El artículo "Grandes retos de la ingeniería y su papel en la sociedad" de José Ismael
Peña-Reyes analiza el papel de la ingeniería frente a los profundos cambios sociales,
tecnológicos y ambientales del siglo XXI. Aunque históricamente la ingeniería ha sido
clave para el progreso humano —desde la antigüedad hasta su consolidación como
disciplina formal en el siglo XVI— hoy enfrenta retos que exigen una transformación
profunda de su práctica y su enseñanza.
En el pasado, la ingeniería contribuyó a materializar avances científicos en aplicaciones
como el teléfono, la Internet o la tecnología médica. Sin embargo, el mundo actual,
caracterizado por la globalización y la sociedad del conocimiento, presenta
contradicciones profundas: se expanden los derechos humanos y el acceso a la cultura, pero
también crecen las desigualdades, las crisis ambientales y los conflictos sociales.
La globalización, impulsada por políticas neoliberales y las tecnologías de la información,
ha permitido democratizar derechos, pero también ha generado estandarización cultural,
exclusión de los más pobres y graves daños al medio ambiente. Ejemplos de esto son el
resurgimiento de hambrunas en países productores de alimentos y los escándalos
empresariales de corrupción que minan la confianza pública.
En el ámbito ambiental, se destaca que el pico de producción petrolera se alcanzó en
2006 y que la producción mundial de energía depende en gran parte de fuentes
contaminantes: 41% del carbón, 32% del petróleo y solo 4% de la energía nuclear. Además,
el costo oculto de desmantelar plantas nucleares, como en el caso de la central bretona de
Brennilis, revela las consecuencias ambientales y económicas ignoradas en los proyectos de
infraestructura.
Otros problemas globales son el agotamiento del agua potable, el envejecimiento de la
población y el crecimiento urbano acelerado. Para 2040 se espera que la población mundial
alcance los 9.000 millones de personas, y ya en 2007 más del 50% de la humanidad vivía
en ciudades. A su vez, el 25% de la población colombiana no tiene acceso a agua potable, a
pesar de que Colombia es uno de los países con mayores reservas hídricas del mundo.
Frente a este contexto, las nuevas tecnologías ofrecen soluciones y retos simultáneamente.
Disciplinas como la nanotecnología, microelectrónica, fotónica, biotecnología y
energías renovables están transformando industrias enteras, interconectándose entre sí y
abriendo nuevas posibilidades, desde la medicina regenerativa hasta la producción de
energía limpia. La logística y las redes inteligentes también cobran importancia para
optimizar recursos en un mundo cada vez más interconectado.
En cuanto a Colombia, la situación es preocupante: ocupa el puesto 68 de 139 países en
conectividad tecnológica y el puesto 78 en competitividad global, según el Foro
Económico Mundial. El país también enfrenta graves problemas de violencia, corrupción
(con impunidad cercana al 95%-98%) y bajo rendimiento educativo (destacado en los
resultados de las pruebas PISA, donde los estudiantes colombianos muestran debilidades en
matemáticas, ciencias y lectura).
A nivel educativo, aunque Colombia tiene una alta tasa de matrícula en programas de
ingeniería (27,5% de los estudiantes de primer año), también sufre una alta tasa de
deserción (48,2%) y baja tasa de graduación en los tiempos estipulados. Además, el número
de docentes con doctorado es muy bajo (apenas el 3,7% del total).
Ante este panorama, Peña-Reyes plantea que la ingeniería no puede seguir enfocándose
solo en competencias técnicas. Es urgente formar ingenieros críticos, creativos, éticos y
comprometidos con la sostenibilidad. El pensamiento crítico debe ser transversal al
currículo, no añadido como asignaturas extra. Los ingenieros deben cuestionar las
tradiciones, las verdades dominantes, analizar críticamente los datos y reconocer la
influencia de valores e intereses en la información.
El autor propone diversas acciones estratégicas:
Hacer más atractiva la profesión para atraer a los mejores bachilleres, incluyendo a
mujeres y minorías.
Promover la movilidad estudiantil nacional e internacional, idealmente con
intercambios en países de habla no hispana.
Financiar agresivamente a estudiantes de bajos recursos para disminuir la deserción.
Fomentar la investigación desde el pregrado y reducir la dependencia del trabajo
presencial.
Reforzar el pensamiento crítico para combatir la corrupción y construir una
ingeniería socialmente responsable.
Finalmente, señala que esta transformación no debe limitarse a los estudiantes: también los
docentes deben formarse en pensamiento crítico, ética y sostenibilidad, para liderar el
cambio educativo y social que el país necesita.
El futuro de la ingeniería debe orientarse a resolver los grandes problemas de la humanidad:
garantizar agua, energía, salud, educación y reducir el impacto ambiental, mientras se lucha
contra la pobreza, la desigualdad y la violencia en un mundo globalizado.
1. Introducción
Resumen ampliado:
La ingeniería ha sido una de las fuerzas centrales en el crecimiento económico de los
países. Desde su origen como aplicación práctica de la ciencia y la tecnología, la ingeniería
ha permitido transformar el conocimiento en infraestructuras y tecnologías (por ejemplo:
redes de comunicación, sistemas médicos, transporte), aumentando el nivel de vida de las
poblaciones.
No obstante, el mundo del siglo XXI presenta un panorama muy diferente al de los siglos
anteriores. A pesar de los avances tecnológicos, la civilización enfrenta graves
contradicciones: crisis ambientales, crisis políticas y financieras, desigualdades sociales y
problemas estructurales no resueltos.
Aunque existe hoy una juventud más consciente del cuidado del medio ambiente, esta
preocupación no se traduce en un aumento del interés por las carreras de ciencias e
ingeniería.
El artículo propone analizar estos retos, comprender el contexto actual y plantear cómo
debería reformarse la formación de los ingenieros.
Importancia:
Destaca que ya no basta con innovar técnicamente: los ingenieros deben ser capaces de
comprender la complejidad social y actuar responsablemente en un mundo en crisis.
2. La Ingeniería
Resumen ampliado:
La ingeniería tiene una larga tradición histórica. Se reconocen figuras como Imhotep
(Egipto, 2750 a.C.) y María la Judía (Alejandría, 300 a.C.) como pioneros en ingeniería
civil y química, respectivamente.
Sin embargo, su formalización académica ocurrió en Europa: en Inglaterra surgió ligada al
trabajo artesanal; en Francia, bajo Luis XIV, se creó el primer cuerpo formal de ingenieros
militares y luego civiles (Corps des Ponts et Chaussées, 1747).
Actualmente, la ingeniería es entendida como una actividad creativa, basada en la
aplicación de conocimientos de ciencias naturales y matemáticas para diseñar, construir y
operar sistemas que solucionen problemas humanos, siempre bajo restricciones
tecnológicas, económicas, sociales y éticas.
El artículo menciona estudios que muestran que, incluso en países industrializados, existe
una falta de comprensión clara sobre qué es la ingeniería y qué hacen los ingenieros.
Importancia:
Subraya la necesidad de redefinir socialmente la ingeniería como una profesión creativa,
ética y comprometida con el bienestar social, no solo técnica.
3. Contradicciones entre lo tecnológico y lo sociopolítico
Resumen ampliado:
La globalización, impulsada desde los años 80, ha traído importantes avances (como la
expansión de derechos humanos, el acceso a la cultura y el reconocimiento de minorías),
pero también ha generado serias contradicciones:
Homogeneización cultural basada en modelos estadounidenses.
Emergencia de movimientos fundamentalistas y antiglobalización.
Incremento de desigualdades económicas: la globalización no ha funcionado para
los pobres del mundo.
Crisis de legitimidad empresarial: escándalos como Enron, Arthur Andersen,
WorldCom.
Retorno de las hambrunas en países agrícolas.
En el sector ambiental:
Se advierte que el pico de producción petrolera se alcanzó en 2006.
El carbón sigue siendo la principal fuente de energía (41%), pese a su gran impacto
ambiental.
Desastres como Fukushima muestran los riesgos de la energía nuclear mal
gestionada.
Sobre el agua potable:
1.500 millones de personas en el mundo carecen de acceso.
En Colombia, el 25% de la población no tiene agua potable segura.
Además, el envejecimiento global es un fenómeno preocupante: en 2050, el 22% de la
población mundial será mayor de 60 años, lo que plantea enormes desafíos en salud y
seguridad social.
Importancia:
Expone que el modelo de desarrollo basado únicamente en innovación tecnológica y
crecimiento económico ya no es sostenible. El futuro exige integrar justicia social, equidad
y sostenibilidad ambiental en toda actividad humana, incluida la ingeniería.
4. Contexto Tecnológico
Resumen ampliado:
El mundo actual está dominado por el desarrollo acelerado de nuevas tecnologías
estratégicas que redefinen la práctica de la ingeniería:
Nanotecnología: Construcción de materiales y dispositivos a nivel molecular, con
aplicaciones en medicina regenerativa, materiales de alta resistencia, y soluciones
ambientales.
Microelectrónica y Nanoelectrónica: Fabricación de componentes más pequeños,
eficientes y de bajo consumo energético, esenciales para automatización, robótica,
industria aeroespacial y comunicaciones.
Fotónica: Uso de la luz para mejorar la eficiencia energética (como en paneles
solares avanzados) y las telecomunicaciones ópticas.
Ciencia de Materiales: Creación de nuevos materiales inteligentes que mejoran la
eficiencia de la construcción, el transporte y la manufactura, disminuyendo el
impacto ambiental.
Biotecnología: Aplicaciones en agricultura sostenible, biomedicina (medicamentos
personalizados) y producción de biocombustibles renovables.
TIC (Tecnologías de la Información y Comunicación): Motor de la digitalización
global, permitiendo la gestión inteligente de redes eléctricas, sistemas de transporte
y ciudades inteligentes.
Logística Avanzada: Fundamental para el comercio global y la reducción del
impacto ambiental del transporte.
Energías Renovables y Redes Inteligentes: Se desarrollan "smart grids" capaces
de integrar energía solar, eólica y biomasa, mejorando la eficiencia y reduciendo
emisiones de carbono.
Estas tecnologías no son independientes: se retroalimentan y potencian mutuamente,
haciendo necesaria una visión sistémica e interdisciplinaria.
Importancia:
La ingeniería del siglo XXI debe dominar estas áreas no solo desde la técnica, sino
entendiendo su impacto ético y ambiental. El futuro sostenible depende del uso responsable
de estas tecnologías.
5. Contexto Nacional (Colombia)
Resumen ampliado:
Colombia enfrenta múltiples retos estructurales:
Baja competitividad tecnológica: puesto 68/139 en conectividad tecnológica y
78/139 en competitividad general (según el Foro Económico Mundial).
Problemas críticos en infraestructura: transporte (puesto 111) y seguridad
(puesto 138).
Altos niveles de corrupción: con tasas de impunidad entre 95%-98%.
Educación deficiente: bajo rendimiento en matemáticas, ciencias y lectura (pruebas
PISA).
Aunque el 27,5% de los universitarios estudian ingeniería (el porcentaje más alto de
América Latina), el país enfrenta una alta deserción (48,2%) y una baja tasa de finalización
de estudios.
Importancia:
Colombia necesita fortalecer urgentemente su educación, infraestructura y ética pública
para aprovechar su potencial humano en ingeniería y convertirse en un actor competitivo en
la economía global.
6. La Formación de Ingenieros en Colombia
Resumen ampliado:
La calidad de la educación en ingeniería es desigual:
Sólo el 3,7% de los docentes universitarios tiene doctorado.
Altas tasas de repetición en cursos básicos.
Existencia de universidades de baja calidad ("universidades de garaje").
Procesos de acreditación (por el Consejo Nacional de Acreditación y ACOFI)
buscan elevar los estándares educativos.
Además, falta atraer a estudiantes de alto nivel y fortalecer habilidades blandas como la
comunicación, el liderazgo, el pensamiento crítico y la sensibilidad social.
Importancia:
No basta con formar ingenieros técnicamente competentes: se necesitan profesionales
críticos, creativos, éticos y comprometidos con la sostenibilidad y la equidad.
7. El Futuro de la Ingeniería y la Sociedad
Resumen ampliado:
Los retos del futuro (agua potable, energía limpia, salud, educación) no podrán resolverse
sin ingenieros altamente preparados, críticos y éticos.
El pensamiento crítico debe ser transversal en todo el proceso de formación: aprender a
cuestionar supuestos, analizar diversas perspectivas, y tomar decisiones responsables que
consideren las consecuencias sociales y ambientales.
Además, se debe integrar el concepto de sostenibilidad como eje central de toda actividad
de ingeniería.
El autor propone acciones como:
Atraer más mujeres y minorías a las carreras de ingeniería.
Fomentar intercambios internacionales.
Financiar la educación de estudiantes de bajos recursos.
Formar docentes con enfoque crítico y ético.
Importancia:
La ingeniería debe transformarse para construir un mundo donde el desarrollo tecnológico
esté al servicio del bienestar humano y de la preservación del planeta. El futuro requiere
ingenieros que piensen más allá de lo técnico: como ciudadanos responsables y agentes de
cambio social.