Transcripción
A-Buenos días, estamos nuevamente en el CECyT (Centro de Estudios Científicos
y Tecnológicos) “Juan de Dios Bátiz”, en esta ocasión nos acompaña el
profesor z, profesor de este CECyT. Te agradezco mucho tu gentileza de
platicarnos tu biografía como profesor de matemáticas.
B- Buenos días a todos, mi nombre es …, tengo 22 años, soy egresado de este
plantel, el CECyT No. 9. Mi profesión es la Licenciatura en Física y Matemáticas.
Yo comencé con esto de la docencia… mi primer acercamiento fue a los 17
años, cuando estudiaba todavía aquí en la Bátiz, mi servicio social consistía en
esa parte, en dar asesorías a los chicos de semestres anteriores, de lo que era
álgebra, geometría analítica, según fuera. Yo estudiaba cálculo integral en ese
tiempo, todo comenzó conociendo al Ingeniero Cortés, yo tenía algunas dudas
de cálculo Integral, me fui acercando a él para preguntarle algunas situaciones,
porque sucedió que en ese tiempo mi maestra, estaba de incapacidad,
entonces cuando yo inicio mi curso de cálculo integral no teníamos profesor. Sin
embargo, la parte de las matemáticas me comenzó a llamar mucho la atención,
cuando entré a tercer semestre. Cuando yo ingreso a la Bátiz, realmente yo le
tenía mucho miedo a las matemáticas, mi profesor de repente nos tenía bajo
cierta presión en la forma de trabajo, o a veces sus palabras eran muy
desmotivantes y el mismo ambiente de la Bátiz, pues terminaba por ejercer
demasiada presión y miedo sobre mí. Alcancé a aprobar con la mínima
calificación álgebra, geometría y trigonometría; pero en tercer semestre es
cuando las cosas cambian mucho, mi profesor fue el profesor Hermenegildo, en
el segundo año de la Bátiz, Geometría analítica y Cálculo diferencial, y fueron
muchas cosas que se fueron conjugando para que yo fuera decidiendo esta
área de trabajo. Cuando lo conozco, me doy cuenta que existe una manera muy
diferente de ver las matemáticas, de aprenderlas, yo hasta ese momento todo lo
hacía muy mecánico, aprendiéndome las fórmulas y cometiendo errores cuando
de repente me cambiaban un dato en un problema, -porque era todo muy
mecánico, muy modístico-, pero cuando lo conozco a él, y lo digo con mucho
gusto, creo que fue cuando aprendí a pensar. Eso fue lo que más me gustó de
todo esto, y de hecho, fue tan trascendente porque me hizo a mí cambiar mi
carrera que quería estudiar originalmente. Yo entré a la Bátiz con la idea de
estar en la especialidad de programación, porque yo quería ser ingeniero en
sistemas computacionales, pero cuando conozco al profesor Hermenegildo las
cosas cambian radicalmente y una de las palabras que hasta la fecha siguen
rondándome de una manera muy especial en la cabeza es la palabra
demostración, y la conocí con él, él me enseñó cómo demostrar, me enseñó a
pensar una demostración, qué tenía yo que hacer, cómo tenía que ver las cosas,
y no era una forma mecánica; sino empezar a generar ideas para poder
aterrizar en algo, en alguna solución concreta. Él me enseñó entre otras cosas
que las matemáticas también pueden ligarse con muchas cosas, que son un
lenguaje realmente, como lo dicen los científicos, un lenguaje que nos puede
ayudar a descubrir la naturaleza y bueno, regresando a cuando comencé mi
servicio social, yo venía de un año muy bonito, porque de pasar de un seis en
álgebra y en trigonometría, en geometría analítica obtuve una nota de ocho al
final del semestre, pero en cálculo diferencial obtuve un diez, entonces fue un
crecimiento bastante rápido, yo lo veo así, como producto de mucho esfuerzo.
Solía pasar días enteros con el profesor Hermenegildo platicando todas las
áreas de matemáticas, me gustaba mucho leer, bueno me sigue gustando la
lectura, pero él encontró la forma también de explotar esas cosas, y bueno,
cuando yo llego a quinto semestre, llego con una motivación muy grande, de
querer aprender cálculo, esa era la última parte que me faltaba, era cálculo
integral y a pesar de que yo no tenía un profesor titular, me di a la tarea de
aprenderlo por mi cuenta, pero no entendía al principio los cambios de variable,
fue cuando me acerqué al ingeniero Cortés, empezamos a entablar una relación
primero con asesorías y después nos fuimos haciendo un poquito más amigos y
fue cuando me invita a dar asesorías. Él era jefe del área básica en ese
entonces y así comencé, las primeras clases digamos que así, las tomé como
servicio social. Cuando salgo de la Bátiz, ya con la idea clara de ser
fisicomatemático, quería ser Fisicomatemático porque la persona que más me
enseñó en cuestión de física y de matemáticas, esa era su carrera, Licenciado
en Física y Matemáticas, entonces fue tanta la admiración que yo tomé, tanto el
gusto que veía de una persona que daba con mucho cariño, con mucha pasión
sus clases, que dije yo quiero hacer eso, yo quiero resolver problemas, quiero
entender cómo son las cosas. Entonces fue así cómo yo escogí esa carrera, y
entonces seguía viniendo aquí a la Bátiz los sábados, apoyando en los talleres
de regularización de los chicos, había muchas materias, podía ser álgebra,
trigonometría, geometría analítica, fueron todavía como dos años que estuve
trabajando por aquí, en la cuestión de servicio social, ya obviamente lo había
cumplido, pero realmente le tengo mucho cariño a la escuela, de hecho les
cuento a los chicos que los mejores momentos de mi educación, ni siquiera los
tuve en la escuela superior, los momentos más agradables, más bonitos fueron
aquí en la Bátiz, para mí era un gusto seguir apoyando aquí, aunque ya no
tuviera una obligación como tal, era una manera de agradecer todo lo que me
había dado.
Las cosas allá en la superior, se empezaron a poner un poquito más
absorbentes en cuanto a tiempo, me demandaban mucho tiempo la cuestión de
los laboratorios, de las tareas, entonces hubo un tiempo en el que ya dejé esta
parte de la Bátiz, seguía teniendo contacto con algunos maestros de aquí, y
bueno un buen día, yo estaba en sexto semestre, me acuerdo bien, fue un
poquito antes de la mitad del semestre, era inicios de febrero, y el ingeniero
Cortés me llama, ya era en ese entonces el subdirector académico y me invitó a
trabajar por acá. Entonces era una oportunidad que yo no podía rechazar,
demasiado interesante, porque no solamente era algún trabajo ya formal, sino
más allá del sueldo, era estar aquí en la escuela que siempre he querido, insisto,
yo le tengo mucho cariño a esta escuela, entonces decidí empezar a venir a
trabajar, ya había iniciado el semestre, y el curso que yo tenía que trabajar era
el de trigonometría, comencé con dos grupos enseñando trigonometría y bueno
sí, fue muy interesante o muy graciosa como se dio la situación, pensé que iba
a haber un acercamiento con el profesor que se iba, para ver cómo íbamos a
decirle al grupo y eso, y resulta que mi primer día de trabajo fue el primero de
marzo, fue un martes, todavía me acuerdo muy bien, y de repente me dicen que
ya me tenía que presentar frente al grupo, y venían de realizar el examen
departamental y bueno el profesor que me entregaba el grupo, todavía recuerdo
muy bien la frase: “sabes que, éste es el grupo, aquí está la lista, resuélveles el
examen” y dije: “bueno”, sí estaba un poco nervioso, el hecho de tener una
apariencia muy similar a la de los chicos que les doy clase, somos
prácticamente de la edad, de repente sí fue un poco difícil, hacer llegar las
reglas del juego, de cómo íbamos a trabajar, que me tomaran en serio, pero
poco a poco fui conviviendo, además el rechazo natural de que tienes un
profesor con el que ya estás acostumbrado a trabajar, porque estos chicos
venían de álgebra con el mismo maestro, es una forma de trabajo que de
repente es difícil cambiar, y bueno había algunas situaciones que teníamos que
adaptarnos. Algunos no estaban muy de acuerdo, pero la verdad sí fue muy
difícil esta primera parte, pero bueno uno va tomando experiencia, voy a cumplir
dos años este primero de marzo del 2013, cumplo dos años de trabajar aquí,
como maestro de la Bátiz voy a cumplir apenas dos años, y bueno en ese
tiempo he impartido cursos de trigonometría, fue el primero, después recibí a
los chicos de nuevo ingreso en álgebra, tuve tres grupos de álgebra, y esa
generación pues la sigo trabajando, de repente ahorita les doy física, a algunos
de esos chicos, pero cuando recibo yo a los chicos de álgebra, también el
siguiente semestre les doy trigonometría, ese año fue extremadamente bonito
porque fue cuando a mí me toca participar en los encuentros interpolitécnicos,
entonces estuve entrenando a los chicos en álgebra y en trigonometría, y bueno,
nos fue bastante bien, en álgebra ganamos tres lugares: primero, segundo y
quinto; pero en trigonometría ganamos los cuatro primeros lugares y otros entre
los primeros diez, total que ocho alumnos fueron premiados en esa generación
y han sido experiencias muy agradables. He mejorado en ese sentido, en la
forma de cómo dar las clases, porque de repente lo que uno ve allá en FM es
muy diferente a lo que nosotros tenemos que enseñar, hay que aterrizar las
cosas de modo que ellos las puedan entender, de repente se nos hace que
somos muy elevados en cuanto al lenguaje o en cuanto a los conceptos, y algo
que siempre he insistido en mis clases es un poquito de formalidad. Siempre he
sido de la idea de que hay que hacer las cosas de la mejor manera posible,
nosotros siempre debemos de cuidar la manera en cómo hablamos o en cómo
escribimos, y así como somos cuidadosos en la ortografía, en la gramática,
también las matemáticas tienen su parte. Entonces, sí me gusta mucho
hablarles de que hay cosas que… cómo deben de ser, que de repente por
abuso o por algunas malas costumbres que hemos desarrollado como sociedad,
las vamos perdiendo, pero que las matemáticas también tienen sus reglas, que
hay que cuidarlas mucho. Eso es lo que a mí me gusta, y sobre todo, insisto
con los chicos de que a mí no me interesan mucho los cálculos numéricos, lo
que a mí me interesa es que aprendan a pensar, soy muy estricto en la forma
de calificar, en que si no hay un procedimiento limpio, claro y ordenado, no lo
califico. Esa es una de las reglas que siempre me gusta trabajar con ellos y de
alguna manera incluso ellos buscan en algún momento imitar, no soy muy
partidario de que hagan lo mismo que hace el maestro, porque a lo que a mí me
interesa es que ellos tengan su método propio, que ellos propongan nuevas
ideas y en eso, ahorita me viene a la mente que en algún examen, yo había
propuesto en la solución cuando estábamos dando la revisión, una solución del
examen, un problema, recuerdo que un chico se levanta y me dice: “Oiga, ¿se
puede hacer así?” como que no le había entendido yo muy bien la idea, y le
dije: “A ver, pasa al pizarrón” y la solución que expuso era extremadamente
elegante y más bonita, más de la que yo mismo había propuesto, y eso me dio
mucho gusto. Yo no tengo ningún problema en que los chicos ofrezcan una
solución mejor que la del maestro, el método del maestro no es el único, no es
el perfecto, y eso es cuando yo siento que mi trabajo tiene algún fruto, cuando
los chicos tienen ese agrado por aprender más matemáticas, cuando se
acercan y me dicen: “Oiga, ¿qué otro libro puedo leer?, platíquenos más sobre
esto, ¿qué más podemos entender? ¿Qué más hay acerca de este tema?” Es
ahí cuando siento que he capturado un poco su atención, eso es lo que yo
busco en la docencia y si decidí en esa parte, fue porque en algún momento
pues sí me desanimaba que a lo mejor no hubiera maestros de matemáticas
que te motivaran a aprender, te decían se hace así y punto. ¿Por qué? porque
sí. Nunca me ha gustado esa frase de “porque es la fórmula, porque así viene
en los libros”. Todo tiene un por qué, todo tiene un desarrollo, y aunque muchas
de las fórmulas implican herramientas más avanzadas como cálculo por
ejemplo, como algo que no está acorde al semestre que estamos viendo, yo
siempre he sido de la idea de que a los chicos hay que platicarles la verdad,
aunque a lo mejor no podamos construírselos como debiera de ser en ese
momento, sí decirles que todo tiene un por qué y que en algún momento lo van
a entender, que a lo mejor ahorita no tenemos las herramientas necesarias o
que no tenemos tiempo suficiente, pero todo tiene un por qué y yo no veo el
motivo o la razón por la cual yo diga: porque así es. No es así, todo en esta
vida tiene un por qué, a lo mejor no siempre se nos concede el derecho o la
oportunidad de saberlo, pero de que lo hay, hay alguna razón y eso es lo que yo
siempre busco, que los chicos no se conformen con que así son las fórmulas,
que siempre debatan, que siempre cuestionen. Siempre les he dicho que lo que
yo les platico, no tienen que creérmelo todo en absoluto, que ellos tiene que
cuestionarme: “oye, ¿por qué es así?, ¿qué más hay?, ¿se puede demostrar?”
y entonces platicamos un poco más de la formalidad de las matemáticas, por
ejemplo en el caso de lo que es álgebra o algunas otras materias, hablar de los
axiomas o en geometría los postulados, que sí, ciertamente, hay una base que
de repente tenemos que aceptar, y a partir de ahí construir todo, pero bueno,
dar una idea un poquito más aterrizada, ir más allá de la intuición, de poderlo
asociar un poquito más, y entender cómo son las cosas, cómo van funcionando
y por qué son así.
A- En esta etapa de tu vida, ¿Qué te sientes más, profesor de Matemáticas o
fisicomatemático? ¿Qué diferencia hay? o ¿Qué hay con eso?
B- Eso es algo muy chistoso, porque la verdad, lo que más me apasiona es la
Física, esa es mi especialidad, ya en FM, yo decidí por la cuestión de la Física,
lo que más me interesa es la cuestión de electromagnetismo y las situaciones
de luz, todo lo que tiene que ver con la luz, mecánica cuántica,
electromagnetismo, es lo que más me gusta. Sin embargo, hay muchas cosas
en matemáticas que cautivan mi atención, por ejemplo la teoría de números,
cuando de repente te avientan un problema, a ver demostrar que éste es
divisible por tanto, y es un número gigantesco o cuántas cifras tiene o cuál es la
última cifra de este número, entonces hacer ese tipo de estimaciones, dices
¿cómo lo hago?, esos problemas que involucran mucho ingenio, me llaman
mucho la atención y en cuestión de matemáticas un poquito más fuera de las
olimpiadas y eso, el cálculo me interesa bastante, todo lo que es la parte
después con análisis matemáticos, me es extremadamente interesante. Sin
embargo, lo que menos me cuesta trabajo hacer es la Física, en Matemáticas sí
tengo que meterme a trabajar todavía más duro de lo que es la Física y tengo
imaginarme otras cosas o dejar de lado algunos vicios que todavía de repente
traigo, incluso desde la primaria pero el ser fisicomatemático o bueno, como me
siento mejor yo, pues me siento un poquito más fisicomatemático, más que
maestro de matemáticas, siento que soy fisicomatemático. Aquí en la Bátiz,
digamos que siempre me dan la oportunidad, me dan grupos de matemáticas
porque es lo que siempre he venido haciendo desde que yo hacía servicio
social pero no me desagrada, aunque digamos que profesionalmente hablando
lo que más disfruto a veces es la cuestión de la Física, me gusta mucho trabajar
en laboratorio y todas esas cosas, pero si yo no dejo de ser maestro de
matemáticas, o si yo no expongo alguna queja o algún desagrado por enseñar
matemáticas, es porque me gusta lo que de repente se pide, el nivel de
exigencia de aquí de la Bátiz, entonces sí de repente tienes oportunidad de
darles algo más de lo que marca el temario. Entonces sí me siento un poquito
más fisicomatemático, pero disfruto mucho ser profesor de matemáticas, me
gusta mucho.
A- Pero, ¿Las ves separadas? ¿Son dos cosas aparte?
B- A veces sí.
A- ¿Cómo profesión?
B- A veces sí.
A- ¿O en qué sentido interpretas esta actividad de enseñar matemáticas, el ser
profesor de matemáticas? ¿Es una profesión desde tu punto de vista?
B- Sí es una profesión y a veces sí son un poquito diferentes, porque también
depende de la cuestión de los estudiantes, sobre qué es lo que quieren hacer,
los chicos aquí, son pocos los que quieren ser fisicomatemáticos, y entonces sí
veo la cuestión de lo que es ser fisicomatemático y lo que es ser ingeniero,
normalmente se nos presume que el trabajo de la ingeniería es muy práctico, y
que normalmente se van a resultados y a cómo se tienen que hacer las cosas,
más allá de, de dónde vienen o cómo se construyeron, sí veo esa parte
diferente, aquí ser profesor de matemáticas, en algún momento sí exige un
poco ser más práctico, porque los chicos tienen ese perfil de ingeniería, la rama
es ingeniería en ciencias fisicomatemáticas, pero yo sí veo una clara diferencia,
porque el trabajo de ingeniería, al menos lo que yo me he podido dar cuenta,
he podido palpar, sí es muy práctico, no dudo que haya ingenieros que sí se
den a la tarea de pensar o de construir algunas cosas o que se les platique más
a detalle la cuestión de las matemáticas, de donde vienen, pero por ejemplo
cuando se enseña cálculo en este caso vectorial, ya un poquito más avanzado
en ingeniería, pues no se meten mucho en interpretaciones, de un gradiente,
una divergencia, o un cálculo en Rn, lo que serían conjuntos de medida cero, el
teorema de Fubini cómo se demuestra, o el teorema de cambios de variables,
soportes de funciones, cosas así avanzadas, eso nosotros lo vemos pero a
ellos se les explican qué condiciones elementales tiene que haber en una
integración doble o triple, cómo hacer una parametrización, un cambio de
coordenadas, todo ese tipo de cosas, sí lo veo diferente, y sí siento que es una
profesión ser profesor de matemáticas, porque tú tienes que elegir elementos
clave para poder hacer una estructura y dárselos según las necesidades, no es
solamente de venir y dar todo lo que viste en fisicomatemáticas, y ya, no nada
más se trata de eso, sí tienes que darte a la tarea de escoger qué libros vas a
trabajar, qué temas vas a tomar, cómo los vas a abordar y con qué profundidad.
Sí es una profesión ser profesor de matemáticas.
A- Bueno, aunque yo creo que ya lo has reflejado, haces una diferencia grande
entre un área a las ciencias y un área a la práctica, cómo puede ser la
ingeniería, yo te preguntaría desde tu punto de vista ¿por qué tienen que
aprender matemáticas los jóvenes? ¿Qué les aporta? Desde tu punto de vista.
B- Si no me equivoco fue Galileo quién decía que las matemáticas eran el
lenguaje de la naturaleza, entonces no solamente lo vemos en la física, yo en
las clases trato de darles elementos que les van a servir en física, eso es lo que
más me preocupa a mí, cuando yo veo cálculo integral por ejemplo, uno de los
primeros métodos de integración que tengo que revisar es sustitución
trigonométrica, porque en ese semestre llevan cálculos de campos eléctricos,
llevan Física III, electromagnetismo, no pueden calcular un campo eléctrico de
una distribución de cargas, si no saben una integración por sustitución
trigonométrica, entonces trato de ir enseñando las herramientas que van a
necesitar inmediatamente o para otros semestres de inmediato, o bueno al final
del bachillerato o incluso pensando en ingeniería, que es lo que les pueden
servir y por qué tienen que aprender matemáticas, porque aunque incluso
tuvieran que ser médicos, biólogos, algunos análisis necesitan utilizar números,
si tienen que estudiar una bacteria, pues tienen que estudiar por ejemplo su
tiempo de vida, o qué tanto es el tiempo que pueden accionar , cuánto dura a lo
mejor la etapa más específica, no sé, no conozco mucho sobre biología, sus
ciclos metabólicos, lo que quieran estudiar o la forma en que se van
multiplicando, pues incluso algunos problemas de bacterias o cosas que tengan
que ver con biología, si llegan a estudiar modelos de cuestiones exponenciales
y logarítmicas en álgebra, incluso en economía hay cosas de álgebra lineal que
se tiene que aplicar, en cosas un poquito administrativas, o incluso con
sociología, cómo se comportan las poblaciones, todo eso. Las matemáticas son
indispensables en la vida diaria, sin importar lo que queramos, si queremos
comprar algo en una tienda, si vamos al mercado, si simplemente estamos en
casa y necesito a lo mejor reparar algo y necesito un trozo de madera, un trozo
de metal, tengo que pensar en algo que está asociado a un número, aunque
bueno las matemáticas van más allá de los números, y si bien es cierto son
cosas extremadamente abstractas, bueno la mente humana ha sido capaz de
asociarlo a algo físico, o algo que yo pueda manipular en la mayoría de los
casos.
A- ¿Sientes que hay una valoración al profesor de matemáticas socialmente?
B- No. Porque siempre se le ha etiquetado y se le ha estigmatizado cómo que las
matemáticas son el problema de toda sociedad o que son algo que incluso no
tendrían que ver. La gente que no está empapada de una educación integral,
piensa que las matemáticas son algo más, incluso hay muchas burlas acerca de
las matemáticas, las matemáticas para qué, si eso no lo voy a ocupar, muchos
chicos dicen “oye, y ¿para qué nos sirve hablar de una partición? o ¿para qué
tengo que aprender qué es un intervalo? o ¿cómo son los números? ¿de dónde
se construyen? o Teoría de Conjuntos eso para qué me sirve, si eso no se
aplica en la vida diaria” y entonces, ok entiendo que hay cosas muy teóricas,
que de repente son difíciles de aterrizar, pero las cosas tan esenciales como el
cálculo o la misma álgebra, siempre son cuestiones de “Ay, para qué, la
calculadora lo puede hacer” todo gira en un entorno de la inmediatez, que todo
lo queremos extremadamente rápido y queremos dejar de pensar, para qué lo
hago, para qué me desgasto, si yo puedo hacer otras cosas, y están ahí
dispositivos que lo pueden hacer; sin embargo se nos ha olvidado que un
dispositivo no piensa y si ese dispositivo comete un error es porque nosotros
insertamos una instrucción para que se cometiera un error. Entonces no es
valorado el trabajo, tan es así que bueno, hay personas que ya tienen sueldos
exorbitantes comparados con alguien que se dedica a realmente aportar algo
significativo. No es valorado, porque si fuera valorado habría más apoyo a la
investigación. Yo no conozco muchas investigaciones aquí en México sobre
matemáticas, a pesar de que tenemos una sociedad matemática mexicana, no
veo que se apoye como debería de ser, no hay tantas publicaciones de libros
de nivel avanzado como en otros países, tenemos que estar comprando
literatura de Francia, de Inglaterra, de Alemania, Estados Unidos, cuando hay
mentes muy brillantes aquí en México, y sí tiene que ver con la estructura de la
sociedad, la idiosincrasia, porque al mexicanos le preocupan cosas demasiado
superficiales, siempre estamos hundidos en una idea mediocre de que hay más
o menos está bien, no es necesario profundizar si lo que necesito es solamente
esto. Nos preocupamos por ser extremadamente prácticos, y dejamos de lado
lo que realmente es trabajar con nuestra mente, entonces si de repente incluso
en medicina o en otras cosas buscamos que todo sea muy fácil, pues cuanto
más en matemáticas, y entonces vamos perdiendo esa habilidad de aprovechar
todas nuestras capacidades y por ende, no podemos valorar algo que no
utilizamos, algo que no forma parte tan esencialmente de nuestra sociedad, no
puede ser valorado, definitivamente.
A- No sé si quieras agregar algo más o piensas que con esto que has platicado y
después podemos regresar a profundizar en algunas cosas muy interesantes
que has dicho.
B- Hay muchas cosas que a mí me preocupan respecto a las matemáticas y de
hecho es una de las grandes motivaciones que tengo, yo en algún momento no
tenía una idea cuando decía quiero ser fisicomatemático, lo que yo pensaba era
en resolver problemas, en cuestionarme muchas cosas, en aprender, me gusta
mucho aprender y creo que al principio no me había cuestionado en qué vas a
trabajar, sabía que uno puede ser investigador, uno puede dar clases, incluso
tiene que ver con la pregunta anterior, de que si es valorado el puesto de
profesor matemáticas, ahorita dijimos algo de física, se corrobora que no,
porque cuando yo les dije a mis papás que yo iba a ser fisicomatemático, al
principio mi papá me dijo: “y de qué vas a trabajar?”. Mi mamá me dijo que no
había ningún problema mientras hiciera lo que a mí me gusta, pero siempre me
dijeron: “vas a acabar dando clases ¿no?”, como en una forma muy despectiva,
cuando el trabajo de un profesor es extremadamente valioso, muy valioso y yo
no me había cuestionado qué es lo que quería hacer más, sí tenía una idea de
que en algún momento quería dar clases, pero no lo había visualizado como
algo permanente, como algo momentáneo. Hasta la fecha y yo creo que eso va
a ser algo permanente, yo no dejo de tener admiración por mi maestro de
matemáticas, que actualmente es mi jefe, y de hecho hace unos momentos
seguimos platicando y me sigue enseñando muchas cosas y sigo admirándole
todo lo que puede una persona aprender y aportarle a alguien más, y sobre
todo con una paciencia, con un cariño y es muy bonito cuando logras atrapar la
atención de los chicos. Lo que a mí me preocupa es que actualmente ya pocos
son los alumnos que me interesan por aprender matemáticas, muchos dicen:
“Dame la fórmula y ya. Cómo lo hago y ya. No quiero saber más, no me
interesa saber de dónde vienen”, eso es lo que a mí me preocupa y es mi
principal motivación para permanecer aquí. Actualmente tengo la firme idea de
querer ser investigador y docente, eso es lo que quiero, quiero combinar esas
dos cosas, y entiendo que son dos profesiones y que hay que trabajar
demasiado duro, pero no lo quisiera dejar, no porque uno realmente sea
indispensable, o porque vaya a salvar la situación de las matemáticas aquí en la
escuela o en la sociedad, no. Nadie es indispensable, pero sí hay que
reconocer que hay trabajos muy valiosos y que hay que cuidarlos, y que hay
que motivarlos. Siento que hace falta motivación, a las academias de
matemáticas, no solamente aquí, en todos lados. Hay que darles un lugar
especial, todos son muy importantes, pero si nosotros como bachillerato
bivalente, ya damos un perfil un poquito estricto, hay que darle prioridad a lo
que nos dicen, de repente a mí me llama la atención que se apoye más al inglés,
yo no tengo nada en contra de ellos, y es muy importante, pero si nosotros
queremos que los chicos tengan un buen nivel de inglés para aplicarlo en su
carrera, pues nosotros tenemos que darles elementos más esenciales que
tengan que ver con esa carrera, si nosotros somos un centro de estudios
científicos y tecnológicos, creo que lo más razonable y bueno en el área
fisicomatemáticas, lo más razonable es que tengamos prioridad sobre otras
áreas y eso no implica de que vamos a ser personas cuadradas, que no vamos
a pensar, no es así, los matemáticos y los profesores que enseñan matemáticas,
no tienen por qué ser estigmatizados como personas que no tienen
sentimientos, que no pueden desenvolverse. Si es necesario una educación
integral pero si te vas a dedicar a un área que tiene que ver con ciencias
fisicomatemáticas, naturalmente tienes que tener un poquito más de rigor en
esa situación. A mí me molesta y me da mucha tristeza que haya gente
negligente, que se dedique a enseñar matemáticas para completar un sueldo,
no lo tolero, no entiendo por qué, y si nosotros queremos gente que sepa
matemáticas, debemos de tener gente que realmente enseñe matemáticas. Eso
es lo que necesitamos para las generaciones, porque insisto, aprender o saber
matemáticas no es saber fórmulas, es más allá, es un área extremadamente
bonita, yo creo desde mi punto de vista, tanto la física como las matemáticas
son las áreas más bellas que puedan existir, son las más bellas que pueden
existir, porque a partir de ahí podemos hacer cosas extremadamente
grandiosas y no podemos comunicarnos si no tenemos un lenguaje, y en la
ciencia, la mayoría, sino es que siempre el lenguaje son las matemáticas
aunque no nos guste. Yo insisto en que debe de fortalecerse en esa situación,
quiénes están dando matemáticas, qué tipo de personas están al frente de un
grupo, pararse y dar un problema y dar una fórmula, yo creo que cualquiera lo
puede hacer, pero enseñar va más allá. Entonces, sí a las instituciones
educativas les hace falta tener un control, ir más allá en las contrataciones,
saber qué clase de persona está al frente, porque es muy negligente de nuestra
parte decir, es que es lo único que hay, a lo mejor antes era más reducido el
número de profesores de matemáticas con el perfil más puro, pero actualmente
yo creo que hay mucha gente que lo puede hacer, muchísima gente y bueno es
cierto, hay que respetar las edades y yo estoy completamente de acuerdo, pero
hay gente muy brillante que es joven y que puede hacer trabajos muy buenos,
obviamente que hay que saberlos canalizar. Yo creo que las matemáticas
tienen que reestructurarse a nivel nacional, antes por lo que a mí me cuentan
mis papas, y gente más grande que yo con quien tengo convivencia, pues se
enseñaba con un rigor, muy especial, y se ven temas que de repente ahora se
van dejando para otros niveles, cuando se les puede enseñar a los niños más
pequeños, se van haciendo las cosas pues como que más tranquilas, y
entonces pues de repente hay muchos reprobados en matemáticas en niveles
de prepa o las universidades, porque no están bien cimentados, hay que hacer
una reestructuración en la educación básica, desde la primaria. Eso sí no me
consta, pero dicen que creo que en China a nivel secundaria ya tienen un
acercamiento con números complejos, ni siquiera en la Bátiz se enseñan
números complejos, si nosotros queremos hacer un desarrollo en ciencia y
tecnología, necesitamos herramientas y nuestras herramientas son física y
matemáticas, no hay más. Entonces no podemos tener un crecimiento, no
podemos tener grandes expectativas, si no estamos trabajando para ello y las
cosas no van a cambiar de un día para otro, si no empezamos a hacerlo en este
momento, también hay que cuestionar qué gente está en el gobierno, si
realmente hay gente que se ha parado frente a un grupo, porque la gente que
habla de la educación basada en competencias, que la nueva pedagogía, que
hay que tener cuidado cómo le hablas al alumno, ok, hay algo que se llama
respeto, punto pero de eso a que tengamos que relajar toda la matemática nada
más por darle gusto a la pedagogía, no sé me hace algo muy coherente. Yo
creo que se puede trabajar de una manera muy sincronizada pero hay que
ponernos de acuerdo, y no es justo que la gente que haga los programas de
matemáticas sean personas que nunca se han parado a dar clases de
matemáticas, no tiene razón de ser, y entonces pues yo veo actualmente los
libros de matemáticas, basados en competencias, con muchos dibujitos, muy
didácticos, y uno no está en contra de eso, siempre estamos buscando cuál es
la mejor manera de enseñar matemáticas, pero pues si siempre vamos a tomar
con dibujitos, pues yo creo que pocas veces vamos a llegar a cosas más
interesantes, y no dudo que no sean interesantes los dibujos, pero hay que
saberlos enfocar y hay que marcar niveles.
A- Muy bien, de veras te agradezco muchísimo tu colaboración y es muy
interesante lo que dijiste y yo espero que podamos profundizar en algunas
cosas de las que mencionaste en este momento y por lo pronto, gracias.
B- No, al contrario, gracias a usted.
A- Gracias por colaborar, algo vamos a hacer con sus ideas, con esas cosas.
Porque esta parte que te pregunto sobre valorar al profesor de matemáticas lo
comparto ahí, entonces es importante que nuestro medio politécnico y social,
más allá del politécnico, conozca el perfil de los profesores, lo que piensan los
profesores, y yo creo que es una oportunidad.
B- Esperemos hacer muchas cosas. Muchísimas gracias.