Derecho penal II
II. El delito
e. El Error
El error en el derecho penal
Error: la ignorancia o falsa apreciación de la realidad.
En el derecho penal durante mucho tiempo predominó la
distinción del derecho civil entre el error de hecho y de
derecho.
El error de hecho era aquel que recaía sobre las
circunstancias fácticas del delito.
El error de derecho recaía sobre las circunstancias jurídicas
valorativas del delito.
Se admitía, sólo la eficacia del error de hecho, en virtud del
principio romano y privatista error iuris nocet (la ignorancia de
la ley no excusa, la ley se presume conocida por todos).
El error en el derecho penal
El planteamiento anterior se tornó confuso con la
constatación de los elementos normativos del tipo, que
implicaban momentos de valoración den la tipicidad misma,
entonces a partir del causalismo valorativo, esta clasificación
entre error de hecho y de derecho contradecía la estructura
del delito. Para resolver ese problema de los elementos
normativos (que remitían a disposiciones ajenas al CP), es
que el error sobre disposiciones extrapenales era un error
de hecho y no de derecho ya que sólo constituían un dato
fáctico a analizar y no una valoración a la estructura misma
del elemento normativo.
Error de tipo y error de prohibición
Actualmente se acoge en forma predominante la clasificación
de error de tipo y de prohibición:
El error de tipo es un error que excluye la representación de
las circunstancias fácticas de las cuales depende la realización
del respectivo tipo delictivo a través del comportamiento de
cuya imputación se trata, lo que está contenido en los
elementos que conforman el tipo penal.
El error de prohibición excluye la representación del carácter
ilícito (o contrario a derecho) de aquel comportamiento que
en las circunstancias fácticas dadas conlleva la realización del
tipo, esto es, la antijuridicidad.
Error de tipo y error de prohibición
Mañalich: Un error de tipo cuenta como un error que
excluye la representación de las circunstancias fácticas de
las cuales depende la realización del respectivo tipo
delictivo a través del comportamiento de cuya imputación se
trata, esto es, como un error de hecho; y un error de
prohibición cuenta como un error que excluye la
representación del carácter ilícito (o contrario a derecho)
de aquel comportamiento que en las circunstancias fácticas
dadas conlleva la realización del tipo, esto es, como un error
de derecho.
Error de tipo
El tipo penal está constituido por la descripción del conjunto
de las características objetivas y subjetivas (externas o
internas, psíquicas) que constituyen la materia de la
prohibición de cada delito: el dolo. Por ello, el error que recae
sobre ellas –sobre el tipo – (en general) excluye el dolo.
Muñoz Conde: el autor debe conocer los elementos objetivos
integrantes del tipo de injusto. Cualquier desconocimiento o
error sobre la existencia de alguno de estos elementos
excluye, por tanto, el dolo y todo lo más, si el error fuera
vencible, deja subsistente el tipo objetivo de injusto de un
delito imprudente
Error de tipo
Como el dolo es la representación del riesgo que despliega la
propia conducta, no habrá dolo cuando el sujeto desconoce
lo que hace, cuando yerra. Aquí hablamos de error en tanto
la parte objetiva del tipo no converge con la representación
subjetiva del agente en algún aspecto relevante.
Para la imputación se precisa el conocimiento de los
acontecimientos (además del control sobre su curso), no será
posible imputar algo si el sujeto no conoce los elementos
relevantes. Se trata de una regla básica de imputación: que
sin conocimiento por parte del sujeto no hay imputación
posible.
Divergencia causal y error de tipo
Hay errores que no interrumpen la imputación. Por ejemplo,
cuando el agente da por supuestos (presupone) elementos
más allá de los que realmente se han producido
(divergencia “por exceso”): se representa más de lo que se
produce.
Por ejemplo: El agente ha matado con el pensamiento: cree
estar matando cuando en realidad está poniendo en marcha
un curso de peligro que no alcanza el resultado. La situación
se puede describir como una divergencia entre la parte
objetiva y la subjetiva: lo representado llega más allá de lo
efectivamente producido. (Tentativa o frustración
desconocida)
Error de tipo inculpante
El error de tipo excluirá la responsabilidad, salvo que podamos
hacer responsable al sujeto de ese error, mediante una
imputación de carácter extraordinario, a pesar de no reunir
éste los requisitos de imputación que ordinariamente se
exigen (en concreto, el dolo).
En estos casos, aun faltando el dolo, se imputa, porque el
agente ha obrado contra lo que le incumbía hacer: adoptar
las cautelas necesarias, o poner cierto cuidado, para evitar que
su conducta, de por sí peligrosa, acabara siendo
efectivamente lesiva. (Con otras palabras, y con salvedades, se
podría afirmar que el error excluye la imputación salvo que el
error mismo sea “delito” – cuasidelito – ).
Error de tipo vencible
El error vencible es el que puede ser eliminado mediante el
recurso al esfuerzo de conciencia exigible al sujeto. Será
vencible (o evitable) si el sujeto, de haber colocado el
grado de cuidado o diligencia debida analizado según el
caso concreto, la habría evitado o no habría incurrido en él.
El error invencible es el que no puede ser eliminado con
dicho esfuerzo de conciencia. Será invencible (o inevitable)
si el sujeto, no obstante, una actuación cuidadosa o
prudente, no habría podido superarlo o evitarlo (criterio
general objetivo).
Efectos del error de tipo
Respecto de los elementos constitutivos (o esenciales) de un
tipo básico:
1. Error invencible, sobre un elemento esencial (descriptivo o
normativo) integrante de un tipo penal que condiciona su
existencia, es relevante y excluye tanto el dolo como la
culpa o imprudencia.
2. Error vencible, sobre un elemento esencial (descriptivo o
normativo) de un tipo penal que condiciona su existencia,
es relevante , excluye el dolo, pero permite una
responsabilidad culposa si el legislador ha establecido un
tipo penal por imprudencia o culpa.
Error en el curso causal y el resultado
El conocimiento que integra el dolo, en un delito de
resultado, implica una previsión razonable de la causalidad
de la acción a desarrollar y del resultado que se pretende,
aunque por ser hechos futuros, el conocimiento exigido no
puede ser absoluto y completo; por ello, se trata de tener
consciencia de cómo se puede esperar que se desarrollen los
acontecimientos en sus líneas generales y fundamentales.
Sin embargo, toda vez que nadie domina todos y cada uno de
los elementos de la realidad, ésta puede determinar una
"desviación respecto del curso causal previsto“, y dicha
desviación puede deberse a error.
Error en el curso causal y el resultado
Posición mayoritaria: Si la desviación no se aparta
substancialmente de lo planeado, será inesencial y, por ello,
irrelevante; de lo contrario, será esencial y relevante. (si es
irrelevante, se puede imputar el resultado al sujeto por su
conducta)
Posición minoritaria: es irrelevante que la desviación del
curso causal sea o no objetivamente previsible. Lo decisivo es
que el resultado aparezca como realización de la conducta
prohibida por la norma.
Existen algunos casos de error relacionados con esto:
Error sobre el objeto (error in persona)
Art.1º, inc.3: El que cometiere delito será responsable de él e
incurrirá en la pena que la ley señale, aunque el mal recaiga
sobre persona distinta de aquella a quien se proponía
ofender. En tal caso no se tomarán en consideración las
circunstancias, no conocidas por el delincuente, que
agravarían su responsabilidad; pero sí aquellas que la
atenúen.
El error consiste en que, en el curso causal de su conducta,
el agente, ha confundido el objeto hacia el cual ha dirigido
su acción amenazadora y lesiva, la que ha conducido en
contra de uno al cual no quería afectar, creyendo que
afectaba a otro que ha quedado indemne
Error en el golpe (aberratio ictus)
Tiene lugar si el agente ha dirigido un curso causal en
contra de un objeto determinado, no obstante, lo cual y
por una desviación del mismo, termina afectando a uno
distinto a aquel que se quería lesionar. (No existe una
confusión acerca de la identidad de los objetos o personas)
Welzel: es preciso distinguir si el objeto alcanzado era o no
equivalente al representado.
Zaffaroni: deben siempre resolverse, como concurso ideal,
considerando que existe, respecto de lo buscado y no
alcanzado, una tentativa o delito frustrado y, respecto del
resultado efectivamente producido y no pretendido, una
responsabilidad por imprudencia
Error en el golpe (aberratio ictus)
Si el objeto alcanzado es equivalente al representado
(bienes jurídicos iguales) – ej.: A quiere matara B, le dispara y
da muerte a C – se está frente a un homicidio doloso
consumado porque el actor logró su finalidad: quería matar a
otro y dio muerte a otro; por lo tanto, el error es irrelevante.
Si el objeto alcanzado no es equivalente al representado
(bienes jurídicos distintos) – ej: A quería matar a B, le dispara
y lesiona a C – En este caso se está en presencia de un
concurso ideal de un homicidio doloso frustrado y un delito
de lesiones imprudente consumado
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