18.
Dignidad
La dignidad es el valor intrínseco e inalienable que posee todo ser humano por el
simple hecho de ser persona, independientemente de su origen, condición social,
raza, género, edad, orientación sexual, creencias o capacidades. Es un principio
fundamental que sustenta los derechos humanos y que implica el reconocimiento de
cada individuo como un fin en sí mismo, merecedor de respeto, consideración y trato
justo. La dignidad no se concede ni se pierde: es inherente a la naturaleza humana y
debe ser protegida en todo momento. En el ámbito legal, muchos tratados y
constituciones reconocen la dignidad como base de los derechos y libertades
fundamentales. En la vida cotidiana, respetar la dignidad de los demás implica no
humillar, no discriminar, no maltratar, y garantizar que todos puedan vivir con
autonomía, seguridad y bienestar. Las violaciones a la dignidad humana, como la
tortura, la esclavitud, la trata de personas o la pobreza extrema, representan una
afrenta a los valores fundamentales de la humanidad. Por eso, es responsabilidad de
las sociedades y los gobiernos generar