FRANCISCO TERNERA BARRIOS
Magistrado Ponente
STC2871-2025
Radicación n°. 11001-02-04-000-2024-02177-01
(Aprobado en sesión del cinco de marzo de dos mil veinticinco)
Bogotá D. C., seis (6) de marzo de dos mil veinticinco
(2025).
Decide la Corte la impugnación interpuesta frente a la
sentencia proferida el 22 de octubre de 20241 por la Sala de
Decisión de Tutelas 2 de la Homóloga Penal, que denegó el
amparo reclamado en nombre de Mario Alonso Parra Giraldo,
contra la Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito
Judicial de Medellín. Al trámite se dispuso vincular a las
autoridades, partes e intervinientes en el asunto rad. n°.
05001-22-04-000-2024-00297-00.
I. ANTECEDENTES
1. El abogado impulsor requirió la protección del
derecho fundamental al debido proceso de quien dijo
representar, presuntamente vulnerado por la autoridad
encartada.
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El expediente ingresó a este despacho el pasado 6 de febrero de 2025, de
conformidad con la información consignada en el acta de reparto.
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2. Del escrito inicial y las pruebas allegadas, se
establecen los siguientes hechos relevantes:
2.1. El 22 de agosto de 2017, el Juzgado Segundo Penal
Especializado del Circuito de Medellín, profirió sentencia
anticipada condenando a Mario Alonso Parra Giraldo a una
pena de 26 años y 2 días de prisión, por los «delitos de secuestro
extorsivo en concurso con hurto calificado y tentativa de extorsión
agravada» -los cuales aceptó en «el preacuerdo celebrado con la
Fiscalía»-.
Adicional a ello, dicho estrado le negó el subrogado de
la suspensión condicional de la ejecución de la pena y el
mecanismo sustitutivo de la prisión domiciliaria2.
2.2. El 26 de julio de 2018, la Sala Penal del Tribunal
Superior de esa ciudad rechazó la apelación formulada contra
la providencia de primer grado, pues consideró que «se trataba
de una retractación frente al preacuerdo celebrado»3.
2.3. Inconforme con el acompañamiento legal brindado
por su apoderado, el señor Parra Giraldo interpuso queja
disciplinaria, argumentando que, «el togado lo instó a suscribir un
preacuerdo a fin de obtener una pena de 5 o 6 años (…) pero a raíz de
su mala asesoría, (…) fue condenado a 26 años».
2.4. El 30 de noviembre de 2021, la Comisión Seccional
de Disciplina Judicial de Antioquia declaró
2De conformidad con el proveído CSJ AP1057-2024.
3Archivo «036AutoNoRepone», expediente rad. n.° 2024-00297-00, visible en el enlace
aportado en el pdf «0012Memorial», expediente digital.
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disciplinariamente responsable al profesional del derecho
investigado. Tal decisión fue confirmada por la Comisión
Nacional de Disciplina Judicial4.
2.5. Teniendo en cuenta lo anterior, el condenado
interpuso acción de revisión contra el auto del 26 de julio de
2018, no obstante, la Homóloga de Casación Penal se
abstuvo de «decidir sobre la admisibilidad de la demanda de revisión»,
pues consideró que ese mecanismo se dirigía contra lo
resuelto por el estrado a quo, por ello, ordenó la remisión al
tribunal accionado.
2.6. El 20 de marzo de 2024, la colegiatura aquí
convocada inadmitió dicho asunto, toda vez que (i) no se
cumplió con el «requisito contemplado en el numeral 4º del artículo
194 del Código de Procedimiento Penal» y (ii) «el trámite correccional en
contra del abogado que representó al hoy actor, no tiene la potencialidad
de desdibujar la responsabilidad por los delitos por los cuales se
condenó, lo que descarta que este pueda catalogarse como un hecho
novedoso»5. Determinación que fue recurrida por el interesado.
2.7. El 30 de mayo de 2024, el cognoscente dispuso no
reponer el proveído atacado, pues advirtió que (i) «el requisito
del que adolecía la demanda de revisión, no se muestra extraño a la
normatividad» y (ii) «el aporte del hecho nuevo que expone el censor no
conduce a concluir que se condenó a un inocente, su cuestionamiento
nada tiene que ver con la responsabilidad penal que pudiera asistirle»6.
4 Archivo «0003Demanda», fls. 1-49, ibidem.
5 Archivo «027. Auto 004 Accion de Revision 2024-00297 Mario Parra Secuestro y
Otross Inadmite», ibidem.
6 Archivo «036AutoNoRepone», ibidem.
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3. El promotor acude a la presente salvaguarda,
argumentando que, la autoridad encartada «no estudió de fondo
la acción presentada, ni el recurso de reposición al auto que inadmitió,
incurriendo en un defecto fáctico por dimensión omisiva impidiendo con
ello al acceso a una verdadera administración de justicia».
En ese sentido, destacó que «no se trata de que la sanción
disciplinaria impuesta al apoderado en ese momento por si solo, tenga
la entidad suficiente de un hecho nuevo. Aquí lo novedoso es que con
esta fase, quedó al descubierto judicialmente el ERROR como vicio del
consentimiento».
Agregó que «la exigencia de la constancia de ejecutoria fue
declarada inexequible en la Sentencia C-792 de 2014» y que se
desconoció la línea jurisprudencial «expuesta por la Corte
Suprema de Justicia».
4. Por lo anterior, pretende que, se deje sin efectos la
decisión del 30 de mayo de 2024.
II. RESPUESTAS RECIBIDAS
1. La Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito
Judicial de Medellín realizó un recuento de lo sucedido en el
asunto censurado y adujo que «los argumentos expuestos por el
tutelante son incompatibles con el amparo, pues pretende revivir un
debate que fue debidamente superado en el escenario propicio para ello
y con exclusividad ante el Juez competente».
2. Mario Alonso Parra Giraldo coadyuvó la petición de
amparo y señaló que, «lleva privado de la libertad ocho años
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pagando pena por un delito que no cometió inducido por un error que [le]
hizo caer [su] defensor en ese momento (…) se declaró culpable siendo
inocente, acep[tó] cargos creyendo la falsa promesa del abogado».
III. LA SENTENCIA IMPUGNADA
El a quo constitucional denegó el resguardo, pues
coligió que «la autoridad judicial que inadmitió la demanda de revisión
estaba legalmente facultada para realizarlo, luego de establecer el
incumplimiento de los requisitos para su procedibilidad».
IV. LA IMPUGNACIÓN.
La interpusieron el libelista y Mario Alonso Parra
Giraldo. El primero de aquellos, para insistir en los motivos
de su pretensión, resaltando que «la Tutela no fue estudiado de
fondo, no se aludió para nada al vicio del consentimiento planteado».
Por su parte, el señor Parra Giraldo manifestó que «es
extraño (…) que digan que no hay ningún hecho nuevo (…) cuando todo
por el contrario si requiere que intervenga el juez de tutela». Agregó que
«fue engañado por un abogado y (…) [lo] convenció que aceptara el delito
prometien[dole] que el [lo] sacaría»
V. CONSIDERACIONES.
1. Circunscrita la Corte a las impugnaciones
formuladas, procederá a confirmar el fallo de primer grado,
por las razones que pasan a explicarse.
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2. Preliminarmente, se advierte que Eli René Perugache
no acreditó estar legitimado en la causa. En relación con
dicho presupuesto, esta Sala unificó su criterio con respecto
a lo que atañe a los requisitos que reclama el acto jurídico
del poder en la sentencia CSJ STC10721-20237, en el cual
se concluyó que:
«…La legitimación en la causa es un presupuesto fundamental y
esencial, que debe ser acreditado por el impulsor en forma idónea
para que el asunto pueda ser analizado de fondo, por lo que este
aspecto no puede ser ignorado por el juez constitucional al
momento de decidir, de manera que, de no acreditarse por la parte
actora, debe declarar improcedente la tutela.
…Dada la informalidad de la tutela, toda persona puede acudir
directamente ante los jueces constitucionales para reclamar la
protección inmediata de sus derechos fundamentales, facultad
que también se puede ejercer, entre otros, a través de un
profesional del derecho habilitado, siempre que el poder otorgado
sea especial.
…Los poderes dados para ejercer la representación en otros
procesos administrativos o judiciales y los poderes generales para
interponer tutelas no facultan al profesional del derecho para
acudir a la jurisdicción constitucional.
…Un poder especial en materia de tutela se otorga por escrito, por
una sola vez y para un fin específico. En ese sentido, el mandato
debe indicar: i) los datos de poderdante; ii) la autoridad accionada;
iii) el derecho fundamental invocado; iv) el acto, omisión, proceso o
providencia que causa el litigio, de manera que se explique o
permita identificar la situación fáctica concreta que origina la
tutela.
…La ausencia de uno de los elementos esenciales del poder
genera falta de legitimación en la causa por activa y, por tanto, la
tutela es improcedente».
2.1. Así las cosas, aplicados esos presupuestos al caso
concreto, se evidencia que, el aludido abogado allegó un
poder, otorgado por Mario Alonso Parra Giraldo, para que se
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Postura reiterada en las sentencias CSJ STC908-2024 y CSJ STC636-2024.
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instaurara la tutela en su nombre8, no obstante, aunque en
dicho mandato se indica la autoridad convocada y el radicado
del proceso, no señaló el derecho que estima conculcado ni
la determinación que causa la petición de amparo
constitucional, tampoco hace referencia alguna que permita
individualizar la situación fáctica que lo origina y, por tanto,
no es especial, lo cual impide analizar, en esta instancia, el
fondo del debate planteado por el referido profesional del
derecho.
3. Ahora, descendiendo al ataque formulado por el
directamente interesado, es decir, Mario Alonso Parrada
Giraldo, se observa que, la Sala Penal del Tribunal Superior
del Distrito Judicial de Medellín en el proveído del 30 de mayo
de 2024 -por medio del cual, mantuvo la decisión de
inadmitir la acción de revisión presentada por el condenado-
previo a estudiar el fondo de la controversia, hizo un recuento
de los hechos relevantes en el ese asunto, la actuación
censurada y los fundamentos del recurso.
3.1. Seguidamente, precisó que, la inexequibilidad
consagrada en «la sentencia C-792 del año 2014 de la Corte
Constitucional» no se refería al «hecho de que se exijan las
constancias de ejecutoria de las sentencias» sino que buscaba que
«no se vean menguadas las posibilidades de impugnar las sentencias
condenatorias que se dictan por primera vez, en segunda instancia».
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Archivo «0002Demanda», fl. 21, expediente digital.
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En esa línea, destacó que «el requisito del que adolecía la
demanda de revisión, no se muestra extraño a la normatividad (…) y era
(…) deber aportar las copias de las providencias con las
correspondientes constancias de ejecutoria, así como toda la prueba de
la que pretende valerse, al igual que las respectivas constancias de
ejecutoria, que sólo ahora (…) aporta, siendo de significativa importancia
señalar que el recurso de reposición no está previsto para subsanar los
yerros en los que se incurrió».
3.2. En lo relativo al requisito del hecho nuevo, con el
que se debe sustentar la causal de la revisión, la colegiatura
encartada recordó que aquello «debe estar relacionado,
vinculado, con la conducta punible que fue objeto de juzgamiento
y que le dio origen a la sentencia condenatoria que se quiere
enervar, no con otras situaciones referidas a delitos en los que
posiblemente haya podido incurrir el abogado sancionado, y representó
al hoy demandante». Negrilla fuera de texto.
En ese contexto, explicó que «no advierte el cumplimiento a
tal exigencia, en la medida en que el aporte del hecho nuevo que
expone el censor no conduce a concluir que se condenó a un
inocente, su cuestionamiento nada tiene que ver con la
responsabilidad penal que pudiera asistirle a su prohijado, sino
con el hecho de que aceptó la misma bajo el entendido de que
tendría beneficios, pero en modo alguno ello se refiere a que no
sea responsable de la conducta por la que se le condenó».
3.3. Luego, estudió la propuesta del libelista de orientar
la demanda por «la causal señalada en el ordinal 5º del artículo 192
del Código de Procedimiento Penal» y señaló que, dicho aspecto «no
fue tema que se incluyera en la original Acción de Revisión».
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Radicación no. 11001-02-04-000-2024-02177-01
4. Revisada la decisión cuestionada, con independencia
de que se compartan o no las conclusiones del juez natural,
no puede calificarse como irrazonable. Ello pues, fue
proferida por la autoridad competente, sirviéndose de un
análisis normativo y probatorio del tema debatido, en el que
estableció que, (i) la exigencia de aportar las constancias de
ejecutoria no resultaba contrario a la norma y (ii) no se había
configurado la causal de hecho nuevo, toda vez que, el
trámite disciplinario en contra del abogado que representó a
Mario Alonso Parra, no tenía la potencialidad de «desdibujar»
la responsabilidad por los delitos por los cuales aquel último
fue condenado.
4.1. En ese sentido, no cabe duda de que entre lo
controvertido y lo argumentado por la parte actora se
evidencia una disparidad de criterios, sin que sea el juez
constitucional el llamado a dirimir la controversia, como si
fuera un juez de instancia, pues esta acción especial no fue
prevista para que el operador judicial intervenga como
árbitro, para establecer cuáles de los planteamientos
valorativos y hermenéuticas del juzgador o de las partes
resultan ser los más acertados ni para realizar, con esa
excusa, una revisión oficiosa del asunto, por lo que la tutela
no tiene vocación de prosperidad.
5. Conforme a lo expuesto, se confirmará la sentencia
impugnada, con las precisiones señaladas respecto de la falta
de legitimación en la causa del abogado Eli René Perugache
Meneses.
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VI. DECISIÓN.
En mérito de lo expuesto, la Sala de Casación Civil,
Agraria y Rural de la Corte Suprema de Justicia,
administrando justicia en nombre de la República y por
mandato de la ley, y por mandato de la ley,
RESUELVE:
PRIMERO: DECLARAR la falta de legitimación en la
causa por activa de Eli René Perugache Meneses.
SEGUNDO. CONFIRMAR en lo demás, el fallo de primer
grado.
TERCERO. Notifíquese esta providencia a los
interesados en la forma prevista por el artículo 30 del Decreto
2591 de 1991. Oportunamente, remítase el expediente a la
Corte Constitucional para su eventual revisión.
NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE
HILDA GONZÁLEZ NEIRA
Presidente de Sala
MARTHA PATRICIA GUZMÁN ÁLVAREZ
FERNANDO AUGUSTO JIMÉNEZ VALDERRAMA
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Radicación no. 11001-02-04-000-2024-02177-01
(En Comisión de Servicios)
OCTAVIO AUGUSTO TEJEIRO DUQUE
FRANCISCO TERNERA BARRIOS
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Firmado electrónicamente por:
Hilda González Neira
Presidenta de la Sala
Martha Patricia Guzmán Álvarez
Magistrada
Fernando Augusto Jiménez Valderrama
Magistrado
Octavio Augusto Tejeiro Duque
Magistrado
No firma en comisión de servicios
Francisco Ternera Barrios
Magistrado
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