Fracturas
Las fracturas son lesiones comunes que implican la ruptura total o parcial de un hueso.
Pueden ocurrir por un traumatismo fuerte, caídas, accidentes deportivos, o incluso como
resultado de ciertas condiciones médicas que debilitan los huesos, como la osteoporosis.
Tipos de fracturas
1. Fractura simple o cerrada: El hueso se rompe, pero no hay herida abierta en la piel.
2. Fractura compuesta o abierta: El hueso roto atraviesa la piel, puede aumentar el riesgo
de infección.
3. Fractura completa: El hueso se rompe en dos o más partes.
4. Fractura incompleta: El hueso se rompe parcialmente.
5. Fractura con desplazamiento: Los fragmentos de hueso se separan y desalinean.
6. Fractura sin desplazamiento: Los fragmentos de hueso rotos permanecen alineados.
7. Fracturas transversales, oblicuas y espirales: Describen la dirección de la línea de
fractura en el hueso.
Causas de las fracturas
Por ejemplo:
• Traumatismos: accidentes de tráfico, caídas, y golpes fuertes.
• Lesiones deportivas: movimientos bruscos durante la práctica de deportes.
• Condiciones médicas: enfermedades que debilitan los huesos y los hacen más faciles
de romperse.
• Estrés repetitivo: causado por movimientos repetitivos y carga constante, como en
corredores.
Síntomas de una fractura
• Dolor intenso en la zona afectada.
• Hinchazón y moretones.
• Incapacidad para mover la parte lesionada.
• Deformidad visible
• Sensación de crujido en el momento de la lesión.
Tratamiento de las fracturas
El tratamiento depende del tipo y la gravedad de la fractura. Pero en general:
1. Inmovilización: Uso de yeso para mantener el hueso en su lugar mientras se cura.
2. Reducción cerrada: Maniobra para alinear los huesos sin cirugía.
3. Cirugía: En casos graves, se utilizan tornillos, placas o clavos para mantener los
huesos en su lugar.
4. Terapia de rehabilitación: Después de la inmovilización, es importante hacer
ejercicios de fisioterapia para recuperar la fuerza y la movilidad.
Prevención
• Dieta rica en calcio y vitamina D para fortalecer los huesos.
• Ejercicio regular para mejorar la densidad ósea y la fuerza muscular.
• Uso de equipo de protección en deportes de contacto y actividades de riesgo.
• Cuidado con superficies resbaladizas para evitar caídas en el hogar y el trabajo.