Qué es la Cirugía Endocrina?
La cirugía endocrina se encarga del tratamiento de las
enfermedades que afectan a los órganos encargados de
producir las hormonas, principalmente la glándula
tiroides, las glándulas paratiroides y la glándula
suprarrenal.
Glándula tiroides: esta glándula está dividida en
dos lóbulos conectados por un istmo, quedando
situados en la parte anterior del cuello, delante de
la tráquea.
Glándulas paratiroideas: están ubicadas al lado
de la glándula tiroidea, en disposición posterior y
justo al lado de cada uno de polos superior e
inferior de cada lado. Estas glándulas segregan
hormonas paratiroideas que se encargan de
regular el metabolismo de calcio en la sangre.
Glándula suprarrenal: están ubicadas en la
parte superior de los riñones y son las encargadas
de producir adrenalina, corticoides, la aldosterona
y parte de las hormonas sexuales, tanto
masculinas como femeninas.
Por qué se realiza?
Hay diferentes tipos de cirugía endocrina, dependiendo
del órgano que se vea afectado y del tipo de patología.
En el caso de las glándulas tiroideas, puede ocurrir
que las glándulas aumenten de tamaño, es un
problema muy frecuente llamado bocio. No en todos los
casos hay que operarlo, pero puede pasar que las
glándulas tiroideas comiencen a comprimir las
estructuras vecinas y se vean dificultades para tragar,
se produzcan cambios en la voz etc. Las glándulas
tiroideas también pueden sufrir de otras patologías
como el hipertiroidismo (exceso de hormona tiroidea),
el hipotiroidismo (disminución o cese definitivo de la
hormona tiroidea), o cáncer de tiroides
Extirpación de la glándula tiroides
Es la cirugía para extirpar toda o parte de la glándula tiroides. Esta glándula en forma de
mariposa está localizada en el interior y al frente de la parte baja del cuello.
La glándula tiroides es parte del sistema hormonal
(endocrino). Le ayuda al cuerpo a regular el metabolismo.
Descripción
Dependiendo de la razón de la extirpación de su glándula
tiroides, el tipo de tiroidectomía que le realizarán será:
Tiroidectomía total: consiste en remover completamente
la tiroides, existiendo obligatoriamente la necesidad de
reposición hormonal.;
Tiroidectomía parcial (lobectomía): consiste en retirar
sólo un lado, así como el istmo, que es la parte que une los
dos lados, quedando la mitad de tiroides funcionando
normalmente.
Por qué se realiza
El médico puede recomendarte una tiroidectomía si tienes las siguientes
afecciones:
Cáncer de tiroides. El cáncer es el motivo más frecuente para realizar
una tiroidectomía. Si tienes cáncer de tiroides, es probable que la
eliminación de la mayor parte o de la totalidad de la tiroides sea una
opción de tratamiento.
Agrandamiento de la tiroides (bocio). Extraer la totalidad o parte de la
glándula tiroides puede ser una opción para un bocio de gran tamaño. Un
bocio grande puede ser incómodo o hacer que sea difícil tragar o respirar.
También se puede extirpar un bocio en caso de que cause hiperactividad
en la tiroides.
El bocio multinodular o adenomatoso es un agrandamiento
de la glándula tiroides que puede deberse a:
Deficiencia de yodo
Trastorno de la tiroides
Un bocio multinodular contiene distintos nódulos múltiples dentro del
bocio, pero se desconoce la causa exacta.
Estos nódulos producen hormonas tiroideas que pueden conducir al
desarrollo de hipertiroidismo
Glándula tiroides hiperactiva (hipertiroidismo). En el hipertiroidismo, la
glándula tiroides produce la hormona tiroxina en exceso. La tiroidectomía
puede ser una opción si tienes problemas con los medicamentos
antitiroideos o si no deseas una terapia con yodo radioactivo. Existen
otros dos tratamientos comunes para el hipertiroidismo.
Nódulos tiroideos sospechosos. Algunos nódulos tiroideos no se
pueden identificar como cancerosos o no cancerosos después de analizar
una muestra de una biopsia con aguja. Si tus nódulos tienen un mayor
riesgo de ser cancerosos, puede que necesites una tiroidectomía.
Qué es un nódulo en el tiroides?
Un nódulo tiroideo es un crecimiento focal que tiene lugar en la
glándula tiroides. Pueden ser únicos o, con más frecuencia, múltiples,
conformando un bocio multinodular.
Los nódulos tiroideos pueden:
Presentar un contenido líquido, en cuyo caso se denominan
quistes.
Estar formados por tejido predominantemente celular, en cuyo
caso se dice que presentan una estructura sólida.
Mostrar una estructura mixta: sólida y quística.
Clasificación de los nódulos
en la tiroides
Crecimiento excesivo del tejido tiroideo normal. Se
desconoce la razón exacta de este crecimiento. A veces se trata de un
adenoma no canceroso de la tiroides (benigno) y no se considera
grave si no causa molestias o complicaciones.
Algunos adenomas tiroideos producen más hormonas tiroideas con
respecto a la cantidad indicada por la hipófisis, lo que conduce a una
producción excesiva de hormonas tiroideas (hipertiroidismo).
Los quistes de la tiroides son cavidades llenas de líquido y
suelen ser consecuencia de la degeneración de los adenomas
tiroideos. Con frecuencia, los componentes sólidos se mezclan con el
fluido en los quistes de la tiroides.
Los quistes suelen ser benignos, aunque a veces contienen
componentes sólidos malignos.
Los nódulos inflamatorios se forman en caso de tiroiditis de
Hashimoto, un trastorno de la tiroides que puede provocar hinchazón
e inflamación de la glándula tiroides y puede reducir la actividad de
la glándula (hipotiroidismo).
Los nódulos “calientes” o hiperfuncionantes son masas de células
que producen hormonas tiroideas.
Por lo general, un nódulo caliente es benigno, aunque puede
ocasionar hipertiroidismo.
Los nódulos fríos son aquéllos inactivos que no contienen yodo y que
no absorben el contraste yodado.
Los nódulos fríos pueden convertirse en tumores malignos.
Los síntomas más habituales son:
Abultamiento en región anterior de cuello.
Dificultad respiratoria.
Alteraciones en la deglución.
Afonía.
Cuáles son las causas del nódulo tiroideo?
En la mayoría de casos, la causa de la aparición de nódulos tiroideos
no es bien conocida aunque en muchas ocasiones existe un
componente genético importante.
Entre las causas más frecuentes están:
Hemorragia focal es frecuente que dé lugar a una formación
nodular.
Producción excesiva de material coloide.
La tiroiditis autoinmune puede adquirir morfología nodular y
formar un nódulo tiroideo.
Solo el 10% de los nódulos tiroideos son debidos a un cáncer de
tiroides
DIAGNÓSTICO
El diagnóstico inicial de uno o varios nódulos tiroideos suele ser
por la inspección y la palpación que lleva a cabo el médico en
una revisión médica por cualquier otro motivo.
Una vez detectado el nódulo en el tiroides el diagnóstico se
realiza mediante una ecografía con estudio citológico por
punción con aspiración con aguja fina, muy sensible para el
diagnóstico de la malignidad del nódulo tiroideo.
1. Análisis de sangre para comprobar el nivel de TSH y de
las otras hormonas tiroideas.
2. Gammagrafía de la tiroides
3. Ecografía: un médico puede solicitar una ecografía de la
tiroides para:
Detectar nódulos que no se notan fácilmente
Determinar el número y el tamaño de los nódulos
Determinar si un bulto es sólido, líquido o de tipo mixto. Por
lo general, los nódulos malignos son sólidos y
con calcificaciones (hipoecogénicos)
Comprobar si hay ganglios linfáticos reactivos (hinchados o
inflamados)
Ayudar en la biopsia del tejido para el diagnóstico de
nódulos tiroideos mediante punción con aguja fina
A pesar de su importancia, la ecografía no puede
determinar si un nódulo es benigno o canceroso.
4. Punción por aspiración con aguja fina de la glándula
tiroides
En la mayoría de los casos, el nivel de TSH es normal y el
siguiente paso es la aspiración con aguja fina.
La biopsia por aspiración se realiza con una aguja fina para
extraer algunas células del nódulo tiroideo.
El material recogido se examina en un microscopio.
La aspiración con aguja fina se puede realizar en la
consulta con un anestésico local.
Para saber dónde se debe realizar la extracción se puede
utilizar:
Ecografía
Palpación
Se puede experimentar una ligera molestia al inyectarse el anestésico
y sentir una presión durante la biopsia, pero el nivel de molestia es
similar al de una visita al dentista.
Esta prueba sirve para detectar el cáncer en un nódulo tiroideo
sospechoso.
En algunos casos, la punción con aguja fina no dispone del
tejido suficiente para realizar un diagnóstico y es necesario
repetir el procedimiento de diagnóstico.
En otros casos (10%), el resultado de la biopsia es
indeterminado. La cirugía suele recomendarse para los
casos de nódulos indeterminados con el fin de obtener un
diagnóstico certero.
Los marcadores moleculares son sustancias que se introducen en el
cuerpo para obtener información.
En algunos casos, la evaluación de los marcadores moleculares se
utiliza para seleccionar los nódulos indeterminados de bajo riesgo para
su observación, con objeto de evitar la intervención quirúrgica.
Los resultados de la punción con aguja fina pueden ser los
siguientes:
1. Benignos (no canceroso)
2. Maligno (canceroso)
3. Sospecha de malignidad
4. Neoplasia folicular (nódulos tiroideos microfoliculares, entre
ellos los nódulos de células de Hurtle)
5. Lesiones foliculares o atipia de significado indeterminado
(nódulos de células atípicas)
6. Sin diagnóstico o insuficiente
Tratamiento para los nódulos en la tiroides
En cuanto a las glándulas paratoideas, puede ser
que se produzcan diversas patologías relacionadas con
el hiperparatiroidismo, entre ellas el hiperparatoidismo
primario, definido como el exceso de producción de PTH
generando una movilización del calcio desde los huesos
a la sangre.
Preparación para la cirugía
endocrina
Antes de la intervención es obligatorio realizar las
pruebas básicas preoperatorias, que incluye el
electrocardiograma, la radiografía de tórax, la analítica
de sangre y otros estudios complementarios más
complejos dependiendo de la cirugía a realizar. A no ser
que el cirujano indique lo contrario, los pacientes deben
ingresar en ayunas, sin haber ingerido ningún tipo de
líquido o alimento durante las 8 horas previas a la
intervención.
Cuidados tras la intervención
En cuanto a la higiene, tiene que ser mínima durante
la primera semana. Se puede realizar un lavado
secuencial cada 2 días, contando también con la
aplicación del antiséptico en la zona operada, retirando
previamente el apósito protector que se habrá
despegado durante la ducha. Pasada la primera
semana, se puede empezar a lavar la herida a diario
con agua y jabón neutro.
La comida tiene que mantenerse a los mismos niveles
que en el hospital, es decir continuar al menos con tres
comidas diarias. Es importante mantener el nivel de
hidratación alto y no realizar ninguna dieta que pueda
afectar el organismo.
Las limitaciones en cuanto a movilidad son leves,
aunque si que puede haber dolor o rigidez en la zona
operada. También es importante que durante los
primeros días se mantenga un reposo absoluto e ir
incorporando las actividades paulatinamente, siguiendo
las instrucciones del cirujano.
ADENOCTOMIA LAPAROSCÓPICA
La adenomectomía es una intervención quirúrgica que consiste en la
extirpación parcial o total de la próstata, ya sea por la formación de un tumor o
por el agrandamiento de esta glándula debido a la hiperplasia prostática
benigna (HPB) o adenoma de próstata.
La adenomectomía puede realizarse de varias maneras, incluyendo técnicas
quirúrgicas abiertas, laparoscópicas o mediante cirugía robótica asistida.
Adenomectomía laparoscópica:
Esta técnica utiliza una serie de pequeñas incisiones en el abdomen a través
de las cuales se insertan instrumentos quirúrgicos y una cámara. La próstata se
extirpa utilizando estos instrumentos guiados por imágenes de la cámara. La
laparoscopia generalmente resulta en tiempos de recuperación más
cortos y menos molestias postoperatorias.
Adenomectomía de próstata: ¿para qué sirve?
La adenomectomía de próstata sirve para aliviar los síntomas
urinarios asociados con la hiperplasia prostática benigna. Estos
síntomas pueden incluir dificultad para orinar, chorro débil, necesidad
frecuente de orinar y sensación de no vaciar completamente la vejiga,
entre otros.
Adenomectomía prostática y efectos
secundarios
Los posibles efectos secundarios de la adenomectomía
prostática son los siguientes:
Sangrado: es posible experimentar cierto grado de sangrado,
después de esta intervención. No obstante, en algunos casos,
puede producirse sangrado excesivo, requiriendo una atención
médica adicional.
Infección: también, como en otros procedimientos quirúrgicos,
existe un riesgo de infección. Por ello, los pacientes deben seguir
cuidadosamente las instrucciones postoperatorias, así se reducirá
el riesgo.
Problemas urinarios: además, algunos pacientes también pueden
experimentar de forma temporal dificultad para controlar la vejiga o
la necesidad frecuente de orinar.
Problemas sexuales: la adenomectomía puede tener efectos en
lo que a la salud sexual se refiere, aunque estos suelen ser más
comunes con otros procedimientos, puede haber cambios en la
eyaculación o la función eréctil.
Retención urinaria aguda: por último, en algunos casos, puede
ocurrir retención urinaria aguda después de la cirugía.
CIRUGÍA DE PÁNCREAS
El páncreas es un órgano fundamental para la digestión de los alimentos.
Es una glándula que forma parte del sistema digestivo que presenta una
estructura con forma alargada de unos 200 gramos de peso y 20 cm de
longitud y que consta de tres partes: una cabeza, un cuerpo y una cola. Se
encuentra localizado en la parte superior de la cavidad abdominal, detrás del
estómago e intestino y está íntimamente relacionado con el hígado y las vías
biliares, además de otros órganos no implicados en la digestión.
Como consecuencia de su localización, las enfermedades más comunes del
páncreas están relacionadas o afectadas de forma indirecta por las patologías
de los órganos cercanos (como por ejemplo los cálculos de la vesícula biliar
o de la vía biliar). De hecho, uno de los argumentos mas importantes para
decidir cuándo realizar una cirugía para resolver los problemas que pueden
generar los cálculos biliares es cuando estos causan algún tipo de daño al
páncreas, como la pancreatitis aguda.
Las dos principales funciones del páncreas son: la función exocrina, para
la digestión, y la función endocrina, encargada de la producción de
hormonas para la regulación del metabolismo.
¿Qué es la cirugía del páncreas?
La cirugía del páncreas describe una serie de
procedimientos realizados para tratar las siguientes
enfermedades:
Pancreatitis aguda
Pancreatitis crónica
Cáncer pancreático
La cirugía para el tratamiento de la pancreatitis de
origen biliar se conoce como colecistectomía. Esta
operación se caracteriza por la extirpación quirúrgica
de la vesícula biliar.
La intervención para el tratamiento del cáncer de
páncreas es a menudo la única forma de tratar esta
forma de cáncer. Existen varios procedimientos para el
tratamiento quirúrgico del cáncer de páncreas:
Procedimiento de Whipple
Pancreatectomía distal
Pancreatectomía total
Las diferentes formas de cirugía de cáncer de páncreas
se realizan de las siguientes maneras:
Procedimiento de Whipple o
duodenopancreatectomía cefálica
Este procedimiento consiste en extraer la cabeza del
páncreas, eliminando una parte del intestino delgado,
así como toda la vesícula y parte del conducto biliar.
Posteriormente, este conducto y el páncreas se
conectan al intestino delgado, hecho que implica que la
bilis, las enzimas y las hormonas pancreáticas
continúen siendo liberadas con normalidad.
El procedimiento de Whipple es un tipo de cirugía
exigente.
Pancreatectomía distal
Este procedimiento consiste en extraer el cuerpo y la
cola del páncreas. También se pueden extirpar
dependiendo de la extensión del tumor, el bazo, parte
del estómago, el intestino, el riñón izquierdo y la
glándula suprarrenal izquierda.
Pancreatectomía total
En este procedimiento se extirpa todo el páncreas.
Dependiendo de dónde se encuentre el tumor
canceroso, este procedimiento a veces es la mejor
opción.
Durante el procedimiento, también se puede eliminar:
Vesícula biliar
Bazo
Ganglios linfáticos circundantes
Conducto biliar
Parte del intestino delgado y el estómago
Una vez que se extrae el páncreas, es necesario tomar
enzimas para ayudar a digerir los alimentos. Además,
los pacientes que se someten al procedimiento
sufrirán diabetes por el resto de sus vidas. Esto se debe
al hecho de que el páncreas el órgano que produce la
insulina necesaria para controlar los niveles de azúcar
en la sangre.