UNIVERSIDAD AUTÓNOMA CHAPINGO
DEPARTAMENTO DE INGENIERÍA
AGROINDUSTRIAL
LEGISLACIÓN AGROINDUSTRIAL
TEMA:
T- MEC APARTADO
AGROALIMENTARIO
CATEDRÁTICO:
DR. ANASTACIO ESPEjEL
GARCÍA
EQUIPO 7
GONzáLEz BASILIO NAyELI
MARTÍNEz ANDRADE CARLOS EMMANUEL
MELCHOR MELCHOR yULIANA
OLTEHUA NAMICTLE MARGARITA
RAMÍREz SANTIAGO VANIA DONAjÍ
SANDOVAL BUENDÍA AyLEN
TOVAR CANDO SEBASTIANA
Chapingo, Texcoco, México a 03 de julio de 2025
T- MEC Apartado agroalimentario
Introducción
La implementación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC)
constituye una palanca para alcanzar las metas de la agenda de desarrollo social y de bienestar
económico de México. El T-MEC tiene como objetivos: i) mantener a México en las cadenas
de producción global, ii) posicionarlo como un centro exportador de vanguardia y iii) generar
mayores inversiones. En este sentido, el Tratado recoge compromisos en materia de combate
a la corrupción, mejores condiciones laborales, protección al medio ambiente, comercio
digital e integración de las PyMEs a los mercados globales, por mencionar algunas, que lo
pone a la vanguardia como un Tratado de amplio alcance y profunda integración económica
regional. El T-MEC, al mismo tiempo busca profundizar y expandir la relación comercial y
de inversión en América del Norte para ampliar las oportunidades de negocios de los
mexicanos, incluyendo a la pequeña y mediana empresa.
1. ¿Qué es el T-MEC y por qué reemplazó al TLCAN?
El T-MEC busca modernizar las normas comerciales para reflejar los cambios en la
economía global del siglo XXI. A diferencia del TLCAN, el T-MEC incluye capítulos sobre
comercio digital, propiedad intelectual, medio ambiente, y estándares laborales más altos.
México fue el primer país en ratificar el acuerdo, en junio de 2019, seguido por
Estados Unidos y Canadá. Desde entonces, ha sido necesario cumplir con los procedimientos
legales y reglamentarios pertinentes para establecer la fecha en la que el tratado entraría en
vigor, que fue en 2020.
El T-MEC (Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá) es la versión 2.0 del
TLCAN (Tratado de Libre Comercio de América del Norte). Desde que se implementó en
2020, ha sido la herramienta clave para fortalecer los lazos comerciales entre estos tres
vecinos. Básicamente, su trabajo es quitar trabas y facilitar el intercambio de bienes y
servicios.
2. ¿Por qué es importante el T-MEC para el sector agrícola?
Contar con el acceso al mercado de los Estados Unidos y Canadá, a través de un
tratado, es un aspecto básico para garantizar los flujos de productos alimentarios, incluso en
periodos de crisis como el generado por la pandemia. En este caso, contrario a lo ocurrido
con otros sectores, las exportaciones de productos agroalimentarios de México hacia EE.UU.
registraron tasas positivas durante la contingencia sanitaria.
En este sentido, el Tratado México, Estados Unidos, Canadá (T-MEC) ha resultado
un factor clave para el sector primario, ya que, a dos años de su puesta en marcha, las
exportaciones del sector agroalimentario mexicano han acumulado 78 mil 261 mdd, un
incremento del 24 por ciento respecto a los dos años previos de la entrada en vigor del tratado.
El sector agroindustrial es el más fortalecido con un crecimiento del 34 por ciento,
seguido del agropecuario con 14 por ciento, y el pesquero con 12 por ciento.
Entre los principales productos agrícolas exportados a EE.UU. destacan el aguacate,
el tomate, las berries (zarzamoras, frambuesas y moras) y el chile. Mientras que a Canadá
son el aguacate, las berries, carne de bovino, el mango y los productos con cacao.
3. Capítulo: Agricultura
Establece disciplinas y disposiciones para promover el comercio agrícola entre
México, Estados Unidos y Canadá, al tiempo que aborda la seguridad alimentaria y el apoyo
interno.
Se establece además que, ninguna Parte adoptará o mantendrá una subvención a la
exportación en ninguna mercancía agrícola destinada al territorio de otra Parte. Si alguna de
las dos partes involucradas considera que hay un efecto distorsionante sobre el comercio de
mercancía agrícola, se puede solicitar discutir el problema.
Restricciones a la exportación y a la seguridad alimentaria
El capítulo permite prohibiciones o restricciones temporales a la exportación de
productos alimenticios para prevenir o remediar escaseces críticas, en consonancia con el
GATT de 1994 y el Acuerdo sobre la Agricultura de la OMC. Se establecen requisitos de
notificación específicos para la imposición de tales medidas, generalmente con 30 días de
anticipación, o inmediatamente en casos de fuerza mayor. Las notificaciones deben detallar
las razones, la compatibilidad con el GATT y las medidas alternativas consideradas.
Se espera que las Partes consulten y proporcionen indicadores económicos relevantes
a solicitud de una Parte importadora interesadas, estas medidas deben ser temporales
(idealmente con una duración máxima de seis meses) y no deben aplicarse a los productos
alimenticios adquiridos con fines humanitarios no comerciales.
Apoyo interno
En este apartado las Partes reconocen la importancia de las medidas de apoyo interno
para sus sectores agrícolas, pero también reconocen su potencial para distorsionar el
comercio y la producción. Se expresa el compromiso a considerar medidas de apoyo interno
que tengan efectos mínimos de distorsión del comercio.
Si surgen preocupaciones sobre el impacto negativo del apoyo interno de una Parte
en el comercio, la información relevante debe compartirse y discutirse para minimizar los
efectos adversos.
Comité agropecuario
Se refiere a los representantes de cada Parte que poseen funciones que buscan facilitar
y fortalecer el comercio agrícola entre Estados Unidos, México y Canadá, entre ellas:
La promoción del Comercio Agrícola: Su objetivo primordial es fomentar el
intercambio de productos agrícolas entre las Partes de conformidad con el Tratado.
Supervisión e Implementación del Capítulo de Agricultura: Se encarga de
supervisar y promover la cooperación en la aplicación y administración del Capítulo
3 del T-MEC, que es el de Agricultura.
Resolución de Asuntos y Barreras Comerciales: Busca abordar y resolver cualquier
asunto o barrera comercial que pueda surgir, así como mejorar el acceso a los
mercados de cada Parte. Esto puede hacerse en coordinación o conjuntamente con
otros comités o grupos de trabajo establecidos en el Tratado.
Intercambio de Información: Facilita el intercambio de información relevante sobre
el comercio de mercancías agrícolas.
Fomento de la Cooperación: Promueve la cooperación en áreas de interés mutuo,
como el desarrollo rural, la tecnología, la investigación y el desarrollo (I+D), y la
creación de capacidades.
Asuntos de Biotecnología Agrícola: Tiene un papel específico en considerar y
colaborar en enfoques comunes para el manejo de productos de biotecnología
agrícola, incluyendo la facilitación de sus procesos de autorización y el intercambio
de resúmenes de evaluaciones de riesgo o inocuidad.
Fomento de Decisiones Basadas en la Ciencia: Busca que las decisiones
relacionadas con la protección de la salud y vida de personas, animales y vegetales
estén basadas en la ciencia, mientras se facilita el comercio.
Biotecnología
Significa tecnologías, incluida biotecnología moderna, utilizadas en la manipulación
deliberada de un organismo para introducir, retirar o modificar una o más características
heredables de un producto para uso en agricultura o acuacultura y que no consisten en
tecnologías usadas en la reproducción y selección tradicionales.
La biotecnología moderna hace referencia a las técnicas in vitro de ácido nucleico,
incluidos el ácido desoxirribonucleico recombinante (ADN recombinante) y la inyección
directa de ácido nucleico en células u orgánulos; o la fusión de células más allá de la familia
taxonómica. Los apartados principales son:
Transparencia y Cooperación:
Las Partes (México, Estados Unidos y Canadá) se comprometen a fomentar la
innovación en el sector de la biotecnología agrícola.
Se busca una mayor transparencia y cooperación en las actividades relacionadas con
la biotecnología agrícola.
Cada Parte debe poner a disposición del público, y en la medida de lo posible en línea,
los requisitos de información y documentación para obtener una autorización de un
producto de la biotecnología agrícola.
Reducción de Perturbaciones al Comercio:
Para reducir la probabilidad de interrupciones en el comercio de productos de la
biotecnología agrícola, las Partes se comprometen a:
Continuar fomentando que los solicitantes presenten solicitudes oportunas y
concurrentes a las Partes para la autorización de productos de la biotecnología
agrícola.
Adoptar o mantener medidas que permitan el inicio de los procesos internos de
autorización regulatoria para un producto que aún no ha recibido autorización en otro
país.
Si una autorización está sujeta a vencimiento, tomar medidas para ayudar a los
solicitantes a renovarla de manera oportuna.
Manejo de Ocurrencias de Biotecnología No Autorizada (PBN):
El capítulo establece procedimientos para el manejo de "Ocurrencias de PBN" (Productos de
Biotecnología No Autorizados), que se refiere a la presencia de productos de biotecnología
que no han sido autorizados en una de las Partes, pero que sí lo han sido en otra.
Se busca una respuesta rápida y basada en la ciencia para minimizar las interrupciones
comerciales.
La Parte exportadora debe proporcionar un resumen de las evaluaciones de riesgo o
inocuidad que haya realizado.
Las Partes colaborarán para considerar enfoques comunes para el manejo de estas
ocurrencias.
Protección de información confidencial: Donde se establecen las disposiciones para
proteger la información relacionada con fórmulas patentadas para alimentos preenvasados o
aditivos alimentarios, asegurando que los requisitos de información se limiten a lo necesario
para alcanzar un objetivo legítimo y que la información sea protegida de la misma manera
que la información nacional.
4. Acceso Preferencial de Productos Agroalimentarios Mexicanos
El T-MEC consolida y expande las prerrogativas otorgadas a los productos
agroalimentarios de origen mexicano en los mercados de Estados Unidos y Canadá,
principalmente mediante la supresión o atenuación de las barreras arancelarias, lo cual se
traduce en una significativa optimización de los costos de importación y una mayor
competitividad para los bienes mexicanos.
4.1. Capítulo 3: Agricultura
Este capítulo se erige como la piedra angular del comercio de bienes agrícolas dentro
de la región. Su disposición más trascendente concierne el mantenimiento del tratamiento de
libre arancel para la vasta mayoría de los productos agroalimentarios que ostentan la
calificación de "originarios" de México, Estados Unidos o Canadá. Ello implica que, siempre
que un producto satisfaga los criterios de origen estipulados en el tratado —criterios que
determinan la consideración de un producto como "norteamericano" a través de reglas de
origen específicas, como el valor de contenido regional o el cambio de clasificación
arancelaria—, su ingreso a los territorios de las otras Partes Contratantes no estará sujeto al
pago de aranceles de importación. Este mecanismo no solo reduce los costos directos de las
transacciones transfronterizas, sino que también simplifica los procesos aduaneros,
fomentando una mayor fluidez en la cadena de suministro agroalimentaria.
Beneficios Intrínsecos para el Sector Agroalimentario Mexicano:
Incremento de la Competitividad: La exención del pago de aranceles confiere a los
productos agroalimentarios mexicanos una ventaja competitiva en términos de precio frente
a aquellos bienes de otras procedencias que sí se encuentran gravados con tales impuestos.
Esta ventaja se traduce en una mayor demanda y en la capacidad de los productores
mexicanos para acceder a segmentos de mercado más amplios y lucrativos.
Estímulo a las Exportaciones: El régimen arancelario propicia y fomenta el volumen
de las exportaciones de productos agrícolas esenciales de México. La previsibilidad en los
costos de importación incentiva la inversión en capacidad productiva y en la mejora de la
calidad, orientada a satisfacer las exigencias de los mercados de destino.
Ejemplos Relevantes: Productos tales como el aguacate, especialmente de
Michoacán, cuyo acceso sin aranceles ha sido crucial para su posicionamiento global; el
jitomate y las berries (fresas, frambuesas, arándanos), provenientes de diversas regiones
productoras mexicanas, cuyas exportaciones masivas se ven facilitadas por la ausencia de
gravámenes; el maíz, fundamental para la seguridad alimentaria regional; y la carne bovina
o porcina, que ha ganado una significativa participación de mercado. Todos estos bienes se
benefician directamente de este acceso preferencial, lo cual ha consolidado la posición de
México como un proveedor fundamental de alimentos para la región, contribuyendo
sustancialmente al superávit comercial agroalimentario del país.
4.2. Capítulo 2: Trato Nacional y Acceso a Mercados de Mercancías
En adición al Capítulo 3, este apartado establece el postulado del Trato Nacional, el
cual proscribe la discriminación una vez que un producto ha sido introducido en el territorio
de otra Parte Contratante. Lo anterior significa que los productos agroalimentarios mexicanos
importados no deberán recibir un trato menos favorable que los productos nacionales
análogos en lo que respecta a impuestos internos, regulaciones o requisitos. Este principio se
extiende a normativas técnicas, estándares de etiquetado y procesos de distribución,
garantizando que no se impongan cargas regulatorias adicionales o discriminatorias a los
bienes importados.
Impacto en el Sector Agroalimentario: Se garantiza que el beneficio del arancel cero
para los productos agrícolas no sea menoscabado por otras barreras de índole interna,
asegurando así un entorno equitativo para los alimentos de origen mexicano y fomentando
una competencia justa basada en la calidad y la eficiencia, no en la protección encubierta.
4.3. Contingentes Arancelarios (Aplicación Condicional)
Si bien la mayoría de los productos agroalimentarios gozan de un régimen de libre
arancel, para ciertos bienes agrícolas considerados sensibles por alguna de las Partes, el T-
MEC puede instituir contingentes arancelarios. Estos permiten que una cantidad específica
de un producto agrícola ingrese con un arancel preferencial (reducido o nulo), mientras que
cualquier volumen que exceda dicha cantidad estará sujeto a un arancel superior. Este
instrumento tiene por finalidad lograr un equilibrio entre la apertura comercial y la protección
de aquellas industrias agrícolas nacionales que se consideren sensibles, como podría ser el
caso de ciertos productos lácteos o azúcares en mercados específicos. La administración de
estos contingentes, a menudo mediante licencias de importación o el principio de "primero
en llegar, primero en ser servido", es un aspecto crítico que los exportadores deben
monitorear para maximizar sus beneficios arancelarios.
5. Medidas sanitarias y fitosanitarias
Los objetivos del establecimiento de las medidas sanitarias y fitosanitarias (MSF) se
basan en proteger la vida y la salud de las personas y los animales, y preservar los vegetales
en los territorios de las Partes, facilitando simultáneamente el comercio, así como reforzar y
complementar el Acuerdo MSF de la OMC; fortalece la comunicación, consulta y
cooperación entre las Partes, especialmente entre las autoridades competentes y asegura que
las medidas MSF no creen obstáculos innecesarios al comercio. Para su cumplimiento se
debe:
Mejorar la transparencia y el entendimiento de las medidas MSF de cada Parte.
Promover el desarrollo y la adopción de normas, directrices y recomendaciones
internacionales basadas en la ciencia.
Mejorar la compatibilidad de las medidas MSF y promover la toma de decisiones
basada en la ciencia.
Es importante que estas medidas estén sujetas a las condiciones de la región tanto de
la Parte receptora como de la Parte exportadora, se reconoce la importancia se adaptar
medida. a las condiciones regionales, incluyendo el reconocimiento de zonas libres de plagas
o enfermedades y zonas de escasa prevalencia. Se establecen procedimientos para la
solicitud, evaluación y reconocimiento de dichas zonas, buscando la cooperación y el acceso
para inspecciones.
6. Normas de Inocuidad Alimentaria.
El Capítulo 9 del T-MEC: Medidas Sanitarias y Fitosanitarias (MSF), es de
importancia crítica para la salvaguarda de la salud y la facilitación del comercio seguro de
productos agroalimentarios. Este capítulo reconoce el derecho soberano de cada Parte a
establecer el nivel de protección de la salud que considere apropiado, siempre y cuando estas
medidas sean legítimas y no constituyan barreras injustificadas al comercio.
6.1. Principios Fundamentados en la Ciencia
Un pilar esencial de este capítulo es la estipulación de que todas las MSF deben
basarse en principios científicos. Ello implica que cualquier regulación o requisito impuesto
con el propósito de proteger la vida o la salud humana, animal o vegetal, debe sustentarse en:
Evidencia Científica Sólida: Las medidas deben hallarse respaldadas por datos,
investigaciones y análisis científicos válidos y actualizados. Esto significa que las decisiones
regulatorias no pueden ser arbitrarias o dictadas por presiones políticas o comerciales, sino
que deben derivarse de pruebas empíricas y metodologías reconocidas internacionalmente.
La referencia a estándares de organismos como el Codex Alimentarius, la Organización
Mundial de Sanidad Animal (OMSA) y la Convención Internacional de Protección
Fitosanitaria (CIPF) es fundamental en este contexto.
Evaluación de Riesgos: Las determinaciones deberán derivarse de una evaluación de
riesgos apropiada, mediante la identificación de peligros (e.g., patógenos, plagas, residuos de
plaguicidas), la caracterización de su probabilidad de ocurrencia y la evaluación de su
impacto potencial en los productos agroalimentarios y en la salud pública. Este proceso
sistemático permite a las autoridades tomar decisiones informadas y proporcionales al riesgo
identificado.
Proporcionalidad y Mínima Restricción al Comercio: Las medidas deberán ser las
menos restrictivas al comercio posibles para alcanzar el nivel de protección deseado. Su
aplicación no deberá constituir barreras comerciales injustificadas que menoscaben el flujo
de alimentos. Esto implica que, si existen varias opciones para mitigar un riesgo, se debe
elegir aquella que cause la menor distorsión al comercio, siempre y cuando logre el objetivo
sanitario o fitosanitario.
Ejemplo: En el supuesto de que Estados Unidos requiera un tratamiento específico
para los mangos mexicanos con el fin de controlar la mosca de la fruta, este requisito deberá
ser científicamente comprobado como efectivo para la erradicación de la plaga sin detrimento
del producto, evitando así una prohibición arbitraria que impida el acceso de la fruta. La
elección entre fumigación, tratamiento hidrotérmico o irradiación se basaría en la evidencia
científica de su eficacia y su impacto en la calidad del producto.
6.2. Facilitación del Comercio Seguro de Alimentos
El Capítulo 9 no se circunscribe únicamente a la protección, sino que también
propende a la facilitación del comercio de alimentos a través de mecanismos tales como:
Regionalización: Reconocimiento de zonas libres de plagas o enfermedades dentro
de un país, lo cual permite el comercio de productos agroalimentarios desde dichas zonas,
aun cuando otras partes del país pudieran encontrarse afectadas. Este principio es vital para
mantener el flujo comercial de regiones sanas, incluso si un brote localizado ocurre en otra
parte del territorio.
Equivalencia: Aceptación de que las medidas sanitarias o fitosanitarias de un país
exportador, si bien distintas a las del importador, logran un nivel de protección idéntico para
los alimentos. Este reconocimiento mutuo de sistemas regulatorios evita la duplicidad de
inspecciones y pruebas, agilizando el despacho aduanero y reduciendo costos para los
exportadores.
Transparencia: Las Partes Contratantes están obligadas a notificar sus nuevas
regulaciones, modificaciones o requisitos y a permitir la formulación de comentarios por
parte de las otras Partes y de los actores comerciales. Este proceso abierto acrecienta la
predictibilidad para los exportadores de productos agroalimentarios, permitiéndoles
adaptarse a tiempo a los nuevos requisitos.
Cooperación: Se fomenta el diálogo y la colaboración entre las autoridades sanitarias
y fitosanitarias de los tres países con el fin de resolver problemáticas, armonizar enfoques en
materia de seguridad alimentaria y facilitar el intercambio de información técnica y científica.
Esta cooperación es esencial para la resolución de disputas y la prevención de futuras barreras
comerciales.
7. Reconocimientos Mutuos y Equivalencias en el T-MEC
El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) establece disposiciones
fundamentales orientadas a facilitar el comercio y reducir las barreras técnicas entre los tres
países. Dentro de estas disposiciones, los conceptos de reconocimientos mutuos y
equivalencias son pilares esenciales para garantizar la fluidez del comercio regional sin poner
en riesgo los estándares regulatorios ni la seguridad de los consumidores.
1. Reconocimientos Mutuos
El reconocimiento mutuo es un acuerdo mediante el cual dos o más países aceptan
los resultados de los procedimientos de evaluación de la conformidad que se llevan a cabo
en el territorio de otra Parte. Esto significa que las pruebas, certificaciones o inspecciones
realizadas en un país pueden ser aceptadas por los otros sin necesidad de repetir estos
procesos, lo cual reduce significativamente costos y tiempos para los exportadores.
En el T-MEC, este concepto se formaliza como un acuerdo intergubernamental que
especifica las condiciones bajo las cuales una Parte reconocerá los resultados de las
evaluaciones de la conformidad realizadas por organismos de la otra Parte que hayan
demostrado cumplir con las normas o reglamentos técnicos correspondientes.
El tratado promueve el uso de acuerdos multilaterales y arreglos de reconocimiento
mutuo entre organismos de acreditación. Estos arreglos permiten que las partes acepten los
resultados emitidos por organismos acreditados en otros países siempre que estos formen
parte de acuerdos internacionales como la Cooperación Internacional de Acreditación de
Laboratorios (ILAC) o el Foro Internacional de Acreditación (IAF).
Además, el T-MEC nos dice que ninguna Parte podrá rechazar los resultados de un
organismo de evaluación de la conformidad únicamente porque este haya sido acreditado por
un organismo no gubernamental, porque no tenga oficinas en su territorio, o porque el
organismo sea una entidad con fines de lucro.
El tratado también establece la obligación de proporcionar explicaciones cuando una
Parte decida no reconocer a un organismo de evaluación de la conformidad o no aceptar sus
resultados, promoviendo así la transparencia y la cooperación entre las partes.
2. Equivalencias
El principio de equivalencia permite que una medida sanitaria o fitosanitaria (MSF)
adoptada por una Parte sea considerada válida por otra Parte, incluso cuando las medidas no
sean idénticas, siempre que la Parte exportadora demuestre que su medida ofrece un nivel
adecuado de protección para la Parte importadora.
El T-MEC promueve el reconocimiento de equivalencias de manera específica, por
grupos de medidas o incluso para sistemas regulatorios completos. Esto implica que no solo
se analizan medidas individuales, sino también que pueden evaluarse y reconocerse sistemas
de control completos como equivalentes.
El tratado establece que cuando una Parte exportadora solicite la evaluación de la
equivalencia, la Parte importadora debe responder sin demoras indebidas y debe proporcionar
información clara sobre el proceso de evaluación y los criterios que serán aplicados. Si la
equivalencia es reconocida, la Parte importadora debe implementar la medida sin retrasos.
Cuando las medidas objeto de reconocimiento de equivalencia sean modificadas o
derogadas, las Partes involucradas deberán intercambiar información y permitir comentarios
antes de que los cambios se implementen, asegurando que no se revoque el reconocimiento
de manera arbitraria.
3. Importancia para la Facilitación del Comercio
Los reconocimientos mutuos y las equivalencias son instrumentos clave para eliminar
obstáculos técnicos innecesarios al comercio, mejorar la eficiencia de las cadenas de
suministro y reducir los costos para los productores y exportadores. Al confiar en los sistemas
regulatorios de las otras Partes, se promueve la integración regional y se refuerza la
competitividad de América del Norte en los mercados globales.
Además, el T-MEC destaca la necesidad de que las Partes cooperen para armonizar
sus normas y procedimientos, y para fomentar el uso de normas internacionales, lo que
facilita aún más la aceptación de productos en los tres mercados
8. Obstáculos Técnicos al Comercio (OTC)
El Capítulo 11 sobre los Obstáculos Técnicos al Comercio (OTC) tiene como objetivo
fundamental facilitar el comercio internacional de bienes mediante la prevención,
identificación y eliminación de barreras técnicas innecesarias. Este capítulo busca mejorar la
transparencia en los procesos regulatorios, fomentar la cooperación entre los países y
promover buenas prácticas regulatorias. Todo esto se basa en el Acuerdo sobre Obstáculos
Técnicos al Comercio de la Organización Mundial del Comercio (OMC), el cual establece
los lineamientos generales que deben seguir los países miembros al momento de aplicar
regulaciones técnicas, normas y procedimientos de evaluación de la conformidad.
Este capítulo regula aspectos esenciales como el etiquetado de productos, los
estándares de calidad y las normativas técnicas que deben cumplir los bienes para su
comercialización internacional. El etiquetado incluye información clave para el consumidor,
como la composición del producto, advertencias sanitarias, instrucciones de uso, país de
origen, y debe cumplir con los requisitos lingüísticos y normativos del país importador. Los
estándares de calidad y las normativas técnicas, por su parte, definen características
específicas del producto, tales como medidas, resistencia, tolerancias, materiales permitidos
y condiciones de fabricación, con el fin de proteger la salud y la seguridad de los
consumidores, así como el medio ambiente (Castro, 2021)
El Acuerdo sobre OTC de la OMC entró en vigor el 1 de enero de 1995 y representa
una ampliación y clarificación de lo establecido previamente en la Ronda de Tokio de 1979.
La finalidad de este acuerdo es asegurar que los reglamentos técnicos, las normas y los
procedimientos de prueba y certificación no se conviertan en obstáculos innecesarios al
comercio. Sin embargo, reconoce que cada país tiene el derecho soberano de determinar los
niveles de protección que considere apropiados para su contexto nacional. Este derecho
incluye, por ejemplo, la posibilidad de establecer medidas para proteger la salud y la vida de
las personas y los animales, preservar los vegetales o proteger el medio ambiente.
A pesar de este reconocimiento, el acuerdo promueve el uso de normas
internacionales siempre que sean apropiadas, como una forma de facilitar el comercio y
reducir los riesgos de conflicto entre países. No obstante, no se exige que los países ajusten
sus niveles de protección únicamente para armonizarse con dichas normas. De este modo, se
busca un equilibrio entre la necesidad de facilitar el comercio y el respeto a las prioridades
nacionales en materia de salud, seguridad y medio ambiente. El artículo XX del Acuerdo
General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT) permite a los países adoptar
medidas que puedan afectar el comercio internacional, siempre que estén justificadas por la
protección de intereses fundamentales como la salud y la vida de las personas, animales o
vegetales, y que dichas medidas no se apliquen de forma discriminatoria ni como formas
encubiertas de proteccionismo.
Uno de los aspectos centrales del acuerdo es la transparencia, que se articula a través
de mecanismos como la notificación de nuevas medidas técnicas, el establecimiento de
servicios nacionales de información y la publicación oficial de reglamentos técnicos y
normas. Estas disposiciones buscan que los países informen con antelación sobre cambios
regulatorios que puedan impactar el comercio y que exista un canal de consulta e intercambio
de información entre las partes involucradas.
La labor del Comité OTC de la OMC es de gran relevancia. Este comité constituye
un espacio para que los países miembros presenten y discutan preocupaciones comerciales
específicas derivadas de la implementación de normas o reglamentos técnicos. Hasta la fecha,
se han registrado más de quinientas preocupaciones de este tipo, las cuales pueden
consultarse a través del Sistema de Gestión de Información sobre Obstáculos Técnicos (TBT-
IMS). Este sistema incluye notificaciones, preocupaciones comerciales, puntos de
información nacionales y otros recursos destinados a facilitar el seguimiento y la cooperación
entre los países.
El capítulo también se vincula estrechamente con el Acuerdo sobre la Aplicación de
Medidas Sanitarias y Fitosanitarias, conocido como Acuerdo MSF, que regula de forma
específica los temas de inocuidad alimentaria, sanidad animal y preservación vegetal. Al
igual que el Acuerdo OTC, este instrumento permite a los países establecer sus propias
normas, siempre que estén sustentadas en principios científicos y se apliquen en la medida
necesaria para proteger la salud o el medio ambiente. Además, estas medidas deben evitar la
discriminación arbitraria o injustificable entre países que se encuentren en condiciones
similares.
El principal desafío que plantea el Acuerdo sobre Obstáculos Técnicos al Comercio
es asegurar que las normas técnicas, en lugar de convertirse en barreras al comercio,
contribuyan efectivamente a la protección del consumidor, del medio ambiente y del
bienestar general. A medida que los aranceles tradicionales han disminuido como resultado
de la liberalización comercial, las regulaciones técnicas han adquirido una mayor importancia
como posibles obstáculos al comercio. Por ello, algunos analistas comparan su efecto con las
rocas que se hacen visibles cuando baja la marea: al desaparecer los aranceles, las barreras
técnicas se vuelven más evidentes (Obstaculos Tecnicos Al Comercio, 2012)
Los reglamentos técnicos y las normas industriales varían significativamente entre
países, lo que puede complicar las actividades de los productores y exportadores. Por
ejemplo, un producto alimenticio que cumple con las normas sanitarias en su país de origen
puede enfrentar dificultades en otros mercados debido a diferencias en el etiquetado, en los
niveles permitidos de residuos o en los requerimientos de certificación. Por esta razón, se
promueve la adopción de normas internacionales, como las elaboradas por el Codex
Alimentarius o la Organización Internacional de Normalización (ISO), ya que su uso
disminuye la posibilidad de conflictos comerciales y establece una base común para la
regulación internacional.
La protección ambiental, la seguridad personal, la seguridad nacional y el derecho del
consumidor a la información son razones legítimas para establecer normas técnicas. Sin
embargo, el reto para los países consiste en diseñar estas normas de manera que sean
necesarias, proporcionales, científicamente fundamentadas y no discriminatorias. La
existencia del Comité OTC, el compromiso con la notificación y publicación de las medidas
técnicas, así como el uso de sistemas de información como el TBT-IMS, forman parte de un
marco institucional que busca garantizar ese equilibrio entre el derecho a regular y el
compromiso con el libre comercio.
9. Etiquetado de alimentos
MODIFICACIÓN de la Norma Oficial Mexicana NOM-051-SCFI/SSA1-2010
Es la primera NOM de esta administración. Ha sido la más incluyente y la que ha
convocado a la mayor participación de la sociedad y, en consecuencia, la más
democrática y la más transparente.
Esta norma permitirá al consumidor identificar los productos con exceso de nutrientes
asociados a sobrepeso y obesidad como: azúcares, grasas saturadas, sodio y calorías.
Con esta NOM, el gobierno de México refrenda su compromiso con la salud y la
competitividad del país.
La entrada en vigor de la norma 051 para el etiquetado de productos alimenticios y
bebidas con exceso de azúcar, sodio, grasas trans, calorías y grasas saturadas está en línea
con los acuerdos internacionales comerciales que tiene México, como el Tratado entre
México, Estados Unidos y Canadá (TMEC) y el Tratado de Libre Comercio entre la Unión
Europea y México (TLCUEM).
En México, el etiquetado para alimentos y bebidas no alcohólicas preenvasados de
fabricación nacional o extranjera, que se comercialicen en nuestro país, es obligatorio de
acuerdo a la NOM-051-SCFI/SSA1-2010, que es la encargada de establecer la información
comercial y sanitaria que deben contener dichos productos.
Además, la NOM 051 determina las características de dicha información y establece
un sistema de etiquetado frontal, el cual debe advertir al consumidor final de forma clara y
veraz sobre el contenido de nutrimentos críticos e ingredientes que representan un riesgo para
la salud cuando se consumen en exceso.
Este etiquetado se integra por 5 sellos de advertencia en forma de octágono, que, de
manera clara, sencilla y visible indican cuando un producto contiene exceso de nutrimentos
e ingredientes críticos como: calorías, grasas saturadas, grasas trans, azúcar y sodio.
Ahora hablemos de los beneficios del etiquetado frontal:
Ayuda a tomar una decisión de compra informada, para decidir si es sano o no
consumir un producto en específico
Informa de manera fácil, rápida y verídica sobre los nutrimentos
Permite comparar el contenido específico de un nutrimento (o el contenido global de
nutrimentos) de un producto, con uno o más productos similares
Advierte de ingredientes dañinos para la salud
El etiquetado frontal en México (NOM-051) ha generado debate con EE. UU. y
Canadá.
Los gobiernos de Estados Unidos, Canadá, Suiza y la Unión Europea, donde se
encuentran las corporaciones multinacionales de alimentos más grandes del mundo,
solicitaron a través de la Organización Mundial del Comercio que México pospusiera la
implementación del etiquetado frontal. Argumentaron que las medidas eran "más restrictivas
de lo necesario para cumplir con los objetivos legítimos de salud de México". [6] El Consejo
Mexicano de la Industria de Productos de Consumo, que representa a las empresas con sede
en México, pidió a las autoridades que eliminen el nuevo etiquetado frontal, describiéndolo
como confuso y poco confiable. Empresas como Coca-Cola, PepsiCo, Jugos del Valle y
Grupo Bimbo solicitaron el aplazamiento. [18] Este último logró que algunos de sus
productos quedaran exentos gracias a su propia estrategia sanitaria. [19] FEMSA, el
productor de Coca-Cola en México, presentó un recurso de amparo contra el etiquetado de
sus productos. [20] Otra demanda de amparo presentada por la Confederación Nacional de
Cámaras Industriales en marzo de 2020 fue desestimada por el Poder Judicial mexicano. [21]
La Asociación Interamericana para la Protección de la Propiedad Intelectual y la Asociación
Mexicana para la Protección de la Propiedad Intelectual declararon que el etiquetado de los
alimentos era inconstitucional y violaba los acuerdos internacionales que México había
firmado, incluido el TLCAN. [22] Investigadores de la sociedad civil destacaron el uso
reiterado de este argumento en otros países para bloquear nuevas iniciativas de etiquetado.
10. Implicaciones legales en la legislación mexicana.
El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) representa uno de los
acuerdos comerciales más importantes y modernos que ha suscrito México, y su entrada en
vigor en 2020, implicó no solo la renovación de las condiciones comerciales de la región,
sino también un fuerte impacto sobre el marco jurídico nacional. Este tratado ha generado
profundas implicaciones legales, ya que México, como parte firmante, asumió compromisos
internacionales que requieren la adaptación de sus leyes y la armonización de sus normas
para cumplir con lo estipulado en el acuerdo.
El T-MEC establece obligaciones que obligan a los países a modernizar sus prácticas
comerciales, laborales, ambientales y regulatorias. Por lo tanto, México tuvo que emprender
diversas reformas legales para estar en condiciones de cumplir con los estándares acordados
con Estados Unidos y Canadá.
La adecuación legislativa ha sido una de las principales consecuencias del tratado, y
ha impactado de manera significativa en sectores clave como el derecho laboral, la propiedad
intelectual, la protección ambiental, la contratación pública, el comercio digital, la
facilitación aduanera y las prácticas sanitarias y fitosanitarias. Estas reformas no fueron
opcionales, sino necesarias para garantizar que las empresas mexicanas pudieran aprovechar
los beneficios del tratado y que el país evitara posibles sanciones comerciales derivadas de
incumplimientos.
Una de las áreas donde el T-MEC tuvo mayor repercusión fue en la legislación laboral.
El tratado exige que México garantice la libertad de asociación y el derecho a la negociación
colectiva a través de procesos democráticos y transparentes. Por lo tanto, se llevaron a cabo
reformas profundas a la Ley Federal del Trabajo para asegurar que los trabajadores
mexicanos pudieran elegir libremente a sus representantes sindicales mediante votaciones
secretas, además de establecer condiciones claras para la rendición de cuentas de los
sindicatos. Estas medidas buscan asegurar que los derechos laborales sean respetados, lo cual
es especialmente importante porque el T-MEC contempla mecanismos de respuesta rápida
que permiten a Estados Unidos y Canadá presentar quejas y solicitar sanciones si consideran
que hay violaciones a los derechos laborales en instalaciones específicas. Así, las reformas
laborales mexicanas no solo fueron necesarias para cumplir con el tratado, sino que también
están sujetas a la supervisión y vigilancia de los socios comerciales.
En el ámbito energético, el T-MEC tuvo una implicación legal relevante al reconocer
expresamente que México mantiene el dominio directo y la propiedad inalienable sobre los
hidrocarburos localizados en su territorio. Esto fue fundamental para preservar la soberanía
nacional en esta materia, ya que, a pesar de los compromisos adquiridos en el tratado, México
conserva su derecho a regular y administrar sus recursos naturales conforme a su
Constitución. Este reconocimiento otorga al país un espacio de autonomía legislativa para
seguir dictando políticas energéticas nacionales, siempre y cuando no contravengan las
disposiciones generales del tratado.
En cuanto a la protección ambiental, el T-MEC obliga a los países a aplicar
eficazmente sus leyes ambientales y a no relajar su normativa para obtener ventajas
comerciales, además, el tratado fomenta la cooperación entre las partes para proteger especies
amenazadas, regular el comercio de materiales contaminantes y combatir prácticas que
puedan afectar negativamente al medio ambiente, para México, esto implicó la necesidad de
reforzar sus marcos legales de protección ambiental y de demostrar capacidad institucional
para sancionar a quienes infrinjan estas normas. La legislación mexicana debe alinearse no
solo a sus propias políticas internas, sino también a compromisos ambientales internacionales
reconocidos en el tratado.
Posteriormente, la propiedad intelectual, el T-MEC trajo consigo la necesidad de
fortalecer la legislación mexicana para proteger los derechos de autor, las marcas, las patentes
y la innovación farmacéutica. El tratado exige a las partes proporcionar mayor protección a
los datos de prueba para medicamentos, combatir de forma más estricta la piratería y ampliar
los plazos de protección de obras creativas, por ello, México tuvo que realizar ajustes legales
importantes para alinearse con estos estándares, lo que a su vez moderniza el entorno legal y
genera mayor certidumbre a los inversionistas extranjeros que buscan operar bajo reglas
claras y protegidas.
El T-MEC también impulsó la modernización de los procedimientos aduaneros y la
facilitación del comercio. México se comprometió a mejorar sus procesos administrativos en
las aduanas para que sean más transparentes, ágiles y coordinados con sus socios comerciales.
Esto incluyó la obligación de adoptar tecnologías digitales, simplificar trámites, prevenir
actos de corrupción y colaborar con las autoridades de Estados Unidos y Canadá en la
vigilancia y sanción de prácticas ilegales como el contrabando o la evasión de impuestos.
Estas exigencias impactaron directamente en la legislación aduanera mexicana, la cual tuvo
que actualizarse para cumplir con los plazos y procedimientos establecidos en el tratado.
Otro de los ámbitos afectados fue la contratación pública, ya que el T-MEC establece
que los procesos de adquisición gubernamental deben ser abiertos, transparentes y accesibles
a proveedores de los tres países, esto significa que México no puede discriminar
injustificadamente a proveedores extranjeros que deseen participar en licitaciones públicas
mexicanas. Por lo tanto, el país tuvo que ajustar sus normas para garantizar que las
licitaciones y adjudicaciones se realicen bajo principios de igualdad y competencia justa,
abriendo así el mercado mexicano a empresas estadounidenses y canadienses bajo
condiciones equitativas.
Es importante señalar que, aunque el T-MEC establece obligaciones estrictas para las
partes, también reconoce el derecho soberano de cada país para regular de acuerdo con sus
propios intereses y prioridades nacionales. El tratado subraya que los gobiernos conservan la
capacidad de legislar en áreas como salud pública, seguridad, medio ambiente y estabilidad
financiera, siempre que estas regulaciones no constituyan barreras comerciales encubiertas
ni sean discriminatorias, siendo fundamental, ya que garantiza que México mantiene su
autonomía legislativa y puede seguir protegiendo los intereses de su población, siempre
dentro del marco general de respeto a los principios del tratado.
11. Controversias actuales y disputas.
11.1 Controversia del maíz transgénico en el marco del T-MEC
El gobierno mexicano emitió dos decretos en el Diario Oficial de la Federación
(DOF): el 31 de diciembre de 2020 y 13 de febrero de 2023 (el cual abroga al primero), a fin
de restringir el uso de glifosato y maíz transgénico, bajo el argumento del principio
precautorio y la protección de la biodiversidad y la salud humana. Sin embargo, este último
fue impugnado por Estados Unidos al esgrimir las reglas establecidas en el Capítulo 31
Solución de Controversias del T-MEC, alegando que no se basaban en evidencia científica
suficiente y violaban normas comerciales internacionales.
En 2023, Estados Unidos solicitó un panel de solución de estas controversias bajo el
T-MEC, argumentando que las medidas mexicanas eran incompatibles con los capítulos
sobre medidas sanitarias y fitosanitarias. El 20 de diciembre de 2024 el panel concluyó que
las medidas mexicanas no se basaban en evaluaciones de riesgo adecuadas y recomendó que
México ajustara sus políticas para cumplir con las obligaciones del T-MEC (Economía &
Sader, 2024).
En este contexto, el gobierno mexicano publicó en el DOF el 5 de febrero de 2025 un
acuerdo mediante el cual se deja sin efectos la aplicación de los artículos Sexto, fracción II,
Séptimo y Octavo del Decreto por el que se establecen diversas acciones en materia de
glifosato y maíz genéticamente modificado, publicado en el DOF el 13 de febrero de 2023.
Acciones legislativas para la protección del maíz
Tras perder el panel trilateral del T-MEC, el 23 de enero de 2025 la Presidenta de la
República envío a la Cámara de Diputados una iniciativa de reforma Constitucional a los
artículos 4º y 27, en materia de conservación y protección de los maíces nativos. Esta
iniciativa tenía por objeto declarar al maíz como elemento de identidad nacional y establecer
la obligación del Estado de garantizar su cultivo libre de transgénicos en el territorio nacional.
A raíz de la presentación de esta iniciativa, inició un debate al interior de la Cámara
de Diputados y en distintos foros donde participaron organizaciones académicas, expertos,
productores, ambientalistas y la sociedad civil, se pronunciaron sobre el contenido y alcance
de la reforma. Como resultado de las mesas de trabajo organizadas por la Cámara de
Diputados, el 18 de febrero de 2025, la presidenta de la República presentó modificaciones
a la iniciativa de reforma constitucional.
Las modificaciones a considerar en la iniciativa fueron: ampliar la protección del maíz
nativo y establecer a México como centro de origen, reconocer al maíz como alimento central
y base de la existencia de los pueblos indígenas y afromexicanos; así como garantizar la
biodiversidad, la salud, el patrimonio biocultural e incluir una definición de transgénico;
además, fomentar la investigación científica-humanística, la innovación y los conocimientos
tradicionales; fomentar los cultivos tradicionales con semillas nativas, libres de transgénicos,
con prácticas agroecológicas, con el fin contribuir a la soberanía alimentaria; finalmente,
evaluar y monitorear el uso del maíz genéticamente modificado.
Posteriormente, ambas Cámaras votaron a favor de la iniciativa y fue aprobada por la
mayoría de los Congresos Locales. Finalmente, el 17 de marzo fue publicado en el DOF el
decreto por lo que se reforman y adicionan los artículos 4o. y 27 de la Constitución, en
materia de conservación y protección de los maíces nativos.
Producción y consumo de maíz en México
Nuestro país se caracteriza por ser autosuficiente en maíz blanco. En 2024, se tuvo
una oferta total de 23.3 millones de toneladas, del cual, 85% se destinó a cubrir las
necesidades del consumo humano, incluso 11% se orientó al sector pecuario, mientras que la
producción nacional de maíz amarillo fue de 3 millones de toneladas (SIAP, 2024).
La producción nacional de maíz amarillo es insuficiente para atender la demanda,
debido al crecimiento de la actividad pecuaria. En consecuencia, México es dependiente de
las compras al exterior. En el periodo 2013-2024, los volúmenes de importación de maíz
amarillo crecieron 348%, al pasar de 5.1 millones de toneladas en 2013 a 22.7 millones de
toneladas en 2024; de las cuales, 81% se destinó al sector pecuario, 13% a la industria
almidonera y 4% para consumo humano. Tan sólo en 2024, el monto de las importaciones de
maíz amarillo fue de 5,207 millones de dólares.
La mayor proporción de las importaciones de maíz amarillo provienen de Estados
Unidos; de acuerdo con el CONACYT (2020), en ese país se utiliza 19% del volumen
mundial de glifosato y alrededor del 90% de la superficie agrícola de maíz, algodón y soya,
corresponde a cultivos transgénicos tolerantes a herbicidas, por lo que su introducción pone
en riesgo a las 59 razas de maíces nativos de México.
Impacto de los Organismos Genéticamente Modificados (OGM)
En 2020, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) integró un
expediente científico sobre el glifosato y los organismos genéticamente modificados (OGM).
De acuerdo con este documento, se registraron 526 eventos transgénicos a nivel mundial, de
los que 45% correspondieron a maíz.
Los cultivos transgénicos han generado preocupaciones sobre la contaminación de
maíces nativos, la aparición de “súper plagas” y el aumento en el uso de herbicidas como el
glifosato. El CONACYT refiere que en 2017 un estudio demostró la presencia de
transgénicos y residuos de glifosato en 82% de alimentos hechos a base de maíz, incluyendo
tortillas y harinas. Por su parte, el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático detectó
la presencia de secuencias transgénicas en 12% de las muestras de maíz nativo analizadas
entre 2000 y 2023 (INECC, 2023).
Consideraciones finales
El maíz es clave en la economía y la cultura de México, pero su producción y consumo
enfrentan retos significativos relacionados con la dependencia de importaciones, la presencia
de OGM y las regulaciones comerciales internacionales. Para garantizar la soberanía
alimentaria y la protección del maíz nativo es fundamental fortalecer la investigación
científica, fomentar prácticas agrícolas sostenibles y armonizar el marco jurídico de las leyes
en la materia, con el fin de proteger la biodiversidad, la salud, el patrimonio biocultural y con
ello garantizar la efectividad de la reforma.
12. Impacto en productores mexicanos
El impacto del T-MEC en los productores agroalimentarios mexicanos ha sido
desigual, y en particular, los pequeños y medianos productores enfrentan serios desafíos para
adaptarse a las exigencias técnicas y sanitarias del tratado. A diferencia de los grandes
agroexportadores, que cuentan con infraestructura, financiamiento y personal técnico
especializado, los productores de menor escala operan en condiciones de vulnerabilidad
estructural. La necesidad de cumplir con estándares internacionales como los establecidos en
la Ley de Modernización de la Inocuidad Alimentaria (FSMA) de Estados Unidos ha
obligado a los productores mexicanos a replantear sus procesos productivos, pero en muchos
casos esto no ha sido posible debido a limitaciones económicas y tecnológicas. La
trazabilidad obligatoria, por ejemplo, exige registros electrónicos y seguimiento preciso del
producto desde el origen hasta su destino, lo cual implica inversiones en tecnología,
capacitación del personal y adecuaciones físicas en las unidades de producción. Para la
mayoría de los pequeños agricultores, esto representa un obstáculo insalvable si no cuentan
con apoyo institucional.
Además, cumplir con normas sanitarias implica someterse a auditorías frecuentes,
establecer protocolos documentados, controlar cada insumo utilizado y mantener la
inocuidad del producto durante toda la cadena de valor. Certificaciones como Global G.A.P.,
Primus GFS o HACCP se han vuelto prácticamente obligatorias para acceder a los mercados
de exportación, y su obtención representa un costo adicional que pocos pequeños productores
pueden afrontar por sí solos. Esta situación ha derivado en una segmentación del sector
agroalimentario nacional: por un lado, están quienes logran integrarse a las cadenas globales
de valor y aprovechan los beneficios del tratado; por otro, quienes quedan excluidos de esos
mercados por no contar con los medios necesarios para cumplir con los requisitos. En este
sentido, el T-MEC ha reforzado las desigualdades estructurales del campo mexicano.
Frente a este panorama, es indispensable impulsar una estrategia nacional que
contemple inversión pública y privada orientada específicamente a las necesidades de los
pequeños y medianos productores. Esta debe incluir capacitación técnica continua,
fortalecimiento de capacidades administrativas, desarrollo de sistemas colectivos de
trazabilidad y subsidios para certificaciones. Sin estos apoyos, el cumplimiento de las normas
técnicas y sanitarias seguirá siendo un privilegio de los grandes exportadores, mientras los
productores de menor escala permanecerán en condiciones de marginalidad productiva. Por
tanto, más allá de los beneficios comerciales que ofrece el T-MEC, es urgente garantizar que
estos lleguen también a quienes tradicionalmente han sido relegados de las políticas de
desarrollo rural.
13. Ventajas y desventajas del TMEC
En el plano estrictamente legal, el acuerdo ofrece ventajas evidentes para los tres
países, pero también expone a sus operadores económicos a compromisos más estrictos y a
un esquema de solución de controversias que se ha activado con mayor frecuencia que en la
etapa previa.
Entre las ventajas jurídicas más notorias figura el acceso preferencial a los mercados
de socios que, en la práctica, mantiene aranceles nulos o muy bajos para la mayoría de los
bienes agrícolas e industriales, siempre que se cumplan las reglas de origen modernizadas.
Esto garantiza a los exportadores mexicanos un canal estable hacia Estados Unidos y Canadá,
mercados que absorben más del ochenta por ciento de las ventas externas agroalimentarias
de México. La certidumbre arancelaria se complementa con la actualización de numerosas
disposiciones legales: el tratado incorpora capítulos sobre comercio digital, buenas prácticas
regulatorias, anticorrupción y facilidades aduaneras que no existían en el TLCAN, y refuerza
los capítulos laborales y medioambientales mediante mecanismos de verificación rápida en
sitio. Un ejemplo ilustrativo es la cláusula de Respuesta Rápida en materia laboral, que
permite suspender beneficios arancelarios a instalaciones donde se compruebe una
denegación de derechos de libre asociación o negociación colectiva; su uso ha motivado
investigaciones y remediaciones recientes en plantas mexicanas de autopartes y
metalmecánica (Digital, 2020)
En el ámbito de la protección al consumidor, el T-MEC exige a los socios aplicar
medidas sanitarias y fitosanitarias con base científica y procedimientos de evaluación de la
conformidad transparentes; dispone, además, que cualquier reglamentación técnica
relacionada con inocuidad alimentaria, etiquetado o trazabilidad se notifique con antelación.
Esto limita la posibilidad de que normas nacionales se conviertan en barreras encubiertas y
ofrece a los consumidores garantías de calidad y seguridad más homogéneas dentro del
bloque. (Sahagun, 2024)
No obstante, las ventajas se equilibran con desventajas jurídicas y operativas. El
tratado amplía el espectro de disputas posibles y reduce los plazos procesales, de modo que
decisiones internas pueden ser impugnadas con rapidez. México ya ha enfrentado varios
casos: un panel falló en 2024 contra las restricciones a la importación de maíz biotecnológico
bajo el argumento de falta de sustento científico, obligándolo a modificar su decreto.
Canadá, por su parte, ha sufrido resoluciones mixtas sobre su administración de
cupos lácteos que afectan directamente a productores locales.Estos precedentes muestran que
el margen de maniobra regulatoria de cada país se estrecha y que la política pública puede
quedar condicionada a criterios de un panel internacional.
Otro factor desventajoso es el costo de adecuación legal y administrativa para las
pymes. La intensidad normativa derivada de los nuevos capítulos implica inversiones en
cumplimiento laboral, reportes medioambientales, certificación de origen detallada y
sistemas de trazabilidad digital, lo que puede desincentivar a agro-exportadores de menor
escala. Al mismo tiempo, la cláusula de revisión sexenal introducida en el artículo 34.7
genera un horizonte de incertidumbre periódica, pues cada seis años los tres gobiernos
evalúan si el tratado continúa o se renegocia.
El panorama para la agroindustria mexicana es complejo y dinámico. La preferencia
arancelaria mantiene competitivas exportaciones emblemáticas como aguacate, tomate,
berries, tequila y cerveza, mientras que la modernización de procedimientos aduaneros
reduce tiempos de despacho y pérdidas postcosecha. Sin embargo, la mayor disciplina
regulatoria exige al sector adoptar rápidamente certificaciones de inocuidad, sistemas de
empaquetado sostenible y controles de residuos químicos que respondan a exigencias de
compradores norteamericanos. Adicionalmente, los productores encaran litigios sobre
estacionalidad y salvaguardias que algunos estados estadounidenses impulsan para proteger
cosechas locales, así como la presión de grupos ambientalistas que condicionan compras al
cumplimiento de estándares de carbono o bienestar animal. La prohibición progresiva de
maíz genéticamente modificado para consumo humano declarada por México y objetada por
Estados Unidos ilustra el grado de fricción que puede generarse cuando las prioridades de
salud pública y las pruebas científicas aceptadas por el socio comercial no coinciden.
Exportaciones como aguacate o carne han enfrentado suspensiones por temas regulatorios.
14. Conclusión
La entrada en vigor del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) ha
marcado una etapa determinante para el sector agroalimentario mexicano. Este nuevo
acuerdo comercial ha fortalecido la integración regional al consolidar normas más estrictas
en materia de inocuidad, biotecnología, etiquetado, medio ambiente y propiedad intelectual,
ofreciendo así un marco jurídico moderno y más robusto que su antecesor, el TLCAN. La
eliminación de barreras arancelarias para productos originarios ha permitido una mayor
competitividad de los bienes agroalimentarios mexicanos, especialmente aquellos con alto
valor comercial como el aguacate, las berries y el jitomate. Además, el acceso preferencial a
los mercados de Estados Unidos y Canadá representa una ventaja significativa para los
exportadores nacionales.
Sin embargo, este escenario también ha expuesto retos estructurales. El cumplimiento
de las nuevas regulaciones exige una capacidad técnica y financiera que no todos los
productores poseen, especialmente aquellos de pequeña y mediana escala. La exigencia de
certificaciones, trazabilidad electrónica, y auditorías frecuentes, si bien necesarias para
garantizar la calidad y la seguridad alimentaria, se convierten en barreras de entrada para los
actores con menos recursos. En consecuencia, el T-MEC, aunque abre oportunidades,
también profundiza las brechas existentes entre los grandes agroexportadores y los pequeños
productores rurales.
Por ello, resulta indispensable que el Estado mexicano implemente políticas públicas
que acompañen al sector con programas de capacitación, subsidios para certificaciones y
financiamiento accesible. Solo mediante un enfoque inclusivo y equitativo será posible que
los beneficios del tratado se extiendan a todos los niveles del sistema agroalimentario
nacional. Además, debe garantizarse que las reformas legales derivadas del T-MEC respeten
los derechos sociales, ambientales y culturales, tal como se evidenció en el caso del maíz
transgénico, donde se equilibraron compromisos internacionales con la defensa del
patrimonio biocultural del país.
En suma, el T-MEC es una herramienta de desarrollo, pero su aprovechamiento pleno
dependerá de la capacidad de adaptación de los productores mexicanos, del acompañamiento
institucional, y de un marco normativo que promueva no solo la competitividad comercial,
sino también la justicia social y la sostenibilidad del campo mexicano.
Referencias bibliográficas
Galicia Flores, J., Ponce González, M., & Prado Tasch, S. (2025, 2 de junio).
Controversia del maíz transgénico en el marco del T‑MEC. Revista Cámara, Comunicación
Social, Cámara de Diputados.
https://comunicacionsocial.diputados.gob.mx/revista/index.php/nuestros-
centros/controversia-del-maiz-transgenico-en-el-marco-del-t-mec
De Monclova, E. T. (2025, abril 8). El impacto del T-MEC en los agronegocios de
México. eltiempomx.com. https://eltiempomx.com/noticia/2025/el-impacto-del-t-mec-en-
los-agronegocios-de-mexico.html
EEUU denuncia barreras comerciales en México a pesar del T-MEC en su informe
2025 | Insights | Holland & Knight. (s. f.).
https://www.hklaw.com/en/insights/publications/2025/04/eeuu-denuncia-barreras-
comerciales-en-mexico-a-pesar-del-tmec
SCIELO - Scientific Electronic Library Online. (s. f.).
https://www.scielo.org.mx/scielo.php?pid=S2448-718X2021000401121
Digital, M. (2020, 1 julio). ¡Llegó el T-MEC! Ventajas y obstáculos de un tratado de
libre comercio. Grupo Milenio. https://www.milenio.com/negocios/ventajas-y-obstaculos-
de-un-tratado-como-el-t-mec
Marcos Tlamayanco Castro. (2021, 4 mayo). Capítulo 11 Obstáculos técnicos al
comercio [Vídeo]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=Hy28jgPzF_A
Obstaculos tecnicos al comercio. (2012). Organizacion Mundial del Comercio.
https://www.wto.org/spanish/tratop_s/tbt_s/tbt_s.htm
Sahagun, D. (2024, 4 septiembre). T-MEC: Ventajas y Desventajas en la Economía.
Aduaeasy. https://www.aduaeasy.com/blog/t-mec-ventajas-y-desventajas-en-la-economia
Secretaría de Economía. (2025, enero 26). Fue aprobada la modificación a la NOM
051 sobre etiquetado de alimentos y bebidas [Comunicado conjunto Economía–Salud–
COFEPRIS]. Gobierno de México. https://www.gob.mx/se/articulos/fue-aprobada-la-
modificacion-a-la-nom-051-sobre-etiquetado-de-alimentos-y-bebidas