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302a - Prevencion de Riesgos Laborales en Cen

El documento aborda conceptos básicos sobre seguridad y salud en el trabajo, incluyendo condiciones laborales, riesgos profesionales y técnicas de prevención. Se detalla el marco normativo en materia de prevención de riesgos laborales, así como los derechos y obligaciones de empresarios y trabajadores. Además, se analizan los riesgos generales y su prevención, destacando la importancia de la participación de todos en la protección de la salud laboral.

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302a - Prevencion de Riesgos Laborales en Cen

El documento aborda conceptos básicos sobre seguridad y salud en el trabajo, incluyendo condiciones laborales, riesgos profesionales y técnicas de prevención. Se detalla el marco normativo en materia de prevención de riesgos laborales, así como los derechos y obligaciones de empresarios y trabajadores. Además, se analizan los riesgos generales y su prevención, destacando la importancia de la participación de todos en la protección de la salud laboral.

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INDICE

ÍNDICE

MODULO 1. CONCEPTOS BÁSICOS SOBRE SEGURIDAD Y SALUD EN


EL TRABAJO

UNIDAD FORMATIVA 1. EL TRABAJO Y SALUD: CONDICIONES DE TRABAJO Y RIESGOS


PROFESIONALES

1. Condiciones de trabajo y salud

2. Riesgos Laborales

3. Prevención y protección: Técnicas preventivas

UNIDAD FORMATIVA 2. DAÑOS DERIVADOS DEL TRABAJO

1. Los Accidentes de trabajo

2. Las Enfermedades profesionales. Enfermedades derivadas del trabajo y otras patologías.

UNIDAD FORMATIVA 3. MARCO NORMATIVO EN MATERIA DE PREVENCIÓN DE


RIESGOS LABORALES.

1. Las directivas comunitarias

1.1. Alcance y fundamentos jurídicos

1.2. Directivas sobre seguridad y salud en el trabajo

2. Legislación Básico Aplicable

2.1. La Ley de Prevención de Riesgos Laborales

2.2. Reglamento de los Servicios de Prevención

2.3. Reglamentaciones específicas derivadas de la LPRL

3. Derechos y obligaciones en materia preventiva.

3.1. Obligaciones del empresario

3.2. Derechos y deberes de los trabajadores en materia de prevención

4. Consulta y participación de los trabajadores.

4.1. Derecho de consulta.

4.2. Derecho de participación y representación.

5. Responsabilidades y sanciones en materia preventiva.

MODULO 2. LOS RIESGOS GENERALES Y SU PREVENCIÓN

UNIDAD FORMATIVA 1. RIESGOS LIGADOS A LAS CONDICIONES DE SEGURIDAD


1. Lugares de trabajo

2. Máquinas

3. Equipos de trabajo

4. Incendios

5. Electricidad

UNIDAD FORMATIVA 2. RIESGOS LIGADOS A AL MEDIO AMBIENTE DE TRABAJO

1. Riesgos provocados por agentes físicos

2. Riesgos provocados por agentes químicos

3. Riesgos originados por agentes biológicos

UNIDAD FORMATIVA 3. LA CARGA DE TRABAJO, LA FATIGA Y LA INSATISFACCIÓN


LABORAL

1. La carga de trabajo y la fatiga

2. La insatisfacción laboral

UNIDAD FORMATIVA 4. SISTEMAS ELEMENTALES DE CONTROL DE RIESGOS.


PROTECCIÓN COLECTIVA E INDIVIDUAL

1. La protección colectiva

2. La protección individual

3. Señalización de la seguridad y salud en el trabajo

UNIDAD FORMATIVA 5. EL CONTROL DE LA SALUD DE LOS TRABAJADORES.

1. La vigilancia de la salud

2. Objetivos de la vigilancia de la salud

3. Las técnicas de vigilancia de la salud

4. Integración de los programas de vigilancia de la salud en el programa de prevención de riesgos laborales

BIBLIOGRAFÍA
MODULO 1. CONCEPTOS BÁSICOS SOBRE SEGURIDAD Y SALUD EN EL TRABAJO

UNIDAD FORMATIVA 1: El trabajo y salud: Condiciones de trabajo y riesgos profesionales

UNIDAD FORMATIVA 1

El trabajo y salud: Condiciones de trabajo y riesgos profesionales

CONTENIDOS

1. Condiciones de trabajo y salud

2. Riesgos Laborales

3. Prevención y protección: Técnicas preventivas

1. CONDICIONES DE TRABAJO Y SALUD. RIESGOS LABORALES.


En la actualidad tanto en España como en la Unión Europea uno de los aspectos más relevantes es la prevención de riesgos
laborales, porque están en juego valores fundamentales como el derecho a la vida y a la salud y seguridad física de los
trabajadores.

El trabajo es la actividad que realiza el ser humano como individuo transformando la naturaleza para su propio beneficio
con la finalidad de la satisfacción de sus necesidades, tanto individuales como colectivas como la mejora de la calidad de
vida, el status de la sociedad, la satisfacción personal, etc.

Esta actividad puede crear efectos no deseados sobre la salud de los trabajadores, ya sea por la ausencia o perdida de él
(ya que la precariedad o el paro pueden suponer un problema para la salud mental tanto del trabajador como para la
familia o su entorno social) o por las condiciones laborales en el que el trabajo se realice (accidentes, enfermedades y
daños derivados del entorno laboral) y por ello es tan necesaria la protección de la salud de los trabajadores. A pesar
del progreso que hemos conseguido en la tecnología, no ha supuesto una eliminación o disminución de los riesgos, sino que
han aparecido nuevos factores de riesgo y de la estadística de accidentes podemos concluir que hay cuestiones en las que
se ha fracasado o en las que queda mucho por hacer.

Si cabe destacar que en los centros hospitalarios, existen cada vez mayores medidas preventivas, debido a la gran
peligrosidad que existe en la mayoría de los servicios o unidades, pero aún se detecta la falta de concienciación en
prevención de riesgos laborales tanto por parte de los profesionales como por parte de las direcciones y gerencias.

Para llevar a cabo la protección de los riesgos derivados del trabajo se puede realizar desde unaperspectiva correctiva
de los daños y desde una perspectiva preventiva, que es la que va cobrando mayor protagonismo y desde la Unión
Europea y el nuevo marco legislativo estatal se está impulsando la política prevencionista de los riesgos profesionales.

La Constitución Española, en su artículo 40.2 encomienda a los poderes públicos, como uno de los principios rectores
de la política social y económica, velar por la seguridad e higiene en el trabajo. Este mandato constitucional conlleva la
necesidad de desarrollar una política de protección de la salud de los trabajadores mediante la prevención de riesgos
derivados de su trabajo y encuentra en la ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales, su
pilar fundamental.

Para que sea eficaz esta nueva política preventiva, además del deber público, es especialmente necesaria la participación
de dicha actuación de empresarios y trabajadores y, en general, es necesario involucrar a toda la sociedad, insertando o,
en su caso, mejorando la formación en esta materia.
Para conocer y relacionar los riesgos en el que el trabajo tiene para la salud, primero hemos de definir los que se entiende
por la salud según la Organización Mundial de la Salud (OMS), y es el estado de completo bienestar físico, mental y social y
no solamente la ausencia de enfermedad.

La Organización Internacional del Trabajo (O.I.T) y O.M.S consideran que: “La salud laboral tiene la finalidad de fomentar
y mantener el más alto nivel de bienestar físico, mental y social de los trabajadores de todas las profesiones, prevenir todo
daño a la salud de éstos por las condiciones de trabajo, protegerles en su empleo contra los riesgos para la salud y colocar
y mantener al trabajador en un empleo que convenga a sus aptitudes psicológicas y fisiológicas. En suma adaptar el trabajo
al hombre y cada hombre a su trabajo.”

Existe una relación evidente entre el trabajo y la salud. La promoción y preservación de los trabajadores se consigue
mediante la adecuación de las condiciones de trabajo y del medio ambiente laboral en el que se desarrolla.
A efectos del cumplimiento del mandato constitucional a los poderes públicos, la Ley de Prevención de Riesgos Laborales
(LPRL) realiza, las siguientes definiciones básicas en el artículo 4:

La Prevención es el conjunto de actividades o medidas adoptadas o previstas en todas las fases de la


actividad de la empresa con el fin de evitar o disminuir los riesgos derivados del trabajo.

Un riesgo laboral es posibilidad de que un trabajador sufra un determinado daño derivado del trabajo. Su
gravedad depende de la probabilidad de que se produzca el daño y de la severidad del mismo.

Los Daños derivados del trabajo son enfermedades, patologías o lesiones sufridas con motivo u ocasión
del trabajo que se realiza.

La prevención supone adelantarse. Actuar antes de que algo suceda para impedirlo o evitar sus efectos. Implica prever con
antelación las consecuencias negativas de una situación y actuar para cambiarla.

2. RIESGOS LABORALES
Como ya hemos mencionado anteriormente la Ley de Prevención de Riesgos Laborales realiza establece las siguientes
definiciones:

Un Riesgo laboral es: posibilidad de que un trabajador sufra un determinado daño derivado del trabajo. Su
gravedad depende de la probabilidad de que se produzca el daño y de la severidad del mismo.

Un Riesgo grave e inminente es: aquel que resulte probable racionalmente que se materialice en un futuro
inmediato y pueda suponer un daño grave para la salud de los trabajadores/as.

Se tienen que cumplir dos requisitos:

1. La existencia de indicios racionales que indiquen que la situación de riesgo puede producirse de forma inmediata.

2. Que de producirse la exposición, las consecuencias fueran de daño grave para la salud de los trabajadores/as, aunque
este daño no se manifieste de forma inmediata.

Los Daños derivados del trabajo son enfermedades, patologías o lesiones sufridas con motivo u ocasión
del trabajo que se realiza.

Los riesgos laborales y los daños derivados del trabajo pueden ser provocados por losfactores que intervienen en las
condiciones de trabajo como son las condiciones de seguridad, el medio ambiente físico de trabajo, los contaminantes
químicos y biológicos, la carga de trabajo y la organización de trabajo.
Es importante conocer otras definiciones básicas contenidas en la Ley de prevención de riesgos laborales:

Equipo de trabajo: “Cualquier máquina, aparato, instrumento o instalación utilizada en el trabajo”.

Procesos, actividades, operaciones, equipos o productos “potencialmente peligrosos” : Aquellos


que, en ausencia de medidas preventivas específicas, originen riesgos para la salud de los trabajadores que
los desarrollan o utilizan.

Equipo de protección individual: Cualquier equipo destinado a ser llevado o sujetado por el trabajador
para que le proteja de uno o varios riesgos que puedan amenazar su seguridad o salud en el trabajo, así
como cualquier complemento o accesorio destinado a tal fin.

Condición de trabajo: Cualquier característica del mismo que pueda tener una influencia significativa en
la generación de riesgos para la seguridad y la salud del trabajador”. Quedan específicamente incluidas en
esta definición:

Las características generales de los locales, instalaciones, equipos, productos y demás útiles
existentes en el centro de trabajo.

La naturaleza de los agentes físicos, químicos y biológicos presentes en el ambiente de


trabajo y sus correspondientes intensidades, concentraciones o niveles de presencia.

Los procedimientos para la utilización de los agentes citados anteriormente que influyan en
la generación de los riesgos mencionados.

Todas aquellas otras características de trabajo, incluidas las relativas a su organización y


ordenación, que influyan en la magnitud de los riesgos a que esté expuesto el trabajador.

Peligro: Fuente o situación con capacidad de daño en términos de lesiones, daños a la propiedad, daños al
medio ambiente o una combinación de ambos.

Incidente: Cualquier suceso no esperado ni deseado que no dando lugar a pérdidas de la salud o lesiones a
las personas, pueda ocasionar daños a la propiedad, equipos, productos o al medio ambiente, pérdidas de
la producción o aumento de las responsabilidades legales.
3. PREVENCIÓN Y PROTECCIÓN: TÉCNICAS DE PREVENTIVAS
El empresario, que dirige y controla la actividad laboral, tiene la obligación contractual degarantizar la salud y la
seguridad en el trabajo, tal y como establece el Estatuto de los Trabajadores (artículo 19.1).

De este modo la LPRL en su artículo 14 establece que los trabajadores tienen derecho a una protección eficaz en materia
de seguridad y salud laboral, derecho del que se desprende el correlativo deber del empresario de proteger a éstos de los
riesgos laborales. Esto responde a que en una relación laboral el trabajador/a se ve obligado a realizar actividades que
podrían suponer un riesgo para su salud, no como fruto de su libre decisión sino como consecuencia de su necesidad de
trabajar y del poder de dirección y control de la actividad laboral por parte del empresario.

El concepto sobre el que se basa la mejora de las condiciones de trabajo es la de prevención, entendida como el conjunto
de actividades o medidas adoptadas y previstas en todas las fases de evitar o disminuir los riesgos derivados del trabajo.

El empresario aplicará las medidas que integran el deber general de prevención con arreglo a los siguientesprincipios
generales de la acción preventiva, que se incluyen en el artículo 15 de la LPRL:

Evitar los riesgos.

Evaluar los riesgos que no se puedan evitar.

Combatir los riesgos en su origen.

Adaptar el trabajo a la persona, en particular en lo que respecta a la concepción de los puestos de trabajo,
así como a la elección de los equipos y los métodos de trabajo y de producción, con miras, en particular, a
atenuar el trabajo monótono y repetitivo y a reducir los efectos del mismo en la salud.

Tener en cuenta la evolución de la técnica.

Sustituir lo peligroso por lo que entrañe poco o ningún peligro.

Planificar la prevención, buscando un conjunto coherente que integre en ella la técnica, la organización del
trabajo, las condiciones de trabajo, las relaciones sociales y la influencia de los factores ambientales en el
trabajo.

Adoptar medidas que antepongan la protección colectiva a la individual.

Dar las debidas instrucciones a los trabajadores.

Se han desarrollado diversas técnicas de prevención con el objeto de prevenir la concurrencia de riesgos laborales que
provoquen daños en el trabajador. Todas abordan la eliminación de ambientes agresivos de trabajo, sean debidos a
circunstancias técnicas, a comportamientos del hombre, al funcionamiento de la organización de la empresa o a otras
circunstancias de tipo social general.

Las técnicas específicas de la prevención en riesgos laborales son cinco:

A. Seguridad en el trabajo

Es el conjunto de técnicas y procedimientos cuyo fin es eliminar o reducir el riesgo de que produzcan accidentes de trabajo.
Su actividad consiste en la prevención de riesgos derivados de las condiciones materiales de seguridad, buscando el origen
de dichos riesgos y eliminarlos mediante normas, diseños y medidas de seguridad. Se trata por tanto, de prevenir los
accidentes de trabajo que provocan todos aquellos riesgos de origen mecánico.
Las técnicas en seguridad se dividen en:

Técnicas analíticas: se centran en la detección, análisis y valoración de los riesgos derivados de las
condiciones de seguridad, pueden ser:

Previas al accidente:

Inspecciones de seguridad

Control estadístico de accidentes

Posteriores al accidente:

Investigaciones de accidentes

Notificación y registro de accidentes

Técnicas operativas: se ocupan de la eliminación o la reducción de la accidentalidad mediante acciones


preventivas o protectoras una vez conocido el riesgo, se distinguen, dos ámbitos de actuación:

Aspectos técnicos: técnicas de concepción (seguridad en el diseño y proyecto de


instalaciones, equipos y métodos de trabajo) y de corrección (utilización de defensas y
resguardos, protecciones colectivas e individuales, mantenimiento preventivo).

Aspectos humanos: previas o posteriores a la incorporación al puesto (selección de


personal, información, formación, prácticas y campañas de seguridad...)

B. Higiene Industrial

Es la disciplina que se centra en la identificación, valoración y corrección de los factores de riesgos derivados de la
presencia en el medio ambiente laboral de contaminantes ambientales, ya sean físicos, químicos y biológicos.

La metodología de actuación contempla las siguientes fases:

Reconocimiento e identificación de los agentes contaminantes.

Medición de la concentración de los mismos.

Valoración de los resultados, para estos procesos se utilizan criterios legales, o valores de referencia de
entidades reconocidas (TLV, VLA).

Adopción de medidas, se debe evitar o disminuir el riesgo con medidas encaminadas a eliminar el foco,
actuar en el medio donde se propaga o sobre el receptor (sobre los trabajadores afectados).
C. Medicina del trabajo

Su objeto es el estudio, diagnóstico, calificación, prevención y tratamiento, de cuantas circunstancias del trabajo originan
patologías en el trabajador. Complementan esta actuación con la curación y rehabilitación de los trabajadores que hayan
podido contraer esas patologías.

Para ello, maneja estudios epidemiológicos de la población, observa a los individuos clínicamente y reconoce
periódicamente a los trabajadores.

D. Ergonomía

El objeto de la ergonomía es la adaptación de las condiciones de trabajo al hombre para conseguir la mayor armonía
posible entre las condiciones óptimas de confort y la máxima eficacia productiva.

La ergonomía diseña los medios materiales y métodos de trabajo apoyándose en otras disciplinas científicas como la
ingeniería, psicología, anatomía, arquitectura, etc., por lo que puede considerarse como una técnica pluridisciplinar.

La ergonomía es una disciplina que actúa en varias áreas:

Ergonomía ambiental: relacionada al trabajador con los factores ambientales como son el ambiente
térmico, el ambiente visual, el ruido y las vibraciones.

Ergonomía geométrica: se refiere a la relación del tamaño del puesto de trabajo con el trabajador.

Ergonomía temporal: se ocupa de los tiempos de trabajo.

Ergonomía de seguridad: pretende conservar la integridad física del trabajador, ya sea en la concepción,
en la corrección o en la protección de los equipos frente a los trabajadores que los vayan a utilizar.

Ergonomía de la comunicación: interviene en el diseño de la comunicación entre los trabajadores y las


maquinas, mediante el análisis del soporte utilizado.
Un estudio ergonómico suele incluir análisis de las demandas de la tarea, de las capacidades personales, y de las
condiciones de trabajo.

E. Psicosociología

Es una técnica no medica, su objeto es el control de los riesgos psicosociales, es decir, aquellos derivados de la interacción
entre las características organizativas y la estructura de la empresa y las capacidades, situación personal y necesidades del
trabajador, que puede influir en la salud, en el rendimiento y la satisfacción en el trabajo.

Podemos clasificar los factores de riesgo que se deben de analizar bajo la perspectiva de la psicosociología, lo siguientes:

La tarea
La organización del puesto de trabajo
La estructura de la organización de la empresa
Otras características como el tamaño, la estructura jerárquica, formación, carrera profesional, etc.)
UNIDAD FORMATIVA 2. Daños derivados del trabajo

UNIDAD FORMATIVA 2

Daños derivados del trabajo

CONTENIDOS

1. Los accidentes laborales.

2. Las enfermedades profesionales.

3. Enfermedades derivadas del trabajo y otras patologías.

1. LOS ACCIDENTES LABORALES


El artículo 115 de la Ley General de la Seguridad Social (LGSS, texto refundido de 1994) define accidente laboral como
toda lesión corporal que el trabajador sufra con ocasión o por consecuencia del trabajo que ejecute por cuenta ajena.

Para que se considere que es accidente laboral es necesario que se cumplan las siguientes aracterísticas:
c

1. Existencia de lesión corporal, que puede ser física o psíquica.

2. Que el trabajador sea por cuenta ajena o esté dado de alta en la contingencia de
accidente de trabajo como autónomo por cuenta propia. También se extiende el
concepto a los trabajadores socios de sociedades mercantiles.

3. Que el accidente con ocasión o por consecuencia del trabajo. Es decir, que exista
una relación de causalidad entre el trabajo y la lesión .

La noción de accidente de trabajo se amplía con el establecimiento legal de unapresunción.


Se presumirá, salvo prueba de lo contrario, que son constitutivas de accidentes de trabajo, las lesiones que sufra el
trabajador durante el tiempo y el lugar de trabajo.

La presunción supone que el trabajador queda eximido al tener que probar la relación de causalidad entre el trabajo y
lesión, y sólo se destruye ante la prueba cierta y convincente de que el accidente no guarda ninguna relación con el
trabajo.

Esta presunción es de aplicación a los accidentes ocurridos:

Durante las horas extraordinarias.

En los tiempos de descanso.

Durante el bocadillo o comida que se realicen en el lugar de trabajo.

Durante los llamados tiempo de espera o puesta a disposición de la empresa.

Esta presunción no se aplica en los accidentes in itínere.

A partir de 2005, la definición de accidente laboral también incluye a los trabajadores autónomos que previamente así lo
soliciten a la Seguridad Social y abonen las cuotas sociales correspondientes.

Se consideran asimismo accidentes laborales los siguientes supuestos:

Los accidentes que ocurren al ir o volver del trabajo. Son denominados accidentesin itínere. Es necesario
para considerar in itínere un accidente laboral que se haya producido entre el domicilio habitual del
trabajador y el puesto de trabajo. No se considerará accidente laboral, si se producen interrupciones en el
camino para realizar actos ajenos al trabajo o se dirige desde el trabajo a lugares distintos del domicilio
habitual.

Igualmente se considera accidente de trabajo el denominado por la jurisprudencia “accidente en misión”:


es el acaecido fuera del centro de trabajo, pero en el trayecto en el desempeño de la misión encargada al
trabajador por el empresario dentro del cometido propio de su contrato de trabajo.

Los que desempeñe el trabajador con ocasión o como consecuencia deldesempeño de cargos electivos
de carácter sindical o de gobierno de las entidades gestoras, así como los ocurridos al ir o al volver
del lugar en el que se ejerciten las funciones propias de dichos cargos.

Los ocurridos con ocasión o por consecuencia de las tareas que, aún siendodistintas a las de su
categoría profesional, ejecuta el trabajador en cumplimiento de las órdenes del empresario o
espontáneamente en interés del buen funcionamiento de la empresa.

Los acaecidos en actos de salvamento y en otros de naturaleza análoga, cuando unos y otros tengan
conexión con el trabajo.

Las enfermedades que contraiga el trabajador con motivo de la realización de su trabajo, siempre y
cuando se pruebe que la enfermedad tuvo por causa exclusiva la realización del mismo y no esté
catalogada como enfermedad profesional.

Las enfermedades o defectos padecidos con anterioridad por el trabajador que se agraven como
consecuencia de la lesión constitutiva del accidente.

Las enfermedades intercurrentes, es decir, las que constituyan complicaciones derivadas del proceso
patológico determinado por el accidente mismo (las consecuencias del accidente se modifican en su
naturaleza, duración, gravedad o terminación), o tengan su origen en afecciones adquiridas en el nuevo
medio en que se haya situado el paciente para su curación.

Los infartos de miocardio, trombosis, hemorragias cerebrales o similares cuando se producen a


causa o consecuencia del trabajo.

Ahora bien, no impide que un accidente sea calificado como de trabajo:

La imprudencia profesional del trabajador, consecuencia del ejercicio habitual de un trabajo y derivada
de la confianza que éste inspira, por la que, ante la existencia del riesgo, el trabajador se crea capaz de
superarlo por su habilidad personal.

La concurrencia de culpabilidad civil o criminal del empresario , de un compañero de trabajo del


accidentado o de un tercero, salvo que no guarde relación alguna con el trabajo.

No se considerará accidente de trabajo:

La Imprudencia temeraria, aunque sí la imprudencia profesional.

El accidente que se produce en el puesto de trabajo cuando el accidentado está cometiendo un delito
doloso.

Los infartos de miocardio, trombosis, hemorragias cerebrales o similares si no son producto del trabajo.

Los accidentes se clasifican en:

Leves: Provocan una incapacidad laboral corta y la víctima no es hospitalizada.

Graves: Son los que provocan una incapacidad laboral prolongada o permanente y en los que la víctima es
hospitalizada.

Mortales: Provocan la muerte del trabajador.


Los factores que intervienen en los accidentes se clasifican en:

Naturaleza de la lesión: Es la clase de lesión física sufrida.

Parte del cuerpo: Se refiere a la parte del cuerpo de la persona lesionada, que fue afectada por la lesión.

Origen de la lesión: Expresa el objeto, la exposición, la sustancia o el movimiento del cuerpo que
directamente produjo la lesión.

Clase de accidente: Es el hecho que directamente provocó la lesión.

Condición peligrosa: Es la condición física o circunstancial que permitió u ocasionó el accidente.

Agente del accidente: Hace referencia al objeto, la sustancia o la parte de las instalaciones en donde
existió la condición peligrosa.

Parte del agente: Es la parte específica del agente del accidente que fue peligrosa.

Acto inseguro: Es la violación de un procedimiento de seguridad comúnmente aceptado, que directamente


permitió u ocasionó el accidente.

Incidente: Es todo proceso anormal, no querido ni deseado, que se presenta en forma brusca, inesperada e
imprevista y que interrumpe la actividad normal del trabajo, pero no causa lesiones humanas.

Avería: Se define como todo incidente sin potencialidad lesiva para las personas, que acaece en el curso
del trabajo.

Consecuencias del accidente: A las consecuencias del accidente las llamamos pérdidas, porque son el
resultado negativo del accidente y pueden ser de dos clases:

Daño: Consecuencia material negativa derivada de un accidente: por ejemplo, pérdidas de


tiempo, destrucción de herramientas, daño a los productos semi-elaborados, etc.

Lesión: Consecuencia negativa personal derivada de un accidente; las lesiones sufridas por
un trabajador pueden ser: funcionales, psíquicas, orgánicas e incluso la muerte.

Las consecuencias de los accidentes se clasifican en:

2. LAS ENFERMEDADES PROFESIONALES


El concepto legal actualmente vigente de enfermedad profesional se recoge en elartículo 116 de la Ley General de la
Seguridad Social que dispone:

“Se entenderá por enfermedad profesional la contraída a consecuencia del trabajo ejecutado por cuenta ajena en las
actividades que se especifican en el cuadro que se aprueba por las disposiciones de aplicación y desarrollo de esta Ley, y
que esté provocada por la acción de los elementos o sustancias que en dicho cuadro se indiquen para cada enfermedad”.

Este concepto supone la concurrencia de tres requisitos:

Trabajo por cuenta ajena (aunque como ya se ha indicado en el accidente de trabajo, se ha extendido la
Trabajo por cuenta ajena (aunque como ya se ha indicado en el accidente de trabajo, se ha extendido la
acción protectora a los trabajadores por cuenta propia).

Que ocurra en alguna de las actividades recogidas en la lista de enfermedad profesionales aprobada por el
Real Decreto, en aplicación y desarrollo del citado artículo 116 de la LGSS.

Que sea provocada por la acción de elementos o sustancias también incluidas en la lista.

Existen tres elementos paralelos con el concepto de accidente de trabajo (la enfermedad, el trabajo y la relación de
causalidad ente trabajo y enfermedad), pero es menos amplio, ya que no se produce la enfermedad con ocasión del trabajo
sino, solamente a consecuencia del mismo.

El cuadro de enfermedades profesionales del Decreto de 12 de Mayo de 1978, amplía el cuadro anterior de 1961 , y
abarca seis grupos de enfermedades.

El Real Decreto 1299/2006 de 10 de noviembre de 2006 aprobó un nuevo cuadro de enfermedades profesionales, y
en el mismo, a través de la Orden TAS/1/2007 de 2 de enero, también se establecen nuevos criterios de notificación y
registro de las enfermedades profesionales .Las principales novedades son las siguientes:

El “Parte de Enfermedad Profesional” deberá ser comunicado por vía electrónica con la ayuda del sistema
informático CEPROSS, desde el 1 de enero de 2007 y para todas aquellas enfermedades profesionales con
diagnóstico o en periodo de observación desde la citada fecha.

Las Entidades Gestoras y Colaboradoras de la Seguridad Social serán las encargadas de transmitir el Parte
de Enfermedad Profesional, puesto que en este caso son sujetos obligados.

Las empresas y trabajadores por cuenta propia que dispongan de cobertura de contingencias profesionales,
estarán obligados a facilitar toda la información que obre en su poder y que les sea requerida para la
elaboración del parte, por la Entidad Gestora o Colaboradora con quien tenga asegurada la cobertura de las
contingencias profesionales.

Las Empresas Colaboradoras deben transmitir en el plazo de tres días hábiles a la entidad Gestora o
Colaboradora que corresponda, el diagnóstico de las enfermedades profesionales de sus trabajadores.

El Real Decreto 1299/2006, de 10 de noviembre, por el que se aprueba elcuadro de enfermedades profesionales en el
sistema de la Seguridad Social, según anexo 1, indica lo siguiente:

El cuadro de enfermedades profesionales abarca 6 grupos que se clasifican según el agente, subagente, y actividad:

Cuadro de enfermedades profesionales:


Grupo 1: Enfermedades profesionales causadas por agentes químicos.

Grupo 2: Enfermedades profesionales causadas por agentes físicos.

Grupo 3: Enfermedades profesionales causadas por agentes biológicos.

Grupo 4: Enfermedades profesionales causadas por inhalación de sustancias y agentes no comprendidas en otr
apartados.

Grupo 5: Enfermedades profesionales de la piel causadas por sustancias y agentes no comprendidos en alguno
otros apartados.

Grupo 6: Enfermedades profesionales causadas por agentes carcinogénicos.

La gestión de la enfermedad profesional:

La calificación de la enfermedad profesional corresponde en exclusiva al INSS o al Instituto Social de la


Marina.

Corresponde a la mutua a la que esté asociada la empresa la elaboración y tramitación del parte de
enfermedad profesional.
Corresponde a la empresa facilitar a dicha mutua la información necesaria para elaborar el parte de
enfermedad profesional.

En sentido formal, no es enfermedad profesional la que no aparece incluida en la lista oficial y tampoco la que no es
producida en alguna de las actividades y por los elementos definidos o enumerados en la misma.

La enfermedad profesional requiere una relación directa causa-efecto; sin embargo, las alteraciones de la salud son cada
vez más de tipo inespecífico, multifactorial. El ambiente de trabajo y sus características pueden contribuir, sumados a otros
factores de riesgo a la aparición de enfermedades de etiología múltiple (trastornos del sistema locomotor, enfermedades
respiratorias crónicas no específicas, alteraciones gástricas, etc.). A los trastornos de este tipo se les denominan
enfermedades relacionadas con el trabajo por la Organización Mundial de la Salud.

Las enfermedades profesionales deben investigarse según indica en el art. 16.3 de la Ley de Prevención de Riesgos
Laborales: “Cuando se haya producido un daño para la salud de los trabajadores o cuando, con ocasión de la vigilancia de la
salud prevista en el artículo 22, aparezcan indicios de que las medidas de prevención resultan insuficientes, el empresario
llevará a cabo una investigación al respecto, a fin de detectar las causas de estos hechos.”

3. ENFERMEDADES DERIVADAS DEL TRABAJO Y OTRAS


PATOLOGÍAS.
La ley de Prevención de Riesgos Laborales define losdaños profesionales como un enfoque mucho más integral y
aperturista.

Esta ley define los daños derivados del trabajo, como las enfermedades, patologías o lesiones sufridas con motivo u ocasión
del trabajo.

Dentro de los daños profesionales podemos hablar de otro concepto de accidentes y enfermedades derivadas del trabajo.

Desde esta perspectiva, se considera enfermedad derivada del trabajo aquel deterioro lento y paulatino de la salud del
trabajador, producido por una exposición crónica a situaciones adversas, sean estas producidas por el ambiente en el que
desarrolla el trabajo o por la forma que éste organizado.

Por tanto si la enfermedad derivada del trabajo es un deterioro lento y paulatino de la salud, puede aparecer después de
varios años de exposición al factor de riesgo de que se trate, no podemos esperar a que aparezcan síntomas para actuar,
ya que generalmente los efectos de estas enfermedades son irreversibles. Para poder analizar mejor los factores
responsables de que se produzca una enfermedad derivada del trabajo habrá que analizar las siguientes variables:

La concentración del agente contaminante en el ambiente del trabajo.

El tiempo de exposición

Las características personales de cada trabajador.

La presencia de varios contaminantes al mismo tiempo.

Por todo ello tenemos que comprender que no se debe de pensar que solamente los accidentes de trabajo y las
enfermedades profesionales son los únicos daños a la salud, por ser las únicas definidas y protegibles por el sistema de la
seguridad social, sino que hay que ir más allá y procurar una mejora en la calidad de la vida laboral.
UNIDAD FORMATIVA 3. Marco normativo en Prevención de Riesgos laborales

UNIDAD FORMATIVA 3

Marco normativo en prevención de riesgos laborales

CONTENIDOS

1. Las directivas comunitarias

1.1. Alcance y fundamentos jurídicos

1.2. Directivas sobre seguridad y salud en el trabajo

2. Legislación Básico Aplicable

2.1. La Ley de Prevención de Riesgos Laborales

2.2. Reglamento de los Servicios de Prevención

2.3. Reglamentaciones específicas derivadas de la LPRL

3. Derechos y obligaciones en materia preventiva.

4. Consulta y participación de los trabajadores.

4.1. Derecho de consulta.

4.2. Derecho de participación y representación.

5. Servicios de Prevención.

6. Responsabilidades y sanciones en materia preventiva.

1. LAS DIRECTIVAS COMUNITARIAS

1.1. ALCANCE Y FUNDAMENTOS JURÍDICOS

Una de las políticas más importantes de la Unión Europea es la política social. Dentro de lapolítica social se encuentra
incluida la política de “Seguridad y Salud de los trabajadores en el lugar de trabajo”, cuyo propósito es fijar unos
niveles mínimos de protección que se apliquen por igual a los trabajadores de todos los países europeos de la Unión.

El artículo 118 A del tratado constitutivo de la Comunidad Europea señala que “Los Estados miembros procurarán promover
la mejora, en particular, del medio de trabajo, para proteger la seguridad y la salud de los trabajadores, y se fijarán como
objetivo la armonización, dentro del progreso, de las condiciones existentes en este ámbito.”

Los objetivos, en definitiva, son dos:

Aumentar la protección a todos los trabajadores

Procurar que, en materia de seguridad y salud en el trabajo, no haya grandes diferencias entre un Estado y
otro (armonizar).

Para hacer esto posible, la Unión Europea utiliza fundamentalmente la elaboración de “directivas”. Las directivas son
actos jurídicos de carácter vinculante cuyos destinatarios son los Estados miembros. A través de ellas se adaptan las
“disposiciones mínimas que habrán de aplicarse.”
Los Estados Miembros están obligados en cuanto al resultado a conseguir (los objetivos de la directiva), aunque tienen
cierta libertad en cuanto a los medios para trasponer la directiva.

La transposición de una directiva consiste en convertir una directiva en una norma legal que sea de obligado cumplimiento
en el país. Aunque, para transponer una directiva, sería perfectamente posible convertirla en ley sin cambiar una sola coma
del texto inicial, la mayoría de los países prefieren hacer adaptaciones de las directivas para ajustarlas a sus características
o sus situaciones nacionales.

1.2. DIRECTIVAS SOBRE SEGURIDAD Y SALUD EN EL TRABAJO

La directiva fundamental en esta materia es la 89/391/CEE (Directiva del Consejo de 12 de junio de 1989 relativa a
la aplicación de medidas de promover la mejora de la seguridad y salud en el trabajo). Ha recibido el
sobrenombre de Directiva “Marco” de Seguridad. Es la directiva que fija las principales reglas de juego para los
empresarios y los trabajadores en lo que se refiere a la mejora de la seguridad y salud en el trabajo. La Directiva Marco fue
transpuesta al derecho español mediante la Ley de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL).

La Directiva Marco abre la puerta a un abanico de directivas específicas sobre seguridad y salud en el trabajo, que podemos
clasificar en varios grupos:

Colectivos especiales de trabajadores. Directivas dedicadas a diversos colectivos a los que se les
supone una mayor necesidad de protección: trabajadoras embarazadas, trabajadores atípicos (trabajo
temporal), trabajadores jóvenes, etc.

Lugares de trabajo. Existe una directiva con este mismo título que establece los requisitos para el diseño
y utilización de los lugares de trabajo en general. Además existen varias directivas sobre lugares de trabajo
especiales (obras de construcción, canteras y minas, sondeos, buques de pesca, medios de transporte,
trabajos agrícolas, etc.).

Agentes contaminantes. Este grupo se refiere a la protección de los trabajadores frente a los riesgos
relacionados con la exposición a agentes físicos, químicos y biológicos (agentes cancerígenos, amianto,
plomo, ruido, radiaciones ionizantes, agentes biológicos, etc.)

2. LA LEGISLACIÓN BÁSICA APLICABLE


2.1. LA LEY DE PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES (LPRL)

La Ley de Prevención de riesgos laborales, transpone a nuestro derecho, además de la Directiva Marco, que contiene la
normativa básica de la política de prevención comunitaria, tres Directivas relativas a la protección de la maternidad y de
los jóvenes y al tratamiento de las relaciones de trabajo temporal. Hasta la aprobación de la Ley, esta materia estaba
regulada fundamentalmente por la Ordenanza General de Seguridad e Higiene en el Trabajo de 1971.

La LPRL establece el marco jurídico para desarrollar los requisitos de seguridad y salud en el trabajo que marcan las
directivas comunitarias del artículo 118 A del Tratado constitutivo de la Comunidad Europea.

Esta Ley de prevención de riesgos laborales ha sido afectada o modificada por:

LEY 32/2010, de 5 de agosto, por la que se establece un sistema específico de protección por cese de
actividad de los trabajadores autónomos

LEY 25/2009, de 22 de diciembre, de modificación de diversas leyes para su adaptación a la Ley sobre el
libre acceso a las actividades de servicios y su ejercicio.

LEY Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres.

LEY 31/2006, de 18 de octubre, sobre implicación de los trabajadores en las sociedades anónimas y
cooperativas europeas.

LEY 30/2005, de 29 de diciembre, de Presupuestos Generales del Estado para el año 2006.

LEY 54/2003, de 12 de diciembre, de reforma del marco normativo de la prevención de riesgos laborales.

REAL DECRETO LEGISLATIVO 5/2000, de 4 de agosto, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley
sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social.

LEY 39/1999, de 5 de noviembre, para promover la conciliación de la vida familiar y laboral de las personas
trabajadoras.

LEY 50/1998, de 30 de noviembre, de Medidas Fiscales, Administrativas y del Orden Social


2.2. REGLAMENTO DE LOS SERVICIOS DE PREVENCIÓN

Real Decreto 39/1997, de 17 de enero, por el que se aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención,
considerando la prevención de los riesgos laborales como actuación a desarrollar en el seno de la empresa, determina los
procedimientos de evaluación de los riesgos para la salud de los trabajadores y las modalidades de organización,
funcionamiento y control de los servicios de prevención, así como las capacidades y aptitudes que deben reunir dichos
servicios y los trabajadores designados para desarrollar actividades preventivas.

Este reglamento está afectado o modificado por los siguientes reales decretos:

R.D. 337/2010, de 19 de marzo, por el que se modifican el Real Decreto 39/1997, de 17 de enero, por el que
se aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención; el Real Decreto 1109/2007, de 24 de agosto, por
el que se desarrolla la Ley 32/2006, de 18 de octubre, reguladora de la subcontratación en el sector de la
construcción y el Real Decreto 1627/1997, de 24 de octubre, por el que se establecen disposiciones
mínimas de seguridad y salud en obras de construcción.

R.D. 298/2009, de 6 de marzo, por el que se modifica el Real Decreto 39/1997, de 17 de enero, por el que
se aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención, en relación con la aplicación de medidas para
promover la mejora de la seguridad y de la salud en el trabajo de la trabajadora embarazada, que haya
dado a luz o en período de lactancia

R.D. 604/2006, de 19 de mayo, por el que se modifican el Real Decreto 39/1997, de 17 de enero, por el que
se aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención.

R.D. 688/2005, de 10 de junio, por el que se regula el régimen de funcionamiento de las mutuas de
accidentes de trabajo y enfermedades profesionales de la Seguridad Social como servicio de prevención
ajeno.

R.D. 780/1998, de 30 de abril, por el que se modifica el Real Decreto 39/1997, de 17 de enero, por el que se
aprueba el Reglamento de los servicios de prevención.

2.3. REGLAMENTACIONES ESPECÍFICAS DERIVADAS DE LA LPRL

La LPRL indica que el Gobierno regulará los requisitos mínimos que deben reunir las condiciones de trabajo para la
protección de la seguridad y la salud de los trabajadores (art.6.a.)

En este sentido las reglamentaciones técnicas más importantes son las relativas a lugares de trabajo, equipos de trabajo, y
equipos de protección individual.

3. DERECHOS Y OBLIGACIONES EN MATERIA PREVENTIVA


En la constitución española comienzan la base del conjunto de derechos y obligaciones tanto de trabajadores y empresarios
en materia de prevención de riesgos laborales.

El derecho a la vida y a la integridad física que el artículo 15 de la Constitución Española reconoce con carácter general
a todos los ciudadanos cuenta con una protección especial en el ámbito laboral.

Este derecho enlaza con el artículo 4.2 d) del Estatuto de los Trabajadores en el que se indica que en la relación de trabajo
los trabajadores tienen el derecho a su integridad física y a una adecuada política de seguridad e higiene. Por otro lado, el
reverso se configura por el art. 5.b del E.T. al configurar como deber básico de los trabajadores el de “Observar las medidas
de seguridad e higiene que se adopten”. Finalmente el artículo 18 del E.T. reitera que el trabajador, en la prestación de sus
servicios tendrá derecho a una protección eficaz en materia de seguridad e higiene.

Además en su artículo 40.2., la Constitución Española dispone que los poderes públicos velen por la seguridad e higiene en
el trabajo.

3.1. OBLIGACIONES DEL EMPRESARIO

El deber de prevención del empresario se configura como una obligación de carácter genérico en la normativa, aunque
la legislación para facilitar la efectividad regula varias obligaciones legales específicas relativas a diferentes áreas.
Las obligaciones del empresario están reguladas en los Capítulos III, IV, y V de la LPRL y se desarrollan por el RD. 39/1997,
de 17 de enero, que aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención. De manera genérica se establecen en se
establecen en el Art. 14 LPRL.

DEBER DEL EMPRESARIO DE GARANTIZAR LA SEGURIDAD Y LA SALUD DE LOS TRABAJADORES

A. Deber de Protección

El deber general de protección se deriva del poder de dirección que ostenta el empresario. Llevado al ámbito de la relación
laboral es un deber contractual que se corresponde con el derecho del trabajador a conservar la salud.

El empresario, como consecuencia de la celebración de contratos de trabajo, es titular del deber de protección, este deber
es un deber integral, pues el empresario está obligado a garantizar la seguridad y salud de los trabajadores en todos los
aspectos relacionados con el trabajo, adoptando las medidas necesarias para la protección de aquellos bienes jurídicos (art.
14.2 LPRL). Se trata además de un deber irrenunciable e intransferible, concretamente las medidas que integran el deber
de protección han de regirse conforme a los siguientes principios de la acción preventiva (art. 15 LPRL):

Evitar los riesgos.

Evaluar los riesgos que no se puedan evitar.

Combatir los riesgos en su origen.

Adaptar el trabajo a la persona, en particular en lo que respecta a la concepción de los puestos de trabajo,
así como a la elección de los equipos y los métodos de trabajo y de producción, con miras, en particular, a
atenuar el trabajo monótono y repetitivo y a reducir los efectos del mismo en la salud.

Tener en cuenta la evolución de la técnica.

Sustituir lo peligroso por lo que entrañe poco o ningún peligro.

Planificar la prevención, buscando un conjunto coherente que integre en ella la técnica, la organización del
trabajo, las condiciones de trabajo, las relaciones sociales y la influencia de los factores ambientales en el
trabajo.

Adoptar medidas que antepongan la protección colectiva a la individual.

Dar las debidas instrucciones a los trabajadores.

Podemos deducir que el deber del empresario esprevenir los riesgos y no reparar los daños.

B. Plan de Prevención, evaluación de Riesgos y planificación preventiva (Art. 16


LPRL)

El empresario deberá integrar la prevención de riesgos laborales en el sistema general de gestión de la empresa, tanto en
el conjunto de sus actividades como en todos los niveles jerárquicos de ésta, a través de la implantación y aplicación de un
plan de prevención de riesgos laborales. (Artículo 16 LPRL)

Este plan deberá incluir la estructura organizativa, las responsabilidades, las funciones, las prácticas, los procedimientos,
los procesos y los recursos necesarios para realizar la acción de prevención de riesgos en la empresa.

Los instrumentos esenciales para la gestión y aplicación del plan de prevención de riesgos, que podrán ser llevados a cabo
por fases de forma programada, son la evaluación de riesgos laborales y la planificación de la actividad
preventiva.

Como ya conocemos según el art. 3 del Reglamento de los Servicios de Prevención, laevaluación de riesgos, es “el
proceso dirigido a estimar la magnitud de aquellos riesgos que no hayan podido evitarse obteniendo la información
necesaria para que el empresario esté en condiciones de tomar una decisión apropiada sobre la necesidad de adoptar
medidas preventivas y, en tal caso, sobre el tipo de medidas que deben adoptarse”.

El empresario deberá realizar una evaluación inicial de los riesgos para la seguridad y salud de los trabajadores,
teniendo en cuenta, con carácter general:

la naturaleza de la actividad,

las características de los puestos de trabajo existentes,

características de los trabajadores que deban desempeñarlos, aquellas actuaciones que deban desarrollarse
de conformidad con lo dispuesto en la normativa sobre protección de riesgos específicos y actividades de
especial peligrosidad.

Igualmente deberá hacerse una evaluación con ocasión de la elección de los equipos de trabajo, de las sustancias o
preparados químicos y del acondicionamiento de los lugares de trabajo.

La evaluación será actualizada cuando cambien las condiciones de trabajo y, en todo caso, se someterá a consideración y
se revisará, si fuera necesario, con ocasión de los daños para la salud que se hayan producido.

Cuando el resultado de la evaluación lo hiciera necesario, el empresario realizará controles periódicos de lascondiciones
de trabajo y de la actividad de los trabajadores en la prestación de sus servicios, para detectar situaciones
potencialmente peligrosas.

El empresario realizará aquellas actividades preventivas necesarias para eliminar o reducir y controlar los riesgos
resultantes de la evaluación. Estas actividades serán objeto de planificación, incluyéndose el plazo para llevarlas a cabo,
la designación de responsables y los recursos humanos y materiales necesarios para su ejecución.

El empresario deberá asegurarse de la efectiva ejecución de las actividades preventivas incluidas en la planificación,
efectuando para ello un seguimiento continuo de la misma.

Si como consecuencia de estos controles periódicos se detecta una inadecuación a los fines de protección requeridos, se
modificarán las actividades de prevención.

Si se ha producido un daño para la salud de los trabajadores o si con ocasión de la vigilancia de la salud aparecen indicios
de que las medidas de prevención resultan insuficientes, se deberá realizar una evaluación posterior para aplicar nuevas
medidas preventivas.

C. Equipos de trabajo y medios de protección

El empresario adoptará las medidas necesarias con el fin de que losequipos de trabajo sean adecuados para el trabajo
que deba realizarse y convenientemente adaptados a tal efecto, de forma que garanticen la seguridad y la salud de los
trabajadores al utilizarlos.(Art. 17 LPRL)

Los equipos de trabajo son aquellas máquinas, instrumentos, aparatos o instalaciones que el trabajador utilizará en su
trabajo (art. 4.6. LPRL)

Cuando la utilización de un equipo de trabajo pueda presentar un riesgo específico para la seguridad y la salud de los
trabajadores, el empresario adoptará las medidas necesarias con el fin de que:

La utilización del equipo de trabajo quede reservada a los encargados de dicha utilización.

Los trabajos de reparación, transformación, mantenimiento o conservación sean realizados por los
trabajadores específicamente capacitados para ello.

Deberá proporcionar a sus trabajadores equipos de protección individual adecuados para el desempeño de sus funciones y
velar por el uso efectivo de los mismos cuando, por la naturaleza de los trabajos realizados, sean necesarios.

Los equipos de protección individual deberán utilizarse cuando los riesgos no se puedan evitar o no puedan limitarse
suficientemente por medios técnicos de protección colectiva o mediante medidas, métodos o procedimientos de
organización del trabajo.

D. Información, consulta y participación de los trabajadores (Art. 18 LPRL)

Cumpliendo con su deber de protección, el empresario adoptará las medidas adecuadas para que los trabajadores reciban
todas las informaciones necesarias sobre:

Los riesgos para la seguridad y la salud de los trabajadores en el trabajo, tanto aquellos que afecten a la
empresa en su conjunto como a cada tipo de puesto de trabajo o función.

Las medidas y actividades de protección y prevención aplicables a los riesgos señalados en el apartado
anterior.

Las medidas previstas para los casos de emergencia.

En el caso de que se cuente conrepresentantes de los trabajadores, esta información se facilitará por el empresario a
los trabajadores a través de dichos representantes, salvo la información que deba proporcionarse al trabajador de forma
directa e inmediata acerca de los riesgos de su específico puesto.

La Ley establece el derecho de los trabajadores aparticipar en las decisiones de la empresa en materia de prevención de
riesgos laborales. Esta participación se apoya en formas de consulta a la opinión de los trabajadores para lo cual es
imprescindible que éstos estén en posesión de las informaciones necesarias a partir de las cuales podrán formar sus juicios
de manera adecuada.

E. Consultar a los trabajadores

El empresario deberá consultar a los trabajadores y permitir su participación en el marco de todas las cuestiones que
afecten a la seguridad y salud en el trabajo.

En determinadas materias de la actividad preventiva el empresario está obligado a consultar con antelación a la adopción
de las medidas.

En relación con este deber, los trabajadores tendrán derecho a efectuar propuestas al empresario, así como a los órganos
de participación y representación previstos en la LPRL, dirigidas a la mejora de los niveles de protección de la seguridad y
la salud en la empresa.

F. Formación a los trabajadores (Art. 19 LPRL)

Otro medio de cumplir con su deber de protección del empresario, será a través de la formación. Deberá garantizar que
cada trabajador reciba una formación teórica y práctica, suficiente y adecuada, en materia preventiva:

en el momento de su contratación, cualquiera que sea la modalidad o duración de ésta,

cuando se produzcan cambios en las funciones que desempeñe


cuando se introduzcan nuevas tecnologías o cambios en los equipos de trabajo.

La formación deberá estar centrada específicamente en el puesto de trabajo o función de cada trabajador, adaptarse a la
evolución de los riesgos y a la aparición de otros nuevos y repetirse periódicamente, si fuera necesario.

La formación deberá impartirse, siempre que sea posible, dentro de la jornada de trabajo o, en su defecto, en otras horas
pero con el descuento en aquélla del tiempo invertido en la misma.

La formación se podrá impartir por la empresa mediante medios propios o concertándola con servicios ajenos, y sucoste
no recaerá en ningún caso sobre los trabajadores.

G. Medidas de emergencia (Art. 20 LPRL)

Existen determinadas obligaciones de seguridad del empresario en previsión de posibles situaciones de emergencia y se le
exige analizar las posibles situaciones de emergencia teniendo en cuenta el tamaño y actividad de la empresa así como la
presencia de personas ajenas.

Como consecuencia deberá adoptar las medidas necesarias en materia de primeros auxilios, lucha contra incendios y
evacuación de los trabajadores, designando para ello al personal encargado de poner en práctica estas medidas y
comprobando periódicamente, en su caso, su correcto funcionamiento.

El citado personal deberá poseer la formación necesaria, ser suficiente en número y disponer del material adecuado, en
función de las circunstancias antes señaladas.

H. Riesgo grave e inminente (Art.21 LPRL)

La paralización de la actividad en caso de riesgo grave e inminente forma parte del derecho de los trabajadores/as
a una protección eficaz en materia de seguridad y salud en el trabajo. Así mismo forma parte de las obligaciones
empresariales en relación con los trabajadores expuestos a un riesgo grave o inminente.

La Ley de Prevención de Riesgos en su artículo 4, apartado 4º entiende como riesgo grave e inminente “aquel que resulte
probable racionalmente que se materialice en un futuro inmediato y pueda suponer un daño grave para la salud de los
trabajadores/as”.

a. El empresario

E l empresario está obligado a tomar todas las medidas necesarias para preservar la seguridad y salud de los
trabajadores/as. Entre ellas están:

1. Informar lo antes posible a todos los trabajadores/as afectados acerca de la existencia de dicho riesgo, y de las
medidas adoptadas o que en su caso deben adoptarse en materia de protección.

2. Adoptar las medidas y dar las instrucciones necesarias para que, en caso de peligro grave, inminente e inevitable,
los trabajadores/as puedan interrumpir su actividad y, si fuera necesario, abandonar de inmediato el lugar de trabajo.
En este supuesto no podrá exigirse a los trabajadores que reanuden su actividad mientras persista el peligro, salvo
excepción debidamente justificada por razones de seguridad y determinada reglamentariamente.

3. Disponer de lo necesario para que el trabajador/a que no pudiera ponerse en contacto con su superior jerárquico ante
una situación de peligro grave e inminente para su seguridad, la de otros trabajadores/as o la de terceros a la
empresa, esté en condiciones, habida cuenta de sus conocimientos y de los medios técnicos puestos a su disposición,
de adoptar las medidas necesarias para evitar las consecuencias de dicho peligro.

b. Los representantes de los trabajadores/as

En el caso de que el empresario/a no adopte o no permita adoptar las medidas necesarias para garantizar la seguridad y
salud de los trabajadores/as, los representantes legales de éstos podrán acordar, por mayoría de sus miembros, la
paralización de la actividad de los trabajadores/as afectados por el riesgo:

El acuerdo será comunicado de inmediato a la empresa y a la autoridad laboral, la cual en el plazo de 24


horas, anulará o ratificará la paralización acordada.

El acuerdo a que se refiere el párrafo anterior podrá ser adoptado por decisión mayoritaria de los delegados
de prevención cuando no resulte posible reunir con la urgencia requerida al órgano de representación del
personal.

Los trabajadores o sus representantes no podrán sufrir perjuicio alguno derivado de la adopción de esta
medida, a menos que hubieran obrado de mala fe o cometido negligencia grave.

c. Los Delegados/as de Prevención

Ante la imposibilidad de reunir con la urgencia que requiere la situación de riesgo, a la representación del personal, los
Delegados/as de Prevención podrán acordar por mayoría la paralización (Art. 21.3 LPRL).

I. Vigilancia de la salud (Art.22 LPRL)

El empresario garantizará a los trabajadores a su servicio la vigilancia periódica de su estado de salud en función de los
riesgos inherentes al trabajo,

En lo que afecta al deber de vigilancia, en general el art. 22 de la LPRL obliga al empresario a la realización de aquellos
reconocimientos o pruebas que causen las menores molestias al trabajador y que sean proporcionales al riesgo, respetando su derecho
a la intimidad y a la dignidad, y guardando confidencialidad sobre sus resultados, que no pueden ser empleados para finalidades
diversas de las que motivaron su realización.

La vigilancia de la salud debe realizarse cumpliendo lo siguiente:

E l reconocimiento médico debe ser inicial y periódico, periodicidad medida en razón de la naturaleza de los

riesgos inherentes al trabajo. Habrá que establecerla periodicidad en función de lo que marque el reglamento

específico que lo regule, cuando exista, y si no consultar las normas referidas a los reconocimientos médicos en el

ámbito de las enfermedades profesionales, que establecen una periodicidad variable en función del tipo del agente

causante de la Enfermedad Profesional.

L a vigilancia de la salud sólo podrá llevarse a cabo cuando el trabajador preste su consentimiento. De este

carácter voluntario sólo se exceptuarán, previo informe de los representantes de los trabajadores, los supuestos en

los que la realización de los reconocimientos sea imprescindible para evaluar los efectos de las condiciones de trabajo
sobre la salud de los trabajadores o para verificar si el estado de salud del trabajador puede constituir un peligro para

el mismo, para los demás trabajadores o para otras personas relacionadas con la empresa o cuando así esté

establecido en una disposición legal en relación con la protección de riesgos específicos y actividades de especial

peligrosidad.

Los datos e informaciones referidas al estado del trabajador son confidenciales que pertenecen a la intimidad del

trabajador, siendo éste el primer destinatario de los resultados. Los resultados de la vigilancia serán comunicados a los

trabajadores afectados. Los datos relativos a la vigilancia de la salud de los trabajadores no podrán ser usados con

fines discriminatorios ni en perjuicio del trabajador. El acceso a la información médica de carácter personal se limitará

al personal médico y a las autoridades sanitarias que lleven a cabo la vigilancia de la salud de los trabajadores, sin que

pueda facilitarse al empresario o a otras personas sin consentimiento expreso del trabajador. El empresario y las

personas u órganos con responsabilidades en materia de prevención serán informados de las conclusiones que se

deriven de los reconocimientos efectuados en relación con la aptitud del trabajador para el desempeño del puesto de

trabajo o con la necesidad de introducir o mejorar las medidas de protección y prevención, a fin de que puedan

desarrollar correctamente su funciones en materia preventiva.

En los supuestos en que la naturaleza de los riesgos inherentes al trabajo lo haga necesario, el derecho de los

trabajadores a la vigilancia periódica de su estado de salud deberá ser prolongado más allá de la finalización de la

relación laboral, en los términos que reglamentariamente se determinen.

Las medidas de vigilancia y control de la salud de los trabajadores se llevarán a cabo por personal sanitario con

competencia técnica, formación y capacidad acreditada.

J. Deber de Documentación (Art.23)

El empresario posee unos deberes de documentación, que más que en relación con los trabajadores, lo son en relación con
la Autoridad Laboral, ya que deberá elaborar y conservar a disposición de la Autoridad Laboral la siguiente documentación
(art. 23 LPRL):

Evaluación de los riesgos para la seguridad y la salud en el trabajo, y planificación de la acción preventiva.

Medidas de protección y de prevención a adoptar y, en su caso, material de protección que deba utilizarse.

Resultado de los controles periódicos de las condiciones de trabajo y de la actividad de los trabajadores.

Práctica de los controles del estado de salud de los trabajadores y conclusiones obtenidas de los mismos.

Relación de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales que hayan causado al trabajador una
incapacidad laboral superior a un día de trabajo. En estos casos el empresario realizará, además, la
notificación.

K. Deber de Coordinación de Actividades Empresariales (Art.24)

Finalmente existen unos deberes de coordinación de actividades empresariales, es decir, la obligación de coordinarse en
materia de prevención de riesgos con el resto de empresas que realicen actividades en el mismo centro de trabajo, que se
deberán cumplir de acuerdo al Real Decreto 171/2004, de 30 de enero, por el que se desarrolla el artículo 24 de la Ley
31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales, en materia de coordinación de actividades empresariales.

El artículo 24 sobre Coordinación de actividades empresariales, al que nos referimos dice lo siguiente:

1. Cuando en un mismo centro de trabajo desarrollen actividades trabajadores de dos o más empresas, éstas deberán
cooperar en la aplicación de la normativa sobre prevención de riesgos laborales. A tal fin, establecerán los medios de
coordinación que sean necesarios en cuanto a la protección y prevención de riesgos laborales y la información sobre
los mismos a sus respectivos trabajadores, en los términos previstos en el apartado 1 del artículo 18 de esta Ley.

2. El empresario titular del centro de trabajo adoptará las medidas necesarias para que aquellos otros empresarios que
desarrollen actividades en su centro de trabajo reciban la información y las instrucciones adecuadas, en relación con
los riesgos existentes en el centro de trabajo y con las medidas de protección y prevención correspondientes, así
como sobre las medidas de emergencia a aplicar, para su traslado a sus respectivos trabajadores.
3. Las empresas que contraten o subcontraten con otras la realización de obras o servicios correspondientes a la propia
actividad de aquéllas y que se desarrollen en sus propios centros de trabajo deberán vigilar el cumplimiento por
dichos contratistas y subcontratistas de la normativa de prevención de riesgos laborales.

4. Las obligaciones consignadas en el último párrafo del apartado 1 del artículo 41 de esta Ley serán también de
aplicación, respecto de las operaciones contratadas, en los supuestos en que los trabajadores de la empresa
contratista o subcontratista no presten servicios en los centros de trabajo de la empresa principal, siempre que tales
trabajadores deban operar con maquinaria, equipos, productos, materias primas o útiles proporcionados por la
empresa principal.

5. Los deberes de cooperación y de información e instrucción recogidos en los apartados 1 y 2 serán de aplicación
respecto de los trabajadores autónomos que desarrollen actividades en dichos centros de trabajo.

Para garantizar que los trabajadores de empresas contratadas o subcontratadas reciben una protección eficaz de su salud
y seguridad, el RD. 171/2004, de 30 de enero, sobre coordinación de actividades empresariales, establece un capítulo con
las diferentes situaciones que pueden darse y las medidas que debe aplicar el empresario:

Cuando concurran varias empresas en un mismo centro de trabajo, los trabajadores deben recibir,
antes de comenzar la actividad, la información sobre los riesgos derivados de esta situación.

Cuando concurran trabajadores de varias empresas en un centro de trabajo del que un


empresario sea el titular (persona que tiene la capacidad de poner a disposición y gestionar el centro de
trabajo), éste debe dar la información sobre los riesgos en dicho centro de trabajo y las instrucciones
adecuadas para la prevención a cada uno de los empresarios que concurren, de tal forma que éstos las
trasladen a sus respectivos trabajadores.

Cuando concurran trabajadores de varias empresas en un centro de trabajo exista un empresario


principal (el que contrata o subcontrata con otros la realización de obras o servicios correspondientes a la
propia actividad de aquél y en el propio centro de trabajo), éste deberá vigilar el cumplimiento de la
normativa por parte de las empresas contratadas y subcontratadas.

L. Deber de Protección a trabajadores especialmente sensibles a determinados


riesgos

El empresario garantizará de manera específica la protección de los trabajadores que, por sus propias características
personales o estado biológico conocido, incluidos aquellos que tengan reconocida la situación de discapacidad física,
psíquica o sensorial, sean especialmente sensibles a los riesgos derivados del trabajo.

Para ello, deberá tener en cuenta dichos aspectos en lasevaluaciones de los riesgos y, en función de éstas, adoptará las
medidas preventivas y de protección necesarias.

Los trabajadores no serán empleados en aquellos puestos de trabajo en los que, a causa de sus características
personales, estado biológico o por su discapacidad física, psíquica o sensorial debidamente reconocida, puedan ellos, los
demás trabajadores u otras personas relacionadas con la empresa ponerse en situación de peligro o, en general, cuando se
encuentren manifiestamente en estados o situaciones transitorias que no respondan a las exigencias psicofísicas de los
respectivos puestos de trabajo. Y si estuvieran empleados, se les cambiará de puesto.

Igualmente, el empresario deberá tener en cuenta en las evaluaciones los factores de riesgo que puedan incidir en la
función de procreación de los trabajadores y trabajadoras, en particular por la exposición a agentes físicos, químicos y
biológicos que puedan ejercer efectos mutagénicos o de toxicidad para la procreación, tanto en los aspectos de la
fertilidad, como del desarrollo de la descendencia, con objeto de adoptar las medidas preventivas necesarias

M. Deber de Protección de la maternidad

En el artículo 26 de la LPRL se establecen unos deberes específicos deprotección ante situaciones de maternidad que
detallamos a continuación.

La evaluación de los riesgos a que se refiere el artículo 16 de la LPRL deberá comprender:

La determinación de la naturaleza, el grado y la duración de la exposición de las trabajadoras en situación de embarazo o


parto reciente a agentes, procedimientos o condiciones de trabajo que puedan influir negativamente en la salud de las
trabajadoras o del feto, en cualquier actividad susceptible de presentar un riesgo específico. Si los resultados de la
evaluación revelasen un riesgo para la seguridad y la salud o una posible repercusión sobre el embarazo o la lactancia de
las citadas trabajadoras, el empresario adoptará las medidas necesarias para evitar la exposición a dicho riesgo, a través
de una adaptación de las condiciones o del tiempo de trabajo de la trabajadora afectada. Dichas medidas
incluirán, cuando resulte necesario, la no realización de trabajo nocturno o de trabajo a turnos.

Cuando la adaptación de las condiciones o del tiempo de trabajo no resultase posible o, a pesar de tal
adaptación, las condiciones de un puesto de trabajo pudieran influir negativamente en la salud de la
trabajadora embarazada o del feto, y así lo certifiquen los Servicios Médicos del Instituto Nacional de la
Seguridad Social o de las Mutuas, con el informe del médico del Servicio Nacional de la Salud que asista
facultativamente a la trabajadora, ésta deberá desempeñar un puesto de trabajo o función diferente
y compatible con su estado. El empresario deberá determinar, previa consulta con los representantes de
los trabajadores, la relación de los puestos de trabajo exentos de riesgos a estos efectos.

El cambio de puesto o función se llevará a cabo de conformidad con las reglas y criterios que se apliquen
en los supuestos de movilidad funcional y tendrá efectos hasta el momento en que el estado de salud de la
trabajadora permita su reincorporación al anterior puesto. En el supuesto de que, aun aplicando las reglas
señaladas en el párrafo anterior, no existiese puesto de trabajo o función compatible, la trabajadora podrá
ser destinada a un puesto no correspondiente a su grupo o categoría equivalente, si bien conservará el
derecho al conjunto de retribuciones de su puesto de origen. Si dicho cambio de puesto no resultara técnica
u objetivamente posible, o no pueda razonablemente exigirse por motivos justificados, podrá declararse el
paso de la trabajadora afectada a la situación de suspensión del contrato por riesgo durante el
embarazo, contemplada en el artículo 45.1.d) del Estatuto de los Trabajadores, durante el período
necesario para la protección de su seguridad o de su salud y mientras persista la imposibilidad de
reincorporarse a su puesto anterior o a otro puesto compatible con su estado.

Durante el período de lactancia, también se deberá de realizar la evaluación de riesgos de la trabajadora


y la adaptación del puesto, si las condiciones de trabajo pudieran influir negativamente en la salud de la
mujer o del hijo y así lo certificase el médico que, en el régimen de Seguridad Social aplicable, asista
facultativamente a la trabajadora.

Las trabajadoras embarazadas tendrán derecho a ausentarse del trabajo, con derecho a remuneración,
para la realización de exámenes prenatales y técnicas de preparación al parto, previo aviso al empresario y
justificación de la necesidad de su realización dentro de la jornada de trabajo.

Tanto para la evaluación de riesgos, la adaptación del puesto y/o cambio de puesto se deberán tener en cuenta el Anexo VII
y Anexo VIII del Reglamento de los Servicios de Prevención:

Anexo VII. Lista no exhaustiva de agentes, procedimientos y condiciones de trabajo que pueden influir
negativamente en la salud de las trabajadoras embarazadas o en período de lactancia natural, del feto o del
niño durante el período de lactancia natural.

Anexo VIII. Lista no exhaustiva de agentes y condiciones de trabajo a los cuales no podrá haber riesgo de
exposición por parte de trabajadoras embarazadas o en período de lactancia natural.
N. Deber de Protección de los menores

Antes de la incorporación al trabajo de jóvenes menores de dieciocho años, y previamente a cualquier modificación
importante de sus condiciones de trabajo, el empresario deberá efectuar una evaluación de los puestos de trabajo a
desempeñar por los mismos, a fin de determinar la naturaleza, el grado y la duración de su exposición, en cualquier
actividad susceptible de presentar un riesgo específico al respecto, a agentes, procesos o condiciones de trabajo que
puedan poner en peligro la seguridad o la salud de estos trabajadores.

A tal fin, la evaluación tendrá especialmente en cuenta los riesgos específicos para la seguridad, la salud y el desarrollo de
los jóvenes derivados de su falta de experiencia, de su inmadurez para evaluar los riesgos existentes o potenciales y de su
desarrollo todavía incompleto.

En todo caso, el empresario informará a dichos jóvenes y a sus padres o tutores que hayan intervenido en la contratación,
de los posibles riesgos y de todas las medidas adoptadas para la protección de su seguridad y salud.

Teniendo en cuenta los factores anteriormente señalados, el Gobierno establecerá las limitaciones a la contratación de
jóvenes menores de dieciocho años en trabajos que presenten riesgos específicos.

O. Deberes respecto a las relaciones de trabajo temporales, de duración


determinada y en empresas de trabajo temporal

Los trabajadores con relaciones de trabajo temporales o de duración determinada, así como los contratados por
empresas de trabajo temporal, deberán disfrutar del mismo nivel de protección en materia de seguridad y salud que los
restantes trabajadores de la empresa en la que prestan sus servicios.

El empresario debe garantizar que estos trabajadores, con carácter previo al inicio de su actividad, reciban información
acerca de los riesgos a los que vayan a estar expuestos, en particular en lo relativo a la necesidad de cualificaciones o
aptitudes profesionales determinadas, la exigencia de controles médicos especiales o la existencia de riesgos específicos
del puesto de trabajo a cubrir, así como sobre las medidas de protección y prevención frente a los mismos.

Deberán recibir una formación suficiente y adecuada a las características del puesto de trabajo a cubrir, teniendo en
cuenta su cualificación y experiencia profesional y los riesgos a los que vayan a estar expuestos.

Los trabajadores tendrán derecho a una vigilancia periódica de su estado de salud.

El empresario deberá informar a los trabajadores designados para ocuparse de las actividades de protección y prevención
o, en su caso, al servicio de prevención previsto en la medida necesaria para que puedan desarrollar de forma adecuada
sus funciones respecto de todos los trabajadores de la empresa.

En las relaciones de trabajo a través de empresas de trabajo temporal, la ley establece las responsabilidades de cada una
de las empresas intervinientes:

La empresa usuaria será responsable de las condiciones de ejecución del trabajo en todo lo relacionado
con la protección de la seguridad y la salud de los trabajadores, así como el cumplimiento de las
obligaciones en materia de información.

La empresa usuaria deberá informar a los representantes de los trabajadores en la misma de la


adscripción de los trabajadores puestos a disposición por la empresa de trabajo temporal. Dichos
trabajadores podrán dirigirse a estos representantes en el ejercicio de los derechos reconocidos en la
presente Ley.

La empresa de trabajo temporal será responsable del cumplimiento de las obligaciones en materia de
formación y vigilancia de la salud. La empresa usuaria deberá informar a la empresa de trabajo temporal, y
ésta a los trabajadores afectados, antes de la adscripción de los mismos, acerca de las características
propias de los puestos de trabajo a desempeñar y de las cualificaciones requeridas.

3.2. DERECHOS Y DEBERES DE LOS TRABAJADORES EN MATERIA DE PREVENCIÓN

La base de la protección de la seguridad y salud laboral es el derecho de los trabajadores a dicha protección, y las
obligaciones o deberes del empresario para garantizarla. Por tanto, los derechos del trabajador son obligaciones o deberes
para el empresario.

Los derechos de los trabajadores son los siguientes:

Derecho a la utilización de equipos de protección adecuada.

Derecho a la información, consulta y participación de los trabajadores.

Derecho a ser formados de forma teórica y práctica, suficiente y adecuada en materia preventiva.

Derecho a que se tomen medidas de emergencia, evacuación y primeros auxilios.

Derecho a la paralización de la actividad en caso de riesgo grave e inminente.


Derecho a la paralización de la actividad en caso de riesgo grave e inminente.

Derecho a la vigilancia de su salud.

Derecho a acceder a la documentación de las medidas preventivas.

Derecho a la protección específica de los trabajadores especialmente sensibles.

Derecho a la protección de la maternidad.

Derecho a una protección específica de los menores

Derecho a una protección específica en las relaciones de trabajo temporal, de duración determinada, y en
empresas de trabajo temporal.

El trabajador está también afectado por ciertos deberes de diligencia y buena fe en el desenvolvimiento de su contrato
de trabajo y en relación con la protección de la seguridad y la salud, además el artículo 29 de la LPRL suma algunas otras
obligaciones especificas:

Usar adecuadamente, de acuerdo con su naturaleza y los riesgos previsibles, las máquinas, aparatos,
herramientas, sustancias peligrosas, equipos de transporte y, en general, cualesquiera otros medios con los
que desarrollen su actividad.

Utilizar correctamente los medios y equipos de protección facilitados por el empresario, de acuerdo con las
instrucciones recibidas de éste.

No poner fuera de funcionamiento y utilizar correctamente los dispositivos de seguridad existentes o que se
instalen en los medios relacionados con su actividad o en los lugares de trabajo en los que ésta tenga lugar.

Informar de inmediato a su superior jerárquico directo, y a los trabajadores designados para realizar
actividades de protección y de prevención o, en su caso, al servicio de prevención, acerca de cualquier
situación que, a su juicio, entrañe, por motivos razonables, un riesgo para la seguridad y la salud de los
trabajadores.

Contribuir al cumplimiento de las obligaciones establecidas por la autoridad competente con el fin de


proteger la seguridad y la salud de los trabajadores en el trabajo.

Cooperar con el empresario para que éste pueda garantizar unas condiciones de trabajo que sean seguras
y no entrañen riesgos para la seguridad y la salud de los trabajadores.

El incumplimiento por los trabajadores de estas obligaciones en materia de prevención tiene la


consideración de incumplimiento laboral.

Responsabilidades de los trabajadores

El incumplimiento por los trabajadores de estas obligaciones en materia de prevención de riesgos tendrá la consideración
de incumplimiento laboral a efectos de ser sancionados por la dirección de la empresa (es la facultad disciplinaria), que
puede incluso suponer el despido disciplinario si nos encontramos ante un incumplimiento contractual, grave y culpable
(art. 58.1 en relación con el 54 del Estatuto de Trabajadores.)

4. CONSULTA Y PARTICIPACION DE LOS TRABAJADORES


La obligación que recae en el empresario de consultar y permitir la participación de los trabajadores respecto de todas
aquellas cuestiones que afecte a la seguridad y salud en el trabajo se traduce en el derecho de los trabajadores a
efectuar propuestas al empresario y a los órganos de participación y representación previstos por la Ley, es decir,
Delegados de Prevención y Comité de Seguridad y salud, al objeto de mejorar los niveles de protección de la
seguridad y salud en la empresa (art. 18.2 LPRL).

4.1. DERECHO DE CONSULTA

El empresario ha de consultar a los trabajadores, la adopción de las decisiones relativas a (art. 33 LPRL):

La planificación y la organización del trabajo en la empresa y la introducción de nuevas tecnologías, en todo


lo relacionado con las consecuencias que éstas pudieran tener para la seguridad y la salud de los
trabajadores, derivadas de la elección de los equipos, la determinación y la adecuación de las condiciones
de trabajo y el impacto de los factores ambientales en el trabajo.

La organización y desarrollo de las actividades de protección de la salud y prevención de los riesgos


profesionales en la empresa, incluida la designación de los trabajadores encargados de dichas actividades o
el recurso a un servicio de prevención externo.

La designación de los trabajadores encargados de las medidas de emergencia.

Los procedimientos de información y documentación a que se refieren los artículos 18, apartado 1. y 23,
apartado 1, de la presente Ley.

El proyecto y la organización de la formación en materia preventiva.

Cualquier otra acción que pueda tener efectos substanciales sobre la seguridad y la salud de los
trabajadores.

En el RD 604/06 amplía las condiciones por las que se debenconsultar a los trabajadores con:

La consulta acerca de la implantación y aplicación del Plan de Prevención de riesgos Laborales de la


empresa, la evaluación de riesgos y la consiguiente planificación y organización preventiva en su caso, así
como el acceso a la documentación correspondiente.

La consulta a los representantes legales de los trabajadores de cada una de las empresas afectadas, acerca
de las condiciones mínimas en que debe desarrollarse el Servicio de Prevención Mancomunado, y que
deben de constar en su acuerdo de constitución.

Estas consultas han de llevarse a cabodirectamente con los trabajadores, en aquellas empresas que no cuenten con
representantes de los trabajadores, o con estos últimos, caso de existir. Los informes han de elaborarse en elplazo de
quince días, o en el tiempo imprescindible cuando se trate de adoptar las medidas dirigidas a prevenir riesgo inminente;
transcurrido el plazo sin haberse emitido el informe, el empresario podrá poner en práctica su decisión.

4.2. DERECHO DE PARTICIPACIÓN Y REPRESENTACIÓN

El derecho de participación y representación del Art. 34 LPRL supone que, en aquellas empresas que cuenten con seis
o más trabajadores, a través de los delegados de personal, los comités de empresa y los representantes sindicales, o
través de los órganos equivalentes en el ámbito de las Administraciones Públicas existen Juntas de Personal y Comités de
Empresa. Debido a esta doble representación en dos órganos unitarios que se refieren a funcionarios o estatutarios y
laborales, la designación de delegados de prevención se procederá a través de los representantes de personal con
presencia en el ámbito de los órganos unitarios de representación, y entre, por una parte, aquellos funcionarios o
estatutarios que sean miembros de la Junta de Personal, y por otra entre los representantes del personal laboral miembros
del Comité de empresa, con arreglo a la escala que establece la Ley de Prevención de Riesgos Laborales en su artículo 35.2
y veremos más adelante.

Una vez designados los delegados de prevención se integrarán en losComités de Seguridad y Salud que son órganos
paritarios y colegiados de participación, destinados a la consulta regular y periódica de las actuaciones en los diferentes
ámbitos de las Administraciones Públicas, en materia de prevención de riesgos laborales.

Para llevar a cabo la indicada adaptación en el ámbito dela Administración General del Estado, el Gobierno tendrá en
cuenta los siguientes criterios:

En ningún caso dicha adaptación podrá afectar a las competencias, facultades y garantías que se reconocen
en esta Ley a los Delegados de Prevención y a los Comités de Seguridad y Salud.

Se deberá establecer el ámbito específico que resulte adecuado en cada caso para el ejercicio de la función
de participación en materia preventiva dentro de la estructura organizativa de la Administración. Con
carácter general, dicho ámbito será el de los órganos de representación del personal al servicio de las
Administraciones públicas, si bien podrán establecerse otros distintos en función de las características de la
actividad y frecuencia de los riesgos a que puedan encontrarse expuestos los trabajadores.

Cuando en el indicado ámbito existan diferentes órganos de representación del personal, se deberá
garantizar una actuación coordinada de todos ellos en materia de prevención y protección de la seguridad y
la salud en el trabajo, posibilitando que la participación se realice de forma conjunta entre unos y otros, en
el ámbito específico establecido al efecto.

Con carácter general, se constituirá un único Comité de Seguridad y Salud en el ámbito de los órganos de
representación previstos en la Ley de Órganos de Representación del Personal al Servicio de las
Administraciones Públicas, que estará integrado por los Delegados de Prevención designados en dicho
ámbito, tanto para el personal con relación de carácter administrativo o estatutario como para el personal
laboral, y por representantes de la Administración en número no superior al de Delegados. Ello no obstante,
podrán constituirse Comités de Seguridad y Salud en otros ámbitos cuando las razones de la actividad y el
tipo y frecuencia de los riesgos así lo aconsejen.

4.2.1. DELEGADO DE PREVENCIÓN

Los Delegados/as de Prevención son los representantes de los trabajadores/as con funciones específicas en materia de
prevención de riesgos en el trabajo.

La figura del Delegado/a de Prevención es, por tanto, la delrepresentante legal de los trabajadores/as, al cual se le ha
dotado de una serie de competencias y facultades en materia de seguridad y salud en el trabajo, permitiéndole influir de
forma significativa y participativa en la mejora de las condiciones de trabajo.

Los derechos de participación y consulta que la ley reconoce a los trabajadores/as se ejercen, en general, a través de estos
delegados/as a los que se atribuye, además, una función de vigilancia y control sobre el cumplimiento de la normativa de
prevención.

a. Elección y designación de un delegado de prevención

Los Delegados/as de Prevención son designados por y entre los representantes del personal: los delegados/as de personal
y los miembros del Comité de Empresa son los encargados de elegir a los delegados/as de prevención entre ellos.

El número total de Delegados/as del centro de trabajo, va a depender del número de trabajadores/as de la empresa, de
acuerdo con la siguiente escala:
*El Delegado/a de Prevención será el Delegado/a de Personal

**El Delegado/a de Prevención será elegido entre los Delegados/as de Personal

Tabla 1.0. Delegados/as de Prevención en función del número de trabajadores/as en plantilla. Fuente Ley 31/1995 de 8
de noviembre Ley de Prevención de Riesgos laborales (artículo 35 apartado 2).

Para determinar el número de Delegados de Prevención se tendrá en cuenta los siguientes criterios:

Para el cálculo del número de trabajadores/as de la empresa se tendrá en cuenta no sólo a los
trabajadores/as con contrato fijo en plantilla, sino que se deberá considerar a aquellos con contratos de
duración determinada, de acuerdo con la tabla:

*Se sumarán todos los días trabajados, por todos los trabajadores/as, y se dividen por 200, redondeando la cifra al número
superior para determinar el número de trabajadores/as.

Tabla 2.0. Número de trabajadores/as en función del tipo de contrato. Fuente Ley de Prevención de Riesgos Laborales
(Artículo 35 apartado 3).

¿Existe otra posibilidad de designar a los Delegados de Prevención?

En los convenios colectivos puede establecerse otros sistemas de designación de los delegados de prevención, siempre que
se garantice que la facultad de designación corresponde a los representantes del personal o a los propios trabajadores.
Igualmente en el ámbito de las Administraciones Públicas se podrán establecer, en los términos señalados en la Ley
7/1990, otros sistemas de designación de los delegados de prevención y acordarse que las competencias que esta Ley
atribuye a estos, puedan ser ejercidas por órganos específicos.

Designación de Delegados de Prevención en casos especiales.


En los centros de trabajo que carezcan de representantes de los trabajadores por no existir trabajadores con la antigüedad
suficiente para ser electores o elegibles en las elecciones para representantes del personal, los trabajadores podrán elegir
por mayoría a un trabajador que ejerza las competencias del Delegado de Prevención, quien tendrá las facultades,
garantías y obligaciones de tales delegados. La actuación de éstos cesará en el momento en que se reúnan los requisitos
para poder celebrar elecciones de representantes de personal.

b. Competencias y facultades de los delegados de prevención

La Ley de Prevención de Riesgos Laborales (Artículo 36), concede a los Delegados/as de Prevención unas competencias y
facultades para que puedan cumplir con el ejercicio de sus funciones en materia preventiva, y son los siguientes:

Colaborar con la dirección de la empresa en la mejora de la acción preventiva.

Promover y fomentar la cooperación de los trabajadores/as en la ejecución de la normativa sobre


prevención de riesgos laborales.

Ser consultados por el empresario/a en temas de salud laboral.

Ejercer una labor de vigilancia y control de la normativa sobre prevención de riesgos laborales.

Las competencias del Comité de Seguridad y Salud en las empresas con menos de 50 trabajadores/as.

Los Delegados/as de prevención tienen que realizar una importante y activavigilancia y control del cumplimiento de la
normativa de prevención de riesgos laborales, avisando de las deficiencias que detecten al empresario/a y si fuera
necesario acudiendo a los órganos competentes de la administración (Inspección de Trabajo y Seguridad Social e Instituto
Regional de Seguridad y Salud).

El Delegado de Prevención tiene derecho a que el empresario/a le facilite toda aquellainformación que él solicite y que
sea necesaria para el desarrollo de sus funciones como representante de los trabajadores/as en materia preventiva, y sería
la siguiente:

Plan de Prevención

Evaluación de riesgos laborales

La planificación de la actividad preventiva

Fichas técnicas de seguridad de las máquinas

Fichas técnicas sobre productos químicos

Información sobre cómo ha organizado la empresa la actividad preventiva.

Plan de emergencia

Relación de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales.

Fecha de realización y protocolos médicos de vigilancia de la salud que se vayan a utilizar para la
realización de los reconocimientos médicos específicos.

Plan formativo en materia preventiva.

Existencia de trabajadores de ETT´S; empresas de servicio.

Contratos con las empresas de servicio (limpiezas, seguridad privada, cafeterías, etc.)

Memoria anual de los servicios de prevención.


El Delegado/a de Prevención puede y debesolicitar por escrito y con acuse de recibo al empresario/a la
documentación, con objeto de realizar eficazmente sus funciones como representantes de los trabajadores/as en materia
de seguridad y salud en el trabajo.

Los delegados/as de prevención tienen la facultad y el deber de realizar todas aquellaspropuestas que crean
convenientes para la mejora de las condiciones de trabajo. Debe tener en cuenta que:

El empresario/a esta obligado a facilitar a los Delegados/as de Prevención toda la información respecto a las
medidas de carácter preventivo y de mejora de la protección de la seguridad y la salud de los
trabajadores/as, con carácter previo a la ejecución de las mismas.

Las propuestas que hagan los Delegados/as de Prevención en respuesta a la información recibida, se harán
llegar al empresario por escrito en un plazo de 15 días o el periodo mínimo indispensable, cuando se trate
de una actuación en caso de riesgo grave e inminente.

El Delegado/a de Prevención podrá proponer la paralización de la actividad al Comité de Empresa cuando el


empresario/a haya incumplido sus obligaciones y no haya adoptado las medidas preventivas y protectoras
necesarias, exponiendo a los trabajadores/as a una situación de riesgo grave e inminente.

L a respuesta negativa a las propuestas realizadas por el Delegado/a o Delegados/as de Prevención ha de estar
motivada por el empresario/a, exponiendo las razones y fundamentos de la misma.

Las propuestas que se hagan llegar al empresario/a deberán realizarsepor escrito y con acuse de recibo de la misma.

Aunque ya lo hemos mencionado en otros apartados, el Delegado/a de Prevención tiene la facultad de, ante una situación
de riesgo grave e inminente, proponer la paralización de la actividad al órgano de representación de los
trabajadores/as.

Asimismo, si por la urgencia no es posible reunir al Comité de Empresa o en su caso al conjunto de Delegados/as de
Personal, los Delegados/as de Prevención, por acuerdo mayoritario podrán acordar la decisión de paralizar la actividad.

c. Deber de sigilo profesional

La Ley de Prevención de Riesgos Laborales obliga al delegado/a de prevención a observar sigilo profesional respecto de las
informaciones a que tuviese acceso como consecuencia de su actuación en la empresa.

Esto significa que los delegados/as de prevención no pueden utilizar las informaciones a las que tienen derecho en razón de
su cargo para finalidades distintas a las que motivaron el acceso a las mismas.

Es decir, mientras la información circule para controlar el cumplimiento de la normativa, para denunciar incumplimientos,
para proponer o negociar mejoras, para aumentar el conocimiento de los trabajadores/as sobre los riesgos a los que están
expuestos o para, de cualquier otro modo, mejorar los niveles de protección existente, no hay infracción del deber de sigilo.

Divulgar dicha información con la sola finalidad de perjudicar a la empresa, si constituiría una infracción.

d. Garantías de los delegados de prevención

A los delegados de prevención se les facilita unas garantías para que puedan ejercer sus funciones (competencias y
facultades anteriormente mencionadas) como representantes de los trabajadores sin sufrir perjuicios ni represalias, a
través de la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales en su artículo 37 y en el artículo 68 del TRET.

Las garantías son siguientes:

Apertura de expediente contradictorio

Regulada en el artículo 68.a) del TRET como garantía exclusiva de los representantes, supone que antes de imponer
sanciones graves o muy graves a un representante es preceptiva la apertura de un expediente contradictorio en el que
serán oídos el interesado y los restantes representantes de los trabajadores/as.

Prioridad de permanencia en la empresa o centro de trabajo

Regulada en el artículo 68.b) del TRET consiste en el derecho preferente que tienen los representantes de los
trabajadores/as a permanecer en la empresa en los supuestos de suspensión de contratos o extinción por causas
tecnológicas o económicas. Esta prioridad también opera en los supuestos de movilidad geográfica (regulados en el artículo
40.5 del TRET), cuando esté referida al mismo grupo profesional.

Protección del representante contra el despido o sanción durante el ejercicio de sus funciones, ni dentro del
año siguiente a la finalización de su mandato.

Protección del representante contra el despido o sanción durante el ejercicio de sus funciones, ni dentro del año siguiente a
la finalización de su mandato, siempre que el despido o sanción se base en la acción del trabajador/a en el ejercicio de su
representación. Regulada en el artículo 68.c) del TRET, lo que intenta evitar es que el representante de los trabajadores/as
sea sancionado o despedido por algo relacionado con su actividad representativa.

Prohibición de discriminación en su promoción económica o profesional.

Prohibición de discriminación en su promoción económica o profesional en razón del desempeño de su representación. Está
regulada en el articulo 68.c) del TRET como una concreción del artículo 17 del mismo texto legal que prohíbe la
discriminación en el empleo, y pretende evitar que un trabajador/a se pueda ver perjudicado en su promoción económica
y/o profesional por su condición de representante de los trabajadores/as.

Libertad de expresión.

Regulada en el artículo 68.d) del TRET supone el derecho de los representantes a expresar sus opiniones en las materias
concernientes al ámbito de su representación, lo que incluye la capacidad de expresarlas oralmente, pero también de
publicarlas y distribuirlas siempre que no se perturbe la normalidad de la actividad productiva y se comunique previamente
a la empresa. El Comité tiene este derecho colegiadamente.

No podrán vulnerarse los límites generales de este derecho como son: el respeto al derecho al honor, a la intimidad y a la
propia imagen de otras personas.

Crédito horario

Regulada en el artículo 68.e) del TRET, supone la concesión a los representantes de los trabajadores/as de
un número de horas mensuales no trabajadas pero remuneradas para que las dediquen a su función
representativa.

El número de horas que se concede va desde 15 a 40 horas mensuales, dependiendo del número de
trabajadores/as de la empresa, según muestra el siguiente cuadro:

Estas horas tienen carácter individual y mensual, es decir, se dan a cada trabajador/a representante y no
cabe acumular las horas no consumidas de un mes a otro. Lo que sí podrá pactarse en convenio colectivo es
la acumulación de horas de los distintos miembros de la representación en uno o varios de sus
componentes, siempre que no se rebase el máximo de 40 horas mensuales.
Se presume la utilización correcta del crédito horario, lo que incluye no sólo su utilización en funciones
representativas en el seno de la empresa, sino también en actividades organizadas por el sindicato como
son cursos de formación o reuniones.

Las horas correspondientes al crédito horario son retribuidas igual que el trabajo efectivo, es decir, que el
representante de los trabajadores/as conserva el derecho a la retribución que hubiera percibido de haber
realizado efectivamente su trabajo.

Se evita así que el representante de los trabajadores/as resulte perjudicado económicamente por el tiempo
dedicado al ejercicio de funciones representativas.

El artículo 37.1 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales tras reiterar que a los Delegados/as de Prevención les
serán de aplicación las garantías del artículo 68 del TRET, especifica que el tiempo utilizado por los Delegados/as de
Prevención para el desempeño de sus funciones en materia de prevención de riesgos laborales será considerado como de
ejercicio de funciones de representación a efectos de la utilización del crédito de horas mensuales retribuidas.

No obstante, no se imputará al citado crédito horario el tiempo dedicado a:

Reuniones del Comité de Seguridad y Salud.

Cualesquiera otras reuniones convocadas por el empresario en materia de prevención de riesgos laborales.

Acompañar a los técnicos en las evaluaciones de riesgos.

Acompañar a los Inspectores de Trabajo y Seguridad Social en las visitas a los centros de trabajo.

Visitar accidentes para conocer las circunstancias de los mismos.

El tiempo dedicado a estas funciones se considerará de trabajo efectivo, no imputándose al crédito horario del Delegado/a.

Formación

Otra garantía de los Delegados/as de Prevención es dotarles de losmedios y la formación en materia preventiva que
resulte necesario para el ejercicio de sus funciones, según establece el artículo 37.2 de la Ley de Prevención de
Riesgos Laborales establece.

Esta formación deberá ser facilitada por el empresario/a, bien por sus propios medios o mediante concierto con
organismos o entidades especializadas en la materia, y deberá estar adaptada a la evolución de los riesgos y a la
aparición de otros nuevos, repitiéndose periódicamente si fuera necesario.

El tiempo dedicado a la formación será considerado como tiempo de trabajo a todos los efectos, sin que en ningún caso
pueda recaer el coste de la formación en los Delegados/as de Prevención.

La formación deberá impartirse, siempre que sea posible, dentro de la jornada laboral o, en su defecto en otras horas pero
con descuento en aquella del tiempo invertido en la misma (artículo 19.2 de la LPRL).

Deberán recibir una formación mínima de 30 horas que respete el programa establecido en el RD 39/1997, de 17 de enero,
por el que se aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención, y que le capacite para el desempeño de las
funciones de nivel básico.

En las empresas que desarrollen alguna actividad incluida en el anexo I del Reglamento de los Servicios de Prevención, esta
formación tendrá una duración no inferior a 50 horas.

El convenio colectivo podrá mejorar estos mínimos estableciendo una formación de mayor duración.

4.2.2. Comité de Seguridad y Salud (ART. 38 LPRL)

El Comité de Seguridad y Salud es el órgano paritario y colegiado de participación destinado a la consulta regular y
periódica de las actuaciones de la empresa en materia de prevención de riesgos.

Constitución

Se constituirá un Comité de Seguridad y Salud en todas las empresas o centros de trabajo que cuenten con 50 o más
trabajadores. En las empresas que no alcancen este número mínimo de trabajadores, las competencias atribuidas a este
órgano serán ejercidas por los delegados de prevención.

Las empresas que cuenten con varios centros de trabajo dotados deComité de Seguridad y Salud podrán acordar con
sus trabajadores la creación de un Comité Intercentros, con las funciones que el acuerdo le atribuya.

Composición

El Comité estará formado por los Delegados de Prevención, de una parte, y por el empresario y/o sus representantes en
número igual al de los Delegados de Prevención, de la otra.

En las reuniones del Comité de Seguridad y Salud participarán, con voz pero sin voto, los Delegados Sindicales y los
responsables técnicos de la prevención en la empresa que no estén incluidos en la composición a la que se refiere el
párrafo anterior. En las mismas condiciones podrán participar trabajadores de la empresa que cuenten con una especial
cualificación o información respecto de concretas cuestiones que se debatan en este órgano y técnicos en prevención
ajenos a la empresa, siempre que así lo solicite alguna de las representaciones en el Comité.

Reuniones

El Comité de Seguridad y Salud se reunirá trimestralmente y siempre que lo solicite alguna de las representaciones en el
mismo. El Comité adoptará sus propias normas de funcionamiento.

Competencias

El Comité de Seguridad y Salud tendrá las siguientes competencias según el artículo 39 LPRL:

Participar en la elaboración, puesta en práctica y evaluación de los planes y programas de prevención de


riesgos en la empresa. A tal efecto, en su seno se debatirán, antes de su puesta en práctica y en lo
referente a su incidencia en la prevención de riesgos, los proyectos en materia de planificación,
organización del trabajo e introducción de nuevas tecnologías, organización y desarrollo de las actividades
de protección y prevención y proyecto y organización de la formación en materia preventiva.

Promover iniciativas sobre métodos y procedimientos para la efectiva prevención de los riesgos,
proponiendo a la empresa la mejora de las condiciones o la corrección de las deficiencias existentes.

Facultades

En el ejercicio de sus competencias, el Comité de Seguridad y Salud estará facultado para:

Conocer directamente la situación relativa a la prevención de riesgos en el centro de trabajo, realizando a


tal efecto las visitas que estime oportunas.

Conocer cuántos documentos e informes relativos a las condiciones de trabajo sean necesarios para el
cumplimiento de sus funciones, así como los procedentes de la actividad del servicio de prevención, en su
caso.

Conocer y analizar los daños producidos en la salud o en la integridad física de los trabajadores, al objeto de
valorar sus causas y proponer las medidas preventivas oportunas.

Conocer e informar la memoria y programación anual de servicios de prevención.

Respecto de la colaboración entre empresas en los supuestos de desarrollo simultáneo de actividades en un mismo centro
de trabajo, se podrá acordar la realización de reuniones conjuntas de los Comités de Seguridad y Salud o, en su
defecto, de los Delegados de Prevención y empresarios de las empresas que carezcan de dichos Comités, u otras medidas
de actuación coordinada.

5. RESPONSABILIDADES Y SANCIONES EN MATERIA DE PREVENTIVA


Le eficacia del sistema normativo de prevención de riesgos laborales depende en gran medida del establecimiento de un
completo régimen de responsabilidades por incumplimiento.

Los sujetos responsables en prevención son los siguientes:

Los empresarios titulares de centros de trabajo, los promotores y propietarios de obra y los trabajadores
por cuenta propia que incumplan las obligaciones que se deriven de la normativa de prevención de riesgos
laborales.

Las entidades especializadas que actúen como servicios de prevención ajenos a las empresas.

Las personas o entidades que desarrollen la actividad de auditoría del sistema de prevención de las
empresas.

Las entidades acreditadas para desarrollar y certificar la formación en materia de prevención de prevención
de riesgos laborales.

La agencia de colocación, las empresas de trabajo temporal y las empresas usuarias respecto de las
obligaciones que se establecen en su legislación específica y en la de prevención de riesgos laborales.

La empresa principal responderá solidariamente con los contratistas y subcontratistas durante el periodo de
la contrata, de las obligaciones impuestas por la LPRL, en relación con los trabajadores que aquéllos ocupen
en los centros de trabajo de la empresa principal, siempre que la infracción se haya producido en el centro
de trabajo de dicho empresario principal.

No son sujetos responsables los trabajadores, ni los trabajadores designados, ni los miembros de los
servicios de prevención propios, ni otros trabajadores de la empresa con responsabilidad en materia de
seguridad y salud laboral.

En materia preventiva existen varios tipos de responsabilidades, debidas al incumplimiento por los empresarios, u otros
sujetos, de sus obligaciones en materia de prevención de riesgos laborales dará lugar a:

A. Responsabilidad administrativa

La responsabilidad administrativa es el instrumento ordinario para garantizar desde el ámbito público el cumplimiento
de las obligaciones laborales.

Las infracciones y las correspondientes sanciones se recogen en el Texto Refundido de la Ley de Infracciones y Sanciones
en el Orden Social (LISOS), aprobado por el Real Decreto Legislativo 5/2000, de 4 de agosto.

Las infracciones en materia de prevención de riesgos laborales son las acciones u omisiones de los diferentes
sujetos responsables, que incumplan las normas legales, reglamentarias y cláusulas normativas de los convenios colectivos
en materia de seguridad y salud en el trabajo sujetas a responsabilidad conforme a la LISOS.

Si se estima que el empresario está incumpliendo las normas de salud laboral, hay que presentar una denuncia ante la
Inspección de Trabajo. Si ésta levanta acta de infracción, hacer un seguimiento del expediente sancionador.

Las infracciones se califican como leves, graves y muy graves, en atención a la naturaleza del deber infringido y la entidad
del derecho afectado y en ocasiones, del resultado de la conducta infractora.

Infracciones leves (artículo 11 de LISOS)

La falta de limpieza del centro de trabajo de la que no se derive riesgo para la integridad física o salud de
los trabajadores.

No dar cuenta, en tiempo y forma, a la autoridad laboral competente, conforme a las disposiciones
vigentes, de los accidentes de trabajo ocurridos y de las enfermedades profesionales declaradas cuando
tengan la calificación de leves.

No comunicar a la autoridad laboral competente la apertura del centro de trabajo o la reanudación o


continuación de los trabajos después de efectuar alteraciones o ampliaciones de importancia, o consignar
con inexactitud los datos que debe declarar o cumplimentar, siempre que no se trate de industria calificada
por la normativa vigente como peligrosa, insalubre o nociva por los elementos procesos o sustancias que se
manipulen.

Las que supongan incumplimientos de la normativa de prevención de riesgos laborales, siempre que
carezcan de trascendencia grave para la integridad física o la salud de los trabajadores.

Cualesquiera otras que afecten a obligaciones de carácter formal o documental exigidas en la normativa de
prevención de riesgos laborales y que no estén tipificadas como graves o muy graves.

No disponer el contratista en la obra de construcción del Libro de Subcontratación exigido por el artículo 8
de la Ley Reguladora de la subcontratación en el sector de la construcción.

No disponer el contratista o subcontratista de la documentación o título que acredite la posesión de la


maquinaria que utiliza, y de cuanta documentación sea exigida por las disposiciones legales vigentes.

Infracciones graves (artículo 12 de la LISOS)

Incumplir la obligación de integrar la prevención de riesgos laborales en la empresa a través de la


implantación y aplicación de un plan de prevención con el alcance y contenido establecidos en la normativa
de prevención de riesgos laborales.

No llevar a cabo las evaluaciones de riesgos y en su caso, sus actualizaciones y revisiones, así como los
controles periódicos de las condiciones de trabajo y de la actividad de los trabajadores que procedan, o no
realizar aquellas actividades de prevención que hicieran necesarias los resultados de las evaluaciones, con
el alcance y contenido establecidos en la normativa sobre prevención de riesgos laborales.

No realizar los reconocimientos médicos y pruebas de vigilancia periódica del estado de salud de los
trabajadores que procedan conforme a la normativa sobre prevención de riesgos laborales, o no comunicar
su resultado a los trabajadores afectados.

No dar cuenta en tiempo y forma a la autoridad laboral, conforme a las disposiciones vigentes de los
accidentes de trabajo ocurridos y de las enfermedades profesionales declaradas cuando tengan la
calificación de graves, muy graves o mortales, o no llevar a cabo una investigación en caso de producirse
daños a la salud de los trabajadores o de tener indicios de que las medidas preventivas son insuficientes.

No registrar y archivar los datos obtenidos en las evaluaciones, controles, reconocimientos, investigaciones
o informes a que se refieren los artículos 16, 22 y 23 de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención
de Riesgos Laborales.

La adscripción de trabajadores a puestos de trabajo cuyas condiciones fuesen incompatibles con sus
características personales o de quienes se encuentren manifiestamente en estados o situaciones
transitorias que no respondan a las exigencias psicofísicas de los respectivos puestos de trabajo así como la
dedicación de aquéllos a la realización de tareas sin tomar en consideración sus capacidades profesionales
en materia de seguridad y salud en el trabajo, salvo que se trate de infracción muy grave conforme al
artículo siguiente.

El incumplimiento de las obligaciones en materia de formación e información suficiente y adecuada a los


trabajadores acerca de los riesgos del puesto de trabajo susceptibles de provocar daños para la seguridad y
salud y sobre las medidas preventivas aplicables, salvo que se trate de infracción muy grave conforme al
artículo siguiente.

No adoptar las medidas previstas en el artículo 20 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales en materia
de primeros auxilios, lucha contra incendios y evacuación de los trabajadores.

El incumplimiento de los derechos de información consulta y participación de los trabajadores reconocidos


en la normativa sobre prevención de riesgos laborales.

Las que supongan incumplimiento de la normativa de prevención de riesgos laborales, siempre que dicho
incumplimiento cree un riesgo grave para la integridad física o la salud de los trabajadores afectados y
especialmente en materia de:

Comunicación a la autoridad laboral, cuando legalmente proceda, de las sustancias, agentes


físicos químicos y biológicos, o procesos utilizados en las empresas.

Diseño, elección, instalación, disposición, utilización y mantenimiento de los lugares de


trabajo herramientas, maquinaria y equipos.

Prohibiciones o limitaciones respecto de operaciones procesos y uso de agentes físicos,


químicos y biológicos en los lugares de trabajo.
Limitaciones respecto del número de trabajadores que puedan quedar expuestos a
determinados agentes físicos, químicos y biológicos.

Utilización de modalidades determinadas de muestreo, medición y evaluación de resultados.

Medidas de protección colectiva o individual.

Señalización de seguridad y etiquetado y envasado de sustancias peligrosas, en cuanto


éstas se manipulen o empleen en el proceso productivo.

Servicios o medidas de higiene personal.

Registro de los niveles de exposición a agentes físicos, químicos y biológicos, listas de


trabajadores expuestos y expedientes médicos.

La falta de limpieza del centro o lugar de trabajo cuando sea habitual o cuando de ello se deriven riesgos
para la integridad física y salud de los trabajadores.

El incumplimiento del deber de información a los trabajadores designados para ocuparse de las actividades
de prevención o, en su caso, al servicio de prevención de la incorporación a la empresa de trabajadores con
relaciones de trabajo temporales de duración determinada o proporcionados por empresas de trabajo
temporal.

No facilitar a los trabajadores designados o al servicio de prevención el acceso a la información y


documentación señaladas en el apartado 1 del artículo 18 y en el apartado 1 del artículo 23 de la Ley de
Prevención de Riesgos Laborales.

Infracciones muy graves (art. 13 de la LISOS)

No observar las normas específicas en materia de protección de la seguridad y la salud de las trabajadoras
durante los períodos de embarazo y lactancia.

No observar las normas específicas en materia de protección de la seguridad y la salud de los menores.

No paralizar ni suspender de forma inmediata a requerimiento de la Inspección de Trabajo y Seguridad


Social, los trabajos que se realicen sin observar la normativa sobre prevención de riesgos laborales y que, a
juicio de la Inspección, impliquen la existencia de un riesgo grave e inminente para la seguridad y salud de
los trabajadores, o reanudar los trabajos sin haber subsanado previamente las causas que motivaron la
paralización.

Incumplir el deber de confidencialidad en el uso de los datos relativos a la vigilancia de la salud de los
trabajadores, en los términos previstos en el apartado 4 del artículo 22 de la Ley de Prevención de Riesgos
Laborales.

Las acciones u omisiones que impidan el ejercicio del derecho de los trabajadores a paralizar su actividad
en los casos de riesgo grave e inminente en los términos previstos en el artículo 21 de la Ley de Prevención
de Riesgos Laborales.

Las infracciones en materia de prevención de riesgos laborales se sancionarán (Art. 40.2 de la LISOS)
Dichas sanciones se pueden clasificar en tres grados: grado mínimo, grado medio y grado máximo. La graduación de la
sanción se realiza en función de diversos criterios y, algunos de ellos son (Art. 39.3 de la LISOS):

La peligrosidad de las actividades desarrolladas.

El carácter permanente o transitorio de los riesgos.

La gravedad de los daños producidos.

El número de trabajadores afectados.

También deberá tenerse en cuenta si se ha producido reincidencia (art. 41 LISOS)

Por la comisión de delitos o infracciones muy graves en materia de seguridad y salud en el trabajo, la Administración
Laboral puede imponer otras medidas adicionales:

Suspensión de actividades laborales. Cierre del centro de trabajo

La suspensión de las actividades laborales por un tiempo determinado o, en caso extremo, el cierre del centro de trabajo
correspondiente, sin perjuicio, en todo caso, del pago del salario o de las indemnizaciones que procedan y de las medidas
que puedan arbitrarse para su garantía, cuando concurran circunstancias de excepcional gravedad en las infracciones en
materia de seguridad y salud en el trabajo (artículo 53 LPRL. Además puede existir la posibilidad de paralización de trabajos
que puede hacer el Inspector de trabajo y seguridad social en los supuestos de riegos grave e inminente como indica el art.
44 LPRL).

Prohibición de contratar con la Administración

Las infracciones muy graves en materia de seguridad y salud en el trabajo irán acompañadas de la prohibición de contratar
con la Administración (Artículos 54 de la LPRL y 20.d. del Real Decreto Legislativo 2/2000, de 16 de junio por el que se
aprueba el Texto Refundido de la Ley de Contratos con las Administraciones Públicas).

Cancelación de la acreditación como servicio de prevención, entidad formativa o auditora

La cancelación de la acreditación otorgada por la Autoridad Laboral, por las infracciones por faltas graves y muy graves, de
las entidades especializadas que actúen como servicios de prevención ajenos a las empresas, de las personas o entidades
que desarrollen la actividad de auditoría de sistema de prevención de las empresas y de las entidades acreditadas para
desarrollar o certificar la formación en materia de prevención de riesgos laborales (art. 40.2. de la LISOS)

La responsabilidad administrativa es compatible con:

Las indemnizaciones por los daños y perjuicios causados.

El recargo de prestaciones económicas del sistema de la Seguridad Social.

Por el contrario, no se permite la concurrencia de responsabilidad administrativa y penal, por aplicación del principio non
bis in idem, es decir, se establece la incompatibilidad entre sanción administrativa y penal.

Prescripción (Art. 4.3. de la LISOS)

Las infracciones prescribirán: al año, las leves; a los tres años, las graves; y a los cinco años, las muy graves, contados
desde la fecha de infracción.

Delitos específicos contra la seguridad y la salud

Dentro de los delitos contra los derechos de los trabajadores, se encuentran dos delitos contra la seguridad y la salud de
los trabajadores; se trata de los llamados delitos de riesgo o de peligro, pues para su aplicación no es necesario que se
produzca el daño o el resultado, es decir, bastaría la previa infracción de normas de prevención de riesgos laborales
siempre que suponga peligro grave para el trabajador. Éstos a su vez se pueden dividir en:

El delito doloso: el sujeto voluntaria y conscientemente comete la infracción: los que con infracción de las
normas de prevención de riesgos laborales, estando legalmente obligados no faciliten los medios necesarios
para que los trabajadores desempeñen su actividad con las medidas de seguridad e higiene adecuadas, de
forma que pongan en peligro su vida, salud o integridad física. Serán castigados con penas de prisión de
seis meses a tres años y multas de seis a doce meses (la máxima condena por multa sería 108.000 €).
Delito culposo: el sujeto actúa sin intencionalidad pero con imprudencia grave: cuando el delito anterior
se cometa por imprudencia grave, será castigado con la pena inferior en grado (prisión de tres a seis meses
y la condena por multa sería de 27.000 a 54.000 €).

Delitos genéricos

Se pueden aplicar los delitos genéricos, además de los anteriores, cuando se produzca un daño para la vida, la salud o la
integridad física, como son el homicidio, el homicidio imprudente o el delito de lesiones.

Delitos contra la seguridad colectiva

Estos delitos son los que atentan de forma general a los ciudadanos, y se distinguen los delitos catastróficos siguientes:

Los delitos relativos a la energía nuclear y a las radiaciones ionizantes.


Los delitos de riesgos provocados por explosivos y otros agentes.
Los delitos de riesgo en la actividad de la construcción.

Los sujetos imputados por responsabilidad penal son:

Las penas se impondrán al empresario, pero si la empresa es una persona jurídica (sociedad), los
imputados y penados serán los gestores, administradores, directivos o mandos de estas sociedades.
Sobre la sociedad puede recaer la responsabilidad solidaria sobre la pena de multa y las medidas accesorias
que se puedan adoptar.
Los mandos intermedios, encargados, capataces, jefes de obra e, incluso, los técnicos y coordinadores de
seguridad, pueden ser sujetos responsables y condenados, por el ejercicio de sus funciones en relación con
os hechos ocurridos, es decir, todo aquel que tenga obligaciones concretas en materia de seguridad y salud
laboral.

Esta responsabilidad es compatible con la responsabilidad civil y de seguridad social, pero incompatible con la
responsabilidad administrativa cuando se produzca identidad de sujeto, hecho y fundamento.

Medidas Accesorias:

La autoridad judicial además de las penas, anteriormente expuestas, podrá decretar alguna/as de las siguientes medidas
accesorias (art. 129 Código Penal):

Disolución de la sociedad, asociación o fundación.


Clausura de la empresa, sus locales o establecimientos, con carácter temporal o definitivo. La clausura
temporal no podrá exceder de 5 años.
Suspensión de las actividades de la sociedad, empresa, fundación o asociación por un plazo que no podrá
exceder de 5 años.
Prohibición de realizar en el futuro actividades. En cuyo ejercicio se haya cometido, favorecido o encubierto
el delito.
La intervención de la empresa para salvaguardar los derechos de los trabajadores o de los acreedores.

D. Responsabilidad de Seguridad Social

En cuanto a la responsabilidad de Seguridad Social, ésta se regula en los arts. 195 a 197 LGSS, que contempla como
eventuales incumplimientos empresariales sancionables los relativos a los accidentes de trabajo producidos por la negativa
empresarial de paralizar de los trabajos ordenada por la Inspección de Trabajo y Seguridad Social o la autoridad laboral, así
como la no realización del reconocimiento médico previo o periódico de los trabajadores expuestos a enfermedades
profesionales, cuando éstas se materializan.

En tales supuestos, la empresa incumplidora será responsable directa del pago de las prestaciones que puedan
derivarse, sustituyendo, pues, la protección que, en otro caso, correspondería a la Seguridad Social o Mutua Patronal de
Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales a que estuviera asociada.

Pero a esta responsabilidad genérica, se suma una específica para el caso de accidentes de trabajo y enfermedades
profesionales concretada en el recargo de las prestaciones debidas al trabajador. En tales casos, producida la
contingencia profesional, todas las prestaciones económicas a ella correspondientes, además de estar a cargo de la
empresa en los términos señalados, se aumentarán en su cuantía, según la gravedad de la infracción,entre un 30 y un
50 por 100, cuando la lesión se produzca por máquinas, artefactos o en instalaciones, centros o lugares de trabajo que
carezcan de los dispositivos necesarios, o que se encuentren inutilizados o en malas condiciones, o cuando no se hayan
observado las medidas generales o particulares aplicables en materia de seguridad, incluidas de las características, edad,
sexo y demás condiciones del trabajador.

E. Responsabilidad Laboral

Además existe la posibilidad de que el trabajador extinga el contrato de trabajo por el incumplimiento grave por parte del
empresario de sus deberes en esta materia (salvo supuesto de fuerza mayor). Debe tratarse de una conducta empresarial
grave y culpable.

En este caso el trabajador tendrá derecho a las indemnizaciones para el despido improcedente que tras la aprobación de la
Reforma Laboral por el Real Decreto- Ley 3/2012, será de 33 días por año de servicio con un máximo de 42 mensualidades,
según indica en su Disposición Adicional Quinta.

No obstante, la indemnización por despido improcedente de los contratos formalizados con anterioridad a la entrada en
vigor de la Reforma Laboral se calculará a razón de 45 días de salario por año de servicio por el tiempo de prestación de
servicios anterior a dicha fecha de entrada.
MODULO 2. LOS RIESGOS GENERALES Y SU PREVENCIÓN

Introducción

INTRODUCCIÓN
La protección de la seguridad y salud de los trabajadores, se aborda actualmente desde el punto de vista preventivo y no
desde el correctivo, es decir, no se actúa cuando ha sucedido algo sino que se planifica antes de que ocurra. Este enfoque
defiende, como ya hemos visto en el anterior módulo, que la actuación preventiva:

Se debe planificar e integrar en el conjunto de actividades del hospital a través de todos sus niveles
jerárquicos.

Debe comenzar por una evaluación inicial de los riesgos presentes en el medio laboral derivando, cuando
sea necesario, en la adopción de las medidas adecuadas que eliminen o al menos reduzcan los riesgos
detectados.

Es necesario pues, que todas aquellas personas que deban desempeñar funciones preventivas en el hospital conozcan, al
menos, los principales riesgos que pueden estar presentes en el medio laboral así como los sistemas de evaluación y
control de los mismos.

Asimismo, para colaborar eficazmente en la protección de la salud de los trabajadores, será necesario, que todos y cada
uno de los responsables en el desempeño de acciones preventivas en el hospital, puedan en un momento determinado
actuar en caso de emergencia y primeros auxilios.

Aquellas condiciones de trabajo capaces de provocar un daño para la seguridad y salud de los trabajadores, se conocen
como factores de riesgos que pueden clasificarse en:

Condiciones de seguridad

Contaminantes o medioambiente físico, químico y biológico

Carga de trabajo

Organización del trabajo

En este módulo veremos los riesgos generales que nos podemos encontrar en cualquier empresa, y por ello también en los
centros hospitalarios.

FACTORES DE RIESGO
Condiciones de seguridad: Medioambiente químico

Los lugares y superficies de trabajo. Corrosivos

Las máquinas y los equipos. Irritantes

Las herramientas. Neumoconióticos

La manipulación y el transporte. Asfixiantes

Los sistemas eléctricos. Anestésicos y narcóticos

Los equipos contra incendios. Sensibilizantes

Almacenamiento. Cancerígenos

Mantenimiento Sistémicos

Medioambiente físico Medioambiente biológico

El ruido. Bacterias

Las vibraciones. Protozoos

La iluminación. Virus

Las condiciones termohigrométricas. Hongos

Las radiaciones.

Carga de trabajo Organización del trabajo

Carga física: esfuerzos, posturas, La jornada de trabajo


movimientos, manipulación de
cargas El ritmo de trabajo

Carga mental: exigencias de la La automatización


tarea, atención, percepción. La comunicación

El estilo de mando

La participación

El status social

La identificación con la tarea

La iniciativa

La estabilidad en el empleo
Dependiendo de cuál sea el factor de riesgo que los origina, se distingue entre:

Riesgos de seguridad: atrapamientos, golpes y cortes, proyecciones, aplastamientos, quemaduras, riesgo


eléctrico, riesgo de incendio, en definitiva, los que provocan accidentes.

Riesgos higiénicos: los que provocan enfermedades profesionales. No es necesario que las condiciones
de trabajo sean extremas para que aparezcan problemas de salud. Por ejemplo, un ruido de fondo, un foco
mal orientado, una temperatura inadecuada, etc. pueden influir negativamente en la realización del trabajo.

Contaminantes físicos: ruido, vibraciones, iluminación

Contaminantes químicos

Contaminantes biológicos

Riesgos ergonómicos: los que provocan fatiga, tanto física como mental.

Riesgos psicosociales: los que provocan insatisfacción laboral.


UNIDAD FORMATIVA 1. Riesgos ligados a las condiciones de seguridad

UNIDAD FORMATIVA 1

Riesgos ligados a las condiciones de seeguridad

CONTENIDOS

1. Lugares de trabajo

2. Máquinas

3. Equipos de trabajo

4. Incendios

5. Electricidad

En esta unidad desarrollaremos los riesgos ligados a las condiciones de seguridad, que son principalmente los provocados
por agentes mecánicos que encontramos en las instalaciones y equipos de trabajo de los procesos productivos, y que
afectan a los siguientes aspectos:

Lugares de trabajo

Maquinas y equipos de trabajo

Herramientas

Incendios y explosiones

Electricidad

Almacenamiento, manipulación y transporte

1. LUGARES DE TRABAJO
Muchos son los factores determinantes de que existan riesgos de accidentes en los centros de trabajo, que pueden llegar a
dañar a las personas, a los productos, a las máquinas e instalaciones, ante una realidad laboral cada vez más compleja.

Las causas de los accidentes normalmente no producen molestias (un hueco sin cubrir, un cable eléctrico sin proteger...),
por lo que a veces no hay prisa en solucionarlas. En otras ocasiones se desconoce la existencia de un peligro por quienes
están expuestos al mismo.

La Seguridad en el Trabajo es la técnica preventiva que trata de identificar y anular o disminuir estas causas y así
conseguir su objetivo: "reducir los accidentes de trabajo".
El lugar en que se realiza el trabajo debe estar en buenas condiciones de seguridad pues así se evitarán accidentes y se
conseguirá una mayor calidad y comodidad del trabajo. Para conseguir este objetivo debemos remitirnos al RD. 486/1997,
de 14 de abril, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de
trabajo.

El RD. 486/1997 recoge como principios básicos que favorecen la seguridad:

El orden y la limpieza en el lugar de trabajo

El mantenimiento adecuado de los edificios e instalaciones generales son principios básicos

Este Real Decreto, no será de aplicación a:

Los medios de transporte utilizados fuera de la empresa o centro de trabajo, así como a los lugares de
trabajo situados dentro de los medios de transporte.

Las obras de construcción temporal o móvil.

Las industrias de extracción.

Los buques de pesca.

Los campos de cultivo, bosques y otros terrenos que formen parte de una empresa o centro de trabajo
agrícola o forestal pero que estén situados fuera de la zona edificada de los mismos.

Para estos lugares de trabajo especiales, habrá que remitirse a su normativa específica.

Se entiende por lugares de trabajo las áreas del centro de trabajo, edificadas o no, en las que los trabajadores deban
permanecer o a las que puedan acceder en razón de su trabajo. Se consideran incluidos en esta definición:

los servicios higiénicos y locales de descanso.

los locales de primeros auxilios.

los comedores.

Las instalaciones de servicio o protección anejas a los lugares de trabajo.


La obligación general del empresario será adoptar las medidas necesarias para que la utilización de los lugares de
trabajo no origine riesgos para la seguridad y salud de los trabajadores o, si ello no fuera posible, para que tales riesgos se
reduzcan al mínimo.

En cualquier caso, los lugares de trabajo deberán cumplir las disposiciones mínimas establecidas en el presente Real
Decreto en cuanto a sus condiciones constructivas, orden, limpieza y mantenimiento, señalización, instalaciones de
servicio o protección, condiciones ambientales, iluminación, servicios higiénicos y locales de descanso, y material y locales
de primeros auxilios.

Las obligaciones específicas del empresario, y que vienen incluidas en los anexos del RD. 486/1997, son las siguientes:

A. Condiciones constructivas

El diseño y las características constructivas de los lugares de trabajo deberán ofrecer seguridad frente a los riesgos de
resbalones o caídas, choques o golpes contra objetos y derrumbamientos o caídas de materiales sobre los trabajadores.

Además deberán también facilitar el control de las situaciones de emergencia, en especial en caso de incendio, y
posibilitar, cuando sea necesario, la rápida y segura evacuación de los trabajadores.

B. Espacios de trabajo y zonas peligrosas

Las dimensiones de los locales de trabajo deberán permitir que los trabajadores realicen su trabajo sin riesgos para su
seguridad y salud y en condiciones ergonómicas aceptables. Sus dimensiones mínimas serán las siguientes:

3 metros de altura desde el piso hasta el techo. No obstante, en locales comerciales, de servicios, oficinas y
despachos, la altura podrá reducirse a 2,5 metros.

2 metros cuadrados de superficie libre por trabajador.

10 metros cúbicos, no ocupados, por trabajador.

Deberán tomarse las medidas adecuadas para la protección de los trabajadoresautorizados a acceder a las zonas de
los lugares de trabajo donde la seguridad de los trabajadores pueda verse afectada por riesgos de caída, caída de
objetos y contacto o exposición a elementos agresivos. Asimismo, deberá disponerse, en la medida de lo posible, de un
sistema que impida que los trabajadores no autorizados puedan acceder a dichas zonas.

Las zonas de los lugares de trabajo en las que exista riesgo de caída, de caída de objetos o de contacto o
exposición a elementos agresivos, deberán estar claramente señalizadas.
C. Suelos, aberturas, desniveles y barandillas

Los suelos de los locales de trabajo deberán ser fijos, estables y no resbaladizos, sin irregularidades ni pendientes
peligrosas.

Las aberturas o desniveles que supongan un riesgo de caída de personas se protegerán mediante barandillas u otros
sistemas de protección de seguridad equivalente, que podrán tener partes móviles cuando sea necesario disponer de
acceso a la abertura. Deberán protegerse, en particular:

a. Las aberturas en los suelos.

b. Las aberturas en paredes o tabiques, siempre que su situación y dimensiones suponga riesgo de caída de
personas, y las plataformas, muelles o estructuras similares. La protección no será obligatoria, sin embargo, si la
altura de caída es inferior a 2 metros.

c. Los lados abiertos de las escaleras y rampas de más de 60 centímetros de altura. Los lados cerrados tendrán un
pasamanos, a una altura mínima de 90 centímetros, si la anchura de la escalera es mayor de 1,2 metros; si es menor,
pero ambos lados son cerrados, al menos uno de los dos llevará pasamanos.

Las barandillas serán de materiales rígidos, tendrán una altura mínima de 90 centímetros y dispondrán de una protección
que impida el paso o deslizamiento por debajo de las mismas o la caída de objetos sobre personas.

D. Tabiques y ventanas

Los tabiques transparentes o translúcidos y, en especial, los tabiques acristalados situados en los locales o en las
proximidades de los puestos de trabajo y vías de circulación, deberán estar claramente señalizados y fabricados con
materiales seguros, o bien estar separados de dichos puestos y vías, para impedir que los trabajadores puedan golpearse
con los mismos o lesionarse en caso de rotura.

Las ventanas y vanos de iluminación cenital deberán poder limpiarse sin riesgo para los trabajadores que realicen esta
tarea o para los que se encuentren en el edificio y sus alrededores. Para ello deberán estar dotados de los dispositivos
necesarios o haber sido proyectados integrando los sistemas de limpieza.

E. Vías de circulación
Las vías de circulación de los lugares de trabajo, tanto las situadas en el exterior de los edificios y locales como en el
interior de los mismos, incluidas las puertas, pasillos, escaleras, escalas fijas, rampas y muelles de carga, deberán poder
utilizarse conforme a su uso previsto, de forma fácil y con total seguridad para los peatones o vehículos que circulen por
ellas y para el personal que trabaje en sus proximidades.

El número, situación, dimensiones y condiciones constructivas de las vías de circulación de personas o de materiales
deberán adecuarse al número potencial de usuarios y a las características de la actividad y del lugar de trabajo.

En el caso de los muelles y rampas de carga deberá tenerse especialmente en cuenta la dimensión de las cargas
transportadas.

La anchura mínima de las puertas exteriores y de los pasillos será de 80 centímetros y 1 metro, respectivamente.

L a anchura de las vías por las que puedan circular medios de transporte y peatones deberá permitir su paso
simultáneo con una separación de seguridad suficiente.

Las vías de circulación destinadas a vehículos deberán pasar a una distancia suficiente de las puertas,
portones, zonas de circulación de peatones, pasillos y escaleras.

Los muelles de carga deberán tener al menos una salida, o una en cada extremo cuando tengan gran longitud y sea
técnicamente posible.

Siempre que sea necesario para garantizar la seguridad de los trabajadores, eltrazado de las vías de circulación
deberá estar claramente señalizado.

F. Puertas y portones

Las puertas transparentes deberán tener una señalización a la altura de la vista.

Las superficies transparentes o translúcidas de las puertas y portones que no sean de material de seguridad deberán
protegerse contra la rotura cuando ésta pueda suponer un peligro para los trabajadores.

Las puertas y portones de vaivén deberán ser transparentes o tener partes transparentes que permitan la visibilidad de
la zona a la que se accede.

Las puertas correderas deberán ir provistas de un sistema de seguridad que les impida salirse de los carriles y caer.

Las puertas y portones que se abran hacia arriba estarán dotados de un sistema de seguridad que impida su caída.

Las puertas y portones mecánicos deberán funcionar sin riesgo para los trabajadores. Tendrán dispositivos de parada
de emergencia de fácil identificación y acceso, y podrán abrirse de forma manual, salvo si se abren automáticamente en
caso de avería del sistema de emergencia.

Las puertas de acceso a las escaleras no se abrirán directamente sobre sus escalones sino sobre descansos de anchura
al menos igual a la de aquéllos.

Los portones destinados básicamente a la circulación de vehículos deberán poder ser utilizados por los peatones sin
riesgos para su seguridad, o bien deberán disponer en su proximidad inmediata de puertas destinadas a tal fin, expeditas y
claramente señalizadas.

G. Rampas, escaleras y plataformas

Los pavimentos de las rampas, escaleras y plataformas de trabajo serán de materiales no resbaladizos o
dispondrán de elementos antideslizantes.

Las rampas tendrán una pendiente máxima del 12 % cuando su longitud sea menor que 3 metros, del 10 % cuando su
longitud sea menor que 10 metros o del 8 % en el resto de los casos.

Las escaleras tendrán una anchura mínima de 1 metro, excepto en las de servicio, que será de 55 centímetros.

Los peldaños de una escalera tendrán las mismas dimensiones. Se prohíben las escaleras de caracol excepto si son de
servicio.

Los escalones de las escaleras que no sean de servicio tendrán una huella comprendida entre 23 y 36 centímetros, y
una contrahuella entre 13 y 20 centímetros. Los escalones de las escaleras de servicio tendrán una huella mínima de 15
centímetros y una contrahuella máxima de 25 centímetros.

Las escaleras mecánicas y cintas rodantes deberán tener las condiciones de funcionamiento y dispositivos necesarios
para garantizar la seguridad de los trabajadores que las utilicen. Sus dispositivos de parada de emergencia serán
fácilmente identificables y accesibles.

H. Puertas de emergencias y vías de evacuación.

Las vías y salidas de evacuación, así como las vías de circulación y las puertas que den acceso a ellas, se ajustarán a lo
dispuesto en su normativa específica (Código Técnico de Edificación).

Las vías y salidas de evacuación deberán permanecer expeditas y desembocar lo más directamente posible en el exterior o
en una zona de seguridad.

En caso de peligro, los trabajadores deberán poder evacuar todos los lugares de trabajo rápidamente y en condiciones de
máxima seguridad.
El número, la distribución y las dimensiones de las vías y salidas de evacuación dependerán del uso, de los equipos y
de las dimensiones de los lugares de trabajo, así como del número máximo de personas que puedan estar presentes en los
mismos.

Las puertas de emergencia deberán abrirse hacia el exterior y no deberán estar cerradas, de forma que cualquier
persona que necesite utilizarlas en caso de urgencia pueda abrirlas fácil e inmediatamente. Estarán prohibidas las puertas
específicamente de emergencia que sean correderas o giratorias.

Las puertas situadas en los recorridos de las vías de evacuación deberán estar señalizadas de manera adecuada.
Se deberán poder abrir en cualquier momento desde el interior sin ayuda especial. Cuando los lugares de trabajo estén
ocupados, las puertas deberán poder abrirse.

Las vías y salidas específicas de evacuación deberán señalizarse conforme a lo establecido en el Real Decreto 485/1997,
de 14 de abril, sobre disposiciones mínimas de señalización de seguridad y salud en el trabajo. Esta señalización deberá
fijarse en los lugares adecuados y ser duradera.

Las vías y salidas de evacuación, así como las vías de circulación que den acceso a ellas,no deberán estar obstruidas
por ningún objeto de manera que puedan utilizarse sin trabas en cualquier momento. Las puertas de emergencia no
deberán cerrarse con llave.

En caso de avería de la iluminación, las vías y salidas de evacuación que requieran iluminación deberán estar equipadas
con iluminación de seguridad de suficiente intensidad.

I. Instalación eléctrica

La instalación eléctrica de los lugares de trabajo deberá ajustarse a lo dispuesto en su normativa específica.

La instalación eléctrica no deberá entrañar riesgos de incendio o explosión. Los trabajadores deberán estar debidamente
protegidos contra los riesgos de accidente causados por contactos directos o indirectos.

La instalación eléctrica y los dispositivos de protección deberán tener en cuenta la tensión, los factores externos
condicionantes y la competencia de las personas que tengan acceso a partes de la instalación.

J. Discapacitados

Los lugares de trabajo y, en particular, las puertas, vías de circulación, escaleras, servicios higiénicos y puestos de trabajo,
utilizados u ocupados por trabajadores minusválidos, deberán estar acondicionados para que dichos trabajadores puedan
utilizarlos.
K. Orden, limpieza y mantenimiento

Los lugares de trabajo, incluidos los locales de servicio, y sus respectivos equipos e instalaciones,se limpiarán
periódicamente y siempre que sea necesario para mantenerlos en todo momento en condiciones higiénicas adecuadas. A
tal fin, las características de los suelos, techos y paredes serán tales que permitan dicha limpieza y mantenimiento.

Se eliminarán con rapidez los desperdicios, las manchas de grasa, los residuos de sustancias peligrosas y demás
productos residuales que puedan originar accidentes o contaminar el ambiente de trabajo.

Las zonas de paso, salidas y vías de circulación de los lugares de trabajo y, en especial, las salidas y vías de circulación
previstas para la evacuación en casos de emergencia, deberán permanecer libres de obstáculos de forma que sea
posible utilizarlas sin dificultades en todo momento.

Las operaciones de limpieza no deberán constituir por si mismas una fuente de riesgo para los trabajadores que las
efectúen o para terceros, realizándose a tal fin en los momentos, de la forma y con los medios más adecuados.

Los lugares de trabajo y, en particular, sus instalaciones, deberán ser objeto de unmantenimiento periódico, de forma
que sus condiciones de funcionamiento satisfagan siempre las especificaciones del proyecto, subsanándose con rapidez las
deficiencias que puedan afectar a la seguridad y salud de los trabajadores.

Si se utiliza una instalación de ventilación, deberá mantenerse en buen estado de funcionamiento y un sistema de
control deberá indicar toda avería siempre que sea necesario para la salud de los trabajadores.

En el caso de las instalaciones de protección, el mantenimiento deberá incluir el control de su funcionamiento.

L. Condiciones ambientales

En los locales de trabajo cerrados deberán cumplirse, en particular, las siguientes condiciones:

La temperatura de los locales donde se realicen trabajos sedentarios propios de oficinas o similares estará
comprendida entre 17 y 27° C.

La temperatura de los locales donde se realicen trabajos ligeros estará comprendida entre 14 y 25° C.

La humedad relativa estará comprendida entre el 30 y el 70 %, excepto en los locales donde existan
riesgos por electricidad estática en los que el límite inferior será el 50 %.

Los trabajadores no deberán estar expuestos de forma frecuente o continuada acorrientes de aire cuya
velocidad exceda los siguientes límites:

Trabajos en ambientes no calurosos: 0,25 m/s.

Trabajos sedentarios en ambientes calurosos: 0,5 m/s.

Trabajos no sedentarios en ambientes calurosos: 0,75 m/s.

La renovación mínima del aire de los locales de trabajo, será de 30 metros cúbicos de aire limpio por
hora y trabajador, en el caso de trabajos sedentarios en ambientes no calurosos ni contaminados por humo
de tabaco y de 50 metros cúbicos, en los casos restantes, a fin de evitar el ambiente viciado y los olores
desagradables.

M. Iluminación

La iluminación de cada zona o parte de un lugar de trabajo deberá adaptarse a las características de la actividad que se
efectúe en ella, teniendo en cuenta:

Los riesgos para la seguridad y salud de los trabajadores dependientes de las condiciones de visibilidad.

Las exigencias visuales de las tareas desarrolladas.

Siempre que sea posible, los lugares de trabajo tendrán una iluminación natural, que deberá complementarse con una
iluminación artificial cuando la primera, por sí sola, no garantice las condiciones de visibilidad adecuadas.

El Real Decreto establece los siguientes niveles mínimos de iluminación:

Zona o parte del lugar de trabajo (*) Nivel mínimo de iluminación (lux)

Zonas donde se ejecuten tareas con:

1) Bajas exigencias visuales 100

2) Exigencias visuales moderadas 200

3) Exigencias visuales altas 500

4) Exigencias visuales muy altas 1.000

Áreas o locales de uso ocasional 50

Áreas o locales de uso habitual 100

Vías de circulación de uso ocasional 25

Vías de circulación de uso habitual 50

N. Servicios higiénicos

Agua potable.

Los lugares de trabajo dispondrán de agua potable en cantidad suficiente y fácilmente accesible. Se evitará toda
circunstancia que posibilite la contaminación del agua potable. En las fuentes de agua se indicará si ésta es o no
potable, siempre que puedan existir dudas al respecto.

Vestuarios, duchas, lavabos y retretes.

Los lugares de trabajo dispondrán de vestuarios cuando los trabajadores deban llevar ropa especial de trabajo y no
se les pueda pedir, por razones de salud o decoro, que se cambien en otras dependencias.
Los vestuarios estarán provistos de asientos y de armarios o taquillas individuales con llave, que tendrán la
capacidad suficiente para guardar la ropa y el calzado. Los armarios o taquillas para la ropa de trabajo y para la de
calle estarán separados cuando ello sea necesario por el estado de contaminación, suciedad o humedad de la ropa de
trabajo.

Los lugares de trabajo dispondrán, en las proximidades de los puestos de trabajo y de los vestuarios, delocales de
aseo con espejos, lavabos con agua corriente, caliente si es necesario, jabón y toallas individuales u otro sistema de
secado con garantías higiénicas. Dispondrán además de duchas de agua corriente, caliente y fría, cuando se realicen
habitualmente trabajos sucios, contaminantes o que originen elevada sudoración. En tales casos, se suministrarán a
los trabajadores los medios especiales de limpieza que sean necesarios.

Los lugares de trabajo dispondrán de retretes, dotados de lavabos, situados en las proximidades de los puestos de
trabajo, de los locales de descanso, de los vestuarios y de los locales de aseo, cuando no estén integrados en estos
últimos.

Los retretes dispondrán de descarga automática de agua y papel higiénico. En los retretes que hayan de ser
utilizados por mujeres se instalarán recipientes especiales y cerrados. Las cabinas estarán provistas de una puerta
con cierre interior y de una percha.

Los vestuarios, locales de aseos y retretes estarán separados para hombres y mujeres, o deberá preverse una
utilización por separado de los mismos.

O. Locales de descanso

Cuando la seguridad o la salud de los trabajadores lo exijan, en particular en razón del tipo de actividad o del número de
trabajadores, éstos dispondrán de un local de descanso de fácil acceso.

Las dimensiones de los locales de descanso y su dotación de mesas y asientos con respaldos serán suficientes para el
número de trabajadores que deban utilizarlos simultáneamente.

Los lugares de trabajo en los que sin contar con locales de descanso, el trabajo se interrumpa regular y frecuentemente,
dispondrán de espacios donde los trabajadores puedan permanecer durante esas interrupciones, si su presencia durante
las mismas en la zona de trabajo supone un riesgo para su seguridad o salud o para la de terceros.

Cuando existan dormitorios en el lugar de trabajo, éstos deberán reunir las condiciones de seguridad y salud exigidas
para los lugares de trabajo y permitir el descanso del trabajador en condiciones adecuadas.

P. Locales de primeros auxilios

Los lugares de trabajo dispondrán de material para primeros auxilios en caso de accidente, que deberá ser adecuado, en
cuanto a su cantidad y características, al número de trabajadores, a los riesgos a que estén expuestos y a las facilidades de
acceso al centro de asistencia médica más próximo.

Se deberá disponer, como mínimo, de un botiquín portátil que contenga desinfectantes y antisépticos autorizados, gasas
estériles, algodón hidrófilo, venda, esparadrapo, apósitos adhesivos, tijeras, pinzas y guantes desechables.

El material de primeros auxilios se revisará periódicamente y se irá reponiendo tan pronto como caduque o sea utilizado.

Los lugares de trabajo de más de 50 trabajadores deberán disponer de un local destinado a los primeros auxilios y otras
posibles atenciones sanitarias. También deberán disponer del mismo los lugares de trabajo de más de 25 trabajadores para
los que así lo determine la autoridad laboral, teniendo en cuenta la peligrosidad de la actividad desarrollada y las posibles
dificultades de acceso al centro de asistencia médica más próximo.

Los accidentes pueden ser evitados si conocemos los peligros del entorno y aplicamos las medidas preventivas
correspondientes. Los peligros debidos al lugar de trabajo pueden ser:

Caídas al mismo nivel

Caídas a distinto nivel

Pisadas sobre objetos

Choques contra, objetos inmóviles


Choques contra objetos móviles

Atropellos con vehículos

Caídas de objetos por desplome o derrumbamiento

Dentro de la planificación preventiva se encuentran lasinspecciones periódicas de los lugares de trabajo para llevar un
control del cumplimiento de las medidas preventivas para un adecuado puesto de trabajo.

2. MÁQUINAS
Los riesgos derivados de la utilización de máquinas en el trabajo tienen una elevada incidencia en los accidentes laborales
con baja. Entre los principales riesgos que originan se encuentran los cortes, pinchazos, atrapamientos, arrastre,
aplastamiento, etc.

En el sector hospitalario podemos encontrar diversos tipos de máquinas o equipos de trabajo: esterilizadores, selladoras,
equipos quirúrgicos, hornos, cortadoras en cocina, lavavajillas industriales, túnel de lavado, etc.

Las posibles causas de los accidentes con máquinas son:

Son máquinas inseguras (sin resguardos o dispositivos de seguridad)

Los elementos de seguridad existen pero están mal diseñados, fabricados con materiales inadecuados

Las máquinas y equipos de trabajo se someten a las necesarias inspecciones y controles periódicos.

Exceso de confianza del trabajador.

Inexistencia de procedimientos de trabajo seguros, etc.


La norma de referencia para máquinas es elReal Decreto 1644/2008, de 10 de octubre, por el que se establecen
las normas para la comercialización y puesta en servicio de las máquinas.

Se aplicará a los siguientes productos:

Las máquinas.

Los equipos intercambiables.

Los componentes de seguridad.

Los accesorios de elevación.

Las cadenas, cables y cinchas.

Los dispositivos amovibles de transmisión mecánica.

Las cuasi máquinas.

No se aplicará a los siguientes productos:

Los componentes de seguridad destinados a utilizarse como piezas de recambio para sustituir componentes
idénticos, y suministrados por el fabricante de la máquina originaria.

Los equipos específicos para ferias y parques de atracciones.

Las máquinas especialmente diseñadas o puestas en servicio para usos nucleares y cuyos fallos puedan
originar una emisión de radiactividad.

Las armas, incluidas las armas de fuego.

Los siguientes medios de transporte: los tractores agrícolas y forestales, los vehículos de motor y sus
remolques, los vehículos cubiertos por la Directiva 2002/24/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 18
de marzo de 2002, relativa a la homologación de los vehículos de motor de dos o tres ruedas, los vehículos
de motor destinados exclusivamente a la competición, y los medios de transporte por aire, por agua o por
redes ferroviarias, con exclusión de las máquinas instaladas en dichos medios de transporte.

Los buques de navegación marítima y las unidades móviles de alta mar, así como las máquinas instaladas a
bordo de dichos buques y/o unidades.

Las máquinas especialmente diseñadas y fabricadas para fines militares o policiales.

Las máquinas especialmente diseñadas y fabricadas con vistas a la investigación para uso temporal en
laboratorios.

Los ascensores para pozos de minas.

Máquinas destinadas a elevar o transportar actores durante representaciones artísticas.

Los productos eléctricos y electrónicos que se incluyan en los ámbitos siguientes:

Electrodomésticos destinados a uso doméstico.

Equipos audiovisuales.

Equipos de tecnología de la información.

Máquinas corrientes de oficina.

Aparatos de conexión y mando de baja tensión.

Motores eléctricos.

Los siguientes equipos eléctricos de alta tensión:

Aparatos de conexión y de mando.


Transformadores.

Las definiciones que incluye esta nueva Directiva de Máquinas son:

Máquina: Conjunto de partes o componentes vinculados entre sí, de los cuales al menos uno es móvil,
asociados para una aplicación determinada, provisto o destinado a estar provisto de un sistema de
accionamiento distinto de la fuerza humana o animal, aplicada directamente.

Equipo intercambiable: Dispositivo que, tras la puesta en servicio de una máquina o de un tractor, sea
acoplado por el propio operador a dicha máquina o tractor para modificar su función o aportar una función
nueva, siempre que este equipo no sea una herramienta.

Componente de seguridad: Componente: Que sirva para desempeñar una función de seguridad, que se
comercialice por separado, cuyo fallo y/o funcionamiento defectuoso ponga en peligro la seguridad de las
personas, y que no sea necesario para el funcionamiento de la máquina o que, para el funcionamiento de la
máquina, pueda ser reemplazado por componentes normales.

Accesorio de elevación: Componente o equipo que no es parte integrante de la máquina de elevación,


que permita la prensión de la carga, situado entre la máquina y la carga, o sobre la propia carga, o que se
haya previsto para ser parte integrante de la carga y se comercialice por separado. También se
considerarán accesorios de elevación las eslingas y sus componentes.

Cadenas, cables y cinchas: Cadenas, cables y cinchas diseñados y fabricados para la elevación como
parte de las máquinas de elevación o de los accesorios de elevación.

Dispositivo amovible de transmisión mecánica: Componente amovible destinado a la transmisión de


potencia entre una máquina automotora o un tractor y una máquina receptora uniéndolos al primer soporte
fijo. Cuando se comercialice con el resguardo se debe considerar como un solo producto.

Cuasi máquina: Conjunto que constituye casi una máquina, pero que no puede realizar por sí solo una
aplicación determinada. Un sistema de accionamiento es una cuasi máquina. La cuasi máquina está
destinada únicamente a ser incorporada a, o ensamblada con, otras máquinas, u otras cuasi máquinas o
equipos, para formar una máquina a la que se aplique este real decreto.

Comercialización: Primera puesta a disposición en la Comunidad Europea, mediante pago o de manera


gratuita, de una máquina o de una cuasi máquina, con vistas a su distribución o utilización.

Fabricante: Persona física o jurídica que diseñe y/o fabrique una máquina o una cuasi máquina cubierta
por este real decreto y que sea responsable de la conformidad de dicha máquina o cuasi máquina, con
vistas a su comercialización, bajo su propio nombre o su propia marca, o para su propio uso. En ausencia de
un fabricante en el sentido indicado, se considerará fabricante cualquier persona física o jurídica que
comercialice o ponga en servicio una máquina o una cuasi máquina cubierta por este real decreto.

Representante autorizado: Persona física o jurídica establecida en la Comunidad Europea que haya
recibido un mandato por escrito del fabricante para cumplir en su nombre la totalidad o parte de las
obligaciones y formalidades relacionadas con este real decreto.

Puesta en servicio: Primera utilización, de acuerdo con su uso previsto, en la Comunidad Europea, de una
máquina cubierta por este real decreto.

Norma armonizada: Especificación técnica, de carácter no obligatorio, adoptada por un organismo de


normalización, a saber el Comité Europeo de Normalización (CEN), el Comité Europeo de Normalización
Electrotécnica (CENELEC) o el Instituto Europeo de Normas de Telecomunicación (ETSI), en el marco de un
mandato de la Comisión otorgado con arreglo a los procedimientos establecidos en la Directiva 98/34/CE del
Parlamento Europeo y del Consejo, de 22 de junio de 1998, por la que se establece un procedimiento de
información en materia de las normas y reglamentaciones técnicas y de las reglas relativas a los servicios
de la sociedad de la información, transpuesta a derecho interno español mediante Real Decreto 1337/1999,
de 31 de julio.
Comercialización y puesta en servicio:

El fabricante o su representante autorizado, antes de proceder a la comercialización o puesta en servicio de una máquina,
deberá:

Asegurarse de que esta cumple los pertinentes requisitos esenciales de seguridad y de salud del anexo I.

Asegurarse de que esté disponible el expediente técnico del anexo VII.

Facilitar en particular las informaciones necesarias, como es el caso de las instrucciones.

Llevar a cabo los oportunos procedimientos de evaluación de la conformidad.

Redactar la declaración CE de conformidad, y asegurarse de que dicha declaración se adjunta a la máquina.

Colocar el marcado CE.

El marcado CE de conformidad estará compuesto por las iniciales «CE ». Se deberá fijar en la máquina de manera visible,
legible e indeleble. Queda prohibido fijar en las máquinas marcados, signos e inscripciones que puedan inducir a error a
terceros en relación con el significado del marcado CE, con su logotipo, o con ambos al mismo tiempo.

El fabricante o su representante autorizado deberá asegurarse, antes de comercializar una cuasi máquina, de que se ha
completado el procedimiento para las cuasi máquinas.

La comercialización y/o la puesta en servicio en el territorio español de las máquinas que cumplan lo dispuesto en este real
decreto no podrá ser prohibida, limitada u obstaculizada.

Requisitos esenciales de seguridad y de salud relativos al diseño y la fabricación de


las máquinas (Anexo I)

A. Principios generales

1. El fabricante de una máquina, o su representante autorizado , deberá garantizar la realización de una


evaluación de riesgos con el fin de determinar los requisitos de seguridad y de salud que se aplican a la máquina. La
máquina deberá ser diseñada y fabricada teniendo en cuenta los resultados de la evaluación de riesgos.
Mediante un proceso iterativo de evaluación y reducción de riesgos, el fabricante o su representante autorizado
deberán:

Determinar los límites de la máquina, lo que incluye el uso previsto y su mal uso razonablemente
previsible,

Identificar los peligros que puede generar la máquina y las correspondientes situaciones peligrosas,

Estimar los riesgos, teniendo en cuenta la gravedad de las posibles lesiones o daños para la salud y la
probabilidad de que se produzcan,

Valorar los riesgos, con objeto de determinar si se requiere una reducción de los mismos, con arreglo
al objetivo de la Directiva 2006/42/CE,

Eliminar los peligros o reducir los riesgos derivados de dichos peligros, mediante la aplicación de
medidas preventivas, según el orden de prioridad establecido en el punto 1.1.2, letra b).

2. Las obligaciones establecidas por los requisitos esenciales de seguridad y de salud solo se aplicarán
cuando la máquina de que se trate, utilizada en las condiciones previstas por el fabricante o su representante
autorizado, o en situaciones anormales previsibles, presente el correspondiente peligro. En todo caso, siempre se
aplicarán los principios de integración de la seguridad y las obligaciones sobre marcado de las máquinas y el manual
de instrucciones.

3. Los requisitos esenciales de seguridad y de salud son imperativos. No obstante, cabe la posibilidad de que,
habida cuenta del estado de la técnica, no se puedan alcanzar los objetivos que dichos requisitos establecen. En tal
caso, la máquina deberá, en la medida de lo posible, diseñarse y fabricarse para acercarse a tales objetivos.

4. Al diseñar una máquina, se tendrán en cuenta los requisitos de la parte general y los requisitos recogidos en
una o más de las otras partes del anexo, en función de los resultados de la evaluación de riesgos efectuada con
arreglo al punto 1 de estos principios generales.

B. Requisitos esenciales de seguridad y de salud

1.1 Generalidades.

1.1.1 Definiciones.

a) Peligro: Fuente de posible lesión o daño a la salud.

b) Zona peligrosa : Cualquier zona dentro y/o alrededor de una máquina en la cual la presencia de una persona
suponga un riesgo para su seguridad o salud.

c) Persona expuesta: Cualquier persona que se encuentre, enteramente o en parte, en una zona peligrosa.

d) Operador: Persona o personas encargadas de instalar, manejar, regular, mantener, limpiar, reparar o desplazar
una máquina. e) «Riesgo»: Combinación de la probabilidad y la gravedad de una lesión o de un daño a la salud que
pueda producirse en una situación peligrosa.

f) Resguardo: Elemento de la máquina utilizado específicamente para proporcionar protección por medio de una
barrera física.

g) Dispositivo de protección: Dispositivo (distinto de un resguardo) que reduce el riesgo, por sí solo o asociado
con un resguardo.

h) Uso previsto: Uso de la máquina de acuerdo con la información proporcionada en las instrucciones para la
utilización.

i) Mal uso razonablemente previsible : Uso de la máquina de una forma no propuesta en las instrucciones para la
utilización, pero que puede resultar de un comportamiento humano fácilmente previsible.

1.1.2 Principios de integración de la seguridad:


a) Las máquinas se deben diseñar y fabricar de manera que sean aptas para su función y para que se puedan
manejar, regular y mantener sin riesgo para las personas cuando dichas operaciones se lleven a cabo en las
condiciones previstas, pero también teniendo en cuenta cualquier mal uso razonablemente previsible.

Las medidas que se tomen deberán ir encaminadas a suprimir cualquier riesgo durante la vida útil previsible de la
máquina, incluidas las fases de transporte, montaje, desmontaje, retirada de servicio y desguace.

b) Al optar por las soluciones más adecuadas, el fabricante o su representante autorizado aplicarálos principios
siguientes, en el orden que se indica:

Eliminar o reducir los riesgos en la medida de lo posible (diseño y fabricación de la máquina inherentemente
seguros),

Adoptar las medidas de protección que sean necesarias frente a los riesgos que no puedan eliminarse,

Informar a los usuarios acerca de los riesgos residuales debidos a la incompleta eficacia de las medidas
preventivas adoptadas,

indicar si se requiere una formación especial y,

señalar si es necesario proporcionar algún equipo de protección individual.

c) Al diseñar y fabricar una máquina y al redactar el manual de instrucciones , el fabricante o su


representante autorizado deberá prever no solo el uso previsto de la máquina, sino también cualquier mal uso
razonablemente previsible.

Las máquinas se deben diseñar y fabricar de manera que se evite su utilización demanera incorrecta, cuando ello
pudiera generar un riesgo. En su caso, en el manual de instrucciones se deben señalar al usuario los modos que, por
experiencia, pueden presentarse en los que no se debe utilizar una máquina.

d) Las máquinas se deben diseñar y fabricar teniendo en cuenta lasmolestias que pueda sufrir el operador por el
uso necesario o previsible de un equipo de protección individual.

e) Las máquinas deberán entregarse con todos los equipos y accesorios especiales imprescindibles para que
se puedan regular, mantener y utilizar de manera segura.

1.1.3 Materiales y productos.

Los materiales que se hayan empleado para fabricar la máquina, o losproductos que se hayan utilizado o creado durante
su uso, no originarán riesgos para la seguridad ni para la salud de las personas.

Especialmente cuando se empleen fluidos, la máquina se diseñará y fabricará para evitar los riesgos provocados por el
llenado, la utilización, la recuperación y la evacuación.

1.1.4 Iluminación.

La máquina se suministrará con un alumbrado incorporado, adaptado a las operaciones, en aquellos casos en que, a
pesar de la presencia de un alumbrado ambiental de un valor normal, la ausencia de dicho dispositivo pudiera crear un
riesgo. La máquina se debe diseñar y fabricar de manera que no se produzcan zonas de sombra molesta,
deslumbramientos molestos, ni efectos estroboscópicos peligrosos en los elementos móviles debidos al alumbrado. Los
órganos internos que deban inspeccionarse y ajustarse con frecuencia, así como las zonas de mantenimiento, llevarán los
adecuados dispositivos de alumbrado.

1.1.5 Diseño de la máquina con vistas a su manutención.

La máquina o cada uno de sus diferentes elementos:

Se debe poder manipular y transportar con seguridad.

Estará embalada o diseñada para que pueda almacenarse sin riesgos ni deterioro.

Durante el transporte de la máquina o de sus elementos, no deberán poder producirsedesplazamientos


intempestivos ni peligros debidos a la inestabilidad si la máquina o sus elementos se manipulan
según el manual de instrucciones.
Cuando la masa, tamaño o forma de la máquina o de sus diferentes elementosno posibiliten su
desplazamiento manual, la máquina o cada uno de sus diferentes elementos deberá:

Llevar accesorios que posibiliten la prensión por un medio de elevación, o

Estar diseñada de tal manera que se la pueda dotar de accesorios de este tipo, o Tener una
forma tal que los medios normales de elevación puedan adaptarse con facilidad.

Cuando la máquina o uno de sus elementos se transporte manualmente, deberá:

Ser fácilmente desplazable, o

Llevar medios de prensión con los que se pueda desplazar con seguridad.

Se establecerán medidas específicas respecto a la manipulación de las herramientas y/o partes de


máquinas, por ligeras que sean, que puedan ser peligrosas.

1.1.6 Ergonomía.

En las condiciones previstas de utilización, habrán de reducirse al mínimo posible lamolestia, la fatiga y el estrés físico
y psíquico del operador, teniendo en cuenta principios ergonómicos como los siguientes:

Adaptarse a las diferencias morfológicas, de fuerza y de resistencia de los operadores.

Proporcionar espacio suficiente para los movimientos de las distintas partes del cuerpo del operador.

Evitar un ritmo de trabajo determinado por la máquina.

Evitar que la vigilancia requiera una concentración prolongada.

Adaptar el interfaz hombre-máquina a las características previsibles de los operadores.

1.1.7 Puestos de mando.

El puesto de mando se debe diseñar y fabricar de manera que se evite cualquier riesgo debido a los
gases de escape y/o
a la falta de oxígeno.

Si la máquina está destinada a ser utilizada en un entorno peligroso, que presente riesgos para la salud y la seguridad
del operador, o si la propia máquina origina un entorno peligroso, se deben proveer los medios adecuados para que el
operador disponga de buenas condiciones de trabajo y esté protegido contra todo peligro previsible. Siempre que resulte
apropiado, el puesto de mando dispondrá de una cabina adecuada diseñada, fabricada y/o equipada para cumplir los
requisitos antes mencionados. La salida deberá permitir una evacuación rápida. Además, en su caso, deberá proveerse
una salida de emergencia en una dirección distinta de la salida normal.

1.1.8 Asientos.
Cuando resulte adecuado y las condiciones de trabajo lo permitan, el puesto de trabajo que forme parte integrante de la
máquina deberá estar diseñado para la instalación de asientos.

Si se ha previsto que el operador esté sentado durante el funcionamiento y el puesto de mando forma parte
integrante de la máquina, esta deberá disponer de un asiento. El asiento del operador le garantizará la estabilidad de su
posición. Además, el asiento y la distancia entre este y los órganos de accionamiento órganos de accionamiento deberán
poder adaptarse al operador.

Si la máquina está sujeta a vibraciones, el asiento se debe diseñar y fabricar de tal manera que se reduzcan al mínimo
razonablemente posible las vibraciones que se transmitan al operador. El anclaje del asiento deberá resistir todas las
tensiones a que pueda estar sometido.

Si no hubiere suelo bajo los pies del operador, este deberá disponer dereposapiés antideslizantes.

1.2 Sistemas de mando.

1.2.1 Seguridad y fiabilidad de los sistemas de mando.

Los sistemas de mando se deben diseñar y fabricar de manera que se evite cualquier situación peligrosa. En particular,
se deben diseñar y fabricar de manera:

Que resistan los esfuerzos previstos de funcionamiento y las influencias externas.

Que un fallo en el soporte material o en el soporte lógico del sistema de mando no provoque situaciones
peligrosas.

Que los errores que afecten a la lógica del sistema de mando no provoquen situaciones peligrosas.

Que un error humano razonablemente previsible durante el funcionamiento no provoque situaciones


peligrosas.

Deberá prestarse especial atención a los siguientesaspectos:

Que la máquina no se ponga en marcha de manera intempestiva.

Que no varíen los parámetros de la máquina de forma incontrolada, cuando tal variación pueda dar lugar a
situaciones peligrosas.

Que no se impida la parada de la máquina si ya se ha dado esa orden.

Que no se pueda producir la caída o proyección de ningún elemento móvil de la máquina o de ninguna
pieza sujetada por ella.

Que no se impida la parada automática o manual de los elementos móviles, cualesquiera que estos sean.

Que los dispositivos de protección permanezcan totalmente operativos o emitan una orden de parada.

Que las partes del sistema de mando relativas a la seguridad se apliquen de forma coherente a la totalidad
del conjunto de máquinas y/o de cuasi máquinas.

En caso de radio control, deberá producirse una parada automática cuando no se reciban las señales correctas de mando,
incluyendo la pérdida de la comunicación.

1.2.2 Órganos de accionamiento.

Serán claramente visibles e identificables mediante pictogramas cuando resulte adecuado.

Estarán colocados de tal manera que se puedanaccionar con seguridad, sin vacilación ni pérdida de tiempo y de forma
inequívoca.

Se diseñarán de tal manera que elmovimiento del órgano de accionamiento sea coherente con el efecto ordenado.

Estarán colocados fuera de las zonas peligrosas excepto, si fuera necesario, determinados órganos de accionamiento,
tales como una parada de emergencia o una consola de aprendizaje. Estarán situados de forma que el hecho de accionarlos
no acarree riesgos adicionales.
Estarán diseñados o irán protegidos de forma que el efecto deseado, cuando pueda acarrear un peligro, solo pueda
conseguirse mediante una acción deliberada.

Estarán fabricados de forma que resistan los esfuerzos previsibles; se prestará una atención especial a los dispositivos
de parada de emergencia que puedan estar sometidos a esfuerzos importantes.

Cuando se diseñe y fabrique un órgano de accionamiento para ejecutarvarias acciones distintas, es decir, cuando su
acción no sea unívoca, la acción ordenada deberá visualizarse de forma clara y, si fuera necesario, requerirá una
confirmación.

Los órganos de accionamiento tendrán una configuración tal que su disposición, su recorrido y su esfuerzo resistente
sean compatibles con la acción ordenada, habida cuenta de los principios ergonómicos.

La máquina deberá estar equipada con losdispositivos indicadores que sean necesarios para que pueda funcionar de
manera segura. Desde el puesto de mando, el operador deberá poder leer las indicaciones de dichos dispositivos.

Desde cada puesto de mando, el operador deberá estar en situación de asegurarse de que nadie se halle en las zonas
peligrosas, o bien el sistema de mando se debe diseñar y fabricar de manera que se impida la puesta en marcha mientras
haya alguien en la zona peligrosa. De no poder aplicarse ninguna de estas posibilidades, deberá producirse una señal de
advertencia sonora y/o visual antes de que la máquina se ponga en marcha. Las personas expuestas deberán disponer
de tiempo suficiente para abandonar la zona peligrosa o impedir la puesta en marcha de la máquina. En caso necesario,
la máquina deberá disponer de los medios para que solamente pueda controlarse desde puestos de mando situados en
una o varias zonas o emplazamientos predeterminados.

Cuando haya varios puestos de mando, el sistema de mando se debe diseñar de tal forma que la utilización de uno de
ellos impida el uso de los demás, excepto los dispositivos de parada y de parada de emergencia.

Cuando la máquina disponga de varios puestos de mando, cada uno de ellos deberá estar equipado con todos los
órganos
de accionamiento necesarios sin que los operadores se molesten ni se pongan en peligro mutuamente.

1.2.3 Puesta en marcha.

La puesta en marcha de una máquina solo deberá poder efectuarse mediante una acción voluntaria ejercida sobre un
órgano de accionamiento previsto a tal efecto.

Este requisito también será aplicable:

A la puesta en marcha de nuevo tras una parada, sea cual sea la causa de esta última.

A la orden de una modificación importante de las condiciones de funcionamiento.

No obstante, la puesta en marcha de nuevo tras una parada o la modificación de las condiciones de funcionamiento podrán
efectuarse por una acción voluntaria sobre un dispositivo distinto del órgano de accionamiento previsto a tal
efecto, siempre que ello no conduzca a una situación peligrosa.

En el caso de funcionamiento automático de una máquina, la puesta en marcha, la puesta en marcha de nuevo tras
una parada o la modificación de las condiciones de funcionamiento podrán producirse sin intervención si ello no conduce a
una situación peligrosa.

Cuando la máquina disponga de varios órganos de accionamiento para la puesta en marcha y los operadores puedan
por tanto ponerse en peligro mutuamente, deberán existir dispositivos adicionales que eliminen tales riesgos. Si por
motivos de seguridad es necesario que la puesta en marcha y/o la parada se realicen con arreglo a una secuencia
concreta, existirán dispositivos que garanticen que esas operaciones se realicen en el orden correcto.

1.2.4 Parada.

[Link] Parada normal.

Las máquinas estarán provistas de un órgano de accionamiento que permita su parada total en condiciones seguras.

Cada puesto de trabajo estará provisto de un órgano de accionamiento que permita parar, en función de los peligros
existentes, la totalidad o parte de las funciones de la máquina, de manera que la máquina quede en situación de seguridad.
La orden de parada de la máquina tendrá prioridad sobre las órdenes de puesta en marcha. Una vez obtenida la parada
de la máquina o de sus funciones peligrosas, se interrumpirá la alimentación de energía de los accionadores afectados.

[Link] Parada operativa.

Cuando por razones de funcionamiento se requiera una orden de parada que no interrumpa la alimentación de energía de
los accionadores, se supervisarán y conservarán las condiciones de parada.

[Link] Parada de emergencia.

Las máquinas estarán provistas de uno o varios dispositivos de parada de emergencia por medio de los cuales se
puedan evitar situaciones peligrosas que puedan producirse de forma inminente o que se estén produciendo. Quedan
excluidas de esta obligación:

Las máquinas en las que el dispositivo de parada de emergencia no pueda reducir el riesgo, ya sea porque
no reduce el tiempo para obtener la parada normal o bien porque no permite adoptar las medidas
particulares para hacer frente al riesgo.

Las máquinas portátiles y/o las máquinas guiadas a mano.

El dispositivo deberá:

Tener órganos de accionamiento claramente identificable, muy visible y rápidamente accesible.

Provocar la parada del proceso peligroso en el menor tiempo posible, sin crear nuevos riesgos.

Eventualmente, desencadenar o permitir que se desencadenen determinados movimientos de protección.

Cuando deje de accionarse el dispositivo de parada de emergencia una vez que se haya dado la orden de parada, esta
orden deberá mantenerse mediante el bloqueo del dispositivo de parada de emergencia hasta que dicho bloqueo
sea expresamente desactivado; el dispositivo no deberá poderse bloquear sin que genere una orden de parada; solo
será posible desbloquear el dispositivo mediante una acción adecuada y este desbloqueo no deberá volver a poner en
marcha la máquina, sino solo permitir que pueda volver a arrancar.

La función de parada de emergencia deberá estar disponible y ser operativa en todo momento, independientemente
del modo de funcionamiento. Los dispositivos de parada de emergencia deben servir para apoyar otras medidas de
protección y no para sustituirlas.

[Link] Conjuntos de máquinas.

Si se trata de máquinas o de elementos de máquinas diseñados para funcionar conjuntamente, se deben diseñar y fabricar
de manera que los dispositivos de parada, incluidos los dispositivos de parada de emergencia, puedan parar no
solamente la máquina, sino también todos los equipos relacionados si el hecho de que sigan funcionando pudiera constituir
un peligro.
1.2.5 Selección de modos de mando o de funcionamiento.

El modo de mando o de funcionamiento seleccionado tendrá prioridad sobre todos los demás modos de mando o de
funcionamiento, a excepción de la parada de emergencia.

Si la máquina ha sido diseñada y fabricada para que pueda utilizarse según varios modos de mando o de funcionamiento
que requieran distintas medidas de protección y/o procedimientos de trabajo, llevará un selector de modo de mando o
de funcionamiento enclavable en cada posición. Cada una de las posiciones del selector debe ser claramente
identificable y debe corresponder a un único modo de mando o de funcionamiento. El selector podrá sustituirse por otros
medios de selección con los que se pueda limitar la utilización de determinadas funciones de la máquina a determinadas
categorías de operadores. Si, en determinadas operaciones, la máquina ha de poder funcionar con un resguardo
desplazado o retirado o con un dispositivo de protección neutralizado, el selector de modo de mando o de
funcionamiento deberá, a la vez:

Desactivar todos los demás modos de mando o de funcionamiento.

Autorizar el funcionamiento de las funciones peligrosas únicamente mediante órganos de accionamiento


que requieran un accionamiento mantenido.

Autorizar el funcionamiento de las funciones peligrosas solo en condiciones de riesgo reducido y evitando
cualquier peligro derivado de una sucesión de secuencias.

Impedir que funcione cualquier función peligrosa mediante una acción voluntaria o involuntaria sobre los
sensores de la máquina.

Si no pueden cumplirse de forma simultánea estas cuatro condiciones, el selector de modo de mando o de funcionamiento
activará otras medidas preventivas diseñadas y fabricadas para garantizar una zona de intervención segura.

Además, desde el puesto de reglaje, el operador deberá poder controlar el funcionamiento de los elementos sobre los que
esté actuando.

1.2.6 Fallo de la alimentación de energía.

La interrupción, el restablecimiento tras una interrupción o la variación , en el sentido que sea, de la alimentación
de energía de la máquina no provocarán situaciones peligrosas. Deberá prestarse especial atención a los siguientes
aspectos:

Que la máquina no se ponga en marcha de manera intempestiva.

Que no varíen los parámetros de la máquina de forma incontrolada, cuando tal variación pueda dar lugar a
situaciones peligrosas.

Que no se impida la parada de la máquina si ya se ha dado la orden.

Que no se pueda producir la caída o proyección de ningún elemento móvil de la máquina o de ninguna
pieza sujetada por ella.

Que no se impida la parada automática o manual de los elementos móviles, cualesquiera que estos sean.

Que los dispositivos de protección permanezcan totalmente operativos o emitan una orden de parada.

1.3 Medidas de protección contra peligros mecánicos.

1.3.1 Riesgo de pérdida de estabilidad.

La máquina, así como sus elementos y equipos, deberán ser suficientemente estables para que se pueda evitar el
vuelco, la caída o los movimientos incontrolados durante el transporte, montaje, desmontaje y cualquier otra acción
relacionada con la máquina.

Si la propia forma de la máquina o la instalación a que se destina no permiten garantizar la suficiente estabilidad, habrá
que disponer unos medios de fijación adecuados, que se indicarán en el manual de instrucciones.

1.3.2 Riesgo de rotura en servicio.

Tanto las partes de la máquina como las uniones entre ellas tendrán que poder resistir a las solicitaciones a las que
se vean sometidas durante la utilización. Los materiales utilizados tendrán una resistencia suficiente, adaptada a las
características del entorno de utilización previsto por el fabricante o su representante autorizado, en particular respecto a
los fenómenos de fatiga, envejecimiento, corrosión y abrasión.

El manual de instrucciones debe indicar los tipos y la frecuencia de las inspecciones y mantenimientos necesarios por
motivos de seguridad. En su caso, indicará las piezas que puedan desgastarse, así como los criterios para su sustitución.

Si, a pesar de las medidas adoptadas, persistiera un riesgo de estallido o rotura, los elementos afectados estarán
montados, dispuestos y/o provistos de protección de modo que se retenga cualquier fragmento evitando así situaciones
peligrosas.

Los conductos rígidos o flexibles por los que circulen fluidos , especialmente a alta presión, tendrán que poder
soportar las solicitaciones internas y externas previstas; estarán sólidamente sujetos y/o provistos de protección para
garantizar que no existan riesgos en caso de que se produzca una rotura.

En caso de avance automático del material que vaya a trabajarse hacia la herramienta, deberán darse las condiciones
que figuran a continuación para evitar riesgos a las personas:

Cuando la herramienta y la pieza entren en contacto, la herramienta tendrá que haber alcanzado sus
condiciones normales de trabajo.

En el momento en que se produzca la puesta en marcha y/o la parada de la herramienta (voluntaria o


accidentalmente), el movimiento de avance y el movimiento de la herramienta deberán estar coordinados.

1.3.3 Riesgos debidos a la caída y proyección de objetos.

Se deberán tomar precauciones para evitar las caídas o proyecciones de objetos que puedan presentar un riesgo.

1.3.4 Riesgos debidos a superficies, aristas o ángulos.

Los elementos de la máquina que sean accesibles no presentarán, en la medida que lo permita su función, ni aristas, ni
ángulos pronunciados, ni superficies rugosas que puedan producir lesiones.

1.3.5 Riesgos debidos a las máquinas combinadas.

Cuando la máquina esté prevista para poder efectuar varias operaciones diferentes en las que se deba coger la pieza con
las manos entre operación y operación (máquina combinada), se debe diseñar y fabricar de modo que cada elemento
pueda utilizarse por separado sin que los elementos restantes constituyan un riesgo para las personas expuestas. A tal fin,
cada uno de los elementos, si careciera de protección, se deberá poder poner en marcha o parar individualmente.

1.3.6 Riesgos relacionados con las variaciones de las condiciones de funcionamiento.

En el caso de operaciones en condiciones de utilización diferentes, la máquina se debe diseñar y fabricar de forma
que la elección y el reglaje de dichas condiciones puedan efectuarse de manera segura y fiable.

1.3.7 Riesgos relacionados con los elementos móviles.

Los elementos móviles de la máquina se deben diseñar y fabricar a fin de evitar los riesgos de contacto que puedan
provocar accidentes o, cuando subsistan los riesgos, estarán provistos de resguardos o de dispositivos de protección.

Deberán tomarse todas las medidas necesarias paraevitar el bloqueo inesperado de los elementos móviles que
intervienen en el trabajo. En caso de que la posibilidad de bloqueo subsistiese a pesar de las medidas tomadas, deberán
proporcionarse, cuando resulte adecuado, los necesarios dispositivos de protección y herramientas específicos que
permitan desbloquear el equipo de manera segura.

El manual de instrucciones y, si es posible, una indicación inscrita en la máquina, deberán mencionar dichos dispositivos
de protección específicos y la manera de utilizarlos.

1.3.8 Elección de la protección contra los riesgos ocasionados por los elementos móviles.

Los resguardos o los dispositivos de protección diseñados para proteger contra los riesgos debidos a los elementos móviles
se elegirán en función del riesgo existente. Para efectuar la elección se deben utilizar las indicaciones siguientes.

[Link] Elementos móviles de transmisión.


Los resguardos diseñados para proteger a las personas contra los peligros ocasionados por los elementos móviles de
transmisión serán:

Resguardos fijos, o

Resguardos movibles con enclavamiento.

Se recurrirá a esta última solución si se prevén intervenciones frecuentes.

[Link] Elementos móviles que intervienen en el trabajo:

Los resguardos o los dispositivos de protección diseñados para proteger a las personas contra los riesgos ocasionados por
los elementos móviles que intervienen en el trabajo serán:

Resguardos fijos, o

Resguardos movibles con enclavamiento, o

Dispositivos de protección,

o Una combinación de los anteriores.

No obstante, cuando determinados elementos móviles que intervengan directamente en el trabajo no se puedan hacer
totalmente inaccesibles durante su funcionamiento debido a operaciones que exijan la intervención del operador, esos
elementos estarán provistos de:

Resguardos fijos o resguardos movibles con enclavamiento que impidan el acceso a las partes de los
elementos que no se utilicen para el trabajo, y

Resguardos regulables que restrinjan el acceso a las partes de los elementos móviles a las que sea
necesario acceder.

Resguardo fijo

Resguardo regulable
Resguardo regulable: barra protectora

Resguardo con dispositivo de enclavamiento

1.3.9 Riesgos debidos a movimientos no intencionados.

Cuando se haya parado un elemento de una máquina, la deriva a partir de la posición de parada, por cualquier motivo que
no sea la acción sobre los órganos de accionamiento, deberá impedirse o será tal que no entrañe peligro alguno.

1.4 Características que deben reunir los resguardos y los dispositivos de protección.

1.4.1 Requisitos generales.

Los resguardos y los dispositivos de protección:

Serán de fabricación robusta.

Deberán mantenerse sólidamente en su posición.

No ocasionarán peligros suplementarios.

No podrán ser burlados o anulados con facilidad.

Deberán estar situados a una distancia adecuada de la zona peligrosa.

Deberán restringir lo menos posible la observación del proceso productivo.

Deberán permitir las intervenciones indispensables para la colocación y/o la sustitución de las herramientas,
así como para los trabajos de mantenimiento, limitando el acceso exclusivamente a la zona donde deba
realizarse el trabajo y, ello, a ser posible, sin desmontar el resguardo o neutralizar el dispositivo de
protección.

Deberán, en la medida de lo posible, proteger contra la proyección o la caída de materiales u objetos y


contra las emisiones generadas por la máquina.

1.4.2 Requisitos específicos para los resguardos.

[Link] Resguardos fijos.


La fijación de los resguardos fijos estará garantizada por sistemas que solo se puedan abrir o desmontar mediante
herramientas.

L o s sistemas de fijación deberán permanecer unidos a los resguardos o a la máquina cuando se desmonten los
resguardos. En la medida de lo posible, los resguardos no podrán permanecer en su posición si carecen de sus medios de
fijación.

[Link] Resguardos móviles con dispositivo de enclavamiento.

Los resguardos móviles con dispositivo de enclavamiento :

Siempre que ello sea posible, habrán de permanecer unidos a la máquina cuando se abran

Se deben diseñar y fabricar de forma que solamente se puedan regular mediante una acción voluntaria.

Los resguardos móviles con dispositivo de enclavamiento estarán asociados a un dispositivo de enclavamiento
de manera que:

Impida la puesta en marcha de funciones peligrosas de la máquina mientras los resguardos no estén
cerrados, y

Genere una orden de parada cuando dejen de estar cerrados.

Cuando sea posible para un operador alcanzar la zona peligrosa antes de que haya cesado el riesgo que entrañan las
funciones peligrosas de la máquina, los resguardos móviles estarán asociados, además de a un dispositivo de
enclavamiento, a un dispositivo de bloqueo que:

Impida la puesta en marcha de funciones peligrosas de la máquina mientras el resguardo no esté cerrado y
bloqueado, y

Mantenga el resguardo cerrado y bloqueado hasta que cese el riesgo de sufrir daños a causa de las
funciones peligrosas de la máquina.

Los resguardos móviles con dispositivo de enclavamiento se deben diseñar de forma que la ausencia o el fallo de uno de
sus componentes impidan la puesta en marcha o provoque la parada de las funciones peligrosas de la máquina.

[Link] Resguardos regulables que restrinjan el acceso.

Los resguardos regulables que restrinjan el acceso a las partes de los elementos móviles estrictamente necesarias para el
trabajo:

Deberán poder regularse manual o automáticamente, según el tipo de trabajo que vaya a realizarse.

Deberán poder regularse fácilmente sin herramientas.

1.4.3 Requisitos específicos para los dispositivos de protección.

Los dispositivos de protección estarán diseñados e incorporados al sistema de mando de manera que:

Sea imposible que los elementos móviles empiecen a funcionar mientras el operador pueda entrar en
contacto con ellos.

Ninguna persona pueda entrar en contacto con los elementos móviles mientras estén en movimiento. La
ausencia o el fallo de uno de sus componentes impedirá la puesta en marcha o provocará la parada de los
elementos móviles.

Los dispositivos de protección solamente se podrán regular mediante una acción voluntaria.

1.5 Riesgos debidos a otros peligros.

1.5.1 Energía eléctrica.

Si la máquina se alimenta con energía eléctrica, se debe diseñar, fabricar y equipar de manera que se eviten o se puedan
evitar todos los peligros de origen eléctrico.

1.5.2 Electricidad estática.


La máquina se debe diseñar y fabricar para evitar o restringir la aparición de cargas electrostáticas que puedan ser
peligrosas y/o dispondrá de medios para poder evacuarlas.

1.5.3 Energías distintas de la eléctrica.

Si la máquina se alimenta con fuentes de energía distinta de la eléctrica, se debe diseñar, fabricar y equipar para prevenir
todos los posibles riesgos ligados a estas fuentes de energía.

1.5.4 Errores de montaje.

Los errores susceptibles de ser cometidos en el montaje o reposición de determinadas piezas que pudiesen provocar
riesgos deberán imposibilitarse mediante el diseño y la fabricación de dichas piezas o, en su defecto, mediante indicaciones
que figuren en las propias piezas y/o en sus respectivos cárteres. Las mismas indicaciones figurarán en los elementos
móviles y/o en sus respectivos cárteres cuando, para evitar un riesgo, sea preciso conocer el sentido del movimiento. En su
caso, el manual de instrucciones deberá incluir información complementaria sobre estos riesgos. Cuando una conexión
defectuosa pueda originar riesgos, cualquier conexión errónea deberá hacerse imposible por el propio diseño o, en su
defecto, por indicaciones que figuren en los elementos que deben conectarse o, cuando proceda, en los medios de
conexión.

1.5.5 Temperaturas extremas.

Se adoptarán medidas para evitar cualquier riesgo de lesión por contacto o proximidad con piezas o materiales a
temperatura elevada o muy baja. Se adoptarán, asimismo, las medidas necesarias para evitar o proteger contra el riesgo
de proyección de materias calientes o muy frías.

1.5.6 Incendio.

La máquina se debe diseñar y fabricar de manera que se evite cualquier riesgo de incendio o de sobrecalentamiento
provocado por la máquina en sí o por los gases, líquidos, polvos, vapores y demás sustancias producidas o utilizadas por la
máquina.

1.5.7 Explosión.

La máquina se debe diseñar y fabricar de manera que se evite cualquier riesgo de explosión provocado por la propia
máquina o por los gases, líquidos, polvos, vapores y demás sustancias producidas o utilizadas por la máquina.
En lo que respecta a los riesgos de explosión debidos a la utilización de la máquina en una atmósfera potencialmente
explosiva, la máquina deberá ser conforme a las disposiciones de transposición de las directivas comunitarias específicas.

1.5.8 Ruido.

La máquina se debe diseñar y fabricar de manera que los riesgos que resulten de la emisión del ruido aéreo producido se
reduzcan al nivel más bajo posible, teniendo en cuenta el progreso técnico y la disponibilidad de medios de reducción del
ruido, especialmente en su fuente.

El nivel de ruido emitido podrá evaluarse tomando como referencia los datos de emisión comparativos de máquinas
similares.

1.5.9 Vibraciones.

La máquina se debe diseñar y fabricar de manera que los riesgos que resulten de las vibraciones que ella produzca se
reduzcan al nivel más bajo posible, teniendo en cuenta el progreso técnico y la disponibilidad de medios de reducción de
las vibraciones, especialmente en su fuente.

El nivel de vibraciones producidas podrá evaluarse tomando como referencia los datos de emisión comparativos de
máquinas similares.

1.5.10 Radiaciones.

Las radiaciones no deseadas de la máquina deberán eliminarse o reducirse a niveles que no afecten perjudicialmente a las
personas.

Cualquier radiación ionizante funcional emitida por la máquina se limitará al nivel mínimo necesario para garantizar el
funcionamiento correcto de la máquina durante su instalación, funcionamiento y limpieza.
Cuando exista un riesgo, se adoptarán las medidas de protección necesarias.

Cualquier radiación no ionizante funcional emitida durante la instalación, funcionamiento y limpieza se limitará a niveles
que no afecten perjudicialmente a las personas.

1.5.11 Radiaciones exteriores.

La máquina se debe diseñar y fabricar de forma que las radiaciones exteriores no perturben su funcionamiento.

1.5.12 Radiaciones láser.

Si se utilizan equipos láser, se deberán tener en cuenta las normas siguientes:

Los equipos láser de las máquinas se deben diseñar y fabricar de forma que se evite toda radiación involuntaria.

Los equipos láser de las máquinas dispondrán de protección de forma que no perjudiquen a la salud ni la radiación eficaz,
ni la radiación producida por reflexión o difusión, ni la radiación secundaria. Los equipos ópticos para la observación o el
reglaje de equipos láser de las máquinas deben ser tales que no den lugar a riesgo alguno para la salud debido a las
radiaciones láser.

1.5.13 Emisiones de materiales y sustancias peligrosas.

La máquina se debe diseñar y fabricar de manera que se puedan evitar los riesgos de inhalación, ingestión, contacto con la
piel, ojos y mucosas, y penetración por la piel, de materiales y sustancias peligrosas producidos por ella.

Cuando resulte imposible eliminar este peligro, la máquina estará equipada para que los materiales y sustancias peligrosos
se puedan confinar, evacuar, precipitar mediante pulverización de agua, filtrar o tratar mediante otro método igualmente
eficaz. Si el proceso no es totalmente cerrado durante el funcionamiento normal de la máquina, los dispositivos de
confinamiento y/o evacuación estarán situados de manera que produzcan un efecto máximo.

1.5.14 Riesgo de quedar encerrado en una máquina.

La máquina se debe diseñar, fabricar o equipar con medios que impidan que una persona quede encerrada en ella o, si
esto no es posible, que le permitan pedir ayuda.

1.5.15 Riesgo de resbalar, tropezar o caer.

Las partes de la máquina sobre las que esté previsto que puedan desplazarse o estacionarse personas se deben diseñar y
fabricar de manera que se evite que dichas personas resbalen, tropiecen o caigan sobre esas partes o fuera de ellas.
Cuando proceda, dichas partes estarán equipadas de asideros fijos que permitan a los usuarios conservar la estabilidad.

1.5.16 Rayos.

Las máquinas que requieran protección contra los efectos de los rayos durante su utilización deberán estar equipadas con
un sistema que permita conducir a tierra la carga eléctrica resultante.

1.6 Mantenimiento.

1.6.1 Mantenimiento de la máquina.

Los puntos de reglaje y de mantenimiento estarán situados fuera de las zonas peligrosas. Las operaciones de reglaje,
mantenimiento, reparación, limpieza y las intervenciones sobre la máquina deberán poder efectuarse con la máquina
parada.

Si al menos una de las anteriores condiciones no pudiera cumplirse por motivos técnicos, se adoptarán medidas para
garantizar que dichas operaciones puedan efectuarse de forma segura.

Para las máquinas automatizadas y, en su caso, para otras máquinas, deberá preverse un dispositivo de conexión que
permita montar un equipo de diagnóstico de averías. Los elementos de una máquina automatizada que deban sustituirse
con frecuencia, deberán poder desmontarse y volver a montarse fácilmente y con total seguridad. El acceso a estos
elementos debe permitir que estas tareas se lleven a cabo con los medios técnicos necesarios siguiendo un modus
operandi definido previamente.

1.6.2 Acceso a los puestos de trabajo o a los puntos de intervención.


La máquina se debe diseñar y fabricar con medios de acceso que permitan llegar con total seguridad a todas las zonas en
las que se requiera intervenir durante su funcionamiento, reglaje y mantenimiento.

1.6.3 Separación de las fuentes de energía.

La máquina estará provista de dispositivos que permitan aislarla de cada una de sus fuentes de energía. Dichos
dispositivos serán claramente identificables. Deberán poder ser bloqueados si al conectarse de nuevo pudieran poner en
peligro a las personas. Los dispositivos también deberán poder ser bloqueados cuando el operador no pueda comprobar,
desde todos los puestos a los que tenga acceso, la permanencia de dicha separación. En el caso de máquinas que puedan
enchufarse a una toma de corriente, la desconexión de la clavija será suficiente, siempre que el operador pueda
comprobar, desde todos los puestos a los que tenga acceso, la permanencia de dicha desconexión. La energía residual o
almacenada en los circuitos de la máquina tras su aislamiento debe poder ser disipada normalmente sin riesgo para las
personas. No obstante el requisito de los párrafos anteriores, algunos circuitos podrán permanecer conectados a su fuente
de energía para posibilitar, por ejemplo, el mantenimiento de piezas, la protección de información, el alumbrado de las
partes internas, etc. En tal caso, deberán adoptarse medidas especiales para garantizar la seguridad de los operadores.

1.6.4 Intervención del operador.

Las máquinas se deben diseñar, fabricar y equipar de forma que se limiten las causas de intervención de los operadores.
Siempre que no pueda evitarse la intervención del operador, esta deberá poder efectuarse con facilidad y seguridad.

1.6.5 Limpieza de las partes interiores.

La máquina se debe diseñar y fabricar de manera que sea posible limpiar las partes interiores que hayan contenido
sustancias o preparados peligrosos sin penetrar en ellas; asimismo, si es necesario desbloquearlas, la operación deberá
poder realizarse desde el exterior. Si fuese imposible evitar tener que penetrar en la máquina, esta se debe diseñar y
fabricar de forma que sea posible efectuar la limpieza con total seguridad.

1.7 Información.

1.7.1 Informaciones y advertencias sobre la máquina.

Las informaciones y advertencias sobre la máquina se deben proporcionar, preferentemente, en forma depictogramas o
símbolos fácilmente comprensibles. Cualquier información o advertencia verbal o escrita se expresará, cuando la
máquina se comercialice y/o ponga en servicio en España, al menos en castellano, acompañada, si así se solicita, por las
versiones en otras lenguas oficiales de la Comunidad que comprendan los operadores.

[Link] Información y dispositivos de información.

La información necesaria para el manejo de una máquina deberá carecer de ambigüedades y ser de fácil comprensión. No
deberá ser excesiva hasta el punto que constituya una sobrecarga para el operador.

Las pantallas de visualización o cualesquiera otros medios de comunicación interactivos entre el operador y la máquina
deberán ser de fácil comprensión y utilización.

[Link] Dispositivos de advertencia.

Cuando la salud y la seguridad de las personas puedan estar en peligro por funcionamiento defectuoso de una máquina
que funcione sin vigilancia, esta deberá estar equipada de manera que advierta de ello mediante una señal acústica o
luminosa adecuada. Si la máquina lleva dispositivos de advertencia, estos no serán ambiguos y se percibirán fácilmente. Se
adoptarán medidas para que el operador pueda verificar si estos dispositivos de advertencia siguen siendo eficaces. Se
aplicarán las prescripciones de las directivas comunitarias específicas sobre colores y señales de seguridad.

1.7.2 Advertencia de los riesgos residuales.

Si, a pesar de las medidas de diseño inherentemente seguro, de las medidas de protección y de las medidas preventivas
complementarias adoptadas, existen riesgos, deberán colocarse las señales de advertencia necesarias, incluidos los
dispositivos de advertencia.

1.7.3 Marcado de las máquinas.

Cada máquina llevará, de forma visible, legible e indeleble, como mínimo las indicaciones siguientes:

La razón social y la dirección completa del fabricante y, en su caso, de su representante autorizado.


La designación de la máquina.

El marcado CE.

La designación de la serie o del modelo.

El número de serie, si existiera.

El año de fabricación, es decir, el año en el que finaliza el proceso de fabricación.

Está prohibido indicar una fecha anterior o posterior en la máquina al aplicar el marcado CE.

Además, la máquina diseñada y fabricada para utilizarse en una atmósfera potencialmente explosiva debe llevar el
marcado correspondiente. En función del tipo de máquina, esta deberá llevar también todas las indicaciones que sean
indispensables para un empleo seguro.

Cuando un elemento de la máquina deba ser manipulado durante su utilización, mediante aparatos de elevación, su masa
deberá estar inscrita de forma legible, duradera y no ambigua.

1.7.4 Manual de instrucciones.

Cuando se comercialice y/o se ponga en servicio en España, cada máquina deberá ir acompañada de un
manual de
instrucciones, al menos en castellano. Dicho manual será un Manual original o una Traducción del manual original; en
este último caso, la traducción irá acompañada obligatoriamente de un Manual original.

No obstante, las instrucciones para el mantenimiento destinadas al personal especializado habilitado por el
fabricante o su representante autorizado podrán ser suministradas en una sola de las lenguas de la Comunidad Europea
que comprenda dicho personal especializado. El manual de instrucciones estará redactado según los principios que se
enumeran a continuación.

[Link] Principios generales de redacción del manual de instrucciones:

a) El manual de instrucciones estará redactado en una o varias de las lenguas oficiales de la Comunidad
Europea.

La mención “Manual original” deberá figurar en la versión o versiones lingüísticas comprobadas por el fabricante o
por su representante autorizado.

b) Cuando no exista un «Manual original» en castellano, el fabricante o su representante autorizado, o el responsable


de la introducción de la máquina en la zona lingüística de que se trate, deberá proporcionar una traducción al menos
en castellano. Las traducciones incluirán la mención «Traducción del manual original».

c) El contenido del manual de instrucciones no solamente deberá cubrirel uso previsto de la máquina, sino también
tener en cuenta su mal uso razonablemente previsible.

d) En el caso de máquinas destinadas ausuarios no profesionales, en la redacción y la presentación del manual de


instrucciones se tendrá en cuenta el nivel de formación general y la perspicacia que, razonablemente, pueda
esperarse de dichos usuarios.

[Link] Contenido del manual de instrucciones:

Cada manual de instrucciones contendrá como mínimo, cuando proceda, la información siguiente:

a) La razón social y dirección completa del fabricante y de su representante autorizado.


b) La designación de la máquina, tal como se indique sobre la propia máquina, con excepción del número de serie.

c) La declaración CE de conformidad o un documento que exponga el contenido de dicha declaración y en el que


figuren las indicaciones de la máquina sin que necesariamente deba incluir el número de serie y la firma.

d) Una descripción general de la máquina.

e) Los planos, diagramas, descripciones y explicaciones necesarias para el uso, el mantenimiento y la reparación de
la máquina, así como para comprobar su correcto funcionamiento.

f) Una descripción de los puestos de trabajo que puedan ocupar los operadores.

g) Una descripción del uso previsto de la máquina. h) advertencias relativas a los modos en que no se debe utilizar
una máquina que, por experiencia, pueden presentarse.

i) Las instrucciones de montaje, instalación y conexión, incluidos los planos, diagramas y medios de fijación y la
designación del chasis o de la instalación en la que debe montarse la máquina.

j) Las instrucciones relativas a la instalación y al montaje, dirigidas a reducir el ruido y las vibraciones.

k) Las instrucciones relativas a la puesta en servicio y la utilización de la máquina y, en caso necesario, las
instrucciones relativas a la formación de los operadores.

l) Información sobre los riesgos residuales que existan a pesar de las medidas de diseño inherentemente seguro, de
las medidas de protección y de las medidas preventivas complementarias adoptadas.

m) Instrucciones acerca de las medidas preventivas que debe adoptar el usuario, incluyendo, cuando proceda, los
equipos de protección individual a proporcionar.

n) Las características básicas de las herramientas que puedan acoplarse a la máquina.

o) Las condiciones en las que las máquinas responden al requisito de estabilidad durante su utilización, transporte,
montaje, desmontaje, situación de fuera de servicio, ensayo o situación de avería previsible.

p) Instrucciones para que las operaciones de transporte, manutención y almacenamiento puedan realizarse con total
seguridad, con indicación de la masa de la máquina y la de sus diversos elementos cuando, de forma regular, deban
transportarse por separado.

q) El modo operativo que se ha de seguir en caso de accidente o de avería; si es probable que se produzca un
bloqueo, el modo operativo que se ha de seguir para lograr el desbloqueo del equipo con total seguridad.

r) La descripción de las operaciones de reglaje y de mantenimiento que deban ser realizadas por el usuario, así como
las medidas de mantenimiento preventivo que se han de cumplir.

s) Instrucciones diseñadas para permitir que el reglaje y el mantenimiento se realicen con total seguridad, incluidas
las medidas preventivas que deben adoptarse durante este tipo de operaciones.

t) Las características de las piezas de recambio que deben utilizarse, cuando estas afecten a la salud y seguridad de
los operadores.

u) Unas indicaciones específicas sobre el ruido aéreo emitido.

v) Cuando sea probable que la máquina emita radiaciones no ionizantes que puedan causar daños a las personas, en
particular a las personas portadoras de dispositivos médicos implantables activos o inactivos, información sobre la
radiación emitida para el operador y las personas expuestas.

[Link] Información publicitaria.

La información publicitaria que describa la máquina no deberá contradecir al manual de instrucciones en lo que respecta a
los aspectos de salud y seguridad.

La información publicitaria que describa las características de funcionamiento de la máquina deberá contener la misma
información que el manual de instrucciones acerca de las emisiones.

Además de estos requisitos esenciales en el Real Decreto, se recogen otros Requisitos esenciales complementarios de
seguridad y de salud para algunas categorías de máquinas.

REQUISITOS ESENCIALES DE SEGURIDAD Y SALUD (ANEXO I)

Sistemas de mando.

Seguridad y fiabilidad de
Generalidades: los sistemas de mando.

Definiciones. Órganos de
accionamiento.-Los
Principios de integración de la órganos de
seguridad. accionamiento:

Materiales y productos. Puesta en marcha.

Iluminación. Parada:

Diseño de la máquina con vistas a Parada normal.


su manu-tención.
Parada operativa.
Ergonomía.
Parada de emergencia.
Puestos de mando.
Conjuntos de máquinas.
Asientos.
Selección de modos de
mando o de funciona-
miento.
Medidas de protección contra peligros
mecánicos.

Riesgo de pérdida de estabilidad.

Riesgo de rotura en servicio.

Riesgos debidos a la caída y


proyección de objetos. Características que deben reunir los
resguardos y los disposi-tivos de
Riesgos debidos a superficies, protección.
aristas o ángulos.
Requisitos generales.
Riesgos debidos a las máquinas Requisitos específicos
combinadas. para los resguardos.
Riesgos relacionados con las Resguardos fijos.
variaciones de las condiciones de Resguardos móviles con
funcionamiento. dispositivo de enclava-
miento.
Riesgos relacionados con los
Resguardos regulables
elementos móviles.
que restrinjan el acceso.
Elección de la protección contra Requisitos específicos
los riesgos ocasionados por los para los dispositivos de
elementos móviles. protección.
Elementos móviles de transmisión.

Elementos móviles que intervienen


en el trabajo

Riesgos debidos a movimientos no


intenciona-dos.
Riesgos debidos a otros peligros.

Energía eléctrica.

Electricidad estática.

Energías distintas de la
eléctrica.

Errores de montaje.

Temperaturas extremas.
Mantenimiento.
Incendio.
Mantenimiento de la máquina
Explosión.
Acceso a los puestos de trabajo o a
Ruido.
los puntos de intervención.
Vibraciones.
Separación de las fuentes de
Radiaciones. energía.

Radiaciones exteriores. Intervención del operador.

Radiaciones láser. Limpieza de las partes interiores.

Emisiones de materiales y
sustancias peligrosas.

Riesgo de quedar
encerrado en una
máquina.

Riesgo de resbalar,
tropezar o caer.

Rayos

Información.

Informaciones y advertencias sobre la máquina.

Información y dispositivos de información

Dispositivos de advertencia.

Advertencia de los riesgos residuales.

Marcado de las máquinas.

Manual de instrucciones.

Principios generales de redacción del manual de instrucciones:

Contenido del manual de instrucciones:

Información publicitaria.
3. EQUIPOS DE TRABAJO
La normativa fundamental a la hora de evaluar equipos de trabajo y su utilización es elReal Decreto 1215/1997, de 18
de julio, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización por los trabajadores de
los equipos de trabajo, y fue modificado por el Real Decreto 2177/2004, de 12 de noviembre, por el que se
establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización por los trabajadores de los
equipos de trabajo, en materia de trabajos temporales en altura.

Entendemos por equipo de trabajo cualquier máquina, aparato, instrumento o instalación utilizado en el trabajo.

La utilización de un equipo de trabajo es cualquier actividad referida a un equipo de trabajo, tal como la puesta en
marcha o la detención, el empleo, el transporte, la reparación, la transformación, el mantenimiento y la conservación,
incluida, en particular, la limpieza.

3.1. OBLIGACIONES GENERALES DEL EMPRESARIO

Adoptará las medidas necesarias para que los equipos de trabajo que se pongan a disposición de los
trabajadores sean adecuados al trabajo que deba realizarse y convenientemente adaptados al mismo, de
forma que garanticen la seguridad y salud de los trabajadores al utilizar dichos equipos de trabajo.

Cuando no sea posible garantizar de este modo totalmente la seguridad y salud de los trabajadores durante la
utilización de los equipos de trabajo, el empresario tomará las medidas adecuadas para reducir tales riesgos al
mínimo.

En cualquier caso, el empresario deberá utilizar únicamente equipos que satisfagan:

a) Cualquier disposición legal o reglamentaria que les sea de aplicación.

b) Las condiciones generales previstas en el anexo I del Real Decreto.

Para la elección de los equipos de trabajo deberá tener en cuenta los siguientes factores:

a) Las condiciones y características específicas del trabajo a desarrollar.

b ) Los riesgos existentes para la seguridad y salud de los trabajadores en el lugar de trabajo y, en
particular, en los puestos de trabajo, así como los riesgos que puedan derivarse de la presencia o
utilización de dichos equipos o agravarse por ellos.

c) En su caso, las adaptaciones necesarias para su utilización por trabajadores discapacitados.

Para la aplicación de las disposiciones mínimas de seguridad y salud (Anexo I), el empresario tendrá en
cuenta los principios ergonómicos, especialmente en cuanto al diseño del puesto de trabajo y la posición
de los trabajadores durante la utilización del equipo de trabajo.

La utilización de los equipos de trabajo deberá cumplir las condiciones generales establecidas en el anexo II
del Real Decreto.

Cuando, a fin de evitar un riesgo específico para la seguridad y salud de los trabajadores, la utilización de un equipo
de trabajo deba realizarse en condiciones o formas determinadas, que requieran un particular conocimiento por
parte de aquéllos, el empresario adoptará las medidas necesarias para que la utilización de dicho equipos quede
reservada a los trabajadores designados para ello.

Adoptará las medidas necesarias para que, mediante un mantenimiento adecuado, los equipos de
trabajo se conserven durante todo el tiempo de utilización y garanticen su función.

Dicho mantenimiento se realizará teniendo en cuenta las instrucciones del fabricante o, en su defecto, las
características de estos equipos, sus condiciones de utilización y cualquier otra circunstancia normal o excepcional
que pueda influir en su deterioro o desajuste.

Las operaciones de mantenimiento, reparación o transformación de los equipos de trabajo cuya realización suponga
un riesgo específico para los trabajadores sólo podrán ser encomendadas al personal especialmente capacitado
para ello.
3.2. COMPROBACIÓN DE LOS EQUIPOS DE TRABAJO

El empresario adoptará las medidas necesarias para que aquellos equipos de trabajo cuya seguridad dependa de sus
condiciones de instalación se sometan a una comprobación inicial, tras su instalación y antes de la puesta en marcha
por primera vez, y a una nueva comprobación después de cada montaje en un nuevo lugar o emplazamiento, con objeto de
asegurar la correcta instalación y el buen funcionamiento de los equipos.

El empresario adoptará las medidas necesarias para que aquellos equipos de trabajo sometidos ainfluencias
susceptibles de ocasionar deterioros que puedan generar situaciones peligrosas estén sujetos a comprobaciones y, en
su caso, pruebas de carácter periódico, con objeto de asegurar el cumplimiento de las disposiciones de seguridad y de
salud y de remediar a tiempo dichos deterioros.

Igualmente, se deberán realizar comprobaciones adicionales de tales equipos cada vez que se produzcan
acontecimientos excepcionales, tales como transformaciones, accidentes, fenómenos naturales o falta prolongada de uso,
que puedan tener consecuencias perjudiciales para la seguridad.

Las comprobaciones serán efectuadas por personal competente.

Los resultados de las comprobaciones deberán documentarse y estar a disposición de la autoridad laboral. Dichos
resultados deberán conservarse durante toda la vida útil de los equipos.

Cuando los equipos de trabajo se empleen fuera de la empresa deberán ir acompañados de una prueba material de
la realización de la última comprobación.

Los requisitos y condiciones de las comprobaciones de los equipos de trabajo se ajustarán a lo dispuesto en la normativa
específica que les sea de aplicación.

3.3. OBLIGACIONES DE FORMACIÓN E INFORMACIÓN DEL EMPRESARIO

Deberá garantizar que los trabajadores y los representantes de los trabajadores reciban una formación e información
adecuadas sobre los riesgos derivados de la utilización de los equipos de trabajo, así como sobre las medidas de
prevención y protección

La información, suministrada preferentemente por escrito, deberá contener como mínimo las indicaciones relativas a:

1. Las condiciones y forma correcta de utilización de los equipos de trabajo, teniendo en cuenta las instrucciones del
fabricante, así como las situaciones o formas de utilización anormales y peligrosas que puedan preverse.

2. Las conclusiones que, en su caso, se puedan obtener de la experiencia adquirida en la utilización de los equipos de
trabajo.

3. Cualquier otra información de utilidad preventiva.

La información deberá ser comprensible para los trabajadores a los que va dirigida e incluir o presentarse en forma de
folletos informativos cuando sea necesario por su volumen o complejidad o por la utilización poco frecuente del equipo.
La documentación informativa facilitada por el fabricante estará a disposición de los trabajadores.

Se informará a los trabajadores sobre la necesidad de prestar atención a los riesgos derivados de los equipos de trabajo
presentes en su entorno de trabajo inmediato, o de las modificaciones introducidas en los mismos, aun cuando no los
utilicen directamente.

Los trabajadores especialmente capacitados deberán recibir una formación específica adecuada.

Las obligaciones específicas del empresario son las incluidas en:

Anexo I: Disposiciones mínimas de seguridad y salud sobre los equipos de trabajo

Anexo II: Disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización por los trabajadores de los equipos
de trabajo.

4. HERRAMIENTAS
Muchas de las lesiones que se producen en los lugares de trabajo se deben a la utilización de herramientas, ya sean
manuales o accionadas por motor.

Las herramientas manuales más utilizadas son: martillos, cinceles, cuchillos, hachas, tenazas, alicates, destornilladores
y llaves.

Las principales causas de las lesiones con herramientas son:

Inadecuada utilización de las herramientas.

Utilización de herramientas defectuosas.

Empleo de herramientas de mala calidad.

Transporte y almacenamiento incorrecto.

Los peligros derivados del uso de herramientas manuales:

Contacto con elementos cortantes.

Proyección de fragmentos volantes.

Caídas por sobreesfuerzos.

Las medidas preventivas para el uso de herramientas manuales:

Adquisición de herramientas de calidad.

Se usarán solo para el trabajo para el que han sido diseñadas.

Instrucción adecuada para la utilización de cada tipo de herramienta.

Utilización de gafas protectoras cuando haya peligro de proyección de partículas.

Utilización de guantes al manipular herramientas cortantes.

Mantenimiento periódico (reparación, afilado, limpieza, etc.).

Revisión periódica del estado de los mangos, recubrimientos, aislantes, etc.

Almacenamiento en cajas o paneles adecuados, donde cada herramienta tenga su lugar


L a s herramientas a motor están desplazando a las manuales, implicando la aparición de nuevos riesgos para el
trabajador.

Las herramientas a motor más peligrosas son: martillos neumáticos, taladradoras y motosierras.

Los peligros del uso de herramientas a motor son:

Contacto eléctrico.

Contactos con elementos de corte.

Proyección de partículas.

Caídas por sobreesfuerzos.

Las medidas preventivas para el uso de herramientas a motor son:

Adquisición de herramientas de calidad.

Se usarán solo para el trabajo para el que han sido diseñadas.

Instrucción adecuada para la utilización de cada tipo de herramienta.

Utilización de gafas protectoras cuando haya peligro de proyección de partículas.

Utilización de guantes al manipular herramientas cortantes.

Mantenimiento periódico (reparación, afilado, limpieza, etc.).

Revisión periódica del estado de los mangos, recubrimientos, aislantes, etc.

Almacenamiento en cajas o paneles adecuados, donde cada herramienta tenga su lugar.

Tener en cuenta la energía utilizada por la herramienta y aplicar la prevención correspondiente ya sea
eléctrica, aire comprimido, etc.

Las herramientas eléctricas portátiles deben funcionar con tensión de seguridad (24 voltios) o estar dotadas
de doble aislamiento.

5. INCENDIOS
La normativa específica de aplicación respecto a los incendios:

RD 314/2006, de 17 de marzo, por el que se aprueba el Código Técnico de la Edificación. DB-SI La Sección SI
4 del Documento de Seguridad en caso de incendio (DB-SI) está dedicada a la “Detección, Control y
Extinción del Incendio”, estableciendo la dotación de instalaciones de protección contra incendios con las
que deben contar los edificios en función del uso concreto al que están destinados.

Real Decreto 1942/1993, de 5 de noviembre, por el que se aprueba el Reglamento de instalaciones de


protección contra incendios.

Detalla todo lo referente al diseño, ejecución, puesta en funcionamiento, materiales, componentes y


mantenimiento de los equipos de protección contra incendios.

Real Decreto 2267/2004, de 3 de diciembre, por el que se aprueba el Reglamento de seguridad contra
incendios en los establecimientos industriales.

Este reglamento indica la dotación de instalaciones de protección contra incendios de los establecimientos
industriales, y se establece que las condiciones de protección contra incendios de las zonas de los
establecimientos industriales destinadas a otro uso, y que superan determinados límites, son las
recopiladas en la Norma Básica de Edificación NBE-CPI/96, dicha norma debe entenderse sustituida por el
DB-SI del Código Técnico de la Edificación

5.1. EL TETRAEDRO DEL FUEGO


Para que se inicie un fuego es necesaria la presencia simultánea de tres factores: combustible, comburente y foco de
ignición (“triángulo del fuego”), pero para que el incendio progrese la energía desprendida en el proceso tiene que ser
suficiente para que se produzca la reacción en cadena. Estos cuatro factores forman lo que se ha dado en llamar el
“tetraedro del fuego”.

Combustible: toda sustancia susceptible de combinarse con el oxígeno de forma rápida y exotérmica. Su peligrosidad está
en función de determinadas características, tales como su punto de inflamación, la temperatura de autoignición, la
potencia calorífica o la toxicidad de los productos de la combustión.

Comburente: el aire, que contiene aproximadamente un 21% en volumen de oxígeno, es el comburente más común en
todos los fuegos. Otros comburentes pueden ser el cloro, hidrógeno, ozono, azufre en forma de vapor, etc.

Energía de activación: energía mínima necesaria para que se inicie la reacción entre el combustible y el comburente. Es
aportada por los focos de ignición, que pueden ser de origen eléctrico (arco eléctrico, cargas estáticas, etc.), térmico
(superficies calientes, radiación solar, etc.), químico (calor de descomposición, etc.) o mecánico (calor de fricción, calor de
compresión, etc.)

Reacción en cadena : cuando se produce la reacción exotérmica que es el fuego, de la energía desprendida parte es
disipada en el ambiente, produciendo los efectos térmicos del incendio, y parte calienta a más reactivos; cuando esta
energía es igual o superior a la necesaria, el proceso continúa mientras existan reactivos. Se dice entonces que hay
reacción en cadena.

5.2. CLASIFICACIÓN DE LOS FUEGOS SEGÚN LA NATURALEZA DEL COMBUSTIBLE

Existen diferentes tipos de fuego en función del material o sustancia combustible que interviene en el mismo. Así hablamos
de fuegos de clase A, B, C y D.

CLASE A – El combustible es un sólido con producción de brasas. Ejemplos: papel, plástico, tejido, madera, etc.

CLASE B – El combustible es un líquido o un sólido de bajo punto de fusión, que se comporta como un líquido ante el fuego.
Ejemplos: alcohol, gasolina, cera, parafina, etc.).

CLASE C – El combustible es un gas. Ejemplos: gas natural, butano, propano, etc.

CLASE D – Se trata de metales combustibles o productos químicos reactivos.

Ejemplos: sodio, potasio, aluminio, magnesio, etc.

Esta clasificación del fuego en función de la naturaleza del combustible que interviene en la reacción es de gran
importancia, fundamentalmente a la hora de determinar el agente más adecuado a utilizar en la extinción del incendio.
5.3. EVOLUCIÓN DE UN INCENDIO

Podemos distinguir tres etapas en la evolución de un incendio: inicio, propagación y consecuencias.

Inicio

Ya hemos señalado que para que un incendio se inicie tienen que coexistir los tres factores: combustible, comburente y
foco de ignición, y para que progrese debe darse la reacción en cadena. Teniendo en cuenta que el comburente (aire) se
encuentra siempre presente, y que la reacción en cadena es consecuencia del incendio, las condiciones básicas que
provocarán el inicio del incendio son el combustible y la energía de activación.

La prevención de incendios se centra en esta etapa, evitando la coexistencia de ambos factores en el espacio, el tiempo y
con la intensidad suficiente para que se produzca la reacción de combustible y comburente.

Propagación

En esta fase el incendio evoluciona en el espacio y el tiempo. Puede tener lugar por tresmecanismos de transmisión
del calor: conducción, convección o radiación.

Conducción: La transferencia de calor se produce por contacto directo entre dos cuerpos. La conducción
del calor tiene lugar únicamente cuando los cuerpos en contacto se encuentran a temperaturas diferentes y
la dirección del flujo de calor es siempre del punto de mayor temperatura al de menor.

Convección: Transferencia de calor producida por el movimiento del aire. El calor que se produce en un
fuego se transfiere al aire que lo rodea, y el calentamiento de los objetos que se encuentran en el lugar del
incendio se produce a través de la circulación del aire caliente que se expande y eleva.

Radiación: Transferencia de calor producida por la emisión de ondas electromagnéticas, dichas ondas se
mueven a través del espacio o de los materiales a través de la luz, siendo absorbidas por los cuerpos que
no son transparentes a ellas.

En la propagación del incendio influyen una serie de factores que pueden englobarse en dos grupos:

Factores técnicos: como la situación, distribución y características de los combustibles en el local, la


carga térmica en el mismo, su resistencia al fuego, suficiencia y adecuación de los medios de detección,
alarma y extinción etc.

Factores humanos: Adiestramiento del personal en las técnicas de lucha contra incendios y organización
de la lucha contra incendios.

La propagación puede ser horizontal y vertical, y en este último caso puede ser ascendente y descendente, por desplomes
o derrames. Los medios por donde se produce la propagación suelen ser ventanas, conducciones de aire acondicionado,
huecos de ascensores y de servicio, escaleras (efecto chimenea), etc.

Consecuencias

Las consecuencias del incendio se materializan en daños a bienes y lesiones a personas.

Las lesiones y daños en las personas derivan de la temperatura, produciendo quemaduras, y del desprendimiento de
humos, produciendo asfixia, desorientación, pánico e intoxicaciones. Más del 50 % de los fallecidos en incendios lo son por
exposición a los humos y gases desprendidos en la combustión.

En esta etapa se aplican las técnicas de protección, que tratan de evitar la propagación y, sobre todo, las consecuencias
del incendio.

5.4. PREVENCIÓN DE INCENDIOS

La principal medida de prevención es evitar el inicio del incendio, para ello es necesario eliminar uno o varios de los cuatro
factores que conforman el tetraedro del fuego (combustible, comburente, energía de activación y reacción en cadena).

Actuaciones sobre el combustible

Frente al combustible nuestra actuación debe dirigirse a su eliminación, de no ser posible trataremos de sustituirlo por otro
con punto de inflamación más alto, o mezclarlo con sustancias que eleven su temperatura de inflamación, también es útil la
implantación de sistemas de extracción localizada para que las concentraciones en el aire no resulten peligrosas. Otras
medidas pueden ser la refrigeración del combustible o del recipiente que lo contiene, o el recubrimiento de su superficie.

Para evitar fugas o derrames de líquidos inflamables mantener siempre:

el orden y limpieza,

los almacenamientos aislados,

tener en el puesto de trabajo la cantidad estrictamente necesaria y

el mantenimiento periódico
Actuaciones sobre el comburente

No siempre es posible actuar frente al comburente, se trata de reducir o anular el contenido de oxígeno en la atmósfera
mediante el empleo de agentes inertizantes, como el nitrógeno, el vapor de agua o el anhídrido carbónico.

Actuaciones sobre los focos de ignición

Las medidas a adoptar frente a los focos de ignición varían en función del tipo concreto de energía del que hablemos.

Frente a los focos térmicos podemos destacar las siguientes: prohibir fumar e introducir útiles de ignición, emplazamiento
externo de hornos, calderas, etc., verificación de ausencia de atmósferas inflamables, protección con cubiertas opacas
para rayos solares, cámaras aislantes, ventilación, refrigeración según las condiciones térmicas ambientales.

Por lo que respecta a los focos eléctricos, se deberán adoptar todas las precauciones para que la instalación esté
convenientemente dimensionada y sea acorde con el vigente Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión. El uso de
interruptores magnetotérmicos, interruptores diferenciales contra corrientes de fuga, así como adoptar medidas frente a
cargas electrostáticas, como puesta a tierra y conexiones.

Ante los focos mecánicos utilizaremos herramientas antichispa, eliminación de partes metálicas en el calzado,
lubrificación contra roces mecánicos, etc.

Por último, frente a los focos químicos es fundamental separar y almacenar adecuadamente las sustancias reactivas, así
como controlar de forma automática la temperatura en los procesos exotérmicos.

Actuaciones sobre la reacción en cadena

Es recomendable la adición de antioxidantes a plásticos o el empleo de tejidos ignifugados.

5.5. PROTECCIÓN CONTRA INCENDIOS

Las medidas de protección contra incendios tratan de evitar tanto la propagación como las consecuencias de los mismos.
Podemos hablar de dos tipos de medias de protección:

Protección pasiva: comprende la protección estructural de los edificios, diseñada desde el origen está
dirigida a impedir la propagación del incendio.

Control de la propagación horizontal: a través de separaciones por distancia entre locales


con riesgo, de muros y puertas cortafuegos, diques o cubetos de retención en depósitos de
líquidos inflamables etc.

Control de la propagación vertical: cortafuegos en conductos de ventilación o climatización,


techos resistentes, sectorización de huecos verticales, protección de ventanas etc.

Lucha contra el humo: conductos de ventilación para humos, exutorios, sobrepresión en vías
de evacuación, estanqueidad de cerramiento etc.

Puerta cortafuegos

Protección activa: Precisa de una acción en el momento en que se declara el fuego. Iniciado el incendio, el
tiempo de actuación es determinante de las consecuencias. Esta protección activa se realiza en las
siguientes etapas:
Detección: conocimiento de la existencia del incendio.

Alerta: valoración de la situación y toma de decisiones.

Alarma: comunicación de las decisiones.

Actuación: puesta en práctica de las decisiones: extinción, evacuación,

etc.

5.6. LUCHA CONTRA INCENDIOS

Los procedimientos de extinción de incendios actúan sobre uno de los cuatro factores mediante los siguientes
mecanismos:

ELIMINACIÓN: combustible.

SOFOCACIÓN: comburente.

ENFRIAMIENTO: energía de activación.

INHIBICIÓN: reacción en cadena.

Agentes extintores

En la siguiente tabla se detallan los agentes extintores más utilizados, indicando asimismo el uso más adecuado del agente
según la clase de fuego.

AGENTE EXTINTOR CLASES DE FUEGO

A B C D

Agua Pulverizada xxx x

Agua a chorro xx

Espuma física xx xx

Polvo Seco Polivalente xx xx xx


ABC

Polvo seco BC xxx xx

Polvo específico para xx


metales

Anhídrido carbónico –CO2 x x

xxx Muy adecuado xx Adecuado x Aceptable


Además de la clase de fuego, a la hora de elegir el agente extintor hay que tener en cuenta otras variables, entre ellas las
siguientes:

Velocidad con la que se actuará (accionamiento manual o automático).

Gravedad y tipo de riesgo.

Ubicación del riesgo.

Posible daño a causar por el agente a las instalaciones.

Costo del equipo de extinción.

Etc.

Equipos de lucha contra incendios

Portátiles

Extintores: son aparatos de accionamiento manual que permiten proyectar y dirigir un agente extintor sobre un fuego. Es
el medio más rápido para extinguir un fuego incipiente.

Se emplazarán en lugares visibles y accesibles, próximos a los puntos donde se estime mayor probabilidad de iniciarse el
incendio y a las salidas de evacuación.

Estarán colocados preferentemente sobre soportes fijados a paramentos verticales, de modo que la parte superior del
extintor quede entre 80 y 120 cm sobre el suelo.

Fijos

Bocas de incendio equipadas: Cuando el riesgo o la extensión del sector de incendio a cubrir lo exijan se instalarán
estos sistemas, que estarán compuestos por una fuente de abastecimiento de agua, una red de tuberías para la
alimentación de agua y las bocas de incendio equipadas (BIE) necesarias. Pueden ser de 45 mm y de 25 mm.

Deberán montarse sobre un soporte rígido de forma que la altura de su centro quede como máximo a 1,50 sobre el nivel
del suelo, o más altura si se trata de BIE de 25 mm.

La separación máxima entre cada BIE y su más cercana será de 50 m. La distancia desde cualquier punto del local
protegido hasta la BIE más próxima no deberá exceder de 25 m.

Se deberá mantener alrededor de cada BIE una zona libre de obstáculos que permita el acceso a ella y su maniobra sin
dificultad.
Columna seca: es la instalación constituida por una o varias tuberías verticales, dedicadas exclusivamente al uso de los
bomberos, y que se encuentran alojadas habitualmente en los huecos de escalera de edificios urbanos.

5.7. SEÑALIZACIÓN

Los equipos de protección contra incendios deben ser de color rojo o predominantemente rojo.

Su emplazamiento deberá estar señalizado (mediante el color rojo o por paneles de forma rectangular o cuadrada con
pictograma blanco sobre fondo rojo).

La señalización debe ser duradera y situarse en lugar adecuado a su función.

En el Código Técnico de Edificación, en la Sección SI 4.- Instalaciones de protección de incendios , incluye un


apartado sobre Señalización de las instalaciones manuales de protección contra incendios.

Los medios de protección contra incendios de utilización manual (extintores, bocas de incendio, pulsadores manuales de
alarma y dispositivos de disparo de sistemas de extinción) se deben señalizar mediante señales definidas en la norma UNE
23033-1 cuyo tamaño sea:

a) 210 x 210 mm cuando la distancia de observación de la señal no exceda de 10 m;

b) 420 x 420 mm cuando la distancia de observación esté comprendida entre 10 y 20 m;


c) 594 x 594 mm cuando la distancia de observación esté comprendida entre 20 y 30 m.

Las señales deben ser visibles incluso en caso de fallo en el suministro al alumbrado normal. Cuando sean
fotoluminiscentes, sus características de emisión luminosa debe cumplir lo establecido en la norma UNE 23035-4:1999.

6. ELECTRICIDAD
La electricidad es una de las formas de energía más utilizada, proporcionando ayuda y bienestar en la mayoría de nuestras
actividades, pero presenta importantes riesgos que es preciso conocer y prever. Un contacto eléctrico puede producir
quemaduras graves e incluso muerte por asfixia o paro cardíaco.

La normativa de referencia respecto a la electricidad y los riesgos eléctricos es:

R.D. 614/2001, de 8 de julio, sobre disposiciones mínimas para la protección de la seguridad de los
trabajadores frente a riesgo eléctrico.

RD. 842/2002, de 2 de agosto por el que se aprueba el Reglamento electrotécnico para baja tensión.

Real Decreto 3275/1982, de 12 de noviembre, sobre Condiciones Técnicas y Garantías de Seguridad en


Centrales Eléctricas y Centros de Transformación.

En los centros hospitalarios podemos encontrar este riesgo principalmente con mayor peligrosidad, no solo en las tareas de
mantenimiento, sino en trabajos que trabajen con cableado cerca de zonas húmedas (laboratorios, cocinas, etc.), donde
tengan las instalaciones eléctricas muy deterioradas, zonas con cuadros eléctricos o instalaciones de media tensión
accesibles, etc.

En primer lugar, antes de relatar los efectos que pueden producir los contactos eléctricos en el organismo humano, así
como los medios de protección frente a los mismos, resulta conveniente definir una serie de conceptos relativos a la
electricidad.

Intensidad de corriente (I): es la cantidad de electrones que van pasando por la sección transversal de
un conductor por una unidad de tiempo determinada. La unidad es el amperio (A).

Resistencia (Ω) oposición que presenta un conductor al paso de la corriente eléctrica, depende también de
algunas de sus características de construcción y de elementos externos (material, longitud, sección
transversal, temperatura). La unidad es el Ohmio.

Tensión (V; U) Es la fuerza que impulsa a la corriente eléctrica a través del circuito (diferencia de
potencial). La unidad es el voltio (v).

Potencia (W): Se define como el trabajo realizado por unidad de tiempo. Su unidad es el wattio.

Frecuencia (Hz): Es una magnitud que caracteriza a la corriente alterna, se define como el número de
ciclos realizados en un minuto. Unidad: hercio.
Tipos de corriente

Corriente Continua (c.c.): es el flujo continuo de electricidad a través de un conductor entre dos puntos de
distinto potencial.

Corriente Alterna (c.a.): la tensión y la intensidad varían de forma sinusoidal. Supone el 90% de la energía
eléctrica utilizada.

Tipos de tensión

Baja Tensión.

Muy baja tensión:

50 voltios para corriente alterna (c.a.)

75 voltios para corriente continua (c.c.)

Tensión usual:

Entre 50 y 500 voltios para c.a.

Entre 75 y 750 voltios para c.c.

Tensión especial:

Entre 500 y 1000 voltios para c.a.

Entre 750 y 1500 voltios para c.c.

Alta Tensión.

Tensión nominal eficaz superior a 1000 voltios para c.a. y a 1500 voltios para c.c.

6.1. LESIONES PRODUCIDAS POR LA ELECTRICIDAD

El contacto de las personas con la electricidad puede tener diferentes consecuencias, desde lesiones secundarias hasta la
muerte por fibrilación ventricular, y ello en función de que dicho contacto se produzca con o sin paso de la corriente a
través del cuerpo humano.

Una persona se electriza cuando la corriente eléctrica circula por su cuerpo, pudiéndose distinguir, al menos, dos puntos de
contacto: uno de entrada y otro de salida de la corriente. Hablamos de electrocución cuando dicha persona fallece debido
al paso de la corriente por su cuerpo.

Con paso de corriente por el cuerpo

Quemaduras: se producen en aquellas zonas del cuerpo atravesadas por la corriente.

Tetanización: supone la pérdida de control de los músculos, impidiendo separarse del contacto.

Asfixia: la corriente eléctrica pasa por el tórax. Los músculos que actúan en la respiración se contraen,
impidiendo a la persona respirar.

Paro respiratorio: la corriente eléctrica atraviesa los centros controladores de la respiración. Las lesiones
pueden llegar a ser irreversibles.

Fibrilación ventricular: la corriente pasa por el corazón y produce un paro circulatorio por rotura del ritmo
cardíaco. Está considerada como la causa principal de muerte por choque eléctrico.

Sin paso de corriente por el cuerpo: arco eléctrico

Quemaduras externas.

Proyecciones de elementos metálicos que se funden.


Lesiones oculares por radiación ultravioleta e infrarroja.

Lesiones físicas secundarias

Como consecuencia de los movimientos reflejos (caídas, golpes…).


6.2. FACTORES QUE INFLUYEN EN EL EFECTO DEL ACCIDENTE ELÉCTRICO

6.2.1. Intensidad de la corriente

Es uno de los factores, junto con la duración del contacto eléctrico, que más influyen en las consecuencias del mismo. En
este sentido es interesante distinguir los siguientes conceptos:

Umbral de percepción: es el valor mínimo de la corriente que provoca una sensación en una persona. En
corriente alterna esta sensación se percibe durante todo el tiempo de paso de la corriente; con corriente
continua sólo se percibe cuando varía la intensidad, por ello son fundamentales el inicio y la interrupción del
paso de la corriente, ya que entre dichos instantes no se percibe su paso, salvo por los efectos térmicos de
la misma. Este umbral se sitúa en un valor de 0,5 mA en corriente alterna y 2 mA en corriente continua,
cualquiera que sea el tiempo de exposición, por debajo de estos valores no se tiene ninguna sensación.

Umbral de reacción: valor mínimo de la corriente que provoca una contracción muscular.

Umbral de no soltar: valor máximo de la corriente que permite a una persona soltarse del contacto
eléctrico. En corriente alterna se considera un valor máximo de 10 mA, cualquiera que sea el tiempo de
exposición. En corriente continua es difícil establecer el umbral de no soltar ya que solo el comienzo y la
interrupción del paso de la corriente provoca el dolor y las contracciones musculares.

Umbral de fibrilación ventricular: valor mínimo de la corriente que puede provocar la fibrilación
ventricular. En corriente alterna, el umbral de fibrilación ventricular decrece considerablemente si la
duración del paso de la corriente se prolonga más allá de un ciclo cardíaco. Se han establecido unas curvas
por debajo de las cuales no es susceptible de producirse.

6.2.2. Duración del contacto

La duración del contacto es uno de los factores que más influye en el resultado del accidente, tal es así que se mide en
milisegundos.
6.2.3. Impedancia del cuerpo humano

Resistencia que presenta el cuerpo al paso de la corriente, en función de una serie de variables como son la temperatura, el
grado de humedad de la piel, la superficie de contacto, la presión de contacto, la dureza de la epidermis, etc.

Durante el paso de la electricidad la impedancia de nuestro cuerpo se comporta como una suma de tres impedancias en
serie:

Impedancia de la piel en la zona de entrada.

Impedancia interna del cuerpo.

Impedancia de la piel en la zona de salida.

Hasta tensiones de contacto de 50 V en corriente alterna, la impedancia de la piel varía, incluso en un mismo individuo,
dependiendo de factores externos tales como la temperatura, la humedad de la piel, etc.; sin embargo, a partir de 50 V la
impedancia de la piel decrece rápidamente, llegando a ser muy baja si la piel está perforada.

6.2.4. Recorrido de la corriente a través del cuerpo

La gravedad del accidente depende del recorrido de la corriente a través del cuerpo. Una trayectoria de mayor longitud
tendrá, en principio, mayor resistencia y por tanto menor intensidad; sin embargo, puede atravesar órganos vitales
(corazón, pulmones, hígado, etc.) provocando lesiones mucho más graves. Aquellos recorridos que atraviesan el tórax o la
cabeza ocasionan los mayores daños.

Al hablar de los efectos de la intensidad en función del tiempo de aplicación nos referíamos al trayecto de “mano izquierda
los dos pies”. Para otros trayectos se aplica el llamado factor de corriente de corazón “F”, que permite calcular la
equivalencia del riesgo de las corrientes que teniendo recorridos diferentes atraviesan el cuerpo humano.

Siendo:

Iref = Ih x F

Ih: corriente que atraviesa el cuerpo por un trayecto determinado.

Iref: corriente “mano izquierda-pies”.

F: Factor de corriente de corazón.


TRAYECTO DE LA CORRIENTE F

Pecho a la mano izquierda 1,5

Pecho a la mano derecha 1,3

Mano izq. A pie izq. A pie dcha. o a los 1,0


dos pies

Dos manos a los dos pies 1,0

Mano dcha. A pie izq. A pie dcha. o a 0,8


los dos pies

Espalda a mano izquierda 0,7

Glúteos a la mano izquierda 0,7

Mano izquierda a mano derecha 0,4

Espalda a mano derecha 0,3

6.2.5. Frecuencia de la corriente

Para corrientes eléctricas de frecuencia superior a 50 Hz la peligrosidad disminuye progresivamente a efectos de fibrilación
ventricular, aunque prevalecen los efectos térmicos de la corriente.

La corriente continua, en general, no es tan peligrosa como la corriente alterna, básicamente por ser más fácil soltarse y
por ser el umbral de fibrilación ventricular mucho más elevado.

6.3. TIPOS DE CONTACTO ELÉCTRICO : DIRECTO E INDIRECTO

Contacto Directo: se produce cuando una persona toca accidentalmente una parte activa de las instalaciones y equipos
eléctricos. Por parte activa se entiende conductores y elementos bajo tensión en servicio normal, tales como cables,
clavijas, etc.
Contacto Indirecto: el contacto se produce con un elemento puesto en tensión accidentalmente, dicho elemento no
forma parte del circuito eléctrico y en condiciones normales no debería tener tensión.

La protección contra los choques eléctricos para contactos directos e indirectos a la vez se realiza mediante la utilización
de muy baja tensión de seguridad (MBTS), cuya tensión nominal no excede de 50 V en c.a. ó 75 V en c.c. Si bien no siempre
es posible su utilización.

6.3.1. Protección contra contactos directos

Protección por aislamiento de las partes activas.

Las partes activas deberán estar recubiertas de un aislamiento que no pueda ser eliminado más que destruyéndolo. Las
pinturas, barnices, lacas y productos similares no se considera que constituyan un aislamiento suficiente.

Protección por medio de barreras o envolventes.

Las partes activas deben estar situadas en el interior de las envolventes o detrás de barreras. Deben fijarse de manera
segura y ser de una robustez y durabilidad suficientes para mantener los grados de protección exigidos, con una
separación suficiente de las partes activas en las condiciones normales de servicio, teniendo en cuenta las influencias
externas.

Cuando sea necesario suprimir las barreras, abrir las envolventes o quitar partes de éstas, esto no debe ser posible más
que:

bien con la ayuda de una llave o de una herramienta;

o bien, después de quitar la tensión de las partes activas protegidas por estas barreras o estas envolventes,
no pudiendo ser restablecida la tensión hasta después de volver a colocar las barreras o las envolventes;

o bien, si hay interpuesta una segunda barrera que posee como mínimo el grado de protección IP2X o IP
XXB, que no pueda ser quitada más que con la ayuda de una llave o de una herramienta y que impida todo
contacto con las partes activas.

El grado de protección que proporciona una envolvente queda definido por la inscripción IP seguida de dos cifras y el grado
de protección IK.

La primera cifra (de 0 a 6, o letra X) señala el grado de protección contra el acceso a partes peligrosas y penetración de
cuerpos extraños.

La segunda cifra (B) indica el grado de protección del material contra penetración de líquidos.

El grado de protección IK se refiere a la protección contra impactos mecánicos externos.


PRIMERA CIFRA SEGUNDA CIFRA

PROTECCIÓN
PROTECCIÓN CONTRA PROTECCIÓN
CONTRA
PENETRACIÓN DE CONTRA
CONTACTOS
CUERPOS SÓLIDOS PENETRACIÓN
ELÉCTRICOS
EXTRAÑOS DE AGUA
DIRECTOS

Ninguna
0 Ninguna protección Ninguna protección 0
protección

1 Penetración mano Cuerpos Æ> 50 mm 1 Goteo vertical

Penetración dedo Goteo desviado


2 Æ>12mm y 80 mm de Cuerpos Æ> 12,5 mm 2 15° de la
longitud vertical

Lluvia. Goteo
Penetración
3 Cuerpos Æ> 2,5 mm 3 desviado 60° de
herramienta
la vertical

Proyecciones
de agua en
4 Penetración alambre Cuerpos Æ> 1 mm 4
todas las
direcciones

Chorros de
Puede penetrar polvo en
5 Igual que 4 5 agua en todas
cantidad no perjudicial
direcciones

Fuertes chorros
de agua en
6 Igual que 4 No hay penetración de polvo 6
todas
direcciones

Inmersión
temporal

Inmersión
prolongada
sumergible

Protección por medio de obstáculos.


Los obstáculos están destinados a impedir los contactos fortuitos con las partes activas, pero no los contactos voluntarios
por una tentativa deliberada de salvar el obstáculo.

Los obstáculos deben impedir:

un acercamiento físico no intencionado a las partes activas;

los contactos no intencionados con las partes activas en el caso de intervenciones en equipos bajo tensión
durante el servicio.

Los obstáculos pueden ser desmontables sin la ayuda de una herramienta o de una llave; no obstante, deben estar fijados
de manera que se impida todo desmontaje involuntario.

Esta medida no garantiza una protección completa y su aplicación se limita, en la práctica, a los locales de servicio
eléctrico solo accesibles al personal autorizado.

Protección por puesta fuera de alcance por alejamiento.

La puesta fuera de alcance por alejamiento está destinada solamente a impedir los contactos fortuitos con las partes
activas.

Las partes accesibles simultáneamente, que se encuentran a tensiones diferentes no deben encontrarse dentro del
volumen de accesibilidad de las personas, que se define como el situado alrededor de los emplazamientos en los que
pueden permanecer o circular personas, y cuyos límites no pueden ser alcanzados por una mano sin medios auxiliares.

En los emplazamientos en que se manipulen corrientemente objetos conductores de gran longitud o voluminosos, las
distancias deben aumentarse teniendo en cuenta las dimensiones de estos objetos.

Al igual que la anterior, esta medida no garantiza una protección completa y su aplicación se limita, en la práctica a los
locales de servicio eléctrico solo accesibles al personal autorizado.

Protección complementaria por dispositivos de corriente diferencial residual.

El empleo de dispositivos de corriente diferencial-residual, cuyo valor de corriente diferencial asignada de funcionamiento
sea inferior o igual a 30 mA, se reconoce como medida de protección complementaria en caso de fallo de otra medida de
protección contra los contactos directos o en caso de imprudencia de los usuarios.
6.3.2. Protección contra contactos indirectos

Protección por corte automático de la alimentación.

El corte automático de la alimentación después de la aparición de un fallo está destinado a impedir que una tensión de
contacto de valor suficiente, se mantenga durante un tiempo tal que puede dar como resultado un riesgo.

Protección por empleo de equipos de la clase II o por aislamiento equivalente.

Se asegura esta protección por:

Utilización de equipos con un aislamiento doble o reforzado (clase II).

Conjuntos de aparamenta construidos en fábrica y que posean aislamiento equivalente (doble o reforzado).

Aislamientos suplementarios montados en el curso de la instalación eléctrica y que aíslen equipos eléctricos
que posean únicamente un aislamiento principal.

Aislamientos reforzados montados en el curso de la instalación eléctrica y que aíslen las partes activas
descubiertas, cuando por construcción no sea posible la utilización de un doble aislamiento.

Protección en los locales o emplazamientos no conductores.

Esta medida de protección está destinada a impedir, en caso de fallo del aislamiento principal de las partes activas, el
contacto simultáneo con partes que pueden ser puestas a tensiones diferentes.

Las masas deben estar dispuestas de manera que, en condiciones normales, las personas no hagan contacto simultáneo:
bien con dos masas, bien con una masa y cualquier elemento conductor, si estos elementos pueden encontrarse a
tensiones diferentes en caso de un fallo del aislamiento principal de las partes activas.

Protección mediante conexiones equipotenciales locales no conectadas a tierra.

Los conductores de equipotencialidad deben conectar todas las masas y todos los elementos conductores que sean
simultáneamente accesibles.

La conexión equipotencial local así realizada no debe estar conectada a tierra, ni directamente ni a través de masas o de
elementos conductores.

Deben adoptarse disposiciones para asegurar el acceso de personas al emplazamiento considerado sin que éstas puedan
ser sometidas a una diferencia de potencial peligrosa. Esto se aplica concretamente en el caso en que un suelo conductor,
aunque aislado del terreno, está conectado a la conexión equipotencial local.

Protección por separación eléctrica.

El circuito debe alimentarse a través de una fuente de separación, es decir:

un transformador de aislamiento,

una fuente que asegure un grado de seguridad equivalente al transformador de aislamiento anterior, por
ejemplo un grupo motor generador que posea una separación equivalente.

La norma UNE 20.460-4-41 enuncia el conjunto de prescripciones que debe garantizar esta protección.
UNIDAD FORMATIVA 2. Riesgos ligados al medio ambiente de trabajo

UNIDAD FORMATIVA 2

Riesgos ligados al medio ambiente de trabajo

CONTENIDOS

1. Riesgos provocados por agentes físicos

2. Riesgos provocados por agentes químicos

3. Riesgos originados por agentes biológicos

A lo largo de la realización del trabajo nos acompañan determinadas características ambientales en todo momento, como
son la iluminación, el ruido, las condiciones termohigrométricas o las radiaciones solares. La exposición a las condiciones
ambientales de los lugares de trabajo no debe suponer un riesgo para la seguridad y la salud de los trabajadores, ni una
incomodidad o molestia.

Los riesgos ligados al medio ambiente en el trabajo se refieren a todos aquellos factores generados en el desarrollo
de la actividad laboral y que pueden afectar a la salud del trabajador, por incidir en el medio aéreo en que se encuentra.

Los riesgos ligados al medio ambiente, se clasifican según el agente o contaminante que afecta a la salud:

Agentes físicos: ruido, vibraciones, radiaciones, iluminación, etc.

Agentes químicos: productos químicos, gases, vapores, etc.

Agentes biológicos: virus, bacterias, hongos, etc.

1. RIESGOS PROVOCADOS POR AGENTES FÍSICOS


Los agentes físicos son distintas formas de energía que generadas por los agentes relacionados con el medio ambiente
laboral, pueden producir daño a los trabajadores.

La técnica preventiva relacionada con este tipo de agentes es la higiene industrial, se define como una técnica no médica
de prevención que actúa frente a los contaminantes ambientales derivados del trabajo con el objetivo de prevenir las
enfermedades profesionales de los individuos expuestos a ellos.
Los agentes físicos son el ruido, las vibraciones, las radiaciones, y las condiciones termohigrométricas.

1.1. RUIDO

La normativa mínima que regula este agente físico es el REAL DECRETO 286/2006, de 10 de marzo, sobre la
protección de la salud y la seguridad de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición al
ruido.

Un sonido es la sensación auditiva producida por una onda acústica, es decir, es el resultado de vibraciones mecánicas,
cuyas ondas traslada el aire hasta el oído, y éste transmite la sensación al cerebro. Cuando el sonido se hace desagradable
y molesto para el oído, entonces se habla de ruido. La diferencia entre sonido y ruido no es de naturaleza física, sino
subjetiva.

La OMS lo define como todo sonido no deseado, cuyas consecuencias son una molestia para el público, con riesgo para la
salud física y mental.

El ruido puede desembocar en patologías más o menos graves, especialmente sorderas, además de irritabilidad, insomnio,
falta de atención, aumento de la presión arterial, etc., e incluso puede provocar modificaciones en el carácter o en el
comportamiento (agresividad, ansiedad,..)

El riesgo de pérdida auditiva empieza a ser significativo a partir de un nivel diario de 80 decibelios suponiendo varios años
de exposición y jornadas de 8 horas. Pero podríamos decir que, el ruido provocado por impresoras, timbres, sirenas,
teléfonos,… aunque no llegan a ocasionar la pérdida de la audición, sí contribuyen al aumento de la carga mental que
soporta el individuo.

En relación con el ruido deben tenerse en cuenta, principalmente, las magnitudes siguientes:

La intensidad acústica es la cantidad de energía sonora transmitida en una dirección determinada por
unidad de área. Su nivel se mide en watios/m2. Es la propiedad del sonido que hace que este se oiga fuerte
o débil.

La frecuencia es el número de variaciones de presión de la onda sonora, en un segundo. Se mide en Hz


(Hercios) o ciclos por segundo. La frecuencia principal de un sonido es lo que determina su tono
característico.

Tiempo de exposición: A la hora de llevar a cabo la evaluación de riesgos es muy importante tener en
cuenta el tiempo que el trabajador ha estado expuesto a un nivel sonoro.

Como el sonido es una sensación auditiva producida por una vibración mecánica, podemos diferenciar tres factores en
relación con su capacidad de sensibilizar al oído:

Los infrasonidos son sonidos de baja frecuencia que son los captados por nuestros oídos. Su frecuencia es
inferior a 20 Hz.

Los sonidos: su frecuencia se encuentra entre 20 Hz y 20.000 Hz. Producen sensación auditiva en el
hombre.

Los ultrasonidos: son aquellas ondas sonoras cuya frecuencia es superior al límite de audición humana, es
decir, 20.000 Hz.

El nivel de ruido lo expresamos en decibelios (dB) o nivel de intensidad sonora. Por encima de los 80 dB los sonidos son
perjudiciales para la salud.

Las variables que determinan el ruido son básicamente dos: el volumen del sonido también llamado nivel de presión
acústica y la frecuencia del ruido.

El nivel de presión acústica es una medida del volumen del sonido que se simboliza con la letra L (de “Level” en inglés)
y su unidad es el decibelio (dB).

También podemos medir la intensidad de un sonido mediante la variación de la presión atmosférica al propagarse la onda
acústica.
El ruido puede producir diferentes efectos sobre el organismo como son:

Lesiones fisiológicas, tanto auditivas como extraauditivas:

la pérdida de audición o sordera temporal o definitiva, y rotura de tímpano.

puede afectar al sistema circulatorio (taquicardia, aumento de la presión sanguínea),

disminuir la actividad de los órganos digestivos y acelerar el metabolismo y el ritmo


respiratorio,

provocar trastornos del sueño,

aumento de la tensión muscular, irritabilidad, fatiga psíquica, etc...

Lesiones psicológicas que trastornan el comportamiento, provocando agresividad, ansiedad, disminución


de la atención y pérdidas de la memoria inmediata; pudiendo dichas lesiones provocar a su vez accidentes
que derivan en otras lesiones.

La hipoacusia o sordera profesional es la más grave y se considera enfermedad profesional.


EFECTOS DEL RUIDO dbA

140
130
120
Son esperables daños en la audición 110
100
90
80

70
Son esperables molestias en función
60
del tipo de trabajo
50

70
Son esperables molestias en función
60
del tipo de trabajo
50

40
30
No son esperables ni daños ni
20
molestias
10
0
Las medidas de prevención frente al ruido obligan al trabajador a utilizar protectores auditivos, a partir de los 90 decibelios,
siendo aconsejables a partir de los 80.

1.1.1. Obligaciones del empresario

Los riesgos derivados de la exposición al ruido deberán eliminarse en su origen o reducirse al nivel más bajo posible,
teniendo en cuenta los avances técnicos y la disponibilidad de medidas de control del riesgo en su origen.

La reducción de estos riesgos se basará en los principios generales de prevención que ya conocemos y están establecidos
en el artículo 15 de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, y tendrá en consideración especialmente:

Otros métodos de trabajo que reduzcan la necesidad de exponerse al ruido;

La elección de equipos de trabajo adecuados que generen el menor nivel posible de ruido, habida cuenta
del trabajo al que están destinados, incluida la posibilidad de proporcionar a los trabajadores equipos de
trabajo que se ajusten a lo dispuesto en la normativa sobre comercialización de dichos equipos cuyo
objetivo o resultado sea limitar la exposición al ruido;

La concepción y disposición de los lugares y puestos de trabajo;

La información y formación adecuadas para enseñar a los trabajadores a utilizar correctamente el equipo de
trabajo con vistas a reducir al mínimo su exposición al ruido;

La reducción técnica del ruido:

Reducción del ruido aéreo, por ejemplo, por medio de pantallas, cerramientos,
recubrimientos con material acústicamente absorbente;

Reducción del ruido transmitido por cuerpos sólidos, por ejemplo mediante
amortiguamiento o aislamiento;

Programas apropiados de mantenimiento de los equipos de trabajo, del lugar de trabajo y de los puestos de
trabajo;

La reducción del ruido mediante la organización del trabajo:

Limitación de la duración e intensidad de la exposición;

Ordenación adecuada del tiempo de trabajo.

Sobre la base de la evaluación del riesgo, cuando se sobrepasen los valores superiores de exposición que dan lugar a una
acción, el empresario establecerá y ejecutará un programa de medidas técnicas y/o de organización que deberán integrarse
en la planificación de la actividad preventiva de la empresa, destinado a reducir la exposición al ruido.

Los lugares de trabajo en que los trabajadores puedan verse expuestos a niveles de ruido que sobrepasen los valores
superiores de exposición que dan lugar a una acción, serán objeto de una señalización apropiada. Asimismo, cuando sea
viable desde el punto de vista técnico y el riesgo de exposición lo justifique, se delimitarán dichos lugares y se limitará el
acceso a ellos.
Cuando, debido a la naturaleza de la actividad, los trabajadores dispongan de locales de descanso bajo la responsabilidad
del empresario, el ruido en ellos se reducirá a un nivel compatible con su finalidad y condiciones de uso.

El empresario adaptará las medidas mencionadas en este artículo a las necesidades de los trabajadores especialmente
sensibles.

1.1.2. Valores límite de exposición y valores de exposición que dan lugar a una
acción

Los valores límite de exposición y los valores de exposición que dan lugar a una acción, referidos a los niveles de exposición
diaria y a los niveles de pico, se fijan en:

Valores límite de exposición: LAeq,d = 87 dB(A) y Lpico= 140 dB (C), respectivamente;

Valores superiores de exposición que dan lugar a una acción : LAeq,d = 85 dB(A) y Lpico = 137 dB
(C), respectivamente;

Valores inferiores de exposición que dan lugar a una acción: LAeq,d = 80 dB(A) y Lpico = 135 dB
(C), respectivamente.

Al aplicar los valores límite de exposición, en la determinación de la exposición real del trabajador al ruido, se tendrá en
cuenta la atenuación que procuran los protectores auditivos individuales utilizados por los trabajadores. Para los
valores de exposición que dan lugar a una acción no se tendrán en cuenta los efectos producidos por dichos protectores.

Si, a pesar de tomar las medidas según la normativa, se comprueban exposiciones por encima de los valores límite de
exposición (87 dB (A) o 140 dB (C)), el empresario deberá:

Tomar inmediatamente medias para reducir la exposición por debajo de los valores límite de exposición.

Determinar las razones de sobreexposición.

Corregir las medidas de prevención y protección, a fin de evitar que vuelva a producirse una reincidencia.

Informar a los delegados de prevención de las circunstancias.

Valores Valores
inferiores de superiores de
Valores límite
exposición que exposición que
de exposición
dan lugar a dan lugar a
una acción una acción

NIVEL DE
EXPOSICIÓN 80 dB(A) 85 dB(A) 87 dB(A)
DIARIA

NIVEL DE PICO 135 dB (C) 137 dB (C), 140 dB (C)


1.1.3. Evaluación de riesgos

El empresario deberá realizar una evaluación basada en la medición de los niveles de ruido a que estén expuestos los
trabajadores. La medición no será necesaria en los casos en que la directa apreciación profesional acreditada permita
llegar a una conclusión sin necesidad de la misma.

Los datos obtenidos de la evaluación y/o de la medición del nivel de exposición al ruido se conservarán de manera que
permita su consulta posterior.

El empresario, al evaluar los riesgos, prestará particular atención a los siguientesaspectos:

El nivel, el tipo y la duración de la exposición, incluida la exposición a ruido de impulsos.

La existencia de equipos de sustitución concebidos para reducir la emisión de ruido.

Los valores límite de exposición y los valores de exposición que dan lugar a una acción.

En la medida en que sea viable desde el punto de vista técnico, todos los efectos para la salud y seguridad
de los trabajadores derivados de la interacción entre el ruido y las sustancias ototóxicas relacionadas con el
trabajo, y entre el ruido y las vibraciones.

Todos los efectos indirectos para la salud y la seguridad de los trabajadores derivados de la interacción
entre el ruido y las señales acústicas de alarma u otros sonidos a que deba atenderse para reducir el riesgo
de accidentes.

La información sobre emisiones sonoras facilitada por los fabricantes de equipos de trabajo con arreglo a lo
dispuesto en la normativa específica que sea de aplicación.

Cualquier efecto sobre la salud y la seguridad de los trabajadores especialmente sensibles.

La prolongación de la exposición al ruido después del horario de trabajo bajo responsabilidad del
empresario.

La información apropiada derivada de la vigilancia de la salud, incluida la información científico-técnica


publicada, en la medida en que sea posible.

La disponibilidad de protectores auditivos con las características de atenuación adecuadas.

En función de los resultados de la evaluación, el empresario deberá determinar las medidas que deban adoptarse y
planificando su ejecución.

EL equipo para medir el ruido es elsonómetro. Los sonómetros miden el nivel de presión acústica en decibelios (dB o dBA)
y pueden ir equipados con un analizador de frecuencias a fin de conocer el nivel de ruido en cada frecuencia.

1.1.4. Protección individual

El empresario pondrá a disposición de los trabajadores, para que los usen, protectores auditivos individuales apropiados y
correctamente ajustados, de no haber otros medios de prevenir los riesgos derivados de la exposición al ruido, con arreglo
a las siguientes condiciones:

Cuando el nivel de ruido supere los valores inferiores de exposición que dan lugar a una acción (80 dB y 135
dB).

Mientras se ejecuta el programa de medidas técnicas y en tanto el nivel de ruido sea igual o supere los
valores superiores de exposición que dan lugar a una acción, se utilizarán protectores auditivos individuales
(85 dB y 137 dB).

Los protectores auditivos individuales se seleccionarán para que supriman o reduzcan al mínimo el riesgo.

El empresario deberá hacer cuanto esté en su mano para que se utilicen protectores auditivos, fomentando su uso cuando
éste no sea obligatorio y velando por que se utilicen cuando sea obligatorio. Asimismo, incumbirá al empresario la
responsabilidad de comprobar la eficacia de las medidas adoptadas.
1.1.5. Vigilancia de la salud

Cuando la evaluación de riesgos ponga de manifiesto la existencia de un riesgo para la salud de los trabajadores, el
empresario deberá llevar a cabo una vigilancia de la salud de dichos trabajadores, y estos someterse a ésta.

Los trabajadores cuya exposición al ruido supere los valores superiores de exposición que dan lugar a una acción tendrán
derecho a que un médico, u otra persona debidamente cualificada bajo la responsabilidad de un médico, a través de la
organización preventiva que haya adoptado la empresa, lleven a cabo controles de su función auditiva. También
tendrán derecho al control audiométrico preventivo los trabajadores cuya exposición supere los valores inferiores de
exposición que dan lugar a una acción cuando la evaluación y la medición indiquen que existe riesgo para su salud.

Dichos controles audiométricos se realizarán en la forma establecida en los protocolos específicos y su finalidad será el
diagnóstico precoz de cualquier pérdida de audición debida al ruido y la preservación de la función auditiva. Su periodicidad
será como mínimo, cada tres años en los puestos de trabajo en los que se sobrepasen los valores superiores de
exposición que dan lugar a una acción, o cada cinco años cuando se sobrepasen los valores inferiores de exposición que
dan lugar a una acción.

Cuando el control de la función auditiva ponga de manifiesto que un trabajador padece unalesión auditiva
diagnosticable, el médico responsable de la vigilancia de la salud evaluará si la lesión puede ser consecuencia de una
exposición al ruido durante el trabajo. En tal caso:

El médico u otro personal sanitario competente comunicará al trabajador el resultado que le atañe
personalmente;

Por su parte, el empresario deberá:

Revisar la evaluación de los riesgos efectuada.

Revisar las medidas previstas para eliminar o reducir los riesgos, incluida la posibilidad de
exigir el uso de los protectores auditivos, durante la revisión de aquellas medidas y hasta
tanto se eliminan o reducen los riesgos.

Tener en cuenta las recomendaciones del médico responsable de la vigilancia de la salud al


aplicar cualquiera otra medida que se considere necesario para eliminar o reducir riesgos,
incluida la posibilidad de asignar al trabajador otro trabajo donde no exista riesgo de
exposición.

Disponer una vigilancia sistemática de la salud y el examen del estado de salud de los
demás trabajadores que hayan sufrido una exposición similar.
NIVEL DE EXPOSICIÓN DIARIA EQUIVALENTE EN
dBA,LAeq,d
MEDIDAS
PREVENTIVAS
Hasta A partir de
80 81 82 83 84 85 86
79 87

Mediciones No Mínimo cada 3 años Mínimo cada año

Información No Obligadas

Acciones No Obligadas

Plan de Obligado (técnicas y


No obligatorio
acciones organizativas)

Entrega de
No Obligada
epis

Obligado y obligación
Uso de epis No Voluntario
control uso

Señalización No No obligatorio Obligada

Delimitación
No obligatorio Obligada
acceso

Exposición
No Aceptable con protección Inaceptable
trabajador

Con mayor
Mínimo
Vigilancia de intensidad
No Mínimo cada 5 años cada 3
la salud (en función
años
protocolos)
1.2. VIBRACIONES

Las vibraciones son movimientos oscilatorios de un cuerpo, objeto o máquina que se transmiten al cuerpo humano. Su
normativa de referencia principalmente es el Real Decreto 1311/2005, de 4 de noviembre, sobre la protección de la
salud y la seguridad de los trabajadores frente a los riesgos derivados o que puedan derivarse de la
exposición a vibraciones mecánicas.

Las vibraciones se producen al oscilar las partículas alrededor de un punto, en un medio físico cualquiera (agua, aire, suelo,
etc.) y transferirse dicha energía al cuerpo humano, el cual actúa como receptor, experimentando una sensación de
movimiento.

Los efectos de las vibraciones en el ser humano dependen tipo de frecuencia así como del tiempo de exposición, la
constitución física del individuo, la zona del cuerpo a que afecte la transmisión, las magnitudes de la vibración, y la postura
de la persona, es decir, no todos los individuos presentan la misma sensibilidad ante el mismo tipo de vibración.

En el medio hospitalario es muy poco frecuente encontrar este riesgo laboral.

Dependiendo del tipo de frecuencia se distinguen los siguientesefectos:

La muy baja frecuencia (< 2 Hz) puede generar efectos en el aparato vestibular como mareos, nauseas,
vómitos y palidez. Su origen se encuentra en medios de transporte como el barco, tren, avión y coche.
La baja frecuencia (2-20 Hz) puede generar: dificultades en el control de los movimientos, fatiga,
dificultades al respirar, lumbalgias, hernias, y pinzamientos. Su origen se encuentra en el manejo de
máquinas en movimiento (tractores, vehículos industriales y autobuses).
La alta frecuencia (20-1000 Hz) puede generar: daños a los órganos internos, incremento del riesgo de
caídas, enfermedades intestinales, incremento del riesgo de lesiones por posturas incorrectas. Su origen se
encuentra en el manejo de herramientas manuales vibrantes como martillos neumáticos, pulidoras,
motosierras.

Se distinguen dos tipos de vibraciones, dependiendo de la parte del cuerpo por la que se transmite la vibración:

Vibración transmitida al sistema mano-brazo: la vibración mecánica que, cuando se transmite al


sistema humano de mano y brazo, supone riesgos para la salud y la seguridad de los trabajadores, en
particular, problemas vasculares, de huesos o de articulaciones, nerviosos o musculares.

Un ejemplo de este tipo de vibración es cuando se maneja un martillo neumático.

Este tipo de vibración tiene como efecto más frecuente el Síndrome de Raynaud o del “dedo blanco”,
catalogada como enfermedad profesional, que afecta a la circulación sanguínea, produciendo en el trabajador
hormigueos y entumecimientos de las manos.

Vibración transmitida al cuerpo entero : la vibración mecánica que, cuando se transmite a todo el
cuerpo, conlleva riesgos para la salud y la seguridad de los trabajadores, en particular, lumbalgias y lesiones
de la columna vertebral.
Un ejemplo de este tipo de vibración es cuando utilizamos un tractor.

1.2.1. Valores límite de exposición y valores de exposición que dan lugar a una
acción

Para la vibración transmitida al sistema mano-brazo:

El valor límite de exposición diaria normalizado para un período de referencia de ocho


horas se fija en 5 m/s2.

El valor de exposición diaria normalizado para un período de referencia de ocho horas que
da lugar a una acción se fija en 2,5 m/s2.

Para la vibración transmitida al cuerpo entero:

El valor límite de exposición diaria normalizado para un período de referencia de ocho horas
se fija en 1,15 m/s2.

El valor de exposición diaria normalizado para un período de referencia de ocho horas que
da lugar a una acción se fija en 0,5 m/s2.

Valor que da lugar a Valor


una acción límite

Vibraciones
transmitidas
2,5 m/s2 5 m/s2
al sistema mano-
brazo

Vibraciones
transmitidas 1,15
0,5 m/s2
m/s2
al cuerpo entero

1.2.2. Evaluación de riesgos y medidas preventivas

El empresario deberá realizar una evaluación y, en caso necesario, la medición de los niveles de vibraciones mecánicas a
que estén expuestos los trabajadores. Al evaluar los riesgos, concederá particular atención a los siguientes aspectos:

El nivel, el tipo y la duración de la exposición, incluida toda exposición a vibraciones intermitentes o a


sacudidas repetidas.

Los valores límite de exposición y los valores de exposición que dan lugar a una acción.

Todos los efectos que guarden relación con la salud y la seguridad de los trabajadores especialmente
sensibles expuestos al riesgo, incluidas las trabajadoras embarazadas.

Todos los efectos indirectos para la seguridad de los trabajadores derivados de la interacción entre las
vibraciones mecánicas y el lugar de trabajo u otro equipo de trabajo.

La información facilitada por los fabricantes del equipo de trabajo.

La existencia de equipos sustitutivos concebidos para reducir los niveles de exposición a las vibraciones
mecánicas.

La prolongación de la exposición a las vibraciones transmitidas al cuerpo entero después del horario de
trabajo, bajo responsabilidad del empresario.

Condiciones de trabajo específicas, tales como trabajar a temperaturas bajas.


Condiciones de trabajo específicas, tales como trabajar a temperaturas bajas.

La información apropiada derivada de la vigilancia de la salud de los trabajadores incluida la información


científico-técnica publicada, en la medida en que sea posible.

Sobre la base de la evaluación de los riesgos, cuando se rebasen los valores límite, el empresario establecerá y ejecutará
un programa de medidas técnicas y/o de organización destinado a reducir al mínimo la exposición a las vibraciones
mecánicas y los riesgos que se derivan de ésta, tomando en consideración, especialmente:

Otros métodos de trabajo que reduzcan la necesidad de exponerse a vibraciones mecánicas.

La elección del equipo de trabajo adecuado, bien diseñado desde el punto de vista ergonómico y generador
del menor nivel de vibraciones posible, habida cuenta del trabajo al que está destinado.

El suministro de equipo auxiliar que reduzca los riesgos de lesión por vibraciones, por ejemplo, asientos,
amortiguadores u otros sistemas que atenúen eficazmente las vibraciones transmitidas al cuerpo entero y
asas, mangos o cubiertas que reduzcan las vibraciones transmitidas al sistema mano-brazo.

Programas apropiados de mantenimiento de los equipos de trabajo, del lugar de trabajo y de los puestos de
trabajo.

La concepción y disposición de los lugares y puestos de trabajo.

La información y formación adecuadas a los trabajadores sobre el manejo correcto y en forma segura del
equipo de trabajo, para así reducir al mínimo la exposición a vibraciones mecánicas.

La limitación de la duración e intensidad de la exposición.

Una ordenación adecuada del tiempo de trabajo.

La aplicación de las medidas necesarias para proteger del frío y de la humedad a los trabajadores
expuestos, incluyendo el suministro de ropa adecuada.

Al igual que en los anteriores riesgos que estamos conociendo, el empresario adaptará las medidas correspondientes a las
necesidades de los trabajadores especialmente sensibles a determinados riesgos.

1.2.3. Vigilancia de la salud

Cuando la evaluación de riesgos ponga de manifiesto la existencia de un riesgo para la salud de los trabajadores, el
empresario deberá llevar a cabo una vigilancia de la salud de dichos trabajadores.

La vigilancia de la salud, cuyos resultados se tendrán en cuenta al aplicar medidas preventivas en un lugar de trabajo
concreto, tendrá como objetivo la prevención y el diagnóstico precoz de cualquier daño para la salud como consecuencia
de la exposición a vibraciones mecánicas. Dicha vigilancia será apropiada cuando:

La exposición del trabajador a las vibraciones sea tal que pueda establecerse una relación entre dicha
exposición y una enfermedad determinada o un efecto nocivo para la salud.

Haya probabilidades de contraer dicha enfermedad o padecer el efecto nocivo en las condiciones laborales
concretas del trabajador.

Existan técnicas probadas para detectar la enfermedad o el efecto nocivo para la salud.

En cualquier caso, todo trabajador expuesto a niveles de vibraciones mecánicassuperiores a los valores límite tendrá
derecho a una vigilancia de la salud apropiada.

En aquellos casos, en que no pueda garantizarse el respeto del valor límite de exposición, el trabajador tendrá derecho a
una vigilancia de la salud reforzada, que podrá incluir un aumento de su periodicidad.
1.3. RADIACIONES

Las radiaciones es un fenómeno físico que consiste en la emisión y propagación de energía, ya sea en forma de ondas o
de partículas. El cuerpo humano vive continuamente rodeado de ellas, pues forman parte constante de muchos elementos
cotidianos que no podemos eludir. De esta manera, se hacen presentes en ejemplos como la energía que proviene del Sol,
en las actividades relacionadas con la radiactividad y en las distintas aplicaciones que resultan de su utilización en distintos
campos como la medicina, la investigación o la industria.

Existen diversos tipos de radiaciones, según sea natural o artificial, o que transporten mayor o menor cantidad de energía:
rayos x, rayos gamma, las ondas de radio, ondas electromagnéticas, las microondas, la luz.

La normativa de referencia al hablar de las radiaciones es:

Real Decreto 1836/1999, de 3 de diciembre, por el que se aprueba el Reglamento sobre instalaciones nucleares y
radiactivas.

REAL DECRETO 783/2001, de 6 de julio, por el que se aprueba el Reglamento sobre protección sanitaria contra
radiaciones ionizantes.

Real Decreto 486/2010, de 23 de abril, sobre la protección de la salud y la seguridad de los trabajadores contra los
riesgos relacionados con la exposición a radiaciones ópticas artificiales.

Directiva 2004/40/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 29 de abril de 2004, sobre las disposiciones mínimas
de seguridad y de salud relativas a la exposición de los trabajadores a los riesgos derivados de los agentes físicos
(campos electromagnéticos) (decimoctava Directiva específica con arreglo al apartado 1 del artículo 16 de la Directiva
89/391/CEE).

Se puede definir la radiación, en términos generales, como cualquier tipo de transmisión de energía, bien sea por
partículas materiales (con o sin carga eléctrica) u ondas electromagnéticas, y que, tras incidir en un medio material,
pueden ocasionar en el mismo una serie de efectos diversos, que dependen tanto del tipo de la radiación como, entre
otros, de la energía y tiempo de exposición a la fuente que la produce

Las radiaciones se dividen en:

Radiaciones No Ionizantes. (RNI) Las radiaciones no ionizantes son aquellas que no tienen la suficiente
energía para provocar una ruptura de las moléculas o átomos con los que entra en contacto, y engloba a las
radiaciones ultravioletas, visible, infrarrojo, microondas y radiofrecuencia.

Radiaciones ionizantes. (RI) Las radiaciones ionizantes son aquellas que al interaccionar con la materia,
tanto viva como inerte, poseen la energía suficiente como para descomponer los átomos y moléculas. Las
radiaciones ionizantes que suelen presentarse en los ámbitos de trabajo son los rayos X, rayos gamma (°),
partículas alfa (a), partículas beta (b) y los neutrones. Están presentes en trabajos como laboratorios de
control de estructuras metálicas, en los microscopios electrónicos, en radiología de hospitales, en las
centrales nucleares, etc.

Las radiaciones electromagnéticas se clasifican atendiendo a sus frecuencias, siendo su unidad de medida más empleada
el rem. Se distinguen las siguientes radiaciones:

De frecuencias bajas, como las ondas de radio

De frecuencias medias, como las ultravioletas, las infrarrojos o las microondas


De frecuencias altas, como los rayos gamma, los rayos x, etc. Éstas serían las radiaciones ionizantes.

CLASIFICACIÓN DE LAS RADIACIONES

1.3.1. Radiaciones no ionizantes

Una de las formas de transmisión de energía es la que se realiza a través de la radiación de ondas electro-magnéticas,
caracterizadas por la existencia de campos eléctricos y magnéticos perpendiculares entre sí y perpendiculares a la
dirección de propagación de la onda.

Las ondas electromagnéticas se diferencian unas de otras por la cantidad de energía que son capaces de transmitir, y ello
depende de su frecuencia. El conjunto de todas ellas constituye el Espectro electromagnético. Ordenados de menor a
mayor energía se pueden resumir los diferentes tipos de ondas electromagnéticas de la siguiente forma:

Campos eléctricos y magnéticos estáticos (imanes, conductores eléctricos de corriente continua, etc.).

Ondas electromagnéticas de Extremadamente Baja Frecuencia. El intervalo de frecuencias alcanza


hasta 3 kilohercios. (Líneas eléctricas de corriente alterna).

Ondas electromagnéticas de Muy Baja Frecuencia. El intervalo de frecuencias es de 3 a 30 Kilohercios.


(Algunas máquinas de soldadura por inducción).

Ondas electromagnéticas de Radio Frecuencia (RF). El intervalo de frecuencias es de 30 Kilohercios a


1.000 millones de hercios (=1Gigahercio). (Ondas de radio y televisión, soldadura de plásticos, etc.).
Microondas (MO). Ondas electromagnéticas entre 1 y 300 Gigahercios. (Hornos de microondas, telefonía
móvil, etc...).

Infrarrojos (IR). Ondas electromagnéticas entre 300 Giga Hercios y 385 Terahercios (1 Terahercio = 1.000
Gigahercios). (Lámparas de infrarrojos, material candente, etc.).

Luz visible. Ondas electromagnéticas entre 385 Terahercios y 750 Terahercios. (Iluminación).

Ultravioleta (UV) no ionizante. Ondas electromagnéticas entre 750 Terahercios y 3000 Terahercios.
(Lámparas solares, lámparas de detección de taras, lámparas de insolación industrial, etc.).

Las radiaciones de ondas electromagnéticas de mayor frecuencia que las mencionadas tienen la capacidad de ionizar, es
decir, de variar la estructura de átomos o moléculas, porque poseen la energía necesaria para ello.

La peligrosidad de la radiación radica en que, aunque no son suficientes para ionizar la materia, sí hacen que las partículas
de materia (átomos), se muevan, produciéndose roces de unas con otras, dando así lugar a la generación de calor y
aumento de la temperatura.

Los factores que determinan la peligrosidad de las radiaciones son los siguientes:

La frecuencia del foco emisor: las frecuencias de 30 a 200 MHz, es el intervalo en el que el índice de
absorción en el hombre puede alcanzar un valor máximo.

El aporte de energía.

El tiempo de exposición a la radiación.

La distancia del foco emisor

Efectos sobre el organismo

Los efectos sobre el organismo dependen del tipo de radiación, la intensidad y el tiempo de exposición y según el poder de
reflexión y absorción del local en que se produzcan. Estos efectos pueden dividirse en:

• Efectos térmicos:
Consisten en cambios locales de la temperatura corporal. Este aumento de temperatura no es uniforme en todo el cuerpo
sometido a la irradiación, sino que se crea un cierto gradiente de temperatura en determinadas zonas del mismo. Esta no
uniformidad del reparto del calor cedido al cuerpo, se debe al diferente contenido en agua de los diferentes tejidos vivos, lo
que se traduce en una distinta capacidad calorífica.

La absorción por los tejidos del cuerpo humano de las radiaciones electromagnéticas que se convierten en calor son:
Hipertermia, quemaduras, cataratas y esterilidad. Es el caso de la catarata térmica del soplador de vidrio y de las
quemaduras solares.

• Efectos no térmicos:

Hay ciertos trastornos debidos a este tipo de radiaciones que no van acompañadas de una elevación de la temperatura de
los tejidos y que producen los siguientes efectos:

Alteraciones celulares, cromosómicas y genéticas.

Alteraciones cardíacas y de la tensión arterial.

Efectos endocrinos y neuroendocrinos.

Efectos hematopoyéticos.

Efectos sobre la audición.

Efectos sobre la reproducción y el desarrollo.

Cambios en el comportamiento del individuo.

En referencia a los riesgos generados tras la exposición de las radiaciones ópticas, cabe decir que como son poco
penetrantes, los órganos que pueden ser dañados son los más externos: los ojos y la piel.

Los efectos pueden ser:

Agudos, como puede ser en el caso del “golpe del arco”.

Crónicos, como en el caso de la fotosensibilidad o las alergias.

Reversibles, como una lesión permanente en la retina o cáncer de piel.

Medidas preventivas frente a los riesgos de las radiaciones no ionizantes.

Estas radiaciones de escasa penetración actúan fundamentalmente sobre la piel y ojos, por lo que lasmedidas
preventivas van encaminadas a reducir la exposición y/o la dosis. Son las siguientes:

Como norma general se tendrá en cuenta que la exposición a radiaciones disminuye rápidamente a medida
que aumenta la distancia entre el foco emisor y el individuo. El aumento de la distancia es la única medida
preventiva efectiva para disminuir la exposición a campos magnéticos estáticos.

Las radiaciones que inciden en un objeto lo pueden atravesar, ser absorbidas por él o ser reflejadas por
dicho objeto. La capacidad de una radiación para penetrar en un objeto depende de la longitud de onda de
la misma y de las características estructurales del material. Una de las técnicas de protección frente a las
radiaciones electromagnéticas consiste en apantallar convenientemente dicha radiación . Las pantallas
deben estar conformadas con material apropiado. Las radiaciones correspondientes a las bandas del
Infrarrojo y Ultravioleta, pueden ser apantalladas fácilmente, incluso con pantallas cuya transparencia
permite acceder visualmente a la zona confinada.

El apantallamiento con mallas metálicas, apropiado, por ejemplo, para la protección frente a RF o MO, requiere
el cálculo de la luz de la malla teniendo en cuenta la longitud de onda.

La intensidad del campo eléctrico puede disminuirse encerrando el foco o el receptor en una construcción
metálica convenientemente puesta a tierra (“Jaula de Faraday”).

El blindaje del foco emisor en el momento de su fabricación es la medida preventiva necesaria en el caso
de ciertos tipos de Láseres.

La reducción del tiempo de exposición disminuye, así mismo, las dosis recibidas durante el trabajo.

La señalización de las zonas de exposición, es una medida de control de tipo informativo, muy
conveniente cuando la exposición a radiaciones tiene cierta importancia, especialmente para las personas
portadoras de marcapasos cardíacos, por el peligro de interferencia en su funcionamiento que algunas
radiaciones no ionizantes conllevan.

El uso de protecciones individuales (pantalla facial, gafas, ropa de trabajo, etc.) se limita al caso de
radiaciones IR o UV.

Es conveniente realizar mediciones de los niveles de radiación existentes y valorarlos conveniente-mente


por comparación con niveles de referencia técnicamente contrastados.

Es necesaria la realización de reconocimientos médicos específicos (cuando sea técnicamente posible)


y periódicos, al personal expuesto a radiaciones.

En los casos específicos de exposición a radiaciones infrarrojas se deberá tener en cuenta lo siguiente:

En los lugares de trabajo, donde exista exposición intensa a radiaciones infrarrojas, se instalarán, tan cerca
de la fuente de origen como sea posible, pantallas absorbentes, cortinas de agua u otros dispositivos para
neutralizar o disminuir el riesgo.

Los trabajadores dispondrán de equipo de protección ocular. Si la exposición es intensa, se dotará, además,
de casquete con visera o máscaras adecuadas, ropas ligeras y resistentes al calor, manoplas y calzado que
no se endurezca o ablande con el calor.

La pérdida parcial de la luz, ocasionada por el empleo de gafas, viseras o pantallas absorbentes, será
compensada con un aumento paralelo de la iluminación general y local.

1.3.2. Radiaciones ionizantes

Una radiación es ionizante cuando al interaccionar con la materia produce la ionización de la misma, es decir, origina
partículas con carga eléctrica (iones).

Las radiaciones ionizantes pueden ser corpusculares (partículas subatómicas) o electromagnéticas (rayos X, rayos gamma,
rayos cósmicos).

La utilización de fuentes radiactivas (radioisótopos) o de generadores de radiaciones ionizantes (rayos X, rayos gamma,
aceleradores de partículas, etc.) es cada vez más común en todo tipo de actividades, además de las aplicaciones clásicas
en el diagnóstico médico o tratamiento de ciertas enfermedades, la investigación o la producción de energía nuclear.

Como ejemplos industriales se pueden citar el uso de radiaciones X o gamma en procedimientos de ensayo no destructivo;
los radioisótopos incorporados en algunos instrumentos de medida, los aparatos de control de intrusismo, etc.

Llamamos instalación nuclear a centrales nucleares, reactores nucleares, fábricas que utilicen combustibles nucleares o
realicen el tratamiento de sustancias o residuos nucleares y almacenamientos de sustancias nucleares.

Se entiende por instalación radiactiva:

Aquella que contiene una fuente de radiación ionizante.

Los aparatos generadores de radiaciones ionizantes, incluidos los que se utilicen con fines médicos.

Los locales, laboratorios, fábricas, etc. donde se produzcan, manipulen o almacenen materiales radiactivos.

La utilización de fuentes radiactivas o generadores de radiaciones ionizantes exige el establecimiento demedidas


preventivas para la protección de los trabajadores expuestos y de la población en su conjunto al objeto de prevenir la
producción de efectos biológicos no estocásticos y limitar la probabilidad de aparición de efectos biológicos estocásticos
como consecuencia de las actividades que impliquen riesgo de exposición a radiaciones ionizantes.

En España, las medidas de protección radiológica están recogidas en el Reglamento sobre Protección Sanitaria contra
Radiaciones Ionizantes. Es aplicable a toda clase de actividades nucleares y radiactivas, incluyendo las explotaciones de
minerales radiactivos, la producción, tratamiento, manipulación, utilización, posesión, almacenamiento, transporte y
eliminación de sustancias radiactivas. Así mismo es de aplicación a los aparatos productores de radiaciones ionizantes y a
cualquier actividad que implique un riesgo derivado de las mismas.

Las radiaciones ionizantes se pueden clasificar las más frecuentes en los siguientestipos:

Radiaciones alfa (α): Son núcleos de Helio cargados positivamente. Presentan un alto poder de ionización
y una baja capacidad de penetración.

Radiaciones beta - (β-): La desintegración β - es la emisión de un electrón como consecuencia de la


transformación de un neutrón en un protón y un electrón.

Radiaciones beta + (β +): La emisión de un positrón, partícula de masa igual al electrón y de carga
positiva, es conocida como desintegración β +. Es el resultado de la transformación de un protón en un
neutrón y un positrón. Todas las radiaciones tienen un poder de ionización algo inferior a las a y un mayor
poder de penetración.

Radiaciones gamma (γ) : Es la emisión de energía en forma no corpuscular del núcleo del átomo. Son
radiaciones electromagnéticas. Presentan un poder de ionización relativamente bajo y una gran capacidad
de penetración

Rayos X: Se originan en los orbitales de los átomos. Se producen como consecuencia de la acción de
electrones rápidos sobre los átomos y tienen, como la radiación γ, una naturaleza electromagnética. La
energía de los rayos X es inferior a la de las radiaciones γ.
Efectos sobre el organismo

Las radiaciones ionizantes, al interaccionar con el organismo, provocan diferentes alteraciones en el mismo debido a la
ionización provocada en los elementos constitutivos de sus células y tejidos. Esta acción puede ser directa, produciéndose
en la propia molécula irradiada, o indirecta si es producida por radicales libres generados que extienden la acción a otras
moléculas. Lo que sucede normalmente es una mezcla de ambos procesos.

El daño producido por las radiaciones ionizantes puede tener uncarácter somático (daños en el propio individuo), que
puede ser mediato o diferido, o bien un carácter genético (efectos en las generaciones posteriores).

La exposición a las radiaciones ionizantes provoca efectos biológicos diversos en los diferentes órganos y tejidos que
varían tanto en tiempo de aparición como en la gravedad de los síntomas.

Las radiaciones pueden producir alteraciones en muchos sistemas del organismo, como el aparato digestivo, la sangre, la
piel, testículos, ovarios, etc.

A corto plazo pueden producir cambios pasajeros en los componentes sanguíneos, pero conforme la dosis radiactiva sea
mayor, producen nauseas y fatiga posibles vómitos.

A largo plazo pueden desarrollar cáncer de piel, de pulmón, de hueso o de médula ósea u ocasionar esterilidad y
malformaciones hereditarias si es que han provocado lesiones del material genético de las células.

La gravedad de las lesiones provocadas por este tipo de radiaciones depende de estos tresfactores:

De la energía que tengan.

Del tiempo de exposición.

De la dosis recibida.

Algunas de estas lesiones pueden ser graves e incluso irreversibles y causar alteraciones genéticas, malformaciones
fetales, procesos cancerosos e incluso la muerte, cuando la energía radiactiva es suficientemente alta.

Límite de dosis para los trabajadores expuestos

Son valores que pueden recibir las personas expuestas y que nunca deben ser sobrepasados aunque pueden ser rebajados
de acuerdo con los estudios de optimización y justificación adecuados. La mayoría de países disponen de límites anuales de
dosis y en España están recogidos en el "Reglamento de Protección Sanitaria contra Radiaciones Ionizantes" y son los
siguientes:

El límite de dosis efectiva para trabajadores expuestos será de 100 mSv durante todo período de
cinco años oficiales consecutivos, sujeto a una dosis efectiva máxima de 50 mSv en cualquier año oficial.

El límite de dosis equivalente para el cristalino será de 150 mSv por año oficial.

El límite de dosis equivalente para la piel será de 500 mSv por año oficial. Dicho límite se aplicará a la dosis
promediada sobre cualquier superficie de 1 cm2, con independencia de la zona expuesta.

El límite de dosis equivalente para las manos, antebrazos, pies y tobillos será de 500 mSv por año oficial.
DOSIS (mSv) DOSIS
ORGANO 1/10

Profunda Anual

TODO EL
50 5
ORGANISMO

PIEL 500 50

MANOS 500 50

CRISTALINO 150 15

Medidas preventivas

La protección contra las radiaciones ionizantes incluye una serie de medidas de tipo general que afectan a cualquier
instalación radiactiva y a una serie de medidas específicas de acuerdo con el tipo de radiación presente en cada caso. Sin
embargo, en el trabajo con radiaciones ionizantes deben considerarse unos principios básicos, tales como:

que el número de personas expuestas a radiaciones ionizantes debe ser el menor posible

que la actividad que implique dicha exposición debe estar plenamente justificada de acuerdo con las
ventajas que proporciona.

Todas las exposiciones se mantendrán al nivel más bajo que sea razonablemente posible, sin sobrepasarse
en ningún caso los límites anuales de dosis legalmente establecidos.

Entre las normas generales de protección contra radiaciones ionizantes cabe destacar las siguientes:

Formación e información. Previo al inicio de su actividad, los trabajadores profesionalmente expuestos y


los estudiantes deberán recibir una formación adecuada en materia de protección radiológica y deberán
asimismo ser informados e instruidos al nivel adecuado sobre el riesgo de exposición a radiaciones
ionizantes en su puesto de trabajo, a los trabajadores y estudiantes.

Delimitación de zonas. Todo espacio donde se manipulen o almacenen radionucleidos o se disponga de


generadores de radiaciones ionizantes deben estar perfectamente delimitado y señalizado. La clasificación
en distintos tipos de zonas se efectúa en función del riesgo existente en la instalación.

Medidas dosimétricas. En toda instalación radiactiva debe llevarse a cabo un control dosimétrico
individual y ambiental, en función de la clasificación de la zona y del tipo de radiación emitida.

Controlar y no sobrepasar los límites de dosis de trabajadores expuesto.

Aplicar las normas básicas de protección contra la radiación externa dependen de tres factores:

Limitación del tiempo de exposición. La dosis recibida es directamente proporcional al


tiempo de exposición, por lo que, disminuyendo el tiempo, disminuirá la dosis. Una buena
planificación y un conocimiento adecuado de las operaciones a realizar permitirá una
reducción del tiempo de exposición.

Utilización de pantallas o blindajes de protección. Para ciertas fuentes radiactivas la


utilización de pantallas de protección permite una reducción notable de la dosis recibida por
el operador. Existen dos tipos de pantallas o blindajes, las denominadas barreras primarias
(atenúan la radiación del haz primario) y las barreras secundarias (evitan la radiación
difusa). El equipo de protección individual a utilizar en este caso serían los mandiles
plomados, gafas de protección de rayos x, protecciones de tiroides y gonadales.

Distancia a la fuente radiactiva. La dosis recibida es inversamente proporcional al cuadrado


de la distancia a la fuente radiactiva. En consecuencia, si se aumenta el doble la distancia,
la dosis recibida disminuirá la cuarta parte. Es recomendable la utilización de dispositivos o
mandos a distancia en aquellos casos en que sea posible.

Vigilancia de la salud

Todo el personal profesionalmente expuesto está obligado a someterse a un reconocimiento médico con unaperiodicidad
anual y dispondrá del correspondiente protocolo médico individualizado, que deberá archivarse durante al menos30 años
desde el cese del trabajador en la instalación radiactiva.

Al personal que se incorpore de nuevo a una instalación radiactiva se le deberá efectuar un examen médico exhaustivo,
según las especificaciones indicadas por el Consejo de Seguridad Nuclear, que permita conocer su estado de salud, su
historia laboral y, en definitiva, su aptitud para el puesto de trabajo solicitado.

Protección especial durante el embarazo y la lactancia

Tan pronto como una mujer embarazada comunique su estado al titular de la práctica, la protección del feto deberá ser
comparable a la de los miembros del público. Por ello, las condiciones de trabajo de la mujer embarazada serán tales que la
dosis equivalente al feto sea tan baja como sea razonablemente posible, de forma que sea improbable que dicha dosis
exceda de 1 mSv, al menos desde la comunicación de su estado hasta el final del embarazo.

Desde el momento en que una mujer, que se encuentre en período de lactancia, informe de su estado al titular de la
práctica, no se le asignarán trabajos que supongan un riesgo significativo de contaminación radiactiva. En tales supuestos
deberá asegurarse una vigilancia adecuada de la posible contaminación radiactiva de su organismo.
1.4. AMBIENTE TÉRMICO

Las temperaturas altas y bajas en el trabajo resultan desagradables y molestas pudiendo en los casos más extremos
alterar la fisiología de las personas. Pueden influir negativamente:

en la capacidad sensorial

en los movimientos disminuyendo la destreza, rapidez, y tiempo de reacción.

al provocar disminución de la atención y vigilancia.

reduciendo la calidad de trabajo y de la productividad.

Entre los daños se pueden citar los golpes de calor, el síncope término, la deshidratación, los calambres, etc. El frío puede
producir la hipotermia, la congelación, etc.

El cuerpo humano necesita mantener una temperatura interna de aproximadamente 37º C; para lograrlo posee
mecanismos físicos y fisiológicos (sudoración, tiritonas, piel de gallina,…). Dispone de un sistema termorregulador (o
autorregulador) mediante el cual su temperatura se mantiene constante entre la producción interna de calor y su
eliminación.

En los centros hospitalarios se pueden sufrir riesgos por ambiente térmico en diversas zonas pero destacan los siguientes
servicios en:

cocina y cafeterías

quirófanos, uci y la cabina de citostáticos de farmacia debido al uso de equipos de protección individual que
impiden la autorregulación.

Unidad de urgencias, concretamente en la zona de recepción de pacientes, que suele estar a las puertas

Admisión o información, si la entrada del hospital no tiene unas buenas medidas de control de bajas
temperaturas como cortinas de aire, puertas giratorias, mostradores acristalados, etc.

1.4.1. Intercambio de calor


Un cuerpo cede o asume calor de otros cuerpos, según sea que se encuentre a una temperatura mayor o menor respecto a
otros cuerpos circundantes. Esta regulación de temperatura se produce de diversas maneras:

Conducción: Cuando el calor se recibe a través de sólidos o fluidos que no están en movimiento. Hay
cesión de calor por conducción cuando un cuerpo calienta los cuerpos con los que se pone en contacto.

Radiación: El calor se recibe sin ningún soporte material. Se produce por acción de energía radiante
(ondas electromagnéticas), independientemente del medio interpuesto entre los cuerpos entre los que se
opera el intercambio de calor.

CONVENCIÓN El calor llega mediante fluido en movimiento. Se caliente el fluido inmediatamente


circundante (por ejemplo, aire, agua), con producción de movimientos que llevan a una circulación o
desplazamiento de los fluidos.

EVAPORACIÓN. Cuando la dispersión de calor ya no resulta suficiente, el organismo tiende a mantener


constante su propia temperatura gracias a la evaporación. Es el cambio de un estado líquido a vapor y su
posterior difusión en estado gaseoso en el ambiente.

1.4.2. Balance térmico

Los mecanismos de termorregulación del organismo tienen como finalidad el mantenimiento de una temperatura interna
constante. Al equilibrio entre la cantidad de calor generado en el cuerpo y su transmisión al medio ambiente se le
denomina balance térmico.

Existen varios aspectos a considerar en el ambiente térmico del trabajo que puedan influir en elbalance térmico del
trabajador con el exterior:

Climatología ambiental

Condiciones de trabajo

Humedad del aire

Velocidad del aire

Temperatura del aire

Presión barométrica
1.4.3. Riesgo de estrés térmico

Las condiciones ambientales y personales más importantes que intervienen en la generación o no de estrés térmico son:

CONDICIONES AMBIENTALES

• Temperatura del aire.

Es la temperatura que nos daría un termómetro de mercurio situado en el puesto de trabajo que ocupa la persona
expuesta. Esta temperatura fija el intercambio de calor entre la piel y el aire circundante, de manera que si la temperatura
del ambiente es menor que la de la piel, ésta cederá calor y el cuerpo se refrescará. A este intercambio de calor se le llama
“convección”.

• Temperatura radiante.

Hay que tener en cuenta que todos los cuerpos emiten o absorben calor en forma de radiaciones electromagnéticas en
función de su temperatura. Así, si la temperatura de la piel de un individuo es mayor que la temperatura radiante media de
su entorno, ésta cederá calor al ambiente por radiación.

• Humedad relativa.

Tal como se mencionó con anterioridad, la evaporación del sudor es un sistema efectivo del cuerpo para eliminar calor. El
sudor se compone, en su mayor parte, de agua en estado líquido y para que pueda pasar a vapor es necesario que la
concentración de vapor de agua en las inmediaciones de la piel sea mayor que la concentración de vapor de agua en el
aire. Por eso, si la concentración en el aire es muy elevada no admite más cantidad de vapor, y por tanto, el sudor no se
evapora disminuyendo así el confort térmico. La humedad relativa es una medida del agua que contiene el aire.

• Corrientes del aire.

El intercambio de calor por convección, se ve favorecido por una mayor velocidad del aire que circunda al individuo.
CONDICIONES PERSONALES

• Consumo metabólico durante el trabajo.

Cuando se lleva a cabo una tarea que requiere un determinado esfuerzo físico, el organismo utiliza la energía que tiene
disponible. Se puede estimar la energía que requiere cada actividad o esfuerzo.

Así, un ejercicio intenso o trabajo pesado, requiere de una mayor energía o consumo metabólico, y eleva la temperatura
corporal que, por períodos cortos de tiempo, no provoca daños y permite ser más eficiente al acelerar el metabolismo, pero
por períodos más largos dará lugar a estrés térmico.

• Ropa de vestir.

Las prendas de vestir pueden ser un obstáculo para que el organismo pueda deshacerse del calor generado como
consecuencia de la actividad física.

Son varios los métodos de evaluación, entre los que podemos distinguir:

Método WBGT

Método del índice de la temperatura efectiva.

Método del índice de la tensión térmica

1.4.4. El estrés térmico por bajas temperaturas

Cuando se somete al cuerpo humano a un ambiente térmico de intenso frío se produce a la hipotermia. Las consecuencias
son las siguientes:

Contracción de los vasos sanguíneos.

Los órganos más alejados del corazón son los primeros en acusar la falta de riesgos sanguíneo y serán, por
tanto, los más susceptibles de congelarse.
Una exposición prolongada al frío ocasionará también dificultades al hablar, pérdida de memoria, de
destreza manual e, incluso, la muerte.

Debe elegirse ropas adecuadas, no voluminosas, ya que dificultan el movimiento.

1.4.5. El estrés térmico por altas temperaturas

Todas las personas no reaccionan igual ante un ambiente térmico determinado. Ante el aumento de temperatura el cuerpo
reacciona con sudoración y aumento del riego sanguíneo.

Como efectos patológicos desencadenados por el calor podemos distinguir entre:

Accidentes: quemaduras, golpe de calor, y/o hiperpirexia (fiebres muy elevadas, superiores a 41,1 ºC).

Trastornos: inestabilidad circulatoria (síncope térmico), déficit salino (fatiga, nauseas, y vómitos),
afecciones cutáneas, deshidratación, y anhidrosis (falta de la sudoración o la deficiencia de ésta).

1.4.6. Medidas preventivas frente al disconfort térmico

El desequilibrio hacia el calor se puede producir por un aumento del metabolismo, un aumento de la temperatura del aire,
un aumento de la temperatura radiante, una modificación de la velocidad del aire, un aumento de la temperatura de los
objetos y un aumento de la humedad del aire. Para evitar el exceso de calor (o de frío), hay que adoptar medidas que
deben actuar sobre los elementos que desequilibran el balance térmico.

Las medidas preventivas tienen que ir enfocadas a:

a. A la fuente u origen del calor.

Esto se consigue con medidas organizativas tendentes a disminuir el esfuerzo físico:

Automatizando el proceso productivo o parte de él.

Reducción del ritmo de trabajo.

Reducción de la fuente de emisión de radiación:

Aislamiento de la fuente para reducir la temperatura superficial de la misma, ya que es ésta


la que irradia.

Apantallamiento de la fuente, mediante la cual se reduce la radiación directa sobre el


trabajador, aunque no se evita el aporte de calor al local de trabajo.

Reducción de la emisión de vapor, siempre que sea posible.

b. Si las medidas sobre la fuente no son posibles o suficientes, entonces se ha de actuar sobre el medio:
Reducción de la humedad mediante deshumificadores o ventilación con aire exterior de menor humedad.

Disminución de la temperatura del aire, aumentando la ventilación y la velocidad del aire. Dos aspectos:

Cuando el aporte de calor es exterior como consecuencia de la exposición al sol. Si se


trata de paredes opacas y techos: Aumentando la reflexión mediante pinturas, aluminio,
hojas de cobre, pintura blanca, cal, etc. Aumentando la resistencia térmica con materiales
aislantes, dobles paredes techos, etc. Si son paredes con ventanas: Persianas exteriores,
toldos, tejadillos, etc. ventanas de doble vidrio, etc. vidrios especiales opacos.

Cuando el aporte de calor es provocado porequipos y máquinas. Extracción localizada de


los gases calientes emitidos por los equipos, ventilación general de abajo a arriba,
campanas de aspiración, acondicionamiento del aire.

c. Por último, se pueden tomar medidas sobre el trabajador:

Formación e información sobre los riesgos y las medidas preventivas.

Reducción de la producción de calor metabólico.

Limitación de la duración de la exposición.

Creación de un microclima en el puesto de trabajo.

Control médico.

Uso de equipos de protección individual, fundamentalmente en caso de exposiciones ocasionales y


excepcionales.

Consumo de bebidas apropiadas (agua sin gas, té frío con limón).

Hábitos alimenticios adecuados con el aporte necesario en sal.

1.5. AMBIENTE LUMINOSO

En la actividad laboral, para que pueda desarrollarse de una forma eficaz, precisa que la luz (característica ambiental) y la
visión (característica personal) se complementen, ya que se considera que el 50% de la información sensorial que recibe el
hombre es de tipo visual, es decir, tiene como origen primario la luz. Un tratamiento adecuado del ambiente visual permite
incidir en los aspectos de: seguridad, confort y productividad.

La integración de estos aspectos comportará un trabajo seguro, cómodo y eficaz.

La luz y la visión

La luz es una forma particular y concreta de energía que se desplaza o propaga, no a través de un conductor (como la
energía eléctrica o mecánica) sino por medio de radiaciones, es decir, de perturbaciones periódicas del estado
electromagnético del espacio; es lo que se conoce como "energía radiante".

Existe un número infinito de radiaciones electromagnéticas que pueden clasificarse en función de la forma de generarse, de
manifestarse, etc. La clasificación más utilizada sin embargo es la que se basa en las longitudes de onda. Las radiaciones
visibles por el ser humano ocupan una franja muy estrecha comprendida entre los 380 y los 780 nm (nanómetros).

Podemos definir pues la luz, como "una radiación electromagnética capaz de ser detectada por el ojo humano normal".

La visión es el proceso por medio del cual se transforma la luz en impulsos nerviosos capaces de generar sensaciones. El
órgano encargado de realizar esta función es el ojo.

En relación a la visión deben tenerse en cuenta los aspectos siguientes:


Sensibilidad del ojo

Es quizás el aspecto más importante relativo a la visión y varía de un individuo a otro.

Si el ojo humano percibe una serie de radiaciones comprendidas entre los 380 y los 780 nm, la sensibilidad será baja en
los extremos y el máximo se encontrará en los 555 nm.

En el caso de niveles de iluminación débiles esta sensibilidad máxima se desplaza hacia los 500 nm.

Agudeza Visual o poder separador del ojo

Es la facultad de éste para apreciar dos objetos más o menos separados. Se define como el "mínimo ángulo bajo el cual
se pueden distinguir dos puntos distintos al quedar separadas sus imágenes en la retina"; para el ojo normal se sitúa en
un minuto la abertura de este ángulo. Depende asimismo de la iluminación y es mayor cuando más intensa es ésta.

Campo visual

Es la parte del entorno que se percibe con los ojos, cuando éstos y la cabeza permanecen fijos.

A efectos de mejor percepción de los objetos, el campo visual lo podemos dividir en tres partes:

Campo de visión neta: visión precisa.

Campo medio: se aprecian fuertes contrastes y movimientos.

Campo periférico: se distinguen los objetos si se mueven.

1.5.1. Magnitudes y unidades

Si partimos de la base de que para poder hablar de iluminación es preciso contar con la existencia de una fuente productora
de luz y de un objeto a iluminar, las magnitudes que deberán conocerse serán las siguientes:

El Flujo luminoso

Indica la potencia luminosa propia de una fuente

La Intensidad luminosa.

Indica la forma en que se distribuye en el espacio la luz emitida por las fuentes.
La Iluminancia o nivel de iluminación.

Es una magnitud característica del objeto iluminado, ya que indica la cantidad de luz que incide sobre una unidad de
superficie del objeto, cuando es iluminado por una fuente de luz.

La Luminancia.

Es una característica propia del aspecto luminoso de una fuente de luz o de una superficie iluminada en una dirección
dada.

Es lo que produce en el órgano visual la sensación de claridad; la mayor o menor claridad con que vemos los objetos
igualmente iluminados depende de su luminancia.

El aparato para medir la iluminación es elluxómetro.

1.5.2. Condiciones para el confort visual

Para asegurar el confort visual hay que tener en cuenta básicamente tres puntos, que situados por orden de importancia
son los siguientes:

Nivel de iluminación.

El nivel de iluminación óptimo para una tarea determinada corresponde al que da como resultado un mayor rendimiento
con una mínima fatiga.

Las cualidades visuales aumentan hasta una iluminación de 1000 lux para estabilizarse hacia los 2000 lux. El nivel de
iluminación de un puesto de trabajo se adaptará a la tarea a realizar y tendrá en cuenta la edad del trabajador así como
las condiciones reales en que se debe realizar el trabajo.
Deslumbramientos.

Los brillos excesivos que pueden ocasionar molestias en la visión están motivados generalmente por:

Una visión directa de la fuente de luz.


La visión indirecta (reflejo) sobre una superficie reflectante.

El deslumbramiento debido a la visión directa de una ventana o una fuente de luz debe evitarse por ser una de
las causas de incomodidad. Sin embargo, en el deslumbramiento debido a una visión directa de una ventana es
aconsejable que, al protegerse, no se interrumpa la visión del exterior; se pueden utilizar desde cristales teñidos hasta
persianas orientables.

El deslumbramiento motivado por las luminarias varía en función de su luminancia, sus dimensiones y la forma y
situación dentro del campo visual.

El deslumbramiento motivado por la reflexión de las fuentes de luz sobre superficies reflectantes como
plano de trabajo, máquinas y ventanas, disminuye la percepción visual y es causa de incomodidad, tanto más
importante cuando mayor luminancia tenga la fuente de luz.

Para reducir los efectos de deslumbramiento indirecto tenemos que eliminar los reflejos molestos utilizando superficies
de trabajo mates y asegurar una buena distribución de las luminarias.

Equilibrio de las luminancias.

El nivel de iluminación no es suficiente para asegurar el confort visual de una tarea. Es preciso además mantener un
equilibrio entre la luminancia del objeto y las correspondientes a las diferentes superficies incluidas dentro del campo
visual.

1.5.3. Iluminación en los lugares de trabajo

La iluminación de los lugares de trabajo deberá permitir que los trabajadores dispongan de condiciones de visibilidad
adecuadas para poder circular por los mismos y desarrollar en ellos sus actividades sin riesgo para su seguridad y salud.

La iluminación de cada zona o parte de un lugar de trabajo deberá adaptarse a las características de la actividad que se
efectúe en ella, teniendo en cuenta:

Los riesgos para la seguridad y salud de los trabajadores dependientes de las condiciones de visibilidad.

Las exigencias visuales de las tareas desarrolladas.

Siempre que sea posible, los lugares de trabajo tendrán unailuminación natural, que deberá complementarse con una
iluminación artificial cuando la primera, por sí sola, no garantice las condiciones de visibilidad adecuadas.

El Real Decreto establece los siguientes niveles mínimos de iluminación:


Zona o parte del lugar de trabajo (*) Nivel mínimo de iluminación (lux)

Zonas donde se ejecuten tareas con:

1) Bajas exigencias visuales 100

2) Exigencias visuales moderadas 200

3) Exigencias visuales altas 500

4) Exigencias visuales muy altas 1.000

Áreas o locales de uso ocasional 50

Áreas o locales de uso habitual 100

Vías de circulación de uso ocasional 25

Vías de circulación de uso habitual 50

2. RIESGOS PROVOCADOS POR AGENTES QUÍMICOS


En el mundo laboral se emplean una gran variedad de sustancias químicas, ya sea en el sector de industria, construcción,
sanitario, servicios, etc. que pueden resultar perjudiciales para la salud. Cuanto menor sea la dosis necesaria para que una
sustancia produzca daños en el organismo, mayor es su toxicidad. Sus efectos se pueden manifestar incluso, mucho tiempo
después de cesar la exposición.

Los contaminantes químicos los podemos encontrar en el ambiente de trabajo en diversas formas: líquidos, sólidos, vapores
o gases.

Respecto a la normativa de referencia destaca elR.D. 374/2001, de 6 de abril, sobre la protección de la seguridad y
seguridad de los trabajadores contra los riesgos relacionados con los agentes químicos durante el trabajo.

Además respecto al etiquetado de sustancias peligrosas existen dos reglamentos de la Unión Europea:

El Reglamento (CE) Nº 1907/2006 del Parlamento Europeo y del Consejo de 18 de diciembre de 2006
relativo al registro, la evaluación, la autorización y la restricción de las sustancias y preparados químicos
(REACH).

El Reglamento (CE) Nº 1272/2008 del Parlamento Europeo y del Consejo de 16 de diciembre de 2008 sobre
clasificación etiquetado y envasado de sustancias y mezclas, y por el que se modifican y derogan las
Directivas 67/548/CEE y 1999/45/CE y se modifica el Reglamento (CE) Nº 1907/2006, entré en vigor el 20 de
enero de 2009.

Un agente químico es cualquier elemento o compuesto químico, por sí solo o mezclado, tal como se presenta en estado
natural o es producido, utilizado o vertido (incluido el vertido como residuo) en una actividad laboral, se haya elaborado o
no de modo intencional y se haya comercializado o no.
Existen millones de productos químicos, y muchos de ellos son peligrosos para nuestra salud. Podemos encontrarlos en
forma de sustancias simples (Ej. gasolina, cloro, ácido sulfúrico, amianto, etc.) o mediante mezclas o disoluciones de dos o
más sustancias llamados, también, preparados.

Producto químico peligroso es aquel que puede representar un riesgo para la seguridad y salud de los trabajadores o
para el medio ambiente debido a sus propiedades fisicoquímicas, químicas o toxicológicas, y a la forma en que se utiliza o
se halla presente en el lugar de trabajo (Real Decreto 374/2001). Como estos agentes en contacto con el organismo
pueden ocasionar daños, también se les conoce con el nombre de productos tóxicos.

Un agente químico es peligroso, no solo por sus propiedades, sino también:

por la forma en que se utiliza (polvo, aerosol, líquido..), o

por la forma en que se halla presente en el lugar de trabajo (utilizar agua a temperatura ambiente puede no
ser un riesgo pero si se calienta a más de 100 ºC, resulta peligroso el contacto con el líquido o con el vapor).

Las vías de entrada en el organismo son las siguientes:

Vía respiratoria: se introducen en el organismo a través de la respiración por la nariz y la boca hasta los
pulmones.

Vía dérmica: los contaminantes penetran en el organismo por absorción, a través de la piel, que es una
barrera natural pero puede ser traspasada por determinados agentes, pasando a la sangre sin que a veces
lo percibamos.

Vía digestiva: se introducen a través del aparato digestivo, por la boca o las mucosidades del sistema
respiratorio, pasando al esófago, estómago e intestinos.

Vía Parenteral: se introducen a través de heridas, llagas, cortes, etc. hasta llegar a la sangre.

Hay otra serie de definiciones relacionadas con los agentes químicos que es importante destacar:

La actividad con agentes químicos es todo trabajo en el que se utilicen agentes químicos, o esté previsto utilizarlos, en
cualquier proceso, incluidos la producción, la manipulación, el almacenamiento, el transporte o la evacuación y el
tratamiento, o en que se produzcan como resultado de dicho trabajo.

Los productos intermedios son las sustancias formadas durante las reacciones químicas y que se transforman y
desaparecen antes del final de la reacción o del proceso.

Los subproductos son las sustancias que se forman durante las reacciones químicas y que permanecen al final de la
reacción o del proceso.

Los valores límite ambientales son valores límite de referencia para las concentraciones de los agentes químicos en la
zona de respiración de un trabajador. Se distinguen dos tipos de valores límite ambiental:

Valor límite ambiental para la exposición diaria: valor límite de la concentración media, medida o
calculada de forma ponderada con respecto al tiempo para la jornada laboral real y referida a una jornada
estándar de ocho horas diarias.

Valor límite ambiental para exposiciones de corta duración: valor límite de la concentración media,
medida o calculada para cualquier período de quince minutos a lo largo de la jornada laboral, excepto para
aquellos agentes químicos para los que se especifique un período de referencia inferior.

Valor límite biológico: el límite de la concentración, en el medio biológico adecuado, del agente químico o
de uno de sus metabolitos o de otro indicador biológico directa o indirectamente relacionado con los
efectos de la exposición del trabajador al agente en cuestión.

La normativa utiliza el término de agente químico para hacer referencia a la mera presencia, en el medio laboral, de
productos, subproductos, preparados, residuos, sustancias químicas.

Los contaminantes químicos se tratan de sustancias que se incorporan al aire ambiente con efectos irritantes,
corrosivos, asfixiantes o tóxicos y que si superan el VLA causan daño para la salud.
Formas de presentación

Aerosoles

Polvo

Niebla

Bruma

Humo

Gases

Estado físico normal a 25º C


de temperatura y 760 mm
Hg. de presión.

Vapor

Fase gaseosa de una


sustancia normalmente
sólida o líquida a 25º C y
760 mm Hg. de presión.

2.1. LÍMITES DE EXPOSICIÓN PROFESIONAL

Los Límites de Exposición Profesional, como su propio nombre indica, son valores máximos que no deben superar los
agentes químicos presentes en los puestos de trabajo.

Se establecen única y exclusivamente para su aplicación en la práctica de la Higiene Industrial y no para otras aplicaciones
como la evaluación de la contaminación medioambiental de una población, de la contaminación del agua u otra aplicación
distinta a la mencionada.

Se utilizan para la evaluación y control de los riesgos inherentes a la exposición, principalmente por inhalación, a los
agentes químicos presentes en los puestos de trabajo y, por lo tanto, para proteger la salud de los trabajadores y a su
descendencia.

Estos valores están sujetos a la evolución de la técnica, al ir descubriéndose o actualizándose los efectos de los compuestos
químicos; y a los distintos avances sociales, que presionan para unas mejores condiciones laborales, haciendo que estos
valores vayan reduciéndose en aras de una mayor seguridad.

Le corresponde al Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSHT) la responsabilidad de elaborar y actualizar
dichos límites, mediante la creación del documento: “Límites de exposición profesional para Agentes Químicos en España”.

Dentro de este documento es interesante comentar los siguientes apartados:

Los Valores Límite Ambientales (VLA). Ver Lista General de Valores Límite Ambientales de Exposición
Profesional de la página del INSHT

Valores Límite Biológicos (VLB), como complemento indicador los anteriores.

Agentes Químicos Cancerígenos y Mutágenos.

Los Valores Límite ambientales son valores máximos de concentración de agentes químicos en el aire a los que la
mayoría de los trabajadores podrían estar expuestos durante toda su vida laboral, sin sufrir efectos adversos para su salud.

Hay que tener las siguientes consideraciones:


Representan condiciones en las que se cree no afectarán a la mayoría de los trabajadores, que no a la
totalidad, dadas las multitud de diferencias individuales que existen.

Se basan en conocimientos y estudios existentes; tanto de los compuestos químicos como de efectos que
éstos producen en los seres vivos.

Están sujetos a evolución y revisión.

Si alguno de los agentes que aparecen en la lista se puede absorber por vía cutánea, sea por la manipulación directa del
mismo, sea a través del contacto de los vapores con las partes desprotegidas de la piel, y esta aportación pueda resultar
significativa para la dosis absorbida por el trabajador, el agente en cuestión aparece señalizado en la lista con la notación
"vía dérmica".

Como unidades de medida para estos valores se suelen utilizar:

mg/m3

partes por millón (ppm)

2.2. NUEVO SISTEMA GLOBALMENTE ARMONIZADO DE CLASIFICACIÓN Y


ETIQUETADO DE PRODUCTOS QUÍMICOS

El Reglamento (CE) 1272/2008 CLP (Clasificación, Etiquetado y Envasado) publicado el 31 de diciembre de


2008 representa la adaptación en la UE del SGA (Sistema Globalmente Armonizado, GHS en inglés), que es una regulación
aprobada por consenso a nivel mundial que va siendo sometida a distintas actualizaciones.

El SGA, impulsado por la OIT, está basado en normativas sobre el transporte de mercancías peligrosas, regulaciones de la
UE, directrices del ámbito laboral, de los consumidores y sobre plaguicidas y, también, en la legislación de EEUU, Canadá y
Japón. Su objetivo principal es proporcionar un marco legal para todos los países, con criterios y elementos armonizados a
nivel mundial, para clasificar y comunicar peligros de los productos químicos.

Se considera que con ello se facilitará el comercio internacional, mejorará la protección de la salud humana y del medio
ambiente y se reducirán los ensayos y evaluaciones de las sustancias químicas.

El Reglamento (CE) 1272/2008 que es de aplicación en todos los países de la UE y no necesita transposición, modifica la
anterior regulación existente sobre la cuestión en España, (los R.D. 363/95 y R.D. 255/2003) estableciendo una serie de
plazos para ello.

Para facilitar el etiquetado empleando el nuevo sistema hasta el 1 de junio de 2015, el Reglamento 1272/2008 incluye la
lista de las sustancias del anexo I del RD 363/95 y otra lista de las mismas sustancias, armonizada según el nuevo sistema
de etiquetado, de tal manera que se puede ver la equivalencia existente entre ambas.

A continuación vamos a conocer qué es lo que ha cambiado con este nuevo Sistema Globalmente Armonizado de
clasificación y etiquetado de productos químicos:

a) Las categorías de peligro que, aunque se mantienen agrupadas en tres bloques, peligros físicos (debidos a las
propiedades fisicoquímicas), peligros para la salud (debidos a sus propiedades toxicológicas) y peligros para el medio
ambiente, se detallan mucho más, quedando distribuidas en un total de 28 clases divididas en 79 categorías
distintas.
b) Las indicaciones de peligro, que pasan a ser palabras de advertencia . Esta es una novedad importante del
Reglamento, ya que establece solamente dos grupos de sustancias: las peligrosas, que se identifican con la indicación
de Peligro y que se asocian a las categorías más graves, y las menos peligrosas, a las que se les asigna la indicación
de Atención, asociada a las categorías menos graves.

c) Los pictogramas cambian de formato, se suprime uno y se añaden 3 nuevos. Las equivalencias existentes se
resumen en el cuadro adjunto.

El pictograma signo de exclamación acompaña a las sustancias o mezclas menos peligrosas y que llevan la palabra
de advertencia Atención, en contraposición a las consideradas peligrosas que se identifican con la palabra Peligro.
d) Las frases R de riesgo pasan a ser indicaciones de peligro H (de Hazard, peligro), agrupadas según peligros
físicos, peligros para la salud humana y peligros para el medio ambiente.

Hay, además, unas indicaciones “suplementarias” para cubrir ciertos tipos de peligros no contemplados en las
indicaciones provenientes del GSA. Delante de la H correspondiente, llevan las siglas EU y están agrupadas según
propiedades físicas y propiedades relacionadas con efectos sobre el medio ambiente.

Dentro de este apartado también se incluyen elementos suplementarios o información que deben figurar en las
etiquetas de determinadas sustancias y mezclas y una regla particular para el etiquetado de productos fitosanitarios.

Finalmente, para algunas indicaciones de peligro se añaden letras al código de tres cifras, usándose unos códigos
adicionales para concretar unas advertencias no contempladas en las otras indicaciones.

Existe una lista de equivalencias entre R y H, aunque dicha equivalencia no es completa. Hay frases R sin frase H
equivalente y, al revés, frases H que no son equivalentes a ninguna frase R. La mayoría de “no equivalencias”
corresponden a la propiedades físicas (químico-físicas) que se han tomado de la legislación internacional sobre
transporte de mercancías peligrosas, para evitar las diferencias formales existentes entre el etiquetado del embalaje,
necesario para su transporte, de la etiqueta pegada al recipiente de cara al usuario.

e) Las frases S de seguridad pasan a consejos de prudencia P que se agrupan en generales, de prevención, de
respuesta, de almacenamiento y de eliminación. En total existen más de 100 consejos de prudencia.

En la tabla siguiente, a partir de las clases y categorías de peligro, se presenta la correspondencia de los nuevos
elementos armonizados de la etiqueta con los antiguos, incluyendo las palabras de advertencia (peligro - atención)
que se asignan a cada categoría de peligro.

En la etiqueta figuran todos los consejos de prudencia correspondientes, en principio con un máximo de 6, excepto
aquellos que resulten claramente innecesarios. En el caso de suministrarse al público en general, deberá constar un
consejo de prudencia relativo a su eliminación, así como a la del envase, excepto que su eliminación no presente un
peligro para la salud humana y para el medio ambiente.
El Reglamento REACH (Reglamento (CE) nº 1907/2006 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 18 de diciembre de
2006, relativo al registro, la evaluación, la autorización y la restricción de las sustancias y preparados químicos (REACH),
por el que se crea la Agencia Europea de Sustancias y Preparados Químicos) es una reforma de las condiciones de
comercialización y de utilización de las sustancias y preparados químicos que pretende garantizar un elevado nivel de
protección de la salud humana y del medio ambiente, así como la libre circulación de sustancias en el mercado interior.
El Reglamento se basa en el principio que dice que corresponde a los fabricantes, importadores y usuarios intermedios
garantizar que solamente fabrican, comercializan o utilizan sustancias que no afectan negativamente la salud humana o el
medio ambiente.

2.2.1. Clasificación de sustancias químicas y mezclas

La clasificación de las sustancias químicas y sus mezclas se basará en categorías que tengan en cuenta el grado de peligro
y la naturaleza específica de las propiedades peligrosas. Éstas incluirán las sustancias o mezclas inflamables, peligrosas
para el medio acuático en la categoría aguda. El anexo I establece los criterios de clasificación y etiquetado de las
sustancias y mezclas peligrosas.

Asimismo, los anexos del Reglamento incluyen una lista con las indicaciones de peligro, una lista con los consejos de
prudencia, los pictogramas para cada clase de peligro y listas de clasificación y etiquetado armonizadas a nivel
comunitario.

Cada clase de peligros se subdivide en categorías de peligros, que permiten comparar la gravedad de los peligros dentro de
una misma clase:
Atendiendo a los peligros físicos que puede provocar se pueden clasificar en:

Explosivos: es una sustancia sólida o liquida que de manera espontánea, por reacción química, puede
desprender gases a una temperatura, presión y velocidad tales que pueden ocasionar daños en su entorno.
En esta definición quedan comprendidas las sustancias pirotécnicas, aun cuando no desprendan gases.

Sólidos inflamables: es una sustancia solida que se inflama con facilidad o puede provocar o activar
incendios por frotamiento.

Gases inflamables: es un gas que se inflama con el aire a 20 o C y a una presión de referencia de 101,3
kPa.

Aerosoles inflamables: Los Aerosoles, es decir, los generadores de aerosoles, son recipientes no
recargables fabricados en metal, vidrio o plástico y que contienen un gas comprimido, licuado o disuelto a
presión, con o sin líquido, pasta o polvo, y dotados de un dispositivo de descarga que permite expulsar el
contenido en forma de partículas sólidas o líquidas en suspensión en un gas, en forma de espuma, pasta o
polvo, o en estado líquido o gaseoso.

Gases comburentes: es un gas que, generalmente liberando oxígeno, puede provocar o facilitar la
combustión de otras sustancias en mayor medida que el aire.

Gases a presión: son gases que se encuentran en un recipiente a una presión de 200 kPa (indicador) o
superior, o que están licuados o licuados y refrigerados.

Líquido inflamable: es un líquido con un punto de inflamación no superior a 60 o C.

Sólido inflamable: es una sustancia sólida que se inflama con facilidad o que puede provocar fuego o
contribuir a provocar fuego por fricción.

Sustancias o mezclas que reaccionan espontáneamente (autorreactivas) : son sustancias


térmicamente inestables que pueden experimentar una descomposición exotérmica incluso en ausencia de
oxígeno (aire).
Líquidos y sólidos Pirofóricos: son líquidos o sólidos que, aun en pequeñas cantidades, se inflama al
cabo de entrar en contacto con el aire en menos de 5 minutos.

Sustancias que experimentan un calentamiento espontáneo: una sustancia o mezcla que


experimenta calentamiento espontáneo es una sustancia o mezcla sólida o líquida, distinta de un líquido o
sólido pirofórico, que puede calentarse espontáneamente en contacto con el aire sin aporte de energía; esta
sustancia o mezcla difiere de un líquido o sólido pirofórico en que solo se inflama cuando esté presente en
grandes cantidades (kg) y después de un largo período de tiempo (horas o días).

Sustancias y mezclas que, en contacto con el agua, desprenden gases inflamables : son
sustancias o mezclas solidas o liquidas que, por interacción con el agua, tienden a volverse
espontáneamente inflamables o a desprender gases inflamables en cantidades peligrosas.

Líquidos comburentes: es un líquido que, sin ser necesariamente combustible en sí, puede, por lo general
al desprender oxígeno, provocar o favorecer la combustión de otros materiales.

Sólidos comburentes: es una sustancia o mezcla sólida que, sin ser necesariamente combustible en sí,
puede por lo general al desprender oxígeno, provocar o favorecer la combustión de otras sustancias.

Peróxidos orgánicos: son sustancias o mezclas térmicamente inestables, que pueden sufrir una
descomposición exotérmica autoacelerada. Además, pueden tener una o varias de las propiedades
siguientes:

(i) ser susceptibles de experimentar una descomposición explosiva;

(ii) arder rápidamente;

iii) ser sensibles a los choques o a la fricción;

(iv) reaccionar peligrosamente con otras sustancias.


Sustancias y mezclas corrosivas para los metales : son sustancias que por su acción química, puede
dañarlos o incluso destruirlos.

Atendiendo a los peligros sobre la salud humana se pueden clasificar en:

Toxicidad aguda: se refiere a los efectos adversos que se manifiestan tras la administración por vía oral o
cutánea de una sola dosis de una sustancia o mezcla, de dosis múltiples administradas a lo largo de 24
horas, o como consecuencia de una exposición por inhalación durante 4 horas.

Corrosión/irritación cutáneas

Por corrosión cutánea se entiende la aparición de una lesión irreversible en la piel, esto
es, una necrosis visible a través de la epidermis que alcanza la dermis, como consecuencia
de la aplicación de una sustancia de ensayo durante un período de hasta 4 horas. Las
reacciones corrosivas se caracterizan por úlceras, sangrado, escaras sangrantes y, tras un
período de observación de 14 días, por decoloración debida al blanqueo de la piel, zonas
completas de alopecia y cicatrices. Debe recurrirse a la histopatología para evaluar las
lesiones dudosas.

Irritación cutánea es la aparición de una lesión reversible de la piel como consecuencia de


la aplicación de una sustancia de ensayo durante un período de hasta 4 horas.

Lesiones oculares graves/irritación ocular

Lesión ocular grave es un daño en los tejidos del ojo o un deterioro físico importante de la
visión, como consecuencia de la aplicación de una sustancia de ensayo en la superficie
anterior del ojo, no completamente reversible en los 21 días siguientes a la aplicación.

Irritación ocular es la producción de alteraciones oculares como consecuencia de la


aplicación de una sustancia de ensayo en la superficie anterior del ojo, totalmente reversible
en los 21 días siguientes a la aplicación.

Sensibilización respiratoria o cutánea

Sensibilizante respiratorio es una sustancia cuya inhalación induce hipersensibilidad de las


vías respiratorias.

Sensibilizante cutáneo es una sustancia que induce una respuesta alérgica por contacto con
la piel.

Mutagenicidad en células germinales


Una mutación es un cambio permanente en la cantidad o en la estructura del material genético de una
célula.
El término «mutación» se aplica tanto a los cambios genéticos hereditarios que pueden manifestarse a
nivel fenotípico como a las modificaciones subyacentes del ADN cuando son conocidas (incluidos, por
ejemplo, cambios en un determinado par de bases y translocaciones cromosómicas). Los términos
«mutagénico» y «mutágeno» se utilizarán para designar aquellos agentes que aumentan la frecuencia de
mutación en las poblaciones celulares, en los organismos o en ambos.
Carcinogenicidad
Carcinógeno es una sustancia o mezcla de sustancias que induce cáncer o aumenta su incidencia. Las
sustancias que han inducido tumores benignos y malignos en animales de experimentación, en estudios
bien hechos, serán consideradas también supuestamente carcinógenos o sospechosos de serlo, a menos
que existan pruebas convincentes de que el mecanismo de formación de tumores no sea relevante para el
hombre.

Toxicidad para la reproducción: incluye los efectos adversos sobre la función sexual y la fertilidad de
hombres y mujeres adultos, y los efectos adversos sobre el desarrollo de los descendientes.

Toxicidad sistémica específica de órganos diana –exposición única: es la toxicidad no letal que se
produce en determinados órganos tras una única exposición a una sustancia o mezcla. Se incluyen todos
los efectos significativos para la salud que pueden provocar alteraciones funcionales, tanto reversibles
como irreversibles, inmediatas y/o retardadas.

Toxicidad sistémica específica de órganos diana –exposiciones repetidas: es la toxicidad específica


que se produce en determinados órganos tras una exposición repetida a una sustancia o mezcla. Se
incluyen los efectos significativos para la salud que pueden provocar alteraciones funcionales, tanto
reversibles como irreversibles, inmediatas y/o retardadas.

Peligro por aspiración:

Por «aspiración» se entiende la entrada de una sustancia o de una mezcla, líquida o sólida,
directamente por la boca o la nariz, o indirectamente por regurgitación, en la tráquea o en
las vías respiratorias inferiores.

La toxicidad por aspiración puede entrañar graves efectos agudos tales como neumonía
química, lesiones pulmonares más o menos importantes e incluso la muerte por aspiración.

2.2.2. Fichas de datos de seguridad

Las fichas de datos de seguridad son la herramienta fundamental para transmitir la información sobre la peligrosidad de las
sustancias y mezclas y el modo de uso adecuado, especialmente en el ámbito industrial y profesional. Su contenido queda
descrito en el Anexo II del Reglamento REACH:

Identificación de la sustancia o el preparado y de la sociedad o empresa: Uso de la sustancia o preparado, y


Teléfono de urgencias

Identificación de peligros

Composición/información de los componentes

Primeros Auxilios

Medidas de lucha contra incendios

Medidas en caso de liberación accidental

Manipulación y almacenamiento

Controles de la exposición/protección personal: valores límite de la exposición, controles de la exposición,


controles de la exposición profesional, controles de la exposición del medio ambiente.

Propiedades físicas y químicas

Información toxicológica

Información ecológica

Consideraciones relativas a la eliminación

Información relativa al transporte

Otra información

El proveedor de una sustancia o mezcla peligrosa tiene que facilitar una ficha de datos de seguridad al usuario, conforme a
lo dispuesto en el artículo 31 del Reglamento REACH.

No obstante, cuando no sea peligrosa, el proveedor deberá facilitar toda información relevante para que el usuario pueda
identificar y aplicar las medidas oportunas de gestión de riesgos, conforme al artículo 32 del Reglamento REACH.

Las fichas de datos se suministran en un idioma oficial del estado miembro en el que se comercialice.

2.2.3. Etiquetas

Las etiquetas son un instrumento eficaz para transmitir a los usuarios y consumidores la información precisa sobre la
peligrosidad de las sustancias y mezclas y el modo de uso adecuado.
En las etiquetas de los productos comercializados que contengan una sustancia o mezcla clasificada como peligrosa
figurarán, según lo dispuesto en el artículo 17 del Reglamento CLP, los siguientes elementos:

El nombre, la dirección y el número de teléfono del proveedor, y proveedores.

La cantidad nominal de la sustancia o mezcla contenida en el envase a disposición del público en general,
salvo que esta cantidad ya esté especificada en otro lugar del envase.

Los identificadores del producto (artículo 18 del CLP): el término usado para la identificación de la sustancia
o mezcla será el mimo que el que aparece en la ficha de datos de seguridad y como mínimo los términos
indicados en el artículo 18 del CLP.

Los pictogramas de peligro (Art. 19 del CLP): composición gráfica que sirve para transmitir una información
específica sobre el peligro en cuestión. En el anexo V del Reglamento CLP se encuentran los diferentes
pictogramas para cada clase de peligro, mientras que en el anexo I se relacionan los diferentes pictogramas
con las correspondientes clasificaciones.

Las palabras de advertencia (Art. 20 de CLP): palabra que indica el nivel relativo de gravedad, peligro o
atención. La palabra advertencia corresponde a cada clasificación se encuentra establecida en las tablas de
las partes 2 a 5 del anexo I del reglamento CLP.

Los indicadores de peligro (Art. 21 de CLP): frase que describe la naturaleza de los peligros de una sustancia
o mezcla peligrosa. La indicación de peligro correspondiente a cada clasificación se encuentra establecida
en las tablas de las partes 2 a 5 del anexo I del reglamento CLP. Son las llamadas frases H.

Los consejos de prudencia (Art. 22 de CLP): frases que describen las medidas recomendadas para minimizar
o evitar los efectos adversos causados por la exposición a una sustancia o mezcla peligrosa durante el uso
o eliminación. Se encuentran definidos en las tablas de las partes 2 a 5 del anexo I del Reglamento CLP.

Una sección de información suplementaria (cuando proceda).

La etiqueta estará adscrita en la lengua o lenguas oficiales del Estado o Estados miembros en que se comercializa la
sustancia o mezcla, a menos que el Estado o Estados miembros interesados dispongan otra cosa.

Los proveedores podrán usar en sus etiquetas más lenguas de las exigidas por los Estados miembros, siempre que en
todas ellas aparezca la misma información.
2.2.4. Evaluación de riesgos

El empresario deberá determinar, en primer lugar, si existen agentes químicos peligrosos en el lugar de trabajo. Si así
fuera, se deberán evaluar los riesgos para la salud y seguridad de los trabajadores, originados por dichos agentes,
considerando y analizando conjuntamente:

Sus propiedades peligrosas y cualquier otra información necesaria para la evaluación de los riesgos, que
deba facilitar el proveedor, o que pueda recabarse de éste o de cualquier otra fuente de información de fácil
acceso. Esta información debe incluir la ficha de datos de seguridad y, cuando proceda, la evaluación de los
riesgos para los usuarios, contempladas en la normativa sobre comercialización de agentes químicos
peligrosos.

Los valores límite ambientales y biológicos.

Las cantidades utilizadas o almacenadas de los agentes químicos.

El tipo, nivel y duración de la exposición de los trabajadores a los agentes y cualquier otro factor que
condicione la magnitud de los riesgos derivados de dicha exposición, así como las exposiciones
accidentales.

Cualquier otra condición de trabajo que influya sobre otros riesgos relacionados con la presencia de los
agentes en el lugar de trabajo y, específicamente, con los peligros de incendio o explosión.

El efecto de las medidas preventivas adoptadas o que deban adoptarse.

Las conclusiones de los resultados de la vigilancia de la salud de los trabajadores que, en su caso, se haya
realizado y los accidentes o incidentes causados o potenciados por la presencia de los agentes en el lugar
de trabajo.

2.2.5. Control de la exposición del trabajador y medidas preventivas

Los riesgos para la salud y la seguridad de los trabajadores en trabajos en los que haya actividad con agentes químicos
peligrosos se eliminarán o reducirán al mínimo mediante:

La concepción y organización de los sistemas de trabajo en el lugar de trabajo.

La selección e instalación de los equipos de trabajo.

El establecimiento de los procedimientos adecuados para el uso y mantenimiento de los equipos utilizados
para trabajar con agentes químicos peligrosos, así como para la realización de cualquier actividad con
agentes químicos peligrosos, o con residuos que los contengan, incluidas la manipulación, el
almacenamiento y el traslado de los mismos en el lugar de trabajo.

La adopción de medidas higiénicas adecuadas, tanto personales como de orden y limpieza.

La reducción de las cantidades de agentes químicos peligrosos presentes en el lugar de trabajo al mínimo
necesario para el tipo de trabajo de que se trate.

La reducción al mínimo del número de trabajadores expuestos o que puedan estarlo.

La reducción al mínimo de la duración e intensidad de las exposiciones.

El empresario garantizará la eliminación o reducción al mínimo del riesgo que entrañe un agente químico peligroso para la
salud y seguridad de los trabajadores durante el trabajo. Para ello, el empresario deberá, preferentemente, evitar el uso de
dicho agente sustituyéndolo por otro o por un proceso químico que, con arreglo a sus condiciones de uso, no sea
peligroso o lo sea en menor grado.

Cuando la naturaleza de la actividad no permita la eliminación del riesgo por sustitución, el empresario garantizará la
reducción al mínimo de dicho riesgo aplicando medidas de prevención y protección que sean coherentes con la
evaluación de los riesgos. Dichas medidas incluirán, por orden de prioridad:

La concepción y la utilización de procedimientos de trabajo, controles técnicos, equipos y


materiales que permitan, aislando al agente en la medida de lo posible, evitar o reducir al mínimo
cualquier escape o difusión al ambiente o cualquier contacto directo con el trabajador que pueda suponer
un peligro para la salud y seguridad de éste.

Medidas de ventilación u otras medidas de protección colectiva, aplicadas preferentemente en el


origen del riesgo, y medidas adecuadas de organización del trabajo.

Medidas de protección individual, acordes con lo dispuesto en la normativa sobre utilización de equipos
de protección individual, cuando las medidas anteriores sean insuficientes y la exposición o contacto con el
agente no pueda evitarse por otros medios.

Deberá adoptar, en particular, las medidas técnicas y organizativas necesarias para proteger a los trabajadores frente a los
riesgos derivados, en su caso, de la presencia en el lugar de trabajo de agentes que puedan dar lugar a incendios,
explosiones u otras reacciones químicas peligrosas debido a su carácter inflamable, a su inestabilidad química, a su
reactividad frente a otras sustancias presentes en el lugar de trabajo, o a cualquier otra de sus propiedades fisicoquímicas.

Estas medidas deberán ser adecuadas a la naturaleza y condiciones de la operación, incluidos elalmacenamiento, la
manipulación y el transporte de los agentes químicos en el lugar de trabajo y, en su caso, la separación de los agentes
químicos incompatibles. En particular, el empresario adoptará, por orden de prioridad, medidas para:

Impedir la presencia en el lugar de trabajo de concentraciones peligrosas de sustancias inflamables o de


cantidades peligrosas de sustancias químicamente inestables o incompatibles con otras también presentes
en el lugar de trabajo cuando la naturaleza del trabajo lo permita.
Cuando la naturaleza del trabajo no permita la adopción de la medida prevista en el apartado anterior,
evitar las fuentes de ignición que pudieran producir incendios o explosiones o condiciones adversas que
pudieran activar la descomposición de sustancias químicamente inestables o mezclas de sustancias
químicamente incompatibles.

Paliar los efectos nocivos para la salud y la seguridad de los trabajadores originados en caso de incendio,
explosión u otra reacción exotérmica peligrosa.

En todo caso, los equipos de trabajo y los sistemas de protección empleados deberán cumplir los requisitos de
seguridad y salud establecidos por la normativa que regule su concepción, fabricación y suministro.
Medidas específicas sobre el almacenamiento químico

Algunos productos químicos, además de comportar riesgos por sí mismos, en contacto con otros productos pueden
producir reacciones muy peligrosas. El almacenamiento incorrecto de determinadas sustancias puede dar origen a
accidentes que afecten a la salud de las personas y también al medio ambiente. Para evitar estos problemas en el
almacenamiento de productos químicos habrá que tener en cuenta las siguientes precauciones y medidas de seguridad:

Guardar la cantidad de productos químicos estrictamente necesaria, así es más fácil aislar y disminuir los
peligros que se derivan de su manipulación y dotar a las instalaciones y locales de los medios de
seguridad adecuados.

No guardar los líquidos peligrosos en recipientes abiertos. Se deberán cerrar los envases después de ser
usados o cuando queden vacíos. Los cierres serán preferentemente de seguridad (con cierre
automático).

Almacenar las sustancias peligrosas debidamente separadas, agrupadas por el tipo de riesgo que
pueden generar (tóxico, de incendio...) y respetando las posibles incompatibilidades que existen entre
ellas (por ejemplo: sustancias combustibles y reductoras deberán estar separadas de las oxidantes y de
las tóxicas).

Los recipientes de pequeña capacidad que contengan sustancias corrosivas deberán ir separados entre
sí y sobre bandejas que puedan retener posibles derrames producidos por rotura.

Elegir el recipiente adecuado para guardar cada tipo de sustancia química y tener en cuenta el posible
efecto corrosivo que pueda tener sobre el material de construcción del envase. Los recipientes más
seguros son los metálicos.

Puesto que el vidrio es un material muy frágil, hay que procurar guardar sólo pequeñas cantidades de
productos en este tipo de recipientes.

Es importante tener en cuenta que el frío y el calor deterioran el plástico, por lo que este tipo de
envases deberá ser revisado con frecuencia y mantenerse protegidos del sol y de las bajas
temperaturas. Los envases de aquellas sustancias que sean peligrosas deberán ser homologados.

La ventilación de los locales donde se almacenan estos productos y los sistemas de drenaje es
especialmente importante tenerlo en cuenta, sobre todo en almacenamiento de sustancias tóxicas o
inflamables.

Dividir las superficies de los locales en secciones distanciadas unas de otras, que agrupen los distintos
productos. Se debe identificar claramente qué sustancias son (etiquetado) y qué cantidad. Es necesario
también despejar los accesos a las puertas y señalizar las vías de tránsito.

Evitar realizar trabajos que produzcan puntos de ignición o que generen calor cerca de las zonas de
almacenamiento.

En el almacenamiento de sustancias inflamables hay que tener presente una serie de requisitos: evitar la
existencia de focos de calor, disponer de paredes de cerramiento resistentes al fuego, existencia de
puerta metálica, instalación eléctrica antiexplosiva, disponer de medios de detección y protección contra
incendios...

Seguir procedimientos seguros en las operaciones de manipulación y almacenamiento. Así, las personas
que trabajan con sustancias químicas deben estar informadas y formadas debidamente.

3. RIESGOS ORIGINADOS POR AGENTES BIOLÓGICOS


Para la regulación los riesgos originados por agentes biológicos, es decir, aquellos que son constituidos por seres vivos nos
remitiremos al REAL DECRETO 664/1997, de 12 de mayo, sobre la protección de los trabajadores contra los riesgos
relacionados con la exposición a agentes biológicos durante el trabajo.

Entendemos por agentes biológicos los siguientes:


Agentes biológicos: microorganismos, con inclusión de los genéticamente modificados, cultivos celulares
y endoparásitos humanos, susceptibles de originar cualquier tipo de infección, alergia o toxicidad.

Microorganismo: toda entidad microbiológica, celular o no, capaz de reproducirse o de transferir material
genético.

Cultivo celular: el resultado del crecimiento in vitro de células obtenidas de organismos multicelulares.

Los agentes biológicos se clasifican, en función del riesgo de infección, en cuatro grupos:

Agente biológico del grupo 1: aquél que resulta poco probable que cause una enfermedad en el hombre;

Agente biológico del grupo 2: aquél que puede causar una enfermedad en el hombre y puede suponer
un peligro para los trabajadores, siendo poco probable que se propague a la colectividad y existiendo
generalmente profilaxis o tratamiento eficaz;

Agente biológico del grupo 3: aquél que puede causar una enfermedad grave en el hombre y presenta
un serio peligro para los trabajadores, con riesgo de que se propague a la colectividad y existiendo
generalmente una profilaxis o tratamiento eficaz;

Agente biológico del grupo 4: aquél que causando una enfermedad grave en el hombre supone un serio
peligro para los trabajadores, con muchas probabilidades de que se propague a la colectividad y sin que
exista generalmente una profilaxis o un tratamiento eficaz.

En cuanto al grado de exposición, se distingue entre:

Actividades en las que no existiendo intención deliberada de manipular o de utilizar agentes


biológicos, estos se encuentran en el medio de trabajo. Como por ejemplo: trabajos en centros de
producción de alimentos, en unidades de eliminación de residuos, trabajos de asistencia sanitaria en
servicios de aislamiento y anatomía patológica.

Aquellas actividades en las que existe intención deliberada de manipular agentes biológicos, como por
ejemplo laboratorios de diagnóstico microbiológico, el trabajo con animales deliberadamente contaminados
y las industrias en cuyos procesos se utilizan agentes biológicos en grandes actividades.

Existe
Probabilidad de Peligro para Probabilidad
tratamiento
causar los de
eficaz o
enfermedad trabajadores propagación
profilaxis

GRUPO
Muy baja Muy Bajo Muy Bajo SI
1

GRUPO
Baja Bajo Muy Bajo SI
2

GRUPO
Alta Alto Alto SI
3

GRUPO
Muy Alta Alto Muy Alto NO
4

Las vías de penetración en el organismo pueden ser:

Por vía respiratoria: inhalación de aerosoles que contengan microorganismos.

Por vía dérmica y/o parenteral: penetración de agentes biológicos por piel sana, o con heridas y
Por vía dérmica y/o parenteral: penetración de agentes biológicos por piel sana, o con heridas y
lesiones, o por accidente por vía transcutánea.

Por vía digestiva: a través de la ingestión de alimentos, o mala higiene de manos.

Por vía conjuntiva: salpicaduras a la mucosa ocular

Puede entrar de forma directa, y también de forma indirecta como por ejemplo a través de los animales y alimentos.

3.1. MEDIDAS DE PROTECCIÓN FRENTE AGENTES BIOLÓGICOS

Las medidas de prevención sobre el foco infeccioso tienen como objeto eliminar la emisión del agente biológico al ambiente
laboral y evitar la dispersión del microorganismo desde la fuente al trabajador.

Una vez evaluado el riesgo de un lugar de trabajo, se debe intentar eliminar o reducir la exposición al nivel más bajo
posible con medidas de tipo colectivo, como puede ser el empleo de cabinas de seguridad biológica para todas aquellas
operaciones que puedan generar aerosoles infecciosos, o espacios de confinamiento para enfermos con problemas
respiratorios infecciosos.

El empresario tiene obligación de establecer las medidas de protección necesarias para garantizar la seguridad del
trabajador, estas medidas se concretan en los siguientes aspectos:

Teniendo en cuenta la información técnica y científica disponible, el empresario, cuando la naturaleza de la


actividad lo permita, evitará la utilización de agentes biológicos peligrosos mediante su sustitución por
otros agentes que, en función de las condiciones de utilización, no sean peligrosos para la seguridad o salud
de los trabajadores, o lo sean en menor grado.

Si los resultados de la evaluación pusieran de manifiesto un riesgo para la seguridad o la salud de los
trabajadores por exposición a agentes biológicos, deberá evitarse dicha exposición. Cuando ello no resulte
factible por motivos técnicos, habida cuenta de la actividad desarrollada, se reducirá el riesgo de
exposición al nivel más bajo posible para garantizar adecuadamente la seguridad y la salud de los
trabajadores afectados, en particular por medio de las siguientes medidas:

Establecimiento de procedimientos de trabajo adecuados y utilización de medidas técnicas


apropiadas para evitar o minimizar la liberación de agentes biológicos en el lugar de trabajo;

Reducción al mínimo posible del número de trabajadores que estén o puedan estar
expuestos;

Adopción de medidas seguras para la recepción, manipulación y transporte de los agentes


biológicos dentro del lugar de trabajo;

Adopción de medidas de protección colectiva o, en su defecto, de protección individual,


cuando la exposición no pueda evitarse por otros medios;

Utilización de medios seguros para la recogida, almacenamiento y evacuación de residuos


por los trabajadores, incluido el uso de recipientes seguros e identificables, previo
tratamiento adecuado si fuese necesario;

Utilización de medidas de higiene que eviten o dificulten la dispersión del agente biológico
fuera del lugar de trabajo;

Utilización de una señal de peligro biológico como la indicada en el Anexo III de este Real
Decreto, así como de otras señales de advertencia pertinentes;
Establecimiento de planes para hacer frente a accidentes de los que puedan derivarse exposiciones a
agentes biológicos;

Verificación, cuando sea necesaria y técnicamente posible, de la presencia de los agentes biológicos
utilizados en el trabajo fuera del confinamiento físico primario.

La evaluación deberá identificar a aquellos trabajadores para los que pueda ser necesario aplicarmedidas especiales de
protección.

La principal medida de prevención, en cualquier caso, esla limpieza, que incluye la desinfección (cloración de aguas,
amoniaco...), la esterilización (autoclaves), la desinsectación y la desratización.

En todas las actividades en las que exista riesgo para la salud o seguridad de los trabajadores como consecuencia del
trabajo con agentes biológicos, el empresario deberá adoptar las medidas higiénicas necesarias para:

Prohibir que los trabajadores coman, beban o fumen en las zonas de trabajo en las que exista dicho riesgo;

Proveer a los trabajadores de prendas de protección apropiadas o de otro tipo de prendas especiales
adecuadas;

Disponer de retretes y cuartos de aseo apropiados y adecuados para uso de los trabajadores, que incluyan
productos para la limpieza ocular y antisépticos para la piel;

Disponer de un lugar determinado para el almacenamiento adecuado de los equipos de protección y


verificar que se limpian y se comprueba su buen funcionamiento, si fuera posible con anterioridad y, en
todo caso, después de cada utilización, reparando o sustituyendo los equipos defectuosos antes de un
nuevo uso;

Especificar los procedimientos de obtención, manipulación y procesamiento de muestras de origen humano


o animal.

Además de estas medidas higiénicas, se deberán cumplir otra serie de derechos y obligaciones de los trabajadores:

Los trabajadores dispondrán, dentro de la jornada laboral, de 10 minutos para su aseo personal antes de la
comida y otros 10 minutos antes de abandonar el trabajo.

Al salir de la zona de trabajo, el trabajador deberá quitarse las ropas de trabajo y los equipos de protección
personal que puedan estar contaminados por agentes biológicos y deberá guardarlos en lugares que no
contengan otras prendas.

El empresario se responsabilizará del lavado, descontaminación y, en caso necesario, destrucción de la ropa


de trabajo y los equipos de protección a que se refiere el apartado anterior, quedando rigurosamente
prohibido que los trabajadores se lleven los mismos a su domicilio para tal fin. Cuando contratase tales
operaciones con empresas idóneas al efecto, estará obligado a asegurar que la ropa y los equipos se envíen
en recipientes cerrados y etiquetados con las advertencias precisas.

El coste de las medidas relativas a la seguridad y la salud en el trabajo establecidas por el presente Real
Decreto no deberá recaer en modo alguno sobre los trabajadores.
UNIDAD FORMATIVA 3. La carga de trabajo, la fatiga y la insatisfacción laboral

UNIDAD FORMATIVA 3

La carga de trabajo, la fatiga y la insatisfacción laboral

CONTENIDOS

1. La carga de trabajo y la fatiga

2. La insatisfacción laboral

La ergonomía y psicosociología son las dos técnicas preventivas no médicas que tratan de adecuar el puesto de trabajo y
su entorno físico, mental y social a las características y capacidades del trabajador, con el fin de evitar los efectos negativos
sobre la salud, mejorar las condiciones de trabajo e incidir en el equilibrio de la persona, considerada como una totalidad,
con el entorno que le rodea. Así, contemplan aspectos tales como:

Condiciones ambientales: iluminación, ruido, temperatura

Carga de trabajo:

Carga física, producida por:

Esfuerzos físicos: estáticos y dinámicos.

Postura de trabajo: trabajar sentado o de pie.

Manipulación de cargas.

Movimientos repetitivos.

Carga mental, derivada de:

Exigencias del trabajo

Organización del trabajo: jornada de trabajo, ritmos de trabajo, estilo de


mando, comunicación, participación, identificación con la tarea, estabilidad
en el empleo.

1. LA CARGA DE TRABAJO Y LA FATIGA


La carga de trabajo se puede definir como el conjunto de requerimientos físicos y psíquicos a los que se ve sometido el
trabajador a lo largo de su jornada laboral. El desempeño del trabajo por parte del trabajador puede provocarle una fatiga,
tanto física como mental, que puede generar efectos más o menos graves sobre la salud del trabajador (disminución de la
atención, disminución de su actividad normal o irritabilidad, depresión, dolor de cabeza, mareos, insomnio, etc.).
1.2. LA CARGA FÍSICA DEL TRABAJO

Todo tipo de trabajo requiere por parte del trabajador un consumo de energía tanto mayor cuanto mayor sea el esfuerzo
solicitado.

La realización de un trabajo muscular implica el poner en acción una serie de músculos que aportan la fuerza necesaria;
según la forma en que se produzcan las contracciones de estos músculos el trabajo desarrollado se puede considerar como
estático o dinámico.

El trabajo muscular se denomina estático cuando la contracción de los músculos es continua y se mantiene durante un
cierto período de tiempo.

El trabajo dinámico, por el contrario, produce una sucesión periódica de tensiones y relajamientos de los músculos activos,
todas ellas de corta duración.

Aunque en la práctica, excepto en casos muy característicos, la frontera entre trabajo estático y dinámico no es fácil de
determinar, es importante mantener esta distinción por las consecuencias que se derivan de uno y otro tipo de trabajo.

La consecuencia fundamental viene determinada por las diferencias que se producen en la irrigación sanguínea de los
músculos que es la que, en definitiva, fija el límite en la producción del trabajo muscular. Dicha irrigación es fundamental
por dos motivos:

Porque la sangre aporta al músculo la energía necesaria.

Porque, además, la sangre evacua del músculo los residuos de la reacción de oxidación de la glucosa
producidos como consecuencia del trabajo (ácido láctico).

A título de ejemplo, podemos decir que en un trabajo dinámico el aporte de sangre al músculo es de 10 a 20 veces mayor
que en estado de reposo.

Por el contrario en el trabajo estático, al comprimirse los vasos sanguíneos, el aporte de sangre a los músculos no sólo no
aumenta sino que disminuye, privando al músculo del oxígeno y de la glucosa que necesita. Además los residuos
producidos no pueden ser eliminados con la rapidez necesaria, acumulándose y desencadenando la fatiga muscular.
1.2.1. Manipulación manual de cargas

La manipulación manual de cargas es una tarea muy frecuenta que se encuentra en una gran diversidad de sectores, tanto
industria, sanitario, servicios, construcción, etc.

Existen una serie de riesgos asociados a la manipulación manual de cargas que originan accidentes muy frecuentes, de
muy diversa índole, como lumbalgias, discopatías, golpes, aplastamientos, contusiones, cortes, heridas, fracturas y pero
sobre todo son lesiones músculo-esqueléticas.

La normativa de referencia respecto a este riesgo es el Real Decreto 487/1997, de 14 de abril, sobre disposiciones mínimas
de seguridad y salud relativas a la manipulación manual de cargas que entrañe riesgos, en particular dorsolumbares, para
los trabajadores.

Manipulación manual de cargas es cualquier operación de transporte o sujeción de una carga por parte de uno o varios
trabajadores, como el levantamiento, la colocación, el empuje, la tracción o el desplazamiento, que por sus características
o condiciones ergonómicas inadecuadas entrañe riesgos, en particular dorsolumbares, para los trabajadores.

Se considera que la manipulación manual de toda carga que pesemás de 3 kg puede entrañar un potencial riesgo
dorsolumbar no tolerable, ya que a pesar de ser una carga bastante ligera, si se manipula en unas condiciones
ergonómicas desfavorables (alejada del cuerpo, con posturas inadecuadas, muy frecuentemente, en condiciones
ambientales desfavorables, con suelos inestables, etc.), podría generar un riesgo.

La manipulación manual de cargas menores de 3 kg también podría generar riesgos de trastornos musculoesqueléticos
en los miembros superiores debidos a esfuerzos repetitivos, pero no estarían contemplados en este Real Decreto como
tareas que generen riesgos dorsolumbares.

Se debería realizar una evaluación de los riesgos debidos a las cargas que pesenmás de 3 kg en las condiciones
anteriormente señaladas. Las cargas que pesen más de 25 kg muy probablemente constituyan un riesgo en sí mismas,
aunque no existan otras condiciones ergonómicas desfavorables.
A modo de indicación general, el peso máximo que se recomienda no sobrepasar (en condiciones ideales de
manipulación) es de 25 kg. No obstante, si la población expuesta sonmujeres, trabajadores jóvenes o mayores, o si
se quiere proteger a la mayoría de la población, no se deberían manejar cargas superiores a 15 kg.

En circunstancias especiales, trabajadores sanos y entrenados físicamente podrían manipular cargas de hasta 40
kg, siempre que la tarea se realice de forma esporádica y en condiciones seguras.

El empresario deberá adoptar las medidas técnicas u organizativas necesarias para evitar la manipulación manual de
las cargas, en especial mediante la utilización de equipos para el manejo mecánico de las mismas, sea de forma
automática o controlada por el trabajador.

Cuando no pueda evitarse la necesidad de manipulación manual de las cargas, el empresario tomará las medidas de
organización adecuadas, utilizará los medios apropiados o proporcionará a los trabajadores tales medios para reducir el
riesgo que entrañe dicha manipulación. A tal fin, deberá evaluar los riesgos tomando en consideración los factores de
riesgo siguientes:

Características de la carga

La manipulación manual de una carga puede presentar un riesgo, en particular dorsolumbar, en los casos siguientes:

cuando la carga es demasiado pesada o demasiado grande;

cuando es voluminosa o difícil de sujetar;

cuando está en equilibrio inestable o su contenido corre el riesgo de desplazarse;

cuando está colocada de tal modo que debe sostenerse o manipularse a distancia del tronco o con
torsión o inclinación del mismo;

cuando la carga, debido a su aspecto exterior o a su consistencia, puede ocasionar lesiones al


trabajador, en particular en caso de golpe.

Esfuerzo físico necesario

Un esfuerzo físico puede entrañar un riesgo, en particular dorsolumbar, en los casos siguientes:

cuando es demasiado importante;

cuando no puede realizarse más que por un movimiento de torsión o de flexión del tronco;

cuando puede acarrear un movimiento brusco de la carga;

cuando se realiza mientras el cuerpo está en posición inestable;

cuando se trate de alzar o descender la carga con necesidad de modificar el agarre.


Características del medio de trabajo

Las características del medio de trabajo pueden aumentar el riesgo, en particular dorsolumbar, en los casos siguientes:

cuando el espacio libre, especialmente vertical, resulta insuficiente para el ejercicio de la actividad de
que se trate;

cuando el suelo es irregular y, por tanto, puede dar lugar a tropiezos o bien es resbaladizo para el
calzado que lleve el trabajador;

cuando la situación o el medio de trabajo no permite al trabajador la manipulación manual de cargas a


una altura segura y en una postura correcta;

cuando el suelo o el plano de trabajo presentan desniveles que implican la manipulación de la carga en
niveles diferentes;

cuando el suelo o el punto de apoyo son inestables;

cuando la temperatura, humedad o circulación del aire son inadecuadas;

cuando la iluminación no sea adecuada;

cuando exista exposición a vibraciones.

Exigencias de la actividad

La actividad puede entrañar riesgo, en particular dorsolumbar, cuando implique una o varias de las exigencias
siguientes:

esfuerzos físicos demasiado frecuentes o prolongados en los que intervenga en particular la columna
vertebral;

período insuficiente de reposo fisiológico o de recuperación;

distancias demasiado grandes de elevación, descenso o transporte;

ritmo impuesto por un proceso que el trabajador no pueda modular.

Factores individuales de riesgo

Constituyen factores individuales de riesgo:

la falta de aptitud física para realizar las tareas en cuestión;

la inadecuación de las ropas, el calzado u otros efectos personales que lleve el trabajador;

la insuficiencia o inadaptación de los conocimientos o de la formación;

la existencia previa de patología dorsolumbar.

El empresario deberá garantizar que los trabajadores y los representantes de los trabajadores reciban unaformación e
información adecuadas sobre los riesgos derivados de la manipulación manual de cargas, así como sobre las medidas de
prevención y protección. En concreto, proporcionará una formación e información adecuada sobre:

la forma correcta de manipular las cargas y sobre los riesgos que corren de no hacerlo de dicha forma.

indicaciones generales y las precisiones que sean posibles sobre el peso de las cargas.

cuando el contenido de un embalaje esté descentrado, sobre su centro de gravedad o lado más pesado.

Medidas preventivas aplicar en los trabajos con al riesgo de manipulación de cargas:


Evitar la manipulación manual de cargas mediante:

Automatización y mecanización de los procesos

Utilización de equipos mecánicos controlados de forma manual (carretillas, carros, mesas


elevadoras, estanterías rodantes, etc.).

Cuando no se puede evitar la manipulación manual debido a la dificultad de implantar equipos mecánicos:

Evaluación de los riesgos.

Reducción de los riesgos que entraña la manipulación.

Utilización de ayudas mecánicas.

Reducción o rediseño de la carga.

Actuar sobre la organización del trabajo.

Mejora del entorno de trabajo.

Formación e información a los trabajadores y trabajadoras en el uso correcto de las ayudas


mecánicas y uso de equipos de protección individual, en técnicas seguras de manipulación
de cargas, y en el conocimiento del peso y situación del centro de gravedad.

Vigilancia de la salud

1.2.2. Los movimientos repetitivos

Tareas como pulir, afilar, abrillantar, etc. que conllevan la repetición de una serie de movimientos, en función de: la
velocidad con la que se lleven a cabo, la duración de la tarea, el mayor o menor grado de fuerza a aplicar de la postura en
la que se haga el esfuerzo y del empleo de determinadas herramientas pueden llegar a producir lo que se suele denominar
lesiones por movimientos repetitivos. Tendinitis, tenosinovitis y otras lesiones pueden tener su origen en las demandas de
la tarea.
Los factores de riesgo que provocan estas lesiones por movimientos repetitivos son:

Mantenimiento de posturas forzadas de muñeca o de hombros.

Aplicación de una fuerza manual excesiva.

Ciclos de trabajo muy repetitivos, dando lugar a movimientos rápidos de pequeños grupos musculares o
tendinosos.

Tiempos de descanso insuficientes.

Se considera que la patología que nos ocupa se produce por la combinación de varios de estos factores, especialmente de
la asociación de un movimiento repetitivo con una tensión muscular; mayor repetitividad y esfuerzo, mayor prevalencia de
lesiones.

Existen varias condiciones a evitar para prevenir la aparición de lesiones osteomusculares de extremidad superior:

Tareas repetitivas: considerando como tales aquellas actividades cuyo ciclo sea inferior a 30 segundos o
aquellos trabajos en los que se repitan los mismos movimientos elementales durante más de un 50% de la
duración del ciclo.

Trabajos que requieran esfuerzos prolongados o repetitivos que superen el 30%de la capacidad muscular
máxima del trabajador.

Posturas extremas de determinados segmentos corporales.

Mantenimiento prolongado de cualquier postura.

Trabajos con herramientas que vibran.

Exposición de ciertos segmentos corporales al frío o en contacto con superficies duras.

Cuando se sospecha que un determinado trabajo es el origen de lesiones osteomusculares de extremidad superior, se
intentará identificar cuáles son los factores de riesgo presentes y en qué magnitud, así como evaluar la importancia del
efecto sobre los trabajadores.

Los factores de riesgo más relevantes han de buscarse en cuatro grandes áreas: la organización, el ambiente,
antropométricos e individuales, relativos a la tarea y a los equipos.

La repercusión de las condiciones de trabajo sobre la extremidad superior deberá valorarse a través deinformación
médica pre-existente y reconocimientos médicos específicos.

Como medidas preventivas se recomienda:

Tener en cuenta el diseño ergonómico del puesto de trabajo. Adaptar el mobiliario (mesa, sillas, tableros
de montaje, etc.) y la distancia de alcance de los materiales (piezas, herramientas, objetos) a las
características personales de cada individuo (estatura, edad, etc.), favoreciendo que se realice el trabajo
con comodidad y sin necesidad de realizar sobresfuerzos.

Realizar las tareas evitando las posturas incómodas del cuerpo y de la mano y procurar mantener, en lo
posible, la mano alineada con el antebrazo, la espalda recta y los hombros en posición de reposo.

Evitar los esfuerzos prolongados y la aplicación de una fuerza manual excesiva, sobre todo en
movimientos de presa, flexo-extensión y rotación.

Utilizar herramientas manuales de diseño ergonómico que cuando se sujeten permitan que la muñeca
permanezca recta con el antebrazo. Al manejar herramientas que requieran un esfuerzo manual continuo,
como por ejemplo los alicates, es mejor distribuir la fuerza prefiriendo la actuación de varios dedos a uno
solo y también favorecer el uso alternativo de las manos.

Reducir la fuerza que se emplea en ciertas tareas (carpinterías, industrias cárnicas, textil, etc.),
manteniendo afilados los útiles cortantes y aguantando los objetos con ganchos o abrazaderas.

Emplear las herramientas adecuadas para cada tipo de trabajo y conservarlas en buenas condiciones y
sin desperfectos, de modo que no tenga que emplearse un esfuerzo adicional o una mala postura para
compensar el deficiente servicio de la herramienta.

Utilizar guantes de protección que se ajusten bien a las manos y que no disminuyan la sensibilidad del
mismo puesto que, de lo contrario, se tiende a aplicar una fuerza por encima de lo necesario.

Evitar las tareas repetitivas programando ciclos de trabajo superiores a 30 segundos. Se entenderá
por ciclo “la sucesión de operaciones necesarias para ejecutar una tarea u obtener una unidad de
producción”. Igualmente, hay que evitar que se repita el mismo movimiento durante más del 50 % de la
duración del ciclo de trabajo.

Efectuar reconocimientos médicos periódicos que faciliten la detección de posibles lesiones


musculoesqueléticas y también ayuden a controlar factores extralaborales que puedan influir en ellas.

Establecer pausas periódicas que permitan recuperar las tensiones y descansar. Favorecer la alternancia
o el cambio de tareas para conseguir que se utilicen diferentes grupos musculares y, al mismo tiempo, se
disminuya la monotonía en el trabajo.

Informar a los trabajadores sobre los riesgos laborales que originan los movimientos repetidos y establecer
programas de formación periódicos que permitan trabajar con mayor seguridad.

1.3. CARGA MENTAL Y FATIGA EN EL TRABAJO

La fatiga provocada por el trabajo es una manifestación (general o local) de la tensión que éste produce y suele eliminarse
mediante un adecuado descanso. Se caracteriza por lo siguiente:

Generalmente se traduce en una disminución de la capacidad de respuesta o de acción de la persona.

Se trata de un fenómeno multicausal, aunque se pueda encontrar que en su origen haya una contribución
de gran peso de un factor concreto.

Afecta al organismo como un todo (físico y psíquico) y en grado diverso, dado que se percibe de manera
personal. Esto hace que se encuentren diferencias interpersonales e intrapersonales en cuanto a las formas
en que se expresa y la intensidad en que se siente la fatiga, en función de factores situacionales y
características personales.

La sensación de fatiga es un mecanismo regulador del organismo, de gran valor adaptativo en tanto en
cuanto es un indicador de la necesidad de descanso del organismo.
El trabajo es una actividad humana a través de la cual el individuo, con su fuerza y su inteligencia, transforma la realidad.
La ejecución de un trabajo implica el desarrollo de unas operaciones motoras y unas operaciones cognoscitivas. El grado de
movilización que el individuo debe realizar para ejecutar la tarea, los mecanismos físicos y mentales que debe poner en
juego determinarán la carga de trabajo.

La ejecución de un trabajo cubre undoble fin:

conseguir los objetivos de producción;

desarrollar el potencial del trabajador.

Es decir, que, a partir de la realización de la tarea, el individuo puede desarrollar sus capacidades. Normalmente este
concepto tiene una connotación negativa y se refiere a la incapacidad o dificultad de respuesta en un momento dado; es
decir, cuando las exigencias de la tarea sobrepasan las capacidades del trabajo. En este sentido la carga de trabajo viene
determinada por la interacción entre:

El nivel de exigencia de la tarea (esfuerzo requerido, ritmo, condiciones ambientales...).

El grado de movilización del sujeto, el esfuerzo que debe realizarse para llevar a cabo la tarea. Determinado
por las características individuales (edad, formación, experiencia, fatiga...)
El trabajo conlleva siempre exigencias físicas y mentales, pero a nivel teórico, para favorecer el análisis, diferenciamos
trabajo físico de trabajo mental según el tipo de actividad que predomine.

Si el trabajo implica un mayor esfuerzo intelectual que físico hablaremos de c


" arga mental". El desarrollo tecnológico
conlleva, al mismo tiempo que una reducción paulatina de la actividad física en muchos puestos de trabajo, la creación de
nuevos puestos en los que predomina la actividad mental (control de procesos automáticos, informatización...). La
disminución del esfuerzo muscular va asociada en muchos casos a un aumento de la información que se maneja.

La carga mental está determinada por la cantidad y el tipo de información que debe tratarse en un puesto de trabajo.
Un trabajo intelectual implica que el cerebro recibe unos estímulos a los que debe dar respuesta, lo que supone una
actividad cognitiva.

Mulder (1980) define la carga mental en función del número de etapas de un proceso o en función del número de
procesos requeridos para realizar correctamente una tarea y, más particularmente, en función del tiempo necesario para
que el sujeto elabore, en su memoria, las respuestas a una información recibida. Esta definición incluye dos factores de la
tarea que inciden en la carga mental:

La cantidad y la calidad de la información. La mayor o menor complejidad de la información recibida


condicionará, una vez superado el período de aprendizaje, la posibilidad de automatizar las respuestas.

El tiempo. Si el proceso estímulo-respuesta es continuo, la capacidad de respuesta del individuo puede


verse saturada; si por el contrario existen períodos de descanso o de menor respuesta, el individuo puede
recuperar su capacidad y evitar una carga mental excesiva.

A estos factores hay que añadir los relativos a lascondiciones físicas (ruido, temperatura, iluminación), psico-sociales
(relaciones jerárquicas, sistema de comunicación, etc.) en las que se desarrolla el trabajo, así como otros deorigen
extralaborales.

Por otra parte, hay que tener en cuentaal individuo que realiza el trabajo. Las personas tenemos una capacidad de
respuesta limitada que está en función de:

La edad.

El nivel de aprendizaje.

El estado de fatiga.

Las características de personalidad.

Las actitudes hacia la tarea: motivación, interés, satisfacción, etc.

Si la realización de una tarea implica el mantenimiento prolongado de un esfuerzo al límite de nuestras capacidades, es
decir, si la cantidad de esfuerzo que se requiere excede la posibilidad de respuesta de un individuo, puede dar lugar a
fatiga mental. Ésta se traduce en una serie de disfunciones físicas y psíquicas, acompañadas de una sensación subjetiva
de fatiga y una disminución del rendimiento.

Se puede distinguir entre dos tipos de fatiga:

a) La fatiga aparece como una reacción homeostática del organismo para adaptarse al medio. El principal síntoma de
este tipo de fatiga es una reducción de la actividad que se da como consecuencia de:
Una disminución de la atención.

Una lentitud del pensamiento.

Una disminución de la motivación.

b) Cuando existe un desequilibrio prolongado entre la capacidad del organismo y el esfuerzo que debe realizar para
dar respuesta a las necesidades del ambiente, puede aparecer la fatiga crónica. Se da, no por una sobrecarga de
trabajo accidental, sino por una determinada carga que se va repitiendo. Sus síntomas, que no sólo se sienten
durante o después del trabajo sino que pueden ser permanentes, son los siguientes:

Inestabilidad emocional, irritabilidad, ansiedad, estados depresivos, etc.

Alteraciones del sueño.

Alteraciones psicosomáticas: mareos, alteraciones cardíacas, problemas digestivos, etc.

1.3.1. Evaluación de la carga mental


Para poder evaluar convenientemente la carga mental de un puesto de trabajo debemos tener presentesdos tipos de
indicadores:

Los factores de carga inherentes al trabajo que se realiza.

Su incidencia sobre el individuo.

Factores de carga inherentes a la tarea

Existen diversos métodos objetivos para la evaluación de las condiciones de trabajo, que incluyen variables relativas a la
carga mental. Señalamos a continuación tres métodos muy utilizados actualmente:

a) El método diseñado por el Laboratorio de Economía y Sociología del Trabajo (L.E.S.T.) del CNRS
evalúa la carga mental a partir de cuatro indicadores:

Apremio de tiempo. Determinado en trabajos repetitivos por la necesidad de seguir una cadencia
impuesta y en los trabajos no repetitivos por la necesidad de cumplir un cierto rendimiento.

Complejidad-rapidez. Esfuerzo de memorización, o número de elecciones a efectuar, relacionado con


la velocidad con que debe emitirse la respuesta.

Atención. Nivel de concentración requerido y continuidad de este esfuerzo.

Minuciosidad. Se tiene en cuenta en trabajos de precisión como una forma especial de atención.

b) El método de Perfil del Puesto, de R.N.U.R., utiliza el término "carga nerviosa", que define como las
exigencias del sistema nervioso central durante la realización de una tarea y que viene determinada por dos
criterios:

Operaciones mentales, entendidas como acciones no automatizadas en las que el trabajador elige
conscientemente la respuesta.

Nivel de atención, referido a tareas automatizadas, tiene en cuenta la duración de la atención, la


precisión del trabajo y las incidencias (trabajo en cadena, ambiente, duración del ciclo).

c) El método elaborado por la Agencia Nacional para la Mejora de las Condiciones de Trabajo (ANACT) no
define el concepto de carga mental o nerviosa de una manera específica, pero en el apartado "Puesto de trabajo",
incluye entre otras las variables "Rapidez de ejecución" y "Nivel de atención".
Incidencia sobre el individuo

Los indicadores de carga mental que utilizan los distintos métodos de evaluación se han determinado
experimentalmente en base a las reacciones del individuo frente a un exceso de carga, es decir, en base a las
alteraciones fisiológicas, psicológicas y del comportamiento resultante de la fatiga.

Estos métodos de valoración son complementarios entre sí, dado que ninguna medida es válida por sí sola para evaluar
la carga mental, por lo que la utilización de varios de ellos y la comparación de los resultados obtenidos es la mejor
manera de aproximarnos a una evaluación satisfactoria.

1.3.2. Prevención de la fatiga mental

En la organización de un puesto de trabajo se deben tener en cuenta los siguientes factores con el fin de prevenir la
aparición de la fatiga mental:

Cantidad de información recibida.

Ritmo de trabajo normal para una persona formada y adiestrada.

Cualidad de la información recibida: tipos de señales.

Ritmo individual de trabajo.

Distribución de pausas.

Confort ambiental del puesto.

2. LA INSATISFACCIÓN LABORAL
La insatisfacción laboral puede definirse como el grado de malestar que experimenta el trabajador con motivo de su
trabajo.

Expresa en qué medida las características del trabajo no se acomodan a los deseos, aspiraciones o necesidades del
trabajador.

Normalmente, son ciertos factores de la organización del trabajo o psicosociales (salario, falta de responsabilidades, malas
relaciones, trabajos rutinarios, poca participación, inestabilidad en el empleo…) los que favorecen la aparición de la
insatisfacción laboral, aunque las características individuales tienen a su vez una gran influencia, porque no todos los
trabajadores reaccionan de la misma manera ante la misma situación laboral.
A continuación vamos a ver algunos factores psicosociales que influyen en la insatisfacción laboral:

El salario: no sólo cuando se considera insuficiente sino cuando el trabajador se siente discriminado con
respecto a otros que realizan el mismo trabajo y son mejor remunerados.

La falta de responsabilidad e iniciativa para el desempeño de su tarea; es decir, cuando todo está
decidido de antemano y el trabajador se limita a seguir un programa.

Las malas relaciones en el ambiente de trabajo (con los superiores y/o compañeros).

Los trabajos de poco contenido, rutinarios y que no permitan al trabajador aplicar sus conocimientos y
aptitudes.

La presión de tiempo y un horario de trabajo que impida al trabajador compaginar su vida laboral con su
vida privada.

Las dificultades para promocionar dentro de la empresa.

La ausencia de participación, cuando el trabajador siente que nunca es consultado ni se tiene en cuenta su
opinión.

La inestabilidad en el empleo.

La insatisfacción laboral repercute de forma negativa sobre la salud de los trabajadores, asociada a ciertos síntomas
psíquicos, como un sentimiento desmotivador, una actitud negativa hacia el trabajo, ansiedad, etc. Y, por otro lado,
además repercute sobre la organización porque se relaciona con el absentismo, con los cambios de trabajo solicitados por
el trabajador y con una actitud negativa hacia la seguridad en el trabajo.

La mejor manera de prevenir la insatisfacción labora es actuar sobre laorganización del trabajo:

Favoreciendo nuevos modelos de planificar las tareas que faciliten la participación y el trabajo en grupo,
huyendo de los trabajos monótonos y repetitivos.

Asumiendo cambios desde la dirección, promoción y formación de los trabajadores.


UNIDAD FORMATIVA 4. Sistemas elementales de control de riesgos. Protección colectiva
e individual

UNIDAD FORMATIVA 4

Sistemas elementales de control de riesgos. Protección colectiva e


individual

CONTENIDOS

1. La protección colectiva

2. La protección individual

3. Señalización de la seguridad y salud en el trabajo

1. LA PROTECCIÓN COLECTIVA
Por protección colectiva se entiende a aquella que protege a todos los trabajadores o cosas por igual dentro de un
ámbito, riesgo o circunstancias en que dicha protección resulta efectiva (cabinas de seguridad biológica, detectores de
gases, redes de seguridad, barandillas, etc.). No es, por tanto, una protección selectiva respecto al objeto de protección.

La protección individual solo debe utilizarse cuando la protección colectiva es insuficiente.

Las empresas deben adquirir los elementos de protección colectiva adecuados a cada tipo de actividad y que garanticen la
seguridad de los trabajadores en su medio de trabajo, eliminando o limitando, así, la presencia de riesgos mediante el
control exhaustivo de los mismos.

Independientemente de la actividad que se desarrolle, las principalesmedidas de protección colectiva que han de
adoptarse en cualquier empresa son:

Se mantendrán siempre las zonas de trabajo limpias y ordenadas.

La realización de los trabajos se realizará con personal cualificado para los mismos.

Las maniobras de maquinarias se harán con personas cualificadas y responsables, delimitando


perfectamente la zona de trabajo de las mismas.

Se establecerán las correspondientes señalizaciones de peligro o evacuación en todos los tipos de trabajos.

Cuando se realicen trabajos en altura se llevarán las herramientas de mano enganchadas a mosquetón para
evitar la caída a otro nivel.

Nunca pueden realizarse trabajos en niveles superpuestos a la vez.

Los bordes o huecos en construcciones estarán protegidas por barandillas en evitación de riesgos de caídas.

En construcciones abiertas se mantendrán redes de seguridad durante las mismas. En caso contrario, se
montará un andamio o plataforma de seguridad volada, debiendo sobrepasar su barandilla de seguridad 90
cm. del nivel.

En las obras de construcción, montajes y mantenimientos en altura se colocarán ganchos que puedan
utilizarse, bien directamente o mediante cables, para el anclaje de los cinturones de seguridad.

Cuando se trabaje con disolventes, barnices, pinturas o cualquier otra sustancia similar, existirá una
ventilación adecuada en los lugares en donde se realiza el trabajo.
Cuando se trabaje en procesos de electricidad las conexiones se realizarán pruebas con tensión hasta que
no se haya comprobado el acabado de la instalación eléctrica.

En evitación del riesgo de incendio se evitará la existencia de fuentes de ignición (fuego, braseros, estufas,
trabajos de soldadura, conexiones eléctricas, cigarrillos, etc.) junto a las sustancias combustibles.

Los medios de extinción serán los siguientes: extintores, mangueras, arena, palas, rastrillos, etc.

Los caminos y salidas de evacuación estarán siempre libres de obstáculos. Existirá la adecuada señalización
de lugares con prohibición de fumar, situación de los extintores y salidas de emergencia.

En función de estos aspectos de carácter general, y de los riesgos de accidentes existentes, hay diferentessistemas de
protección colectiva que se clasifican de la siguiente manera:

Protecciones colectivas frente al riesgo de caída de personas a distinto nivel . Se utilizan


preferentemente en la realización de los trabajos en altura o cuando existen huecos que dan acceso a
niveles inferiores a la cota cero. Cabe citar entre otros, las redes de seguridad, barandillas fijas, barandillas
de obra, etc.

Protecciones colectivas frente al riesgo de caída de personas al mismo nivel . Son necesarias
cuando las superficies de trabajo presentan alguna condición peligrosa como líquidos derramados,
presencia de virutas o irregularidades. Las medidas de protección en este sentido son el orden y la limpieza
de las zonas de trabajo, haciendo referencia tanto al orden organizativo de los flujos y tareas y el orden
personal al realizar los trabajos.

Protecciones colectivas frente al riesgo de caída de objetos por desprendimiento . Se deben


utilizar cuando se producen trabajos simultáneos a diferentes niveles, como en trabajos en construcción y
en trabajos de mantenimiento donde existe un elevado riesgo de caída de objetos. Entre este tipo de
protecciones se encuentran los rodapiés o plintos en los bordes de las superficies, las redes de seguridad,
las marquesinas, o el recubrimiento de huecos con tapas, tablones o redes.

Protecciones colectivas frente al riesgo de sepultamiento por derrumbamiento. Consisten en la


colocación o construcción de estructuras que soporten el empuje de tierras. Entre los ejemplos de este tipo
de protección cabe destacar las entibaciones, mediante planchas metálicas o puntales, costeros o tablones
de madera en las zanjas y en los túneles que retengan el empuje de las tierras; los taludes de tierra para
que no se produzca su desprendimiento; y el despeje de materiales y escombro de los bordes de las zanjas
y excavaciones para no sobrecargar el empuje del terreno.

Protecciones colectivas frente al riesgo de choque contra objetos . Ante los choques contra objetos
por falta de espacio, desorden o por razón de las prisas, las medidas de protección colectiva a establecer
son la ordenación de los espacios disponibles y de orden y limpieza, principalmente.

Protecciones colectivas frente al riesgo de cortes por objetos o herramientas . Para evitar riesgos
al utilizar materiales o herramientas cortantes hay que disponer de lugares adecuados para colocar los
materiales, alejados de las zonas de paso o suficientemente protegidos, establecer medidas de protección
general de las máquinas, en especial los puntos peligrosos, y medidas de orden y limpieza.

Protecciones colectivas frente al riesgo de contusiones por objetos o herramientas . Las


contusiones por el contacto con objetos móviles o por el golpeo durante la utilización de herramientas
manuales se evitan mediante barreras en torno a la parte móvil de la máquina, resguardos materiales
como resguardos fijos o detectores de presencia como barras o células.

Protecciones colectivas frente al riesgo de heridas por proyección de partículas . Este riesgo está
presente en las operaciones de mecanizado y arranque por abrasión, en la utilización de diferentes clases
de herramientas y en las que utilizan fluidos a presión. Las medidas colectivas consisten en barreras cerca
del punto de desprendimiento, utilización de cortinas o toldos ignífugos en operaciones de soldadura y en el
aislamiento o distanciamiento de las operaciones que produzcan dichas proyecciones.

Protecciones colectivas frente al riesgo de atrapamiento por objetos o partes móviles . El riesgo
de atrapamiento se encuentra en los órganos en movimiento de las máquinas, tanto en las transmisiones
mecánicas como en las zonas de operación. La protección colectiva en estos casos consiste en la colocación
de resguardos o de protecciones de distanciamiento.

Protecciones colectivas frente al riesgo de atrapamiento por vuelco de vehículos o máquinas .


Con carácter general no existen protecciones colectivas para los trabajadores frente al posible vuelco de un
vehículo, ya que en general es el propio operador del vehículo el que resulta afectado. Respecto a la
posibilidad de vuelco de máquinas la manera efectiva de evitarlo es la fijación y anclaje adecuado al suelo.

Protecciones colectivas frente al riesgo de golpe de calor por temperaturas extremas . El golpe de
calor es un accidente que puede producirse no sólo por temperaturas elevadas sino además cuando la
actividad del trabajador es muy pesada y su condición física no es buena, aunque la temperatura no sea tan
elevada. En cualquiera de los casos, las medidas colectivas irán encaminadas a lograr la aclimatación de los
trabajadores, a mantener su buena condición mediante la vigilancia de su salud, el acondicionamiento de
los lugares de trabajo, el aislamiento o apantallamiento de las fuentes térmicas y una ventilación local
adecuada. La medida que más interese será aquella que mejor controle la forma en que el calor está siendo
transferido.

Protecciones colectivas frente al riesgo de quemaduras por contactos térmicos . Las protecciones
colectivas para evitar la quemadura de los trabajadores por contacto con superficies muy calientes o muy
frías son de tres tipos:

Medidas de distanciamiento, como barreras para lograr que estas superficies no sean
accesibles por los trabajadores.

Recubrimientos aislantes de los hornos, escapes y tuberías cuya superficie se encuentra a


elevada temperatura.

Señalizar el riesgo de quemadura por contacto con superficie fría mediante la señal de
advertencia de bajas temperaturas, según el R.D. 485/1997.

Protecciones colectivas frente al riesgo de choque eléctrico por contactos directos e indirectos .
El riesgo eléctrico ha sido motivo de permanente atención y las medidas de protección colectiva las
estudiamos en la unidad de riesgo eléctrico: Aislamiento de las partes activas, distanciamiento, barreras,
señalización, Puesta a tierra de las masas, separación de circuitos, etc.

Protecciones colectivas frente al riesgo de intoxicación aguda por exposición a sustancias


tóxicas. Este tipo de accidentes se suele producir por un escape o descarga accidental de una sustancia
tóxica en recintos cerrados o abiertos. Las medidas colectivas pueden ser de diversos tipos:

Sistemas de detección y vigilancia continua que activan una alarma si el nivel de presencia
de la sustancia tóxica alcanza un nivel determinado.

Evacuación y escape de la zona afectada por la presencia del tóxico.

Accionamiento automático de la ventilación general cuando el escape se produce en


recintos cerrados.

Señales de advertencia de materias tóxicas, según el Reglamento (CE) nº 1272/2008 sobre


el Sistema Globalmente Armonizado de clasificación y etiquetado de productos químicos.

Protecciones colectivas frente al riesgo de quemaduras por contacto con sustancias corrosivas .
Generalmente estos incidentes se producen por proyecciones de las sustancias corrosivas. La manera de
proteger al conjunto de trabajadores que permanecen o pasan cerca del lugar en que se manipulan o
procesan estas sustancias mediante:

Alejamiento del lugar en que se manipulan o su confinamiento en un recinto determinado.

Colocación de pantallas que impidan las salpicaduras o proyecciones.

Señalizar el riesgo de acuerdo con el Reglamento (CE) nº 1272/2008 sobre el Sistema


Globalmente Armonizado de clasificación y etiquetado de productos químicos.

Protecciones colectivas frente al riesgo de incendio . Se clasifican en medidas activas y pasivas,


según se apliquen como respuesta al incendio o cumplan su función en todo momento, no sólo en caso de
incendio. Algunos ejemplos de protecciones activas son los detectores de incendio, extintores, bocas de
incendio, rociadores de alarma, pulsadores de alarma; y de protecciones pasivas son protección de
estructuras, sellado de conductos, puertas cortafuegos, vías de evacuación, iluminación de emergencia.

Protecciones colectivas frente al riesgo de explosión. Las medidas de protección colectiva contra el
riesgo de explosión están muy limitadas por la velocidad a la que se produce el fenómeno explosivo, las
medidas van orientadas a limitar la extensión de los daños y su severidad.

Confinamiento de los efectos al recinto donde se produce la explosión, sólo aplicable a


pequeños volúmenes.

Conducción de la onda de presión hacia espacios en donde sus efectos sean menos severos,
por ejemplo, mediante espaldones de tierra en forma de “U”.

Separación de las actividades peligrosas del resto de instalaciones, para que sea efectiva
esta separación tiene que lograrse el aislamiento completo del resto de edificios.

Limitación de la cantidad de explosivo, esta medida es efectiva siempre que se combine con
el confinamiento y no exista una excesiva diseminación del explosivo por el resto de
recintos.

Alivio de la onda de presión, mediante estructuras más débiles que en caso de explosión
dirigen la onda expansiva en una dirección, generalmente hacia arriba, que cause poco
daño. Aunque no es aplicable a todas las explosiones solamente a las deflagraciones, en
algunos casos, es posible suprimir las presiones que se generan mediante sistemas
rapidísimos de detección y supresión.

Protecciones colectivas frente al riesgo de atropello por vehículos o máquinas móviles . Los
vehículos industriales, como las carretillas elevadoras, y las máquinas automotoras o móviles generan un
riesgo de atropello para el conjunto de trabajadores que se encuentran en su proximidad o bien, como
sucede en otros casos, es la máquina la que se acerca a los trabajadores. Las medidas preventivas son
similares a las que origen el tráfico de las ciudades:

Separación de las vías de peatones de las de los vehículos, esta medida se contempla en el
R.D. 486/1997 de lugares de trabajo.

Regulación de las intersecciones mediante pasos de peatones u obligación de utilización de


señales acústicas.

Establecimiento de límites de velocidad para los vehículos.

Medidas para mejorar la visión de los vehículos como señales ópticas e iluminación de las
vías.

Medidas para mejorar la visión de los peatones, como riesgo de las vías o iluminación de las
mismas.

Entrada a fábrica de los autobuses de transporte de trabajadores.

Un trabajador que ayude en las maniobras de las máquinas cuando existen trabajadores en
la zona.
Señales de advertencia de presencia de vehículos de manutención o prohibición de acceso a
dichos vehículos, según se recoge en el R.D. 485/1997.

2. LA PROTECCIÓN INDIVIDUAL
La protección individual se regula en elReal Decreto 773/1997, de 30 de mayo, sobre disposiciones mínimas de
seguridad y salud relativas a la utilización por los trabajadores de equipos de protección individual.

Se entiende por equipo de protección individual, cualquier equipo destinado a ser llevado o sujetado por el trabajador
para que le proteja de uno o varios riesgos que puedan amenazar su seguridad o su salud, así como cualquier
complemento o accesorio destinado a tal fin. Se excluyen de esta definición:

La ropa de trabajo corriente y los uniformes que no estén específicamente destinados a proteger la salud o
la integridad física del trabajador.

Los equipos de los servicios de socorro y salvamento.

Los equipos de protección individual de los militares, de los policías y de las personas de los servicios de
mantenimiento del orden.

Los equipos de protección individual de los medios de transporte por carretera.

El material de deporte.

El material de autodefensa o de disuasión.

Los aparatos portátiles para la detección y señalización de los riesgos y de los factores de molestia.
Los equipos de protección individual deberán utilizarse cuando existan riesgos para la seguridad o salud de los
trabajadores que no hayan podido evitarse o limitarse suficientemente por medios técnicos de protección colectiva o
mediante medidas, métodos o procedimientos de organización del trabajo.

Salvo en casos excepcionales, los equipos de protección individual sólo podrán utilizarse para los usos previstos, y estarán
destinados, en principio, a un uso personal. Si las circunstancias exigiesen la utilización de un equipo por varias personas,
se adoptarán las medidas necesarias para que ello no origine ningún problema de salud o de higiene a los diferentes
usuarios.

Los equipos de protección individual proporcionarán una protección eficaz frente a los riesgos que motivan su uso, sin
suponer por sí mismos u ocasionar riesgos adicionales ni molestias innecesarias. A tal fin deberán:

Responder a las condiciones existentes en el lugar de trabajo.


Tener en cuenta las condiciones anatómicas y fisiológicas y el estado de salud del trabajador.
Adecuarse al portador, tras los ajustes necesarios.
En caso de riesgos múltiples que exijan la utilización simultánea de varios equipos de protección individual,
éstos deberán ser compatibles entre sí y mantener su eficacia en relación con el riesgo o riesgos
correspondientes.

Las obligaciones del empresario son:

Determinar los puestos de trabajo en los que deba recurrirse a la protección individual y precisar, para cada
uno de estos puestos, el riesgo o riesgos frente a los que debe ofrecerse protección, las partes del cuerpo a
proteger y el tipo de equipo o equipos de protección individual que deberán utilizarse.
Elegir los equipos de protección individual, manteniendo disponible en la empresa o centro de trabajo la
información pertinente a este respecto y facilitando información sobre cada equipo.
Proporcionar gratuitamente a los trabajadores los equipos de protección individual que deban utilizar,
reponiéndolos cuando resulte necesario.
Velar por que la utilización adecuada de los equipos.
Asegurar que el mantenimiento de los equipos sea el adecuado.
El empresario deberá informar a los trabajadores, previamente al uso de los equipos, de los riesgos contra
los que les protegen, así como de las actividades u ocasiones en las que deben utilizarse. Asimismo, deberá
proporcionarles instrucciones, preferentemente por escrito, sobre la forma correcta de utilizarlos y
mantenerlos. El manual de instrucciones o la documentación informativa facilitados por el fabricante
estarán a disposición de los trabajadores.
Garantizar la formación y organizar, en su caso, sesiones de entrenamiento para la utilización de equipos de
protección individual, especialmente cuando se requiera la utilización simultánea de varios equipos de
protección individual que por su especial complejidad así lo haga necesario.

Los trabajadores, con arreglo a su formación y siguiendo las instrucciones del empresario, tienen las siguientes
obligaciones:

Utilizar y cuidar correctamente los equipos de protección individual.


Colocar el equipo de protección individual después de su utilización en el lugar indicado para ello.
Informar de inmediato a su superior jerárquico directo de cualquier defecto, anomalía o daño apreciado en
el equipo de protección individual utilizado que, a su juicio, pueda entrañar una pérdida de su eficacia
protectora.
3. SEÑALIZACIÓN DE LA SEGURIDAD Y SALUD EN EL TRABAJO
El Real Decreto 485/1997, de 14 de abril, establece las disposiciones mínimas a tener en cuenta en materia
de señalización de seguridad y salud en el trabajo, de conformidad con la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de
Prevención de Riesgos Laborales.

Por Señalización de Seguridad y Salud en el Trabajo se entiende una señalización que, referida a un objeto, actividad
o situación determinadas, proporcione una indicación o una obligación relativa a la seguridad o a la salud en el trabajo
mediante una señal en forma de panel, un color, una señal luminosa o acústica, una comunicación verbal o una señal
gestual, según proceda.

Las señales de seguridad y salud se utilizan cuando un riesgo no ha podido ser eliminado por completo, informándonos de
objetos, actividades y de las distintas situaciones que constituyen factores de riesgo. Los objetivos que persiguen son:

Llamar la atención de los trabajadores sobre la existencia de determinados riesgos, prohibiciones u


obligaciones.
Alertar a los trabajadores cuando se produzca una determinada situación de emergencia que requiera
medidas urgentes de protección o evacuación.
Facilitar a los trabajadores la localización e identificación de determinados medios o instalaciones de
protección o evacuación.
Orientar o guiar a los trabajadores que realicen determinadas maniobras peligrosas.

La señalización no deberá considerarse una medida sustitutoria de las medidas técnicas y organizativas de
protección colectiva y deberá utilizarse cuando mediante estas últimas no haya sido posible eliminar los riesgos o
reducirlos suficientemente. Tampoco deberá considerarse una medida sustitutoria de la formación e información de los
trabajadores en materia de seguridad y salud en el trabajo.

La correcta señalización resulta eficaz como técnica de seguridad complementaria pero no debe olvidarse que: la
señalización nunca elimina el riesgo solo nos informa.

El empresario deberá adoptar las medidas precisas para que en los lugares de trabajo exista una señalización de seguridad
y salud, conforme al Anexo I al VII del mencionado RD.

El empresario antes de tomar cualquier decisión en referencia a la señalización de su empresa, deberíaanalizar los
siguientes aspectos:

La necesidad de señalizar.
La selección de las señales más adecuadas.
La adquisición, en su caso, de señales.
La normalización interna de señalización.
El emplazamiento, mantenimiento y supervisión de las señales.

El empresario deberá adoptar las medidas adecuadas para informar al trabajador sobre sus riesgos de seguridad y salud
laborales, las medidas y actividades de prevención y protección correspondientes y las medidas de emergencia adoptadas,
incluyendo en las mismas la utilización de seguridad y salud en el trabajo.

La señalización en el centro de trabajo podría ser objeto de unprocedimiento interno de actuación, en el que se
especifiquen aquellos aspectos que el personal implicado en su aplicación, mantenimiento o simple cumplimiento de la
información aportada debe conocer y hacer.

La elección del tipo de señal y del número y emplazamiento de las señales o dispositivos de señalización a utilizar en cada
caso se realizará de forma que la señalización resulte lo más eficaz posible, teniendo en cuenta los siguientes aspectos:

Las características de la señal.


Los riesgos, elementos o circunstancias que hayan de señalizarse.
La extensión de la zona a cubrir.
El número de trabajadores afectados

La eficacia de la señalización no deberá resultar disminuida por la concurrencia de señales o por otras circunstancias
que dificulten su percepción o comprensión.
La señalización de seguridad y salud en el trabajo no deberá utilizarse para transmitir informaciones o mensajes distintos o
adicionales a los que constituyen su objetivo propio. Cuando los trabajadores a los que se dirige la señalización tengan la
capacidad o la facultad visual o auditiva limitadas, incluidos los casos en que ello sea debido al uso de equipos de
protección individual, deberán tomarse las medidas suplementarias o de sustitución necesarias.

La señalización deberá permanecer en tanto persista la situación que la motiva.

Los medios y dispositivos de señalización deberán ser, según los casos, limpiados,mantenidos y verificados
regularmente, y reparados o sustituidos cuando sea necesario, de forma que conserven en todo momento sus cualidades
intrínsecas y de funcionamiento. Las señalizaciones que necesiten de una fuente de energía dispondrán de alimentación
de emergencia que garantice su funcionamiento en caso de interrupción de aquélla, salvo que el riesgo desaparezca con
el corte del suministro.

3.1. COLORES DE SEGURIDAD.


Los colores de seguridad podrán formar parte de una señalización de seguridad o constituirla por sí mismos. En el siguiente
cuadro se muestran los colores de seguridad, su significado y otras indicaciones sobre su uso:
Color Significado Indicaciones y precisiones

Señal de prohibición Comportamientos peligrosos.

Alto, parada, dispositivos de desconexión de


Peligro-alarma. emergencia.
Rojo
Evacuación.

Material y equipos de lucha


Identificación y localización.
contra incendios.

Amarillo o amarillo Atención, precaución.


Señal de advertencia.
anaranjado. Verificación.

Comportamiento o acción específica.


Azul Señal de obligación Obligación de utilizar un equipo de protección
individual.

Señal de salvamento o de Puertas, salidas, pasajes, material, puestos de


auxilio salvamento o de socorro, locales.
Verde

Situación de seguridad Vuelta a la normalidad.

Cuando el color de fondo sobre el que tenga que aplicarse el color de seguridad pueda dificultar la percepción de este
último, se utilizará un color de contraste que enmarque o se alterne con el de seguridad, de acuerdo con la siguiente tabla:

Color de seguridad Color de contraste

Rojo Blanco.

Amarillo o amarillo
Negro.
anaranjado

Azul Blanco

Verde Blanco
Cuando la señalización de un elemento se realice mediante un color de seguridad, las dimensiones de la superficie
coloreada deberán guardar proporción con las del elemento y permitir su fácil identificación.

3.2. SEÑALES EN FORMA DE PANEL

Características intrínsecas:

La forma y colores de estas señales las hemos detallado en el punto anterior.

Los pictogramas serán lo más sencillos posible, evitándose detalles inútiles para su comprensión. Podrán
variar ligeramente o ser más detallados que los indicados en el apartado 3, siempre que su significado sea
equivalente y no existan diferencias o adaptaciones que impidan percibir claramente su significado.

Las señales serán de un material que resista lo mejor posible los golpes, las inclemencias del tiempo y las
agresiones medioambientales.

Las dimensiones de las señales, así como sus características colorimétricas y fotométricas, garantizarán su
buena visibilidad y comprensión.

Requisitos de utilización

Las señales se instalarán preferentemente a una altura y en una posición


apropiadas en relación al ángulo visual, teniendo en cuenta posibles
obstáculos, en la proximidad inmediata del riesgo u objeto que deba
señalizarse o, cuando se trate de un riesgo general, en el acceso a la
zona de riesgo.

El lugar de emplazamiento de la señal deberá estar bien iluminado, ser


accesible y fácilmente visible. Si la iluminación general es insuficiente,
se empleará una iluminación adicional o se utilizarán colores
fosforescentes o materiales fluorescentes.

A fin de evitar la disminución de la eficacia de la señalización no se


utilizarán demasiadas señales próximas entre sí.

Las señales deberán retirarse cuando deje de existir la situación que las
justificaba.

Tipos de señales:

1. Señales de advertencia.

Forma triangular. Pictograma negro sobre fondo amarillo (el amarillo deberá cubrir como mínimo el 50 % de la superficie de
la señal), bordes negros.
Como excepción, el fondo de la señal sobre materias nocivas o irritantes será de color naranja, en lugar de amarillo, para
evitar confusiones con otras señales similares utilizadas para la regulación del tráfico por carretera.

Este apartado con el nuevo Reglamento REACH y CLP queda derogado.

2. Señales de prohibición.

Forma redonda. Pictograma negro sobre fondo blanco, bordes y banda (transversal descendente de izquierda a derecha
atravesando el pictograma a 45° respecto a la horizontal) rojos (el rojo deberá cubrir como mínimo el 35 % de la superficie
de la señal).

3. Señales de obligación.

Forma redonda. Pictograma blanco sobre fondo azul (el azul deberá cubrir como mínimo el 50 % de la superficie de la
señal).
4. Señales relativas a los equipos de lucha contra incendios.

Forma rectangular o cuadrada. Pictograma blanco sobre fondo rojo (el rojo deberá cubrir como mínimo el 50 % de la
superficie de la señal).

5. Señales de salvamento o socorro.

Forma rectangular o cuadrada. Pictograma blanco sobre fondo verde (el verde deberá cubrir como mínimo el 50 % de la
superficie de la señal).

3.3. SEÑALES LUMINOSAS Y ACÚSTICAS

Características y requisitos de las señales luminosas

La luz emitida por la señal deberá provocar un contraste luminoso apropiado respecto a su entorno, en
función de las condiciones de uso previstas. Su intensidad deberá asegurar su percepción, sin llegar a
producir deslumbramientos.
La superficie luminosa que emita una señal podrá ser de color uniforme, o llevar un pictograma sobre un
fondo determinado. En el primer caso, el color deberá ajustarse a lo dispuesto en el apartado 1 del anexo II;
en el segundo caso, el pictograma deberá respetar las reglas aplicables a las señales en forma de panel
definidas en el anexo III.

Si un dispositivo puede emitir una señal tanto continúa como intermitente, la señal intermitente se utilizará
para indicar, con respecto a la señal continua, un mayor grado de peligro o una mayor urgencia de la acción
requerida.

No se utilizarán al mismo tiempo dos señales luminosas que puedan dar lugar a confusión, ni una señal
luminosa cerca de otra emisión luminosa apenas diferente. Cuando se utilice una señal luminosa
intermitente, la duración y frecuencia de los destellos deberán permitir la correcta identificación del
mensaje, evitando que pueda ser percibida como continua o confundida con otras señales luminosas.

Los dispositivos de emisión de señales luminosas para uso en caso de peligro grave deberán ser objeto de
revisiones especiales o ir provistos de una bombilla auxiliar.

Características y requisitos de uso de las señales acústicas

La señal acústica deberá tener un nivel sonoro superior al nivel de ruido ambiental, de forma que sea
claramente audible, sin llegar a ser excesivamente molesto. No deberá utilizarse una señal acústica cuando
el ruido ambiental sea demasiado intenso.

El tono de la señal acústica o, cuando se trate de señales intermitentes, la duración, intervalo y agrupación
de los impulsos, deberá permitir su correcta identificación y clara distinción frente a otras señales acústicas
o ruidos ambientales.

No deberán utilizarse dos señales acústicas simultáneamente.

Si un dispositivo puede emitir señales acústicas con un tono o intensidad variables o intermitentes, o con un
tono o intensidad continuos, se utilizarán las primeras para indicar, por contraste con las segundas, un
mayor grado de peligro o una mayor urgencia de la acción requerida. El sonido de una señal de evacuación
deberá ser continuo.

Disposiciones comunes

Una señal luminosa o acústica indicará, al ponerse en marcha, la necesidad de realizar una determinada
acción, y se mantendrá mientras persista tal necesidad.

Al finalizar la emisión de una señal luminosa o acústica se adoptarán de inmediato las


medidas que permitan volver a utilizarlas en caso de necesidad.

La eficacia y buen funcionamiento de las señales luminosas y acústicas se comprobará antes de su entrada
en servicio, y posteriormente mediante las pruebas periódicas necesarias.

Las señales luminosas y acústicas intermitentes previstas para su utilización alterna o complementaria
deberán emplear idéntico código.

3.4. COMUNICACIONES VERBALES

Características intrínsecas

La comunicación verbal se establece entre un locutor o emisor y uno o varios oyentes, en un lenguaje
formado por textos cortos, frases, grupos de palabras o palabras aisladas, eventualmente codificados.

Los mensajes verbales serán tan cortos, simples y claros como sea posible; la aptitud verbal del locutor y
las facultades auditivas del o de los oyentes deberán bastar para garantizar una comunicación verbal
segura.

La comunicación verbal será directa (utilización de la voz humana) o indirecta (voz humana o sintética,
difundida por un medio apropiado).
Reglas particulares de utilización

Las personas afectadas deberán conocer bien el lenguaje utilizado, a fin de poder pronunciar y comprender
correctamente el mensaje verbal y adoptar, en función de éste, el comportamiento apropiado en el ámbito
de la seguridad y la salud.

Si la comunicación verbal se utiliza en lugar o como complemento de señales gestuales, habrá que utilizar
palabras tales como, por ejemplo:

Comienzo: para indicar la toma de mando.

Alto: para interrumpir o finalizar un movimiento.

Fin: para finalizar las operaciones.

Izar: para izar una carga.

Bajar: para bajar una carga.

Avanzar, retroceder, a la derecha, a la izquierda: para indicar el sentido de un


movimiento (el sentido de estos movimientos debe, en su caso, coordinarse con los
correspondientes códigos gestuales)

Peligro: para efectuar una parada de emergencia.

Rápido: para acelerar un movimiento por razones de seguridad


3.5. SEÑALES GESTUALES

Una señal gestual deberá ser precisa, simple, amplia, fácil de realizar y comprender y claramente distinguible de
cualquier otra señal gestual.
La utilización de los dos brazos al mismo tiempo se hará de forma simétrica y para una sola señal gestual.

Los gestos utilizados, por lo que respecta a las características indicadas anteriormente, podrán variar o ser más detallados
que las representaciones recogidas en las siguientes tablas, a condición de que su significado y comprensión sean, por lo
menos, equivalentes.

Reglas particulares de utilización

La persona que emite las señales, denominada encargado de las señales, dará las instrucciones de
maniobra mediante señales gestuales al destinatario de las mismas, denominado operador.

El encargado de las señales deberá poder seguir visualmente el desarrollo de las maniobras sin estar
amenazado por ellas.

El encargado de las señales deberá dedicarse exclusivamente a dirigir las maniobras y a la seguridad de los
trabajadores situados en las proximidades.

Si no se dan las condiciones en las que pueda seguir todo el desarrollo se recurrirá a uno o varios
encargados de las señales suplementarias.

El operador deberá suspender la maniobra que esté realizando para solicitar nuevas instrucciones cuando
no pueda ejecutar las órdenes recibidas con las garantías de seguridad necesarias.

Accesorios de señalización gestual:

El encargado de las señales deberá ser fácilmente reconocido por el operador.

El encargado de las señales llevará uno o varios elementos de identificación apropiados


tales como chaqueta, manguitos, brazal o casco y, cuando sea necesario, raquetas. Los
elementos de identificación indicados serán de colores vivos, a ser posible igual para todos
los elementos, y serán utilizados exclusivamente por el encargado de las señales.

Gestos codificados

El conjunto de gestos codificados que se incluye no impide que puedan emplearse otros códigos, en particular en
determinados sectores de actividad, aplicables a nivel comunitario e indicadores de idénticas maniobras.

A) Gestos Generales.
B) Movimientos verticales.

C) Movimientos horizontales.

D) Peligro.
UNIDAD FORMATIVA 5. El control de la salud de los trabajadores

UNIDAD FORMATIVA 5

El control de la salud de los trabajadores

CONTENIDOS

1. La vigilancia de la salud

2. Objetivos de la vigilancia de la salud

3. Las técnicas de vigilancia de la salud

4. Integración de los programas de vigilancia de la salud en el programa de prevención de riesgos laborales

La Medicina es una ciencia que, partiendo del conocimiento del funcionamiento del cuerpo humano y del medio en que éste
desarrolla su actividad, tiene como objetivos la promoción de la salud, la prevención de la pérdida de la salud, la curación
de las enfermedades y la rehabilitación. La Medicina del trabajo es parte de esta ciencia, valorando fundamentalmente
como ambiente el medio laboral.

La Medicina del trabajo utiliza determinadas técnicas con fines preventivos como son la investigación epidemiológica, la
vigilancia de la salud, la educación sanitaria y el aumento de la resistencia de los individuos.

Entre todas estas técnicas la Vigilancia de la Salud de los trabajadores constituye uno de los instrumentos imprescindibles
de los programas de prevención de riesgos laborales. Es además una de las obligaciones del empresario, según el artículo
22 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, apareciendo también en diversas disposiciones específicas como las
relativas al plomo, al amianto o al ruido, por citar algunas de ellas.

1. LA VIGILANCIA DE LA SALUD
La Vigilancia de la salud puede definirse como la utilización de una serie de técnicas y de otros datos de salud
(encuestas, exploraciones físicas...), de manera sistemática y periódica, con el objetivo de conocer o detectar cambios en el
estado de salud de un individuo o de un colectivo.

La LPRL regula en su artículo 22, que el empresario garantizará a los trabajadores a su servicio la vigilancia periódica de
su estado de salud en función de los riesgos inherentes al trabajo.

El incumplimiento por el empresario de este deber se considera unainfracción grave e, incluso, puede generar
responsabilidad civil y penal.

Las características de la vigilancia de la salud del personal al servicio de una empresa son:

Garantizada por el empresario

El empresario garantizará a sus trabajadores la vigilancia periódica de su salud.

Específica.

Esa vigilancia se realizará en función del o de los riesgos a los que está sometido el trabajador en el lugar de trabajo. Se
debe huir, pues, de los reconocimientos médicos indiscriminados e inespecíficos.

Voluntaria.

Se deberá contar con el consentimiento del trabajador, salvo que concurran las siguientes circunstancias:
a) Que los reconocimientos sean indispensables para evaluar los efectos de las condiciones de trabajo sobre la salud
de los trabajadores.

b) Que el estado de salud del trabajador pueda constituir un peligro para él mismo o para terceros.

c) Que exista una disposición legal en relación con la protección de riesgos específicos y actividades de especial
peligrosidad (ver el siguiente cuadro), que obligue a realizar reconocimientos.

Confidencial

La información médica derivada de la vigilancia de la salud de cada trabajador estará disponible para el propio trabajador,
los servicios médicos responsables de su salud y la autoridad sanitaria.

Ningún empresario podrá tener conocimiento del contenido concreto de las pruebas médicas o de su resultado sin el
consentimiento expreso del trabajador.

Esto no quita que al empresario se le deban facilitar las conclusiones de la vigilancia de la salud realizada en sus
trabajadores en términos de:

Aptitud para desempeñar las tareas correspondientes a su trabajo.

La necesidad de introducir o mejorar las medidas de protección o de prevención.

Prolongada

Una de las novedades de la Ley reside en la prolongación de la vigilancia de la salud más allá de la finalización de la
relación laboral en aquellos casos en los que los efectos sobre los trabajadores así lo aconsejen.

Por ejemplo, los trabajadores expuestos a determinados agentes químicos cancerígenos deberían ser objeto de
seguimiento incluso varios años después del cese de su relación con la empresa.

Documentada

Se deberá elaborar y conservar la documentación sobre los resultados y las conclusiones de los controles del estado de
salud de los trabajadores.

Gratuita

El coste económico de cualquier medida relativa a la seguridad y salud en el trabajo, y por tanto el derivado de la vigilancia
de la salud, no deberá recaer sobre el trabajador (art. 14.5 de la LPRL). Una consecuencia de lo anterior es la realización de
los reconocimientos médicos dentro de la jornada laboral o el descuento del tiempo invertido en la misma.
2. OBJETIVOS DE LA VIGILANCIA DE LA SALUD
La vigilancia de la salud tiene dos tipos de objetivos:

Objetivos individuales

Detección precoz de las alteraciones de la salud.

Identificación de los trabajadores especialmente sensibles a ciertos riesgos.

Objetivos colectivos

Valoración del estado de salud de los trabajadores.

Alertar sobre posibles situaciones de riesgo.

Evaluar la eficacia del plan de prevención.

La Valoración del estado de salud de la empresa nos permitirá responder a las preguntas:

¿quién presenta alteraciones?

¿en qué lugar de la empresa?

¿cuándo aparecen o aparecieron?

Los resultados de la vigilancia de la salud nos serán útiles para motivar la revisión de las actuaciones preventivas en
función de la aparición de daños en la población trabajadora y, a través de la evolución del estado de salud del colectivo de
trabajadores, para evaluar la eficacia del plan de prevención de riesgos laborales.
3. LAS TÉCNICAS DE VIGILANCIA DE LA SALUD
La vigilancia de la salud se vale de distintas técnicas para conseguir sus objetivos. Estas técnicas son:

El control biológico, cuya finalidad última es la evaluación de la exposición o de los efectos de los
contaminantes químicos sobre el colectivo de trabajadores. El control biológico se incluirá en el protocolo de
vigilancia de la salud siempre que así lo disponga la normativa aplicable (como por ejemplo los trabajadores
expuestos al plomo y sus derivados iónicos). En los otros casos, la idoneidad del mismo dependerá de la
existencia de un indicador biológico y de los factores de variabilidad ligados al mismo. En principio, se
usarán los valores límite biológicos (VLB) recogidos en los Límites de Exposición Profesional para Agentes
Químicos en España del INSHT.

Los protocolos de control biológico deberán contemplar la interpretación de los resultados, los diferentes niveles
y las actuaciones derivadas de los mismos.

La detección precoz de las alteraciones de la salud mediante pruebas específicas que nos permitan poner
de manifiesto lesiones, en principio reversible, derivado de la o las exposiciones laborales.

La elección de la prueba dependerá evidentemente del tipo de daño. Existen pruebas de detección precoz para
las alteraciones renales, hepáticas, del sistema nervioso, respiratorias...

Algunas consisten en determinación de parámetros en sangre u orina y, otras, en estudios funcionales como las
audiometrías o la espirometría forzada.
4. INTEGRACIÓN DE LOS PROGRAMAS DE VIGILANCIA DE LA SALUD
EN EL PROGRAMA DE PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES
La vigilancia de la salud debe considerarse como un instrumento de los programas de prevención en la empresa. La
aportación de la misma a dichos programas se realizará a todos los niveles desde la identificación de los problemas hasta la
evaluación de la eficacia del programa global.
BIBLIOGRAFÍA

BIBLIOGRAFÍA
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desempeño de nivel básico del INSHT. Madrid: Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo.

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Técnicas de movilización de pacientes (s.f.)recuperado de.

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Ley 31/1995, de 8 de noviembre de Prevención de Riesgos Laborales.

Real Decreto 39/1997, de 17 de enero, que aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención.

Ley 54/2003, de 12 de diciembre, de reforma del marco normativo de la prevención de riesgos laborales.

Real Decreto 604/2006, de 19 de mayo, por el que se modifican el Real Decreto 39/1997, de 17 de enero,
por el que se aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención, y el Real Decreto 1627/1997, de 24 de
octubre, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud en las obras de
construcción.

Texto Refundido de la Ley de Infracciones y Sanciones en el Orden Social (LISOS), aprobado por el Real
Decreto Legislativo 5/2000, de 4 de agosto.

Real Decreto 486/1997, de 14 de abril, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y
salud en los lugares de trabajo.

Real Decreto 664/1997, de 12 de mayo, sobre la protección de los trabajadores contra los riesgos
relacionados con la exposición a agentes biológicos durante el trabajo.

Real Decreto 487/1997, de 14 de abril, sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud relativas a la
manipulación manual de cargas que entrañe riesgos, en particular dorsolumbares, para los trabajadores.

Real Decreto 783/2001, de 6 de julio, por el que se aprueba el Reglamento sobre protección sanitaria contra
radiaciones ionizantes.

Real Decreto 374/2001, de 6 de abril, sobre la protección de la seguridad y seguridad de los trabajadores
contra los riesgos relacionados con los agentes químicos durante el trabajo.

Real Decreto 314/2006, de 17 de marzo, por el que se aprueba el Código Técnico de la Edificación.

Real Decreto 393/2007, de 23 de marzo, por el que se aprueba la Norma Básica de Autoprotección de los
centros, establecimientos y dependencias dedicados a actividades que puedan dar origen a situaciones de
emergencia.

El Reglamento (CE) Nº 1907/2006 del Parlamento Europeo y del Consejo de 18 de diciembre de 2006
relativo al registro, la evaluación, la autorización y la restricción de las sustancias y preparados químicos
(REACH).

El Reglamento (CE) Nº 1272/2008 del Parlamento Europeo y del Consejo de 16 de diciembre de 2008 sobre
clasificación etiquetado y envasado de sustancias y mezclas, y por el que se modifican y derogan las
Directivas 67/548/CEE y 1999/45/CE y se modifica el Reglamento (CE) Nº 1907/2006, entré en vigor el 20 de
enero de 2009.

Ley 22/2011, de 28 de julio, de residuos y suelos contaminados.


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