PENTATEUCO
INTRODUCCIÓN
La Biblia recoge el eco de una experiencia única de salvación.
Experiencia de Israel que, en el contacto con su Dios encuentra el modo de llegar a
la dignidad de pueblo libre y de una vida de dependencia directa de su Salvador, en
la tierra que él le ha dado.
En los acontecimientos que estos libros nos narran encontramos hechos centrales de
la conciencia religiosa del pueblo, especialmente los sucesos del Éxodo-Sinaí, como
por ejemplo: el sentido de elección y de salvación de Israel.
El Pentateuco es la primera parte de la Biblia, además es una de las más importantes
para los judíos.
No puede escapar al cristiano la importancia de profundizar en esta fase de la
experiencia salvífica testimoniada en la Biblia. Pues en ella, está el origen de su
propia salvación, esa que le ha obtenido y ofrecido Cristo.
No puede dejar de valorar sus raíces, aunque lejanas y profundas, pues forman parte
de aquel árbol en el que ha sido injertado (cf Rom 11,24).
Por tanto, los libros antiguos de Israel continúan hablando al corazón de los
creyentes de hoy.
NOMENCLATURA GENERAL Y PARTICULAR
DE LOS LIBROS DEL PENTATEUCO
1
Al conjunto de los primeros cinco libros de la Biblia se ha dado diversos nombres
en lengua hebrea:
Torah: Ley, enseñanza: Esd 10,3
Ley de Yahvé 1 Cro 22,12
Ley de Moisés 2 Cro 23,18; 30,16
Libro de la Ley Ne 8,3; 2 Re 14,6; Ne 8,1
El término Torah deriva del verbo hebreo yarah que significa “mostrar con los
dedos”, por tanto, “instruir, enseñar”.
El sustantivo de por sí significa “instrucción, doctrina” (Pr 1,8; 6,20; 13,14, etc),
entendida como enseñanza dada por Dios para convertirse en regla de vida; equivale
prácticamente a “ley” (Ex 12,49; Lv 7,7; 14,54; etc).
En la época rabínica la palabra Torah ya se usaba para designar a todo le conjunto.
También encontramos la fórmula en el NT, (Mt 5,17), donde todo el conjunto se
distingue de la literatura profética.
Los ambientes helenistas han preferido denominarlo en referencia a su aspecto
exterior: Pentateuco (cinco utensilios, rollo), tal vez, por el hecho de guardarlos en
rollos lo que motiva su división en 5 partes. Ya los LXX reflejan esta división.
Comenzando con los Padres alejandrino, se adoptó el título de Pentateuco.
Cada uno de los libros del Pentateuco lleva diferente nombre en hebreo y en griego.
Los hebreos usan las primeras palabras del libro para denominarlo, mientras que los
griegos quieren indicar con el título la parte o acción más importante narrada en el
libro (contenido).
Hebreo Griego
Bere’shit (En el principio) con seré Génesis (Generación)
Ve’eleh shemot (y estos son los nombres) Éxodo (Éxodo, salida)
vayiqra’ (Y llamó...) Levitikón (Levítico) = legislación referente en buen parte a la
actividad sacerdotal.
Bamidbar (en el desierto) Aritmoí (Números) = llamado así porque enumera a los
miembros de cada una de las tribus de Israel un año después de
la salida de Egipto (1-4).
Ve’leh haddebarim (estas son la palabras) Deuteronómion (Deuteronomio o segunda ley)
CONTENIDO Y DIVISIÓN
2
Libro Capítulos Versículos
Génesis 50 1534
Éxodo 40 1209
Levítico 27 859
Números 36 1288 (unos breves)
Deuteronomio 34 955
5845
Teología General de los libros.
Génesis. El libro del Génesis empieza con la creación del mundo y la famosa
expresión “en el principio creó Dios…” o “cuando comenzó a crear Dios…”, y termina con
la muerte de Jacob y José. Así concluye el período patriarcal, o sea, la historia de la familia
de los antepasados de Israel. Después, Israel no será más una familia, sino un pueblo.
Éxodo. El libro del Éxodo comienza con un sumario de la historia de José que hace
de bisagra entre la “historia de los patriarcas” o “historia de los antepasados de Israel” y la
“historia del pueblo de Israel” (Ex 1,1-7). El v. 8 señala el paso de un período de la historia
de Israel a otro.
La conclusión del libro de Éxodo (40,34-38) describe el momento en que, después
de varios acontecimientos, la “gloria de YHWH” llena la morada o “tienda del encuentro”.
Es un momento importante, porque YHWH ya habita en medio de su pueblo 40,34-35 y
puede acompañarlo y guiarlo 40,36-38.
Levítico. El inicio del libro del Levítico se refiere a este acontecimiento: “El Señor
llamó a Moisés y le habló así desde la tienda del encuentro…”. A partir de este momento,
YHWH se dirige a Moisés desde la tienda del encuentro y no desde la cima del monte Sinaí
(Ex 19,3). La conclusión original del libro se encuentra en Lv 26,46 sin lugar a dudas se
trata de un “sumario conclusivo”. El capítulo 27 del Levítico es un añadido posterior. Estas
dos conclusiones mencionan el monte Sinaí como el lugar de la revelación. Para la
tradición de Israel, las leyes promulgadas por YHWH en el monte Sinaí y trasmitidas por
Moisés tienen una cualidad normativa única.
Números. La introducción 1,1 es muy parecida a la del Lev. Estamos todavía en el
desierto del SINAI y YHWH sigue hablando desde la tienda del encuentro.
Entre la introducción y la conclusión, el pueblo se ha trasladado del SINAI a las
estepas de Moab, donde se prepara para entrar en la tierra prometida. Al mismo tiempo, las
leyes promulgadas en las estepas de Moab tienen un valor particular desde el punto de vista
canónico (Cf. Dt 28,69).
Deuteronomio. Este libro tiene su propio marco. Como el libro de los Núm,
comienza con una fórmula que indica el lugar y la situación desde donde Moisés habla 1,1-
3. Todos los discursos de Moisés se pronunciarán en aquel día y, en el mismo día, Moisés
muere (Dt 32,48; 34,5). Con la muerte de Moisés finaliza el libro del Dt y todo el
Pentateuco.
3
Conclusión
1. Los cinco libros del Pentateuco están claramente divididos con signos lingüísticos y
estructurales.
2. Hay una fisura mayor entre el Génesis y los cuatro siguientes. El Génesis Describe
los orígenes de Israel y los otros la organización del pueblo bajo la guía de Moisés,
forman una especie de vida de Moisés al servicio de YHWH e Israel.
3. Estructuralmente, el final del Deuteronomio se corresponde con el final del Génesis.
La muerte de José concluye el período de los patriarcas y la muerte de Moisés
concluye el otro período, el de la estancia de Israel en el desierto y la constitución
de pueblo de Israel como pueblo de YHWH.
4. Las bendiciones de Moisés en Dt 33, corresponden con las de Jacob Gn 49.
5. Las introducciones y conclusiones de los libros de Levítico y Números y la
introducción del libro del Deuteronomio resaltan el carácter legislativo de estos
libros, la figura de Moisés, mediador entre YHWH y el pueblo, y la importancia del
SINAI y las estepas de Moab como lugares teológicos de la ley.
ESTRUCTURA GENERAL
En el Pentateuco se pueden distinguir los siguientes bloques:
Génesis 1-11 Historia primitiva
12-50 Historia patriarcal
Éxodo 1-18 Esclavitud de Israel en Egipto, liberación, camino del SINAI.
19-40 Alianza en el SINAI: narración y, sobre todo, legislación.
Levítico 1-7 Leyes sobre los sacrificios
8-10 Investidura de los sacerdotes
11-16 Leyes sobre la pureza
17-26 Código o Ley de santidad
27 Apéndice
Números 1-10 Preparación de la partida del SINAI; leyes diversas.
11-19 Del SINAI a Qades: etapas en el desierto; leyes referentes a los
sacrificios y sacerdotes.
20-36 De Qades a Moab: ulteriores disposiciones.
Deuteronomio1,1-4,43 Primer discurso de Moisés: recuerdo de las etapas en el desierto.
4,44-28,69 Segundo discurso de Moisés: Decálogo, Código deuteronómico.
29-30 Tercer discurso de Moisés: últimas recomendaciones
31-34 Últimos gestos y muerte de Moisés
4
CARACTERÍATICAS DEL PENTATEUCO
El Pentateuco es una gran composición literaria, integrada por narraciones y leyes.
Sus personajes principales se desenvuelven, por regla general, en un marco espacial y
temporal muy amplios, cuando no lo trascienden, como en el caso de Yahvé. Además el
Pentateuco presenta algunos problemas específicos.
1. Narraciones y leyes
El género narrativo predomina en la primera parte (Gn 1-Ex 19); el legal en la
segunda (Ex 20-Dt). En realidad, de los cinco libros el único “completamente” narrativo es
el Gén; en los otros cuatro, las narraciones alternan con las leyes.
Desde una perspectiva canónica, la Torá es una mezcla de narración y ley; ambas
discurren juntas, formando una “unidad”. La inserción de las leyes en una trama narrativa
es el rasgo más característico del Pentateuco.
Históricamente, lo más probable es que los códigos legales del Pentateuco tuvieran
un origen independiente de las secciones narrativas.
a) Narración bíblica
Según Sternberg la narración bíblica se rige por tres principios: el ideológico, que
intentan establecer y transmitir una determinada concepción del mundo; el historiográfico,
por regla general, las narraciones del Pentateuco tienen un marcado carácter histórico y el
estético, que organiza el texto desde el punto de vista formal.
b) Las leyes
En la segunda parte del Pentateuco, se conservan tres grandes colecciones de leyes:
el Código de la Alianza (Ex 20,22-23,19), la Ley de Santidad (Lev 17-26) y el Código
deuteronómico (Dt 12-26. A éstas hay que sumar otras tres pequeñas colecciones: dos
versiones del Decálogo (Ex 20,2-17; Dt 5,6-21), más el “Derecho de privilegio de Yahvé”
(Ex 34,10-26). Básicamente, abarcan todos los ámbitos de la vida, con especial énfasis en
tres áreas: la jurídica (jus), la ética (ethos) y la cultural (cultus).
Las leyes nacen de la historia y en la historia, siendo por eso mismos temporales y
caducas. En el antiguo Oriente Próximo, lo mismo que en Grecia y en Roma, las leyes
tenían un origen humano. Teóricamente, esto vale también para las leyes del antiguo Israel,
pero la Biblia las hace remontar todas a Yahvé. Establece una distinción fundamental entre
el Decálogo y las otras. Establece una distinción fundamental entre el Decálogo y las otras
leyes: sólo el Decálogo fue transmitido directamente por Dios (Ex 20,2; Dt 5,6); las otras
leyes fueron transmitidas por Moisés (Cf. Ex 20,18-21.22; Dt 5,22-31).
Las leyes del Penta recibieron su impronta en el seno de la comunidad israelita. Una
comunidad de personas libres, que experimentó el poder de Dios en el momento de la
liberación de Egipto y su presencia cercana en la ratificación de la alianza, acontecimientos
decisivos para que el pueblo creyera en Yahvé, lo reconociera como su Dios y aceptara sus
leyes como norma de vida. Por eso la legislación bíblica no sólo aparece como un don de
Dios, sino también como una tarea para Israel.
Con frecuencia, las leyes bíblicas se fundamentan recurriendo a la historia y se
inculcan mediante exhortaciones y amonestaciones. El tono parenético y las cláusulas
motivantes, orientadas a convencer y persuadir a los israelitas para que sean fieles a la
voluntad de Dios, figuran entre las notas más destacadas de la legislación bíblica.
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2) Los personajes
En las narraciones bíblicas, los personajes suelen estar al servicio de la trama; rara
vez son presentados por sí mismos. No obstante, “muchas de las concepciones se encarnan
en la narración por medio de los personajes; especialmente, por medio de su palabra y su
destino final. En las leyes del Pentateuco el protagonista corresponde a Yahvé, como
legislador, a Moisés, como mediador, y a Israel, como destinatario.
a) Yahvé
El Dios de la Biblia se puede considerar como un ser real o como un personaje
literario. Por regla general, las teologías bíblicas clásicas lo presentan como un ser real.
Los nuevos estudios literarios lo tratan normalmente como el personaje de un libro. Ambas
aproximaciones son legítimas y complementarias.
Se mire como se mire, el Dios de la Biblia es un personaje complejo, con una gama
muy vasta y variada de rasgos, conflictivos e incluso contradictorios a veces, lo que
dificulta su comprensión y su sistematización. Más que “un personaje”, el Dios del al Biblia
encierra en sí “muchos personajes”.
En el Pentateuco, su presencia es constante; sus palabras y acciones, decisivas. En
los momentos cruciales, interviene siempre. Yahvé es protagonista por excelencia del
Pentateuco; todos los otros personajes dependen de Él.
Yahvé se define a sí mismo como “el Dios de Abrahán, Isaac y Jacob” Ex 3,6.15 y
como “el que hizo salir a Israel de Egipto” Ex 20,2. El Dios de los antepasados de Israel Gn
12-50 posee los rasgos de un patrón; el Dios del Éxodo-Dt, los de un guerrero y un
legislador. Si a ellos se suman los propios del Dios creador (Gn1 1-11), ya quedan
esbozados los rasgos más salientes del Dios del Pentateuco.
b) Abrahán
Los relatos del Génesis muestran a Abrahán como el padre del Isaac y el abuelo de
Jacob, esto es, como el gran antepasado de Israel. Con Abrahán comienza una nueva etapa.
En la perspectiva del Génesis, la historia de los comienzos de la humanidad avanza hacia
Abrahán, de quien Dios hará “una gran nación” Gn 12,2. Abrahán es el padre de todo
Israel, como Adán lo es de toda la humanidad.
Abrahán, Najor y Jarán Gn 11,26, al igual que los descendientes de Sem 11,10-25 o
de Adán Gn 5, aparecen como eslabones de una larga cadena de seres humanos. Lo que
hace de Abrahán un personaje realmente distinto y singular es la llamada de Dios a
romper con todo su pasado 12,1 y a emprender una nueva aventura 12,2-3, con fe y
obediencia al mandato divino 12,4ª. Y todo esto a sus setenta y cinco años. 12,4. Nada
cuenta el texto bíblico de los 74 primeros años de la vida de Abrahán. El autor del Génesis
sólo le interesa la figura de Abrahán a partir de la llamada divina.
Las narraciones sobre Abrahán no intentan ofrecer una biografía del personaje. Son
en buena medida legendarias y teológicas. Escritas bastantes siglos después de la supuesta
época de Abrahán, en su mayoría durante le destierro de Babilonia.
c) Jacob / Israel
En los textos bíblicos, el nombre de Jacob aparece a menudo estrechamente ligado
al de Israel. Se unen por primera vez en Gn 32,28 y son intercambiables en la Historia de
José (Gn 37,13 / 34; 42,5 / [Link]; 45,21.20 / 25.27; 46,1-2.5.30 / 2.5-6.8.18-19.22.25-
27; únicamente en Gn 43 se usa Israel, sin combinarse o mezclarse con Jacob: ver 6.8.11).
La serie de episodios relativos al nacimiento y juventud de Jacob (Gn 25,21-34;
27,1-40), a su huida y encuentro en el pozo con la que sería su futura esposa (27,41-45;
29,1-14), al matrimonio y nacimiento de sus hijos (29, 15-30,24) así como el retorno y
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encuentro con sus hermano (31,1-32,22; 33,1-20) acreditan su personalidad individual, a la
par que le van convirtiendo en un héroe de Israel. En los rasgos individuales de Jacob se
puede percibir algunos componentes esenciales del pueblo de Israel.
La tradición bíblica no ha conservado un retrato “hagiográfico” de Jacob. Al
contrario, aparece desde el comienzo marcado por la ambigüedad. Con todo, Jacob / Israel
es el elegido por Dios, a quien debe su posición especial frente a su hermano y frente a las
otras naciones. La elección divina es un signo del carácter misterioso de Dios, de su
gratuidad.
d) Moisés
La presencia y protagonismo de Moisés en el Éxodo-Dt son tan decisivos que sin él
no se entenderían los acontecimientos expuestos en estos libros.
La riqueza y la variedad de facetas de la figura de Moisés explica sobradamente los
numerosos estudios a él consagrados. Desde el s. I d.C., en que Filón escribe De Vita
Moises, hasta nuestros días, exegetas, historiadores, artistas, literatos y músicos se han
sentido atraídos por este personaje singular, del que han hecho las más diversas
representaciones. Algunos consideran que Éx-Dt son la biografía de Moisés orientada al
pueblo.
Moisés aparece como un instrumento de Dios al servicio del pueblo. Su vocación
y misión le configuran como un jefe a la par que como un profeta (Ex 3,10ss; Dt 34,10-12).
En la montaña del Sinaí interviene como mediador entre Dios e Israel (Ex 20,18-19; Dt
5,5). Cada vez que el pueblo se queja y murmura en el desierto, Moisés intercede ante
Yahvé, pidiendo el perdón o la ayuda para el pueblo (Ex 15,22-25; 17,1-7). Moisés es el
“siervo de Dios” (Ex 14,31; Dt 34,5), con quien mantuvo una relación singular (Nm 12,6-8;
Dt 34,10).
En una palabra, la personalidad de Moisés está relacionada con Yahvé e Israel.
Sigue viva y presente en la Torá, de la que Yahvé, Jacob / Israel y el mismo Moisés son los
protagonistas indiscutibles.
Otros personajes dignos de consideración Henoc, Noé, Isaac, Aarón, Pinjás, Josué,
Adán, Eva, Sara, Rebeca, Lía, Raquel y Miriam, entre otros, pero su relevancia en el
conjunto de la obra es mucho menor, por lo que su estudio se relega.
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3. Tiempo y espacio
a) La dimensión temporal
El tiempo narrado en la primera parte del Pentateuco es considerablemente es más
largo que el de la segunda. Desde la creación del mundo Gn 1 hasta la salida de Egipto Ex
12,40-41 transcurren 2,666 años.
En cambio, desde la salida de Egipto hasta la muerte de Moisés Dt 34,7 sólo pasan 40 años.
El tiempo narrado en el Dt se reduce a un día: el último día de la vida de Moisés (Dt 1,3;
32,48).
b) La dimensión espacial
Una de las notas más destacadas del Pentateuco es el carácter itinerante de sus
personajes “Mi padre era un arameo errante” (Dt 26,5).
Los Patriarcas (la Historia de los orígenes es un caso aparte) transcurren gran parte
de su vida errando de un lugar para otro.
Su itinerario cubre un amplio radio que va desde Ur de los caldeos (Gn 11,28), en
Mesopotamia, hasta Egipto Gn 46,6-7), pasando por Jarán 11,31 y Canaán 12,5, donde
residen la mayor parte del tiempo. En Canaán, viven como “extranjeros” / “residentes” y
como “peregrinos” (Gn 15,13; 17,8; 23,4; 28,4). Allí, se mueven frecuentemente de un
lugar para otro Gn 12,[Link]; 13,3.17.18…
Los israelitas viajan desde Egipto hasta Canaán, pasando por el desierto del SINAI.
Salvo el año aproximado que permanecen al pie de la montaña santa, los otros 39 años
transcurridos en el desierto se caracterizan por los cambios constantes de lugar.
El objetivo final de los itinerarios de los patriarcas y de sus descendientes es la
tierra de Canaán. Ésta aparece desde el principio ligada a una promesa divina y constituye
uno de los temas dominantes del Pentateuco.
En realidad, el Pentateuco se halla enmarcado por las referencias a la tierra
prometida Gn 12,1-8; 13,14-17; Dt 34,1-4. Yahvé manda a Abrahán dirigir su mirada hacia
el norte y el sur, hacia el este y el oeste Gn 13,14, y contemplar la tierra, con la promesa de
que “toda la tierra que veas te la daré a ti ya tus descendiente para siempre Gn 13,15. La
expresión “toda la tierra” suena aquí por primera vez en el Penta y volverá a sonar por
última vez en Dt 34,1, donde Yahvé manda a Moisés mirar a los cuatro puntos cardinales
de la tierra prometida, como lo hiciera en su día Abrahán Dt 34,1-4.
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FORMACIÓN DEL PENTATEUCO
La exégesis moderna, especialmente en los dos últimos siglos, ha convertido el
Pentateuco en campo privilegiado de sus investigaciones, poniendo de relieve, entre otros
aspectos, el dilatado y complicado proceso de su formación.
1. Crítica literaria del Pentateuco
a) Período precrítico
El AT sólo atribuye explícitamente a Moisés algunas partes concretas del Penta (Ex
24,4; 34,27; Dt 1,1.5; 4,45; 31,9.24; Ex 17,14; Nm 33,2; St 31,30). Aunque, en base a esto
es como la tradición judía post-bíblica y la tradición cristiana, han considerado de forma
unánime a Moisés el único autor de todo el Pentateuco y de cada uno de los cinco libros
que lo forman. Esta situación permanecerá sustancialmente inalterada hasta finales de la
Edad Media.
b) Primeros pasos de la etapa crítica
Alfonso de Madrigal, llamado el Tostado (1410-1455), profesor de Salamanca y
obispo de Ávila, cuestiona la autenticidad mosaica de la parte final del Dt y considera
Esdras como posible último redactor del Pentateuco.
Baruch Spinoza (1632-1670) atribuye a Moisés solo lo que la Escritura le
atribuye expresamente, aunque considera que con el insigne legislador tuvo inicio la gran
obra histórica que abarca el Penta. Su autor habría vivido en época muy posterior a Moisés,
siendo probablemente Esdras. A partir de este momento, la autenticidad mosaica del
Pentatauco, será cada vez más puesta en discusión.
El estudioso católico francés Richard Simon (1638-1712), jurista y especialista en
lenguas semíticas, a quien muchos consideran el verdadero iniciador de la crítica
moderna.
c) Problemas literarios del Pentateuco
A primera vista el Penta da la impresión de ser un conjunto bastante unitario, pero
un examen atento y profundo revela improvisos cambios de estilo, de vocabulario, de
mentalidad, contradicciones en el contenido, duplicados y numerosas repeticiones.
a) Anacronismos que difícilmente se puede atribuir a Moisés
* La narración de su muerte (Dt 34).
* Las listas de los reyes de Edom (Gn 36).
* La mención de los filisteos (Gn 21,31), etc.
b) Contradicciones
* La creación de los animales antes (Gn 1,20-25) o después de la creación del
hombre ((Gn 2,18-21).
* La creación de la mujer (Gn 1,26-27; 2,10-23).
9
* Dos órdenes a Noé diferentes (Gn 6,19; 7,2).
* La duración del diluvio (Gn 8,6; 9,24).
* La causa de la huida de Jacob a Mesopotamia (Gn 27,41-45. 46-28,5).
* La etimología de Berseba (Gn 21,31s; 26,33) y Betel (Gn 28,19; 35,15), etc.
c) Duplicados y repeticiones. Tanto en las narraciones como en las leyes tenemos
dos o más versiones de un mismo acontecimiento.
* Relatos de la creación (Gn 1,1-2,3; 2,4-3,24).
* Tres versiones de la mujer-hermana de Abraham (Gn 12,10-20; 20,1-18; 26,1-11).
* Expulsión de Agar (Gn 16,4-16; 21, 9-21)
* Alianza de YHWH con Abraham (Gn 15,1-21; 17,1-27).
* Vocación de Moisés (Ex 3,1-4.17; 6,2-8).
* Dos episodios del maná y de las codornices (Ex 16; Nm 11,4-35)
* Dos del agua en Meriba (Ex 17,1-7; Nm 20,1-13).
* Duplicado el decálogo (Ex 20,2-17; Dt 5,6-21).
*Repetición de las leyes sobre los esclavos (Ex 21,2-11; Lev 25,39-55; Dt 15,12-
18).
* Las fiestas, etc.
d) Cambios de estilo:
* Relatos de estilo cálido, amante de colores descriptivos, de trazos finamente
psicológicos y profundamente teológicos (Gn 2,4b-3,24; 4,1-6; 11,1-9; 12,1-9…) (E)
* Relatos de estilo sobrio, atento sobre todo a las exigencias éticas y preocupado de
dar un concepto elevado de Dios trascendente (Gn 20,1-18; 21,8-21; 22,1-14; 27,1-45…)
(Y).
* Relatos de estilo extremadamente esquemático, frío, exacto teológicamente (Gn
1,1-2,4ª; 5,1-32; 10,1-32; 11,10-26…) (E).
* Otros, como el Dt, son de etilo parenético, amplio y solemne, sobreabundante bien
cuidado (P).
e) Diversidad de vocabulario:
Sobre todo en el nombre de Dios:
Gn Ex Lev Núm Dt Penta
Yaveh 145 393 310 387 547 1782
Elohim 165 56 - 10 10 241
Elohim- 20 1 - - - 21
Yaveh
f) Hay expresiones teológicas típicas en alguna (s) obras y no presente en otras,
denota diversas fuentes.
* “Crecer y multiplicarse” (Gn 1,22.28; 8,17; 9,1.7; 17,20; 28,3…).
* “Alianza eterna” (Gn 9,16; 17,7.13.19; Ex 31,16; Lev 24,8…).
* “Gloria de Yahvé” (Ex 16,7; 24,16; 40,34.35…).
* “Amar a Yahvé” (Dt 6,5; 10,12; 11,1.13.22).
* “Con todo el corazón y con toda el alma (Dt 4,29; 6,5; 10,12…).
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Esta evidencia da como resultado que Pentateuco no puede haber sido obra de
una sola mano. En este caso habría sido de varios autores y diversas épocas en que se ha
trabajado en su composición.
2. Intentos de solución
A fin de dar explicación a todo este cúmulo de contradicciones, duplicados y
diferencias, empiezan a surgir, a partir del s. XVIII, diversos y sucesivos intentos de
solución.
a) Teoría de las dos fuentes o hipótesis de los documentos (J. Astruc +1766; J:G:
Eichorn, alemán protestante +1827; K.D. Ilgen +1834)
Analizó el texto de Gn y los dos primeros capítulos del Ex. En el análisis encuentra
que en algunos casos Dios es llamado YHWH, mientras que en otros ELOHIM. Con ello
se descubren dos documentos sustancialmente paralelos.
* A, el que después será llamado “yavista”.
* B, el llamado después “elohista”.
b) Hipótesis de los fragmentos (A. Geddes, inglés católico: 1737-1807; J.S. Vater,
alemán +1826; W.M.L. de Vette +1849).
Partiendo de la hipótesis de que los dos documentos principales fueses a su vez
compuestos de fuentes y trozos preexistentes, estos autores llegan a individuar hasta 39
fragmentos separados, con los cuales se compuso todo el Penta. De ellos sólo algunos
pueden remontarse a Moisés, los otros son fruto de una lenta evolución.
c) Hipótesis de los complementos (Kelle +1812; H.G.A. Ewald, 1804-1875; F.
Tuch +1867; F. Delitzsch, +1890).
Esta hipótesis nació del rechazo de la anterior. Sostiene que hay una profunda
unidad, por ejemplo, en todo el libro del Gén. Todo el Pentateuco sería lo obra de un solo
documento base, suficientemente unitario, el documento elohista, en el cual se narra la
historia de los orígenes del cosmos hasta los acontecimientos del éxodo y de Moisés. En la
trama de la narración del documento elohista han sido interpolados, como complemento,
párrafos procedentes de un documento posterior, el yavista y también de otros documentos.
El documento principal habría sido compuesto en tiempo de los jueces, o al
principio de la monarquía, los otros en la época monárquica, entre Salomón y Ezequías. El
Dt sería un agregado posterior, probablemente del s. VII.
d) Nueva hipótesis de los documentos (H. Hupfeld +1866; K.H. Graf, +1869, etc y
J. Wellhausen).
También esta hipótesis surge como reacción a la anterior. Los datos más
significativos de esta hipótesis, que en parte retomaba la primera, son:
* La originalidad y la independencia del documento J en relación al E, en cuanto
que narra la misma historia, pero desde un punto de vista diverso;
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* La sobre estructura o fuente del documento E: legal (el P de la primera hipótesis
documentaria) e histórico-profética (E en sentido estricto).
* La fuente D como distinta de las tres precedentes;
* La P como posterior a todas. La razón para este último dato hay que buscarla en el
hecho de que en los libros más antiguos del AT, los de los profetas preexílicos, por ej., no
se hace mención a la ley mosaica. Este documento legislativo (el P) habría sido obra de
Ezequiel (profeta del exilio) y de la escuela sacerdotal, a la cual pertenece el profeta.
El orden de los documentos sería: J E D P. Un redactor final habría unido los cuatro
documentos. El modo varía según los autores. Según Graf, JED se reunieron en la primera
mitad del exilio en la base del Dt; después del exilio fue prolongado P por Esdras y, en
seguida, incorporado en el contexto de los tres documentos precedentes.
SISTEMA DE JULIUS WELLHAUSEN (1844-1918)
J. Wellhausen, filósofo, y erudito historiador alemán, es quien da forma más
completa a la teoría documentaria, de ahí el nombre de la teoría. Él fue, sobre todo, un
historiador que intentó reconstruir la historia de la religión de Israel. Sin embargo sus
argumentos se basan, como en el caso de sus predecesores, no sobre una documentación
histórica y arqueológica, que entonces era prácticamente inexistente, sino sobre
observaciones de orden lingüístico-filológico (diferente uso del nombre divino, Yhwh o
Elohim); y literario (diverso estilo, mentalidad, repeticiones contrariedades, etc). Sin
embargo, tales argumentos adquirieron una fuerza desconocida hasta este momento debido,
sobre todo, a la asimilación, radical y estructural, por parte de Wellhausen, de las categorías
de pensamiento que existían en el mundo alemán de su tiempo y que eran consideradas
indiscutibles.
Para Wuellhausen habría sido la fuerte personalidad de Moisés a conducir el antiguo
Israel desde una religión del desierto hasta la monolatría, al culto de Dios del monte Sinaí:
Yahveh, protector especial del pueblo y jefe de los dioses. Sucesivamente, la predicación
profética habría llevado a Israel a la verdadera religión, basada no en el culto, sino en la
relación ética con Dios, en la práctica y en la convicción de que Yahveh no es un Dios
nacional, sino el único Dios, el Dios de todos los pueblos, pero en una relación estrecha
con Israel debido a la elección y a la alianza. Después del exilio, el monoteísmo ético
habría sufrido una fuerte regresión, debido al prevalecer del culto sobre la ética. Este
período, de rígido monoteísmo, la ética se habría transformado gradualmente en una
sofocante práctica de la ley, vaciada de toda profunda aspiración religiosa. Según
Wuellhausen, esta escala evolutiva sería bien visible en los cuatro documentos que
componen el Penta. El siguiente esquema resume la estructura básica de la hipótesis de
Wellhausen.
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El siguiente esquema resume la estructura básica de la hipótesis de Wellhausen:
Momento evolutivo Sigla Fech Lugar Característica
a
Período premosaico J X-IX Reino del Sur Estilo descriptivo, narrativo, poético,
(región naturista) y antropomórfico
tradición mosaica
Período mosaico E VIII Reino del Norte Mentalidad más reflexiva
(monolatría) y profético
(nomoteísmo)
RJE VIII-
Jehovist VII
a
Período profético hacia el D VII Reino del Sur Estilo parenético
legalismo (Josías 622)
Período judaico P Ca. Escuela Preocupaciones culturales y
(nomismo) 450 sacerdotal genealógicas
Pentateuco S. V
El Pentateuco sería, por lo tanto, el resultado de la unión de 4 documentos: J, E, P,
D. Wellhausen denominó Q (de Quattuor) la fuente P, en referencia a las 4 alianzas que
menciona dicho documento.
La tradición escrita más antigua estaría representada por el documento J, compuesto
hacia el siglo X-XI a partir de las antiguas tradiciones religiosas tribales desarrolladas
alrededor de los santuarios de la época mosaica y de los Jueces. Esta tradición reflejaría
elementos de una mentalidad espontánea, libre y genuina. El documento procedería del
Reino del Sur. El documento J era el que más entusiasmaba Wellhausen por ser
expresión genuina de una religión espontánea.
Hacia el siglo VIII habría surgido el documento E, influenciado por la predicación
profética del reino del Norte, su patria de origen. Well. lo concibe como un documento
teológicamente más maduro, que evita antropomorfimos, con una moral más
evolucionada y un fuerte sentido del pecado y de la trascendencia de Dios. Dicho
documento también concede un cierto espacio a las colecciones legislativas como el
código de la alianza de Ex 20, 24-23, 19 en el que Dios es considerado el Dios
verdadero de Israel, aunque no el único Dios. Después de la caída de Samaria (722/721
a.C.) capital de reino del Norte, el documento E habría sido llevado al Sur, donde un
redactor, que Wellhausen llama Jehovista (RJE), habría unificado los dos documentos,
tomando J como texto base.
En el 622 a.C. bajo Josías, se habría compuesto el Deuteronomio (D) que Well.
Identifica, como ya antes había sostenido W. de Wette, con el “libro de la ley”
encontrado durante los trabajos de restauración del Templo de Jerusalén (2 R 22), y
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que, también como de Wette, retiene que fuera una piadosa invención de la clase
sacerdotal para conferir autoridad al libro. En el Deuteronomio se afirma
categóricamente la verdad básica del pueblo de Israel: el monoteísmo; no obstante, con
este escrito se habría iniciado un proceso de degeneración en el que las normas habrían
quitado espacio a la espontaneidad, como evidencian las leyes sobre la centralización
del culto (Dt 12). Un redactor (RDt) habría unido D con JE introduciendo los ajustes
necesarios.
Por último la P sería una obra compuesta después del exilio, resultado de reunir algunos
otros documentos: la “Ley de santidad” (Ph o H: Lv 17-26); el “escrito fundamental”
(Pg) con gran parte del Pentateuco y diversos textos suplementarios de carácter
legislativo (Ps). La obra en su conjunto tal vez que atribuirla a Esdras, autor y
promulgador del Escrito fundamental (458 a.C.). Con P nos encontraríamos al final de
un proceso que habría terminado por transformar la religión de Israel en una religión
formalista y ritual (nomismo). Hacia el siglo V/IV, un redactor sacerdotal habría
realizado la fusión de P con los documentos anteriores, dado así al Pentateuco su forma
definitiva. En el texto final se podrían encontrar las diversas ideas religiosas de las
etapas históricas precedentes.
El documento más antiguo es el J. Pero el J como E exigen inicialmente solo la
monolatría, el culto a YHWH y la exclusión del culto a otros dioses. Sólo con D se llega,
bajo el evidente influjo profético, aun claro monoteísmo con fuerte carácter ético. Con P
prevalece la religión formalizada en un culto exagerado de la ley y de la liturgia: es pues
la etapa del nomismo.
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