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Resumen Capitulo I-II

El documento analiza la situación social, económica, política y cultural de La Libertad, destacando su potencial productivo y las profundas desigualdades que alimentan la conflictividad social. Se identifican problemas como la inseguridad, la debilidad institucional y la fragmentación de la sociedad civil, que limitan la participación ciudadana y la gobernabilidad. Además, se resalta la importancia de las rondas campesinas como actores clave en la resolución de conflictos y la defensa de derechos en un contexto de desconfianza hacia las instituciones estatales.

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Resumen Capitulo I-II

El documento analiza la situación social, económica, política y cultural de La Libertad, destacando su potencial productivo y las profundas desigualdades que alimentan la conflictividad social. Se identifican problemas como la inseguridad, la debilidad institucional y la fragmentación de la sociedad civil, que limitan la participación ciudadana y la gobernabilidad. Además, se resalta la importancia de las rondas campesinas como actores clave en la resolución de conflictos y la defensa de derechos en un contexto de desconfianza hacia las instituciones estatales.

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CAPÍTULO I

El presente capítulo ofrece una visión panorámica de la situación social, económica, política y cultural
de la región La Libertad, con el objetivo de contextualizar las dinámicas de conflictividad que se
desarrollan en su territorio. Se parte del reconocimiento de que la región combina un importante
potencial productivo —basado en la agroindustria, la minería y el comercio— con profundas
desigualdades en el acceso a servicios, oportunidades y seguridad. Este contraste entre crecimiento
económico y persistencia de brechas estructurales constituye un terreno fértil para la emergencia y
escalamiento de conflictos sociales.

Asimismo, el capítulo describe cómo factores como la inseguridad ciudadana, la debilidad institucional,
la corrupción y la migración interna ejercen presión sobre el tejido social, alimentando percepciones de
abandono estatal y desconfianza hacia las autoridades. De igual forma, se exploran tensiones
socioambientales y laborales, particularmente en sectores estratégicos, que no solo afectan la
estabilidad social sino que también condicionan la gobernabilidad regional. Este marco inicial resulta
esencial para comprender las causas y características de la conflictividad social en La Libertad y
anticipar sus posibles escenarios de evolución.

1.1. Contexto social

Diversidad geográfica y cultural


 La Libertad combina costa, sierra y selva, lo que genera realidades sociales muy distintas
dentro de la misma región.
 Hay presencia de identidades culturales ligadas a pueblos originarios (mochica, chimú, culle),
pero con escasa valorización y visibilidad en la política regional.

Comentario: Esta diversidad puede ser una fortaleza si se gestiona para promover integración, pero
también un factor de fragmentación si no se atienden las demandas diferenciadas de cada zona.

Desigualdad y exclusión en servicios básicos

 Las zonas rurales y altoandinas presentan los mayores déficits en agua potable, saneamiento,
salud y educación.
 En contraste, la zona costera, especialmente Trujillo, concentra la mayor cobertura y calidad de
servicios.

Comentario: Esta brecha territorial refuerza sentimientos de marginación en la sierra y selva, y es un


detonante recurrente de conflictos.

 Migración interna hacia zonas urbanas


 La migración desde provincias altoandinas y amazónicas hacia Trujillo y otras ciudades
costeras ha crecido, presionando la oferta de vivienda, empleo y servicios.

Comentario: El fenómeno migratorio aumenta la diversidad cultural urbana pero también puede
generar tensiones sociales por competencia de recursos y percepción de inseguridad.

Inseguridad ciudadana como problema transversal

 El crimen organizado, las extorsiones y el sicariato afectan no solo a la capital regional sino
también a provincias como Pataz.
 La población percibe una respuesta insuficiente por parte del Estado.

Comentario: La inseguridad mina la cohesión social, genera miedo y debilita el capital social necesario
para la cooperación comunitaria.

Participación ciudadana y acción colectiva


 Existen organizaciones comunales y vecinales activas, pero con capacidades limitadas para
incidir en políticas públicas.
 Las protestas son una vía frecuente de expresión ante la falta de canales institucionales
eficaces.

Comentario: La acción colectiva tiene potencial como herramienta de gestión de conflictos si se


institucionaliza y articula con el Estado, pero actualmente funciona más como mecanismo reactivo.

Síntesis:
El contexto social de La Libertad está marcado por alta heterogeneidad cultural y territorial, brechas
persistentes en servicios, migración hacia ciudades costeras y creciente inseguridad. Estas condiciones
generan un ambiente propenso a la conflictividad, en el que la participación ciudadana existe pero no
está integrada a una gobernanza efectiva.

1.2. Contexto cultural

Riqueza patrimonial e histórica

 La Libertad posee un vasto patrimonio arqueológico y cultural, con herencias mochica, chimú y
culle, así como tradiciones coloniales y republicanas.
 Este patrimonio es un recurso potencial para la identidad regional y el desarrollo económico
(turismo, educación, industrias culturales).

Comentario: Aunque el patrimonio es un activo estratégico, su aprovechamiento es limitado y muchas


veces se ve afectado por saqueos, urbanización desordenada o falta de gestión integral.

Debilidad en la transmisión y valoración cultural

 Pese a la riqueza cultural, hay una escasa incorporación de las tradiciones locales en los
sistemas educativos y en la política cultural regional.
 Se percibe una pérdida progresiva de lenguas, costumbres y saberes tradicionales.

Comentario: La falta de políticas sólidas de transmisión cultural amenaza la cohesión identitaria,


especialmente en zonas donde la migración y la globalización aceleran la homogeneización cultural.

Fiestas y manifestaciones como espacios de cohesión

 Eventos como el Festival de la Marinera o la Semana de Trujillo refuerzan el sentido de


pertenencia y proyección externa de la región.
 En zonas rurales, las festividades patronales mantienen su rol de articuladoras comunitarias.

Comentario: Estos espacios festivos son más que celebraciones: pueden ser usados estratégicamente
para fortalecer el tejido social y la imagen regional, pero requieren inversión y planificación.

Influencia de la migración en la cultura local

 La llegada de población de otras regiones ha introducido nuevas prácticas culturales y


modificado patrones de consumo, gastronomía y modos de vida urbanos.

Comentario: La interculturalidad puede enriquecer, pero también generar tensiones si no hay una
política de integración que valore la diversidad.

Desafíos para la gestión cultural

 Limitados recursos económicos y técnicos en las instancias culturales locales y regionales.


 Falta de articulación entre actores públicos, privados y comunitarios para promover el
patrimonio y las artes.
Comentario: La gestión cultural no solo debe enfocarse en preservar, sino en convertir el patrimonio en
un motor de desarrollo inclusivo y sostenible.

Síntesis:
El contexto cultural de La Libertad combina una enorme riqueza patrimonial con fragilidad en su
transmisión y gestión. La cultura podría ser un eje para reducir la conflictividad mediante la
construcción de identidad y cohesión social, pero hoy se encuentra debilitada por la falta de políticas,
recursos y articulación.

1.3. Contexto político

Transición y reconfiguración del poder político regional

El escenario político en La Libertad ha pasado del dominio histórico del APRA a la hegemonía actual de
Alianza para el Progreso (APP).

Este cambio refleja tanto el desgaste de los partidos tradicionales como la capacidad de nuevas fuerzas
para capitalizar demandas insatisfechas.

Comentario: La reconfiguración política ha generado una estructura más concentrada en torno a APP, lo
que puede facilitar la toma de decisiones pero también aumentar riesgos de clientelismo y baja
pluralidad.

 Fragmentación y debilidad partidaria


 La mayoría de movimientos políticos regionales carecen de estructuras sólidas y presencia
territorial uniforme.
 Existe una alta rotación de liderazgos y ausencia de cuadros técnicos capacitados.

Comentario: La debilidad partidaria limita la planificación a largo plazo y dificulta implementar


políticas públicas consistentes, lo que contribuye a la volatilidad política.

 Desconfianza ciudadana hacia la política


 La población asocia la política con corrupción, promesas incumplidas y beneficios personales
de los gobernantes.
 Esto genera apatía electoral y bajo involucramiento en procesos democráticos.

Comentario: Esta desconfianza es un factor estructural de la conflictividad, pues cuando las


instituciones políticas no son vistas como canales legítimos de solución, la protesta se convierte en vía
prioritaria.

 Escasa participación ciudadana institucionalizada


 Aunque existen espacios como presupuestos participativos y audiencias públicas, la asistencia
suele ser baja y las decisiones no siempre se cumplen.
 Comentario: La falta de resultados concretos en mecanismos de participación refuerza la idea
de que la política es ineficaz o irrelevante para resolver problemas reales.
 Interferencia de intereses privados en la política
 En algunos casos, los gobiernos locales y regionales son percibidos como influenciados por
intereses empresariales, especialmente en sectores como la construcción, la agroindustria y la
minería.

Comentario: Esta percepción erosiona la legitimidad institucional y alimenta narrativas de desigualdad


y favoritismo.

Síntesis:
El contexto político de La Libertad se caracteriza por la concentración de poder en un solo movimiento
regional, la debilidad de las estructuras partidarias, la desconfianza ciudadana y la limitada
participación efectiva. Este entorno político frágil dificulta la gobernabilidad y aumenta el riesgo de que
los conflictos sociales escalen por falta de canales confiables de resolución.

1.4. Contexto económico

Diversificación productiva con sectores líderes

 La Libertad cuenta con cuatro ejes económicos principales: agroindustria, minería,


manufactura y comercio.
 La agroindustria (espárragos, arándanos, paltas) y la minería (oro, cobre) son los motores más
dinámicos.

Comentario: La diversificación es una fortaleza, pero la alta dependencia de sectores primarios


exportadores la hace vulnerable a choques externos (precios internacionales, clima).

Desigual distribución de beneficios

 El crecimiento económico no se traduce en mejoras equitativas para toda la población.


 Zonas rurales y altoandinas no reciben el mismo nivel de inversión ni de generación de empleo
que los polos agroindustriales o mineros.

Comentario: Esta desigualdad territorial en la distribución de beneficios es un factor estructural de


conflictividad, especialmente en áreas de extracción de recursos.

Empleo informal y precariedad laboral

 Gran parte de la fuerza laboral se encuentra en la informalidad, con bajos salarios y sin acceso
a seguridad social.
 Incluso en sectores formales, como la agroindustria, se reportan conflictos por condiciones
laborales.

Comentario: La informalidad perpetúa la vulnerabilidad económica y alimenta el descontento social,


facilitando la adhesión a protestas.

Concentración económica y poder de mercado

 Grandes empresas agroindustriales y mineras concentran una porción significativa de la


producción y exportación.
 Esto genera percepciones de desigualdad en oportunidades para pequeños y medianos
productores.

Comentario: La concentración económica refuerza la idea de que el modelo de desarrollo favorece a


pocos actores, lo que puede convertirse en narrativa movilizadora en conflictos.

Infraestructura y conectividad

 Existen avances en infraestructura en la costa, pero las zonas altoandinas y amazónicas sufren
aislamiento por falta de vías de comunicación adecuadas.

Comentario: La falta de conectividad limita el acceso a mercados, educación y salud, y perpetúa el


círculo de pobreza y exclusión.

Síntesis:
El contexto económico de La Libertad muestra una región con sectores líderes y potencial exportador,
pero marcada por desigualdad territorial, alta informalidad y concentración de beneficios. Estas
condiciones económicas no solo generan tensiones sociales, sino que también condicionan la capacidad
del Estado para prevenir y manejar conflictos.
1.5. Contexto ambiental

Diversidad de ecosistemas y riqueza natural

 La Libertad posee costa, sierra y selva, con ecosistemas que albergan alta biodiversidad y
recursos hídricos importantes.
 Esta diversidad sustenta actividades económicas clave como agricultura, pesca y minería.

Comentario: Esta variedad ambiental es una fortaleza estratégica, pero también un punto de fricción
porque distintos usos del territorio pueden entrar en competencia (ej. agricultura vs. minería).

Presiones y degradación ambiental

 Actividades extractivas, especialmente la minería ilegal en Pataz y otras provincias, generan


contaminación de suelos y ríos.
 La expansión de la frontera agrícola y el uso intensivo de agroquímicos impactan
negativamente la calidad del agua y los ecosistemas.

Comentario: Estos problemas son detonantes de conflictos socioambientales, ya que afectan


directamente la salud y los medios de vida de las comunidades.

Vulnerabilidad climática

 Fenómenos como El Niño y el cambio climático provocan sequías, inundaciones y pérdida de


cultivos.
 Zonas costeras y altoandinas son especialmente sensibles a estos eventos extremos.

Comentario: La vulnerabilidad climática exacerba la conflictividad, pues genera crisis económicas


súbitas que agravan problemas estructurales.

Deficiencia en la gestión ambiental

 Las autoridades locales y regionales cuentan con recursos y capacidades limitadas para
fiscalizar y aplicar normas ambientales.
 Existe débil coordinación entre niveles de gobierno y sectores productivos.

Comentario: Esta debilidad institucional permite que actividades contaminantes persistan, lo que
deteriora la confianza ciudadana y multiplica las tensiones.

Conflictos por el uso del agua

 La minería, la agroindustria y el consumo poblacional compiten por los recursos hídricos.


 La percepción de uso desigual del agua es un motivo recurrente de protesta.

Comentario: El agua es un recurso estratégico y altamente sensible; la falta de mecanismos


transparentes de gestión lo convierte en un potencial detonante de conflictos prolongados.

Síntesis:
El contexto ambiental de La Libertad combina riqueza natural y diversidad de ecosistemas con altas
presiones por actividades productivas, vulnerabilidad climática y débil gestión ambiental. Esto genera
un escenario donde los conflictos socioambientales no solo son frecuentes, sino que tienden a
intensificarse si no se abordan de manera integral.

CAPITULO II

En La Libertad, la sociedad civil está compuesta por una diversidad de organizaciones, desde gremios
empresariales y colegios profesionales hasta sindicatos, comunidades campesinas y rondas. Estas
organizaciones cumplen funciones de representación, defensa de derechos e incidencia en políticas
públicas.

Entre las más relevantes destacan las rondas campesinas, que no solo cumplen un rol de seguridad
comunal, sino también de resolución de conflictos internos; los sindicatos, presentes principalmente en
el sector agroindustrial y minero; y las organizaciones no gubernamentales, que trabajan en temas de
desarrollo, derechos humanos y medio ambiente.

Sin embargo, la sociedad civil enfrenta problemas como la fragmentación interna, la falta de
coordinación entre actores y la limitada capacidad para sostener procesos de diálogo con el Estado y las
empresas. A pesar de ello, en contextos de conflicto, estas organizaciones suelen desempeñar un papel
central como mediadores o movilizadores.

La sociedad civil liberteña tiene una fuerte presencia territorial y, en muchos casos, una gran
legitimidad local, especialmente en las zonas rurales. No obstante, su capacidad de articulación regional
es débil, lo que limita su incidencia en políticas públicas de alcance amplio.

Además, las diferencias ideológicas, de intereses y de recursos entre organizaciones dificultan la


construcción de agendas comunes. Esto provoca que, aunque existan experiencias exitosas de diálogo y
concertación, muchas de ellas sean puntuales y no sostenidas en el tiempo.

Un aspecto relevante es que, frente a la debilidad o desconfianza hacia las instituciones estatales, la
sociedad civil en La Libertad suele asumir funciones que van más allá de lo tradicional, como la
seguridad ciudadana o la gestión de recursos, lo que refuerza su rol como actor clave en la prevención o
escalamiento de conflictos.

Rondas Campesinas

Las rondas campesinas en La Libertad son organizaciones comunitarias surgidas en la década de 1970
como respuesta a la inseguridad y la ausencia del Estado en zonas rurales. Actualmente, cumplen
funciones de seguridad comunal, vigilancia del territorio y resolución de conflictos internos, aplicando
mecanismos de justicia comunal reconocidos por la Constitución y la Ley de Rondas Campesinas.

Están presentes principalmente en provincias altoandinas como Santiago de Chuco, Pataz, Bolívar y
Sánchez Carrión, y se organizan de manera autónoma, con autoridades internas elegidas por la
comunidad. Sus competencias incluyen la defensa de los recursos naturales, el control del ingreso de
personas extrañas a la comunidad y, en algunos casos, la coordinación con la Policía Nacional.

Sin embargo, enfrentan desafíos importantes: limitaciones logísticas, escasa capacitación en derechos
humanos y, en ocasiones, tensiones con autoridades judiciales y policiales debido a diferencias en la
aplicación de justicia.

Comentario:

Las rondas campesinas representan uno de los actores más legítimos y respetados en el ámbito rural de
La Libertad. Su capacidad de movilización, control territorial y resolución de conflictos las convierte en
un elemento clave para la estabilidad local.

No obstante, la falta de articulación con otros niveles de gobierno y con organizaciones de la sociedad
civil limita su capacidad de incidir en políticas regionales. Además, la ausencia de recursos y
capacitación debilita su eficacia y puede generar conflictos con autoridades estatales, sobre todo
cuando las prácticas de justicia comunal chocan con el marco legal formal.

En un contexto de conflictividad social, las rondas pueden ser aliadas estratégicas para la prevención de
conflictos, siempre que exista un trabajo conjunto que respete su autonomía, fortalezca sus capacidades
y evite su instrumentalización política.
Sector empresarial

El sector empresarial en La Libertad está compuesto por grandes, medianas y pequeñas empresas, con
un peso significativo en agroindustria, minería, comercio y servicios. Las grandes empresas
agroexportadoras y mineras tienen una fuerte presencia en la economía regional y suelen concentrar la
mayor parte de las inversiones y exportaciones.

Existen gremios empresariales como la Cámara de Comercio de La Libertad, que agrupan y representan
a los empresarios, promoviendo el desarrollo económico, la atracción de inversiones y, en algunos
casos, participando en mesas de diálogo y responsabilidad social.

Sin embargo, la relación del sector empresarial con las comunidades y con otros actores sociales no
está exenta de tensiones. En varios casos, los conflictos se originan por impactos ambientales, reclamos
laborales o disputas sobre el uso de recursos como el agua. Las empresas con prácticas de
responsabilidad social empresarial logran generar relaciones más estables, pero no siempre estos
esfuerzos son percibidos como suficientes por la población.

Comentario

El sector empresarial es un actor económico dominante en La Libertad, con capacidad de generar


empleo, inversión y crecimiento. Sin embargo, su papel en la conflictividad social es ambivalente: puede
ser parte de la solución, impulsando desarrollo y diálogo, o parte del problema, si sus operaciones no
consideran adecuadamente los impactos sociales y ambientales.

Un reto importante es que muchos conflictos surgen por la falta de comunicación efectiva y la escasa
transparencia en la gestión de impactos. Cuando no existe un diálogo temprano y sostenido con la
comunidad, las tensiones tienden a escalar rápidamente.

En un escenario ideal, el sector empresarial podría asumir un rol más activo en la prevención de
conflictos, integrando de forma sistemática las demandas sociales y ambientales en sus planes de
negocio, y participando en espacios de concertación regional que vayan más allá de los intereses
corporativos inmediatos.

Actores Informales e Ilegales

En La Libertad, los actores informales e ilegales tienen una presencia significativa en distintos sectores,
generando impactos sociales, económicos y de seguridad. En el ámbito económico, la minería informal e
ilegal es particularmente relevante en provincias como Pataz y Bolívar, donde se desarrolla sin control
ambiental ni tributario, y está vinculada a redes de criminalidad organizada.

En el comercio, el sector informal ocupa a una gran parte de la población, especialmente en zonas
urbanas, donde predominan actividades sin licencia ni formalización laboral. Esto genera ingresos para
miles de familias, pero también implica evasión tributaria y competencia desleal para los negocios
formales.

En el plano delictivo, la región enfrenta problemas graves como la extorsión, el tráfico ilícito de drogas
y la trata de personas, fenómenos que afectan tanto a las ciudades como a áreas rurales. Estos actores
suelen operar mediante redes locales y transnacionales, aprovechando vacíos en el control estatal.

Comentario

Los actores informales e ilegales constituyen un factor central en la conflictividad de La Libertad, ya


que no solo generan problemas de orden público, sino que también distorsionan las economías locales
y alimentan la percepción de inseguridad.
En el caso de la minería ilegal, la ausencia de control estatal ha permitido que estos grupos adquieran
poder económico y social, al punto de disputar el control territorial a las autoridades. Esto se ve
agravado por la debilidad institucional y, en algunos casos, por la corrupción local, que facilita su
permanencia.

El desafío radica en abordar este fenómeno con una estrategia integral que combine formalización,
control efectivo y alternativas económicas sostenibles. Sin ello, estos actores seguirán ocupando un
espacio que el Estado no ha logrado llenar, y continuarán siendo una fuente persistente de conflictos y
violencia.

Medios de Comunicación

En La Libertad, los medios de comunicación juegan un papel clave en la formación de la opinión pública
y en la difusión de información sobre conflictos sociales. La región cuenta con medios impresos,
radiales, televisivos y digitales, siendo Trujillo el principal centro de producción mediática.

Entre los medios más influyentes se encuentran los diarios regionales y programas radiales de gran
audiencia en zonas rurales. Las redes sociales han ganado terreno como espacio para la denuncia
ciudadana y la organización de movilizaciones, aunque también son un canal de desinformación y
polarización.

Un problema recurrente es la dependencia económica de la publicidad estatal y privada, lo que en


algunos casos influye en la línea editorial y limita la cobertura crítica. Además, no todos los medios
realizan un tratamiento equilibrado de la información, lo que puede contribuir a la escalada de
tensiones en lugar de promover el diálogo.

Comentario

Los medios de comunicación en La Libertad tienen el potencial de ser facilitadores de diálogo y


transparencia, pero en la práctica, su papel es ambivalente. Mientras algunos contribuyen a visibilizar
problemáticas y dar voz a sectores marginados, otros caen en la sensacionalización o en la difusión de
información parcializada.

El crecimiento de las redes sociales ha democratizado la comunicación, pero también ha multiplicado


los riesgos de fake news y discursos que exacerban los conflictos. Esto plantea la necesidad de
fortalecer el periodismo responsable y la verificación de datos a nivel regional.

En contextos de conflictividad, el rol de los medios es determinante: pueden ayudar a construir puentes
entre actores o, por el contrario, reforzar divisiones. Una gestión estratégica de la información, ética y
basada en evidencias, es clave para que los medios sean parte de la solución y no del problema.

Actores Estatales y Otros que Brindan Servicios Públicos

En La Libertad, los actores estatales están representados por el Gobierno Regional, las municipalidades
provinciales y distritales, y las dependencias desconcentradas de ministerios, como salud, educación,
agricultura y cultura. Estas instituciones son responsables de implementar políticas públicas, gestionar
servicios básicos y coordinar acciones con otros niveles de gobierno.

En el ámbito de la seguridad, destacan la Policía Nacional del Perú y las Fuerzas Armadas, que
participan en la prevención y control de la delincuencia y el crimen organizado. También existen
entidades reguladoras y fiscalizadoras que supervisan sectores como minería, medio ambiente y
transportes.

Junto a los actores estatales formales, hay organismos no estatales que brindan servicios públicos,
como ONGs, asociaciones civiles, universidades y empresas privadas, que ejecutan proyectos de salud,
educación, saneamiento o infraestructura, a menudo en zonas donde la presencia del Estado es
limitada.

Las principales dificultades de los actores estatales son la falta de recursos, la limitada capacidad
técnica, la alta rotación de personal y la desconfianza ciudadana por casos de corrupción y poca
efectividad en la gestión.

Comentario

Los actores estatales son, en teoría, los principales garantes de la gobernabilidad y la prestación de
servicios en La Libertad. Sin embargo, la brecha entre su mandato y su capacidad real de acción es
amplia, especialmente en zonas rurales y de difícil acceso.

La falta de articulación entre niveles de gobierno provoca duplicidad de esfuerzos o, en otros casos,
abandono de funciones. Esta debilidad institucional es uno de los factores que permite que otros
actores —formales o informales— ocupen espacios de decisión y provisión de servicios, lo que
fragmenta la gobernanza regional.

Fortalecer el papel de estos actores requiere no solo más recursos, sino también mayor coordinación
interinstitucional, profesionalización del personal y mecanismos efectivos de rendición de cuentas. Sin
ello, la población seguirá percibiendo al Estado como ausente o ineficaz, lo que alimenta la
conflictividad social.

Organismos No Gubernamentales (ONGs)

En La Libertad, las ONGs desarrollan proyectos vinculados a desarrollo social, derechos humanos,
medio ambiente, salud y educación. Muchas de ellas operan con financiamiento internacional o
nacional, y su trabajo suele concentrarse en comunidades rurales y zonas vulnerables donde el Estado
tiene menor presencia.

Su labor incluye la capacitación de líderes locales, el fortalecimiento de organizaciones comunitarias, la


promoción de prácticas sostenibles y la defensa de derechos colectivos. Algunas ONGs han jugado un
papel importante en la prevención y gestión de conflictos, facilitando el diálogo entre comunidades,
empresas y autoridades.

Sin embargo, enfrentan retos como la limitada sostenibilidad financiera, la dependencia de proyectos
temporales y, en algunos casos, la percepción negativa por parte de autoridades o empresas, que las
consideran opositoras a determinadas actividades productivas.

Comentario

Las ONGs son actores clave para la cohesión social en territorios donde el Estado no llega o lo hace de
forma insuficiente. Su capacidad de generar confianza en comunidades y de movilizar recursos
externos las convierte en aliados estratégicos en procesos de desarrollo local y gestión de conflictos.

No obstante, su impacto a largo plazo se ve condicionado por la intermitencia de los proyectos y la falta
de una estrategia de articulación con políticas públicas regionales. Además, la polarización en torno a
ciertos temas —como minería o uso del agua— puede llevar a que sean estigmatizadas, lo que limita su
margen de acción.

Para potenciar su rol, es necesario integrarlas en espacios formales de concertación y garantizar que su
trabajo se oriente a procesos sostenibles y no solo a intervenciones puntuales.

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