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Afros

El documento aborda la historia y cultura de los pueblos afrodescendientes en Ecuador, destacando su lucha contra la esclavitud y la discriminación, así como su identidad cultural que se manifiesta en diversas expresiones artísticas y sociales. Se menciona el impacto del Decenio Internacional para los Afrodescendientes y la implementación de la etnoeducación afroecuatoriana como un paso hacia el reconocimiento de sus derechos. Además, se relata la llegada de afrodescendientes a Ecuador y su asentamiento en diversas provincias, enfatizando su historia de resistencia y búsqueda de justicia social.

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El documento aborda la historia y cultura de los pueblos afrodescendientes en Ecuador, destacando su lucha contra la esclavitud y la discriminación, así como su identidad cultural que se manifiesta en diversas expresiones artísticas y sociales. Se menciona el impacto del Decenio Internacional para los Afrodescendientes y la implementación de la etnoeducación afroecuatoriana como un paso hacia el reconocimiento de sus derechos. Además, se relata la llegada de afrodescendientes a Ecuador y su asentamiento en diversas provincias, enfatizando su historia de resistencia y búsqueda de justicia social.

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Apellidos:

Ortiz Soto

Nombre:
Yeribeth

Curso:
2do “B”

pueblos afrodescendientes Asignatura:


Historia.

Año lectivo:
2017-2018
 HISTORIA DE LOS PUEBLOS
AFRODESCENDIENTES EN ELMUNDO Y EN EL
ECUADOR

El Buen Vivir del pueblo


afrodescendiente de Ecuador
Las manifestaciones culturales del pueblo negro son la expresión de la
lucha, el sufrimiento, el rechazo a la marginación, a la burla por su color
de piel y, al mismo tiempo, del orgullo y la alegría de ser negros. ¿Negros,
afroecuatorianos o afrodescendientes? Según el historiador Germán
Colmenares, al menos unos 13 millones de africanos llegaron al ‘Nuevo
Mundo’ en condición de esclavos. De este total, se estima que entre 1521
y 1865 unos 1,5 millones de negros fueron introducidos a Hispanoamérica.
En 1526 llegaron a las costas de Ecuador, específicamente a las costas de
Esmeraldas, y desde entonces no ha cesado su lucha por sobrevivir a las
secuelas de la esclavitud, la discriminación y la exclusión. El pueblo negro
de Ecuador se encuentra distribuido por casi todo el territorio nacional;
provincias como Esmeraldas, Carchi, Imbabura, Guayas y Pichincha son las
que mayormente albergan al pueblo afroecuatoriano. Estudios científicos
muestran que los primeros seres humanos surgieron de África y, por
tanto, desde ese lugar se desplazaron a todo el mundo. En los últimos
años, el genetista Spencer Wells, luego de una investigación minuciosa, ha
señalado: “Todos los seres humanos provenimos de África y fue la raza
negra la que dio origen a todos los tipos raciales que hoy conocemos”.
Entonces, la historia de los ‘afrodescendientes’ o ‘negros’ es tan antigua
como la de la primera civilización. Por eso, afirmaciones como “soy
negra”, “soy afroecuatoriano” o “somos afrodescendientes”, hacen parte
de las expresiones identitarias y de las voces que hoy suenan y resuenan,
proclamando cada vez con más fuerza: “Aquí estamos, aquí hemos estado,
pero no hemos sido visibilizados ni escuchados”. Estas, junto a otras, son
las categorías autoasumidas por el pueblo afroecuatoriano, que hacen
referencia a su historia, lucha y a su (auto) reconocimiento como pueblo
con derechos. ¿Cómo se expresa la cultura afroecuatoriana? En Ecuador
se ha generado un movimiento orientado al renacer afroecuatoriano, que
se expresa en la revalorización y revitalización de su identidad cultural,
retomando algunos elementos y códigos de su cultura originaria, como la
espiritualidad, la vestimenta, la música, la poesía, el baile, entre otros. De
allí que el uso del ‘turbante’ o pañoleta en la cabeza de las mujeres, cada
vez es más común. Antes lo portaban únicamente lideresas con
trayectoria organizativa. Hoy vemos también a jóvenes, como la Reina de
Esmeraldas, que han decidido representar de esa manera a su pueblo y
(re)valorizar así su cultura. No es de extrañar que en eventos o encuentros
masivos, mujeres y hombres afroecuatorianos vistan trajes con símbolos
ancestrales que evocan su raíz africana. El pueblo negro lleva la música en
el alma, por eso suelen comenzar los eventos invocando con cánticos a sus
principales deidades. Además, están reivindicando el Ubuntu, que en
lengua zulú y dentro de la filosofía bantú significa ‘yo soy porque nosotros
somos’, ‘lo que es mío es tuyo’ y ‘vivir en comunidad’ (Jean-Bosco Kakozi
Kashundí). De tal modo que el Ubuntu ha sido asumido por algunos líderes
de este pueblo como el Buen Vivir afroecuatoriano. ¿Qué es el Decenio
Internacional para los Afrodescendientes? El 18 de noviembre de 2014,
mediante Resolución N° 69/16, la Asamblea General de las Naciones
Unidas aprobó el Programa de Actividades del Decenio Internacional para
los Afrodescendientes: Reconocimiento, Justicia y Desarrollo 2015-2024,
que tiene como propósito poner en las agendas de los Estados los
problemas de vulnerabilidad de derechos y desigualdades de la población
afrodescendiente del mundo, que ha sido víctima de esclavitud,
colonialismo y de todas las formas sistemáticas de discriminación. En este
marco, el Estado ecuatoriano y la sociedad civil afroecuatoriana han
decidido aunar todos los esfuerzos posibles para garantizar el
cumplimiento de los objetivos, metas y actividades contempladas en dicho
decenio. Para ello, se ha desarrollado una serie de encuentros
participativos donde las organizaciones afroecuatorianas han debatido y
reflexionado sobre cada uno de los ejes del Decenio, derivado en la
construcción de una propuesta, plan de vida o lo que han denominado
como su Ubuntu o Buen Vivir, que sintetiza las demandas y expectativas
que el Estado ecuatoriano debe cumplir en lo que queda del Decenio. El
20 de mayo de 2016, Ecuador, mediante Acuerdo Ministerial N° Mineduc-
ME-2016-00045, da un paso importante al reconocer e implementar la
etnoeducación afroecuatoriana en el sistema nacional de educación,
definiéndola como “un proceso educativo, cultural, social, político y
epistémico permanente, orientado al fortalecimiento de la cultura del
pueblo afroecuatoriano, a partir de la interiorización y la reproducción de
los valores y saberes propios. Permite mantener su identidad y sus
particularidades culturales en el marco de un proyecto de vida colectivo,
contribuyendo de esta manera a la interculturalidad del país”. Hemos
visto que los científicos afirman que todos los seres humanos somos
afrodescendientes, razón suficiente para eliminar definitivamente el
racismo y dar paso a la aceptación de la diversidad, al reconocimiento del
otro y a los sentimientos de fraternidad. Somos hermanos de un solo
pueblo, cuyo Buen Vivir no solo debe integrar la alegría innata del pueblo
negro, sino también la justicia social, la unidad y el amor incondicional.

Esta noticia ha sido publicada originalmente por Diario EL TELÉGRAFO bajo


la siguiente dirección: [Link]
vivir/37/el-buen-vivir-del-pueblo-afrodescendiente-de-ecuador
Si va a hacer uso de la misma, por favor, cite nuestra fuente y coloque un
enlace hacia la nota original. [Link]
Afroecuatoriano
Un afroecuatoriano grupo étnico del Ecuador y sur occidente
de Colombia, cuyos antepasados fueron traídos como esclavos por
los españoles durante la época de la conquista y la colonia. Según el censo
de 2011, los negros y mulatos representaban el 7,2% de la población
nacional.1
Demografía
Gran parte de su población se ha distribuido históricamente en
la provincia de Esmeraldas y en el valle del Chota, más recientemente hay
una importante población en El pueblo afro ecuatoriano, se encuentra
ubicado en todas las provincias del país. Originalmente se asentó en
Esmeraldas, Imbabura, Carchi y Loja; posteriormente, en los años sesenta,
producto de la inmigración, su población habita en las provincias
del Guayas, Pichincha, El Oro, Los Ríos, Manabí y el oriente ecuatoriano.
Los Negros de Esmeraldas. Andrés Sánchez de Gallque, siglo XVI.
Los afroecuatorianos asentados en el valle del Chota y cuenca del río Mira,
geográficamente en las provincias de Imbabura y Carchi, cuyo
poblamiento está ligado a las haciendas coloniales que concentraron
importante población esclavizada
Dentro del Ecuador son un grupo que históricamente ha sufrido
importantes niveles de pobreza, marginación y discriminación.
Gran parte de los negros ecuatorianos descienden de los sobrevivientes
de buques negreros encallados en la costa norte de Ecuador y la costa sur
de Colombia, entre el siglo XVII y el siglo XVIII, estos organizaron sus
propias comunidades al margen de los indígenas y de
los colonizadores españoles, siendo libertos por cuenta propia. Estos se
ubicaron en la zona de Esmeraldas y aledaños y posteriormente han
experimentado un proceso de migración hacia otras zonas.
Otro porcentaje importante, provienen de esclavos llegados en el siglo
XVIII desde haciendas en Colombia, la costa y la sierra, que obtuvieron la
libertad luego de la década de 1860. Ambos grupos, libertos de
Esmeraldas y esclavos en el resto del país, normalmente provenían de los
pueblos de África occidental, y tienen apellidos españoles provenientes de
sus antiguos amos o apellidos propiamente africanos aunque
hispanizados.
Posteriores ingresos de negros a Ecuador se dan a finales del siglo XIX(19)
inicios del siglo XX(20), durante la construcción del ferrocarril Durán-
Quito en el gobierno de Eloy Alfaro quien los contrató masivamente
como obreros de construcción provenientes de Jamaica, provocando una
pequeña inmigración, muchos de ellos se quedaron en el país y formaron
familias. Cronológicamente fueron las primeras personas organizadas bajo
las ideologías del movimiento obrero de clase social en Ecuador, en
especial por el anarquismo, sin embargo no hicieron labor proselitista
fuera de los obreros migrantes jamaiquinos por las diferencias de idioma,
cultura y raza con los ecuatorianos. Se caracterizan por sus
apellidos anglosajones y en la actualidad están completamente asimilados
en las ciudades. Los afroecuatorianos tienen la tradicion de
cantar arrullos en velorios de niños hasta los 12 años, fiestas de santos,
nacimiento del niño Jesús,etc.

Siglo XVI
Asentamiento del pueblo afro y República de los Zambos de Esmeraldas
En octubre de 1553, un barco proveniente de Panamá con rumbo
a Perú perteneciente al mercader Alonso de Illescas, naufraga en las
costas de Esmeraldas (Rocas de San Mateo). Según el historiador González
Suárez, los primeros negros que llegaron a Esmeraldas fueron náufragos
que ganaron la tierra a nado desde un barco de esclavos que escolló, al
mandar por agua dulce a los negros, estos encontraron un clima similar al
de África, estableciéndose en esta provincia. Al internarse en el continente
sometieron a las tribus indígenas, entre las que se encontraban los
cayapas quienes llamaban "malaba", malo, diablo o "juyungo" (diablo) a
los negros, el principal de los cuales era Alonso Illescas que había vivido
en Sevilla y hablaba castellano. El barco transportaba mercancías
destinados a Perú y se ancló frente a la costa de Atacames durante treinta
días. Antes de reanudar el viaje, los españoles decidieron ir a tierra para
abastecerse de agua dulce y de alimentos. Utilizaron una barca para ir,
ellos y sus esclavos, a tierra. Pero sobrevino una tempestad que les arrojó
contra las rocas y los esclavos aprovecharon para eliminar a sus amos y
huir. Volvieron a bordo para apoderarse de armas y vestidos antes de
ingresar a tierra. Después, aprovechando que los indios nunca habían visto
hombres de piel negra y estaban asustados y utilizando sus armas de
fuego, sometieron a varios grupos de indios: los atacames, cayapas, etc.
Los náufragos africanos lograron sobrevivir. Entre ellos, el Cimarrón
Antón, quien guio el grupo de libres hacia la construcción de un reino.
Según el cronista Miguel Cabello de Balboa, Antón se enfrenta
violentamente contra los indios pidi, quienes viendo la superioridad de los
africanos, establecieron alianzas y acuerdos para dominar juntos un
territorio amenazado ya por los españoles. Posteriormente, Antón es
traicionado y muerto por los aborígenes, quienes optan por terminar la
alianza y separarse.
En la región se asentaron dos cacicazgos dominados por
afrodescendientes, uno es el de don Francisco de Arobe, y el otro es el de
Alonso Sebastián de Illescas. Los cacicazgos se consolidan al ganar la
amistad de los indígenas y pactar con ellos estratégicas alianzas con el
propósito de conservar la autonomía y la libertad del territorio de
Esmeradas de manos de la Corona Española. Se funda así un territorio con
gobierno propio llamado "República de Zambos".
Los mulatos de Esmeraldas (1599), Andrés Sánchez Galque
El intento de control de la región por parte de los españoles, tendrá un
protagonista principal en la Real Audiencia, Juan del Barrio Sepúlveda,
oidor en la Real Audiencia de Quito, que consigue alcanzar el pacto con los
mulatos y quien costea la realización del cuadro como demostración
evidente de este logro. Francisco de Arobe acepta la relación con los
españoles y la conversión a la Fe Católica, siendo bautizado junto con su
mujer india, doña Juana, y aprueba la construcción de una iglesia en 1578,
cerca de su propia vivienda en la Bahía de San Mateo. En 1596, con la
llegada del oidor Juan del Barrio Sepúlveda se diseña un plan que
contemplaba el uso de la palabra y el fomento de la fe católica a través de
la misiones mercedarias para controlar la región. Además plantea
aprovechar los conflictos interétnicos, iniciando la labor con aquellas
etnias que tenían conflictos con los negros como los capayas. Así lograron
la colaboración del cacique Luis Gualapiango del pueblo de Lita, a cambio
su nombramiento como gobernador de los indios que poblaban la
provincia de Lita.
Para 1598, el misionero Gaspar de Torres junto a indios cayapas, lachas y
otros de los confines de Lita llegaron a Quito para certificar su lealtad y
colaboración en la reducción y pacificación de Esmeraldas. En 1599, lo
hacen Francisco Arobe, y dos de sus hijos, Pedro y Domingo, caciques
principales en las tierras de la Bahía de San Mateo, para colaborar en la
pacificación de la región, según autos de la Secretaria de la Real
Audiencia "Arobe, sus hijos y los indios que lo acompañaban dieron la paz
y obediencia al Rey y dellos en su rreal nombre se tomó posesión y el
asiento y capitulaciones y ansi quedaron y están puestos por vasallos
suyos en su rreal Corona".
Mediante un documento enviado a Illescas denominado "Real Provisión
de perdón y seguro para Illescas, sus hijos, deudos, parientes y los demás a
él sujetos", las autoridades daban respuesta a las peticiones del líder
negro que hiciera en 1585 y no habían sido aceptadas. Los Illescas
decidieron acercarse a las autoridades españolas.
En Quito, durante la visita de los mulatos en 1598 para dar paz y
obediencia al Rey y a la Real Audiencia fueron agasajados por el oidor, que
les hizo entrega de numerosos presentes, tejidos, armas y utensilios de
hierro. Dejaron constancia de la pacificación y presencia en un retrato
oficial por Andrés Sánchez Galque, Los mulatos de Esmeraldas (1599) que
acompañaba a un informe dirigido al Rey Felipe III de España realizado.
Los retratados fueron don Francisco Arobé y sus hijos, siendo cuadro es la
primera pintura de tema no religioso del arte colonial americano y el
primer retrato de una persona de origen africano en el continente
americano. La cartela de este cuadro reza: “Para Felipe III, Rey Católico de
España y de las Indias, el doctor Juan del Barrio de Sepúlveda, Oidor de la
Real Audiencia de Quito”. En efecto, fue un regalo que servía para
presentar los nuevos súbditos al monarca, tres mulatos cimarrones que se
habían levantado contra el virrey pero que, como demuestran sus
sombreros en la mano, reconocen finalmente la autoridad del monarca. 3
El 6 de julio de 1600 los hijos de Alonso de Illescas, Sebastián y Antonio,
parientes e indios de sus parcialidades salieron rumbo a Quito. La
intención de los Illescas era asegurar vínculos con las autoridades
mediante el parentesco o compadrazgo a fin de garantizar la vigencia de
las negociaciones y permanencia del cacicazgo negro constituido al
margen del poder colonial. Se elaboró un documento
denominado "Asiento, posesión y juramento de fidelidad", especificando
las actividades que debía cumplir la población negra: socorrer a los
náufragos que lleguen a la costa, fundar pueblos bajo el mando de Illescas
y con el amparo de la doctrina cristiana; colaboración en las obras del
nuevo camino: atención de tambos, navegación por los ríos, vigías en los
puertos y establecimiento de una villa de españoles en algún puerto de la
costa del Pacífico.
Este Reino no fue conquistado por los españoles, tanto por la fortaleza
(“palenque”) que habían construido como por los acuerdos y alianzas
locales. Fue un enclave territorial invicto durante casi 100 años, gracias a
lo cual negociaron un estatuto de autonomía con la Corona española que
posibilitó - temporalmente y en los márgenes - la emergencia de grupos
de poder de negros notables en Esmeraldas. El Reino de los
Zambos resultó de una alianza entre indígenas y africanos que se
protegían del dominio español. De este modo “el palenque” se convirtió
en el escenario de resistencia y de libertad de los primeros africanos que
pisaron tierra ecuatoriana y no negociaron con los españoles su presencia;
situación que les permitió contar con un Gobernador elegido por ellos y
reconocido por los conquistadores. El reino del Palenque de Illescas
dominó desde Bahía de Caráquez hasta Buenaventura.
La conflictividad inicial entre los Illescas y los Mangache-Arobe se fue
superando, más tarde los encontramos estrechamente emparentados -
Juan Mangache se casó con una hija de Illescas - como señores principales
de varias comunidades y ocupando espacios específicos: los Illescas en
Cabo Pasado al sur, y los Arobe en la bahía de San Mateo, al norte. La
autoridad de estos linajes la ejercieron desde sus propios espacios de
habitación a través de cacicazgos, donde había un jefe que tenía a su
mando varias parcialidades conformadas por negros, indios y mulatos. En
gran parte estas parcialidades estaban formadas por indios cautivos como
los yumbos. Bandas multiétnicas lideradas por negros atacaron estos
pueblos que una vez sometidos se los destinaba a trabajar en chacras de
los negros en condiciones de sujeción.
El capitán Pedro de Arévalo, en la relación sobre Esmeraldas del año 1600
enviado al presidente de la Audiencia y oidores, relata el poder político
alcanzado por los negros: "Los negros se mezclaron entre los indios y
tomaron sus rritos, ceremonias y trajes y las mujeres que les pareció las
más principales y cacicas y se fueron apoderando y señoreando de aquella
tierra e yndios […] son señores absolutos della y de los dichos yndios y ellos
los mandan y gobiernan y no se conoce otro cacique ni señor dellos en la
dicha provincia más que los dichos negros que entre si por sus
parcialidades los tienen repartidos".4
Esmeraldas en el siglo XVII
En 1607 el cura Hernando Hincapié misionero "de los indios" de la
provincia de San Mateo de las Esmeraldas, pero residente en Portoviejo,
comunica la muerte del gobernador negro don Sebastián de Illescas.
Illescas había reunido a los indios y fundado el pueblo de Cabo Pasado, el
cual servirá de puerto de auxilio a los navegantes, dice además que los
trabajos de casas y agricultura van progresando.
En 1601 la Provincia de Esmeraldas es descrita en la obra Memoria de los
Virreyes del Perú, sobre la relación y sucesos de sus dominios en la que
resume la situación en la que se encontraba la provincia a principios del
siglo XVII y dice:
Provincia de las Esmeraldas
Su Majestad me tiene mandado, por una cédula, fecha en Valladolid a 29
de marzo de 1601, que procure pacificar la provincia de las Esmeraldas, y
que cometa las superintendencias al Presidente de la Real Audiencia de
Quito, por caerle más cerca y a la mano, y habiéndola encargado en años
pasados la misma Audiencia al Dr. Juan del Barrio, oidor de ella, redujo por
medios pacíficos algunos indios y mulatos que residen en la Bahía de San
Mateo, y habiéndome dado aviso de ello, proveí del sustento necesario a
los religiosos que se ocupan en la doctrina de ellos: esta pacificación la
han intentado muchos, y ninguno ha salido en ella, como el mismo doctor
dará cuenta a V.S.: hay noticia de que por allí se puede entrar a otras
provincias comarcanas, y que podrían ser útiles al comercio y trato con
Panamá, demás del servicio que se hará a nuestro Señor en convertir las
almas de los naturales: V.S. mandará ver la cédula, y en conformidad de
ella proveer lo que convenga; que como no hay orden de gastar con tales
jornadas de la Real Hacienda, hase de aguardar a que algunos los
apetezcan.

Relación del Sr. Virrey Don Luis de Velasco, al Sr. Conde de


Monterrey sobre el estado del Perú.
La fundación de Ibarra en 1606 tiene el objeto central, buscar una salida
directa al mar, esa misión llevan en 1607 Diego Ramírez y el portugués
Hernán González de Saá, quienes descubren el embarcadero del río
Santiago y reportan al presidente de Ibarra sobre la existencia de oro,
madera de buena calidad y brea, para construir navíos. 5 En efecto
para 1607 la capital de la gobernación se establece en Cabo Pasado, a
donde Illescas y el cura Hincapié habían llevado unos 40 indios y unos 15
mulatos. Para entonces ya no se habla de las piedras de esmeraldas, sino
de la riqueza en pita y cabuya. Por esta época, Esmeraldas entra en un
cuasi-abandono.6
Entre 1610 y 1619 tienen lugar dos sublevaciones indígenas de malabas,
wassu y nurpes, liderados por el curaca o cacique Gualopiengo. 7 En 1615
para favorecer el comercio se establecieron dos caminos de la Sierra hacia
la costa de Esmeraldas, uno que partía de Ibarra al Río Santiago y el otro
de Quito a la Bahía de Caraquez. Se solicitó la colaboración de los negros
de Coaque, la respuesta de los Illescas fue acudir a a Quito a pedir
instrucciones, aprovechando la entrevista para solicitar el envío de
soldados que les permitiera recuperar a doscientos cincuenta indios de
Coaque y Cabo Pasado, y se encontraban prófugos. Esta y otras visitas que
hicieron los negros hacia Quito tenían como objeto ratificar la vigencia y
cumplimiento de las negociaciones a través de la entrega de servicios
mutuos.
En los registros de obra del año 1623 figuran los pagos realizados a los
Illescas y los indios a su cargo. El proyecto de los caminos tenía como
objetivos llegar hacia el sur hasta Cabo Pasado y al norte hasta la isla
Gorgona (Colombia), solicitando la colaboración de los cacicazgos negros
según correspondiera a los Arobes -al norte- o a los Illescas -al sur-. La
tarea de los negros consistía en construir tambos, realizar las funciones de
vigías, dedicarse a las pesquerías y a cortar la madera.
Hacia 1640 ,8 llega la segunda oleada de esclavos negros huidos de las
minas de Barbacoas, el cual se suma al inicial poblamiento de los Illescas
que tuvo lugar un siglo antes. La procedencia de los esclavos Ilegados a las
minas de Barbacoas, era de diversos orígenes: los mandingas, procedentes
exclusivamente en ésta época del valle de Gambia, los Congos, de
habla bantú, procedían del río Congo, y los angolas, venidos del suroeste
de África.
Para el año 1657, el capitán genovés Juan Vicencio Justiniani inicia la
construcción de un camino desde Ibarra hasta la desembocadura del Mira
y de allí al puerto de Gorgonilla. Se solicitó al gobernador negro Gaspar
Méndez cincuenta trabajadores de San Mateo de Esmeraldas. El
gobernador dirige a la Audiencia de Quito un memorial señalando que las
actividades se desarrollaban con permanente abuso del capitán: falta de
pago de jornales, alimentos y malos tratos. Se movilizaron los negros para
poblar Tumaco, motivando su huida hacia Coaque y Cabo Pasado, zona
bajo el liderazgo de los Illescas. El conflicto fue resuelto nombrando un
gobernador indio -Antonio Pata-, hecho que marca el fin del liderazgo de
los caciques negros en Esmeraldas. Si bien los negros continuaron
trabajando en la edificación de los caminos, su presencia fue cada vez más
esporádica.
El siglo XVIII
Mapa elaborado por M. La Condamine en 1736
A finales del siglo XVIII, se ponen en valor las minas de Cachaví, Playa de
Oro y Guimbí, las cuales traen a un tercer contingente negro, que venido
huido o comprado de las minas de la Nueva Granada, va a dar una
fisonomía más africana a la región. Entre 1780 y 1803, más o menos,
arribaron unos 230 afros de Nueva Granada, de acuerdo con el padre
Savoia. Se asentaron en la zona las grandes familias esclavistas de
Barbacoas, Popayán, Cali y Quito con el objetivo de mover sus "reales de
minas" a Esmeraldas, dando lugar a los primeros esclavizados para
trabajar en las minas.
El siglo XIX
Este período de migración de colombianos hacia el Esmeraldas también
coincidió con el proceso de abolición de la esclavización que comenzó con
la ley de Vientres decretada en 1821 por el segundo congreso de la Gran
Colombia. De esa oleada migratoria muchos africanos con sus apellidos
como congo, congolino, matamba, kanga, mairongo, quendambu,
cambindo, etc.2 Por entonces tomó cierta importancia Limones, el cual
había sido prácticamente abandonado hacia 1740 y reconvertido en
puerto en 1802. Otros 180 esclavos se vinieron de las minas de la Nueva
Granada pues el mismo Melo declaraba en 1802 que sólo la mina de
Cochaví tenía 60 esclavos negros, comprados en 1803 en las minas de
Dominguillo en Popayán por don Miguel Ponce en 57.000 pesos y que
debían servir para la apertura del camino de Santiago. Dos años después
fracasó el intento de apertura y esos negros, pudiera decirse que
quedaron en libertad.9
Durante el siglo XIX tanto mineros como misioneros logran intervenir de
manera más directa en Esmeraldas y se fundan haciendas que se
dedicaron a la explotación de la tagua e, incipentemente, el cacao. Para
este siglo se destaca la emigración de más de 4000 jamaiquinos de raza
negra traídos por Eloy Alfaropara la construcción del ferrocarril. A finales
del siglo XIX, Esmeraldas se convierte en un factor importante en las
gestas revolucionarias, formando parte de las “montoneras” alfaristas que
apoyaron a la Revolución liberal en 1895 y tras el asesinato de Alfaro,
participaron en la Revolución de Concha (1912- 1916). 2
Cultura y religión
Música
El aspecto más visible y conocido de la cultura afroecuatoriana es la
música, está reconocida como patrimonio inmaterial por la UNESCO y se
caracteriza por usar marimbas bombos y otros instrumentos
(véase Marimba esmeraldeña (música)). Por un lado, está la música negra
de la provincia de Esmeraldas ubicada en la costa norte del país. Los
hombres y mujeres de esta comunidad cantan relatos y poemas,
acompañando sus interpretaciones con movimientos rítmicos del cuerpo,
en diversos eventos de carácter ritual, religioso o festivo para celebrar la
vida, rendir culto a los santos o despedirse de los difuntos. La música de
marimba se toca con un xilófono de madera de palma, equipado con
tubos resonadores de bambú, y se acompaña con el cununo (tambor),
el guazá y las maracas. Este elemento del patrimonio cultural inmaterial
está profundamente arraigado en las familias, así como en las actividades
de la vida diaria. Por eso, se considera que sus practicantes y depositarios
son los miembros de la comunidad en su conjunto, sin distinción de sexo o
edad. Las personas de mayor edad de la comunidad desempeñan el papel
esencial de transmisores de las leyendas y narraciones de la tradición oral
a las generaciones más jóvenes, mientras que los profesores de música
supervisan la transmisión de los conocimientos musicales. La música de
marimba y los cantos y danzas tradicionales propician los intercambios
simbólicos, comprendidos los de alimentos y bebidas. También fomentan
la integración a nivel familiar y colectivo, gracias a prácticas ancestrales
que fortalecen el sentimiento de pertenencia a un grupo humano
específico vinculado a un territorio y un pasado histórico comunes.
Los ritmos más comunes y familiares son:
 El chigualo, celebración navideña, el nacimientos, los villancicos y el
velorio del Angelito.
 El arrullo: Es un canto grave y dulce, que sirve para enamorar a las
personas.
 El andarele: de carácter festivo, los cantores contestan al solista en
forma de estribillo.
 El alabao: pertenece al ritual de velorios cuando la muerte de un
adulto.
 La caderona: el solista inicia la estrofa, mientras el coro repite el
estribillo.
Por otro lado están las comunidades negras del Valle del Chota en la sierra
norte en la frontera entre las provincias de Imbabura y Carchi en donde se
desarrolló el ritmo conocido como Bomba del Chota, usualmente se la
toca con tambores junto con instrumentos de origen español
o mestizo como son la guitarra, el requinto o el gïiro. En ritmo y velocidad
puede variar desde un tiempo ligero bailable hasta una intensidad veloz
típica de muchos ritmos africanos o afro-americanos en donde destaca el
ritmo y la percusión así como el movimiento de cadera y el bailar pegado
en formas eróticas. Otra variación es la llamada Banda Mocha que en sus
inicios estuvo compuesta por instrumentos rudimentarios como hojas de
naranjo, flautas, machetes, bombo y cornetas hechas de calabazo seco,
además de puros, pencos, peinillas, etc.
Es un ritmo que acompaña las fiestas diversas en el Valle del Chota y es
muy escuchado especialmente en la Sierra Norte del Ecuador desde
Carchi, Imbabura hasta la ciudad de Quito donde existe una fuerte
comunidad afrochoteña.
Literatura
La literatura afroecuatoriana es sincrética, en algunos hechos culturales se
impuso la cultura del colonizador, como en los romances y las décimas y
en otros hechos como la música y los bailes, se impuso la cultura afro. La
décima esmeraldeña combina diez versos octosílabos lírico-narrativos con
rima asonante desde el principio hasta el final. Asimismo, las leyendas de
tradición oral, como se ve en el apartado de mitología, tratan el género de
lo fantástico y el terror.
Religión
Con respecto a la religión y los afroecuatorianos, es notoria la ausencia de
rastros de cultos africanos en el Ecuador. Así, a diferencia de lo que ocurre
en Cuba, Uruguay o Brasil, no se tiene un sincretismo religioso o un culto
africano activo. De todas formas es importante tomar en cuenta
expresiones religiosas católicas de los pueblos esmeraldeños, en los cuales
suele jugar papel importante con cantos y música con una identidad muy
específica, como es el caso de la misa esmeraldeña.
Mitología
En la cultura afroesmeraldeña, se mantienen las leyendas del Duende, la
Tunda, el Riviel, la Gualgura, Patacoré o el Bambero, entre otros, que son
parte de las creencias afroesmeraldeñas. La invención de estos mitos se
transmite oralmente por medio de las composiciones musicales, décimas y
poemas del pueblo afro. Las tradiciones se mantienen vivas y los padres
inculcan a sus hijos el temor a la Tunda, y les dicen que se lo puede llevar
si se portan mal.
 El Riviel es el espíritu de un muerto que viaja en una canoa, para
asustar a los pescadores
 La Gualgura, es una especie de pollo pequeño que se crece hasta un
metro, cuando se les aparece a sus víctimas, para atacarlos a
picotazos.
 El Patacoré es el diablo, el cual se viste de paisano: sombrero, botas
y pañuelo y está presente en todos los bailes de marimba. Bebe
aguardiente y sopla este licor con un polvo mágico para aturdir a
sus bailadores, quienes inmediatamente caen ebrios, mientras las
mujeres continúan bailando.
 El Bambero, es un personaje delgado y de baja estatura que habita
en las zonas de manglares y se moviliza sobre una tatabra.
 La Tunda, es una hermosa mujer afro con rasgos indígenas, tiene un
pie humano y otro de cabra y es multifacética, por lo cual adopta
diversas formas. Deambula por los ríos y recodos, donde la Tunda
pesca el camarón para cocinarlo en sus nalgas y darles de comer a
sus víctimas y neutralizarlas.
 El Duende es un hombre pequeño que supuestamente sale a
cabalgar en las noches de luna. Vive un enorme sombrero y una
guitarra en la mano. Al Duende le atraen las mujeres jóvenes, de
cabellera larga y las persigue. En la fábula se afirma que espía a las
mujeres desde las copas de los árboles cuando se bañan en el río.
[Link]
Diagnóstico de la problemática
afroecuatoriana y Propuestas de Acciones
Prioritarias.
1. Una ruptura necesaria Un examen de los antecedentes históricos de
la presencia de los afrodescendientes en el Ecuador se constituye
necesariamente en la revisión crítica de la historia de la negación y
el ocultamiento. Precisamente, de acuerdo con Franz Fanon, este
tipo de historia ha sido constituido como un instrumento eficaz de
los poderosos para afianzar sus estrategias de explotación,
enajenación y sometimiento a los pueblos explotados y
esclavizados. Los afrodescendientes, como pueblos igualmente
oprimidos, han sido victimas de este tipo de historia, la cual de
plano les negó su presencia, aporte y valoración a la construcción
social, política, económica y cultural del Ecuador. Gracias a esta
historia hegemónica, los afrodescendientes por mucho tiempo
debieron atravesar largos períodos de invisibilidad y camuflaje
como realidad étnica y cultural, como sujetos históricos y
protagonistas, como un pueblo que desde su llegada a las costas del
Ecuador en 1526 no ha cesado de luchar por sobrevivir al naufragio
de la esclavitud, de la discriminación y de la exclusión. La renuncia a
la historia del opresor, sin duda debe entenderse como un acto
liberador y emancipatorio. Un acto, quizá violento, de ruptura
consigo mismo, con el sujeto alienado, oprimido y esclavizado, con
ese sujeto que carga sobre sí el peso de la colonización de 500 años,
y que por lo tanto se desconoce así mismo y a su otro, un sujeto que
se camufla en la piel de amo, de ese mismo amo que le arrancó el
ombligo de su madre tierra, lo domesticó cambiándole el nombre y
su lengua, lo sometió al látigo herético de la inquisición y lo obligó a
la renuncia de sus dioses y ancestros, y lo incrustó para siempre en
el mundo occidental: el mundo de la dictadura del otro, del blanco
colonizador, del amo, de aquel que sí tiene alma, que es bello,
bueno, rico e inteligente, un mundo blanco antagónico al mundo
"negro", que jamás existió, pero que fue inventado para ocultar al
"mundo civilizado afro", el mismo que ocultó la historia hegemónica
porque quizá sintió miedo de la fuerza y poder de un mundo
africano de grandes imperios, de cuna de la humanidad, de las
pirámides y del arte imponente de Ife y Nok, del reino de Zulú, de la
Timbuctú, cuna del conocimiento, de la cosmovisión y filosofía
Bantú y de la imponencia del Olimpo Yoruba. En cambio, esa
historia del colonizador despersonalizó al colonizado, ya no congo,
carabalí o mandinga, sino negro, colonizado negro, antónimo de lo
blanco y por lo tanto feo, malo, pobre, bruto, esclavo, sin alma y
diablo. Renunciando entonces a la historia del opresor, los
afroecuatorianos, como todos los hijos de la diáspora africana,
deben construir su versión de la historia como un acto de reflexión y
de emancipación, la cual se hace necesaria para el entendimiento
del proyecto de construcción cimarrona (étnica) que sobre estos
territorios Antón e Illescas signaron para siempre con la esperanza
de garantizar un espacio de vida con dignidad, libertad y autonomía
para aquella semilla aun sobreviviente a la trata trasatlántica y
ahora plantada en el perfil definitivo de América 2. La mirada desde
la larga duración. Un examen del proyecto de construcción étnica
de los afrodescendientes en el Ecuador exige entenderse desde una
visión retrospectiva y prospectiva que parta sobre todo desde los
roles y movilidades sociales ancestrales que estos pueblos
asumieron como estrategia de vida y adaptación bajo las
condiciones históricas especiales tanto de la América esclavista
como de la nación ecuatoriana excluyente. De modo que el examen
histórico de la presencia de los afrodescendientes en el Ecuador, en
términos del sociólogo Norbert Elías1 , debe mirarse dentro de un
proceso de larga duración, el cual permite encontrar desde la
sociogénesis los distintos momentos trascendentales que han
enmarcado el desarrollo de una historia y de un proyecto
emancipatorio. Bajo este enfoque sociológico, es posible precisar
que el período de construcción del proyecto emancipatorio (hoy
étnico) de los afroecuatorianos ha tenido un cordón umbilical
histórico cuya raíz principal ha sido la búsqueda de la Conciencia de
Ser, concepto que ha sido fundamental en los momentos claves de
la historia de todos lo pueblos hijos de la diáspora y sobrevivientes a
la esclavización. De este modo la "conciencia de Ser" ha servido
como el horizonte que ha dirigido el proceso de lucha de los
afrodescendientes en aras de lograr estructurar una personalidad e
identidad como grupo étnico; se trata de una conciencia madurada
en un periodo de larga duración, que subyace en el pensamiento,
en las formas de ver el universo, en los procesos organizativos, en la
movilización y en la resistencia de cada uno de los pertenecientes a
esta colectividad. Dentro del esquema de la sociogénesis, la
construcción del proyecto de búsqueda de la Conciencia de Ser y de
lucha ha pasado por varios momentos estructurales de larga
duración: i) La lucha ancestral por la vida y la libertad. Se trata de la
lucha histórica que los esclavizados y cimarrones dirigidos por
Antón e Illescas emprendieron para que desde la República de
Sambos y los palenques proyectaran un modelo autónomo de vida y
cultura en contra de la opresión y la esclavización. ii) La lucha
revolucionaria en contra del racismo y la discriminación Otro hito
importante característico de la Conciencia de Ser, el cual ha sido
delimitado por la lucha de los afroecuatorianos contra el racismo, la
discriminación y la exclusión, y que desemboca en la necesidad de
conquista de unos derechos a la igualdad y la equidad cultural y a
los derechos humanos. iii) La lucha contemporánea por el derecho
al territorio y a la autonomía política y cultural. Caracterizado por la
estructuración política de un movimiento social de connotación
étnica cuya plataforma ideológica se basa en la consagración de
derechos como pueblo: territorio, autonomía y desarrollo. 3. Antes
de llegar En una apretada síntesis se puede anotar que la lucha
histórica por la estructuración de un proyecto de vida con libertad y
autonomía y la búsqueda frenética de la Conciencia de Ser de los
afrodescendientes, tiene sus antecedentes mas puntuales en el
largo período de instauración de la esclavización, institución que sin
dudas se constituyó en el rasgo más característico del proceso de
conformación y estructuración de las sociedades americanas. Como
es bien sabido, la esclavización a demás de ser un instrumento de
dominación, logró perpetuarse como una actividad comercial que le
significó por mas de 400 años tantas riquezas a Europa desde el
mismo siglo XVI2 . Aunque las cifras de cuantos esclavizados
sobrevivieron a la Trata trasatlántica aun es discutible, según el
historiador Germán Colmenares3 al menos unos 13 millones de
africanos llegaron al Nuevo Mundo en condición de esclavizados4 .
De este total se estima que entre 1521 y 1865 unos 1.5 millones de
negros fueron introducidos a Hispanoamérica, de los que se calcula
que a Cartagena entre 1585 y 1640 pudieron haber entrado al
rededor de 89 mil esclavizados. Para el historiador Jorge Palacios5 la
trata esclavista se dividió en tres grandes momentos: licencias,
asientos y libre comercio: El período de las licencias fue
administrado por Carlos V desde 1510 hasta 1595 y consistió en
conceder bajo pago de derechos unos permisos individuales para el
mercado de esclavizados en el Nuevo Mundo. El segundo período
de asentamientos, por su parte, consistió en convenios entre la
Corona y un particular o compañía, donde se arrendaba una
explotación comercial con carácter monopólico. Igualmente estos
asientos al tomar fuerza permitieron que algunas naciones se
interesaran por el comercio esclavista e intervinieran directamente
en el mercado, lo que trajo como consecuencias la distinción de
varios momentos a saber: Entre 1595 y 1640 se distingue un primer
período portugués. En este año la trata legal se interrumpe hasta
1651 período donde retorna el régimen de las licencias hasta 1662.
Desde este año comienza un segundo momento de asientos
portugueses, donde luego intervienen Inglaterra, Holanda y Francia,
hasta 1789, año en que se concedió la libertad de comercio
extendida hasta la independencia.
[Link]
Los afrodescendientes en Colombia
Breve resumen histórico de los
afrodescendientes en Colombia
Para entender a los pueblos dentro del contexto latinoamericano, en
cuanto a las causas y consecuencias de los alto niveles de pobreza,
exclusión social, discriminación étnico/racial, falta de oportunidades en la
integración social, baja posición económica y poca influencia en las tomas
de decisiones políticas que beneficien estas comunidades en muchas
naciones de esta región en este momento. Debemos conocer la historia de
esos grupos poblacionales, cuya características, aunque los hechos
ocurrieron en lugares diferentes en latino america, en cuanto a los
resultados de esta historia compartida (esclavitud) no existe mucha
diferencia dentro de los grupos considerados como “minoritarios” en
algunas de estas naciones en su situación y mas cuando estos grupos
minoritarios son de una raza o etnicidad diferente a la raza dominante
como el caso de los afrodescendientes en Colombia y la población
indígena, en relación a una clase política y económica que tiene el poder
en esas naciones.
Una gran mayoría de naciones en el continente americano en la cuales
una parte de sus nacionales son descendientes de los primeros migrantes
de raza negra que llegaron a estos territorios a través del comercio
transatlánticos de esclavos procedente de África, especiamente de las
regiones al sur del desierto de sajara, la cual es conocida en el día de hoy
como Nigeria, Congo, Malí, Ghana y Senegal. En muchos de los casos, esta
población de esclavos africanos tienen similar historia de maltrato,
violación de la mujeres, perdida de su identidad cultura y sistema de
creencias, aunque notemos una diferencias en su trato y promedio de vida
dependiendo de la región donde termino su viaje, a los cuales se le aplico
como regla general el mismo mecanismo de asimilación y imposición
cultural por los colonizadores ya sean españoles, portugueses o ingleses,
pero también fueron vistos como salvajes (animales) con una conducta
infantil.
Situacion de los negros (afrodescendientes) cuando “terminó la
esclavitud”

La esclavitud terminó, aunque esto no significo una mejoría en la situación


general de la población negra y indígena en su niveles de vida en general,
dado los pocos recursos económicos, falta de control y manejo de la tierra
y poca influencia social y política, muchos menos algún tipo de estructura
económica que lo permitiera la autosuficiencia en los territorios donde la
gran mayoría de los negros libres estaban asentados sin la capacidad de
influir en las decisiones del gobierno local o nacional, ya que una gran
mayoría no tenia el derecho al voto.
Después de la emancipación, la población afro (negros, mulatos y Sambos)
en Colombia parecían haberse vuelto invisible, ignorado por las políticas
del gobierno. Simplemente este grupo poblacional era inexistentes en la
vida nacional. Como sucedió en muchas naciones latinoamericanas la vida
e historia de los negros no fue tomada en cuenta o se escribió muy poco
sobre ellos, porque para los intelectuales de esa época, la mayoria de raza
blanca y mestizo, su esfuerzo siempre estaba dirigido hacia el
afianzamiento, promoción y reforzamiento de los valores representados
por la cultural europea, en detrimento de la cultura africana y indígena.
La mayoría no podía votar debido a disposiciones de la Constitución,
aprobada en 1821, 1832, y 1843, salvo aquellos que eran analfabetos, el
servicio doméstico, los trabajadores, y los no propietarios de la votación.
En pocas palabras eran parte de Colombia, pero no con todos los
derechos. En 1910, se aprobaron leyes que lo hacia aún más difícil votar al
exigir la alfabetización integral y una cierta cantidad de propiedad.
Algunos investigadores creen, producto de la falta de política del gobierno
de Colombia en beneficio de estos grupos étnicos/raciales, en parte es una
de las razones de la situacion actual de los altos niveles de pobreza y
exclusión social que existe que estos grupos minoritarios contrario a la
población blanca y mestiza.

Dentro de algunas naciones en Latino America y la region del Caribe, como


el caso de Brasil se empezaron a imponer políticas migratorias
favoreciendo aquellos grupos étnicos que que eran de “raza blanca”
como forma de blanquear a sus habitantes, disminuyendo con estos el
sentimiento de pertenencia de la poblacion afrodescendientes en esas
naciones, pero tambien una actitud negativa hacia los negros en esas
naciones por su color de piel (fenotipo negroide) por parte de la poblacin
blanca y mestiza. Politica racista que trajo como resultado una baja
autovaloracion del negro frente a su herencial etnico/racial antes esas
politicas de blanqueamientos en esas naciones.
Desde el principio del siglo 19 el gobierno de Colombia promovió
activamente una política de “blanqueamiento”, de la sociedad. En 1922, la
Ley 114 se aprobó la prohibición de la inmigración del poblado se
considera “inconveniente” para el desarrollo de la raza en Colombia y de
toda la nación. Esto se basa tanto en una ideología supremacista blanca
que creía que blanquear la raza era “mejorar la raza”, un fenómeno social
que es parte de la cultura de toda America Latina, considerada como una
política xenófoba, discriminatoria, como forma de disminuir la habilidad
de los negros y indígenas de nunca tener una mayoría en números que
desafiara el control de los blancos en esas naciones.
La idea del mestizaje de la nación colombiana la cual es considerada como
“mestiza,” fue un elemento unificador politicamente hablando, poblacion
que nunca ha experimentado tensiones sociales basadas en la raza o el
origen étnico lo cual evolucionó como un resultado de este tipo de
políticas, aunque no se vea, académicos cada vez más colombianos y
latinoamericanos re evaluando o la deconstrucción de esta idea. Politica
etnica/racial que en muchos casos no representa realmente la
composicion racial y etnica de esta nacion, donde un grupo racial(mulatos,
sambos) dejaron de existir dentro del contexto politico de la nacion y para
fines de ser reconocidos.
[Link]
afrodescendientes-en-colombia/
Historia de los pueblos negros de
Ecuador

La población negra de Ecuador se estableció al país como resultado de


la esclavitud. Los primeros habitantes negros de Esmeraldas llegaron a sus
costas de forma accidental a mediados del siglo XVI. Un barco que
conducía a un grupo de esclavos de Panamá a Lima sufrió un naufragio y
encalló en la costa esmeraldeña. Un grupo de hombres y mujeres negros
supervivientes se escaparon al bosque y se establecieron en libertad. Se
unieron con la población indígena de cayapas y otros grupos y con el
tiempo formaron la llamada República de Zambos de Esmeraldas, que
buscó el reconocimiento de las autoridades coloniales españolas de la
capital en Quito.

Las autoridades no reconocieron de buena gana a estas comunidades de


negros libres, que suponían un peligroso ejemplo para otros esclavos
negros del país. Las autoridades permitieron la esclavización de muchos
de ellos y fomentaron la institución esclavista en la región.

Poco tiempo después, en el interior del Reino de Quito los jesuitas


fundaron varias haciendas de explotación agrícola y ganadera para
abastecer sus colegios y conventos. Algunas de las haciendas más
importantes se establecieron en la zona de Coangue, hoy conocida como
el Valle del Chota. Los jesuitas fueron expulsados de todos los territorios
de la Corona española en 1767, y sus esclavos negros pasaron a
pertenecer a diferentes individuos e incluso al propio Rey de España.
Hubo frecuentes contactos entre los negros del Valle del Chota y los de
Esmeraldas, porque muchos de los primeros se escaparon hacia la costa
en busca de su libertad. En el Valle del Chota los esclavos negros se
dedicaban principalmente al cultivo de la caña de azúcar, pero también al
cultivo de otros productos y a la ganadería, todo lo cual servía para
abastecer los mercados de Quito.

La emancipación de todos los negros ecuatorianos no llegó hasta 185***,


ya con Ecuador convertido en una república independiente. La abolición
de la esclavitud no sirvió para que los negros ecuatorianos se integraran
plenamente en la vida nacional. Su marginación económica, política y
social continuó. Sólo a finales del siglo XIX tuvieron los negros acceso a la
propiedad de la tierra, y siempre con problemas.

Las revoluciones liberales tuvieron en los negros esmeraldeños a sus


mejores defensores. La revolución de Eloy Alfaro, a principios del siglo XX
fue apoyada por muchos negros que se encontraban bajo un régimen de
semiesclavitud, la concertación, o esclavitud por deudas ... de los padres y
abuelos.

A paritir de la segunda década del siglo XX muchos esmeraldeños


emigraron a Guayaquil y su zona de influencia. Esmeraldas siguió siendo
una provincia eminentemente rural y de escasos recursos. El comercio se
realizaba con Guayaquil y el sur de Colombia, de donde provienen muchos
de los esmeraldeños de hoy. Sus vías de comunicación con el resto del
país se hacían principalmente por mar. La carretera hacia el interior sólo
fue un hecho en la segunda mitad del siglo.
La nueva infraestructura creada por el oleoducto y la refinería de
Esmeraldas se veía como una promesa de desarrollo industrial para la
región y la ciudad, que desde tiempo inmemorial se veían postergadas y
olvidadas por los gobiernos centrales de Quito, la capital de la República.
Hubo peticiones por escrito, movilizaciones políticas y un consenso
general a favor de la instalación de la refinería petrolera más importante
del país en la “Provincia verde·”, Esmeraldas, cuya población mayoritaria
es negra.
Curiosamente, el petróleo no trajo una mejora sustancia en las
condiciones materiales de la población esmeraldeña. Múltiples factores
han contribuido a esa decepción. El número de puestos de trabajo
directos de la refinería no es muy grande, y los sueldos en general no son
muy altos para aquellos que desempeñan labores no cualificadas. Los
puestos de dirección, administración y dirección técnica recayeron casi en
su totalidad en personas llegadas de fuera de Esmeraldas. Esa clase
dirigente y profesional no se integró en la ciudad, prefiriendo vivir de
forma provisional en Esmeraldas y conservar su residencia en otros
lugares del país
[Link]

 LUCHA DE DISTINTAS ORGANIZACIONES, EN


FAVOR DE ESTE GRUPO EN NUESTRO PAIS.

Racismo y discriminación
racial en Ecuador 2004.

La primera manifestación del racismo y la discriminación se da en la


misma negación del aporte de los afroecuatorianos a una identidad que se
debate en la encrucijada mestiza que naufraga entre Rumiñahui,
Benalcázar y Sucre. De este modo, la invisibilidad es una practica
fehacientes de una sociedad racista, que mira al afrodescendiente desde
un pasado “negro”, y por tanto heredero de la esclavitud, el servilismo, el
concertaje, aberrantes instrumentos de explotación, que en el país aun se
practicó hasta 1964, fecha en que se trató de imponer una reforma agraria
que diera fin al régimen de la hacienda colonial como forma de
concentración de la tierra, la cual aun existe en el Valle del Chota, región
pos esclavista caracterizada por asentamientos ancestrales de afro
descendientes. La presencia de los afrodescendientes en Ecuador data
desde la misma fundación de Quito en 1534. Ellos, pese a que han
contribuido con su fuerza productiva al desarrollo de la Nación, les ha
correspondido sobrevivir bajo la herencia de la esclavitud que apenas
terminó hace 153 años, relegados a los estratos sociales más bajos, donde
sus características de desarrollo están asociadas con los trabajos mas
duros y humildes, desde la minas hasta el servicio doméstico. La
discriminación y el racismo contra los afroecuatorianos están relacionados
con la pobreza y exclusión. Según el PRODEPINE el 92.7% de ellos no
tienen acceso a los servicios básicos. El censo del 2001 revela que este
pueblo registra un índice de NBI superior al 70% frente al 45% de los
blancos y del 61.3% nacional, su analfabetismo supera el 10.5% frente al
5% de los blanco y 9% nacional. Mientras que la tasa de asistencia a la
universidad apenas no supera 7 puntos respecto a 19 de los jóvenes
blancos y de 14 del promedio nacional. Además, la discriminación no
puede leerse por fuera de la violencia racial y del estereotipo delincuencial
asociado a los afroecuatorianos. Desde 1994 se tiene registrado que en el
país se han linchado a más de 12 personas, de los cuales 10 han sido afros,
y solo en Quito han ocurrido 6 casos impunes. El último ocurrió sobre la
persona afroecuatoriana de Juan Pablo Pavón, de 23 años, quien el 24 de
marzo de 2004 habitantes del barrio Caminos a la Libertad (noroccidente
de la Capital) lo sorprendieron y lo lincharon, primero torturándolo,
mutilándolo luego quemándolo (Diario Hoy Edición 21 de marzo de 2004,
8A) Son demasiadas las evidencias de las prácticas del racismo. La revista
Vistazo en su edición 858 de mayo de 2003 encuestó sobre el grado de
aceptación racial en Quito y Guayaquil, arrojando datos que no
sorprenden: Los blancos – apenas el 10.46% de todos los ecuatorianos
según censo del 2001- gozan un 93.3% de aceptación social y "son la
minoría a que muchos quisieran pertenecer”, mientras que los mestizos -
quienes en el país son el 77%- solo son aceptados el 3.75%, frente al
1.67% de los afros y el 1.25% de los indígenas. De la misma manera, la
encuesta de Vistazo revela que los blancos en Ecuador tienen el 85% de
mas posibilidades para conseguir un empleo por encima de los mestizos
que solo tienen el 8.75% de obtenerlo, mientras que los afroecuatorianos
alcanzan el 3.33% y los indígenas del 2.92%. Este fenómeno de preferencia
y aceptación racial donde los blancos salen victoriosos explica no sólo la
realidad de la discriminación y la dominación racial en un país que se niega
a sí mismo, sino que además es el reducto de una vieja estrategia de
poder basada en la exclusión racial y en la diferenciación de castas la cual,
desde la colonia, fue 6 establecida por una clase hegemónica y minoritaria
que ha concentrado los privilegios y las garantías de la supremacía racial.
En el Ecuador el proyecto de construcción de la identidad nacional ha
tenido que estructurarse erróneamente a base de la apariencia física y del
color de la piel, donde la imagen publicitaria del blanco se impone de
manera emblemática, no mostrando lo que realmente se es, sino lo que
en su conjunto se quisiera ser. Los privilegios raciales que alimentan el
imaginario identitario de los ecuatorianos y que terminan siendo un
prerrequisito para la aceptación social son estimulados por los medios de
comunicación, quienes presentan imágenes "blancas" como el biotipo
ideal y cuyo rasgo fundamental es el que termina orientando a una masa
consumidora. En cambio cuando hace alusiones a la presencia
afroecuatoriana, la televisión recurre a situaciones ambiguas como lo
demuestra el comercial de un detergente que asocia al color blanco del
producto con la piel "negra" de una mujer afro, la cual es relacionada con
el trabajo doméstico y de lavandería. O como lo caricaturiza el programa
“Vivos” de Televisa. En suma, el racismo y la discriminación que se practica
en contra de los afroecuatorianos no deben explicarse solo desde el
escenario de los prejuicios raciales y la falta de educación personal. Este es
un fenómeno que opera como un sistema estructural e ideológico que
regula y racionaliza las relaciones desiguales de poder, entre los de arriba
y los de abajo (de acuerdo con la herencia piramidal colonial que aun
subyace), que en palabras de Franz Fanon sería entre los explotados y los
explotadores, entre los colonos y los colonizados. Frente a ello al
discriminado no le queda más que asumir contraestrategias de negación y
de asimilación, quizá único instrumento de mitigación y de búsqueda de
aceptación social, lo que termina expresando un proceso aberrante de
negociación de su propia identidad. El racismo y la discriminación por
tanto no solo es el reflejo de la conflictividad de una sociedad
históricamente relegada, sino que es parte constitutiva de un fenómeno
de negación que siempre ha estado presente en la construcción de la
nacionalidad ecuatoriana.

[Link]
EL MAYOR DESARRAIGO EN LA
HISTORIA DEL MUNDO

Durante varios años arribaron al continente americano barcos negreros,


en función de la trata, conduciendo más de diez millones de seres para
obligarlos a realizar los más denigrantes trabajos en las plantaciones de
azúcar, café, tabaco, arroz y en la minería. Esta gigantesca mano de obra
importada, el mayor desarraigo en la historia del mundo hasta comienzos
del siglo [Link] las plantaciones, manejadas bajo los controles técnicos de
la época, se imponía al esclavo jornadas de 16 horas, deviniendo de ese
modo apropiado instrumento para el saqueo de los recursos naturales del
Nuevo Mundo. Los sojuzgados carecían de obligaciones familiares y
sociales, pues las plantaciones tenían carácter carcelario, con una marcada
incomunicación entre sus miembros.
La importación de esclavos en gran escala obedece a causas económicas,
estructurales a ideológicas. Personajes como Fernando Colón y los Padres
Jerónimos, entre otros, estaban cada vez más interesados en traer
esclavos africanos. En 1513 la corona española cobraba dos ducados por
esclavo introducido a las Indias. En 1578, España manejó la trata con
criterio económico y político, y consolidó su poderío en la trilogía
conquistador empresario encomendero.
UN APORTE AFRICANO A LA ECONOMÍA RELIGIOSA
En el Ecuador los jesuitas eran propietarios de las haciendas más extensas
y productivas, principalmente ganaderas y de caña de azúcar, en las que
trabajaban africanos e indios, en calidad de esclavos. Distribuidos en
grupos, cada fondo era administrado por un Hermano Coadjuntor
Temporal, que, a su vez, daba órdenes a los mayor domos y subalternos.
En la colonia los Jesuitas eran negreros y poderosos capitalistas, cuyas
riquezas se levantaron con el sacrificio de sus siervos. Véase a
continuación la nómina de las principales haciendas de la Compañía de
Jesús. Provincia de Imbabura: La Concepción, Santa Lucía, El Chamanal,
Tumbabiro, Cotacachi, La Laguna, Cunchi, Carpuela, Cuajara, Pisquer,
Chorlaví y Lulunquí;Provincia de Pichincha: Cayambi, Chillo, Pinllocoto,
Loreto, Don Pedro, El Salto, Pasochoa, El Pedregal, Vallevicioso, Sacha,
Ichubamba, Yurac-Compañía, Yánac-Compañía, Saguanche, Lloa, Yaruquí,
Guachalá, Cangahua, Chaquibamba, Tanlahua, Guatos, Conrogal, Nieblí, La
Cuadrea del Panecillo y el Obraje de Yaruquí; Provincia de León, hoy
provincia de Cotopaxi: Cotopilaló, Isinliví, Collas, Tiobamba, Guanaylín,
Tontapí, Nagaiche, Tigua y una hacienda en la ciudad de Latacunga;
Provincia de Tungurahua: Miraflores, Sabañac, Guaslán, Hipolongo,
Chiquicha, Pitula, San javier, Guambaló, Cusubamba y Caguají; Provincia
de Chimborazo: Sicalpa, Mecají, San Javier, Leyto; Provincia de Cuenca,
hoy provincia del Azuay: San Javier, San Pedro, Tortapali, Portete,
Guallanschapa, Machángara, Racar, Guarangos y Gualedeg; Provincia de
Loja: La Toma, Alamala, Punsara y El Hatillo; Provincia de Guayaquil, hoy
provincia del Guayas: San Javier, El Palmar, Chilintomo y Guaré; Provincia
de los Ríos: una hacienda en Babahoyo; y Provincia de El Oro: una
hacienda en Zarumilla.
En la hacienda la Concepción, en le Valle del Chota, tenían 343 esclavos y
en el Chamanal, 148. En 1767 el monto de los bienes raíces de los jesuitas,
en el Ecuador, se calculó en 4 millones de pesos. Esta es una muestra de la
fortuna de los jesuitas, forjada en gran parte por los esclavos.
APORTE AFRICANO A LAS LUCHAS POR LA INDEPENDENCIA
El poder colonial español, ansioso de continuar gozando de sus privilegios,
no accedió a transformar las instituciones políticas del sistema, cerrando
de ese modo el peso a la burguesía comercial y a la nobleza terrateniente
del país, discriminación que produjo un marcado resentimiento criollo. Por
otro lado los industriales ingleses y franceses necesitaban el mercado
latinoamericano para sus productos, pero hallaban el obstáculo de la
monopolización ibérica en las colonias americanas. Inglaterra apoyó los
movimientos independentistas en el Nuevo Mundo, pues, por haber
iniciado la Revolución Industrial, se había convertido en el más importante
centro manufacturero mundial, llegando al extremo de establecer con
España no solo una guerra comercial sino varios enfrentamientos
armados. Además Inglaterra auspició algunas cruzadas de los piratas de su
nacionalidad, que infestaban los mares de dominio español. Con razón la
burguesía criolla anhelaba libertad de comercio y el poder político. Las
luchas por la Independencia fueron movimientos feudales de la sierra y
financieros de la costa.
Sin embargo, las guerras por la Independencia de América originaron un
nuevo tratamiento para el problema de la esclavitud por tres motivos:1.
La posible extinción de la raza blanca que por muchos años había formado
los ejércitos realistas y los revolucionarios;
2. Los principios de la Revolución Francesa difundidos ya por todo el
mundo con la proclama de los Derechos del Hombre; y
3. La guerra nacional e internacional que generó en España la sucesión de
los Habsburgo, culminada después de trece años con el Tratado de
Utrecht (1713), el que aseguró el trono a los Borbones a cambio de una
serie de concesiones en favor de Inglaterra y Francia. La Madre Patria
adoptó nuevas formas económicas y comenzó su proceso de
industrialización. Esto implicó dar espaldas al esquema tradicional de las
reexportaciones a la América e iniciar un programa de transformaciones.
En definitiva es la Revolución Industrial la que impone nuevos patrones
económicos y políticos que aceptan España y Portugal y conceden
favorables aranceles a las importaciones de las manufacturas inglesas.
Ahora los países europeos necesitan comerciar con América por su
posición geográfica y por la variedad de sus materias primas. Había que
encadenar a América no con la esclavitud directa sino con la astuta
esclavitud de la economía.
El Libertador Simón Bolívar decretó la libertad para el negro que
participara en las luchas revolucionarias. Organizó el más grande ejército
formado por cinco mil soldados africanos, ex esclavos de Venezuela y
Cundinamarca (Colombia) para la campaña libertaria de Guayaquil
(Ecuador), en oposición al General Francisco de Paula Santander que
protestó por el incremento de semejante contingente en las filas
revolucionarias, pues decía que las plantaciones se quedarían sin brazos.
Pero Bolívar desoyó esta objeción y continuó dando de alta en las huestas
libertarias a los africanos y a sus descendientes. A base de la lucha de los
negros se buscó una reforma al status social vigente hasta ese
[Link] 1821 Venezuela decretó la manumisión de los negros, pero
hacia 1837 existían casi 38.000 esclavos en el país. En Colombia había una
parecida cantidad de esclavos, a pesar de que había promulgado ya la
manumisión. En el decenio de 1830-1840 existió una trata local entre
Colombia y Ecuador, la cual demoró los decretos de liberación,
promulgados en Colombia en 1847 y en el Ecuador en [Link] tras la
Independencia los terratenientes conservaron los latifundios y asumieron
el poder político en el Ecuador, como en la mayoría de los países
americanos. Los beneficios de la Independencia constituyeron para la
oligarquía el establecimiento de sus relaciones con Inglaterra y la
restricción de ciertas medidas que prohibían importar mercancías
extranjeras. Años más tarde nuestra costa incrementó la exportación de
productos como cacao, tabaco, maderas cueros, sombreros de paja,
cascarilla, etc. Antes de la Independencia las importaciones legales eran
harina, trigo, aceite de oliva, vinos y aguardientes, provenientes del Perú y
Chile, porcelanas, perfumes y especias de Filipinas, y tejidos de Castilla;
ferretería y anclas venían de España.
Con la Independencia se desarrolló el capitalismo nacional e internacional
el cual exige nuevos diseños y una política que integre nuestro país al
caudal del capitalismo internacional con los moldes foráneos. ¿Es, pués
verdad o no que el africano formó filas en los ejércitos revolucionarios de
Bolívar para el enriquecimiento de la burguesía, que lo mantuvo sojuzgado
hasta después de la Independencia? ¿Es verdad o no que la contribución
negra en las guerras revolucionarias, salvo una o dos excepciones, no es
mencionada?
APORTE AFRICANO EN LA DEFENSA DE NUESTRA FRONTERA SUR
En la defensa de la integridad territorial del Ecuador, en 1910 y 1941,
cuando nuestro problema limítrofe con el Perú estuvo, en su orden, al
borde siniestro de la guerra, el hombre negro de Esmeraldas acudió presto
al llamado de la Patria proclamado por el General Eloy Alfaro con su
enardecedor grito ¡Túmbez, Marañón o la guerra!, y cuando adivino la
confrontación armada los famosos negros macheteros de la Provincia
Verde estuvieron prontos en las primeras líneas de combate.
APORTE AFRICANO EN OTROS ASPECTOS
Cierta literatura escrita por blancos, negros y/o mestizos, con temas de
denuncia y protesta, ha sido inspirada por los conflictos de los esclavos
que lucharon por su libertad y contra la discriminación, como también por
las luchas sociales contemporáneas. El hombre, en su condición de
rebelde ante el imperialismo cultural blanco, a través de sus fábulas y su
mitología, utiliza simbolismos en los que se advierte una interrelación de
códigos complejos, donde la palabra, enmascaradamente sútil, es acción,
poder, ironía, emoción. La tunda, la gualgura, el duende, el hojarasquín,
del monte, el bombero y otras visiones y leyendas tienen su pedestal en
raíces africanas, que revelan una conciencia social sensible a los
problemas económicos, políticos, raciales y culturales en vigencia.
En la música, al son de la marimba, el bombo, el guasá y los tambores se
bailan el torbellino, la agualarga, el andarele, la caderona, la fuga, el
fabriciano, la cumbia, el berejú y la bomba, de auténticos sabores
africanos. Sería largo enumerar los platos de fórmulas originarias de
Africa, pues el arte culinario encierra raíces profundas de toda una cultura
con connotaciones religiosas, históricas, sicológicas, económicas, raciales,
etc. Enumeraré algunos platos, heredados por tradición oral: muchines de
yuca, de plátanos verde y maduro, panda de pescado, sancocho de gallina,
encocados, secos de guanta, venado y tatabra, el mazato de maduros,
chapil y chontilla, la bala barbona, el cazabe, el plátano frito y el refrito,
etc.

[Link]
¿Afroecuatorianos?

Son llamados Afroecuatorianos a los descendientes de los esclavos que


llegaron a América. Etimológicamente el nombre de Afroecuatorianos
proviene, de Afros=descendientes de África. y ecuatorianos= nacidos en
Ecuador. Su presencia data, aproximadamente hace mas de 500 años, aun
cuando no existía la República del Ecuador como tal, y era conocida como
la Real Audiencia de Quito. Desde entonces han aportado con su cultura,
arte y costumbres heredadas por sus ancestros africanos, tomando
matices y adopciones de culturas americanas nativas, De esta manera
ayudan a enriquecer la diversidad cultural del Ecuador, que lo caracterizan
como país pluricultural.
Pueblo Afro-ecuatoriano.- Es el conjunto de núcleos familiares de
ascendencia africana que forman las comunidades urbanas y rurales, que
han mantenido una cultura propia y una historia común, que están
determinados a preservar, desarrollar y trasmitir a las futuras
generaciones su acervo cultural, que mantienen sus territorios ancestrales
como base de su existencia, de acuerdo a sus propios patrones culturales
ancestrales, instituciones sociales y sistemas legales.
¿Donde Habitan?
El Pueblo Afro ecuatoriano, se encuentra ubicado en todas las provincias
del país. Originalmente se asentó en Esmeraldas, Imbabura, Carchi y Loja;
posteriormente, en los años sesenta, producto de la inmigración, su
población habita en las provincias del Guayas, Pichincha, El Oro, Los Ríos,
Manabí y el Oriente Ecuatoriano.
La Historia de los afroecuatorianos comienza en Esmeraldas. Desde la
época de la conquista y la colonización española sus costas fueron el
escenario para fundamentar el Reino de Quito. Para octubre de 1553, un
barco proveniente de Panamá con rumbo a Perú, naufraga en las costas
de Esmeraldas (Rocas de San Mateo). Entre los africanos que lograron
sobrevivir se encontraba el cimarrón Antón, quien guió el grupo de libres
hacia la construcción de un reino o palenque. Más tarde, este liderazgo es
retomado por el cimarrón Alonso de Illescas, quien es considerado como
el máximo héroe de la Libertad afroecuatoriana y quien fundara el “El
Reino Zambo”, cuyo sentido de gobierno era una alianza entre indígenas y
africanos.
Esmeraldas es la provincia que más tradición de asentamiento
afroecuatoriano guarda. De sus 385.223 habitantes el 39.9% son
afrodescendientes, los cuales la mayor parte de ellos se encuentran en la
ciudad de Esmeraldas y en los cantones de la zona norte, en las riveras de
los ríos Onzole, Cayapas, Santiago, Río Bogotá, Cachaví y Tuluví entre
otros, donde se destacan asentamientos como Colón Eloy, Wimbí,
Telembí, San Miguel, Santa María, Santa María de los Cayapas, Playa de
Oro, Concepción, Carondelet, Ricaurte, San Javier, San Francisco, etc
Los afroesmeraldeños representan el 25.4% de todos los afros a escala
nacional. Cerca de 44.003 de ellos viven en la ciudad provincial, quienes
representan el 28.6% de toda la provincia y el 7.2% del total
afroecuatoriano. En cuanto a las condiciones de género se tiene que en
toda la provincia la población afrodescendiente masculina alcanza el
50.3% (que representan el 24.8 en todos los afros de la nación), mientras
el que el 49.6% corresponde a las mujeres (26.1% de todos los afros)
Valle del Chota
Los afroecuatorianos asentados en el área denominada Valle del Chota y
cuenca del río Mira, se sitúan geográficamente en las provincias de
Imbabura y Carchi, región caracterizada por ser un asentamiento histórico
del pueblo afro descendiente y cuyo poblamiento está ligado a las
haciendas coloniales que concentraron importante población esclavizada.
En el valle del Chota la presencia de los descendientes de africanos fue
mucho más importante que en cualquier otra parte del Ecuador, luego de
Esmeraldas. En el periodo de la transición de las plantaciones de algodón a
las haciendas azucareras se dan importantes introducciones de
esclavizados a esta fértil región del norte ecuatoriano.
La población negra del Chota está regada en las márgenes derecha e
izquierda del gran río Chamachán o chota, en los siguientes caseríos de
ayer, comunas hoy.

[Link]

ORGANIZACIONES EN TORNO A
DEMANDAS
RACIALES Y CULTURALES
En 1999, dada la existencia de un gran número de organizaciones afros de
diverso orden, tanto locales, como regionales, se piensa en la creación de
una organización que les agrupe a todas bajo un proyecto nacional, así se
crea la Confederación Nacional Afroecuatoriana (CNA), como organización
de tercer grado, con el propósito de visibilizar lo afro en la sociedad
nacional, sin embargo, no tiene el impacto y la representatividad pensada.
Para la exigibilidad de los derechos colectivos logrados en la Constitución
de 1998, se instituye el Consejo de Desarrollo Afroecuatoriano (CODAE)
como un interlocutor entre el Estado y las organizaciones, donde se
planteó la necesidad de construir políticas de inclusión. En la provincia de
Esmeraldas se promueve un interesante proceso de movilización en torno
a reivindicaciones de tipo campesino, se logra introducir un enfoque
étnico territorial en los planes de trabajo, a fin de demandar del Estado
 Derechos basados en la defensa de la identidad
cultural.
 Derecho al territorio y a la autonomía organizativa y
de gobierno.
 Derecho al uso de los recursos naturales, a la no
destrucción de los manglares.
 Derecho a la resistencia a los procesos de colonización y compra de
tierras por parte de los camaroneros y los palmicultores.

Se organiza la Confederación Afroecuatoriana del Norte de Esmeraldas


(CANE), instancia de tercer grado, compuesta por 9 palenques
(federaciones territoriales) de Río Verde, Eloy Alfaro y San Lorenzo, para la
reivindicación del derecho al territorio ancestral con el reconocimiento
legal de la Comarca Territorial Afroecuatoriana, la cual se concretaría en la
medida en que el Estado reglamente la ley de circunscripción territorial
indígena y afro, de que habla la Constitución Política de 1998 y del 2008.
En este camino aun queda un largo trecho por caminar La organización
comunitaria del pueblo afroecuatoriano ha venido reconstruyendo los
niveles organizativos de segundo y tercer grado, tomando como
referencia los tipos organizativos propios de la época colonial como el
palenque y la comarca.. ¿Qué es la Comarca? Es un modelo de
organización territorial, política, étnica comunitaria, formada por los
palenques locales y otras organizaciones del Pueblo Afroecuatoriano, para
lograr el desarrollo humano al que tenemos derecho, teniendo como base
la tenencia de la tierra, la organización administrativa, el manejo ancestral
de nuestros territorios y el uso sostenible de los recursos naturaleque hay
en ellos. Esta posesión ancestral está definida en Esmeraldas. Los pueblos
del Valle Chota-Mira todavía no tienen una propuesta concreta de la
formación de una comarca, están conceptualizándola desde las
particularidades de la ancestralidad regional, como también, desde el
derecho colectivo de circunscripciones territoriales. La Comuna Espacio
territorial de convivencia comunitaria en la que se posibilitan trabajos
familiares y trabajos comunitarios, desde la época colonial, constituye una
forma de organización comunitaria. La comuna de Rio Santiago fue la
primera comunidad negra libre de América y en 1922 fue la primera
comunidad latinoamericana con territorio propio, comprado. Las tierras
de la Comuna Río Santiago Cayapas fueron compradas con dinero de los
pobladores y pobladoras de 56 comunidades que la integraron, son 61 mil
800 hectáreas, registradas con la finalidad de custodiar los bosques y
demás especies animales de las agresiones de los depredadores privados y
estatales, y donde sus hijos puedan crear y recrear su cultura. La idea de
preservar este territorio nació en 1885, año en que se integran como
miembros las 56 comunidades del sector.
EXPRESIONES ORGANIZATIVAS DE LAS MUJERES AFRODESCENDIENTES
Históricamente la mujer afroecuatoriana siempre ha estado presente
en todos los espacios de la vida cotidiana, organizativa y social. Su
participación ha sido un elemento importante en los procesos
organizativos y en las luchas reivindicatorias. Liderezas que iluminan la
lucha Un ejemplo histórico de la participación de la mujer en la lucha por
los derechos y la justicia de los esclavos y esclavas, fue Martina Carrillo, la
cimarrona del Valle del Chota, que participó en el reclamo por el maltrato
y las condiciones infrahumanas en que trabajaban hombres y mujeres
afrodescendientes en las haciendas del Valle del Chota que fueron de los
jesuitas y después de su expulsión del país (1767), pasaron a ser del
Estado. La protesta que lideró Martina, buscó hacer respetar sus derechos
y de los afrochoteños y el reconocimiento de su dignidad como seres
humanos, situación por la que a Martina le dieron 300 latigazos que le
abrieron el pecho y le dejaron muy mal herida, casi muerta
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AFROECUATORIANO

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1. Tema: Afroecuatorianos Historia
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2. Tema: Historia del pueblo Afroecuatoriano


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3. Tema: Sobre el miedo (Nina Simone)


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