TEATRO O GÉNERO LITERARIO DRAMÁTICO: BOVES NAVES
En la historia de la literatura, el estudio de la obra dramática se limita al texto escrito. La obra dramática
es una composición literaria en que se representa una acción de la vida con solo el diálogo de los personajes
que en ella intervienen y sin que el autor hable o aparezca.
Denominaremos teatro a la obra literaria escrita para ser representada y a la representación. Tiene una
doble dimensión como texto escrito y texto representado.
EL DIÁLOGO:
El teatro suele presentar una forma de expresión constante que es el diálogo, mientras que el texto
narrativo o el poema lírico utilizan el monólogo solo o en combinación con el diálogo. El dialogo es algo
frecuente pero no esencial ya que hay obras de teatro construidas con un monólogo porque tiene un único
personaje; mientras que hay poemas líricos dialogados totalmente.
El diálogo dramático es siempre directo, el novelesco es referido por el narrador. El diálogo y el lenguaje
directo de los personajes ante el receptor, sin que el autor hable o aparezca, como rasgos formales para
describir la obra dramática.
Diferencia con otros géneros:
El teatro difiere de los otros géneros literarios en el modo de imitación. Presenta a unos personajes en
acción, necesariamente está en tiempo presente y se desarrolla en un espacio limitado. Incluye personajes que
actuarán en un tiempo rigurosamente presente en al representación. Los personajes hablan directamente al
espectador. La novela, en cambio, ofrece una ficción a través de la figura de un narrador que distancia las
acciones y los personajes, que sitúa el tiempo y espacio. La lírica utiliza con frecuencia el lenguaje directo en
su función expresiva, pero no suele ponerlo en boca de personajes sino que lo dice el autor.
La presencia de un espectador de los diálogos dramáticos sin la capacidad para intervenir, es uno de los
rasgos más destacados en el proceso de comunicación teatral. En el relato y el poema el proceso de
comunicación culmina en una lectura individual. El proceso de comunicación de un texto dramático culmina
en la representación, siempre colectiva. La representación es algo constitutivo del texto.
Proceso de comunicación:
La obra literaria no es un producto acabado, es un proceso de comunicación abierto en su significación.
El texto dramático y la representación son fases de un proceso de comunicación
El texto dramático es un proceso dialógico entre el autor y el espectador. La acción semiológica tiene dos
direcciones: autor-receptor y receptor-autor.
El proceso se inicia en el autor, se materializa en la obra y culmina en el lector. Puede desdoblarse en el
director de escena al dar su propia lectura como base de una representación dirigida al espectador. Las
relaciones en la obra dramática Director --- Actor – Espectador son directas, en presencia.
La comunicación tiene dos partes: la primera es la común a todas las obras literarias; la segunda es
específica del teatro: uno de los lectores da su interpretación como punto de partida para una concreta puesta
en escena que convierte al texto en representación.
El Director, autor y actores:
Es el responsable de la representación y debe tener en cuenta al público y sus posibles reacciones. La
obra, creada por el autor llega a los espectadores a través del director y de los actores. Director y actores son
necesariamente lectores y la representación siempre parte del texto. El director inserta el texto en una forma
de teatralidad que puede coincidir o no con la que tuvo presente el autor. El espectador no es necesariamente
lector y no tiene acceso a las acotaciones del texto escrito.
Las relaciones del público con el director y con los actores son directas y dan lugar a comabios
inmediatos. Supresión de alguna parte, etc.
El emisor inicial de la obra dramática es el autor del texto, y se prolonga en el director de escena y en los
actores que encarnan a los personajes con libertad, no como marionetas.
El desdoblamiento que se da en la novela: autor-narrador no es el que se da en el proceso de
comunicación teatral autor-director-actores. El narrador es una persona cuyos límites estrictos están en el
texto, señalados por el autor. El director y los actores son personas reales que pueden alterar con su
interpretación, su lectura. Jamás se repite de igual forma una representación.
El teatro es un proceso de comunicación complejo, desdobla los emisores y los receptores (lector-
espectador) y crea una figura intermedia (receptor-emisor) que es el director de escena.
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El texto dramático:
Dentro de la obra dramática conviven dos aspectos: el Texto Literario (constituido por diálogos, pero que
puede extenderse a toda la obra escrita, con su título, prólogo y aclaraciones de todo tipo); el Texto
Espectacular que está formado por todos los indicios que en el texto diseñan una representación (está
fundamentalmente en las acotaciones). Este va dirigido al director y a los actores. Los diálogos, dichos en
escena pertenecen al texto espectacular aunque sean a la vez la parte más destacada del texto literario.
El personaje dramático se construye con datos repartidos entre el texto literario y el espectacular.
El texto literario admite varias lecturas, el texto espectacular admite varias representaciones. El texto
dramático inicia un proceso de comunicación que tendrá dos formas de recepción desiguales: una lleva a la
lectura literaria, otra lleva a la representación.
En la creación dramática puede encontrarse relaciones horizontales entre los signos de un sistema (el
lingüístico) y relaciones verticales entre signos de diferentes sistemas que se manifiestan sucesivamente en el
tiempo o simultáneamente en el espacio (la palabra y la luz)
El objeto de la semiología dramática es todo signo que esté en el texto dramático y todas las relaciones en
las que ese signo cobra sentido.
Durante siglos la teoría literaria consideró al texto escrito como forma de sentido único, el que le había
dado el autor y que la crítica debía descubrir a través de las circunstancias en que la obra había sido gestada.
Pero si el texto literario es polivalente semánticamente, la lectura que propone el director no es sino una entre
otras. Con la pretensión de fidelidad a un texto se niega la posibilidad imaginativa, creativa del mismo autor.
Una actitud contraria ha llevado ha intentar representaciones que prescindan de un texto. Esto evitaría el
carácter literario del teatro. Hasta han llegado a pensar que a través de la utilización de la luz para crear
diferentes espacios simbólico-psíquicos pueden encontrar sus propias formas expresivas sin utilizar la palabra.
Frente a la libertad total de que goza la novela, el teatro se ve limitado por el tiempo de representación.
Otro aspecto es la utilización del teatro como un instrumento de adoctrinamiento ideológico y de dirección de
conducta del pueblo, así como la utilización del teatro como expresión de protesta. El teatro, a lo largo de la
historia ha sido expresión de problemas humanos que afectan a todos los hombres, presentado bajo una
cobertura anecdótica. Todas las manipulaciones externas que ha sufrido el teatro hacen que las obras
(independientemente de su calidad artística) tengan épocas de mayor o menor estima social.