CIRUGÍA
CIRUGÍA
ANATOMIA
ANATOMIA DE LA GLANDULA TIROIDES
- Está compuesta sobre todo por los lóbulos derecho e izquierdo, anterolaterales a la laringe y la
tráquea.
- Un istmo relativamente delgado une los lóbulos sobre la tráquea, normalmente anterior a los anillos
traqueales segundo y tercero.
- Se encuentra rodeada por una delgada cápsula fibrosa, que envía tabiques hacia la profundidad de la
glándula. Dicha capsula se fija mediante tejido conectivo.
Arterias de la Glándula
La glándula tiroides, altamente vascularizada, se encuentra irrigada por las arterias tiroideas superiores e
inferiores tiroides. Estos vasos se sitúan entre la cápsula fibrosa y la vaina fascial laxa.
- Las primeras ramas de las arterias carótidas externas que son las arterias tiroideas superiores, se
dividen en ramas anterior y posterior, que irrigan principalmente las caras anterosuperiores de la
glándula.
- Las arterias tiroideas inferiores, las ramas más grandes de los troncos tirocervicales que se originan
de las arterias subclavias y poseen su terminación en la cara posterior de la glándula tiroides. Se
dividen en varias ramas, las arterias tiroideas inferiores y superiores derechas e izquierdas se
anastomosan ampliamente dentro de la glándula y aseguran su irrigación.
Venas de la glándula tiroidea
Normalmente, tres pares de venas tiroideas constituyen el plexo venoso tiroideo en la cara anterior de
la glándula tiroides y la tráquea
• Las venas tiroideas superiores acompañan a las arterias tiroideas superiores y drenan los polos
superiores de la glándula tiroides.
• Las venas tiroideas medias discurren por trayectos esencialmente paralelos al de las arterias
• tiroideas inferiores que drenan la porción media de los lóbulos.
• Las venas tiroideas inferiores, normalmente independientes, drenan los polos inferiores.
• Los nódulos prelaríngeos drenan a su vez en los nódulos linfáticos cervicales superiores, y los
nódulos pretraqueales y paratraqueales drenan en los nódulos cervicales profundos inferiores.
Los nervios de la glándula tiroides derivan de los ganglios (simpáticos) cervicales superior, medio e
inferior. Estas fibras son vasomotoras, no secretomotoras.
HISTOLOGIA
Se encuentra encapsulada por tejido conectivo fino que ingresa a la sustancia de los lóbulos para
subdividir a la glándula en unidades lobulares irregulares. Al examen microscópico, la tiroides se divide en
lóbulos que contienen 20 a 40 folículos, cada lóbulo contiene un conjunto de folículos, que constituyen
las unidades estructurales y funcionales de la glándula tiroides. Cada folículo está recubierto por células
epiteliales cuboides y contiene una reserva central de coloide secretado por las células epiteliales bajo la
influencia de la hormona hipofisaria TSH.
• Estos están rodeados por estroma de tejido conectivo rico en capilares fenestrados (a lo largo de los
nervios simpáticos que los inervan) y linfáticos.
• El epitelio folicular es un epitelio simple compuesto de células cilíndricas bajas, cúbicas o escamosas
dependiendo del nivel de actividad del folículo.
• Las células foliculares son las responsables de la producción de tiroglobulina (un producto rico en
yodo, forma inactiva de las hormonas tiroideas), que es almacenada como una sustancia semisólida
(coloide) en la luz de los folículos.
El segundo grupo de células secretoras tiroideas es el de las células C o parafoliculares, que contienen y
secretan la hormona calcitonina. Se encuentran como células individuales o aglomeradas en pequeños
grupos en el estroma folicular localizados en los polos superiores de los lóbulos tiroideos,que produce
tirocalcitonina (calcitonina).
FISIOLOGÍA DE LA TIROIDES
Metabolismo del yodo
• El requerimiento promedio diario de yodo es de 0.1 mg, que puede derivarse de alimentos como
el pescado, la leche y los huevos, o como aditivos en el pan o la sal.
• La tiroides es el sitio de almacenamiento >90% del contenido de yodo del cuerpo y representa
1/3 de la perdida de yodo en plasma. El yodo plasmática restante se elimina por excreción renal.
1. Captación de yoduro
Donde vemos hacia adentro un espacio llamado coloide y hacia afuera un vaso sanguíneo la sangre
La síntesis de las hormonas tiroideas es mediada por la captación de yoduro a través de un simportador
de yoduro de sodio (SIN) Que va a trasportarlo junto al sodio entrando a la celula folicular Estimulado
por la TSH (Producida por la adenohipófisis)
8. Gotitas de coloide entran a la celula folicular por pinoctosis y las enzimas lisomicas degradan la
tiroglobulina liberando T3 y T4
Las enzimas lisomicas ( proteasas)se separan la tiroglobulina de las demás
TSH sérica
Las concentraciones séricas de TSH reflejan la capacidad de la hipófisis anterior para detectar
concentraciones de T4 libre.
• Estas pruebas ayudan a evaluar la función tiroidea, ya que la T4 libre y la T3 libre son las formas
activas de las hormonas tiroideas que pueden afectar las células del cuerpo.
Anticuerpos tiroideos.
Valores de referencia
Anticuerpos anti-TPO • Normales si son menores de 35 UI/mL
(anti peroxidasa • Los valores elevados (mayor a 50 U/ml) pueden indicar patologías como la
tiroidea) tiroiditis de Hashimoto o la enfermedad de Graves.
Anticuerpos del receptor Los valores normales suelen estar por debajo de 1,75 UI/L o 3,3 UI/L según
de la TSH (TRAb) el tipo de prueba.
El yodo-123 (123I) y el yodo-131 (131I) se usan para obtener imágenes de la glándula tiroides. El
primero emite dosis bajas de radiación, tiene una semivida de 12 a 14 h y se emplea para obtener
imágenes de la tiroides lingual o bocio.
Ecografía.
Ésta es una técnica imagenológica excelente, sin penetración corporal y portátil para estudiar la glándula
tiroides; además, tiene la ventaja de que no supone exposición a radiación. Es útil en la valoración de
nódulos tiroideos, distinción entre nódulos sólidos y quísticos y obtención de información sobre el tamaño
y multiplicidad de las lesiones.
Estos estudios proporcionan imágenes excelentes de la glándula tiroides y ganglios adyacentes; son muy
útiles en la valoración de la extensión de grandes bocios fijos o retroesternales y su relación con la vía
respiratoria y estructuras vasculares.
FACTORES DE RIESGO
1. Exposición a radiaciones ionizantes: es el factor etiológico más reconocido, especialmente si la exposición tiene
lugar en la infancia. Se ha observado tras la exposición con fines terapéuticos (radioterapia) o por cercanía de
fuentes radiactivas exógenas medioambientales (accidentes nucleares). Las personas que han recibido
radioterapia en la cabeza o en el cuello, incluso décadas antes, tienen un riesgo aumentado de cáncer de tiroides
hasta 50 veces superior al de la población general. Esto se suele ver en algunas pacientes curadas de cáncer de
mama o de linfomas tratadas años antes con radioterapia.
2. Factores genéticos: existe un tipo de cáncer de tiroides, el carcinoma medular, que presenta una
forma familiar en un 25 % de los casos. No obstante, este es el tipo más raro de cáncer de tiroides.
El carcinoma papilar puede ser también una manifestación de varios síndromes hereditarios como
son el síndrome de Gardner, la enfermedad de Cowden o la neoplasia endocrina múltiple que
afectarían aproximadamente al 10% de los tumores diferenciados de tiroides.
3. Dieta baja en Yodo: se relaciona con los tumores papilares y foliculares.
4. Sexo y edad: son más frecuentes en mujeres con edades comprendidas entre 30 y 50 años. Esta
asociación con el sexo femenino pudiera deberse a una mayor exposición a estrógenos (como
pudiera ser el uso de anticonceptivos orales).
5. Sobrepeso u obesidad: las personas con sobrepeso u obesidad tienen un mayor riesgo de padecer
cáncer de tiroides que las que no tienen sobrepeso u obesidad. El riesgo parece ser mayor a
medida que aumenta el índice de masa corporal (BMI).
TUMORES BENIGNOS
EPIDEMIOLOGIA
La tiroiditis, una inflamación de la glándula tiroides, tiene una prevalencia variable dependiendo del tipo.
• La tiroiditis de Hashimoto, la más común, afecta al al 7,5% de la población global, Mas frecuente en
muejres, en edad media
• Subaguda es la menos común, con una incidencia estimada de 12 personas por cada 100,000, más
común en mujeres
• Tiroiditis aguda bacteriana:Relativamente poco común, afecta a niños y jóvenes adultos, y es
causada por infecciones bacterianas
• La tiroiditis de Riedel poco frecuente y rara. Su incidencia se estima en 1,06 casos por 100.000
habitantes. Es más común en mujeres adultas entre los 30 y 50 años, y representa el 0,06% de todas
las tiroidectomías.
• Bocio toxico difuso: La prevalencia es mayor en mujeres, con una relación de 7 a 10 veces más
común que en hombres. La incidencia máxima se observa en la tercera y quinta décadas de la vida.
Tiroiditis
La tiroiditis por lo general se clasifica en formas agudas, subagudas y crónicas, cada una asociada con una
presentación clínica distinta e histología.
Etiología: Es una enfermedad rara en adultos, pero grave; con buen pronóstico si el diagnóstico es rápido
y certero, y si el tratamiento es adecuado. Es más común en los niños debido a su asociación con la
fístula sinusal piriforme u otitis media.
Agente causal: Los estreptococos y los anaerobios representan casi 70% de los casos
Clínica:
Diagnostico:
Ultrasonido tiroideo o tomografía computarizada (TC) que muestra lesiones hipoecoicas en y alrededor
del lóbulo tiroideo afectado (generalmente el lóbulo izquierdo), destrucción del lóbulo tiroideo y
formación de abscesos
Biopsia de aspiración con aguja fina (FNA) con mancha de gramo y cultivo si se encuentra masa o líquido
en las imágenes iniciales (la FNA puede diferenciar la tiroiditis aguda de la tiroiditis subaguda confirmando
la presencia de un agente infeccioso, y puede guiar la terapia antibiótica adecuada)
Tratamiento:
El curso clínico de la enfermedad puede incluir una fase hipertiroidea inicial seguida de una fase
hipotiroidea, con posterior retorno a una fase eutiroidea (generalmente dentro de los 12 meses
posteriores al inicio de la enfermedad). La tiroiditis subaguda puede reaparecer durante un período de
meses en algunos pacientes, generalmente con una gravedad decreciente
Etiología
Se desconoce la causa exacta de la tiroiditis subaguda. Las infecciones virales se sugieren como una causa
probable de tiroiditis subaguda, la tasa más alta de enfermedad se produce durante las epidemias virales
más que todo debido a una infección del trato respiratorio superior.
Los medicamentos, como alemtuzumab, los inhibidores del factor de necrosis tumoral (TNF) y el
peginterferón alfa-2a, causan tiroiditis subaguda.
• Adenovirus
• Coxackievirus
• Virus de la gripe
• Virus de la papera
Manifestaciones clínicas
Triada
1. Dolor cervical
2. Aumento del volumen de la tiroides, con síntomas de infección respiratoria viral previa
3. Aumento de la VSG
La presentación clínica puede incluir inicialmente fiebre baja y síntomas similares a los de la gripe, como
dolor de garganta unilateralmente y luego migra al lado opuesto (puede irradiarse a la mandíbula
ipsilateral, el oído, el occipcio y/o el pecho), mialgia, artralgia y malestar, a menudo seguidos de dolor de
cuello y un bocio ligeramente agrandado
Diagnóstico
Hallazgos de laboratorio
- Los niveles de hormona estimulante de la tiroides (TSH) suelen ser bajos durante la fase tirotóxica y
elevados durante la fase hipotiroidea
- Los niveles séricos de tiroxina (T4) y triyodotironina (T3) suelen ser elevados durante la fase tirotóxica
(relación T3:T4 generalmente < 20) y bajos durante la fase hipotiroidea
- Los títulos de autoanticuerpos tiroideos suelen ser bajos o ausentes durante todo el curso de la
enfermedad
- La tasa de sedimentación de eritrocitos es típicamente elevada (a menudo > 100 mm/hora) a lo largo
del curso de la enfermedad
- La proteína C-reactiva puede estar elevada
- Las pruebas de función hepática pueden ser anormales en la fase hipertiroidea
La gammagrafía tiroidea es la prueba de imagen preferida para determinar la causa de los bajos niveles
de hormona estimulante de la tiroides.
Tratamiento:
ácido acetilsalicílico (500 mg/6 horas) o antiinflamatorios no esteroideos (ibuprofeno 600 mg/6 horas). En
los casos más severos debemos utilizar corticoides (40 mg/día) en pauta descendente durante 3-6
semanas. Podremos utilizar propranolol en la fase de hipertirodismo para el control sintomático (60-160
mg/dia).
Las tionamidas no son útiles en el tratamiento, pues no hay un aumento real en la síntesis de hormonas
tiroideas.
Es un proceso autoinmune crónico que afecta a la glándula tiroides caracterizado por la infiltración de la
glándula tiroides por células mononucleares hematopoyéticas (principalmente linfocitos) y la destrucción
de las células tiroideas. El paciente generalmente se presenta con un bocio indoloro, con o sin
hipotiroidismo.
Las pacientes femeninas tienen entre 5 y 20 veces más probabilidades que los pacientes masculinos de
ser diagnosticadas con tiroiditis de Hashimoto.
Etiologia:
Factores ambientales:
- Alta ingesta de yodo.
- Deficiencia de selenio
- Medicamentos: Interferón-alfa, Interleucina-2 y Litio.
- El riesgo puede aumentar en pacientes con exposición a contaminantes.
- Las infecciones bacterianas y virales pueden aumentar el riesgo.
Cuadro clínico
• Hipotiroidismo
• Hashitoxicosis (periodo previo de hipertiroidismo)
• Bocio – no doloroso
• Tiroides atróficas 10%
Diagnostico:
Los pacientes con tiroiditis de Hashimoto presentan anticuerpos antitiroideos en suero elevados junto
con un bocio indoloro (agrandamiento difuso simétrico de la tiroides con textura de guijarros) y posible
hipotiroidismo.
Se informa de hipotiroidismo subclínico o leve en aproximadamente el 20% de los pacientes con tiroiditis
de Hashimoto en la presentación inicial. Los hallazgos incluyen:
- Hormona estimulante de la tiroides (TSH) ligeramente elevada
- Tiroxina sérica normal (FT4)
- Triyodotironina libre de suero normal (FT3)
Imágenes:
La ecografía es útil en el diagnóstico de casos difíciles de tiroiditis de Hashimoto con un nódulo palpable
o un bocio multinodular.
Se prefiere a la liotironina (forma activa sintética de la hormona tiroidea T3), una combinación de
levotiroxina sintética y liotironina, o extractos de tiroides animales.
La tiroiditis de Riedel es una enfermedad rara, inflamatoria, infiltrativa y fibroesclerótica que produce una
destrucción progresiva de la glándula tiroides, síntomas compresivos y anomalías endocrinas a medida
que la fibrosis se extiende a las vías respiratorias, las glándulas paratiroides y otras estructuras locales.
Etiología:
Si bien se desconoce la causa exacta, se cree comúnmente que la tiroiditis de Riedel es una enfermedad
sistémica relacionada con la inmunoglobulina G (IgG)4 debido a los hallazgos inmunohistoquímicos de
células plasmáticas IgG4 en los pacientes afectados
Clínica:
La mayoría de los pacientes presentan una masa dura y fija en la glándula tiroides, a menudo asociada
con síntomas compresivos que varían según las estructuras específicas involucradas.
Los síntomas compresivos a menudo son desproporcionados con el tamaño de la masa.
La compresión de la tráquea y el esófago puede provocar
1. Disnea
2. Disfagia
3. Estridor
4. malestar en la porción anterior del cuello
En pacientes con enfermedad más avanzada, la presentación clínica puede incluir signos y síntomas
de hipotiroidismo primario debido a la destrucción de la glándula tiroides o tiroiditis de Hashimoto
concomitante
Diagnostico:
Sospeche el diagnóstico en adultos de 30 a 50 años (especialmente mujeres) con una masa tiroidea dura
y fija y síntomas compresivos locales asociados desproporcionados al tamaño de la masa, en particular si
hay anomalías endocrinas (como hipotiroidismo o paratiroidismo).
El diagnóstico definitivo requiere un examen histopatológico del tejido obtenido mediante biopsia
abierta o resección quirúrgica con confirmación de todos los siguientes
1. Proceso inflamatorio en la tiroides con extensión al tejido circundante
2. presencia de tejido fibroso
3. Ausencia de células gigantes, folículos linfoides, oncocitos o granulomas en el infiltrado.
4. presencia de flebitis oclusiva
5. no hay evidencia de malignidad tiroidea
El diagnóstico de enfermedad relacionada con IgG4 se considera definitivo si se cumplen los tres
criterios, probablemente si se cumplen 1 y 3, y posible si se cumplen 1 y 2
Tratamiento:
Si es sintomático, se puede utilizar terapia médica en un esfuerzo por reducir el tamaño de la masa,
mejorar los síntomas y detener la progresión de la enfermedad, las opciones incluyen
1. corticosteroides (prednisona) 15-60 mg/día (hasta 100 mg/día)
2. Tamoxifeno 10-20 mg dos veces al día como monoterapia o combinado con prednisona
3. Rituximab para síntomas refractarios al tratamiento estándar con corticosteroides y tamoxifeno
BOCIO
• El aumento del tamaño del tiroides independientemente de su etiología
• Es la afección más frecuente de la glándula, tanto en su forma difusa como multinodular
• El déficit de aporte yódico es la causa más importante del bocio simple y constituye la etiología
• Toda la patología tiroidea puede cursar con bocio y la forma de presentación más frecuente de
las neoplasias del tiroides, tanto benignas como malignas
Etiología
Son múltiples y, en ocasiones, pueden asociarse dos o más de ellos. Las causas principales de bocio
difuso y de enfermedad nodular tiroidea (ENT) se detallan en las tablas 1 y 2, respectivamente.
La tirotoxicosis es una condición clínica resultante de una actividad inapropiadamente alta de la hormona
tiroidea en los tejidos- hipertiroidismo es una tirotoxicosis
Clínica
Varía dependiendo de la edad de inicio, la gravedad y la duración del hipertiroidismo, el sexo y las
comorbilidades
• Es una enfermedad ocular inflamatoria que se desarrolla en la órbita en asociación con trastornos
tiroideos autoinmunes. Se informa que alrededor del 90% de los casos ocurren en pacientes con
enfermedad de Graves actual o pasada.
• Es la principal manifestación extratiroidea de la enfermedad de Graves.
• Caracteriza por Enrojecimiento conjuntival, retracción del párpado superior e inferior, proptosis
y estrabismo en la enfermedad de Graves.
Realizar un perfil de hormonas tiroideas, Si los encontramos alterados es importante medir los
anticuerpos en suero contra el receptor de TSH (TRAb), que son patognomónicos de esta patología y son
detectables en el suero en el 98% de estos pacientes siempre y cuando hayan iniciado tratamiento.
El bocio multinodular tóxico es una tiroides agrandada con múltiples nódulos confirmados por EF o
ultrasonido y con pruebas de función tiroidea que demuestran hipertiroidismo subclínico o exterto.
Consiste en más de un nódulo tiroideo autónomo, o uno o más nódulos autónomos junto con uno o más
nódulos sólidos, quísticos o mixtos (sólidos y quísticos) no autónomos, o numerosas áreas autónomas
pequeñas, asociadas con un espectro de hipertiroidismo que abarca desde hipertiroidismo subclínico
hasta tirotoxicosis grave. Los nódulos autónomos se presentan hiperactivos (calientes o templados) y los
no autónomos hipoactivos (fríos) o normoactivos en la gammagrafía tiroidea de medicina nuclear.
• Factores etiológicos: están implicados en la formación del bocio multinodular con tendencia a la
autonomía y finalmente la toxicidad. Se incluyen la heterogeneidad funcional de los folículos
tiroideos, factores de crecimiento y bociógenos, presencia o déficit de yodo y anormalidades
genéticas.
• Hidrológicamente, El aspecto macroscópico del MNG es una glándula tiroides agrandada con
múltiples nódulos que presentan fibrosis, calcificación distrófica y hemorragias antiguas y
recientes.
• Microscópicamente, se observan nódulos hiperplásicos con una cápsula fibrosa discreta,
compuesta por folículos con hiperplasia papilar y células columnares altas. Los nódulos no
funcionales pueden parecer inactivos y presentar cambios degenerativos de calcificación, fibrosis
y hemorragias antiguas y recientes.
Manifestaciones clínicas
Hallazgos de laboratorio
• Pruebas de función tiroidea: los niveles de TSH están suprimidos y T3 y T4 están elevados.
• Se requieren hemograma completo y pruebas de función hepática, especialmente si se planea
comenzar con metimazol o PTU (propiltiouracilo).
• Anticuerpos antiperoxidasa tiroidea (anti-TPO) y antitiroglobulina
• Inmunoglobulina estimulante de la tiroides
Estudios de imagen
ADENOMA TOXICO
Es un único nódulo tiroideo folicular que produce un exceso de hormonas tiroideas, lo que resulta en
hipertiroidismo subclínico o descarado.
• Factores de Riesgo: déficit de yodo, aumento de la edad.
Los nódulos tiroideos que no funcionan pueden volverse autónomos con el tiempo debido a mutaciones
de genes que regulan la síntesis de hormonas tiroideas, progresando a adenoma tiroideo tóxico secretor
de hormonas.
Los pacientes con adenoma tiroideo tóxico típicamente presentan tiromegalia localizada, un único
nódulo tiroideo palpable y signos y síntomas de hipertiroidismo. Los signos y síntomas clásicos del
hipertiroidismo incluyen:
• Gammagrafía tiroidea
Muestra un único nódulo activo dentro de la glándula tiroides con captación focal en el adenoma y
absorción suprimida en el tejido circundante.
La Asociación Americana de Tiroides (ATA) recomienda la ecografía tiroidea con un estudio de los
ganglios linfáticos cervicales en todos los pacientes con nódulos tiroideos conocidos o sospechosos.
Tratamiento
Terapia con yodo radiactivo (RAI): La terapia con yodo radiactivo (también conocida como terapia con
yodo radioactivo o terapia RAI) es una alternativa a la cirugía (tiroidectomía) para pacientes con
hipertiroidismo asociado con adenoma tiroideo tóxico.
Tiroidectomía: La cirugía para el adenoma tiroideo tóxico incluye la lobectomía tiroidea ipsilateral, o
istmusectomía si el adenoma está en el istmo tiroideo. Proporciona el tratamiento más definitivo del
adenoma tiroideo tóxico.
Medicamentos antitiroideos (tionamidas):
Se utilizan típicamente como pretratamiento con terapia con yodo radiactivo (RAI) o tiroidectomía, pero
se pueden usar como terapia definitiva en pacientes seleccionados; ejemplos de ATD comunes incluyen
las tionamidas:
• Metimazol
• propiltiouracilo
El nódulo tiroideo solitario se define como una lesión discreta y única dentro de la glándula tiroides,
clínicamente palpable o identificada por métodos de imagen, en ausencia de otros nódulos detectables.
La probabilidad de que un nódulo tiroideo sea maligno aumenta en presencia de ciertos factores clínicos
y antecedentes personales o familiares. Entre ellos destacan:
Es la herramienta clave para evaluar la morfología del nódulo y detectar signos ecográficos de sospecha.
Se valora mediante sistemas como el TI-RADS, que clasifica el riesgo de malignidad con base en
características como:
1. Ecogenicidad.
2. Bordes irregulares.
3. Microcalcificaciones.
4. Forma más alta que ancha.
5. Vascularización central.
Punción Aspiración con Aguja Fina (PAAF) Es el estudio definitivo para valorar la naturaleza del nódulo.
Se realiza guiada por ecografía y permite clasificar los hallazgos citológicos según el Sistema Bethesda,
que orienta el manejo posterior
Manejo Clínico
El tratamiento se basa en la categorización del nódulo según su riesgo clínico, ecográfico y citológico.
EPIDEMIOLOGIA
• El cáncer de tiroides en Colombia señala que 16 de cada 100.000 mujeres tienen esta
enfermedad
• 3er tipo de cáncer más frecuente en mujeres después de los de mama y cuello uterino.
• 29,5% se presenta Histológia agresivas-que se relacionan con un peor pronóstico y mayor riesgo
de recurrencia
• 31,7% Multicentricidad tumoral, con compromiso bilateral hasta de un en cuanto al
compromiso ganglionar
• 64,8 % de los pacientes presentan enfermedad metastásica
FACTORES DE RIESGO
1. Exposición a radiaciones ionizantes: es el factor etiológico más reconocido, especialmente si
la exposición tiene lugar en la infancia. Se ha observado tras la exposición con fines terapéuticos
(radioterapia) o por cercanía de fuentes radiactivas exógenas medioambientales (accidentes
nucleares). Las personas que han recibido radioterapia en la cabeza o en el cuello, incluso
décadas antes, tienen un riesgo aumentado de cáncer de tiroides hasta 50 veces superior al de
la población general. Esto se suele ver en algunas pacientes curadas de cáncer de mama o de
linfomas tratadas años antes con radioterapia.
2. Factores genéticos: existe un tipo de cáncer de tiroides, el carcinoma medular, que presenta
una forma familiar en un 25 % de los casos. No obstante, este es el tipo más raro de cáncer de
tiroides. El carcinoma papilar puede ser también una manifestación de varios síndromes
hereditarios como son el síndrome de Gardner, la enfermedad de Cowden o la neoplasia
endocrina múltiple que afectarían aproximadamente al 10% de los tumores diferenciados de
tiroides.
3. Dieta baja en Yodo: se relaciona con los tumores papilares y foliculares.
4. Sexo y edad: son más frecuentes en mujeres con edades comprendidas entre 30 y 50 años. Esta
asociación con el sexo femenino pudiera deberse a una mayor exposición a estrógenos (como
pudiera ser el uso de anticonceptivos orales).
5. Sobrepeso u obesidad: las personas con sobrepeso u obesidad tienen un mayor riesgo de
padecer cáncer de tiroides que las que no tienen sobrepeso u obesidad. El riesgo parece ser
mayor a medida que aumenta el índice de masa corporal (BMI).
La tasa de mutación genética varía sustancialmente en los genomas de los distintos tipos tumorales y
puede ir desde la mutación de una sola base hasta miles de mutaciones en los tumores más agresivos.
Los altos niveles mutacionales son principalmente debidos al efecto de agentes mutagénicos potentes.
Las mutaciones se generan en genes que controlan procesos celulares importantes como son el tiempo
de replicación y reparación del ADN y las células tiroideas tienen tiempos cortos para ambos procesos.
En el caso de los PTC los genes implicados en replicación y reparación se ven afectados con baja
frecuencia, mientras que en los ATC la tasa mutacional es mucho mayor. Es importante destacar que las
alteraciones genéticas responsables de la mayoría de los subtipos de cáncer representan un número
limitado. Estas alteraciones se dividen en mutaciones genéticas y alteraciones del número de copias
somáticas (SCNA del inglés somatic copy number alterations).
Reordenamientos RET/PTC
El protooncogén RET es un gen de 20 exones ubicado en el cromosoma 10q11.2 y codifica un receptor
de membrana de la tirosina quinasa. Se expresa en las células C tiroideas, pero no en las células
foliculares normales. Debido a que estos reordenamientos se encontraron originalmente solo en
cánceres papilares de tiroides, se denominaron RET/PTC. La mutación puntual del protooncogén RET
resulta en una activación dominante no regulada del receptor.
Además, las mutaciones de RET de la línea germinal se detectan con frecuencia en pacientes con CMT
aparentemente esporádicos, lo que indica la importancia de las pruebas genéticas en todos los pacientes
con CMT, incluso sin una indicación clara de enfermedad hereditaria. Las mutaciones somáticas de RET
se pueden detectar en el tejido tumoral del 40-60% de los pacientes con CMT esporádicos.
Clasificación Molecular
El conjunto de mutaciones, en las vías de señalización conocidas proporcionan la base para la
clasificación molecular en cáncer. Está bien aceptado que el PTC se caracteriza por la activación de la vía
MAPK. Sin embargo, tras el estudio del TCGA se han definido dos tipos genéticos diferentes de PTC:
Esta división se basa en la intensidad de la señalización por MAPK, que conduce a grandes diferencias en
el desarrollo, desdiferenciación y por tanto en la progresión tumoral.
Mutaciones de RAS
Los genes RAS (HRAS, KRAS y NRAS) codifican una proteína de 21 kD (p21) implicada en la transmisión
de señales desde los receptores de la membrana celular a los factores de crecimiento al núcleo a las vías
MAPK y PI3K/AKT. En los cánceres de tiroides, se encuentran mutaciones puntuales en los tres genes
RAS, siendo NRAS el más frecuentemente involucrado. Se encuentran mutaciones de RAS en el 10-20%
de los carcinomas papilares de tiroides y en el 25% de los cánceres de tiroides pobremente diferenciados.
Los carcinomas papilares de tiroides con mutación de RAS son típicamente de la variante folicular.
También se observan mutaciones de RAS en el 20-40% de los adenomas foliculares.
BRAF:
El BRAF proporciona instrucciones para la síntesis de una proteína que facilita la transmisión de señales
químicas desde el exterior de la célula hasta el núcleo. Esta proteína forma parte de una vía de
señalización conocida como la vía RAS/MAPK, que controla varias funciones celulares importantes. En
concreto, la vía RAS/MAPK regula el crecimiento y la división (proliferación) celular, el proceso mediante
el cual las células maduran para realizar funciones específicas (diferenciación), el movimiento celular
(migración) y la autodestrucción celular programada (apoptosis). La mutación puntual en BRAF se
encuentra en aproximadamente el 45% de los cánceres papilares de tiroides (CPT) y, con menor
frecuencia, en los cánceres de tiroides pobremente diferenciados y anaplásicos.
Se han identificado más de 10 variantes histológicas del cáncer de tiroides papilar y se basan en varios
factores, incluyendo:
• Tamaño y delineación del tumor (encapsulado, invasivo y difuso)
• Arquitectura (folicular, macrofolicular, crifriforme-morular, sólido y micropapilar)
• Tipo y forma de célula (alta, columnar, oncocítica, transparente y hobnail)
• Componentes estrómicos asociados (similares a Warthin)
Indicadores pronósticos: En general, los enfermos con carcinoma tiroideo papilar tienen un pronóstico
excelente, con una supervivencia después de 10 años > 95%.
Tratamiento
Las guías actuales para tratamiento basado en evidencias de cáncer tiroideo recomiendan tiroidectomía
total o subtotal para cánceres primarios > 1 cm, a menos que existan contraindicaciones para la
intervención quirúrgica. Por lo tanto, cuando se diagnostica carcinoma tiroideo papilar, la operación
definitiva debe hacerse sin confirmar el diagnóstico mediante un corte congelado durante la operación.
Durante la tiroidectomía, deben extirparse los ganglios cervicales centrales crecidos o involucrados, junto
con ganglios con metástasis cervical lateral detectada.
Los enfermos con un nódulo, quizá de cáncer papilar, deben someterse a lobectomía tiroidea, resección
del istmo y extirpación de cualquier lóbulo piramidal o ganglios linfáticos adyacentes.
SOLO PARA LEER
Los pacientes con tumores de alto riesgo (considerados por cualquiera de los sistemas de clasificación
descritos antes) o tumores bilaterales deben someterse a tiroidectomía total o casi total. La estrategia
quirúrgica óptima para la mayor parte de los pacientes con cánceres de bajo riesgo (pequeños,
unilaterales) los que proponen la tiroidectomía total aducen que el procedimiento:
a) permite usar el yodo radiactivo de manera eficaz para detectar y tratar el tejido tiroideo residual o la
enfermedad metastásica.
b) hace que el nivel sérico de tiroglobulina sea un marcador más sensible de la enfermedad recurrente o
persistente.
c) elimina los cánceres contralaterales ocultos como sitios de recurrencia (porque hasta 85% de los
tumores es bilateral); d) disminuye el riesgo de recurrencia y mejora la supervivencia; e) reduce el riesgo
de 1% de progresión a un cáncer tiroideo indiferenciado o anaplásico, y
f) atenúa la necesidad de una nueva operación con el riesgo que esto implica de mayores índices de
complicaciones.
Los investigadores que favorecen la lobectomía argumentan que:
a) la tiroidectomía total se acompaña de un mayor índice de complicaciones que la lobectomía.
b) la recurrencia en el tejido tiroideo remanente es inusual (5%) y la mayoría se cura con tratamiento
quirúrgico.
c) parece que los focos tumorales múltiples tienen poca importancia pronóstica,
d) los pacientes que se someten a procedimientos menores, como la lobectomía, aún tienen un
pronóstico excelente.
A pesar de esta diversidad, el cáncer de tiroides papilar generalmente se asocia con un pronóstico
excelente, especialmente para pacientes con microcarcinomas papilares (definidos como tener un
diámetro < 1 cm).
Carcinoma Folicular
Es un carcinoma que surge de las células foliculares tiroideas. Se clasifica como un cáncer de tiroides
diferenciado.
• Peor pronóstico que el papilar
• Asocia a deficiencia de yodo
Tipos
• Mínimamente invasivo: implica invasión microscópica del tumor en una cápsula sin invasión
vascular
• Angioinvasivo encapsulado: implica invasión tumoral de la vasculatura
Etiología
Puede ser esporádico o genético
• Causas genéticas heredada CA diferencial (poliposis adenomatosa familiar, síndrome de Cowden y
Síndrome de Werner
• Causas esporádicas: Radiación y a deficiencia de yodo
Patogenia
• Suelen ser lesiones solitarias, y la mayoría están rodeados por una cápsula.
Histológicamente
los folículos están presentes, pero el lumen puede estar desprovisto de coloide. Los patrones
arquitectónicos dependen del grado de diferenciación demostrado por el tumor.
La malignidad se define por la presencia de invasión capsular y vascular.
Mínimamente invasivo
• Aparecen muy encapsulados
• Tienen invasión microscópica a través de la cápsula tumoral
sin extensión hacia el parénquima y/o invasión hacia vasos
pequeños a encapsulados y tienen invasión microscópica a
través de la cápsula tumoral sin extensión hacia el parénquima
y/o invasión hacia vasos pequeños a medianos (calibre venoso)
dentro o inmediatamente fuera de la cápsula, pero no dentro
del tumor.
Angioinvasivo encapsulado
• Evidencia de invasión de grandes vasos y/o amplias áreas de invasión tumoral a través de la capsula.
• Pueden estar sin encapsular.
• La infiltración y la invasión del tumor, así como el trombo tumoral en las venas tiroideas media y
yugular, pueden ser evidentes en la operación.
Clínica
A menudo es asintomática y se presenta como:
• Nódulo tiroideo palpable solitarios, en ocasiones con un antecedente de aumento de tamaño rápido
y bocio de larga duración y poco doloroso
• Nódulo tiroideo no palpable detectado como hallazgo incidental en imágenes
• Si es palpable, describir: Volumen y consistencia de la tiroides, ubicación, consistencia, tamaño y
número de nódulos, sensibilidad o dolor en el cuello y adenopatía cervical
• la linfadenopatía cervical es poco frecuente en la presentación inicial 5% aunque puede haber
metástasis a distancia.
• Los tumores foliculares grandes (>4 cm) en hombres mayores tienen más probabilidades de ser
malignos.
Es un carcinoma de la glándula tiroides. una forma menos común de cáncer de tiroides (se informa que
representa entre el 1% y el 2% de los cánceres de tiroides. Este surge de células C parafoliculares (a
diferencia de los cánceres de tiroides diferenciados, que surgen de células foliculares) y, por lo tanto, es
un tumor neuroendocrino.
El cáncer medular de tiroides esporádico afecta con mayor frecuencia a adultos entre la cuarta y la sexta
década de vida; los adultos que lo presentan antes suelen tener una forma hereditaria de cáncer
medular de tiroides. Se informa que alrededor del 75% de los casos son esporádicos, sin causa genética
conocida.
Mientras que el cáncer tiroideo medular esporádico generalmente se presenta con un nódulo tiroideo
solitario, algunos pacientes pueden presentar inicialmente linfadenopatía en el cuello debido al alto
riesgo de propagación metastásica temprana a los ganglios linfáticos cervicales.
Se informa que alrededor del 25% de los casos se deben a una herencia autosómica dominante de una
mutación genética. Su presentación clínica en pacientes con cáncer de tiroides medular
hereditario, el tumor suele ser bilateral y multicéntrico
EPIDEMIOLOGIA
Patogenia
DIAGNOSTICO
Confirmar el diagnóstico de cáncer medular de tiroides basándose en
1. Estudios de imagen, incluida la ecografía tiroidea
2. Hallazgos de citología por aspiración con aguja fina de células parafoliculares malignas
Inmunotinción para calcitonina (la reactividad suele estar reducida en tumores indiferenciados) y
antígeno carcinoembrionario (casi siempre fuertemente positivo)
TRATAMIENTO
1. La tiroidectomía total es el tratamiento de elección para los sujetos con MTC por la elevada
incidencia de focos múltiples, por la evolución más agresiva y porque el tratamiento con 131I
casi nunca es eficaz.
2. Muchas veces están afectados los ganglios del compartimiento central desde etapas tempranas
de la enfermedad, por lo que siempre se realiza una disección de cuello central bilateral
3. En caso de enfermedad local recurrente o metastásica, se recomienda la reducción del tumor
4. Se han investigado varios tratamientos dirigidos contra la cinasa de RET para el tratamiento de
MTC.43 Muchos de éstos también inhiben el receptor del factor de crecimiento endotelial
vascular (VEGFR), por su similitud estructural. Sorafenib, sunitinib, lenvatinib (E7080) y
cabozantinib (XL-184) son algunos de estos inhibidores de varias cinasas.
5. La tiroidectomía profiláctica total está indicada para portadores de mutación RET una vez que la
mutación se haya confirmado.
CARCINOMA ANAPLASICO
Patología
Los tumores pueden mostrar predominio de un patrón o una mezcla de diversos patrones.
Tratamiento y pronóstico
En fecha reciente la ATA publicó guías para el tratamiento de pacientes con cáncer anaplásico.46 Deben
obtenerse estudios de imagen (ecografía, CT, MRI o PET-CT) para valorar la posibilidad de resección.
Todos los pacientes deben ser sometidos a laringoscopia preoperatoria para valorar el estado de las
cuerdas vocales. Se recomienda la tiroidectomía total o subtotal con disección de los ganglios linfáticos
para pacientes con tumoraciones intratiroideas
SISTEMAS DE CLASIFICACION
Todos estos sistemas de clasificación dependen de datos que no se obtienen antes de la intervención
quirúrgica:
• Sistema de calificación AGES: incorpora años, grado histológico, invasión extratiroidea y metástasis
y tamaño (size, en inglés) del tumor para predecir el riesgo de morir por cáncer papilar. Los individuos
con riesgo bajo son jóvenes, con tumores bien diferenciados, sin metástasis y con lesiones primarias
pequeñas. Los sujetos de alto riesgo son mayores, con tumores indiferenciados, con invasión local,
metástasis distantes y lesiones primarias grandes
• Escala MACIS: es un sistema posoperatorio más complejo modificado a partir de la escala AGES. Esta
escala incorpora metástasis distantes, años al momento de la presentación (< 40 o > 40 años),
resección quirúrgica original completa, invasión extraglandular y tamaño (size, en inglés) de la lesión
original (en cm) y clasifica a los pacientes en cuatro grupos de riesgo con base en sus calificaciones.
• Sistema AMES26 para clasificar los tumores tiroideos diferenciados en grupos de bajo y alto riesgo
con base en los años (varones < 40 años, mujeres < 50 años), metástasis, diseminación extratiroidea
y tamaño (size, en inglés) de los tumores (menor o mayor de 5 cm).
• TNM [tumor, estado de ganglios (nodal status, en inglés), metástasis.
• Un sistema simplificado de DeGroot et al. emplea cuatro grupos: clase I (intratiroideo), clase II
(metástasis ganglionares cervicales), clase III (invasión extratiroidea) y clase IV (metástasis distantes)
para establecer el pronóstico.
Para la correcta caracterización del nódulo tiroideo, la técnica de elección es la ecografía. Se realizará
con un transductor de alta frecuencia (10-15 mHz) y se evaluará la glándula tiroidea tanto en un plano
axial como en un plano longitudinal (Figura 1 y 2). Se evaluará:
Asimismo, es importante la valoración del resto de estructuras cervicales. De esta manera, se revisarán
las glándulas submaxilares y parótidas, así como los grandes vasos. Existen 6 categorías morfológicas
importantes que se deben reportar en el informe radiológico y que nos permitirán encuadrar al nódulo
estudiado dentro de una de las categorías del ACR-TIRADS, y que son: composición, ecogenicidad,
forma, márgenes, focos ecogénicos, dimensiones.
PAAF (PUNCION POR AGUJA FINA)
Punción con aguja fina Se trata de una punción que nos permite adquirir células del nódulo tiroideo para
su análisis. Cada vez hay más evidencia de que el criterio para realizarla no es tanto el tamaño como las
características del nódulo. Es difícil realizarla en nódulos por debajo de 5 mm, por lo que habrá que discutir
riesgo beneficio con el paciente. Si hay adenopatías se puede optar por pinchar las adenopatías. Según
las guías de la asociación americana del tiroides (ATA)
Se debe realizar una punción con aguja fina:
— Independientemente del tamaño si:
• Localización subcapsular cerca del nervio recurrente o la tráquea.
• Extensión por fuera del tiroides.
• Protrusión a través de los anillos laríngeos.
• Asociación con adenopatías de características patológicas.
— Nódulos mayores de un centímetro (en su mayor diámetro) si son sólidos e hipoecogénicos o si
tienen uno o más de los criterios de alto riesgo ecográfico:
• Márgenes irregulares.
• Microcalcificaciones.
• Más altos que anchos.
• Calcificaciones periféricas
La PAAF guiada por ecografía se recomienda para los siguientes nódulos:
La ecografía es el examen de imágenes con mejor relación costo-beneficio para estudiar el tiroides. Es
operador dependiente y utiliza equipos con transductores de alta resolución, con doppler color.
La ecografía tiroidea se solicita por bocio, nódulo palpable o visible, disfagia, tos crónica, disfonía, dolor
cervical, antecedentes de cáncer tiroideo familiar, historia de radiación cervical en la infancia o
adolescencia, síndromes genéticos, complemento de otros exámenes cervicales en los que se detectó
patología tiroidea (Doppler carotídeo, TAC o RNM de columna cervical, PET, entre otros).
La ecografía cervical, que incluye a la ecografía tiroidea es utilizada en el estudio preoperatorio de cáncer
de tiroides y en el seguimiento postoperatorio, para buscar tejido tiroideo normal y patológico o para el
estudio de otras masas cervicales, por ejemplo: adenopatías, lipomas, tumores paratiroideos, tumores de
glándulas submandibulares.
GAMMAGRAFÍA TIROIDEA:
Es una prueba específica para el estudio de la patología tiroidea y mide su funcionamiento como
glándula. Consiste en la administración de una sustancia radioactiva (generalmente Yodo-131) por vía
oral o intravenosa. Permite la diferenciación entre nódulos no funcionantes, llamados “fríos” y los
funcionantes o “calientes”: los nódulos “fríos” tienen mayor riesgo de malignidad.
- Nódulos calientes (o hiperfuncionantes): Son aquellos que absorben una mayor cantidad de
material radiactivo que el tejido tiroideo circundante. Esto indica que el nódulo está produciendo
hormonas tiroideas de forma activa.
- Nódulos fríos: Son aquellos que absorben menos o nada de material radiactivo en comparación con
el tejido tiroideo normal. Esto significa que el nódulo no está produciendo hormonas tiroideas.
TRATAMIENTO
CIRUGIA
Tiroidectomía
La cirugía puede realizarse mediante diversas técnicas, incluyendo abordajes abiertos o mínimamente
invasivos, con especial atención a la preservación de las estructuras circundantes, como los nervios
laríngeos recurrentes y las glándulas paratiroides, para minimizar las complicaciones.
Tipos de tiroidectomía
La cantidad de tejido tiroideo que se extirpa varía según la condición del paciente:
Tiroidectomía Se extirpa la totalidad de la glándula tiroides. Es común en casos de cáncer de
total tiroides. Después de una tiroidectomía total, los pacientes necesitarán tomar
hormona tiroidea de reemplazo por el resto de sus vidas.
Lobectomía Se extirpa solo uno de los lóbulos (mitades) de la glándula tiroides. Esta opción
tiroidea o se considera para nódulos benignos en un solo lóbulo o ciertos tipos de cáncer de
hemitiroidectomía tiroides de bajo riesgo. En algunos casos, el lóbulo restante puede producir
suficiente hormona tiroidea, evitando la necesidad de suplementación.
Tiroidectomía casi Se extirpa la mayor parte de la glándula, dejando una pequeña porción de tejido
total (o subtotal) tiroideo en un lado.
istmectomía Extirpación solo del istmo (la porción central que conecta los dos lóbulos),
generalmente para tumores pequeños confinados a esa área.
La tiroidectomía se realiza bajo anestesia general. El cirujano realiza una incisión horizontal en la parte
frontal del cuello, generalmente en un pliegue natural de la piel para minimizar la visibilidad de la cicatriz.
Durante la cirugía, el cirujano debe tener especial cuidado para identificar y proteger estructuras cercanas
importantes:
• Glándulas paratiroides: Pequeñas glándulas situadas detrás de la tiroides que regulan los niveles
de calcio en la sangre. Su daño o extirpación accidental puede llevar a hipocalcemia (niveles bajos de
calcio).
• Nervios laríngeos recurrentes: Estos nervios controlan las cuerdas vocales. El daño puede causar
ronquera, cambios en la voz o, en casos raros, problemas respiratorios
rEALIZACION
Tiroidectomía. A. Situación correcta de la incisión para
tiroidectomía. B. Elevación de colgajos por debajo del
músculo cutáneo del cuello. C. Disección de la vena
tiroidea media. D. Disección de los vasos del polo
superior, los cuales deben ligarse de manera individual.
(Continúa)
Todas las tiroidectomías endoscópicas se realizan con anes- tesia general. Para el acceso axilar se hace
una incisión en la piel de 30 mm en la axila y se insertan trócares de 12 y 5 mm a través de la incisión
con congelación intraoperatoria se recomienda para las neoplasias foliculares detectadas por citología;
especialmente, si hay un nódulo hipocaptante o normocaptante en la gammagrafìa de tiroides. Sirve como
tratamiento definitivo de carcinomas ocultos o microcarcinomas descubiertos incidentalmente en
cirugías por enfermedad benigna
La disección posterolateral
Es un procedimiento indicado para tratamiento de metástasis a ganglios cervicales más allá del primer
relevo ganglionar (grupo central). Incluye resección de grupos ganglionares II, a V, aunque se excluye el
grupo I, por la baja incidencia de metástasis. Deben preservarse el nervio accesorio del espinal, la vena
yugular internaMy el músculo esternocleidomastoideo, excepto cuando se encuentren comprometidos.
La tiroidectomía residual
Está indicada para la resección del tejido tiroideo residual Q queda después de una tiroidectomía, excepto
en Microcarcinomas ya intervenidas se recomienda realizar ecografía preoperatoria e intraoperatoria, con
el fin de verificar si se extrajo la totalidad del tejido
En infiltración laríngea (11% de los tumores T4) la invasión subglótica o laríngea extensa mayor del 50%
requiere laringectomía total (20).
En infiltración a esófago e hipofaringe (21% de los tumores T4) la invasión circunferencial mayor del 30%
requiere reconstrucción con colgajos pediculados o libres.
El fin de la ablación con I-131 es destruir el tejido tiroideo residual y la enfermedad microscópica residual,
disminuir el riesgo de recurrencia locorregional y facilitar el seguimiento a largo plazo con tiroglobulina
estimulada y con rastreos con I-131.
Está indicada en todos los cánceres diferenciados de tiroides, excepto en microcarcinomas (pT≤ 1cm,
sin multifocalidad, sin invasión local, vascular ni ganglionar y sin histología agresiva). El paciente debe
haber sido sometido a una tiroidectomía total o casi total; el volumen de tejido tiroideo residual debe ser
menor o igual a 2 gramos y no debe haber tumoral residual en ganglios linfáticos regionales.
La terapia adyuvante con I-131 y el seguimiento posterior dependerán del riesgo de enfermedad
persistente o recurrente en la evaluación postoperatoria. La tiroglobulina medida después de cirugía —
antes de ablación con I-131— podría ayudar a confirmar la ausencia de enfermedad residual.
La ablación con I-131 se hace en condiciones de hipotiroidismo inducido cuando la TSH endógena alcanza
valores de 30 uUI/ml. Alternativamente, se puede hacer mediante aplicación intramuscular de TSH
recombinante humana (rhTSH), sin necesidad de inducir hipotiroidismo.
Postquirurgicos