MIRANDO AL INVISIBLE
En ocasiones, me he preguntado ¿cómo puedo caminar con Jesús? ¿qué tengo que hacer
para cumplir su voluntad y no la mía? ¿Te lo has preguntado también? En esta tarde me gustaría
hablarles como un hijo, como alguien que creció en un ambiente religioso y se tuvo que cuestionar
el hecho de seguir o abandonar este camino.
Como hijo, tengo que reconocer que muchas veces he ignorado los consejos de mis padres, y en
mi ignorancia de las cosas, he tomado malas decisiones. Recuerdo que, siendo un adolescente, mi
mamá nos llevaba a la iglesia a mi hermano y a mí, y muchas veces fui a la fuerza. Ella nos enseñó
el camino de Dios, pero en ocasiones decíamos: “allá afuera esta mejor” y preferíamos estar
jugando o perdiendo el tiempo. Cuando uno es jovencito nos dicen cómo conducirnos y pensamos
que solo nos quieren controlar. E incluso llegamos a decir “es mi vida, no se metan”. Pero
crecemos, maduramos y llegamos a ser adultos y muchas veces entramos en un círculo de
costumbre, rutina, monotonía, y dejamos de hallarle el sentido, nos desenfocamos, dejamos de
ver a Jesús. Estoy hablando de mí, de todas aquellas veces que me he equivocado y no he visto
más allá de mis propios ojos. Cuando he lastimado a gente que amo, cuando he callado y alguien
quería escucharme, cuando tenía que sostener a alguien y simplemente no me importó.
Me gustaría leer en Proverbios 3:5-6, el consejo que Dios nos da en esta tarde:
“Fíate de Jehová de todo tu corazón y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos
tus caminos y él enderezará tus veredas” (Pr. 3:5-6).
Los proverbios tienen una estructura causa-efecto y nos hablan de los consejos sabios que un
padre le daría a sus hijos para que estos puedan hallar el (éxito) sumo bien. En Proverbios, el Padre
es el Señor y la Madre es la sabiduría que brota de las Escrituras.
Una de las cosas que marcó mi niñez fue el divorció de mis papás, pues apenas tenía 8 años. A
decir verdad, fueron pocas las veces que vi a mi papá en casa. De sus labios nunca escuché consejo
para mí, y de su vida alejada de Dios pues no tenía mucho que aprender. Habíamos quedado con
mi mamá y llegué a una edad en la que tenía que definir lo que sería. En ese contexto, conocí a
Jesús. Mi mamá fue esa doctora que curó mi ceguera para mostrarme el camino y por ello, doy
gracias a Dios de que haya crecido así. Queridos amigos, si no estamos viendo a Jesús, no es
porque Él no esté ahí contigo, sino porque no lo estás viendo.
Espero estarle hablando a personas que hayan visto y conocido a Jesús, porque este será nuestro
punto de partida.
RECONOCER, significa volver a adquirir un conocimiento claro de una persona o situación.
Proviene de la raíz hebrea (ya-dáh), que implica el conocimiento que uno va adquiriendo en un
ambiente cercano, incluso el familiar.
Mirando al Invisible
En esta tarde, reflexionaremos sobre la manera en que Dios nos guía cuando le reconocemos en
nuestra vida y le cedemos el control de nuestros planes.
Me gustaría recordarles la historia de un personaje: Hechos 9
- Ciudadano romano de nacimiento - Hch. 22:28
- Hijo de un fariseo hazidim – Hch. 23:6
1. Eran judíos ortodoxos extremadamente conservadores
2. No llevan vestidos modernos y se dejan crecer el pelo
3. Se reúnen en grupos Pequeños lejos de los demás judios.
- Fariseo de fariseos - Fil 3:4
- Fabricante de tiendas – Hch. 18:1-3
- Perseguidor de la iglesia cristiana – Fil 3:5
1. Saulo, el perseguidor (vs. 1-2)
- Saulo cree estar haciendo la “voluntad de Dios”.
- Saulo piensa que puede purificar la religión de este gran mal.
- Saulo vive del arresto y la matanza de los cristianos.
- Saulo trabaja para los sacerdotes, no para Dios.
- Por lo tanto, Saulo está ciego.
La vida de Saulo había sido excepcional ante los ojos de los hombres. Su conducta era intachable
(fariseo de fariseos). Su preparación inigualable (docto en las Escrituras). Su trabajo super eficiente
(miembro del Sanedrín). Pero no caminaba con Dios, aunque en el fondo de su corazón ardía el
deseo de cumplir su voluntad.
#1 No podemos cumplir la voluntad de Dios sin antes conocer a Dios.
Es aquí donde muchos se decepcionan de la religión (re-ligare), al ir en un camino vacío y sin
sentido. No queremos desperdiciar el tiempo y preferimos quitarnos la máscara, antes de seguir
fingiendo, pero nos sentimos mal. Sabemos que no es la mejor opción, pero si la única opción. Es
huir o morir. Pero ese vacío en el corazón sigue creciendo. En esta tarde vamos a hablar de RE-
LIGIÓN.
2. Saulo, el religioso (vs. 3-4) Acciones. -
- “Yendo por el camino”, ¿cuál es el rumbo de tu camino? ¿Qué es lo que llevas contigo al
caminar? Porque no te liberas y le permites al Señor actuar.
- “Al llegar”, ¿hasta dónde había llegado Saulo con su máscara de santo? Solo Dios conoce
nuestra vida. Él sabe hasta dónde hemos llegado en nuestra ignorancia o rebeldía. Es
momento de escucharlo.
- “Le rodeó”, ¡qué bueno es Dios! Él no nos acusa por la vida que llevamos. La luz de Jesús
puede curar nuestra ceguera espiritual. Podemos escuchar y discernir sus palabras.
Podemos sentir su presencia. Porque Él es bueno.
Amigos, si queremos volver a ligarnos a Jesús, debemos permitir que su luz resplandezca sobre
nosotros. No debemos dar marcha atrás, por querer arreglar nuestro desorden o nuestras
malas decisiones. No evites la presencia y el poder de Dios. Si ÉL te está hablando hoy, es
porque quiere cerrar una página y comenzar otra en tu vida.
- “Cayendo en tierra”. Es momento de venir a Dios, de olvidar lo que queda atrás y pedirle
perdón por nuestros pecados. Es momento de rendirnos a sus pies.
- “Oyó la voz”. ¿Qué voz estamos escuchando? Saulo había vivido más de 30 años pensando
que escuchaba a Dios. Es fácil engañarnos, oír nuestra voz y disimular nuestra maldad.
Solo la voz de Dios es capaz de transformar nuestra vida.
#2 La verdadera religión consiste en escuchar a Dios y ser transformados por Él.
3. Pablo, el predicador (vs. 5-6)
- ¿Quién eres? Denota ignorancia ante la voz de Dios. No le conocía, pero ahora no solo ha
de escucharle, sino ha de hablar las palabras del Señor.
- Temblando y temeroso, son muestras de culpa y temor a causa de la maldad que había en
su corazón. Y así nosotros, no nos sentimos libres, seguimos cargando el peso de nuestras
malas decisiones y no podemos avanzar. Es momento de temblar, porque Dios está ante
nosotros.
- ¿Qué quieres que haga? Es la pregunta de un cristiano convertido, de alguien que ha
tenido un encuentro con su Dios, de alguien dispuesto a cumplir su voluntad.
#3 La voluntad de Dios es nuestra libertad y una fe genuina, dispuesta a cumplir sus deseos.
Si tan solo obedeciéramos su consejo: Reconócelo en todos tus caminos y él enderezará tus
veredas” (Pr. 3:5-6). Dios nos está llamando a una renovación, a cerrar un ciclo. Dios nos está
llamando a un reconocimiento de su Soberanía y de nuestra ceguera. Dios nos está llamando a una
religión verdadera y genuina. Es momento de vivir libre y plenamente nuestra fe.
Benjamín me pidió hablarles sobre cómo mantenernos fieles a Dios. Amigos, el Señor quiere
escribir una nueva página en tu historia, un capítulo donde puedas experimentar sus milagros,
donde tu fe pueda ser afirmado. Y para esto nos da un consejo: reconócelo en tu vida y date una
nueva oportunidad de amarlo y servirlo.
Fue así como entendí que necesitaba y sigo necesitando, la presencia de Dios en mi vida. Recuerdo
que en mi mente tenía mi futuro, pero tenía deseos egoístas, materiales y superficiales, caminaba
solo y realmente me sentía perdido. Estaba en la iglesia, pero no conocía a Dios. Podría decir que
Dios me llamó cuando estaba a punto de salirme y de perderme. Fue allí donde me encontré con
el Señor y eso me llenó completamente. Escuché su voz, reconocí su presencia y él me mostró el
camino. Ahora sigo aquí, igual de imperfecto, necio y socarrón. La diferencia es que ahora
mantengo un deseo: dedicar mi vida al servicio de Dios.
LLAMADO
¿Habrá alguien en esta tarde que se quiera sostener como mirando al Invisible? Alguien que este
sirviendo a Dios, pero esté viviendo lejos de él y haciendo cosas que no le agradan . ¿Habrá alguien
que quiera reconocer la presencia de Dios en su vida porque siente que ha estado viviendo una fe
fingida? Si es así, déjame decirte que Dios te está invitando a cerrar un ciclo y abrir uno nuevo en
tu vida. “Ten en cuenta a Dios en todo lo que hagas y Él te ayudará a vivir rectamente” Pr. 3:6 PDT
Cierra tus ojos y vamos a orar.