Sífilis La sífilis es una enfermedad infectocontagiosa de carácter
crónico, es decir que se desarrolla lentamente a o largo de los años y se
transmite predominantemente por el contacto sexual. Esta enfermedad
es famosa por su capacidad para pasar desapercibida y por provocar
síntomas muy variables lo que la hace difícil de diagnosticar. Un
problema importante dado que con el tiempo puede provocar lesiones
grotescas, deformidad permanente, daños en el sistema circulatorio pero
sobre todo en el Sistema Nervioso. Actualmente no se habla lo suficiente
de la sífilis. Se trata de una patología facil de tratar pero los casos
aumentan cada año incluso en países desarrollados. Es una enfermedad
que puede transmitirse de forma vertical, o sea de madres a hijo durante
la gestación que provoca una forma de sífilis conocida como sífilis
congénita.
La bacteria El microorganismo que provoca el sífilis es una
espiroqueta, una bacteria con forma de espiral llamada Treponema
pallidum que ataca exclusivamente a los seres humanos.
Este microorganismo carece de muchos de los genes necesarios para un
metabolismo independiente, por lo que necesita infectar a un
hospedador para sobrevivir. O sea que se trata de un parásito obligado
de metabolismo y reproducción lentas por lo que es muy difícil de
cultivar en el laboratorio lo que a su vez interfiere con los esfuerzos de
investigación. Es una bacteria muy chiquita de apenas 0,2 um de
tamaño, así que encima es difícil de ver al microscopio optico.
El Treponema pallidum ingresa al organismo a través del contacto sexual
sin protección por vía genito-genital, genito-anal o génito-oral. También
puede ingresar a través de la piel en zonas con heridas o abrasiones que
hayan sido expuestas a fluidos corporales infectados. Especialmente en
regiones del cuerpo donde la piel es muy fina como los genitales o la
región perianal. También se transmite obviamente a través de
transfusiones de sangre y trasplantes de órganos, que desde luego que
no es lo más común.
El Treponema pallidum comienza a reproducirse en el mismo lugar en el
que ingresa al organismo, y se preguntará por qué no reaccione
inmediatamente el sistema inmune? Pues, resulta que el sistema inmune
tiene problemas para detectar esta bacteria. Como ya sabemos, la
inmunidad requiere del reconocimiento de los antígenos en la membrana
de los patógenos para su eliminación, y el Treponema pallidum tiene
muy pocos antígenos proteínas en su superficie y además tiene varios
mecanismos para evitar que sus proteínas sean detectadas.
Puede modificar e intercambiar sus antígenos a medida que se
reproduce para evadir la respuesta inmune adaptativa, también puede
cubrirse con proteínas del huésped camuflándose y pasando
desapercibida y su estructura y comportamiento hace complicado que lo
fagociten los macrófagos.
Todo esto retrasa la respuesta inmune pero cuando al fin llega y es
detectada la bacteria, la llegada de las células inmunes a la zona de
infección tiene algunas consecuencias; provocan algunos daños
colaterales.
Sífilis primaria Primero inducen inflamación de la zona afectada,
que se endurece y aumenta de tamaño convirtiéndose en una lesión
conocida como pápula que a medida que progresa la reacción
inflamatoria se ulcera y se convierte en el llamado chancro, que
representa la primera manifestación de la sífilis primaria que es la
primera fase de la enfermedad.
El chancro sifilítico es una lesión ulcerosa dura con un aspecto húmedo
que aparece en el punto de entrada del patógeno entre 2 y 6 semanas
desde la exposición inicial. A todo esto también se van inflamando los
ganglios linfáticos de la zona que también están siendo infectados por la
bacteria. Desafortunadamente el chancro NO duele por lo que puede
pasar totalmente desapercibido cuando aparece en zonas como el cuello
uterino o el recto. Además también es posible que el chancro
directamente no aparezca. Por eso las personas infectadas suelen darse
cuenta recién meses o años después cuando la enfermedad ya ha
progresado.
Las secreciones de la lesión son extremadamente infectantes, y el
chancro en sí mismo es el punto de entrada para otros patógenos
particularmente para el HIV.
El Treponema pallidum y el virus del VIH son patógenos sinergistas;
tener sífilis duplica el riesgo de contraer VIH.
Ahora bien, es cierto que el sistema inmune es capaz de actuar en la
zona de infección y destruir la bacteria por lo que el chancro termina por
desaparecer al cabo de 6 semanas desde su aparicion y usualmente no
deja cicatriz. El problema es que hasta eso ya se ha extendido por todo
el organismo mediante el sistema linfático y la sangre.
Sífilis secundaria A las 8 semanas aproximadamente desde que ha
sanado el chancro aparece la sífilis secundaria, esta fase de la
enfermedad está marcada por una erupción cutánea que suele aparecer
en forma de machas o máculas de color rojizo que luego se endurecen
formando pápulas o pústulas. Aparecen en el torso y las palmas de las
manos y las plantas de los pies. En áreas humedas del cuerpo como las
axilas o entra los muslos por ejemplo o en el interior de la boca. Estas
lesiones pueden evolucionar a condilomas planos que son lesiones más
grandes, húmedas y de color blanquecino. Altamente infecciosas.
La sífilis secundaria también puede cursar con alteraciones en el hígado,
los riñones, el sistema digestivo, los ojos y el sistema nervioso central
llegando causar meningitis o hepatitis sifilítica. Todo eso acompañado en
mayor o en menor medida de fiebres, pérdida de peso, anorexia,
malestar general o dolor de garganta. Aunque no todas esas
manifestaciones tienen que estar presente. Los signos y síntomas varían
mucho de paciente a paciente y eso justamente es lo que le da el apodo
a la enfermedad como la gran imitadora, ya que suele ser confundida
con muchas otras patologías.
Etapa latente Y para sumar a la confusión en la mayoría de los casos
los síntomas suelen desaparecer espontáneamente sin ningún tipo de
tratamiento, por lo que a los ojos del paciente y del médico tratante
puede parecer que la enfermedad se ha curado. Y desde luego que no es
así. Una vez que desaparecen las manifestaciones, la sífilis entra de un
periodo de latencia donde la bacteria sigue reproduciendose. La etapa
latente se divide en dos fases:
Etapa latente temprana (con menos de dos años de infección) sigue
siendo muy infecciosa y sigue siendo fácil de tratar
Etapa latente tardía (con más de dos años de evolución) se vuelve
menos infecciosa pero el tratamiento se hace más complicado
Sífilis terciaria En la mayoría de los casos la sífilis latente progresa y
se convierte en sífilis terciaria. Esta fase produce complicaciones
permanentes o letales que afectan principalmente al sistema circulatorio
(sífilis cardiovascular) y al sistema nervioso (Neurosífilis).
En la sífilis cardiovascular genera inflamacion en la capa media de la
Aorta, lo que termina provocando aneurismas o insuficiencia aortica. Y
en la neurosífilis la bacteria invade el SNC afectando las meninges,
vasos sanguíneos cerebrales y el parénquima cerebral. Produciendo
accidentes cerebrovasculares o daño progresivo a nervios y neuronas.
Se diagnostica mediante pruebas serológicas y pruebas directas
analizando por microscopía las muestras de chancros o lesiones
húmedas. Y apesar de todo es relativamente fácil de tratar con
tratamientos a base de antibióticos como la penicilina y es igual de
efectivo hasta en fases tardías de a enfermedad.