urinario. La mucosidad atrapa microbios y, en el tracto respiratorio,
los cilios ayudan a eliminarlos mediante la tos o la deglución. Las bacterias beneficiosas en
el intestino y la vagina compiten con patógenos por nutrientes y espacio. Además,
secreciones como la saliva, lágrimas y jugos gástricos contienen sustancias antimicrobianas
como la lisozima o el ácido estomacal que destruyen o inhiben microbios.
Respuesta inflamatoria
• La respuesta inflamatoria ocurre tras un daño tisular y presenta signos comunes:
enrojecimiento, calor, hinchazón y dolor, provocados por la dilatación y
permeabilidad de los capilares.
• La histamina, liberada por mastocitos, es un mediador clave que facilita la
inflamación al permitir el paso de proteínas y líquidos a los tejidos.
• Los glóbulos blancos migran al área dañada, y los macrófagos liberan citocinas que
estimulan la producción de más células inmunitarias en la médula ósea.
• La inflamación crónica puede dañar los tejidos y se trata con antiinflamatorios como
ibuprofeno o cortisona.
• La fiebre es una respuesta que puede mejorar la eficacia inmunitaria, aunque
temperaturas muy altas (más de 41.6 °C) son peligrosas.
• La coagulación y la respuesta adaptativa también se activan, con fagocitos y antígenos
que viajan a los ganglios linfáticos para estimular células T y B, iniciando la sanación.
Fagocitos y células asesinas naturales
• Fagocitosis: Algunos glóbulos blancos, como neutrófilos, macrófagos y células
dendríticas, pueden engullir y digerir microbios.
• Neutrófilos: Salen del torrente sanguíneo, destruyen bacterias mediante enzimas y
radicales libres, y su acumulación forma pus.
• Eosinófilos: Atacan parásitos grandes como tenias, aunque también pueden fagocitar.
• Macrófagos y células dendríticas: Fagocitan patógenos, los digieren y presentan sus
fragmentos a células T en los ganglios linfáticos.
• Células NK: Son linfocitos que destruyen células infectadas o cancerosas antes de
que actúe la inmunidad adaptativa y liberan citocinas que la fortalecen.
Proteínas protectoras
Las proteínas complementarias son proteínas plasmáticas producidas por el hígado que
apoyan la respuesta inmunitaria. Están siempre en la sangre, pero se activan solo en presencia
de patógenos. El sistema complementario ayuda a destruir agentes patógenos de tres formas:
• Inflamación reforzada. Las proteínas complementarias intensifican la inflamación
al activar mastocitos y atraer fagocitos.
• Fagocitosis aumentada. Algunas proteínas complementarias se adhieren a
patógenos, facilitando su fagocitosis por neutrófilos o macrófagos.
• Complejos de ataque de membrana. Otras proteínas forman complejos de ataque
de membrana que perforan bacterias o virus, provocando su destrucción.
Los interferones son citocinas producidas por células infectadas por virus. Ayudan a otras
células a defenderse al bloquear la replicación viral y se usan para tratar algunos cánceres e
infecciones.
31.4 Defensas inmunitarias adaptativas
El sistema inmunitario adaptativo distingue entre lo propio y lo ajeno, activándose entre 5 y
7 días después de una infección y pudiendo durar años, lo que explica la inmunidad duradera
contra ciertas enfermedades. Esta defensa se basa principalmente en las células B y T, que
reconocen antígenos específicos gracias a sus receptores, permitiendo una respuesta precisa
contra patógenos, células cancerosas o tejidos trasplantados. Durante la maduración de los
linfocitos se genera una gran diversidad para identificar casi cualquier antígeno posible. Así,
las células B y T actúan como fuerzas especiales que atacan objetivos específicos sin dañar
células sanas cercanas.
Células B e inmunidad mediada por anticuerpos
• Las células B tienen receptores específicos llamados RCB que se unen a un antígeno
específico para activarse, generalmente en ganglios linfáticos o el bazo.
• La selección clonal permite que solo las células B con receptores para el antígeno
presente se dividan y formen clones.
• Las células T ayudantes liberan citocinas que estimulan a las células B a diferenciarse
en células plasmáticas, las cuales producen anticuerpos específicos.
• Los anticuerpos son formas secretadas del receptor de la célula B y atacan el mismo
antígeno que activó a la célula B.
• Al eliminarse el antígeno, cesa la producción de nuevas células plasmáticas y muchas
mueren, mientras otras se convierten en células B de memoria que mantienen la
inmunidad a largo plazo.
• Esta defensa se llama inmunidad mediada por anticuerpos o inmunidad humoral, ya
que los anticuerpos circulan en la sangre y la linfa.
Estructura de anticuerpos
• La estructura básica de un anticuerpo es una molécula en forma de Y, con dos cadenas
pesadas y dos cadenas ligeras, que tienen regiones constantes y regiones variables
que forman sitios específicos de unión a antígenos.
• La unión del anticuerpo al antígeno puede formar complejos inmunitarios que
facilitan la destrucción de patógenos por células como neutrófilos, macrófagos o
células NK, y también puede neutralizar virus o toxinas.
• Existen varias clases de anticuerpos (inmunoglobulinas), incluyendo IgG (principal
en sangre y capaz de cruzar la placenta), IgA (en mucosas y secreciones), IgM
(primera respuesta), e IgE (implicada en alergias y unión a mastocitos y eosinófilos).
• Los anticuerpos monoclonales son producidos en laboratorio por hibridomas
derivados de una sola célula B, tienen alta especificidad y son herramientas valiosas
en investigación, diagnóstico y tratamiento de enfermedades, incluyendo infecciones
y cánceres.
• Medicamentos basados en anticuerpos monoclonales, como trastuzumab para cáncer
de mama y adalimumab para enfermedades autoinmunes, han sido aprobados y se
usan ampliamente.
Células T e inmunidad mediada por células
• Las células T tienen receptores (RCT) que solo reconocen antígenos cuando estos son
presentados por proteínas MHC en otras células.
• Existen dos tipos principales: células T ayudantes (TH), que regulan la inmunidad
adaptativa, y células T citotóxicas (Te), que atacan células infectadas o cancerosas.
• Las células T ayudantes reconocen antígenos presentados con MHC de clase II en
células presentadoras de antígenos (CPA), mientras que las Te reconocen antígenos
con MHC de clase I en diversas células.
• Las CPA (como macrófagos y células dendríticas) fagocitan patógenos, presentan
fragmentos con MHC II a las células TH en ganglios linfáticos o bazo, estimulando
su proliferación y producción de citocinas.
• Las células T proliferadas incluyen células T de memoria, que permiten una respuesta
rápida en futuras infecciones.
• Las citocinas liberadas por células T activan células Te, macrófagos y células B,
coordinando la respuesta inmunitaria mediada por células y anticuerpos.
• Las citocinas también se usan en inmunoterapia para tratar enfermedades.
Infección por VIH
En 2016, 36.7 millones de personas tenían VIH y más de 25 millones han muerto de sida. El
virus infecta células T ayudantes y se integra en su ADN, destruyéndolas con el tiempo.
Al principio, el sistema inmunitario controla el VIH, pero el virus muta y evade la defensa.
Los antirretrovirales ayudan a manejar la infección, aunque su acceso es limitado en países
en desarrollo.
Inmunidad activa versus inmunidad pasiva
• Inmunidad activa: Ocurre cuando el cuerpo produce su propia respuesta inmunitaria
frente a un antígeno, ya sea por infección natural (como un resfriado) o por
vacunación con agentes patógenos atenuados o sus productos.
o Natural: Cuando el organismo se expone a un patógeno de forma natural y
produce su propia respuesta inmunitaria (por ejemplo, una infección).
o Artificial: Cuando se induce mediante vacunas, que contienen antígenos
atenuados o inactivos para estimular la respuesta sin causar la enfermedad.
• Las vacunas inducen una respuesta primaria y, con dosis de refuerzo, una respuesta
secundaria más rápida y fuerte, generando células de memoria que protegen a largo
plazo.
• Inmunidad pasiva: Se recibe cuando una persona obtiene anticuerpos o células
inmunitarias de otra, como ocurre naturalmente cuando los anticuerpos maternos
atraviesan la placenta o se transmiten por la leche materna.
o Natural: Transferencia de anticuerpos de madre a hijo a través de la placenta o la
leche materna.
o Artificial: Administración de anticuerpos o células inmunitarias de manera
externa, como sueros inmunes o trasplantes de médula ósea.
• La inmunidad pasiva dura poco tiempo (semanas) pero puede usarse para protección
inmediata contra enfermedades o toxinas, y también puede implicar transferencia de
células inmunitarias, como en el trasplante de médula ósea.
31.5 Trastornos inmunitarios sistémicos y reacciones de hipersensibilidad
El sistema inmunitario es vital para nuestra salud y supervivencia, ya que protege contra
enfermedades graves. Sin embargo, también puede dañar al cuerpo, causando alergias,
enfermedades autoinmunes y rechazo de órganos trasplantados.
Inmunodeficiencias
• Las inmunodeficiencias aumentan la susceptibilidad a infecciones.
• Las inmunodeficiencias primarias son genéticas, como la inmunodeficiencia
combinada grave (SCID).
• SCID afecta células T y B, y es mortal sin tratamiento antes de los 3 meses.
• Tratamientos posibles para SCID incluyen trasplante de médula ósea y terapia génica.
• Las inmunodeficiencias secundarias son adquiridas, como el sida causado por VIH.
• Otras causas secundarias incluyen desnutrición, radiación, medicamentos, toxinas y
ciertos cánceres.
• Algunas inmunodeficiencias secundarias pueden curarse si se trata la causa.
Alergias
• Las alergias son hipersensibilidades a sustancias generalmente inofensivas llamadas
alérgenos.
• La reacción alérgica inmediata involucra anticuerpos IgE que activan mastocitos,
basófilos y eosinófilos.
• La liberación de histamina causa inflamación y síntomas como fiebre del heno, asma
y problemas digestivos.
• El choque anafiláctico es una reacción grave que puede causar caída peligrosa de la
presión sanguínea y dificultad para respirar.
• La epinefrina es el tratamiento urgente para anafilaxia, mientras que antihistamínicos
se usan para alergias leves a moderadas.
Enfermedades autoinmunitarias
• Las enfermedades autoinmunitarias ocurren cuando el sistema inmunitario ataca las
propias células o moléculas del cuerpo.
• Pueden tener una base genética y a veces aparecen tras infecciones previas.
• El mimetismo molecular causa que anticuerpos confundan antígenos propios con
patógenos.
• Ejemplo: la fiebre reumática, donde anticuerpos contra bacterias Streptococcus dañan
el corazón.
• Algunas afectan tejidos específicos, como la artritis reumatoide (articulaciones),
miastenia grave (uniones neuromusculares) y esclerosis múltiple (vaina de mielina).
Rechazo de trasplantes
El rechazo de órganos ocurre porque el sistema inmunitario ataca proteínas MHC diferentes
en el tejido trasplantado. Los inmunosupresores, como ciclosporina y tacrolimus, ayudan a
reducir este rechazo. El xenotrasplante de órganos de cerdos es una opción para aumentar la
disponibilidad, usando ingeniería genética para hacerlos menos antigénicos. La ingeniería de
tejidos con células madre ofrece esperanza para producir órganos compatibles y evitar el
rechazo en el futuro.