UNIDAD 8
INTRODUCCIÓN A 1 SAMUEL
PATERNIDAD Y FECHA DE 1 SAMUEL
Los libros de 1 y 2 Samuel, que originalmente formaban un solo
libro, fueron divididos en los presentes dos libros durante el
siglo tercero a.C. El Talmud judío afirma que Samuel escribió
parte del libro (1 Samuel 124) y que Natán y Gad escribieron el
resto (cp. 1 Crónicas 29:29). La idea de que haya varios autores
no resta nada a la unidad de los libros ni a la doctrina de la
inspiración.' Para este estudio se asigna a estos libros una
fecha del 975 a.C.
PROPÓSITO DE 1 SAMUEL
Primero de Samuel nos da la gran transición en la vida nacional
de Israel, al abandonar Israel la teocracia y entrar en la
monarquía. Samuel fue la persona clave durante este período, y
1 Samuel da el relato de su ministerio.
BOSQUEJO BASICO DE 1 SAMUEL.
1. Samuel: juez y profeta en Israel (caps. 1-7)
11. Saúl: el primer rey de Israel (caps. 8-12)
111. La decadencia de Saúl y el surgimiento de David (caps.
1331)
DATOS IMrORTANTES ACERCA DE 1 SAMUEL
1. Palabra clave: rey
2. Capítulo clave: 8, el primer rey en Israel
3. Versículos clave: 2:30; 8:7; 15:22-23; 16:7
4. Personajes clave: Samuel, Saúl y David
5. Significado de «1 Samuel»: el primero de los dos libros
nombrados por el personaje clave de los primeros
capítulos
6. Geogratia de 1 Samuel: la tierra de Israel
CONSIDERACIONES ESPECIELAS ACERCA DE 1 SAMUEL.
El libro comienza con el nacimiento de Samuel, el cual tuvo
lugar alrededor del a.C., y termina con la muerte de Saúl (1011
a.C). Este libro fundamental cubre un periodo de
aproximadamente noventa años.
RESUMEN DE 1 SAMUEL
1. SAMUEL: JUEZ Y IPROFETA EN LSRAEL (CArs. 1-7)
A. EL NACIMIENTO DE SAMUEL (1 : 1-2:10)
El significativo papel de Samuel en la historia de Israel es
frecuentemente olvidado. Nació en una época en la que,
espiritualmente, Israel seguía en su espiral de decadencia (Jue.
2:19); cuando Israel era débil y vulnerable delante de sus
enemigos (I S. 4:1-11), y cuando la voz de Dios apenas se oía en
la tierra (3:1). Samuel fue el último de los jueces (7:6, 15); era
un sacerdote de Dios (1: 1, 16:5 con 1 Cr. 6:33-36); y fue el
primer profeta notable de Dios desde Moisés (3:19-21). Desde
una perspectiva humana, fue Samuel quien transformó a Israel
de un pueblo débil e idolátrico a una nación espiritualmente
viva y fuerte para Jehová Dios.
Samuel nació en el hogar de un levita llamado Elcana.
(Obsérvese que vivían en el brea tribal de Efraín, y que por
tanto eran llamados efrainitas, aunque eran de la tribu de Leví.)
El levita Elcana tenía dos mujeres, lo cual puede sugerir una
condición moral deprimida de Israel en aquel tiempo. Una de
las dos mujeres se llamaba Ana y no tenía hijos. Existía un
acerbo antagonismo entre las dos mujeres, mucho del cual
provenía del hecho de que Ana era estéril. Evidente mente,
pasaron muchos años antes que Ana se humillase delante del
Señor y orase fervientemente por un hijo (1:7, 10, 15). Dios
respondió a su petición y le dio un hijo, a quien ella llamó
Samuel (1:27). Ella cumplió el voto que había hecho y dio a
Samuel al Señor para un singular servicio en el tabernáculo
(1:11, 28).
B. LA INFANCIA DE SAMUEL (2:1 1-3:21)
El ambiente que Samuel encontró en el tabernáculo tenía a la
vez aspectos positivos y negativos. Era positivo en cuanto a que
estaba estrechamente relacionado con el sumo sacerdote, Elí, y
tuvo la oportunidad de servir a Dios desde su infancia. Pero fue
negativo en el sentido de que estuvo expuesto a la influencia de
los dos impíos e inmorales hijos de Elí (2:11-12).
En aquellos años se hizo evidente para todos en Israel que
Samuel era el hombre de Dios de una manera singular Dios
reveló un importante principio vital a Samuel en aquellos
primeros días: «Yo honraré a los que me honran» (2:30).
Indudablemente, esta declaración resonó en los pensamientos
de Samuel toda su vida y se reflejó en la vida que vivió.
C. EL MINISTERIO) I)E SAMUEL (4: 1-7:17)
Samuel fue el hombre clave en sostener a Israel durante los
últimos y desalentadores días de la teocracia. Pero a pesar de
que ocurrieron algunos acontecimientos trágicos (corno las
derrotas militares a manos de los filisteos y la toma del arca del
pacto (4:111), Samuel condujo a la nación de vuelta al Señor y a
unos tiempos de victoria militar (7:3-14). La mayor parte del
significativo ministerio de Samuel se recapitula en unas pocas
palabras (7:15-17).
11. SAUL EL PRIMER REY DE ISRAEI, (8:1-12:25)
A. ISRAEL DEMANDA UN REY (8:1-22)
El pueblo de Israel había ya considerado seriamente, en varias
ocasiones durante la era de la teocracia, la idea de que un rey
terrenal gobernase sobre ellos (Jue. 8:22; 9:6). Pero esta idea
floreció para convertirse en una realidad cuando Samuel
envejeció. Se hizo evidente para los ancianos de Israel que era
el momento de pasar a una monarquía (8:1-5). El asunto
desagradó a Samuel y ofendió al Señor (8:6-7).
Se tiene que observar que la idea de un rey estaba dentro del
plan de Dios (cp. Dt. 17:14-20). Pero en esta ocasión la
demanda de un rey era errónea por dos razones fundamentales.
En primer lugar, la demanda era prematura. Cuando Dios
estuviese dispuesto para darles un rey, se lo daría (¿David? ¿El
Mesías?). En segundo lugar, la demanda de un rey era errónea
porque la actitud de ellos era errónea.
La oposición de Samuel ... era una condena del espíritu y de los
motivos del pueblo para pedir un rey; ellos querían tener un rey
«como tienen todas las naciones» (K:5, 20). Fue también una
declaración tácita de falta de fe en el poder y la presencia de
Dios: querían un rey que fuese delante de ellos y que hiciese
sus guerras (v. 20).'
El Señor consoló a Samuel diciéndole que la nación no estaba
rechazando al profeta sino al mismo Dios (8:7). Aquí tenemos la
culminación del rechazo del gobierno de Dios, pero había
estado dándose a lo largo de todo el período de los jueces.
Dios concedió la petición de Israel y les dio lo que querían, pero
también les advirtió acerca de lo que les esperaba con esta
nueva forma de gobierno.
Este cambio de gobierno demandaba unos pesados impuestos
sobre el pueblo. Bajo «la mejor» forma de gobierno de Dios, no
había necesidad de impuestos para financiar un gobierno civil.
No había rey ni una cara corte, ni programas ni autoridades
civiles. El pueblo podía vivir exento de impuestos. Pero esto
cambió de forma radical cuando recibieron la monarquía. Con
respecto a esto es digna de mención la instrucción que Dios da
a Samuel en el momento en que el pueblo pide rey. ... Dios
quería que el pueblo reconociera el singular beneficio de que
habían estado gozando bajo su teocracia prescrita.'
B. LA UNCIÓN DE SAÚL Y SU RECONOCIMIENTO COMO REY
DE ISRAEL (9:1-12:25)
Evidentemente, Dios dio a Israel la clase de rey que querían
(9:1-2) pero tenía la intención de emplearlo de una manera
significativa (9:16). Samuel ungió primero a Saúl como rey en
privado (9:3-10:16) y luego le ungió en una ceremonia pública
(10:17-24).
El aceite de la unción era, cuando se empleaba en el culto, un
símbolo del Espíritu divino; pero en la consagración regia
marcaba el don que Dios hacía de su Espíritu para ayudar al rey
de Israel a administrar su gobierno.... Este título de «el ungido»
... se empleaba sólo de manera absoluta del rey.
Posteriormente, la palabra devino el título del gran Davidita
que iba a venir y a completar el esperado reino de Dios. En
total, el nombre «ungido» se usa treinta y nueve veces en el
A.T. En veintitrés ocasiones es el título para el rey reinante de
Israel.'
Aunque fue ungido como rey de Israel, algunos dudaban que
realmente pudiese dirigir a Israel (10:27). Pero las credenciales
de Saúl como rey quedaron firmemente establecidas cuando
condujo a Israel a una gran victoria militar en Jabes de Galaad
(11:1-15). Tras; esta gran victoria, que llevó al general
reconocimiento de Saúl como rey, Samuel dejó sus funciones
como juez en Israel. Traspasó la autoridad civil a Saúl y exhortó
a Israel a temer y a obedecer al Señor (12:1-25).
111. LA DECADENCIA DE SAÚL Y EL SURGIMIENTO DE
DAVID (CAPS. 13-31)
El resto de 1 Samuel es una crónica de la terca desobediencia
del rey Saúl. Sus decisiones deliberadamente desobedientes se
basaban en su ignorancia de Dios y de su Palabra lo mismo que
en el hecho de que temía más a los hombres que a Dios.
El primer paso de declive en la vida de Saúl fue cuando se
entrometió impaciente en el papel sacerdotal, sacrificando
animales. Cuando fue reprendido por su pecado intentó
exculparse con excusas. A semejanza de Moisés, este solo acto
de desobediencia públi ca le costó enormemente. En el caso de
Saúl iba a perder el reino (13:8-14). El segundo paso en el
declive de Saúl ocurrió cuando rehusó obedecer totalmente el
claro mandamiento de Dios. Dios tenía una cuenta pendiente
con los amalecitas, una cuenta que databa de la época del
Éxodo (15:2 con Éx. 17:8-16 y Dt. 25:17-19). Saúl debía destruir
totalmente a todos los amalecitas y todos sus ganados. Su
obediencia fue incompleta (15:8-9, 20-26). Saúl intentó
defender su conducta (15:20-21), pero se encontró con una
mordiente denuncia de Samuel (15:22-23, 28). Por lo que a Dios
respectaba, Saúl había terminado como rey, y el Espíritu
abandonó a Saúl (16:14). Dios escogió a un nuevo rey, a David,
y fue ungido en privado por Samuel (16:1,13). El énfasis de 1
Samuel palia ahora de Saúl a David.
David se hizo famoso en Israel después de su asombrosa
victoria sobre el gigante filisteo Goliat (17:1-52). Después de
este acontecimiento, David logró más éxitos militares y recibió
los encomios del pueblo («Saúl hirió a sus miles, y David a sus
diez miles», 18:7), pero también el resentimiento y la violencia
de Saúl (18:811). Aunque Saúl pronto llegó a darse cuenta de
que David era el escogido de Dios como siguiente rey, intentó
una y otra vez darle muerte. Esta terca obstinación en rehusar
someterse a la voluntad de Dios fue el tercer paso en el
desgraciado declive de Saúl.
El último paso en el declive de Saúl fue su implicación con la
bruja de Endor (28:1-21). Tras la muerte de Samuel (25:1), Saúl
se dio cuenta claramente de que Dios había dejado totalmente
de comunicarse con él (28:6). Cuando tuvo que hacer frente a
otra invasión de los filisteos, Saúl se atemorizó y buscó al
Señor. Cuando Dios no quiso responderle, Saúl se introdujo en
el reino del ocultismo (cp. Dt. 18:9-11). Este hombre, con un
potencial enorme y con un comienzo tan destacado, acabó de
manera muy miserable. Justo al día siguiente, Saúl moría en el
campo de batalla. Fue un fin innecesario y trágico, pero el fin
inevitable de uno que no conoce ni reverencia a Dios.
PERÍODO DE LOS REINOS
INTRODUCCIÓN A 2 SAMUEL
PATERNIDAD Y FECHA DE 2 SAMUEL
Véase la introducción a 1 Samuel para la discusión acerca de la
paternidad y fecha de este libro.
PROPOSITO DE 2 SAMUEL
El propósito de 2 Samuel es proseguir el relato del desarrollo
de la monarquía en Israel. Segundo de Samuel es el registro del
reinado de David, el más grande rey de Israel. El libro expone
también los elementos del pacto davídico.
BOSQUEJO BÁSICO DE 2 SAMUEL
1. El reinado de David sobre Judá (caps. 1-4)
11. El reinado de David sobre todo Israel (caps. 5-24)
DATOS IMPORTANTES ACERCA DE 2 SAMUEL.
1. Palabra clave: David
2. Capítulo clave: 7, el gran pacto davídico
3. Versículos clave: 7:8-16; 12:7-14
4. Personajes clave: David, Natán, Abner, Joab y Absalón
5. Significado de «2 Samuel»: el segundo de los dos libros
recibe el nombre de la figura clave en los primeros
capítulos del primer libro
6. Geografía de 2 Samuel: la tierra de Judá y de Israel
CONSIDERACIONES ESPECIALES ACERCA DE 2 SAMUEL
El libro de 2 Samuel registra los años cuando David estuvo
realmente entronizado como rey. Su reinado duró cuarenta
años (1011-971 a.C.).
RESUMEN DE 2 SAMUEL
1. EL REINADO DE DAVID SOBRE JUDÁ (CAPS. 1-4)
A. LA ENDECHA DE DAVID(¡)
El libro de 1 Samuel concluye con el suicidio de Saúl en el
campo de batalla tras haber sido herido por los filisteos. El libro
de 2 Samuel comienza con un amalecita informando a David de
la muerte de Saúl y de sus hijos. Este amalecita era
probablemente un mercenario en el ejército de Saúl. El hombre
pretendió haber dado muerte al malherido Saúl, por petición
del mismo Saúl. Por cuanto la Escritura nos dice que en
realidad Saúl se había dado muerte a sí mismo (1 S. 31:4-6),
sabemos que aquel hombre mentía. Sin duda esperaba recibir
una recompensa por eliminar al enemigo de David y quitar el
último obstáculo al trono. Pero David, que había rehusado él
mismo varias veces dar muerte a Saúl («el ungido de Jehová»),
miró enfurecido al amalecita y mandó que fuese ajusticiado,
condenado por su propio testimonio (1:16).
En lugar de regocijarse por la muerte de Saúl y de sus hijos,
David se lamentó (1:17-27). Su dolor se centraba en particular
en su querido amigo Jonatán.
B. LA CORONACIÓN DE DAVID Y LOS AÑOS DE GUERRA
CIVIL (2-
David tenía derecho al trono al morir Saúl por cuanto había
sido escogido y ungido por Samuel, el profeta y sacerdote de
Dios. Pero sólo la tribu de Judá estaba dispuesta a ungir a David
y a reconocerle como rey (2:4). La causa más probable es que
fuesen los celos tribales, que surgían de vez en cuando en la
historia de Israel, la causa de que las otras tribus no se unieran
de inmediato. En lugar de ello, Is-boset, un hijo de Saúl, fue
proclamado rey sobre el área del norte. Tenía el apoyo de un
poderoso hombre llamado Abner. Esta situación de dos reinos
duró siete años. Pero con el paso del tiempo se hizo evidente
que el reino de David prosperaba mientras que el de Is-boset
declinaba (3:1). Cuando el poderoso Abner fue asesinado (3:30)
y también el rey Is-boset (4:5-6), las tribus del norte se dieron
cuenta de que debían unirse bajo David.
II. EL REINADO DE DAVID SOBRE TODO ISRAEL (CAPS. 5-24)
A. EL TEMPRANO GOBIFRNO DE DAVID EN PODER Y
PROSPERIDAD (5- 10)
Los líderes del norte se dieron cuenta de que no era prudente
ser una nación dividida. Sabían que David había sido ungido
como rey sobre todo Israel. Sabían que David había tenido un
importante papel en la reciente historia militar del norte así
como la del sur. Estas realidades, además del conocimiento de
que tenían una herencia común, llevó a ambos grupos a la
unión (5:1-3). Decenas de miles de personas se congregaron en
una gran celebración en Hebrón e hicieron a David rey sobre
todo Israel (cp. 1 Cr. 12:23-40).
David dio de inmediato varios pasos significativos. Primero,
tomó Jerusalén y la convirtió en la capital política de la nación
(5:610). David había estado gobernando desde Hebrón, situada
en el sur. Este paso hizo que la capital de David estuviera
localizada más al centro y que fuera más inexpugnable.
Segundo, llevó el tabernáculo a Jerusalén, haciendo de
Jerusalén también la capital religiosa de Israel (6:12-19).
David era un militar diestro que también se daba cuenta de su
necesidad de depender de Jehová Dios. Como resultado, David
venció una y otra vez, destruyendo enemigo tras enemigo. Con
ello, David expandió y aseguró las fronteras de Israel (5:17-25;
8:1-18; 10:1-19). David empujó agresivamente las fronteras de
Israel hacia los límites concedidos bajo el pacto palestino.
Militarmente, Saúl y David contrastan de manera notable. Las
batallas de Saúl fueron primariamente defensivas,
reaccionando a acciones hostiles de otras naciones. David
también respondió a naciones hostiles, pero las batallas de
David fueron de naturaleza mucho más ofensiva.
Durante un descanso de la guerra, David observó cuán hermosa
era su propia casa en comparación con el tabernáculo, la casa
de Dios. La casa de David estaba hecha con cara madera de
cedro, mientras que la casa de Dios era una tienda hecha de
cortinas (7:1). David expresó a su amigo y consejero, el profeta
Natán, su deseo de edificar un templo hermoso y permanente
para el Señor. Natán dio su aprobación al proyecto, pero más
tarde, aquella noche, Dios le informó a Natán que por cuanto
David era hombre de guerra y había derramado sangre, no
debía ser él quien construyese el templo (7:5; 1 Cr. 22:8). Pero
Dios respondió al deseo del corazón de su siervo David
concertando con él un pacto eterno e incondicional. El pacto
davídico es una subdivisión del pacto abrahámico, y desairo¡la
adicionalmente la promesa de una nación y de un rey. Segundo
Samuel 7 es el pasaje central del pacto davídico, pero se habla
de él en muchas otros pasajes de las Escrituras, incluyendo 1
Crónicas Salmo 89; Jeremías 33:14-22; Ezequiel 37:24-25; 2
Samuel 23:1-7; y Lucas 1:32-33.
Por cuanto el pacto davídico mira hacia el mayor Hijo de David,
Jesucristo, hay algunas claras implicaciones proféticas para
este pacto. Son: (1) Israel ha de ser preservada como nación y
finalmente ser devuelta a la tierra de Palestina; (2) el Hijo de
David, Jesús el Mesías, ha de volver para gobernar sobre el
reino pactado; (3) se debe instituir un reino literal, terreno,
para la nación de Israel, sobre el que Cristo reinara'
EL PACTO DAVÍDICO
(Nota: los números 3, 4 y 5 esperan su cumplimiento final en
Jesucristo.)
B. EL POSTERIOR REINADO DE DAVID, DE PECADO Y
PERTURBACIONES (11-24)
A menudo, en ocasiones de grandes triunfos y victoria, cuando
todo parece bien, se experimenta la derrota. Así sucedió en el
caso del grande y victorioso rey David cuando cometió adulterio
con Betsabé (11:14). La secuencia del pecado fue cosa común:
vio, preguntó y luego participó. Que tomase a la mujer de otro
ya era cosa bien mala, pero la situación empeoró porque el
pecado no fue confesado. Cuando David supo que Betsabé
estaba embarazada (11:5) inició una serie de encubrimientos,
que finalmente llevaron al asesinato de Urías, el confiado
marido de Betsabé. De esta manera, David se hizo culpable
tanto de asesinato como de adulterio. Estos dos pecados eran
crímenes capitales en Israel, y no había sacrificio disponible
para expiarlos. El rey David hacía frente a la muerte, pero
aunque estaba cargado por una culpabilidad terrible (cp. Sal.
32:3-4), no quería confesar. Se precisó de una parábola y
declaración de su amigo Natán para llevar a David al punto de
una genuina confesión (cp. Sal. 51). Dios mostró su
misericordia a David. Su pecado fue perdonado, pero Natán
comunicó a David que su pecado tendría dos consecuencias: (1)
que el bebé nacido a Betsabé por su unión con ella moriría, y
(2) David vería y experimentaría el pecado y la rebelión en su
propia casa por el resto de su vida. Y así sucedió: un hijo violó a
una de sus hijas; un hijo asesinó a otro hijo; y uno huyó de su
casa sólo para fomentar la rebelión cuando volvió (13:118:33).
Los pecados de David de adulterio y asesinato fueron
perdonados, pero incluso el pecado perdonado tiene sus
consecuencias. Este fracaso espiritual y moral del rey David ha
quedado consignado como advertencia para todos.
David fracasó en varias ocasiones, pero siguió siendo un «varón
conforme al corazón de Dios». Hizo frente a su pecado y
recurrió al poder y a la gracia de Dios para vivir con las
consecuencias de su pecado.
INTRODUCCIÓN A 1 REYES
PATERNIDAD Y FECHA DE 1 REYES
Los dos libros de 1 y 2 Reyes constituían originalmente un libro,
y el autor es desconocido. Los comentaristas coinciden
generalmente en que el contenido de 1 y 2 Reyes fue recopilado
antes del cautiverio de Judá, y que la redacción final tuvo lugar
durante el período del cautiverio. Algunos creen que el autor
fue un cautivo judío viviendo en Babilonia, mientras que otros
señalan al profeta Jeremías como el candidato más probable. En
cualquier caso, la fecha de redacción sería de alrededor del
600-575 a.C.
PROPOSITO DE 1 REYES
Primero de Reyes fue escrito para continuar la historia de la
monarquía unida bajo el hijo de David, Salomón. También fue
escrito para registrar la división del reino en norte y sur. El
libro no es una mera visión de hechos históricos sino un
comentario de las grandes cuestiones espirituales que causaron
estos hechos.
BOSQUEJO BÁSICO DE 1 REYES
1. El reinado de Salomón sobre el reino unido (caps. 1-11)
II. Los tempranos días del reino dividido (caps. 12-22)
DATOS IMPORTANTES ACERCA DE 1 REYES
1. Palabra clave: división
2. Capítulo clave: 12, la división del reino
3. Versículos clave: 8:22-26; 12:16
4. Personajes clave: Salomón, Roboam, Jeroboam, Acab,
Jezabel, Elías, Asa y Josafat
5. Significado de «l Reyes»: el primero de dos libros
titulado por los reyes de ltirael y de Judá desde Salomón
hasta el cautiverio en Babilonia, registrando las historias
de los mismos
6. Geografía de 1 Reyes: la tierra de Judá e Israel
CONSIDERACIONE. ESPECIALES ACERCA DE 1 REYES
El libro comienza con la accesión de Salomón al trono y
gobernando todo Israel, y termina con el reinado de Josafat
sobre Judá y de Ocozías en Israel. Esto, por tanto, cubre un
período de alrededor de 125 años.
RESUMEN DE 1 REYES
1. El. REINADO DE SAIAMÓN SOBRE El, REINO UNIDO
(CAPS. 1-11)
A. LA ACCESIÓN DE SALOMÓN AL TRONO (1:1-2:11)
Al aproximarse David a la edad de setenta años (2 S. 5:4) y
debilitarse, todos en Israel vieron con claridad que un nuevo
rey debía acceder al trono. Evidentemente, David había
cometido el error fundamental de no declarar de manera clara
y pública qué hijo sería su sucesor. En privado, David había
prometido a Betsabé que su hijo Salomón sería el siguiente rey
(1:16-17). Pero al no existir una declaración clara y pública, el
cuarto hijo de David, Adonías (posiblemente el mayor de los
hijos vivos de David) intentó apoderarse del trono (1:5, 18-19).
Este intento fracasó cuando David ordenó a Natán profeta, al
sumo sacerdote Sadoc y a otras personas prominentes que
ungieran públicamente y proclamaran a Salomón como rey
(1:32-40). Considerando el potencial para el caos y la agitación,
la transición del trono a Salomón fue bastante plácida. Después
de dar al rey algunos buenos consejos, murió David, el más
grande de los reyes de Israel (2:1-I 1).
B. SALOMÓN AFIRMA EL REINO (2:12-5:18)
Después de eliminar a varios de sus adversarios (2:12-46), Salo
món estableció un imperio sumamente organizado. Entabló
muchas alianzas políticas, se dedicó a muchos proyectos de
edificación, fortaleció las defensas de Israel y desarrolló una
burocracia compleja
La sabiduría de Salomón (que Dios le dio, 3:4-12) llegó a ser
célebre por toda la zona (4:29-34). Las victorias militares de
David, la sabiduría de Salomón y el favor evidente de Dios
posibilitaron que todo Israel viviera en paz y prosperidad
(4:25).
C. EL PROGRAMA DE CONSTRUCCIONES DE SALOMON (6:1-
10:29)
David había deseado edificar una casa para Dios, pero fue su
hijo Salomón el que en realidad levantó el templo en Jerusalén.
Se necesitaron unos siete años para edificar esta estructura,
valorada en muchos millones de dólares actuales. Con su
abundancia de oro, plata, mármol y maderas preciosas, el
templo era una de las maravillas del mundo.
El punto culminante de la historia de Israel en el Antiguo
Testamento quizá sea la dedicación de este templo. Nunca más
volvemos a encontrar a la nación, como un todo, viviendo en tal
paz y prosperidad y aparentemente tan totalmente dedicada al
Señor. Tanto el rey como el pueblo estaban unidos en
obediencia a la ley de Dios. La maravillosa oración de Salomón
en aquel gran día de la dedicación da una apropiada ilustración
de aquellos prósperos días en Israel (cp. 8:1, 22-25, 54-56).
D. EL FRACASO ESPIRITUAL DE SALOMÓN Y SU FIN COMO
REY DE ISRAEL (11:1-43)
Dos pasajes que hemos mencionado con anterioridad tienen
una gran importancia en los acontecimientos que siguen. En 1
Samuel 8, Dios había advertido a Israel que unos pesados
impuestos acompañarían a la monarquía. A fin de mantener su
enorme gobierno, su lujoso estilo de vida y sus numerosos
proyectos de construcción, Salomón cargó más y más impuestos
sobre su pueblo. Esta carga impositiva provocó una profunda
agitación y llegó a ser terriblemente opresiva (como lo indican
más adelante los clamores del pueblo, 12:4). En Deuteronomio
17, Dios había advertido a los reyes que no multiplicasen los
caballos, la plata, ni las mujeres. El caballo era la base del
poderío militar, pero Dios quería que Israel confiase en Él. La
plata y todas las otras formas de riqueza favorecerían la
independencia de Dios. Muchas mujeres (a menudo parte de los
tratados hechos con reyes extranjeros) llevarían sus ídolos con
ellas, y en este proceso apartarían del Señor el corazón del rey.
Salomón violó de manera flagrante estas tres prohibiciones (cp.
1 R. 10:26; 2 Cr. 9:25; 1 R. 10:14, 27; 11:1-5).
En sus años de gloria, Salomón no actuó con sabiduría, dejando
de recordar que incluso los reyes están sujetos a la
«constitución». Se enajenó la lealtad de sus súbditos y afrentó
al Santo de Israel. Su devoción a los muchos ídolos de sus
mujeres atrajo una sentencia de juicio de parte de Dios (11:11-
13). Como resultado de su pecado, el reino iba a ser dividido. El
hijo de Salomón iba a ser rey sobre sólo dos tribus. Sólo la
existencia del pacto davídico impidió que la línea de Salomón
fuese cortada.
El resto de la vida de Salomón transcurre rápidamente en el
texto de la Escritura. El autor de 1 Reyes introduce ahora a
Jeroboam, que llega a ser un personaje central en el período de
la monarquía. Jeroboam, un siervo de Salomón, llegará a ser el
primer rey del reino del norte (11:26-31).
II. LOS TEMPRANOS DÍAS DEI. REINO DIVIDIDO (CAPS. 12-
22)
A. LA DIVISIÓN DEL REINO(12:1-20)
Salomón no cometió el error de David de dejar de designar a su
sucesor de manera clara. Su hijo Roboam fue hecho rey.
Después de la muerte de Salomón, Roboam fue a Siquem, en la
zona centro norte de Israel, para ser formalmente coronado
como cuarto rey del reino unido. Sin embargo, fue en aquel
tiempo que el pueblo pidió alivio de las pesadas cargas
impositivas de Salomón como prerrequisito para unirse bajo el
reinado de Roboam (12:1-4). Roboam rehusó insensatamente
esta legítima petición, con el resultado de que las tribus del
norte rehusaron reconocer a Roboam como rey (12:3-16). En
lugar de esto, hicieron a Jeroboam de Efraín su rey (12:20).
Aunque la falta de sabiduría de Roboam provocó la división del
reino, no fue su causa Había varias razones para la
disgregación del reino de Israel. Primero y ante todo había la
caída espiritual de Salomón.
El pecado de Salomón era un golpe al mismo corazón de la
teocracia; seguir a otros dioses en cualquier sentido era negar
el pacto con Jehová y hacer que el nuevo templo fuese una
farsa.'
Esto, por sí mismo, hubiese provocado el juicio de Dios. Pero se
puede encontrar una segunda razón para la división en unos
celos tribales de mucho tiempo que habían sido fomentados por
el hecho de que Judá fuese la tribu preeminentemente regia.
Salomón profundizó estos celos al cargar de impuestos a todas
las tribus excepto Judá, al concentrar sus proyectos de
construcción en Judá, y al enfatizar la defensa de Judá. Su duro
trato de algunos norteños, al ofrecer entregar sus ciudades a
otro rey (9:10-13), añadió a la rivalidad y antagonismo ya
existentes.' Y se puede encontrar una tercera razón para la
división en la explotación del pueblo por parte de Salomón.
La soberbia personal de Salomón y su egoísmo contribuyeron
ciertamente al problema. ... Sus enormes operaciones de
construcción, aunque enalteciendo su poder y prestigio,
hicieron poco para ayudar a su pueblo.... El pueblo pronto se
dio cuenta de que estaban siendo sacrificados para su
enriquecimiento personal en lugar de por el bien de la
nación. ... La agitación siguió aumentando.'
A la luz de estas fuerzas poderosas ya en operación, la culpa de
la división pertenece a Salomón, no a Roboam. Pero sobrevino
la división y siguió durante los siguientes 210 años.
El año de la división fue el 931 a.C. Las historias de los dos
reinos se entretejen en el texto de las Escrituras hasta el
cautiverio del reino del norte en el 721 a.C. (2 R. 17). Durante
estos años, los dos reinos fueron a menudo amistosos y
cooperaron entre sí, pero en otras ocasiones estuvieron
enfrentados bélicamente.
B. ROBOAM DE JUDA Y JEROBOAM UE ISRAEL (12:21-14:31)
Aunque había tenido lugar una división política, las dos
naciones seguían unidas en lo religioso. Jerusalén, en el sur,
seguía sien do el centro del culto de Israel y de la actividad
religiosa. Jeroboam pensó que no podría mantener la división
política si existía una unidad religiosa (12:26-27). Por ello,
escogió alterar la religión del norte sólo lo suficiente para
privar a Jerusalén de su papel como el único centro de un culto
unificado del Señor. Jeroboam hizo dos becerros de oro y puso
el uno en la parte septentrional de su reino en Dan, y el otro en
la parte meridional de su reino en Bet-el. Jeroboam no estaba
introduciendo nuevos dioses. Más bien, afirmaba que estos
becerros eran representaciones visibles de Jehová que «los hizo
subir de tierra de Egipto» (12:28). No estaba diciendo que
Jehová era el becerro. El becerro, o toro, era venerado en
tiempos antiguos como símbolo de gran poder. Y también
Jeroboam tenía historia de su parte. Podía señalar al primer
sumo sacerdote de Israel, Aarón, que una vez había hecho un
becerro de oro para el culto. Jeroboam cambió también el
calendario religioso y el sacerdocio. Jeroboam introducía con
ello su propia versión del culto de Jehová.
LÍMITES APROXIMADOS DE LOS DOS REINOS EN LOS DÍAS
DE LA MONARQUÍA DIVIDIDA
El contaminado sistema religioso de Jeroboam fue el empuje
que precipitó al reino del norte hacia la corrupción y el
cautiverio. Burdas formas paganas se introdujeron fácilmente
una vez que se abandonó el verdadero culto del Señor. Más de
veinte veces la Escritura llama a Jeroboam «el que hizo pecar a
Israel». Cuando se establecieron los becerros de oro y fueron
aceptados por el reino del norte, este reino dio un gran paso
hacia abajo. La condición del reino del norte empeoró
rápidamente cuando muchas personas piadosas huyeron del
norte y fueron a vivir al sur a fin de evitar la descarada idolatría
(cp. 2 Cr. 11:14-17).
Pero en el reino del sur, Roboam demostró ser un rey inepto y
malvado. La gloria de los días de Salomón se desvaneció
rápidamente durante el reinado de diecisiete años de Roboam
(15:21-31). Y la vida empeoró con la guerra contra Jeroboam
que se mantuvo durante todo su reinado.
C. Los REYES DE JUDÁ EN 1 REYES (15:1-24; 22:41-50)
1. Abiam
Reinó por sólo tres años. No estaba totalmente dedicado al
Señor.
2. Asa
Fue un rey piadoso que gobernó durante cuarenta y un años.
Destruyó los lugares idolátricos en el reino del sur.
3. Josafat
Fue un rey piadoso que obedeció al Señor. Reinó veinticinco
años e hizo la paz con el norte.
D. REYES DE ISRAEL EN 1 REYES (15:25-22:40, 51-53)
1. Nadab
Fue malvado como su padre Jeroboam. Estuvo en el trono sólo
dos años.
2. Baasa
Fue un rey inicuo que gobernó veinticuatro años después de
acabar totalmente con todos los miembros de la familia de
Nadab. 3. Ela
Prosiguió los pecados y la política de su padre Baasa durante
sus dos años en el trono.
4. Zimri
Fue un poderoso general del ejército que asesinó a Ela y a toda
su familia. Gobernó sólo durante siete días.
5. Omri
Fue otro general que accedió al poder tras dar muerte a Zimri.
Se vio obligado a gobernar junto con otro pretendiente al trono
llamado Tibni. Durante tres años estos dos gobernaron como
reyes en el norte hasta que finalmente venció Omri. Omri trazó
algunos eficaces planes a largo plazo para Israel, como
desplazar la capital de Israel a Samaria y fortalecer a Israel
mediante alianzas. Una alianza así llevó a la malvada Jezabel a
Israel.
6. Acab
Durante su gobierno de veintidós años, junto a su mujer
Jezabel, llevó a Israel a su nivel espiritual más bajo. El baalismo
devino la religión del reino del norte, y las Escrituras declaran
que Acab y Jezabel fueron los gobernantes más malvados de
toda la historia del norte (16:30-31; 21:25). A fin de tratar
acerca de esta crisis extre ma, Dios levantó al ardoroso profeta
Elías. Elías fue empleado para contrarrestar los males del
baalismo y para llamar a algunos de Israel de vuelta a Jehová.
7. Ocozía`
Este hijo de Acab y Jezabel fue malvado como sus padres.
Afortunadamente, gobernó sólo durante dos años.
COMPARACIÓN DE LOS DOS REINOS
INTRODUCCIÓN A 2 REYES
PATERNIDAD Y FECHA DE 2 REYES
Véase la discusión acerca de la paternidad y fecha de 1 Reyes.
PROPÓSITO DE 2 REYES
Segundo Reyes fue escrito para proseguir la historia del
período del reino dividido y para registrar la toma en cautiverio
tanto del reino del norte como del reino del sur. El libro fue
escrito para mostrar que Dios es fiel a su palabra al juzgar a su
pueblo por su desobediencia e idolatría
BOSQUEJO BÁSICO DE 2 REYES
1. La historia de Israel: el reino del norte (caps. 1-10)
II. La historia de Israel y de Judá: el reino dividido (caps. 11-17)
111. La historia de Judá: el reino solitario (caps. 18-25)
IMPORTANTES ACERCA DE 2 REYES
1. Palabra clave: cautiverio
2. Capítulo clave: 17, el cautiverio del reino del norte; 25,
el cautiverio del reino del sur
3. Versículos clave: 17:7-18; 23:26-27; 25:8-12
4. Personajes clave: Eliseo, Jehú, Jeroboam II, Ezequías,
Josías y Manasés
5. Significado de «2 Reyes»: el primero de dos libros
titulado por los reyes de Israel y de Judá, registrando las
historias de los mismos
6. Geografía de 2 Reyes: la tierra de Israel y de Judá
CONSIDERACIONES ESPECIALES ACERCA DE 2 REYES
El libro de 2 Reyes comienza con el reinado del rey Ocozías de
Israel y termina con el rey Sedequías, el último rey de Judá. Los
años cubiertos por este libro son aproximadamente 250.
RESUMEN DE 2 REYES
1. LA HISTORIA DE ISRAEL: EL REINO DEL NORTE; (CAPS. 1-
10)
A. EL MINISTERIO DE ELIAS (1:1-2:11)
La mayor parte del espectacular ministerio de Elías se registra
en 1 Reyes en relación con el reinado del malvado rey Acab
(17:1-19:21). Esta sección en 2 Reyes prosigue la historia de su
milagroso ministerio, registrando el fuego hecho descender del
cielo (1:9-12), el paso del Jordán en seco (2:8), y su partida al
cielo en un torbellino (2:11).
B. EL MINISTERIO DE ELISEO (2:12-8:29)
El ministerio de Elías fue transmitido a Eliseo, que ahora debía
afrontar los difíciles tiempos de la decadencia espiritual y moral
de Israel. El ministerio de Eliseo, que duró alrededor de medio
siglo, tuvo un gran efecto sobre la gente de su tiempo. Su
influencia fue significativa entre «los hijos de los profetas» -un
grupo de hombres instruidos en Bet-el y Gilgal para servir al
Señor en el reino del norte. Influenció a la gente mediante los
milagros que obró, el doble de los hechos por Elías. Su
influencia se extendió más allá de los límites de Israel, y fue
conocido y respetado en Siria. Fue un gran profeta levantado
en tiempos difíciles.
C. EL PAPEL DE JEHU (9:1-10:36)
El último acto registrado de Eliseo fue enviar a uno de los
«hijos de los profetas» para ungir a Jehú, capitán en el ejército
del norte, para que fuese el siguiente rey de Israel (9:1-3). Jehú
recibió instrucciones de destruir a toda la familia de Acab y
vengar a los profetas muertos del Señor. Con un abierto celo,
Jehú aniquiló a toda la casa de Baal y erradicó el baalismo de
Israel (9:7-10; 10:1028). Por su obediencia, Dios prosperó a la
dinastía de Jehú, haciendo que fuese la más duradera en el
reino del norte. Pero, por cuanto Jehú no eliminó también los
becerros de oro de Israel, la bendición fue limitada (10:29-31).
H. LA HISTORIA DE ISRAEL Y DE JUDÁ: EL REINO DIVIDIDO
(CAPS. 11-17)
A. ISRAEL: EL REINO DEL NORTE
Todos los nueve reyes que gobernaron Israel antes de la
cautividad del norte eran adoradores del becerro de oro. Todos
ellos fueron malos. Ninguno de ellos agradó al Señor. (Véase
tabla «Gobernantes en la era de la monarquía», p. 121.)
De los nueve últimos reyes se destaca uno. Jeroboam II fue el
cuarto rey de la línea de Jehú. Reinó cuarenta y un años y dio
una cierta prosperidad y victoria a Israel. Extendió los límites
de Israel recuperando mucho territorio que se había perdido
hacía mucho tiempo. Israel disfrutó también de prosperidad
material durante su reinado. Pero el rey mismo era malvado y
adoraba los becerros de oro (14:23-24). Su reinado es
particularmente importante porque es el trasfondo de tres de
los profetas de Dios: Amós, Oseas y Jonás.
Los años de prosperidad se desvanecieron rápidamente y
sobrevino lo inevitable. En 721 a.C., durante el reinado de
Oseas, el Señor llevó a los asirios contra Israel. Durante dos
siglos Dios había tolerado sus vidas malvadas e idolátricas.
Cuando no respondieron a los profetas que les eran enviados
fueron juzgados. El reino del norte fue destruido, y muchos
murieron; muchos otros fueron llevados cautivos a Asiria.
Aunque el Señor fue asombrosamente paciente con Israel, el
juicio había de llegar algún día (17:5-12).
B. JUDÁ: EL REINO DEL SUR
Durante los últimos años del reino del norte, el reino del sur
sufrió la ira de una malvada gobernante, la reina Atalía, y las
bendiciones de un gobernante recto, Jotam (11:1-3; 15:33-34).
En contraste con el norte, que no tuvo reyes rectos, el sur tuvo
algunos que trataron de obedecer al Señor. Esto explica la
mayor duración del reino del sur. Cuando los asirios barrieron y
aplastaron Israel, Dios preservó a Judá.
111. LA HISTORIA DE JUDÁ: EL REINO SOLITARIO (CAPS. 18-
25)
A. EL PIADOSO REY EZEQUIAS (18:1-20:21)
Fue el propio testimonio de Dios que de todos los reyes del sur,
Ezequías fue el más recto (18:5). Eliminó la idolatría de su
nación, llegando incluso a destruir la serpiente de bronce de
Moisés, que había llegado a ser un objeto de culto. Ezequías
obedeció a Dios, confió en Dios y sirvió a Dios, y Dios le honró
por ello. La gran prueba de Ezequías llegó cuando el arrogante
pero poderoso ejército de Asiria asedió Jerusalén, exigiendo su
rendición. Ezequías rogó al Señor le diera la liberación. Esta
liberación fue prometida por medio del profeta Isaías (19:5-7), y
llegó de una manera asombrosa con la destrucción de una gran
parte del ejército de Asiria por mano de Dios (19:35).
B. EL MALVADO REY MANASÉS (21:1-16)
Es imposible explicar el enigma de Manasés y Ezequías. ¿Cómo
es posible que el rey más piadoso de Judá fuese padre del rey
más malvado de todo el período de la monarquía? Pero
Manasés fue precisamente esto (21:10-12, 16). Tan grande y
penetrante fue su pecaminosa influencia que Dios pronunció
una irreversible sentencia sobre Judá. La nación estaba ahora
abocada al cautiverio. El mal hecho por Manasés quedó tan
profundamente arraigado en Judá que la cosecha de la maldad
era cosa segura, y seguro el cautiverio.
C. EL PIADOSO REY JOSIAS (22:1-3)
Josías fue el último rey piadoso que ejerció el gobierno. Trajo
un avivamiento en Judá, pero fue básicamente externo. Josías
mismo era un hombre verdaderamente piadoso, pero los
corazones del pueblo estaban lejos de Jehová, y el juicio
permanecía en el horizonte (23:26; 24:3).
D. LOS ÚLTIMOS REYES DE JUDÁ (22:31-25:30)
Ninguno de los últimos cuatro reyes de Judá fueron hombres
verdaderamente rectos. En menos de un cuarto de siglo tras la
muerte de Josías, el reino del sur desaparecería de la tierra.
En la escena mundial, el poderoso Imperio Asirio se había
debilitado y estaba cayendo bajo los embates del nuevo Imperio
de Babilonia. En el año 605 a.C., en la batalla de Carquemis,
Babilonia derrotó a las fuerzas combinadas de Asiria y Egipto y
surgió como la potencia mundial. Luego vinieron
Nabucodonosor y su ejército babilónico y subyugaron a Judá.
En el curso de los siguientes años, Nabucodonosor acudió un
total de tres veces a Judá.
1. 605 a.C.
Joacim era rey de Judá. Judá se transformó en nación vasalla de
Babilonia pagando impuestos anuales.
Se permitió a Judá tener su propio rey. Fueron llevados algunos
cautivos y tesoros a Babilonia (Dn. 1:2).
2. 597 a.C.
Cuando Joacim rehusó pagar el impuesto, Nabucodonosor
volvió. Un nuevo rey en el trono, Joaquín, se sometió a él. El
rey, el resto del tesoro del templo, y unos l0.(XX) cautivos
fueron llevados de vuelta a Babilonia.
3. 586 a.C.
Con Sedequías en el trono de Judá, otra vez Judá rehusó pagar
los impuestos. Nabucodonosor volvió, destruyó la ciudad de
Jerusalén y quitó al último rey de Judá.
Con esta tercera venida de Nabucodonosor, el reino del sur
pasó al cautiverio y finalizó la era de la monarquía.
GOBERNANTES EN LA ERA DE LA MONARQUÍA
() = años del reinado del rey
• = reyes que
influyeron
especianente en la
historia
# = fundadores de una dinastía
INTRODUCCIÓN A 1 Y 2 CRÓNICAS
PATERNIDAD Y FECHA DE 1 y 2 CRÓNICAS
El autor de Crónicas recopiló estos libros de hasta diez fuentes
diferentes (1 Cr. 9:1; 2 Cr. 12:15). La tradición dice que el
escriba Esdras escribió estos libros, y desde luego estaba
calificado para hacerlo (Esd. 7:10-11). Muchos han sugerido
que el libro de Esdras y los de Crónicas eran uno en realidad
cuando fueron escritos al principio (cp. Esd. 1:1-3 con 2 Cr.
36:22-23). Si el autor fue Esdras, entonces es probable una
fecha posterior al cautiverio de alrededor del 450 a.C.
PROPOSITO DE 1 y 2 CRÓNICAS
Estos libros son complementarios con respecto a 1 y 2 Samuel y
1 y 2 Reyes. Tenían la intención de fortalecer al remanente de
la nación que había pasado a través del período del cautiverio
babilónico. Necesitaban que se les recordase que el Señor
seguía estando con ellos y que ellos seguían teniendo un
glorioso futuro porque Dios era fiel a sus pactos. La apostasía
de la nación la había abatido, pero la nación iba a surgir de
nuevo.
El propósito de este historiador tiene la intención de demostrar
que la verdadera gloria de la nación hebrea se hallaba en su
relación de pacto con Dios, tal como había sido mantenida por
las formas prescritas de culto para el templo y administrada por
sacerdotes divinamente ordenados, bajo la protección de la
dinastía divinamente autorizada de David. El hincapié se hace
siempre en lo que es puro y válido en el pasado de Israel a fin
de brindar bases confiables para la tarea de reconstrucción que
queda por delante. Se hace un gran hincapié respecto a la rica
herencia de Israel y su indestructible conexión con los
comienzos patriarcales (de ahí el relieve que adquieren las
listas genealógicas).'
Crónicas, obra escrita después del cautiverio babilónico, era a
la vez un aliento y una advertencia. Fue dada para alentar a
Israel con la verdad de que Dios no los había dejado de lado.
Era una advertencia de que una futura apostasía o idolatría
sería de nuevo tratada con severidad.
BOSQUEJO BÁSICO DE 1 Y 2 CRÓNICAS
1. Bosquejo de 1 Crónicas
1. Las genealogías (caps. 1-9)
II. El reinado del rey Saúl (cap. 10)
111. El reinado del rey David (caps. 11-29)
2. Bosquejo de 2 Crónicas
1. El reino unido bajo el rey Salomón (caps. 1-9)
11. El reino del sur bajo los reyes de Judá (caps. 10-36)
DATOS IMPORTANTES ACERCA DE 1 Y 2 CRÓNICAS
1. Palabra clave: el templo
2. Capítulo clave: 12, David hecho rey de Israel
3. Versículos clave: 2 Cr. 7:14
4. Personajes clave: David, Salomón, Asa, Josafat y
Ezequías
5. Significado de «1 Y 2 Crónicas»: sugiere que lo
registrado son los anales oficiales de los
acontecimientos importantes de las vidas de los reyes
de Israel
6. Geografía de 1 Y 2 Crónicas: la tierra de Israel
CONSIDERACIONES ESPECIALES ACERCA DE 1 y 2
CRÓNICAS
1. Las relaciones de Crónicas
Por cuanto el contenido de estos libros es repetitivo de material
existente en otros libros vecinos, es útil considerar la relación
de Crónicas con otros materiales del Antiguo Testamento. Esto
se puede ver con facilidad consultando las siguientes tablas.
RELACIÓN
2. El cautiverio babilónico
El cautiverio de Judá duró oficialmente desde el 605 hasta el
536 a.C., un período de setenta años. El profeta Jeremías no
sólo había advertido al pueblo acerca de un inminente
cautiverio sino que también especificó su duración (Jer. 25:11;
29:10). La razón de que el cautiverio durase setenta años (y no
cincuenta o cien años) se da en 2 Crónicas 36:21. Setenta veces
había violado la nación el mandamiento de Dios de dejar
reposar la tierra cada séptimo año (sabático) (cp. Lv. 25:1-7;
26:34, 43). Israel no debía plantar ni cosechar durante aquel
año. Pero por cuanto la nación no quería dejar reposar
voluntariamente la tierra, Dios los quitó de ella.
Los años del cautiverio babilónico fueron penosos pero
provechosos para Juda. El dolor de estar en cautividad bajo una
nación pagana, de ver a Jerusalén quemada y saqueada, de
testimoniar el fin de la monarquía, y de no tener lugar alguno
para sacrificar y adorar fue terrible. Pero estos años también
trajeron grandes benefi cios para el pueblo. Aprendieron que
servir a los ídolos era una insensatez y fueron mayormente
sanados de su idolatría. Adquirieron también un renovado amor
y lealtad por las Escrituras. No tenían templo ni sacerdocio
funcional, pero tenían la Palabra de Dios. Se cree comúnmente
que la sinagoga, un lugar local de reunión para la lectura y
enseñanza de las Escrituras, se originó durante el cautiverio
babilónico.
EL PERÍODO DE CAUTIVERIO EN BABILONIA
(a) Los judíos en Babilonia
Poco se conoce de este período de la historia, por cuanto no
está cubierto por ningún «libro fundamental». Lo que se puede
saber acerca de los judíos en Babilonia se espiga de Ezequiel,
Daniel y Esdras. Los años iniciales en Babilonia fueron
desalentadores (Sal. 137). Evidentemente, los judíos en general
no fueron asimilados en la vida de Babilonia sino que
permanecieron separados en campos de detención (Ez. 1:1;
3:15). Algunos, como Daniel y sus amigos, formaban parte de la
corte del rey. Pero incluso estos nunca perdieron su identidad
judía (Dn. 5:13). Aunque al ir pasando los años probablemente
se dio una mayor asimilación en la vida de Babilonia, muchos
estaban dispuestos a «volverse a casa» cuando tuvieron la
oportunidad.
(b) Los judíos dejados en Palestina
Hay mucha información disponible acerca de estos días
inmediatamente después de la destrucción de Jerusalén el 586
a.C. El profeta Jeremías recibió autorización de Nabucodonosor
para que darse en Palestina. Es Jeremías quien registra la
situación de los judíos que se quedaron en la tierra (Jer. 40-44).
Cuando Jerusalén fue destruida, la ciudad de Mizpa devino el
centro político de Judá y la nueva capital provincial. Un judío
llamado Gedalías fue escogido por Nabucodonosor como primer
gobema dor de la zona Es probable que Nabucodonosor
pensara que era mejor dejar que los judíos tuviesen a un judío
para gobernarles, en tanto que no fuese rey. Con la población
muy reducida habría pocas posibilidades para una rebelión en
gran escala; por esto, quedaron muy pocos soldados babilónicos
para ayudar a Gedalías en Mizpa. El número de la población
gobernada por Gedalías era probablemente inferior a 50.(X)0
personas.' El gobierno de Gedalías fue muy breve, quizá entre
dos y tres meses. Fue asesinado en su cargo por Ismael, que
formaba parte de un grupo de resistentes irreductibles basado
en Amón. Jeremías y los demás fueron tomados cautivos, pero
liberados por Johanán y un grupo leal a Gedalías. Sin embargo,
temiendo represalias por parte de los babilonios (por el
asesinato del gobernador Gedalías), el grupo dirigido por
Johanán se retiró a un lugar cercano a Belén y meditaron qué
paso iban a dar. Le pidieron a Jeremías que preguntase al
Señor en cuánto a qué debían hacer. Diez días después
Jeremías volvió con palabra de Dios. Se mandaba al pueblo
quedarse en la tierra y no descender a Egipto, que era lo que
estaban considerando. Pero no quisieron escuchar a Jeremías.
En lugar de ello, huyeron a Egipto, obligando a Jeremías a ir
con ellos. Con la partida de este grupo, apenas quedaron judíos
en la tierra.
RESUMEN DF, 1 Y 2 CRÓNICAS
1 CRÓNICAS
1. LAS GENEALOGIAS (CAPS. 1-9)
Estas listas siguen el linaje de Israel, comenzando con Adán y
terminando con los del cautiverio babilónico. Revelan la mano
de Dios obrando durante todos esos años, al ir Él escogiendo a
ciertas personas para llevar a cabo sus propósitos. Esta
genealogía es importante para seguir la línea del Mesías. Estas
genealogías no son exhaustivas sino que están cuidadosamente
seleccionadas. Es evidente que el autor está
sumamente interesado en la línea de David, en la tribu de Leví,
y en las tribus de Judá y de Benjamín.'
II. EL REINADO DEL REY SAÚI. (CAP. 10)
Aunque Saúl reinó durante treinta y dos años, poco se dice
acerca de su gobierno. Su infidelidad y desobediencia reciben
un breve tratamiento, a fin de contrastarlo con la elección de
Dios de un rey piadoso, David.
111. EI. REINADO DEI. REY DAVID (CAPS. 11-29)
David es la norma empleada en las Escrituras para un rey justo.
Se le ve llevando a la nación de Israel a la unidad y haciendo de
ella una fuerza poderosa para el Señor. Se pone énfasis en el
deseo de David de hacer de Jerusalén la capital religiosa de la
tierra y en su deseo de erigir un templo para el Señor.
2 CRÓNICAS
1. EI. REINO UNIDO BAJO EI. REY SALOMON (CAPS. 1-9)
En 2 Crónicas la historia del reinado de Salomón se centra en
dos visiones que recibió: una en Gabaón (1:1-13) y la otra en
Jerusalén (7:12-22). Debido a su primera visión, Salomón recibe
una insólita sabiduría de parte de Dios, lo que le capacita para
construir el templo y para conducir a Israel en los justos
caminos de Dios. La segunda visión tuvo lugar en el templo
mismo. Dios le prometió bendición y prosperidad por su
obediencia, pero disciplina por la desobediencia.
H. EI. REINO DEI, SUR RAJO LOS REYES DE JUDÁ (CAPS. 10-
36)
El énfasis en esta sección recae sobre los piadosos reyes de
Judá que gobernaron después de Salomón en el reino del sur
durante los períodos del reino dividido y del reino en solitario.
Se destacan Asa (14:1-16:14), Josafat (17:1-20:37), Ezequías
(29:1-32:33) y Josías (34:1-35:27). El autor deja poco espacio
para los reyes malvados. El capítulo final describe la caída y la
deportación de Judá.
ESDRAS
INTRODUCCIÓN A ESDRAS
PATERNIDAD Y FECHA DE ESDRAS
Dice la tradición que el mismo Esdras escribió este libro. Es
evidente que era capaz de hacerlo, por cuanto es llamado
«escriba versado» Con Esdras como autor, la fecha de
redacción estaría alrededor del 450 a.C.
PROPOSITO DE ESDRAS
El propósito del libro de Esdras es registrar la fidelidad de Dios
en el restablecimiento de los judíos en su
tierra.
BOSQUEJO BÁSICO DE ESDRAS
1. El regreso bajo la dirección de Zorobabel (caps. I--6)
H. El regreso bajo la dirección de Esdras (caps. 7-10)
DATOS IMPORTANTES ACERCA DE ESDRAS
1. Palabra clave: restauración espiritual
2. Capítulo clave: 6, la reconstrucción del templo
3. Versículos clave: 1:1-4; 6:14-15
4. Personajes clave: Zorobabel, el sumo sacerdote Josué y
Esdras
5. Significado de «E.sdras»: nombre del personaje principal
6. Geografía de Esdras: Babilonia y Palestina
CONSIDERACIONES ESPECIALES ACERCA DE ESDRAS
1. Años cubiertos con Esdras
Todo el libro de Esdras cubre un período de alrededor de
ochenta años. Hay una gran discontinuidad entre los capítulos
6 y 7, en la que no hay historia registrada.
2. Trasfondo de Esdras
A fin de comprender los acontecimientos subyacentes a la
restauración del pueblo de Judá a su tierra, se han de
comprender algunos hechos, incluyendo la cronología del
período y los reyes persas que gobernaron durante esta época.
(a) La cronología de la restauración
FIN DE LA HISTORIA DEL ANTIGUO TESTAMENTO
(b) El pueblo de la restauración
Fue el reino meridional de Judá el llevado cautivo a Babilonia, y
fue el reino meridional el que volvió a la tierra de Palestina.
Pero se debe tener en cuenta que había también presentes
elementos de las tribus del norte. A veces a las tribus del norte
se las llama «las diez tribus perdidas». No se perdieron en el
sentido de desaparecer. El reino del norte dejó de existir como
reino separado, pero había números significativos de las tribus
norteñas viviendo en el sur.
Hubo varias migraciones del norte al sur. En la época de la
división del reino, muchos prefirieron permanecer bajo el rey
davídico (I R. 12:23; 2 Cr. 11:14-16). Y de nuevo en los tiempos
del rey Asa muchos vinieron del norte (2 Cr. 15:9). Incluso tras
la caída del reino del norte en 721 a.C. hubo norteños con el
corazón inclinado hacia el Señor (y que aún vivían en el área
del norte) que se unieron a Ezequías (2 Cr. 30:11) y
posteriormente a Josías (2 Cr. 34:9).
Durante el cautiverio, el profeta Ezequiel ministró a «la casa de
Israel» (3:1-5), lo que indica que incluso en el cautiverio había
una mezcla de los dos reinos.
En la época de la restauración, las tribus de Judá y de Benjamín
eran claramente las principales (Esd.1:5). Sin embargo, las
ciudades norteñas de Bet-el y Ha¡ se incluyen entre las que
regresaron (2:28).
Esdras 7:7 registra que «subieron a Jerusalén algunos de los
hijos de Israel». En la dedicación del templo se ofreció un
sacrificio por el pecado por todas las doce tribus (Esd. 6:17).
Posteriormente se hizo un holocausto por los que habían venido
del cautiverio de todas las doce tribus de Israel (Esd. 8:35).
Estos retomados parecían desde luego considerarse como los
representantes de toda la nación. Además. Zacarías ... dirigió
sus mensajes a Judá y a Israel (Zac. 1.19; 8:13. 10:6).'
Se puede decir con certidumbre que todo Israel «volvió al
hogar» en la era de la restauración. Desde luego, en los
tiempos del Nuevo Testamento todas las tribus estaban en
evidencia (Lc. 2:36; Mt. 10:6; Hch.
26:6-7; Stg. Y las doce tribus tendrán parte en la final y gran
restauración de Israel (Ez. 36:22-32; 37:11-22).
(c) Fechas notables en Esdras
538: el edicto de Ciro, que permitió a los judíos volver a su
patria
537: el regreso de unos 50.000 judíos dirigidos por Zorobabel
536: reconstrucción del altar para los sacrificios
535: comienzo y detención del trabajo para el templo
535-520: no se hacen más trabajos en el templo
520: el decreto de Ciro confirmado por Darío 1; éste ayuda en
la construcción del templo; el profeta Hageo comienza su
ministerio
516: la finalización y dedicación del templo
458: segundo regreso a Judá, conducido por Esdras
RESUMEN DE ESDRAS
1. EI. RECREO BAJO LA DIRECCIÓN DE ZOROBABEI. (CAPS.
16)
A. EL DECRETO DE CIRO (1)
El Imperio Persa había derrotado y conquistado el imperio de
Babilonia en 539 a.C. El gobierno persa se había establecido
con poder, pero quería la lealtad de sus nuevos súbditos. Muy
posiblemente con ayuda de Daniel, Ciro promulgó un decreto
permitiendo a los judíos que volviesen a su patria y
reconstruyesen su templo.
B. EL REGRESO A PALESTINA (2)
Los que estaban dispuestos a abandonar Babilonia y a volver a
la desolada tierra de Palestina fueron cuidadosamente
apuntados. Zorobabel dirigió un grupo de casi 50.000 personas
(2:64-65).
C. RECONSTRUCCIÓN DEL TEMPLO (3)
Al llegar a la tierra, la primera actividad fue reconstruir el altar
del holocausto (3:2). Luego se hizo un trabajo preliminar en el
templo, limpiando el lugar de escombros y echando los
cimientos (3:10).
D. LA OPOSICIÓN A LA RECONSTRUCCIÓN (4)
No todos se sintieron felices de volver a ver a los judíos en su
tierra. Algunos se dedicaron a oponerse al proyecto del templo
amenazando a los judíos, y también contratando a abogados
para estorbarles en las cortes de justicia (4:1-5). Los enemigos
de los judíos triunfaron al detener la obra durante quince años.
E. EL RETORNO A LA RECONSTRUCCIÓN (5)
Retados y motivados por los profetas Hageo y Zacarías, el
pueblo se dio cuenta de la necesidad de volver al edificio del
templo. Llegaron a comprender que habían sido desobedientes
e incrédulos. Y aunque las circunstancias no habían cambiado
volvieron a la obra, y vieron que Dios actuaba ayudándolos. F.
FINALIZACIÓN DEL TEMPLO (6)
Después de cuatro años de duro trabajo terminó la construcción
y se dedicó el templo (6:14-18).
11. El, REGRESO BAJO LA DIRECCIÓN DE ESDRAS (CAPs. 7-
10)
A. EL DECRETO DE ARTAJERJES (7)
Al cabo de unos ochenta años después del primer regreso, bajo
la dirección de Zorobabel, el escriba Esdras volvió con 1.500
personas. Indudablemente, Esdras no había nacido cuando se
promulgó el primer decreto. Su propósito al ir a la tierra era
llevar una sustanciosa ofrenda para ayudar a la gente allí y
para enseñar la ley de Dios.
B. EL REGRESO A PALESTINA (8)
El pueblo de la tierra se alegró por la ayuda económica traída
por Esdras, y Esdras se gozó por ver finalmente Jerusalén.
C. REFORMA BAJO LA DIRECCIÓN DE ESDRAS (9)
Desafortunadamente, el pueblo de Israel estaba de nuevo
comenzando a contemporizar incumpliendo las leyes de Dios,
especialmente en la cuestión de casarse con paganos. Esdras
conocía la ley y conocía la historia reciente. Sabía que si no se
afrontaba la situación vendría más acción disciplinaria de parte
de Dios. Fue un hombre quebrantado de corazón el que clamó
al Señor y se lamentó profundamente (9:1-3). Muchos
observaron a Esdras y llegaron a darse cuenta de su propia
maldad. Esdras fue el catalizador que los llevó a hacer lo
correcto. Un hombre piadoso que conoce la Palabra de Dios y la
obedece puede influir a una gran cantidad de personas. Así vino
un avivamiento (que es un nuevo comienzo de obediencia) al
pueblo de la nación de Israel.
ESTER
Este libro complementa a Esdras. Describe la fascinante
historia de la providencia de Dios que se evidenció en Persia
mientras muchos del pueblo de Dios estaban volviendo a
establecerse en Palestina.
INTRODUCCIÓN A ÉSTER
PATERNIDAD Y FECHA DE ÉSTER
Una vez más el autor no es identificado. Pero es probable que el
autor fuese un judío que vivió los acontecimientos descritos en
este libro. Su conocimiento de las palabras y las costumbres
persas y su detallada descripción del palacio de Susa (1:6-8;
7:8) sugiere poderosamente a un testigo ocular. En base de
Ester 9:20, muchos creen que Mardoqueo el judío escribió este
libro. Otros no creen que las palabras de encomio del capítulo
10 hayan sido escritas por Mardoqueo acerca de sí mismo. Pero
si el libro fue escrito durante los días de Asuero (Jerjes),
entonces la fecha sería de alrededor del 475 a.C.
PROPOSITO DE ÉSTER
Este libro fue escrito para mostrar la providencial solicitud de
Dios por su pueblo, incluso cuando estaban en cautiverio y en
una condición espiritual deprimida. Debido al pacto
Abrahámico, Dios nunca permitiría que estos descendientes de
Abraham fuesen exterminados. Sigue bendiciendo a los que
bendicen a Israel, y, como en este caso, maldice a los que
maldicen a Israel.
BOSQUEJO BASICO DE ESTER
1. Una crisis regia para el pueblo de Dios (caps. 1-5)
A. La deposición de la reina Vasthi (1)
B. Ester llega a ser reina (2)
C. El homicida complot de Amán (3)
D. La intercesión de Mardoqueo (4)
E. Ester es acogida favorablemente (5)
II. La protección divina para el pueblo de Dios (caps. 6-10)
A. Mardoqueo recibe honra (6)
B. La ejecución de Amán (7)
C. Los judíos son vengados (8)
D. La institución de Purim (9)
E. Mardoqueo, primer ministro (10)
DATO. IMPORTANTES ACERCA DE ÉSTER
1. Palabra clave: la providencia de Dios
2. Capítulo clave: 6, la mano de Dios cambia la situación
3. Versículos clave: 4:13-14; 6:13; 8:17; 9:26-28
4. Personajes clave: Mardoqueo, Ester, Amán y Asuero
5. Significado de «Ester»: el libro tiene el nombre del
personaje clave de la historia
6. Geografía de Ester: la tierra de Persia
CONSIDERACIONES ESPECIALES ACERCA DE ESTER
La historia de Ester tuvo lugar en el período del libro de
Esdras. Estos acontecimientos tuvieron lugar entre el primer y
segundo regreso, y por ello se encuentran entre Esdras 6 y 7.
(Véase tabla «Cronología de la restauración», p. 130.)
RESUMEN DE ESTER
1. UNA CRISIS REGIA PARA El. PUEBLO DE: DIOS (CAPS. 1-5)
A. LA DBP(OSICIÓN DE LA REINA VASTI (1)
El primer capítulo da el marco para la historia informando al
lector de la deposición de la reina persa Vasti. Su marido, el rey
Asuero, exigió que compareciese ante él y ante los líderes de la
nación. Quizá en estado ebrio (1:10), el rey estuviera realmente
exigiendo una exhibición libidinosa por parte de la reina. En
todo caso, ella rehusó. En su ira y humillación, el rey la depuso
de su posición como reina(¡: 12, 19).
B. ESTER LLEGA A SER REINA (2)
A fin de cubrir la vacante de reina se celebró un concurso de
belleza a escala nacional (2:3). Jóvenes doncellas llenarían el
harén del rey, y luego el rey decidiría quién iba a ser la reina.
Ester la judía llegó a entrar en esta situación (2:5-8). Ester
había perdido a sus padres y había sido criada por su primo
Mardoqueo. Éste la instruyó que no desvelase que era judía.
(Estos dos personajes no parecen ser unos destacados ejemplos
de espiritualidad, en contraste con Daniel y José.) Ester ganó el
concurso y llegó a ser la reina.
C. EL HOMICIDA COMPLOT DE AMÁN (3)
El rey elevó a Amán a una posición de gran autoridad en el
reino de Persia. Pero Amán se sintió insultado por el judío
Mardoqueo. En su cólera, Amán decidió librarse de todos los
judíos.
D. LA INTERCESIÓN DE MARDOQUEO (4)
Cuando Mardoqueo llegó a saber que los judíos habían sido
marcados para la destrucción a causa de sus acciones,
persuadió a la reina Ester para que intercediese en favor de los
judíos.
E. ESTER ES ACOGIDA EAVORABLEMENTE (5)
Arriesgando su vida, Ester fue a ver al rey. Lo invitó a un
banquete, y sería en el banquete que le haría su petición.
También Amán debía venir.
11. LA PROTECCIÓN DIVINA PARA El, PUEBLO DE DIOS
(CAPS. 6-10)
A. MARDOQUEO RECIBE HONRA (6)
Por medio de un conjunto de circunstancias divinamente
ordenadas, Amán se vio obligado a encomiar públicamente a
Mardoqueo el judío, el hombre a quien odiaba Para la mujer y
los amigos de Amán, esto fue un presagio de que Amán estaba
sentenciado (6:13). Esta postura sugiere que la mano invisible
de Dios se había movido frecuentemente en favor de su pueblo.
B. LA EJECUCION DE AMÁN (7)
En el banquete, Ester rogó por su propia vida y señaló a Amán
como el culpable en aquel asunto. El rey, que no tenía ni la más
ligera idea de lo que estaba sucediendo, se enfureció y ordenó
la ejecución de Amán.
C. LOS JUDIOS SON VENGADOS (8)
La ley que permitía la matanza de judíos no podía ser abrogada.
En la sociedad persa, la ley era superior a cualquier persona,
incluso el rey. Una vez que una ley había sido promulgada no
podía ser anulada. Pero se podía instituir otra ley que
contrarrestase la ley anterior. Se hizo, y se permitió a los judíos
defenderse sin pena alguna por ello.
D. LA INSTITUCIÓN DE PURIM (9)
La fiesta anual de Purim proviene de estos acontecimientos en
Persia y celebra la liberación de los judíos de sus enemigos.
E. MARDOQUEO, PRIMER MINISTRO
El rey elevó a Mardoqueo a una posición de gran importancia
en su reino. En esta posición, Mardoqueo fue usado para
ayudar a los judíos del Imperio Persa.
INTRODUCCIÓN A NEHEMÍAS
PATERNIDAD Y FECHA DE NEHEMÍAS
Probablemente el mismo Nehemías fue el autor de este libro La
fecha de redacción sería de alrededor del 425 a.C., en el
reinado de Artajerjes, rey de Persia (ver tabla «Cronología de la
restauración», p. 130).
PROPOSITOS DE NEHEMÍAS
Este libro fue escrito para mostrar la obra de Dios a través de
un líder piadoso, Nehemías. El libro registra la edificación,
fortificación y restablecimiento de la ciudad de Jerusalén. Este
libro revela también el hermoso equilibrio en la vida de
Nehemías entre un celoso esfuerzo y planificación humanos, y
una capacitación divina
BOSQUEJO BÁSICO DE NEHEMÍAS
1. La reconstrucción de los muros (caps. 1-7)
Il. Avivamiento y reforma (caps. 8-13)
DATOS IMPORTANTES ACERCA DE NEHEMIAS
1. Palabra clave: restauración política
2. Capítulo clave: 6, la reconstrucción de los muros de
Jerusalén
3. Versículos clave: 1:4-1 l ; 2:17; 5:14; 6:15
4. Personajes clave: Nehemías, Artajerjes y Esdras
5. Significado de «Nehemías»: lleva el nombre del
personaje central en la narración
6. Geografía de Nehemías: Persia y Palestina
CONSIDERACIONES ESPECIALES ACERCA DE NEHEMÍAS
1. Años cubiertos por Nehemías
El libro de Nehemías cubre un período de doce años desde el
444 hasta el 432 a.C. Esto se basa en las dos notaciones de
tiempo en L 1 yen 13:6, los años vigésimos y trigesimosegundo
del reinado de Artajerjes. 2. Trasfondo de Nehemías
(a) El marco histórico
Cuando Nehemías, que vivía en Persia en el año 445 a.C.,
recibió nuevas de que los muros de Jerusalén estaban derruidos
y que sus puertas estaban quemadas, su reacción fue de intenso
dolor (1:3-4). Es sumamente improbable que el repentino dolor
de Nehemías se debiese a la destrucción de Jerusalén por
Nabucodonosor hacía más de un siglo (el 586 a.C.). Esdras 4:6-
23, que da una cierta información de fondo para el libro de
Nehemías, da una respuesta plausible. Este pasaje registra la
oposición de los enemigos de los judíos en Palestina desde los
tiempos de Ciro hasta los días de Artajerjes Es evidente que en
tiempos de Artajerjes algunos judíos emprendieron la
reconstrucción de los muros de Jerusalén (4:12). Esto se refiere
probablemente a alguna actividad relacionada con la llegada de
Esdras el 458 a.C. Cuando fue informado de la construcción y
de la antigua rebelión de los judíos, Artajerjes ordenó la
detención de la construcción (4:21). No ordenó la destrucción
de los muros y de las puertas, pero los enemigos de Israel se
encargaron de esta tarea. Al oír acerca de este terrible revés,
un frustrado y deprimido Nehemías se angustió por el futuro de
Israel.
(b) Los contemporáneos de Nehemías
Cuando Nehemías llegó en Jerusalén en el 444 a.C., hacía ya
diez años que estaba allí Esdras, el escribasacerdote. Las
Escrituras son claras acerca de que estos dos hombres de Dios
trabajaron y sirvieron juntos (Neh. 8:1-18; 12:26). Después de
quedarse en Jerusalén durante doce años, Nehemías volvió a
Persia en el 432 a.C. (el trigesimosegundo año de Artajerjes,
13:6). Después de un período indeterminado de tiempo volvió a
Jerusalén (13:6). Encontró que ciertos pecados (como la
retención del diezmo, los matrimonios mixtos con paganos, etc.)
eran muy evidentes entre el pueblo. El profeta Malaquías
denunció los mismos pecados, lo que sugiere poderosamente
que o bien Malaquías ministró mientras Nehemía.s estaba en
Jerusalén la segunda vez, o bien profetizó durante el tiempo en
que Nehemías estuvo ausente de la ciudad.
RESUMEN DE NEHEMÍAS
1. LA RECONSTRUCCIÓN DE LOS MUROS (CAPS. 1-7)
A. LA ORACIÓN DE NEHFMÍAS POR EL RENACER DE
JERUSAl. (1:1-1 1)
Cuando fue informado por su hermano Hanani acerca de la
desolación de Jerusalén, Nehemías pasó unos cuatro meses en
oración. Confesó el pecado de Israel y oró por el favor de
Artajerjes. En este tiempo, Nehemías era copero del rey. La
posición de copero era importante en el reino de Persia.
Nehemías debe haber gozado de la total confianza del rey.
B. PETICIÓN DE NEHEMÍAS Y REGRESO A JERUSALÉN (2:1-
16)
Por cuanto nadie debía comparecer triste ni deprimido delante
del rey, Nehemías sintió temor cuando el rey observó su
tristeza (2:1-2). Pero esto dio oportunidad a Nehemías para
pedir permiso al rey para ausentarse a fin de ir a Jerusalén y
reconstruir los muros. Nehemía.s obtuvo permiso para ir a
Jerusalén, y acceso a materiales de construcción para el
proyecto. Al llegar a Jerusalén, Nehemías examinó
calladamente los daños, y luego presentó su plan al pueblo.
C. LAS EXHORTACIONES DE NEHEMÍAS PARA
RECONSTRUIR LOS MUROS (2:17-3:32)
Nehemías se identificó con el pueblo y con el problema al
dirigirse a ellos y compartir su visión (2:17-18). El proyecto fue
bien organizado e involucró a todos.
D. LA RESPUESTA DE NEHEMÍAS A LOS OPOSITORES (4:1-
6:19)
Incluso cuando una persona está haciendo la voluntad de Dios
pueden surgir problemas y una tenaz oposición. Nehemías se
en frentó a una serie de personas y situaciones que hubiesen
podido llevar a detener el proyecto de reconstrucción (4:1-4,
11; 5:1; La oposición provino de los enemigos en el exterior y
de los mismos judíos en el interior. Pero Nehemías, que era
hombre de oración y sabio, llevó al pueblo a través de aquellos
difíciles tiempos. En sólo cincuenta días de trabajo las murallas
de Jerusalén quedaron terminadas (6:15).
E. EL CENSO DEL PUEBLO HECHO POR NEHEMÍAS (7:1-73)
Una vez estuvieron terminados los muros, dando así alguna
protección, Nehemías pidió que una décima parte del pueblo
fuera a vivir dentro de la ciudad. Organizó también una milicia
para defender la ciudad. Se debería observar que aunque los
muros estaban prácticamente terminados, era necesario hacer
más trabajos para fortalecerlos y para reconstruir la ciudad
misma.
11. AVIVAMIENTO Y REFORMA (cAPS. 8-13)
A. LA GRAN LECTURA BÍBLICA DIRIGIDA POR ESDRAS (8:1-
18)
Es un error suponer que Nehemías estaba preocupado sólo
acerca de la restauración física de la nación. Nehemías estaba
profundamente entregado a enseñar a la nación a vivir
conforme a su «constitución» (el código legal de Moisés).
Esdras leyó de la ley y explicó su sentido a los miles que se
congregaron (8:1-8).
B. EL AVIVAMIENTO Y SUS RESULTADOS(9:1-10:39)
Todo avivamiento genuino está basado de lleno en la Palabra de
Dios. (El avivamiento es un nuevo comienzo de obediencia a
Dios y a su Palabra.) Cualquier avivamiento genuino traerá una
conducta cambiada. Estos capítulos registran no sólo la
confesión de pecado (9:2-3) sino también un cambio de vida
(10:30-39).
C. EL PUEBLO E.N LA TIERRA (1 1:1-12:26)
Fue necesario repoblar la ciudad de Jerusalén una vez
quedaron finalizadas las murallas (11:1). Nehemías estaba
interesado en repoblar la ciudad con los que tuvieran un linaje
judío puro. Y manejó éste y otros ternas de organización de una
manera directa
LAS PUERTAS, LOS MUROS Y LAS TORRES DE JERUSALÉN
D. LA REFORMA Y SUS RESULTADOS (13:1-31)
Cuando Nehemías dejó Jerusalén se fue con él mucha de su
influencia. Durante su ausencia volvieron a tolerarse ciertos
pecados en la vida nacional. Pero cuando Nehemías volvió trató
de manera decidida con los transgresores (13:7, 23-25).
Nehemías sabía que tolerar claras violaciones de la ley atraería
inevitablemente la disciplina de Dios.
El Antiguo Testamento concluye con las reformas de Nehemías.
No hay ningún registro inspirado durante los siguientes 4(X)
años de la historia de Israel. El silencio de Dios fue finalmente
roto cuando se apareció el ángel Gabriel en el lugar santo del
templo anunciando el nacimiento de Juan el Bautista, aquel que
prepararía el camino para Jesús el Mesías (Lc. 1:11-18).
Tercera Parte
INTRODUCCIÓN A LA POESÍA HEBREA
La poesía se encuentra en todas partes en las Escrituras del
Antiguo Testamento, pero fueron seis los libros poéticos
escritos durante la era de la monarquía. El tiempo de la
monarquía unida puede considerarse como la «edad de oro de
la literatura» de Israel. Estos días de paz, durante los reinados
de David y Salomón (que se narran en los libros fundamentales
de 2 Samuel y 1 Reyes), fueron los más productivos en la
redacción de cánticos y poemas que llegaron a ser una parte
muy importante en la vida de Israel. Estos libros de poesía no
sólo hablaron al antiguo Israel sino que han tenido un impacto
constante en el pueblo de Dios.
En esta literatura se hallan reflejados los problemas, las
experiencias, las creencias, las filosofías y las actitudes de los
israelitas. Tal amplia variedad de intereses, está expresada
como un llamamiento universal. El uso frecuente por el pueblo
común por todo el mundo de la voluminosa literatura escrita
desde el Antiguo Testamento y sus tiempos, indica que los
libros poéticos tratan con problemas y verdades familiares a
todo el género humano.'
LOS LIBROS DE LA POESÍA HEBREA
Los libros poéticos hablan desde luego acerca de las cuestiones
y necesidades experimentadas por los creyentes entonces y
ahora. (1) Job se debate con el problema del sufrimiento que los
justos soportan en esta vida. (2) Los Salmos son básicamente
cánticos de alabanza, aunque expresan toda la gama de las
emociones humanas. (3) El libro de Proverbios provee atisbos
valiosos en todos los dominios de la vida y da una necesaria
instrucción acerca de vivir de manera sabia. (4) Eclesiastés
enfoca la cuestión de vivir sabiamente desde un singular punto
de vista, pero pone en claro que aparte de una correcta relación
con Dios, la vida es vacía. (5) El Cantar de los Cantares es un
poema dramático que expresa los goces y los peligros del amor
humano. (6) Lamentaciones es una expresión de un profundo
dolor humano junto con la confianza en el Dios guardador del
pacto.
TIPOS DE POESÍA HEBREA
Hay diversos modos de categorizar la poesía hebrea, pero los
siguientes cinco tipos son las clases principales? (1) Los
poemas líricos reciben ese nombre porque estaban
originalmente pensados para ir acompañados de música. La
mayoría de los Salmos entran en esta categoría. (2) La poesía
didáctica tenía la intención de enseñar al pueblo a observar y a
valorar la vida. Proverbios y Eclesiastés serían considerados
como didácticos. (3) Los poemas proféticos no se encuentran en
estos seis libros de poesía sino más bien en Isaías y algunos
otros lugares. (4) La poesía elegíaca registra la tristeza y el
dolor humanos. Las Lamentaciones de Jeremías caen en esta
categoría. (5) Los poemas dramáticos, como Job y el Cantar de
los Cantares, comunican ideas y verdad por medio del diálogo y
del monólogo de manera muy semejante al drama moderno.
EI. PARALELISMO EN LA POESÍA HEBREA
A diferencia de los poemas y versos con los que estamos más
familiarizados, la poesía hebrea no se consigue mediante la
rima. La estructura básica de la poesía hebrea es el
paralelismo.
No encontramos ningún énfasis en la rima y muy poco en el
metro, en comparación con otros idiomas. Su principal
característica es la del paralelismo, la idea de que la segunda
línea o las siguientes de una estrofa guardan algún paralelismo
con el pensamiento de la primera.'
En la estructura de la poesía hebrea se hace una declaración en
la primera línea, y luego la segunda repite, expande o contrasta
ese pensamiento. Es la rima «conceptual» o «de sentido» en la
poesía hebrea lo que hace mucho más fácil traducir esas
grandes verdades del hebreo a otras lenguas.
Se podrían mencionar muchos tipos de paralelismo.
Definiremos cinco aquí, aunque los tres primeros son
generalmente considerados como los tipos principales:' (1)
sinónimo: la segunda línea repite el mismo pensamiento que la
primera línea en términos muy similares o idénticos (p.ej., Sal.
24:1; 19:2); antitético: la segunda línea contrasta la idea de la
primera (p.ej., Sal. 1:6; 37:9); (3) sintético: la segunda línea (y
quizá algunas posteriores) completa(n) o expande(n) el
pensamiento de la primera (Sal. 2:6; 19:7); (4) culminante: se
edifica palabra sobre palabra hasta que se llega a una
culminación del pensamiento (p.ej., Sal 29:1; 103:1); (5)
emblemático: se emplea una metáfora o similitud en una línea
para ilustrar la verdad de otra línea (Sal. 42: 1; Pr. 25:5).
La poesía hebrea posee muchos otros rasgos, como hermosas
imágenes verbales y figuras de dicción, disposición acróstica,
símiles, metáforas y personificaciones de ideas u objetos. Pero
el valor de esta sección del Antiguo Testamento no se
encuentra necesariamente en la variedad de recursos literarios,
sino en el hermoso equilibrio que existe entre la obra
inspiradora del Espíritu Santo y lo más amplio y profundo de la
emoción y expresión humanas. El creyente no sólo puede
identificarse con estos escritores sino que recibe la
certidumbre de que la verdad recibida es el mensaje
autoritativo e inmutable de Dios.
INTRODUCCIÓN A JOB
PATERNIDAD Y FECHA DE JOB
Por cuanto el autor no es identificado en el libro, no es posible
determinar la paternidad ni la fecha de redacción. Se han
sugerido muchos como autores, incluyendo a Moisés y el mismo
Job.' Hablando en general, los eruditos conservadores creen
que el libro fue escrito en los tiempos del rey Salomón, aunque
Job vivió en los tiempos
Job fue un personaje histórico (cp. Ez. 14:14, 20; Stg. 5:11).
Varios hechos indican que vivió en la época posterior al diluvio
y antes de los tiempos de Moisés. Primero, la duración de la
vida de Job señala a aquel tiempo después del diluvio en el que
los hombres vivían largo tiempo. Job vivió 140 años después de
haber engendrado diez hijos, que eran adultos en aquellos
sucesos, y después de haber experimentado los traumáticos
acontecimientos de esta historia (42:16). Segundo, vemos a Job
actuando como sacerdote de su familia, lo que era un papel
normal en los tiempos patriarcales (1:5). Y tercero, nunca se
hace referencia ala ley de Moisés ni a las importantes
revelaciones de los profetas en todas las discusiones teológicas
de Job y sus amigos. Es sumamente improbable que hablasen
de Dios y de sus caminos sin referirse nunca a las Escrituras
autoritativas, si éstas hubiesen existido en aquellos tiempos.
Así, el marco del libro de Job es en los tiempos de los
patriarcas. Pero la redacción del libro puede haber sido muy
posterior.
FECHA DE LA REDACCIÓN DEL LIBRO DE JOB
PROPOSITO DE JOB
El libro de Job hace frente a la cuestión del sufrimiento de las
personas justas. Mientras que el sufrimiento y la angustia de
los malvados no ha sido un problema tan grande para la
mayoría de las personas, el sufrimiento de las personas que
aman y sirven a Dios el Señor ya es otro asunto. Si Dios es
soberano y amante, ¿por qué permite entonces que los suyos
experimenten unos sufrimientos terribles (y aparentemente
innecesarios)? Aunque el libro de Job puede sugerir algunas
respuestas a esta cuestión, no se da realmente una solución
intelectual. Se da una solución espiritual, que es la total
soberanía de Dios. Cuando Job se encontró con Dios, no
demandó respuestas, sino que se sometió humildemente a su
Dios soberano, reconociendo de una manera renovada la
relación Creador-criatura.
BOSQUEJO BÁSICO DE JOB
1. El prólogo (1:1-2:13)
H. La sabiduría humana ante el sufrimiento (3:1-37:24)
III. La sabiduría divina ante el sufrimiento (38:1-42:6)
IV. El epilogo (42:7-17)
DATOS IMPORTANTES ACERCA DE JOB
1. Palabras clave: sufrimiento, soberanía
2. Capítulo clave: 1, preparación del escenario para el
drama de Job
3. Versículos clave: 1:20-22; 8:3-7; 40:1-2
4. Personajes clave: Job, Elifaz, Bildad, Zofar y El¡
5. Significado de «Job»: libro que recibe el nombre por el
protagonista de la historia
6. Geografía de Job: Palestina
CONSIDERACIONES ESPECIALES ACERCA DE JOB
Job es el poema más largo del Antiguo Testamento. Es una
combinación de prosa y poesía y usa tanto el diálogo como el
monólogo. Las secciones en prosa se interpretan normalmente,
tal como uno interpretaría cualquier escrito histórico. La
sección poética también se enfoca con una interpretación
normal, pero reconociendo las especiales características de la
literatura poética: los paralelismos, las vívidas imágenes
verbales, y las expresivas figuras de dicción. También se debe
recordar que los oradores en el libro de Job no poseían las
revelaciones directas de Moisés y los profetas a las que
recurrir. Por ello, estaban limitados en su conocimiento acerca
de numerosos temas. En el progreso de la revelación de Dios en
los siglos que seguirían sería posible un entendimiento mucho
mejor de Dios y de sus propósitos.
RESUMEN DE JOB
El dramático poema de Job comienza con un prólogo que da el
escenario para el principal diálogo del libro. El prólogo es el
testimonio de Dios de que Job era un hombre genuinamente
justo (1:1, 8). Era también un hombre sumamente rico (1:3).
Después de relatarse estos hechos esenciales acerca de Job, la
escena cambia al cielo, donde se ve a Satanás y a otros seres
angélicos compareciendo ante Dios.
Dios le hace observar a Satanás la genuina justicia de Job. Pero
Satanás declara que Job sólo sirve a Dios porque le es
provechoso hacerlo (1:9-10). Dios permite entonces a Satanás
que ataque a Job, a fin de poner en evidencia la falsedad del
pensamiento de Satanás. En una serie de cuatro ataques
catastróficos, Job pierde sus grandes riquezas y experimenta la
pérdida de sus diez hijos (1:13-19). A pesar de esos terribles
acontecimientos, Job, con el corazón roto, sigue adorando al
Señor. Satanás arrebata entonces a Job su salud, infligiéndole
una terrible enfermedad (2:4-8; 7:5). En medio de todo eso, Job
permaneció fiel al Señor.
Tres de los amigos de Job oyeron de su desgracia y fueron a ver
a Job. La mayor parte del libro trata de sus discusiones acerca
de los sufrimientos de Job (2:11-31:40). En tres ciclos de
discursos, los tres amigos (Elifaz, Bildad y Zofar) discurrieron y
a menudo debatieron con Job la razón de sus aflicciones.
Aunque es mucho lo que dijeron estos tres hombres, su
argumento básico se puede expresar con pocas palabras.
Vieron estos acontecimientos en la vida de Job como algo fuera
de lo ordinario. Era la mano de Dios. Razonaron que las
personas verdaderamente justas no son castigadas por Dios,
mientras que los malvados sufren su castigo. Por ello, debido a
que Dios estaba evidentemente castigando a Job, no podía ser
verdaderamente justo, sino que debía haber sido culpable de
pecado secreto. Suponiendo que Job era culpable, le exhortaron
a confesar su pecado para que fuese así restaurado por Dios.
Job les contestó a estos tres amigos manteniendo su inocencia y
reprendiéndolos por no darle respuestas ni consuelo.
Después de acabar los tres ciclos de discursos, un hombre más
joven, llamado Eliú, apareció y expuso sus observaciones acerca
de la situación de Job y acerca de los razonamientos de los tres
amigos (32:1-37:24).
Eliú se acercó más a la verdad que los otros. Reprendió a Job
por justificarse delante de Dios y reprendió a los amigos de Job
por hablar mucho pero sin expresar sabiduría. Eliú expuso que
el sufrimiento puede ser para instrucción más que para castigo.
Luego Dios quebró el silencio del cielo y se reveló a Job
(38:142:6). Por medio de dos magníficos discursos, Job
aprendió rápidamente cuán grande es Dios y cuán
insignificante era él. La respuesta de Job fue someterse y
rendirse. Dios no le explica a Job por qué ha sufrido. Dios sólo
quería que Job confiase en Él y que se inclinase delante de Él.
En la conclusión de ese drama, Dios reprende severamente a
los tres amigos de Job por haberle presentado falsamente (algo
que nosotros debemos tener cuidado de no hacer). La historia
acaba con la restauración de Job a la salud, recibiendo dos
veces las riquezas que había tenido originalmente, y siendo otra
vez bendecido con diez hijos (42:7-17).
INTRODUCCIÓN A LOS SALMOS
PATERNIDAD Y FECHA DE LOS SALMOS
Aproximadamente dos terceras partes de los Salmos tienen
autores conocidos, y el tercio restante son anónimos. De los
cien salmos que tienen autores identificables, David es el más
prolífico, siendo el autor de setenta y tres de ellos (puede que
también escribiese muchos de los salmos anónimos). Asaf, uno
de los músicos de la corte de David, escribió doce; diez fueron
escritos por los hijos de Coré; dos por Salomón, y Moisés,
Hernán y Etán uno cada uno.
Al identificar los autores, está claro que la gran mayoría de los
salmos fueron escritos durante la era de la monarquía unida
(los libros fundamentales de 2 Samuel y 1 Reyes).
Técnicamente, los salmos cubren mil años de historia desde
Moisés (15(X) a.C.) hasta los tiempos postexílicos (5(X) a.C.).
Pero la inmensa mayoría fueron escritos en el período de cien
años entre 1030 y 930 a.C.
Hay un debate acerca de cómo fueron recopilados los salmos.
Pero podemos estar seguros de que el Espíritu Santo inspiró a
hombres para escribir poemas de alabanza y adoración. A veces
estos poemas fueron compuestos en el crisol de difíciles
experiencias personales. Otros fueron escritos específicamente
con el culto público en mente. Al irse escribiendo miles de
poemas y cánticos, es indudable que fueron puestos en varias
colecciones (p.ej., los Salmos de David, Sal. 72:20). El Espíritu
Santo, empleando a los hombres y procesos naturales, preservó
los que debían ser incluidos en el canon de las Escrituras.
Muchos eruditos creen que los 150 salmos que encontramos en
nuestra Biblia reflejan el trabajo de un editor final, que
generalmente es identificado con el escriba Esdras.'
PROPÓSITO DE LOS SALMOS
Los varios salmos cubren una amplia gama de temas. Pero el
elemento singular que se encuentra en casi cada salmo es el de
alabanza. Los Salmos constituían el himnario de Israel, y una
clave del culto es la alabanza.
Indudablemente, Dios inspiró y preservó los salmos porque
reflejan de manera precisa toda la gama de las emociones
humanas. Ayudan al pueblo de Dios a encontrar el camino a
través de las diversas experiencias de la vida. Sirven como
expresiones del sentimiento humano en el gozo o en el dolor, en
la depresión o en el júbilo, en las tinieblas o en la luz. Este libro
no sólo constituía el himnario del antiguo Israel sino que ha
llegado a ser también la base para muchos himnos cristianos
hasta nuestros días.
BOSQUEJO BASICO DE LOS SALMOS
Libro 1: Salmos 1-41
Libro 11: Salmos 42-72
Libro III: Salmos 73-89
Libro IV: Salmos 90-106
Libro V: Salmos 107-150
DATOS IMPORTANTES ACERCA DE LOS SALMOS
1. Palabra clave: alabanza
2. Capítulo clave: 23, el salmo favorito que refleja el tono
general de muchos otros salmos
3. Versículos clave: 1:1-6; 23:1-6; 34:1-22; 51:1-13;
119:129152
4. Personajes clave: David y Asaf
5. Significado de «Salmos»: «alabanza» (el elemento que se
halla en casi todos los salmos)
6. Geografía de Salmos: la tierra de Israel
CONSIDERACIONES ESPECIALES ACERCA DE LOS SALMOS
Por cuanto los Salmos son poesía (y a menudo eran para ser
cantados), no pueden ser leídos como si se interpretara prosa.
Al interpretar los Salmos se deben tener en cuenta las figuras
de dicción, las imágenes gráficas, los paralelismos y los varios
recursos literarios.
La interpretación de algunos salmos encuentra gran ayuda en
ciertos títulos y términos que los autores ponían al comienzo de
estos salmos. A veces se trata de una nota explicativa al
comienzo del salmo que revela su contexto histórico (p.ej.,
Salmos 7, 34, 51, 54, 56, 57, 59, 60). A veces una notación
indica cuándo debía usarse el salmo (p.ej., Salmos 92, 100, 120)
o por qué fue escrito el salmo (p.ej., Salmos 81, 84, 85). En
otras ocasiones se da una notación musical que sugiere la
música que debía usarse o cómo debía ser cantado (p.ej.,
Salmos 6, 7, 9). Todas estas notas explicativas ayudan a tener
un mejor entendimiento del salmo de que se trate.
Una vez más, se debe recordar que la mayoría de los Salmos
fueron escritos antes de las revelaciones de los profetas, y que
todos ellos fueron escritos antes del Nuevo Testamento. Por
ello, al interpretar los Salmos se debe tener cuidado en no leer
de manera incorrecta posteriores revelaciones dentro de las
declaraciones hechas por los salmistas.
RESUMEN DE LOS SALMOS
Hay numerosos tipos de salmos, y los académicos construyen
listas y categorías diferentes. Es mejor no intentar producir una
lista rígida. Las categorías que se dan más abajo no deberían
ser consideradas como fijas, por cuanto a menudo un salmo
determinado presentará elementos de varios tipos de salmo.
Pero lo que sigue dará una idea básica de las diferencias que
existen en los Salmos.
1. SALMOS MESIÁNICOS
Son salmos que hablan proféticamente de la persona y obra del
Mesías. Algunos de estos salmos hacen referencia únicamente
al Señor Jesucristo. Otros hacen referencia al rey en el trono en
el tiempo en que el salmo fue compuesto, pero esperan a su
final cumplimiento en el Señor Jesucristo (p.ej., Salmos 2, 8, 22,
69, 110).
II. SALMOS DE LAMENTACIÓN
En esos salmos hay un clamor a Dios pidiendo ayuda por causa
de alguna aflicción en que se encuentra el salmista (o su
nación). Se pide a Dios que actúe en favor del salmista (o de
Israel). Dentro de este tipo de salmo se encontrará una
confesión de confianza en Dios (p.ej., Salmos 7, 26, 60).
111. SALMOS TESTIMONIALES
El rasgo fundamental de este salmo es la declaración del
escritor de que él contará a otros lo que ha hecho Dios por él
(«te alabaré...»). El salmo mira retrospectivamente a algún
momento de necesidad en su vida y registra como Dios suplió
aquella necesidad. Es un testimonio (p.ej., Salmos 30, 34).
IV. SALMOS DE PEREGRINACIÓN
Conocidos también como «cánticos graduales», estos salmos
tienen relación con peregrinaciones a la ciudad santa de
Jerusalén. Esos cánticos eran evidentemente cantados mientras
los israelitas ascendían a Jerusalén para las grandes fiestas
anuales (p.ej., Salmos 120-134).
V. SALMOS IMPRECATURIOS
Son salmos que piden el juicio sobre los malvados que son
enemigos del escritor. Estos malvados no sólo han ofendido al
autor, sino también a Dios, que es santo (p.ej., Salmos 58, 109).
VI. SALMOS PENITENCIALES
Mayormente escritos por David, estos salmos revelan el
corazón de la persona arrepentida, dolida por su pecado (p.ej.,
Salmos 32, 51).
VII. SALMOS SAPIENCIALES
Estos salmos dan líneas de conducta para personas piadosas
que viven en este mundo impío. Se ofrece una filosofía de vida
para el justo para ayudarle a contemplar la vida más desde la
perspectiva divina (p.ej., Salmos 37, 73).
VIII. SALMOS HISTÓRICOS
En los salmos históricos, el escritor mira retrospectivamente a
los tratos de Dios con la nación de Israel. Se mencionan el
poder y la fidelidad de Dios. Estos salmos proveen a menudo un
«comentario divino» sobre algún acontecimiento pretérito de la
historia de Israel, dando un mejor conocimiento de aquel
suceso (p.ej., Salmos 78, 105, 106).
IX. SALMOS DE LA NATURALEZA
El énfasis de estos salmos reside en la obra de Dios en su
actividad creadora. El salmista fue inspirado a escribir por la
grandeza, bondad y poder de Dios (p.ej., Salmos 8, 19).
Los varios tipos de salmos reflejan las experiencias comunes
del pueblo de Dios. Nos ayudan a expresamos delante del Señor
en tiempos de gran gozo, dolor, frustración o temor.
Probablemente no hay situación alguna de la vida que no sea
tratada directamente por algún salmo.
INTRODUCCIÓN A PROVERBIOS
PATERNIDAD Y FECHA DE PROVERBIOS
Hay un general acuerdo en que el rey Salomón escribió una
parte principal del libro de Proverbios. El libro mismo da
testimonio de su paternidad (1 :1; 10:1; 25:1), y 1 Reyes 4:29-
32 habla tanto de la gran sabiduría como de los prolíficos
escritos de Salomón. Por cuanto la mayor parte de los
proverbios fueron escritos por Salomón (caps. 1-29), se le
asigna a este libro una fecha de alrededor del 950 a.C.
Los dos últimos capítulos del libro fueron escritos por Agur y el
rey Lemuel. No sabemos nada de cierto acerca de ninguno de
estos dos hombres.
PROPOSITO DE PROVERBIOS
Proverbios da sabiduría acerca de todas las áreas de la
experiencia humana. La sabiduría no es sólo cuestión del
intelecto, reside en contemplar la vida y el yo desde la
perspectiva de Dios, y esta es la única perspectiva verdadera y
válida. Una persona sabia puede hacer frente a las cuestiones y
los problemas de la vida con la ventaja de la perspectiva de
Dios.
Un proverbio es un dicho breve que se emplea para comunicar
mucha verdad. De una manera concisa y contundente, se
expresa la verdad de un modo que sea atrapada por la mente y
retenida por la memoria. La raíz de la palabra proverbio
conlleva la idea de «gobernar» o de «regir». Por ello, los
proverbios son dichos sabios y concisos que deben ser
empleados para gobernar nuestras vidas.
BOSQUEJO BÁSICO DE PROVERBIOS
1. Los
proverbios
de Salomón
(caps. 1-29)
A. Sobre el
valor de la
sabiduría
(I-9)
B. Sobre la vida recta (10--29)
U. Los proverbios de Agur: sobre diversos temas (cap. 30)
M. Los proverbios de Lemuel: sobre diversos temas (cap. 31)
DATOS IMPORTANTES ACERCA DE PROVERBIOS
1. Palabra clave: sabiduría
2. Capítulo clave: 1 y 2, la importancia de la sabiduría y
cómo conseguirla
3. Versículos clave: 1:2-7; 1:20---2:7
4. Personajes clave: Salomón
5. Significado de «Proverbios»: se refiere a dichos breves
que están pensados para gobernar la vida y la conducta
6. Geografía de Proverbios: Israel
CONSIDERACIONES ESPECIALES ACERCA DE PROVERBIOS
Por cuanto Proverbios es un libro de poesía, el paralelismo es el
elemento interpretativo clave. El paralelismo sinónimo queda a
menudo identificado en Proverbios por el empleo de las
palabras «que», «así», o «como»; el paralelismo antitético se
reconoce con las palabras «pero» o «mas»; y el paralelismo
sintético se identifica frecuentemente mediante la palabra «y».
Las palabras «sabio» y «sabiduría» se repiten muchas veces,
junto con «conocimiento» y «entendimiento». La frase clave, «el
temor de Jehová», se encuentra en el libro más de doce veces.
RESUMEN DE PROVERBIOS
El libro de Proverbios fue escrito para llevamos a la sabiduría y
a una vida disciplinada (1:2-7). Salomón está convencido de que
la sabiduría comienza con una correcta relación con Dios (1:7;
9:10). Hasta que el hombre «teme a Jehová» (significando que
tiene una perspectiva apropiada de Dios, lo que tiene como
resultado una relación correcta con Dios) no tiene verdadera
esperanza de vivir una vida abundante. No es hasta que el
hombre ve rectamente a Dios que puede ver la vida de manera
recta (cp. 1 Co. 1:18-31).
La sabiduría es el tema en los capítulos 1 hasta el 9, y se
personifica en diversos lugares como mujer (1:20-33; 8:1-9:18).
Se la ve andando por las calles de la ciudad, invitando a la
gente a acudir y a recibir de ella un verdadero entendimiento.
La respuesta de la persona ante la sabiduría la sitúa en uno de
cuatro grupos: el sabio es quien escucha y recibe la verdad y
que por ello se vuelve prudente; el simple es el que no escucha
a la sabiduría y que es fácilmente engañado en la vida,
creyendo lo que quiere creer; el escarnecedor es cínico y
sarcástico acerca de la sabiduría de Dios y de las cosas
espirituales, haciendo imposible que viva rectamente; el necio
ha rechazado la sabiduría de Dios, y como resultado es torpe y
malvado, tanto moral como espiritualmente. El efecto de recibir
o rechazar la sabiduría sobre la propia vida es grande (1:24-33).
Toda sabiduría procede del Señor, pero el hombre tiene la
responsabilidad de buscar e ir en pos de la sabiduría (2:1-12).
Así, aunque el «temor de Jehová» es el principio de la sabiduría,
el hombre necesita estudiar y aprender la verdad de Dios y
crecer en sabiduría (cp. 2 Ti. 2:15). Tener verdadera sabiduría
preservará a uno de cometer algunos terribles errores de juicio
(p.ej., 7:6-23) y llevará a la persona a una clase abundante de
vida (8:35).
Después de la sección acerca del valor de la sabiduría
(1:19:18), Proverbios deviene una colección de proverbios
individuales tratando acerca de una amplia gama de temas. En
los capítulos 1(-29 hay un tema general sobre la vida recta,
pero sin un orden o agrupación particular de estos proverbios.
Algunos de los temas principales que se tratan en esta sección
son el uso y el abuso de la lengua, los beneficios y las
bendiciones del trabajo y de la diligencia, los buenos amigos, la
instrucción de los hijos, los aspectos positivos y negativos del
sexo, la riqueza, la dirección de Dios, y las bendiciones de ser
sabio.
Por cuanto Proverbios toca todas las áreas de la vida, es un
libro favorito de los creyentes. No sólo es relevante para la vida
sino que muestra además que Dios está interesado en todas las
áreas de la misma.
INTRODUCCIÓN A ECLESIASTÉS
PATERNIDAD Y FECHA DE ECLFSIASTÉS
La paternidad de Eclesiastés es intensamente discutida.
Muchos mantienen la paternidad salomónica, mientras que
otros se oponen tenazmente a esta postura Algunas
declaraciones del libro hacen difícil la paternidad salomónica
del libro. Sin embargo, la mejor postura sigue siendo que el rey
Salomón escribió este libro. El autor dice que él era «hijo de
David, rey en Jerusalén» (1:1, 12). Salomón desde luego
concuerda con esta declaración. Además, la sabiduría, riqueza y
grandes actividades de construcción que se mencionan en
Eclesiastés (1:13-16; 2:4-10) son evidentemente ciertas de la
vida de Salomón (1 R. 3:12; 4:29-32; 10:14-29). Y Salomón tuvo
desde luego el tiempo y el dinero para hacer todas las cosas de
que se trata en Eclesiastés.'
Siete veces el autor se identifica como «Koheleth» o el
«Predicador». En muchas maneras Eclesiastés es un sermón en
el que «Koheleth» establece ciertas conclusiones basadas en
sus observaciones y en ciertos pasajes del Antiguo Testamento.
Probablemente, lo mejor es suponer que Salomón escribió este
libro hacia el final de su vida, después de haber pasado por
tantas experiencias. Salomón había comenzado su reinado
andando con el Señor y gobernando con gran sabiduría. Pero
Salomón pecó al apartarse del Señor para servir a los ídolos, y
por esto experimentó la vida apartado del verdadero Dios.
Después de arrepentirse y volver de nuevo al Señor, Salomón
podía reflexionar con conocimiento de causa acerca de su
fracaso e insensatez. Comprendía experimentalmente la
vaciedad de una vida apartada del Señor. Por cuanto Salomón
murió en el año 931 a.C., se debería asignar a este libro una
fecha algo anterior a esta.
PROPÓSITO DE ECLESIASTÉS
Eclesiastés habla de la lucha del hombre por encontrar
significado y satisfacción en la vida. El tema básico es que la
vida es vacía y no tiene sentido aparte de una recta relación
con Dios. A menos que el hombre llegue a conocer al Creador,
nada de lo que ha sido creado podrá darle paz y satisfacción.
todo será «vanidad» (1:2; 12:8). Toda búsqueda por el hombre
con el tiempo le dejará descontento y vacío.
BOSQUFJO BÁSICO DE ECLESIASTES
1. Prólogo: pensamientos introductorios acerca de la futilidad
humana (1:1-3)
H. Algunas demostraciones de la futilidad humana (1:4-3:22)
111. Algunos desarrollos de la futilidad humana (4:1-12:8)
IV. Epílogo: pensamientos finales acerca de la futilidad humana
(12:9-14)
DATOS IMPORTANTES ACERCA DE ECLESIASTÉS
1. Palabra clave: vanidad
2. Capítulo clave: la conclusión del discurso
3. Versículos clave: 1:2-11; 12:8-14
4. Personajes clave: Salomón
5. Significado de «Eclesiastés»: proviene del término
griego para «predicador» (el libro de Eclesiastés es un
sermón.)
6. Geografía de Eclesiastés: Israel
CONSIDERACIONES ESPECIALES ACERCA DE ECLESIASTES
Salomón escribió Eclesiastés partiendo de una premisa oculta.
No se descubrió en el acto para decirle a la gente que
necesitaba tener una relación recta con Dios para poder ser
felices y tener contentamiento en la vida. En lugar de ello,
adoptó un procedimiento aparentemente secular, tratando de
encontrar al hombre inconverso a su propio nivel y manera de
pensar. Quería mostrarle al hombre que el conocimiento, el
placer, las riquezas, las posesiones materiales e incluso el
trabajo duro no pueden dar un contentamiento permanente.
Este escrito de Salomón es en realidad una apología para vivir
conforme a las normas de Dios (12:13).
Al tratar el tema como lo hizo, Salomón empleó repetidas veces
varias palabras y frases. La palabra «vanidad» (empleada
treinta y siete veces) se refiere a lo que se «desvanece» como
un espejismo. Una gran parte de lo que el hombre busca cae en
esta categoría. «Vanidad de vanidades» (1:2) no es un veredicto
sobre la vida en general sino sobre la vida que se vive aparte de
Dios.
La frase «debajo del sol» (usada veintisiete veces) habla de los
razonamientos del hombre secular, puesto que éste ve la vida
en el plano estrictamente natural. Es aquí donde muchos han
tenido problemas con algunas de las declaraciones que se
encuentran en Eclesiastés (p.ej., «Porque lo que sucede a los
hijos de los hombres, y lo que sucede a las bestias, un mismo
suceso es...», 3:19). Pero hay que tener en cuenta que gran
parte de este libro se escribe desde una perspectiva de un
razonamiento humano secular. Estos son los pensamientos del
hombre que vive «debajo del sol».
Salomón también se refirió a la búsqueda del hombre en la vida
como «trabajar en vano». Esta frase enfatiza el hecho de que
aparte de Dios, el hombre vive la vida involucrado en asuntos
que no pueden darle satisfacción sino que más bien producen
vacío y descontento.
Al interpretar este libro hay que tener presente el enfoque
«secular» de Salomón. Por supuesto, el libro es inspirado por
Dios totalmente. Salomón escribió con precisión los
razonamientos del hombre que no ha sido salvo (muy parecido a
la forma en que las afirmaciones de Satanás fueron registradas
de manera precisa en el libro de Job).
RESUMEN DE ECLESIASTÉS
Salomón comienza observando que la vida del hombre, lo mis
mo que la naturaleza, es un ciclo sin fin (1:3-I 1). Todo lo que
está «debajo del sol» es vacío y carente de significado. Luego
recuerda aquellas cosas a las que había dado su vida:
conocimiento, placer, riqueza, posesiones materiales y trabajo
duro. Pero estas cosas no le trajeron contentamiento y paz.
Todas ellas resultaron ser «vanas».
Entretejido con el pesimismo del libro está la idea positiva de
que una relación recta con Dios sí da gozo y satisfacción (p.ej.,
2:24-26; 3:12-15; 5:7, 18; 8:12). Salomón concluye el libro
exhortando a los jóvenes a buscar a Dios en la época temprana
de la vida, evitando así la vanidad de una vida sin Él (12:1-7).
Alienta a los hombres a temer a Dios: eso es, a reverenciarle y a
encomendarse a Él. También se les dice a ellos que obedezcan
sus mandamientos (12:13). La adhesión a esas verdades trae
gozo y contentamiento (cp. Jn. 15:1011). El hombre puede
gozar de la creación si conoce al Creador.
INTRODUCCIÓN AL CANTAR DE LOS CANTARES
PATERNIDAD Y FECHA DEL CANTAR DE LOS CANTARES
Este libro fue escrito por el rey Salomón, quizá alrededor del
960 a.C. (en los primeros años de su reinado). Aunque la
paternidad salomónica ha sido puesta en duda, ha sido la
postura tradicional de los rabinos judíos y de los académicos
cristianos conservadores que todo el libro fue escrito por
Salomón.' El libro mismo declara que Salomón lo escribió (1:1),
y su nombre es mencionado varias veces en el texto (1:5; 3:7, 9,
11; 8:11-12).
PROPOSITO DEL CANTAR DE LOS CANTARES
Este extenso poema eleva el amor sexual humano al plano que
Dios quería. Aunque la Biblia advierte a menudo contra las
consecuencias negativas de la inmoralidad, también exalta las
bendiciones que provienen de una conducta moral. Este libro
recuerda las reminiscencias de un esposo y su esposa. Al
hacerlo así, esta Escritura muestra los goces del amor físico
dentro del ámbito del compromiso matrimonial.
BOSQUEJO ESPECIAL DEL CANTAR DE LOS CANTARES
1. Noviazgo: preparación para el matrimonio (1:1-3:5)
II. Consumación: la satisfacción dentro del matrimonio (3:6-5:1)
M. Compromiso: las realidades del matrimonio (5:2-8:14)
DATOS IMPORTANTES ACERCA DEL CANTAR DE LOS
CANTARES
1. Palabra clave: amor
2. Capítulo clave: 4, el gozo del amor matrimonial
3. Vehículos clave: 3:6-11; 5:1
4. Personajes clave: Salomón y su esposa
5. Significado del «Cantarde los Cantares»: enfatiza el
autor de este poema de amor
6. Geografra del Cantar de los Cantares: Jerusalén; el país
agreste de Efraín
CONSIDERACIONES ESPECIALES ACERCA DEL CANTAR DE
LOS CANTARES
Ha habido varias interpretaciones divergentes de este libro,
pero se destacan dos: la alegórica y la literal.' Este libro ha sido
un problema para muchos estudiosos de la Biblia debido a su
explícita presentación del amor físico. Una actitud muy
extendida es que Dios no incluiría un poema de amor tan
explícito en las Sagradas Escrituras. Como consecuencia,
contemplan Cantares como una alegoría del amor de Dios para
Israel o del amor de Cristo por la Iglesia. Aunque es cierto que
tanto Israel como la Iglesia se ven en el motivo de esposa o
novia, este motivo no se aprecia en este libro. Es mucho mejor
interpretar este libro de manera llana como un poema de amor
humano.'
Incluso si el Cantar de los Cantares es meramente una
colección de cánticos describiendo el gozo de los amantes en el
matrimonio. no es por ello indigno de un puesto en la Biblia, a
no ser que el matrimonio sea considerado como una caída del
estado de inocencia. ... Toda la gama de los legítimos gozos
humanos encuentra en la Biblia una descripción llena de
simpatía y aprecio.'
Se debería recordar que la Biblia habla de manera clara y
vigorosa acerca de la sexualidad humana en otros lugares,
además de este libro. El sexo, rectamente usado, es un gozo y
una bendición (p.ej., Pr. 5:15-19; He. 13:4), mientras que el
torcido uso del sexo conlleva dolor y tristeza (Pr. 7:21-23; 1 Ts.
4:5-7). ¿Debería mantenerse en la Biblia la historia del incesto
de Lot con sus hijas y excluirse el amor de Salomón para con su
recién casada esposa? El Cantar de los Cantares debería ser
interpretado literalmente como un poema de amor personal,
dando adicional sabiduría de parte de Dios acerca de la
sexualidad humana.
RESUMEN DEL CANTAR DE LOS CANTARES
Este poema se compone principalmente de las reminiscencias
de Salomón y de su esposa (la muchacha sulamita), al recordar
su encuentro, noviazgo y matrimonio. La muchacha procedía de
una familia pobre de Efraín. Un día se encontró con un joven
pastor (que era en realidad el rey Salomón de incógnito). Los
dos se enamoraron en el acto. El pastor tuvo que dejarla pero
prometió volver. Después de una larga ausencia reapareció,
pero en majestad como rey de Israel. Fue entonces que ella se
dio cuenta de que su amante pastor no era otro que el rey de
Israel. Salomón se la llevó consigo a su palacio en Jerusalén
como su esposa. El poema registra el gozo y el placer de ambos,
y también algunas de las dificultades que afrontaron. Su
relación de amor revela que el amor genuino en el contexto del
compromiso matrimonial es hermoso, elevador y satisfactorio.
Lleva consigo memorias placenteras sin ninguna culpa ni mala
conciencia.
INTRODUCCIÓN A LAMENTACIONES
PATERNIDAD Y FECHA DE LAMENTACIONES
La evidencia señala al profeta Jeremías como el autor de
Lamentaciones.
Tal evidencia incluye lo siguiente: (1) La introducción al libro
de la versión de los Setenta y la de la Vulgata dice como sigue:
«Jeremías llorando se sentó y lamentó con esta lamentación
sobre Jerusalén, y dijo...», (2) la tradición gentil y hebrea, (3)
similaridades entre Lamentaciones y porciones poéticas de
Jeremías (cp. 2° Cr. 35:25), y (4) el escritor era testigo de la
destrucción de Jerusalén, con un alma sensible (cp. Jer. 9:1;
14:17-22) y una habilidad para escribir.'
A la luz de la secuencia de acontecimientos que se encuentra en
2 Reyes 25 y en Jeremías 40-44, es probable que Jeremías
escribiera este libro en Mizpa en el año 586 a.C.Z Él estaba en
Mizpa cuando Jerusalén fue quemada y reducida a escombros.
El profundo dolor expresado por Jeremías en Lamentaciones
sugiere una fecha de redacción poco después de la destrucción
de Jerusalén.
PROPÓSITO DE LAMENTACIONES
Este libro es una lamentación por la destrucción de Jerusalén
en manos de los ejércitos de Babilonia, después de meses de un
devastador asedio de la ciudad. Exhibe un enorme dolor
emocional y físico. Este poema es una secuela del libro de
Jeremías.
BOSQUEJO BÁSICO DE LAMENTACIONES
1. La primera lamentación: el dolor de Jerusalén (cap. 1)
II. La segunda lamentación: la ira de Dios (cap. 2)
111. La tercera lamentación: la esperanza que continúa (cap. 3)
IV.La cuarta lamentación: las consecuencias del pecado (cap. 4)
V. La quinta lamentación: la confesión en oración (cap. 5)
DATOS IMPORTANTES ACERCA DE LAMENTACIONES
1. Palabra clave: lamento
2. Capítulo clave: 3, esperanza en medio de la aflicción
3. Versículos clave: 1:1-12; 3:22-23
4. Personajes clave: Jeremías y Jerusalén (personificada)
5. Significado de «Lamentaciones»: denota la calidad de
endecha del poema
6. Geografía de Lamentaciones: Jerusalén
CONSIDERACIONES ESPECIALES ACERCA DE
LAMENTACIONES
La característica singular de la poesía de Lamentaciones es su
disposición acróstica.
En un arreglo, los primeros cuatro capítulos son acrósticos
alfabéticos. Cada capítulo tiene 22 versículos o un múltiplo de
ese número. Las 22 letras del alfabeto hebreo están utilizadas
con éxito para que cada versículo comience en 1 y 2. Los
capítulos 3 y 4 asignan tres y dos versículos respectivamente a
cada letra hebrea. Aunque el 5 tiene 22 versículos, no
representa ningún acróstico alfabético.'
Podría ser que Jeremías empleara este instrumento literario
como ayuda a la memorización para sus compatriotas, que iban
a leer este poema.
RESUMEN DE LAMENTACIONES
Lamentaciones expresa la reacción de uno que fue testigo
ocular y que estuvo profundamente involucrado en un terrible
acontecimiento. Aún a pesar de que Jeremías había estado
advirtiendo a Judá durante unos cuarenta años que este juicio
iba a caer, el acontecimiento mismo fue abrumador.
Gran dolor se expresa por la ira de Dios derramada sobre Judá
(p.ej. 3:49). Al contemplar el pueblo del pacto la eliminación de
su rey, el incendio de su templo y la devastación de su tierna,
no podían encontrar consuelo en ninguna parte (p.ej. 1:2, 12;
2:7). El pueblo no había prestado oídos a hombres como
Jeremías, y la pesadilla del largo asedio cayó sobre ellos. El
hambre y el canibalismo llegaron a formar parte de la vida de la
ciudad (2:11-12; 4:5-10). En medio de todo esto, Jeremías
reconoció que Dios era santo, justo y fiel (3:21-33). Y al
terminar el poema rogó por misericordia, confesando el pecado
de su pueblo (5:1-22). Cuarta Parte
Durante mil años de la historia de Israel aparecieron hombres
(y algunas mujeres) que recibieron mensajes de parte de Dios y
que los dieron a Israel. Estos profetas tuvieron un profundo
impacto en la vida nacional de Israel. Aunque no aparecieron
en un orden ininterrumpido (cp. 1 S. 3:1), sí que aparecieron en
escena en cada era de la historia de Israel.
EL OFICIO DE LOS PROFETAS
El profeta Amós deja claro que los profetas eran un don de Dios
(Am. El origen divino del oficio profético es afirmado por
Jeremías, que también revela que comenzó con Moisés (Jer.
7:25). (Obsérvese que Dios habló directamente a hombres como
Abraham, antes de Moisés, pero el oficio profético con sus
varias funciones comenzó con Moisés.)
Un pasaje fundamental para comprender el oficio de profeta es
Deuteronomio 18:9-22. En este pasaje, Moisés declaró que Dios
iba a levantar la institución profética, y que algún día se
levantaría un gran Profeta. Este mensaje fue dado mientras
Israel se preparaba a entrar en la tierra de Canaán. Lo primero
que Moisés dijo a los israelitas fue que cuando entrasen en la
tierra, no debían involucrarse en las prácticas cananas de
hechicería, encantamientos, presagios, espiritismo o prácticas
semejantes. Estos rituales malvados y supersticiosos no debían
ser usados para obtener guía o información. En lugar de esto,
Dios iba a levantar un profeta (Dt. 18:18). Al principio, Moisés
parecía estar hablando acerca de un solo profeta. Pero el
contexto de Deuteronomio, lo mismo que la necesidad
continuada del oficio profético a lo largo de los años, no nos
permite comprender que sólo se contemple una persona.'
Naturalmente, Jesucristo iba a ser el gran Profeta que daría un
cumplimiento final y total a este pasaje.
LOS NOMBRES PARA LOS PROFETAS
EL PROFETA
El término primario para el profeta en la época del Antiguo
Testamento es nahhi. El origen de esta palabra hebrea es
incierto, aunque se han sugerido numerosas ideas acerca de la
raíz de la palabra.2 Pero el significado preciso de la palabra
puede seguir comprendiéndose aunque haya alguna
incertidumbre acerca de su origen. Esto es posible por la
manera en que se emplea el término en el Antiguo Testamento.
En Éxodo 7:1-2 se da una imagen excelente de la función del
profeta: «Jehová dijo a Moisés: Mira, yo te he constituido dios
para Faraón, y tu hermano Aarón será tu profeta. Tú dirás
todas las cosas que yo te mande, y Aarón tu hermano hablará a
Faraón....»
Cuando Moisés se presentó delante de Faraón, Aarón fue el que
habló, aunque las palabras eran de Moisés. Aarón también
hablaba así al pueblo de Israel en nombre de Moisés (Ex. 4:16).
El profeta hablaba las palabras de Dios en nombre de Dios.
Otros pasajes de las Escrituras desarrollan más este concepto.
Cuando Jeremías fue llamado por Dios para que fuese profeta,
le fue dicho: «Dirás todo lo que te mande» (Jer. 1:7). El profeta
no sólo hablaba las palabras de Dios sino que era considerado
como «boca de Dios»: el lugar donde Dios habla (p.ej., Jer.
15:19; Is. 1:20; 1 R. 8:15).
Por lo tanto, el profeta (nabhi) pronunciaba un mensaje en
nombre de su superior, Dios. El profeta no originaba el
mensaje, sencillamente lo proclamaba.
EL VIDENTE
Una palabra usada con menor frecuencia para el profeta era
«vidente» (palabra hebrea ro'eh, y a veces hozeh). De su
empleo en el Antiguo Testamento se ve que era un nombre
común usado por el pueblo para denotar al profeta de Dios
(p.ej. 1 S. 9:9-1 I). Pero no hay diferencia en la función del
profeta y del vidente. Una persona así podía ser llamada por
cualquiera de esas designaciones. Quizá exista una diferencia
de énfasis.
La palabra tiene referencia principalmente a la relación del
profeta con Dios. Aquí reside la diferencia. La palabra nahbi
destaca la obra activa del profeta al proclamar el mensaje de
Dios. La palabra ro'eh, en cambio, pone en primer plano la
experiencia por medio de la que se le hacía ver al profeta este
mensaje.'
Por lo tanto, el énfasis de la palabra «vidente» está en la
recepción del mensaje de Dios. Él recibía su información al
«ver»: mediante sueños, visiones, o quizá iluminación
sobrenatural.
VARÓN DE DIOS
Esta frase enfatizaba el santo llamamiento, el carácter moral y
el ministerio dado por Dios al profeta.' Este término se
encuentra en numerosos pasajes (p.ej., 2 R. 1:9, 11; 1 S. 9:10).
SIERVO DE JEHOVÁ
Las Escrituras hacen frecuente referencia a los profetas como
«mis siervos» (Dn. 9:6; Ez. 38:17; 2 R.
9:7; 17:13), enfatizando «la estrecha y santa relación entre Dios
y sus fieles mensajeros».'
El, PAPEL DE LOS PROFETAS
En Israel había dos clases de mediadores. Primero estaba el
sacerdote, que representaba al pueblo delante de Dios en su
culto y sacrificio. Luego estaba el profeta, que hablaba al
pueblo de parte de Dios. Había tres aspectos básicos en el
papel mediador de los profetas: eran predicadores, predictores
y vigías.'
Primero, los profetas eran predicadores de la ley ya revelada.
No todo lo que proclamaban los profetas eran nuevas verdades.
De hecho, su ministerio estaba claramente basado en la verdad
de Dios que había sido revelada por medio de Moisés (y otros).
Los israelita` necesitaban, cada generación, ser instruidos en la
«constitución» (la ley) de Israel y que se les recordase su
obligación, como israelitas, de adherirse a esta constitución.
Los profetas (quizá ayudando a los sacerdotes) exponían
vigorosamente una verdad que era descuidada, mal
comprendida o desconocida (Mal. 4:4; Dn. 9:4-13; Jer. 11:1-5).
Segundo, los profetas predecían personas y acontecimientos
venideros. En base a las necesidades de su tiempo, predecían
juicios venideros o bendiciones.
Aunque los profetas hablaban primariamente a las personas de
su propia época, brotando sus mensajes divinamente inspirados
a menudo de la situación histórica en la que vivían, había sin
embargo un elemento predictivo que impregnaba sus
mensajes ... La profecía predictiva se ocupaba del juicio, de la
salvación, del Mesías y de su reino.'
Tercero, los profetas actuaban como vigías sobre los
conductores y el pueblo de Israel. Los profetas eran los
guardianes de la constitución de Israel. Eran los preservadores
y defensores de los principios sobre los que la teocracia había
sido edificada No sólo predicaban la ley sino que llamaban a
Israel a obedecer la ley, advirtiéndoles de un juicio cierto si
rehusaban. Ésta era probablemente la función primaria del
profeta.
El papel principal de los profetas bíblicos era el de diplomáticos
regios que funcionaban como fiscales en nombre de Jehová.
Acusaban al pueblo de Israel por sus violaciones del pacto
mosaico, llamaban al arrepentimiento, y advertían de un juicio
venidero por la continuada desobediencia.'
En su ministerio, el profeta no sólo hablaba al pueblo de Israel
sino que también se le veía asociado con los gobernantes y
reyes de Israel. Es importante comprender la razón de esto.
Sería un grave error suponer que los profetas, debido a su gran
interés en la monarquía, fuesen principalmente políticos. Su
actividad política siempre está subordinada a un fin religioso.
Servían como consejeros, pero lo hacían a fin que prosperase el
reino teocrático.'
Era a través del rey (o gobernante) que el profeta podía a
menudo influenciar mejor a la nación para la verdad de Dios
(p.ej., Elías y Acab; Isaías y Ezequías; Hageo y Zorobabel;
Jeremías y Sedequías).
LA TIERRA DE LOS PROFETAS
Los profetas se referían frecuentemente en sus mensajes a la
tierra de Israel (véase Joel, Amós, Miqueas, Isaías, Jeremías,
Ezequiel, Hageo, Zacarías y Malaquías). La condición de la
tierra era un visible indicador de la condición espiritual de
Israel. La obediencia a la ley de Dios (la «constitución» de
Israel) conllevaba prosperidad de parte de Dios, mientras que
la desobediencia causaba disciplina sobre la tierra en forma de
sequía, hambre y plagas. Los profetas recurrían mucho a
Levítico 26 y Deuteronomio 11 y 28. Debido a que la tierra era
parte integral de la relación del pacto de Dios con Israel, los
profetas señalaban regularmente a esta realidad visible.
CONCLUSIÓN
En este punto de nuestro estudio se deben hacer dos
observaciones finales. Primero, hay dieciséis libros proféticos,
que son los mensajes escritos de algunos de los profetas de
Dios. Pero se debería recordar que Dios envió cientos de
profetas a su pueblo a lo largo de los siglos. Nuestro énfasis
recae naturalmente sobre aquellos cuyos mensajes fueron
escritos y preservados. Segundo, nuestra aproximación a los
profetas es cronológica. Los estudiaremos en el orden en que
aparecieron en la historia. No se seguirán las designaciones
usuales de profetas «mayores» y «menores». Estos términos no
indican la importancia de un profeta (a diferencia de que
alguien sea un jugador de la liga de fútbol o de béisbol en una
categoría mayor o menor). El término profeta «mayor»
simplemente significa que el mensaje es más extenso y que se
encuentra una mayor variedad de cuestiones tratadas en sus
escritos.
PROFECÍAS DURANTE EL REINO DIVIDIDO
INTRODUCCIÓN A ABDÍAS
PATERNIDAD Y FECHA DE ABDIAS
Éste, el más corto de todos los libros del Antiguo Testamento,
fue escrito por un profeta desconocido llamado Abdías (nombre
que significa «siervo de Jehová»). El autor no da ninguna
información adicional acerca de sí mismo, de sus antecedentes,
ni de la época en que vivió. Este nombre aparece con
frecuencia en el Antiguo Testamento; llevan ese nombre
alrededor de una docena de personas. Todos los intentos de
identificar a este autor con uno de la docena de Abdías que
aparecen en el texto del Antiguo Testamento han fracasado.
Se da una fecha de 845 a.C. a este libro, lo que le hace el más
antiguo de todos los profetas. La clave para establecer la fecha
de Abdías se encuentra en los versículos 10-14 del libro. Estos
versículos revelan que se llevó a cabo un ataque contra la
ciudad de Jerusalén, en el que los edomitas participaron o al
menos alentaron a los atacantes. El Antiguo Testamento
registra siete ocasiones en las que Jerusalén fue atacada. El
segundo de estos ataques (2 R. 8:20-22; 2 Cr. 21:8-17) en los
días del rey Joram es el que mejor concuerda con el
acontecimiento descrito en Abdías. En aquel tiempo, los
filisteos y árabes atacaron a Jerusalén. En lugar de ayudar al
«hermano Jacob», los edomitas ayudaron a los enemigos de
Judá.' Este acontecimiento tuvo lugar alrededor del 845 a.C.
La evidencia para esta fecha temprana para Abdías se
encuentra en los escritos de Jeremías, Amós y Joel. Esos tres
profetas muestran su familiaridad con el mensaje de Abdías,
indicando que Abdías fue anterior a esos otros profetas (p.ej.,
Jer. 49:7-22; JI. 3:19).
PROPOSITO DE ABDÍAS
El mensaje de Abdías se dirigía a los vecinos meridionales de
Israel, los edomitas. Éstos eran descendientes de Esaú, y tenían
una pasada historia de hostilidad contra Israel. Dios los tuvo
por responsables de lo que hicieron a Israel. (Para un
tratamiento adicional de los edomita.s, véase el Apéndice V,
«Israel y las naciones» p. 265.)
BOSQUEJO BASICO DE ABDIAS
1. La caída de Edom (vv. 1-9)
Il. Las ofensas de Edom (vv. 10-14)
111. La expectativa para Edom (vv. 15-21)
DATOS ACERCA DE ABDÍAS
1. Palabra clave: la justicia retributiva de Dios
2. Capítulo clave: no hay división en capítulos
3. Versículos clave: 10-14, los pecados de Edom
4. Personajes clave: los edomitas
5. Significado de «Abdías»: el nombre del profeta que
escribe el libro
6. Geografía de Abdías: Edom
CONSIDERACIONES ESPECIALES ACERCA DE ABDÍAS
En base de la fecha dada anteriormente, el ministerio de Abdías
tuvo lugar durante el reinado de Joram, rey de Judá. Joram fue
un rey señaladamente malvado (cp. 2 Cr. 21:1-7). Fue por su
maldad que Dios permitió que Edom se rebelase (21:8). No
obstante, Dios tuvo a Edom por responsable del mal que algún
tiempo después le causó a Judá.
RESUMEN DE ABDÍAS
El tema que trata este profeta es el del juicio que se avecina
sobre Edom. Debido a los dos pecados de Edom de soberbia
(1:3) y del daño infligido a Judá (1:10), serían juzgados sin
remisión. Debi do a la inexpugnabilidad natural que tenía Edom
(por los estrechos desfiladeros y acantilados de su ciudad
capital, Petra), estaban confiados en que no serían nunca
destruidos. Pero Dios, por medio de Abdías, describe de manera
vívida lo absoluto de la destrucción que se les echa encima (1:5-
6). Edom iba a descubrir, cuando llegase su angustia, que sus
aliados no acudirían en su ayuda (1:7). Ya era cosa mala que
una nación atacase al pueblo de Dios, pero que lo hiciese un
pariente de sangre era mucho peor (1:10-14), y eso atraería
sobre ellos el juicio de Dios.
Mirando más allá al gran periodo de la tribulación, Abdías
declara que Edom y las otras naciones serán severamente
juzgadas (1:15-16), pero Dios preservará a Israel dándole toda
la tierra prometida a Abraham, incluyendo tierra ocupada por
los edomitas (1:1521).
INTRODUCCIÓN A JOEL
PATERNIDAD Y FECHA DE JOEI.
El autor se identifica como «Joel, hijo de Petuel» (1:1). Aparte
de esa breve declaración, casi no se sabe nada acerca del
personaje mismo. Su nombre significa «Jehová es Dios». Es
probable que no fuese sacerdote, porque se dirige a los
sacerdotes como una clase a la que él no pertenecía (2:17).
A esta profecía se le asigna una fecha del 830 a.C. Por cuanto
Joel no da una fecha de su ministerio por el reinado de ningún
rey, es algo difícil dar una fecha exacta. Sin embargo, se puede
establecer una fecha general comparando Joel con Amós. Es
evidente que la profecía de Joel había sido dada y ampliamente
recibida para el tiempo en que Amós dio su mensaje. La
profecía de Amós puede ser datada con una cierta exactitud
(cp. Am. 1:1, 760 a.C.). Comparando a Joel con Amós, se hace
evidente que Amós tomó la clave de su profecía de las palabras
finales de la profecía de Joel. Todo el sentido del pensamiento
de Amós depende de que sus oyentes reconociesen las palabras
de Joel (cp. Am. 1:2 y JI. 3:16; también Am. 9:13 y Ji. 3:18).
Como resultado de esta comparación, Joel es datado alrededor
del 830 a.C., haciendo así de él uno de los primeros profetas.
PROPÓSITO DE JOEL
El mensaje de Joel se dirige al reino meridional de Judá. Hay
pocas dudas de que estaba viviendo en el centro del culto
público de Dios (Jerusalén). Se dirige a los sacerdotes como si
estuviesen presentes (p.ej., 2:17). Se refiere en varias ocasiones
a Sion, Jerusalén y Judá (p.ej., 2:1, 15). Cuando menciona a
«Israel» en tres ocasiones, se refiere al pueblo de Dios como un
todo, y no al reino del norte.
BOSQUEJO BÁSICO DE JOEL
1. La visitación histórica (cap. 1)
II. La revelación profética (caps. 2-3)
DATOS IMPORTANTES ACERCA DE JOEL
1. Palabra clave: día de Jehová
2. Capítulo clave: 2, acontecimientos del día de Jehová
3. Versículos clave: 2:1-2; 2:28-3:2
4. Personajes clave: los israelitas
5. Significado de «Joel»: el nombre del profeta que escribe
el libro
6. Geografía de 1oel: Judá
CONSIDERACIONES ESPECIALES ACERCA DE JOEL
En base de la fecha del 830 a.C., Joel ejerció su ministerio en
los tiempos de Joás, rey de Judá. Este fue un rey piadoso que
fue apoyado e instruido por el sacerdote Joiada, un gran
hombre de Dios (cp. 2 Cr. 21124:14). Judá había sobrevivido al
reinado de la malvada reina Atalía. Pero después de su muerte
en manos de Joiada, la nación de Israel prosperó
espiritualmente. Sin embargo, al morir el piadoso sacerdote
Joiada, Joás y Judá perdieron su fervor por lo que respectaba al
Señor. Fue quizá después de la muerte de Joiada que Dios envió
a Joel a Judá con sus advertencias (cp. 2 Cr. 24:15-22).
RESUMEN DE JOEL
El tema del mensaje de Joel es «el día de Jehová» (véase su
discusión más adelante). Como sucede con muchos de los
profetas que hablaron de un juicio venidero, el mensaje de Joel
se aplicaba a la nación de su tiempo, así como al futuro gran
día de juicio: la tribulación.
La primera gran división del libro habla de incidentes históricos
recientes (1:1-20). En primer lugar, Joel describe la desolación
sin precedentes de la tierra causada por una gran plaga de
langostas (1:2-4). Usando cuatro descripciones poéticas de las
langostas predicó al pueblo de Judá sobre las devastaciones de
una futura invasión militar de su tierra. Luego describió otras
desolaciones del pasado reciente recordándoles una sequía que
habían vivido (1:1520). Esta sequía había venido en el tiempo
de la cosecha, y por lo tanto tuvo un gran impacto sobre toda la
nación. El pueblo de Israel debería haber recordado que
siempre que la tierra sufría habían de considerar ese hecho
como una acción disciplinaria del Señor (cp. Dt. 11:10-17;
28:15, 23-24; Lv. 26:14-21). Joel exhortó a la ebria nación a que
se desembriagara y lamentara y llorara a causa de estos
acontecimientos (1:5-12).
En la segunda sección principal de la profecía, Joel se basa en
los acontecimientos pasados y mira hacia el futuro (2:1-3:21).
Lo que hicieron las langostas y la sequía en el pasado es lo que
harán los hombres en el futuro (2:1-11). Sin embargo, esta
disciplina de Dios, en la cual usaría a un ejército extranjero,
podía evitarse con el arrepentimiento. Si la nación tan sólo
respondía a la invitación de Dios al arrepentimiento, y oraba y
confesaba su pecado, Dios escucharía (2:12-17). Esto se debe a
la naturaleza llena de gracia y compasiva de Dios (2:13; cp. Ex.
34:6-7). Es evidente en el mensaje de Joel que Judá sería
posteriormente invadida y derrotada, pero también totalmente
restaurada al final. Joel 2:28-32 es un significativo pasaje
porque Pedro se refirió a él en su sermón el día de pentecostés
(Hch. 2). El derramamiento del Espíritu Santo en el día de
pentecostés no fue el cumplimiento de la profecía de Joel sino
un anuncio de su venida en el «día de Jehová» del tiempo del
fin. En esta presente dispensación, la Iglesia de Jesucristo ha
recibido los múltiples ministerios del Espíritu Santo como
nunca antes. Pero incluso este derramamiento es sólo un
cumplimiento parcial de Joel 2 y de los acontecimientos del «día
de Jehová». Lo que se menciona de manera breve en Joel 2:30-
31 se expande y detalla en las descripciones de Apocalipsis 6, 8,
9 y 16.
En Joel 3 se hace énfasis en la gran batalla del tiempo del fin
que hará posible la restauración final de Israel y las
bendiciones del reinado del Mesías. Aunque esta batalla final y
culminante se conoce generalmente como Armagedón,
Apocalipsis 14 (que emplea imágenes de Joel 3:12-13) dice que
el área geográfica es muchísimo mayor que la región que rodea
a Meguidó. Por tanto, el «valle de Josafat», que queda junto a
Jerusalén, está incluido en esta gran batalla. Pero una vez
termine el juicio vendrá la bendición (3:1618).
EL DÍA DE JEHOVÁ
Joel, al igual que otros profetas, usa la expresión el «día de
Jehová». Se usa en Abdías 15; Joel 1:15; 2:1, 11, 31; 3:14; Amós
5:18, y en una docena de otros lugares. Además, se puede
encontrar más de setenta y cinco veces en el Antiguo
Testamento la frase «aquel día», o «el gran día», o «el día» en
referencia a este gran tiempo futuro de la actividad de Dios.
Este término enfatiza la idea del «día» como un tiempo de
intenso juicio. Es un tiempo en que Dios entra en juicio con las
naciones incrédulas de la tierra para tratar con sus pecados y
para vengarse a sí mismo y a su pueblo (p.ej. JI. 3:8 e Is. 34:2).
Es un tiempo en que el poder de Dios se exhibe en formas
imponentes y únicas (p.ej., JI. 2:30-31). Pero aunque el énfasis
del «día de Jehová» se hace sobre los juicios de Dios (los cuales
se concentrarían en el tiempo conocido comúnmente como la
tribulación), también incluye la idea de bendición. El «día de
Jehová» se extiende más allá de la tribulación para incluir el
reino milenial. Incluye los aspectos de bendición y restauración
que son parte del reinado del Mesías (p.ej., Is. 35:1-5; JI. 2:32-
3:1; Zac. 3:12-13; 2 P.
3:10-13). El contexto donde se encuentra la frase determina
qué aspecto del «día» está a la vista.
INTRODUCCIÓN A JONÁS
PATERNIDAD Y FECHA DE JONÁS
Éste es el mensaje de Jonás el hijo de Amitai (1:1), que era
profeta de Dios en el reino del norte, Israel (2 R. 14:25). Por
cuanto Jonás ejerció su ministerio para el Señor durante el
reinado del rey de Israel Jeroboam II, su mensaje se data en el
780 a.C.
PROPÓSITO DE JONÁS
Este libro revela que Dios deseaba la salvación de los gentiles y
que les extendía su gracia. Aunque Dios había establecido una
relación de pacto solamente con Israel, no abandonó al resto de
la humanidad. El mensaje de Jonás se dirigió a la poderosa
nación de Asiria, que tenía como capital a Nínive. (Para una
discusión adicional acerca de los asirios, véase el Apéndice V,
«Israel y las naciones,» p. 265.)
BOSQUEJO BÁSICO DE JONÁS
1. La orden a Jonás (l :1-2)
II. La resistencia de Jonás (1:3-17)
III. El arrepentimiento de Jonás (2:1-10)
W. La renovación de la orden a Jonás (3:1-4)
V. La recepción de Jonás (3:5-10)
VI. La reprensión a Jonás (4:1-11)
DATOS IMPORTANTES ACERCA DE JONÁS
1. Palabra clave: la gracia de Dios
2. Capítulo clave: 4, la revelación del carácter de Dios
3. Versículos clave: 1:2; 3:4-10; 4:2
4. Personaje clave: Jonás
5. Significado de «Jonás»: el nombre del profeta que
escribió el libro
6. Geografía de Jonás: Israel y Nínive
CONSIDERACIONES ESPECIALES ACERCA DE JONÁS
Jonás profetizó en el reino del norte durante el próspero
reinado de Jeroboam II (cp. 2 R. 14:23). Dios llamó a Jonás a
que fuese con su palabra de juicio a Nínive. Los brutales
asirios, con su potente máquina de guerra, eran odiados y
temidos por muchas naciones, incluyendo Israel. Jonás, que era
un israelita patriota, también odiaba este poder gentil. Su odio
se mezcló con su temor de que Dios pudiese ser misericordioso
para con los asirios, haciéndole resistirse al mandamiento de
Dios de ir allá.
Nínive era una ciudad grande (cp. Jon. 4:11) fuertemente
fortificada. Las murallas y una serie de fosos hacían que esta
ciudad fuese casi inexpugnable. Su ejército era conocido por su
potencia, disciplina y ferocidad. ¿Por qué, pues, iban ellos a
arrepentirse cuando un profeta israelita entrase en su ciudad?
Puede que las gentes de Nínive comenzasen a buscar al Dios
verdadero a la luz de las varias plagas que habían azotado la
ciudad y un eclipse total de sol.' Estos acontecimientos pueden
bien ser considerados como señales de un juicio venidero. Si
esta suposición es correcta, entonces Nínive estaba preparada
cuando Jonás llegó a las puertas de la ciudad.
RESUMEN DE JONÁS
Este relato de la vida de Jonás fue escrito para corregir el
estrecho nacionalismo de los israelitas. Aunque Dios tenía una
relación de pacto con Israel, Él estaba aún interesado por los
gentiles y quería que se salvasen. Además, la nación de Israel
tenía la responsabilidad de ser luz para los gentiles, una
responsabilidad que había olvidado. El libro de Jonás es un
estudio sobre el poder y la gracia de Dios. Es un libro lleno de
acontecimientos milagrosos, pero, más importante aún, es una
evidencia adicional de que Dios es rico en misericordia y gracia.
El primer capítulo de Jonás registra el claro y a la vez inusitado
mandamiento de Dios. Es el mandamiento a un profeta israelita
de ir real y efectivamente a una nación gentil llevando un
mensaje. El experimentado profeta Jonás (cp. 2 R. 14:25)
rehusó obedecer la orden de Jehová de ir y predicar un mensaje
de juicio a Nínive, la capital de Asiria. Su desobediencia es
inesperada, ya que uno pensaría que el profeta aprovecharía la
oportunidad de pronunciar juicio sobre una nación enemiga
Pero Jonás tenía fuertes sospechas de que Dios realmente tenía
la intención de salvar a Nínive y no de juzgarla (cp. 4:2 con Ex.
34:6-7). Jonás no quería participar en absoluto en esa salvación,
lo que revela que su corazón no estaba en armonía con el de
Dios. En lugar de dirigirse hacia el este a la ciudad de Nínive,
Jonás abordó un barco en dirección al oeste. Dios, usando una
tormenta y un gran pez, interceptó a su profeta descarriado.
En el capítulo 2, Jonás se halla vivo adentro de un gran pez,
luego de haber sido tragado por él. Vemos su obstinación en el
hecho de que tardó varios días en arrepentirse y orar a Dios
(1:17). Dios libró a Jonás sólo después de que éste hubo llegado
a un acuerdo con Dios respecto a su desobediencia.
El capítulo 3 narra la renovación de la orden dada a Jonás. Dios
le da a Jonás una segunda oportunidad, revelando así su gracia
y su bondad para con su profeta. Cuando Jonás finalmente llegó
a Nínive predicó el mensaje de juicio de Dios (3:4). Nínive, que
pudo haber estado preparada para un mensaje de esta
naturaleza debido a varios acontecimientos significativos (ver
«Consideraciones especiales acerca de Jonás» más arriba), se
arrepintió y fue librada del juicio que Dios había planeado para
ella (cp. Jer. 18:7-8).
En el capítulo 4, Jonás haya que se ha hecho realidad lo que
más temía y le expresa su disgusto a Dios por lo que ha
sucedido. Se enoja porque Dios ha mostrado gracia y
misericordia al pueblo arrepentido de Nínive. Es una suerte
para Jonás que Dios es rico en gracia y lento para la ira, ya que
de otro modo hubiera tenido que enfrentar serias
consecuencias por su actitud. El libro termina con un
instructivo contraste entre la gran compasión de Dios y la falta
de la misma en Jonás (4:5-11).
INTRODUCCIÓN A AMÓS
PATERNIDAD Y FECHA DE AMÓS
Evidentemente, Amós era un personaje humilde que había
pasado la mayor parte de su vida cuidando de las ovejas de
otros y cultivando el fruto del sicómoro. No había sido instruido
en ninguna de las escuelas de los profetas que habían sido
iniciadas por Samuel (Am. 1:1; 7:14-15). Era de la ciudad
meridional de Tecoa, que estaba situada a unas doce millas
(unos veinte kilómetros) al sur de Jerusalén y que era una
ciudad militar para proteger a Jerusalén (Am. 1:1; 2 Cr. 11:6).
Amós data su ministerio por el reinado del rey Uzías de Judá y
de Jeroboam II de Israel. Uzías reinó desde el 787 al 735 a.C., y
Jeroboam II reinó desde el 790 al 749 a.C. Por ello, se asigna a
Amós una fecha del 760 a.C.
PROPÓSITO DE AMES
En los días de Amós, el reino del norte, Israel, seguía estando
profundamente involucrado en su culto a los becerros de oro.
Aunque Amós era de una ciudad en el reino del sur, Judá, Dios
le escogió para que fuese al reino del norte para que predicase
su mensaje de juicio venidero. Algo de aquel mensaje fue
proclamado en la corrompida ciudad de Bet-el, que era uno de
los centros del culto al becerro (7:10-17).
BOSQUEJO BÁSICO DE AMÓS
1. La visitación del juicio (1:1-2:10)
11. La declaración de los cargos (3:1-6:15)
III. La advertencia del juicio (7:1-9:10)
IV. La restauración de Israel (9:11-15)
DATOS IMPORTANTES ACERCA DF. AMÓS
1. Palabra clave: prepárate para el encuentro con tu Dios
2. Capítulo clave: 4, punto culminante del mensaje
3. Versículos clave: 3:1-3; 4:6-12
4. Personajes clave: Amós y Amasías
5. Significado de «Amós»: el nombre del hombre cuya
profecía se registra
6. Geoórafa de Amós: Israel
CONSIDERACIONES ESPECIALES ACERCA DE AMÓS
El reino del norte, Israel, bajo el reinado de Jeroboam II, se
había vuelto rico y próspero. Debido al temporal equilibrio de
poderes en el mundo, se habían encontrado relativamente libres
de guerras y por ello habían gozado de una situación apacible.
La nación se había vuelto desvergonzada en sus idolatrías y
corrupción moral, al establecerse en el reino del norte el culto
al becerro y la idolatría cananea. La prosperidad material sólo
hizo empeorar la situación. El pueblo estaba caracterizado por
las riquezas, la dejadez moral, y la indiferencia religiosa. Fue
tarea de Amós (y posteriormente de Oseas) intentar detener a
la malvada Israel en su pendiente hacia la ruina y volver la
nación al Señor. Amós predicó un enérgico mensaje de
reprensión y de juicio.
RESUMEN DE AMOS
La primera sección del mensaje de Amós (1:1-2:16) describe al
profeta pronunciando juicio sobre seis naciones ubicadas
alrededor de Israel. Dios pronunció juicio sobre estas naciones
por sus muchos pecados, especialmente aquellos que herían al
pueblo mismo de Dios. (La frase «por tres pecados, y por el
cuarto» enfatiza la multiplicidad de sus pecados.) ¿Por qué
incluiría Amós estas palabras de juicio en su mensaje de
advertencia a la nación de Israel? Probablemente pronunció
estos cortos mensajes como recordatorio a Israel de que Dios
no estaba ciego ante los pecados de las otras naciones; y que sí
recordaba y tomaba en serio el pacto abrahámico en el cual
dijo: «Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te
maldijeren maldeciré» (Gn. 12:3). Esta primera sección termina
con una palabra similar de condena dirigida al pueblo de Judá
por sus pecados (2:4-5) a la luz del conocimiento de la verdad
de Dios. Por último, hay un mensaje de juicio resumido contra
Israel (2:6-16) por sus muchos pecados, especialmente su
opresión a los justos dentro de la tierra
La segunda parte del mensaje de Amós (3:1-6:15) consta de tres
discursos que detallan las acusaciones de Dios a Israel. (Cada
mensaje comienza con la exhortación de «oír»: 3:1; 4:1; 5:1.) En
su primer discurso, Amós le asegura a Israel que el juicio de
Dios vendrá. Usa la idea de causa y efecto; esto es, los pecados
de Israel son la causa del juicio venidero. El segundo discurso
del profeta describe el lujo pecaminoso de la nación y la
inutilidad de todas sus actividades religiosas. Luego les
recuerda al pueblo que Dios les ha estado disciplinando durante
muchos años, pero que hasta ese momento ellos no han
respondido de forma positiva. Las clases de acciones
disciplinarias por Dios eran parte de las condiciones
establecidas en el pacto mosaico (cp. Am. 4:6-I1, con Lv. 26:14-
33). Puesto que Israel no había respondido con arrepentimiento
se le dijo: «Prepárate para venir al encuentro de tu Dios»
(4:12). En su tercer discurso, Amós habla de la terrible y
devastadora naturaleza del juicio venidero. Profetiza que sólo el
diez por ciento del pueblo sería dejado en la tierra para el
tiempo en que todo hubiera terminado (5:1-3; 6:1-14). Invita a
los israelitas a arrepentirse y a servir al verdadero Dios,
advirtiéndoles que no continúen en su idolatría
La tercera división del libro de Amós es una serie de cinco
visiones que tiene el profeta (7:1-9:10). Las primeras dos
visiones, una plaga de langostas y un fuego devastador,
contemplan la terrible naturaleza de los juicios de Dios (7:1-6).
Pero estos juicios fueron apartados por medio de la intercesión
del profeta. La tercera visión es de una plomada de albañil, la
cual revela cuán alejada estaba Israel de las normas de Dios.
Revela cuánto juicio merecían. La cuarta visión del canastillo de
fruta de verano enfatiza la inherencia del juicio. La idea es que
el juicio de Dios no podía retrasarse mucho tiempo. (El juicio
sobre Israel vino menos de cuarenta años más tarde.) La visión
final del «capitel derribado» describe a Jehová golpeando la
cima del falso templo en Bet-el. Lo golpeó tan fuerte que tembló
por completo y luego se derrumbó sobre los que se encontraban
adentro. Esto representa un juicio final y completo sobre el
reino del norte. Esta tercera división principal del libro de
Amós también incluye una interesante porción histórica que
registra una confrontación entre el profeta de Dios y Amasías,
un sacerdote de la falsa religión de Israel en Bet-el (7:10-17).
Aunque sea sólo eso, estos versículos revelan claramente que
Amós y su mensaje no fueron bien recibidos en el reino del
norte.
La cuarta y última división de esta profecía es una palabra de
exhortación sobre la futura restauración (9:11-15). Israel recibe
la seguridad de que en el gran y futuro día de Jehová, la
dinastía davídica será restaurada e Israel vivirá en prosperidad
y bendición. Amós, al igual que la mayoría de los profetas,
incluye un mensaje de esperanza en medio de sus profecías de
advertencia y juicio futuro.
INTRODUCCIÓN A OSEAS
PATERNIDAD Y FECHA DE OSEAS
Excepto por lo que se puede espigar del mismo texto, no se
sabe nada acerca de Oseas. Probablemente procedía del reino
del norte, por cuanto hay muchas menciones geográficas en el
mensaje (p.ej., 4:15; 5:1; 6:8).
Su ministerio queda claramente datado por los reinos de cuatro
reyes del sur (Uzías, Jotam, Acaz y Ezequías) y Jeroboam II del
norte Una fecha razonable para esta profecía sería el 750 a.C.
PROPOSITO DE OSEAS
Esta profecía fue la última voz de Dios al reino del norte, Israel,
antes de su destrucción. Fue un intento en gracia de rescatar a
personas individuales de entre la nación sentenciada. Este
mensaje de juicio fue cumplido al cabo de pocos años.
BOSQUEJO BÁSICO DE OISEAS
1. La esposa infiel (caps. 1-3)
Il. El pueblo infiel (caps. 4-14)
DATOS IMPORTANTES ACERCA DE OSEA.S
1. Palabra clave: el amor de Dios por Israel
2. Capítulo clave: 2, una descripción del amor
3. Versículos clave: 1:2-9; 2:5-8; 3:1-5
4. Personajes clave: Oseas y Gomer
5. Significado de «Oseas»: el nombre se deriva del fiel
profeta de Dios
6. Geografia de Oseas: Israel
CONSIDERACIONES ESPECIALES ACERCA DE OSEAS
Oseas llama al reino del norte por varios nombres: Israel,
Efraín y Samaria (p.ej., 4:16-17; 5:9-13; 7:1; 10:6-7). Israel,
naturalmente, es la designación usual; Samaria era la capital
del reino del norte y su nombre simbolizaba a toda la nación;
Efraín se usa porque la tribu con este nombre era la más
poderosa de las tribus en el reino del norte.
Oseas no ejerció su ministerio en tiempos placenteros. Israel
estaba en una situación espiritual y moral tan mala que no tenía
parangón. Y políticamente no estaba mejor. Después de la
muerte de Jeroboam II, los asesinatos y las intrigas fueron cosa
común en la política de Israel. De los últimos seis reyes en el
trono, sólo uno murió de muerte natural en el cargo (cp. 2 R.
15:10-30). Moral y espiritualmente, el pueblo estaba casi
totalmente contaminado.
La sangre se derramaba como agua hasta que una corriente
confluyó con otra y se extendieron sobre la tierra como una
contaminadora inundación. El adulterio quedó consagrado
como acto religioso. Los que destacaban en rango destacaban
en disolución. El pueblo y el rey vivían en libertinaje, y el
alcoholizado rey se unía a los librepensadores y blasfemos de la
corte y los animaba Los idolátricos sacerdotes amaban los
pecados del pueblo y compartían en La corrupción se había
extendido por toda la tierra; incluso aquellos lugares que
habían sido sagrados en el pasado por las revelaciones de Dios
u otras misericordias a sus antepasados, Betel, Gilgal, Mizpa,
Siquem, eran especiales escenas de corrupción o de pecado.'
La nación había degenerado moral y espiritualmente hasta el
punto que eran muy parecidos a las naciones que Josué había
expulsado de la tierra hacía muchos siglos. Oseas fue enviado,
como el último profeta de Dios, a esta situación corrompida.
Durante un breve período de tiempo, es probable que Oseas
ejerciera su ministerio de manera contemporánea a Amós en el
norte y a Isaías y Miqueas en el sur.
RESUMEN DE OSEAS
La primera sección principal de la profecía se centra en la
situación familiar del profeta, la cual será la base de gran parte
del mensaje de Oseas a Israel (1:1-3:5). Los tiempos
extremados demandan a veces métodos extremos o inusitados.
La nación de Israel había oído las palabras de muchos de los
profetas de Dios, pero los mensajes de estos portavoces de Dios
habían caído en oídos insensibles (cp. Dn. 9:6, 10). Por ello,
Dios escogió emplear un abordamiento más bien extremo para
captar la atención de su pueblo. Dios decidió usar a su profeta
(y su familia) como lección práctica para Israel. La familia de
Oseas, o más específicamente la relación de Oseas con su
mujer, vendría a ser una ilustración del amor de Dios para con
Israel. Oseas amaría a su mujer aunque ella le sería infiel. Y
Dios amaba a Israel aunque ella le había sido totalmente infiel.
La primera palabra que le vino a Oseas de parte de Dios fue
algo extraño. Dios le mandó que se casase con una mujer que
resultaría infiel en su relación matrimonial. El término «mujer
fornicaría» (1:2) sugiere intensamente que Gomer (la mujer de
Oseas) era culpable de inmoralidad sexual antes del
matrimonio, quizá como prostituta de un templo. La imagen de
la prostitución es empleada por Oseas a lo largo de su mensaje
(2:2-5; 3:3; 4:10-19; 5:3-4; 6:10; 9:1). Era un tema totalmente
apropiado para la nación de Israel en su relación con Dios.
Oseas se casó con Gomer y nacieron tres hijos, que recibieron
nombres que dirían algo acerca de la relación de Dios con
Israel (1:4, 6, 9). El primogénito fue llamado Jezreel (nombre
que simboliza juicio); el segundo, una hija, (que significa «no
compadecida»); el tercero, ammi (que significa «no mi pueblo»,
dando a entender que Dios se estaba alejando de Israel). Hay
cierta evidencia de que aunque el primer hijo era claramente de
Oseas, los otros dos no fueron engendrados por él.
Evidentemente, Gomer se cansó del matrimonio y abandonó a
Oseas, volviéndose a su vida de inmoralidad (2:2, 5). Durante
un tiempo vivió la «buena vida» de abundancia material y
prosperidad. Evidentemente durante esta época, Oseas
realmente contribuyó con el sostenimiento de su esposa
descarriada (2:8). Esto, por supuesto, sería un paralelismo
preciso de lo que Dios había hecho por Israel, prosperándola
durante el reinado de Jeroboam II cuando estaba tan
profundamente involucrada en la idolatría. Obviamente la
«buena vida» de Gomer tuvo un terrible final y terminó en una
subasta, vendida como esclava. Dios mandó entonces a Oseas
que fuese y comprase a su mujer y la restaurase como esposa
suya (3:1-3), lo cual hizo. De modo que Gomer fue comprada y
restaurada como la mujer del profeta. Esta experiencia en la
vida de Oseas fue ideada para mostrarle a Israel cuán profundo
e inmutable era el amor de Dios. Y serviría de base para el
ministerio de predicación de Oseas.
La segunda división principal de esta profecía es un mensaje a
esta infiel nación que había recibido tanto de Jehová (4:1-14:9).
La nación de Israel (el reino del norte) había abandonado a su
«marido» yéndose en pos de otros dioses y cometiendo
adulterio espiritual. El hecho de abandonar al Señor había
engendrado una multitud de pecados que son mencionados por
Oseas: infidelidad, blasfemia, engaño, homicidio, robo,
adulterio, rebelión, idolatría, desobediencia, soberbia,
terquedad, y participación en espiritismo (4:1-2, 10-14, 16; 5:5;
6:810). Oseas observa que los líderes, que debían haber
ofrecido una buena guía al pueblo, eran tan pecadores como
ellos (4:9, 18; 5:1; 7:5; 9:15). Los israelitas habían oído la
advertencia de Dios una y otra vez. Su falta de respuesta los
había endurecido tanto que no querían arrepentirse (5:4), lo
que significaba que el juicio era seguro. Sin embargo, aunque
no había esperanza para la nación, eso no quería decir que las
personas individualmente no podían volverse al verdadero Dios
y reconciliarse con El. Aunque Oseas veía que el juicio era
ineludible, al igual que los otros profetas estaba seguro de que
Dios restauraría a Israel en el futuro (14:4-9).
INTRODUCCIÓN A ISAÍAS
PATERNIDAD Y FECHA DE ISAÍAS
El profeta Isaías vivió y ministró en Jerusalén, donde era
predicador de la corte. Dice la tradición que era primo del rey
Uzías. Isaías, cuyo nombre significa «Jehová salva», estaba
casado, y tuvo al menos dos hijos (cp. 8:18). Según la tradición
rabínica fue aserrado en dos por orden del malvado rey
Manasés. Isaías vivió cuando el gran poder del Medio Oriente
era la nación de Asiria, y estaba ejerciendo su ministerio
cuando Asiria invadió Palestina y llevó cautivo el reino del
norte, Israel.
Algunos críticos de la Biblia han negado que Isaías escribiese
todos los sesenta y seis capítulos de este libro. Se afirma que
otro hombre (designado como «Deutero-Isaías») escribió los
capítulos 40-66. Pero los académicos conservadores han dado
una clara y convincente réplica contra esta teoría. Hay sólo un
autor humano de esta gran profecía'
Isaías ejerció su ministerio durante un dilatado período, que
comenzó el año en que murió el rey Uzías (740 a.C.) y que
prosiguió hasta durante el reinado de Manasés (696-642 a.C.).
Isaías probablemente ministró durante alrededor de cincuenta
años, y a su libro se le asigna una fecha de 740 a.C. (1:1 ).
PROPÓSITO DE ISAÍAS
Isaías fue suscitado por Dios para que proclamase el juicio que
se avecinaba sobre Judá debido a sus muchos pecados, y para
que revelase la venida de «el siervo de Jehová». Isaías fue uno
de los últimos profetas que le ofreció a la nación (como nación)
la oportunidad de arrepentirse y evitar una calamidad nacional.
También se encuentra entre los más grandes reveladores de la
verdad acerca de la persona, obra y reino del Mesías venidero.
BOSQUEJO BÁSICO DE ISAÍAS
1. Profecías de castigo (caps. 1-35)
11. Paréntesis para la historia (caps. 36-39)
111. Profecías de paz (caps. 40-66)
DATOS IMPORTANTES ACERCA DE ISAÍAS
1. Palabra clave: Siervo de Jehová
2. Capítulo clave: 1, un resumen del libro
3. Versículos clave: 1:2-18
4. Personajes clave: Isaías y Ezequías
5. Significado de «Isaías»: nombre de aquel que a menudo
es llamado «el profeta evangélico» 6. Geografía de
Isaías: Judá
CONSIDERACIONES ESPECIALES ACERCA DE ISAÍAS
El énfasis principal del mensaje y ministerio de Isaías tiene que
ver con el reino del sur, Judá (1:1). Algunos elementos de su
mensaje se aplicaban a Israel antes del 721 a.C. (el tiempo del
cautiverio de Israel). También hay una extensa sección
dedicada a las naciones extranjeras (13:1-27:13).
Isaías inició su ministerio cuando existían aún los dos reinos.
Durante su ministerio, el reino del norte fue llevado en
cautiverio por los asirios. Isaías era un contemporáneo de
Miqueas en el sur y de Oseas en el norte (y quizá de Amós). Fue
de gran ayuda y aliento para el piadoso rey Ezequías.
RESUMEN DE ISAÍAS
En nuestro bosquejo básico, la primera división importante ha
sido titulada «Profecías de castigo» (1:135:10). Este título es
apenas una denominación general del contenido de esta
sección. Esta sección sí contiene muchas palabras de juicio,
pero también incluye importantes verdades sobre el Mesías
venidero y su maravilloso reinado.
La profecía de Isaías comienza centrándose en la reino del sur,
Judá (1:1-12:6). En el capítulo de apertura hay un breve
resumen de cuatro enseñanzas esenciales contenidas en Isaías,
las cuales se desarrollan a lo largo del libro. En primer lugar, lo
mismo que otros profetas, Isaías proclamó denodadamente los
pecados del pueblo de Dios. Habían quebrantado en multitud
de maneras el pacto concertado con Dios. Isaías observa su
rebeldía e ingratitud, su formalismo e hipocresía religiosa (p.ej.,
1:2-15, 24-26). En este tiempo, Judá no estaba involucrada en la
burda idolatría de Israel, pero estaba en un grave peligro
espiritual debido a que vivía según lo externo de la ley, pero sin
un verdadero corazón para Dios. Un segundo elemento del
mensaje de Isaías es la invitación al arrepentimiento y a
volverse al Señor (1:16-20). En este momento de la historia,
Judá todavía podía volver a tener una correcta relación con
Dios. El tercer elemento de su enseñanza es la advertencia de
un juicio venidero. A lo largo de todo el libro se advierte a Judá
que el juicio vendrá de cierto si no se vuelve a Dios (1:24-25).
Isaías señala que el tiempo de arrepentimiento se está
agotando. El cuarto énfasis importante de Isaías es el de la
gloria venidera (1:26-27). Una de las grandes contribuciones de
Isaías descansa en su revelación de la verdad relacionada con
el Mesías y su reino. Un gran día espera al pueblo de Dios
cuando el Mesías establezca su reino en la tierra.
Esta concentración sobre Judá (1:1-12:6) sigue después del
capítulo de apertura con énfasis en su pecado y rebeldía.
Aunque la era mesiánica será maravillosa (2:1-4), sólo será para
las personas que anden con el Señor y abandonen sus pecados.
Los líderes de la nación, así como muchos del pueblo, son
censurados por su idolatría, amor a la suntuosidad, orgullo y
rebeldía (2:511; 3:1-26). Está claro que les llegará el día de
ajustar las cuentas (2:12-22). También está claro que el Señor
había trabajado diligentemente con su pueblo. El profeta
equipara los esfuerzos de Dios con los de un agricultor que
trabaja duro tratando de producir una excelente cosecha de
uvas. Pero a pesar de todo su trabajo, la cosecha es de poco
valor. Judá e Israel son vistas como naciones sin fruto (5:1-30)
enfrentando un futuro yermo.
Fue en este marco de pecado, formalismo religioso e
infructuosidad que Dios llamó a Isaías a ministrar (6:1-13).
Isaías vio al Señor en una maravillosa visión, y, como todos los
que realmente ven a Dios, se impresionó con la gloria de Dios y
con su propia maldad. Una vez fue limpiado por Dios, Isaías
estuvo listo para representar al Señor ante su pueblo y llevarle
poderosos mensajes de juicio y gloria venideros.
Además de exponer el pecado y de advertir sobre la disciplina
de Dios, hizo varias declaraciones significativas sobre el Mesías
y su reino. El Mesías nacería de una virgen (7:14, con Mt.
1:23); sería Dios, de infinito poder y eterno (9:6-7); sería del
linaje de David (11:1); sería lleno del Espíritu (11:2); y regiría a
las naciones (11: 1012). El reinado del Mesías se caracterizaría
por la justicia (11:4-5), la paz (2:4), el conocimiento (2:3), la
remoción de la maldición (Gn. 3:17) tanto de las plantas como
de los animales (11:6-8; 35:12), y la eliminación de las
enfermedades físicas (cp. 35:5-6). Sin duda que Isaías y sus
contemporáneos no comprendían todo lo relacionado con estos
asuntos cuando hablaba de «los sufrimientos de Cristo, y las
glorias que vendrían tras ellos» (1 P. 1:11).
La sección final de esta primera gran división de la profecía de
Isaías (13:1-35:10) es una serie de mensajes que condenan a
varias naciones extranjeras. Estos mensajes de juicio han de ser
un recordatorio a los hombres de que Jehová Dios es el Dios de
todas las naciones, y que todas son responsables delante de El.
Dios es santo y justo, y el pecado que cada uno comete debe ser
enfrentado y resuelto. Aunque el juicio es la «obra
desacostumbrada» de Dios, lo ejecutará si los hombres no
reciben su salvación. Estos mensajes no sólo hablan de los
juicios sobre las naciones individuales sino que también miran
al futuro cuando el mundo será juzgado (24:127:13). Muchas de
las declaraciones de Isaías encajan muYbien con los relatos del
libro de Apocalipsis que tratan de los juicios finales de Dios.
La segunda división importante de la profecía de Isaías
(36:139:8) contiene un paréntesis histórico que trata de varios
aconteci mientos en la vida del piadoso rey Ezequías.
Cronológicamente, los capítulos 38 y 39 realmente preceden a
los capítulos 36 y 37. Evidentemente, Isaías cambió el orden
histórico debido a la estructura de su libro. En los capítulos 1-
35 habla de la invasión de los asirios y de su uso por parte de
Dios como instrumentos de su juicio. De este modo, en los
capítulos 36 y 37 sigue su línea de pensamiento, registrando las
invasiones asirias y la reacción del rey Ezequías ante esta
invasión. En los capítulos 40-66, Isaías se refiere en ocasiones a
los babilonios. Por cuanto los capítulos 38 y 39 hacen
referencia a los emisarios de Babilonia que acudieron a visitar a
Ezequías cuando estuvo enfermo, estos capítulos se agrupan
juntos.
Los capítulos 36 y 37 hablan de la llegada del ejército asirio y
su intento de capturar a Judá en el 701 a.C. La arrogancia de
los asirios y su desafío a Jehová, Dios de Israel llevó al piadoso
rey Ezequías a orar. Este buscó la ayuda de Dios contra este
poderoso ejército que estaba sitiando a Jerusalén. Dios honró la
confianza de Ezequías en El y destruyó a 185.(XX) soldados
asirios en una noche, liberando a Jerusalén de su enemigo (cp.
2 R. 18:13-20:19).
Los capítulos 38 y 39 narran la grave enfermedad de Ezequías
en el año 714 a.C. Dios respondió al ruego de Ezequías y le
permitió recuperarse. Algunos enviados desde Babilonia fueron
a desearle buena suerte, y Ezequías neciamente les mostró toda
su riqueza. Este acontecimiento condujo a la predicción del
futuro cautiverio de Judá por Babilonia. Esta predicción se
cumplió cerca de cien años más tarde cuando Nabucodonosor,
rey de Babilonia, se apoderó de Judá.
La tercera división principal de Isaías (40:1-66:24) trata
principalmente de las «profecías de paz», aunque esta sección
también contiene algunas palabras de juicio. En los capítulos
40---66 Isaías hace hincapié en varios asuntos clave. En primer
lugar, consuela al pueblo de Dios al recordarles algunas
verdades significativas sobre su relación con El así como el
carácter de Dios. Isaías declara que Dios es grande e
imponente, mayor que el universo creado, mayor que las
naciones y sus gobernantes, y mayor que todos los que se
llaman dioses (40:12-26). Exhorta al pueblo recordándoles que
Dios les dará un espléndido futuro (40:9-11), que El considera a
Israel como su pueblo propio y singular (43:1), y que finalmente
los redimirá (44:21-24). Estas grandes verdades, junto con
otras, tenían la intención de exhortar y consolar a Israel aun
cuando hubo pronunciamientos de juicio venidero.
Un segundo énfasis importante en esta tercera división de
Isaías es su exposición del «Siervo de Jehová»
(41:8-10; 42:1-7; 42:19-35; 43:10; 44:1-2, 21; 48:20-22; 49:1-13;
504-11; 52:13-53:12). La identificación del Siervo de Jehová es
importante en la interpretación de la Biblia Isaías usa esta frase
de tres maneras: primero, en referencia a toda la nación de
Israel como siervo de Jehová (p.ej., 41:8); segundo, en
referencia al remanente piadoso dentro de la nación de Israel
(p.ej., 43:10); y tercero, en referencia al Mesías que había de
venir que haría la obra y la voluntad de Dios (p.ej., 52:13-
53:12). Es el tercer uso de esta frase que constituye el punto
culminante y el foco del concepto. El Señor Jesucristo cumple
este tercer aspecto, ya que es el mayor «Siervo de Jehová». La
palabra siervo enfatiza la idea de obra, y la mayor obra del
«Siervo de Jehová» es la obra de la redención (53:1-12, con Mr.
10:45). Sin duda alguna, el punto culminante del pasaje sobre
el siervo es 52:13-53:12, donde el siervo sufriente lleva los
pecados de todo el pueblo (53:6, 12). Esta sección mira al
futuro a la obra en la cruz de Jesús el Mesías.
Algunos han tratado de aplicar la tercera sección a la nación de
Israel como si ella fuera «el siervo». Sin embargo, por una serie
de razones, no se refiere a Israel sino a Jesús. Por ejemplo, la
nación de Israel es claramente distinta del Siervo en todos
estos versículos (p.ej., «más él herido fue por nuestras
rebeliones»). También, aunque la nación de Israel ha sufrido
verdaderamente por los siglos, no ha sido voluntaria, callada ni
inocentemente.
Pero el sufriente Mesías sí padeció voluntariamente y soportó
mucho para beneficio de los demás. También debe recordarse
que los hombres pecadores no pueden llevar en ellos, ni expiar,
los pecados de otros hombres y justificarlos. El Siervo
obviamente es justo y capaz de llevar los pecados de otros y
justificarlos. Además, la lectura normal del texto presenta una
persona individual (cp. Hch. 8:34). Una persona que no esté
teológicamente parcializada verá que el texto pone énfasis
sobre «él», y entenderá que esto se refiere a una persona.
En los capítulos finales de la profecía, Isaías trata de nuevo
verdades presentadas anteriormente (54:166:24). Una vez más
hace hincapié en el hecho de que días magníficos esperan al
pueblo de Israel, cuando el Mesías los redima y establezca su
reino sobre la tierra. Una serie de verdades sobre este reinado
sólo pueden referirse a la era mesiánica y su cumplimiento
(p.ej., 62:1-12; 65:24-25). Será un magnífico período. Sin
embargo, Isaías declara que no todos entrarán en su reino.
Israel debe ser redimida antes de que pueda experimentar
estas bendiciones. Isaías alude al nuevo pacto (55:3), una
verdad que Jeremías y Ezequiel desarrollarían más tarde. Hasta
los gentiles creyentes entrarán en el reino y disfrutarán del
maravilloso reinado del Mesías de Israel (55:5; 56:3-8). Isaías
recalca que Dios había de proveer salvación, ya que nadie
puede salvarse a sí mismo ni salvar a otros (59:16). Es el asunto
del pecado lo que perturbaba a Isaías cuando contemplaba a su
pueblo Israel. Había muchos involucrados en la idolatría, con
las correspondientes actividades de sexo ilícito y sacrificio de
niños, así como otros pecados (p.ej., 57:1-13). El pueblo estaba
en general involucrado en los aspectos externos de la religión,
pero no tenían un corazón sincero para Dios (58:112). No
habría reino mesiánico mientras Israel se encontrara en esta
condición espiritual. Pero todo esto cambiará en el futuro
porque Dios es fiel y se caracteriza por su longanimidad hacia
Israel. Su gloria se verá en Sion.
INTRODUCCIÓN A MIQUEAS
PATERNIDAD Y FECHA DE MIQUEAS
Miqueati procedía de la población de Moreset, situada a unas
veinte millas (unos treinta y dos kilómetros) al suroeste de
Jerusalén. Su nombre significa «¿Quién es como Jehová?»
Miqueas data su ministerio en los reinados de tres reyes del
sur: Jotam, Acaz y Ezequías. Se asigna una fecha de 735 a.C. a
este libro.
PROPÓSITO DE MIQUEAS
Miqueas fue enviado por Dios a llamar a Judá de vuelta a la
rectitud práctica. En particular, denunció a los líderes de Judá
por oprimir a los pobres y por usar de sus posiciones para su
propio medro personal. Proclamó un mensaje de un juicio que
se avecinaba sobre Judá. Este premonitorio mensaje iba junto a
un mensaje de esperanza que se centraba en el Mesías
venidero.
BOSQUEJOS BÁSICO DE MIQUEAS
1. Un mensaje de castigo (caps. 1-2)
II. Un mensaje de promesa (caps. 3-5)
111. Un mensaje de perdón (caps. 6--7)
DATOS IMPORTANTES ACERCA DE MIQUEAS
1. Palabra clave: rectitud personal
2. Capítulo clave: 3, un ataque sobre los príncipes de Judá
3. Versículos clave: 3:9-12; 5:1-2; 7:18-20
4. Personajes clave: Miqueas y los príncipes de Judá
5. Significado de «Miqueas»: el nombre del humilde profeta
cuyo mensaje queda registrado en este libro
6. Geografía de Miqueas: Judá
CONSIDERACIONES ESPECIALES ACERCA DE MIQUEAS
Miqueas tuvo un mensaje tanto para el reino del norte como
para el del sur (1:1), pero queda claro por el contenido del libro
mismo que el ministerio de Miqueas se centró casi
exclusivamente en el sur, en la ciudad de Jerusalén.
El ministerio de Miqueas fue contemporáneo con al menos dos
otros profetas redactores. En el reino del norte, Oseas estaba
ilustrando y predicando el amor del Señor, mientras que en el
reino del sur, Isaías estaba predicando en la corte. Así, es
indudable que Miqueas tuvo un importante papel en influenciar
a Ezequías para con el Señor.
RESUMEN DE MIQUEAS
Presentado en el mismo momento histórico y en la misma
situación que Isaías, Miqueas tenía un mensaje muy semejante
al de aquel profeta. Los mensajes de los dos profetas son
claramente similares en varios lugares (p.ej., Mi. 4:1-3 y 5:2-4
con Is. 2:2-4 y 9:6-7). Algunos han sugerido que aunque sus
mensajes eran similares, sus auditorios eran diferentes; es
decir, que mientras Isaías ministraba en la corte, Miqueas
centró su ministerio en medio del común del pueblo.
Hay tres discursos en el libro de Miqueas, y cada uno comienza
con la expresión: «Oíd» (1:2; 3:1; 6:1). El primer mensaje es de
juicio sobre Samaria y Judá, el segundo de esperanza y
consuelo, y el tercero de perdón.
La primera gran división de Miqueas se centra sobre el tema
del juicio (1:1-2:13). Miqueas comienza predicando contra el
reino del norte y su capital Samaria. Proclamó que la ciudad de
Samaria se convertiría en un montón de piedras debido a sus
prácticas idolátricas (1:5-7). La, nación de Asiria invadiría y
traería destrucción (cp. 2 R. 17: I-18). Judá escaparía del juicio
que caería sobre el norte. Pero Miqueas quedó abatido de
tristeza porque lo que iba a suceder con Samaria llegaría
también a sucederle muy pronto a Judá (1:8-16). En 2:1-13 se
dan razones para el juicio de Judá, que incluyen numerosos
crímenes contra sus compatriotas israelitas. Miqueas observa
que el pueblo de Judá descansa en su lecho por las noches
maquinando hacer mal, y luego se levanta por la mañana y lo
realiza. Pero el Señor les informa que El también tiene planes,
planes que incluyen el juicio a Judá (2:3-6).
En la segunda sección de la profecía de Miqueas éste habla de
Dios como juez y como Aquel que guarda sus pactos. Miqueas
predice entonces el juicio que caerá sobre los gobernantes (3:1-
4), sobre los falsos profetas que hicieron extraviar al pueblo de
Dios (3:5-8), y sobre la ciudad y el templo (3:9-12). Esta última
sección sobre el templo de Jerusalén fue una profecía bien
conocida un siglo después en los tiempos de Jeremías (cp. Jer.
26:16-19). Cuando el judío piadoso oía todos estos mensajes de
juicio, podría preguntarse acerca de los compromisos de Dios
en su pacto. Miqueas, mirando más allá a los últimos días,
declaró que Dios ciertamente cumpliría las promesas de su
pacto (4:1-5) y que les traería al Mesías (5:2-15). Esta es la bien
conocida profecía de que el Mesías nacería en Belén.
En la gran división final del libro Miqueas le recuerda al pueblo
todas las cosas que Dios había hecho por ellos. Él nunca les
había fallado (6:1-5). ¿Qué quiere Dios de su pueblo? Quiere
obediencia, amor y humildad (6:6-8). Estas cosas son
muchísimo más importantes que los sacrificios. Miqueas se
sentía profundamente angustiado por la ausencia de rectitud en
Judá. Esta ausencia de rectitud en Judá inevitablemente traería
juicio, pero Miqueas estaba seguro de que este juicio no
aniquilaría a Israel (7:1-20). El libro concluye con otro
recordatorio del maravilloso carácter de Dios, que no es
precipitado ni abonecedor, y que no se goza en juzgar a los
hombres. Más bien, es misericordioso, compasivo y amante. Es
fiel y nunca se retracta de las promesas que hizo a Abraham
(7:1820 con Jon. 4:2 y Jl. 2:13).
PROFECÍAS DURANTE EL REINO SOLITARIO
INTRODUCCIÓN A NAHUM
PATERNIDAD Y FECHA DE NAHUM
El autor se identifica como Nahum de Elcos. El nombre Nahum
significa «consolador». La designación «de Elcos», o elcosita,
ha suscitado muchas especulaciones acerca de su origen.
Algunos creen que Elcos era una población de Asiria. Otros
creen que se trataba de una población al suroeste de Jerusalén;
aún otros mantienen que Capernaum («el pueblo de Nahum»)
en Galilea era su lugar de residencia.
Aunque Nahum no data su mensaje mediante el reinado de rey
alguno, es bastante segura la fecha de 650 a.C. Ello se basa en
el contenido del libro. El mensaje de Nahum declara juicio
sobre Nínive, lo que sucedió en el 612 a.C. Por ello, el mensaje
tuvo que ser dado antes de esta fecha. Además, Nahum usa la
ilustración de la destrucción de la ciudad de Tebas (o No-
amón). La destrucción de esa ciudad] tuvo lugar en el 661 a.C.
De manera que la redacción de este libro tuvo lugar en algún
tiempo entre estas dos fechas.
PROPOSITO DE NAHUM
Nahum fue llamado a proclamar un mensaje de juicio sobre una
nación que anteriormente había recibido una revelación del
verdadero Dios. Los asirios, con su capital en Nínive, eran los
destinatarios de este mensaje 2:8; 3:18). Habían oído acerca del
verdadero Dios por medio del ministerio de Jonás. Desde aquel
entonces seguían pecando a pesar de la luz del conocimiento
revelado.
BOSQUEJO BÁSICO DE NAHUM
1. El Dios de juicio (cap. 1)
11. La ejecución del juicio (cap. 2)
III. La vindicación del juicio (cap. 3)
DATOS IMPORTANTES ACERCA DE NAHUM
1. Palabra clave: la venganza de Dios
2. Capítulo clave: 2, el carácter de Dios
3. Versículos clave: 1:2-3, 7; 3:19
4. Personajes clave: el pueblo de Nínive
5. Significado de «Nahum»: el nombre del profeta
ejerciendo este ministerio
6. Geografía de Nahum: Nínive en Asiria
CONSIDERACIONES ESPECIALES ACERCA DE NAHUM
El profeta Jonás había proclamado su mensaje a Nínive hacía
más de un siglo (780 a.C.). Desde aquel tiempo, Nínive había
aplastado brutalmente el reino del norte, Israel (721 a.C.).
Nínive estaba ahora madura para el juicio debido a sus
pecados: estaba ahora pecando frente a la luz del conocimiento.
Asiria (Nínive) había destruido a Israel y había hecho muchos
males a Judá. Como parte del pacto con Abraham, Dios había
jurado que «maldeciría» a las naciones que «maldijesen» a
Israel (Gn. 12:3), y esta profecía ilustra lo válido de esta
declaración.
RESUMEN DE. NAHUM
El tema de esta profecía es el juicio merecido sobre Nínive. La
primera parte del mensaje de Nahum mira a Dios como juez,
pero lo hace a la luz de su carácter (1:1-15). (Véase más
adelante para el tratamiento del carácter de Dios.) Puesto que
Dios es santo y aborrece el pecado, debe juzgar a los que pecan
y no se arrepienten (1:2-8). Pero Dios no se precipita para
juzgar porque se caracteriza por ser «tardo para la ira» (1:3).
El pueblo de Nínive había recibido una revelación especial
sobre el verdadero Dios por medio de la predicación de Jonás
muchos años antes. I?s decir, que su pecado ahora estaba
siendo cometido a la luz del conocimiento. Por tanto, merecían
el juicio y ciertamente éste vendría de parte de Dios (1:814). El
pueblo de Judá debía recibir tanto la advertencia como la
exhortación de los tratos de Dios con Nínive (1:7, 15).
En la segunda sección (2:1-13) se describe la ejecución del
juicio sobre Nínive. Se advierte a Nínive que se prepare para el
ataque (2:1). Este será un ataque furioso, y habrá una gran
matanza. Se ven las calles de Nínive llenas de soldados y de
carros que matan y destruyen a los habitantes de esta gran
ciudad (2:2-6). Aunque Nínive estaba protegida naturalmente
por el río Tigris, no obstante caería, y sus defensores huirían,
dejando la ciudad desolada (2:7-12). Esta devastación es segura
porque Jehová Dios ha pronunciado la escalofriante palabra de
que está «contra» Nínive (2:13).
La tercera y última sección (3:1-19) da las razones por las que
el juicio era justo y merecido. Nínive segará destrucción porque
había sembrado males como la brutalidad, la inmoralidad y la
idolatría. El juicio que vendrá es irreversible, y no hay
esperanza para el pueblo. Su «herida es incurable» (3:19).
Asiria era diferente de Israel y Judá, que estaban en una
relación de pacto con Dios. Nínive no tenía futuro. La
importancia del gran pacto Abrahámico se ilustra aquí. Los
pecados de Israel y de Judá no eran esencialmente diferentes
de los pecados de Nínive. En realidad, Israel y Judá pueden
haber sido mucho peores porque tenían mucho conocimiento de
Dios. Pero Israel y Judá tenían una relación de pacto con el
Señor, y este pacto incondicional garantizaba su futuro. Y
aunque experimentaron algunas terribles disciplinas de mano
de Dios por sus iniquidades, el pacto (y por lo tanto su futuro)
permanecía intacto.
EL CARÁCTER DE DIOS
Para muchos, el Dios del Antiguo Testamento es colérico,
impulsivo, y siempre juzgando o amenazando con juicios. Tales
personas señalan a cuánta desemejanza hay entre el Señor
Jesús y ese Dios. Pero esta perspectiva acerca de Dios es
totalmente falsa. El carácter de Dios, tanto si se descubre en el
Antiguo como en el Nuevo Testamento, es precisamente lo
contrario. Dios reveló mu cho de su carácter a Moisés, y los
profetas erigen su predicación precisamente sobre el pacto de
Moisés.
Éxodo 34:6-7 es una revelación particularmente importante de
la naturaleza de Dios, y evidentemente los profetas eran bien
conscientes de esta declaración (p.ej., Jon. 4:2; JI. 2:13; Mi.
7:18; Nah. 1:2). En la cumbre del Monte Sinaí, Dios se reveló
como Aquel que es «misericordioso y piadoso».
«Misericordioso» ... está relacionado con la palabra para
«vientre», y describe de manera idónea el «profundo amor»
(generalmente de un «superior» para con un «inferior»)
arraigado en algún «vínculo natural». ... Puede también
implicar que esta misericordia está siendo extendida a alguien
que no la merece. ... «Piadoso» es un sinónimo muy cercano a
«misericordioso».'
Dios informó también a Moisés que era «lento para la ira», que
es precisamente lo contrario de ser impulsivo. Dios era muy
paciente para con los pecadores. Sigue siéndolo, según
Romanos 2:4. Es cierto que en los profetas hay muchas
palabras de juicio que se avecina, pero es esencial tomar la
perspectiva de la historia. Por ejemplo, Dios sentenció juicio
sobre el mundo totalmente corrompido de los tiempos de Noé,
pero el juicio tardó 120 años en caer. Le dijo a Abraham que los
cananeos eran malvados y que serían castigados, pero esperó
cuatro siglos para hacerlo. Pecando frente a la luz del
conocimiento, Israel entró a propósito en la idolatría, pero no
recibió el castigo durante 210 años; del mismo modo Judá, que
cometió los pecados de los cananeos, no experimentó la plena
disciplina de Dios durante más de un siglo. Si Dios no fuese
«lento para la ira», nadie habría sobrevivido a la era del
Antiguo Testamento, y nadie estaría vivo hoy día sobre este
planeta.
Dios le dijo además a Moisés que Él es «grande en misericordia
y verdad». La palabra misericordia es un término maravilloso
que
combina las ideas de afecto y de lealtad absoluta, y por ello se
traduce frecuentemente como «amor leal» o «amor cierto». La
«ti delidad» ... por sí misma es frecuentemente traducida
«verdad» o «veraz» ... Estas palabras aparecen emparejadas
más de doce veces en las Escrituras (p.ej.. Gn. 32: 10; Sal.
25:10; 26:3; 115:1: Is. 16:5). Juntas, enfatizan la fiabilidad del
amor de Dios.'
Al proseguirse revelando a Moisés, Dios le dijo que Él quita los
pecados de los hombres. Pero también es cierto que los que no
se arrepintiesen del pecado serían castigados por el mismo. Y
cuando Él castigase el pecado sería estrictamente justo en ello.
El Señor Jesús le dijo a sus discípulos que Él revelaba el
verdadero carácter de Dios (Jn. 14:8-9). Lo que se ve en el
carácter de Cristo es exactamente lo mismo que el carácter del
Dios del Antiá uo Testamento: uno que es santo y justo, y sin
embargo lento para la ira, y fiel en su amor.
INTRODUCCIÓN A SOFONÍAS
PATERNIDAD Y FECHA DE SOFONIAS
Sofonías comienza su obra remontando su linaje hasta su
bisabuelo, el rey Ezequías. Por ello, era de la línea real y
pariente del rey reinante, Josías.
Data su profecía durante los días del rey Josías, lo que situaría
su tiempo de ministerio alrededor del 635 a.C.
PROPÓSITO DE SOFONIAS
Sofoníati fue suscitado por Dios para ayudar al piadoso rey
Josías en su intento de hacer volver a Judá a Dios. El mensaje
de Sofonías reveló, sin embargo, que era ya demasiado tarde
para la nación de Judá. Se avecinaba el juicio, aunque algunos
individuos podrían aún ser salvos.
BOSQUEJO BASICO DE SOFONIAS
1. El juicio avecinándose sobre la nación de Judá (1:1-2:3)
II. El juicio avecinándose sobre las naciones circunvecinas (24-
15)
111. El juicio avecinándose sobre la nación de Judá (3:1-8)
W. Las bendiciones venideras sobre todas las naciones (3:9-20)
DATOS IMPORTANTES ACERCA DE SOFONIAS
1. Palabra clave: el día de Jehová
2. Capítulo clave: I, juicio sobre Judá
3. Versículos clave: 1:7-9: 2:3
4. Personajes clave: el pueblo de Judá
5. Significado de «Sofonía.»: el nombre del autor, dado
como título de la profecía
6. Geografía de Sofonías: Judá
CONSMERACIONES ESPECIALES ACERCA DE SOFONÍAS
Para poder comprender el ministerio de Sofoníati y de sus dos
contemporáneos, Habacuc y Jeremías, es esencial comprender
la reciente historia de Judá. Sofonías ejerció su ministerio en
tiempos de un rey piadoso. Hubo un avivamiento durante el
reinado de Josías. Pero mucho más importante fue el reinado de
un anterior rey de Judá, Manasés. Manasés reinó más tiempo
que ningún otro rey de Israel (cincuenta y cinco años), y fue el
más malvado de todos los reyes en toda la historia de Israel (cp.
2 R. 21:1-18). Debido a la increíble maldad de Manasés, Dios
pronunció un juicio irreversible, que iba a caer sobre Judá.
Debido a Manasés, el mal se impregnó de tal manera en Judá
que la nación nunca volvería a Dios. Ni el avivamiento de Josías
pudo invertir lo que Manasés había hecho (cp. 2 R. 21:10-12;
23:26-27; 24:3). Los tres profetas que hablaron de parte de
Dios después del reinado de Manasés no podían cambiar la
suerte de la nación, pero podían rescatar individualmente a
personas de los acontecimientos que se avecinaban.
El rey Josías comenzó a reinar en el año 640 a.C., y su
avivamiento comenzó diez años después, en el 630 a.C. Puede
que Sofonías tuviera alguna parte en este avivamiento. Se
debería observar que ese avivamiento simplemente retrasó la
caída de Judá hacia el juicio.
RESUMEN DE SOFONÍAS
El tema de Sofonías es «el día de Jehová». Esta frase aparece
siete veces en este libro (un total de trece veces si incluimos «el
día». Se dicen varias cosas acerca del día de Jehová: es
inminente, será un tiempo de terror, viene como juicio por el
pecado, irá acompañado de grandes convulsiones en la
naturaleza, caerá sobre toda la creación, y sólo sobrevivirá un
remanente. Estas declaraciones tienen tanto una perspectiva
cercana como otra lejana (la inminente invasión babilónica y el
período de la tribulación en un futuro distante).
La primera división de la profecía de Sofonías trata del juicio
venidero sobre el reino del sur, Judá (1:12:3). Antes de
considerar el juicio sobre Judá, el profeta anuncia que toda la
tierra habitada enfrentará el juicio de Dios. Este juicio universal
es mencionado en Sofonías varias veces, y mira al cumplimiento
final del gran futuro día de Jehová (1:2, 3, 14-18). La razón de
la disciplina de Dios sobre Judá es la idolatría (1:46). Los
príncipes, los sacerdotes y el pueblo se habían involucrado en
la idolatría a sabiendas, alejándose de Dios voluntariamente.
Aunque la nación misma estaba tan involucrada en el pecado
que no se volvería al Señor, las personas individualmente
dentro de la nación podrían hacerlo, y se les invitaba a que así
lo hiciesen (2:1-3).
La segunda sección del mensaje de Sofonías se centra en el
juicio venidero sobre ciertas naciones extranjeras (2:4-15).
Filistea, Moab, Amón, Etiopía y Asiria son blancos del profeta
debido al tratamiento que le dieron al pueblo de Dios. Sin
embargo, hasta algunos de estos extranjeros se volverán a Dios.
La tercera parte de esta profecía es una vez más un anuncio del
juicio venidero (3:1-8). Jerusalén ha sido obstinada y rebelde.
Sus líderes son considerados como codiciosos, impíos,
traicioneros y malvados. Y puesto que no ha respondido a los
juicios de Dios sobre las demás naciones aprendiendo de ellas,
Judá también será castigada.
La cuarta y última sección de esta profecía mira hacia un
tiempo futuro de salvación y bendición (3:920). Esta sección
hallará su cumplimiento cuando el Mesías establezca su
reinado sobre la tierra. El temor y el fracaso serán sustituidos
por el gozo y la victoria cuando el Rey gobierne (3:15). Dios
hará grandes cosas por su pueblo. Como en el caso de los
anteriores profetas, Sofonías hizo sonar una nota de esperanza
en medio de su mensaje de disciplina.
Resultó ser que el cercano juicio profetizado por Sofonías vino
muy pronto. El piadoso rey Josías murió en el año 609 a.C., y al
cabo de sólo cuatro años los babilonios invadieron y tomaron
Judá. Por no haber escuchado Judá las advertencias de Sofonías
y de otros profetas iba ahora a experimentar la disciplina de
Dios.
INTRODUCCIÓN A JEREMÍAS
PAURNU)AD Y FECHA DE JEREMÍAS
Jeremías era sacerdote, hijo de Hilcías, y vivía en la ciudad
sacerdotal de Anatot, situada a unos pocos kilómetros al norte
de la ciudad de Jerusalén.
El ministerio de Jeremías duró unos cincuenta años y cubrió los
reinados de cinco reyes. Su ministerio duró cuarenta años en
Judá (desde el 626 al 586 a.C.), y después de ello en Egipto,
donde ministró en medio de un rebelde remanente.
PROPÓSITO DE JEREMÍAS
Los mensajes de Jeremías fueron dados a los reyes,
gobernantes y al pueblo de Judá. Su mensaje estaba cargado de
un juicio irreversible sobre Judá. Esto le ganó la caracterización
de «el profeta de los lloros». La mayoría del pueblo
menospreció y rechazó su mensaje.
BOSQUEJO BASICO JEREMÍAS
1. Introducción (cap. 1)
II. Profecías contra
Judá y Jerusalén (caps.
2-45)
111. Profecías contra
varias naciones
gentiles (caps.46-51)
IV. Suplemento (cap. 52)
DATOS IMPORTANTES ACERCA DE JEREMÍAS
1. Palabra clave: nuevo pacto
2. Capítulo clave: 31, la revelación del nuevo pacto
3. Versículos clave: 1:4-10; 21:8-10; 31:31-34
4. Personajes clave: Jeremías y los reyes contemporáneos
de Judá
5. Significado de «Jeremías»: el nombre del firme profeta
que escribió este libro
6. Geografía de Jeremías: Judá y Egipto
CONSIDERACIONES BASICAS ACERCA DF JEREMÍAS
El trasfondo histórico de Jeremías se encuentra en 2 Reyes 21-
25. Como en el caso de Sofonías, el ministerio de Jeremías fue
conformado por acontecimientos que habían tenido lugar antes
que llegase a ser profeta de Dios. La total maldad del reinado
de Manasés había sentenciado al reino de Judá. Jeremías no
tenía esperanza alguna para el arrepentimiento de la nación.
Sin embargo, intentó liberar a algunos del juicio y preservar a
Jerusalén de sufrir la horrible destrucción que finalmente
sucedió.
Jeremías profetizó durante el tiempo en que hubo una lucha
tripolar por el dominio mundial entre Asiria, Egipto y Babilonia.
Babilonia emergió victoriosa y se precipitó sobre la tierra de
Jeremías en el 605 a.C.
RESUMEN DE JEREMÍAS
La primera división del libro de Jeremías forma la introducción
a la profecía, registrando el llamamiento del profeta al
ministerio y a los asuntos proféticos relacionados con ese
llamamiento (1:1-19). Dios comunicó a Jeremías que lo había
separado como profeta incluso antes de su nacimiento. Al
momento de su llamamiento, Jeremías pensó que no era
adecuado para ejercer tal ministerio, pero el Señor le aseguró
que le proveería de lo necesario. Se le dijo a Jeremías que
enfrentaría resistencia y hostilidad a medida que ejerciera su
ministerio para el Señor, pero se le exhortó diciéndole que
estos enemigos no lo derrotarían (1:8, 19). También se le
informó de que los días del juicio a Judá estaban muy cerca, y
que había de proclamar fielmente el mensaje de juicio de Dios.
La segunda sección de la profecía constituye la parte más
extensa del libro (2:1—45:5). Esta sección comienza con una
serie de ocho mensajes predicados en los días de Josías y de
Joacim, reyes de Judá. Estos ocho mensajes cubren unos
cuarenta años de ministerio y tienen el mismo énfasis básico,
que es un llamamiento a las personas a que se arrepientan
individualmente y a la nación para que se sometiese a los
babilonios (2:1-20:18). El primer mensaje (2:1-3:5) recuerda el
anterior amor de Israel por el Señor y su actual alejamiento de
El. El segundo mensaje ve a Israel y a Judá como prostitutas,
culpables de adulterio espiritual (3:6-6:30). El tercer mensaje
(7:110:2.5) condena a Judá por su hipocresía, por su idolatría y
por abandonar la ley. En este mensaje el profeta advierte a Judá
para que no confíe en el templo como una especie de amuleto
de buena suerte que mantendría el juicio alejado (7:1-11).
Evidentemente, muchos judíos creían que Dios no dejaría que
«su casa» fuese destruida por los gentiles. Esta idea había
traído una falsa sensación de seguridad. El cuarto mensaje
(11:1-12:17) es un recordatorio obligado al pueblo de que ellos
habían quebrantado su pacto con Dios y por ello habían
incurrido en una maldición de parte de El. Al igual que los otros
profetas, Jeremías reprendió al pueblo de Dios por violar
voluntariamente su «constitución», lo cual rompía el pacto que
hicieron con El en el monte Sinaí (p.ej., 11:1-10; 31:31-32). Este
fuerte mensaje de reprensión causó mucha oposición a
Jeremías, ya que algunos conspiraron contra él (11:18-23). En
el quinto mensaje Jeremías comienza a usar señales y símbolos
para comunicar su mensaje (13:1-27). Un cinto podrido y
tinajas de vino rotas simbolizan el juicio y el cautiverio. La
sequía, el hambre, la espada y las bestias salvajes son todas
indicaciones del disgusto y la disciplina de Dios (cp. Lv. 26; Dt.
11) y se hallan en el sexto mensaje (14:1-15:21). El profeta usó
estas disciplinas externas para señalar una vez más la
miserable condición espiritual de la nación. El séptimo mensaje
(16:1-17:27) habla de la gran congoja que se avecinaba, pero
también de la gran restauración venidera por parte de Dios. El
octavo mensaje (18:1-20:18) usa el alfarero y el barro como una
ilustración de la soberanía de Dios. Jeremías también rompió
algunas vasijas de barro frente a los ancianos del pueblo,
informándoles que Dios iba a quebrantar a Judá. Era doloroso
para Jeremías personalmente predicar estos mensajes, por
cuanto él agonizaba por el juicio que le vendría a su pueblo (cp.
7:1; 20:7-18).
En los capítulos 21-45 el mensaje profético de Jeremías se
centra en el cautiverio que se avecinaba. Sus descripciones del
sitio y del cautiverio venideros son claras. Exhorta a los líderes
y al pueblo a evitar un sufrimiento y un dolor innecesarios
sometiéndose al ejército de Babilonia, la vara de disciplina de
Dios. Si se sometían a la disciplina de Dios, ciertamente serían
tomados, pero evitarían mucha muerte, destrucción y
sufrimiento. A pesar de que su mensaje era verdadero, y que al
final fue verificado por los acontecimientos que tuvieron lugar,
Jeremías recibió reproches, y fue rechazado y perseguido por
su mensaje (p.ej., 26:10-15; 32:15). Fue considerado como
traidor por su insistencia en que Judá se sometiese a Babilonia,
y fue maltratado porque no quiso diluir su mensaje del juicio
que estaba avecinándose. (Nótese que 21:1-9 y 27:6-15 dan un
buen resumen del ministerio y del mensaje de Jeremías.)
Esta sección (de los caps. 21-39) también contiene mensajes
positivos de descanso y liberación (especialmente 30:1-33:26) y
uno de los principales mensajes de esperanza de Jeremías. Su
mensaje sobre el nuevo pacto (31:31-34) proporciona una
valiosa verdad sobre los grandes propósitos de Dios. El nuevo
pacto es una cláusula complementaria del pacto abrahámico
(véase ilustración «Pactos de Dios con Israel», p. 39). El nuevo
pacto trata principalmente de la cuestión de la salvación y se
basa en la cruz de Cristo. Era el propósito declarado de Dios
salvar a su pueblo Israel de sus pecados. El Nuevo Testamento
habla claramente acerca de que los sacrificios animales podían
sólo cubrir («expiar») el pecado, pero que no lo podía quitar
(p.ej., He 9:1115, 24-28; 10:4-14). Sólo la sangre de Cristo
puede quitar el pecado y hacer posible que pecadores
(israelitas o gentiles) tengan comunión con un Dios santo. Jesús
se refirió a su muerte como la base del nuevo pacto (Lc. 22:20).
En Jeremías 31, Israel y Judá son los sujetos de la salvación de
Dios, mientras que el nuevo pacto se aplica a los gentiles en la
era de la Iglesia ( 2 Co. 3:1-18; He. 8:8-13). La salvación,
basada en el nuevo pacto, ha llegado a los gentiles, y en el
futuro llegará a la nación de Israel (cp. Dn. 9:24; Ro. 11:25-27).
Una vez más en esta sección, Jeremías contribuye con una
valiosa información sobre esos días y meses inmediatamente
posteriores a la destrucción de Jerusalén.
La tercera división principal del libro de Jeremías contiene
mensajes contra varias naciones gentiles (46:151:64). En su
mayoría, los mensajes son de juicio venidero sobre estas
naciones debido a su hostilidad hacia el pueblo de Dios. La
sección final de la profecía (52:1-34) contiene parte del registro
de Jeremías de los terribles acontecimientos del 586 a.C.
cuando Jerusalén fue destruida por los babilonios. Este
capítulo, en combinación con 2 Reyes 25 y el libro de
Lamentaciones, aporta un poderoso testimonio a la precisión de
las predicciones de Jeremías del juicio de Dios.
INTRODUCCIÓN A HABACUC
PATERNIDAD Y FECHA DE HABACUC
El profeta no se identifica ni por linaje familiar ni tampoco
siquiera por lugar de residencia. Se refiere a sí mismo como
profeta (1:1), y parece que era reconocido como tal, por cuanto
su mensaje provocaba una respuesta (2:2). También las dos
notaciones musicales podrían sugerir que era miembro del coro
del templo, y por ello un levita (31, 19).
Se asigna una fecha del 609 a.C. a ese libro. Aunque Habacuc
no da ningún reinado específico, la referencia a los caldeos
(babilonios) indica que el tiempo de su ministerio fue
probablemente algo antes de la invasión babilónica de
Palestina. Situaría la profecía en tiempos del rey Joacim, poco
después de la muerte del piadoso rey Josías.'
MENSAJE DE HABACUC
El mensaje de Habacuc pondera la importante cuestión de
cómo la paciencia de Dios con el pecado puede relacionarse con
su santidad. El dialogo entre el profeta y Dios da una
comprensión acerca de esta cuestión para todos los tiempos. El
pueblo de Judá, pecaminoso y transgresor, era una
preocupación para Habacuc. Su angustia queda registrada en
una conversación con el Señor.
BOSQUEJO BÁSICO DE HABACUC
1. Habacuc y Dios: el primer diálogo (I :1-11)
11. Habacuc y Dios: el segundo diálogo (1:12-2:20)
111. Habacuc y Dios: alabanza y oración (3:1-19)
DATOS IMPORTANTES ACERCA DE HABACUC
1. Palabra clave: la santidad de Dios
2. Capítulo clave: 1, la revelación de la cuestión del pecado
y de la santidad
3. Versículos clave: 1:2, 12; 2:4; 3:2
4. Personaje clave: Habacuc
5. Significado de «Habacuc»: nombre del profeta que
escribe esta profecía
6. Geografía de Habacuc: Judá
CONSIDERACIONI'S ESI'ECIAI.ES ACERCA DE HABACUC:
Si la fecha de 609 a.C. es precisa, Judá estaba sólo a cuatro
años de la invasión babilónica. El imperio babilónico estaba
ascendiendo, habiendo tomado la capital asiria de Nínive,
cumpliéndose así la profecía de Nahum. En el 605 a.C., los
babilonios iban a derrotar a los egipcios y asirios en la batalla
de Carquemis. A partir de entonces se lanzarían hacia el sur y
tomarían Jerusalén. El tiempo ya casi se había agotado para el
reino del sur, Judá. Se debe recordar que el reinado del
malvado Manasés había hecho emprender a Judá el camino
descendente hacia el cautiverio. (Véase también p. 214,
«Consideraciones especiales acerca de Sofonías».)
RESUMEN DE HABACUC
La sección de apertura de Habacuc es un diálogo entre el
profeta Habacuc y el Señor (1:1-11). Habacuc estaba
profundamente preocupado por la santidad de Dios. Le parecía
que el pueblo estaba transigiendo respecto a la santidad de
Dios por la presencia del pecado, la violencia y la anarquía en
toda Judá. El profeta se quejaba de que había estado clamando
por intervención divina para corregir la condición de Judá, pero
que Dios no había hecho nada al respecto (1:1-4). ¿Cómo podía
Dios consentir tal iniquidad y violencia? Dios respondió
diciéndole a Habacuc que estaba al tanto de lo que estaba
sucediendo, y que iba a actuar y a enfrentar a la pecadora Judá.
Ya la vara de la disciplina de Dios estaba trabajando en el
escenario mundial Habacuc, en su época (L5), iba a ver cómo
los caldeos (babilonios) serían usados para disciplinar al pueblo
de Dios (véase el mapa en la p. 224).
Le segunda parte de esta profecía es un relato de un segundo
diálogo entre el profeta y Dios (1:12-2:20). El profeta estaba
algo perplejo y preocupado acerca de lo que Dios iba a hacer.
Habacuc no podía entender por qué Dios castigaría a Judá por
medio de una nación que era más malvada que Judá. Eso
parecía enviar un mensaje confuso. ¿Cómo podía Dios justificar
el usar a un hombre malvado contra otro que era más justo
(1:12-13)? ¿No se glorificaría a sí mismo el malvado como
resultado de ello (1:16-17)? El profeta aguardó una respuesta
de Dios sobre el asunto Dios le declaró a Habacuc que también
juzgaría a los babilonios. El estaba muy al tanto de los pecados
de los babilonios, incluyendo su orgullo, ambición, codicia,
crueldad, disolución e idolatría (2:5-19).
La tercera división del libro es una oración en forma de poema.
Habacuc se sintió totalmente abrumado por esta palabra de
juicio (3:2, 16). Al principio temía que Dios estuviera haciendo
muy poco, pero luego se preocupó porque quizá Dios estaba
haciendo demasiado. Así, el profeta ruega a Dios que mientras
castiga a Judá muestre misericordia y una vez más reavive su
obra entre su pueblo (3:2). En respuesta a su oración, el Señor
se reveló a sí mismo de una manera gloriosa al profeta. En esta
gloriosa revelación hay una remembranza de épocas pasadas
cuando Dios obraba en beneficio de su pueblo en los días de
Moisés y de Josué (3:5-15). A medida que el profeta meditaba
sobre esas verdades, aumentó su confianza y su paz sobre el
futuro (3:16-19). Podía confiar en que Dios disciplinaría justa y
sabiamente.
PROFECÍAS DURANTE EL EXILIO
INTRODUCCIÓN A DANIEL
PATERNIDAD Y FECHA DE DANIEL
El libro de Daniel fue escrito por un cautivo judío, Daniel, que
vivió en Babilonia desde el 605 hasta al menos el 536 a.C. Este
libro fue escrito probablemente hacia el final de este período de
tiempo.
Los críticos liberales han disputado la paternidad y la fecha de
redacción del libro de Daniel pretendiendo que fue escrito por
un autor anónimo alrededor del año 167 a.C. Han mantenido
tenazmente esta posición debido a un prejuicio básico contra
los milagros y la profecía, y a su pretensión de que este libro
presenta problemas lingüísticos e históricos abrumadores. Pero
sus argumentos han sido totalmente contestados por los
académicos conservadores.' Los hallazgos arqueológicos
(especialmente los de los «Rollos del mar Muerto») dan apoyo a
los académicos conservadores y señalan a una fecha muy
anterior al 167 a.C.' Y las objeciones suscitadas por los críticos
liberales han sido cuidadosamente analizadas.'
El libro mismo presenta a Daniel como el autor (p.ej., 7:2; 8:1;
9:2; 12:4). El importantísimo testimonio del Señor Jesucristo es
que este libro fue escrito por «el profeta Daniel» (Mt. 24:15). La
historicidad de Daniel se encuentra en su contemporáneo
Ezequiel, que se refiere a él varias veces (Ez. 14:14, 20; 28:3).
Este libro afirma provenir de la era de Babilonia y de Medo-
Persia. O bien estas declaraciones son verdaderas, o todo el
libro es fraudulento (1:1; 2:1;7:1;8:1;9:1; 10:1).
PROPOSITO DE DANIEL
Por cuanto Daniel vivió y ejerció su ministerio en la ciudad de
Babilonia, se debe suponer que su audiencia principal eran los
judíos del cautiverio. Pero el contenido del libro indica que todo
Israel necesitaba conocer y comprender su profecía. Este libro
habría alentado a Israel al revelar que Dios no había terminado
sus tratos con ellos como nación. Dios tenía un orden de
acontecimientos para el futuro, e Israel tenía un puesto
significativo en este programa.
BOSQUEJO BASICO DANIEL
1. La historia personal del profeta (cap. 1)
11. La historia profética de los gentiles (caps. 2-7)
III. La historia profética de Israel (caps. 8-12)
DATOS IMPORTANTES ACERCA DE DANIEL
1. Palabra clave: los tiempos de los gentiles
2. Capítulo clave: 2, bosquejo de los tiempos de los gentiles
3. Versículos clave: 1:8; 2:36-45; 9:24-27
4. Personajes clave: Daniel, Nabucodonosor, Belsasar y
Darío
5. Significado de «Daniel»: titulado por el autor-profeta
que es asimismo la figura central en la faceta histórica
del libro
6. Geografía de Daniel: Judá y Babilonia
CONSIDERACIONES ESPECIALES ACERCA DE DANIEL
Nabucodonosor y los ejércitos de Babilonia llegaron a Jerusalén
por primera vez en el 605 a.C. Daniel, que tenía unos quince
años entonces, fue llevado con un grupo selecto de cautivos a
Babilonia. Vivió allí todo el resto de su vida, quizá hasta el 530
a.C. Durante los primeros veinte años de su cautividad, Judá
existió como nación. Luego, Jerusalén fue destruida en el año
586 a.C., lo que suscitaba la pregunta tocante al futuro de
Israel, pregunta a la que se responde en este libro.
RESUMEN DE DANIEL
El tema de Daniel es «los tiempos de los gentiles». Este término
se refiere al período de tiempo desde el 605 a.C. hasta la
segunda venida de Jesucristo, que es el tiempo en que la nación
de Israel esta bajo el dominio de las naciones gentiles. Daniel
da el bosquejo básico de ese tiempo: un período que sigue hasta
nuestro tiempo presente.
Daniel da a los estudiosos de la Biblia un marco profético
importante para comprender la profecía bíblica. Pero su libro
también es significativo porque da una gran cantidad de
información acerca del mismo Daniel, hombre que dio honra a
Dios y que fue a su vez «muy amado» por Dios (Dn. 9:23; 10:11,
19). La calidad de la vida de Daniel en su devoción al Señor,
lealtad a las Escrituras y enérgico servicio a Dios muestra una
elevada norma de excelencia espiritual.
La primera sección principal del libro es un breve relato de la
vida personal de Daniel (1:1-21). Explica cómo un joven
muchacho judío terminó en la pagana Babilonia y en la corte
real de Nabucodonosor, el gran rey de Babilonia. Esta sección
muestra que Daniel, que tenía unos quince años cuando fue
llevado a Babilonia desde Judá, era un joven inteligente, bien
parecido y sereno. Pero también revela su fiel devoción al
Señor y su profundo compromiso con la Palabra de Dios (p.ej.,
1:8), lo cual distinguía a Daniel de sus compañeros. Dios honró
a Daniel por su fidelidad, dándole una capacidad especial de
interpretar sueños y haciendo que fuera elevado a una posición
de poder e importancia en el Imperio Babilónico. La predicción
de Isaías 39:5-7 se cumple aquí.
La segunda sección principal del libro se centra en los asuntos
proféticos clave vinculados con las naciones gentiles, así como
en varias narraciones históricas importantes (2:1-7:28). El
capítulo 2 es la clave del libro. Es el registro de un sueño que
tuvo el rey Nabucodonosor una noche. En este sueño, en el que
aparece una inmensa estatua de metal, Dios bosquejó los
«tiempos de los gentiles». Daniel fue capaz de contarle al rey su
sueño así como también la interpretación del mismo. El sueño
revelaba que cuatro naciones (Babilonia, Medo-Persia, Grecia y
Roma) accederían a la escena de la historia del mundo antes
que Dios estableciese su magno reino. En el capítulo, los
primeros tres reinos se discuten muy brevemente, estando el
énfasis de la interpretación del sueño en el cuarto reino. El
cuarto reino (Roma) presentaría dos fases. La segunda fase
(que será el reino del Anticristo), tendrá lugar durante los
últimos días de la historia humana, y terminará cuando el Hijo
del Hombre (Cristo) venga y establezca su reino. (Véase la
gráfica más abajo.) Este bosquejo básico de «los tiempos de los
gentiles» presentado en el capítulo 2 se detalla más adelante en
los otros capítulos proféticos del libro de Daniel.
Los capítulos del 3 al 6 registran varias historias sobre Daniel y
tres de sus amigos. Estos cuatro exiliados de Judá mantuvieron
su fidelidad a Dios, y al hacerlo le honraron en gran manera. En
el capítulo 3 los tres amigos de Daniel (Sadrac, Mesac y Abed-
nego) rehusaron participar en la adoración del ídolo de
Nabucodonosor, y por ello tuvieron que enfrentarse a la
ejecución en el «horno de fuego». Esta historia muestra lo que
puede suceder cuando la verdad de Dios no es alterada. Revela
que Dios se glorifica ante los hombres y que El es libre de obrar
en beneficio de su pueblo. En el capítulo 4 se cuenta la historia
de otro sueño que tuvo el rey Nabucodonosor. Este sueño, que
también fue interpretado por Daniel, anunciaba la caída del
poder del rey así como su posterior restauración. La historia es
una prueba de que Dios resiste a los orgullosos, pero aun así los
busca con afán para llevarlos a El. FI capítulo 5 registra la
noche cuando el Imperio Babilónico llegó a su fin. En octubre
del 539 a.C., el rey babilonio Belsasar dio una fiesta en la cual
profanó intencionalmente los vasos santos del templo de Dios
en Jerusalén. En respuesta a esta acción, Dios hizo que
apareciera una ruano y que escribiera un mensaje de juicio en
la pared del salón de fiestas del rey Belsasar. Daniel fue hasta
el salón y le interpretó al rey el significado de la escritura. El
juicio profetizado vino esa misma noche. Este capítulo muestra
que Dios levanta y depone reyes según le place. El capítulo 6
relata la famosa historia de Daniel en el foso de los leones. Una
vez más, la diligencia y fidelidad de Daniel y la determinación
de Dios de honrarle por ello quedan demostradas. Daniel tenía
poco más de ochenta años de edad cuando ocurrió este
incidente, lo que demuestra que fue un hombre fiel durante
toda su vida.
El capítulo 7 concluye la segunda división principal del libro de
Daniel. Este capítulo registra una visión que tuvo Daniel de
cuatro bestias. Esta visión es bastante similar en contenido a la
del capítulo 2. La repetición de la información (que fue dada
cincuenta años más tarde que la visión del cap. 2) tiene la
intención de enfatizar la certidumbre de la misma. En esta
visión Daniel vio cuatro bestias que salen de las naciones
gentiles («el gran mar»). El león alado representa a Babilonia;
el oso ladeado representa a MedoPersia; y el leopardo con
cuatro alas y cuatro cabezas simboliza al Imperio Griego. Sin
embargo, una vez más se hace hincapié sobre el cuarto reino
(la bestia «terrible»). De la cabeza de esta terrible bestia salían
diez cuernos y luego otro «cuerno pequeño». Este «cuerno
pequeño» es la primera referencia al Anticristo, y se revela
cierta información importante sobre él. El reinado del Anticristo
será el último reino humano antes que Cristo regrese y
establezca su reino.
La tercera división del libro de Daniel cuenta la historia
profética de Israel y su relación con las naciones gentiles (8:1-
12:13). El capítulo 8 se centra en el segundo y tercer imperios,
los de Medo-Persia y Grecia. Muestra cuán poderosa y
repentinamente el Imperio Medo-Persa (el camero en la visión)
es destruido por Grecia (el macho cabrío en la visión). El
capítulo 9 es claramente uno de los capítulos proféticos más
importantes del Antiguo Testamento. La primera parte del
capítulo es un registro de la apasionada oración de Daniel por
su pueblo Israel. Daniel sabía que el profeta Jeremías había
profetizado claramente que el cautiverio de Judá duraría
setenta años. También sabía que solamente faltaban dos o tres
años para que se cumpliera el tiempo. No vio a Dios hacer nada
para que se cumpliera su Palabra, y por lo tanto clamó a El
para que restaurara el pueblo y la ciudad de Jerusalén con su
templo. El pasaje de Daniel 9:24-27 se conoce como la
«profecía de las setenta semanas». Esta importante profecía
revela que Dios trataría de una manera especial con Israel
durante 49() años, durante cuyo período lograría seis cosas
importantes (9:24). Estas cuestiones incluyen la
redención y la restauración de Israel y el establecimiento del
reinado del Mesías. La base sobre la cual haría lo que dijo es la
cruz de Jesucristo. El cumplimiento real de la mayoría de estas
cosas aún está por efectuarse. Los 490 años serían divididos en
tres secciones, y la última tendría una duración de siete años.
Estos últimos siete años todavía son futuros, y se les conoce
normalmente como el período de la tribulación. Al interpretar
esta profecía clave debe recordarse que Israel, no la Iglesia de
Jesucristo, es el tema de la profecía.
Los capítulos del 10 al 12 registran la visión final de Daniel, la
cual recibió cuando tenía unos ochenta y cinco años de edad.
Esta visión se centra muy detalladamente en los
acontecimientos ocurridos durante los últimos días del tercer
reino de Grecia. También incluye consoladoras palabras con las
que se le asegura a Daniel y al pueblo de Dios que vendrá el
tiempo de la resurrección y de la recompensa. El libro de
Daniel deja claro que Dios es el Dios cumplidor del pacto.
INTRODUCCIÓN A EZEQUIEL
PATERNIDAD Y FECHA DE EZEQUIEL,
Ezequiel, cuyo nombre significa «fortalecido por Dios», nació
alrededor del 622 a.C. en la tierra de Judá. Probablemente tenía
alrededor de veinticinco años cuando fue llevado a Babilonia en
la segunda deportación. Lo mismo que Jeremías, Ezequiel era
un sacerdote que fue llamado por Dios para ser también profeta
(Ez. 1:13).
Ezequiel fue llevado cautivo a Babilonia en el 597 a.C. Da el
comienzo de su ministerio profético como el año quinto del
cautiverio del rey Joaquín (593 a.C.). Sus profecías finales
fueron dadas en el año 570 a.C. (cp.
29:17). Por ello, la fecha de este libro sería de al rededor del
570 a.C.
PROPOSITO DE EZERQUIEL.
Debido a que Ezequiel estaba en Babilonia cuando inició su
ministerio profético, está claro que los cautivos de Judá que
vivían en Babilonia oyeron sus mensajes. Estos mensajes
informaban a sus oyentes acerca del juicio inminente y
definitivo que caería de manos de los babilonios. También
hablaban de días de gloria y esperanza en el futuro. Aunque
E:zequiel se asentó con el grupo de cautivos que fueron
asignados a una de las colonias judías cerca del río Quebar
(1:1), sus mensajes no se limitaban a estas personas. Muchas
de sus palabras se dirigían a los judíos que seguían residiendo
en Judá y que persistían en su endurecida incredulidad.
BOSQUEJO BÁSICO DE EZEQUIEI.
1. Introducción: la comisión de Ezequiel (caps. I-3)
11. Profecías de juicio sobre Judá (caps. 4-24)
111. Profecías de juicio sobre los gentiles (caps. 25-32)
IV.Profecías de restauración para Israel (caps. 33-39)
V. Profecías de restablecimiento para Israel (caps. 40-48)
DATOS IMPORTANTES ACERCA DF. EZEQUIEL
1. Palabra clave: juicio y restauración futuros
2. Capítulo clave: 36, restauración después del juicio
3. Versículos clave: 2:1-7; 36:16-28
4. Personajes clave: judíos en Judá y Babilonia
5. Significado de «Ezequiel»: titulado por su principal
carácter y autor
6. Geografía de Ezequiel: Judá y Babilonia
CONSIDERACIONES ESPECIALES ACERCA DE EZEQUIEL
Ezequiel vivió en Babilonia durante los últimos días del reino
del sur, Judá. Es importante observar que los capítulos 1-24 de
Ezequiel fueron dados antes de la conquista y destrucción final
de Jerusalén en el 586 a.C. Estos capítulos hablan de pecado e
incredulidad en Judá y son sentencias muy duras. Pero, después
de la caída de Jerusalén en el 586 a.C., los mensajes de
Ezequiel cambian de manera acusada a profecías de esperanza
y consuelo (caps. 33- 48). El ministerio de Ezequiel bascula
sobre este acontecimiento histórico de la caída de Jerusalén.
RESUMEN DE EZEQUIEL
La primera sección de la profecía de Ezequiel registra el
llamamiento del profeta y su encomienda (1:13:27). Ezequiel
escribe su visión de la gloria, el poder y la majestad de Dios, la
cual recibió junto con su llamamiento. Cuando Dios llamó a
Ezequiel a ministrar como su profeta, le dijo que era enviado a
una nación terca, dura y rebelde. Su ministerio no sería bien
recibido cuando les hablase de juicio. Pero Ezequiel debía
considerarse como un vigía. Un vigía está obligado a hacer una
cosa básica, que es sonar la alarma. No es responsable de la
respuesta a la alarma.
La segunda sección de la profecía contiene mensajes de juicio
sobre Judá. Estos mensajes fueron predicados durante los
últimos años anteriores a la destrucción de Jerusalén en el 586
a.C. Uno de los aspectos singulares del ministerio de Ezequiel
fue el gran número de ayudas visuales que empleó en su
predicación. Esto atrajo el interés de la gente que se había
llegado a cansar de escuchar a los profetas de Dios. Pero el
mensaje (con o sin ayudas visuales) era el mismo: se avecinaba
un juicio sobre Judá a causa de sus pecados. El pueblo en el
cautiverio bien sabía que había sobrevenido el juicio. Pero los
judíos que vivían en Judá suponían que eran simplemente los
judíos malvados los que Dios había mandado a Babilonia.
Rehusaban reconocer que eran pecadores, transgresores del
pacto. De hecho, tanto Jeremías como Ezequiel sugieren que
Dios preservó a los justos de Judá de los tiempos de terrible
juicio al enviarlos a Babilonia. ¡Los malvados se quedaron en
Judá para esperar el juicio que se avecinaba!
Este juicio futuro se detalla en cuatro señales que encontramos
en 4:1-5:4. Usando diferentes figuras para llamar la atención,
Ezequiel ilustra la totalidad de la futura devastación de Judá.
En caso de que alguien se preguntara por qué venía este juicio,
el profeta proclama tres mensajes para explicarlo (5:5-7:27).
Una de las razones principales del juicio es la idolatría. Luego
Ezequiel recibe cuatro visiones respecto a la idolatría en Judá
(8:1-11:25). Es aquí donde Ezequiel recibe la importante visión
de la gloria de Dios que abandona el templo. Por medio de esta
visión, Dios deja claramente expresado que «se marcha» del
templo, lo cual lo despojaba de su carácter sagrado. Esto
significaba que Dios no destruiría a aquellos gentiles que
invadieran y saquearan esta estructura que una vez había sido
santa. Las visiones también sirvieron de advertencia al pueblo
para que no depositaran su confianza en el edificio del templo
como si fuera un amuleto de buena suerte. El mensaje de juicio
de Ezequiel sigue a medida que éste anuncia la futura
catástrofe por medio de una variedad de señales y parábolas
(12:1-19:14). En esta sección, lo irremediable de la situación de
Judá se recalca cuando Dios declara que, incluso si los justos
Noé, Daniel y Job estuvieran viviendo en Judá, aún así traería
juicio. Ni siquiera la presencia de esos piadosos hombres podría
aplacar su mano de disciplina (14:14, 20). Ezequiel luego se
dirige a Jerusalén y al pueblo que vivía allí. Dios iba definiti
vamente a entrar en guerra con la ciudad (21:13) y con los
líderes malvados de la nación (22:26-31).
La tercera división principal del libro consiste en profecías de
juicio sobre las naciones gentiles (25:132:32). Las naciones de
Amón, Moab, Edom, Filistea, Egipto y Babilonia están incluidas
entre los pueblos que serán castigados. Una vez más se
escucha la advertencia del pacto abrahámico en estos
mensajes, por cuanto Dios declaró siglos antes que El
bendeciría a los que bendijeran a Israel y maldeciría a los que
maldijeran a su pueblo (Ver p. 265, Apéndice V, «Israel y las
naciones» para una exposición de estas y otras naciones que
estaban relacionadas con Israel.)
Después de sus mensajes de juicio sobre Judá y sobre las
naciones gentiles, Ezequiel mira adelante, en la cuarta sección
principal del libro, a los días gloriosos de la restauración (33:1-
39:29). Según Ezequiel, Israel tenía un magno futuro. Ezequiel
habla de una doble restauración de la nación. Primero, Israel
sería restaurada política y geográficamente. Dios mismo
devolverá al esparcido Israel a la tierra del pacto. Esto tendrá
lugar «al final de los días» (34:11-16, 25-30; 37:24-28; 38:8, 16;
39:25-29). Después de esta restauración física y geográfica
habrá una segunda restauración. Esta será una restauración
espiritual de Israel cuando vuelva al Señor (36:25-27; 37:14,
23-28; 39:22). El orden de la restauración es claro: primero
físico, luego espiritual. Como lo ha hecho a través de la historia,
Dios empleará a naciones gentiles para cumplir sus propósitos
en la vida de Israel (36:19-24; 38:1-39:22).
Cuando hayan finalizado los acontecimientos de los últimos
días, Dios habrá cumplido sus propósitos de salvar a Israel y de
introducirlos bajo el nuevo pacto (cp. Jer. 31:31; Dn. 9:24; Ro.
11:25-27). Estas verdades concernientes a la restauración de
Israel se resumen de manera gráfica en la visión de Ezequiel de
los huesos secos (37:1-14). Ezequiel es llevado en una visión a
un valle lleno de huesos secos y esparcidos. Se dice que estos
huesos representan a la nación de Israel esparcida entre las
naciones gentiles. Dios luego le plantea a Ezequiel una
pregunta sobre el futuro de estos huesos. Dice: «¿Vivirán estos
huesos?» Su condición parece irremediable. Pero
milagrosamente, los huesos secos y desparramados se unen y
son cubiertos de tendones y de carne. Esto representa la
restauración física de la nación, la cual sería notoria y ocurriría
a lo largo de un período de tiempo. No obstante, el cadáver que
descansa sobre el suelo en la visión de Ezequiel no tiene vida.
Pero luego el viento (el Espíritu de Dios) y el aliento entraron
en el cuerpo muerto y revivió. Esto representa la restauración
espiritual de la nación. Sí, Israel vivirá otra vez y el gran Dios
Creador hará la obra de una doble restauración de su pueblo.
En la porción final de la profecía, el centro de atención es el
templo milenial y la vida en la era del reino (4():I--48:35).
Jerusalén será el punto central del reino del milenio debido a
que el Mesías reinará allí y las naciones de la tierra irán allá a
adorar. El templo mismo será grandioso, empequeñeciendo el
glorioso templo de Salomón. Hay algunos sacrificios de sangre
vinculados al templo y a la adoración en el mismo (p.ej., 40:38-
44). Aparentemente esos sacrificios de animales son de
naturaleza memorial. Sólo la sangre de Cristo puede quitar el
pecado, y las Escrituras dicen claramente que no hay más
necesidad de sacrificios en la actualidad (cp. He. 10:10-14).
Estos sacrificios son evidentemente un gráfico recordatorio (en
una era casi perfecta) de los terribles resultados del pecado y
del gran sacrificio de Cristo en la cruz.
Los dos profetas del exilio, Daniel y Ezequiel, dan esperanza a
la pisoteada Israel de que tiene un futuro glorioso delante de sí,
por causa de su Dios guardador del pacto.
El exilio duró setenta años (2 Cr. 36:20-21; Jer. 25:11-12;
29:10). Fueron años dificiles y desalentadores para el pueblo de
Dios. Aquellos años suscitaron muchas preguntas acerca de su
futuro y acerca del pacto que había sido establecido con el
Señor. Pero aquellos años de cautividad fueron también años
valiosos para Israel. Aprendieron que Dios es santo y que el
pecado es finalmente castigado. En particular, fueron sanados,
en su mayoría, del pecado de la idolatría. Esto, unido a un
renovado amor por las Escrituras, hizo del pueblo de Dios,
después del período del exilio, una nación espiritualmente más
fuerte. Cuando hubieron pasado los años del cautiverio, Dios
permitió que su pueblo volviese a la tierra del pacto y que
volviesen a comenzar su vida allí. Los últimos tres profetas del
Antiguo Testamento, Hageo, Zacarías y Malaquías, ejercieron
su ministerio en Judá después del exilio.
PROFECÍAS DESPUÉS DEL EXILIO
INTRODUCCIÓN A HAGEO
PATERNIDAD Y FECHA DE HAGEO
Hageo fue el primer profeta postexílico en ejercer su ministerio
en medio del remanente de Israel que había regresado. Es
evidente que formaba parte del primer grupo que volvió de
Babilonia a Judá. Es identificado como profeta (1:1; Esd. 5:1;
6:14) y está estrechamente relacionado con el profeta Zacarías.
No hay dudas acerca de la fecha de sus mensajes, puesto que
los data meticulosamente (1:1, 15; 2:1, 10, 18, 20). El año es el
520, unos quince años después que volviesen a Judá.
PROPÓSITO DE HAGEO
Hageo fue levantado por Dios para llamar al pueblo de Dios de
vuelta a las prioridades divinas. Hageo se dirigió a los líderes y
al pueblo que habían vuelto de Babilonia para comenzar una
nueva vida en Judá. El objetivo de su ministerio era recordar al
pueblo su tarea primordial de reconstruir el templo, y
advertirles acerca de las consecuencias concomitantes de la
desobediencia.
BOSQUEJO BÁSICO DE HAGEO
1. Advertencia del Señor a su pueblo (1:1-1 1)
11. La reacción del pueblo ante la advertencia de Dios (1:12-15)
III. La respuesta de Diosa su pueblo (2:1-23)
DATOS IMPORTANTES ACERCA DE HAGEO
1. Palabra clave: meditad bien sobre vuestros caminos
2. Capítulo clave: 1, la cuestión de las prioridades
incorrectas
3. Versículos clave: 1:2-8, 12; 2:4
4. Personajes clave: Hageo, Zorobabel y el sumo sacerdote
Josué
5. Significado de «Hageo»: el nombre del autor
6. Geografía de Hageo: Judá
CONSIDERACIONES ESPECIALES ACERCA DE HAGEO
El pueblo de Israel había recibido la oportunidad de parte de
Ciro, rey de Persia, de volver a su propia tierra y reconstruir el
templo del Señor en Jerusalén (Esd. 1:1-4). Unas 50.(XX)
personas respondieron a la invitación de Ciro y se volvieron a la
patria. El proyecto de reconstrucción fue obstaculizado por los
enemigos de Israel y pronto se detuvo completamente. Fue en
este contexto que Hageo predicó al pueblo. Varias fechas clave
establecen el trasfondo de los ministerios de Hageo y Zacarías.
538 - Ciro promulga un decreto permitiendo regresar al pueblo.
536 - Al volver el pueblo, se edificó el altar para el sacrificio y
comenzó la tarea de reedificación del templo.
535 - Las amenazas de un conflicto legal hicieron que la gente
dejara el trabajo en el templo. Sólo se habían echado los
cimientos.
520 - Después de quince años de inactividad en el templo, el
profeta Hageo predicó un mensaje de reprensión.
516 - Cuatro años después el templo quedó reconstruido.
(Véase ilustración «La cronología después del exilio», p. 242.)
RESUMEN DE HAGEO
Durante quince años, los exiliados que habían vuelto habían
vivido en la tierra sin trabajar en el templo.
Las amenazas de sus enemigos y las proclamas legales contra
la edificación parecieron legitimar su inactividad (cp. Esd. 4:1-
5). Pero Dios contemplaba estas razones como meras excusas.
El problema de ellos era que tenían las prioridades mal
ordenadas. Las prioridades de Dios ya no eran las prioridades
de su pueblo.
En la primera división de la profecía de Hageo, el Señor llama
la atención de los israelitas a lo que había estado sucediendo
(1:1- Cuando el pueblo se reunió para adorar un día de agosto
del 520 a.C., el profeta Hageo se puso de pie y predicó su
mensaje de reprensión.
La primera prioridad de Dios era la reedificación del templo, y
originalmente esa era la prioridad de los exiliados que habían
regresado. Sin embargo, esa prioridad había sido reemplazada
por vivir «la buena vida», como se observa por su énfasis en la
ostentación («casas artesonadas», 1:4) y su celo y energía, los
cuales dedicaron a sus casas («cada uno de vosotros corre a su
propia casa», 1:9). Sus casas eran hermosas, mientras que la
casa de Dios estaba en ruinas. Y aunque no había nada de malo
ni de ilegal en las casas hermosas, Dios no podía permitirles
tener contentamiento mientras vivían en desobediencia (1:9). El
descontento y la insatisfacción en la vida se ven en las cinco
metáforas de 1:6. Este descontento había sido experimentado
por años y era inducido por Dios (cp. 1:9, 11; 2:17). llageo
expresa claramente que el remedio para esa situación es la
obediencia a las prioridades de Dios conocidas (1:8).
La segunda sección de este libro es la doble respuesta del
pueblo al mensaje de Ilageo (1:12-15). En primer lugar se
arrepintieron. No presentaron ninguna excusa ni debatieron el
asunto. Se dieron cuenta de que su enfoque había estado
equivocado y mostraron «temor de Dios» (1:12). En segundo
lugar, emprendieron de nuevo el trabajo en el templo, lo que
demostró la naturaleza genuina de su arrepentimiento.
Aproximadamente tres semanas después del mensaje de
reprensión de Ilageo, la construcción del templo estaba en
marcha otra vez luego de quince años de inactividad.
La tercera y última parte del libro presenta la respuesta del
Señor a la respuesta del pueblo (2:1-23). Dios declara
inmediatamente que estaría con ellos. Habían experimentado
su disciplina durante quince años, pero eso había terminado ya
y su arrepentimiento les trajo el favor inmediato (1:13; 2:4).
Además, Dios promete limpieza y maravillosas bendiciones
futuras (2:11-19). También les asegura que, aunque su templo
no tendría el esplendor del templo de Salomón, sin embargo
moraría con ellos. Y les anunció una vez más que Israel tenía
ciertamente un gran futuro (2:20-23). E:s instructivo observar
que las amenazas de los enemigos y los requerimientos legales
contra la edificación del templo aún existían. Pero cuando el
pueblo de Dios decidió obedecerlo y confiar en El, el Señor
pudo obrar en beneficio de ellos (cp. Esd. 5 y 6). Dos
importantes verdades se infieren de esta historia: (1) cuando no
compartimos las prioridades de Dios experimentaremos
descontento, y (2) cuando obedecemos a Dios, El puede obrar
en nuestro beneficio.
CRONOLOGÍA DESPUÉS DEL EXILIO
INTRODUCCIÓN A ZACARÍAS
PATERNIDAD Y FECHA DF: ZACARIAS
Zacarías tuvo el cuidado de identificarse mediante su linaje
familiar (1:1). Era «hijo de Berequías, hijo de Iddo.» Esta
información es útil, porque Nehemías 12:4, 16 revela que Iddo
era uno de los sacerdotes que regresaron de Babilonia a Judá.
De manera que Zacarías fue otro sacerdote llamado al oficio
profético.
Esdras 5:1 y 6:14 sitúan a Zacarías al lado de Hageo con el
primer grupo de exiliados que regresaron. Zacarías dató
también su ministerio de manera meticulosa (1:1; 7:1). Esto
sitúa los mensajes de Zacarías en el marco de los años 520-518
a.C.
PROFESIAS DE ZACARIAS
Las profecías de Zacarías fueron dadas al pueblo que volvió de
Babilonia. Estas personas ya habían respondido al mensaje de
Hageo y habían reanudado la construcción del templo. Ahora
Zacarías ministró para su consuelo (cp. Esd. 5:2). El profeta les
habló de las abundantes futuras bendiciones de Dios sobre la
nación. Esto llenó al pueblo de valor y esperanza.
BOSQUEJO BÁSICO DE ZACARÍAS
1. Introducción (1:1-6)
II. Las visiones nocturnas de Zacarías (1:7---6:8)
111. Los cuatro mensajes de Zacarías (7:1-8:23)
W. Las dos cargas de Zacarías (9:1-14:21)
DATOS IMPORTANTES ACERCA DE ZACARÍAS
1. Palabra clave: el Mesías venidero
2. Capítulo clave: 14, la venida del Mesías
3. Versículos clave: 12:10; 14:1-4
4. Personajes clave: Zacarías y el pueblo de Israel
5. Significado de «Zacarías»: titulado por el profeta
6. Geografía de Zacarías: Judá
COCLUCIONES ESPECIALES ACERCA DE ZACARIAS
Zacarías comenzó su ministerio unos dos meses después que
Hageo hablara al pueblo acerca de su descuido del templo.
RESUMEN DE ZACARÍAS
Zacarías comenzó su profecía con una breve lección de historia.
Recordó a Israel que sus antecesores habían pagado un alto
precio por sus pecados. Habían desobedecido la ley, rechazado
la reprensión de los profetas, y sufrido el exilio como resultado
de todo ello. Si Israel quería experimentar la bendición del
Señor debía volverse del pecado al Señor (1:2-7).
La primera sección principal de la profecía de Zacarías es sus
«visiones nocturnas» (1:7---6:8). Recibió todas estas visiones en
una noche, y contienen una gran diversidad de información
acerca del futuro de Israel. Las visiones son sumamente
simbólicas. Zacarías necesitó la ayuda de un ángel para
comprenderlas. En la primera visión, en la que el profeta ve a
un varón de pie entre unos mirtos, se ve la sujeción de Israel
bajo las naciones gentiles. La visión también comunica la
certidumbre de que un día Dios pondrá fin al dominio gentil
(1:8-17). La segunda visión, de los cuatro cuernos y los cuatro
carpinteros, comunica las mismas verdades fundamentales que
encontramos en Daniel 2 y 7, información concerniente al curso
básico de los poderes mundiales gentiles (1:1821). La tercera
visión (2:1-13) mira adelante hacia ese maravilloso tiempo
cuando el Mesías estará presente, Jerusalén será reedificada, e
Israel será un canal de bendición. En la cuarta visión, que es
clave, Zacarías vio al sumo sacerdote Josué vestido de ropas
viles, de pie delante del Señor (3:1-10). Josué representaba a la
nación de Israel en su posición sumo-sacerdotal. Pero puesto
que Israel estaba contaminada por sus pecados, ¿cómo puede
Dios hacer nada por un pueblo tan pecaminoso, recaído? La
respuesta dada en esta visión es que algún día Dios intervendrá
y dará a su pueblo ropas limpias (justicia), y los volverla a
establecer como nación sumo-sacerdotal (la «mitra» representa
este papel). La quinta visión nocturna es un candelabro y unos
olivos. Los olivos suministran una fuente inagotable de aceite
para los candelabros. Esto simboliza su divina capacitación
para el servicio, lo cual contesta a la pregunta de si Israel
recibirá este poder para este ministerio al Señor. Es interesante
notar la estrecha relación entre esta visión y los «dos testigos»
de Apocalipsis 11:4. La sexta visión del rollo volante representa
el juicio y la remoción de los pecadores del reinado del Mesías
(5:14). La mujer en la efa habla de la eliminación de la religión
corrupta en el futuro (5:511). La visión nocturna final del
profeta Zacarías se refiere a las invasiones gentiles de Israel
que despertaran a la nación (6:1-8). La primera sección
principal de Zacarías termina con la coronación del sumo
sacerdote Josué. Josué representa el día cuando el Mesías, el
gran sacerdote y Rey, aparecerá y gobernará (6:9-15).
La segunda sección son unos mensajes que surgieron por
preguntas o sucesos en los tiempos de Zacarías (7:1-8:23). Por
ejemplo, en el primer mensaje (7:1-7) le preguntaron a Zacarías
unos compatriotas judíos si debían seguir ayunando en el
quinto y en el séptimo mes. La ley no ordenaba que se
ofrecieran estos ayunos, sino más bien habían sido en recuerdo
del sufrimiento que les sobrevino a causa de la caída de
Jerusalén. La respuesta de Zacarías fue algo dura, ya que
aclaró que ellos se lamentaban y ayunaban por estos juicios y
no por el pecado que los había causado. Los exhorta a que se
lamenten por el pecado que había ocasionado los
acontecimientos, y a que no ayunen por los acontecimientos en
sí. Sin embargo, los mensajes sí prometen restauración (8:1-8),
exhortación (8:9-17), y la esperanza de la presencia del Mesías
(8:18-23).
La sección final de la profecía contiene las «dos cargas»
(9:114:21), o los mensajes pesados. Estas dos cargas
consideran el efecto de los movimientos del mundo gentil sobre
la nación de Israel, especialmente durante el gran día de
Jehová. Generalmente, la primera carga se centra en la primera
venida del Mesías y la segunda carga enfatiza la segunda
venida.
La gama de temas hace que Zacarías entre en la pauta de los
«profetas mayores». Habla de los tiempos de los gentiles, de la
venida del Mesías de Israel, y de los días gloriosos del reino.
Para un pueblo recién llegado del cautiverio, carente de poder y
vulnerable ante sus enemigos, estos mensajes eran mensajes de
esperanza. Dios no había terminado con ellos. Seguían teniendo
un futuro glorioso.
INTRODUCCIÓN A MALAQUÍAS
PATERNIDAD Y FECHA DE MALAQUÍAS
El autor se llama simplemente Malaquías, sin información
adicional El nombre Malaquíati significa «mi mensajero», y esto
ha llevado a algunos a pensar que no se trata de un nombre
propio sino simplemente de un título para la profecía. Pero lo
más probable es que sea un nombre propio, por cuanto sería
insólito que este libro fuese preservado sin dar el nombre del
autor. Malaquías fue el último de los profetas enviados al
remanente de Jerusalén. La tradición afirma que era miembro
de la Gran Sinagoga organizada por Nehemías.
En contraste con Hageo y Zacarías, Malaquías no nos da la
fecha de su profecía. Pero unas ciertas evidencias internas nos
ayudan a llegar a una fecha de alrededor del 430 a.C.
Probablemente, Malaquías ejerció su ministerio al mismo
tiempo que Nehemías. Hicieron frente a cuestiones similares.
Por ejemplo, el templo estaba construido, pero se usaba mal
(Mal. 1:7-10 con Neh. 3:10); había corrupción en el sacerdocio
(Mal. 1:72:9 con Neh. 13:1-9); había matrimonios mixtos con los
paganos (Mal. 2:11-16 con Neh. 13:2328), y había descuido de
las ofrendas de Dios (Mal. 3:8-12 con Neh. 13:10-13). El
ministerio de Malaquías hubiera concordado muy bien en la
época justo posterior a la de Nehemías, o quizá en la época en
que Nehemías estuvo ausente de Jerusalén por un breve
período (cp. Neh. 13:6).
PROPÓSITO DE MAI.AQUTAS
Malaquías habló a los sacerdotes, príncipes y pueblo que vi vían
en Jerusalén. Aunque su interés primario se centraba en ellos,
probablemente hubo un mayor círculo de gente influenciada
por su mensaje. La gran carga de Malaquías era un concepto
recto de Dios. Si el pueblo se tomaba en serio a Dios, serían
corregidos sus caminos pecaminosos.
BOSQUEJO BÁSICO DE MALAQUTAS
1. La declaración de amor de Dios (1:1-5)
11. La reprensión a los sacerdotes infieles (1:6-2:9)
111. La denuncia contra un pueblo recaído (2:1(1- 4:3)
I V. La declaración de la advertencia final (4:4-6)
DATOS IMPORTANTES ACERCA DE MALAQUÍAS
1. Palabra clave: el temor de Jehová
2. Capítulo clave: 1, denuncia de la irreverencia
3. Versículos clave: 1:6-13
4. Personajes clave: los sacerdotes y el pueblo de Judá
5. Significado de «Malaquías»: tomado del nombre del
profeta-autor
6. Geografía de Malaquías: Judá
CONSIDERACIONES ESPECIALES ACERCA DE MALAQUTAS
El libro fue escrito en tiempos postexílicos cuando Israel había
estado de vuelta en la tierra alrededor de cien años. La gente
de los tiempos de Hageo y la de los tiempos de Malaquías eran
espiritualmente muy diferentes. Hageo ejerció su ministerio
entre un pueblo más receptivo a las cosas del Señor. Durante
aquellos cien años, Israel había vuelto a iniciar una recaída.
Exteriormente, Israel parecía ir bien en lo espiritual, pero
interiormente estaba largando las amarras espirituales.
Malaquías llegó corno la última voz de Dios antes de siglos de
silencio. Sus reprensiones fueron específicas y directas.
RESUMEN DE. MALAQUÍAS
La primera sección de la profecía de Malaquías es una
declaración del amor de Dios por Israel (1:1-5). El mensaje de
Malaquías comienza con la palabra «profecía cargal de la
palabra de Jehová» Ese título revela de inmediato que se trata
de un mensaje que constituye una carga, no un mensaje de
consolación. Dios le recuerda a Israel que la ama, y este amor
se mostraba en que había escogido y preservado a Israel para
sí.
La segunda parte de la profecía se centra en los sacerdotes
infieles (1:6-2:9). Los sacerdotes debían procurar que la gente
se acercara más a Dios; pero en lugar de eso, ellos mismos eran
culpables de graves pecados. Estaban llevando a Dios ofrendas
con defectos (1:6-9 con Dt. 15:21), encendiendo fuego extraño
(1:10), profanando el nombre de Jehová ante los gentiles (1:11-
14) e ignorando la ley de Dios (2:1-9).
En la tercera división del libro, Malaquías contempla al pueblo
descarriado (2:10—4:3). Eran culpables de pecados como
divorciarse de sus esposas judías para casarse con mujeres
extranjeras y rehusar pagar sus diezmos. Pero la clave para
comprender el mensaje de Malaquías es ver la causa
subyacente de la maldad de Israel: había perdido su temor de
Dios y su reverencia a El. El temor de Jehová involucraba
maravilla ante el Señor y consagración a Él. Incluía obediencia,
amor y lealtad.' En las Escrituras, el temor de Dios se considera
un freno importante frente al pecado (cp. Ex. 20:20; Pr. 16:6).
Se usa tenor siete veces en este libro (1:6; 2:5; 3:5; 4:2).
Antes que Malaquías concluya su mensaje informa a Israel que
Dios enviará a su mensajero para preparar la venida del Mesías
(cp. 3:1-3; 4:4-6). Con la promesa de un futuro mensajero se
cierra el Antiguo Testamento, y la voz de Dios calla durante
4(X) años. Este silencio se quebraría cuando el ángel Gabriel
anunciase a un anciano sacerdote llamado Zacarías que sería
padre de un hijo: un hijo que cumpliría la promesa de
Malaquías (cp. Lc 1:13-16).
Durante más de cien años ha habido un debate acerca de la
paternidad del Pentateuco. Los académicos conservadores han
afirmado de manera consecuente que Moisés lo escribió,
mientras que los académicos liberales han negado la
paternidad mosaica.
Los que niegan la paternidad mosaica del Pentateuco hoy día
erigen su punto de vista básicamente sobre las teorías de Jean
Astruc (un escritor francés del siglo xviii) y Julius Wellhausen
(un teólogo liberal alemán del siglo xix). Los que niegan la
paternidad mosaica mantienen la «hipótesis documental»
(conocida también como la teoría JEDP). Esa teoría mantiene
que el Pentateuco fue redactado en base de una diversidad de
documentos. Estos documentos fueron escritos en realidad
muchos siglos después de la época de Moisés, y Moisés no tuvo
nada que ver con su redacción. Su nombre fue sólo adjuntado a
los mismos para darles un mayor valor y aceptación. Algunos de
los que mantenían esta teoría afirmaban que Moisés no podía
haber escrito el Pentateuco, por cuanto no podía escribir,
dando por supuesto que la escritura no era parte de la vida en
la época de Moisés. Pero desde los tiempos de Wellhausen los
hallazgos arqueológicos han desmentido rotundamente este
concepto, evidenciándose que la escritura y los intereses
literarios constituían una parte integral de la vida de Egipto y
de los demás lugares del Oriente Medio 1.5(X) años antes de los
tiempos de
Moisés.'
Los académicos liberales enseñan que los documentos fueron
realmente escritos entre el 850 y el 5(X) a.C. En este tiempo, un
hombre desconocido (o varios), conocido como un redactor,
recopiló estos varios documentos en el orden de nuestro
Pentateuco. Estos varios documentos se designan mediante las
letras JEDP.
La J representaba al documento redactado por la escuela de
escritores que preferían el hombre divino Jehová, la E el de los
escritores que preferían Elohim, la D al escritor del libro de
Deuteronomio, y la P el escritor de las secciones del Pentateuco
que tratan especialmente de temas de liturgia y sacrificios del
sacerdocio, y las secciones genealógicas y cronológicas [la P
denota Priestly, el término inglés significando
Esta «hipótesis documental» ha sido eficazmente contestada
por los académicos conservadores. Ellos han señalado no sólo
la invalidez básica de los puntos principales de la teoría y la
filosofía evolucionista detrás de esta teoría, sino también el
terrible prejuicio contra la naturaleza sobrenatural de las
Escrituras.'
Varias líneas de evidencia dan sustento a la paternidad mosaica
del Pentateuco. En primer lugar, el mismo Pentateuco declara
que Moisés escribió muchas secciones importantes (Éx. 17:14;
24:4; 34:27; Lv. 1:1; 4:1; 6:1, 8; Nm. 1:1, 19; 33:2; Dt. 1:1;
17:18; 31:9, 24-26). Segundo, otros libros del Antiguo
Testamento declaran que Moisés escribió el Pentateuco (p.ej.,
los. 1:7-8; 8:31-34; 22:5; 1 R. 2:3; 2 Cr. 23:18; 34:14; Dn. 9:11,
13; Esd. 3:2; Neh. 8:1; 13:1-3). Tercero, Cristo creía que Moisés
escribió los primeros cinco libros del Antiguo
Testamento. El Señor Jesús habló de ciertas verdades que
Moisés escribió, y se refirió a las escrituras del Antiguo
Testamento como «Moisés y los profetas» y «Moisés, los Salmos
y los profetas» (Mt. 8:4; 19:7-8; Mr. 7:10; 12:26; U. 16:29, 31;
24:44; Jn. 1:45; 5:46; 7:19). Cuarto, los escritores del Nuevo
Testamento atribuyen el Pentateuco a Moisés (Hch. 3:22;
26:22; 28:23; Ro. 10:5, 19). Quinto, el testimonio de la tradición
ha sido unánime en apoyar la paternidad mosaica. La literatura
del período intertestamentario, de la iglesia primitiva y de la
iglesia de siglos posteriores han concordado en que Moisés fue
el escritor de Génesis-Deuteronomio. Sólo recientemente ha
habido un desafio sin fundamento a la paternidad mosaica por
parte de los críticos liberales.
Se debería observar que el Pentateuco está plenamente
inspirado por Dios. Pero la verdad de la inspiración no elimina
que Moisés emplease una variedad de fuentes. (Lucas empleó
diferentes fuentes para redactar su evangelio, según Lc. 1:1-4.)
Moisés recibió alguna información directamente de parte de
Dios (p.ej., la Ley en el monte Sinaí). Alguna verdad fue escrita
de la que el mismo Moisés fue testigo ocular (p.ej., las plagas
de Egipto y la peregrinación por el desierto). Otra información
puede haber venido mediante medios muy normales, como
documentos escritos o transmisión oral (p.ej., el relato del
diluvio de Noé o las muchas historias de los patriarcas). La
inspiración tiene que ver con el registro preciso de la verdad.
Dios condujo a este hombre Moisés, usando la personalidad,
vocabulario y experiencias suyas, preservándole de todo tipo de
error. «La inspiración afirma solamente la exactitud del
registro escrito como resultado de ella; no estipula que el
redactor tuviera una mente que funcionara como tabla rasa
para que escribiera en ella el Espíritu Santo.»'
Por tanto, el Pentateuco es un documento inspirado, inerrante,
autorizado, escrito por Moisés.
Se ha propuesto una diversidad de opiniones para dar
respuesta a la cuestión del origen de la tierra y del universo. Se
han escrito numerosos volúmenes defendiendo e impulsando
varios tipos de vista. Es sencillamente imposible reproducir los
argumentos de las varias posturas. Se da un breve resumen de
estas opiniones, reconociéndose el hecho de que dentro de cada
perspectiva puede haber muchas variaciones.
EVOLUCIONISMO
La palabra evolución significa «cambio», «desarrollo» o
«progreso». Cuando se aplica a los orígenes de la tierra denota
el punto de vista de que el mundo y lo que hay en él comenzó y
se desarrolló por medio de procesos naturales. Comenzando a
partir de organismos simples unicelulares, se han desarrollado
a lo largo de miles de millones de años nuevas especies de
formas más complejas e intrincadas. Las mutaciones, la
selección natural, e inmensos lapsos de tiempo son los
elementos básicos de esta postura. En esta postura no se
precisa de un Dios Creador personal ni se desea. Para el
cristiano, esta teoría se debe desechar.
EVOLUCIONISMO TEÍSTA
Esta postura intenta coordinar los componentes básicos de la
teoría de la evolución con el Dios Creador de la Biblia. La idea
básica es que Dios creó la vida, pero empleando el proceso
evolutivo para producir la tierra y el universo tal como los
observamos hoy en día. Este punto de vista sostiene que el
cuerpo de Adán era sencillamente el de un animal que resultó
de millones de años de desarrollo evolutivo. Hace varios
centenares de miles de años, Dios puso un alma eterna en este
bípedo simiesco. Este acto fue lo que estableció la diferencia
entre los animales y el hombre.
Pero, al tratar de combinar estos puntos de vista opuestos, el
«evolucionismo teísta» ha comprometido la clara enseñanza de
la Escritura acerca de cuestiones como la creación directa del
hombre, la naturaleza del hombre, y el origen del pecado y de
la muerte. Ha sido negligente con las palabras y el texto de las
Escrituras.' Esta teoría será inaceptable para los que tengan un
concepto elevado de las Escrituras y crean en una exégesis
cuidadosa
CREACIONISMO
El creacionismo cree que el Dios Omnipotente creó
sobrenaturalmente los cielos y la tierra mediante unos actos
específicos. La creación fue de la nada e instantánea. Dios no
empleó un proceso evolutivo para traer las cosas a la
existencia. Dentro del creacionismo hay varias posturas
básicas.
LA POSTURA DEI. DIA-ÉPOCA (o DÍA-SICLO)
Esta postura, conocida también como la postura del día
geológico, mantiene generalmente que los días de la creación
en Génesis 1 no fueron días literales de veinticuatro horas, sino
más bien largos períodos de tiempo. Así, la tierra sería antigua,
pero el hombre, creado el sexto día, es relativamente reciente.
Algunos mantienen que los días de Génesis 1 son días literales
de veinticuatro horas, pero que hay grandes lapsos de tiempo
separando los días. Esta postura la mantienen varios autores.'
LA POSTURA DE I.A RUINA-RECONSTRUCCIÓN
Esta postura, conocida también como la teoría del intervalo (o
teoría de la brecha), propone un gran intervalo de tiempo entre
una creación original (que se encontraría en y una recreación
(que se encuentra en Gn. La idea básica es que en un pasado
remoto e ignoto Dios creó un cielo y una tierra perfectos. Pero
entonces Satanás cayó en pecado, y con él cayeron asimismo
muchos otros seres angélicos. Por ello, entró el pecado en el
universo, y Dios destruyó la tierra original dejándola
«desordenada y vacía». Después de largas eras, Dios volvió a
crear los cielos y la tierra. Los días de Génesis 1 son días
literales de veinticuatro horas, pero describen la recreación, y
no la creación original.'
LA POSTURA DEL UTA I.ITERAI.
Este punto de vista mantiene que los días de creación en
Génesis 1 son días literales de veinticuatro horas y que son los
días de la creación original. Los cielos y la tierra que
observamos hoy día, aunque afectados por el pecado, son los
creados en Génesis 1. Este punto de vista acepta también una
tierra reciente (esto es, que la tierra tiene decenas de millares
de antigüedad, y no millones ni miles de millones). El autor de
este libro sostiene esta postura.
Los nombres en las Escrituras no se dan de manera arbitraria.
Era cosa sumamente significativa cuando Dios cambiaba el
nombre de un hombre, porque podía indicar una nueva relación
o quizá algo nuevo en el carácter de aquel hombre. Asimismo,
los nombres por los que Dios se identificaba revelaban mucho
acerca de su carácter y relaciones. Se debe siempre recordar
que no fue el hombre quien dio estos nombres a Dios, sino que
son revelados por Él. Por ello mismo, son importantes fuentes
de verdad acerca de Dios. Se debería observar igualmente que
todos los nombres de Dios combinados no nos lo dicen todo
acerca de El. Dios incluso tiene nombres que ha escogido no
revelar (cp. Ap. 19:12).
Hay tres nombres primarios de la Deidad en las Escrituras del
Antiguo Testamento: Elohim, Jehová y Adonai.
NOMBRES PRIMARIOS
ELOHIM
Este es el nombre más general y el más empleado de Dios en el
Antiguo Testamento. La raíz de la palabra conlleva la idea de
ser fuerte y poderoso. La palabra elohim es plural y
probablemente deba ser considerada como intensiva. Por ello,
comunica la idea de «plenitud de poder».' (Nota: aunque la
verdad de la Trinidad no puede ser demostrada mediante este
nombre plural para Dios, sí que da lugar para esta doctrina en
su posterior revelación del Nuevo Testamento.) Este nombre se
traduce simplemente como «Dios», pero conlleva el sentido de
poder y fuerza. El portentoso poder de Elohim se ve desde el
mismo principio del Antiguo Testamento, donde crea al hombre
y el universo (Gn. 1:1, 2, 26, 27). Este nombre es empleado
miles de veces por los escritores del Antiguo Testamento.
JEHOVÁ
Este nombre para Dios proviene de cuatro consonantes
hebreas, YHWH. No hay certidumbre acerca de cómo se
pronunciaba realmente el nombre, pero la mayoría creen que
«Yahweh» sería una mejor pronunciación que «Jehová». Éxodo
3:13-14 relaciona este nombre con el verbo hebreo «ser»
(hayah). Fundamentalmente, la idea es que Dios es «aquel que
existe por sí mismo» («YO SOY EL QUE SOY»).' En Éxodo 6:6-8
el nombre es empleado tres veces para presentar a Dios como
Aquel que es existente por sí mismo y que salvaría a Israel y
supliría para sus necesidades.'
Su nombre era «Yo soy el Dios que estará ahí» (Éx. 3:14). No se
trataba tanto de una designación ontológica ni de un concepto
estático del ser (p.ej., «Yo soy el que soy»); se trataba más bien
de la promesa de una presencia dinámica, activa. ... Israel
conocería su presencia en una experiencia cotidiana como
nunca había sido conocida antes.... El nombre vino a
representar la presencia del mismo Dios en lugar de
experimentar meramente los efectos de su presencia en la
naturaleza.4
ADONAI
Este nombre se deriva de una palabra que significa «juzgar» o
«regir», y señala por ello a Dios como el Señor a quien todo
está sujeto. Él es el Señor soberano que tiene una autoridad
absoluta sobre toda la creación (Éx. 4:10; Is. 6:8-11; Jos. 5:14;
7:8).
Junto con estos tres nombres primarios para Dios, el Antiguo
Testamento tiene un gran número de nombres compuestos que
revelan más acerca de la persona y obra de Dios.
NOMBRES COMPUESTOS
Et. SHAUUAI
Este nombre para Dios es empleado alrededor de cuarenta y
cinco veces en el Antiguo Testamento, con su mayor frecuencia
de uso en la era de los patriarcas. Este nombre se traduce
generalmente como «Dios Omnipotente».
El Shaddai destacaba la obra sobrenatural de su gracia. Al
predominar sobre la naturaleza y forzarla a impulsar su plan de
salvación, El Shaddai indicaba la capacidad de Dios para
dominar la naturaleza. Con ello vinculaba su obra en la
creación y ahora su obra predominante en la historia para
llevar a cabo su plan. ... Dios es omnipotente y un gran
Soberano, que puede actuar y actuará en favor de aquellos que
Él ama y que son llamados conforme a su propósito y plan.'
El énfasis de este nombre no sólo recae sobre su gran poder
sino también sobre que su gran poder controla todas las fuerzas
en favor de su pueblo (p.ej., Gn. 17:1; 28:3; 43:14; Éx. 6:3; Nm.
24:4, 16; Job 5:17).
JEHOVÁ SABAOT
Este nombre compuesto es traducido «Jehová de los ejércitos»
(p.ej., 1 S. 4:4; 2 S. 6:2; Is. 37:16; Sal. 80:4; 89:6-8). El
«ejército» al que se hace referencia aquí probablemente no es
el ejército de Israel, sino las huestes angélicas que rodean el
trono de Dios. Este nombre era un recordatorio para Israel de
la inmensa fuerza disponible para su defensa.
EL ELVON
La palabra elyon proviene de un término que significa «subir» o
«ser elevado». Por ello, este nombre es traducido como «Dios
Altísimo». Dios debe ser levantado y exaltado (p.ej., Gn. 14:19-
20; Nm. 24:16; Is. 14:14).
OTROS COMPUESTOS
Hay muchos otros nombres compuestos en el Antiguo
Testamento, incluyendo los siguientes: El Olum, «Dios Eterno»
(Gn. 21:33); Jehová Tsidkenu, «Jehová Justicia Nuestra» (Jer.
23:6); Qadosh Israel, «El Santo de Israel» (Is. 1:4); Jehovuh
Elohim Israel, «Jehová Dios de Israel» (Jue. 5:3); y Jehovah
Shalom, «Jehová es paz» (Jue. 6:24).'
Aunque se ha propuesto una variedad de fechas para el éxodo
de Israel de Egipto, hay dos posturas dominantes. La postura
que se mantiene en este libro es la «fecha temprana» para el
éxodo, que sitúa la partida de Israel de Egipto alrededor de
1445 a.C. La segunda postura principal es la «fecha tardía»,
que sitúa el éxodo alrededor del 121x) a.C.
La «fecha temprana» se basa en la interpretación normal de
dos pasajes clave de las Escrituras: 1 Reyes 6:1 y Jueces 11:26.
Primero Reyes 6:1 declara que Salomón comenzó a edificar el
templo en el año cuarto de su reinado (967/966 a.C.). El
versículo declara que la construcción del templo comenzó 480
años después del éxodo, lo que fija la fecha del éxodo alrededor
del 1446/45 a.C. Algunos han tratado de desafiar la validez del
texto, pero el número 480 está atestiguado por los principales
manuscritos, y se puede mantener con certeza. Otros han
intentado argüir que los 480 años representan en realidad doce
generaciones (12 x 40 = 480). Se dice que 12 y 40 son números
representativos, y que una generación se aproxima más a 25
años; y que por ello el texto ha de ser considerado como una
aproximación (de alrededor 3(X) años).' Pero este intento de
desvirtuar este texto clave reduciendo el lapso de tiempo
involucrado tiene su respuesta al observar que el texto no esta
tratando con aproximaciones, sino con puntos específicos;
acontecimientos históricos específicos y meses y años
específicos del reinado de un rey.2
De particular importancia para este debate es el hecho de que
el texto bajo discusión no aparece en una sección poética de la
Escritura ni tiene rasgos poéticos. Representa una sobria
historiografía y señala a dos acontecimientos específicos de la
historia con un intervalo de tiempo descrito numéricamente
entre ambos. Una declaración de parte de un historiador está
evidentemente orientada hacia una idea cronológica específica.
Mientras que el número mismo podría representar una cifra
redondeada, señala sin embargo a un período específico de
tiempo entre dos puntos de la historia. No hay en el texto ni en
el contexto indicación alguna de que el escritor esté empleando
este número de manera simbólica. Al contrario, el hecho de que
el número incluye diversas eras de historia israelita indica que
no está a la vista una genealogía, sino el número de años entre
dos grandes acontecimientos de la historia de Israel.'
Jueces 11:26 provee asimismo unos datos igualmente
signifcativos en favor de una fecha temprana de 1445 a.C. En
este versículo, Jefté (uno de los jueces de Israel) declara que
Israel había ocupado la ciudad de Hesbón en la tierra de Moab
durante 300 años.
Estas ciudades fueron tomadas por Israel justo antes de su
invasión de Canaán (cp. Nm. 21:25-35). La conquista de Hesbón
tuvo lugar aproximadamente 340 años antes de Jefté. El
problema para los que mantienen la fecha tardía del éxodo es
evidente. Si el éxodo tuvo lugar en el año 1280 a.C., entonces
Jefté hubiera sido juez en el 940 a.C. durante el reinado del rey
Salomón! Sin embargo. si el éxodo tuvo lugar en el 1445 a.C.,
entonces Jefté juzgó en 1 105 a.C., bien dentro del período de
los jueces'
Una vez más, los que mantienen una fecha «tardía» intentan
neutralizar la lectura normal del versículo sugiriendo que se
trata de una generalización amplia por parte de alguien que no
tenía registros precisos. Se dice que la declaración de Jefté al
rey de Amón no debe ser tornada como un hecho histórico
tigido, sino como una suposición aproximada.
Pero difícilmente sería posible que Jefté cometiese un error tal
en medio de una importante negociación internacional.... Es
dudoso que Jefté exagerase este número al emplearlo como
argumento frente al rey. saliéndose con la suya. El rey de Amón
tenía algún conocimiento de la precedencia histórica
involucrada en la ocupación del territorio de Transjordania por
parte de Israel (cp. Jue. También será adecuado observar que la
información cuantitativa dada en el pasaje en cuestión no
aparece en una sección poética. y que por ello hace referencia
probablemente a los sobrios hechos históricos.`
El pasaje de Jueces, junto con la declaración de 1 Reyes,
presenta un argumento sólido en favor de la fecha de 1445 a.C.
para el éxodo.
La evidencia escrituraria para la «fecha tardía» se apoya
fuertemente en Éxodo 1:11. Este versículo declara que los
israelitas esclavizados edificaron las ciudades-almacén de Pitón
y Ramesés. El argumento expone que por cuanto la ciudad de
Ramesés fue construida justo antes del éxodo, y por cuanto la
ciudad recibió ese nombre por el Faraón Ramtiés ll, que vivió
en el siglo xm, que el éxodo tuvo que tener lugar durante el
reinado de este monarca del siglo xm. Pero esta postura
conlleva ciertos problemas. Primero, puede que la ciudad no
recibiese ese nombre por el Faraón Ramtiés II en absoluto, por
cuanto había evidentemente una región que llevaba este
nombre mucho antes de él (Gn. 47:11). Posiblemente existió
una dinastía Ramésida mucho tiempo antes de Ramtiés II, por
la cual la tierra (y por ende la ciudad) recibió su nombre.'
Segundo, la cronología real del período pone en claro que
Ramtiés II no pudo haber sido quien ordenase la edificación de
estas ciudades. La construcción comenzó décadas antes de
Ramtiés II y del éxodo.'
La postura de la «fecha tardía» ha reposado primariamente en
evidencias arqueológicas. Pero toda la evidencia que se emplea
para señalar a una fecha tardía puede interpretarse con igual
intensidad en favor de una fecha temprana. Aunque la
arqueología es valiosa y ha demostrado ser útil una y otra vez
para ilustrar la validez de la Biblia, no puede ser empleada para
resolver esta cuestión. Las declaraciones de las Escrituras
deben proveer la evidencia primaria para determinar la fecha
del éxodo. Un concepto elevado de las Escrituras, junto con una
interpretación normal de los pasajes de la Biblia, lleva a una
fecha de 1445 a.C. Si esta es la fecha correcta, entonces existe
la posibilidad de identificar los faraones de Egipto que
aparecen en el texto de la Escritura.
ISRAEL Y LOS FARAONES
LOS AMALECITAS
Amalec fue un tataranieto de Abraham. Era hijo de Elifaz,
primogénito de Esaú (Gn. 36:10, 12, 16; 1 Cr. 1:36). Los
descendientes de Amalec se asentaron en la zona desértica al
suroeste del mar Muerto y se adentraron en la península del
Sinaí.
La primera mención de los amalecitas es en el contexto de su
ataque contra Moisés y los israelitas en el tiempo del éxodo (Éx.
17:14; Dt. 25:17-19). Aunque estaban relacionados con Israel
(véase ilustración «Naciones relacionadas con Israel», p. 266),
los amalecitas aparecen siempre como acerbos enemigos del
pueblo de Dios (Nm. 14:45; 1 S. 30:1-2). Dios ejecutó juicios
sobre este pueblo especialmente a ruanos de Saúl y David (1 S.
15:1-9; 3t):16-20). Se oye de ellos por última vez en los días del
rey Ezequías (1 Cr. 4:43). Se debería observar que Moisés
menciona a los amalecitas mucho antes que naciese Amalec
(Gn. 14:7). Pero esta referencia se interpreta de la mejor
manera en el sentido de que Moisés se refiere a la región que
después sería conocida como el país de los amalecitas.
LOS AMONITAS
Los amonitas procedían de Amón, que había nacido como
resultado de una relación incestuosa entre Lot y su hija más
joven (Gn. 19:33-39). Por tanto, estas naciones estaban
relacionadas con Israel. Vivían al oriente del río Jordán, entre
los ríos Jaboc y Amón (véase mapa «Vecinos cercanos de
Israel,» p. 267). hasta que fueron echados más al este, hacia el
desierto, por Sehón, rey de los amorreos.
NACIONES RELACIONADAS CON ISRAEL
Aunque relacionados con Israel por su linaje, los amonitas son
considerados invariablemente como hostiles hacia ellos. Moisés
y los israelitas fueron cuidadosos en respetar su territorio y en
evitar tomar nada que les perteneciese, mientras Israel se
dirigía a Canaán (Dt. 23:3-4).
Los amonitas oprimieron a Israel en los tiempos de los jueces
(Jue. 10:7; 11:4-11) y constituyeron un problema para Israel en
los tiempos de la monarquía (1 S. 11:1-13; 2 S. 10:1-19) y en los
años después de la monarquía (Jer. 40:14; 41:10; Neh. 4:3).
Debido a su maldad fue pronunciado el juicio sobre ellos, y han
desaparecido de la tierra (1 R. 11:5, 7, 33; Ez. 25:5; Sof. 2:9).
LOS ASIRIOS
Los asirios eran semitas (descendientes de Sem, hijo de Noé).
El linaje y lenguaje de los asirios era originalmente bastante
similar al de los babilonios. Pero al ir pasando los siglos, los
asirios se entremezclaron muy poco matrimonialmente con
otras naciones, manteniendo por ello una cierta pureza de
sangre. Este pueblo se asentó originalmente en el norte de
Mesopotamia, junto al río Tigris (véase mapa «Vecinos
distantes de Israel», p. 273).
VECINOS CERCANOS DE ISRAEL
Los asirios fueron una de las varias naciones usadas por el
Señor para disciplinar a su pueblo Israel. Sin embargo, se debe
recordar, al leer la historia de Israel, que ninguna de esas
naciones extranjeras hubiera podido fortalecerse lo suficiente
para conquistar la tierra pactada con Israel excepto por
permiso de Dios y debido al pecado de Israel (Lv. 26:23-33).
Los asirios comenzaron a edificar un imperio alrededor del
11(X) a.C. (la era de la monarquía en Israel comenzó en el 1043
a.C.). Pero durante alrededor de dos siglos el imperio estuvo
adormecido. Cuando subió al poder el rey Assurbanipal 11
(883-859 a.C.), creó una gran maquinaria bélica asiria y
emprendió la conquista de muchas regiones. Su hijo, Salmansar
111 (858-824 a.C.) heredó la maquinaria bélica de su padre y
emprendió numerosas campañas bélicas contra Siria y
Palestina. Asiria decayó entonces un tanto hasta la accesión al
trono de Tiglat-Pileser 111 (745-727 a.C.), un poderoso
guerrero y capaz estadista, que hizo subir Asiria a un puesto de
gran poder y gloria. Invadió Israel y tomó tributo del rey
Manahem de Israel (cp. 2 R. 15:19), y deportó también parte de
las poblaciones conquistadas a lugares distantes de su imperio.
Oseas, rey de Israel, intentó rebelarse contra Asiria, y tuvo que
sentir el golpe aplastante del poder de Asiria. Salmansar V
(726-722 a.C.) sucedió a su padre y puso sitio a la capital de
Israel, Samaria, durante 3 años (2 R. 17:3-6). El siguiente rey
de Asiria, Sargón II, terminó la obra de derrotar a Israel y llevó
a cabo la deportación del reino del norte.
Bajo los reyes que siguieron comenzó a debilitarse el poder de
Asiria sobre el mundo antiguo. Con la excepción de uno o dos
reyes, los restantes reyes de Asiria no se distinguieron. Nínive,
la capital de Asiria, cayó el 612 a.C. Después de sufrir derrotas
en liarán (609 a.C.) y Carquemis (605 a.C.), desapareció el
imperio de Asiria.
Se debería observar también que Dios envió a dos de sus
profetas para hablar a los asirios. Jonás llevó su mensaje
alrededor del 780 a.C., y posteriormente Nahum dirigió una
palabra de juicio contra ellos en el 650 a.C.
L()S BABILONIOS
La antigua ciudad de Babilonia nos es conocida por medio del
registro bíblico («Babel» en Gn. 10:10; 11:1-9). La ciudad fue
finalmente poseída por un pueblo semítico. Babilonia gozó de
poder en un período antiguo (18(X)-1550 a.C.), pero sus
mayores días de gloria llegaron alrededor del 6(X) a.C. e
involucraron al pueblo de Dios.
Al comenzar a debilitarse el poderío de Asiria, las naciones
comenzaron a rebelarse con éxito. En el 626 a.C., Babilonia
consiguió una total independencia de Asiria por medio del
caudillaje de Nabopolasar. En el 605
a.C., Nabopolasar (que estaba enfermo) envió a su hijo
Nabucodonosor a luchar contra el resto del imperio de Asiria, al
que se habían aliado los egipcios bajo el faraón Necao ❑. En la
batalla de Carquemis, Nabucodonosor derrotó enteramente a
los asirios y a los egipcios, y estableció a Babilonia como la
nación más poderosa del antiguo Medio Oriente.
Nabucodonosor persiguió a los egipcios en su huida a Egipto.
Pero se detuvo en Jerusalén y subyugó el reino del sur, Judá.
Mientras estaba allí tuvo noticia de la muerte de su padre, por
lo que se apresuró a volver a Babilonia para reclamar el trono
(llevándose consigo como rehenes a algunos judíos, como
Daniel). En el 568 a.C. venció a Egipto, completando de esta
manera sus conquistas mundiales. Murió en el 562 a.C.
Ninguno de sus sucesores fue tan capaz como él. Se vieron
incapaces de mantener su enorme imperio unido durante
mucho tiempo. El reino de Babilonia terminó en el año 539 a.C.,
conquistado por los medos y los persas. Pero Babilonia fue
levantada el tiempo suficiente para cumplir los propósitos de
Dios.
LOS EDOMITAS
Los edomitas eran descendientes de Esaú, el hermano de Jacob.
Se asentaron al sur del mar Muerto (Gn. 25:30; 36:1-9, 31-43).
En la Biblia, los edomitas son llamados también «Seir» o
«monte Seir», por la región en la que se asentaron (Gn. 36:9;
Ez. 35:1-15).
El odio de Esaú por su hermano Jacob pareció mantenerse en
sus descendientes. Que fuese un pariente próximo
aparentemente no si nificaba nada para ellos. Los edomitas
rehusaron dejar pasar a Moisés y a los israelitas por su tierra,
causando así gran incomodidad a la nación (Nm. 20:18-21).
Durante más de 4(X) años no se dice nada de los edomitas. Pero
reaparecen durante la monarquía como adversarios de Israel
(p.ej., 1 S. 14:47; 2 S. 8:13-14; 1 R. 11:15-16; 2 Cr. 20:22; 21:8;
25:11-12; 28:17). Debido al atroz tratamiento de su «hermano
Jacob», los edomitas fueron severamente denunciados por los
profetas (p.ej., Abdías, Is. 34:5-8; Jer. 49:17; Am. 1:11-12).
LOS EGIPCIOS
En muchas maneras, la nación extranjera más importante con
que trató Israel fue Egipto. La gran importancia de Egipto ha
sido tratada en Génesis y Éxodo (los dos primeros libros
fundamentales). Egipto fue empleada por Dios como la gran
protectora de la nación de Israel en su infancia (Gn. 42-50).
Posteriormente, Egipto se tomó en la gran perseguidora de
Israel, causando así la portentosa exhibición del poder de Dios
(Éx 514). Después del éxodo de Egipto, la nación de Egipto
siguió afectando a Israel y a la política exterior de Israel en los
siglos siguientes.
Durante los tiempos del Antiguo Testamento después del éxodo
(1445-41)0 a.C.), Egipto nunca llegó a ser una potencia mundial
como Asiria y Babilonia. Sin embargo, fueron en ocasiones una
espina en el costado de las potencias mundiales. Se unieron a
otras naciones para resistir a los asirios, luego a los babilonios,
y posteriormente a los persas. En algunas ocasiones, sus
acciones afectaron directamente a Israel (p.ej., 2 R. 23:29, la
muerte del rey Josías).
LOS MEDO-PERSAS
Medo-Persia era una nación dual que dominó al mundo antiguo
del 539 al 330 a.C. Estaba compuesta por dos pueblos
similares, los medos y los persas.
Media cayó bajo el imperio de los asirios, como lo atestiguan
documentos asirios. Pero Media comenzó a fortalecerse, y en el
614 a.C. conquistaron la ciudad asiria de Assur. Luego se
unieron con los babilonios para derrotar a Nínive en el 612 a.C.
Nabucodonosor de Babilonia se casó con la hija de Ciaxares,
rey de Media, fortaleciéndose así la alianza entre ambas
naciones.
Los persas llegaron a la región al este del río Tigris alrededor
del 15(X) a.C. Durante la mayor parte de los siguientes siglos
estuvieron bajo el dominio de los medos. Sin embargo, con la
accesión de Ciro II en el 550 a.C., Persia sometió a Media. Pero
Media siguió siendo una importante provincia, como se ve en la
apelación dual «medos y persas» (p.ej., Dn. 5:28; Est. 1:19).
Este gran imperio pudo mantenerse durante más de dos siglos,
hasta que finalmente cayó bajo los embates de Alejandro
Magno.
LOS MADIANITAS
Después de la muerte de Sara, Abraham se casó con Cetura y
tuvo seis hijos con ella (Gn. 25:1-6). El cuarto de esos hijos fue
Madián. A fin de asegurar que solo Isaac fuese el hijo «del
pacto», Madián y sus hermanos recibieron presentes y fueron
enviados al oriente. Los madianitas se encontraban en el área al
sur y este de Palestina.
Los madianitas no aparecen frecuentemente en las Escrituras.
Son los que llevaron a José a Egipto y le vendieron (Gn. 37:13-
28). Éxodo 2:15-22 registra que Moisés huyó a la tierra de
Madián después de dar muerte a un egipcio, y que allí se caso
con una muchacha madianita. Los madianitas aparecen en la
historia de Balaam y en su resistencia a Israel mientras la
nación se preparaba para entrar en Canaán (Nm. 25:6-17;
31:18; Jos. 13:21). Y los madianitas fueron una de las naciones
que oprimieron a Israel durante el tiempo de los jueces. Gedeón
liberó a Israel de los madianitas (Jue. 6:33; 7:1-14,25).
En la narración de Génesis, los términos madianita e ismaelita
se emplean de manera indistinta. Lo más posible es que
quedasen estrechamente asociados por matrimonios. Se
debería observar que en estos pueblos nómadas no había una
estricta adhesión a las líneas raciales, y que por ello se pueden
observar en ocasiones asociaciones muy estrechas.
LOS MOABITAS
Moab era hijo de Lot, resultado de la relación incestuosa de Lot
con su hija mayor (Gn. 19:33-37). Los moabitas vivían en la
ribera oriental del mar Muerto, por debajo del río Amón.
La relación de Moab con Israel fue evidentemente no tan hostil
con Israel. Parecían ser una nación más pacífica. Sin embargo,
Moab rehusó dejar pasar a los israelitas, aunque no emprendió
ninguna acción hostil cuando Israel emprendió camino junto a
su frontera para dirigirse a la ribera oriental del Jordán (fue.
11:17, 2526; Dt. 23:3-4). Los moabitati vivieron en paz con
Israel durante 3(X) años (Jue. 11:25-26). Sin embargo, a lo
largo de los siglos hubo tiempos de guerra. Los moabitas
oprimieron a Israel en los días de los jueces (Jue. 3:12-30) y
fueron derrotados por Saúl (1 S. 14:47) y David (2 S. 8:2). En
ocasiones Moab tuvo que pagar tributo a Israel (p.ej., 2 R. 3:4-
5), pero en otras ocasiones fue independiente y próspera.
Varios profetas israelitas advirtieron a Moab del juicio que
caería sobre ella (p.ej., Is. 15; 16; Jer. 48).
Los FILISI'F()S
A diferencia de muchos de los vecinos de Israel, los filisteos no
tenían relación genética ni cultural con ellos. Según las
Escrituras, provenían de un lugar llamado Caftor (Jer. 47:4; Am.
9:7), lo que parece ser una referencia a la isla de Creta. La
arqueología sugeriría un origen geográfico más extendido para
los filisteos. No sólo vinieron de Creta, sino probablemente de
muchas islas del mar Egeo, y quizá también de las costas.
Alrededor del 12(X) a.C., los filisteos intentaron invadir la
región del delta de Egipto. Incapaces de derrotar los ejércitos
del faraón Ramsés III, se asentaron en la costa sudoccidental de
Palestina.
Los filisteos establecieron una organización de ciudad-estado.
Había cinco ciudades principales (Gat, Gaza, Ascalón, Asdod y
Ecrón), que constituían esta potente coalición filistea.
Los filisteos fueron una constante fuente de problemas para
Israel. El poder filisteo se evidenció en Israel durante el tiempo
de los jueces (p.ej., Jue. 14; 15; 1 S. 4). Durante los tempranos
días de la monarquía israelita, los filisteos jugaron un
importante papel. Saúl obtuvo unos éxitos limitados, pero David
pudo someterlos (1 S. 13: 31: 2 S. 5). En otros períodos de la
monarquía fueron un problema para los reyes de Israel. Su
juicio fue anunciado por varios de los profetas (p.ej., Jer. 47:1-7;
Ez. 25:15-17). Los egipcios y los babilonios pudieron aplastar a
los filisteos.
VECINOS DISTANTES DE ISRAEL
Debemos observar que hay referencias a la presencia de los
filisteos en Palestina mucho antes de la fecha del 1200 a.C.
mencionada anteriormente (cp. Gn. 21:32, 34; 26:1; 26:8-16;
Ex. 13:17; 23:31). Lo más probable es que estos filisteos fueran
comerciantes que se establecieron junto a la costa de Palestina.
Probablemente fueron parte de una migración conocida de
pueblos procedentes del área del Egeo que se produjo muchos
siglos antes del 1200 a.C. No eran los pueblos bélicos que
tantos problemas causaron a los israelitas de la época de los
jueces y de los reyes.
LAS FENICIOS
Los fenicios eran una mezcla racial de cananeos y semitas. Los
más antiguos colonos de la región fueron cananeos, pero
quedaron abrumados por los grandes imperios semitas del
Creciente Fértil. Los fenicios fueron un resultado de la mezcla
de esos grupos raciales. Ocuparon las regiones costeras entre
los montes del Líbano y el mar Mediterráneo al norte de la
ciudad de Acco. Tiro y Sidón eran las dos ciudades fenicias más
famosas.
Los fenicios no fueron hostiles hacia Israel ni parecían tener
interés ni capacidad para invadir a Israel.
Eran un pueblo de orientación comercial. Con sus dos grandes
puertos marítimos de Tiro y Sidón (y otros) y con la
disponibilidad de madera para construcción, se hicieron
famosos universalmente por sus actividades comerciales.
Las Escrituras del Antiguo Testamento no emplean el término
«Fenicia», sino que hacen referencia más bien a las ciudades
principales de Tiro y Sidón (p.ej., 2 S. 5:11; 24:7; 1 R. 7:14; Is.
23:17; Jer. 47:4; fue. 1:31; 1 R. 17:9; 16:31). Cuando hubo
contactos con este pueblo, la relación pareció buena.
LAS SIRIOS
Los primeros colonos en esta región comúnmente llamada Siria
fueron evidentemente de linaje camita (cp. Gn. 10:6-20). Estos
cananeos fueron finalmente vencidos y dominados por una raza
semita, los arameos.
Las tribus que vivían en esta región no estaban unidas en los
primeros tiempos de la historia del Antiguo Testamento, y, por
ello, no constituían una potencia política o militar signifi cativa.
La antigua ciudad de Damasco era la principal ciudad de la
región.
La primera actividad hostil contra Israel sucedió en los tiempos
del rey David, cuando éste extendía las fronteras de Israel (2 S.
8:313). David tuvo éxitos repetidos contra los sirios (2 S. 10:6-
19). Sin embargo, tras la división del reino de Israel (931 a.C.),
los sirios gozaron de su período de mayor poder (desde el 9(X)
al 730 a.C.). Durante aquellos años se aliaron en ocasiones con
Israel o Judá, mientras que en otras ocasiones fueron unos
malignos enemigos (p.ej., 1 R. 15:18-20; 2 R. 13:3-7). Siria
actuó como zona de contención natural entre Israel y los
grandes poderes del norte y del este.
En la primera batalla dentro de los límites de la Tierra
Prometida, los israelitas dieron muerte a todas las personas,
con la excepción de Rahab y su familia (Jos. 6:21). Ese
exterminio total de todos los habitantes de la ciudad de Jericó
fue llevado a cabo en sencilla obediencia al mandamiento del
Señor. El Señor había mandado que todos los cananeos que
vivían dentro de los límites designados de la tierra dada a Israel
debían ser exterminados. («Cananeo» es un término general
aplicado a diferentes pueblos que vivían en aquella tierra.) No
se les debía mostrar misericordia alguna, y no se debía hacer
con ellos ningún tipo de tratado (Éx. 23:31-33; 34:11-17; Lv.
18:24-25; Dt. 7:1-2; 20:16-18). También debían destruir todas
sus imágenes e instrumentos religiosos. Estos pueblos habían
sido señalados para una destrucción total y absoluta. Josué y los
israelitas debían obedecer el mandamiento del Señor.
Algunas personas han puesto en tela de juicio la moralidad del
mandamiento de Dios de exterminar a los cananeos. Pero las
Escrituras y la arqueología justifican este mandamiento. La
sociedad cananea se había vuelto terriblemente degenerada.
Sus pervertidas prácticas religiosas los habían contaminado
hasta tal punto que su iniquidad era insuperable (cp. Gn.
15:16). Adoraban un gran número de deidades caracterizadas
por una conducta malvada, lo que a su vez dictaba la conducta
de los cananeos.
La brutalidad, lujuria y disolución de la mitología cananea es
muchísimo peor que cualquier otra cosa que se encontrase en
el Medio Oriente en aquel tiempo. Y la característica asombrosa
de las deidades cananeas, de que no tenían ninguna especie de
carácter moral, tiene que haber incitado a los peores rasgos en
sus devotos, e implicaban muchas de las más desmoralizadoras
prácticas de aquel tiempo, como la prostitución sagrada, el
sacrificio de niños y el culto a la serpiente.'
La religión cananea era básicamente una religión de fertilidad.
Por cuanto eran una sociedad agrícola, los cananeos estaban
interesados en la fertilidad y la producción. Sus dioses (como El
y Baal) y sus diosas (como Asera, Anat y Astarté) eran deidades
de la fertilidad, cuyas actividades afectaban a las cosechas y a
los animales. Se creía que las relaciones sexuales pervertidas
entre estos dioses y diosas afectaban de manera directa a la
fertilidad en la tierra. Se suponía que los mismos dioses eran
estimulados a tales relaciones mediante las actividades
pervertidas y depravadas de los cananeos, que llevaban a cabo
como «culto» en los templos.2
Levítico 18 es un capítulo clave para comprender el carácter de
los cananeos. Este capítulo detalla prácticas sexuales que eran
aborrecibles para Dios, incluyendo el adulterio, el incesto, la
homosexualidad y la bestialidad. Estas prácticas caracterizaban
al pueblo de Canaán (18:3, 24-28). Otros males, como el
sacrificio de niños, formaban también parte de la vida cananea.
Las naciones que habitaban en la Tierra Prometida eran tan
malvadas como los habitantes de Sodoma y Gomorra (Gn. 18-
19), o como aquellas personas que vivieron en el tiempo de Noé
Estaba claro que Israel no podía tener en absoluto contacto
alguno con estas gentes, o Israel iba a quedar infectado con la
misma dolencia moral y espiritual. Israel fue llamado
insistentemente a ser un pueblo santo, diferente de las
naciones que moraban en Canaán (Dt. 7:1-4). No había lugar
para la transigencia ni para la coexistencia. Los cananeos
habían evidentemente llegado a un estado moral desde el que
nunca volverían al Dios verdadero (como en el caso de los
mencionados en Ro. 1:24-28). Unas pocas personas, como
Rahab de Jericó (Jos. 6:17), pueden haberse vuelto al Dios de
Israel, pero eran unas raras excepciones. Y también se debería
ob servar que los cananeos que deseasen evitar la muerte
hubieran podido huir fácilmente fuera de los límites de la Tierra
Prometida para ponerse a salvo. La toma de la tierra bajo Josué
tomó alrededor de seis años. Cualquiera hubiese podido huir
fuera de la frontera desde cualquier lugar de la región en dos o
tres días.
Se debe recordar también que Dios es soberano. Él es el gran
Creador y puede hacer lo que le plazca con su creación. Él tiene
derecho y poder para tratar con aquellos que violan sus santas
leyes.
Dios es Santo. Él demanda que el pecado sea castigado. El
Señor se reserva el derecho de castigar el pecado allí donde se
encuentre. tanto si se trata de la destrucción inmediata de una
ciudad como de la condenación del pecador en el juicio final. Es
sólo por la misericordia y la gracia de Dios que se le permite a
cualquier pecador que viva su vida hasta el final.'