Monedero - Capitulo 1, Psicopatología Humana
Monedero - Capitulo 1, Psicopatología Humana
por
K
siglo
veintiuno
editores
MEXICO
ESPANA
(NDICE
P R 6 L O G O . . . . . . . . . . . . . . .. . . . .. .. . . .. .. . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . IX
PRIMERA PARTE
1. APROXIMACIN A LA P S I C O P A T O L O G f A . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3
DEFINICI6N . 3
PSICOPATOLOGfA YPSIQUIATRfA . 8
NORMALIDAD Y ANORMALIDAD . 10
SfNTOMAS Y SfNDROMES . 15
y el a l m a c e n a m i e n t o o t r a n s m i s i ~ n de sus contenidos en
2. PERSPECTIVAS DIACRNICAS Y SINCRNICAS....... 29
soportes magn~ticos, sonoros, visuales o de cualquier otro tipo
PSICOPATOLOGIA Y EDAD . 41
EL CONFLICTO .. 79
ISBN: 8 4 - 3 2 3 - 0 9 3 1 - 1
DESCRIPCION E INTERPRETACI6N . 82
Dep6sito legal: M. 25.374-1996
Fotocomposici~n: EFCA, S. A.
UN CRITERIO CLASIFICATORIO . 89
Impreso en Closas-Orcoyen, S. L. Polfgono Igarsa
LA NOSOLOGfA PSIQUIATRICA . 94
Paracuellos de Jarama (Madrid)
Indice
VI
Indice VII
9.
LA MEDIDA DE LO PSICOPATOL6GICO . 102 LOS AFECTOS . 244
EL DIAGN6STICO PSICOPATOL6GICO . 107
253
5. FACTORES PSICODINAMICOS . 11 3 T E 257
LA MANIA .
265
PSICODINAMIA . 113 LOS TEMORES Y ESPERANZAS ::: ::::::::::::::::::::::::::::::::::::
276
PSICOPATOLOGIA Y PERSONALIDAD . 11 6 LOS SENTIMIENTOS .
283
ACONTECIMIENTOS DE VIDA . 123 DESPERSONALIZACI6N .
292
CONTEXTO SOCIAL . 13 1
LA M I R A D A . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 302
EL AMOR Y EL D E S A M O R . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 319
C R O M O S O M O P A T I A S .. . . . . . . . . .. .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . 148
11. LACOMUNICACI6NYELLENGUAJE 338
L A S P S I C O S I S . . . . . . . . .. . .. . . . . . . . . .. .. .. . . . . . . . . . .. .. .. . . . . . . .. .. .. . . . . .. . .. .. .. .. . .. .. .. .. .. .. .. . .. . .. . .. . .. . .. .. . . .. . .. .. .. . . 151
12. CREATIVIDAD
. . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . .. . . . . .. .
366
7. EL ORGANISMO . 176
EL DESCUBRIMIENTO .
366
EL CUERPO Y LA CORPORALIDAD . 176
ELARTISTA YSUMENSAJE .
368
EL CEREBRO . 181 EL LITERA TO .
· · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · • · · · · ·
371
ASPECTOS PSICOSOMATICOS . 189 EL HOMBRE DE CIENCIA .
····················································· ······················· 374
LA CORPORALIDAD . 194 LA REALIZACION PERSONAL
···············································································
376
LA OBNUBILACI6N . 201
EL YO SUJETO Y EL YO OBJETO .
379
SEGUNDAPARTE RAZN Y SENTIMIENTOS
.. . . .. . . . . . . . . . . . . . . .. . .. . . . . . . . .. . . . . . . .. . . . . . . . .. . . . . . . .. . . . . . . .. . . . . . . . 382
LA ACTIVIDAD CONSTITUYENTE LA PERSONA .
387
INTENC1ONALIDAD, DEsEo, Porsrr~ricrrcr_
392
8. LA EXPERIENCIA . 215 LO IMAGINARIO .
396
LO NO CONSCIENTE •.
··························································································•·
401
LO SABIDO Y LO R E V E L A D O . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . 215
LASALUCINACIONES............................................................................................... 218
LO I R R E L E V A N T E . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 230
L A C O N Q UI S T A D E L A LI B E R T A D . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . .. . .. . . . . . . . . . .. . .. . . . .. . . . . 418
EL AVENTURERO 424
E L A C O M P A N A NT E . . .. . . . .. . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . .. . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . .. . . . . . . . . . . . .. . . . . . 430
BIBLIOGRAFfA .
437
de esta tierra.
todo.
Torrelodones, junio de 1 96 6
CARMELO MONEDERO
PRIMERA PARTE
DEFINICIN
que son las que suelen ocuparse del hombre enfermo. El concepto
mente, hablar de psique enf erma. Pero todos sabemos muy bien
con manifestaciones psicopatolgicas, enfermo o no, es una per r~s preferente a esas vivencias, y estimo que todo lo dem~s debe
sona que sufre. Aunque la vida del hombre resulte sumamente estar en funci~n de ellas. La llamada descripci~n introspectiva ha
complicada, su realizaci~n como ser biol6gico y como ser perso hecho posible la constituci~n de la Psicopatologia, y sin ella re
nal o social, se encuentra en la b a s e de t o d a a c c i ~ n humana. sulta dificil imaginarse la existencia de una pr~ctica clinica; por lo
Cuando sufre, con enfermedad o sin ella, debe acudir a un psic~ menos de una pr~ctica clinica dirigida al ser humano. La vida del
logo en busca de ayuda. Es cierto que si padece una enfermedad hombre es lo que ~l vive y no lo que est~ en los libros. A eso que
fisica, la verdadera ayuda la recibir~ de un m~dico, pero si no el vive es p rec iso acercarse por los medias que tengamos a nuestro
vendr~ del psic~logo. Esto no quiere decir que el psic~logo prive Para evitar los ab u s o s e imprecisiones de las descripciones in
de sus servicios o se encoja de hombros ante los enfermos som~ti trospectivas, propongo una aut~ntica descripcin fenomenolgica
cos, puesto que, en sus circunstancias, tambi~n p u e d e ser de de las vivencias. El t~rmino y el concepto de Fenomenologia sue
ayuda para su psique doliente. len ser inadecuadamente entendidos por los psic~logos, que, si
Una persona que sufre no siempre debemos calificarla de pa guiendo la corriente de la psicologia americana, la conciben como
tol~gica. Ya Aristoteles, en su Etica a Nicomaco (s. IV a. C.), es descripci~n introspectiva o humanista. La descripci~n fenomeno
consciente de que, aunque en el infortunio resplandezca en el logica que yo propongo es aquella que hunde sus raices en el pen
hombre la grandeza moral, todas sus virtudes no sern suficientes samiento filosfico, encontrando en Husserl (1913) a su expo
para alcanzar la felicidad, si caen sobre el las desgracias de Priamo. nente ms riguroso. Cuando la Psicologia se independiz~ de la
Pero tambi~n en este caso, en cuanto que sutre, podria benefi Filosofia, emprendi~ una absurda carrera con la finalidad de
ciarse de la ayuda del psic~logo. Patologica es mis bien esa psique transformarse en una ciencia como las de la naturaleza. Los resulta
que, por sus propias caracteristicas, conduce al sufrimiento. Cuan dos est~n a la vista de todos: una ciencia sin sujeto humano. Ni
do esto sucede, solemos encontrarnos con una psique que tiene que dec ir tiene que este tipo de ciencia, si es que debe recibir es e
un conocimiento defectuoso del mundo que le rodea, una sintonia nombr e , a mi no me i nte r e sa en absoluto. Como clinico, ejerzo
emocional con sus semejantes deficiente y/o un comportamiento una actividad al servicio de los dem~s seres humanos, y es en ellos,
inadecuado. No se trata tanto de que ~stas sean las causas del su y no en sus m ecan i s mos, en los que estoy interesado.
frimiento humano patol~gico, como de que en el sujeto sufriente En mi Psicopatologia general ( 1 9 7 3 ) ya dej~ constancia de la
suelen darse cita este tipo de caracteristicas. importancia de la Fenomenologia. Aunque la obra fue a comp a
Al hacer gravitar lo psicopatol~gico en el sufrimiento mante fiada del ~xito editorial, pienso que su dimension fenomenol~gica,
nemos el compromiso entre la Psicopatologia y la Medicina, en la parte mas original, pas~ un tanto desapercibida. Los tiempos de
tanto que ambas, cada una a su manera, se ocupan del hombre do la Psicologia no eran propicios a este tipo de consideraciones
liente. Esta es la raz~n por la que prefiero seguir utilizando el t~r fenomenol~gicas . Hoy dia las cosas parecen estar cambiando,
mino de Psicopatologia al de Psicologia Anormal, porque, como en la medida en que los psic~logos, hartos de tanto mecanicismo
ahora veremos, este ltimo infravalora al ser humano en su di est~ril, experimentan la necesidad de volver de nuevo al sujeto hu
mensin sufriente. mano. Este texto de Psicopatologia no est~ escrito para ser un sus
Segun mi propio punto de vista, una aut~ntica Psicopatologia tituto del anterior. Mi prop~sito ahora es mas concreto: desa rro
debe ocuparse de las vivencias del ser humano, porque es sobre llar mas la perspectiva fenomenol~gica que vengo defendiendo
ellas donde lo psicopatolgico adquiere su sentido. Los p s i c ~ desde hace bastantes a0s.
logos acad~micos o autodenominados cientificos suelen rechazar La descripci6n fenomenol~gica impregnar todas y cada una
este tipo de descripciones vivenciales, calificndolas de intros de las partes de este texto. Nosotros hemos asociado a la psique
pectivas y p o c o c o m p a t i b l e s con lo que cabe e s p e ra r de una sufriente alterac io nes del conocimiento , de los afectos y de la con
ciencia positiva. Yo, que me considero un clinico, dirijo mi inte- ducta; pues bien, cada una de estas alteraciones han sido expuestas
6 Los hechos psicopatol6gicos Aproximacion a la psicopatologia 7
en mis textos anteriores. Su estudio viene a coincidir con los te t~tica referencia a un proceso patgeno, sino, simplemente, por su
El lector atento habra ya pensado que no todos los sujetos ob Psicologia Anormal, afirma que lo anormal, referido a lo psicol~
jeto de estudio de la Psicopatologia deben, necesariamente, ser su gico, solo puede ser entendido como poco frecuente o como dis
frientes. Los maniacos, por ejemplo, dan muestras de intensa feli tanciamiento de una norma ideal de conducta. Est claro que en
cidad. Los psic~patas son personalidades que pueden mostrarse a ambos casos queda perfectamente indeterminado lo que debemos
gusto con sus formas de actuaci~n. No son pocos los sujetos con entender por Psicologia A\normal, m~xime si tenemos en cuenta
enfermedades o alteraciones biol~gicas que se sienten satisfechos. que los estudios sobre Psicologia Anormal, y eso nadie lo discute,
En fin, los ejemplos podrian multiplicarse. Estos sujetos son feli s~lo tienen sentido en vistas a poner en pr~ctica una terap~utica o
ces o est~n satisfechos y son, sin embargo, objeto de estudio de la intervencin psicolgica. Hay multitud de personas que son psi
Psicopatologia. La contradicci~n es s~lo aparente, si tenemos en col~gicamente anormales -geniales o extravagantes-, y que no
cuenta que su bienestar se hace en detrimento de la felicidad de las plantean conflicto alguno a su entorno. Ellas deben ser objeto de
personas que les rodean. El sufrimiento de que nos ocupamos no nuestro respeto, y nada autoriza a que se intervenga sobre ellas, a
es estrictamente individual; es un hecho social. Son personas que, no ser que ellas mismas lo soliciten.
remendando formas conocidas de expresi~n, debido a sus caracte Lo anormal en sentido amplio no puede ser objeto de estudio
risticas psicol~gicas, sufren o hacen sufrir a los que les rodean. de una Psicologia Anormal, que, como sigue siendo la habitual, est~
Esta extension del sufrimiento a sujetos que, en principio, no pa disefiada para la intervenci~n. Existiria, es cierto, una psicologia de
recen ser objeto del inter~s del psicopatlogo, pone en relacin la lo excepcional, como la que se ocupa de las personalidades geniales,
Psicopatologia con las ciencias sociales. pero que estaria bien distante de la Psicopatologfa y de la Psicologia
PSICOPATOLOGIA Y PSICOLOG[A ANORMAL a norm a les s o lo en tanto que dan lugar a conductas desadaptadas.
De nuevo nos encontramos con que son los criterios sociales los
La Psicopatologia nace dentro del seno de la Medicina, lo que q ue vienen a imbricarse ahora en lo anormal como antes lo hicie
conduce a que t~rminos y conceptos como patologico o enfermo ron en lo psicopatolgico. En una Psicologia Anormal de este
se encuentren estrechamente unidos a ella. Los psic~logos, con tipo pueden tener cabida temas de estudio, como la d el in c uencia y
raz~n, han reaccionado contra este abusivo uso de lo patol~gico el crimen, que antes no figuraban en los textos de Psicopatologia.
referido a lo psiquico, y propuesto que es preferible hablar de Las conductas anormal y normal son, en esencia, de la misma
Psicologia Anormal o, seg~n sus preferencias, de Conducta Anor categoria, s~lo varia la valo racin social que de ellas se hace. Esta
mal. Los textos de Psicologia Anormal tienen el prop~sito de en afirmaci~n puede resultar correcta, y nos explica que a lo largo de
marcarse dentro del contexto de la Psicologia, y utilizan los m~to la historia lo que se ha venido entendiendo por normal y anormal
d o s y m o d el o s de la P s i c o l o g i a para estudiar lo que hasta el ha variado tan significativamente, que dificilmente estamos auto
momento venia calificndose de psique patolgica o enferma. rizados a considerarlo como algo caracteristico por sf mis m o . De
Aunque el cambio de t~rminos no deberia implicar cambio de la mano de estas afirmaciones corren otras que, sin embargo, de
conceptos, nos encontramos con modificaciones importantes res bemos denunciar como groseramente err~neas. Los psic~logos
pecto de la Psicopatologia tradicional. Adoptar los puntos de vista que hacen gravitar sus reflexiones sobre la conducta, acostumbran
de la Psicologia, se traduce en una conceptualizaci~n nueva de lo a repetir que las causas de la conducta anormal s on las mismas que
antiguo patol~gico, que debe ahora ser conceptualizado como las de la conducta normal, la nica diferencia reside en su valora
anormal. La Psicologfa o Conducta Anormal no lo es por su hipo cin. Esta afirmaci~n, que los estudiantes de Psicologia suelen
8 Los hechos psicopatologicos proximacion a la psicopatologia
9
aprender y memorizar f~cilmente, resulta falsa, porque alude a las logia es l a ciencia de la psique patolgica o anormal, mientras que
variables ambientales que determinan la conducta, sin tener en la Psiquiatria, que es una especialidad de la Medicina, se ocupa del
cuenta que es una ceguera el ignorar que muchas conductas califi estudio de las enfermedades mentales. Jaspers (1913), el llamado
cadas de patol~gicas o anormales lo son como consecuencia de padre de la Psicopatologia, consideraba la Psiquiatria como una
una enfermedad som~tica, y, desde luego, no podemos pensar que disciplina pr~ctica, que utilizaba los conocimientos cientficos
una enfermedad somatica pueda ser considerada causa de con Para aplicarlos al estudio de los seres humanos individuales. La
ducta normal alguna. Seguramente, de tanto dejar de lado la caja Psicopatologia, sin embargo, tendria como fin la creaci~n de cien
negra, existe para estos psic~logos una amplia parte de la realidad cia, al investigar las reglas generales por las que se rige el acontecer
para la que se muestran ciegos. psiquico patolgico. Aunque esta distinci~n pudiera parecer I6
La Psicologia de las ltimas d~cadas ha prestado poca atencion gica en el momento que Jaspers escribi~ su obra, los hechos han
a los procesos subjetivos, prefiriendo aquellos otros m~s objetivos evolucionado de otra manera.
o susceptibles de observaci~n directa. Este desplazamiento, en La Psicopatologia se ha visto alienada en la Psiquiatria desde
una disciplina que s~lo tiene sentido en funcion de ayudar a nues sus c o m e n z o s . La Psicopatologia o Psiquiatria general, como
tros semejantes, conduce a unos esquematismos conceptuales y a tambi~n se la l l a m a b a , venia a ocupar la primera parte de los ma
unas tormas de actuaci~n poco compatibles con la atenci~n al ser nuales de Psiquiatria, en la que se estudiaban las manifestaciones
humano que sufre. psicopatolgicas m~s o menos aisladas. Lo que solia concretarse
Para estimar la anormalidad es preciso efectuar medidas. A pe en una exposici~n de los mismos t~picos que estudiaba el psic~
sar de las criticas hechas en el p~rrafo anterior, no debemos olvi logo, pero acentuando sus aspectos mas patolgicos. De esta ma
dar que algunas de estas medidas han supuesto una ayuda inesti nera se hacia una psicopatologia de la percepci~n, de la memoria,
mable para muchos de las problemas que tenian planteados las del p e n s a m i e n t o , del lenguaje, etc. La conceptualizaci~n de esta
psicopat~logos tradicionales. Los tests de inteligencia, por ejem Psicopatologia alienada en la Psiquiatria y con otro pie en la Psi
plo, han hecho posible un diagnostico mas objetivo de la subnor cologia estaba escindida. Para los psiquiatras, que eran los que ha
malidad o retraso mental. Hasta la introducci~n de las pruebas de cian uso de ella, se limitaba a ser una semiologia, que tambi~n de
inteligencia este diagnostico se realizaba dependiendo de criterios esta forma se la llamaba, en la que se describian con mejor o peor
poco claros, que, en ultimo t~rmino, remitian al ojo clinico. Hoy fortuna los sintomas o manifestaciones psicopatol~gicas aisladas
dia a nadie se le ocurriria realizar este tipo de diagnostico, lo que utilizando, alternativamente, elementos tomados de la Psiquiatria
no quiere decir que debamos considerar, unilateralmente, s~lo las o de la Psicologia. La Psiquiatria propiamente dicha o Psiquiatria
puntuaciones de las pruebas. Es el clinico el que hace el diagn~s especial quedaba conceptuada, en tanto que especialidad m~dica,
tico y la valoracin ltima de las pruebas de inteligencia. como el estudio de las enfermedades mentales.
En la Psicologia actual existen diversas escuelas o corrientes La falta de autonomia de la Psicopatologia respecto de la Psi
doctrinales. Cada una de ellas ofrece su version de la Psicologia quiatria, la fue transformando de objeto de estudio en adjetivo.
Anormal, que mas adelante estudiaremos cuando tratemos de los Por eso es frecuente oir de labios de los clinicos las expresiones de
modelos o escuelas. «psicopatologia» de la depresi~n, de la esquizofrenia, de la de
1 0
rie de prejuicios que le son ajenos. . bas~ndose en sus supuestos sintomas o alteraciones psicol~gicas.
Para mi la Psicopatologia se ocupa del hombre sufriente, pero
Se supone que el psiquismo, an~logamente al cuerpo, cuenta con
considera este sufrimiento en si mismo, en tanto que se vive, y no
una serie de ~rganos y sistemas que est~n alterados. Como un psi
en funcin de enfermedad alguna que le d~ sentido.
q u i s m o en si mismo, independiente del c u e r p o , es dificil represen
La P s i c o p a t o l o g i a c o m p r o m e t i d a con la t r a d i c i ~ n m~dica
tarselo alterado, la causa del desequilibrio debe buscarse. inevita
cuenta con un largo pasado, aunque su tradicin cientifica sea rel
blemente, en el cuerpo. El psiquiatra considera tambi~n como
tivamente corta. La Psicologia Anormal inscrita en la Psicologia
anormalidad psicol~gica un conjunto de sintomas en cuanto los
cuenta con una historia muy reciente; la historia de la Psicologia
pone en referencia a supuestas alteraciones biologicas. Este es el
como ciencia independiente. Ambas historias ser~n, indistinta
concepto de anormaltdad que tienden a mantener los psiquiatras,
mente, consideradas en este texto. del que la DSM-III (APA, 1980) es un buen exponente. Segun este
DSM-III-R (APA, 1 9 8 7 ) ha llegado a un acuerdo democratico sobre bien seguros de que su vuelta a la normalidad ser~ dificil o impo
lo que debemos entender por esquizofrenia, pero este tipo de sib l e . Aunque no c a be du da de que los sujetos que diagnostica
acuerdos, que tambi~n hubo en otros momentos de la historia mos de esquizofrenia son ms vulnerables que la media de la po
sobre los dioses y los diablos, no nos asegura en absoluto su rea blaci~n, son, seguramente, los tratamientos o terapias utilizados
los sintomas y considerando a sus clientes aut~ntcos pacrentes o mentado tambi~n por gran parte de los psi q uiatras, no impide que
enfermos. Jaspers ( 1 9 1 3 ) pens~ que si la esquizofrenia comenzaba sea el ms vigente de todos, y que la atenci~n a los sujetos anor
en un momento determinado de la vida, rompiendo, inexplicable males est~ confiada en la parte m~s importante a los psiquiatras.
mente, el sentido unitario de un desarrollo biografico, era porue Los p s i c ~ l o g o s , que han censurado repetidamente los criterios
algo biol~gico se estaba alterando o manifestando. El 'proceso m~dicos de anormalidad, tampoco se ven libres de su influencia.
esquizofr~nico aparecia como algo incomprensible en la vida psi La DSM-III-R (APA, 1 9 8 7 ) , que se reafirma en t odos los prejuicios
col~gica de un sujeto, por lo que podia ser asimilado a todas esas m~dicos, es usada con verdadera satisfacci~n por gran parte de los
alteraciones o enfermedades cerebrales que tambi~n modificaban psic~logos del mundo entero. Es cierto que ellos justifican este
incomprensiblemente el psiquismo de los sujetos que las padecian. uso diciendo que mejor es contar con un mal criterio diagnostico,
En esta linea de reflexion, Schneider ( 1 9 5 0 ) distingue entre los que no contar con ninguno en a bsolu t o, que es lo que venia ocu
sintomas que deben ser considerados de enfermedad de los que no rriendo. Pero tambi~n es cierto que trabajar en el prejuicio s6lo
lo son. La Psiquiatria se ocuparia de estos aut~nticos enfermos y, conduce a su refuerzo. La mas reciente DSM-IV (APA, 1 9 9 4 ) no mo
dades anormales que, sin ser enfermos, encuentran problemas de Ya hemos visto que a la enfermedad oponen los psic~logos la
adaptaci~n. Aunque estos ltimos no sean enfermos, los psiqu1a anormalidad. La Psicologia Anormal, por si misma, tambi~n lo
criterios de salud o enfermedad han venido de todos los frentes. como una adaptaci~n sin condiciones a las normas de comporta
Para Szasz ( 1 9 6 1 ) , por ejemplo, la enfermedad mental es un m 1 t o , miento soci a l. Es t e pobre concep t o de norm al i dad pue d e trans
pues si se trata de enfermedades del cerebro no debemos de califi formarla en la mayor de las a nor mal id ad es. Ser normal, se ha re
carlas de mentales, y si se trata de dificultades de adaptacin ha petido en muchas formas, es ejercer el derecho a ser diferente. Son
bria que identificarlas con los problemas de la vida. En cualquier muchas de las personas mas adaptadas las que m~s han renunciado
caso, y esto es lo que yo pienso, verse diagnosticado y tratado a ejercer este derecho y, d esde luego, no pue d en ser con s ider a d a s
como enfermo, cuando lo que uno experimenta es una exstenc1a ni normales ni felices . Fromm ( 1 9 5 5 ) defiende, junto a otros mu
problem~tica, no ayuda en absoluto a resolver los problemas de la chos, que la no adaptaci~n a unas condiciones sociofamiliares ina
vida, sino a enqu istarlos irreversiblemente. En este sentido, los cep t a b l es no es un signo de anormalidad sino de normalidad. Es
al deterioro de la salud mental. Esta afirmaci~n es v~lida no s6lo para conseguir llevar una vida satisfactoria, que es, segun mis pro
riamente, para aquellos otros que reciben el diagn stico de esqui col~gica.
zofrenia. Estos son sujetos especialmente vulnerables que r e s p o n El concepto de anormalidad psicol~gica conduce, inevitable
den psicticamente a las circunstancias de la vida. Si se l e s ingresa mente, a la anormalidad estadistica. Esta conceptualizaci~n mate
en un hospital psiqui~trico o manicomio, si se les administra 1n m~tica de la anormalidad puede resultar til en determinados
discriminadamente un tratamiento farmacolgico, podemos estar diagnosticos como el del retraso menta l. Tambi~n puede resultar
Aproximacion a la psicopatologia 15
til para realizar investigaciones dentro del campo psicopatol SfNTOMAS Y S[NDROMES
evaluaci~n, la intensidad de ciertas conductas o sintomas. Pero los Un sintoma es una manifestaci6n psicopatol6gica aislada y un sin
limites establecidos entre normalidad y anormalidad siempre son drome un conj unto de manif estaciones psicopatolgicas articula
relativos a determinadas circunstancias. Como yo mismo he estu das. Ambos t~rminos y conceptos provienen de la ciencia m~dica,
diado en otro lugar ( 1 99 0) , el retraso mental, parad~jicamente, en la que la Psicopatologia, a trav~s de la Psiquiatria, se encuentra
muestra diversas prevalencias en cada una de l a s etapas de la vida, muy comprometida. Dentro de este contexto conceptual, los sin
cuando, estadisticamente, la proporci~n deberia permanecer cons tomas y los sindromes no se consideran enfermedades, puesto que
tante. El ingreso en la escolaridad es el momento de la vida en que ~stas suponen un conjunto articulado de sintomas que tienen una
se hacen mas diagnosticos de retraso mental. La mayoria de estos causa, una alteraci~n somatica, un pron~stico y un tratamiento
nifos son s~lo retrasados escolares, y llevar~n una existenc1a pos comunes.
terior an~loga a la del resto de la poblacin. Esto quiere decir que La Psicopatologia se ocupa del estudio de los sintomas y de
las medidas de la inteligencia tienen sentido s ~ l o en funcion de los sindromes, no siendo de su inter~s la agrupaci~n de ~stos en
determinados ambientes, pero no por ellas mismas. Se puede ser supuestas enfermedades. El estudio de los sintomas suele hacerse
Los psic~logos han intentado coordinar la anormalidad esta logos. Si existe una Psicologfa que distingue entre diversas funcio
distica con la adaptaci~n social, de forma que s ~ l o aquellas perso nes psicol6gicas como la percepci6n, la memoria y el pensamiento,
nas que, debido a su anormalidad, presentan inadaptaci~n, deben es posible hacer un estudio, igualmente, de la psicopatologia de la
ser o b j e t o de estudio y tratamiento por parte de la Psicologia percepci6n, de la memoria y del pensamiento. Una Psicopatologia
Anormal. Esta correccin afadida a la anormalidad estadistica es, asi diseiiada incluye en su objeto de estudio todo aquello que
desde luego, pertinente, pero nos remite a los condicionamientos p u e d e ser considerado anormal o patolgico respecto de estas
de tipo social, dificilmente manejables por el psic~logo clinico. funciones psicol6gicas. Si una percepci~n normal es la toma de
Existen muchas personas anormales, yo diria que la mayoria, qU° conciencia de algo a trav~s de los sentidos, cuando existe una per
sufren por su anormalidad y no presentan signos de inadaptac1 cepci~n y, sin embargo, no existe nada que excite los sentidos, po
familiar o social. Se limitan a sufrir por su anormalidad, y solo demos hablar de alucinaci~n.
unos pocos familiares o amigos saben de su drama interior. No La realidad es que los psicopat~logos no se han dedicado con
cabe duda de que se trata de sujetos anormales y que deberian ser independencia de criterios al estudio de la psicopatologia de las
ayudados por un psic~logo. Esta es la raz~n por la que propongo diversas funciones psicol6gicas. En sus estudios, por ejemplo, de
cambiar el confuso y ambivalente t~rmino de adaptaci~n p o r el de la psicopatologia de la percepci~n incluian cas i exclusivamente
sufrimiento, bien lo experimente el sujeto de la psicologia anor los sintomas que ellos atribuian a la percepci~n en las diversas en
psicologia, que es en lo que mi opinion constituye lo esencial de la de una psicopatologia de la memoria o del pensamiento. El hecho
anormalidad psicol~gica, no es preciso ni que est~ enfermo ni que de que la Psicopatologia gravitase en conceptos m~dicos psiquia
tenga rasgos psicol~gicos que se aparten estadisticamente de los t r icos, llevaba a este tipo de situaciones poco apropiadas para una
de sus semejantes. Puede suceder asi pero no es condicion prev1a. ciencia independiente. Entre los prejuicios de una Psicologia y de
Pensemos, por ejemplo, cu~nto sufrimiento experimentan los se una Psiquiatria vigentes se encontraba la Psicopatologia.
res humanos en relaci~n a sus pulsiones sexuales, cuando, general Se ha criticado mucho a esta Psicopatolog ia que a cepta, in
mente, ~stas no se diferencian en lo esencial de las de sus conge discriminadamente, unas cuestionables funciones p s i c o l 6 g i c a s
neres.
Los hechos psicopatol6gicos Aproximacion a la psicopatologia 17
16
para distribuir su material de estudio. Pero las criticas razonadas can mas a las enfermedades en cuanto aluden a un conjunto de
obligado a plantear el estudio de las manifestaciones psicopatol Los psiquiatras, que habian puesto todas sus inquietudes en la
gicas en estos t~rminos por falta de otro mejor. Es cierto que algu determinaci~n de las enfermedades mentales, se han tenido que
nos han adoptado otros puntos de vista. No pocos p s i c ~ l o g o s contentar con describir sindromes en la mayoria de los casos. La
mos hablar, incluso, de enfermedad depresiva. , , la causa de la psicosis, pero en otros, como en el caso de las psico
Sintoma, sindrome y enfermedad mas que realidades en si son sis end~genas esquizofrenia y ciclotimia-, estas alteraciones
tres posturas que adopta el psicopat~logo respecto de su objeto de biol~gicas s~lo podian ser intuidas, en la medida en que estos su
El sindrome se diferencia del sintoma en que es un con)unto la alteraci~n biol~gica parecia jugar el papel decisivo en la g~nesis
articulado de sintomas, y de la enfermedad en que puede respon de la psicosis. Lo que no puede ser aceptado es hacer el diagnos
der a causas de tipo diverso. Un sindrome febril puede presen tico de psicosis s~lo porque sabemos que las manifestaciones psi
tarse en las mas diversas enfermedades concretas, y un sindrome copatol~gicas son la c o n s e c u e n c i a de una alteraci~n som~tica
depresivo, igualmente, en diversos tipos de depresi~n como la en conocida. Ocurre que en muchas alteraciones o disfunciones
dgena, la reactiva o la neurotica. Se suele aceptar, aunque no es cerebrales, pensemos en cuadros afasicos, agnsicos y apr~xicos
mi caso, que estas diversas formas del sindrome depresivo se acer moderados, las alteraciones psicolgicas, aun existiendo, no difi
18 Los hechos psicopatol6gicos Aproximaci6n a la psicopatologia
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ocurre es que no se trata tanto de que el mundo se est~ desinte clinicos. La pr~ctica es necesaria, pero completamente insuficiente
grando como de que "su" mundo, con el que ~l lo confude, se de s1 no se acomparia de unos conocimientos cientficos adecuados.
PSICOPATOLOGIA CL[NICA Y PSICOPATOLOGIA EXPERIMENTAL otras reflexiones o investigaciones. Esto no impide que un clinico
La Psicopatologia tiene dos direcciones: una mas aplicada y otra su disciplina. Pensemos, por ejemplo, en los Estudios sobre la his
m~s orientada a la investigaci~n. La corriente aplicada trata de uti teria ( 1 8 9 5 ) realizados por Freud. En realidad no eran otra cosa
lizar los conocimientos psicopatol6gicos y, en general, cientificos que historias clinicas, que dieron pie a poner las bases del resto de
para la resoluci6n de pro b lemas concretos. La direcci~n experi la investigacin psicoanalitica. Algo an~logo podriamos decir de
mental trata de promover nuestros conocimientos en el campo de las descripciones de la esqu izofrenia realizadas por Binswanger
la Psicopatologia disefando las investigaciones pertinentes. Entre (1957). EI clinico aplica la ciencia a la resoluci~n de problemas
am b os extremos existen, naturalmente, todas las situaciones inter concretos, pero al mismo tiempo, y c omo ho m bre de ciencia que
medias posi b les . cs, puede hacer descubrimientos importantes durante su trabajo
La Psicopatologia clinica es lo que ejerce el psic~logo clinico, Pero seria una ingenuidad pensar que todos los clinicos podemos
el psicopat~logo o el psiquiatra cuando est~n tratando de resolver hacer importantes descubrimientos en nuestra pr~ctica cotidiana.
un p ro b lema concreto . Este problema concreto suele presentarse Lo habitual es que nos limitemos a constatar descubrimientos ya
en la forma de un sujeto que p adece manifestaciones psicopatol~ realizados o, dicho en otros t~rminos, lo que est~ en los libros.
gicas, y que de b e ser o b jeto de un diagn6stico y de un tratamiento Esos hbros a los que de b emos siempre acudir cuando nos encon
consecuente. El clinico, en t~rminos generales, es un profesional tramos ante problemas dificiles de resolver.
que aplica sus conocimientos cientificos a la resoluci6n de proble El clinico puede utilizar el conocimiento acumulado de sus
mas concretos. Ejerce la ciencia aplicada. El clinico, desde luego, pacrentes para hacer nuevas aportaciones. En la prctica esto se
no de b e confiar en sus cualidades personales u ojo clinico para re traduce en utilizar su archivo de historias clinicas para indagar en
solver los problemas . El mejor clinico es aquel que es capaz de determinados temas psicopatol~gicos. Los estudios realizados con
acudir a los conocimientos cientficos mas adecuados para resol historias clinicas son eminentemente descriptivos y, una vez que
ver el problema que se le presenta. Ningun ojo clinico puede sus una crencra se encuentra ya organizada, dificilmente contribuyen a
tituir a estos conocimientos. Ni siquiera una larga y continuada su desarrollo. Esta es la ra z 6n de que s e a n v a l o r a do s cada vez
menos.
pr~ctica clinica, puesto que por muy amplia que ~sta pueda ser,
nunca es lo suficiente como para aportar los conocimientos psico La Psicopatologia experimental, consciente de t o d o s estos
p atol6gicos que la historia ha ido acumulando. planteamientos, se propone la investigaci~n de los temas psicopa
El p sic6logo clinico suele aplicar sus conocimientos en lo que tolgicos segun los criterios que rigen cualquier investigaci~n po
viene llam~ndose historia clinica, que no es otra cosa que un me sitiva. Aplican, si queremos, el m~todo cientifico a la resolucin de
dio articulado de conocer mejor a su paciente o cliente y de llevar determinados temas de la investigaci~n psicopatolgica. En mu
a ca b o un diagn6stico . Tampoco es posible realizar una historia chas ocasiones esta direcci~n experimental se ha concretado en un
clinica correcta sin unos suficientes fundamentos cientificos, que intento de reproducir en el laboratorio aquellos fen~menos que
hagan p osi b le un mejor conocimiento del sujeto concreto que es nos ofrece la clinica. Asi Pavlov ( 1 9 0 3 ) , introductor de la expre
tamos estudiando . No son pocos los p rofesionales de la clinica si n Psicopatologia experimental, crey~ reproducir en los perros
que creen que a base de practica terminaran siendo unos buenos de l aboratorio cuadros que ~l hizo an~logos a las neurosis huma
22 Los hechos psicopatol6gicos
proximacion a la psicopatologia
23
no era otra cosa que la protesta ante unas condiciones sociofami tenece a medios socioeconmicos desfavorecidos, y de neurosis si
liares inaceptables. Aunque los antipsiquiatras tuvieron el gran pertenece a medios elevados. Al diagnostico de psicosis seguiran
m~rito de acentuar lo que tiene lo psicopatolgico de protesta, no tratamientos duros, como neurol~pticos e institucionalizaci~n, y
valoraron en su justa medida la existencia de sujetos mas o menos al de neurosis tratamientos blandos, como la psicoterapia. Esto es
vulnerables, por su constitucin psicobiol~gica misma, a reaccio lo mismo que ya decia Janet ( 1 8 9 4 ) . Al paciente pobre se le diag
nar de una torma que la sociedad considera anormal. nostica psicosis y se le ingresa en un manicomio; al rico, neurosis,
Aun aceptando la importancia de la constituci~n psicobiol~ y se le dirige a un sanatorio; el riquisimo es considerado un exc~n
gica, el hecho de que los sintomas tengan un sentido en relaci~n a t r i c o y es cuidado en su casa por sus servidores.
las estructuras sociofamiliares, nos hace adoptar hacia ellos una Ante este panorama de relatividad y cambio conviene decir
actitud mas comprensiva. El sintoma es una forma de expresion q u e tambi~n existen facetas humanas que permanecen. Desde la
en relaci~n al medio y es preciso saber captar su sentido. Valorar antig~edad cl~sica son muchos los tratados escritos sobre la me
un sintoma en funci~n de un cierto contexto ambiental, no es lo lancolia. EI hombre es un ser sufriente, y com o tal no ha escapado
mismo que limitarse a diagnosticarlo como formando parte de un a la mirada de m~dicos y fil~sofos. Los afectos parecen ser lo mas
cuadro clinico o enf ermedad, que suele ser lo habitual entre los cstable de la naturaleza humana, aunque nosotros insistimos en
El psicopat6logo, inmerso e identificado con sus estructuras ( 1 6 6 2 ) podemos replicar que mientras las razones del coraz~n
sociales, ejerce su trabajo clinico de una forma partidista. Hasta permanecen, las razones de la raz~n son cambiantes. Aunque el
hace muy poco tiempo, las formas no aceptadas de vivir la sexua hombre tenga raz~n de antiguo, sus razones o creencias son cam
lidad eran consideradas por ellos como "perversiones" y expre biantes; sus atectos permanecen. Esta permanencia es la que nos
sion de degeneracin o enfermedad mental. Reaccionaban en rela hace entender a literatos de otros tiempos y culturas, que nos
ci~n a los tab~es sexuales igual que el hombre de la calle. Hoy dia plantean problem~ticas muy distantes de las muestras.
los clinicos suelen repetir, no sin cierta complacencia, que aunque Muchas de las cosas que estamos diciendo son de conoci
no sepamos y, por lo tanto, no tengamos un acuerdo te~rico sobre miento comun. Lo que queremos es sacar, como psicopat~logos,
lo que es la esquizofrenia, existe un acuerdo a la hora pr~ctica de las conclusiones pertinentes. La pr imera conclusion que debemos
llevar a cabo su diagnostico. Esto no es tan cierto como ellos afir sacar, y mantener siempre presente, es que el ob j eto de estudio de
man, puesto que est~ mas que demostrado que los psiquiatras no la Psicopatologia es cambiante. Lo nico que permanece es el
coinciden tanto como se piensa en los diagnosticos. Pero, en cual h ombre sufriente . Hay, pues, que renunciar de una vez para siem
quier caso, lo nico que estarian mostrando en su acuerdo pr~c pre a captar la "esencia" de lo psicopatolgico, porque lo esencial,
tico, es que cada sociedad tiene un modelo de aquello que debe si es posible hablar as, s~lo tiene sentido en funci~n del contexto
ser interpretado como locura, que es el que preside el diagnostico. ambiental. En este sentido, la Psicopatologia no es tanto una cien
El psicopat~logo tiene los prejuicios propios de su sociedad, a los cia de hechos como una peculiar hermen~utica o interpretaci~n de
que debemos afiadir los pre j ui c ios de su ciencia. los hechos. Nos interesa su sentido, porque s~lo una vez captado
Cada psicopat~logo tiene sus propios modelos psicopatolgi ~ste, estamos en condiciones de proponer soluciones. Nuestra
cos, lo que suele concretarse en su adscripcin o simpatia por de ciencia es, si queremos, una ciencia o disciplina humanista. Ya s~
terminada escuela o corriente psicolgica. Este es otro factor mas q u e esta afirmaci~n choca con la moda impuesta por los ps ic~lo
de imprecision, en una actividad que pretende ser cientifica. A sus gos americanos, a los que ahora muchos siguen ciegamente, de ha
prejuicios sociales hemos de a fi adir sus p r e j u i c i o s cient if icos. cer del ob j eto de la Psicologia un tratamiento cientifico positivo.
Tampoco debemos olvidar sus intereses personales . En las mismas A mi, a pesar de todas las modas, me sigue interesand o el sentido
diagnosticado, recibir~ mis bien el diagnstico de psicosis si per En el aspecto pr~ctico es necesario mantener siempre presente
28 Los hechos psicopatolgicos
lices.