“AÑO DE LA RECUPERACIÓN Y CONSOLIDACIÓN DE LA
ECONOMÍA PERUANA”
Curso:
Comprensión y Redacción de Textos I
Redacción preliminar de un texto argumentativo
Docente:
Iris Marjorie Luna de los Santos
Integrantes:
Dany Chayanne De La Cruz Leonardo
Aury del Pilar Teque Campos
2025
VERSIÓN PRELIMINAR
LA AMAZONIA Y SUS PROBLEMAS SOCIECONOMICOS
INTRODCCION
La pandemia del COVID 19 detuvo al mundo, pero no disminuyo los delitos
ambientales en la amazonia. Una de las regiones más biodiversas y singulares
del mundo siguen amenazadas.
Tan solo en el año 2020, y de acuerdo con el Proyecto de Monitoreo de la
Amazonía Andina (MAAP), se alcanzó el récord histórico de 190 000 hectáreas
deforestadas (MAAP, 2021), que equivalen a un 20% más que en el año
anterior.
Aquí analizamos la compleja situación de la Amazonía peruana, unan de las
regiones más biodiversas del mundo, que se encuentra seriamente amenazada
por la creciente ola de crímenes ambientales. Se destaca cómo la
deforestación y otras actividades ilícitas no disminuyeron durante la pandemia
de COVID-19 y se entrelazan con redes de corrupción y un Estado débil.
El documento, elaborado por el Proyecto Prevenir de USAID, argumenta que,
para lograr un desarrollo sostenible en la región, es indispensable adoptar un
enfoque preventivo y multisectorial. En este sentido, presenta cuatro
recomendaciones clave centradas en la gobernanza: la claridad sobre los
derechos de la tierra, una respuesta estatal integrada, la prevención estratégica
de los delitos y la promoción de la transparencia y el uso de la tecnología. En
conjunto, estas propuestas buscan sentar las bases para una Amazonía más
justa y próspera.
Problemas identificados
El texto señala varios problemas interconectados en la Amazonía peruana:
Alta tasa de deforestación: Se pierden, en promedio, 150,000 hectáreas de
bosques anualmente.
Tala ilegal: El 41% de la producción de madera en el Perú es ilegal.
Causas de la deforestación: La principal causa es la expansión
agropecuaria, impulsada por la falta de alternativas rentables para las familias,
seguida por actividades extractivas ilegales y la expansión de infraestructura.
Fragmentación administrativa: Existe una superposición de derechos sobre
la tierra y los recursos debido a la histórica separación de funciones entre los
sectores, lo que complica la gestión y el control.
Visión desarticulada de la Amazonía: La región es percibida como remota y
desconectada del resto del país, y su rol en el desarrollo nacional no es
priorizado.
DESARROLLO
Si considero que en el país se priorice la reducción de tala de árboles para
asegurar el desarrollo sostenible de la amazonia peruana.
(MAAP 2021) La tala de árboles se podría evitar gestionando
proyectos de mejora y coordinar con la autoridad de turno. La tala de
árboles se podrá reducir presentando los proyectos de mejora a la
autoridad competente, lo cual está prohibiendo a las empresas
informales lo más estricto posible (Proyecto Provenir de USAI) debería
derogarse y las empresas implicadas en la tala ilegal de bosques
deberían responder de sus delitos”.
Aunque la Amazonía abarca dos terceras partes del territorio peruano y es
crucial para el equilibrio global, las decisiones de desarrollo en el país no
suelen priorizarla. Esta desconexión es una paradoja, ya que el Perú es un
país mayormente amazónico, pero con una población concentrada en la
costa y una identidad cultural fuertemente ligada a la sierra. Ignorar la
Amazonía es desaprovechar su vasto aporte, que va más allá de sus
recursos naturales.
Fortaleciendo la gobernanza para combatir la ilegalidad
A pesar de su importancia, la Amazonía enfrenta graves amenazas, como
la deforestación y los delitos ambientales. Para contrarrestar esta
situación, el Proyecto Prevenir de USAID propone cuatro
recomendaciones estratégicas centradas en la gobernanza. Primero, es
fundamental la claridad sobre los derechos y obligaciones de la tierra
mediante la implementación de catastros integrales. La superposición de
títulos dificulta el control y la legalidad.
Segundo, se necesita una respuesta integrada por parte del Estado,
articulando políticas y presupuestos para que el combate criminal no se
centre solo en delitos tradicionales, sino que atienda las problemáticas
ambientales específicas de la Amazonía. A la par, se debe fomentar la
legalidad, agilizando los procesos de formalización y brindando apoyo
técnico y financiero a quienes optan por la legalidad.
Tercero, es clave prevenir y responder estratégicamente a los delitos.
La creación de una unidad especializada en delitos ambientales permitiría
a las autoridades compartir información, realizar análisis estratégicos y
tomar decisiones conjuntas de manera más eficaz, superando el enfoque
fragmentado actual.
Finalmente, es imprescindible mejorar la transparencia y el uso de
tecnologías para que la información sobre las actividades
gubernamentales sea de conocimiento público. Esto no solo mejora la
supervisión y el control, sino que también es un mecanismo poderoso para
prevenir los delitos y asegurar que las acciones sean coherentes con la
protección de este valioso ecosistema.
CIERRE / CONCLUSIÓN
Conclusión
El futuro de la Amazonía peruana, y con ello el bienestar del país y del
planeta, depende de un cambio de enfoque fundamental. Los desafíos
actuales, marcados por una deforestación récord y una preocupante
ilegalidad, no pueden ser abordados con acciones aisladas. En lugar de
ello, es crucial pasar de un enfoque meramente persecutorio a una
estrategia preventiva e integral que reconozca el valor intrínseco de los
bosques. La Amazonía no es solo un recurso para explotar, sino un pilar
de la resiliencia climática y sanitaria, que provee servicios ecosistémicos
esenciales para la vida.
Para asegurar un desarrollo sostenible, es indispensable un Estado que
deje atrás su debilidad y desarticulación. El camino propuesto por USAID,
basado en una gobernanza fortalecida, es una hoja de ruta clara:
En definitiva, la Amazonía que soñamos es aquella donde se reconoce y
prioriza su valor, y donde los esfuerzos se concentran en una gestión
transparente y coordinada. Solo acabando con la ilegalidad y
promoviendo la formalidad será posible asegurar que sus bosques sigan
generando vida, agua, aire y recursos para las futuras generaciones,
haciendo del desarrollo sostenible una realidad y no una misión imposible.