Universidad Americana
LIC. EN ENFERMERÍA
Inversión
Uterina
Integrantes :
Biviana Miranda
Mayerlis Centeno
Eliza Pinzón
Karin Guevara
Kelineth Valderrama
Andrea Aguilar
INTRODUCCIÓN
La inversión uterina es una
complicación obstétrica poco
frecuente pero extremadamente
peligrosa que ocurre generalmente
durante el alumbramiento. En esta
exposición abordaremos sus causas,
signos, diagnóstico, tratamientos y
medidas preventivas para entender
mejor esta condición y cómo actuar
ante ella.
¿QUE ES LA UNA INVERSIÓN
UTERINA?
La inversión uterina es una emergencia
obstétrica rara pero grave en la que el útero
se invierte parcial o completamente hacia
afuera, normalmente después del parto, y
puede salir a través del cuello uterino o
incluso hacia la vagina.
Clasificación según el grado de inversión:
1. Grado I (incompleta)
2. Grado II (completa)
3. Grado III (prolapso)
4. Grado IV (total)
CAUSAS Y FACTORES DE RIESGO
Causas principales:
Tracción excesiva del cordón umbilical antes
del desprendimiento total de la placenta.
Maniobras inapropiadas durante el
alumbramiento.
Presión excesiva sobre el fondo uterino.
Factores de riesgo:
Útero atónico (sin contracción).
Placenta acreta (adherida anormalmente).
Multiparidad (varios partos previos).
Uso indebido de uterotónicos.
Parto precipitado.
SIGNOS Y sangrado vaginal intensa
SÍNTOMAS
Síntomas principales:
Dolor abdominal severo y repentino.
Sensación de vacío en el abdomen (fondo
uterino no palpable).
Hemorragia vaginal intensa.
Shock (hipotensión, taquicardia, palidez).
Masa protruyendo por la vagina (en casos
graves).
DIAGNÓSTICO
Diagnóstico clínico basado en la observación y el
examen físico:
Palpación abdominal: ausencia del fondo
uterino.
Evaluación vaginal: presencia de masa roja o
púrpura fuera del cuello uterino o vagina.
Diagnóstico diferencial: distinguir de
prolapso uterino, fibromas o masas
cervicales.
No se necesita imagenología para confirmar el
diagnóstico, ya que es evidente clínicamente.
INTERVENCIÓN
Preparación para Cuidados posteriores a la
Valoración inmediata: reposición uterina: reposición uterina
Signos vitales y signos de Observar el tono
Apoyo en procedimientos
shock (hipotensión, uterino (palpación del
(manual o quirúrgico).
palidez, pulso débil). fondo uterino).
Administración de Administrar oxitocina
Observar salida del útero o
depresión abdominal
tocolíticos o uterotónicos IV para promover
según indicación. contracción uterina y
Soporte inicial: prevenir recurrencia.
Control del sangrado: Continuar monitoreo
Posición Trendelenburg o
Medir y controlar de signos vitales y
piernas elevadas. sangrado vaginal.
Oxígeno a alto flujo y hemorragia.
Vigilar función renal
canalización venosa gruesa Preparar para transfusión (diuresis horaria) y
con sueros. si es necesario. perfusión periférica.
TRATAMIENTO INMEDIATO Y
ESTABILIZACIÓN
Reversión manual:
Primeros pasos (manejo de
emergencia):
Maniobra de Johnson: Reintroducción
manual del útero a través de la vagina,
Llamar equipo médico
empujando el fondo uterino hacia su
especializado
posición original.
inmediatamente.
Iniciar estabilización
hemodinámica (líquidos
intravenosos, oxígeno, control
del sangrado).
No retirar placenta si aún está
adherida (riesgo de mayor
hemorragia).
TRATAMIENTO QUIRÚRGICO Y
COMPLICACIONES
SI EL TRATAMIENTO MANUAL FALLA
Técnica de Huntington: Técnica de Haultain: incisión en el anillo cervical
tracción del fondo para permitir reinversión.
uterino desde el
abdomen.
Cosibles complicaciones:
shock hipovolémico.
Infecciones (endometritis, sepsis).
Necrosis uterina si no se resuelve rápidamente.
PREVENCIÓN Y PRONÓSTICO
Prevención:
No traccionar el cordón umbilical hasta
confirmar desprendimiento completo de la
placenta.
Aplicación correcta de uterotónicos.
Supervisión adecuada del parto y del
alumbramiento.
Pronóstico:
Si se actúa rápido, el pronóstico es favorable.
Las mujeres pueden tener embarazos
posteriores sin complicaciones si el útero se
conserva.
La recuperación depende de la rapidez del
diagnóstico y manejo.
CONCLUSIÓN
La inversión uterina, aunque rara, puede
tener consecuencias graves si no se identifica
y trata a tiempo. Su manejo requiere
intervención rápida, coordinación del equipo
médico y atención especializada para evitar
complicaciones como hemorragias severas o
incluso la muerte materna. Con prácticas
adecuadas durante el parto y una atención
obstétrica oportuna, es posible prevenir esta
emergencia y mejorar el pronóstico de las
pacientes afectadas.
Gracias