JULIO CORTÁZAR
Autora: Mariana Pacheco
Julio Florencio Cortázar fue un escritor y profesor argentino. También trabajó
como traductor, oficio que desempeñó para la Unesco y varias editoriales.[2] En 1981,
sin renunciar a su nacionalidad argentina, optó por la francesa en protesta contra
la dictadura militar en su país, que prohibió sus libros y a la cual él denunció a la
prensa internacional desde su residencia en París por crímenes de lesa humanidad.
Julio Cortázar nació el 26 de agosto de 1914 en Bruselas, Bélgica, donde su
padre se desempeñaba como funcionario diplomático de la embajada argentina. Por
entonces la ciudad estaba ocupada por los alemanes y el itinerario de los Cortázar
estaría signado por el devenir de la Primera Guerra Mundial. Lograron instalarse un
tiempo en Suiza y más tarde en Barcelona antes de que la familia pudiera regresar a
Buenos Aires, cuando Cortázar tenía cuatro años.
Su formación, como maestro profesor en 1932 y profesor en Letras en 1935,
pronto le brindó la oportunidad de recorrer el interior, trabajando de maestro rural en
diversos pueblos: Bolívar, Saladillo, Chivilcoy fueron algunos de los lugares que
dejaron su huella. En este último vivió entre los años 1939 y 1944, luego se mudó a
Mendoza, donde dictó cursos de literatura francesa en la Universidad Nacional de Cuyo,
aunque renunció poco después, tras el triunfo de Juan Domingo Perón en 1946. De
vuelta en Buenos Aires publicó su cuento Casa Tomada ese mismo año. No tardaría en
consagrarse como un gran escritor con una obra original y prolífera, entre cuyos títulos
se encuentran Bestiario (1951), Final del Juego (1956), Las armas secretas (1959),
Historia de Cronopios y de Famas (1962), La vuelta al día en ochenta mundos (1967),
Todos los Fuegos el Fuego (1966), El libro de Manuel (1973). Rayuela (1963), una de
sus novelas, marcó un hito en la narrativa contemporánea.
En 1951 se instaló en París, donde vivió con su primera mujer, Aurora
Bernárdez, con quien se casó dos años más tarde.
La Revolución Cubana le dejó una profunda impresión. En 1963 visitó Cuba
para ser jurado en un concurso. Nunca dejaría de interesarse por la política
latinoamericana. Luego del triunfo de la revolución sandinista visitó varias veces
Nicaragua.
Cortázar murió el 12 de febrero de 1984 a causa de una leucemia. Sin embargo,
la escritora uruguaya Cristina Peri Rossi asegura que en los análisis de sangre no había
síntomas de leucemia y conjetura que el escritor murió de sida, virus que habría
contraído tras realizarse una transfusión en el sur de Francia.
Poco más de un año antes había fallecido prematuramente a los 36 años su
tercera mujer, Carol Dunlop, de quien Cortázar estaba profundamente enamorado.
Nunca se recuperó de la pérdida. “Estoy tan solo y tan deshabitado”, escribirá en carta a
Silvia Monrós cuatro meses más tarde.
Poco antes de la muerte de Carol, en febrero de 1982, Cortázar –siempre
comprometido con la situación que se vivía en la Argentina- había
proclamado un“Nuevo elogio a la locura”publicado en el periódico La República, en
París, el 19 de febrero de 1982.