Prácticas Pre-Profesionales III
CHARLA N° 02
I. DATOS GENERALES
• Denominación : “Sanar el Alma, Fortalecer el Cuerpo”
• Institución Beneficiaria : “Hospital Edgardo Rebagliati Martins”
• Dirigido a : Pacientes del área de Oncología.
• Tiempo de duración : 45 min
• Fecha de ejecución : 18/07/2025
• Lugar : Área de Oncología
• Responsables : León Barreto, I. Sosa Guzmán, A.
• Asesora : Dra. Torres Maria del Carmen.
II. FUNDAMENTACIÓN
Enfrentar un diagnóstico oncológico implica atravesar una experiencia
profundamente transformadora, que impacta no solo la salud física, sino
también la estabilidad emocional, la identidad personal y la percepción de
la vida misma. Para muchos pacientes, el cáncer representa una ruptura
inesperada con su cotidianidad, despertando emociones intensas como
miedo, tristeza, culpa, incertidumbre, frustración o incluso negación.
Estas vivencias emocionales, aunque naturales, a menudo quedan
relegadas a un segundo plano en los servicios de salud, donde la atención
se enfoca principalmente en los procedimientos médicos, tratamientos y
aspectos clínicos.
Sin embargo, desde una perspectiva integral y humanista, se reconoce
que el proceso de sanación no se limita al cuerpo. Diversas
investigaciones en el campo de la psicooncología han evidenciado que el
bienestar emocional influye significativamente en la calidad de vida de los
pacientes, su motivación frente al tratamiento, la adherencia a las
indicaciones médicas y su capacidad de afrontamiento frente a los efectos
secundarios y los cambios vitales que implica la enfermedad. Un paciente
Prácticas Pre-Profesionales III
emocionalmente acompañado se siente más fortalecido, menos solo, y
más capaz de sostener su esperanza y su propósito vital.
Desde esta mirada, la charla “Sanar el Alma, Fortalecer el Cuerpo”,
dirigida a los pacientes del área de Oncología del Hospital Edgardo
Rebagliati Martins, se plantea como una respuesta concreta a esta
necesidad de acompañamiento emocional. Se propone como un espacio
psicoeducativo y vivencial donde los pacientes puedan reconocer sus
emociones, expresarlas de forma segura y fortalecer sus propios recursos
personales.
La charla busca validar sus sentimientos, brindar estrategias prácticas
para el manejo emocional, y generar una atmósfera de conexión empática
y contención psicológica.
La implementación de la charla “Sanar el Alma, Fortalecer el Cuerpo” se
justifica por la necesidad urgente de incorporar espacios de contención
emocional dentro del entorno hospitalario, especialmente en áreas
sensibles como la oncológica. A pesar de los avances médicos, muchos
pacientes continúan enfrentando en soledad sus temores, angustias o
cambios emocionales, lo que puede afectar negativamente su estado
anímico, su disposición frente al tratamiento y su calidad de vida.
El Hospital Edgardo Rebagliati Martins, como institución referente en la
atención especializada, tiene la oportunidad de consolidar un enfoque
verdaderamente integral, que no solo atienda las necesidades físicas del
paciente, sino que también considere sus necesidades emocionales y
psicológicas como parte fundamental de su bienestar. Brindar un espacio
como esta charla permite fortalecer ese compromiso institucional con el
cuidado humano, empático y centrado en la persona.
Así, esta iniciativa no solo promueve el autocuidado emocional, sino que
también humaniza la atención en salud, integrando el lenguaje de la
afectividad, la escucha y la comprensión en el proceso de
acompañamiento oncológico.
Prácticas Pre-Profesionales III
Ser parte de la premisa de que cuidar la dimensión emocional también es
parte del tratamiento, y que el alma, cuando es escuchada y sostenida,
contribuye activamente a la recuperación del cuerpo.
III. OBJETIVOS
3.1 Objetivo General:
Brindar un espacio de contención y fortalecimiento emocional a los
pacientes del área de Oncología a través de una charla
psicoeducativa que promueva el reconocimiento, la validación y el
manejo saludable de las emociones asociadas al proceso oncológico.
3.2 Objetivos Específicos
• Reconocer las principales emociones que surgen durante el
proceso de la enfermedad oncológica y su impacto en la salud
mental y física del paciente.
• Validar la experiencia emocional de los pacientes, promoviendo la
expresión libre y sin juicios de sus sentimientos en un espacio
seguro y empático.
• Proporcionar estrategias básicas de afrontamiento emocional,
autocuidado y resiliencia que puedan ser aplicadas en la vida
cotidiana durante el tratamiento.
• Fomentar un sentido de conexión humana y acompañamiento
grupal, generando un clima de confianza, esperanza y fortaleza
emocional compartida.
IV. CARACTERÍSTICAS DE LA POBLACIÓN
La población beneficiaria de la presente charla está conformada por
pacientes del área de Oncología del Hospital Edgardo Rebagliati Martins,
quienes se encuentran atravesando diferentes etapas del proceso
oncológico, ya sea en fase de diagnóstico, tratamiento activo
(quimioterapia, radioterapia u otros procedimientos médicos), o en
seguimiento clínico posterior.
En términos generales, se trata de una población heterogénea en edad,
sexo, nivel socioeconómico y grado de instrucción, lo que demanda un
enfoque comunicacional claro, empático y accesible. Muchos de estos
Prácticas Pre-Profesionales III
pacientes se enfrentan a situaciones de vulnerabilidad emocional
asociadas al impacto psicológico del diagnóstico, los efectos secundarios
de los tratamientos, los cambios en la rutina diaria y la incertidumbre frente
al futuro.
Asimismo, algunos de los asistentes pueden presentar síntomas de
ansiedad, tristeza, aislamiento, alteraciones del sueño, o sentimientos de
miedo o desesperanza, sin contar necesariamente con un
acompañamiento psicológico formal. En este contexto, se reconoce que
cada paciente vive su proceso de forma única, por lo que la intervención
buscará respetar la diversidad de experiencias, tiempos emocionales y
formas de afrontar la enfermedad.
Esta población se caracteriza también por la necesidad de espacios de
escucha, apoyo emocional y fortalecimiento personal, ya que muchas
veces sus emociones quedan relegadas ante la prioridad de los
tratamientos médicos. Por ello, ofrecer una charla con enfoque humanista
y psicoemocional representa una respuesta oportuna y necesaria para
mejorar su calidad de vida integral.
V. ACTITUDES DE LOS FACILITADORES
Durante el desarrollo de la charla “Sanar el Alma, Fortalecer el Cuerpo”,
los facilitadores demostraron una actitud profesional, cercana y
profundamente humana, lo que permitió generar un ambiente seguro y
emocionalmente contenido para los pacientes participantes. Se destacó
su capacidad de escucha activa, mostrando apertura y respeto ante cada
intervención, validando las emociones expresadas y acogiendo con
empatía las diversas experiencias compartidas.
Mantuvieron una presencia cálida, accesible y respetuosa, fomentando la
participación espontánea sin presionar a los asistentes, y brindando
respuestas oportunas y sensibles ante las inquietudes manifestadas.
Supieron manejar los momentos de mayor carga emocional con
prudencia, contención y delicadeza, lo que contribuyó a preservar el
bienestar emocional de los participantes durante toda la jornada.
Prácticas Pre-Profesionales III
Asimismo, su actitud fue coherente con los principios del acompañamiento
humanista: mostraron tolerancia, flexibilidad y disposición genuina para
sostener emocionalmente al grupo, evitando juicios y promoviendo un
espacio de confianza mutua. Se destacó también su compromiso ético,
manteniendo la confidencialidad de los relatos personales compartidos y
garantizando un trato digno, empático y respetuoso en todo momento.
Gracias a estas actitudes, los facilitadores lograron no solo transmitir
conocimientos y herramientas psicoemocionales, sino también ofrecer
una experiencia significativa, donde los pacientes se sintieron
escuchados, valorados y fortalecidos en su proceso de afrontamiento
oncológico.
VI. METODOLOGÍA
• Técnica expositiva breve: Se presentó información clara y accesible
sobre el impacto emocional del proceso oncológico, el reconocimiento
de emociones y estrategias básicas de afrontamiento. La exposición
se realizó de forma didáctica, utilizando un lenguaje sencillo y cercano,
adaptado a la diversidad del público asistente.
• Lluvia de ideas: Se promovió la participación de los asistentes
mediante preguntas abiertas, recogiendo sus percepciones,
emociones y vivencias relacionadas con la enfermedad. Esta técnica
facilitó la validación emocional y el intercambio de experiencias
significativas entre los participantes.
• Dinámica de sensibilización emocional: Se propuso una actividad
breve y guiada de conexión interior (ej. visualización, respiración
consciente o metáforas reflexivas), orientada a promover la calma, el
autoconocimiento y el contacto con las emociones presentes.
• Diálogo grupal o conversatorio abierto: Al cierre de la charla, se facilitó
un espacio de conversación libre y respetuosa, donde los pacientes
pudieron compartir sus reflexiones, identificar puntos en común y
sentirse acompañados en su proceso. Se cuidó el ambiente de
confianza, respeto y contención emocional.
Prácticas Pre-Profesionales III
VII. DESCRIPCIÓN DE LA SESIÓN
FASES ACTIVIDADES MATERIALES TIEMPO RESPONSABLE
Se inicia con una cálida bienvenida a los participantes por parte
del facilitador, quien explica el propósito general de la charla, su
duración, metodología y expectativas.
• Hoja de ruta o
programa de la
Dinámica: “Mi nombre, una palabra y una emoción”:
charla
Cada participante dice su nombre, una palabra que lo represente
PRESENTACIÓN • Sillas en círculo o 5 min León Barreto.
(puede ser algo simbólico como “luz”, “lucha”, “esperanza”) y una
emoción que esté sintiendo en ese momento. en semicírculo
Esto crea un ambiente de acogida, ayuda a romper el hielo y • Tarjetas
favorece la empatía entre los asistentes.
El facilitador valida brevemente cada intervención con frases
como “Gracias por compartirlo”, “Te escuchamos”, etc.
Dinámica: “Emocionómetro” (lluvia de ideas guiada)
Se presenta un panel o afiche con una escala de emociones
(tristeza, miedo, esperanza, rabia, etc.) representadas con colores
• Panel o afiche con
o caritas.
escala de
Se invita a los pacientes a señalar (con stickers, tarjetas o de
emociones
forma verbal) qué emociones han sentido con mayor frecuencia
• Stickers, post-its o
durante su proceso.
INICIO tarjetas 10 min Sosa Guzmán.
El facilitador guía la reflexión preguntando:
1) ¿Qué emoción te sorprendió sentir?
• Plumones o
2) ¿Cuál sientes más a menudo?
marcadores
3) ¿Cómo reacciona tu cuerpo cuando sientes esa emoción?
Esto permite reconocer las emociones sin juicios, validando que
son parte natural del proceso.
Prácticas Pre-Profesionales III
Psicoeducación:
Durante el desarrollo de la charla, se llevó a cabo un espacio de
psicoeducación emocional, en el que se brindaron conocimientos • Pizarra.
básicos y accesibles sobre el manejo emocional en el contexto
• Diapositivas o
oncológico. El facilitador inició explicando de forma clara y
láminas impresas.
cercana qué son las emociones, resaltando que todas, tanto las
• Guía impresa
agradables como las desagradables, cumplen una función
sobre emociones.
importante en la vida. Se abordó cómo emociones como el miedo,
la tristeza, la ira o la incertidumbre suelen aparecer de forma
natural ante el diagnóstico de una enfermedad, y cómo también
pueden coexistir sentimientos de esperanza, amor o gratitud.
Se explicó que reconocer y expresar las emociones no es signo
de debilidad, sino de salud emocional. Por el contrario, reprimirlas
León Barreto.
DESARROLLO puede generar sobrecarga, ansiedad o incluso impacto físico en
20 min
DEL TEMA el cuerpo. Se enfatizó que el cuerpo y la mente están
Sosa Guzman.
profundamente conectados, por lo que cuidar las emociones
también es una forma de fortalecer el proceso físico de
recuperación o tratamiento.
Dinámica: “Mi caja de herramientas”: Se entrega a cada
paciente una hoja en blanco o una plantilla con el dibujo de una • Hojas en blanco o
caja abierta. Dentro de la caja, deben escribir o dibujar recursos plantillas con
que usan o podrían usar para sentirse mejor emocionalmente. dibujo de una caja.
• Ejemplos: hablar con alguien, respirar profundo, rezar, • Lápices, plumones
caminar, escuchar música, escribir, etc. o colores.
Luego se comparten algunas respuestas en voz alta para • Ejemplos impresos
crear un banco colectivo de ideas. de recursos de
El facilitador puede complementar con estrategias simples de afrontamiento.
regulación emocional (respiración, pausas activas, etc.).
Prácticas Pre-Profesionales III
Dinámica “Mensaje desde el corazón”: Para cerrar la charla, se
realizó la dinámica “Mensaje desde el corazón”, en la que cada
participante escribió de forma anónima un mensaje breve de aliento,
esperanza o fortaleza, pensando en otra persona que también enfrenta
el proceso oncológico. Luego, los mensajes se intercambiaron al azar.
Al leer el mensaje recibido, muchos experimentaron una • Papeles pequeños
sensación de compañía, empatía y consuelo, reforzando la idea o tarjetas
de que no están solos en este camino. Fue un momento decorativas.
León Barreto.
CIERRE emocional y significativo, que permitió terminar la jornada con una • Lápices o
10 min
energía cálida y esperanzadora. lapiceros.
Sosa Guzmán.
• Caja o recipiente
Cierre: para depositar los
El facilitador agradeció la participación y disposición emocional de cada mensajes.
asistente, destacando el valor de compartir desde el corazón. Para
cerrar, se compartió la frase: “Sanar no siempre es curar el cuerpo, a
veces es poder mirar con amor lo que vivimos.”
Con esta reflexión, se invitó a los presentes a continuar su proceso con
compasión, esperanza y fortaleza emocional.
Prácticas Pre-Profesionales III
VIII. RECURSOS
8.1 Recursos Humanos
Usuarios del Hospital (15)
Internos de Psicología (02)
8.2 Recursos Materiales
- Papel craft
- Hojas de colores
- Hojas bond
- Papel crepé
- Impresiones
- Cartulina
- Plumones
IX. REFERENCIAS
Carranza, L. (2024). Expresión emocional y salud mental en pacientes
crónicos. Editorial San Marcos.
https://www.researchgate.net/publication/387699679_Volumen_XI
X_n_71_Julio_2024
Córdova, M., Yupanqui, A., & León, S. (2023). Silencios emocionales en
pacientes oncológicos: una mirada desde la validación emocional.
Revista Peruana de Psicooncología, 8(2), 66–79.
https://revistas.pucp.edu.pe/index.php/psicologia/article/view/1463
Fernández, C., & Tolentino, V. (2023). Intervención grupal en pacientes
oncológicos: efectos emocionales y percepciones de apoyo.
Revista de Psicología y Salud Integral, 11(2), 44–60.
https://revistas.ucm.es/index.php/PSIC/article/view/51005
García-Méndez, R., Sánchez, F., & Vidal, M. (2021). Reconocimiento
emocional y regulación afectiva en pacientes con enfermedades
crónicas. Revista Latinoamericana de Psicología Clínica, 42(1),
32–45. https://doi.org/10.1016/j.rlp.2021.01.003
Gonzales, M., & Mejía, A. (2020). La importancia de la contención
emocional en grupos terapéuticos de pacientes con enfermedades
Prácticas Pre-Profesionales III
crónicas. Salud y Psicoterapia, 8(1), 35–49.
https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/9163121.pdf
Huamán, D., & Aranda, J. (2020). Estilos de afrontamiento y
sintomatología emocional en pacientes oncológicos del INEN.
Revista de Psicología Clínica del Perú, 18(2), 47–61.
http://www.scielo.org.pe/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1726-
46342022000400400
Ramírez, L., & Urrutia, F. (2021). Cáncer y salud mental: recursos de
afrontamiento y resiliencia emocional. Revista Latinoamericana de
Psicología de la Salud, 16(1), 25–40.
https://www.redalyc.org/journal/2710/271066946005/html/
Rivas, A., & Delgado, N. (2021). Validación emocional y afrontamiento
adaptativo en pacientes con diagnóstico de cáncer. Revista
Latinoamericana de Psicología Clínica y de la Salud, 19(1), 39–51.
https://docs.bvsalud.org/biblioref/2022/09/1391898/ao-
4_estrategias-de-afrontamiento-en-pacientes-con-cancer-del-
_npbi3y1.pdf
Rodríguez, E., & Carpio, D. (2023). Educación emocional y calidad de vida
en pacientes hospitalizados: estudio en Lima Metropolitana.
Revista de Psicología y Salud, 19(2), 115–128.
https://www.revistadepsicologiayeducacion.es/pdf/20231802.pdf
Rosales, S., & Chávez, D. (2022). Relación terapéutica y adherencia
emocional en pacientes oncológicos: revisión desde el enfoque
centrado en la persona. Revista Peruana de Psicoterapia
Humanista, 6(2), 22–36.
https://www.revistadepsicologiayeducacion.es/pdf/20231802.pdf
Salas, L., & Mendoza, C. (2022). La comprensión emocional como factor
protector en entornos adversos. Revista de Psicología de la Salud
y Comunidad, 10(3), 89–101.
https://www.redalyc.org/pdf/274/27411927005.pdf
Prácticas Pre-Profesionales III
Torreblanca, A., & Delgado, M. (2023). Estrategias psicoemocionales en
pacientes con enfermedades crónicas: una mirada integradora
desde la psicología clínica. Revista Peruana de Intervención
Psicológica, 9(1), 77–93.
https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/4249308.pdf
Torres, A., & Luján, V. (2020). Inteligencia emocional y afrontamiento en
pacientes hospitalarios: una revisión sistemática. Revista Peruana
de Psicología y Trabajo Social, 15(1), 45–60.
https://www.redalyc.org/journal/2710/271075870003/html/
Vargas, R., & Ríos, N. (2022). Autocuidado emocional y regulación
afectiva en pacientes diagnosticados con cáncer de mama. Salud
Mental y Sociedad, 10(3), 59–72.
https://www.researchgate.net/publication/348332565_Ansiedad_D
epresion_y_Estres_asociados_a_la_Calidad_de_Vida_de_Mujere
s_con_Cancer_de_Mama
Zegarra, G., & Rivas, K. (2021). Vínculo terapéutico y proceso de
adaptación emocional en pacientes con diagnóstico reciente de
cáncer. Psicología Clínica y Contexto, 9(1), 13–29.
http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1989-
38092013000100002
_______________________________
Dra. Torres Espinoza Maria del Carmen
Asesora
Centro de Prácticas
Pre Profesionales
_____________________________ _____________________________
León Barreto D. Psicól. Salinas Durand Yony Alberto
Practicante Asesor
Prácticas Pre Profesionales Prácticas Pre Profesionales
Universidad César Vallejo Universidad César Vallejo
Prácticas Pre-Profesionales III
ANEXOS
• MARCO TEÓRICO
1) Identificación y comprensión emocional:
La identificación y comprensión emocional representan un componente
fundamental de la inteligencia emocional y se refieren a la capacidad de
percibir, reconocer, nombrar y dar sentido a las emociones propias y
ajenas. Estas habilidades se consideran claves para el afrontamiento de
situaciones complejas, especialmente en contextos de enfermedad
crónica o de alto impacto emocional, como es el caso del tratamiento
oncológico.
Durante procesos de salud marcados por altos niveles de incertidumbre,
dolor o transformación, las emociones suelen manifestarse con mayor
intensidad y complejidad. Identificar adecuadamente lo que se siente
permite al individuo evitar la somatización o la represión emocional,
abriendo paso a una mejor autorregulación. Como lo señalan García-
Méndez et al. (2021), una correcta identificación emocional actúa como
primer paso para la gestión emocional saludable, ayudando al paciente a
reducir niveles de ansiedad, estrés o desesperanza.
La comprensión emocional, por su parte, implica ir más allá del simple
reconocimiento de una emoción; incluye el análisis de su origen, su
función adaptativa y su vínculo con los pensamientos y conductas del
individuo. Según Salas y Mendoza (2022), la comprensión emocional es
un proceso que permite resignificar la experiencia interna, reduciendo la
sensación de amenaza percibida y potenciando la resiliencia psicológica
en personas en situaciones vulnerables.
En entornos hospitalarios, diversos estudios han evidenciado que los
pacientes que desarrollan mayor conciencia emocional tienden a mostrar
mejores respuestas ante el tratamiento, mayor adherencia terapéutica y
relaciones interpersonales más armónicas (Torres & Luján, 2020). En el
caso específico de pacientes en tratamiento oncológico, la educación
emocional se convierte en un recurso terapéutico crucial para afrontar el
Prácticas Pre-Profesionales III
miedo, la tristeza, la rabia o la confusión, emociones muy frecuentes en
estos procesos.
Asimismo, la identificación y validación de las emociones ha demostrado
tener efectos positivos sobre la percepción de calidad de vida. Un estudio
desarrollado en Lima por Rodríguez y Carpio (2023) señala que los
programas psicoeducativos que promueven el reconocimiento emocional
contribuyen significativamente a reducir síntomas de angustia emocional,
mejorar el estado de ánimo y fortalecer la capacidad de los pacientes para
hablar sobre sus vivencias sin sentirse juzgados.
Es importante también considerar que estas habilidades no emergen de
forma espontánea, sino que requieren ser promovidas mediante espacios
seguros y empáticos, donde la persona se sienta libre de expresar lo que
siente. En este sentido, la intervención psicoeducativa cobra relevancia al
brindar herramientas prácticas y comprensibles que permiten al paciente
construir un lenguaje emocional accesible y útil para su día a día.
2) Validación emocional y expresión afectiva:
La validación emocional es el proceso mediante el cual una persona
reconoce, acepta y legitima sus propias emociones o las de los demás,
sin juzgarlas ni minimizarlas. En contextos de enfermedad como el cáncer,
donde los pacientes suelen experimentar emociones intensas como
miedo, tristeza, frustración o soledad, la validación emocional cobra un
papel central para favorecer el bienestar psicológico y disminuir el
sufrimiento emocional evitable.
Validar una emoción no significa estar de acuerdo con ella o fomentar la
conducta que la acompaña, sino entender que tiene un origen legítimo y
que es comprensible en el contexto vivido. Según Rivas y Delgado (2021),
los pacientes que reciben validación emocional por parte del equipo de
salud o sus familiares experimentan una mayor sensación de seguridad,
autoestima y contención, lo que a su vez mejora la comunicación y el
vínculo terapéutico.
La falta de validación, en cambio, puede llevar a la represión afectiva, el
aislamiento emocional o incluso a trastornos del estado de ánimo. De
Prácticas Pre-Profesionales III
acuerdo con Córdova et al. (2023), muchos pacientes oncológicos,
especialmente durante el tratamiento activo, suelen invisibilizar lo que
sienten por temor a preocupar a sus seres queridos o a ser vistos como
“débiles”, lo que dificulta el proceso de afrontamiento y aumenta la carga
psicológica.
La expresión afectiva, estrechamente vinculada con la validación, implica
la capacidad de comunicar las emociones de manera abierta, respetuosa
y adaptativa. Esto puede darse a través de palabras, gestos, el llanto, el
contacto físico o incluso mediante formas artísticas como la escritura o el
dibujo. Expresar lo que se siente permite aliviar la tensión interna, recibir
apoyo del entorno y clarificar las propias necesidades emocionales.
Desde un enfoque psicológico humanista y de cuidado integral, validar y
permitir la expresión de las emociones es parte del respeto a la dignidad
del paciente. Como señala Carranza (2024), la expresión afectiva no es
un signo de debilidad, sino un acto de fortaleza psicológica, ya que implica
un reconocimiento consciente de la vivencia interna y un ejercicio de
contacto con uno mismo y con el entorno.
Por tanto, en la intervención psicoeducativa con pacientes oncológicos,
es fundamental promover la validación emocional como una herramienta
para normalizar lo que se siente, y al mismo tiempo ofrecer alternativas
seguras y contenidas para canalizar y compartir esas emociones. Esto no
solo fortalece los recursos personales del paciente, sino que también
mejora su percepción de calidad de vida y de conexión con los demás.
3) Estrategias de afrontamiento y autocuidado emocional:
El afrontamiento emocional se refiere al conjunto de esfuerzos cognitivos
y conductuales que una persona pone en marcha para manejar las
demandas emocionales que se presentan en situaciones percibidas como
estresantes. En el caso de los pacientes oncológicos, estos desafíos se
manifiestan desde el momento del diagnóstico y se extienden durante el
tratamiento, la recuperación o incluso en la etapa paliativa. La capacidad
para afrontar adecuadamente el impacto emocional del cáncer es un
Prácticas Pre-Profesionales III
factor determinante en la calidad de vida del paciente y en su adaptación
psicológica al proceso de enfermedad (Ramírez & Urrutia, 2021).
Existen diversas estrategias de afrontamiento emocional que han
demostrado ser efectivas en contextos de enfermedad crónica. Entre las
más relevantes se encuentran: la reestructuración cognitiva, la expresión
emocional regulada, el uso de redes de apoyo, la espiritualidad o sentido
de vida, el mindfulness y técnicas de relajación. Estas estrategias no solo
permiten gestionar la ansiedad, la tristeza o la frustración, sino que
también promueven una actitud más activa, realista y resiliente frente a la
enfermedad (Torreblanca & Delgado, 2023).
El autocuidado emocional, por su parte, implica un compromiso
consciente del individuo con su bienestar interno, y requiere habilidades
como el autoconocimiento, la autoaceptación, la regulación afectiva y la
toma de decisiones que prioricen el equilibrio mental. En pacientes con
cáncer, fomentar el autocuidado emocional implica ayudarlos a identificar
lo que sienten, reconocer sus límites, aprender a pedir ayuda y establecer
rutinas saludables que les proporcionen calma, seguridad y sentido
(Vargas & Ríos, 2022).
Desde la intervención psicológica, es fundamental diferenciar entre
estrategias de afrontamiento adaptativas, que promueven la salud mental,
y aquellas desadaptativas, como la negación persistente, la evitación
emocional o el aislamiento social. Un estudio de Huamán y Aranda (2020)
realizado en pacientes oncológicos del Instituto Nacional de
Enfermedades Neoplásicas (INEN) reveló que quienes empleaban
estrategias activas de afrontamiento (como la búsqueda de información,
la comunicación emocional y la planificación) presentaban menores
niveles de depresión y ansiedad que aquellos que recurrían a
mecanismos evitativos.
Asimismo, el entrenamiento en habilidades de afrontamiento y
autocuidado emocional es altamente beneficioso cuando se realiza a
través de sesiones psicoeducativas, talleres grupales o intervenciones
individuales. Estas estrategias deben adaptarse al momento del proceso
Prácticas Pre-Profesionales III
oncológico y a las características personales del paciente, respetando sus
valores, ritmo emocional y creencias culturales.
4) Vínculo terapéutico y contención grupal:
El vínculo terapéutico, también conocido como alianza terapéutica, es un
componente esencial del proceso psicoterapéutico que se refiere a la
relación de confianza, respeto y colaboración entre el paciente y el
terapeuta. Este vínculo es especialmente relevante en contextos de
atención a pacientes oncológicos, donde el sufrimiento emocional, la
incertidumbre y los cambios físicos pueden generar una elevada
vulnerabilidad psicológica. En tales circunstancias, una relación
terapéutica sólida proporciona al paciente un espacio seguro en el que
puede explorar sus emociones, expresar sus temores y reconstruir su
sentido de esperanza y dignidad (Zegarra & Rivas, 2021).
Desde la psicología clínica, se ha demostrado que la calidad del vínculo
terapéutico influye de manera significativa en los resultados del
tratamiento emocional en personas con enfermedades crónicas. Un
vínculo empático, libre de juicios y centrado en la escucha activa permite
que el paciente se sienta comprendido y validado, lo que a su vez facilita
la expresión emocional, el afrontamiento del dolor y el fortalecimiento de
sus recursos personales (Rosales & Chávez, 2022). Este tipo de alianza
también favorece el compromiso con el tratamiento médico y el cuidado
personal, aspectos cruciales en el manejo integral del cáncer.
En paralelo, la contención grupal representa una estrategia poderosa para
abordar el malestar emocional en pacientes oncológicos. Los grupos
terapéuticos o psicoeducativos ofrecen un espacio de encuentro en el que
los participantes pueden compartir experiencias, identificar emociones
comunes y generar redes de apoyo emocional. La identificación con otros
que atraviesan procesos similares reduce el sentimiento de aislamiento y
facilita una resignificación colectiva de la enfermedad (Gonzales & Mejía,
2020). La contención que se da en estos espacios, muchas veces
complementa lo que no se logra elaborar en el entorno familiar o social
inmediato.
Prácticas Pre-Profesionales III
La dinámica grupal permite además que los pacientes desarrollen
habilidades de escucha, empatía, validación mutua y solidaridad
emocional. Este entorno colaborativo no solo potencia la resiliencia
individual, sino que también activa procesos de esperanza y sentido
compartido. Según estudios recientes, los participantes de grupos de
apoyo emocional reportan menores niveles de ansiedad, mayor bienestar
subjetivo y una percepción más positiva del proceso oncológico
(Fernández & Tolentino, 2023).
El rol del terapeuta o facilitador en estos espacios es fundamental. No solo
debe promover la cohesión grupal, sino también cuidar la atmósfera
emocional, contener adecuadamente las expresiones de sufrimiento y
generar intervenciones que estimulen la reflexión, el respeto y la
expresión auténtica. En este sentido, el profesional se convierte en un
sostén emocional que articula tanto el acompañamiento individual como
la construcción colectiva del bienestar emocional.
Prácticas Pre-Profesionales III
• FOTOS