¿Cómo podemos desarrollar nuestra autoestima y ser más
auténticos?
1. El asertividad: aprender a decir que sí o que no rotundamente
Ser asertivo significa expresar lo que sentimos y pensamos sin miedo, sin ser agresivos ni
sumisos.
• Acción 1: Practicar decir “no” o “sí” en situaciones cotidianas respetando tus
necesidades, como rechazar un plan que no deseas hacer. Esto fortalece tu capacidad
de poner límites.
• Acción 2: Expresar tus opiniones en conversaciones importantes, aunque los demás
no estén de acuerdo. Esto te ayuda a sentirte seguro y valioso.
2. Amando la vida, el mundo y la gente
El amor hacia la vida y los demás nos conecta con lo positivo y nos hace más auténticos.
• Acción 1: Dedicar unos minutos al día a reflexionar sobre lo bueno que tienes y las
cosas bonitas de las personas que te rodean. Esto genera gratitud y bienestar
emocional.
• Acción 2: Participar en actos de bondad hacia otros, como ayudar a un compañero o
hacer un favor desinteresado. Esto refuerza la autoestima al ver el impacto positivo de
tus acciones.
3. Queriéndonos y aceptándonos como somos
Aceptarnos nos libera de la presión de ser alguien más, lo que nos hace auténticos.
• Acción 1: Escribir cada día tres cosas que te gusten de ti mismo, reconociendo tus
fortalezas y cualidades.
• Acción 2: Evitar compararte con los demás y valorar tus logros personales, grandes o
pequeños, para fortalecer tu confianza.
4. Protegiendo y cultivando nuestro cuerpo, mente y espiritualidad
Cuidarnos integralmente nos da energía, claridad y seguridad en nosotros mismos.
• Acción 1: Mantener hábitos saludables, como ejercicio regular, buena alimentación y
descanso suficiente, para sentirte bien física y mentalmente.
• Acción 2: Dedicar tiempo a la meditación, lectura o actividades espirituales, que
desarrollan tu capacidad de reflexión y equilibrio emocional.
5. Atreviéndonos a hacer lo que nos propongamos
La valentía de actuar nos enseña que somos capaces y confiables.
• Acción 1: Establecer metas pequeñas y alcanzables, cumpliéndolas paso a paso. Esto
aumenta la confianza en tus habilidades.
• Acción 2: Salir de la zona de confort realizando actividades nuevas, como aprender
algo distinto o enfrentar un miedo. Esto te hace más auténtico y seguro.
•
6. Dejando de culparnos y tratando de mejorar cada día
El auto perdón nos permite avanzar y crecer sin lastimarnos emocionalmente.
• Acción 1: Reconocer errores sin castigarte y buscar soluciones concretas para mejorar.
Esto transforma la culpa en aprendizaje.
• Acción 2: Reflexionar cada noche sobre lo que hiciste bien y cómo puedes mejorar
mañana, reforzando el hábito de superación diaria.
•
7. Tomando un momento del día para hacer algo bueno y dar gracias por nosotros y los
demás
La gratitud nos conecta con lo positivo y nos hace más felices y equilibrados.
• Acción 1: Escribir un diario de gratitud mencionando cosas buenas del día y personas
importantes, aumentando la valoración de ti mismo y de otros.
• Acción 2: Realizar un acto de bondad diario, como un gesto amable o un cumplido
sincero, que refuerza tu autoestima y relaciones.
8. Aprendiendo a exigir nuestros derechos y a hablar por nosotros mismos
Defender lo que nos pertenece y expresar nuestros sentimientos nos hace fuertes y auténticos.
• Acción 1: Practicar expresar tus necesidades y límites con claridad y respeto, evitando
que otros se aprovechen de ti.
• Acción 2: Defender tus derechos sin sentir culpa y sin agredir a los demás,
asegurando relaciones equilibradas y sanas.
Desarrollo personal: Autoestima, Autenticidad, Asertividad y Empatía
1. Autoestima
Definición:
La autoestima es la valoración que tenemos de nosotros mismos, es decir, cómo nos vemos y
nos aceptamos como personas. Tener una autoestima saludable no significa sentirse superior a
los demás, sino reconocer nuestras fortalezas y debilidades de manera realista.
Cómo me ayuda a conocerme:
La autoestima nos permite identificar nuestras capacidades y limitaciones, reconocer nuestros
logros y aceptar nuestros errores sin juzgarnos de manera excesiva. Por ejemplo, si logramos
un objetivo en el estudio o en el trabajo, una autoestima fuerte nos permite sentirnos
orgullosos y motivados a seguir creciendo.
Qué mejorar:
• Evitar la autocrítica excesiva: en lugar de castigarnos por errores, podemos verlos
como oportunidades de aprendizaje.
• Trabajar en la autocompasión: aprender a tratarnos con amabilidad, especialmente
cuando enfrentamos dificultades.
2. Autenticidad
Definición:
Ser auténtico significa ser fiel a uno mismo, vivir de acuerdo con nuestros valores, creencias
y emociones, sin intentar imitar a otros o actuar según lo que esperan de nosotros.
Cómo me ayuda a conocerme:
La autenticidad permite descubrir quiénes somos realmente y qué queremos en la vida. Por
ejemplo, al expresar nuestras opiniones y preferencias genuinas, nos damos cuenta de qué nos
hace sentir bien y qué nos incomoda. Vivir de manera auténtica fortalece nuestra identidad y
nos da seguridad para tomar decisiones propias.
Qué mejorar:
• Identificar influencias externas: evitar dejarse llevar por la presión social o por lo que
otros esperan de nosotros.
• Practicar la autoaceptación: reconocer y aceptar nuestras emociones, pensamientos y
decisiones, aunque no sean perfectos.
3. Asertividad
Definición:
La asertividad es la capacidad de expresar nuestros pensamientos, emociones y necesidades
de manera clara y respetuosa, sin ser agresivos ni sumisos. Es decir, comunicar lo que
pensamos de manera firme y adecuada.
Cómo me ayuda a conocerme:
Ser asertivo permite entender mejor lo que queremos y necesitamos, además de aprender a
establecer límites saludables. Por ejemplo, si alguien nos pide un favor que no podemos
cumplir, la asertividad nos ayuda a decir “no” sin sentir culpa, protegiendo nuestro tiempo y
bienestar.
Qué mejorar:
• Practicar la comunicación clara: expresar lo que sentimos y necesitamos sin miedo a
la reacción de otros.
• Aprender a decir “no” de manera firme y respetuosa, evitando la sumisión o la
agresión.
4. Empatía
Definición:
La empatía es la capacidad de comprender y compartir los sentimientos de otras personas,
poniéndonos en su lugar emocionalmente.
Cómo me ayuda a conocerme:
Desarrollar empatía no solo nos permite relacionarnos mejor con los demás, sino también
reflexionar sobre nuestras propias emociones y reacciones. Por ejemplo, al escuchar a un
amigo con problemas, podemos identificar emociones similares que hemos sentido, lo que
nos ayuda a conocernos y a manejar mejor nuestras propias experiencias.
Qué mejorar:
• Practicar la escucha activa: prestar atención completa a los demás, evitando
interrumpir o juzgar.
• Desarrollar la paciencia y la comprensión: intentar entender la perspectiva del otro
incluso si no estamos de acuerdo.
Estilos de Comunicación
En la vida diaria, es común que nuestra comunicación varíe entre agresiva, pasiva y asertiva,
dependiendo de la situación y nuestras emociones. Reflexionar sobre estas experiencias nos
permite mejorar nuestra forma de relacionarnos con los demás y fortalecer la autoestima.
1. Comunicación agresiva
Situación general:
Durante una discusión sobre qué actividad realizar en un grupo de amigos, levanté la voz para
imponer mi opinión y criticando la idea de los demás.
Qué pasó:
• Actué de manera agresiva, no escuché a los demás y busqué que todos aceptaran mi
punto de vista.
• Esto generó tensión y malestar en el grupo, dificultando llegar a un acuerdo.
Cómo podría haber sido asertivo:
• Expresando mi opinión con respeto:
“Entiendo su idea, pero creo que podríamos intentar esta otra actividad porque
también puede ser divertida. ¿Qué opinan?”
• Esto habría permitido que todos participaran y se sintieran escuchados, buscando un
acuerdo sin conflictos.
2. Comunicación pasiva
Situación general:
Cuando un amigo quería elegir una película para ver, no dije lo que realmente quería porque
no quería incomodarlo, y simplemente acepté su elección.
Qué pasó:
• Actué de manera pasiva, dejando de expresar mi preferencia y posponiendo mis
necesidades.
• Esto me generó cierta frustración y sensación de no ser tomado en cuenta.
Cómo podría haber sido asertivo:
• Comunicando mi opinión de forma clara y respetuosa:
“Prefiero ver otra película que también podría ser divertida. ¿Podemos elegir juntos?”
• Así habría defendido mi punto de vista sin generar conflicto, buscando una solución
que considerara a ambos.
3. la transición a la comunicación asertiva
• La comunicación agresiva y pasiva puede generar malestar y conflictos, mientras que
el asertividad permite expresar emociones y opiniones de forma clara y
respetuosa, estableciendo límites y fomentando la cooperación.
• Practicar el asertividad en situaciones cotidianas —con amigos, familiares o
compañeros de estudio— ayuda a mejorar la autoestima, la autenticidad y la empatía.
• Cada experiencia pasada sirve para aprender a comunicar mejor nuestras necesidades
y emociones, evitando malentendidos y fortaleciendo relaciones saludables.
Ejercicio de experiencias de vergüenza y autoconocimiento
La forma en que nos comunicamos y cómo manejamos nuestras emociones influye
directamente en nuestra autoestima y relaciones. Reflexionar sobre nuestras experiencias de
vergüenza, autocrítica y la manera en que reaccionamos ante los demás nos permite
conocernos mejor y mejorar nuestras habilidades emocionales y sociales.
a. Respuesta crítica, repentina o dura de alguien
Sí, he tenido momentos en los que la reacción crítica de otra persona me hizo sentir como si
hubiera hecho algo realmente malo, aunque no lo haya hecho.
• Ejemplo: Una vez, mientras participaba en un juego con amigos, alguien me dijo de
forma brusca que estaba equivocado y me interrumpió. Inmediatamente sentí un calor
en la cara y una mezcla de vergüenza y frustración.
• Cómo me sentí: Me cuestioné a mí mismo, pensando que tal vez sí había hecho algo
mal, aunque sabía que solo era una opinión fuerte de otra persona.
• Reflexión: Aprendí que no todas las críticas reflejan nuestra verdadera valía y que a
veces la vergüenza surge más de cómo percibimos la reacción de otros que de
nuestros actos.
b. Sentirse traicionado o humillado
Sí, en varias ocasiones me he sentido humillado o traicionado, y mis respuestas han variado
según la situación.
• Ejemplo: Durante un juego en grupo, alguien hizo un comentario burlón sobre algo
que hice. Me sentí herido y tuve ganas de retirarme del grupo.
• Cómo respondí: Al principio me retiré un poco, intentando no mostrar mi enojo, pero
luego sentí frustración y quise expresar mi molestia.
• Cómo me sentí conmigo mismo: Vulnerable, inseguro y con ganas de que mi
opinión y emociones fueran respetadas.
• Reflexión: Estos momentos me enseñan que sentirme herido no me hace débil;
simplemente muestra que soy consciente de mis emociones y necesito aprender a
gestionarlas mejor.
c. Ser muy crítico conmigo mismo
Sí, a menudo soy muy duro conmigo mismo cuando cometo errores.
• Ejemplo: Cuando fallo en algo, por ejemplo, olvidar detalles de un juego o no
coordinar bien con alguien, me digo cosas como: “No soy capaz”, “Siempre hago
todo mal” o “¿Por qué no puedo hacerlo bien?”
• Qué pasa con mi autoestima: Me siento frustrado y disminuido, como si mis errores
definieran quién soy.
• Reflexión sobre el perdón personal: Con el tiempo he comprendido que todos
cometemos errores y que esos momentos no me hacen menos valioso. Aprender a
perdonarme me ayuda a mejorar sin quedarme atrapado en la culpa y a fortalecer mi
confianza.
d. Criticar a otra persona
Sí, en ocasiones he criticado a alguien sin reflexionar si yo haría lo mismo en su lugar.
• Ejemplo: Durante un juego o actividad grupal, alguna persona se equivocó o tomó
una decisión diferente a la mía, y en mi mente pensé que estaba mal.
• Qué pasó: Me di cuenta de que algunas veces lo hacía cuando me sentía frustrado
conmigo mismo, proyectando mis propias inseguridades hacia los demás.
• Reflexión: Algunas de las fallas que critico en otros podrían ser también mías. Esto
me enseña a ser más empático, a no juzgar tan rápido y a comprender que todos
estamos aprendiendo y cometiendo errores.