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Geologia Unidad 2

El documento aborda las rocas sedimentarias químicas, destacando su formación a partir de sedimentos que precipitan de soluciones acuosas, como la caliza y la sal de roca. Se discuten los procesos inorgánicos y orgánicos que contribuyen a su formación, así como la importancia de la caliza en la producción de petróleo y su relación con organismos como los corales. Además, se menciona la formación de dolomitas, rocas silíceas y el carbón, enfatizando su origen y características distintivas.
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Geologia Unidad 2

El documento aborda las rocas sedimentarias químicas, destacando su formación a partir de sedimentos que precipitan de soluciones acuosas, como la caliza y la sal de roca. Se discuten los procesos inorgánicos y orgánicos que contribuyen a su formación, así como la importancia de la caliza en la producción de petróleo y su relación con organismos como los corales. Además, se menciona la formación de dolomitas, rocas silíceas y el carbón, enfatizando su origen y características distintivas.
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GEOLOGÍA

DE
YACIMIENTOS
Ing. Alejandro Domínguez Payán
ROCAS SEDIMENTARIAS
QUÍMICAS
Al contrario que las rocas detríticas, que se forman a
partir de los productos sólidos de la meteorización,
los sedimentos químicos derivan del material que es
transportado en solución a los lagos y los mares.
Sin embargo, este material no permanece disuelto
indefinidamente en el agua. Una parte precipita para
formar los sedimentos químicos, que se convierten
en rocas como la caliza, el sílex y la sal de roca.

Caliza Sal de roca


Esta precipitación del material se produce de dos
maneras. Mediante procesos inorgánicos (in= no;
organicus= vida) como la evaporación y la actividad
química que pueden producir sedimentos químicos. Los
procesos orgánicos (vida) de los organismos acuáticos
también forman sedimentos químicos, cuyo origen se
dice que es bioquímico.
Un ejemplo de un depósito producido mediante
procesos químicos inorgánicos es el que da origen a
las estalactitas y las estalagmitas que decoran
muchas cavernas.

Otro ejemplo es la sal que queda después de la


evaporación de un determinado volumen de agua
marina.
Grutas de Loltún
Por el contrario, muchos animales y plantas que viven
en el agua extraen la materia mineral disuelta para
formar caparazones y otras partes duras. Una vez
muertos los organismos, sus esqueletos se acumulan
por millones en el fondo de un lago o un océano como
sedimento bioquímico.

Coquina
CALIZA
Representando alrededor del 10 por ciento del volumen
total de todas las rocas sedimentarias, la caliza es la
roca sedimentaria química más abundante. Está
compuesta fundamentalmente del mineral de calcita
(CaCO3) y se forma ya sea por medios inorgánicos o
bien como resultado de procesos bioquímicos.
Ø Las calizas se forman por la sedimentación y
consolidación de las sales de carbonato de calcio
depositadas en los mares.

Ø Muchas de las propiedades de las calizas de


origen químico las presentan también las calizas
de origen orgánico.

Ø Se pueden formar en un medio ambiente lacustre.


Ø Cuando la caliza es de origen orgánica su masa
contiene los restos de animales marinos, desde
moluscos hasta foraminíferos.

Ø Por su alta permeabilidad, las calizas frecuentemente


constituyen excelentes acuíferos y son las rocas
almacenadoras de petróleo en muchos de los mas
importantes yacimientos del mundo.
Está constituida principalmente por carbonato de
calcio que se precipita en lagos, lagunas,
plataformas o cuencas marinas, bajo determinadas
condiciones ambientales.
También se originan calizas por la acción de ciertos
organismos que secretan o están formados por
carbonato de calcio y constituyen arrecifes como los
coralinos, o bien, otros depósitos calcáreos.
Ø La caliza generalmente es cristalina y dura,
efervesce activamente con los ácidos,
especialmente, con el HCL.

Ø Su color es variable de acuerdo con las impurezas


que contenga, desde el blanco, al amarillento, gris,
café y negro; éste último color obedece a la
presencia de materiales carbonosos o
bituminosos.
Las calizas son de gran importancia como rocas
productoras de petróleo en nuestro país, particularmente
en las zonas Norte y Sur. Los campos productores de
hidrocarburos en el área de Reforma, Chiapas,
provienen de calcarenitas, turbiditas y dolomías.
Afloramiento de calizas en Málaga, España
Los corales son un ejemplo importante de
organismos capaces de crear grandes cantidades de
caliza marina. Estos invertebrados relativamente
sencillos segregan un esqueleto externo calcáreo
(rico en calcita).

Aunque son pequeños, los corales son capaces de


crear estructuras masivas denominadas arrecifes.
Los arrecifes consisten en colonias de coral
compuestas por un número abundante de individuos
que viven codo a codo sobre una estructura de
calcita segregada por ellos mismos.

El arrecife moderno mejor conocido es el arrecife


gran-barrera de Australia de 2,000 km de largo, pero
existen también otros muchos más pequeños.
Por supuesto, no sólo los corales modernos construyen
arrecifes. Los corales han sido responsables de la
producción de enormes cantidades de caliza en el
pasado geológico también.

En el oeste de Texas y en la zona suroriental adyacente


de Nuevo México, un complejo arrecife masivo formado
durante el Pérmico ha quedado extraordinariamente
expuesto en el Parque Nacional de las Montañas de
Guadalupe.
Capitan Reef, Texas
Aunque la mayor parte de la caliza es producto de
los procesos biológicos, este origen no siempre es
evidente, porque los caparazones y los esqueletos
pueden experimentar un cambio considerable antes
de litificarse para formar una roca.
Sin embargo, una caliza bioquímica de fácil
identificación es la coquina, una roca de grano
grueso compuesta por caparazones y fragmentos de
caparazón poco cementados.
Otro ejemplo menos obvio, aunque familiar, es la creta,
una roca blanda y porosa compuesta casi por completo
de las partes duras de microorganismos marinos. Entre
los depósitos de creta más famosos se cuentan los
expuestos a lo largo de la costa suroccidental de
Inglaterra.
Old Harry Rocks, Inglaterra
Las calizas que tienen un origen inorgánico se forman
cuando los cambios químicos o las temperaturas
elevadas del agua aumentan la concentración del
carbonato cálcico hasta el punto de que éste precipita.
El travertino, el tipo de caliza normalmente observado
en las cavernas, es un ejemplo.
Mammoth Hot Springs, Yellowstone National
Park
Otra variedad de caliza inorgánica es la caliza
oolítica. Se trata de una roca compuesta por
pequeños granos esféricos denominados ooides.
Los ooides se forman en aguas marinas someras a
medida que diminutas partículas (normalmente
pequeños fragmentos de caparazón) son movidos
hacia adelante y hacia atrás por las corrientes.

Conforme los granos ruedan en el agua caliente, que


está super saturada de carbonato cálcico, se
recubren con una capa tras otra del precipitado.
Caliza oolítica de la Formación Carmel (Jurásico
Medio) del suroeste de Utah, EUA
Caliza oolítica de la Formación Carmel (Jurásico
Medio) del suroeste de Utah, EUA
Formación Kaibab, Gran Cañón, Arizona
Columna estratigráfica del
Gran Cañón de Arizona
DOLOMÍA
Muy relacionada con la caliza está la dolomía, una roca
compuesta del mineral dolomita, cuya composición
química es la de un carbonato de calcio y magnesio,
CaMg (CO3)2.

Aunque la dolomía puede formarse por precipitación


directa del agua del mar, probablemente la mayoría se
origina cuando el magnesio del agua del mar reemplaza
parte del calcio de la caliza.
La dolomía se forma a partir de la alteración de calizas
ricas en carbonato de calcio mediante un proceso
llamado dolomitización, en el que el calcio es
reemplazado parcialmente por magnesio. Suelen
presentar colores que van del blanco al gris, con tonos
amarillos, marrones o rosados, y una textura granular o
cristalina.
En función del porcentaje de calcita y dolomita que
presenta la roca reciben nombres diferentes.

% de dolomita
% de calcita Tipo de roca
(mineral)
0 - 10 90 -100 Caliza
10 - 50 50 - 90 Caliza dolomítica
50 - 90 10 - 50 Dolomía calcárea
90 - 100 0 - 10 Dolomía
Las Tres Cimas de Lavaredo, Italia
ROCAS SILÍCEAS
Se trata de una serie de rocas muy compactas y duras
compuestas de sílice (SiO2) microcristalina. Una forma
bien conocida es el pedernal, cuyo color oscuro es
consecuencia de la materia orgánica que contiene. El
jaspe, una variedad roja, debe su color brillante al óxido
de hierro que contiene. A la forma bandeada se la suele
denominar ágata.
La mayoría de los
organismos acuáticos
que producen partes
duras las fabrican de
carbonato cálcico.
Pero algunos, como las
diatomeas y los
radiolarios, producen
esqueletos de sílice de
aspecto vítreo.
Estos diminutos organismos son capaces de extraer
la sílice aun cuando el agua de mar contenga sólo
cantidades ínfimas. Se cree que a partir de sus
restos se originaron la mayoría de las capas de
rocas silíceas.
EVAPORITAS
Muy a menudo, la evaporación es el mecanismo que
desencadena la sedimentación de precipitados
químicos. Entre los minerales precipitados normalmente
de esta manera se cuentan la halita (cloruro sódico,
NaCl), el componente principal de la salgema, y el yeso
(sulfato cálcico bihidratado, CaSO4 •2H2O), el principal
componente de la roca yeso.
Las dos tienen una importancia significativa. La halita
nos resulta familiar a todos como la sal común utilizada
para cocinar y sazonar los alimentos. El yeso es el
ingrediente básico de la argamasa. Este material se
utiliza mucho en la industria de la construcción para las
paredes interiores y exteriores.
En el pasado geológico, muchas áreas que ahora
son tierras secas eran cuencas, sumergidas bajo
brazos someros de un mar que tenía sólo
conexiones estrechas con el océano abierto.

Bajo estas condiciones, el agua del mar entraba


continuamente en la bahía para sustituir el agua
perdida por evaporación.
Finalmente, el agua de la bahía se saturaba y se
iniciaba la deposición de sal. Estos depósitos se
denominan evaporitas.
Cuando se evapora un volumen de agua salada, los
minerales que precipitan lo hacen en una secuencia que
viene determinada por su solubilidad. Precipitan primero
los minerales menos solubles y al final, conforme
aumenta la salinidad, precipitan los más solubles.

Por ejemplo, el yeso precipita cuando se ha evaporado


alrededor de los dos tercios a las tres cuartas partes del
agua del mar, y la halita se deposita cuando han
desaparecido nueve de cada diez partes de agua.
Durante las etapas tardías de este proceso,
precipitan las sales de potasio y de magnesio. Una
de esas sales de formación tardía, el mineral silvina,
se trabaja en las minas como una fuente significativa
de potasio (potasa) para fertilizantes.
A menor escala, pueden verse depósitos de
evaporitas en lugares como el Valle de la Muerte, en
California. Aquí, después de períodos de lluvia o de
fusión de la nieve en las montañas, las corrientes
fluyen desde las montañas circundantes a una
cuenca cerrada.

Conforme se evapora el agua, se forman llanuras


salinas cuando los materiales disueltos precipitan
formando una costra blanca sobre el terreno.
Cuenca Badwater, Parque Nacional de la Muerte, California
Mar Muerto, Asia
CARBÓN
El carbón es muy diferente de las otras rocas. A
diferencia de la caliza y de las rocas silíceas, que
son ricas en sílice y en calcita, el carbón está
compuesto de materia orgánica. Un examen de
cerca del carbón con lupa revela a menudo
estructuras vegetales, como hojas, cortezas y
madera, que han experimentado alteración química,
pero siguen siendo identificables.
Esto apoya la conclusión de que el carbón es el
producto final derivado del enterramiento de grandes
cantidades de materia vegetal durante millones de
años.
La etapa inicial del proceso de formación del carbón
consiste en la acumulación de grandes cantidades de
restos vegetales. Sin embargo, se precisan condiciones
especiales para que se den esas acumulaciones,
porque las plantas muertas se descomponen fácilmente
cuando quedan expuestas a la atmósfera o a otros
ambientes ricos en oxígeno. Un ambiente importante
que permite la acumulación de materia vegetal es el
pantanoso o ciénega.
Pantanos de Centla, Tabasco
El agua estancada de los pantanos es pobre en
oxígeno, de manera que no es posible la
descomposición completa (oxidación) de la materia
vegetal.

En cambio, las plantas son atacadas por ciertas


bacterias que descomponen en parte el material
orgánico y liberan oxígeno e hidrógeno.
Conforme esos elementos escapan, aumenta de
manera gradual el porcentaje de carbono. Las bacterias
no son capaces de acabar el trabajo de descomposición
porque son destruidas por los ácidos liberados por las
plantas.
La descomposición parcial de los restos vegetales en
un pantano pobre en oxigeno crea una capa de
turba: material marrón y blando en el cual todavía
son fáciles de reconocer las estructuras vegetales.
La turba es el primer paso de la conversión de la
materia vegetal en carbón; se convierte casi totalmente
la estructura de la planta primitiva que contiene raíces,
tallos y hojas de plantas que crecen en pantanos o en
las orillas de los lagos. El resultado es una masa fibrosa
de color café oscuro, porosa y de muy alta
compresibilidad.

Con el enterramiento somero, la turba se transforma


lentamente en lignito, un carbón blando y marrón.
El lignito es un carbón de tono oscuro o chocolate.
A veces es posible apreciar a simple vista la fibra de
la madera de donde procede y se puede
desmenuzar, su poder calorífico es mayor que el de
la turba.
El enterramiento aumenta la temperatura de los
sedimentos, así como la presión sobre ellos. Las
temperaturas más elevadas producen reacciones
químicas dentro de la materia vegetal produciendo agua
y gases orgánicos (volátiles).

A medida que aumenta la carga por el depósito, de una


cantidad cada vez mayor de sedimentos sobre el carbón
en desarrollo, el agua y los volátiles escapan y aumenta
la proporción de carbono fijado (el material combustible
sólido restante).
Cuanto mayor es el contenido de carbono, mayor es la
energía que el carbón produce como combustible.
Durante el enterramiento, el carbón se compacta
también cada vez más.

Por ejemplo, el enterramiento más profundo transforma


el lignito en una roca negra más dura y compactada
denominada hulla. En comparación con la turba a partir
de la que se formó, el grosor de un estrato de hulla
puede ser tan sólo de una décima parte.
Comúnmente llamado “carbón bituminoso”. Su grano es
compacto pero el carbón es frágil, quebradizo y tiene un
alto contenido en carbono. Esta roca tiene capas
alternadas brillantes y mates. Este tipo de carbón es el
más abundante en la corteza terrestre y se caracteriza
porque tiene un alto contenido de carbono.
Los carbones lignito y hulla son rocas sedimentarias. Sin
embargo, cuando las capas sedimentarias son
sometidas a plegamientos y deformaciones asociadas
con la formación de montañas, el calor y la presión
inducen una pérdida ulterior de volátiles y agua,
incrementando con ello la concentración de carbono
fijado.

Este proceso transforma por metamorfismo la hulla en


antracita, una roca metamórfica negra, brillante y muy
dura.
La antracita es un combustible limpio, pero se está
explotando sólo una cantidad relativamente pequeña,
porque no es un carbón abundante y es más difícil y
caro de extraer que las capas relativamente planas de
hulla. Es la que tiene mayor contenido de carbono y
poder calorífico, además, de poseer un mínimo
porcentaje de humedad.
Etapas
sucesivas
en la
formación
del carbón
CLASIFICACIÓN
Las rocas sedimentarias se dividen en dos grupos
principales: detríticas y químicas. El criterio
principal para subdividir las rocas detríticas es el
tamaño de los clastos, mientras que la base
fundamental para distinguir entre rocas diferentes en
el grupo químico es su composición mineral.
En realidad, muchas de las rocas sedimentarias
clasificadas en el grupo químico contienen también al
menos pequeñas cantidades de sedimentos detríticos.
Muchas calizas, por ejemplo, contienen cantidades
variables de limo o arena, lo que les proporciona una
calidad “arenosa” o “arcillosa”.
A la inversa, debido a que prácticamente todas las
rocas detríticas están cementadas con material que
estuvo originalmente disuelto en agua, éstas también
están muy lejos de ser “puras”.

La textura es importante para la clasificación de las


rocas sedimentarias. Se utilizan dos texturas
principales para clasificar las rocas sedimentarias:
clástica y no clástica.
Él término clástico procede de una palabra griega que
significa “roto”. Las rocas que exhiben una textura
clástica están formadas por fragmentos discretos y
clastos que están cementados y compactados juntos.
Aunque hay cemento en los espacios comprendidos
entre los clastos, esas aperturas rara vez están
completamente llenas.
Todas las rocas detríticas tienen una textura
clástica. Además, algunas rocas sedimentarias
químicas exhiben también esta textura. Por ejemplo, la
coquina, la caliza compuesta por caparazones y
fragmentos de caparazón, es obviamente tan clástica
como un conglomerado o una arenisca. Lo mismo se
aplica a algunas variedades de caliza oolítica.
Algunas rocas sedimentarias químicas tienen una
textura no clástica o cristalina en la cual los minerales
forman un mosaico de cristales intercrecidos.

Los cristales pueden ser microscópicos o


suficientemente grandes como para verse a simple vista
sin aumento. Ejemplos comunes de rocas con texturas
no clásticas son las sedimentadas cuando se evapora el
agua de mar.
En estas muestras de evaporitas se presenta una
textura no clástica o cristalina ya que está
compuesta de un intercrecimiento de cristales.
Los materiales que constituyen muchas otras rocas no
clásticas pueden haberse originado en realidad como
depósitos detríticos. En esos casos, las partículas
probablemente consistían en fragmentos de caparazón
u otras partes duras ricas en carbonato cálcico o sílice.

La naturaleza clástica de los granos desapareció


después o se difuminó debido a que las partículas
recristalizaron cuando se consolidaron en caliza o sílex.
CICLO DE LAS ROCAS
La Tierra es un sistema. Esto significa que nuestro
planeta está formado por muchas partes
interactuantes que forman un todo complejo. En
ningún otro lugar se ilustra mejor esta idea que al
examinar el ciclo de las rocas.
El ciclo de las rocas nos permite examinar muchas de
las interrelaciones entre las diferentes partes del
sistema Tierra. Nos ayuda a entender el origen de las
rocas ígneas, sedimentarias y metamórficas, y a ver que
cada tipo está vinculado a los otros por los procesos que
actúan sobre y dentro del planeta.
sedimentaria
CICLO
BÁSICO
El magma es la roca fundida que se forma a una
gran profundidad por debajo de la superficie de la
Tierra. Con el tiempo, el magma se enfría y se
solidifica. Este proceso, denominado cristalización,
puede ocurrir debajo de la superficie terrestre o,
después de una erupción volcánica, en la superficie.

En cualquiera de las dos situaciones, las rocas


resultantes se denominan rocas ígneas.
Si las rocas ígneas afloran en la superficie
experimentarán meteorización, en la cual la acción
de la atmósfera desintegra y descompone
lentamente las rocas.
Los materiales resultantes pueden ser desplazados
pendiente abajo por la gravedad antes de ser captados
y transportados por algún agente erosivo como las
aguas superficiales, los glaciares, el viento o las olas.
Por fin, estas partículas y sustancias disueltas,
denominadas sedimentos, son depositadas.
Aunque la mayoría de los sedimentos acaba llegando al
océano, otras zonas de acumulación son las llanuras de
inundación de los ríos, los desiertos, los pantanos y las
dunas.
A continuación, los sedimentos experimentan
litificación, un término que significa “conversión en
roca”. El sedimento suele litificarse dando lugar a una
roca sedimentaria cuando es compactado por el peso
de las capas suprayacentes o cuando es cementado
conforme el agua subterránea de infiltración llena los
poros con materia mineral.
Si la roca sedimentaria resultante se entierra
profundamente dentro de la tierra e interviene en la
dinámica de formación de montañas, o si es intruida por
una masa de magma, estará sometida a grandes
presiones o a un calor intenso, o ambas cosas.
La roca sedimentaria reaccionará ante el ambiente
cambiante y se convertirá en un tercer tipo de roca, una
roca metamórfica. Cuando la roca metamórfica es
sometida a cambios de presión adicionales o a
temperaturas aún mayores, se fundirá, creando un
magma, que acabará cristalizando en rocas ígneas.
Los procesos impulsados por el calor desde el interior
de la Tierra son responsables de la creación de las
rocas ígneas y metamórficas. La meteorización y la
erosión, procesos externos alimentados por una
combinación de energía procedente del Sol y la
gravedad, producen el sedimento a partir del cual se
forman las rocas sedimentarias.
CAMINOS
ALTERNATIVOS
Las rocas ígneas, en vez de ser expuestas a la
meteorización y a la erosión en la superficie terrestre,
pueden permanecer enterradas profundamente. Esas
masas pueden acabar siendo sometidas a fuertes
fuerzas de compresión y a temperaturas elevadas
asociadas con la formación de montañas. Cuando esto
ocurre, se transforman directamente en rocas
metamórficas.
Las rocas metamórficas y sedimentarias, así como
los sedimentos, no siempre permanecen enterrados.
Las capas superiores pueden ser eliminadas,
dejando expuestas las rocas que antes estaban
enterradas.

Cuando esto ocurre, los materiales son


meteorizados y convertidos en nueva materia prima
para las rocas sedimentarias.

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