Universidad para el bienestar Benito Juárez García
Escuela de medicina integral y salud comunitaria
Dr. Alejandro Cal y Mayor Pérez.
Trabajo: Técnica correcta de exploración de tórax, Tipos de ruidos
pulmones y Sx pleuropulmonares.
Asignatura o unidad de aprendizaje: Propedéutica y relación médico
paciente.
Nombre de los alumnos (a):
Aguilar Cameras Ximena Alejandra
Arcos Sánchez José Armando
Gallegos Méndez Damaris Abigail
Gómez Santiz Alondra Jacqueline
Martínez Valencia Michelle
Mendoza Domínguez José Manuel
Montejo Mayo Juan Manuel
Velasco Ballinas Roberto Celso
Grupo: 502
EXPLORACIÒN DEL TÒRAX
La exploración adecuada del tórax tiene una secuencia que ayuda al clínico a seguir varios
pasos e integrar sus hallazgos en síndromes, mismos que lo llevaran con más seguridad
hacia el diagnostico más adecuado. El estetoscopio, se creó como una herramienta para la
exploración del tórax hace 200 años. Antes de este desarrollo, el medico auscultaba a sus
pacientes colocando la oreja en el tórax del enfermo. Esta maniobra tenía algunas
desventajas, por ejemplo, en las mujeres obesas los ruidos eran casi inaudibles, y mientras
Rene Laennec exploraba a una paciente con esas características se le ocurrió enrollar una
serie de hojas de papel para formar un cilindro, aplico un extremo a la zona cardiaca y otra a
su oído y vio que no se distorsionaba el papel.
La exploración física del tórax forma parte del proceso de razonamiento clínico durante el
proceso de estudio de las enfermedades respiratorios, debido a que permite la generación de
hipótesis. Como una forma de ayudar al médico para realizar una exploración del tórax
ordenad, se describen en primer lugar las líneas y regiones del tórax, y seguimos con las
etapas de la exploración física: inspección, palpación, percusión y auscultación.
Líneas y regiones del tórax.
De inicio hay que identificar las líneas y regiones que permiten la localización topográfica de
las alteraciones pleuropulmonares, de tal forma que al ubicarlas se hará posible el
seguimiento de la secuencia ordenada de la exploración.
LÍNEAS DEL TÓRAX.
Cara anterior del tórax.
1. Medioesternal. Ubicada en la parte media del esternón, desciende a lo largo de su eje,
desde la fosa yugular hasta el apéndice xifoides.
2. Paraesternal. Inicia en la articulación esternoclavicular y sigue todo el borde esternal
derecho e izquierdo.
3. Medioclavicular. Desciende a partir de la mitad de la distancia entre las articulaciones
esternoclavicular y acromioclavicular.
Las líneas claviculares, tercer costal y sexta costal, se proyectan en la cara anterior del tórax
y siguen en el trayecto anatómico correspondiente para cada caso. La pared lateral del tórax
está limitada por las axilas anterior y posterior, y entre ambas posteriores la pared torácica
posterior.
4. Línea axilar anterior. Esta baja verticalmente a partir del punto en el que el borde
inferior del musculo pectoral mayor forma un ángulo con la pared lateral del tórax con el
brazo horizontal. La parte anterior del tórax está limitada por ambas líneas axilares
anteriores.
5. Línea axilar media. Es una vertical descendente que parte del vértice de la axila.
6. Línea axilar posterior. Desciende en dirección vertical desde el borde inferior del
musculo gran dorsal, con el brazo en posición horizontal.
Cara posterior del tórax.
Línea vertebral. Es la vertical que sigue el trayecto de las apófisis espinosas de las
vértebras.
Líneas escapulares. Pasan por el borde interno de cada una de las escapulas, derecha e
izquierda.
Línea escapuloespinal. Horizontal que sigue la espina de la escapula, señala el cruce de la
apófisis espinosa de la tercera vertebra dorsal y constituye el punto de referencia del origen
de las cisuras pulmonares.
Línea infraescapular. También es una línea horizontal que pasa por la parte inferior de la
escapula, pasa entre la VII Y VIII apófisis espinosas dorsales.
Línea duodécima dorsal o basal de Mouriquand. Corresponde al límite inferior del tórax, la
línea se traza con una horizontal a nivel de las duodécimas costillas derecha e izquierda.
Esta línea se desplaza dos a tres centímetros durante la inspiración y la espiración.
REGIONES DEL TÓRAX.
Las regiones están limitadas por las líneas del tórax que hemos descrito previamente y son
las siguientes:
Cara anterior del tórax.
Región supraclavicular. Esta región está limitada por la clavícula, el borde superior del
musculo trapecio y el posterior del esternocleidomastoideo. Esta región corresponde al
vértice del pulmón, el cual sobresale de la clavícula 2-4 cm.
Región supraesternal. Se limita por la parte superior de la horquilla esternal y el borde
anterior de ambos músculos esternocleidomastoideos.
Región infraclavicular. Sus límites incluyen al borde inferior de la clavícula, el superior de
la tercera costilla, la línea medioesternal y la axilar anterior.
Región mamaria. En ella se encuentra la inserción de la glándula mamaria y comprende
el borde inferior de la región infraclavicular y por debajo por una horizontal a la altura de la
sexta costilla.
CARA LATERAL DEL TÓRAX.
Región axilar. Las líneas axilares anterior y posterior la limitan a los lados; los limites
superior e inferior constituyen el hueco axilar y la sexta costilla respectivamente.
Región infraaxilar. Se extiende desde el límite inferior de la región axilar y el borde que
hacen las costillas falsas.
CARA POSTERIOR DEL TÓRAX.
Región supraescapular. Esta limitada por la columna dorsal, la espina de la escapula y el
borde superior del hombro.
Escapular. Se proyecta precisamente sobre la escapula, debido a que un plano óseo
cubierto por grandes masas musculares. Esta región resulta de poca importancia
semiológica ya que prácticamente es imposible realizar algún tipo de exploración física.
Región escapulovertebral. Se localiza entre el borde interno de la escapula y de la
tercera a la séptima apófisis espinosa de la columna dorsal.
Región infraescapular. Se localiza entre la horizontal que pasa por el ángulo de ambas
escapulas y la línea duodécima dorsal o basal de Mouriquand.
ETAPAS EN LA EXPLORACIÓN TORÁCICA.
Después de conocer las líneas y regiones del tórax, ya estamos preparados para iniciar el
estudio de la exploración física del tórax. Para realizar esta actividad, el paciente puede estar
en posición de pie, sentado o acostado en cama, todo depende del estado general del
paciente, sin embargo, si el estado del mismo lo permite, la posición ideal es con el paciente
sentado en un banco, con las manos descansando sobre ambas rodillas, el tórax debe estar
al descubierto y desde luego siempre cuidando el pudor del paciente.
El lugar donde se lleve a cabo la exploración, debe estar bien iluminado, con una
temperatura ambiente confortable y con el menor ruido posible. La exploración física del
tórax comprende cuatro etapas: inspección, palpación, percusión y auscultación.
Inspección.
Consiste en una observación cuidadosa y detallada de la superficie del tórax. Su finalidad es
detectar alteraciones de forma, volumen, estado de la superficie y movilidad. La inspección
es de dos tipos: estática y dinámica. Durante la inspección estática es posible obtener
información del tipo de tórax, deformidades si existen, y alteraciones del estado de la
superficie.
El tórax normal es simétrico en forma y volumen y, puede presentar cierta variabilidad que
dependerá de la edad y el sexo del sujeto. La inspección dinámica permite evaluar las
características de los movimientos respiratorios en lo que se refiere a frecuencia, ritmo,
amplitud y simetría.
La respiración normal consiste en movimientos rítmicos sucesivos de expansión del tórax
(inspiración) y retracción (espiración).
Los tipos de respiración anormales puede ser de dos tipos: Alteraciones en el número y
amplitud de las respiraciones por minuto (frecuencia respiratoria, trastornos del ritmo
respiratorio.
Palpación.
Después de la inspección se continúa con la palpación. A través del tacto superficial se
confirman las alteraciones en la superficie del tórax y se intenta explicarlas a través de las
bases conceptuales anatómicas existentes, así como también se podrían detectar otras
anormalidades que escaparon a la inspección.
Su finalidad es corroborar la información obtenida en la inspección y agregar más detalles.
Brinda información sobre partes blandas y caja torácica, ganglios del cuello y axilas,
movimiento respiratorio, frémitos y vibraciones vocales.
Palpación del cuello.
Aunque el cuello es otra región anatómica, su exploración generalmente forma parte de la
exploración del tórax, y lo que fundamentalmente se busca es la presencia de ganglios. En el
cuello se encuentran aproximadamente la mitad de los ganglios del organismo; éste es un
sitio muy accesible a la evaluación clínica del enfermo, ya que no solo los podemos ver y
palpar sino también se puede realizar una biopsia para un estudio histopatológico, y los más
accesibles para este estudio son los yugulares superiores y preescalénicos. Los ganglios
pueden crecer como consecuencia de una patología de las vías respiratorias altas y bajas, y
en otras ocasiones reflejan una patología a distancia como neoplasias o infecciones. La
palpación es bilateral y simultánea para que sea comparativa. Las características de los
ganglios en el caso de ser palpables se describirán con base en su número (mono o
poliadenitis), tamaño, consistencia, sensibilidad, movilidad y adherencias.
Palpación de la axila.
Los ganglios de la axila se palparán con el brazo homolateral en tres posiciones para
conseguir un mejor acceso a los mismos. Movilidad del tórax Para el estudio de la movilidad
del tórax se utilizan las maniobras de amplexación superior e inferior y amplexión.
Para la amplexación superior se colocan las manos sobre ambos huecos supraclaviculares
con los pulgares tocando las apófisis espinosas, los dedos
medio e índice deberán situarse sobre las clavículas. Las manos del explorador deben de
colocarse con suavidad y sin realizar presión para permitir el movimiento libre del tórax En la
amplexación inferior se colocan las manos en forma simétrica a nivel de la línea
infraescapular con los pulgares lo más separados de la columna vertebral La amplexión nos
permite precisar la amplitud del movimiento respiratorio en dirección anteroposterior de cada
hemitórax, para ello se coloca una mano en la cara anterior y otra en la cara posterior de
cada lado, tanto en la parte superior como inferior del tórax como aquí se muestra. Luego se
le pide al paciente que inspire y espire profundo, note que el hemitórax debe expandirse de
forma simultánea y con la misma amplitud en ambas fases respiratorias. La transmisión de
las vibraciones de las cuerdas vocales durante el habla, a través de los bronquios
La maniobra consiste en que el sujeto repita con voz bien articulada, con intensidad
moderada y lentamente una palabra con “U” y “O” como “uno”, prolongando el sonido de la
“u” y diciendo “uuuuuuno” En la cara anterior se palparán en la región infraclavicular. Las
características de las vibraciones vocales se explorarán de forma sistemática y siempre
comparativa con el lado contralateral, y se realizará en todas las caras del tórax.
En la cara anterior se palparán en la región infraclavicular; mientras que, en la cara lateral, en
las regiones axilar e infraaxilar y en la cara posterior, en las regiones supraescapular,
escapulovertebral y subescapular. Situaciones clínicas en donde las vibraciones vocales
están alteradas pueden ser: en la condensación pulmonar aumentan las vibraciones vocales;
mientras que, en las lesiones de faringe, la presencia de un cuerpo extraño, una masa
tumoral, el tórax senil, el derrame pleural y el neumotórax se palparán disminuidas.
Percusión.
Se utiliza la transmisión de una onda sonora y la reflexión de la misma para obtener
información no superficial del tórax. Su finalidad es determinar la naturaleza de la alteración y
ubicar la profundidad de la lesión. La maniobra consiste en golpear suavemente la superficie
del tórax, con el fin de obtener sonidos cuyas características nos permiten reconocer la
naturaleza física de la alteración y los límites del pulmón subyacente La percusión es de dos
tipos: comparativa, con ella es posible reconocer el sonido normal en una misma región y la
percusión topográfica se utiliza para limitar los contornos de los órganos.
Auscultación.
La auscultación es la última fase de la exploración física del tórax. Ésta se realiza con el
estetoscopio, el cual es una herramienta muy útil para estudiar las características del sonido
respiratorio y poder clasificarlo en normal y anormal. Se requiere de una habitación con
temperatura confortable y aislada del ruido. Al igual que para las otras técnicas de
exploración, la auscultación se debe realizar en forma sistemática y comparativa, para ello es
necesario recordar las líneas y regiones del tórax. Los ruidos se auscultan en las superficies
anterior, lateral y posterior del tórax.
RUIDOS PULMONARES
Los ruidos respiratorios son los producidos por las estructuras de los pulmones durante la
respiración. La disminución o ausencia de ruidos respiratorios puede significar:
aire o ausencia alrededor de los pulmones.
Incremento del grosor de la pared torácica.
Demasiada insuflación de los pulmones.
Ruido laringotraqueal: Alta frecuencia y timbre agudo. Se escucha en ápices pulmonares
indican correcto paso de aire por el parénquima pulmonar El ruido respiratorio normal que se
ausculta está compuesto por dos componentes: el laringotraqueal (también denominado
soplo glótico) y el murmullo vesicular. El ruido laringotraqueal se conoce también como
respiración bronquial de Laënnec y es un ruido soplante de tonalidad elevada, que se
escucha tanto en la inspiración como durante la espiración, a nivel de la laringe, la tráquea y
el esternón; en la parte posterior se ausculta a lo largo de la columna vertebral y en la parte
interna de los espacios escapulovertebrales. Este ruido se debe al paso del aire por la
hendidura de la glotis.
El murmullo vesicular se escucha en todos los sitios en los que el tejido pulmonar está en
contacto con la pared torácica. Se escucha con mayor claridad en las axilas, debajo de las
clavículas y en las regiones infraescapulares. Se escucha como un soplo muy suave y es un
ruido inspiratorio continuo. Durante la espiración este ruido es más suave, menos intenso y
también continuo y solo se escucha al principio de la espiración.
Murmullo vesicular abolido: Se producen cuando hay liquido entre 2 superficies pleurales.
Patologías: derrame pleural y neumotórax.
Además de clasificar al ruido respiratorio como normal, aumentado, disminuido o ausente,
también es posible ausculta otro tipo de ruido agregados anormales, los cuales se producen
por la distorsión de la arquitectura broncopulmonar durante el paso del aire a través de las
vías respiratorias, nos referimos a los soplos, estertores o resonancia vocal.
Ruidos anormales (patológicos)
Soplo: (parénquima pulmonar).
Tubario: Percepción del ruido laringotraqueal en las paredes del tórax. Se escucha en
los casos en el que el tejido pulmonar es homogéneo como cuando hay neumonía y
los bronquios están permeables.
Cavitario: Es una modificación del Tubario porque hay una cavidad rodeada del tejido
pulmonar condesado. Ocurre por la cavidad sirve como una cámara de resonancia.
Anfórico: Poco intenso con resonancia metálica. A veces se escucha cuando el
paciente tose o con respiraciones profundas. Puede auscultarse en casos de
neumotoráx espontaneo a tensión.
Pleurítico: Es un soplo tubárico modificado, preferentemente espiratorio. Se escucha
más claramente en la zona en la que el pulmón esta rechazado, entre la columna y la
escápula.
Estertores: Son ruidos anormales que acompañan a los respiratorios normales, a los que
pueden modificar. Unos tienen su origen en los bronquios o en el pulmón y otros en la
cavidad pleural. Vía aérea superior. Estertores (ruidos respiratorios sordos, cortos [<0,25
s] e interrumpidos, producidos por una compensación repentina de la presión de gases
entre dos áreas pulmonares; se producen durante la apertura de las pequeñas vías
respiratorias previamente cerradas)
De burbuja fina, también denominados crepitantes (de frecuencia más alta); causas:
neumonía, edema de pulmón, fibrosis pulmonar y otras
De burbuja gruesa (de baja frecuencia); causas: p. ej. Bronquiectasias.
Traqueal: Ocurre por la presencia de secreciones en la laringe, la tráquea o los
bronquios gruesos y los que el paciente no puede expulsar.
Roncantes o roccus: (vías aéreas pulmonar). Se puede producir por la
presencia de moco espesor o por la disminución de la luz por la contracción del
músculo bronquial y edema de la mucosa. La palpación puede acompañarse de la
sensación táctil de frémito. Patologías: bronquitis aguda y crónica, neumonía,
enfisema, asma, broncoectasias, FQ, neoplasias.
Silbantes y piantes: (vías aéreas bajas). Se presencia por la obstrucción de
bronquios de pequeños y se distingue por su tonalidad aguada. Patologías:
neumonías, enfisemas, asma, EPOC, bronquiolitis. Sibilancias y roncus: ruidos
sonoros de carácter continuo (>0,25 s), de frecuencia alta (sibilancias) o baja
(roncus). Las sibilancias (sonidos sibilantes o silbidos) se producen a consecuencia
del paso de un flujo turbulento de aire por unas vías respiratorias estrechadas,
y los roncus son sobre todo el resultado de la presencia de secreciones en las vías
respiratorias
a) sibilancias inspiratorias: se producen a consecuencia de una estenosis de las vías
respiratorias localizadas fuera del tórax; causas: p. ej. parálisis de las cuerdas vocales,
lesiones inflamatorias de la laringe y la tráquea, compresión extrínseca de la tráquea,
cuerpo extraño.
Estridor: compresión y estenosis de las vías aéreas superior. Patologías: enfermedad
de cuerdas vocales, cuerpos extraños, estenosis traqueales postintubación, bocio
endotoracico, epiglotitis. el estridor es un tono particularmente alto con una frecuencia
constante; indica obstrucción de la laringe o de la tráquea, aparece también en la
disfunción de las cuerdas vocales y precisa entonces diferenciarlo del asma.
b) sibilancias espiratorias: estenosis de las vías respiratorias localizadas dentro del tórax;
causas: p. ej. asma, bronquitis crónica, EPOC, aspiración del contenido alimentario, más
raramente tromboembolismo pulmonar, insuficiencia cardíaca.
Crepitantes: (Parénquima pulmonar). Se ausculta al final de la inspiración y son
la consecuencia de la distensión de los alveolos que están llenos de materia
fibrinoide y leucocitario este material se despega de sus paredes. Se sonido es
semejante al que se escucha cuando se flota un mechón de cabello cerca del oído.
Patologías: enfermedades intersticiales, neumonías, EPOC, hemorragia pulmonar,
edema cardiogénico.
Subcrepitante: Se ausculta durante todo el ciclo respiratorio y se modifican con la
tos.
Flote pleural: (Pleura): Se ocasionan por el roce de las hojas pleurales por la
presencia del un proceso inflamatorio, habitualmente al final de la inspiración. No
se propagan y se escucha mejor en las regiones subescapulares. Patologías:
pleuritis, neumonía, embolismo.
Diagnostico diferencial de las enf. Del sistema respiratorio sobre base de los signos.
Lesión patológica Movimiento del tórax. Percusión. Vibraciones Ruidos respiratorios.
vocales.
Infiltrado Asimétricos, más Mate Aumentadas Soplo bronquial,
débiles en el lado del estertores.
infiltrado.
Atelectasia Asimétrico, Mate Disminuidas Murmullo vesicular
significativamente más (atelectasia por disminuido.
débiles en el lado de la obstrucción).
atelectasia.
Disminuidas Estertores aislados.
(atelectasia por Soplo bronquial.
compresión).
Fibrosis Simétricos Sonoridad Ligeramente Murmullo vesicular
(bilateral) ligeramente ligeramente disminuidas. disminuido,
disminuidos. disminuida. Crepitaciones y
estertores.
Derrame pleural. Asimétrico, más Mate Mate Disminuidas.
débiles en el lado del
derrame.
Neumotoráx (no Asimétricos, más Timpánica. Abolidas Ruidos respiratorios
se refiere a débiles en el lado del abolidos.
neumotórax neumotórax.
cerrado
pequeño)
Obstrucción de Aumentados En general Sin cambios o Sibilancias y roncus.
las vías simétricamente. normal. disminuidas. Alargamiento de la
respiratorias. fase de espiración.
El murmullo vesicular
disminuidos.
SÍNDROMES PLEUROPULMONARES.
En la clínica se entiende como síndrome al conjunto sistematizado de signos recogidos de la
exploración física y síntomas de una enfermedad, es así que los procesos patológicos del
pulmón y de la pleura modifican la fisiología normal de las diferentes estructuras contenidas
en la caja torácica.
Los hallazgos identificados durante la
inspección, palpación, percusión y auscultación
del tórax, permiten obtener signos que, al
agruparlos, se integran en los llamados
síndromes pleuropulmonares.
Los síndromes pleuropulmonares son:
condensación, atelectasia, rarefraccion y
cavitario, y los pleurales son: derrame pleural,
neumotórax y la combinación de ambos o
hidroneumotórax.
SÍNDROMES PLEUROPULMONARES.
Síndrome de condensación.
Resultado de cambios físicos que producen llenado del alveolo de algún material distinto al
aire como en el caso de infecciones tales como neumonía
bacteriana, tuberculosis, o bien tumores. A la inspección la
movilidad del hemitórax afectado se encuentra disminuida por
disminución de la elasticidad del pulmón.
A la palpación las maniobras de amplexión y amplexación
corroboran dicha disminución en la movilidad, y las vibraciones
vocales están aumentadas debido que esa parte del pulmón
transmite más vívidamente los sonidos, tal como lo haría un
medio sólido. A la percusión la sonoridad esta disminuida o abolida y se percute más bien un
sonido mate o submate. A la auscultación el ruido respiratorio se encuentra aumentado de
intensidad, además de que puede escucharse un soplo “tubario” que se parece al sonido
producido por el paso del aire al soplar a través de un tubo.
Síndrome de atelectasia.
Se produce cuando se obstruye un bronquio, ya sea por vía intrínseca como un tumor o
cuerpo extraño dentro del mismo, o bien por vía extrínseca
como una compresión ocasionada por una tumoración que se
encuentre fuera de la luz del bronquio. En cualquiera de estas
situaciones la consecuencia producida es que el aire que se
encuentra dentro de los alveolos es absorbido por la sangre
circulante y se produce la atelectasia, lo que conlleva a una
disminución del volumen del pulmón afectado, reduciendo así
su tamaño y causando retracción de las estructuras que están
adyacentes al mismo.
A la inspección los hallazgos deben buscarse desde la exploración del cuello, en la cual, la
palpación de la tráquea denotara una retracción de la misma hacia el hemitórax afectado,
existe disminución del tamaño de los espacios intercostales del tórax óseo, con disminución
del tamaño del hemitórax afectado.
Síndrome cavitario.
Es el resultado de la destrucción del parénquima pulmonar con formación de una caverna de
paredes gruesas que circunda una zona con ausencia de tejido, misma que se encuentra
llena de aire, siempre y cuando no
tenga un proceso infeccioso
sobreagregado ya sea por hongos o
bacterias.
Los ejemplos clásicos son: las
cavernas por tuberculosis,
quistes, bulas, neumatoceles o
hasta abscesos pulmonares. A la
inspección observamos disminución
de los movimientos respiratorios del
lado afectado, la palpación muestra las maniobras de amplexión y amplexación disminuidas.
A la percusión encontramos una zona limitada de hiperclaridad.
En la auscultación se puede percibir un “soplo anforico o soplo cavitario”, que es semejante
al producido al soplar aire a través de una botella de forma horizontal el ruido respiratorio va
estar ausente debido a la ausencia del parénquima pulmonar que lo transmita. Sin embrago,
en la periferia de la cavitación se pueden encontrar los mismos datos que en una
condensación pulmonar como resultado de la neumonitis que circunda a la cavidad.
Síndrome de rarefacción.
Es característico de los pacientes que tienen enfisema
pulmonar. La forma del tórax es el llamado tórax en tonel. El
movimiento respiratorio, las maniobras de amplexión y
amplexación, las vibraciones vocales, el ruido respiratorio y la
transmisión de la voz se encuentran disminuidos, a la percusión en vez de encontrar claro
pulmonar, se percute hiperclaridad generalizada.
SÍNDROMES PLEURALES.
Síndrome de derrame pleural.
Se presenta cuando el líquido contenido en el espacio entre ambas pleuras incrementa tanto
que supera la reabsorción del mismo. Existen 6 mecanismos
para que ello suceda y da como resultado a la inspección el
movimiento respiratorio del hemitórax afectado se encuentra
disminuido, las maniobras de amplexión y amplexación van a
estar disminuidas lo mismo que las vibraciones vocales por
debajo del nivel del derrame, se percute mate y a la
auscultación el ruido respiratorio se encuentra disminuido o
ausente al igual que la transmisión de la voz.
Síndrome de neumotórax.
Presente cuando hay aire en el espacio entre ambas pleuras
como resultado de la ruptura de la pleura visceral permitiendo
dicha fuga, hecho favorecido por la presión negativa de la
cavidad, igualándola con la presión atmosférica, lo que produce
colapso pulmonar.
A la exploración física se encuentra disminución del movimiento
respiratorio, al igual que las maniobras de amplexión y
amplexación. Las vibraciones vocales, la transmisión de la voz y
el ruido respiratorio se encontrarán ausentes, a la percusión
encontramos timpanismo en el hemitórax afectado.
Síndrome de hidroneumotorax.
Se presenta cuando además de líquido se encuentra aire en la cavidad pleural como
resultados de una fistula broncopleural o de forma iatrogenia al introducir aire durante la
toracocentesis de un derrame pleural.
Se caracteriza por la combinación de ambos síndromes, tanto neumotórax que se encuentra
en la parte superior del hemitórax afectado, como de derrame pleural que se encuentra en la
parte inferior del mismo, esto secundario al efecto que produce la gravedad.