0% encontró este documento útil (0 votos)
11 vistas13 páginas

La Predestinación

Cargado por

carlos palacios
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
11 vistas13 páginas

La Predestinación

Cargado por

carlos palacios
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

LA PREDESTINACIÓN. DOCTRINA DE LA GRACIA.

​ Para poder comprender la doctrina de la predestinación, tenemos que abordar todos los
puntos que comprenden la doctrina de la gracia. Y si hay algo que debemos aclarar antes de iniciar
esta exposición, es el verdadero significado de la gracia de Dios. Y me gustaría citar a Pablo, en su
carta a los Romanos, capítulo 4, versículo 4 y 5.

Pero al que obra, no se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda; 5 mas al que no obra, sino
cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia.

​ Por lo tanto, la gracia es sinónimo de don, un regalo de parte de Dios, un regalo inmerecido.
Como bien dice Pablo en ese mismo capítulo 4 de Romanos, en el versículo 7 y 8, donde cita al rey
David:

Bienaventurados aquellos cuyas iniquidades son perdonadas, Y cuyos pecados son cubiertos.
Bienaventurado el varón a quien el Señor no inculpa de pecado.

Esto es la gracia. Dios justificando al impío no por sus obras, sino por medio de la fe en Jesucristo.
David dice: Bienaventurados aquellos cuyas iniquidades son perdonadas... pecados cubiertos... a
quien no se le inculpa de pecado. No hemos sido perdonados por obras que hayamos hecho, según
Tito 3:5. Sino por el puro afecto de la voluntad de Dios. Efesios 1:5.

No voy entrar en una exposición explicativa y detallada de cada punto que a continuación hablaré,
para la correcta comprensión de la doctrina de la predestinación. Simplemente voy a citar los pasajes
bíblicos que afirman dichos puntos, y que sean los tales versículos quienes se expliquen a sí mismos.

Para fundamentar mi punto, considero necesario defender bíblicamente los siguientes temas:

1.- Depravación total o muerte espiritual del hombre

2.- Elección Incondicional de los creyentes

3.- Predestinación de los creyentes

4.- Llamamiento de los creyentes

5.- Justificación por gracia

6.- Santificación de los creyentes

7.- Perseverancia y preservación de los creyentes.

1.- DEPRAVACIÓN TOTAL O MUERTE ESPIRITUAL: A la luz de la Escritura, vemos que el hombre ha sido
afectado por el pecado en todas las áreas de su ser. Se dice que el hombre es totalmente depravado,
aunque no completamente, esto no quiiere decir que el hombre, por causa del pecado, es terriblemente
malo; sino mas bien, que cada área moral de su persona está afectada por el pecado, ha sido dañado y
espiritualmente está muerto y separado completamente de la gracia de Dios. La Escritura, por lo tanto,
afirma que: a) No hay bueno ni justo desde antes del nacimiento, b) Todos nacemos bajo la ira y
condenación de Dios, c) Todos nacemos muertos espiritualmente, d) Todos nacemos esclavos del
pecado, e) Todos nacemos separados de Dios y sin esperanza.

a) No hay bueno ni justo desde antes del nacimiento

​ Eclesiastés 9:3

​ Este mal hay entre todo lo que se hace debajo del sol, que un mismo suceso acontece a todos,
y también que el corazón de los hijos de los hombres está lleno de mal y de insensatez en su corazón
durante su vida; y después de esto se van a los muertos.

​ Eclesiastés 7:29

​ He aquí, solamente esto he hallado: que Dios hizo al hombre recto, pero ellos buscaron
muchas perversiones.

​ Salmos 51:5

​ He aquí, en maldad he sido formado, Y en pecado me concibió mi madre.

​ Salmos 58:3

​ Se apartaron los impíos desde la matriz; Se descarriaron hablando mentira desde que
nacieron.

​ Génesis 6:5

​ Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los
pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal.

​ Marcos 10:18

​ Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino solo uno, Dios.

​ Romanos 3:10-12

​ Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; No hay quien entienda, No hay quien busque a
Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera
uno.

​ Romanos 3:23
​ Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,

b) Todos nacemos bajo la ira y condenación de Dios

​ Romanos 5:9-10

​ Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira. Porque
si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando
reconciliados, seremos salvos por su vida.

​ Romanos 5:15-16, 18

​ Pero el don no fue como la transgresión; porque si por la transgresión de aquel uno murieron
los muchos, abundaron mucho más para los muchos la gracia y el don de Dios por la gracia de un
hombre, Jesucristo. 16 Y con el don no sucede como en el caso de aquel uno que pecó; porque
ciertamente el juicio vino a causa de un solo pecado para condenación, pero el don vino a causa de
muchas transgresiones para justificación. 18 Así que, como por la transgresión de uno vino la
condenación a todos los hombres, de la misma manera por la justicia de uno vino a todos los hombres
la justificación de vida.

​ Efesios 2:3

​ Entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra
carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo
mismo que los demás.

​ Gálatas 3:10

​ Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está:
Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas.

c) Todos nacemos muertos espiritualmente

​ Romanos 5:17

​ Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno
solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia.

​ Romanos 6:20-21, 23

​ Porque cuando erais esclavos del pecado, erais libres acerca de la justicia. 21 ¿Pero qué fruto
teníais de aquellas cosas de las cuales ahora os avergonzáis? Porque el fin de ellas es muerte. 23
Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor
nuestro.

​ Romanos 8:6
​ Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.

​ Efesios 2:1, 5

​ Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados. 5 aun
estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos).

d) Todos nacemos esclavos del pecado

​ Efesios 5:1

​ Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al
yugo de esclavitud.

​ Romanos 6:17-18, 20

​ Pero gracias a Dios, que aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a
aquella forma de doctrina a la cual fuisteis entregados; 18 y libertados del pecado, vinisteis a ser
siervos de la justicia. 20 Porque cuando erais esclavos del pecado, erais libres acerca de la justicia.

​ Juan 8:34

​ Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es
del pecado.

​ 1 Juan 3:8

​ El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto
apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.

​ Nota: Un esclavo no puede liberarse a sí mismo, debe ser redimido.

​ Efesios 2:12

​ En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de
la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo.

​ Gálatas 5:4

​ De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído.

​ Romanos 5:1-2

​ Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;
2 por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos
en la esperanza de la gloria de Dios.

​ Hebreos 4:14-16

​ Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios,
retengamos nuestra profesión. 15 Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda
compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza,
pero sin pecado. 16 Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar
misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.

2.- ELECCIÓN INCODICIONAL : Tomando en cuenta lo anterior, que no hay ni un solo justo, nadie que
busque a Dios, no hay nadie bueno excepto Dios, que todos nos hemos desviado y todos nacemos bajo
la ira de Dios, estando todos sin excepción destituidos de la gloria de Dios y bajo condenación justa,
¿Existe injusticia de parte de Dios al castigarnos con el juicio que realmente merecemos, sabiendo que la
paga del pecado es muerte? A menos que la Biblia no diga la verdad, no hay ninguno que busque a Dios
en espíritu y en verdad, con verdadero arrepentimiento, todos hemos pecado, por lo tanto, todos sin
exepción merecemos la condena eterna de Dios. Así que, si Dios decide perdonarnos, no es su obligación
hacerlo, como ya mencioné al inicio, si nos ha perdonado ha sido por el puro afecto de Su voluntad, por
pura gracia, no por obras de justicia que hayamos hecho.

Habiendo aclarado este punto, y espero realmente haberlo hecho, cito a continuación los textos bíblicos
que respaldan mi afirmación sobre la elección incondicional.

​ Romanos 9:10-16

​ Y no solo esto, sino también cuando Rebeca concibió de uno, de Isaac nuestro padre 11 (pues
no habían aún nacido, ni habían hecho aún ni bien ni mal, para que el propósito de Dios conforme a la
elección permaneciese, no por las obras sino por el que llama), 12 se le dijo: El mayor servirá al menor.
13 Como está escrito: A Jacob amé, mas a Esaú aborrecí. 14 ¿Qué, pues, diremos? ¿Que hay injusticia
en Dios? En ninguna manera. 15 Pues a Moisés dice: Tendré misericordia del que yo tenga
misericordia, y me compadeceré del que yo me compadezca. 16 Así que no depende del que quiere, ni
del que corre, sino de Dios que tiene misericordia.

​ Romanos 9:19-21

​ Pero me dirás: ¿Por qué, pues, inculpa? porque ¿quién ha resistido a su voluntad? 20 Mas
antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? ¿Dirá el vaso de barro al que lo formó:
Por qué me has hecho así? 21 ¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma
masa un vaso para honra y otro para deshonra?

​ Romanos 11:5-6

​ Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia. 6 Y si por
gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras, ya no es gracia; de
otra manera la obra ya no es obra.
​ 2 Timoteo 1:9

​ Quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el
propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos.

​ Efesios 1:4

​ Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin
mancha delante de él.

​ Efesios 2:8

​ Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios.

​ Jeremías 31:3

​ Jehová se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por
tanto, te prolongué mi misericordia.

​ Deuteronomio 7:6-8 (Elección de Israel)

​ Porque tú eres pueblo santo para Jehová tu Dios; Jehová tu Dios te ha escogido para serle un
pueblo especial, más que todos los pueblos que están sobre la tierra. 7 No por ser vosotros más que
todos los pueblos os ha querido Jehová y os ha escogido, pues vosotros erais el más insignificante de
todos los pueblos.

​ Juan 13:18

​ No hablo de todos vosotros; yo sé a quienes he elegido; mas para que se cumpla la Escritura:
El que come pan conmigo, levantó contra mí su calcañar.

​ Juan 5:21

​ Porque como el Padre levanta a los muertos, y les da vida, así también el Hijo a los que quiere
da vida.

​ Juan 6:37, 39

​ Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera. 39. Y esta es la
voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo
resucite en el día postrero.

​ Juan 6:44

​ Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día
postrero.
​ Juan 15:16,19

​ No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis
y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os
lo dé. 19 Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os
elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece.

​ Juan 17:9

​ Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son,

​ Nehemías 9:7 (Elección de Abraham)

​ Tú eres, oh Jehová, el Dios que escogiste a Abram, y lo sacaste de Ur de los caldeos, y le pusiste
el nombre Abraham.

3.- PREDESTINACIÓN

​ ​

​ Efesios 1:4-5

​ Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin
mancha delante de él, 5 en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio
de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad,

​ Efesios 1:11

​ En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que
hace todas las cosas según el designio de su voluntad,

​ Efesios 2:10

​ Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios
preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.

​ Romanos 8:29

​ Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la
imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.

​ Hechos 13:48

​ Los gentiles, oyendo esto, se regocijaban y glorificaban la palabra del Señor, y creyeron todos
los que estaban ordenados para vida eterna.

​ Salmos 65:4
​ Bienaventurado el que tú escogieres y atrajeres a ti, Para que habite en tus atrios; Seremos
saciados del bien de tu casa, De tu santo templo.

​ Lucas 18:7

​ ¿Y acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se tardará en
responderles?

​ Juan 17:1-2

​ Estas cosas habló Jesús, y levantando los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha llegado; glorifica a
tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique a ti; 2 como le has dado potestad sobre toda carne, para
que dé vida eterna a todos los que le diste.

​ Tito 1:2

​ En la esperanza de la vida eterna, la cual Dios, que no miente, prometió desde antes del
principio de los siglos.

​ Gálatas 1:15

​ Pero cuando agradó a Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó por su
gracia.

​ 2 Tesalonicenses 2:13-14

​ Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por
el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por
el Espíritu y la fe en la verdad, 14 a lo cual os llamó mediante nuestro evangelio, para alcanzar la gloria
de nuestro Señor Jesucristo.

​ 2 Timoteo 1:9

​ 1 Juan 4:19

​ Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero.

4.- LLAMAMIENTO

​ 2 Timoteo 1:9

​ Quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el
propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos.

​ Romanos 11:29

​ Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios.


​ Hechos 2:39

​ Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos;
para cuantos el Señor nuestro Dios llamare.

​ Hechos 9 (Llamamiento y conversión de Pablo)

​ 1 Corintios 1:23-24

​ Pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos ciertamente tropezadero, y para
los gentiles locura; 24 mas para los llamados, así judíos como griegos, Cristo poder de Dios, y sabiduría
de Dios.

​ Judas 1:1

​ Judas, siervo de Jesucristo, y hermano de Jacobo, a los llamados, santificados en Dios Padre, y
guardados en Jesucristo.

​ Juan 1:40-42 (Llamado de Andrés y Simón Pedro)

​ Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que habían oído a Juan, y habían seguido
a Jesús. 41 Este halló primero a su hermano Simón, y le dijo: Hemos hallado al Mesías (que traducido
es, el Cristo). 42 Y le trajo a Jesús. Y mirándole Jesús, dijo: Tú eres Simón, hijo de Jonás; tú serás
llamado Cefas (que quiere decir, Pedro).

​ Juan 1:43 (Llamamiento de Felipe)

​ El siguiente día quiso Jesús ir a Galilea, y halló a Felipe, y le dijo: Sígueme.

​ Marcos 2:14 (Llamamiento de Mateo Leví)

​ Y al pasar, vio a Leví hijo de Alfeo, sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme.
Y levantándose, le siguió.

​ Josué 24:2 (Llamamiento de Abraham)

​ Y dijo Josué a todo el pueblo: Así dice Jehová, Dios de Israel: Vuestros padres habitaron
antiguamente al otro lado del río, esto es, Taré, padre de Abraham y de Nacor; y servían a dioses
extraños.

​ Nehemías 9:7

​ Tú eres, oh Jehová, el Dios que escogiste a Abram, y lo sacaste de Ur de los caldeos, y le pusiste
el nombre Abraham.

​ 5.- JUSTIFICACIÓN POR GRACIA


​ 1 Corintios 1:30

​ Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría,
justificación, santificación y redención.

​ Gálatas 3:8

​ Y la Escritura, previendo que Dios había de justificar por la fe a los gentiles, dio de antemano la
buena nueva a Abraham, diciendo: En ti serán benditas todas las naciones.

​ Romanos 3:24

​ Siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús.

​ Romanos 5:1 (Por gracia)

​ Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.

​ Jeremías 31:18

​ Escuchando, he oído a Efraín que se lamentaba: Me azotaste, y fui castigado como novillo
indómito; conviérteme, y seré convertido, porque tú eres Jehová mi Dios.

6.- SANTIFICACIÓN

​ Juan 15:4-5

​ Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si
no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los
pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, este lleva mucho fruto; porque separados de mí nada
podéis hacer.

​ Romanos 6:22

​ Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro
fruto la santificación, y como fin, la vida eterna.

​ 1 Corintios 1:2

​ A la iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos
con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y
nuestro.

​ 1 Pedro 1:1-2

​ Pedro, apóstol de Jesucristo, a los expatriados de la dispersión en el Ponto, Galacia, Capadocia,


Asia y Bitinia, 2 elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer
y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas.

​ Colosenses 3:!0

​ Y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el
conocimiento pleno.

​ 1 Tesalonicenses 5:23

​ El mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo,
sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.

​ 2 Tesalonicenses 2:13

​ Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por
el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por
el Espíritu y la fe en la verdad.

​ Salmos 18:32

​ Dios es el que me ciñe de poder, Y quien hace perfecto mi camino.

7.- PERSEVERANCIA Y PRESERVACIÓN

​ Judas 1:1,24

​ Judas, siervo de Jesucristo, y hermano de Jacobo, a los llamados, santificados en Dios Padre, y
guardados en Jesucristo. 24 Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin
mancha delante de su gloria con gran alegría.

​ Filipenses 1:6

​ Estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará
hasta el día de Jesucristo.

​ 1 Pedro 1:5

​ Que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está
preparada para ser manifestada en el tiempo postrero.

​ Juan 5:24

​ De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y
no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.

​ Juan 6:14

​ Aquellos hombres entonces, viendo la señal que Jesús había hecho, dijeron: Este
verdaderamente es el profeta que había de venir al mundo.

​ Juan 6:39-40

​ Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo
nada, sino que lo resucite en el día postrero. 40 Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo
aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.

​ Juan 10:28-29

​ Y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. 29 Mi
Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.

​ Romanos 8:35-39

​ ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o
desnudez, o peligro, o espada? 36 Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo;
Somos contados como ovejas de matadero. 37 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores
por medio de aquel que nos amó. 38 Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni
ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, 39 ni lo alto, ni lo profundo, ni
ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

​ Romanos 11:29

​ Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios.

​ 1 Corintios 1:8

​ El cual también os confirmará hasta el fin, para que seáis irreprensibles en el día de nuestro
Señor Jesucristo.

​ 2 Corintios 2:14

​ Mas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de
nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento.

​ Gálatas 2:20

​ Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora
vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

​ Efesios 1:13-14 (Ver luego el fruto del Espíritu)

​ En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación,


y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, 14 que es las arras de
nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.
​ Efesios 2:10

​ Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios
preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.

​ Efesios 4:30

​ Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la
redención.

​ 2 Tesalonicenses 3:3

​ Pero fiel es el Señor, que os afirmará y guardará del mal.

​ 2 Timoteo 4:18

​ Y el Señor me librará de toda obra mala, y me preservará para su reino celestial. A él sea gloria
por los siglos de los siglos. Amén.

​ Hebreos 10:14

​ Porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados.

​ 2 Samuel 7:23-24

​ Y quién como tu pueblo, como Israel, nación singular en la tierra? Porque fue Dios para
rescatarlo por pueblo suyo, y para ponerle nombre, y para hacer grandezas a su favor, y obras terribles
a tu tierra, por amor de tu pueblo que rescataste para ti de Egipto, de las naciones y de sus dioses. 24
Porque tú estableciste a tu pueblo Israel por pueblo tuyo para siempre; y tú, oh Jehová, fuiste a ellos
por Dios.

​ ​

También podría gustarte