Las abejas
Las abejas (Apis mellifera y otras especies) son insectos sociales que
viven en colonias muy organizadas, con individuos que cumplen
funciones específicas según su desarrollo físico y edad. Una colmena
normal puede albergar hasta 60,000 abejas y consta de tres tipos de
individuos: la reina, las obreras y los zánganos.
La abeja reina es la única fértil de la colmena y su función principal es
poner huevos para que nazcan nuevas abejas. Vive hasta unos 5 años
en estado silvestre y es alimentada con jalea real durante la etapa
larval. La reina es más grande y no tiene cestillos para el polen ni
glándulas para la secreción de cera.
Las abejas obreras son hembras estériles que realizan tareas
esenciales como polinizar, mantener limpia la colmena, construir los
panales, alimentar a la reina y a las larvas, y buscar néctar y polen.
Los zánganos son los machos cuya función principal es fecundar a la
reina.
Las abejas son reconocidas como polinizadoras claves que mantienen
la biodiversidad y permiten la reproducción de muchas plantas y
cultivos, siendo muy importantes para la seguridad alimentaria del
planeta. Viven en colonias complejas y organizadas, dedicadas a
sobrevivir y reproducirse colectivamente. Las abejas se encuentran
en todo el mundo, excepto en la Antártida, y existen más de 20,000
especies conocidas distribuidas en diversos grupos, desde solitarias
hasta altamente sociales.
Su ciclo de vida consta de huevo, larva, pupa y adulto alado. El sexo
de las abejas se determina por haplodiploidía: huevos fertilizados son
hembras y no fertilizados son machos. La abeja melífera es la especie
social más conocida y su organización en colmena es uno de los
ejemplos más destacados de eusocialidad en insectos.