INDICE
I. LAS OBLIGACIONES.
I.1. Noción
I.2. Fuentes de la obligaciones es según Gayo y Justiniano
I.2.1. Los contratos.
I.2.2. El delito privado.
I.2.3. Cuasi contratos.
I.2.4. Cuasi delitos.
I.3. Elementos de las obligaciones
I.3.1. Sujeto.
I.3.2. Prestación.
I.3.3. Vinculo.
II. CONVENCIÓN.
II.1. Noción.
II.2. Clases
III. PACTO.
III.1. Noción.
III.2. Clases.
III.2.1. Pactos adjuntos o pacta adjecta.
III.2.2. Pactos Pretorianos o pacta praetoria.
III.2.3. Pactos legítimos o pacta legitima.
III.2.4.
LAS OBLIGACIONES
I.1. Noción.-
Se entiende de modo general, como derecho de obligaciones, la facultad
que tiene una persona para exigir de otra una prestación.
Es el derecho que tiene una persona llamada acreedor, creditor, para
exigir algo, de otra persona llamada deudor, debitor.
Justiniano definió en las institutas, “La obligaciones un vínculo jurídico
que nos constriñe en de pagar alguna cosa, según el derecho de una
ciudad”.-
ORIGEN Y EVOLUCION DE LA OBLIGACION
Obligación deriva de las voces ob-ligare, que significa atar o anudar,
haciendo referencia que el deudor quedaba ligado al acreedor.
El estado del deudor no es ni debe ser permanente, se extingue con la
solutio que deriva de solvere que significa desatar y está en armonía
con ob-ligare. De tal manera, la solutio, rompe la atadura que une al
deudor con su acreedor.
Esta ligadura del deudor, en la Roma primitiva, fue de tal naturaleza que
concedió al acreedor un enorme poder sobre aquel; según disposición
de la Ley de las XII Tablas, el acreedor tenía derecho de vender,
encadenar, o dar muerte al deudor. Tales efectos tuvo el nexum, antigua
forma de contratar de los romanos.
La condición del deudor mejoro inmensamente con la Lex Poetelia
Papiria de nexis (326 a.c.), disponiendo que la responsabilidad se haría
efectiva en los bienes de éste. Luego, la Ley Silia, dispuso que la
obligación debería judicialmente recaer sobre el patrimonio del deudor, y
por último, no en todo el patrimonio sino en parte, a fin de dejar al
deudor algo que le permita subsistir.
Así evoluciono la obligación del deudor, del enorme poder que el
acreedor tenía sobre él, luego este poder paso sobre el patrimonio, tal
como lo establecen y reconocen las legislaciones modernas.
I.2. FUENTES DE LA OBLIGACIONEHHS SEGÚN GAYO Y
JUSTINIANO.
Se considera como fuentes de obligación a todos aquellos hechos
humanos que dan origen al nacimiento de la obligación.
El Romanismo clásico solo consideró dos fuentes: lícita (los contratos o
contractus) e ilícita (los delitos o delictia). Gayo se refirió diciendo:
“omnimus enim obligatio vel ex contractu nascitur vel ex delictia”.
Con posterioridad, los juristas comprobaron que muchas obligaciones
nacían de diversas causas. Dentro de este grupo de fuentes, había unas
que producían efectos parecidos a los del contrato, por ello se les
denomino quasi ex contractu, y otras similares a los delitos, quasi ex
delicto.
En el Derecho de Justiniano, se consideraron cuatro fuentes: el contrato,
el delito, el cuasi contrato y el cuasi delito.
I.2.1. LOS CONTRATOS.
I.2.1.1. Definición.-
Es el acuerdo de voluntad de dos o más personas para crear
obligaciones que están sancionadas y denominadas por el Derecho
Civil. Por eso, el contrato es la primera fuente lícita de las
obligaciones.
Característica de la obligación contractual romana primitiva fue el
severo formalismo.
Si este, por un lado, beneficiaba por cuanto concentraba la
atención de los contratantes en el negocio jurídico que realizaban,
por otro, retrasaba el desarrollo del mismo negocio. De allí que ese
formalismo fue cediendo el paso a la voluntad decisiva de las
partes contratantes.
I.2.1.2. Elementos del contrato:
Son aquellos que intervienen en la conformación del contrato.
Son de tres Clases: a) esenciales, b) naturales, y c) accidentales.
a) Elementos esenciales: se llaman elementos esenciales del
negocio jurídico, o esencialia negotii, a aquellos que constituyen la
esencia misa del negocio jurídico, o, lo que es lo mismo son
aquellos que sin los cuales el negocio jurídico no es válido.
Los elementos esenciales son cuatro: 1) capacidad, 2)
consentimiento, 3) objeto y 4) causa.
1) La capacidad: Es la aptitud de una persona para celebrar un
contrato. Las personas que carecen de capacidad legal, son
incapaces y no puedan ejercer sus derechos civiles por si lo
mismos. Así, es capaz un hombre de 27 años; y es incapaz un niño
de 11 años.
2) El consentimiento: Es la manifestación libre y espontánea de la
voluntad de los contratantes, determinada hacia la consecución de
un fin jurídico. Si en la expresión de esa voluntad interviene
factores esa espontaneidad, el contrato será nulo.
3) El objeto: Es todo aquello sobre el cual coincide la concorde
voluntad de los contratantes,
4) La causa: Es la razón de ser del contrato, el porqué de la
obligación. Sin causa no puede existir contrato valido.
b) Elementos naturales: Los elementos naturales del negocio
jurídico, naturalia negotii, son aquellos que están en la naturaleza
del contrato, pero que son susceptibles de renuncia o
modificación, por parte de los contratantes, sin afectar la validez del
contrato. A esta clase de elementos corresponde la evicción y el
saneamiento.
c) Elementos accidentales: Son aquellos que dependen de la
voluntad de los contratantes y que sirven para modificar los efectos
naturales del contrato. A esta clase de términos pertenecen el
término, la condición, y el modo. El elemento accidental siempre
debe ir expreso.
1.2.1.3. Clasificación de los contratos
Desde un primer punto de vista el contrato romano se clasifica
en:
a) Contrato de derecho estricto, stricti juris,.- Debía declarar, si
conforme al derecho, existía o no la obligación;
b) Contratos de buena fe, bonae fidei. Él tenía la facultad de
decidir, con criterio de equidad, si había o no obligación.
Esta clasificación se hacía atendiendo a la función del juez:
Desde un segundo punto de vista, los contratos se clasificaban
en:
a) Los formales.- Eran aquellos que para su valides tenían que
someterse a una formalidad establecida por la ley; figuran los
contratos verbales, vervis, y los literalis, litteris.
b) Los no formales.-Aquellos que eran válidos solo por la voluntad
de la partes, sin requerir formalidad de ninguna clase; figuran los
contratos reales y los consensuales.
Desde un tercer punto de vista, sus efectos, los contratos pueden
ser bilaterales y unitarios; onerosos y gratuitos; principales y
accesorios; aleatorios y conmutativos.
Por último, según estén o no considerados en el derecho civil, se
dividen en contratos nominados y contratos innominados.
1.2.3. EL DELITO PRIVADO.
1.2.3.1. Definición.
El derecho romano llamo delito privado, delictia pribata, a la ofensa
o lesión causada aun particular y a quien correspondía únicamente
solicitar la imposición de una pena y la indemnización del daño
causado, indemnización que se caracterizaba por ser superior al
daño causado.
Este delito privado, delicta privata, se diferenciaba del delito
público, delicta publica, porque este último rompía la tranquilidad y
la paz de la sociedad que era la única que se sentía afectada por el
hecho delictuoso y, en consecuencia, correspondía al estado, como
representante de ella, la imposición de la pena.
El delito privado al conceder a la víctima del delito, derecho para
exigir el pago de una indemnización, creaba obligaciones. De allí
que se le considere como una fuente ilícita de ellas.
1.2.3.2. Clases:
El derecho romano dividió al delito privado en dos grupos: a)
Delitos civiles; Eran aquellos previstos y sancionados por el
derecho civil. jus civile; b) Delitos pretorianos, por el derecho
pretoriano.
a) Delitos civiles.- El derecho civil romano consideró, como tales los
siguientes: la injuria; el fortum; el damnum; y la rapiña.
1) La injuria:
Conforme al derecho romano es toda lesión causada a la
personalidad física o moral de alguien. Primitivamente, se concibió
cómo injuria toda lesión física producida en el cuerpo de una
persona. Posteriormente, se aplicó el concepto y se consideró
también como injuria toda ofensa o lesión a la integridad moral de
una persona.
Así, se consideró como injuria:
1º el membrum ruptum, o sea la mutilación, que era la más grave y
que la ley de las doce tablas sanciono con la pena del Talión;
2º el os fractum, es decir, la fractura de un hueso, en cuyo caso la
ley señalaba o obligaba al pago de una suma determinada, como
indemnización por la lesión sufrida, indicando que se pagaría 300
ases si se trataba de un hombre libre, y 150 asee si se trataba de
un esclavo;
3º el convicium u ofensa colectiva contra una persona;
4º adtemptata pudicitia, ofensa hecha a una dama;
5º los libelos o versos ,Carmen, que estaba determinada a causar
una ofensa en el honor de una persona
.
Como requisitos para que haya injuria, se exigieron los siguientes:
1º Que el acto cometido sea injusto, esto es, que sea contrario al
derecho;
2º Que ese acto encierre una afrenta para le victima,
3º Que el autor del delito actué intencionalmente, o sea animus
injiriandi.
La acción.-la víctima del delito de la injuria, tenía la actio injuriarum
aestimatoria, en virtud de la cual señalaba p estimaba el monto de
la pene en una cantidad determinada sobre la cual el juez fijaba la
indemnización.
Esta acción correspondió al ofendido, al padre de este, al esposo si
era la esposa la ofendida, a los herederos del de cujus si es este
quien ha recibido la ofensa.
Esta acción debería ejerceré dentro del año de cometido el delito.
La injuria traía la aplicación de diferentes sanciones, según fuera la
clase de la persona ofendida, el lugar en la cual se hubiese
realizado la clase de órgano lesionado.
2) Fortum
El hurto, furtum, consiste en oda sustracción de una cosa mueble
con el propósito de lograr provecho propio. Por eso, Paulo decía
que hurto era ¨el apoderamiento injusto de una cosa mueble ajena
para lucra de esta, de sus, o posición ¨.
Considerando este delito, en ese sentido resulta más amplio que el
actual concepto que se tiene de él, pues además de la sustracción
de la cosa, comprendía la estafa y otros.
Formas.- El furtum presenta tres formas: furtum rei; furtum usus y
furtum possessionis, según se refería al apoderamiento y lucro de
la cosa misma, de su uso o de su posición.
Requisitos.- Tres requisitos se señalan en este delito: la
contreactatio, esto es, la sustracción de la cosa; el animus furandi,
o sea la intención o el propósito de causar daño; y el animus lucri
faciendi, el deseo de lucrar con la cosa sustraída.
Clases.- Desde la ley de las XII tablas, se hizo la distención del
furtumen: furtum manifestum y furtum nec manifestum.
El primero es el fragante, aquel en el que el ladrón es sorprendido,
por el dueño de la cosa, en la comisión misma del delito. La pena,
en estos caso, muy severa, pues se azotaba al ladrón, si era
ciudadano, se entregaba al dueño de la cosa en calidad de
esclavo.
El segundo, era el oculto, el que e descubría después de haber
sido cometido.
Acciones.- El derecho romano, concedió a la víctima del furtum, la
actio furti, que le permitía reclamar del juez la imposición de una
pena al autor del delito.
Al principio, se reconoció ese derecho únicamente a los
ciudadanos romanos, pero, después, se les concedió también a los
peregrinos para cuyo efecto se les fingía la ciudadanía romana.
En la valoración de la sanción pecuniaria, se tenía en cuenta el
valor de las cosa en el momento de ser hurtada.
La indemnización podía ser mayor valor de aquella, pero nunca
menor, teniéndose muy en cuenta el interés especial de la víctima
en la cosa.
Durante la república, se estableció que la pena debería ser el
cuádruple del valor de la cosa sustraída.
3) Damnum injuria datum:
Consistía este delito en el daño causado injustamente por una
persona, en el patrimonio de otra. En los primeros tiempos, este
delito se dejó sentir en los bienes agrícolas. De allí que las ley de
las XII tablas, hace referencia al incendio de cosas y de
sementeras; al corte de árboles; y aprovechamiento, con ganado
propio de pastos ajenos.
Ante la complicación creciente de la vida romana, fue necesario
proveer todas las posibles formas de este delito. Por eso, en la
república, se dio el plebiscito del tributo aquilius, conocido con el
nombre de lex aquilia. Esta tuvo tres partes. La primera y la última
trataban del daño, en forma concreta. En la primera se sancionaba
al autor del daño, obligándole a pagar el mayor precio que, durante
el último año, hubiese tenido el esclavo o el animal a la cual se le
causaba el daño. Y en la tercera, que trataba toda clase de daños,
se preceptuaba que debía obligarse a pagar el mayor precio que
hubiese tenido el bien, en los últimos treinta días.
Requisitos.- Se señalaban los siguientes:
1º El corpus lesión, esto es, que la cosa haya sido lesionada o
menoscabada por el delito;
2º Que se produzca corpore, o sea que se efectué por contacto
corporal del autor sobre la cosa;
3º Que se cause injustamente, sin derecho, con dolo o culpa; y,
4º Que el acto delictuoso sea positivo, esto es, que consista en una
acción y no en una omisión.
Acciones.- La lex aquilia concedió la actio legis aquiliae con forme
lo cual se condena al autor del delito a pagar a favor de la víctima,
propietario, usufructuario o usuario, el mayor valor que hubiese
tenido la cosa.
Esta acción era mixta, esto es, penal y re persecutoria.
4) La rapiña
Noción.- Consiste en la sustracción de una cosa mueble ajena por
medio de la violencia o por bandas armadas.
Acciones.- En 678 de roma, el pretor tenentius lucullus, creo la
actio de vi bonorum raptorum, en virtud de la cual se imponía al
autor de este delito, la pena de pagar el cuádruple del valor de la
cosa.
Esta acción debía ejercerse dentro del año, para obtener el pago
mencionado. Vencido el año, solo se tenía derecho a una
indemnización igual al valor del objeto.
Se concedió esta acción al propietario, usufructuario o usuario
contra el autor del delito sus cómplices.
b) Delitos pretorianos:
El edicto del pretor sanciono ciertas formas delictuales que la ley
no había previsto, y recibieron el nombre de delitos pretorianos.
Son tres: el dolo, la violencia y el fraude.
1) El dolo.- El dolo, dolus malus, es toda artimaña, maquinación o
astucia, de que se vale una persona para conseguir que otra
celebre un contrato o efectué algo que le es perjudicial.
Para sancionar este delito, el pretor Aquilius Gallus, creo la actio
doli. O acción aquiliana, en virtud de la cual la víctima del delito
obliga al autor del mismo, a indemnizarle por los daños
ocasionados. Esta indemnización era in simplum.
Se concedía también a la víctima del delito, la exceptio doli, ósea la
oposición a la prestación del contratante que se había valido del
dolo; y, además, la integrium restituto, o sea la restitución completa
de lo que se había arrebatado dolosamente.
2) La violencia.- Consiste en la coacción física o moral que una
persona ejerce sobre otra para conseguir que ejecute un acto o
celebre un contrato que perjudique a esta última.
Para que exista este delito, es menester:
1º Que la coaccion sea injusta, esto es sin derecho;
2º Que sea grave, o sea de una magnitud tal que impulse a la
persona a hacer algo que le resulta perjudicial; y
3º Que sea inminente.
Sanciono este delito el pretor Octavio. De allí el nombre que se le
dio de formula octaviana o actio quod metus causa. En virtud de
esta acción se conseguía la imposición de la pena al autor del
delito consistente en el pago del cuádruple del valor del perjuicio
causado.
Al igual que este modo, en este delito, también se concedía la
exceptio quod metus causa y la restitutio in integrum.
3) El fraude.- El fraude, fraus, consiste en la maliciosa enajenación
que el deudor hace de sus bienes, con el objeto de perjudicar a sus
acreedores.
Se sancionó este delito, en el derecho de Justiniano, con la acción
pauliana, llamada así por Paulo quien fue el primero en referirse a
ella como un medio legal concedido a los acreedores, para hacer
volver, al patrimonio del deudor, los bienes enajenados.
Para la procedencia de esta acción, era menester que reuniera los
siguientes requisitos: 1º que el acto fraudulento sea susceptible de
revocación; 2º que haya intención de defraudar, esto es, que exista
concilium fraudis; y 3º que se haya causado con la intención de
perjudicar a los acreedores, eventum damm.
La pena que se imponía era por una suma igual al patrimonio
enajenado, en el caso de no conseguir su restitución.
Acciones:
El derecho romano reconoció tres acciones para hacer efectiva la
sanción de los delitos privados:
a) La acción reipersecutoria;
b) La acción penal; y
c) La mixta.
La reipersecutoria, como su nombre mismo lo dice, tenía por
finalidad conseguir la restitución de la cosa. La penal, impone al
autor del delito una sanción o una pena pecuniaria. La mixta es
aquella que busca la finalidad de las dos anteriores.
1.2.3. CUASI CONTRATOS.
1.2.3.1. Definición: Los romanos llamaron cuasi contratos, quasi ex
contractus, a las figuras jurídicas que producían efectos
semejantes a los del contrato, pero en los cuales no había
convención.
Mientras el contrato es bilateral, el cuasi contrato es unilateral, pero
origina derechos y obligaciones análogos a los del contrato. Por
eso se le considero como la tercera fuente de las obligaciones.
1.2.3.2. Clasificación: El cuasi contrato reviste varias formas, pero tres son
sus clases principales: a) la gestión de negocios sin mandato;
negotiourum gestio; b) la comunidad incidental de bienes,
communio incidens; y c) el enriquecimiento injusto.
a) Gestión de negocios sin mandato
1) Noción.- Se llama gestión de negocios sin mandato, negotions
gestio, el cuasi contrato que consiste en la realización de un acto,
material o jurídico por una persona llamada gestor en beneficio de
otra llamada dominus, sin conocimiento de ésta.
2) Formas.- La gestión de negocios reviste dos formas: una material y
otra jurídica. La primera se presenta cuando el gestor efectúa una
labor de orden físico, como la preparación de un muro; y la
segunda, cuando ejecuta una obligación, como pagar una deuda,
seguir un juicio, etc.
3) Requisitos.- Se señalan los siguientes:
Que la gestión se traduzca en un hecho material o en un acto
jurídico ajeno;
Que el beneficiado dominus negotti, desconozca por completo la
gestión, a fin de que no aprecie como un mandato tácito;
Que el gestor o gerente actué con el propósito de obligar, esto es
animus negotia alieni gerendi; y
Que la gestión encierre utilidad o conveniencia para el
administrado, aunque los resultados de ella no hubieran sido
positivo.
4) Derechos y obligaciones.- El gestor está obligado a efectuar la
gestión “como un buen padre de familia”. Esto es, con el celo o
interés que pondría en sus propias cosas; a entregar al dominus
todo cuanto hubiese recibido con ocasión de la gestión. Y tiene el
derecho de exigir del beneficiado con la gestión, el pago de los
gastos hechos en ella o el pago de los daños y perjuicios sufridos
con ocasión de ella.
Recíprocamente, el dominus tiene el derecho de exigir la entrega
de los frutos y demás beneficios obtenidos por el gestor y esta
obligado a indemnizarlo por los perjuicios que hubiere sufrido en
ele ejercicio de la gestión.
5) Acciones.- De la negotiorum gestio surgen dos acciones: la actio
negotiorum gestorum directa y la actio negotiorun gestorum
contraria. Por la primera, el dominus, o administrado exige del
gestor la entrega de todo cuanto hubiese recibido por la gestión
realizada; y por la segunda, el gerente hace efectivo sus derechos
contra el dominus.
b) Comunidad incidental de bienes
1) Nocion: Es el cuasi contrato que consiste en la figura jurídica por
la cual dos o más personas tienen derechos y obligaciones sobre
una cosa común, sin acuerdo voluntario de ninguna clase.
Este cuasi contrato se parece a la sociedad, en cuanto se refiere a
sus efectos, a los derechos y obligaciones que, en forma común,
tienen sobre la cosa o cosas, pero se diferencia de ella, por carecer
del acuerdo voluntario para constituirla.
La comunidad incidental de bienes puede resultar bien de la
donación que se hace de una cosa a favor do dos o más personas,
bien de una herencia, bien de la confusión de linderos.
2) Derechos y obligaciones.- La communio crea derechos y
obligaciones recíprocos entre los propietarios, semejantes a los
que existen en el contrato de sociedad.
3) Division.- Derecho y obligación fundamental de la comunidad es
dividir la cosa común, o sea para poner término a la comunidad.
Esta división puede hacerse voluntariamente, por acuerdo de los
copropietarios, o por la vía judicial, a falta de ese acuerdo.
4) Acciones.- Las acciones que se reconocen en este cuasi contrato
son los siguientes:
La actio communi dividundu, para el caso de los copropietarios
de una liberalidad;
La actio familiae herciscundae, si se trata de coherederos; y
La actio finium regundorum, si se trata de deslinde de fundos
rústicos contiguos.
c) Enriquecimiento injusto
1) Noción.- Es el cuasi contrato por el cual una persona que recibe
parte del patrimonio de otra, sin causa jurídica que la justifique,
está en la obligación de devolverla.
2) Requisitos.- Es requisito de este cuasi contrato que el
desplazamiento patrimonial sea indebido, esto es, que no tenga
razón de ser,
3) Acciones.- El derecho Romano no señalo una acción general para
todos los casos de enriquecimiento injusto, sino que determino una
condictio para cada grupo de casos semejantes. La condictio es
“una acción personal y de derecho estricto cuyo rasgo esencial es
su carácter abstracto, ya que en su formula no se expresa la causa
en cuya virtud ella se intenta.
Las principales condiciones son:
La condictio ob turpen causa, que se otorga a la persona que
ejecuta una prestación que deshonra a quien lo recibe, ejemplo
cuando se entrega cierta suma de dinero para que no se cometa un
crimen. No se concede esta condictio, cuando quien hace la
prestación obra contra las buenas costumbres; ejemplo pagar para
cometer adulterio.
La condictio ob rem dati, a lo que el derecho de Justiniano llamo
condictio causa data, causa non secuta, que se concedía a una
persona para reclamar de otra una cosa que recibió por una causa
jurídica que no se ha realizado; ejemplo un bien entregado a
alguien, a quien el propietario de él le indica que lo dejará como
heredero, sin sustituirlo, después, como tal.
La condictio indebiti, que se concede a una persona para
reclamare un pago que hizo en la errónea creencia de estar
obligada. Para la procedencia de esta condictio, se precisan los
siguientes requisitos:
1º que haya pago efectivo;
2º que no exista deuda; y
3º que el pago se haga por error.
1.2.4. CUASI DELITOS.
1.2.4.1. Concepto.-Se entiende por cuasi delito las diversas figuras que
producen efectos semejantes a los de un delito, pero en las cuales
no hay intención de producirlos.
Los cuasi delitos son fuente de obligaciones, porque el auto del
quasi delicto, se halla constreñido a indemnizar el daño causado; y
la victima está en el derecho de pedir esa indemnización.
Algunos romanistas pretender explicar que en Roma, la distinción
entre delito y cuasi delito, no estaba en la presencia del elemento
intencional, sino más bien en una base histórica, o sea, que los
primeros , los delitos, serian aquellos que estuvieron sancionados
ya por la legislación decenviral; y los segundos, los cuasi delitos,
serían los sancionados por el derecho honorario.
El derecho de Justiniano considera las siguientes acciones
derivadas de los cuasi delitos.
a) La acción llamada judex qui litem suam fecit, que se interpone
contra el magistrado que por razones de ignorancia, negligencia o
dolo dicta un fallo ilegal, contrario al derecho, causando con el un
perjuicio injusto:
b) La actio de dejectis vel effusis, que se acordaba contra quien
había arrojado o vertido sustancias que ocasionaban daños,
heridas o muerte de un transeúnte o de un animal, por lo que se
imponía al autor de este cuasi delito una pena igual al doble del
daño causado, de modo general, y a veces 50 escudos de oro.
c) La actio de positis et suspensis, que se estableció contra las
personas que habían colocado o suspendido un objeto en forma tal
que su caída origine un daño o que su colocación haga un
inminente daño, en las personas que tengan que pasar por debajo
de aquella cosa u objeto. Se imponía una sanción pecuniaria en
beneficio de la víctima, multa de diez escudos de oro. Era una
acción popular.
d) Finalmente, la actio de recpta contra nautas, caupones y
stabularios, que se reconocía contra el dueño de la nave, posada
o establo por los daños sufridos por el pasajero o viajero, y
causado por sus servidores, y que era de un modo general, del
doble.
1.3. Elementos de las obligaciones
Sus elementos constitutivos son tres: sujeto; prestación; y
vínculo.
1.3.1 Sujeto.
En toda obligación hay dos sujetos: activo (acreedor) y
pasivo (deudor). Se llama acreedor, creditor o reus credendi
a la persona que tiene el derecho de exigir al deudor a hacer
o no hacer la prestación convenida.
Se denomina deudor, debitor o reus debendi, a la persona
constreñida a cumplir la prestación a favor del acreedor.
Los sujetos activo y pasivo pueden ser múltiples. De esta
pluralidad derivan la mancomunidad y la solidaridad o
correalidad.
Existe mancomunidad cuando los acreedores o deudores,
exigen o cumplen en la parte proporcional que les
corresponde. Hay solidaridad o correalidad, cuando uno de
los acreedores o uno de los deudores exige o cumple el
integro de lo convenido.
1.3.2.Prestación.
Es el contenido oneroso de la obligación, o como lo señalo
Paulo” la sustancia de la obligación consiste en que se
constriña a otro a darnos, hacernos o prestarnos alguna
cosa” De esto deriva que la prestación tiene tres formas:
Dare, facere y praestare.
El dare es la entrega de alguna cosa con el prepósito de
transmitir el dominio sobre ella o de constituir en ésta algún
otro derecho real.
El facere consiste en la ejecución o abstención de un acto.
El praestare, en la transferencia e algunas cosas
accesorias, como el resarcimiento de daños y perjuicios o la
transferencia del uso, goce o disfrute de alguna cosa.
1.3.3.Vinculo
Es el elemento fundamental de la obligación por el que se
señala la situación jurídica del acreedor con respecto del
deudor, y aquel exige de este, mediante una sanción, el
cumplimiento de la prestación convenida. Esta exigencia
puede hacerse efectiva, de modo general, por medio de un
actio, acción y repentinamente, por una exceptio o
excepción.
II. CONVENCIÓN.
II.1. Noción.
II.2. Clases.
III. PACTO.
III.1. Noción.
Sella pactos, pacta, las convenciones que celebran dos o
más personas sobre algo ilícito, pero que no están incluidas
en ninguna de las formas contractuales conocidas.
Estos acuerdos de voluntad se diferenciaban de los demás
contratos conocidos por qué carecían de acción, actio, para
su efectividad, y solo generaban una excepción o exceptio.
Como resultado de la obra de los pretores, la jurisprudencia
y los Emperadores, algunos pactos llegaron a gozar de una
actio .A esta clase de actos se les llamó pacta vestila, a
diferencia de otros pactos que no tenía acción y a los que se
les llamo pacta nuda.
III.2. Clases.
Teniendo en cuenta la fuente creadora de los pactos estos
se clasificaron en tres grupos:
III.2.1. Pactos adjuntos o pacta adjecta.
Son aquellos que inciden sobre los efectos normales de un
contrato conocido y sancionado por el Derecho Civil, para
modificarlos.
Según tales efectos, estos pactos se dividen en:
III.2.1.1. ad augendam obligationem.- Cuando aumentan los
alcances de la obligación, como el pacto de intereses.
III.2.1.2. ad minuendam obligationem.-Cuando disminuyen los
alcances de la obligación, como la liberación de garantía.
III.2.1.3. in continente.- Cuando sus efectos se producen
conjuntamente con los del contrato principal.
III.2.1.4. ex intervalo.- Cuando los efectos del pacto son
posteriores a los del contrato principal.
III.2.2. Pactos Pretorianos o pacta praetoria.
Son aquellos a los cuales el Pretor les concedió una actio in
factum. Dentro de estos se enumeran los siguientes: La
hipoteca, el constituto, el juramento y la recepta.
4.2.2.1. La Hipoteca.-
Está en el derecho real de garantía, en virtud del cual el
deudor grava una cosa de su propiedad y sobre la cual
continúa en posesión, para responder por el cumplimiento
de una obligación.
Los antecedentes de la hipoteca son: el interdicto salbiano o
interdictum salvianum y la Actio serviana.
En los primeros tiempos el arrendatario de un fundo
especialmente rústico, daba al locador, como garantía del
pago de sus obligaciones, todos los útiles de labranza que
eran introducían en el fundo, invecta et illata; pero por la
naturaleza de dichos instrumentos no podía desprenderse
de la posesión de ellos para darlos al locador. Para este
casos estableció el Pretor, a favor del locador el interdictum
salvianum.
Posteriormente el Pretor, creo un actio, que se llama
serviana, a favor del locador sobre las cosas e instrumentos
agrícolas que estuvieran, no ya en poder del conductor sino
de terceros. Era un actio in rem.
Sobre esta innovación vino la actio quasi serviana, en
virtud de la cual se estableció el gravamen, no solo los
instrumentos de labranza, sino sobre cualquier otro bien del
deudor y no a favor del locador sino de cualquier acreedor,
conservando el deudor, la posesión de dichas cosa. Esta
actio quasi servioana, venía a ser la hipotecaria.
De este modo nace la hipoteca, con cuyo nombre aparece
en las institutas de Justiniano.
Los caracteres de la hipoteca son:
1° Es un derecho real accesorio, pues garantiza el pago de una
obligación principal.
2° Es un derecho indivisible, esto es que subsiste integro sobre
el bien gravado, aunque se haya pagado parte de la deuda.
d) Objeto: Son Objeto de hipoteca todas las cosas
susceptibles de ser enajenadas. En consecuencia, pueden
hipotecarse:
Los inmuebles.
Los muebles.
El usufructo.
La superficie.
El ius ikn agrovetigali.
Otra hipoteca
Las servidumbres urbanas no pueden gravarse con
hipotecas; algunas rústicas, sí.
Según el objeto de la hipoteca, esta es de dos clases:
Generales.- La que se establece para responder por la dote
de la esposa.
Particulares o especiales.- La de una casa para responder
por un crédito.
e) Efectos. Dos son los efectos de la hipoteca: El jus
possessionis y el jus distrahendi.
Por el primero, el acreedor podía pedir que el Juez le
entregue la posesión de la casa y alcanzada entre ésta,
conseguir su venta. Este derecho de pedir la venta de la
cosa gravada, era el jus distrahendi, para hacerse pago con
el producto de la venta. El saldo llamado hyperoca, si lo
había, se entregaba al deudor.
Si la venta era difícil, el acreedor tenía el derecho de pedir
que se le adjudique por el precio señalado, entregando al
deudor el saldo si existiese.
Los pactos llamados comisorios, en virtud de los cuales se
había convenido que, en caso de incumplimiento del deudor,
el acreedor se hiciera pago directo, con la cosa hipotecada,
fueron prohibidos.
En el caso de pluralidad de hipotecas, se tuvieron presente
las siguientes reglas.
1° El acreedor tiene la excursionis realis, esto es, ejecutar
primero los bienes sujetos a hipoteca especial, y si estos son
insuficientes, acudir a la hipoteca general.
2° Las hipotecas privilegiadas tienen preferencia a las
comunes. Son privilegiadas: (a) La del fisco; (b) la de la
mujer, por la dote, (c) La del acreedor, por las mejoras de la
cosa.
3° La hipoteca anterior, se paga antes que la posterior, si son
de la misma fecha, tiene preferencia el que tenga posesión
de la cosa.
El Emperador León, estableció que debía pagarse, con
preferencias, la hipoteca que fuera probada con documento
privado suscrito por tres testigos. De este modo se dio
privilegio a la prueba escrita, obligando, indirectamente, a los
contratantes a otorgar una escritura.
f) Constitución.- La hipoteca puede constituirse: por convenio;
por testamento; por decisión judicial y por la ley.
Por convención.- A mérito de la voluntad de las partes
contratantes.
Por testamento.- Esto es, voluntad del testador
Por el Juez.- Cuando el magistrado lo estima conveniente.
Por la ley.- En caso de la dote, la tutela, el fisco, etc.
g) Extinción.- Se extingue: (a) por pago de la deuda; (b) Por
renuncia del acreedor, (c) Por pérdida de la cosa; (d) Por
confusión; (e) Por venta de la cosa efectuada por el primer
acreedor hipotecario; (f) por prescripción (40 años para el
deudor).
4.2.2.2. El constituto.
Es el pacto en virtud del cual una persona promete pagar
una deuda anterior en la fecha fija.
El constituto presenta dos modalidades:
El constitutum debiliti propii.- Que se refiere al
reconocimiento y promesa de pago que hace una persona
de una deuda propia.
El comnstitum debiliti alieni.- De una deuda ajena.
Los requisitos del constituto son:
1° Una obligación anterior o preexistente, civil, o natural, simple
o condicional.
2° La determinación fija del cumplimiento de esa obligación, en
determinada fecha y lugar, cuando no se señala fecha,
deberá cumplirse dentro de un plazo de diez días.
3° Que se refiera a deuda de dinero, en los primeros tiempos y
a cualquier cosa, desde Justiniano.
El constituto tiene una acción: la actio de pecuniae
constituto, que es de carácter penal.
4.2
4.2.2.3. El Juramento.
Es el pacto en virtud del cual entre dos personas que tiene
entere si una cuestión litigiosa, una de ellas acepta, como
cosa juzgada, la respuesta, que bajo juramento, haga la otra
parte.
De este modo, si el acreedor instaba a su deudor a
responder, bajo juramento, si efectivamente le debía una
presentación determinada, y éste contestaba
afirmativamente, el acreedor tenía la actio juris jurandi, en
virtud de la cual compelía al deudor el pago de la prestación
indicada. Mas, si el deudor contestaba en sentido negativo,
el deudor tenía que poner a su acreedor una exceptio juris
jurandi.
4.2.2.4. Los recepta.
Fueron pactos creados por el Pretor con el objeto de contemplar
diversas situaciones que se producían entre dos o más
personas entre quienes se había encargado algo. Se
presentaron los siguientes casos. Los argentari, cuando los
banqueros asuman la obligación de pagar la deuda de una
persona; los arbitrii, cuando una persona acepta
constituirse en arbitro para dirimir una cuestión litigiosa entre
dos más personas que lo solicitan como tal; y los nautaruni
cauponum y stabulariorum conforme a los cuales a los de
caballerizas, se les responsabilizaba por las cosas
introducidas en los barcos, hoteles y establos
respectivamente.
III.2.3. Pactos legítimos o pacta legitima.
Son pactos que adquirieron validez por las constituciones
imperiales. Los principales son el pacto dotal y la donación.
4.2.3.1. Clases de Pactos.
4.2.3.1.1. El Pacto Dotal.- Fue sancionado por Teodosio II, en el año
428, y se ha estudiado al tratar del matrimonio.
4.2.3.1.2. El Pacto de Donación.- Este es todo acto de liberalidad en
virtud del cual todo o parte del patrimonio de una persona
llamada donante pasa a favor de otra persona llamada
donatario, en forma gratuita.
Clases de pacto de donación: .
Donación Intervivos.- Es aquella en que el donante, en
vida, efectúa la liberalidad a favor del donatario.
Donación Mortis causa.- Es aquella en que la liberalidad a
favor del donatario se supedita a la muerte del donante.
La donación puede revestir de tres formas: (a) Dando; (b)
Promittendo; (c) Liberando, según se entregue una cosa, se
conceda una ventaja o se condone una deuda
.
Puede además la donación ser: simple, remuneratoria y sub
modo, según se haga en atención al objeto especial de
beneficiar al donatario, compensarle algún servicio prestado
por éste, importarle según el cargo.
Requisitos para validez del pacto de donación:
1° Las capacidad del donante.
2° Que origine una disminución de la capacidad del donante.
3° Que sea irrevocable.- Este requisito tenía unas excepciones:
El nacimiento de un hijo del donante con derecho a
heredar.
Incumplimiento de cargos impuestos por el donante.
Ingratitud del donatario.