Instrumental
Instrumental
El principal instrumento para realizar una incisión es el bisturí, que se compone de un mango reutilizable y una
hoja afilada, esteril y desechable. Hay los de un solo uso que son de mango de plastico y la hoja es fija.
El mango más utilizado en odontología es el N°3, su mango viene preparado para insertar diferentes tipos de
hojas en su parte ranurada.
La hoja de bisturí más usada es la N°15 es pequeña y se usa para incisiones alrededor de los dientes y tejido
blandos es similar a la de N°10 que se usa para incisiones en la piel.
La hoja N° 11 se usa para incisiones pequeñas punzantes como penetrar un absceso
La N°12 en gancho es útil para procesos mucogingivales donde la incisión se hace atrás de los dientes y en la
tuberosidad del maxilar.
La hoja del bisturí se coloca de forma cuidadosa en el mango sujetándole con un porta gujas para evitar
lesiones. Se la sujeta por el borde romo y se sostiene el mango con el vástago mirando hacia arriba. Se desliza
lentamente la hoja siguiendo los surcos del vástago hasta escuchar un click.
Se desmonta igualmente- el porta gujas sostiene el extremo alejado de la hoja y tira de el para desencajar la
hoja del vástago. Se separa la hoja siempre alejado del cuerpo y se vota en un contenedor para material corto
punzante especifico.
Cuando se realiza una incisión el bisturí se sujeta como un lápiz para controlar al máximo la hoja durante el
procedimiento. Se debe sujetar el tejido con firmeza y cierta tensión para que el bisturí corte y no solo tire de
ella.
Cuando son tejidos depresibles se utiliza un separador para mantener tenso el tejido mientras se corta.
Las hojas de bisturí están hechas para un solo uso, pierden su filo cuando se toca con el hueso o se realiza
varias incisiones y puede volverse roma, es recomendable cambiar la hoja durante las incisiones.
Cuando se realiza una incisión a través del periostio, este debe despegar del hueso cortical subyacente en una sola
capa mediante un periostótomo.
El periostótomo n.° 9 de Molt es el más usado. Tiene un extremo puntiagudo y otro redondeado, más ancho.
El extremo puntiagudo se emplea para comenzar el despegamiento perióstico y de las papilas interdentales,
y el extremo redondeado levanta el periostio desde el hueso.
1. Se utiliza el extremo redondeado con un movimiento giratorio de palanca para levantar el tejido blando, para
despegar la papila interdental o la encía insertada que rodea el diente a extraer.
2. Método de empuje, en el que el extremo puntiagudo o el redondeado se desliza bajo el periostio para
separarlo del hueso subyacente: este es más eficaz y permite el despegamiento más limpio del periostio.
3. Método de tracción. En ocasiones es útil, pero tiende a dañar o desgarrar el periostio, a menos que se haga
con cuidado
El acceso adecuado y una buena visibilidad son esenciales para una cirugía excelente. Por ellos hay diversos
separadores, diseñados para retraer las mejillas, la lengua y los colgajos mucoperiósticos. También ayudan a proteger
los tejidos blandos de los instrumentos afilados de corte.
Separador en ángulo recto de Austin y de ángulo abierto de Minnesota. Pueden retraer simultáneamente la
mejilla y un colgajo mucoperióstico. Antes de preparar el colgajo se sostiene suavemente el separador sobre
la mejilla, y una vez que se ha levantado, se coloca el borde del separador sobre el hueso y se utiliza entonces
para retraer el colgajo.
El separador de Seldin Aunque se parece a un periostótomo, el borde principal no es afilado sino liso, y no
debe emplearse para despegar el mucoperiostio.
Espejo intraoral: se emplea con mayor frecuencia para retraer la lengua durante una exodoncia sencilla. Suele
formar parte del kit básico, ya que su objetivo habitual es explorar la boca y permitir la visión indirecta en los
procedimientos dentales. Puede usarse también como separador lingual o de la mejilla.
El abatelenguas de Weider es un instrumento ancho con forma de corazón que se encuentra perforado por
un lado, de modo que puede sujetar la lengua más firmemente y retraerla hacia dentro y hacia delante. Debe
tenerse cuidado de no colocarlo demasiado atrás, ya que provoca náuseas o empuja la lengua hacia la
orofaringe.
Pinzas de Adson (o de agarre). Son pinzas delicadas con o sin dientes en el extremo, que se usan para sujetar
ligeramente el tejido y estabilizarlo posteriormente. Se debe tener cuidado de no presionar demasiado el
tejido para no aplastarlo. Las pinzas dentadas sujetan el tejido con más delicadeza que las no dentadas.
Cuando se trabaja en la parte posterior de la boca, las pinzas de Adson pueden resultar demasiado cortas.
Pinzas Stillies: más largas suelen tener de 17,8 a 22,9 cm de longitud y permiten sujetar fácilmente el tejido
en la parte posterior de la boca, de modo que aún quede suficiente instrumento fuera de la misma para que
el cirujano lo sostenga y controle fácilmente.
Pinzas college o para algodón: pinzas anguladas, no son útiles para manejar los tejidos, sí son excelentes para
retirar fragmentos sueltos de diente, amalgama u otro material extraño, así como para colocar o quitar
paquetes de gasas.
Pinzas Allis: para retirar grandes cantidades de tejidos o biopsias, como en el caso del épulis fisurado,
necesitan mecanismo de cierre en el mango y dientes que sujetarán el tejido de forma firme. Nunca deben
emplearse en tejido que se va a dejar en la boca, ya que lo lesionan bastante como resultado del
aplastamiento.
CONTROL HEMOSTATICO
Cuando se realizan incisiones sobre un tejido, se cortan pequeñas arterias y venas, lo que origina un sangrado. En la
mayor parte de los procesos quirúrgicos dentoalveolares basta con presionar sobre la herida para controlarlo.
Pinza mosquito o hemostática: cuando una presión no frena el sangrado de una arteria o vena de mayor calibre
Las hay de muchas formas: pueden ser pequeñas y delicadas o de un tamaño mayor, y son rectas o curvas. Las más
empleadas en cirugía son curvas.
Una pinza hemostática tiene extremos largos y delicados que se emplean para sujetar el tejido, además de un
mecanismo de cierre en el mango, el cual permite al cirujano cerrar la pinza en un vaso sanguíneo y luego dejar el
instrumento, que seguirá fijado al tejido. Es útil cuando el cirujano tiene la intención de colocar una sutura alrededor
del vaso o cauterizarlo (emplear calor para obturar el vaso cerrado). Tambien es util para eliminar tejido de granulación
de los alveolos dentarios y retirar pequeños restos radiculares, trozos de cálculo, amalgama, fragmentos y cualquier
otra pequeña partícula que haya caído en la herida o en las zonas adyacentes
REMOCION DE HUESO
Pinza Gubia: (rongeur) presenta hojas afiladas que contactan al presionar los mangos, con el corte o presión sobre el
hueso. Tiene un mecanismo de rebote que hace posible la reapertura del instrumento cuando cesa la presión manual.
Esto permite hacer recortes repetidos en el hueso sin reabrir manualmente el instrumento.
Las pinzas con borde lateral y extremo cortantes (pinza gubia de Blumenthal) más prácticas para los
procedimientos quirúrgicos dentoalveolares que requieren eliminación de hueso. Cortan por su extremo,
pueden introducirse en los alveolos para la extracción del hueso interradicular, y también pueden emplearse
para eliminar bordes óseos afilados.
Al ser delicados, no son para retirar grandes cantidades de hueso de una sola vez. Si no eliminar pequeñas cantidades
en múltiples abordajes. Tampoco para extraer dientes, ya que esta acción desafilará y deteriorará rápidamente el
instrumento, y además existe el riesgo de perder el diente y de que este se desplace hacia la faringe debido a que no
está diseñado para sujetar bien un diente extraído. Suele ser cara, de modo que debe cuidarse el mantenimiento del
filo y conservarse en buen estado de uso
Cuando deben eliminarse grandes cantidades de hueso, como en la reducción de un torus, se emplea una gran fresa
para hueso que se asemeja a las de acrílico.
La pieza de mano debe ser esterilizable. Debe ser de alta velocidad y con un torque elevado, lo que permite que la
eliminación de hueso sea rápida y la división del diente eficaz. no debe llenar de aire el campo operatorio, por eso
no se utiliza turbinas normales. El motivo es que el aire proyectado hacia la herida puede penetrar en planos
tisulares más profundos y producir un enfisema tisular.
Escoplo y martillo: se usan con frecuencia para la eliminación de torus linguales. El borde del cincel debe
mantenerse afilado para su buen funcionamiento.
Lima para hueso: Instrumento con doble extremo, uno de ellos pequeño y el otro mayor. No sirve para la
eliminación de grandes cantidades del mismo, por lo que solo se emplea para el alisado final. Los dientes de las limas
eliminan hueso solamente con el movimiento de tracción.
Cucharilla o cureta periapical: angulado con doble extremo, que se utiliza para la eliminación de tejido blando de los
defectos óseos. Su uso principal es extraer granulomas o pequeños quistes en lesiones periapicales, también para
eliminar pequeñas cantidades de restos de tejido de granulación del alveolo dentario.
Portaagujas: Se trata de un instrumento con un mango con mecanismo de cierre y un extremo corto y romo. Para dar
puntos de sutura dentro de la boca se recomienda un portaagujas de 15 cm
Los extremos son más cortos y robustos que los de una pinza hemostática. La cara interna de un extremo del mismo
presenta un entramado cruzado para permitir la correcta sujeción de la aguja de sutura.
Se debe sujetar de forma correcta se introducen los dedos pulgar y anular a través de los aros. El dedo índice se
mantiene a lo largo del portaagujas para afianzarlo y dirigirlo. El dedo medio ayuda a controlar el mecanismo de cierre.
No se debe introducir el índice en ninguno de los aros, puesto que el control se reduciría drásticamente.
Aguja de sutura: pequeña, semicircular o de ⅜ de circunferencia. Es curva para permitir su paso a través de un espacio
reducido, donde no puede llegar una aguja recta, y el paso se realiza con un giro de muñeca.
La punta puede ser cónica, como una aguja de coser, o triangular, que permite que la aguja corte. Una aguja cortante
atravesará el mucoperiostio más fácilmente. La parte cortante de la aguja abarca cerca de un tercio de la longitud de
esta, y el resto es redondeado.
Las agujas cónicas se emplean en tejidos más delicados, como en cirugía ocular o vascular.
La aguja curva se sujeta aproximadamente a dos tercios de la distancia entre el extremo y la base de la aguja, lo que
permite dejar libre suficiente cantidad de la misma para atravesar el tejido.
MATERIAL DE SUTURA
Diámetro: se designa mediante una serie de ceros. Se emplea con mayor frecuencia la de 3-0 (000) que
soportan tensión y robustas para realizar el nudo. La 2-0, o la 0 son mayores. Los tamaños más pequeños se
designan por medio de más ceros; por ejemplo, 4-0, 5-0 o 6-0. Las suturas muy finas, como la 6-0, suelen
emplearse en lugares muy estéticos de la piel, como la cara.
No Reabsorbibles: seda, nailon, vinilo y acero inoxidable. La más usada es la seda. Los tamaños mas usados
son 3-0 y 2-0
Reabsorbibles: se confeccionan principalmente con intestino. Aunque le dicen catgut (tripa de gato), en
realidad se hace con la superficie serosa del intestino ovino. Se reabsorbe de 3 a 5 dias. Las que han sido
tratadas con soluciones de curtido (ácido crómico), llamada catgut crómico, dura más, hasta entre 7 y 10 días.
Pueden ser sintéticas y polímeros de cadena larga trenzados. Algunos ejemplos son el ácido poliglicólico y
poliláctico. Estos materiales se reabsorben lentamente, a veces a lo largo de 4 semanas. Las más usadas son
4-0 y 3-0
Monofilamento pueden ser las de catgut simple y crómico, nailon y acero inoxidable. No originan dicha acción
de «mecha», pero son más difíciles de anudar y tienden a desatarse; además, los extremos de corte son más
rígidos, lo que las hace más irritantes para la lengua y los tejidos blandos.
Multifilamento son suturas trenzadas de seda, ácido poliglicólico y poliláctico. son fáciles de manejar y de
anudar, y en raras ocasiones se deshace el nudo. Los extremos de corte suelen ser suaves y no irritantes para
la lengua y los tejidos blandos circundantes. Sin embargo, debido a los múltiples filamentos, puede arrastrar
bacterias con la saliva (acción de mecha).
Suturas más empleadas: seda negra de 3-0. Tiene el grado adecuado de resistencia; fácil de anudar y que sea
bien tolerada por los tejidos blandos del paciente. No suelen permanecer más de 5 a 7 días, de modo que la
acción de «mecha» tiene escasa importancia clínica.
TIJERAS
Suelen tener bordes cortantes cortos, ya que su único objetivo es cortar el hilo de sutura.
Dean: más empleadas, tienen un mango ligeramente curvado y hojas dentadas que facilitan el corte de la
sutura. Las tijeras de sutura suelen tener un mango largo y aros para el pulgar y otro dedo. Se sujetan del
mismo modo que el portaagujas.
Tipos de tijeras para cortar tejidos blandos. con hojas rectas o curvas.
Las tijeras Iris: pequeñas, puntiagudas y delicadas que se emplean para trabajos de precisión.
Metzenbaum: se utilizan para penetrar en tejido blando y para corte. Presentan extremos tanto puntiagudos
como romos (redondeados).
No deben emplearse estas tijeras de tejidos para cortar hilo de sutura, ya que este robará filo de los bordes de las
hojas y les restará eficacia, de modo que al cortar tejido serán más traumáticas. La excepción es cuando se retiran
suturas muy finas situadas en la piel de la cara: en estos casos pueden ser útiles unas tijeras con extremo puntiagudo,
como la Iris
Cuando se realizan extracciones de dientes inferiores es necesario sujetar la mandíbula para evitar tensiones sobre la
(ATM).
El bloque de mordida: bloque blando, de goma, sobre el que el paciente puede apoyar los dientes. Este abre la boca
hasta alcanzar una posición máxima de apertura cómoda, y entonces se introduce el bloque de mordida que mantiene
la boca en la postura deseada. Hay bloques de mordida de diversos tamaños para su adaptación a las dimensiones del
paciente y para dar lugar a diversos grados de apertura.
Abrebocas de acción lateral o de Molt: para abrir aún más la boca en caso necesario. acción de tipo trinquete, ya que
la boca se abre más cuando se cierra el mango. Debe emplearse con cuidado, si se aplica mucha presión sobre los
dientes y la ATM, con resultado de lesión por uso indebido.
ASPIRACIÓN
Ciertos tipos de succiones quirúrgicas están diseñadas para que tengan varios orificios, evitando lesiones en los tejidos
blandos. La aspiración quirúrgica tiene un orificio más pequeño para evacuar más rápidamente los líquidos del campo
quirúrgico y así mantener una buena visibilidad.
El aspirador de Fraser tiene un orificio en la parte del mango que puede cubrirse con un dedo según se necesite.
Cuando se está cortando un tejido duro con irrigación abundante se tapa el orificio de modo que la solución se aspire
rápidamente. Cuando se está aspirando sobre tejido blando puede dejarse el orificio al descubierto para evitar una
lesión tisular o que el tejido obstruya la boquilla de aspiración.
Pinza de campo Cuando se coloquen paños en un paciente. Tiene un mango con cierre y aros digitales para el pulgar
y otro dedo. Sus extremos activos pueden ser afilados o romos. Los que tienen extremos curvos atraviesan los paños.
IRRIGACIÓN
Es esencial irrigar la zona con un chorro continuo de la solución irrigadora, que suele ser una solución salina estéril o
agua estéril. La irrigación enfría la fresa e impide un calentamiento que dañe el hueso. Aumenta la eficacia de la fresa
al desprender las virutas de hueso de sus hojas y proporciona cierta lubricación. Una vez que el procedimiento
quirúrgico ha finalizado y antes de suturar el colgajo mucoperióstico recolocado, debe lavarse profusamente el campo
quirúrgico. Para la irrigación suele emplearse una jeringa grande de plástico con una aguja roma de calibre 18. La aguja
debe ser roma y lisa, de modo que no dañe el tejido blando, y angulada para dirigir de forma más eficaz el chorro de
irrigación.
EXTRACCIÓN DENTARIA
Uno de los instrumentos más importantes es el elevador, que se utiliza para luxar dientes (aflojarlos) del hueso
circundante. Aflojar los dientes antes de la aplicación de los fórceps dentales hace más fácil la extracción. Puede
reducir la incidencia de fractura de raíces, dientes y hueso. También se emplean para expandir el hueso alveolar.
Mediante la expansión de la tabla ósea vestibulocervical, el cirujano facilita la exodoncia de un diente que presenta
una trayectoria limitada y obstaculizada para la extracción. Se utilizan para extraer de sus alveolos las raíces
fracturadas o seccionadas quirúrgicamente
elevadores dentales
Los tres componentes básicos son el mango, el tallo y la hoja. El mango suele ser grande, de modo que se pueda sujetar
cómodamente con la mano para aplicar una fuerza sustancial pero controlada. La aplicación específica de una fuerza
determinada es crucial.
Mangos en barra transversal o en T: El tallo conecta el mango con el extremo activo, u hoja, del elevador. Tiene
generalmente un tamaño importante y es lo suficientemente robusto para transmitir la fuerza desde el mango hasta
la hoja.
TIPOS DE ELEVADORES
Forma y el tamaño de la hoja. Los tres tipos básicos son: recto, triangular y en pico.
Elevador recto es el más empleado para luxar dientes. La hoja tiene una superficie cóncava en un lado, que es
el que se coloca hacia el diente que se va a luxar.
Elevador recto pequeño, N°301, se emplea con frecuencia para comenzar la luxación de un diente definitivo
antes de utilizar los fórceps..
Elevador recto grande Más grandes para desplazar las raíces de sus alveolos y también se utilizan para luxar
dientes que se encuentran más espaciados o una vez que un botador recto más pequeño ha perdido eficacia,
se utiliza con mayor frecuencia es el N°34S, pero en ocasiones también se utilizan el N° 46 y el N° 77R. La forma
de la hoja puede estar angulada desde el tallo, lo que permite el uso en las zonas más posteriores de la boca.
Dos ejemplos de botador con tallo angulado de hoja similar al botador recto son el de Miller y el de Potts.
elevador triangular: se presenta por pares: para la izquierda y para la derecha. Es más útil cuando una raíz
fracturada permanece en el alveolo dentario y el alveolo adyacente está vacío.
El extremo del elevador triangular se coloca en el alveolo, con el tallo apoyado en la tabla ósea vestibular.
Posteriormente se gira el elevador con una rotación en eje de rueda, con el extremo puntiagudo del mismo
encajado en el cemento de la raíz distal remanente. Seguidamente se gira el elevador y se libera la raíz. El más
común es el de Cryer.
elevador de pico: se utiliza para extraer raíces. Su versión robusta es el pico de Crane. Se utiliza como palanca
para elevar una raíz fracturada en un alveolo dentario. Suele ser necesario taladrar un orificio en la raíz con
una fresa (punto de apoyo de la palanca), de aproximadamente 3 mm de profundidad, a nivel de la cresta
ósea. El extremo del pico se inserta entonces en el orificio, y utilizando la tabla ósea vestibular como fulcro se
eleva la raíz desde su alveolo. En ocasiones puede emplearse el extremo puntiagudo sin preparar un punto de
apoyo, mediante su inserción en el cemento o la furca del diente.
El segundo tipo de pico es el diseñado para restos radiculares o elevador para ápices. Se trata de un
instrumento delicado que se emplea para movilizar pequeños restos radiculares de su alveolo. Debe hacerse
hincapié en que se trata de un instrumento fino y que no debe emplearse como elevador para movimientos
de tipo palanca o eje de rueda, como el de Cryer o el pico de Crane. Este botador se utiliza para movilizar el
ápice muy pequeño de un diente mediante la introducción de su extremo en el espacio del ligamento
periodontal existente entre el ápice y la pared del alveolo.
Periostótomos
Son instrumentos que se utilizan para extraer piezas al tiempo que se conserva la anatomía del alveolo dental. Su
objetivo general es seccionar algunos de los ligamentos periodontales del diente para facilitar su extracción. Existen
diversos tipos con hojas de formas diferentes.
El extremo de la hoja del periostótomo se inserta en el ligamento periodontal y se avanza aplicando presión en
dirección apical en todo el eje largo del diente. Se hace avanzar alrededor de 2 a 3 mm, y luego se retira y se
reinserta en un sitio adyacente accesible. Este proceso continúa rodeando el diente haciendo avanzar poco a poco la
profundidad de la punta del periostótomo mientras se dirige hacia el ápice. Una vez obtenido el seccionamiento
suficiente de los ligamentos periodontales, se extrae la pieza con un elevador, unos fórceps de extracción, o con
ambos, evitando expandir demasiado el diente o fracturarlo
Correctamente usados, también ayudan a expandir el hueso. Tienen múltiples tipos de diseño y configuraciones para
adaptarse a los diversos tipos de dientes. Cada diseño ofrece multitud de variaciones para ajustarse a las
preferencias de cada cirujano.
Mango: suelen tener un tamaño adecuado para su manejo cómodo y para realizar la presión y el efecto palanca
suficientes para extraer el diente afectado. Presentan una superficie irregular para permitir una sujeción adecuada y
evitar que resbale.
Los fórceps superiores se sostienen con la palma bajo el instrumento, de modo que las valvas se dirijan hacia
arriba.
Los fórceps para dientes inferiores se sostienen con la palma de la mano sobre el instrumento, de modo que
las valvas señalen hacia abajo.
Los mangos del fórceps suelen ser rectos, pero también pueden ser curvos, lo que proporciona al cirujano la
sensación de un mejor ajuste.
La articulación es un mecanismo de conexión entre el mango y el extremo. Dicha articulación transfiere y concentra
la fuerza aplicada a los mangos sobre el extremo. Existe una diferencia patente entre estilos: los fórceps de tipo
estadounidense tienen una articulación orientada horizontalmente. El estilo inglés se decanta por una articulación
vertical con el correspondiente mango orientado verticalmente. Se emplean con la mano orientada en vertical, en
contraposición a la horizontal.
Las valvas es lo que más varía entre fó[Link]á diseñada para adaptarse a la raíz dentaria junto a su unión a la
corona. Existen diferentes diseños para dientes unirradiculares, birradiculares o de tres raíces Lo que mejora el
control de fuerzas del cirujano sobre la raíz y reduce la probabilidad de una fractura radicular.
Anchura de la valva. Algunas son estrechas puesto que su uso principal es para extraer dientes estrechos, como es el
caso de los incisivos. Otras son más anchas, para dientes de mayor anchura, como por ejemplo los molares
inferiores. Las valvas del fórceps son anguladas, de modo que se puedan colocar en paralelo con el eje mayor del
diente, con el mango en una posición cómoda. Las valvas de los fórceps superiores suelen disponerse en paralelo al
mango.
Los fórceps de molares superiores se encuentran angulados en forma de bayoneta para permitir que el
cirujano alcance la parte posterior de la boca con comodidad y siga manteniendo las valvas en paralelo con
el eje mayor del diente.
Las valvas de los fórceps inferiores suelen disponerse perpendiculares al mango, lo que permite que el
cirujano alcance los dientes inferiores y mantenga una posición cómoda y controlada
FORCEPS SUPERIORES
Diseñados para dientes unirradiculares y para dientes con tres raíces. Suelen extraerse con el fórceps superior
universal, habitualmente el N° 150. Observado lateralmente, este fórceps tiene una ligera forma de S, y visto desde
arriba es prácticamente recto. Sus valvas se curvan para encontrarse únicamente en la punta. La ligera curvatura
permite que el cirujano alcance cómodamente no solo los incisivos sino también los premolares. El estilo de las
valvas del fórceps n.° 150 se ha modificado ligeramente para dar lugar al n.° 150A, útil para los premolares
superiores; no debe emplearse con los incisivos, ya que no se adapta bien a sus raíces. Además del fórceps n.° 150,
también se dispone de fórceps rectos.
El fórceps n.° 1 se puede emplear para los incisivos y los caninos superiores, y es más fácil de utilizar que el n.° 150.
Los molares superiores son dientes con tres raíces, una de las cuales es palatina y dos vestibulares. De este modo,
los fórceps que se adaptan de forma específica a los molares superiores deben tener una superficie lisa y cóncava
para la raíz palatina, y una valva puntiaguda para la bifurcación vestibular, lo que requiere que este fórceps se
presente por pares: uno para la parte izquierda de la boca y otro para la derecha.
Además, los fórceps de molares deben presentar una angulación tal que el cirujano alcance la parte posterior de la
boca y se mantengan en una posición correcta.
El fórceps de molares empleado con mayor frecuencia es el n.° 53 derecho e izquierdo, que está diseñado para
adaptarse anatómicamente a la raíz palatina, con la valva puntiaguda vestibular adaptada a la bifurcación vestibular.
La parte activa del fórceps está angulada para permitir la correcta posición del cirujano.
Una variante de este diseño es el fórceps n.° 88 derecho e izquierdo, que presenta una valva más larga, pronunciada
y puntiaguda. Es especialmente útil en molares superiores con coronas con caries avanzadas. Las valvas puntiagudas
afiladas pueden llegar a una parte de la raíz más profunda que la furca hasta alcanzar dentina sana. Su principal
desventaja es que comprimen el hueso de la cresta alveolar, y cuando se emplean con dientes intactos sin el cuidado
debido se puede producir la fractura de gran parte del hueso alveolar vestibular.
Los segundos molares superiores y los terceros molares definitivos presentan una forma cónica simple. En esta
situación pueden ser de utilidad fórceps con valvas anchas y lisas que se angulan desde el mango. Ejemplo de ello es
el n.° 210S. Otra variante es el fórceps angulado de molares con valvas muy estrechas, que se utiliza principalmente
para extraer raíces fracturadas de molares superiores, pero también puede emplearse para la extracción de
premolares estrechos y para incisivos inferiores.
Este fórceps, al igual que el n.° 65, también se conoce como fórceps de raíces. Una versión más pequeña del n.° 150,
es útil para la extracción de dientes temporales. Este fórceps se adapta bien a todos ellos y se puede emplear como
fórceps universal para dentición temporal.
Fórceps inferiores
El fórceps que se emplea con mayor frecuencia para los dientes unirradiculares es el fórceps inferior universal, o N°
151, que presenta un mango de forma similar al del N° 150 pero con las valvas orientadas hacia abajo, para los
dientes inferiores.
Las valvas son lisas y estrechas, y solo se encuentran en su extremo, lo que permite que se adapten cerca de la línea
cervical del diente para sujetar la raíz. El fórceps n.° 151A se ha modificado ligeramente para los premolares
inferiores. No debe utilizarse con otros dientes inferiores, ya que su forma impide la adaptación a las raíces de los
mismos.
Los fórceps con articulación vertical al estilo inglés sirven para dientes inferiores unirradiculares. Con ellos se puede
generar una gran fuerza. A menos que se tenga sumo cuidado, la incidencia de fracturas radiculares es más elevada
con este instrumento.
Puesto que la bifurcación está en los lados vestibular y lingual, solo es necesario un fórceps de molares para ambos
lados, al contrario que en la arcada superior, para la que se requiere de un juego de fórceps para molares derechos e
izquierdos.
Un fórceps útil para molares inferiores es el n.° 17. Suele tener un mango recto y las valvas se disponen en oblicuo
hacia abajo. Sus extremos son puntiagudos en el centro para situarse en la bifurcación de los molares inferiores. El
resto de las valvas se adapta bien a las caras laterales de la furca. Debido a sus extremos puntiagudos, este fórceps
n.° 17 no puede emplearse en molares con raíces fusionadas y cónicas, para los que se utiliza el n.° 151.
Una variante importante en los fórceps de molares inferiores es el n.° 87, el denominado cuerno de vaca. Este
instrumento posee dos valvas robustas puntiagudas que penetran en la bifurcación de los molares inferiores. Una
vez que los fórceps se sitúan en la posición correcta, habitualmente presionando y aflojando con suavidad los brazos
del mango, el diente se eleva ejerciendo una presión firme sobre el mango del fórceps. A medida que las valvas
presionan sobre la furca, utilizan las tablas corticales vestibular y lingual como fulcros, y el diente puede extraerse
literalmente del alveolo. Al igual que con los fórceps de estilo inglés, el uso inapropiado del cuerno de vaca puede
aumentar la incidencia de efectos indeseables, como fracturas del hueso alveolar o lesiones en los dientes
superiores si el cirujano no controla adecuadamente el fórceps a medida que el molar sale del alveolo. Por ello, el
cirujano principiante debe emplear el cuerno de vaca con sumo cuidado.
El n.° 151 también se adapta a los dientes temporales. El n.° 151S presenta el mismo diseño que el 151, pero a
menor escala para su adaptación a dichos dientes. Estos fórceps son adecuados para la extracción de los dientes
temporales inferiores.
El juego típico básico para extracción incluye una jeringa de anestesia local, una aguja, un cartucho de anestésico
local, un periostótomo del n.° 9, una cureta periapical, un elevador recto pequeño y otro grande, un par de pinzas
college, una pinza mosquito curva, una pinza de campo, un separador de Austin o Minnesota, una boquilla de
aspiración y gasas de 5,08 × 5,08 o 10,16 × 10,16 cm. Hay que añadir a la bandeja los fórceps que sean necesarios.
Una bandeja de extracciones quirúrgicas debe incluir los artículos básicos de extracciones, más un portaagujas y
sutura, un par de tijeras de sutura, un mango y hoja de bisturí, las pinzas de Adson para tejidos, una lima para hueso,
un separador lingual, un par de botadores Cryer, una pinza gubia y una pieza de mano con fresa. Estos instrumentos
permiten la incisión y el despegue del tejido blando, la eliminación de hueso, la división del diente, la recuperación
de las raíces, el desbridamiento de la herida y la sutura del tejido blando.
La bandeja de biopsia incluye lo descrito en la básica excepto los elevadores, pero añade el mango y la hoja de
bisturí, el portaagujas y la sutura, las tijeras de sutura, las tijeras de Metzenbaum, las pinzas tisulares de Allis y de
Adson, y la pinza hemostática curva. Estos instrumentos permiten la incisión y disección de una muestra de tejido
blando, así como el cierre de la herida con puntos de sutura.
La bandeja postoperatoria tiene los instrumentos necesarios para irrigar la zona quirúrgica y retirar los puntos de
sutura. Suele incluir tijeras, pinzas college, una jeringa de irrigación, aplicadores de algodón, gasas y boquilla de
aspiración.
CAPITULO 17
Las extracciones simples, cerradas o técnicas de fórceps requieren solo tres elementos: sindesmótomos, fórceps y
elevadores.
Extracciones quirúrgicas, complicadas o abiertas, requieren, además de este instrumental, el necesario para la
práctica de un acto quirúrgico en la boca que comprende las fases de incisión, despegamiento, ostectomía,
odontosección y sutura.
SINDESMÓTOMOS
Son instrumentos que se usan para realizar la sindesmotomía. Se consigue despegar la encía y desgarrar el ligamento
gingivodentario, lo que facilita la prensión del diente y evita desgarros gingivales. En el maxilar puede realizarse con
los elevadores rectos, anchos o estrechos. En la mandíbula, la sindesmotomía se realiza con más eficacia con los
sindesmótomos
Los sindesmótomos constan de un asa, que sujeta la mano del profesional, un eje, que continúa el mango o asa, y
una hoja dentaria, que emerge del extremo del asa a modo de punzón aplanado que termina en una punta para
insertarlo entre la encía y el diente. Existen diferentes tipos de sindesmótomos cuya hoja de forma triangular es de
bordes cortantes para que realice mejor su función.
FORCEPS
Sobre un punto de apoyo se ejerce una potencia o fuerza que vence una resistencia entre ambos extremos. Se
compone de tres elementos fundamentales
Tipos de fórceps
En relación con el paciente: para el adulto y para el niño. los fórceps para la dentición temporal más pequeños que
los usados para la permanente. Los fórceps que se usan en la dentición permanente tienen una longitud aproximada
de 12-20 cm. En la dentición temporal tienen un tamaño aproximadamente del 20-40% menor
En relación con los dientes para maxilares y mandibulares. La diferencia radica en la disposición de los tres
elementos de que se componen. En los fórceps para dientes inferiores los tres elementos forman entre sí un ángulo
de unos 90-110°. Hay profesionales que recomiendan el uso simplificado, empleando solo tres tipos de fórceps
básicos: uno recto superior, uno universal superior y uno universal inferior. Se recomienda usar nueve fórceps: seis
superiores (recto, premolares, molares derecho e izquierdo, «bayoneta» de cordales y «bayoneta» de raíces) y tres
inferiores (grupo incisivo-canino-premolar, «cuerno de vaca» y «pico de loro»).
Los tres componentes se encuentran en línea recta. La parte activa es de aspecto rectangular y tiene unas caras
internas cóncavas para adaptarse mejor a las caras convexas de los dientes (vestibular y palatina). Es conveniente
que estas valvas dentarias sean lo más anchas posibles, ya que de este modo el instrumental podrá usarse con todo
tipo de dientes, ya sea la corona más o menos ancha o estrecha.
Fórceps de premolares
sus tres componentes con una ondulación en su disposición lineal que facilita el acceso. La parte activa en sus caras
internas es cóncava para adaptarse mejor a las caras convexas de la corona dentaria. Interesa que estas valvas sean
lo más anchas posibles (de 5 a 7 mm) para que se pueda utilizar sea cual fuere el tamaño del diente.
una diferencia esencial, motivada por la disposición de las raíces vestibulares, mesial y distal del molar. Se usará un
fórceps en la hemiarcada derecha y otro en la hemiarcada izquierda. Los tres elementos del fórceps, asas,
articulación y parte activa, presentan una posición más ondulada para introducirse con mayor facilidad y precisión.
La parte activa, permite distinguir, una vez situado el fórceps, qué instrumento se utiliza en la hemiarcada derecha y
cuál en la hemiarcada izquierda. En estas valvas dentarias de forma cuadrangular y anchas (de 7 a 10 mm),
concretamente la que se situará por vestíbulo presenta un saliente central en el borde libre de la valva que se sitúa
sobre el cuello del diente. Abriendo ligeramente las valvas dentarias, se observará que una de ellas termina en el
borde libre superior en un saliente punzante que debe ser situado por vestíbulo a la altura del nacimiento de las
raíces vestibulares.
Si se va a actuar en la hemiarcada izquierda del paciente, este saliente punzante se corresponde con el lado derecho
del profesional.
Si se va a actuar sobre la hemiarcada derecha del paciente, la hoja del instrumento con el borde punzante
corresponde al lado izquierdo del profesional.
Estas valvas dentarias se componen de dos partes: unos ejes, que se disponen en ángulo recto u obtuso con la
articulación y las asas del fórceps, y la parte activa del fórceps, que se dispone en ángulo recto. Así, las ondulaciones
de estos fórceps les confieren un aspecto de bayoneta. Esta disposición de las valvas permite introducir el fórceps
hasta la región de los terceros molares superiores con mucha más facilidad, venciendo el obstáculo que representan
el músculo masetero y la región geniana. Al ser con frecuencia la corona del cordal superior cuadrangular u ovoide,
las valvas dentarias son más o menos cuadrangulares
Este fórceps se usa fundamentalmente para la exodoncia de los restos radiculares del grupo de los molares y los
premolares. Lateralmente, se observa que la disposición de las asas y de la parte activa se caracteriza por la
conformación de un «fusil con la bayoneta calada»; de ahí la denominación que se le ha dado a este instrumento
Las valvas dentarias presentan dos partes fundamentales: un eje que sale en ángulo obtuso al eje de las asas y la
valva dentaria, que saldría igualmente en ángulo obtuso. Esta valva dentaria tiene forma triangular, de base muy
estrecha, terminando en un extremo libre muy fino. Ello hace que pueda adaptarse y hacer mejor presa sobre los
restos radiculares.
las asas y la parte activa forman un ángulo de unos 90-110°. La corona de estos dientes tiene dos caras (vestibular y
lingual) de aspecto rectangular, pero más o menos paralelas con cuatro bordes. Esta conformación anatómica hace
que las valvas dentarias estén dispuestas de manera que, cuando se abren ligeramente, sus caras internas no estén
muy cóncavas como en otros fórceps, sino que se miren como dos caras paralelas.
El instrumento para este grupo dentario concuerda con lo expuesto en el del grupo incisivo inferior, pero existen dos
rasgos fundamentales que los distinguen:
• El fórceps de caninos y premolares inferiores es un instrumento ligeramente más pesado, más grande y más largo.
• Al abrir el fórceps, las caras internas de las valvas no se encuentran paralelas, como en el de incisivos inferiores,
sino que son cóncavas. Esto es así para adaptarse mejor a las paredes convexas de los caninos y los premolares.
• En el fórceps de incisivos inferiores, este ángulo es de unos 90° prácticamente perfectos; en cambio, en el fórceps
de caninos y premolares inferiores es de unos 110°
Las valvas dentarias no son cuadrangulares sino que tienen cada una la forma de un garfio o gancho terminado en
una punta fina. El corte perpendicular a su eje debe corresponder a una circunferencia para realizar el «efecto de
cuña», que es el mecanismo mediante el cual se consigue, en un primer movimiento, la luxación del molar que se ha
de extraer.
Las valvas dentarias del fórceps denominado «cuerno de vaca» tengan las siguientes características:
• Que su disposición sea la de formar entre ambas una circunferencia, referida a la distancia desde su nacimiento en
la articulación del fórceps hasta su extremo libre o punta de la valva dentaria.
• Que el diámetro del círculo que encierra ambas valvas sea de unos 12-14 mm, para así conseguir la utilización del
instrumento en prácticamente todo tipo y tamaño de molares.
• Que si se da un corte perpendicular al eje de la valva dentaria, dicho corte represente la figura de una
circunferencia, con lo que se obtiene un mejor efecto «cuña», al conseguir un contacto tangencial del instrumento
sobre la superficie de las caras vestibular y lingual del diente
Para facilitar la extracción normal de un cordal inferior, se utilizan estos dos tipos de fórceps especiales
denominados «pico de loro».
Fórceps de «pico de loro» de uso lateral Las valvas dentarias son cóncavas en toda su longitud, de forma
rectangular, con una cara cóncava y otra convexa, desde su nacimiento en la articulación hasta su extremo o borde
libre; ambas valvas se acercan siguiendo el recorrido de una circunferencia.
La particularidad específica de este fórceps está determinada porque en el borde libre de cada valva aparece un
relieve. Estos salientes se situarán a la altura del cuello dentario, uno por la cara lingual y otro por la cara vestibular.
Se pueden usar en la exodoncia directa de molares cuando no se ha obtenido una buena presa con el fórceps de
«cuerno de vaca» por ausencia de espacio interradicular (raíces unidas). La razón de que no se utilice es el efecto
negativo de compresión sobre la corona del diente, que puede determinar fracturar.
Fórceps de «pico de loro» de uso frontal presenta en el borde de cada una de las valvas un saliente o pincho de
idénticas características; la denominación «de uso frontal» se debe al hecho de que la parte activa representa una
prolongación de los ejes de las asas del fórceps. Hay que introducirlo siguiendo la disposición lineal de los dientes en
la arcada, para así situar una valva del fórceps por vestíbulo y la otra por lingual. Estas valvas son de forma
cuadrangular, cóncavas en sus caras internas y convexas en sus caras externas.
ELEVADORES
Su función esencial la extracción de restos radiculares, aunque también se aplican para la luxación de dientes
erupcionados. Actúan según los principios físicos de las palancas se considera el punto de apoyo, la potencia y la
resistencia. Además de esta acción de palanca pueden ejercer un efecto de cuña.
Los elevadores constan de tres elementos fundamentales: • Mango o asa. • Eje. • Hoja dentaria. No existe
articulación como en los fórceps
Tipos de elevadores
1. Elevadores rectos: Estos instrumentos se componen de un mango o asa, porción que se sitúa en la mano; la
hoja dentaria, la cual, según su anchura, determina que existan dos tipos de elevadores rectos: de hoja
ancha y de hoja estrecha. Esta hoja correspondería aproximadamente a los últimos 10-12 mm de la longitud
del eje del elevador. Presenta una cara cóncava y otra convexa. La cara cóncava, en unos elevadores muy
excavada y en otros menos, se sitúa sobre el diente o la raíz para intentar su luxación y extracción.
Elevadores rectos de hoja estrecha. Hoja de unos 2-3 mm de anchura. Se utiliza sobre todo para raíces finas y
estrechas.
Elevadores rectos de hoja ancha. Hoja de unos 5-7 mm de anchura. Se emplea fundamentalmente para raíces
anchas, raíces grandes y para luxar o extraer dientes. Lo habitual es que estos instrumentos se usen en la arcada
superior, aunque también es verdad que se utilizan a menudo en la inferior.
2. Elevadores en «T». Se denominan así por la perpendicularidad del eje o tallo respecto al mango. Los tipos
más representativos son los tipos de Winter y los de Pott.
Los elevadores de Winter se usan fundamentalmente en la mandíbula, aunque con frecuencia se utilizan
también en el maxilar, concretamente en los terceros molares superiores, erupcionados o no, ya que su
conformación y modo de uso permiten alcanzar con relativa facilidad la región de estos dientes. Estos
instrumentos están constituidos por tres elementos: el mango o asa, que se adapta perfectamente a la mano del
profesional; el eje del elevador, de 7-9 mm de longitud y 4-7 mm de grosor, que emerge del centro del asa en un
ángulo de unos 90-120°, y la hoja dentaria que surge del extremo del eje en un ángulo de unos 100-110° y tiene
unos 8-9 mm de longitud, unos 3 mm de anchura y dos caras, una convexa y otra cóncava, ambas lisas, siendo la
cóncava la que se adapta a la raíz o el diente.
Existe una variante de estos elevadores, denominada habitualmente elevador curvo «en pata de cabra», su hoja
dentaria es más ancha y más corta que la de las anteriores, de forma muy triangular, semejante a una pata de
cabra. Normalmente no se aconseja debido a la facilidad con que se fractura o rompe el extremo de la hoja
dentaria.
Los elevadores de Pott poseen un mango corto y eje largo y su aplicación es más útil en sectores posteriores. La
fuerza que se ejerce con ellos es menor que la conseguida con los Winter, por lo que estarían más indicados en
profesionales menos experimentados
3. Elevadores en «S». son semejantes en el mango a los rectos, pero presentan en el extremo o en la mitad del eje
una curvatura de mayor o menor grado. Terminan con una hoja recta más o menos afilada. Permiten un mejor
acceso a los sectores posteriores, aunque el control de las fuerzas es menor. Pueden utilizarse indistintamente en
ambas arcadas dentarias
Dos elevadores rectos, de hoja ancha y estrecha, una pareja de Winter largos del número 14 (derecho e izquierdo) y
pequeños elevadores apicales son suficientes para todo tipo de intervenciones.
Cap 4
Unidad electroquirúrgica
Se trata de un dispositivo eléctrico que proporciona ondas de radio de alta frecuencia para la cauterización
(hemostasia) de los vasos y la incisión de los tejidos. La incisión de tejidos con la ayuda de electricidad se llama
electrocirugía. Las partes principales del aparato electroquirúrgico son:
El electrodo activo al que normalmente está conectada la pieza de mano. El extremo de la pieza de mano
recibe una punta electroquirúrgica metálica para la incisión o una bola electroquirúrgica para la hemostasia.
El electrodo pasivo, o placa de tierra, que es un electrodo independiente conectado a la placa metálica, de
tamaño 30 x 20 cm.
La placa metálica se coloca en contacto directo con la piel desnuda del paciente y es necesaria para su
seguridad.
Pedal. Esto suele incluir un interruptor separado para la incisión del tejido y otro para la electrocoagulación
(hemostasia).
Interruptores. son: interruptor de cauterización, interruptor de voltaje, interruptor para incisión de tejido y
un interruptor mixto para cauterización e incisión. El último se encuentra sólo en unidades más modernas
Este sistema está compuesto por lupas binoculares, que pueden adaptarse a monturas de gafas o a una diadema
se utiliza para eliminar las raíces rotas que se encuentran debajo de la cresta alveolar.
Desmotomos
Estos instrumentos se utilizan para cortar la unión del tejido blando y son rectos o curvos. El desmotomo recto se
utiliza para los dientes anteriores del maxilar superior y el desmotomo curvo para el resto de dientes del maxilar
superior así como para todos los dientes del maxilar inferior.
Ácido algínico. Se vende en forma de polvo en paquetes de 5 mg. Se coloca sobre la superficie sangrante, creando
una membrana protectora que aplica presión a los capilares y ayuda a mantener el coágulo de sangre en su lugar
Esponja de Colágeno Natural. Se trata de un material esponjoso de color blanco, no antigénico y totalmente
absorbible. Su capacidad hemostática se debe a la promoción de la agregación plaquetaria. Además, activa los
factores de coagulación XI (antecesor trombloplastico del plasma) y XIII (factor estabilizante de la fibrina). Se utiliza
en pacientes propensos a sufrir hemorragias después de procedimientos quirúrgicos dentales.
Esponja de fibrina. no es antigénica (no se combina con los anticuerpos) y se prepara a partir de material bovino que
ha sido procesado para evitar reacciones alérgicas. Se utiliza localmente en la zona sangrante y especialmente en el
alvéolo postextracción. Promueve la coagulación, creando un coágulo sanguíneo hemostático normal, pero también
funciona como un tapón sobre los bordes del área sangrante. es absorbida completamente de 4 a 6 semanas.
Celulosa oxidada. material hemostático absorbible, que se fabrica mediante oxidación controlada de celulosa por
dióxido nitroso. Está disponible en forma de gasa o de gránulos. Se utiliza tópicamente como material hemostático
porque libera ácido citotóxico, que tiene una afinidad significativa por la hemoglobina. Su fijación a las paredes del
alvéolo postextracción para el tratamiento del sangrado es bastante satisfactoria y por lo tanto se considera superior
a otras esponjas hemostáticas, que tienden a expulsar el material del alvéolo.
Cera de huesos. mezcla de ceras esterilizada y no absorbible, y está compuesta de cera de abejas blanca, cera de
parafina y un éster isopropílico de ácido palmítico. Es de color blanco y está disponible en forma de plato rectangular
macizo que pesa 2,5 g. Se utiliza para controlar el sangrado que se origina en el hueso o en los bordes astillados del
hueso. Antes de su aplicación, la cera para huesos se calienta primero con los dedos, para alcanzar la consistencia
deseada. Su acción hemostática se produce mediante la obstrucción mecánica de la cavidad ósea, que contiene los
vasos sangrantes.
Gasa de petrolato. (vaselina) la gasa está disponible en paquetes esterilizados y se utiliza para cubrir heridas
expuestas, para taponamiento de cavidades óseas después de la marsupialización de quistes, para procedimientos
quirúrgicos en el seno maxilar, etc. Antes de su aplicación, se debe retirar el exceso de vaselina y saturar la gasa. con
ungüento antibiótico (oxitetraciclina)
Gasa yodoformo. propiedades antisépticas, analgésicas y hemostáticas. Sus indicaciones de uso son las mismas que
las de la gasa de vaselina, aunque puede permanecer colocada durante más tiempo. La gasa yodoformo también
está disponible en envases pequeño, para el tratamiento de la alveolitis seca.
Apósito quirúrgico. Se trata de una pasta autopolimerizada similar a una masilla, disponible en envases esterilizados.
Se utiliza en periodoncia y cirugía bucal como cubierta protectora temporal de heridas intraorales después de
procedimientos quirúrgicos
Estos materiales también pueden resultar útiles en la regeneración de tejidos periodontales, para el relleno de
defectos óseos alrededor de un implante, o para el aumento de una cresta alveolar deficiente, etc. Los materiales de
este tipo más utilizados son las membranas y los injertos óseos.
Membranas. Estos pueden ser absorbibles o no absorbibles. Las membranas de polímero sintético y colágeno son
absorbibles. Las membranas no absorbibles incluyen aquellas reforzadas con titanio, así como membranas de red
metálica de titanio. La principal desventaja de las membranas no absorbibles es la necesidad de realizar un segundo
procedimiento quirúrgico para su extracción.
4. Injertos aloplásticos, que se componen de sustitutos óseos sintéticos, por ejemplo, hidroxiapatita, cerámicas de
calcio fosfórico e hidróxido de calcio oleoso en forma de crema.
5. Otros materiales que contienen amelogenina como ingrediente activo, también pueden promover la regeneración
de tejidos.