CRISTO EL SALVADOR DE LAS ALMAS
La salvación es el estado de liberación espiritual y de gracia y perdón al que
somos conducidos por el Dios único, cuando por medio de la fe en el Señor
Jesucristo somos aceptados en El y hechos hijos de Dios 106 18:1-2 E7 187,1
m. 31-2.
La salvación viene de Dios y fue provista para el hombre por medio de
Jesucristo desde antes del principio de los siglos, Jon. 2:9, 1. Р. 1:18-20, Ap.
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La razón por la cual el hombre necesita la salvación es que está condenado a
causa del pecado que ha cometido, que le agobla y que es un hecho rotundo,
pues el hombre desobedeció a Dios en el principio de la histoña, y desde
entonces se hizo un ser corrupto que al ser culpable ante no Creador, no
puede dar salisfacción a la Justicia Divina por su pecado ni redimirse a al
mismo ni tampoco escapar de la condenación que merece, On 2:16. 17, 36, 7,
22-24, Sal. 49:6-9, Ez. 18:4; Ef. 2: 13; Ro. 3: 10-19, 23. El pecado es la gran
tragedia universal; así pues, el hombre necesita un Salvador si es que ha de
ser salvo.
La verdad más consoladora para el hombre es que hay un Salvador: Cristo
Jesús el Hijo de Dios, el cual fue enviado al mundo por el Padre.
Celestial de acuerdo con la promesa que había sido dada al hombre caído, lo
cual revela el inmenso amor redentor de Dios, y por cuyo motivo esa promesa
fue cumplida, Gn. 3:15; Mt. 1:21, 18:11; Lc. 2:11, 19:10,1. ΤΙ. 1:15; 1 Jn.4:14;
Ro. 5:8; Jn. 3:16. Todos estos escritores testifican que Dios ha dado a su hijo
único por causa de su amor, y por ningún otro medio podrán ser salvos los
hombres.
No por las buenas obras Ef. 2:8-9 ni por los santos hombres de Dios, sino
como ellos lo dicen: Únicamente por Cristo, Jn. 1:29; Hch. 4:12; Ef. 1:7; Jn.
3:18, 36.
a). Para poder salvarnos el Señor Jesucristo tuvo que morir en la cruz para
consumar la redención del hombre como lo dicen las Escrituras, Mt. 27:50; Lc.
23:43; Jn. 19:30; He. 9:12-15, etc.
b). El Señor resucitó de entre los muertos al tercer día lo cual da validez y
poder salvador a su muerte Lc. 24:5; Hch. 2:22-24,26:23; 1 Co. 1:18, 15:1-4.
c). ¿De qué nos salva?
1.- Del castigo que merecemos o sea de las consecuencias del pecado Ro. 6:
23; Sof. 3:15; Lc. 19:10; Ez.33:11.
2.- De la servidumbre del pecado, Ro. 6: 19-22.
Por lo tanto, lo único que se necesita para ser salvos es el arrepentimiento, y
la fe en el Señor Jesucristo, Mt. 4:17; Mr. 1:14-15; Hch. 17:30; Mr. 16:16; Jn.
3:18; Hch. 10:43, 16:31.
Como consecuencia de ello se obtiene:
10.- La justificación, Ro. 3:21-26, 4:5-8, 5:18-19; 2 Co. 5:21 en la justificación
hay dos elementos:
a) Absolución divina.
b) El atribuir o imputar Justicia.
20. El Nuevo Nacimiento concedido por el Espíritu Santo mediante la
instrumentalidad de la Palabra de Dios, Jn. 3:3, 6; Ef. 5:25,26; Stg. 1:18; 1 P
1:3. El Nuevo Nacimiento consiste en la comunicación e implantación de la
vida de Dios en la naturaleza humana, lo cual resulta en una transformación
completa del carácter y de la vida, Ro. 6:4; 2 Co. 5: 17. Así es que antes que
nada el creyente en Cristo Jesús debe estar bien seguro de que en él se ha
efectuado la experiencia del Nuevo Nacimiento.
30. Después de que el hombre ha sido salvo, debe, hacer buenas obras para
cumplir la voluntad de Dios y testificar la realidad de la salvación, Ef. 2:8-10;
Hch. 16:32-34; Stg. 2: 14-26.