Práctica de la Atención
“...practicar la atención es consciencia momento a momento. Se cultiva prestando atención a
las cosas a las que ordinariamente les negamos un momento de reflexión. Es un enfoque
sistemático para desarrollar nuevas formas de control y sabiduría en nuestra vida, basado
sobre nuestras capacidades de relajación, atención, consciencia e intuición.”
Jon Kabat-Zinn
Si el ser humano desea vivir plenamente en todos los ámbitos de su existencia, necesita una
transformación que le permita mantener una alerta consciente en cada momento de su vida.
Para nosotros, habitualmente, la vida “es todo aquello que nos perdemos mientras estamos
haciendo planes para el futuro”. Pero, hacer es tan importante como ser.
Se puede recuperar un estado natural de felicidad, apreciando cada instante como primero,
único y eventualmente, último. Esta muy antigua y sabia estrategia, es la práctica de la
atención, que nos permite observarnos interiormente y reflexionar sobre los aspectos que no
asumimos con atención y que nos conducen a un estado de estrés e insatisfacción.
El proceso de esta práctica tiene dos cualidades importantes: la primera, es vivir en el
momento presente
y la segunda se relaciona con estar abierto a las diversas perspectivas que se presenten.
Estas cualidades conducen a verificar que se requiere una predisposición especial basada en
las siguientes características:
1.- No juzgar.- No juzgarse a sí mismo, así se aprende a no juzgar a los demás.
2.- Paciencia.- La completa apertura al momento requiere paciencia, aceptar que cada
evento ocurra a su propio ritmo.
3.- Mente de principiante.- Experimentar cada momento y actividad como si fuera la
primera vez. “ En la mente de principiante hay muchas posibilidades, en la del experto, sólo
unas pocas”.
4.- Confianza.- Aprender a confiar en uno mismo, cada experiencia es nueva porque, si
realmente observamos, vemos que todo cambia en la Naturaleza a cada instante.
5.- No empecinarse en el esfuerzo.- No ofuscarse en el hacer y dar más importancia al
ser.
6.- Aceptación.- Al no juzgar lo que observamos, pensamientos, sensaciones, sentimientos
y experiencias, aprendemos a aceptarlos. Es importante para aprender a admitir el pasado.
7.- Soltar.- No aferrarse a experiencias o personas del pasado, saber perdonar para poder
soltarlo.
En la práctica de la atención, “el momento” es lo importante. Los beneficios al
experimentarla son incalculables. Entre ellos:
1.- Reduce el estrés.- Al estar sólo en el presente, no sobredimensionamos el compromiso
y, por lo tanto, no nos apresuramos. El apresuramiento nos hace vivir en la superficie de la
vida.
2.- Aumenta la productividad.- Una mente que divaga se equivoca porque no es
coherente con lo que piensa, siente y hace.
3.- Mejora las relaciones interpersonales.- Los demás perciben nuestra presencia plena
y se sienten acogidos.
4.- Felicidad.- Nos permite apreciar las pequeñas grandes cosas de la vida de las que no
estamos conscientes sin atención.
En nuestra propia vida, cada uno de nosotros puede traer a la memoria algún problema
actual y comprobar cómo la práctica de la atención modifica el agobio que nos produce.
Si se desea practicar la atención con el objeto de realmente transformar nuestra vida, es
preciso conocer los obstáculos que impiden aplicarla. Estos pueden ser:
1.- Sufrir de apresuramiento.
2.- Sentir que la felicidad depende de las ganancias a obtener.
3.- Comparar el presente con el pasado.
4.- Tener temas vitales inconclusos.
5.- Sentir tedio por la rutina diaria.
6.- Negar o alejarse de las experiencias dolorosas.
7.- Preocuparse de lo que pueda acontecer en el futuro.
8.- Ser mecánico para actuar. Este comportamiento se basa en antiguos
patrones de la familia o sociedad.
El hacer conscientes los obstáculos que nos impiden vivir con atención, nos permite
sustituirlos por actitudes más sanas y adecuadas a nuestro objetivo de transformación.
¿Cómo obtener más atención?
“ Comenzamos a ver cuando somos capaces de detenernos”
Thich Nhat Hanh
1.- Práctica de la Respiración.- Mediante la respiración consciente, se obtiene equilibrio
físico, mental y armonía interior. También conecta lo consciente con lo inconsciente, es un
mediador entre cuerpo y mente.
En la respiración, la inhalación es el crecimiento, la exhalación es el decaer. La pausa entre
ambas es el existir. La respiración errónea puede hacernos adquirir hábitos indeseables al
bloquear los sentimientos.
Debe ser una respiración abdominal y diafragmática para relajar el plexo solar. La atención
en la respiración nos retrotrae al momento presente y como consecuencia nos contacta con
nuestro ser interior. Nos relaja, muy principalmente, durante la exhalación. También nos
aquieta la mente y consigue que uno se retire de los problemas con el pensamiento, es por
esto un arma excelente contra el estrés.
Técnica de respiración consciente:
Para comenzar a hacerlo, conviene buscar un lugar tranquilo y sin distracciones. Sentarse en
posición cómoda con la espalda erguida. Relajar el cuerpo, dejar caer las manos sobre los
muslos. Ojos cerrados
o entreabiertos, a elección.
Se lleva la atención a la respiración, observando la entrada y salida del aire, la que produce
el movimiento del abdomen - el que sube al inhalar y baja al exhalar - y las aletas de la
nariz, que se dilatan y se contraen.
Mientras se respira, primero llevar la atención a los pensamientos, sentimientos y/o
sensaciones corporales que vienen y van. En seguida llevarla a la respiración, con
naturalidad, sin forzarla.
Al atender los pensamientos, primero explorarlos reconociéndolos, contándolos, observando
cómo se transforman cuando se les presta atención. Luego, volver la atención a la
respiración. Igual procedimiento se emplea con los sentimientos y las sensaciones.
Si la mente está errante, observar: ¿Qué se piensa? ¿Dónde está ese pensamiento?
¿Presente, pasado? ¿Está lamentándose? ¿Qué sentimientos acompañan a esos
pensamientos? ¿Qué sensaciones? ¿Qué se experimenta corporalmente?
Volver a la respiración. Durante la inhalación y la exhalación llevar la mente (consciencia-
atención), al propósito y al momento. Sólo observar. Repetir los pasos cuantas veces se
necesite.
Si se efectúa la práctica diariamente, la experiencia se puede aplicar más adelante en todo
tipo de actividad. Nos permite siempre regresar al ahora.
El estrés.- El estrés es una respuesta psicofisiológica normal a los eventos de la vida, lo que
con frecuencia representa un medio de auto conservación.
El estrés se puede producir por preocupaciones debido a sentimientos y pensamientos. Los
sentimientos desagradables pueden paliarse con actividad física o hablando con otras
personas.
La angustia.- Ella, en cambio, es el sesgo que toma con el tiempo nuestra interpretación de
un pensamiento, el cual se transforma en un asunto inconcluso que perturba nuestra alegría
de vivir.
La angustia se establece en la consciencia como respuesta a cualquier manifestación de
nuestros sentidos o pensamientos, independientemente del tiempo y con referencia a una
persona, cosa o entorno. Se enjuicia o evalúa la situación, distorsionando y exagerando las
cosas basándose en deseos, modelos o perspectivas con las cuales se encara habitualmente
la vida; o se está equivocadamente influenciado por
la idea que se tiene de sí mismo.
Un pensamiento desagradable puede desencadenar angustia si no estamos “atentos” frente
al juicio o exageración. Epicteto, filósofo romano del siglo I, dijo; “ Al hombre no lo
perturban las cosas, sino la opinión que tiene de ellas”.
Aquietamiento de la mente.- Las distorsiones que produce la mente por preocupaciones
del pasado o futuro, nos alejan del presente.
La práctica de la atención tiene como uno de sus fundamentos el aquietamiento de la mente.
Como técnica para obtenerla podemos practicar la siguiente:
Comenzar concentrándose en la respiración, manteniéndola sujeta allí. Surgirán
pensamientos. Darse cuenta de ellos y nombrarlos de uno en uno. Volver la atención a la
respiración. Ahora el pensamiento se diluirá, dejarlo ir. No resistirse.
Igual haremos con los sentimientos y con las emociones negativas. Como ejemplo, tomemos
la ira.
Al inhalar, reconozco mi ira, al exhalar, soy consciente de la ira que hay en mí. Al inhalar,
veo mi ira apoderándose de mí, al exhalar, reconozco que mi ira afecta todo mi cuerpo. Al
inhalar, me hago el propósito de desprenderme de esa ira. Al exhalar veo que es expulsada
de mí junto con mi aliento.
Con la mente aquietada, se relaja y apacigua el cuerpo. Este ejercicio es muy útil para el
insomnio.
Aumento de la concentración y el rendimiento.- La práctica de la atención mejora la
calidad de la concentración. Las personas que la practican pueden sostener por más tiempo
su concentración. Con el tiempo, se toma consciencia de las distracciones que vienen a la
mente.
Los pasos a seguir para aumentar la productividad son:
1.- Preguntarse cuál es el propósito.
2.- Si la mente está errante, detenerse y observar, preguntándose ¿qué estoy sintiendo,
pensando o experimentando?.
3.- Darse cuenta de lo que está sucediendo en ese momento, respirar conscientemente,
recordando el propósito de esta práctica.
4.- Tener una meta clara y, si nos interesan varias metas, establecer prioridades.
5.- Dar un tiempo a cada proyecto con el objeto de estructurar el trabajo. Nos permite
concentrarnos más fácilmente, si nos damos determinado tiempo para un trabajo específico.
6.- Se deben iniciar tareas que se puedan terminar dentro de un tiempo razonable, lo que
ayuda a mantenerse concentrado y proporciona la satisfacción que da un trabajo terminado.
7.- Si el trabajo es muy complejo, conviene dividirlo en etapas dándose un plazo
determinado para cada
una y cumplirlo a cabalidad, antes de pasar a la siguiente etapa.
8.- En este último caso, verificar la marcha de la tarea en conjunto, después de cada etapa
cumplida.
Mejoramiento de las relaciones interpersonales.- La presencia emocional, la integridad
de nuestro ser, transmite la capacidad de hacer sentirse al otro importante, escuchado,
acogido.
Chogyam Trungpa, define tres tipos de forma de escuchar:
a) Tener la mente errante, cuando el otro nos habla. El que escucha no está allí sino sólo
físicamente.
b) Tener la mente a medias relacionada con lo que se habla, porque sigue errante.
c) La mente está elucubrando juicios, negatividad, etc. Actitud que no permite escuchar de
verdad al otro.
Estar presente significa la aplicación de los principios básicos de la atención.
a) Dejar ir pensamientos que impiden una verdadera intimidad con el otro.
b) Hacerse el propósito de estar con la persona que habla. Si hay distracción, darse cuenta
que el motivo
es un pensamiento, sentimiento, sensación o experiencia. En ese caso, llevar la consciencia a
la respiración y volver a prestar atención a la persona.
Una relación sana sólo puede existir cuando uno puede demostrarse a sí mismo aceptación y
amor, sólo así se es capaz de aceptar y amar a los demás.
Completar asuntos inconclusos.-Se refiere a actos que no han sido efectuados
oportunamente, agradecer, perdonar, etc. Si nos atrevemos a expresar nuestros
sentimientos, vamos dejando ir las situaciones del pasado y podremos vivir con plenitud el
presente.
Psicológicamente, todas las experiencias de nuestra vida necesitan un cierre. Nuestra mente
se entorpece si permanecemos con asuntos inconclusos. Debemos saber enfrentar con
valentía, decisión y sinceridad esas situaciones si queremos vivir plenamente.
Hay preguntas que ayudan a ver esta realidad:
¿Estoy preocupado por pensamientos relativos a una persona o experiencia pasada?
¿Lloro con facilidad cuando pienso en esa persona o experiencia?
¿Con qué frecuencia ella aparece en la mente?
¿Me mezclo emocionalmente con los problemas de los otros, si son similares a los míos?
¿Qué cosa de mi vida estoy posponiendo actualmente?
Thich Nhat Hanh, ideó una estrategia que llamó “Comenzar de nuevo” y que consiste en
realizar una reunión quincenal o semanal, en la que todo el grupo que convive debe estar
presente, en lo posible en un día de menos presiones de todo tipo. Se debe establecer un
tiempo para la reunión. La persona más anciana debe conducirla, en un ambiente agradable
y formando un círculo.
Las pautas que orientan son:
Relajarse y hablar de los hechos cotidianos, en seguida apaciguarse haciendo varias
respiraciones profundas.
Cada participante agradece y expone los elementos positivos de cada uno. El exponente
ocupa el centro, mientras los otros escuchan con atención los comentarios. La persona
expone sus remordimientos por daños o errores causado a los componentes del grupo. Se
debe hablar en primera persona.
Por turno, cada uno expone su valoración de los otros, las imperfecciones, problemas o
resentimientos con relación a cada uno de los presentes. La reunión concluye comiendo
juntos o haciendo una caminata.
La paz empieza por uno mismo y continúa con la familia y la comunidad.
Podría suceder que la esencia de un asunto inconcluso provenga de hechos acontecidos en la
niñez, incesto, abuso, etc. Es conveniente en ese caso buscar ayuda profesional competente.
La atención en la vida laboral.-
La práctica de la atención en la vida laboral, es un aspecto relevante y especial porque,
normalmente, el trabajo lo sentimos como una obligación que nos proporciona el sustento
solamente y casi siempre resulta una actividad que no nos ayuda a crecer.
La práctica de la atención nos permite “dominarnos y repararnos” y también, mantener una
función social benéfica y productiva. Nuestra civilización es testigo de cómo nuestra
necesidad de supervivencia se ha transformado en una “ecocatástrofe inimaginable” debido
al apego y avidez material, basados en la competencia, manipulación y utilitarismo.
Necesitamos un modo de vida que nos produzca un estado de calma y claridad, que nos
despierte sabiduría intuitiva y una verdadera comprensión de la vida. Nos referimos a la
comprensión intelectual que consiste en admitir que todas las cosas en el universo son
interdependientes, que no estamos separados del resto de la creación y que, como
consecuencia, debemos cuidar y respetar a todo ser que exista sobre la tierra tanto como a
nosotros mismos. También reconocer que estamos aquí sólo por un poco tiempo.
La atención durante el desempeño de nuestro trabajo.-Se debe aplicar la atención con
“mente de principiante” esto es mente clara, concentrada y alerta, con apertura y deseos de
aprender.
Se debe procurar el uso de la creatividad, utilizando la imaginación, para realizar un trabajo
más satisfactorio que no tenga que seguir forzosamente los caminos trillados.
El objetivo de un trabajo hecho con responsabilidad, no sólo con el ambiente y sociedad, sino
también personal, es mucho más beneficioso para la comunidad. Si observamos con apertura
el mundo, nos damos cuenta que no estamos separados. Si sabemos escuchar y
comprender, percibiremos cual es el modo correcto de ganarse el sustento, sin dañarnos ni
dañar a otros. Somos parte de cada uno de los otros. Somos un solo organismo y esta
inclusión nos hace ser interdependientes.
El hombre busca satisfacción en el trabajo porque, idealmente, en él desarrolla sus
cualidades más genuinas con el objeto de darle plenitud y significado a la vida. Las
cualidades más auténticas del hombre se pueden hacer evidente en su trabajo, siempre que
éste se realice con la mente, sentidos y corazón. Sólo así puede participar plenamente y
hacer efectiva su naturaleza interior de manera práctica.
La motivación autocentrada opaca el potencial individual y alienta cualidades negativas,
competencia, manipulación, etc. Así mismo, al evitar el trabajo se niega la expresión de la
propia naturaleza y no se contribuye a la sociedad, además de dejar de tener contacto con
los valores humanos y las cualidades
del compromiso: integridad, honestidad, lealtad, responsabilidad y cooperación. También se
debe ser honesto en reconocer las fortalezas y debilidades. Los recursos interiores afloran
cuando se fortalecen las cualidades y se comparten con otros.
La atención en el trabajo, permite reconocer la propia manera de hacer las cosas, examinar
los hábitos y también percibir el milagro de estar vivos. Es un acto dinámico porque se debe
estar en cada situación de forma independiente, sin dejar que se filtren residuos en el
pensamiento y sentimiento.
Es conveniente planificar el trabajo, pero se debe saber que cada paso es la meta en sí,
porque se está plenamente presente, de lo contrario, el trabajo resulta disperso e ineficaz.
En la práctica de la atención en el trabajo, es importante la preparación, poner al alcance
todas las condiciones y cosas, que la tarea requiera. Después de “estar presente” en ella,
ordenar y limpiar, para “no dejar huella”.
Si hay distracción, primero reconocer lo que está sucediendo, luego soltar los pensamientos
con la respiración y llevar nuevamente la atención a la tarea. Se debe ser uno con ella con
calma y disciplina.
En el trabajo pueden surgir problemas, se debe ser capaz de utilizarlos para extraer de ellos
alguna enseñanza. Es importante no tener autocompasión y no derivar nuestros problemas a
los demás para descargarnos de responsabilidades.
Se recomienda usar creatividad para mejorar el sistema de trabajo e introducir conceptos de
técnicas de atención que puedan ayudar a los otros a trabajar en forma más eficiente y
menos agotadora.
Un trabajo debe ser elegido cuando tenga significado, cuando no transforme en una máquina
a quien lo ejerza. Debe permitirle no sólo aprender, sino también desarrollar su espíritu. Si
no es así, puede ser que, para lograr otro, se necesite de cambios que obliguen a alejarse de
la seguridad, prestigio o abundancia, hacia una relación positiva y recta con una tarea
coherente con el papel de servidor.
Un trabajo hecho sin apego y al servicio de los demás, puede transformarse en una
herramienta que nutra
y enriquezca la vida. Es un principio aplicado en muchas tradiciones religiosas
Un trabajo satisfactorio es aquel que:
1.- Sirve a otros.
2.- Enriquece a la persona mediante el constante aprendizaje.
3.- Hace ambas cosas con el menor daño a terceros.
4.- Da la oportunidad de dominar el egocentrismo innato, a través de la unión con otros en
una tarea común.
5,- Produce bienes y servicios necesarios para llevar una vida decente.
6.- Alerta a despertar la consciencia.
Insistimos en que el trabajo que se realice debe tener significado y ayudar al desarrollo
personal. La civilización moderna sólo trata de evitar los accidentes del trabajo, cuida sólo el
cuerpo. Un buen trabajo debería cimentarse en los intereses fundamentales del ser humano,
a través de una educación apoyada en la sabiduría tradicional y no continuar con la
promovida por la metafísica materialista que también está aniquilando la Tierra.
En occidente, significa contar con un trabajo moralmente correcto y personalmente
satisfactorio, que ayude a - o sea respaldado por – la comunidad, que honre el espíritu de la
maestría, que solvente una vida decente y que se realice con atención.
Control del ritmo.- Manejamos el tiempo de acuerdo a la moral y ética de nuestra vida. Se
considera que una vida agitada no tiene consideración con las verdaderas necesidades
humanas. La aceleración del ritmo en el trabajo, altera la concentración y no permite liberar
el reloj interior.
El griego inventó la idea de némesis, para mostrar que el ritmo mantenido con obstinación,
se transforma gradualmente en un vicio destructivo. Nuestro éxito nuestra industria,
nuestros hábitos de trabajo, han producido la némesis económica actual. La vida en el
universo y, por consiguiente, en cada uno de nosotros y en nuestro entorno, es un cambio
permanente. Sin embargo, resulta muy difícil cambiar lo que uno desea y necesita, porque
es muy fácil negarse a asumir la responsabilidad del propio crecimiento. El trabajo
engrandeció al hombre moderno, pero ahora amenaza con usurpar su alma, con inundar la
tierra con basura, con destruir nuestra capacidad de amar y de asombrarnos.
Consecuencias.-Nos referimos a las consecuencias que el trabajo produce. Es necesario
tratar
de medir las consecuencias inmediatas y futuras de nuestros actos, a veces son algo
imprevistas y puede suceder que un acto bien intencionado, se transforme en negativo. Si
las consecuencias son nefastas e incluyen responsabilidad moral, deberá poderse cambiar el
comportamiento.
La capacidad de un empleado para ver las consecuencias de sus actos depende de:
a) apertura de la institución en que trabaja
b) disponibilidad de informes relacionados con las decisiones de la gerencia.
c) el grado de descentralización de la gerencia.
d) el grado de cercanía de la institución respecto de los clientes, comunidad y proveedores.
Dificulta ver las consecuencias:
a) cuando hay falta de información.
b) la jerarquía de dirección piramidal. Por ejemplo, las fuerzas armadas.
c) aislamiento respecto de otros trabajadores relacionados con el uso final de la institución,
del producto
o del servicio.
d) la vulnerabilidad. Es la dimensión que mide la libertad de ejercer la propia elección moral
en cualquier circunstancia institucional. Lo óptimo es que se puedan hacer objeciones, sin
perder trabajo y dignidad.
Es más conveniente adaptarse a las exigencias que nos da el trabajo y así aprender a
participar en el flujo vital. Es necesario aprender a usar la energía del cambio, para orientar
la vida hacia una perspectiva de crecimiento. Cuando extendemos nuestras capacidades
positivas, los viejos patrones de conducta quedan atrás y las dificultades del ahora las
resolvemos rápido y bien con la nueva energía que tenemos; porque negarse al cambio,
agota, frustra y es un desperdicio importante de energía. Estar en calma y quietud al
enfrentar el día, nos capacita para reaccionar adecuadamente ante una situación difícil.
Si elegimos cambiar, adquirimos confianza en nosotros mismos porque nos transformamos
en ejemplo para los que nos rodean, que a su vez, nos sirven de estímulo para continuar.
Aprendemos a enfrentar la vida
con confianza y corazón abierto. Hay que aceptar que siempre tendremos problemas, porque
tenemos poco control sobre muchas cosas.
Debemos conocer la calidad de nuestros sentimientos y emociones, para ver con claridad el
resultado de nuestras acciones. Reconocer los patrones habituales de respuesta a las
dificultades, es el primer paso a
la consciencia. Tomar distancia y observar la situación de una forma realista para pensar
nuevas formas de enfrentar el problema, es aprender a reorientar la energía emocional.
Observar el sentimiento sin juzgarlo, manipularlo o suprimirlo, comprobar que tenemos
hábitos que nos traen dificultades.
La energía emocional se puede usar para encarar los problemas. Al descubrir el juego entre
mente y sensación, conseguimos que la energía fluya en dirección positiva.
Cuando nos apegamos a nuestras emociones se tornan dolorosas, pero las emociones son
sólo energía. Se pueden transformar en sentimientos positivos, porque las reacciones
dependen de nosotros.
La energía usada de manera positiva, nos enseña acerca de nosotros mismos y transforma
reacciones improductivas en eficientes canales de comunicación con la vida.
Nuestro ser y comprensión, se expresan en la forma en que vivimos. La práctica de la
atención es sólo para estar con nosotros y el mundo. Si observamos atentamente el cuerpo,
sentimientos y pensamientos, nos detenemos, si nos detenemos, vemos, si vemos,
comprendemos. Su fruto es la paz y felicidad. Si sabemos estar en paz, nuestro trabajo es
un medio eficaz y extraordinario para expresar nuestro ser más profundo. Es necesario
mirarse y reconciliarse con los pensamientos negativos. Sólo así tendremos verdadera paz y
alegría. Nuestra vocación nos induce a buscar un trabajo que nos ayude a practicar nuestro
ideal de compasión para con todos los seres que habitan el planeta.
El trabajo que realizamos puede nutrir nuestra compasión y comprensión, pero también
puede corromperlas.
La atención en la vida comunitaria
Está clara la idea de que el cambio personal, lleva al cambio social. Cada uno debe asumir la
responsabilidad de su propia vida, porque el despertar de cada persona forma parte del
despertar de la aldea, ésta del país y el despertar de un país lleva al despertar del mundo.
La forma usada para desarrollar este movimiento, consiste primero, en que el grupo reunido
reconozca cual es su situación y necesidades.
El segundo paso, es descubrir las causas de esas necesidades y conflictos. Ellos pueden
detectar que son el egoísmo, avaricia, desconfianza, competencia, etc. Esto les hace perder
energía y comprobar que se fundamenta en la sensación individual de separatividad.
El tercer paso es que esa situación puede cesar al encontrar el vigor propio de una
comunidad unificada y segura de sí misma..
Cada persona puede elegir sus acciones, porque nadie tiene un destino inexorable, el
significado del karma es acción y elección. Depende de la voluntad, atención y elección
momento a momento. Esto permite orientar esas elecciones y dar origen a actividades
tangibles e inmediatas para el bien común. Es necesario estar atentos a las necesidades de
los demás, aprender a escuchar más allá de las palabras, tratar de comprender la mente de
los otros y, sobre todo, practicar la atención.
La manera de divulgar estas actitudes y acciones en las personas podría ser a través de
gráficos, símbolos, carteles, etc.
Para reconocer que este proceso se está desarrollando normalmente, hay cualidades que se
manifiestan.
La más importante es la caridad que involucra compartir las capacidades, bienes, tiempo y
energía propios. La caridad es el terreno en que puede crecer el respeto mutuo y la
confianza. El acto de dar recompensa al que da.
Las medidas del despertar personal son la generosidad que ayuda a adquirir capacidad de
trabajar en armonía con otros porque desarrolla el impulso de servicio y, muy
principalmente, la no violencia. Se considera que la caridad suscita en los demás el mismo
comportamiento. El “corazón sin ataduras” resuelve conflictos, inspira la energía del dar y
ennoblece las tareas domésticas.
La compasión es la acción por amor a otros; “alegrarse por la alegría de los demás”. El
efecto que produce en cada uno el servicio, es una recompensa externa de la cual no se
debe depender. Se necesita ecuanimidad ante el elogio o reprimenda que se reciban. Estas
cuatro cualidades son la medida y el método del despertar personal.
El comportamiento social tiene también principios que son el camino del despertar
comunitario. En primer lugar, permite a las personas la capacidad de dar y recibir al hablar
en forma agradable, poner atención en el lenguaje cotidiano para evitar separación y
molestia con el objeto de promover sentimientos de igualdad y respeto mutuo. Otro principio
es el trabajo constructivo, se incluye el voluntario y el remunerado. Compartir el trabajo
genera autoconfianza.
Los problemas del grupo deben ser resueltos por sus participantes. Si la acción es
determinada, el éxito es previsible. El éxito produce sentimiento de poder, tanto personal
como colectivo.
La independencia financiera no es posible. Sólo puede existir en un orden económico global
justo.
Estos grupos no deben tener un carácter partidista, esta es la base de su efectividad. La
inclusividad y tolerancia son primordiales para que una acción comunitaria tenga éxito.
Las 10 necesidades humanas básicas son: Un medio ambiente que sea agradable y limpio,
ropa, alimento, albergue, servicios de salud, comunicaciones, combustibles, educación,
desarrollo cultural y espiritual.
Elisa Aliaga
Extractado de:
Jerry Braza.- Momento a Momento.- Estaciones
Thich Nhat Hanh y otros.- La Atención y la Vida Laboral.-Estaciones