3.
Educación
La educación es un proceso continuo, sistemático y organizado mediante el cual se
transmiten conocimientos, valores, habilidades y actitudes necesarias para el
desarrollo integral del ser humano y su adecuada inserción en la sociedad. Este
proceso no se limita únicamente a la instrucción académica que se imparte en las
instituciones escolares, sino que también abarca una dimensión formativa más
amplia, que incluye la socialización, la ética, la cultura y la construcción del
pensamiento crítico. La educación puede clasificarse en formal, no formal e informal,
dependiendo del contexto en el que se lleve a cabo y de los objetivos que persiga. La
educación formal está estructurada en niveles como la educación básica, media y
superior, mientras que la educación no formal y la informal se dan en entornos más
flexibles como talleres, medios de comunicación o experiencias cotidianas. A lo largo
del tiempo, se ha reconocido que la educación es un derecho humano fundamental,
consagrado en múltiples tratados internacionales, y un elemento clave para el
desarrollo sostenible de los pueblos. Asimismo, juega un papel esencial en la
promoción de la igualdad, la justicia social, la paz y la cohesión comunitaria. Por
estas razones, los sistemas educativos deben ser inclusivos, equitativos y de calidad,
adaptándose a los cambios sociales, tecnológicos y económicos del mundo actual.